
¡En su primer sueldo! La delantera cafetera fue la gran figura rojiblanca en 2014.
Nicole Regnier (Cali, Colombia; 28 de febrero de 1995) es una exfutbolista profesional Colombiana de ascendencia Belga e Italiana.
Nació el 28 de febrero de 1995 en Cali; Valle del Cauca. A pesar de ser Colombiana, tiene ascendencia Belga por su abuelo paterno e Italiana por su abuela materna.
En Cali fue donde se uniría a su primer club de fútbol llamado Club Deportivo Atlas, fundado por la exjugadora colombiana Carolina Pineda, quién además también ejercía de entrenadora del equipo. Nicole comenzó a destacarse en este combinado por sus buenas actuaciones y por su crecimiento futbolístico, lo que le valió para ser llamada a la Selección del Valle del Cauca.
Esta situación le sirvió a la delantera sudamericana para dar el salto a Europa de la mano del Atlético Féminas, uno de los grandes equipos de la Superliga, Primera División Femenina en el año 2014 y desde el Calderón emitieron la siguiente nota de prensa a su llegada a la capital española:
29 de octubre de 2014:
El Atlético de Madrid Féminas hace oficial el fichaje de Nicole Regnier para el filial del conjunto colchonero. La colombiana llega para reforzar la línea de ataque del equipo dirigido por David Fernández. La delantera internacional lucirá el dorsal 17 en la elástica rojiblanca.
Nicole Regnier, nacida en Cali (Colombia) y de 19 años de edad, comenzó su carrera deportiva en el equipo del Colegio Bolívar antes de dar el salto al Club Atlas, al que según nos confirmó Nicole le debe mucho, ya que maduró como futbolista en este club. La Selección de Colombia no tardaría en convocarla por primera vez y pudo disputar el torneo sudamericano sub-17, el Mundial de Azerbaijan y el torneo sudamericano sub-20 en Uruguay.
Regnier aseguró en unas declaraciones en exclusiva para la web del club que está muy feliz por poder defender los colores rojiblancos durante esta temporada. “Me siento muy feliz de poder vestir la camiseta del Atlético de Madrid Féminas durante esta temporada y es uno de los sueños que siempre había soñado desde muy pequeña”, indicó.
La delantera rojiblanca afirmó que llega al club con mucha ambición y con ganas de ganarse un puesto en el once a base de trabajo y sacrificio. “Lucharé por estar cada fin de semana en el once. Puedo aportar al equipo goles y trabajo ofensivo. Me comprometo a dar lo mejor de mí en cada entrenamiento y en cada partido. Lo demás llegará con la ayuda de Dios y de mis compañeras”, subrayó.
Nicole aseguró que llega a una gran familia, la familia colchonera. “El Atlético de Madrid Féminas, más que un equipo, es una familia. Me han recibido muy bien tanto mis compañeras, como el cuerpo técnico y todas las personas que trabajan en el Club. Tan grande como el prestigio de esta entidad”.
La futbolista colombiana llega procedente de un país en donde el fútbol femenino está creciendo a pasos agigantados. “En Colombia el fútbol femenino está creciendo muy rápido”.
“Ser un ejemplo para las niñas pequeñas me llena de orgullo y felicidad. Pasar por las canchas en Cali y verlas con mi mismo peinado o mi camiseta a la hora de jugar, es algo muy bonito”, aseveró.
La ‘17’ rojiblanca estará lejos de su familia durante un largo tiempo. “Estar lejos de la familia siempre es difícil. Tengo dos hermanas que están creciendo a pasos agigantados y, en ese sentido, va a ser muy duro perderme ésos momentos a su lado. Aún así, ellas saben que pueden contar conmigo las veinticuatro horas del día para lo que necesiten”.
“Voy a extrañar mucho a mis padres y a mi familia, pero para llegar donde quiero hay que hacer sacrificios. Estar lejos de casa te hace valorar las cosas verdaderamente importantes. Creo que esto me va a hacer madurar como jugadora y como persona. Mi ciudad, la alegría de los colombianos, la música, en especial la salsa, lo voy a extrañar. Al igual que la comida, aunque la de aquí me ha fascinado. Madrid es una ciudad que me encanta. Creo que no pude haber pedido una ciudad mejor para vivir. Me siento feliz de estar aquí”, destacó.
Para concluir, Nicole desveló algunos de los objetivos que se propone para esta temporada. “La clave del éxito está en el trabajo, dedicación y sacrificio de cada día. Entre los objetivos para esta temporada está ser campeones aunque no será fácil porque hay equipos muy fuertes. En el ámbito personal voy a dar el 100% en cada partido y jugar para el equipo. Los premios individuales llegarán con la ayuda de mis compañeras y dejándolo todo en la cancha”,
La delantera colombiana se convierte en el último refuerzo del Atlético de Madrid Féminas “B” para esta temporada. En el día de su presentación con su nuevo equipo se mostró muy feliz y aseguró que “es un sueño hecho realidad”. La futbolista internacional lucirá el dorsal 17 en la elástica rojiblanca.
actual Atlético de Madrid Femenino surgió en 2001, a raíz de la desaparición del Coslada CF Femenino. Su entrenadora, María Vargas —que había sido jugadora del Atlético Villa de Madrid— junto con la guardameta del equipo, Lola Romero, apoyadas por las 36 jugadoras pertenecientes al primer y segundo equipo de la sección femenina del Coslada, que se habían quedado sin club, convencieron a los directivos del Atlético de Madrid para que reiniciaran un equipo femenino.
María Vargas y Lola Romero fueron quienes capitanearon esa nueva aventura de la sección femenina del Atlético de Madrid como entrenadora y presidenta, respectivamente. De esta forma en la temporada 2001/2002 se puso en marcha el denominado en un principio como Atlético Féminas. Inicialmente el equipo femenino no formaba parte como tal del organigrama del Atlético de Madrid. La entidad madrileña comenzó por prestar las equipaciones oficiales, el escudo y buscarles un campo de entrenamiento a las jugadoras: el Polideportivo de Vicálvaro. Ellas mismas se encargaron de encontrar un patrocinador y, por normativa de la RFEF, comenzaron en la última categoría profesional de fútbol femenino: Primera Regional.
Poco a poco fueron escalando divisiones hasta lograr, en la temporada 2002-2003, el ascenso de Preferente a Nacional donde, por fin, el Atlético de Madrid integró en su organigrama al Atlético Féminas, que pasaría a llamarse Club Atlético de Madrid Féminas.
Tras tres temporadas en Nacional, en la 2005-2006, lograron el ascenso a la Superliga y el equipo logró quedar en mitad de la tabla tras el ascenso, donde permaneció durante tres temporadas. Las primeras dos siguió siendo dirigido por María Vargas. En 2008 las jugadoras solicitaron a la presidenta un cambio de entrenador y María pasó a ser directora deportiva.
María contrató a Antonio Contreras como entrenador del primer equipo. El equipo repitió la séptima plaza en la liga en su primera temporada.
Los siguientes años se fichó a jugadoras con experiencia internacional o con potencial. En la temporada 2009-2010 se fichó a Leire Landa y Priscila Borja y subieron al primer equipo Marta Carro y Nagore Calderón y el equipo terminó en cuarta posición. En la temporada 2010-11 la estrella del equipo y canterana Jennifer Hermoso abandonó el club por el Rayo Vallecano y el equipo acabó quinto.
En la temporada 2011-12 se cambió al entrenador del primer equipo por Juanjo Carretero y ficha a Sandra Vilanova, Adriana Martín y en invierno a Claudia Zornoza. En febrero, tras no lograr buenos resultados, se destituyó a Carretero y se fichó a Jesús Núñez[5] En la temporada 2012-2013 se fichó a la joven portera del Sporting Club de Huelva Lola Gallardo, que debutaría esa misma temporada con la selección española y causaron baja Vilanova, Adriana y Landa, y el equipo terminó tercero.
En la temporada 2013-2014 se fichó a la internacional Silvia Meseguer procedente del Espanyol, a Jade Boho del Rayo y la joven Esther González del Sporting Club de Huelva. De nuevo se destituyó al entrenador a mitad de temporada, apostando por el técnico del segundo equipo Ferney Agudelo.[6] El equipo quedó de nuevo tercero en la Liga.
Antes de disputar la Copa de la Reina se volvió a cambiar al entrenador por el del Atlético de Madrid B, Miguel Ángel Sopuerta.
En la temporada 2014-2015 se fichó a Ángela Sosa del Sporting Club de Huelva, y a Débora García y Mapi León del Espanyol y Brenda Pérez del Valencia y dejaron el equipo Zonorza y Jade Boho. Miguel Ángel Sopuerta fue nombrado entrenador. Ese año el equipo fue segundo clasificándose para la Liga de Campeones Femenina de la UEFA por primera vez.
En la temporada 2015-16 el fichaje más destacado es el de la hasta entonces siete veces campeona de liga Sonia Bermúdez procedente del Barcelona y también el de Kenti Robles procedente del Espanyol. Esa temporada el equipo debutó en Liga de Campeones, y superaron los dieciseisavos de final con una gran remontada, pero se descolgó de la lucha por la liga en invierno, y Sopuerta fue sustituido por su segundo, Ángel Villacampa.
El equipo descendió un peldaño y quedó tercero en la Liga pero ganó su primer trofeo, la Copa de la Reina, siendo por aquel entonces, un equipo independiente, es decir, que no tenía el apoyo de la entidad que es propiedad de Miguel Ángel Gil Marín, un hecho que no cambió hasta 2016.
En el verano de 2013, Nicole hizo pruebas para pasar al Atlético de Madrid Féminas B, luego de las pruebas sorprendería a los entrenadores del equipo y sería presentada el 30 de octubre de 2014 como nueva jugadora del club.
El 3 de noviembre de 2014, debutaría oficialmente con el Atlético Madrid Féminas B en la victoria 6-0 frente al Daimiel, entrando en el segundo tiempo y jugando tan sólo 30 minutos de los 90 reglamentos.
La exjugadora del Club Deportivo Atlas de Argentina no convenció al equipo rojiblanco y fue traspasada al Rayo Vallecano, que vivía su mejor momento en el fútbol femenino español en julio de 2015.
“La Princesa de la Cancha”, como era conocida a nivel futbolístico, ha recordado cómo fue su experiencia en el conjunto rojiblanco y no todo fue un canino de rosas, amén de su versión.
En aquella época, el fútbol femenino no movía las cifras que tiene ahora por lo que las futbolistas debían buscar alternativas para subsistir.
Pues bien, ese fue el caso de la colombiana que tras brillar en el Club Deportivo Atlas de Cali fue Atlético de Madrid a intentar forjarse un nombre allá, pero a su vez tuvo que pasar por momentos complicados y es que Regnier a través de su cuenta de Instagram reveló una dura anécdota que dejó a todos atónitos ya que pese a jugar en Europa no le alcanzaba para vivir por lo que tuvo que buscar otro trabajo a la par del fútbol.
Una vez jugando para uno de los clubes más grandes del mundo. Eso fue hace menos de diez años, cuando llegué al Atlético de Madrid, mi primer salario ahí fue de 800 euros», comentó de inicio.
«Ahí se me iba lo que me gastaba en el arriendo para poder vivir, lo que me gastaba en alimentación y el transporte. Saqué dinero del cajero y me quedaron solo 17 euros, lo juro, sentí una angustia horrible. No había forma de pedirle dinero a mis papás», agregó.
Luego, explicó que su solución fue trabajar como mesera, oficio que no había hecho nunca en su vida y que para que la contrataran se vio obligada a mentir: «Conocí una señora que tenía un restaurante y me preguntó si yo sabía hacer de mesera. Le dije: ‘Allá en Colombia he hecho eso, me ha tocado toda la vida’. Obviamente, yo nunca había cogido una bandeja ni había servido nada».
Además, relató que en su primer día de trabajo atendió a dos colombianos y reveló la realidad del momento: «Al otro día arranqué a trabajar como mesera, cuando llegaron dos pelados colombianos y los reconocí por el acento. Le dije a mi amiga boliviana que me ayudara a atenderlos y me dijo ‘no, usted se metió en esto, vaya’»
Regnier explicó que la pena la agobió y que se puso el cabello en la cara, pero eso no fue suficiente ya que los colombianos la reconocieron: «Voy a atenderlos y uno de ellos me dice: ‘Tú no eres la futbolista del Atlético de Madrid’. Yo no sabía qué hacer ni dónde meterme y le dije que sí era. Me dijo: ‘Qué estás haciendo acá, perdiste una apuesta’. Y le respondí que el fútbol femenino no da para vivir todavía. Ya han pasado 10 años y la historia es otra».
Este desgarrador testimonio, del que no culpamos bajo ninguna circunstancia al Atlético de Madrid, Lola Romero y Maris Vargas hacían lo que podían con unas finanzas que salían de sus bolsillos, demuestra que el fútbol practicado por mujeres ha evolucionado para bien en la última década y lo mejor está aún por llegar, esta temporada es la segunda en la que la liga española es profesional, así que paciencia y mucho apoyo.
Deja un comentario