
¡En ‘La Roja! La hoja de ruta parece clara si este grupo quiere volver a contar para Jorge Vilda.
El 20 de julio arranca el Mundial femenino de Australia y Nueva Zelanda y ahí tiene puesta la vista la selección española de fútbol, dirigida por Jorge Vilda, pero entonces resta una ventana de compromisos FIFA.
El ‘conflicto’ se inició el pasado 1 de julio de 2022 cuando antes del arranque de la Eurocopa de Inglaterra la Federación anunció la renovación de Vilda hasta 2024. Una ampliación de contrato que, según parece, no agradó a algunas jugadoras ya que la continuidad del seleccionador no estaba sujeta a objetivo deportivos y diecinueve días después la nación ibérica fue eliminada cuartos de final de la Euro ante Inglaterra. Una eliminación con la que Vilda se mostraba «orgulloso» porque «estuvimos a siete minutos de la gloria», sin embargo, algunas jugadoras consideraron que fue una eliminación muy temprana y esperaban cambios.
Todo comenzó a precipitarse un 22 de septiembre de 2022, cuando quince jugadoras habituales de las convocatorias de Jorge Vilda enviaron un correo electrónico a la RFEF en el que les remitían su intención de renunciar al combinado nacional.
Este correo electrónico llega después de que varias jugadoras de la selección intentaran, sin éxito, convencer a Luis Rubiales para la destitución de Jorge Vilda como seleccionador en categoría absoluta, pero lejos de hacer caso a este grupo de futbolistas, la Real Federación Española publicó un comunicado asegurando que «no va a permitir que las jugadoras cuestionen la continuidad del seleccionador nacional y de su cuerpo técnico» y recuerda a las futbolistas que «de acuerdo con la legislación española vigente, no acudir a una llamada de la selección es calificado como una infracción muy grave y puede acarrear sanciones de entre dos y cinco años de inhabilitación.
Han salido a la luz los nombres de las 15 futbolistas, con presencia mayoritaria de jugadoras del Barça (6). Ente ellas no están ni la capitana Irene Paredes ni Alexia Putellas, pero eso no significa que no estén de acuerdo con la postura de sus compañeras. Una no quiere que la vuelvan a señalar como la líder del plan y la otra se mantiene al margen mientras se recupera de su lesión de LCA.
La lista está integrada por las siguientes futbolistas: Patri Guijarro, Mapi León, Sandra Paños, Aitana Bonmatí, Claudia Pina y Mariona Caldentey (Barça), Lola Gallardo y Ainhoa Moraza (Atleti), Amaiur Sarriegi y Nerea Eizagirre (Real Sociedad), Laia Aleixandri y Leila Ouahabi (Manchester City), Ona Batlle y Lucía García (Manchester United) y Andrea Pereira (Club América).
La RFEF respondió en público y aprovechó para reiterar su apoyo a quien consideran la persona ideal para dirigir el proyecto, Jorge Vilda. En el comunicado también se afirmó que no se contará con las futbolistas que no quieran estar, pero se abrirá de nuevo la puerta si piden perdón por su actitud.
Dicen que el tiempo lo cura todo, pero no siempre es así por más que este ayude a tejer puentes entre dos posturas que, a priori, estaban totalmente enfrentadas. A seis meses del próximo Mundial femenino (del 20 julio al 20 de agosto), la ‘tempestad’ tras la tormenta en el conflicto entre Jorge Vilda y ‘Las 15’ jugadoras deja sobre la mesa un escenario en el que se esperan movimientos en las próximas semanas.
Esta realidad ha provocado que una parte de las jugadoras afectadas haya optado por suavizar consecuencias que pueden tener en su carrera si no están en esta Copa del Mundo. El cambio sigue siendo necesario pero, tras no poder efectuarlo desde fuera con su histórica protesta, sólo queda la posibilidad de llevarlo a cabo de manera interna. Todas son conscientes de que no habrá una solución radical y de que ambas partes deberán ceder en esta negociación. Una realidad que dibuja varios grupos entre las estrellas que se oponen a la continuidad de Jorge Vilda En los tres grupos, hay un sentimiento generalizado: el deseo de que la situación se resuelva y el de volver con la Selección. Una sensación que ya ha deslizado alguna de ellas de manera pública. «Todas pensamos en el Mundial (…). Estamos perdiendo un poco el horizonte de la realidad que queremos todos, tanto jugadoras como RFEF, que es que España esté cerca de ganar un Mundial. El problema es cómo hacer ese proceso, que podamos tener condiciones buenas y otras cosas que tienen que darse para mejorar la situación. Los que están ahí saben que tienen que mejorarlas y nosotras estamos dispuestas a estar ahí para poder mejorarlas», aseguraba Nerea Eizagirre en una entrevista a ‘Relevo’.
Así, y tras una reunión a principios de enero en la RFEF, el objetivo principal es resolver cuanto antes una de las crisis más grandes que se recuerdan y que ha roto en dos al fútbol femenino español. Un conflicto que se inició cuando las futbolistas, molestas con la gestión de Jorge Vilda en la Eurocopa y en los meses previos a ella, se reunieron con el seleccionador y su staff para transmitirles su sentir: necesitaban cambios y el mensaje de Jorge Vilda no calaba dentro del vestuario rojigualda.
El grupo, unido en un inicio en su convencimiento de que había que hacer autocrítica e impulsar mejoras a nivel deportivo y estructural, se resquebrajó (tras un encuentro con el seleccionador y en las posteriores reuniones individualizadas que mantuvo con las seleccionadas) en una concentración que dividió y agravó las crisis interna.
Teniendo en cuenta que una de las quejas más latentes de las jugadoras es la falta de exigencia y de ambición por parte de la RFEF, ese cambio podría pasar por un cambio en la metodología, basada en el cumplimiento de objetivos. De hecho, Alexia Putellas, en su documental ‘Alexia: Labor Omnia Vincit’, ya desveló algunas de las críticas de las internacionales, referentes a las condiciones de los desplazamientos, y expresó su deseo de llegar a una gran cita con el objetivo y ambición de ganarla. Unas afirmaciones que contrastan con las declaraciones de Jorge Vilda en AS al ser cuestionado por el objetivo de España en el Mundial: «Ganar un partido, sea contra quien sea, es una conquista».
Por todo lo anteriormente mencionado, la situación tiene ya todas las cartas encima de la mesa y las propias futbolistas son conscientes de que su posible regreso se enfrenta a dos realidades. La primera es que no todas van a volver a la selección por unos u otros motivos, siendo una cuestión personal la decisión de volver a ser seleccionable o no por España.
Esta problemática ha traspasado los muros de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas y ha conllevado un enfrentamiento entre algunas integrantes del Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona, Aitana Bonmatí llegó a negarle el saludo a María Isabel Rodríguez “Misa” porque la guardameta blanca no apoyó a las quince y siguió acudiendo a las citas con el combinado nacional.
Ahora, Jorge Vilda dará a conocer este viernes la lista de convocadas para los partidos amistosos contra Noruega y China, los días 6 y 11 de abril en Ibiza, en la última lista previa al Mundial de Australia y Nueva Zelanda que se disputa este verano. Es una convocatoria que ha generado gran expectación por el posible regreso de alguna de las 15 jugadoras que pidieron por carta no ser convocadas hasta que no haya cambios significativos en el cuerpo técnico de la selección femenina.
Lo cierto es que, hoy por hoy, no no está previsto que regrese por el momento ninguna de estas 15 jugadoras, la mayoría del Barça. Seis meses después de iniciarse el conflicto, no hay ningún acuerdo inminente aunque sí es cierto que las últimas conversaciones mantenidas indican que podría haber un acuerdo antes de la disputa del Copa del Mundo, del 20 de julio al 20 de agosto. Es decir, este viernes ninguna de las ’15’ estará en la lista de Vilda, pero el futuro podría ser alentador aunque la postura se ha extendido a otras estrellas, caso de Nuria Rábano.
En el seno de la RFEF se considera que siguen siendo ‘no convocables’ las 15 firmantes, pues entienden que así es como ellas mismas se definieron en la carta conjunta enviada el pasado 22 de septiembre a la RFEF. Y sostienen que, de querer regresar a la selección de Jorge Vilda, deberían especificarlo en un nuevo escrito que se retractan de su actitud, una condición que es imperativa para que las aguas vuelvan a su cauce.
El ente federativo destaca que no se ha recibido ninguna propuesta en firme ni petición expresa de regreso, por lo que no hay ninguna información nueva al respecto que permita dar una vuelta a la situación actual. Y al no haberla, no hay un posible retorno por el momento al entender que no hay voluntad real de volver a ser objeto de una convocatoria.
Por el bien del balompié femenino español, que está en crecimiento, se antoja muy necesario que se resuelva de forma satisfactoria en pro de que “La Roja” pueda hacer grandes cosas este verano en territorio oceánico.
Deja un comentario