
(Fuente: @saulniguez)
¡Victoria colchonera! Los pupilos de Simeone, en un encuentro de mucho oficio, se impusieron por 1-0 al Liverpool.
La UEFA Champions League, esa competición que enamora a todos los aficionados al balompié, regresaba al Metropolitano. El feudo donde el Liverpool Football Club levantó el título por sexta vez en su historia el pasado 1 de junio de 2019 ante el Tottenham Hotspur (2-0), volvía a recibir la visita de los ‘reds’, esta vez, con un cariz diferente, no en vano, se celebraba el encuentro de ida de los octavos de final en el que los rojiblancos, ejerciendo la localía, buscaban doblegar al líder de la Premier League en pro de viajar a Anfield con opciones de clasificación para la siguiente ronda.
Los prolegómenos de la contienda estuvieron marcados por el recibimiento de la afición colchonera al autobús de su equipo, bengalas mediantes y la exhibición de un gran tifo que cubrió el lateral del graderío de lado a lado que rezaba: Atlético de Madrid. Este elemento decorativo ayudó a crear una atmósfera electrizante en la salida de los 22 protagonistas al terreno de juego.

(Fuente: El Partido de Manu)
La contienda tuvo un arranque tan frenético como inesperado. En los compases posteriores al pitido inicial, mientras los madrileños ejercían una presión asfixiante sobre la salida de balón de los de Merseyside, un saque de esquina, en el minuto 4 de juego, que botó Koke provocó que el esférico, que viajaba hacia el interior del área, tocase en Fabinho para quedar muerto en el área pequeña antes de que Saúl Ñiguez, pegándole con el alma, le propinase un beso envenenado al mismo para ajusticiar a Allison Becker e instaurar el 1-0 en el electrónico que hizo estallar de júbilo al respetable.
A partir de ese momento, viéndose por delante en el marcador, los visitantes no iban a darse por vencidos a las primeras de cambio, el Atlético de Madrid dio un paso atrás y los ‘reds’, hoy de negro, se hicieron con el control del esférico en la línea medular. Este dominio fue estéril para los de Jürgen Klopp que se encontraron con un adversario muy disciplinado a nivel táctico, mención especial al trabajo que desempeñaron Renan Lodi y Felipe Augusto , ambos fueron imprescindibles para crear un férreo sistema defensivo que negó una y otra vez las líneas de pase por los costados en los veinte primeros minutos para desesperación de la escuadra inglesa.
Prácticamente a renglón seguido, mientras Thomas Lemar dejaba destellos que recordaba a aquel jugador que brilló en la Supercopa de Europa 2018 ante el Real Madrid (2-4), más concretamente en el minuto 26, los de Anfield enviaron el esférico al fondo de las mallas del arco defendido por Jan Oblak, sin embargo, la acción fue anulada por fuera de juego de Roberto Firmino, susto para los rojiblancos.
En la recta final del primer periodo, mientras los visitantes disfrutaban de posesiones tan largas como intrascendentes para sus intereses, el Metropolitano hacía resonar la música de viento en cada una de ellas, los dirigidos por Simeone, más por obligación que por elección, el campeón del mundo de clubs quería reaccionar a la mayor brevedad posible, esperaban replegados en su propio terreno de juego a hilvanar acciones al contragolpe con las que duplicar su ventaja, Morata se topó con una gran intervención del guardameta visitante que evitó el segundo en un mano a mano en la que, a la postre, resultó ser la última acción reseñable antes de llegar al descanso.
Los 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con una mínima pero cómoda renta en favor de los madrileños, Oblak pasó inadvertido en los cuarenta y cinco minutos iniciales, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto de este primer asalto de la eliminatoria de octavos de final en la capital de España.
En el entretiempo, consciente de las dificultades de su equipo para generar ocasiones de peligro, esto sucede muy pocas veces cuando hablamos del Liverpool, Klopp dio entrada a Origi en detrimento de Mané, al tiempo que Simeone hacía lo propio con Lemar y Marcos Llorente.
Tras la reanudación, los británicos, empujados por la necesidad de voltear un resultado que les era adverso, dieron un paso adelante y sometieron a un Atlético que sufría como siempre y defendía como nunca, a excepción de Vrsaljko que era desbordado continuamente por Salah en la banda diestra. En esas andaba el choque, cuando el internacional egipcio ejecutó un remate de cabeza que terminó marchándose desviado cuando el reloj marcaba el minuto 53 de un duelo que, por momentos, no fue apto para cardíacos.
A poco más de veinte minutos para alcanzar el noventa y después de que Álvaro Morata se resbalase cuando se disponía a ajusticiar a Allison Becker, los pupilos de Klopp buscaron, sin fortuna, el tanto de la igualada que les permitiese regresar a territorio británico con la eliminatoria de cara. Esta situación no llegó a acaecer y el regreso de Diego Costa al verde 100 días después sirvió para clausurar un enfrentamiento que no vio alterado su signo (1-0) hasta el pitido final.
Así las cosas, el ajustado y merecido triunfo rojiblanco, que dicho sea de paso muy pocos se atrevían a pronosticar, obliga a los de Simeone a desplazarse a Anfield el próximo 11 de marzo de 2020 con absoluta concentración para tratar de sellar allí su pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Goleadores:
1-0 Saúl Ñiguez 4′ ⚽️
Vídeo:
El contenido del vídeo es propiedad exclusiva de YouTube.
Deja un comentario