La decimocuarta del Atlético ante el Granada

(Fuente: @Atleti)

¡Triunfo colchonero! Los pupilos de Simeone, que fueron de más a menos, se impusieron por 1-0 al conjunto nazarí.

Ganar, ganar y ganar, esas tres palabras que se convirtieron en un lema icónico al ser pronunciados por el gran Luis Aragonés en una rueda de prensa cuando dirigía al conjunto madrileño, era la única opción para el Club Atlético de Madrid.

Si atendemos a las estadísticas, caeremos en la cuenta de que el subcampeón de la Supercopa de España, que llevaba un mes sin sumar de a tres en el LaLiga Santander 2019/2020, quería resarcirse de la derrota por la mínima sufrida ante el Real Madrid en el derbi madrileño el pasado 1 de febrero de 2020, eso si, la empresa no iba a ser sencilla para el conjunto local, no en vano, recibía a un Granada Club de Fútbol que llegaba al Wanda Metropolitano pletórico tras acceder a las semifinales de la Copa del Rey tras eliminar al Valencia (2-1) en un choque con tintes épicos en el Estadio Municipal Nuevo Los Cármenes.

Los prolegómenos del quinto encuentro de la 23ª jornada liguera, el primero fue el derbi vasco entre el Deportivo Alavés y la Sociedad Deportiva Eibar (2-1), venían marcados por las bajas, hasta nueve en el elenco de Diego Pablo Simeone y las rotaciones que llevó a cabo Diego Martínez en la escuadra andaluza pensando en el torneo del K.0.

Al Fondo Sur del graderío se desplegó un enorme tifo que rezaba: ‘Contigo hasta morir’. Esta enorme pancarta a lo ancho con bandas rojas y blanca, colgando desde el segundo anfiteatro era un mensaje de apoyo y confianza a un equipo que se encuentra en horas bajas tanto a nivel de resultados como de propuesta futbolística.

La contienda tuvo un arranque tan frenético como inesperado. En los compases posteriores al pitido inicial, el Atlético ejerció una presión en bloque alto que neutralizó el intento de los granadinos de hilvanar acciones al contragolpe con las que inquietar el arco defendido por Jan Oblak. Corría el minuto 6 de juego, cuando un saque de banda que sirvió Vrsaljko, parecía no entrañar peligro, hasta que un choque involuntario entre Martinez y Yan Brice, hizo posible que Koke, estando muy rápido, robase el esférico en la frontal del área y acto seguido, asistió a Ángel Correa. El delantero rosario le propinó un beso envenenado al cuero que sirvió para abrir la lata al firmar el 1-0 en el electrónico.

A partir de ese momento, viéndose por delante en el tanteador y ante la escasa propuesta ofensiva de los nazarís, hoy vestidos de blanco, la entidad que preside Enrique Cerezo se hizo con el control del esférico y gozó de varias oportunidades para duplicar su ventaja, entre ellas, un gol anulado a Vitolo por posición de fuera de juego en el momento en el que el exjugador del Sevilla realizó el disparo, era el minuto 25 de un duelo que fue de más a menos.

En la recta final del primer periodo, el dominio rojiblanco dejó paso a un intercambio de golpes, y lo digo literalmente, se sucedieron las faltas, el ritmo decayó de forma paulatina hasta alcanzar el entretiempo.

Los 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con una estrecha pero cómoda renta favorable a los colchoneros, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en la capital de España.

Tras la reanudación, el enfrentamiento cambió radicalmente y en los segundos cuarenta y cinco minutos, creyendo que podía sacar algo de su visita a Madrid, el combinado andaluz dio un paso adelante y, con la frescura que aportaron Carlos Fernández y Antonio Puertas entrando desde el banquillo, fue encerrando a los locales en su propio terreno de juego. Bajo ese contexto de partido muy halagüeño para el espectador neutral, las espadas estaban en todo lo alto, se fue entrando en la última media hora de juego con una única ocasión real de peligro, una volea de Saúl, en el minuto 54, que Aroon supo repeler para evitar el 2-0 y mantener intactas la esperanzas de su equipo.

En la recta final, a veinte minutos para alcanzar el noventa, con Carrasco actuando de falso delantero centro, tuvo que ubicarse ahí por exigencias del guión, los granadinos se volcaron sobre el arco de Jan Oblak en pro de lograr una igualada, que ni mucho menos era utópica. Roberto Soldado, cuando el reloj marcaba el minuto 72, remató de espuela y obligó al cancerbero esloveno a sacar una mano fuerte abajo y el rechace, que quedó suelto en el interior del área pequeña, fue enviado por un zaguero rojiblanco a saque de esquina para conjurar el peligro.

Agonizaba el encuentro, y el Granada estaba haciendo sufrir de lo lindo a los madrileños, estos querían sentenciar a la contra, cuando un saque de esquina que fue despejado por Thomas y alejado posteriormente más allá de la divisoria con una patada a seguir de Marcos Llorente puso la rúbrica a este choque que, por momentos, fue soporífero en el Metropolitano.

Así las cosas, el Atlético se impone por decimocuarta vez a la escuadra de la Alahambra y acumula un total de 39 unidades en su casillero particular que le sitúan, temporalmente, en la cuarta posición de la tabla clasificatoria, a expensas de lo que acontezca en la jornada dominical.

Goleadores:

1-0 Ángel Correa 6′ ⚽️

Vídeo:

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