Noticia | Sonia Bermúdez sobre el partido de Wembley: «No creo que sea una revancha, el contexto es diferente”

( Fuente: RFEF)

⬛️ La seleccionadora nacional analiza la lista de convocadas para los duelos ante Inglaterra y Ucrania, destacando el regreso de piezas clave, la irrupción de jóvenes talentos y la gestión mental necesaria para afrontar el desafío de Londres ante 60.000 espectadores

Créditos: Sara De León

Sonia Bermúdez apareció esta mañana en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con ese poder de quien sabe que tiene entre manos una eliminatoria que no permite distracciones. Pasadas las once y media, y con la mirada de todo el staff puesta en ella, la seleccionadora se sentó para explicar una lista que es mucho más que una simple convocatoria; es el mapa para asaltar Wembley y dejar encarrilada la clasificación para el Mundial de 2027. Pero antes de hablar de tácticas o de nombres propios, Sonia demostró que el fútbol, por muy profesional que sea, no deja de ser un estado de ánimo. Lo primero que hizo fue acordarse de Imaga Barro: «Me gustaría mandar un mensaje de ánimo a Imaga Barro. Como sabéis, tiene una lesión de cruzado. Este año está siendo fatídico con este tipo de lesiones», soltó con un tono de preocupación genuina que recorre todo el fútbol femenino actual. También tuvo un detalle con la capitana del FC Barcelona Alexia Putellas, felicitándola por sus 500 partidos con el Barça, una cifra que calificó de «espectacular» para una jugadora que, según sus propias palabras, es simplemente «única».

Una vez despachados los honores y los agradecimientos a India Martínez por ese vídeo de la lista que ha quedado «increíble» y que tanto ha gustado internamente, Sonia se metió en el barro de las preguntas. La primera gran cuestión fue Clara Pinedo. Para la seleccionadora, Pinedo no es una desconocida, sino un proyecto que viene mimando desde las categorías inferiores y que ahora reclama su sitio en la absoluta. «Es una de las jugadoras que nos sorprendió gratamente las primeras veces que estuvo con nosotros», reconoció. Lo que busca con ella es romper el molde, tener a alguien en el interior que sea alguien que sepa leer los intervalos, generar espacios para el resto y que, sobre todo, no negocie ni un gramo de compromiso defensivo. Sonia habla de Clara con esa confianza del que sabe que tiene un diamante que ya está listo para brillar en los próximos escenarios.

También sabemos que hablar de la Selección en este momento es hablar inevitablemente de Inglaterra. Wembley está a la vuelta de la esquina y el ambiente ya se empieza a caldear en la prensa y entre la afición. Cuando le preguntaron por las claves para ganar allí, Sonia no se volvió loca con teorías imposibles ni sistemas revolucionarios: «Se va a decidir en pequeños detalles». Sabe que van a un estadio que va a estar a reventar, con 60.000 personas, y su plan es que el equipo llegue en el punto óptimo de madurez. De hecho, uno de los debates más interesantes de la mañana fue el de la delantera. Con el regreso de Esther González, el abanico de opciones se abre de forma espectacular para el staff técnico. Sonia explicó muy bien por qué quiere tener a Esther y a Edna en el mismo barco: «En el caso de Esther, es una jugadora que te ataca bien el espacio, que también juega bien de cara, sobre todo nos orienta muy bien la presión», analizó, poniendo en valor ese instinto rematador que lleva en la sangre. Por otro lado, al mirar a Edna ve «un perfil más diferente, que juega muy bien de espaldas y es muy dominadora en el juego aéreo». Esa variedad es la que le da la tranquilidad de saber que tiene «un equipo con muchas garantías para hacer gol» (según ella misma), no solo por las nueves sino por las extremos, que también tienen esa capacidad de finalizar.

En la sala se palpaba esa sensación de que los partidos contra Inglaterra se han convertido ya en un clásico moderno del fútbol femenino mundial. Sonia, con mucha veteranía, quiso quitarle hierro a la idea de la vendetta por la final de la Eurocopa que tanto dolió en su día. Fue tajante al respecto de lo que significa este choque: «No creo que sea una revancha, el contexto es diferente». Para ella, jugar en Wembley es simplemente «de los mejores partidos que puedes ver a nivel mundial ahora mismo», un duelo entre dos gigantes que se respetan profundamente. Sabe que el pique existe, que hubo tensión en el pasado con episodios como los papeles de Cata Coll, pero su mensaje hacia Sarina Wiegman y el equipo inglés fue de respeto absoluto. «No quiero mandar ningún mensaje a Inglaterra… máximo respeto a Sarina, para mí es una de las referentes», comentó, dejando claro que prefiere que el ruido se quede fuera y que su equipo hable en el campo. Lo que más le importa es la gestión mental de sus jugadoras: que no se sobreexciten y que los pequeños detalles no se escapen por los nervios del momento.

También hubo tiempo para hablar de la jerarquía y de ese ranking FIFA que España lidera con orgullo desde hace meses. Sonia fue muy realista al decir que «que estés en el ranking uno no quiere decir que tengas que ganar todo o que seas peor equipo». Para ella, lo que importa es que España está viviendo «una buena temporada de juego» y que, tras cerrar el círculo ganando la Nations League, ahora toca centrarse en lo que viene, que es la clasificación mundialista. Y lo que viene es una integración de jóvenes que destaca por su calidad. Cuando salió el nombre de Vicky López, Jana Fernández o Lucía Corrales, la seleccionadora fue directa: «El pasado no te sirve para el ahora. Al final nosotros nos basamos en el rendimiento». Esa es la columna vertebral de su gestión: el que mejor esté, juega. No hay nombres intocables, solo rendimiento inmediato. El caso de Clara Serrajordi, con solo 17 años, lo resume todo. Sonia pide paciencia porque sabe que es muy joven, pero la tiene rodeada de las mejores, como Patri Guijarro, para que aprenda lo que significa la élite del fútbol. «Tiene por delante a la mejor jugadora del mundo en su posición como es Patri Guijarro, y de ella puede aprender muchísimo», apuntó.

Incluso hubo hueco para temas más institucionales y sociales que están transformando el deporte, como esa norma de la FIFA de exigir mujeres en los cuerpos técnicos: «Poder dar la oportunidad a los staff a más mujeres y ver que están capacitadas para poder trabajar en cualquier departamento es fundamental», reivindicó, sintiéndose orgullosa de que en la RFEF ya se trabaje así de forma natural y que mujeres como Iraia tengan cargos de peso. 

Al final, la rueda de prensa terminó con una reflexión sobre los calendarios y esa coincidencia fatídica de fechas. Sonia demostró su preocupación sobre que el partido ante Ucrania coincida con la final de la Copa del Rey masculina, afectando a la visibilidad. «Son cosas que tenemos que mejorar», admitió con sinceridad, mencionando también la coincidencia con partidos de Champions masculina. 

 

Con esa mezcla de ambición, respeto por el rival y los pies muy en el suelo, Sonia Bermúdez cerró la mañana dejando claro que España no va a Londres a ver qué pasa, sino a demostrar por qué es la campeona del mundo. Mañana a las cuatro y media empezará el trabajo de campo y la seleccionadora tiene el plan más que trazado para traerse los seis puntos de esta ventana y poder clasificarnos directas para el Mundial 2027. 

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