
⬛️ El club azulgrana ganó por 4-2 al Bayern de Múnich en la vuelta de las semifinales de la Champions tras el 1-1 de la ida. Alexia, que marcó un doblete, Salma y Ewa Pajor marcaron los tantos de las culés. Linda Dallmann y Pernille Harder anotaron los goles visitantes. El sábado 23 de mayo se jugará la final.

La previa |

Tras el 1-1 del partido de ida, el Camp Nou dictará sentencia en la vuelta de las semifinales de la UEFA Women’s Champions League. Las azulgranas, campeonas de Liga F Moeve, terminaron en la 1ª posición la fase de grupos con 16 puntos tras cosechar cinco victorias y tan solo un empate. Además, en cuartos de final eliminaron al Real Madrid CF con un 2-12 en el global de la eliminatoria. “Nuestra afición siempre nos brinda un apoyo increíble y esta vez los necesitaremos aún más para pasar”, expresó el técnico blaugrana, que se aferra a las estadísticas. El FC Barcelona ha ganado treinta y uno de los treinta y tres partidos de la máxima competición europea que ha disputado en casa. Además, las vigentes subcampeonas buscan clasificarse a su séptima final. De las seis anteriores lograron imponerse en tres de ellas (2020-2021, 2022-2023 y 2023-2024).
Las azulgranas, que solo han perdido un encuentro este curso entre todas las competiciones, cuentan con Ewa Pajor. La delantera, que anotó en el partido de ida también puede presumir de haber entrado en el TOP-10 de máximas goleadoras históricas de las competiciones de clubes femeninos de la UEFA, con 41 tantos. La única baja del equipo español será Laia Aleixandri, lesionada del ligamento cruzado. Por su parte, Aitana Bonmatí como la gran novedad en la lista de convocadas. Por su parte, el Bayern de Múnich también llega a la cita como campeón de la Bundesliga y busca llegar a su primera final de la Champions. En la fase de grupos, las de José Barcala terminaron en la 4ª posición con cuatro victorias, un empate y una derrota. Además, en las eliminatorias, el club germano ganó al Manchester United con un 3-5 en el global de los cuartos de final.
“Tenemos que seguir creyendo en nosotras mismas”, afirmó José Barcala, el técnico del equipo alemán tras el choque de ida. El entrenador español, que no se sentará en el banquillo al haber sido expulsado en la ida, tendrá la sensible baja de Franziska Kett, también sancionada. Aunque sí estará Klara Bühl, que es la máxima asistente de la competición con 8 pases de gol. El Bayern de Múnich acumula veintiocho encuentros seguidos entre todas las competiciones sin conocer la derrota, desde que cayó precisamente, ante el FC Barcelona (7-1) en el primer choque de la fase de grupos. Ambos equipos se han visto las caras en seis ocasiones con un balance de cuatro victorias para las blaugranas, un empate y un triunfo para el conjunto germano. En juego un billete para la final de la Champions, que se jugará el sábado 23 de mayo en el Ullevaal Stadion de Oslo.
No le acabó de convencer lo visto en tierras alemanas a Pere Romeu. Y en una semifinal de Champions no hay margen para la duda. El técnico del FC Barcelona Femení agitó el once con dos decisiones muy concretas, muy medidas: la entrada de Clara Serrajordi en la medular junto a Patri Guijarro, sacrificando a Vicky López para ganar control y equilibrio; y la apuesta por la profundidad de Salma Paralluelo en lugar de Claudia Pina, buscando castigar la espalda de la defensa alemana desde el primer minuto. Un ajuste táctico, pero también una declaración de intenciones.
Sobre el verde, el Barça se presentó con Cata Coll bajo palos; Mapi León y Irene Paredes como pareja de centrales; Ona Batlle y Esmée Brugts en los laterales; Patri, Alexia Putellas y Serrajordi en la sala de máquinas; y arriba, Salma, Ewa Pajor y Caroline Graham Hansen. Enfrente, un FC Bayern Frauen que ya había demostrado en la ida que no estaba dispuesto a ser un invitado más. Con Ena Mahmutovic en portería; Vanessa Gilles y Glódís Viggósdóttir en el eje; Giulia Gwinn en el carril; Georgia Stanway liderando el centro del campo; y arriba, la amenaza constante de Pernille Harder y Linda Dallmann.
El contexto era claro: más de 60.000 personas, noche grande, billete a una final en juego. Y el Barça salió como salen los equipos que entienden el momento. Presión tras pérdida, ritmo alto, amplitud constante. Ahogando. Empujando. Acumulando llegadas.
Los onces:
Las primeras aproximaciones ya llevaban firma. Graham Hansen desbordando por derecha, centros tensos, Salma atacando el segundo palo, Pajor fijando centrales. Era un asedio progresivo. El gol se intuía.
Y llegó en el minuto 12 de juego cuando un balón abierto a la derecha, Graham controla, levanta la cabeza y dibuja un centro con veneno, de esos que caen justo entre la defensa y la portera. Desde el otro costado irrumpe Salma, atacando el espacio con una potencia diferencial, ganándole la espalda a Gwinn y conectando un remate cruzado, seco, imparable. 1–0. Un gol que explica lo que había sido el inicio: insistencia, lectura y ejecución para adelantar a las locales antes del primer cuarto de hora de juego.
El tanto de Salma no hacía más que traducir en el marcador la manifiesta superioridad local. El Barça parecía lanzado y dispuesto a finiquitar el partido en esta primera parte. Pero paradójicamente, en el primer acercamiento de las bávaras al área de Cata Coll, llegaba el gol del empate. Paredes perdía el balón en salida, Harder conducía y cedía atrás para que Dallman batiera a Cata en el 17 de partido que devolvía el equilibrio con el 1–1 antes del ecuador del primer capítulo.
Pero a pesar del golpe alemán, el Barça seguía a lo suyo, cercando el área de Mahmutovic. Y cinco minutos después del empate, Alexia Putellas, una vez más, acudía a su cita con el gol en el Camp Nou. La capitana azulgrana cazaba un balón suelto en el interior del área y con la derecha lo alojaba en el fondo de las mallas. Hasta el descanso, el control seguía siendo local y el Bayern no amenazaba la portería.
El Barça, sin embargo, no se descompuso. No cambió el plan. Siguió insistiendo en su modelo, en su idea de juego, en esa presión que no solo recupera balones, sino que instala al equipo en campo rival.
Y cinco minutos después, encontró el premio. Otra vez Salma, esta vez desde la izquierda. Recibe, encara y pone un centro tenso al área. El balón rebota, nadie acierta a despejar y queda muerto en una zona donde solo aparecen las futbolistas diferentes. Ahí estaba Alexia Putellas, que ajustaba el cuerpo y, con la derecha, conecta un disparo firme que se cuela junto al palo para colocar el 2–1 en el 22 en un choque vibrante que fue decayendo.
El partido entró entonces en una fase de control culé, aunque con avisos constantes del Bayern. Brugts probó con un disparo que obligó a Mahmutovic a intervenir. Mapi lo intentó desde lejos. Graham seguía generando superioridades. Pero el marcador no se movió antes del entretiempo
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con un 2-1 que ponía la emoción en su clímax, pues solo cuarenta y cinco minutos separaban a las culés de Noruega.
Tras la reanudación, el partido retomó exactamente el mismo pulso con el que se había marchado al descanso. El FC Barcelona Femení seguía imponiendo su ley desde la posesión, desde la presión tras pérdida y, sobre todo, desde el desequilibrio constante de Salma Paralluelo. La aragonesa estaba firmando una actuación total, seguramente la más completa de su temporada: vertical, agresiva, imparable en el uno contra uno. Un martillo continuo sobre el costado izquierdo.
Y el premio, tras tanta insistencia, no tardó en llegar. Minuto 55. Salma volvió a ganar línea de fondo en una de sus innumerables arrancadas, levantó la cabeza y puso un centro tenso, medido, de esos que invitan al remate. En el corazón del área apareció Ewa Pajor, atacando el espacio con determinación, imponiéndose a su marca y conectando un cabezazo limpio, poderoso, directo al fondo de la red. 3–1 que parecía otorgar calma en el minuto 54, pero nada estaba más lejos de la realidad.
El Barça no levantó el pie. Ni un segundo. Y apenas tres minutos después volvió a golpear. Falta lateral botada por Claudia Pina, que había entrado por Caroline Graham Hansen. El envío viajó con intención al segundo palo, donde Esmée Brugts prolongó de cabeza con inteligencia, dejando el balón muerto en una zona donde solo aparece quien tiene ese instinto especial. Y ahí estaba Alexia Putellas. Control orientado, media vuelta y remate certero para batir de nuevo a la guardameta visitante y celebrar el 4–1 con un gol que parecía cerrar la eliminatoria en el 58.
Camp Nou era ya una fiesta. 60.021 espectadores empujando, celebrando, saboreando lo que parecía inevitable. Oslo estaba a la vuelta de la esquina. Y en medio de ese ambiente de euforia llegó otro de los grandes momentos de la noche: el regreso de Aitana Bonmatí. Minuto 60. Cinco meses después, la Balón de Oro volvía a pisar el césped. Ovación cerrada. De las que emocionan.
Pero el fútbol, incluso cuando parece resuelto, siempre deja espacio para la resistencia y el conjunto bávaro no claudicó, estiró sus líneas y encontró premio. A falta de veinte minutos, robo en campo rival tras una pérdida de Aitana, balón para Linda Dallmann, que asistió con precisión a Pernille Harder. La delantera no falló: disparo raso, ajustado, superando a Cata Coll. 4–2. El partido volvía a abrirse.
Fueron los mejores minutos del Bayern. Dallmann estrelló un disparo en el larguero en el 79’. El Barça respondió en transición, con Aitana plantándose sola ante la portera, pero su disparo se marchó desviado. El encuentro se rompió hasta convertirse en un ida y vuelta que favoreció a las visitantes.
Y aún quedaba el último giro de una noche que no dejó de latir hasta el final. Pernille Harder volvió a aparecer en el área, encontró el espacio y superó a Cata Coll con un remate que heló por un instante al Camp Nou. El silencio se apoderó del estadio, apenas un suspiro contenido antes de que la tecnología entrara en escena. Revisión del VAR, miradas al cielo, tensión en cada gesto… y finalmente, la decisión: gol anulado por falta previa sobre Patri Guijarro en el origen de la jugada. Un alivio que se gritó como un gol, un detalle más que confirmó que, en este tipo de partidos, cada acción cuenta y cada matiz puede cambiarlo todo. El marcador ya no se movería más..

En los instantes finales, Harder batía a Cata Coll, pero tras ser revisado por el VAR, el gol era anulado por falta a Patri en el inicio de la jugada. El marcador permanecía inalterable hasta el final y el Camp Nou volvía a ser testigo de un partido histórico que coloca a las de Pere Romeu en la finalísima de la Champions. Y de nuevo contra el Lyon. Será la cuarta final que enfrente a ambas escuadras. Las dos primeras fueron para las francesas, la última, en Bilbao, para el Barça.
📋 Ficha técnica |
FC Barcelona: Cata Coll; Ona Batlle, Irene Paredes, Mapi León, Esmee Brugts (Aïcha Camara 86’); Clara Serrajordi (Aitana Bonmatí 68’), Patri Guijarro, Alexia Putellas (Kika Nazareth 86’); Graham Hansen (Claudia Pina 55’), Ewa Pajor y Salma Paralluelo (Vicky López 67’).
Bayern de Múnich: Ena Mahmutovic; Giulia Gwinn, Glodis Viggosdottir, Vanessa Gilles, Stine Ballisager; Bernadette Amani, Georgia Stanway (Arianna Caruso 61’); Linda Dallmann, Momoko Tanikawa (Edna Imade 71’), Klara Bühl; Pernille Harder.
Árbitra principal: Stéphanie Frappart. Amonestó a Alexia Putellas por parte del FC Barcelona y a Georgia Stanway por el Bayern de Múnich.
Goles |
1-0 Salma Paralluelo 12’ ⚽️
1-1 Dallman 17’ ⚽️
2-1 Alexia Putellas 22’ ⚽️
3-1 Ewa Pajor 54’ ⚽️
4-1 Alexia Putellas 58’ ⚽️
4-2 Harder 71’ ⚽️
Vídeo |
https://youtu.be/I6kEiIFaTRM?is=30bMabH99yTHP_1o


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