
◼️ El conjunto tinerfeño consigue vencer al Alhama CF (1-0) en el Heliodoro, gracias al gol de Natalia Ramos y se mantiene en la cuarta plaza de la clasificación de Liga F Moeve ante 2334 espectadores.
La previa |
El domingo 8 de febrero, cuando el reloj marque las 12:00 del mediodía en la península y el Archipiélago Canario viva su particular latido futbolístico a las 11:00 locales, el Municipal de Adeje volverá a convertirse en un escenario donde el presente y la memoria se dan la mano, donde la ambición deportiva se mezcla con la emoción íntima y donde cada punto empieza a pesar como si fuese oro puro en el tramo decisivo de la temporada. Costa Adeje Tenerife y Alhama CF ElPozo se citan en un partido que, más allá de su aparente lectura clasificatoria, condensa muchas de las constantes que definen la Liga F: proyectos con identidades muy marcadas, realidades opuestas en la tabla, historias cruzadas, necesidades urgentes y una carga simbólica que va mucho más allá de los noventa minutos. Todo ello, además, bajo la mirada de DAZN, que volverá a ser testigo de un duelo que promete emociones fuertes desde antes incluso del pitido inicial.
Porque este no será un partido más en Adeje. Antes de que ruede el balón, el conjunto tinerfeño rendirá homenaje a Mari Jose, futbolista que regresa a la que fue su casa, a un estadio y a una afición que la vieron crecer, competir y dejar huella. En un fútbol que a veces corre el riesgo de olvidar demasiado rápido a quienes lo construyeron, este gesto adquiere una dimensión especial. Mari Jose vuelve como rival, pero también como parte de la historia del Costa Adeje Tenerife, como una de esas jugadoras que ayudaron a consolidar un proyecto que hoy mira con ambición a las posiciones nobles de la clasificación. El aplauso que la reciba será el reconocimiento a una trayectoria y, al mismo tiempo, el recordatorio de que el fútbol femenino se sostiene sobre vínculos emocionales que trascienden los colores.
El contexto deportivo del partido sitúa a las locales en una posición privilegiada, pero no exenta de presión. Cuartas clasificadas con 30 puntos, las de Adeje viven una temporada notable, sólida, coherente con la idea de crecimiento sostenido que el club ha venido desarrollando en los últimos años. Ocho puntos las separan de los puestos de Liga de Campeones, una distancia considerable, sí, pero no inalcanzable en un campeonato tan competido y cambiante como la Liga F. Cada jornada es una oportunidad para acercarse, para consolidar la candidatura, para demostrar que este Costa Adeje no solo es un equipo incómodo o fiable, sino un aspirante real a codearse con la élite. En casa, además, el conjunto tinerfeño ha construido buena parte de su fortaleza, apoyado en un modelo de juego reconocible, en la intensidad, en la capacidad para dominar los tiempos del partido y en una plantilla que combina experiencia, talento y compromiso colectivo.
La reciente clasificación para las semifinales de la Copa de la Reina ha reforzado todavía más el estado anímico del equipo. No solo por lo que supone estar a un paso de una final, sino por la forma en la que se consiguió. Un partido trabajado, serio, competitivo, en el que el Costa Adeje supo adaptarse a las exigencias del guion, manejar los momentos y golpear cuando fue necesario. “Fue un choque muy completo y trabajado”, explicó Yerai Martín al término de aquel encuentro, en unas palabras que resumen bien la filosofía del equipo: nada se regala, todo se construye desde el esfuerzo y la lectura inteligente del juego. Esa victoria copera ha añadido confianza, pero también exige gestionar cargas, rotaciones y estados físicos, algo especialmente relevante teniendo en cuenta que en ese duelo no estuvieron disponibles futbolistas importantes como María Estella, Pisco, Aithiara Carballo y Carlota Suárez. La incógnita sobre su presencia o no ante el Alhama CF ElPozo añade un matiz más a la previa, obligando al cuerpo técnico a afinar la planificación y a confiar en la profundidad de una plantilla que ha demostrado responder cuando se la necesita.
Enfrente estará un Alhama CF ElPozo que llega a Tenerife con la urgencia como compañera de viaje. Nueve puntos en su casillero, puestos de descenso, aunque empatado con la salvación, un margen mínimo que convierte cada partido en una final. Las murcianas viven una temporada compleja, marcada por la irregularidad, las dificultades para sumar victorias y la presión constante de mirar por el retrovisor. No ganan en la competición doméstica desde el 5 de octubre, un dato que pesa, que se instala en la cabeza y que condiciona la confianza colectiva. Sin embargo, si algo ha demostrado este equipo es capacidad de resistencia, de competir incluso en contextos adversos, de aferrarse a los partidos y rascar puntos que pueden resultar decisivos a final de curso.
El Alhama viaja a Adeje con bajas importantes. Elsa Santos y Aldrith Quintero no estarán disponibles para Randri García, lo que limita las opciones y obliga a reajustar piezas en un once que ya de por sí ha tenido que reinventarse en varias fases de la temporada. La ausencia de futbolistas clave no solo afecta al plano táctico, sino también al emocional, especialmente en un equipo que necesita referentes claros en el campo para sostenerse en los momentos de dificultad. Aun así, el conjunto murciano sabe que este tipo de partidos, ante rivales de la zona alta, pueden convertirse en escenarios propicios para dar un golpe inesperado, para romper dinámicas y para enviar un mensaje de que la lucha por la permanencia no está ni mucho menos decidida.
Los antecedentes entre ambos equipos añaden más capas de interés al duelo. Cuatro enfrentamientos oficiales hasta la fecha, con un balance relativamente equilibrado: un triunfo para el Costa Adeje Tenerife, precisamente el de la primera vuelta con un contundente 0-4, un empate y dos victorias para el Alhama CF ElPozo. Ese resultado del partido inaugural de la temporada pesa en la memoria reciente, pero también actúa como advertencia. En fútbol, y especialmente en una liga tan igualada, las revanchas simbólicas existen, y el Alhama tiene muy presente aquel golpe recibido en su estadio. Para las tinerfeñas, en cambio, aquel encuentro es una referencia de lo que son capaces de hacer cuando el plan se ejecuta a la perfección, pero también un recordatorio de que repetir un marcador así nunca es sencillo.
Desde el punto de vista táctico, el partido promete un interesante duelo de estilos. El Costa Adeje Tenerife suele apostar por un juego organizado, con una estructura clara, líneas juntas y una buena ocupación de los espacios. La capacidad para salir desde atrás, para progresar con sentido y para encontrar ventajas por fuera ha sido una de sus señas de identidad esta temporada. En casa, además, el equipo se siente cómodo llevando la iniciativa, imponiendo un ritmo alto y obligando al rival a defender durante largos tramos. La clave estará en cómo gestione las posibles ausencias y en si logra mantener la frescura tras el esfuerzo copero. La profundidad de banquillo y la lectura de Yerai Martín durante el partido pueden marcar diferencias.
El Alhama CF ElPozo, por su parte, previsiblemente optará por un planteamiento más conservador, consciente de la dificultad del escenario. Orden defensivo, líneas compactas, minimizar errores y buscar transiciones rápidas cuando se recupere el balón. La gestión de las emociones será fundamental: no conceder pronto, no descomponerse ante un posible dominio local y saber sufrir. En partidos así, cada detalle cuenta: una falta lateral, un córner, una acción aislada pueden cambiar el rumbo de un encuentro que, sobre el papel, parece inclinarse del lado local, pero que en la práctica puede volverse mucho más incierto.
El componente emocional del homenaje a Mari Jose añade una dimensión especial al inicio del partido. Para el Costa Adeje Tenerife, ese momento será una mezcla de reconocimiento y de necesidad de separar sentimientos de competitividad. Para el Alhama, y para la propia Mari Jose, será un instante cargado de recuerdos, de aplausos y de sensaciones encontradas. Cómo se gestione ese arranque, cómo se pase del aplauso al rigor competitivo, puede influir en los primeros minutos, un tramo del partido que suele ser determinante para marcar tendencias.
En términos clasificatorios, el choque tiene lecturas muy diferentes para cada equipo. Para el Costa Adeje, una victoria supondría consolidarse en la cuarta posición, seguir sumando con regularidad y mantener vivo el sueño europeo. También reforzaría la idea de fortaleza como local y permitiría encarar el siguiente tramo de la temporada con mayor margen de error. Para el Alhama, puntuar en Adeje sería un botín de enorme valor, no solo por lo que significa sumar, sino por el impacto anímico que tendría romper la racha sin victorias y hacerlo en un campo complicado. Cada empate, cada triunfo, puede ser el punto de inflexión que cambie una temporada.
El papel de DAZN como ventana del partido no es menor. La visibilidad del fútbol femenino, la posibilidad de que estas historias se cuenten, de que estos contextos se entiendan y se valoren, forma parte también del crecimiento de la competición. Un partido como este, con ingredientes deportivos y emocionales, es una oportunidad para mostrar la riqueza narrativa de la Liga F, más allá de los grandes focos habituales.
Adeje volverá a responder. La afición tinerfeña, conocedora de lo que se juega su equipo, acompañará desde la grada, empujando en los momentos de duda y celebrando cada acción defensiva, cada llegada al área rival, cada gesto de compromiso. Para el Costa Adeje, ese apoyo es un activo fundamental; para el Alhama, un factor más a gestionar en un entorno exigente. El clima, el césped, la hora del partido, todo forma parte de un escenario que las locales conocen bien y que las visitantes deberán interpretar con rapidez.
Cuando el balón eche a rodar, el homenaje quedará atrás y solo importará el presente. Noventa minutos para confirmar aspiraciones o para alimentar esperanzas, para seguir creciendo o para resistir. Un partido que no decide una temporada, pero que puede marcar tendencias, reforzar convicciones o sembrar dudas. Costa Adeje Tenerife y Alhama CF ElPozo se enfrentan en un duelo que es, al mismo tiempo, reflejo de dos realidades distintas y expresión de una misma liga que sigue creciendo, emocionando y construyendo historias cada fin de semana. El domingo al mediodía, en Adeje, el fútbol femenino volverá a reclamar su espacio con la fuerza de quienes saben que cada partido cuenta, que cada punto pesa y que cada gesto, dentro y fuera del campo, forma parte de algo mucho más grande.

El duelo en profundidad |

🏆 Liga F Moeve |
✨ Temporada 2025-2026 ✨
🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 Alhama Club de Fútbol ElPozo 🔥
😍 Matchday | Día de partido 19
📅 Domingo, 8 de febrero de 2026
⏰ 12:00 horario peninsular
📺 DAZN
📻 Atlántico Radio
🏟️ Estadio Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife
Los onces |
El Heliodoro se convirtió mucho antes del pitido inicial en un espacio cargado de memoria, emoción y simbolismo. No era una tarde cualquiera en Santa Cruz de Tenerife. El viento suave que acariciaba las gradas parecía transportar recuerdos, y el césped, perfectamente preparado para la batalla, aguardaba a dos equipos con realidades distintas, pero con la misma urgencia competitiva. Antes de que el balón comenzara a rodar, el Costa Adeje Tenerife quiso detener el tiempo durante unos instantes para rendir homenaje a una figura que forma parte de su historia sentimental y deportiva: Mari Jose, que regresaba a la que fue su casa. El aplauso fue largo, sincero, sentido. No era solo un gesto protocolario, sino una comunión entre pasado y presente, una forma de recordar que el fútbol femenino también se construye desde los vínculos, desde las trayectorias compartidas y desde el respeto a quienes dejaron huella. Mari Jose, visiblemente emocionada, devolvió el cariño a una grada que nunca la olvidó, mientras sus actuales compañeras aguardaban con gesto serio, conscientes de que el partido exigiría algo más que corazón.
Con el balón ya en juego, el Costa Adeje Tenerife de Yerai Martín mostró desde el primer segundo que había salido decidido a imponer su ley. Las locales comenzaron mejor, con una presión alta, coordinada, que incomodó la salida de balón del Alhama CF ElPozo y obligó a las visitantes a replegarse más de lo previsto. El primer aviso llegó pronto, en forma de un centro lateral que buscaba generar incertidumbre en el área murciana. La pelota cayó con veneno cerca del punto de penalti, y Sol Belotto, atenta y valiente, tuvo que salir con decisión para despejar de puños, evitando que la jugada se convirtiera en una ocasión franca. Fue una acción que marcó el tono del inicio: intensidad, dominio territorial y sensación de peligro constante por parte de las blanquiazules.
La portera visitante volvió a intervenir poco después, esta vez atrapando un disparo tímido pero bien intencionado de Iratxe Pérez, que había recibido tras una acción de altísimo nivel técnico de Paola Hernández. La ruleta de la centrocampista levantó un murmullo de admiración en la grada, un gesto de talento puro que rompió líneas y dejó a Iratxe en disposición de probar suerte. Aunque el remate no llevaba la potencia necesaria para batir a Sol, la jugada reforzó la idea de que el Costa Adeje Tenerife estaba encontrando espacios y fluidez en tres cuartos de campo.
Las locales seguían a lo suyo, moviendo el balón con paciencia pero con determinación, alternando ataques posicionales con rápidas transiciones por los costados. Sakina Ouzraoui comenzó a ganar protagonismo en el frente ofensivo, ofreciéndose entre líneas y probando fortuna con un chut que se perdió alto, pero que sirvió para advertir a la zaga visitante de que no podía conceder ni un metro. Cada acción sumaba, cada llegada reforzaba la sensación de que el gol estaba madurando lentamente, como una tormenta que se anuncia en el horizonte.
A los quince minutos llegó una de las primeras grandes sacudidas emocionales del encuentro. Cinta Rodríguez apareció con determinación en el primer palo tras un centro preciso, y su cabezazo, potente y bien dirigido, superó a Sol Belotto. El estadio contuvo el aliento durante una fracción de segundo, pero Estefa, en un ejercicio de reflejos y compromiso defensivo, apareció bajo la misma línea de gol para sacar la pelota cuando ya se cantaba el tanto. Fue una acción defensiva heroica, de esas que también construyen victorias, y que mantuvo con vida al Alhama en un momento crítico del partido.
Lejos de bajar el ritmo, el Costa Adeje Tenerife intensificó su asedio. Un nuevo saque de esquina generó otra ocasión clara, esta vez con Fatou Demebele como protagonista. La central, poderosa en el juego aéreo, se elevó por encima de todas y conectó un remate que salió ligeramente por encima del larguero. El suspiro colectivo del Heliodoro mezcló frustración y confianza: frustración por no haber abierto aún el marcador, y confianza porque el equipo estaba haciendo méritos de sobra.
La ocasión más clara de las blanquiazules antes del descanso llegó alrededor de la media hora de juego y fue una obra coral que sintetizó todo lo que el Costa Adeje Tenerife estaba proponiendo. Iratxe Pérez firmó una gran jugada individual, conduciendo el balón con inteligencia, protegiéndolo con el cuerpo y superando rivales hasta encontrar el momento exacto para soltarlo. Sakina Ouzraoui recibió en una posición inmejorable, pero en el instante decisivo se llenó de balón, dudó una décima de segundo, y ese mínimo margen fue suficiente para que Yannel Correa llegara de manera providencial y mandara la pelota a saque de esquina. Fue una ocasión que dejó la sensación de oportunidad perdida, pero también confirmó que el gol era solo cuestión de tiempo.
Y ese tiempo se agotó en el minuto 38, cuando el fútbol decidió premiar la insistencia, aunque lo hiciera de una forma caprichosa, casi cruel para el rival. Natalia Ramos se encargó de ejecutar una falta lateral, aparentemente sin demasiado peligro.
El envío no parecía llevar la intención directa de buscar portería, pero el balón fue tomando una trayectoria extraña, envenenada, flotando entre defensas y atacantes sin que nadie lograra tocarlo. Sol Belotto dudó lo justo, dio un paso tarde, y cuando quiso reaccionar, la pelota ya se colaba al fondo de la red. El Heliodoro estalló. El 1–0 en el minuto 39 subió al marcador en medio de una explosión de júbilo, alivio y justicia poética. No fue un gol de bella factura en lo estético, pero sí en lo simbólico: el premio a quien había dominado, insistido y creído
Antes del descanso, el partido aún guardó un episodio de tensión. El conjunto murciano reclamó con vehemencia una posible tarjeta roja por una entrada de Sakina Ouzraoui. La acción fue revisada mediante el Football Video Support, y durante esos segundos de espera el estadio se sumió en una mezcla de nerviosismo y expectación. Finalmente, la colegiada decidió no conceder la expulsión, entendiendo que la acción no alcanzaba el umbral necesario para una roja directa. La decisión fue recibida con alivio por las locales y con indignación por las visitantes, añadiendo un componente emocional extra a un partido ya cargado de intensidad.
La segunda mitad comenzó con movimientos en los banquillos. Aitana Zumárraga ingresó al terreno de juego para reforzar el carril diestro del Alhama CF ElPozo, en un intento de ganar profundidad y corregir los problemas defensivos por banda. Sin embargo, cualquier plan visitante se vio seriamente comprometido pocos minutos después.
En el minuto 53, Encarni Jiménez cortó en la medular un nuevo ataque liderado por Natalia Ramos. La falta fue clara, y también lo fue la consecuencia: segunda cartulina amarilla y expulsión. El Alhama se quedaba con una menos en el momento más delicado del partido.
Con superioridad numérica, el Costa Adeje Tenerife gestionó el encuentro con inteligencia. Ana Velázquez y Patricia Zapata entraron al verde buscando oxígeno y soluciones, pero el control ya era blanquiazul. Natalia Ramos, omnipresente y lúcida, firmó una actuación de auténtica líder. Buscó su doblete con un chut desde fuera del área que tocó en la zaga rival y se marchó a saque de esquina, y volvió a rozar el gol en una falta directa cuyo disparo se estrelló con violencia en la cruceta, haciendo temblar la portería y arrancando un grito ahogado de la grada.
Ange Koko aportó descaro, desequilibrio y energía en los metros finales, provocando faltas y obligando a la defensa visitante a multiplicarse. En los minutos finales, el Alhama CF ElPozo intentó la épica, empujado más por orgullo que por claridad futbolística, pero se encontró con un estadio volcado. Los 2.334 espectadores que poblaron el Heliodoro entendieron que también les tocaba jugar el partido, y lo hicieron con cánticos, aplausos y un aliento constante que sostuvo a las suyas hasta el pitido final.
Cuando la colegiada señaló el final, el marcador reflejaba una victoria mínima, pero el contexto la hacía enorme. El Costa Adeje Tenerife sumaba tres puntos de oro que lo colocan a solo cinco de la Champions, reafirmando su ambición y su identidad. No fue solo un triunfo futbolístico, sino una declaración de intenciones, una tarde en la que pasado, presente y futuro.
Las guerreras del Club Deportivo Tenerife Femenino no cedieron ante la presión que el Atlético de Madrid le quiso meter, se adelantó en el minuto 7 en Orriols ante el Levante Unión Deportiva y suma ya 33 unidades que le dan un margen de dos guarismos respecto a las colchoneras y seguirán siendo el quinto mejor equipo de la Liga F Moeve.

El Alhama, en un día especial para su estrella, María José Pérez González, cae a manos del representativo canario y no puede salir de la zona baja, ubicándose decimoquinto, penúltimo, con tan solo 9 puntos en su haber.
La siguiente parada para las murcianas será una dura prueba, no en vano, tienen que recibir al Real Madrid, finalista de la Supercopa de España Iberdrola, en Lorca.
📋 Ficha técnica |
Costa Adeje Tenerife Egatesa: Nay Cáceres, Koko Ange, Cinta R., Fatou . D (Elba 76’), Moreno, Paola H.D., S. Ouzraoui (V. Quiles 61’), Aleksandra (Clau Blanco 61’), N. Ramos, Iratxe (Gramaglia 76’) y Patri Gavira (C).
Alhama CF: Sol, Judith (C) (Gestera 90’), Yannel, Yiyi (Anita 55’), Estefa (Kuki 85’), Encarni, Belén, Alba S., Mari Jose, Mariana (Patri 55’) y Carla.
Árbitra: Melissa López asistida por Rocío Puente y Lorena Hernández y como cuarta árbitra Selina Álvarez. Amonestaron a la local S. Ouzraoui (41’) con amarilla y a las visitantes Encarni (doble amarilla y expulsión 27’ y 52’); Carla (37’).
Incidencias: Decimonovena jornada de Liga F Moeve, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 2.334 espectadores sobre una superficie de hierba natural.
Goles|
1-0 Natalia Ramos 38’ ⚽️
Vídeo |

























