La crónica | El Barcelona resiste un primer zarpazo del Athletic Club

(Fuente: RFEF )

🟫 El Fútbol Club Barcelona disputará la Final de la Supercopa de España ante el Real Madrid el próximo sábado 24 de enero a las 19h (RTVE), tras imponerse al Athletic Club por 3-1, en un disputado encuentro en el que las leonas se adelantaron de penalti y la réplica la pusieron Ona Batlle, Irene Paredes y Ewa Pajor.

La previa |

El duelo al detalle |

Los onces:

(Fuente: RFEF)
(Fuente: “El Partido de Manu”)

🏆 Supercopa de España Iberdrola |

😍 Segunda semifinal 😍

🔥 Fútbol Club Barcelona 🆚 Athletic Club 🔥

📅 Miércoles, 21 de enero de 2026

⏰ 19:00 horario peninsular

📺 Teledeporte

🏟️ SkyFi Castalia, Castellón

Hay partidos que no se explican únicamente desde el marcador. Encuentros que no se entienden si uno se limita a leer el resultado final, porque en su interior se esconden matices, quiebros emocionales y momentos de verdad que solo aparecen cuando el fútbol deja de ser un ejercicio técnico para convertirse en un examen de carácter. La semifinal de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Athletic Club fue uno de esos partidos. Un duelo que exigió al campeón algo más que talento. Le exigió memoria, resistencia y la convicción profunda de quien sabe que para seguir mandando hay que aprender, una y otra vez, a sufrir.

El FC Barcelona selló su clasificación para la final tras imponerse por 3-1 a un Athletic Club valiente, disciplinado y orgulloso, en un encuentro disputado, áspero por momentos y emocionalmente exigente, que terminó confirmando a las azulgrana como aspirantes firmes a su sexto título de Supercopa, el primero de la temporada 2025/2026. En la otra orilla ya esperaba el Real Madrid, vencedor horas antes ante el Atlético de Madrid, listo para disputar su segunda final consecutiva del torneo y decidido a desafiar la hegemonía establecida.

(Fuente: “El Partido de Manu”)

Pero antes de pensar en la final, el Barça tuvo que atravesar un camino incómodo. Porque el Athletic no compareció como invitado. Compareció como competidor.

Desde el inicio, el partido respondió al guion que ambos técnicos habían imaginado. El FC Barcelona se hizo con el control del esférico, asumió la iniciativa y trató de instalarse en campo rival mediante una circulación paciente, buscando desordenar a una defensa rojiblanca muy bien organizada. Las bilbaínas, fieles a su identidad, formaron un bloque compacto, solidario, con ayudas constantes y una lectura clara del espacio. No había ansiedad. Había orden. Y había un plan.

Las azulgrana acumulaban posesión, pero no profundidad. Triangulaban, movían el balón de lado a lado, intentaban filtrar pases interiores, pero se encontraban con una zaga férrea y con una Olatz Santana que, sin necesidad de grandes intervenciones, transmitía seguridad. El Athletic, mientras tanto, aguardaba su momento, consciente de que su partido no estaba en dominar, sino en resistir y castigar cualquier desajuste.

Ese momento llegó en el minuto 25. En una transición rápida, Maite Zubieta atacó el espacio con decisión. Mapi León llegó al cruce forzada y terminó derribando a la centrocampista rojiblanca dentro del área. La colegiada señaló penalti sin dudar. Nerea Nevado asumió la responsabilidad y, con un disparo ajustadísimo al palo, batió a la guardameta azulgrana para adelantar al Athletic Club y encender la ilusión de la afición rojiblanca al abrir la lata amén del 01 más allá del ecuador de la primera mitad.

El cero a uno solo alteró el marcador; alteró el estado emocional del partido. El Barça, por primera vez, se vio obligado a remar contracorriente. Durante unos minutos, el golpe fue evidente. El Athletic, espoleado por el gol, sacó su garra, creyó en el guion y trató de frenar a un FC Barcelona herido, consciente de que el campeón había sido tocado en su orgullo.

Pero si algo define a los grandes equipos es su capacidad de reacción. Y la respuesta de las de Pere Romeu no se hizo esperar. El balón empezó a circular con mayor velocidad, las líneas se adelantaron y la determinación se impuso al nerviosismo. En apenas cuatro minutos, el Barça transformó la adversidad en ventaja.

En el minuto 35, Alexia Putellas estrelló un disparo en el palo. La jugada no murió ahí. El balón volvió a circular, llegó a la frontal y fue Ona Batlle quien, con convicción, mandó el esférico al fondo de las mallas para establecer el empate. El 11 fue un gol de insistencia, de fe, de no rendirse ante la mala fortuna.

Y apenas cuatro minutos después, llegó el golpe definitivo de la primera mitad. Claudia Pina cabeceó un córner que obligó a Olatz Santana a lucirse. El rechace cayó en el lugar menos recomendable para una defensa: el área pequeña. Allí apareció Irene Paredes, imperial, para empujar el balón a la red y firmar el 21, culminando la remontada antes del descanso, era el minuto 34 de juego.

El partido parecía encarrilado, pero aún guardaba un giro más. En el tiempo añadido de la primera mitad, la colegiada mostró tarjeta roja directa a Kika Nazareth por golpear con el codo en el rostro de Landaluze en una pugna aérea. El FC Barcelona se marchaba al vestuario con ventaja en el marcador, sí, pero con una futbolista menos y con toda una segunda parte por delante.

La reanudación dibujó un escenario completamente distinto. El Barça, consciente del contexto, optó por una versión más conservadora, más pragmática. No renunció al balón, pero sí ajustó riesgos. El Athletic, en superioridad numérica, trató de asumir el protagonismo, buscó amplitud, acumuló centros y empujó con la fe de quien sabe que el empate aún era posible.

Durante varios minutos, el partido transitó por un terreno incómodo para las azulgrana.

El Athletic Club dominaba territorialmente, generaba sensación de peligro y obligaba al Barça a defender con concentración máxima. Cada despeje era celebrado como un pequeño triunfo. Cada falta recibida, un segundo ganado al reloj.

Y entonces, cuando el Athletic más creía, llegó el golpe que terminó por decidir la semifinal. Minuto 68. Una recuperación en campo propio. Un primer pase limpio. Una transición ejecutada con precisión quirúrgica. Ewa Pajor levantó la cabeza y encontró a Ona Batlle lanzada por el costado derecho. La lateral catalana ganó metros, se internó en el área y, lejos de optar por el disparo, devolvió el pase a la futbolista polaca, que apareció desde el centro para fusilar por bajo a Olatz Santana y establecer el 31 definitivo cuando el reloj deambulaba ya por el minuto 68 para domar a las leonas.

Fue el gol de la sentencia. El gol que rompió definitivamente la resistencia rojiblanca. El Athletic lo intentó hasta el final, fiel a su identidad, pero el esfuerzo acumulado y el golpe emocional terminaron por pesar demasiado. El FC Barcelona, ya con el partido bajo control, gestionó los últimos minutos con oficio, inteligencia y madurez competitiva.

El pitido final confirmó lo inevitable. El FC Barcelona estaba en la final de la Supercopa de España. No por aplastamiento, no por inercia, sino por saber adaptarse, reaccionar y golpear en los momentos clave.

Una victoria que no se explica solo desde el talento, sino desde la capacidad de leer el partido y sobrevivir cuando el contexto se vuelve adverso.

Ahora, el horizonte se abre hacia un duelo cargado de simbolismo. El Real Madrid espera. El rival eterno. El aspirante que quiere derribar el trono. El equipo que llega a su segunda final consecutiva tras superar al Atlético de Madrid y que sueña con cambiar la historia reciente.

El próximo sábado 24 de enero, a las 19:00 horas, con RTVE como testigo, el FC Barcelona buscará su sexto título de Supercopa. El Real Madrid buscará algo más que un trofeo: buscará un golpe de autoridad.

Y en ese cruce, no habrá pasado ni futuro. Solo presente. Solo noventa minutos para decidir quién escribe la primera gran página de la temporada.

Porque las finales no se juegan.
Las finales se conquistan.
Y el Barcelona, una vez más, ya ha demostrado que está dispuesto a hacerlo.

(Fuente: RFEF)

📋 Ficha técnica |

FC BARCELONA: Cata Coll, Irene Paredes, María León, Claudia Pina (Schertenleib 81′), Alexia Putellas, Clara Serrajordi (Patri Guijarro, 57′), Ewa Pajor (Aïcha Camara, 72′), Kika Nazareth Ramos, Vicky López (Graham Hansen 57′), Ona Batlle, Esmee Brugts (Salma Paralluelo, 72′).

Suplentes: Gemma Font, Meritxell Font, Sydney Schertenleib, Salma Paralluelo, Marta Torrejón, Caroline Graham Hansen, Patri Guijarro, Aïcha Camara, Martine Fenger, Carla Julià Martínez.

ATHLETIC CLUB: Olatz Santana, Maddi Torre (Ane Campos, 78′), Naia Landaluce, Maite Valero (Aguirregomezcorta, 85′), Maite Zubieta, Ane Azkona, Nerea Nevado, Maitane Vilariño (Sara Ortega, 62′), Ane Elexpuru, Daniela Agote (Leire Baños 85′), Elene Gurtubay (Pinedo 78′).

Suplentes: Ziara Vega, Marta San Andrián, Leire Baños, Clara Pinedo, Sara Ortega, Ane Campos, Eider Arana, Nerea Venito, Oihana Aguirregomezcorta.

ÁRBITRO: Elisabeth Calvo.

Árbitros asistentes: Andrada Aloman y Victoria Miralles.

Cuarto árbitro: Alicia Espinosa.

Quinto árbitro: Adriana García.

Roja: Kika Nazareth (40 + 3′)

Goles |

0-1 Nerea Nevado 25’ ⚽️
1-1 Ona Battle 34’ ⚽️
2-1 Irene Paredes 38’ ⚽️
3-1 Ewa Pajor 68’ ⚽️

ESTADIO: Semifinal de la Supercopa de España Femenina Iberdrola 2026, disputada en Nuevo Estadio Skyfi Castalia, Castellón

Vídeo |

Comentarios

Deja un comentario

More posts