
La jugadora internacional española publicó un audio de un hombre en el que recibía ataques muy duros contra su persona.
Los derechos humanos son derechos y libertades fundamentales que tenemos todas las personas por el mero hecho de existir. Respetarlos permite crear las condiciones indispensables para que los seres humanos vivamos dignamente en un entorno de libertad, justicia y paz. El derecho a la vida, a la libertad de expresión, a la libertad de opinión y de conciencia, a la educación, a la vivienda, a la participación política o de acceso a la información son algunos de ellos.
Declaración Universal de los Derechos Humanos:
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París en 1948, tras el tremendo impacto de la Segunda Guerra Mundial. Los 30 artículos constituyen el marco de referencia al que deberían ajustarse las leyes y la acción política en todos los países. A pesar de que los Estados y la comunidad internacional deben garantizar la protección de estos derechos universales, en muchos lugares del mundo se vulneran todos los días en la calle, en los hogares, en las cárceles, en los campos de personas refugiadas, en las fábricas o en Internet, entre otras posibilidades.
El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, es la base para lograr una interacción social saludable.
Respetar no significa estar de acuerdo con otra persona, sino que se trata de no discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida, sus pensamientos o sus decisiones.
Respetar es ser tolerante con quien no piensa igual que tú, con quien no comparte tus mismos intereses, con quien es diferente o ha decidido diferenciarse. El respeto a la diversidad de ideas, opiniones y maneras de ser o de vivir es un valor supremo y motor en las sociedades modernas que aspiran a ser justas y a garantizar una convivencia armoniosa y saludable.
El respeto es un valor moral. Los valores morales son principios creados por la sociedad y la tradición con el fin de definir pautas correctas de comportamiento general.
Sin respeto no tendríamos en cuenta la vida, opiniones y creencias de los demás. Se generaría el caos y sería un paso atrás para la sociedad. Cada vez que actuamos con respeto contribuimos a crear un mundo mucho más justo y amable para vivir. Contribuimos a la evolución.
El respeto se expresa en todos los ámbitos de nuestra vida: la vida privada, el comportamiento como ciudadano, el entorno y la naturaleza, la religión, las normas sociales y legales, el espacio personal y en el comportamiento en el entorno laboral.
Los valores profesionales son los principios que una persona aplica en su entorno laboral. Y el respeto es un valor profesional esencial, ya que fomenta relaciones de trabajo basadas en la consideración del otro y de la empresa para la cual trabaja.
Las empresas y las organizaciones necesitan funcionar bajo el paradigma del respeto. Esto significa dar valor a cada puesto de trabajo, al trabajo de todos y de cada uno de los miembros de la organización.
Respetar es también permitir los turnos de palabra. Permitir que una persona responda. Es preguntar cuando no se sabe. Es saber pedir ayuda cuando se necesita. Es saber agradecer. Es reconocer el trabajo de cada persona. Es hablar con educación. Es utilizar el tono de voz adecuado. Es no gritar. Es asignar el volumen de trabajo que es posible hacer. Es saber que nadie es más que nadie, sino que todos y cada uno hacen funciones diferentes, pero igual de importantes y todas ellas necesarias.
Una empresa debe ser un espacio de armonía y respeto que favorezca el diálogo y la participación y evite las ofensas y las ironías y no deje que la violencia o el abuso se conviertan en el medio para imponer criterios.
El respeto potencia la confianza, y esta, garantiza la transparencia y la buena comunicación. Aspectos básicos para trabajar a gusto y para crecer como persona, como organización y como sociedad.
Según ha hecho constar la exjugadora del Atlético de Madrid Femenino y el Fútbol Club Barcelona, por medio de una historia de Instagram, una persona, cuando menos mal educada, le envió un audio en el que la insultaba de forma muy grave, además de acusarla de «asesina”.
“Puta, que no te toco ni con un palo, no vaya a ser que denuncies, hija puta. Trozo pescuezo, te han comido la cabe bien los iluminatis, trozo de mierda. Drogadicta, hija puta…», fue el audio que recibió Jenni Hermoso por parte de un hombre en un mensaje privado de esa red social.
En su siguiente historia de Instagram, Jenni Hermoso quiso tranquilizar a sus seguidores. «¡Ey! Que todo está bien. Simplemente quería hacer ver las almas vacías que siguen insistiendo en hacer daño. Por supuesto que esto sólo hace que me sienta más orgullosa con todo», escribió la campeona del Mundo con España.
En pleno siglo XXI, que se dice pronto, todos debemos condenar y así lo hacemos en este artículo, todas aquellas actitudes que puedan herir a cualquier persona y más si son de este calibre, porque personas como la que ha “insultado” a la Balón de Plata en 2021, no representan, en modo alguno, los valores de una sociedad española que vive en perfecta armonía y sin sobresaltos.
Al igual que hicimos en nuestro TFG de la carrera de periodismo, que versó sobre la violencia en el fútbol, una lacra que poco a poco se va extinguiendo, en esta página web nos posicionamos del lado de la concordia y el sentido común para apoyar a la número diez de “La Roja”.

Deja un comentario