La crónica | El United sobrevive al rugido de Parris y remonta al sol del mediodía

(Fuente: “El Partido de Manu)

◼️ El Manchester United Women se impone por 2-1 al London City Lionesses en el Leigh Sports Village en un duelo de la Barclays Women’s Super League que se desarrolla con un guion más complejo e imprevisible de lo que sugiere la clasificación previa. El conjunto local, obligado a madurar con calma el partido tras el golpe emocional inicial de Nikita Parris, termina encontrando la remontada a través de Jess Park y Millie Turner. Esta última ha sido decisiva, tanto en área propia como rival, y ha acabado siendo reconocida como mejor jugadora del encuentro.

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NETFLIX DESVELA EL TRÁILER DE ESA NOCHE. ESTRENO EL 13 DE MARZO

planazo, pero no siempre todo es tan bonito como te lo pintan. Netflix ha desvelado hoy el tráiler y nuevas imágenes de Esa noche, que se estrena a nivel global el 13 de marzo.

La serie de 6 episodios está protagonizada por Clara Galle (Ni una más, Olympo), Claudia Salas (Salvador, Furia) y Paula Usero (Las abogadas, Manual para señoritas). Completan el reparto Nüll García (La fiera, Punto Nemo), Pedro Casablanc (Salvador, Querer) y Alícia Falcó (El refugio atómico, Dímelo bajito).

Durante unas vacaciones familiares en República Dominicana, Elena (Clara Galle) atropella a un hombre con su coche. Desesperada y asustada, llama a sus hermanas, Paula (Claudia Salas) y Cris (Paula Usero), pidiendo ayuda. Al llegar, deben decidir cómo afrontar el accidente, porque no pueden soportar la idea de que su hermana menor vaya a la cárcel, dejando a su única sobrina sin su madre. ¿Hasta dónde estarán dispuestas a llegar para ayudar a proteger a su familia? Esa noche obliga a tres hermanas a enfrentarse a la profundidad del amor, el peso de la lealtad y los límites que se pueden alcanzar por la familia.

La serie, basada en la novela superventas del Sunday Times de Gillian McAllister y producida por Txintxua Films S.L. para Netflix, ha sido creada por Jason George (Narcos, Into The Night), quien también ejerce como productor ejecutivo junto con Marian Fernández Pascal(IntimidadAmama). George también firma los guiones junto a Lara Sendim (Los renglones torcidos de Dios, El inocente), que además ejerce como productora creativa. La dirección está a cargo de Jorge Dorado (MindscapeThe Head) y Liliana Torres (MamíferaKimeres).

Txintxua Films S.L. es una productora cinematográfica fundada por el director Asier Altuna y la productora Marian Fernández Pascal en Trintxerpe, Pasaia (País Vasco). Especializada en cine de raíz cultural, ha destacado con películas como Amama (2015) y Dantza (2018) y series como Intimidad (2022). Su compromiso con la autenticidad y la calidad la ha convertido en un referente del cine vasco contemporáneo

Vídeo |

https://youtu.be/AA0baHiKQXE

El duelo al detalle |

(Fuente: London City Lionesses)

🔴 Manu López & Helena con Hache

Los onces |

Lo que se vivió en Leigh no fue simplemente un partido más de la temporada, ni siquiera fue solo una remontada trabajada en casa; fue una narrativa completa sobre el control, el vértigo, la memoria y la gestión emocional del tiempo competitivo. El fútbol —y en esto insistiría cualquiera que haya escuchado alguna vez a Manu desgranar un encuentro con ese tono entre analítico y confesional que ha convertido a “El Partido de Manu” en una pequeña escuela sentimental del juego— no se explica únicamente en los goles, sino en los procesos que los anteceden, en los espacios que se abren antes de que el balón los atraviese y en las decisiones que se toman una fracción de segundo antes de que el estadio contenga la respiración. Y si a esa lectura pausada le añadimos la mirada fresca, directa, casi generacional de Helena con Hache —capaz de traducir una cobertura defensiva en un gesto viral sin banalizar el concepto— el resultado es una narración que respira fútbol por los cuatro costados, que entiende la pizarra pero también el pulso, que analiza pero no enfría.

Sin embargo, lo verdaderamente interesante del arranque no fue la autoridad con la que el United quiso apropiarse del balón, sino la forma en que el London City decidió no aceptar un papel secundario. Lejos de refugiarse en un bloque bajo resignado, el conjunto visitante apareció con un plan ofensivo nítido, vertical y quirúrgicamente orientado hacia los laterales rivales. La amplitud ofensiva comenzó a generar incomodidad, especialmente cuando Freya Godfrey encontró metros por la derecha. Allí, en ese carril que el United había adelantado para atacar, el London City detectó una grieta. Helena lo habría explicado con esa mezcla de espontaneidad y precisión: “Si subes tanto, tienes que correr igual de rápido hacia atrás”. Y eso fue exactamente lo que empezó a ocurrir.

En el minuto 5 se produjo el primer gran giro emocional. Godfrey recibió abierta, levantó la cabeza y dibujó un centro medido al corazón del área. No fue un envío precipitado, fue un gesto técnico cargado de intención: balón tenso, altura perfecta, dirección hacia el espacio entre central y lateral. Allí apareció Nikita Parris, atacando el intervalo con determinación, anticipando el movimiento defensivo y ganando la posición con inteligencia corporal. Su remate de cabeza, ejecutado a muy corta distancia, no fue solo un golpeo; fue una declaración simbólica.

El 0-1 no representaba únicamente la ventaja visitante, sino el eco de su pasado como mancuniana y abría la lata a las primeras de cambio

0-1 no representaba únicamente la ventaja visitante, sino el eco de su pasado como red devil, sus 25 goles en 56 partidos, la memoria de Leigh que ahora se transformaba en silencio. El estadio quedó suspendido durante un segundo más largo de lo habitual. Manu lo habría descrito como “ese instante en el que el fútbol te recuerda que las historias nunca se escriben en línea recta”.

Tras el gol, lejos de replegarse, el London City atravesó su mejor tramo competitivo. La circulación visitante era ágil, los apoyos constantes, la presión tras pérdida eficaz hasta el punto de asfixiar la salida local. En el minuto 12, Godfrey volvió a aparecer, esta vez con un disparo potente desde el interior del área que obligó a intervenir a Tullis-Joyce con reflejos firmes. Cuatro minutos después, Jana Fernández probó desde lejos tras asistencia de Parris, rozando el segundo. El United dominaba el mapa de posesión, pero no el de las ocasiones. Esa contradicción empezaba a instalar una duda en la grada.

El equipo local intentó acelerar transiciones, buscar a Jess Park entre líneas, activar desmarques más verticales, pero se encontró con una estructura defensiva visitante ordenada con precisión casi quirúrgica. Saki Kumagai gestionaba alturas, Kennedy corregía coberturas y las laterales cerraban carriles interiores con disciplina. Cada intento de progresión profunda era neutralizado antes de convertirse en amenaza real. El partido entró en una fase en la que el dominio territorial no encontraba traducción ofensiva clara.

Y entonces, como tantas veces en la élite, apareció el momento individual. Minuto 30. Recuperación intermedia, activación rápida hacia Jess Park. La mediapunta recibió, giró sobre su eje y emprendió una conducción larga, atravesando líneas con determinación. No fue una carrera descontrolada; fue una lectura de espacios en tiempo real. Las centrocampistas visitantes intentaron cerrarle el paso, pero Park protegió la pelota con el cuerpo, midió la distancia y, al alcanzar la frontal, armó un disparo seco, potente, ajustado al poste. El balón viajó con una trayectoria limpia, imposible para Lete que se tradujo en el 1-1 en el minuto 30 de juego y tocaba empezar desde cero.

El 11 no solo restableció el marcador; reconfiguró la energía emocional del encuentro. El estadio explotó, no tanto por el empate en sí, sino por la sensación de que el United había encontrado su punto de apoyo psicológico.

A partir de ahí, el choque se volvió más físico, más fragmentado, con faltas constantes que interrumpían el ritmo. Riviere vio tarjeta amarilla, Parris recibió entradas duras, y la primera parte concluyó con una sensación de equilibrio frágil. Como diría Manu, “cuando el partido se rompe en duelos, ya no manda la pizarra, manda el carácter”.

Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con las tablas imperando en el tanteadot con toda la emoción trasladada al segundo y definitivo acto en suelo británico.

Tras la reanudación, el segundo tiempo comenzó con un United más agresivo, elevando líneas, acelerando circulación y monopolizando la posesión con intensidad renovada. Las entradas de Lundkvist y Zigiotti Olme aportaron energía en banda y centro del campo. El juego se instaló en territorio visitante.

El London City aceptó el repliegue en bloque medio, buscando sobrevivir desde la disciplina posicional y activando transiciones con Parris como referencia.

En el 51’, la ex del United obligó nuevamente a intervenir a la portera local con un remate raso que mantuvo viva la amenaza.

Pero el asedio local crecía. Corners, centros laterales, segundas jugadas. Le Tissier ganaba peso en salida y distribución, empujando metros al equipo. El partido entró en esa fase en la que cada balón parado parece anunciar algo decisivo. Y en el minuto 80 llegó el desenlace táctico. Falta lateral, centro medido al punto de penalti. Millie Turner atacó el espacio con determinación, se impuso en el salto y conectó un cabezazo firme, descendente, imposible para la guardameta hispana y la remontada se culminó amén del 21 sobre el minuto 80 de juego, justo cuando el compromiso agonizaba.

El dos a uno fue solo la culminación de la remontada; fue la expresión de la constancia estratégica. Bajo el sol de Leigh, el United celebró no solo el gol, sino la gestión del proceso.

Los minutos finales mostraron a un London City obligado a adelantar líneas, a acelerar ataques que hasta entonces había gestionado con pausa. Godfrey intentó liderar la reacción con conducciones verticales y centros tensos, pero la defensa local respondió con solidez. El pitido final confirmó una lectura clara: el United sobrevivió al impacto inicial, ajustó estructuras y decidió desde el balón parado.

Y es aquí donde la memoria reciente conecta esta historia con otra escena europea. Porque apenas tres días antes, el 12 de febrero de 2026, las británicas habían asaltado Alcalá de Henares con un 0-3 ante el Atlético de Madrid en la ida del playoff de la Liga de Campeones Femenina. Aquel partido, en territorio rojiblanco, mostró una versión visitante clínicamente efectiva, capaz de golpear en transición, dominar áreas y gestionar los tiempos con frialdad competitiva. Si en Alcalá la superioridad se tradujo en contundencia sin concesiones, en Leigh la victoria fue distinta: más trabajada, más emocional, más pedagógica.

Helena lo resumiría quizá en un vídeo de un minuto: “En Alcalá fue eficacia total; en Leigh fue resiliencia”. Manu añadiría: “Lo que diferencia a los equipos grandes no es solo cómo atacan, sino cómo atraviesan los momentos adversos”. En ambos escenarios, el hilo conductor es la gestión de la inercia. En uno, el golpe temprano abrió el camino hacia un 0-3 incontestable; en el otro, el golpe recibido obligó a recomponer, a sostener la fe competitiva hasta encontrar el segundo impacto.

Así, el fútbol vuelve a recordarnos que no siempre vence quien domina cada tramo, sino quien interpreta mejor los cambios de ritmo emocional. En Leigh, el Manchester United entendió que el partido no se le escapaba por un gol encajado. En Alcalá, las británicas demostraron que pueden convertir cada transición en sentencia. Dos contextos distintos, una misma conclusión: la élite no perdona desconexiones, pero premia la lectura estratégica del tiempo. Y cuando esa lectura se convierte en convicción colectiva, el resultado suele inclinarse hacia quien sabe esperar su momento.

Con este triunfo en la recta final, el Manchester United suma ya 34 unidades y sigue al acecho del liderato que ostenta actualmente el Manchester City con 42 guarismos, todo ello, mientras que el London City se marcha de vacío de su visita al Leigh Sports Village y es sexto en la tabla de la Women’s Super League.

Las de Eder Maestre buscarán la reválida el próximo 23 de febrero en la F.A. Cup en la quinta ronda en una eliminatoria que le medirá con el Tottenham Spurs.

📋 Ficha técnica |

Manchester United: P. Tullis-Joyce, J. Riviere (L. Drury 71’), (c) M. L. Tissier, G. George (Hanna Lundkvist 46’), M. Turner, H. Miyazawa, L. Naalsund, S. Awujo (Julia Zigiotti Olme 46’), J. Park, E. Wangerheim (D. Janssen 63’), L. Schüller.
London City Lionesses: E. Lete, P. Pattison, A. Kennedy, W. Sangaré, J. Fernandez (T. Goldie 87’), G. Geyoro (J. E. Roddar 80’), (c) S. Kumagai, S. Franssi (I. Goodwin 64’), D. van de Donk (K. Asllani 63’), F. Godfrey, N. Parris (M. Rylov 80’).

Estadio: Leigh Sports Village, Gran Mánchester. Capacidad de 12.000 espectadores.

Árbitra: Ross Martins

Goles |

0-1 Parris 5’ ⚽️
1-1 Jess Park 30’ ⚽️
2-1 Turner 80’ ⚽️

Vídeo |

https://youtu.be/wHKspdTsOnw?si=JcZQt3V5myf74tQc

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