
🔷 Cuando el fútbol se convierte en destino: la Copa de la Reina ya escucha el eco de su final.
Hay sorteos que reparten cruces y hay sorteos que escriben historia.
Hay bolas que determinan emparejamientos y otras que, al girar dentro de un bombo, activan la memoria colectiva de un deporte que ha aprendido a mirarse de frente, sin complejos, consciente de su fuerza, de su pasado y, sobre todo, de su futuro.
La Copa de SM la Reina Iberdrola 2025-2026 ha alcanzado ese punto exacto del calendario en el que el fútbol femenino español deja de caminar y empieza a volar.
El instante previo al salto definitivo. La frontera entre el trayecto y el destino. Entre el esfuerzo acumulado de meses y la promesa de una primavera que ya huele a final, a viaje, a isla, a celebración.
El próximo viernes 6 de febrero de 2026, a partir de las 13:00 horas (horario peninsular), el Salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas se convertirá, una vez más, en el epicentro simbólico de ese sueño compartido. Allí, bajo la mirada de la historia, la Real Federación Española de Fútbol dará forma al sorteo de las semifinales de una competición que es patrimonio emocional del fútbol femenino español.
No será un sorteo más.
Será el sorteo que marque el último peldaño antes del vuelo a Gran Canaria.
El último umbral antes de que dos escudos hagan las maletas rumbo al Estadio Insular, escenario elegido para la gran final del 16 de mayo de 2026.
El mensaje fue claro, conciso y rotundo. El 30 de enero de 2026, la RFEF lo comunicó a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter): el sorteo estaba fijado, la hora señalada y la expectación activada. Pero detrás de ese anuncio institucional se escondía un relato mucho más profundo, construido a base de eliminatorias, viajes, goles, resistencia, épica y fútbol en estado puro.
Porque llegar a semifinales de la Copa de la Reina nunca es un trámite.
Es una conquista.
El Atlético de Madrid, primer clasificado para esta penúltima ronda, abrió la senda con una actuación contundente y autoritaria en Alcalá de Henares, donde se deshizo del Athletic Club por 4-1. Fue una noche de afirmación rojiblanca, de pegada, de jerarquía competitiva. El conjunto madrileño, fiel a su ADN copero, entendió desde el primer minuto que la Copa no se negocia: se gana.
El segundo billete viajó rumbo al Atlántico. El Costa Adeje Tenerife Egatesa escribió otra página de su ya consolidada historia copera al imponerse por 0-1 al Madrid CFF en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada. Un triunfo trabajado, sólido, cargado de madurez competitiva, que vuelve a situar al equipo tinerfeño entre la élite de la competición del KO.
Pero si la Copa vive de autoridad y constancia, también se alimenta de gestas. Y ninguna como la protagonizada por el F.C. Badalona Women, conocido popularmente como ONA, que a petición expresa de la entidad decidió competir bajo esa identidad simbólica.
El conjunto catalán firmó la gran sorpresa de los cuartos de final al eliminar a la Real Sociedad, tercer clasificado de la Liga F Moeve, en un duelo que ya pertenece al imaginario copero.
Fue un partido eterno, tenso, dramático. Un encuentro que se estiró hasta el minuto 133 de la prórroga, cuando Itzi Pinillos desató la locura con un gol que valía una semifinal. Antes, en los noventa reglamentarios, Lucía Pardo había tenido la clasificación en sus botas desde el punto de penalti, pero el fútbol, caprichoso y cruel, decidió guardar el desenlace para más tarde. Para cuando las piernas pesan, la mente duda y el corazón manda.
Y como cierre de oro, el duelo que acaparó todas las miradas. El Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid volvieron a cruzar caminos en Copa, esta vez en Valdebebas, en el choque más atractivo de los cuartos de final. El resultado fue tan contundente como simbólico: 0-4 para el conjunto azulgrana, con un doblete de Ewa Pajor, confirmando que las grandes citas también sirven para reafirmar hegemonías.
El acto del viernes no será un simple trámite administrativo. La RFEF ha diseñado un evento con vocación de escaparate, retransmitido en directo a través de Teledeporte, Movistar Plus+ y los canales oficiales de la Federación, integrando en un mismo escenario los sorteos de ambas competiciones.
Un formato absolutamente puro, sin condicionantes, sin cabezas de serie, sin protecciones artificiales. El azar, desnudo. La suerte como único juez. Una reivindicación del espíritu original de la Copa, donde cualquier cruce es posible y cada bola tiene el mismo peso específico.
En el Salón Luis Aragonés, nombre que evoca identidad, legado y fútbol de verdad, se dictará sentencia. No habrá atajos. Solo emparejamientos que marcarán el último tramo del camino hacia la gloria.
Las semifinales no solo decidirán quién lucha por el título.
Decidirán quién cruza el umbral del viaje.
Quién tiene derecho a subir al avión rumbo a Gran Canaria.
Porque la final de esta edición tiene acento insular, aroma atlántico y vocación histórica. El 16 de mayo de 2026, el Estadio Insular de Las Palmas de Gran Canaria acogerá la gran final de la Copa de SM la Reina Iberdrola.
Una elección cargada de simbolismo, fruto del trabajo conjunto de la Real Federación Española de Fútbol, el Cabildo de Gran Canaria y la Federación Interinsular de Las Palmas, que han aunado esfuerzos para llevar a la isla una de las grandes citas del calendario deportivo nacional.
Gran Canaria no solo recibe una final, recibe una fiesta del fútbol femenino y es un acontecimiento que trasciende el marcador.
Inaugurado el 8 de mayo de 2003 y reformado en 2014, el Estadio Insular es un recinto acostumbrado a las grandes noches. Con capacidad para más de 32.000 espectadores, ya ha sido testigo de partidos de altísimo nivel y forma parte del mapa sentimental del fútbol español.
El 21 de noviembre de 2007, albergó el encuentro entre la Selección española masculina e Irlanda del Norte, correspondiente a la clasificación para la Eurocopa de 2008, con victoria española por 1-0. Además, ha sido escenario de dos amistosos internacionales, en 2004 y 2018, ambos saldados con triunfo de España.
Ahora, casi dos décadas después, se prepara para escribir una nueva página, esta vez con el fútbol femenino como protagonista absoluta.
Un escenario de lujo para un partido de lujo. Un templo listo para vibrar con las mejores futbolistas del país.
La Copa de la Reina 2025-2026 no se entiende sin su contexto. Llega en un momento de crecimiento estructural, social y mediático del fútbol femenino español. Un momento en el que la Selección española femenina ocupa el número 1 del ranking FIFA mundial, y en el que el combinado nacional se ha proclamado recientemente campeón de la UEFA Women’s Nations League.
No es casualidad, sino una feliz consecuencia fruto del trabajo de clubes, federaciones, futbolistas, cuerpos técnicos y aficiones que han empujado el deporte hasta este punto de madurez. La final de Gran Canaria será, por tanto, algo más que un título: será un reflejo del camino recorrido.
Antes de que llegue mayo, antes de que el Insular se vista de gala, antes de que dos capitanas alcen el trofeo al cielo canario, queda un último ritual: el sorteo.
Ese instante suspendido en el tiempo en el que todo es posible y nada está decidido.
El viernes, el fútbol femenino español se mirará de nuevo al espejo. Y lo que verá será ambición, talento, diversidad y futuro.
Deja un comentario