(Fuente: UEFA)

⬛️ El Bayern de Múnich y el FC Barcelona firmaron las tablas (1-1) en el Allianz Arena en la ida de las semifinales de la Champions. Ewa Pajor adelantó al conjunto culé a los ocho minutos de juego, pero Franziska Kett anotó el empate en la segunda mitad. La germana terminó expulsada y se perderá la vuelta.

Aunque buena parte de la atención mediática de este 25 de abril de 2026 se la llevó el duelo ente el ONA y el Club Atlético de Madrid (2-4) por culpa de la presencia en el Estadi Municipal de Palamós de nuestra fotógrafa Yael Vidal Juncal, los focos deportivos estuvieron puestos en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones Femenina entre el Bayern de Múnich y el Fútbol Club Barcelona, que ya se ha proclamado oficialmente como campeón de la Liga Profesional de Fútbol Femenino 2025 – 2026.

El Allianz Arena se vistió de tarde grande, de esas en las que el fútbol no se juega, se siente. Semifinales de Champions, tensión en cada mirada, y dos equipos que no entienden de medias tintas. El Barça de Pere Romeu apareció sobre el césped con la determinación de quien sabe que los grandes escenarios no se negocian, se conquistan. Desde el primer toque, desde la primera circulación, las azulgranas marcaron territorio con una posesión que no era estéril, sino afilada, con intención, con ese ritmo pausado que esconde veneno en cada pase.

El Bayern, arropado por su gente, trataba de ordenar su presión, pero el partido ya tenía dueño en esos primeros compases.

Y entonces, cuando el cronómetro apenas comenzaba a desperezarse, llegó el golpe. Minuto ocho. Patri Guijarro, brújula y cerebro, levantó la cabeza y vio lo que otras no ven. Filtró un pase que rompía líneas, que abría el campo hacia la irrupción de Esmee Brugts. La neerlandesa, profunda, eléctrica, atacó el espacio con determinación y, sin frenar su carrera, dibujó un centro tenso, raso, directo al corazón del área. Allí, como mandan los cánones del nueve, apareció Ewa Pajor. No controló, no dudó, no pensó. Remató de primeras, con ese gesto automático que define a las grandes goleadoras, y el balón besó la red. Silencio momentáneo en Múnich, grito contenido en el banquillo culé al abrir la lata con el 01 en el minuto 8 de juego .

El gol no calmó a las visitantes, las activó aún más. Pajor, enchufada, olía cada balón como si fuera el último. Buscó el segundo con insistencia, atacando cada envío, presionando cada salida, pero la zaga alemana, liderada con firmeza, supo resistir el arreón inicial. El Bayern, herido, comenzó a dar un paso adelante. No con la claridad del Barça, pero sí con orgullo, con energía, con ese fútbol más directo que busca castigar al espacio. Klara Bühl lo intentó con un centro que obligó a la defensa azulgrana a intervenir, y poco a poco las locales fueron encontrando situaciones para inquietar.

El partido entró en una fase de ida y vuelta controlado, donde cada error podía ser letal. Las alemanas reclamaron un posible penalti por mano de Irene Paredes, en una jugada que levantó a todo el estadio, pero la acción no tuvo castigo. A partir de ahí, el Bayern optó por buscar a Harder en largo, aprovechando su potencia, su capacidad para fijar centrales y generar segundas jugadas. En una de esas acciones, el balón acabó en Kett, que probó desde la frontal, obligando a Cata Coll a intervenir con seguridad. La guardameta culé, siempre sobria, siempre bien colocada, transmitía esa calma que tanto necesita un equipo en contextos de máxima exigencia.

Giulia Gwinn también apareció, especialmente a balón parado, donde su golpeo generó situaciones de peligro. Pero Cata volvió a responder, firme, segura, blocando envíos comprometidos sin conceder segundas opciones.

El Barça, mientras tanto, seguía fiel a su plan. Dominio desde la posesión, paciencia, amplitud con Brugts y Graham, y control en la medular con una Alexia Putellas que marcaba el tempo con una elegancia casi quirúrgica.

Pero el fútbol, siempre imprevisible, guardaba un momento clave antes del descanso. Kett, desde la frontal, se sacó un disparo brutal, un latigazo seco, cargado de potencia, que buscaba la escuadra. El Allianz contuvo el aliento. Y entonces apareció Cata Coll. Vuelo espectacular, mano firme, reflejos de élite. Desvió el balón a saque de esquina con una intervención que sostuvo al Barça. Una parada que no solo evitó el empate, sino que reforzó la convicción de todo un equipo. Así se llegó al descanso: con ventaja azulgrana, pero con la sensación de que el partido estaba lejos de resolverse.

La segunda mitad comenzó con un Bayern más valiente, más agresivo en la presión, decidido a incomodar la salida de balón culé. Amani probó fortuna con un disparo lejano que se marchó desviado, pero el mensaje era claro: las locales no se rendían. El Barça respondió con la misma moneda. Brugts, incansable, encontró espacio y soltó un disparo que se estrelló contra la madera. El sonido del balón golpeando el poste resonó como un aviso, como un “casi” que pudo cambiar el rumbo del partido.

Las azulgranas insistían. Alexia seguía gobernando el centro del campo, distribuyendo, marcando ritmos, encontrando líneas de pase donde parecía no haberlas. Mapi León, desde atrás, buscaba sorprender con su golpeo a balón parado, aunque la defensa alemana se mantenía firme. Graham desbordaba por banda, generando centros peligrosos, y en uno de ellos Brugts volvió a aparecer, pero su remate se marchó fuera.

El asedio era constante. Pajor, incansable, volvió a tenerla. Centro preciso, salto medido, cabezazo potente desde el punto de penalti… y Mahmutovic respondió. Estirada impecable, manos firmes, evitando el segundo tanto culé. El Bayern sobrevivía, resistía, se aferraba al partido con uñas y dientes. Y cuando parecía que el gol visitante estaba al caer, el fútbol volvió a girar el guion.

Corría el minuto 70 cuando una transición rápida del Bayern. Harder recibe, arranca, conduce con potencia, rompiendo líneas, ganando metros. La defensa culé retrocede, intenta recomponerse. Y en el momento justo, cuando todo parece precipitarse, Harder levantaba la cabeza y filtraba un pase atrás, preciso, medido. Allí aparece Kett, llegando desde segunda línea, y definía con frialdad para enviar el esférico lejos del alcance de Cata para instalar el 11 en el luminoso que resultaría ser clave para este primer capítulo.

El golpe obligó al Barça a reaccionar. Pere Romeu movió el banquillo, buscando piernas frescas, nuevas soluciones. Salma y Kika entraron al campo con la intención de agitar el ataque, de romper la igualdad. Y el partido volvió a cambiar en un instante. Kett, protagonista para lo bueno y para lo malo, fue expulsada tras una acción antideportiva al tirar del pelo de Salma. Roja directa. El Bayern se quedaba con diez. El escenario se inclinaba, de nuevo, hacia el lado culé.

Con superioridad numérica, el Barça se volcó. Cada balón parado era una oportunidad. Patri Guijarro volvió a aparecer en un saque de esquina, conectando un cabezazo peligroso. En la jugada siguiente, Mapi León rozó el gol con un disparo que obligó a Mahmutovic a firmar otra intervención de mérito. El Bayern resistía como podía, replegado, defendiendo cada balón como si fuera el último.

Y aún hubo tiempo para una más. Salma, con espacio, lo intentó con un disparo que se marchó alto. Fue la última bala. El último suspiro. El marcador ya no se movería.

El 1-1 final deja una eliminatoria completamente abierta, viva, cargada de matices y emociones. Un resultado que sabe a poco para un Barça que dominó largos tramos del partido, pero que también refleja la capacidad de resistencia de un Bayern que nunca dejó de creer. Todo se decidirá en el Camp Nou, donde el fútbol volverá a dictar sentencia. Porque en noches como estas, no gana quien más tiene el balón, sino quien mejor entiende el momento. Y esa historia, todavía, está por escribirse.

(Fuente: UEFA)

📋 Ficha técnica |

Bayern de Múnich: Ena Mahmutovic; Giulia Gwinn, Glodis Viggosdottir, Vanessa Gilles, Franziska Kett; Georgia Stanway, Bernadette Amani; Linda Dallmann (Stine Ballisager 81’), Momoko Tanikawa, Klara Bühl (Arianna Caruso 74’); Pernille Harder (Edna Imade 90+3’).

FC Barcelona: Cata Coll; Ona Batlle, Irene Paredes, Mapi León, Esmee Brugts; Patri Guijarro, Vicky López (Clara Serrajordi 62’), Alexia Putellas; Graham Hansen (Salma Paralluelo 73’), Ewa Pajor y Claudia Pina (Kika Nazareth 73’).

Árbitra principal:Ivana Martinčić. Amonestó a Franziska Kett por tarjeta roja y a Ena Mahmutovic con amarilla por el Bayern de Múnich. Por su parte, Vicky López, Patri Guijarro y Clara Serrajordi recibieron la cartulina amarilla por el FC Barcelona

Goles |

0-1 Ewa Pajor 8’ ⚽️

1-1 Franziska Kett 70’ ⚽️

Vídeo |

https://youtu.be/DtolFHnJFc0?is=gGnnvpU17y_lpnb4

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