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  • Oficial | Ya están a la venta las entradas para la Supercopa de España Iberdrola en Castellón

    (Fuente: Liga F)

    🟧 El ente federativo ya ha puesto a disposición de los fans los tickets para las dos semifinales y el partido por el título.

    (Fuente: Cristina Medina)

    El fútbol femenino español se prepara para vivir una de sus citas más emblemáticas y significativas de los últimos años: la Supercopa de España Femenina Iberdrola 2026, un torneo que concentra historia, competencia de elite, rivalidades intensas y, sobre todo, simbolismo. Por primera vez desde la instauración del formato Final Four en 2019 —una transformación estratégica que catapultó la competición a un nuevo estatus— la sede de la Supercopa se traslada a Castellón de la Plana, una ciudad con una rica tradición futbolística y un estadio que, sin aspavientos, ha ido ganándose un lugar en el mapa del fútbol nacional. Este cambio no es un simple movimiento logístico, ni un ajuste de calendario. Es, más bien, una declaración profunda sobre cómo el fútbol femenino español concibe sus valores, su crecimiento y su proyección.

    Desde el 5 de enero de 2026, la venta anticipada de entradas está activa exclusivamente a través de la plataforma tickets.rfef.es. El proceso de compra se ha diseñado con criterios de accesibilidad y equidad: cada aficionado puede adquirir hasta seis localidades por transacción, con una estructura de precios segmentada para facilitar la asistencia masiva.

    Así, las entradas se distribuyen en tres categorías —Tribuna a 17 €, Preferencia a 14 € y Fondos a 12 €—, sin incluir gastos de gestión. Esta política de precios se alinea con el espíritu de inclusión que ha impulsado la evolución del fútbol femenino en España, procurando que el espectáculo deportivo sea asequible para una amplia base de aficionados, desde familias a seguidores habituales, hasta nuevos públicos interesados en la Fiesta del fútbol femenino más allá de los grandes centros urbanos.

    Castellón se prepara para acoger un evento que reunirá a los cuatro equipos más importantes de la temporada anterior: Real Madrid CF, Club Atlético de Madrid, FC Barcelona y Athletic Club. Estos clubes son historias vivas de rivalidad, tradición, aspiraciones y estilos de juego diferentes, que han marcado una continuidad competitiva en sus respectivas ligas y torneos internacionales. El formato Final Four, que contempla dos semifinales y una final en un lapso de cinco días, concentra tensión, emoción y dramatismo en una sola localización, lo que permite convertir la Supercopa en un evento que captura la atención de aficionados, medios de comunicación y analistas deportivos en toda España y más allá.

    El calendario del torneo quedó definido de forma clara y atractiva: martes 20 de enero a las 19:00 horas será el turno de la primera semifinal, que enfrenta al Real Madrid CF con el Club Atlético de Madrid —dos gigantes del fútbol español cuya rivalidad trasciende generaciones y estilos—. Al día siguiente, miércoles 21 de enero a las 19:00 horas, se disputará la segunda semifinal entre el FC Barcelona y el Athletic Club, dos instituciones ligadas a tradiciones futbolísticas profundas y que siempre garantizan un espectáculo de alto nivel competitivo. Finalmente, la gran final tendrá lugar el sábado 24 de enero a las 19:00 horas en el renovado Estadio Castalia —también conocido como Estadio SkyFi Castalia por motivos de patrocinio—, cerrando con broche de oro una de las semanas más intensas del calendario futbolístico femenino nacional.

    El Estadio Castalia es mucho más que un recinto deportivo: es el corazón del CD Castellón, el templo donde los “Orelluts” han disputado sus batallas como local.

    Con una capacidad para más de 15.000 espectadores, el estadio ha sido testigo de momentos memorables del fútbol español, incluyendo la finalísima de Primera Federación y varios encuentros de selecciones nacionales. El último antecedente de relevancia tuvo lugar el 14 de octubre, cuando la Selección Española Sub-21 se enfrentó a Finlandia en un partido oficial, reafirmando que Castalia es capaz de albergar eventos de alto nivel competitivo con gran éxito organizativo.

    La confirmación de Castellón como sede de la Supercopa marca así un punto de inflexión territorial, estratégico y simbólico para la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que apuesta por descentralizar y expandir la visibilidad del fútbol femenino más allá de las grandes metrópolis tradicionales.

    Este traslado de sede no surge de la nada; responde a una lógica de coherencia institucional y de profundización en la identidad del fútbol femenino. Durante años, la Comunidad de Madrid fue el epicentro casi permanente de la Supercopa, albergando seis ediciones entre 2021 y 2025 en diferentes instalaciones como Las Rozas, Leganés y, más recientemente, el Estadio de Butarque. Si bien estas sedes ofrecían garantías logísticas, comunicativas y de exposición mediática, con el paso del tiempo surgieron inquietudes legítimas entre distintas aficiones e instituciones deportivas: ¿por qué centralizar un torneo de ámbito nacional en una sola región? ¿No debería la Supercopa, en su naturaleza profundamente representativa, recorrer territorios y reflejar la pluralidad de identidades del fútbol femenino español?

    La respuesta a estas preguntas no es meramente geográfica. Tiene que ver con cómo el fútbol femenino ha evolucionado —no solo como espectáculo deportivo—, sino como un fenómeno cultural con una base social sólida, exigente y consciente de su peso. La elección de Castellón, entonces, se interpreta como un gesto con contenido: implica descentralización, accesibilidad y reconocimiento de que el fútbol femenino puede y debe formar parte activa del tejido social de múltiples regiones, no limitarse a polos tradicionales.

    Este posicionamiento se reforzó en diciembre de 2025, cuando la RFEF hizo oficial el anuncio de Castellón como sede de la Supercopa. Ese anuncio, lejos de ser un trámite logístico, fue una manifestación deliberada de compromiso con principios que trascienden lo puramente económico. En la mesa de negociación también estuvo sobre la mesa la posibilidad de replicar el modelo masculino y exportar el torneo a Arabia Saudí, en un movimiento que, aunque aparentemente tentador desde una perspectiva financiera, planteaba interrogantes profundos sobre derechos, dignidad y coherencia con los valores del fútbol femenino. Ante esta propuesta, clubes como el Real Madrid C.F. expresaron su negativa a viajar a un país donde el respeto a los derechos de las mujeres no se encuentra al nivel esperado. Esta postura no fue un gesto aislado ni caprichoso, sino una decisión fundamentada en principios éticos y políticos que reflejan la esencia misma del movimiento por la igualdad en el deporte.

    Lejos de ser una decisión técnica, la negativa a aceptar una sede exterior que contradijese los valores del torneo consolidó una idea: el crecimiento del fútbol femenino no puede desligarse de los derechos, la visibilidad y la dignidad de las mujeres. La Supercopa no es solo un trofeo, sino un escaparate con un mensaje, una narrativa que comunica intenciones, prioridades y compromiso con una evolución que respeta su razón de ser.

    Para comprender la magnitud del paso que ahora se da con Castellón, conviene mirar atrás y rememorar los hitos que han marcado la Supercopa de España Femenina desde que adoptó el formato Final Four. En 2019, la competición vivió un antes y un después con la implantación de este formato, que transformó una competición residual en un evento concentrado capaz de reunir en una única sede a los cuatro mejores equipos de la temporada. La primera edición de este nuevo formato se celebró en Mérida, en el Estadio Romano José Fouto, y no fue una casualidad. Fue una apuesta valiente que llevó el foco mediático al corazón de Extremadura, un territorio con fuerte arraigo cultural, pero históricamente menos representado en la agenda deportiva nacional. La respuesta de aficionados y medios fue positiva y sentó un precedente: el fútbol femenino podía generar impacto y notoriedad fuera de los centros habituales, impulsando desarrollo territorial.

    Al año siguiente, en 2020, Salamanca tomó el relevo con el Estadio Helmántico como escenario, consolidando la idea de una Supercopa itinerante, cercana y con capacidad para construir identidad en distintos puntos del país. Estos movimientos iniciales abrieron una puerta de posibilidades; sin embargo, en los años siguientes esa vocación viajera fue perdiendo parte de su impulso, estabilizándose en torno a Madrid, un centro con infraestructuras robustas, cobertura mediática garantizada y logística eficiente.

    Mérida y Salamanca quedaron entonces como referencias nostálgicas de lo que pudo ser, un símbolo de cómo el torneo pudo haber desarrollado una identidad más itinerante y plural en sus primeras ediciones.

    Hoy, con Castellón, la RFEF retoma aquella visión inicial de expansión y equidad territorial, revalorizando la idea de que grandes eventos de fútbol femenino pueden disputarse con éxito en ciudades que no sean las tradicionales capitales, y que estas experiencias contribuyen a fortalecer el tejido deportivo, social y cultural en regiones diversas de España.

    El carácter de la Supercopa de España Femenina no se limita únicamente a su formato y sede. Los equipos participantes —Real Madrid CF, Club Atlético de Madrid, FC Barcelona y Athletic Club— representan trayectorias, filosofías de juego, estructuras deportivas y comunidades de seguidores que enriquecen la narrativa de la competición. Estas instituciones no solo compiten por un trofeo; compiten por tradición, orgullo y por seguir consolidando el lugar del fútbol femenino dentro de la jerarquía global del deporte.

    La semifinal del martes 20 de enero, que enfrentará al Real Madrid con el Atlético de Madrid, trae consigo una de las rivalidades más intensas del fútbol español en cualquier división o categoría. Cuando estos dos equipos se encuentran, no solo se juega un pase a la final, sino también una batalla de estilos, tensiones competitivas y orgullo local. Al día siguiente, la semifinal entre el FC Barcelona y el Athletic Club promete un choque táctico y técnico de alto voltaje, entre dos clubes con profundo arraigo histórico y filosofías futbolísticas bien definidas.

    La final, el sábado 24 de enero a las 19:00, no será solo la culminación de varios días de competición —será la coronación de un proyecto, un logro de esfuerzo colectivo, talento individual y una expresión de cómo ha evolucionado el fútbol femenino en España.

    El formato Final Four, que concentra emoción, incertidumbre y espectáculo en tres días intensos, ha demostrado ser un catalizador de atención mediática y social, y este año promete elevar aún más la vara.

    Todos los encuentros de la Supercopa de España Femenina 2026 se podrán seguir en directo y en abierto a través de RTVE, asegurando que la cobertura llegue a millones de hogares y consolidando la presencia del fútbol femenino en la programación de servicio público. Este compromiso con la audiencia se alinea con las necesidades de una competición cuyos niveles de audiencia y seguimiento han crecido de manera sostenida en los últimos años, reflejo del interés creciente de espectadores, jóvenes aficionados, familias y comunidades que encuentran en este deporte una forma de identidad, entretenimiento y conexión social.

    La apuesta por RTVE no solo garantiza visibilidad sino también accesibilidad, permitiendo que la transmisión llegue sin barreras adicionales a un público amplio y diverso. Esto es especialmente relevante en un contexto en el que el fútbol femenino busca no solo conquistar estadios, sino también consolidar un espacio mediático propio, sostenible y respetuoso con los valores de equidad y representación.

    Estadio SkyFi Castalia se erige ahora como un símbolo de la nueva etapa del fútbol femenino en España. Más allá de su funcionalidad como recinto deportivo, Castalia representa una apuesta por una ciudad que respira fútbol, que ha demostrado capacidad organizativa y que ahora se prepara para acoger un torneo con impacto nacional. La colaboración entre la RFEF, la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento de Castellón de la Plana y el CD Castellón ha sido fundamental para consolidar este proyecto, reflejando una alianza institucional que comparte visión estratégica y compromiso con el crecimiento del deporte femenino.

    La elección de Castellón no ha sido casual. Tiene un profundo significado territorial, pues sitúa la competición en un punto geográfico que equilibra las grandes áreas metropolitanas con espacios menos habituales en la élite del deporte nacional. Asimismo, supone una invitación a aficionados de diferentes comunidades cercanas a acercarse al estadio, vivir la experiencia en vivo y formar parte de un evento que no solo celebra fútbol, sino también identidad, pertenencia y cultura deportiva.

    Cuando el balón eche a rodar en Castalia, no comenzará simplemente una Final Four más. Comenzará un nuevo capítulo en la historia del fútbol femenino español: uno en el que la competición reafirma que no necesita copiar modelos ajenos para brillar, sino construir su propio camino, basado en valores, coherencia y crecimiento sostenible. La Supercopa de España Femenina 2026 no será solo un torneo. Será la representación de un presente vibrante y un futuro prometedor, donde el fútbol femenino continúa reivindicando su lugar legítimo en la literatura deportiva de este país.

    Porque en enero, en Castellón, no se jugará solo una Supercopa. Se jugará una parte importante de la historia reciente del fútbol femenino español. Se disputará con la memoria de lo que ha sido, el orgullo de lo que es y la ambición de lo que será.

    Link para adquirir las entradas para la Supercopa de España 2026 |

    https://taquilla.rfef.es/rfef_tickets/events/51261?sessionView=LIST

    (Fuente: RFEF)
  • Oficial | El Atlético de Madrid desafía al invierno: nieve, resistencia y un duelo con aroma europeo en el horizonte

    (Fuente: Instagram de Maca Portales )

    📌 El Atlético de Madrid Femenino vive uno de los momentos más decisivos de su curso mientras el invierno golpea con dureza la península Ibérica. Esta mañana, el Centro Deportivo Alcalá de Henares —templo donde las rojiblancas disputan sus batallas ligueras, coperas y europeas— apareció bajo un manto de nieve que parecía haber detenido el tiempo y haber congelado toda previsión meteorológica. La imagen, captada por Macarena Portales Nieto, canterana del club que regresó a la disciplina rojiblanca tras su paso por el Badalona, en un intercambio con Sonia García Majarín durante el pasado mercado veraniego, fue compartida con la afición rojiblanca al llegar al entrenamiento dirigido por Víctor Martín Alba, y se ha convertido en símbolo de la dureza y la belleza de este enero que reta a todas las certezas.  

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Hoy, más que nunca, la narrativa del Atlético de Madrid Femenino no puede escribirse sin el telón de fondo de esta ola de frío que arrecia desde el Artártico y que, en combinación con la borrasca fría aislada Francis, ha dejado a gran parte de España bajo aviso de nevadas en cotas bajas. La Agencia Estatal de Meteorología ha señalado que este episodio continuará afectando especialmente al centro, norte y este peninsular hasta mañana, con heladas que se extenderán por encima de los -4 y -6 grados en amplias zonas del interior.

    En Alcalá de Henares, la nieve que cubre hoy el estadio no es solo una curiosidad visual —es una metáfora poderosa de lo que está por venir: frío, presión, exigencia competitiva y la necesidad de resistencia anímica y física. Para un equipo que compite en tres frentes —Liga F Moeve, Copa de la Reina Iberdrola y UEFA Women’s Champions League— cada día de entrenamiento cuenta y cada prueba climatológica se convierte en parte de la preparación mental para duelos definitivos.

    Entrenar en esas condiciones no solo requiere adaptación táctica o física, sino también un temple sólido. Y por eso la imagen de Macarena Portales Nieto, compartida también por figuras como Fiamma Benítez, ha resonado tanto: no es solo una foto, es una declaración de actitud.  

    La imagen del estadio nevado no es un hecho aislado. Toda España mantiene la mirada puesta en el cielo este 5 de enero, primer lunes de 2026, ante la posibilidad de nevadas en cotas bajas en amplias zonas del país. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido durante el fin de semana de un episodio de inestabilidad provocado por la interacción entre la borrasca fría aislada Francis, situada al sur de la Península, y la entrada de una masa de aire muy frío de origen ártico.

    El organismo ha alertado especialmente a zonas del centro, norte y este peninsular, con avisos activos hasta el martes 6 de enero. Madrid, inmersa en este escenario, no queda al margen: heladas generalizadas, temperaturas mínimas bajo cero y la posibilidad de nevadas débiles en cotas bajas han condicionado la rutina diaria… y también la deportiva.

    La fotografía tomada por Macarena Portales Nieto resume ese momento de transición. Canterana rojiblanca, conocedora del escudo y del significado de entrenar incluso cuando el contexto aprieta, Portales regresó al club el pasado verano como parte de una operación estratégica con el Badalona. Su llegada al entrenamiento, con el estadio completamente blanco, simboliza también el regreso a las esencias: trabajo, sacrificio y pertenencia.

    La escena no tardó en trasladarse a las redes sociales. Fiamma Benítez, internacional absoluta con la Selección Española, compartió la nevada en Instagram. La centrocampista llega además a esta semana tras haber conquistado recientemente la segunda edición de la UEFA Women’s Nations League, tras derrotar a Alemania por 3-0 en el estadio Metropolitano con un doblete de Claudia Pina y otro tanto de Vicky López. Su publicación unió dos mundos: el éxito internacional y la crudeza del día a día con su club.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El sábado, Alcalá de Henares acogerá un partido que va mucho más allá de la jornada quince.

    El Atlético de Madrid recibe a la Real Sociedad en un enfrentamiento directo por las plazas europeas de la próxima temporada. No es una exageración hablar de final anticipada: la clasificación se comprime, los márgenes se estrechan y cada duelo directo empieza a decidir destinos.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El Atlético llega a este punto de la temporada con la necesidad de convertir su estadio en un fortín. El frío no detiene la ambición. La nieve no congela el objetivo. Al contrario: endurece el carácter competitivo de un equipo que sabe que Europa no se concede, se conquista.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Real Sociedad, ordenada, competitiva y con un proyecto consolidado, representa uno de los rivales más incómodos de la categoría. Superarla supondría no solo sumar tres puntos, sino enviar un mensaje al resto de aspirantes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Las condiciones meteorológicas han obligado al cuerpo técnico encabezado por Víctor Martín Alba a ajustar la planificación semanal. Cargas controladas, sesiones adaptadas y un trabajo mental constante para mantener la concentración en un contexto inestable.

    Este tipo de semanas ponen a prueba algo más que el estado físico. Exigen liderazgo, compromiso colectivo y una fortaleza emocional que se construye con el tiempo. Jugadoras con experiencia internacional, como Fiamma Benítez, marcan el camino dentro del vestuario, transmitiendo que la adversidad forma parte del proceso competitivo.

    La nevada de este enero de 2026 no alcanza la magnitud de lo vivido en enero de 2021, cuando la borrasca Filomena paralizó Madrid y gran parte del país. Aquel episodio quedó grabado en la historia reciente del fútbol femenino español.

    En aquel invierno, el Atlético de Madrid se vio obligado a suspender su partido de Primera Iberdrola frente al Valencia Club de Fútbol Femenino, previsto entre el 10 y el 11 de enero de 2021. La acumulación de nieve, el estado impracticable de las instalaciones y la imposibilidad de garantizar la seguridad de los desplazamientos obligaron a aplazar el encuentro, en una jornada marcada por múltiples suspensiones en el fútbol femenino nacional.

    Aquella Filomena fue más que una anécdota meteorológica: fue una prueba de resistencia para clubes, jugadoras y estructuras aún en proceso de profesionalización. Cinco años después, la comparación surge de manera inevitable, aunque el escenario actual es menos persistente y más dinámico.

    El Centro Deportivo Alcalá de Henares ha sido, desde su consolidación como casa rojiblanca, mucho más que un recinto deportivo. Es un lugar de construcción de identidad. Allí se han celebrado noches europeas, se han vivido eliminaciones dolorosas, se han levantado victorias de prestigio y se ha consolidado un proyecto que ha convertido al Atlético de Madrid en una referencia del fútbol femenino español.

    Hoy, cubierto por la nieve, el estadio ofrece una imagen casi irreal. Las gradas silenciosas, las líneas del campo apenas perceptibles bajo el manto blanco, las huellas sobre el césped natural como único rastro humano. No hay público. No hay balón. Pero hay mensaje.

    El mensaje de que el fútbol, incluso en su versión más profesionalizada, sigue estando sometido a la naturaleza. Y de que los equipos que aspiran a competir por todo deben saber convivir con ella

    La autora de la imagen no es una fotógrafa ocasional. Es Macarena Portales Nieto, canterana del Atlético de Madrid. Una jugadora que conoce el club desde dentro, que entiende lo que significa entrenar en invierno, competir con frío y crecer en escenarios que no siempre son cómodos.

    Su regreso al Atlético el pasado verano, procedente del Badalona, formó parte de un movimiento estratégico que incluyó la salida de Sonia García Majarín. No fue solo una operación deportiva. Fue una decisión que reforzó el vínculo entre el club y su base, entre el presente competitivo y la memoria formativa.

    Que sea una canterana quien capture esta imagen no es casual, es coherente y tiene un relato.

    La fotografía no tardó en trascender el ámbito interno. Fiamma Benítez, centrocampista del Atlético e internacional absoluta con la Selección Española, compartió también la imagen de la nevada en sus redes sociales. Su publicación añadió una capa más al relato.

    Fiamma llega a este momento tras haber conquistado recientemente la segunda edición de la UEFA Women’s Nations League, en una final celebrada en el estadio Metropolitano en la que España se impuso a Alemania por 3-0 con un doblete de Claudia Pina y un gol de Vicky López. Del éxtasis europeo al frío cotidiano del club. De la celebración al trabajo.

    Esa transición resume la exigencia del fútbol de élite y es que la

    Liga F Moeve 2025-2026 entra en un tramo decisivo. La 15ª jornada no es una más. Es una frontera. El Atlético de Madrid recibe a la Real Sociedad en un duelo directo por los puestos europeos. La clasificación está comprimida. Los márgenes son mínimos. Los errores, caros.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Para el Atlético, este partido representa una oportunidad y una obligación. Ganar supondría dar un paso firme hacia Europa. Perder, complicar seriamente el objetivo. Empatar, dejar la sensación de oportunidad perdida.

    La Real Sociedad llega como un rival sólido, reconocible, con un bloque trabajado y una identidad clara. Un equipo incómodo, competitivo, acostumbrado a jugar partidos de alta exigencia y esto no permite distracciones de ningún tipo.

    Mientras la nieve cubre el estadio, el cuerpo técnico trabaja en silencio. Víctor Martín Alba lidera una semana atípica, marcada por la adaptación constante. Ajustes en horarios, control de cargas, planificación flexible y, sobre todo, gestión emocional.

    Entrenar con frío extremo no es solo una cuestión física. Es mental. Exige concentración, compromiso y una comunicación constante entre cuerpo técnico y jugadoras. En semanas así se forja el carácter de los equipos que, como el Atlético de Madrid, no improvisa, sino que planifica.

    Cualquier nevada en Madrid activa un recuerdo colectivo: Filomena. Enero de 2021 quedó grabado en la historia reciente del deporte español. Durante varios días, la capital quedó paralizada por una nevada histórica que afectó a todas las competiciones.

    En el fútbol femenino, el Atlético de Madrid Femenino se vio obligado a suspender su partido de Primera Iberdrola frente al Valencia Club de Fútbol Femenino, previsto entre el 10 y el 11 de enero. El estado impracticable de las instalaciones y la imposibilidad de garantizar desplazamientos seguros obligaron al aplazamiento.

    Aquella suspensión fue más que un contratiempo. Fue un símbolo de las dificultades estructurales que aún afrontaba el fútbol femenino en su proceso de profesionalización.

    Cinco años después, el contexto es distinto. La Aemet insiste: este episodio no presenta la persistencia ni la intensidad de Filomena. No hay bloqueo prolongado ni acumulaciones masivas durante días. Pero el recuerdo actúa como advertencia.

    El Atlético ha aprendido. Hoy cuenta con protocolos más sólidos, recursos más amplios y una estructura preparada para responder. La nieve ya no paraliza; obliga a ada

    Bajo el manto blanco, Alcalá de Henares parece contener la respiración. En cuatro días, el silencio se romperá. Volverán los cánticos, el ruido del balón, la tensión del partido. La nieve será solo un recuerdo… o una metáfora.

    Porque el sábado, ante la Real Sociedad, no se jugará solo un partido. Se jugará una parte del futuro.

    Hay semanas que definen temporadas. Hay imágenes que condensan meses de trabajo. Hay inviernos que ponen a prueba los proyectos.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Atlético de Madrid atraviesa uno de esos momentos. Con frío, con presión y con un objetivo claro. La nieve ha cubierto su estadio. No ha congelado su ambición.

    El sábado, cuando el balón ruede, el invierno ya habrá hablado y entonces será el turno de las colchoneras.

  • Oficial | ¿Dónde puedo ver el Atlético de Madrid vs Real Sociedad de Fútbol ?

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ El duelo entre campeonas de la Copa de la Reina se podrá seguir en abierto en la TDT.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Liga Profesional de Fútbol Femenino regresa a nuestras vidas y lo hace al más puro estilo de Alejandro Sanz, “Pisando fuerte” amén a un Atlético de Madrid versus Real Sociedad de Fútbol.

    TEN TV, que como ya saben recogió el testigo de Gol Play como la casa del fútbol femenino español en abierto, ha confirmado oficialmente que se va a encargar de emitir en directo y abierto el encuentro de la decimoquinta jornada liguera entre madrileñas y guipuzcoanas desde Alcalá de Henares.

    El canal del Grupo Secuoya fue lanzado el 28 de abril de 2016 y debutó el pasado mes de septiembre en la cobertura de la Primera División Femenina con un Espanyol 0-5 Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.

    Ahora, el canal de la TDT cuyo slogan es “Mucho por ver” le da la bienvenida al 2026 en la ciudad de Cervantes con un envite clave en la lucha por acceder a los puestos europeos entre las madrileñas y las vascas, cuartas y terceras respectivamente en la tabla clasificatoria y separadas por tan solo cuatro puntos de distancia.

    El cuadro donostiarra de Arturo Ruiz viaja a la capital española con ventaja en el torneo de la regularidad y que además viene de vencer por 3-0 al Deportivo Abanca en su última puesta en escena.

    El Atlético de Madrid que adiestra Víctor Martín Alba va a la caza de las txuri-urdin y busca reaccionar después de haber empatado (2-2) en Ipurúa ante la Sociedad Deportiva Eibar el pasado 14 de diciembre de 2025.

    Los precedentes históricos entre ambas escuadras es favorable para los intereses del Atlético de Madrid por culpa de cinco victorias, cuatro empates y tan solo una derrota en los diez últimos compromisos.

    El más cercano en el tiempo nos dejó un 0-2 favorable a las madrileñas en Zubieta que se gestó a ritmo de samba con los goles de Gio Garbellini y Luany Da Silva durante la 23ª fecha.

    La rivalidad entre ambos equipos existe y nació en la temporada 2017-2018 cuando las colchoneras levantaron la por entonces llamada Liga Iberdrola en la última jornada con una victoria por 2-1 en el Cerro del Espino de Majadahonda con goles de Amanda Sampedro y Esther González que hicieron estéril la diana de Nahikari para las visitantes, un resultado que unido a la derrota del Barcelona con el Levante Unión Deportiva provocaron que se catase el alirón frente a unas 3.000 personas.

    Al año siguiente, caprichos del destino, el Atlético de Madrid tuvo la oportunidad de volver a levantar el título liguero ante las de San Sebastián, esta vez a domicilio, y un doblete de la anteriormente señalada Esther González que dejó en anecdótico el tanto que logró Bea Beltrán para el 1-3 definitivo aquel 6 de mayo de 2018.

    La venganza de la Real Sociedad llegó unos días después cuando ambos equipos se vieron las caras en la gran final de la Copa de la Reina Iberdrola en Granada (1-2), donde las blanquiazules le dieron la vuelta al tanto inicial de Esther con las históricas barracas de Palacios y Nahikari García que desembocaron en el primer trofeo de fútbol femenino que se exhibió en las vitrinas del Reale Arena con orgullo.

    Ahí no terminó el rosario de choques relevantes entre estas entidades que se vieron las caras en las semifinales de la Copa de la Reina en la temporada 2023-2024 y fue el equipo realista el que cumplió el sueño de alcanzar la gran final tras el 1-1 de la ida y el 2-1 del encuentro de vuelta que se celebró en Anoeta y en el que la sociedad de la nieve que formaban Jensen y Franssi vapuleó a las rojiblancas, aunque en el partido por el título las de Natalia Arroyo sufrieron una dura goleada de manos del Barcelona (8-0) en La Romareda.

    Más allá de eso, este 12 de enero de 2025, se podrá disfrutar de un gran espectáculo entre dos de los mejores equipos de la Liga F Moeve en el que brillan figuras como Maca Portales, Lucía Pardo, Luany o Edna Imade e incluso hay jugadoras con pasado en su rival, caso de Gaby García, Ainhoa Moraza y una Amaiur Sarriegui que buscará reivindicarse ante una Real Sociedad de la que fue máximo exponente durante cinco años.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • Oficial | Gio Queiroz apunta a regresar al Atlético de Madrid en mes y medio mientras Chinchilla refuerza la ofensiva rojiblanca

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    🟧 La internacional brasileña avanza en su recuperación de la fractura de peroné sufrida en octubre de 2025 y podría volver a competir en entre mes y medio y dos meses, mientras el Atlético asegura la creatividad ofensiva con la incorporación de Priscila Chinchilla, exjugadora del Zenit y fichaje hasta 2027.

    Gio Queiroz Costa Garbellini continúa su proceso de readaptación deportiva tras una fractura transindesmal del peroné. La cirugía fue un éxito y permitió una correcta estabilización de la zona tibio-peronea, esencial para la estabilidad del tobillo y la transmisión de fuerza en el fútbol de alto nivel.

    Actualmente, la jugadora ya corre en cinta sin protección externa, lo que indica buena consolidación ósea, estabilidad y tolerancia al impacto repetido. Esta fase es clave antes de volver al campo y al entrenamiento con el grupo.

    Para cubrir la ausencia de Gio, el Atlético ha fichado a Priscila Chinchilla, exjugadora del Zenit y internacional con Costa Rica, con contrato hasta 30 de junio de 2027.

    La exjugadora del Pachuca aporta verticalidad, desborde y capacidad de ruptura, jugando tanto en la mediapunta como en la banda derecha, manteniendo la ofensiva rojiblanca potente y creativa mientras Gio se reincorpora.

    El Atlético de Madrid reafirma su compromiso con la salud y el rendimiento de sus jugadoras. La recuperación de Gio avanza conforme a lo previsto, y el regreso será progresivo y seguro, combinando prudencia médica y preparación deportiva.

    Con Chinchilla incorporada y Gio en camino de volver, el Atlético mantiene equilibrio ofensivo y competitividad mientras se prepara para los próximos retos de la temporada, esa en la que otro de los baluartes en la punta de lanza como es Luany Da Silva, ex del Madrid CFF, debe cumplir un partido de sanción en la Liga de Campeones Femenina y otro en el cruce de los cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola.

    Cuando Gio Queiroz vuelva a pisar el césped rojiblanco, no solo será su regreso, sino el renacer de una ofensiva imparable. Con Chinchilla ya aportando verticalidad y desborde, el Atlético de Madrid se prepara para mirar de frente a cualquier desafío, combinando talento, garra y visión de equipo. Porque la historia rojiblanca no se detiene ante las lesiones: se reinventa, se fortalece y sale al campo más decidida que nunca.

  • Oficial | Un mes de enero titánico que pondrá a prueba el coraje y corazón del Atlético de Madrid

    (Fuente: UEFA)

    ⬛️ Cuando el calendario marca el inicio del año nuevo, pocos equipos en el fútbol femenino español pueden presumir de un horizonte tan desafiante como el que se abre ante el Atlético de Madrid Femenino. Enero de 2026 se perfila como un mes de vértigo, de pruebas que no solo medirán la fuerza física de sus jugadoras, sino también su carácter, su cohesión y su ambición histórica. La ciudad deportiva rojiblanca se prepara para recibir, como nunca antes, un sinfín de emociones que resonarán en cada rincón del club, cada grito en la grada y cada latido de su escudo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este enero será un verdadero test de resistencia y ambición, donde Liga F Moeve, Copa de la Reina, Supercopa de España Iberdrola y la preparación para la UEFA Women’s Champions League se entrelazan en un calendario que exige máxima concentración y precisión táctica. Cada partido es un capítulo de la historia de la temporada, un escenario donde cada pase, cada recuperación y cada disparo contarán para la narrativa de un club que busca la gloria en todos los frentes

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Atlético de Madrid regresa a la competición doméstica con la determinación de quien sabe que cada punto es oro y cada partido, un acto de construcción histórica. La Liga F Moeve, férrea y exigente, no perdona errores; exige equilibrio entre intensidad y recuperación, entre talento individual y trabajo colectivo.

    Cuando el calendario marca el inicio de un nuevo año, pocas instituciones deportivas pueden presumir de un horizonte tan exigente como el que se abre ante el Atlético de Madrid Femenino. Enero de 2026 se perfila como un mes de vértigo absoluto, un periodo de pruebas donde no solo se medirá la capacidad física de las jugadoras, sino también su carácter, su cohesión y su ambición histórica. Desde la Ciudad Deportiva hasta cada rincón del estadio, la expectativa es palpable, una tensión silenciosa que anticipa la vorágine de partidos, emociones y desafíos que se avecinan. Cada encuentro, cada pase, cada carrera y cada decisión táctica contarán en la narrativa de una temporada que podría marcar un antes y un después en la historia del club. La Liga F Moeve se convierte en el escenario inicial de esta epopeya, con un calendario que exige consistencia, precisión y entrega absoluta. Cada partido liguero es una batalla donde la inteligencia, la coordinación y la fuerza física se combinan para definir resultados, y donde la profundidad de la plantilla y la visión estratégica del cuerpo técnico se vuelven determinantes para mantener la intensidad.

    El primer enfrentamiento de enero, el 10 de enero de 2026, llevará al Atlético a recibir a la Real Sociedad en el Centro Deportivo Alcalá de Henares. El duelo promete ser un choque de estilos, un enfrentamiento donde la posesión rápida y vertical de las vascas se enfrentará a la presión alta, la disciplina táctica y la creatividad ofensiva de las colchoneras. Desde los primeros minutos, la intensidad se despliega: cada balón disputado, cada recuperación y cada pase filtrado se viven con la emoción de quienes saben que este partido es mucho más que tres puntos; es la primera página de un capítulo decisivo en la historia de la temporada. La defensa rojiblanca se mantiene compacta, anticipando movimientos y cerrando espacios, mientras el mediocampo actúa como un nexo vital, coordinando la transición de defensa a ataque y generando superioridad numérica en momentos cruciales. La delantera convierte cada balón en una oportunidad, cada desborde en un acto de creatividad y valentía, cada remate en la posibilidad de abrir el marcador y provocar la euforia de la afición, que vive cada acción como parte de una narrativa épica que trasciende lo deportivo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Ocho días más tarde, el 18 de enero, llega un nuevo reto: el enfrentamiento con el RCD Espanyol. Este partido exigirá paciencia, inteligencia y adaptación, porque las catalanas buscan espacios, generan transiciones rápidas y aprovechan cada oportunidad con precisión quirúrgica. La preparación del Atlético ha sido meticulosa: análisis de movimientos rivales, simulaciones de situaciones de contraataque y coordinación de líneas para asegurar que cada jugadora sepa cuándo presionar, cuándo contener y cuándo atacar. La intensidad no se reduce ni un segundo; cada acción es una prueba de concentración y capacidad física, y cada jugadora se convierte en parte de un engranaje colectivo que debe funcionar con sincronización perfecta. Las líderes del vestuario guían con autoridad, transmitiendo confianza y serenidad, asegurando que la mentalidad del grupo se mantenga firme y enfocada. Cada balón disputado y cada pase ejecutado no solo persiguen el gol, sino que refuerzan la narrativa de un equipo que sabe cómo convertir la presión en oportunidad y la tensión en rendimiento.

    (Fuente: UEFA)

    En paralelo, la preparación para la Supercopa de España Iberdrola se intensifica. El enfrentamiento frente al Real Madrid C.F. Femenino, programado para el 20 de enero en Castellón y con transmisión en RTVE, es un duelo donde cada decisión, cada movimiento y cada reacción serán decisivos. La planificación táctica combina presión alta, defensa compacta y transiciones rápidas, utilizando la profundidad del plantel y la versatilidad de las jugadoras para maximizar el rendimiento. La preparación mental también es clave: concentración, resiliencia y liderazgo se trabajan con la misma intensidad que los pases y los remates. Cada jugadora sabe que no solo se juega un partido, sino que se enfrenta a un escenario donde la historia del club y la ambición de la temporada se cruzan en un solo instante. La coordinación entre líneas, la inteligencia colectiva y la precisión en los movimientos serán esenciales para superar un duelo que promete ser épico, un choque donde la intensidad, la técnica y la táctica se combinan para definir un capítulo histórico de la Supercopa.

    Mientras enero avanza, la mirada del Atlético se proyecta hacia Europa, hacia los playoffs de la UEFA Women’s Champions League ante el Manchester United Women. Aunque la ida y vuelta se jugarán en febrero, la preparación ya ocupa un lugar central: simulaciones de presión alta, ensayos de transición rápida, análisis de patrones ofensivos y defensivos del adversario, y ejercicios para anticipar situaciones de máxima exigencia. Cada jugadora comprende la importancia de su papel individual y colectivo, y se trabaja para que cada acción sea instintiva, rápida y precisa. La Champions exige concentración absoluta, capacidad de adaptación y fortaleza mental, y el Atlético se prepara para demostrar su competitividad y ambición a nivel internacional, conscientes de que cada balón puede decidir la eliminatoria y que cada detalle cuenta en un escenario de máxima exigencia.

    MADRID, SPAIN – OCTOBER 12: Atletico de Madrid and FC Barcelona at Ciudad Deportiva Alcala de Henares on October 12, 2025 in Madrid, Spain. (Photo by Juan Aguado/CAPTURASPORT/LigaF)

    El 25 de enero, el Atlético viaja a Barcelona para enfrentarse al FC Barcelona en el Estadi Johan Cruyff, un escenario que requiere máxima concentración y estrategia impecable. La presión alta, el control del mediocampo, la anticipación de movimientos y la generación de oportunidades mediante combinaciones rápidas se convierten en prioridades. Cada jugadora actúa con precisión, consciente de que cualquier error puede ser capitalizado por un adversario de nivel máximo. La defensa se mantiene firme, la portera actúa como baluarte y la delantera aprovecha cada desmarque para generar ocasiones, mientras el público, tanto en el estadio como a través de la transmisión, vive cada acción con la intensidad de un relato épico que se desarrolla en tiempo real. Cada pase, cada recuperación y cada disparo se perciben como actos heroicos, contribuyendo a la construcción de una narrativa que va más allá del marcador, de la estadística o del resultado: es la historia de un equipo que compite con pasión, disciplina y ambición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La intensidad de enero no termina con la Liga. La preparación para la Copa de la Reina, donde se conocerá el rival en cuartos de final el 7 de enero, y la Supercopa requieren una planificación minuciosa. Cada sesión de entrenamiento incluye no solo aspectos físicos y tácticos, sino también estrategias de recuperación, nutrición, motivación y cohesión del grupo. La profundidad de la plantilla permite rotaciones inteligentes, asegurando que la frescura y la intensidad se mantengan a lo largo de múltiples frentes, y que cada jugadora esté lista para afrontar los desafíos con confianza y determinación.

    Enero se convierte así en un laboratorio de resistencia, estrategia y resiliencia. Cada balón disputado, cada jugada ofensiva, cada intervención defensiva y cada decisión colectiva contribuyen a la construcción de una epopeya que solo un equipo con la historia, la pasión y el talento del Atlético de Madrid Femenino puede protagonizar.

    La afición, consciente de la magnitud del mes, vibra con cada acción, siente la intensidad y participa emocionalmente en la narrativa que se despliega en el césped. Cada victoria, cada empate y cada esfuerzo individual se suman a un relato colectivo que refleja la grandeza del club y la ambición de una plantilla capaz de competir y destacarse en todos los frentes.

    (Fuente: Liga F)

    Los partidos de enero, la Supercopa y la preparación para la Champions forman un continuo épico donde la historia se escribe jugada a jugada, y donde la pasión, la disciplina y la inteligencia colectiva determinan la narrativa de un mes inolvidable. Cada entrenamiento, cada sesión de recuperación, cada análisis táctico y cada conversación en el vestuario contribuyen a la construcción de un equipo preparado para enfrentar cualquier desafío, demostrando que la grandeza se alcanza no solo con talento, sino con trabajo constante, determinación y coraje. Enero de 2026 será recordado como un mes de titanes, un periodo en el que el Atlético de Madrid Femenino enfrentó múltiples frentes con valentía, estrategia y pasión, dejando una marca indeleble en la historia del club y consolidando su estatus como uno de los equipos más completos y ambiciosos del fútbol femenino español y europeo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Cada balón, cada pase, cada recuperación y cada disparo a portería son símbolos de un compromiso colectivo, de una narrativa de gloria y desafío donde cada jugadora aporta con talento, inteligencia y coraje. La intensidad de los partidos, la presión de los torneos y la preparación para la Champions se combinan para crear una epopeya que trasciende resultados, estadísticas y goles, dejando claro que el ADN competitivo del Atlético de Madrid Femenino, su pasión y su ambición, son elementos que construyen grandeza y que definen un mes que será recordado para siempre en la memoria del club y de la afición. Enero de 2026 no es solo un mes del calendario: es un capítulo épico, una obra colectiva de estrategia, esfuerzo, emoción y gloria que quedará inscrita en la historia del fútbol femenino.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Serán cinco o seis partidos, todo depende de si se alcanza o no la gran final de la Supercopa de España en Castalia en un lapso temporal de 19 días que van a poner a prueba la capacidad de resiliencia de las pupilas de Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Hay que tener en cuenta que los playoffs de la UEFA Women’s Champions League serán claves, no solo porque el conjunto rojiblanco vuelva a disputar una eliminatoria de estas características por primera vez desde 2020, sino porque intentar acceder a los cuartos de final es clave para empezar a opositar al Mundial de Clubes que se inaugurará en 2028.

  • Reportaje | Cris Librán: la joya que sigue los pasos de Pirlo

    (Fuente: UEFA)

    ⬛️ La canterana del Madrid CFF es un diamante en bruto que porta el mítico veintiuno en la Juventus de Turín.

    (Fuente: RFEF)

    Si dicen que Alexia Putellas es “La Reina”, Cristina Librán Quiroga puede llevar el título de princesa, pues en ella, entre otras, está el futuro de las campeonas del mundo en Australia y Nueva Zelanda 2023.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En ocasiones el fútbol empieza donde nadie mira y este es el caso de la benjamina Cris Librán (Madrid, 11 de enero de 2006).

    El fútbol no siempre comienza con un silbato. A veces empieza mucho antes, cuando todavía no hay reglas claras ni estadios ni calendarios. Empieza en un gesto repetido. En una costumbre. En una necesidad. El fútbol, el de verdad, suele nacer cuando nadie lo está mirando.

    Cristina Librán Quiroga pertenece a esa estirpe. A la de las futbolistas que no aparecen de repente, sino que se van haciendo. A la de las jugadoras que no irrumpen: permanecen. Su historia no es la de una revelación súbita, sino la de una construcción lenta, casi artesanal, hecha de horas invisibles, de entrenamientos sin público y de una convicción profunda: jugar no era una opción, era una forma de estar en el mundo.

    Antes de la Juventus de Turín, antes del fútbol europeo, antes de que su nombre se pronuncie con acento internacional, hubo una niña y un balón.

    Y eso, en el fondo, sigue siendo lo esencial. Hay personas que encuentran refugio en la música. O en la escritura. O en el silencio. Cristina lo encontró en el fútbol. En el movimiento. En el pase. En el juego entendido no como espectáculo, sino como orden.

    Desde muy pequeña, el balón no fue un objeto más. Fue un punto de equilibrio. Un centro de gravedad. Cuando estaba cerca, todo parecía encajar un poco mejor. El ruido se reducía. Las dudas se aplazaban. El cuerpo encontraba sentido.

    No había épica en aquellos primeros días. No había discursos ni metas claras. Había tardes largas. Había botas que no siempre eran las adecuadas.

    Había campos que no siempre estaban bien. Pero había una certeza íntima: jugar era necesario.

    Cristina crece en un tiempo en el que el fútbol femenino todavía tenía que explicarse. Todavía tenía que justificarse. Todavía tenía que convencer. Un tiempo en el que muchas niñas jugaban sabiendo que el camino no estaba asfaltado, que no había garantías y que el futuro era, como mínimo, incierto.

    Eso marca. No como un obstáculo insalvable, sino como un filtro. Quien sigue adelante en ese contexto lo hace porque realmente quiere. Porque hay algo más fuerte que la comodidad. Algo más fuerte que el reconocimiento.

    No porque nadie le prometa nada, sino porque el fútbol ya se ha convertido en parte de su identidad. Jugar no es un capricho. Es una forma de afirmarse. De decir “aquí estoy”

    Hay una idea equivocada en torno a la formación de las futbolistas: se suele pensar solo en la técnica, en el físico, en la táctica. Pero hay otra formación, más silenciosa, más profunda, que es la que realmente define a una jugadora.

    Cristina se forma en la escucha. En observar. En entender antes de ejecutar. En no necesitar el foco para sentirse importante. Aprende pronto que el fútbol no es solo correr, sino interpretar. Que no siempre gana quien va más rápido, sino quien llega mejor.

    En el campo, su mirada se mueve antes que sus pies. Analiza espacios. Intuye movimientos. Anticipa. No juega para sí misma, juega para el partido.

    Esa forma de entender el juego no suele llamar la atención inmediata. Pero es la que construye futbolistas duraderas.

    Cristina Librán no es una futbolista estridente. No lo ha sido nunca. No levanta la voz para existir. No reclama protagonismo. Su presencia es más sutil, pero no menos firme.

    Hay jugadoras que se imponen desde el gesto. Otras desde la palabra. Cristina lo hace desde la fiabilidad. Desde la constancia. Desde el detalle bien ejecutado.

    Cuando está en el campo, el equipo respira mejor. Circula mejor. Se coloca mejor. Es una futbolista que mejora el entorno sin necesidad de subrayarse. Y eso, en el fútbol, es un talento escaso.

    Entrenadores y compañeras lo perciben. Porque el fútbol, aunque a veces tarde, siempre acaba reconociendo a quienes lo entienden.

    La competencia llega. Siempre llega. Y con ella, las comparaciones, las decisiones, las jerarquías. Muchas futbolistas, en ese punto, se transforman. Algunas se tensan. Otras se diluyen. Cristina elige otro camino: crecer sin dejar de ser.

    No acelera procesos. No se desfigura. Entiende que el fútbol es también una cuestión de tiempos. Que hay que saber esperar, pero no quedarse quieta. Que hay que empujar sin romper.

    Esa paciencia activa la fortalece. Le permite consolidarse. Convertirse en una jugadora confiable. De esas a las que se acude cuando el partido se complica. Cuando hace falta orden. Cuando hay que pensar.

    Hablar de Cristina Librán es hablar de una generación de futbolistas que han aprendido en contextos imperfectos. Campos secundarios. Recursos limitados. Exigencias crecientes. Todo eso forma carácter.

    El fútbol femenino español, durante años, ha sido una escuela de resistencia. Y Cristina es hija de esa escuela. Una futbolista que entiende el valor del esfuerzo colectivo, de la profesionalidad incluso cuando la estructura no siempre acompaña.

    Ese aprendizaje no aparece en las estadísticas. Pero se nota en la manera de competir. En la forma de afrontar los partidos grandes. En la naturalidad con la que se asumen responsabilidades.

    Llega un momento —silencioso, pero decisivo— en el que el fútbol empieza a devolver lo que ha recibido. Cristina empieza a tener peso real en los equipos. No solo juega, influye. No solo cumple, decide.

    Su fútbol gana autoridad. No desde la imposición, sino desde la coherencia. Cada acción tiene sentido. Cada movimiento responde a una lógica.

    Es en ese punto cuando el horizonte empieza a ampliarse. Cuando el fútbol deja de ser solo presente y empieza a insinuar futuro.

    Si en la primera entrega hablamos del origen, de la esencia y del fútbol como refugio, ahora toca abordar la parte más dura y determinante: la construcción de una jugadora capaz de competir al más alto nivel. Aquí no hay silencios inocentes: cada entrenamiento, cada partido, cada derrota y cada éxito se convierte en un ladrillo que sostendrá la carrera de Cristina Librán.

    Después de esos primeros pasos en el fútbol local, Cristina se enfrenta a un escenario distinto: el fútbol empieza a pedirle más precisión, más consistencia y más carácter. Entrenamientos más largos. Partidos que exigen concentración total. Competiciones donde el margen de error es mínimo.

    Es la etapa que muchos llaman “formación avanzada”, pero que en realidad es una crisol de carácter. Cristina debe aprender a manejar no solo su técnica, sino también la presión, la frustración y la responsabilidad. Debe entender que ser buena no basta; debe ser fiable.
    Entrena varias veces al día, y cada sesión se convierte en un reto psicológico tanto como físico: anticipar movimientos, organizar defensas, leer la intención de cada adversaria y, sobre todo, mantener la calma bajo tensión.

    Lo que distingue a Cristina en este periodo no es solo su calidad técnica, sino su capacidad de aprendizaje: absorbe instrucciones, observa partidos de sus referentes, interioriza correcciones. Cada error se convierte en lección, cada acierto en herramienta.

    Ninguna carrera deportiva se construye sin obstáculos. En el fútbol femenino, esos obstáculos a menudo se multiplican: falta de recursos, infraestructuras insuficientes, horarios rígidos y la necesidad de equilibrar estudios, familia y fútbol.

    Cristina aprende a gestionar la frustración. A veces los campos están mojados o mal pintados. A veces la convocatoria llega tarde, o los viajes son largos y sin logística perfecta. Pero la futbolista desarrolla una virtud que definirá toda su carrera: adaptabilidad.

    No se trata de resistir pasivamente. Se trata de convertir cada adversidad en ventaja: aprender a jugar bajo presión, adaptarse a rivales desconocidas y aprovechar al máximo los entrenamientos aunque no sean perfectos.

    salto de la formación local a las competiciones más exigentes marca un punto de inflexión.

    Cristina empieza a enfrentarse a rivales con talento similar o superior, y cada partido es una prueba de fuego.

    Aquí emerge otra cualidad fundamental: la capacidad de influir en el juego sin sobresalir de manera llamativa. Su toque, sus pases, su lectura del juego empiezan a marcar diferencias, no en estadísticas de goles, sino en el control colectivo del equipo.

    Los entrenadores de esa etapa no tardan en darse cuenta: no es solo una jugadora con talento; es una jugadora capaz de pensar el juego y mejorar a quienes la rodean. Esa capacidad para organizar, para anticipar y para decidir será decisiva en su futuro profesional.

    Cristina hizo su debut en la élite del fútbol español con apenas 15 años, jugando para el Madrid CFF, club de referencia con una de las canteras femeninas más extensas y formativas del continente.

    Fue un debut que no pasó desapercibido: no sólo por la edad tan temprana, sino porque desde ese primer partido evidenció que su relación con el balón y la lectura del juego eran cualidades poco comunes incluso en futbolistas con más experiencia.

    Esa aparición en la Primera División Femenina —la que hoy conocemos como Liga F Moeve— marcó el inicio de un crecimiento que pronto la catapultó de ser “promesa local” a pieza cada vez más indispensable en su equipo.

    Desde su irrupción, Cristina no solo fue acumulando minutos: fue moldeando su impacto en el juego colectivo del Madrid CFF. Empezó alternando apariciones como suplente y titular, para terminar siendo pieza de confianza táctica, capaz de influir en el ritmo y en la organización del equipo.

    Cristina Librán Quiroga disputó tres temporadas completas en la Liga F con el Madrid CFF antes de dar el salto a la Serie A italiana y fichar por la Juventus Women. En ese periodo, acumuló un total de 60 partidos jugados en liga con el primer equipo del Madrid CFF, sumando 2.888 minutos de juego, lo que equivale aproximadamente a 32 partidos completos si se contabilizan los 90 minutos estándar por encuentro. 

    En términos ofensivos, durante su etapa en la Liga F, Librán anotó 5 goles, todas ellas concentradas en la temporada 2023‑2024, y aportó 3 asistencias, lo que suma 8 participaciones directas en goles en total. 

    La distribución de su juego muestra también la evolución en su rol: pasó de jugar solo 2 partidos (24 minutos) en la temporada 2022‑2023 como debutante muy joven, a ser titular habitual en 2023‑24 con 30 partidos, 1.639 minutos jugados, 5 goles y 1 asistencia, y finalmente acumuló 28 apariciones y 1.225 minutos en la temporada 2024‑25, con 2 asistencias aunque sin goles en esa última campaña antes de su salida.

    En conjunto, promedió 0,16 goles por cada 90 minutos, 0,09 asistencias por 90 minutos y 0,25 participaciones en goles por partido en liga durante sus tres años en el Madrid CFF, un registro notable teniendo en cuenta que su posición principal en el campo fue en el centro del campo, donde sus responsabilidades iban más allá de solo atacar. 

    Además de sus cifras ofensivas, los datos de pases reflejan que Librán fue una jugadora con influencia en la circulación y progresión del juego: en total registró más de 1.364 pases completados con un 74 % de acierto, acumulando una importante cantidad de toques y participación en la salida de balón de su equipo, así como acciones defensivas y recuperaciones que complementaron su contribución global al estilo de juego del Madrid CFF.

    La catorce del equipo blanco y rosa era uno de los grandes baluartes de esa prolífica cantera y ha de ser centrocampista muy joven y talentosa que sobresale en el rectángulo de juego ser una enganche que domina a la perfección el uno contra uno, es poderosa en el juego aéreo pese a su menuda estatura y atesora una privilegiada visión de juego, virtudes que le auguran un futuro tan prometer como el presente brillante que ya exhibe en las categorías inferiores de la Selección Española de Fútbol y hacía también en el Fernando Torres de Fuenlabrada hasta 2025.

    La campeona de la Copa Mundial sub-17 con la selección española el pasado 30 de octubre de 2022 ante Costa Rica en La India (0-1), podría ser un recambio natural para Alexia Putellas.

    Antes de cruzar fronteras, Cristina desarrolla otra cualidad clave: la confianza en sí misma. No arrogante ni presuntuosa, sino sólida, tranquila, consciente de su valor y de sus capacidades. Esa seguridad interna le permite asumir riesgos calculados, probarse contra rivales superiores y mantener su estilo de juego sin perder esencia.

    Al mismo tiempo, mantiene la ambición viva: no se conforma con “llegar”. Quiere dejar huella. Quiere crecer. Quiere demostrar que puede competir con los mejores.

    Si bien los números —partidos, minutos, goles— apenas cuentan una parte de la historia, lo más relevante de la etapa de Cristina Librán en la Liga F es cómo el terreno competitivo y exigente de la primera división española la forjó como jugadora completa.

    Allí aprendió a leer el juego, gestionar la presión, influir en el ritmo de un equipo y madurar sin prisa, pero sin pausa. Fue en esos campos, contra rivales de nivel, donde empezó a esculpir el perfil de la futbolista que más tarde ficharía por la Juventus Women, lista para brillar en el escenario europeo.

    paralelo a su carrera en clubes, Cristina ha brillado con la selección española juvenil, donde ha acumulado un palmarés impresionante. Fue campeona del mundo sub‑17 en 2022 con España U17 y logró ser subcampeona de Europa sub‑17 en 2023. Con la categoría U19, se proclamó campeona de Europa en 2024 y 2025, destacando especialmente en la final de 2025, donde abrió el marcador en la victoria por 4‑0 contra Francia, mostrando su capacidad para influir en momentos decisivos.

    A nivel de clubes, antes de su consolidación en el primer equipo del Madrid CFF, Cristina formó parte del proyecto del Madrid CFF B, con el que logró el ascenso a Primera Federación en la temporada 2022‑23, un hito clave en su desarrollo y preparación para el salto al fútbol profesional de élite.

    En julio de 2025, tras una etapa de crecimiento progresivo en la Liga F, Cristina firmó con la Juventus Women, dando inicio a su trayectoria en el fútbol europeo y abriendo la puerta a nuevos desafíos y títulos internacionales. Su historia refleja una carrera construida a base de talento, constancia y madurez, pasando de ser una promesa en la cantera madrileña a convertirse en una mediocampista influyente, con experiencia internacional y un palmarés juvenil de primer nivel.

    En resumen, Cristina Librán Quiroga es una jugadora que combina estadísticas sólidas en la Liga F, participación decisiva en el juego colectivo del Madrid CFF y un palmarés juvenil internacional que la coloca entre las grandes promesas del fútbol femenino español, lista para dejar su huella en la Serie A.

    La Juventus anunció oficialmente la incorporación de Cristina a su primer equipo el 21 de julio de 2025, con un contrato que la vincula al club hasta el 30 de junio de 2028 tras pagar su cláusula de compensación.

    En el fútbol profesional, tanto masculino como femenino, los contratos de las jugadoras incluyen una serie de términos que regulan su relación con el club. Entre ellos, uno de los más relevantes es la cláusula de compensación, también conocida en algunos países como cláusula de rescisión o buy-out clause.

    En esencia, la cláusula de compensación es una cantidad de dinero previamente establecida en el contrato que un club debe pagar para liberar a una jugadora de su vínculo contractual con su equipo actual.

    Es decir, es una cifra que funciona como llave: si otro club desea fichar a la jugadora antes de que finalice su contrato, puede abonar esa cantidad para poder negociar directamente con ella, sin necesidad de que el club actual dé su consentimiento explícito.

    A diferencia de los fichajes tradicionales, donde el traspaso depende de la negociación entre clubes, la cláusula de compensación establece de antemano un precio fijo y obligatorio, ofreciendo así una herramienta legal que protege tanto al club como a la futbolista. Para el club, asegura una compensación económica clara si pierde a una jugadora antes de tiempo; para la jugadora, garantiza que puede tener la oportunidad de cambiar de equipo si un proyecto más atractivo está dispuesto a pagar la cifra estipulada.

    (Fuente: Madrid CFF)

    En el fútbol femenino, esta cláusula ha cobrado importancia especialmente en ligas profesionales como la Liga F en España, la Serie A italiana, la Frauen-Bundesliga alemana o la FA Women’s Super League inglesa, donde los contratos se han profesionalizado en los últimos años. Aunque los montos suelen ser menores que en el fútbol masculino, la función es la misma: regular la movilidad de las jugadoras, proteger la inversión del club y ofrecer seguridad jurídica a las partes involucradas.

    Por ejemplo, una joven promesa que firma con un club profesional puede tener una cláusula de compensación que refleje su potencial futuro: si un equipo extranjero quiere ficharla y pagar la cláusula, el club actual recibe la compensación acordada, mientras la futbolista puede dar un salto competitivo sin disputas contractuales. Esto evita litigios y garantiza transparencia en el mercado de fichajes.

    Es importante señalar que la cláusula de compensación no es obligatoria, sino que se negocia entre el club y la jugadora al firmar el contrato.

    También puede variar en función de la edad de la jugadora, su experiencia, su proyección y el nivel de inversión que el club haya realizado en su formación. Por eso, en muchos casos, las cláusulas de compensación en el fútbol femenino tienen un carácter flexible y están adaptadas a la realidad económica de cada liga.

    En resumen, la cláusula de compensación en el fútbol femenino es un mecanismo de seguridad contractual y económica que permite a las jugadoras moverse profesionalmente y a los clubes proteger sus activos deportivos. Funciona como un puente entre la libertad de la futbolista para cambiar de equipo y el derecho del club a recibir una compensación justa por su inversión, siendo una herramienta clave en la profesionalización y consolidación del fútbol femenino en todo el mundo.

    La dirección deportiva bianconera describió la operación como un fichaje de futuro para reforzar el centro del campo con talento joven y proyección internacional.

    Desde el primer día, Librán mostró entusiasmo por el proyecto: declaró sentirse honrada y emocionada por unirse a un club tan grande y que su estilo de juego, basado en trabajo incansable en fases defensivas y ofensivas, visión de juego y control del balón, encajaba con la filosofía del equipo.

    (Fuente: Juventus de Turín)

    Este enfoque no es casual: Juventus ha invertido en Cristina como una pieza a largo plazo, consciente de que su crecimiento en Italia debe estar acompañado de una gestión cuidadosa de su planificación física, táctica y mental.

    Entrar desde el banquillo, competir en tramos importantes de partidos y adaptarse a nuevas coordenadas de juego es parte del aprendizaje que demanda un salto tan grande del fútbol español al italiano.

    (Fuente: Madrid CFF )

    Además, aunque sus apariciones en campaña regular son todavía discretas en números, la Juventus confía en la profundidad de su potencial técnico y táctico para que, con el paso del tiempo, se convierta en una mediocampista importante en las rotaciones del equipo tanto en Serie A como en posibles competiciones de la UEFA Women’s Champions League si es inscrita en el listado europeo futuro.

    (Fuente: Madrid CFF )

    Este proceso forma parte de una transición natural para una jugadora de apenas 19 años que ha cruzado fronteras, idiomas y estilos de fútbol para seguir creciendo. En un equipo con aspiraciones de título, la Juventus brinda a Cristina un entorno competitivo de alto nivel donde podrá continuar su desarrollo no solo como mediocampista técnica, sino también como jugadora capaz de adaptarse a retos cada vez más exigentes.

    (Fuente: Madrid CFF)

    Cristina Librán Quiroga no es solo una futbolista; es la historia de una generación que decidió romper moldes, cruzar fronteras y escribir su propio destino. Desde los campos modestos del Madrid CFF hasta la majestuosidad de la Juventus Women, su trayectoria es un testimonio de constancia, talento y ambición serena.

    Cada pase, cada recuperación, cada gol en categorías juveniles y cada aparición en la élite europea son piezas de un mosaico que todavía se está completando, pero que ya brilla con luz propia.

    Su historia nos recuerda que el fútbol femenino no se construye solo con talento, sino con paciencia, sacrificio y la capacidad de creer en uno mismo cuando nadie está mirando.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Cristina es ejemplo de ello: la niña que soñaba con un balón ha crecido para desafiar a los mejores, para imponerse sin estridencias y para mostrar que el futuro del fútbol femenino tiene nombres, rostros y corazones como el suyo.

    Y mientras su carrera sigue desplegándose en Italia, en Europa y, seguramente, en los escenarios más grandes del mundo, queda una certeza inquebrantable: Cristina Librán no solo juega, transforma cada equipo en el que está, cada partido en el que participa, y cada historia en la que se convierte un referente.

    Su legado apenas comienza, y quien siga sus pasos verá que, en el fútbol femenino, la grandeza se construye jugada a jugada, sueño a sueño y victoria a victoria.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • Oficial | Milagros Martín jugará en el DUX Logroño

    (Fuente: DUX Logroño)

    🟧 ¡Ya es vinotinto! La internacional argentina llega a préstamo por parte del representativo canario.

    El DUX Logroño ha anunciado oficialmente que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo en firme con el Club Deportivo Tenerife Femenino para ejecutar la cesión de Milagros Martín.

    La operación es la primera que efectúa el conjunto riojana en este periodo invernal y va a unir a la canterana del Platense hasta el próximo 30 de junio de 2026, como máximo.

    La zaguera sudamericana llegó al Heliodoro Rodríguez López el pasado 7 de junio de 2025 y hasta ahora formó parte del filial azul y blanco de Primera RFEF.

    La nueva futbolista del DUX Logroño ha de ser descrita como una defensora muy joven y de gran proyección que sobresale en el césped por su versatilidad puede actuar tanto de interior por el flanco zurdo como de enganche, y su excelso regate en las acciones de uno contra uno.

    Milagros es internacional absoluta con la Selección de Argentina, habiendo disputado la Copa América de Ecuador 2025 en la que su nación alcanzó las semifinales y acabó tercera con una plaza asegurada en los Juegos Panamericanos.

    Milagros Martín, lateral izquierda argentina de 18 años cedida por el Costa Adeje Tenerife, puede aportar al DUX Logroño un perfil joven pero muy interesante, especialmente por su proyección ofensiva desde el carril zurdo.

    Es una futbolista zurda, con vocación de ataque, que destaca por su capacidad para incorporarse con profundidad, dar amplitud al juego y poner centros con criterio, algo que puede enriquecer el juego exterior del equipo. A nivel técnico se siente cómoda con balón, tiene buen primer control y capacidad para progresar por banda, enlazando con las jugadoras de ataque. Pese a su juventud, ya ha tenido experiencia internacional con Argentina, lo que le aporta un punto de madurez competitiva poco habitual a su edad, y ha competido en un contexto exigente como la Liga F, aunque con minutos limitados en Tenerife. Defensivamente responde al perfil de lateral moderno: es rápida, intensa en el uno contra uno y con margen de crecimiento en aspectos tácticos y de colocación, algo lógico en una jugadora en formación. Para el DUX Logroño supone una cesión con valor inmediato y también de futuro, ya que puede ofrecer profundidad, energía y alternativas por la izquierda, al tiempo que gana continuidad y protagonismo en un contexto que puede favorecer su evolución.

    El debut de Milagros a las órdenes de Héctor Blanco en la decimoquinta fecha ante el Levante Unión Deportiva en Las Gaunas en lo que será un duelo clave por la salvación.

  • Oficial | Priscilla Chinchilla ya es del Atlético de Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad Yael

    ⬛️ La exjugadora del Pachuca desembarca en Alcalá de Henares procedente del Zenit y es una ariete veloz y muy voraz cara a puerta.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    El Club Atlético de Madrid ha anunciado, a través de un comunicado de prensa, que ha alcanzado un acuerdo en firme con Priscila Chinchilla para su incorporación a la primera plantilla.

    La operación era clave en el seno del actual subcampeón de la Copa de la Reina Iberdrola amén de la lesión de Gio Queiroz y la baja por sanción, tanto en Liga de Campeones como en el torneo del K.O. de Luany Da Silva, quien recibió una tarjeta roja en sendas competiciones.

    (Fuente: FIFA)

    El fichaje de la futbolista tica se ha producido en la segunda fecha del mercado invernal y va a unir a la exjugadora del Pachuca Femenil (2023-2024) con la entidad que preside Lola Romero hasta el próximo 30 de junio de 2027.

    La estrella natural de Pérez Zeledón, 11 de julio de 2021, brillaba hasta ahora en la Superliga Femenina de Rusia (Женская футбольная Суперлига ) con la elástica del Zenit de San Petesburgo.

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    La canterana del Suva Sports ha de ser descrita como una atacante muy móvil y asociativa que puede actuar tanto de extremo diestra como de enganche, sobresaliendo en el césped por juego vertical y capacidad anotadora.

    (Fuente: FIFA)

    La que fuese integrante de la primera plantilla del Liga Deportiva Alajuelense Femenil en 2017 puede presumir de ser internacional absoluta por Costa Rica y jugó el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023 ante España (3-0) en la fase de grupos.

    (Fuente: FIFA )

    Fue distinguida como jugadora más valiosa en los Juegos Deportivos Nacionales en 2017, la de Centroamérica tuvo un gran rendimiento en su etapa en la Scottish Women’s Premier League como estandarte del Glasgow City Football Club, llegando a firmar 33 tantos en suelo británico.

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    Priscila fue también campeona de la Uncaf en el año 2018 con la Selección de Costa Rica sub-20 en el certamen que tuvo lugar en Trinidad y Tobago.

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    Tras pasar el reconocimiento médico en la unidad de Medicina Deportiva Vithas I Invictum, Chinchilla se ha puesto la ropa de entrenamiento del conjunto rojiblanco y ha visitado a sus nuevas compañeras en el gimnasio.

    El debut de Chinchilla a las órdenes de Víctor Martín Alba podría producirse en el último encuentro de la primera vuelta de la Liga F Moeve (Jornada 15) ante la Real Sociedad de Fútbol el próximo sábado, 10 de enero de 2025, a las 12:00 horario peninsular, en un encuentro que emitirá TEN TV.

    (Fuente: FIFA)

    El primer gran test de la joven de 24 años con el dos veces campeón de la Copa de la Reina (2016 y 2023) tendrá lugar en el Playoff de la UEFA Women’s Champions League frente al Manchester United que abre las puertas a los cuartos de final.

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  • Reportaje | Elena Linari, defender para pertenecer

    (Fuente: UEFA)

    📌 Número especial de “El Partido de Manu” sobre la central del London City Lionesses.

    (Fuente: London City Lionesses)

    Hay futbolistas que construyen su carrera en un solo lugar, que echan raíces profundas y hacen de un escudo su casa para siempre. Y hay otras que entienden el fútbol como un viaje, como un proceso constante de adaptación, aprendizaje y crecimiento.

    Elena Linari pertenece, sin ninguna duda, a este segundo grupo. Su trayectoria no es la de una jugadora que buscó comodidad, sino la de una defensa que eligió exigencia, que se movió por Europa para perfeccionar su juego y que, en ese camino, terminó convirtiéndose en una de las zagueras más fiables y respetadas del fútbol continental.

    (Fuente: UEFA)

    Nacida en Fiesole, Italia, Linari comenzó a competir al máximo nivel cuando todavía era una adolescente. Con apenas 14 años, ya formaba parte del primer equipo del Firenze, un dato que no solo habla de talento precoz, sino también de una personalidad poco común para su edad. En una posición tan expuesta como la defensa, Elena aprendió muy pronto que el fútbol no perdona la duda, que cada decisión tiene consecuencias y que el carácter es tan importante como la técnica.

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    Durante cinco temporadas consecutivas (2008–2013), el Firenze fue su escuela. Allí creció, se equivocó, corrigió y entendió los fundamentos del juego defensivo. No era todavía la central dominante que luego conocería Europa, pero ya mostraba rasgos que definirían toda su carrera: lectura táctica, capacidad de anticipación y una serenidad impropia de su edad. Mientras otras jóvenes promesas buscaban minutos lejos del foco, Linari se curtía en la élite italiana desde muy pronto.

    El siguiente paso fue el Brescia, un club que en aquellos años representaba la ambición del fútbol femenino italiano.

    Entre 2013 y 2016, Elena encontró un entorno más competitivo, más exigente, donde el margen de error se reducía y la presión por ganar era constante. En Brescia empezó a consolidarse como una defensa de primer nivel, aprendiendo a sostener líneas altas, a corregir espacios grandes a su espalda y a asumir responsabilidades en partidos de peso.

    Ese crecimiento la llevó de forma natural a la Fiorentina, uno de los proyectos más sólidos y reconocidos del calcio femenino. Vestir la camiseta violeta no fue solo un salto deportivo, sino también simbólico: Linari ya no era una promesa, sino una futbolista hecha, preparada para competir en escenarios de máxima exigencia. En Florencia, entre 2016 y 2018, pulió su juego aéreo, ganó presencia física y se convirtió en una defensora más completa, capaz de iniciar jugada desde atrás y de liderar la línea defensiva.

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    Pero si hay un punto de inflexión en su carrera, ese llega en 2018, cuando Elena Linari cruza fronteras y aterriza en la Liga F española para vestir la camiseta del Atlético de Madrid. Su fichaje por el conjunto rojiblanco supuso un reconocimiento internacional a su rendimiento y, al mismo tiempo, un desafío enorme: adaptarse a una liga diferente, a un ritmo distinto y a una cultura futbolística donde la intensidad y la presión alta son señas de identidad.

    En el Atlético, Linari vivió dos temporadas (2018–2020) que marcaron profundamente su evolución. En un equipo acostumbrado a competir por títulos y a jugar partidos decisivos cada semana, la italiana aportó orden, jerarquía y fiabilidad. No era la defensa más mediática, pero sí una de las más constantes. Su juego se adaptó a un contexto donde el error se paga caro, y su figura creció dentro de un vestuario lleno de talento y ambición.

    España le enseñó a defender lejos del área, a convivir con partidos abiertos y a interpretar el juego desde una perspectiva más dinámica.

    Lo que Elena Linari no sabía entonces es que su etapa en el Atlético iba a marcarla más allá del fútbol. Porque el Atlético no fue solo un club para ella. Fue un lugar de pertenencia.

    Llegó a un vestuario competitivo, exigente, con una identidad muy marcada. Un equipo que no negocia el esfuerzo, que vive cada partido como una final y que tiene una relación emocional muy intensa con su afición. Linari encajó desde el primer día. No por el idioma, ni por la cultura, sino por los valores. El compromiso, la resiliencia, la idea de competir siempre.

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    En el Atlético, Elena vivió el fútbol desde dentro. Entendió lo que significa representar a un club que se explica tanto desde la derrota como desde la victoria. Y se enamoró. Del escudo, del entorno, de la gente.

    Ese vínculo no fue impostado. Fue real. Tan real que incluso después de salir del club, la relación con el Atlético se mantuvo intacta. Este medio puede confirmar que Elena Linari mantiene una excelente relación con la directiva colchonera, especialmente con María Vargas y Lola Romero, figuras clave en el crecimiento del fútbol femenino rojiblanco. Una relación tan cercana que, cuando Elena ya no pertenecía al club, ambas viajaron a su Florencia natal para visitarla, un gesto poco habitual en el fútbol profesional y que habla del vínculo humano construido.

    Hay imágenes que definen carreras. Y una de ellas ocurrió el 17 de marzo de 2019, en el Metropolitano, en un partido ante el FC Barcelona que terminó con derrota por 0-2. Elena Linari no estaba sobre el césped. Estaba en el banquillo. Pero cuando sonó el himno del Atlético de Madrid, lo cantó. No por compromiso. No por protocolo. Lo cantó porque lo sentía.

    Ese gesto, aparentemente pequeño, explica mucho más que cualquier estadística. Explica pertenencia. Explica identidad. Explica amor por un club que fue casa.

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    Cuando llegó el momento de salir del Atlético, Elena tenía opciones para quedarse en España. Y no opciones menores.

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    “El Partido de Manu” sabe que el Levante Unión Deportiva, entonces en plena lucha por entrar en Europa, le presentó una oferta muy potente, deportiva y económicamente. Un proyecto sólido, competitivo, que le permitía seguir en una liga que conocía y donde se sentía cómoda.

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    Y cuando su etapa en Madrid llegó a su fin, Linari volvió a demostrar que no temía al cambio. En 2020, dio el salto a la Division 1 Féminine francesa para incorporarse a los Girondins de Bordeaux, una liga conocida por su rigor táctico y su potencia física.

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    Su paso por el Girondins de Bordeaux fue, sin rodeos, una etapa fallida. No encontró estabilidad. No encontró continuidad. No encontró su lugar. El proyecto no respondió a las expectativas y el contexto no la ayudó. Fue un año duro, de dudas, de desconexión. Un recordatorio de que no todos los riesgos salen bien.

    Ese golpe la devolvió a Italia. Y la Roma fue su refugio y su renacimiento.

    Desde 2020 hasta 2025, Linari fue pilar absoluto del proyecto romano. Allí recuperó confianza, jerarquía y continuidad. Se convirtió en líder, en referencia, en una defensa total. Roma la reconcilió con el fútbol. Le devolvió el sentido.

    Paralelamente, su carrera con la Selección italiana fue creciendo. Linari ha sido una habitual en las convocatorias de Italia, participando en grandes torneos internacionales, aportando experiencia, orden y liderazgo. En la Azzurra ha sido una defensa de confianza, una futbolista de partidos grandes, capaz de sostener estructuras y de competir ante las mejores selecciones del mundo.

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    Italia encontró en ella una central fiable, con experiencia internacional, capaz de transmitir calma en escenarios de máxima presión. Su recorrido por distintas ligas europeas enriqueció su perfil en la selección, aportando matices tácticos y competitivos que pocas jugadoras pueden ofrecer.

    (Fuente: UEFA)

    A los 30 años, Elena volvió a marcharse. Inglaterra. London City Lionesses. Otra vez el riesgo. Otra vez la exigencia. Otra vez el viaje.

    Elena Linari es una central de inteligencia superior. No vive del choque. Vive del tiempo. Anticipa, lee, corrige. Es una defensa que hace sencillo el juego de sus equipos. Posicionalmente impecable, fiable en área, segura en salida. Lidera desde el orden. No necesita alzar la voz para mandar.

    Elena Linari no es solo una futbolista europea con un gran palmarés. Es una historia de pertenencia, de errores, de amor por un club, de regreso a casa y de felicidad reencontrada. Una carrera que no se mide solo en títulos, sino en huellas.

    Y algunas huellas, como las suyas, no se borran nunca.

    El palmarés de Elena Linari es el reflejo de una carrera larga, coherente y profundamente europea, construida desde la constancia, la fiabilidad defensiva y la capacidad de competir en contextos muy distintos. No es un palmarés explosivo ni concentrado en un solo club, sino extendido en el tiempo y repartido entre Italia y España, lo que lo convierte en uno de los más completos de una defensora italiana de su generación.

    Todo comienza muy pronto, casi de forma prematura, cuando Elena Linari asciende al primer equipo del Firenze siendo prácticamente una adolescente. Con el club toscano logra en la temporada 2009-2010 el título de la Serie A2, equivalente a la segunda división italiana, un campeonato que supone el ascenso y que marca su primer éxito colectivo. Aquel logro tiene un valor especial porque llega en la etapa formativa, cuando todavía estaba construyendo su identidad futbolística y aprendiendo a competir contra jugadoras con mucha más experiencia.

    Su verdadero salto al fútbol de élite llega con el Brescia, uno de los grandes dominadores del fútbol femenino italiano en la década de 2010. Allí, Linari entra de lleno en una dinámica ganadora. Con el conjunto lombardo conquista dos Scudetti de Serie A, en las temporadas 2013-2014 y 2015-2016, participando en un equipo que marcó época por su solidez, regularidad y mentalidad competitiva. A esos títulos de liga se suma la Coppa Italia 2015-2016, completando un doblete nacional que consolida al Brescia como referencia absoluta del calcio femenino. Además, Linari añade a su palmarés dos Supercopas de Italia, las correspondientes a 2014 y 2015, trofeos que enfrentan a los campeones de liga y copa y que confirman la hegemonía del club en esos años.

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    Tras su etapa en Brescia, Elena Linari continúa ampliando su palmarés con la Fiorentina, club con el que vive una de las temporadas más brillantes de su carrera. En la campaña 2016-2017, la defensa italiana se proclama campeona de la Serie A, logrando un Scudetto histórico para el conjunto viola. Ese mismo año, y también en la temporada siguiente, suma dos Copas de Italia consecutivas (2016-2017 y 2017-2018), demostrando una continuidad competitiva muy poco habitual. A estos éxitos se añade la Supercoppa Italiana 2017-2018, cerrando una etapa en Florencia marcada por los títulos y por su consolidación definitiva como una de las mejores centrales del país.

    El siguiente gran hito en su palmarés llega fuera de Italia, con su fichaje por el Atlético de Madrid. En la temporada 2018-2019, Elena Linari se convierte en campeona de la Primera División española, levantando la Liga F con el conjunto rojiblanco. Ese título no solo tiene valor deportivo, sino también simbólico: la convierte en una de las pocas futbolistas italianas en ganar una liga extranjera de primer nivel y la integra en una etapa dorada del Atlético de Madrid Femenino. Aunque su paso por España fue breve, ese campeonato figura como uno de los más significativos de su carrera por el contexto, la exigencia y el peso histórico del club.

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    Después de un paréntesis poco fructífero en Francia, su palmarés vuelve a crecer de forma notable con la AS Roma, club en el que vive uno de los ciclos más exitosos y estables de su trayectoria. Con el conjunto capitalino, Elena Linari conquista dos Scudetti consecutivos, en las temporadas 2022-2023 y 2023-2024, siendo parte fundamental de la zaga de un equipo que se consolida como el nuevo gran dominador del fútbol femenino italiano. A estos títulos de liga se suman dos Copas de Italia, las de 2020-2021 y 2023-2024, trofeos que refuerzan el dominio nacional de la Roma durante ese periodo. Además, Linari añade a su palmarés al menos una Supercoppa Italiana con la camiseta romanista, completando un ciclo de éxitos que la sitúa como una de las futbolistas más laureadas de la historia reciente del club.

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    En el cómputo global de su carrera a nivel de clubes, Elena Linari acumula múltiples títulos de liga en Italia, repartidos entre Brescia, Fiorentina y Roma, además de una liga española con el Atlético de Madrid, varias Copas de Italia y un número significativo de Supercopas italianas, lo que la convierte en una de las defensas con mayor palmarés del fútbol italiano moderno.

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    A nivel internacional, aunque la Selección Italiana no suma títulos oficiales de campeonatos, la trayectoria de Linari con la Azzurra forma parte inseparable de su palmarés competitivo. Ha representado a Italia en dos Copas del Mundo (2019 y 2023), siendo especialmente recordada la actuación del equipo en el Mundial de Francia 2019, donde Italia alcanzó los cuartos de final y recuperó prestigio internacional. También ha disputado varias Eurocopas, entre ellas las ediciones de 2017 y 2022, consolidándose como una habitual en las grandes citas continentales. Con más de un centenar de internacionalidades, su longevidad y regularidad con la selección refuerzan el valor de una carrera marcada no solo por los títulos, sino por la permanencia en la élite.

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    Así, el palmarés de Elena Linari no se resume únicamente en trofeos levantados, sino en una década y media compitiendo al máximo nivel, ganando en distintos países, adaptándose a diferentes culturas futbolísticas y dejando huella en cada club por el que pasó. Un palmarés construido desde atrás, como su juego: sólido, constante y profundamente fiable.

    (Fuente: UEFA!
  • Oficial | Yerai Martín ya es del Tenerife

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    🟧 El nuevo entrenador blanquiazul fue presentado este viernes en la sala de prensa del Heliodoro Rodríguez López junto al vicepresidente del CD Tenerife Femenino y el director deportivo de la entidad.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa abrió oficialmente una nueva etapa este viernes 2 de enero con la presentación de Yerai Martín como nuevo entrenador del primer equipo, un acto que simboliza no solo un relevo en el banquillo, sino también una reafirmación del proyecto deportivo de una de las entidades más consolidadas y respetadas del fútbol femenino español. La comparecencia tuvo lugar en la sala de prensa del Estadio Heliodoro Rodríguez López, escenario emblemático del fútbol tinerfeño y espacio elegido para escenificar el inicio de un nuevo ciclo en un momento clave de la temporada.

    El nuevo técnico blanquiazul compareció ante los medios de comunicación acompañado por Julio Luis Pérez, vicepresidente del CD Tenerife Femenino, y por Jordi Torres, director deportivo de la entidad, en lo que supuso su primera intervención pública como máximo responsable del banquillo del Costa Adeje Tenerife Egatesa. La imagen conjunta de los tres representantes del club simbolizó la unidad institucional, la confianza en el nuevo cuerpo técnico y la ambición de seguir consolidando un proyecto que, temporada tras temporada, ha logrado asentarse en la élite del fútbol femenino nacional.

    La presentación se produjo en un contexto especialmente significativo: el inicio del segundo plazo de inscripción de jugadoras de la Liga F Moeve, la apertura del año natural 2026 y la entrada en la fase decisiva de la temporada, con el equipo situado en una meritoria quinta posición en la clasificación. Un escenario que refuerza la idea de continuidad, estabilidad y crecimiento, pilares sobre los que el club ha construido su identidad en los últimos años.

    El acto comenzó con la intervención de Julio Luis Pérez, vicepresidente del CD Tenerife Femenino, quien tomó la palabra para dar la bienvenida oficial al nuevo entrenador y trasladar el respaldo institucional del club. En un discurso cercano y cargado de simbolismo, el dirigente quiso comenzar felicitando el año a los presentes y subrayando la importancia del momento que vivía la entidad. Pérez destacó la confianza plena del club en Yerai Martín y puso en valor tanto su perfil profesional como su compromiso con el proyecto blanquiazul.

    “Presentamos a Yerai Martín como nuevo entrenador del primer equipo. Estamos seguros de que va a defender estos colores con su alma, tenemos muchas esperanzas puestas en él y aprovechamos para desearle mucha suerte en esta nueva etapa que comienza”, señaló el vicepresidente, dejando claro que la elección del técnico responde a una decisión meditada, alineada con los valores y la filosofía deportiva del Costa Adeje Tenerife.

    Sus palabras sirvieron para marcar el tono del acto: un mensaje de confianza, ilusión y responsabilidad compartida, en el que el club asume el reto de seguir creciendo sin renunciar a su identidad. La intervención de Julio Luis Pérez también evidenció el peso que el fútbol femenino ha adquirido dentro de la estructura del CD Tenerife, consolidándose como un pilar estratégico de la entidad y como un referente dentro de la Liga F.

    A continuación tomó la palabra Jordi Torres, director deportivo blanquiazul, quien quiso contextualizar la llegada de Yerai Martín desde una perspectiva más técnica y profesional. Torres destacó el conocimiento mutuo entre ambos, fruto de su etapa compartida en la SD Eibar, un aspecto que considera clave para facilitar la adaptación del nuevo entrenador y acelerar los procesos de trabajo.

    “Te damos la bienvenida a tu nueva casa, a tu nuevo club. Volvemos a tener la oportunidad de trabajar juntos, en un club muy grande, que cuenta con una gran repercusión mediática y con un reto deportivo muy ambicioso”, afirmó el director deportivo, subrayando tanto la dimensión del Costa Adeje Tenerife como la exigencia inherente al cargo que asume Yerai Martín.

    Las palabras de Jordi Torres reflejaron la confianza deportiva del club en el nuevo técnico y su convencimiento de que su perfil encaja con las necesidades actuales del equipo. La referencia a la repercusión mediática y al reto ambicioso del proyecto no fue casual: el Costa Adeje Tenerife ha logrado consolidarse como un club competitivo, reconocido por su seriedad, su estabilidad y su capacidad para competir de tú a tú con los grandes de la Liga F.

    Tras las intervenciones institucionales, llegó el turno de Yerai Martín, protagonista indiscutible del acto y voz encargada de poner palabras a la ilusión que rodea su llegada al banquillo blanquiazul. Desde el primer momento, el técnico se mostró emocionado, consciente de la importancia del paso que da en su carrera y del significado que tiene asumir la dirección de un equipo de la máxima categoría del fútbol femenino español.

    “Es un día muy bonito y especial para mí. Creo que estoy ante el reto más importante de mi carrera hasta el momento”, comenzó Yerai Martín, en una declaración que resume la dimensión personal y profesional del desafío que afronta. “Es un orgullo poder estar sentado aquí y ser presentado como entrenador del Costa Adeje Tenerife”, añadió, destacando el valor simbólico del acto y el respeto que siente por la entidad.

    El nuevo entrenador quiso poner el foco, desde el primer instante, en las verdaderas protagonistas del proyecto: las jugadoras. “Estoy deseando que llegue el entrenamiento de esta tarde para poder conocer a las jugadoras, que es lo más importante”, señaló, dejando claro que su prioridad inmediata es integrarse en el vestuario, entender la dinámica del grupo y comenzar a construir una relación basada en la confianza y el trabajo diario.

    En una de las frases más destacadas de su intervención, Yerai Martín resumió su estado de ánimo y su hoja de ruta inicial: “Vengo con mucha motivación, ambición y con ganas de ponernos en marcha para empezar el año de la mejor manera posible”. Una declaración que conecta directamente con el momento competitivo del equipo y con la exigencia de una segunda mitad de temporada en la que cada punto será determinante.

    El técnico también dedicó parte de su comparecencia a analizar la imagen que proyecta el Costa Adeje Tenerife desde fuera, una percepción que, según reconoció, ha influido positivamente en su decisión de aceptar el cargo. “El Costa Adeje Tenerife se ve desde fuera como un equipo muy competitivo, ambicioso y al que es muy difícil hacer daño y ganar”, explicó, poniendo en valor la identidad defensiva y el carácter competitivo que han caracterizado al conjunto tinerfeño en las últimas temporadas.

    Yerai Martín destacó además el crecimiento sostenido del club y la fortaleza que supone jugar en la isla. “Es un club que estas últimas temporadas no ha dejado de crecer. Cuando lo ves desde lejos sabes lo complicado que es jugar en la isla y también recibirlo como visitante”, afirmó, subrayando el factor territorial y el peso del contexto como elementos diferenciales del proyecto.

    En esa misma línea, el nuevo entrenador explicó que la idea futbolística que se venía desarrollando en el Costa Adeje Tenerife encaja con su propia visión del juego. “A partir de ahí, la idea que se estaba llevando a cabo encaja mucho con las mías”, señaló, una frase que refuerza la idea de continuidad más que de ruptura, y que tranquiliza tanto al vestuario como a la afición respecto al rumbo deportivo del equipo.

    Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue su análisis de la situación clasificatoria del conjunto blanquiazul. Yerai Martín fue claro al respecto: “Es una situación en la que llego a un equipo que está en quinta posición, con lo cual de manera natural le daremos continuidad al trabajo de las jugadoras, que está siendo muy bueno”. Un reconocimiento explícito al rendimiento del grupo y una muestra de respeto hacia el trabajo previo realizado.

    El técnico subrayó que no es habitual que se produzca un cambio en el banquillo cuando el equipo atraviesa una buena situación deportiva. “Pocas veces se da un cambio en una situación buena de un equipo”, reflexionó, añadiendo que el momento elegido puede ser positivo para introducir matices y preparar con calma el siguiente tramo de la competición. “Creo que es una buena fecha, ya que tenemos algo de tiempo para preparar el siguiente partido”, concluyó.

    El acto de presentación sirvió así para escenificar el inicio de una nueva etapa en el Costa Adeje Tenerife Egatesa, marcada por la ilusión, la ambición y la responsabilidad compartida entre club, cuerpo técnico y plantilla. La imagen de Yerai Martín al frente del proyecto simboliza la apuesta del club por un perfil que combina conocimiento del fútbol femenino, capacidad de liderazgo y una visión alineada con los valores de la entidad.

    Tras su presentación oficial ante los medios, el nuevo entrenador se incorporó de inmediato al trabajo con la plantilla, dirigiendo su primera sesión de entrenamiento en la tarde de este viernes en las instalaciones de El Mundialito, un gesto que refuerza su mensaje de implicación total desde el primer día. Sin tiempo para ceremonias prolongadas, Yerai Martín inicia así su andadura en el banquillo blanquiazul con la mirada puesta en el césped, en el día a día y en la construcción de un equipo competitivo para la segunda mitad de la temporada.

    La llegada de Yerai Martín se produce, además, en un contexto de máxima exigencia en la Liga F Moeve, una competición cada vez más igualada, profesionalizada y mediática, en la que cada detalle marca la diferencia. El Costa Adeje Tenerife afronta los próximos meses con el objetivo de consolidar su posición en la zona alta de la clasificación y seguir creciendo como proyecto deportivo e institucional.

    Con esta presentación, el club no solo anuncia un cambio en el banquillo, sino que reafirma su compromiso con un modelo basado en la estabilidad, el trabajo y la ambición. Yerai Martín asume el reto consciente de la responsabilidad que conlleva dirigir a un equipo con identidad propia, con una afición fiel y con un lugar consolidado en la élite del fútbol femenino español. La nueva etapa ya está en marcha, y el Costa Adeje Tenerife Egatesa inicia el año 2026 con un mensaje claro: seguir compitiendo, seguir creciendo y seguir creyendo en su proyecto.