Autor: Manuel López Fernández

  • La crónica | El gol de Torrodá le da tres puntos de oro al Espanyol

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 ¡Victoria perica! Las de Sara Monforte se impusieron por 0-1 a las colchoneras en Alcalá de Henares con un libre directo de la veinte.

    La previa |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El sábado 17 de enero de 2026, a las 16:30 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a latir al ritmo de un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un cruce cargado de urgencias, emociones contenidas y necesidad de reafirmación, con el mismo objetivo inmediato: lograr la primera victoria del año en la Liga F.

    El encuentro será retransmitido en directo por DAZN y Movistar Plus y llega acompañado de una atmósfera especial diseñada para que la afición sea protagonista de principio a fin.
    Porque no será una tarde cualquiera. Antes y después del balón rodando, el club rojiblanco ha preparado una jornada de comunión total con su gente: firma de autógrafos de Lola Gallardo y Vilde Bøe Risa tras el partido, visita de Indy y Mady, las inseparables mascotas, y una sorpresa en el descanso que promete convertir el estadio en un hervidero emociona.

    Un mensaje claro: ahora, más que nunca, este equipo necesita a su afición empujando en la misma dirección.
    El Atlético llega herido, pero no vencido. La dura derrota ante el Fútbol Club Barcelona (5-0) en la pasada jornada dejó cicatrices, sí, pero también un mensaje interno inequívoco. “Necesitamos más que nunca a nuestra afición. Ojalá tengamos el mismo ambiente que el otro día”, afirmó Lola Gallardo tras el encuentro. Palabras que no son retórica: son una llamada a filas. Las rojiblancas ocupan actualmente la cuarta plaza con 27 puntos, a cuatro de los puestos de Champions League, pero atraviesan una racha inquietante en la competición doméstica, sin ganar desde el 16 de noviembre. Enero aprieta, la clasificación no espera y cada jornada empieza a tener aroma de final anticipada.

    El equipo de Viti y sabe que está obligado a reaccionar. No solo por la tabla, sino por identidad. El Atlético necesita reencontrarse con su versión más dominante, la que asfixia arriba, la que gobierna desde el centro del campo y la que convierte cada balón dividido en una declaración de intenciones. No será sencillo, además, por las ausencias de peso: Gio Queiroz no estarán disponibles para el duelo, dos futbolistas determinantes en la profundidad y el desequilibrio ofensivo. Aun así, el bloque rojiblanco confía en su fondo de armario, en el liderazgo de sus veteranas y en el empuje de una afición que sabe convertir la presión en energía positiva.
    Enfrente estará un RCD Espanyol que viaja a Madrid con menos urgencias clasificatorias, pero con ambición intacta. El conjunto perico dispone de un colchón de diez puntos sobre los puestos de descenso, una ventaja valiosa que permite trabajar con algo más de calma, aunque sin caer en la complacencia. “Debemos ir a hacer daño, a intentar sumar, e incluso ganar”, subrayó su entrenadora, Sara Monforte, en la previa. Un aviso serio.

    Eso sí, el equipo blanquiazul también llega condicionado por las bajas: Amaia Martínez, Laura Martínez y Olivia Fergusson están descartadas, mientras que Júlia Guerra es duda hasta última hora.
    Aún con esas ausencias, el Espanyol confía en su orden táctico, en su capacidad para resistir sin balón y en la velocidad de sus transiciones para castigar cualquier desajuste rojiblanco.
    Sabe, además, que el contexto puede jugar a su favor si logra enfriar el partido y trasladar la ansiedad a la grada.
    El precedente más reciente entre ambos equipos invita al optimismo rojiblanco. En el encuentro de la primera vuelta, el Atlético de Madrid firmó una actuación imponente y goleó por 0-5 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, dejando una imagen de superioridad absoluta. Aquella tarde fue una exhibición de contundencia, ritmo y pegada. Pero el fútbol rara vez se repite de forma exacta.
    Enero transforma escenarios, cambia dinámicas y obliga a demostrar cada punto como si fuera el último.
    Por eso este partido es mucho más que una revancha o una continuidad estadística. Es un examen emocional. Para el Atlético, supone medir su capacidad de levantarse, de transformar la necesidad en orgullo competitivo y de volver a creer desde el juego y el carácter. Para el Espanyol, es una oportunidad de oro para reafirmar su crecimiento, sumar en un campo exigente y demostrar que su temporada no es casualidad.
    El balón echará a rodar a las 16:30 horas. Antes, durante y después, el Centro Deportivo Alcalá de Henares será escenario de una tarde pensada para la memoria: fútbol, cercanía, símbolos y emoción compartida. En enero no hay margen para la tibieza. Solo vale competir, resistir y golpear. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un duelo de urgencias y convicciones, con la temporada marcando el pulso y la historia esperando un nuevo capítulo.
    Aquí no hay promesas. Hay 90 minutos y todo por decidir en un compromiso de alto voltaje que harían bien en no ignorar.

    (Fuente: DAZN )

    Los onces |

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔜 NEXT GAME


    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026


    ✨Matchday 16 ✨


    Partido grande 🚀


    🔥Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥


    📅 Sábado, 17 de enero de 2026


    ⏰ 16:30 horario peninsular


    📺 Movistar Ellas Vamos (Dial 66)


    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Desde el pitido inicial, el encuentro quedó marcado por una acción que pudo alterar por completo el guion previsto. El Espanyol Femenino encontró el camino hacia el gol en los primeros compases del partido, cuando Ainoa Campo aprovechó una acción dentro del área para batir a Lola Gallardo. El balón terminó en el fondo de la red y durante unos instantes el silencio se apoderó del estadio, pero la celebración perica quedó congelada por la intervención de la colegiada tinerfeña Lorena Trujillano, que señaló una falta clara y previa de Ángeles del Álamo sobre Lauren Leal. Una infracción evidente, producida en la disputa inicial de la jugada, que invalidó el tanto y devolvió el partido al punto de partida. Fue un aviso temprano, una llamada de atención para el Atlético de Madrid, que entendió desde ese momento que el duelo no admitiría concesiones ni desconexiones.

    A partir de esa acción anulada, el partido comenzó a asentarse sobre los parámetros que buscaba el conjunto rojiblanco. El Atlético, empujado por su condición de local y por la necesidad de imponer su jerarquía, fue creciendo con el paso de los minutos, asumiendo el control del balón y del ritmo del juego. El equipo de Víctor Martín empezó a manejar el esférico con mayor criterio, ensanchando el campo y buscando continuamente las bandas para generar superioridades. La circulación se volvió más fluida, las líneas se adelantaron y el Espanyol se vio obligado a replegar, consciente de que cualquier pérdida en campo propio podía resultar letal.

    El dominio atlético no fue inmediato ni arrollador, pero sí progresivo y constante.

    Cada posesión larga servía para ir minando la resistencia defensiva del conjunto perico, que trataba de mantenerse ordenado, compacto y solidario en el esfuerzo. El Atlético alternaba ataques elaborados con envíos más directos, buscando la movilidad de sus jugadoras ofensivas y la llegada desde segunda línea. En una de esas acciones, tras un centro lateral bien ejecutado, el balón se estrelló contra el poste, dejando el eco metálico como prueba del peligro generado. El rechace terminó marchándose fuera, pero la sensación era clara: el Atlético estaba cada vez más cerca de encontrar el premio a su insistencia.

    Pese al dominio territorial rojiblanco, el Espanyol demostró personalidad y capacidad competitiva para sostenerse en el partido durante la primera mitad. Lejos de limitarse a defender, el conjunto visitante supo elegir sus momentos para salir al ataque y generar incertidumbre en la zaga local. Ona Baradad protagonizó una de esas acciones, enganchando un balón que, sin demasiada potencia, logró encontrar portería y obligar a Lola Gallardo a mantenerse alerta bajo palos. Fue una llegada tímida en apariencia, pero significativa en el contexto del partido, recordando que el Espanyol no renunciaba a nada.

    La jugadora más incisiva del conjunto perico volvió a ser Ainoa Campo, que dispuso de una doble oportunidad para adelantar a las suyas. En la primera, resolvió de manera individual, armando un disparo con mucho peligro que pasó cerca del objetivo, evidenciando su capacidad para generar ocasiones incluso en escenarios de menor dominio. Poco después, llegó la más clara del Espanyol en la primera parte: un gran centro medido encontró a Ángeles del Álamo dentro del área pequeña, pero su remate, en una posición inmejorable, se marchó por encima del travesaño. Fue una ocasión que pudo cambiar el signo del encuentro y que reflejó, una vez más, la delgada línea que separa el acierto del castigo en partidos de este nivel.

    El Atlético, consciente de esos avisos, no bajó la intensidad ni la concentración. El equipo rojiblanco entendió que, más allá del control del balón, debía afinar en los metros finales y cerrar los espacios a la espalda de su defensa. La línea defensiva se mantuvo firme, con Lauren Leal recuperándose de la acción inicial y ofreciendo solidez en los duelos, mientras el centro del campo trataba de imponer pausa y criterio para evitar transiciones peligrosas. Cada recuperación se convertía en una nueva oportunidad para volver a cargar el área rival, para insistir, para desgastar.

    El ritmo del partido se estabilizó en un intercambio de intenciones claro: el Atlético proponía, dominaba y buscaba el gol con paciencia; el Espanyol resistía, competía y trataba de aprovechar cada error o cada espacio concedido. La primera parte avanzó con esa tensión latente, con la sensación permanente de que cualquier detalle podía decantar la balanza.

    No hubo más goles ni decisiones determinantes antes del descanso, pero sí la certeza de que el partido estaba lejos de resolverse y que el segundo acto exigiría un punto más de precisión, valentía y carácter por parte de ambos conjuntos.

    Las 22 protagonistas se marcharon al entretiempo con el marcador aún pendiente de ser inaugurado y todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en la capital española.

    En el incio de la segunda mitad de tiempo mantuvo la misma dinámica con la que había terminado la primera parte, con dominio de las rojiblancas. Nada más reanudarse el juego, Amaiur Sarriegi probó fortuna con un remate con la pierna derecha desde fuera del área que se marchó desviado.


    Pese a la insistencia del Atlético de Madrid, fue el Espanyol quien logró adelantarse en el marcador gracias a una acción a balón parado. En el minuto 55, una falta al borde del área, señalada por mano de Carmen Menayo, les dió ventaja en el marcador a las azulonas. Anna Torrodà ejecutó perfectamente el libre directo con la pierna derecha, enviando el balón a la escuadra izquierda y poniendo el 01 en el marcador que hacía saltar la banca en Alcalá de Henares antes de alcanzar la hora de partido.

    A pesar del contratiempo, las rojiblancas no se vinieron abajo, sino que intensificó aún más la presión en busca del empate. Las ocasiones empezaron a llegar con mayor frecuencia, como en el minuto 62, cuando un centro de Andrea Medina encontró la cabeza de Fiamma Benítez, aunque finálmente su remate se marchó rozando el palo derecho de la portería visitante. Poco después, Synne Jensen también lo intentó de cabeza, pero sin fortuna, al Atlético le falta finura en la parcela ofensiva en los últimos tiempos.

    Con el partido entrando en su fase decisiva, el Atlético de Madrid redobló su apuesta. Lejos de conformarse con el dominio territorial y la acumulación de llegadas, el conjunto rojiblanco intensificó la presión y elevó el ritmo de juego en busca de un desenlace favorable. Cada acción se jugaba con mayor urgencia, cada balón dividido se disputaba como si fuera el último, y el Espanyol comenzaba a acusar el desgaste físico y mental de un esfuerzo sostenido durante muchos minutos.

    El empuje atlético encontró una oportunidad clara en el minuto 73, cuando una acción señalada como juego peligroso de Simona Botero concedió a las locales una falta en una zona muy comprometida. La jugada, ejecutada con rapidez e inteligencia, terminó con el balón en el centro del área, donde Synne Jensen apareció con determinación para rematar con la pierna izquierda. El disparo, tras botar previamente, se elevó más de lo deseado y terminó marchándose demasiado alto, pero la ocasión dejó una sensación inequívoca: el gol estaba cada vez más cerca, y el Atlético comenzaba a cercar con insistencia la portería visitante.

    El Espanyol, consciente del momento crítico del encuentro, trató de ganar oxígeno mediante interrupciones, posesiones más largas y ajustes defensivos. Sin embargo, el empuje rojiblanco no disminuyó. El Atlético jugaba ya instalado en campo rival, acumulando efectivos en zonas ofensivas y obligando a la defensa perica a multiplicarse para cerrar espacios y despejar balones comprometidos. Cada centro lateral, cada balón parado, cada segunda jugada elevaba la tensión en el área visitante.

    La polémica llegó en el minuto 83, en una acción que encendió a la grada y detuvo el pulso del partido. Luany cayó dentro del área tras un contacto que, a primera vista, pareció suficiente para señalar pena máxima. La colegiada decidió detener el juego y acudir al VAR para revisar la acción, mientras el estadio contenía la respiración. Las imágenes se sucedieron durante largos segundos, aumentando la expectación y la presión ambiental. Finalmente, tras la revisión, se determinó que no existían los elementos necesarios para decretar penalti. La decisión fue recibida con protestas desde la grada y gestos de incredulidad entre las jugadoras rojiblancas, que sentían que el partido se les escapaba por detalles mínimos.

    Lejos de descomponerse, el Atlético respondió con carácter. Los últimos minutos se convirtieron en un asedio prácticamente continuo sobre la portería del Espanyol. Primero, un remate de cabeza tras un centro preciso obligó a la guardameta visitante a intervenir con reflejos, blocando el balón y evitando lo que parecía el gol del empate. Fue una parada clave, de esas que sostienen a un equipo en los momentos más delicados.

    Poco después, Synne Jensen volvió a asumir responsabilidades. La atacante recogió el balón fuera del área y, sin pensarlo, armó un disparo raso, potente y bien dirigido, que obligó nuevamente a la portera del Espanyol a estirarse para desviar el esférico y mantener intacta la igualdad en el marcador. Fue otra ocasión clara, otro aviso serio, otra muestra de que el Atlético no estaba dispuesto a rendirse.

    El reloj avanzaba inexorablemente, y cada segundo jugaba en contra de las rojiblancas.

    Aún así, el equipo mantuvo la fe, la intensidad y la convicción hasta el último instante, empujando con orgullo y determinación, consciente de que había hecho méritos suficientes para algo más. El Espanyol resistía como podía, defendiendo con todo y encontrando en su portera y en el sacrificio colectivo los argumentos necesarios para sostener el resultado en un final de partido cargado de tensión, emoción y sensación de oportunidad perdida para el conjunto local.

    La derrota ante el Espanyol supone un frenazo significativo para las aspiraciones del Atlético de Madrid Femenino, no solo en la lucha directa por los puestos de Liga de Campeones, sino también en su objetivo de consolidarse entre las primeras posiciones de la clasificación. El conjunto rojiblanco deja escapar una oportunidad clave para afianzarse en la zona alta de la tabla tras un partido en el que volvió a asumir el protagonismo, dominó amplias fases del juego y acumuló llegadas, pero en el que volvió a verse penalizado por la falta de acierto en los metros finales y por un gol encajado a balón parado, una losa demasiado pesada en un contexto de máxima igualdad.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con este resultado, el Espanyol suma tres puntos de enorme valor que le permiten tomar aire en la clasificación y reforzar su posición en la zona media, alejándose de los puestos de peligro y ganando margen respecto a sus rivales directos.

    Las pericas son actualmente novenas con 19 unidades en su haber y da un golpe de efecto al vencer en un feudo tan complicado como es el Centro Deportivo Alcalá de Henares.

    El Atlético, por su parte, se queda descolgado del grupo que marca las plazas de Champions pues cuarto con 27 puntos, a cuatro de dar caca a una Real Sociedad que tiene dos encuentros pendientes y está viendo cómo sus competidores directos se distancian y obligándole a mirar de reojo tanto hacia arriba como hacia atrás en una tabla cada vez más comprimida. La sensación es de oportunidad perdida, pero el calendario ofrece una vía inmediata para reaccionar: entre semana, el Atlético de Madrid afronta la semifinal de la Supercopa de España ante el Real Madrid, un derbi de máxima exigencia que se presenta como el escenario ideal para dar un golpe de efecto, recuperar las buenas sensaciones y reforzar la confianza de un equipo que necesita una respuesta anímica y competitiva para reconducir su temporada.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Atlético de Madrid : Lola Gallardo; Alexia, Lauren Leal, Menayo, Andrea Medina; Vilde Boe Risa (Natalia Martín, min. 77), Julia Bartel; Luany (Maracarena Portales, min. 86), Iannuzzi, Jensen; Sarriegi (Sheila Guijarro, min. 77)

    Espanyol: Salvador; Vallejo, Balleste, Botero, Caracas (Ainhoa Dómenech, min. 87); Campo (Arana, min. 66), Torroda; Baradad (Torras, min. 66), Cristina Baudet Lucena, Ariadna Doménech (Judith Pablos, min. 86); Ángeles (Browne, min. 77).

    Árbitra: Lorena del Mar Trujillano Gallardo
    Tarjetas Amarillas: Ángeles (min. 9), Botero (min. 73), Carmen Menayo (min. 79), Caracas (min. 86), Lola Gallardo (min. 92), Baudet (min.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) entre el Atlético de Madrid y el Espanyol de Barcelona que se ha celebrado en el Centro Deportivo Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Anna Torrodá 55’ ⚽️

    Vídeo |

  • La crónica | El Real Madrid suda para sonreír en Buñol

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ ¡Triunfo blanco! Las de Pau Quesada se impusieron por 1-2 a un combativo Levante Unión Deportiva.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en Valdebebas.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    El Levante UD saltó al césped con Tarazona bajo palos; línea defensiva para E. Le Guilly, Teresa, Eva Alonso y Bascu; en la medular, Érika y Ana Franco llevaron el timón junto a Dolores; mientras que en ataque Alharilla, como capitana, acompañó a Rocío Carrasco y Carol en la referencia ofensiva para medirse al Real Madrid.

    El Real Madrid respondió con Misa como capitana y guardiana de la portería; zaga para Shei, Lakrar, Andersson y Holmgaard; en el centro del campo, Bennison, Irune y Däbritz asumieron el control del juego; y arriba, Athenea y Linda Caicedo escoltaron a Redondo como referencia ofensiva.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    Había partidos que, aun antes de que el balón comenzara a rodar, ya estaban escritos en una tinta distinta. Encuentros que no necesitaban una final, un título o una clasificación directa para adquirir una relevancia que iba mucho más allá de los números fríos de la tabla. El Levante Unión Deportiva y el Real Madrid se citaban en la Ciudad Deportiva de Buñol en uno de esos duelos que el calendario disfraza de rutinarios, pero que el contexto se encarga de convertir en un examen de carácter, fe y jerarquía.

    Porque no se enfrentaban solo el colista y el segundo clasificado. Se medían dos estados de ánimo, dos urgencias emocionales y dos formas muy distintas de convivir con la presión.

    El Levante, hundido en la decimosexta posición, con apenas cinco puntos en su casillero, llegaba herido pero no vencido, alimentado por una victoria reciente que había sacudido los cimientos de la lógica: el 2-3 ante el DUX Logroño había sido más que tres puntos; había sido un grito de supervivencia.

    El Real Madrid, por su parte, aterrizaba en Valencia con la herida aún abierta del tropiezo frente al Athletic Club, un cero a uno que no le había hecho perder su privilegiada cierta dosis de confianza, pero no la segunda plaza, sostenida por 38 puntos, pero que sí había dejado preguntas flotando en el ambiente blanco.

    El líder seguía siendo el Fútbol Club Barcelona, ese coloso que parecía jugar otra liga, pero cada jornada era una oportunidad para no descolgarse, para mantener viva la persecución, para demostrar que el proyecto blanco no solo aspiraba a consolidarse, sino también a competir con ambición real. Y en ese camino, no había margen para el error, ni siquiera ante un rival que luchaba por no caer al abismo.

    Buñol amaneció gris, encapotado, con un frío húmedo que se colaba en los huesos y una lluvia persistente que no hacía prisioneros. El clima, lejos de amedrentar, parecía anunciar que la tarde sería de esas que se recuerdan más por lo que se siente que por lo que se ve. Ni el agua ni el viento lograron disuadir a quienes entendían que allí, en ese rectángulo de césped castigado, se iba a librar una batalla honesta.

    Había regresos que dotaban al partido de una carga simbólica especial. Pau Quesada volvía a una casa que conocía bien, reencontrándose con un pasado reciente, con pasillos recorridos mil veces y con miradas que mezclaban respeto y nostalgia. En el césped, el Levante recuperaba a figuras clave, entre ellas Alba Redondo, nombre propio del fútbol español, referente, goleadora, bandera de una identidad competitiva que el conjunto granota se negaba a perder pese a la adversidad.

    Desde el pitido inicial, el Real Madrid asumió el rol que le correspondía por jerarquía y contexto. Dominio territorial, circulación rápida, intención clara de imponer ritmo y someter al rival desde la posesión. Y en ese guion, Athenea del Castillo emergió como la chispa que encendía cada ataque. La cántabra, eléctrica, vertical, inconformista, comenzó a castigar el costado con una determinación que anunciaba algo grande.

    No tardó en llegar el primer aviso. Athenea encaró, buscó el perfil zurdo, probó desde fuera. El Levante respondía con orden, con repliegue, con solidaridad defensiva, pero cada acción blanca era una advertencia. Hasta que, en el minuto once, el suspense se convirtió en celebración.

    Athenea recibió dentro del área, armó el disparo con la zurda y soltó un latigazo que parecía destinado a besar el larguero. El balón golpeó la cruzeta con violencia, picó en el suelo y, tras una fracción de segundo que se hizo eterna, botó más allá de la línea de gol. El estadio contuvo el aliento y lo soltó de golpe, era el 0-1 en el minuto 10 de juego.

    con suspense, con incertidumbre, con esa pausa dramática que engrandece el momento. El Real Madrid golpeaba primero.

    Pero lejos de conformarse, el conjunto blanco entendió que aquel escenario exigía contundencia. El Levante no era un rival resignado. Tarazona comenzó a multiplicarse bajo palos, desviando un disparo raso de Däbritz desde la frontal, reaccionando con reflejos felinos ante cada intento. La portera granota sostenía a su equipo, mientras el partido empezaba a ganar en intensidad y en matices.

    Las locales, lejos de encerrarse sin más, buscaron sus oportunidades. Carol Marín, con picardía y valentía, trató de sorprender a Misa con un gol olímpico que estuvo a punto de desatar la locura. El Levante entendía que el balón parado podía ser su tabla de salvación, su forma de equilibrar una balanza que en juego abierto se inclinaba hacia el lado visitante.

    Y fue precisamente tras una acción a balón parado favorable al Levante cuando llegó la jugada que marcaría el primer acto del partido. El fútbol, caprichoso, volvió a demostrar que en cuestión de segundos todo puede cambiar.

    Linda Caicedo tomó el balón en su propio campo y arrancó como si el césped se abriera ante ella. Potencia, zancada, decisión. Nadie pudo frenar su carrera. La colombiana atravesó líneas, levantó la cabeza y filtró un pase en profundidad hacia Shei Garcia.

    El centro no encontró inicialmente a Alba Redondo, pero la manchega, con el instinto que la define, ganó el rebote, protegió la pelota y habilitó a Däbritz. La alemana, con temple y visión, asistió al segundo palo, donde Athenea apareció de nuevo, oportunista, letal, para empujar el balón al fondo de la red para celebrar el 02 en el 25 que parecía ponerlo todo de cara para las visitantes y nada estuvo más lejos de la realidad.

    El fútbol rara vez se pliega dócilmente a los pronósticos y se haría patente en este Levante versus Real Madrid.

    Durante unos minutos, el Real Madrid creyó tener el encuentro bajo control. La circulación era fluida, el bloque estaba alto, las líneas bien juntas. Sin embargo, algo empezó a cambiar.

    El Levante U.D. dejó de esperar y comenzó a morder. Adelantó metros, apretó en la salida, forzó errores. El fútbol, ese deporte que tantas veces se decide por estados de ánimo, comenzó a girar lentamente.

    Dolores Silva empezó a aparecer con mayor frecuencia, mandando, ordenando, levantando la cabeza incluso en medio del caos. Érika González se ofrecía en cada balón dividido como si fuera el último. Alba Redondo, vigilada de cerca, no dejó de arrastrar marcas y de incomodar. El Levante entendió que no podía competir desde la paciencia infinita, sino desde la agresividad controlada y entonces las de Andrés París encontraron el premio.

    En el minuto 32 de juego se produjo un disparo potente de la asturiana Érika González obligó a Misa a intervenir. El rechace quedó muerto en el área, suspendido en el tiempo durante una milésima de segundo que solo las futbolistas con instinto saben aprovechar. Dolores Silva apareció desde atrás, con determinación, con fe, con rabia acumulada. La exjugadora del Sporting de Braga armó la diestra y cruzó el balón lejos del alcance de la guardameta madridista. El esférico besó la red y Buñol explotó por culpa del 12 que llevó la firma de la centrocampista portuguesa y dio vida a las locales.

    El tanto cambió definitivamente el tono del partido y las granotas comenzaron a creer en sus posibilidades.

    El Real Madrid, sorprendido por la respuesta, perdió durante algunos minutos la serenidad que había mostrado. Las imprecisiones se multiplicaron. Las transiciones defensivas se volvieron más largas. Y el público, empapado pero entregado, empujaba cada acción local como si fuera la última oportunidad de aferrarse a la esperanza.

    El Levante olió la sangre. Cada balón largo se convirtió en una amenaza. Cada duelo era disputado con una intensidad que desbordaba el marcador.

    El Real Madrid comenzó a mirar el reloj, consciente de que aquel primer acto se estaba complicando más de lo previsto.

    En los minutos finales del primer tiempo, el conjunto de Andrés París estuvo muy cerca de igualar la contienda. Ana Franco protagonizó una de las acciones más peligrosas, ganándole la espalda a Andersson en una carrera larga, de esas que nacen del convencimiento absoluto. El disparo final se marchó desviado, pero el aviso fue serio. Demasiado serio.

    El Real Madrid entendió entonces que la ventaja era frágil, que el partido exigía algo más que talento individual, algo más que jerarquía en la tabla. Exigía temple. Exigía carácter. Exigía entender que el rival no estaba dispuesto a aceptar su papel de colista sin luchar cada centímetro de césped.

    El pitido que señalaba el descanso llegó casi como un alivio para las visitantes. Las veintidós protagonistas enfilaron el túnel de vestuarios bajo una lluvia persistente, con sensaciones completamente opuestas. El Levante se marchaba con la convicción de que la remontada era posible. El Real Madrid, con la certeza de que nada estaba ganado.

    La segunda mitad aguardaba como un territorio incierto, un espacio donde el fútbol suele despojarse de máscaras y mostrar su verdad más cruda.

    La segunda parte arrancó con un Levante dominador que hizo sufrir a las blancas por momentos. La polémica llegó pronto con una posible mano que el FVS tuvo que revisar tras solicitar Andrés París la revisión. Sin embargo, las grandotas bajaron su intensidad y el Real Madrid recuperó el control. Linda Caicedo rozó el palo con un disparo raso en el 51 de partido.

    Quesada no dudó en mover el banquillo, dando entrada a Pau Comendador, Iris Ashley, Eva Navarro o Angeldahl. La sueca, con un centro que se envenenó para Tarazona, estuvo cerca de encontrar portería en una de sus primeras apariciones.

    El partido entró en la recta final con el resultado completamente abierto. El Real Madrid trató de aplicar control y encadenar posesiones largas. Pau Comendador rozó la sentencia de volea, pero su chut acabó en el travesaño. Angeldahl, con un disparo lejano que desvió Tarazona, y Silvia Cristóbal, con un cabezazo desviado en el área pequeña, tampoco consiguieron el tercero.

    El Levante Unión Deportiva , comandado por una colosal Érika González que lo seguía intentando de todas las maneras, no tiró la toalla en ningún momento. Agama, con todo a favor a diez minutos del final, marró una ocasión clarísima delante de Misa.

    Le Guilly, con un chut que llegó manso a las manos de la portera canaria, bajó la persiana a la matinal de fútbol en Valencia.

    Con este sufrido resultado, en el que el conjunto capitalino fue más efectivo que brillante, el Real Madrid conquistó los tres guarismos que estaban en liza y suma ya 38 unidades que le permiten afianzarse en la segunda plaza liguera.

    Las madridistas ahora ponen el foco en la Supercopa de España. El martes 20, a las 19:15, disputarán la semifinal contra el Atlético de Madrid en Castellón.

    En caso de ganar el derbi, jugarían la final por segundo año consecutivo ante el vencedor del partido entre el Barcelona y el Athletic el próximo sábado, 24 de enero de 2026, a partir de las 19:00 horario peninsular.

    El esfuerzo granota cae en saco roto esta vez y las chicas de Andrés París buscarán redimirse el próximo fin de semana al batirse el cobre con el Sevilla en Nervión y mientras tanto seguirá siendo el colista en la élite con tan solo 5 puntos en el zurrón, la salvación es harto compleja ya.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Levante (1): Tarazona; Alharilla, Eva Alonso, Tere Mérida, Le Guilly; Aida Estévez, Carol Marín (Agama 79′), Dolores Silva, Raiderlin; Ana Franco, Érika.

    Real Madrid (2): Misa; Shei (Silvia Cristóbal 76′), Andersson; Lakrar, Holmgaard; Bennison (Pau Comendador 60′), Irune; Athenea, Däbritz (Angeldahl 67′), Linda Caicedo (Eva Navarro 67′); Alba Redondo (Iris Ashley 60′).

    Árbitra: López Osorio (Colegio Extremeño). Amonestó a Raiderlin (minuto 26), Irune (minuto 82) e Iris Ashley (minuto 94) con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) que ha enfrentado al Levante Unión Deportiva y el Real Madrid sobre el césped natural de la Ciudad Deportiva de Buñol.

    Goles:

    0-1 Athenea del Castillo 10’ ⚽️
    0-2 Athenea del Castillo 25’ ⚽️
    1-2 Dolores Silva 32’ ⚽️

    Vídeo |

  • La previa | Atlético de Madrid vs RCD Espanyol

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ⬛️ El fútbol no espera, el tiempo tampoco y enero siempre exige carácter.

    El sábado 17 de enero de 2026, a las 16:30 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a latir al ritmo de un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un cruce cargado de urgencias, emociones contenidas y necesidad de reafirmación, con el mismo objetivo inmediato: lograr la primera victoria del año en la Liga F.

    El encuentro será retransmitido en directo por DAZN y Movistar Plus y llega acompañado de una atmósfera especial diseñada para que la afición sea protagonista de principio a fin.

    Porque no será una tarde cualquiera. Antes y después del balón rodando, el club rojiblanco ha preparado una jornada de comunión total con su gente: firma de autógrafos de Lola Gallardo y Vilde Bøe Risa tras el partido, visita de Indy y Mady, las inseparables mascotas, y una sorpresa en el descanso que promete convertir el estadio en un hervidero emocional.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Un mensaje claro: ahora, más que nunca, este equipo necesita a su afición empujando en la misma dirección.

    El Atlético llega herido, pero no vencido. La dura derrota ante el Fútbol Club Barcelona (5-0) en la pasada jornada dejó cicatrices, sí, pero también un mensaje interno inequívoco. “Necesitamos más que nunca a nuestra afición. Ojalá tengamos el mismo ambiente que el otro día”, afirmó Lola Gallardo tras el encuentro. Palabras que no son retórica: son una llamada a filas. Las rojiblancas ocupan actualmente la cuarta plaza con 27 puntos, a cuatro de los puestos de Champions League, pero atraviesan una racha inquietante en la competición doméstica, sin ganar desde el 16 de noviembre. Enero aprieta, la clasificación no espera y cada jornada empieza a tener aroma de final anticipada.

    El equipo de Viti y sabe que está obligado a reaccionar. No solo por la tabla, sino por identidad. El Atlético necesita reencontrarse con su versión más dominante, la que asfixia arriba, la que gobierna desde el centro del campo y la que convierte cada balón dividido en una declaración de intenciones. No será sencillo, además, por las ausencias de peso: Sheila Guijarro y Gio Queiroz no estarán disponibles para el duelo, dos futbolistas determinantes en la profundidad y el desequilibrio ofensivo. Aun así, el bloque rojiblanco confía en su fondo de armario, en el liderazgo de sus veteranas y en el empuje de una afición que sabe convertir la presión en energía positiva.

    Enfrente estará un RCD Espanyol que viaja a Madrid con menos urgencias clasificatorias, pero con ambición intacta. El conjunto perico dispone de un colchón de diez puntos sobre los puestos de descenso, una ventaja valiosa que permite trabajar con algo más de calma, aunque sin caer en la complacencia. “Debemos ir a hacer daño, a intentar sumar, e incluso ganar”, subrayó su entrenadora, Sara Monforte, en la previa. Un aviso serio.

    El Espanyol no quiere ser comparsa; quiere competir, incomodar y aprovechar cualquier duda del rival.

    Eso sí, el equipo blanquiazul también llega condicionado por las bajas: Amaia Martínez, Laura Martínez y Olivia Fergusson están descartadas, mientras que Júlia Guerra es duda hasta última hora.

    Aún con esas ausencias, el Espanyol confía en su orden táctico, en su capacidad para resistir sin balón y en la velocidad de sus transiciones para castigar cualquier desajuste rojiblanco.

    Sabe, además, que el contexto puede jugar a su favor si logra enfriar el partido y trasladar la ansiedad a la grada.

    El precedente más reciente entre ambos equipos invita al optimismo rojiblanco. En el encuentro de la primera vuelta, el Atlético de Madrid firmó una actuación imponente y goleó por 0-5 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, dejando una imagen de superioridad absoluta. Aquella tarde fue una exhibición de contundencia, ritmo y pegada. Pero el fútbol rara vez se repite de forma exacta.

    Enero transforma escenarios, cambia dinámicas y obliga a demostrar cada punto como si fuera el último.

    Por eso este partido es mucho más que una revancha o una continuidad estadística. Es un examen emocional. Para el Atlético, supone medir su capacidad de levantarse, de transformar la necesidad en orgullo competitivo y de volver a creer desde el juego y el carácter. Para el Espanyol, es una oportunidad de oro para reafirmar su crecimiento, sumar en un campo exigente y demostrar que su temporada no es casualidad.

    El balón echará a rodar a las 16:30 horas. Antes, durante y después, el Centro Deportivo Alcalá de Henares será escenario de una tarde pensada para la memoria: fútbol, cercanía, símbolos y emoción compartida. En enero no hay margen para la tibieza. Solo vale competir, resistir y golpear. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un duelo de urgencias y convicciones, con la temporada marcando el pulso y la historia esperando un nuevo capítulo.

    Aquí no hay promesas. Hay 90 minutos y todo por decidir en un compromiso de alto voltaje que harían bien en no ignorar.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨Matchday 16 ✨

    Partido grande 🚀

    🔥Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Getty imágenes)
  • La previa | Levante U.D. vs Real Madrid C.F.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 Buñol se prepara para un pulso de fe y jerarquía en la Liga F Moeve.

    (Fuente: Liga F)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en su estadio.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    (Fuente: Liga F Moeve)

  • Noticia | El Atlético de Madrid, frente al espejo de su temporada: una reválida decisiva en Alcalá para recuperar el pulso competitivo, la confianza y el sentido de pertenencia

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🟣 Tras semanas de resultados esquivos, dudas acumuladas y una victoria copera lograda desde la resistencia emocional de la tanda de penaltis ante el Alhama ElPozo, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026, a partir de las 16:30 horas en Alcalá de Henares, un duelo capital frente al Espanyol de Barcelona que trasciende la clasificación y se erige como una prueba definitiva de carácter, identidad y futuro inmediato para el proyecto que lidera Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Liga F)

    El Atlético de Madrid Femenino se asoma a este fin de semana con la conciencia plena de que la temporada ha entrado en un punto de inflexión. No se trata únicamente de una mala racha de resultados ni de una sucesión de partidos sin premio en forma de victoria, sino de un proceso más profundo en el que confluyen expectativas, exigencia histórica, presión competitiva y la necesidad imperiosa de reafirmar un proyecto que, durante años, ha sido sinónimo de estabilidad, ambición y fiabilidad en el fútbol femenino español. La acumulación de partidos sin ganar ha ido generando un clima denso, en el que cada nuevo encuentro se analiza como un examen definitivo y en el que la paciencia, tanto interna como externa, se ha ido erosionando jornada tras jornada.

    En ese contexto, la reciente victoria en la Copa de la Reina frente al Alhama ElPozo, correspondiente a los cuartos de final, ofreció un alivio momentáneo, pero no una solución estructural. El Atlético logró avanzar de ronda, manteniendo vivo el sueño de un título que forma parte esencial de su identidad competitiva, pero lo hizo tras un partido largo, complejo y emocionalmente exigente que se resolvió en la tanda de penaltis. Ese desenlace, celebrado con intensidad por el grupo, dejó al mismo tiempo una lectura dual: por un lado, la confirmación de que el equipo conserva una fortaleza mental notable en los momentos de máxima presión; por otro, la constatación de que persisten dificultades para cerrar los partidos en el tiempo reglamentario y para imponer la jerarquía que históricamente ha caracterizado al conjunto rojiblanco.

    La Copa de la Reina ha sido, a lo largo de los años, un refugio competitivo para el Atlético de Madrid Femenino, una competición en la que el equipo ha sabido encontrar respuestas incluso cuando la liga se volvía esquiva. Sin embargo, el fútbol no permite compartimentos estancos durante demasiado tiempo, y la realidad es que la dinámica liguera sigue siendo el principal termómetro del estado del equipo. La racha de partidos sin ganar en la competición doméstica ha situado al Atlético en una posición incómoda, no tanto por la distancia insalvable con sus objetivos, sino por la sensación de haber perdido el control de los encuentros y de depender en exceso de factores externos para sumar puntos.

    El duelo de este sábado ante el Espanyol de Barcelona aparece así como una frontera simbólica entre dos posibles caminos. De un lado, la posibilidad de cortar la dinámica negativa, recuperar la confianza y relanzar la temporada desde una victoria que actúe como catalizador emocional y competitivo. Del otro, el riesgo de prolongar una racha que amenaza con enquistarse y con condicionar no solo la clasificación, sino también la percepción global del proyecto. En el fútbol de alto nivel, las inercias pesan tanto como los puntos, y el Atlético es consciente de que necesita cambiar la suya de manera inmediata.

    Alcalá de Henares se convierte, en este escenario, en algo más que una sede de partido. Es el espacio en el que el Atlético de Madrid Femenino deberá mirarse al espejo y decidir qué versión quiere ofrecer de sí mismo. La afición rojiblanca, acostumbrada a un equipo competitivo, intenso y reconocible, espera una respuesta que vaya más allá del resultado final. Se demanda actitud, claridad de ideas y una imagen de equipo capaz de asumir la iniciativa sin miedo, incluso en un contexto de presión elevada.

    El Espanyol de Barcelona llega a este encuentro con un planteamiento diametralmente opuesto en términos emocionales. Para el conjunto catalán, el partido supone una oportunidad para medir su crecimiento y para competir sin el peso de la obligación absoluta. Esa diferencia en el estado anímico convierte el encuentro en un desafío adicional para el Atlético, que deberá gestionar la ansiedad inherente a la necesidad de ganar y evitar que la presión derive en precipitación o en errores no forzados.

    Víctor Martín Alba afronta este tramo de la temporada con la responsabilidad que implica liderar a un equipo histórico en un momento de dificultad. Su figura ha estado en el centro del debate, como ocurre inevitablemente cuando los resultados no acompañan, pero el técnico ha mantenido un discurso coherente, centrado en el trabajo diario, en la confianza en el grupo y en la necesidad de sostener una identidad clara incluso en la adversidad. El partido ante el Espanyol representa una prueba de liderazgo, una ocasión para demostrar que el proyecto tiene capacidad de reacción y que el cuerpo técnico es capaz de encontrar soluciones dentro de un contexto complejo.

    La racha de encuentros sin ganar ha tenido consecuencias visibles en el ánimo del grupo, pero también ha servido para poner de manifiesto la resiliencia de un vestuario que no ha dejado de competir en ningún momento.

    El Atlético ha sido capaz de mantenerse en los partidos, de resistir en escenarios adversos y de llegar con opciones a los tramos finales, pero le ha faltado el último paso, ese punto de contundencia y claridad que separa al equipo competitivo del equipo ganador. Recuperar esa capacidad será uno de los grandes retos ante el Espanyol.

    El recuerdo reciente del duelo copero ante el Alhama ElPozo actúa como un espejo cercano. Aquel partido demostró que el Atlético sabe sufrir y que mantiene intacta su capacidad para afrontar situaciones límite, pero también evidenció la necesidad de mejorar la gestión de los encuentros para evitar llegar a escenarios de máxima tensión. La tanda de penaltis, ganada con determinación, fue un triunfo de carácter, pero el objetivo ahora es transformar ese carácter en dominio sostenido durante los noventa minutos.

    El fútbol femenino español atraviesa un momento de crecimiento y consolidación que eleva la exigencia para todos los proyectos. La Liga F se ha convertido en una competición en la que cada jornada presenta retos complejos y en la que los márgenes de error se reducen de manera drástica. En este contexto, el Atlético de Madrid Femenino no puede permitirse una prolongación indefinida de su mala racha sin comprometer sus aspiraciones a medio plazo. El partido ante el Espanyol es, por tanto, una oportunidad para reafirmar su condición de equipo de referencia y para enviar un mensaje claro al resto de la competición.

    La importancia del encuentro trasciende lo puramente deportivo y se adentra en el terreno de lo simbólico. Ganar supondría recuperar una narrativa de normalidad competitiva, aliviar la presión acumulada y reforzar la confianza del grupo de cara a los próximos compromisos. Perder o empatar, en cambio, alimentaría una sensación de estancamiento que el club necesita evitar a toda costa. En este tipo de escenarios, cada detalle cuenta, desde la actitud en los primeros minutos hasta la gestión emocional de los momentos críticos.

    El Atlético de Madrid Femenino se ha construido históricamente sobre una identidad clara, basada en el compromiso colectivo, la solidez defensiva y una mentalidad competitiva que le ha permitido superar momentos difíciles en el pasado. Esa identidad no ha desaparecido, pero sí necesita ser reactivada y actualizada para responder a las exigencias del presente. El partido ante el Espanyol es una ocasión idónea para hacerlo, para volver a mostrar un equipo reconocible y alineado con los valores que han definido al club.

    La afición, consciente de la trascendencia del momento, espera una respuesta contundente. El apoyo desde la grada puede convertirse en un factor diferencial si el equipo es capaz de conectar desde el inicio y de generar sensaciones positivas. Alcalá de Henares se prepara para vivir un partido cargado de tensión, pero también de esperanza, un encuentro en el que el Atlético tiene la oportunidad de reencontrarse con su mejor versión y de iniciar una nueva etapa en la temporada.

    El choque frente al Espanyol no resolverá por sí solo todos los interrogantes que rodean al proyecto, pero sí puede marcar un antes y un después. En el fútbol, las dinámicas se construyen a partir de momentos concretos, y este sábado ofrece al Atlético la posibilidad de crear uno de esos momentos fundacionales. La reválida es clara, el escenario está definido y la necesidad es evidente.

    En definitiva, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026 un partido que va mucho más allá de los tres puntos en juego. Tras una victoria copera lograda desde la tensión de los penaltis y en medio de una racha liguera sin victorias, el duelo ante el Espanyol de Barcelona se presenta como una prueba total de carácter, identidad y ambición para el equipo de Víctor Martín Alba. Alcalá de Henares será testigo de un encuentro que puede redefinir el rumbo de la temporada y devolver al Atlético al camino que históricamente ha sabido recorrer: el de la competitividad sostenida, la resiliencia y la capacidad de respuesta en los momentos más exigentes.

  • Oficial | Teledeporte emitirá la Supercopa de España Iberdrola 2026

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 La confirmación oficial ya es un hecho y marca un nuevo hito en el crecimiento, la consolidación y la proyección pública del fútbol femenino español: la Real Federación Española de Fútbol ha anunciado que la Supercopa de España Iberdrola 2026, que se disputará en Castellón entre los días 20 y 24 de enero, contará con la cobertura televisiva íntegra de Radiotelevisión Española, que emitirá el torneo a través de su canal temático Teledeporte, garantizando así que uno de los grandes acontecimientos del calendario deportivo nacional llegue en abierto a millones de hogares en todo el país. Una decisión estratégica, simbólica y profundamente alineada con el momento histórico que atraviesa el fútbol femenino, que vuelve a situarse en el centro de la escena mediática con un escaparate de primer nivel, a la altura de su crecimiento deportivo, social y cultural.

    La elección de RTVE como operador audiovisual de la Supercopa de España Iberdrola 2026 no es un detalle menor ni una mera cuestión logística. Supone la reafirmación de un compromiso institucional con el deporte femenino, con su visibilidad, con su narrativa y con su capacidad para generar audiencias, emoción y referentes. Teledeporte, canal histórico en la difusión del deporte en abierto en España, se convertirá durante esos días de enero en la ventana principal a través de la cual la afición podrá seguir cada partido, cada detalle y cada historia que emerja de una competición llamada a inaugurar el nuevo año futbolístico con la máxima intensidad competitiva y un enorme valor simbólico.

    La Supercopa de España Iberdrola 2026 reunirá en Castellón a cuatro de los mejores equipos del fútbol femenino español, protagonistas absolutos de la pasada temporada, en un formato que condensa la excelencia, la rivalidad y el prestigio en apenas tres partidos de máxima exigencia. Semifinales y final se disputarán en el estadio de Castalia, convertido ya en un escenario de referencia para los grandes eventos del fútbol femenino, y la presencia de RTVE como socio audiovisual refuerza el impacto nacional del torneo, amplifica su alcance y consolida su posición como uno de los grandes hitos del calendario deportivo español.

    Desde la Real Federación Española de Fútbol se subraya que la elección de Radiotelevisión Española responde a una voluntad clara de garantizar el acceso universal a una competición que representa no solo la élite del fútbol femenino, sino también un modelo de valores, igualdad y cohesión social. Emitir la Supercopa en abierto significa permitir que niñas y niños, jóvenes, familias y aficionados de todas las edades puedan seguir el torneo sin barreras, consolidando la conexión emocional entre la ciudadanía y sus referentes deportivos femeninos. Es, en definitiva, una apuesta por el presente y por el futuro del deporte practicado por mujeres.

    La cobertura de Teledeporte permitirá ofrecer una realización cuidada, narrativa propia y un tratamiento informativo acorde a la magnitud del evento. La Supercopa de España Iberdrola no será únicamente retransmitida, sino contextualizada, analizada y acompañada por una programación específica que pondrá en valor a las protagonistas, a los clubes participantes, a la ciudad sede y al significado global del torneo. RTVE, como servicio público, refuerza así su papel como altavoz del deporte femenino, dando continuidad a una línea editorial que en los últimos años ha acompañado los grandes éxitos de las selecciones nacionales y de las competiciones domésticas.

    La ciudad de Castellón se beneficiará de manera directa de esta exposición mediática nacional. Durante cinco días, su nombre, sus imágenes y su identidad estarán presentes en las pantallas de todo el país, asociadas a un evento deportivo de primer nivel, moderno, inclusivo y cargado de valores positivos. La Supercopa de España Iberdrola 2026 se convierte así en una herramienta de proyección territorial, promoción turística y dinamización económica, reforzando la imagen de Castellón como ciudad capaz de albergar grandes acontecimientos y comprometida con el deporte y la igualdad.

    El estadio de Castalia será el epicentro de esta celebración, un coliseo que acogerá tres partidos decisivos y que volverá a vestirse de gala para recibir a aficiones llegadas de distintos puntos de España. La retransmisión en Teledeporte permitirá que el ambiente del estadio, la pasión en las gradas y la intensidad sobre el césped traspasen fronteras físicas y lleguen a cada hogar, multiplicando el impacto emocional del torneo y reforzando la sensación de acontecimiento compartido.

    La Supercopa de España Iberdrola 2026 no es solo el primer título del año, sino también una declaración de intenciones. Marca el inicio competitivo de la temporada natural y lo hace con un formato concentrado, de alta exigencia, en el que no hay margen para el error. Cada partido es una final anticipada, cada duelo una prueba de carácter, talento y ambición. La presencia de los cuatro mejores equipos de la pasada campaña garantiza un nivel competitivo máximo y una narrativa deportiva rica en matices, rivalidades y contextos históricos.

    La cobertura de RTVE permitirá además reforzar el relato del fútbol femenino desde una perspectiva pedagógica y social. Más allá del resultado, Teledeporte mostrará historias de superación, trayectorias profesionales, procesos de crecimiento y referentes que inspiran a nuevas generaciones. La visibilidad que aporta una televisión pública es clave para consolidar el arraigo del fútbol femenino en el imaginario colectivo y para normalizar su presencia en los grandes espacios mediáticos.

    La decisión de la RFEF de confiar en Radiotelevisión Española se enmarca en una estrategia global de impulso al fútbol femenino, que combina el crecimiento deportivo con la expansión mediática y la acción social. La Supercopa de España Iberdrola 2026 será, una vez más, un evento que trasciende el terreno de juego, acompañado de iniciativas paralelas de carácter educativo, inclusivo y solidario, que refuerzan su dimensión como proyecto integral. La retransmisión en abierto amplifica el alcance de todas estas acciones y multiplica su impacto.

    Teledeporte, como canal especializado, ofrecerá una cobertura adaptada al público deportivo, con retransmisiones íntegras, análisis en profundidad y una realización pensada para poner en valor el juego, las protagonistas y el contexto competitivo. La experiencia acumulada por RTVE en la emisión de grandes eventos deportivos femeninos es una garantía de calidad y rigor, elementos esenciales para seguir dignificando y profesionalizando la percepción pública del fútbol femenino.

    La Supercopa de España Iberdrola 2026 se celebrará entre el 20 y el 24 de enero, fechas que ya quedan marcadas en el calendario como una cita ineludible para la afición. Durante esos días, Castellón será el centro neurálgico del fútbol femenino español y Teledeporte, el canal a través del cual se articulará el relato colectivo de un torneo que combina espectáculo, emoción y trascendencia histórica.

    Con esta confirmación oficial, la RFEF refuerza su compromiso con un modelo de competición que apuesta por la excelencia deportiva y por la máxima visibilidad mediática. La Supercopa de España Iberdrola 2026 se proyecta así como un evento total, en el que convergen el talento de las mejores futbolistas del país, la implicación institucional, el respaldo de una televisión pública y el entusiasmo de una afición cada vez más numerosa y comprometida.

    El fútbol femenino español vive un momento de madurez, reconocimiento y ambición. La emisión en abierto de la Supercopa a través de RTVE es una consecuencia lógica de ese crecimiento, pero también una herramienta para seguir avanzando. Cada partido retransmitido, cada imagen emitida, cada historia contada contribuye a consolidar un ecosistema deportivo más justo, más visible y más igualitario.

    La Supercopa de España Iberdrola 2026 no será solo un torneo. Será un acontecimiento nacional, una celebración del fútbol femenino en su máxima expresión y una demostración de que el deporte practicado por mujeres ocupa, por derecho propio, un lugar central en la agenda deportiva y mediática de España. Con Castellón como escenario, Castalia como templo y Teledeporte como altavoz, el fútbol femenino español se prepara para abrir el año con una cita histórica, épica y profundamente significativa.

  • Oficial | Castellón presenta la Supercopa de España 2026

    (Fuente: RFEF )

    🟣 La ciudad refuerza su vínculo con el fútbol femenino y te se convierte en sede de una edición cargada de estrellas y eventos paralelos.

    Salón de Plenos del Ayuntamiento de Castellón se convirtió este viernes en el epicentro simbólico del fútbol femenino español con la presentación oficial de la Supercopa de España Femenina, una competición que entre los días 20 y 24 de enero transformará al estadio de Castalia y a toda la ciudad en el gran escenario del primer gran título nacional del nuevo año. En un acto cargado de significado institucional, deportivo y social, se escenificó la unión de administraciones, federación y clubes para impulsar un evento que, tal y como coincidieron todos los intervinientes, trasciende ampliamente lo puramente competitivo para convertirse en una celebración colectiva del deporte femenino, de sus valores y de su impacto en la sociedad.

    El acto contó con las intervenciones del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán; la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco; y el presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, además de la presencia de la presidenta de la Diputación Provincial, Marta Barrachina; del presidente de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, Salvador Gomar; y de representantes institucionales y deportivos de los cuatro clubes participantes en esta edición de la Supercopa: FC Barcelona, Real Madrid CF, Club Atlético de Madrid y Athletic Club. Todos ellos posaron posteriormente en una fotografía de familia en el Nuevo Palacio Municipal, sede del Ayuntamiento, como imagen de unidad y cooperación a apenas cuatro días del inicio de una competición que promete emociones fuertes tanto dentro como fuera del terreno de juego.

    La Supercopa de España Femenina reunirá en Castellón a los cuatro mejores equipos del fútbol femenino español de la pasada temporada, cuatro entidades que representan la élite competitiva, la excelencia deportiva y la evolución sostenida de una disciplina que no deja de crecer en seguimiento, calidad y reconocimiento. FC Barcelona, vigente dominador del panorama nacional e internacional; Real Madrid CF, en plena consolidación como proyecto de referencia; Club Atlético de Madrid, histórico del fútbol femenino español y habitual protagonista en las grandes citas; y Athletic Club, símbolo de identidad, cantera y tradición, se disputarán en tres intensos encuentros el primer gran trofeo del año, con las cámaras de RTVE ofreciendo la competición en directo para todo el país, reforzando así la visibilidad y el alcance del torneo.

    Pero más allá del atractivo deportivo, la presentación incidió de manera reiterada en el carácter integral del evento. La Supercopa de España Femenina no será únicamente una sucesión de partidos de alto nivel, sino el eje vertebrador de una semana completa de actividades, iniciativas y propuestas que tocarán ámbitos sociales, educativos, solidarios y culturales, en una clara apuesta por utilizar el deporte como herramienta de cohesión, concienciación e inclusión. Castellón no solo acogerá partidos de fútbol, sino que se convertirá durante esos días en la capital simbólica del fútbol femenino español y en un escaparate de valores.

    Rafael Louzán, presidente de la RFEF, subrayó durante su intervención la importancia de que la Supercopa se dispute en Castellón, agradeciendo de manera explícita la implicación y el compromiso de las diferentes administraciones públicas que han hecho posible que este evento se celebre en la capital de La Plana Alta. Louzán calificó la elección de Castellón como “una buena noticia” y recalcó que se trata de un torneo que “va mucho más allá del fútbol”, insistiendo en la necesidad de sumar esfuerzos institucionales para seguir impulsando el crecimiento del fútbol femenino en España. En su discurso, el presidente federativo quiso contextualizar el momento histórico que vive el fútbol español, recordando que España ocupa el número uno del ranking mundial tanto en categoría masculina como femenina, un dato que considera reflejo del trabajo realizado en los últimos años, pero también una responsabilidad de futuro.

    En este sentido, Louzán puso el acento en que la realidad del fútbol femenino es “imparable”, aunque al mismo tiempo necesita del apoyo continuado de instituciones, clubes, medios de comunicación y sociedad para seguir avanzando en un proceso de mejora constante. La Supercopa de España Femenina se presenta, así, como una plataforma privilegiada para visibilizar ese crecimiento, consolidar audiencias y reforzar el mensaje de igualdad y reconocimiento que acompaña al desarrollo del deporte practicado por mujeres.

    Las palabras del presidente de la RFEF encontraron respuesta en la intervención de la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, quien expresó el orgullo de la ciudad por acoger nuevamente un gran evento deportivo de ámbito nacional. Carrasco definió a Castellón como “una ciudad que siente el deporte, cree en él y está profundamente comprometida con sus valores”, subrayando que la celebración de la Supercopa encaja plenamente con la apuesta municipal por el deporte como motor social, educativo y económico. La alcaldesa agradeció a la RFEF la confianza depositada en Castellón y destacó la capacidad de la ciudad para organizar eventos de este nivel, así como la hospitalidad de sus ciudadanos y ciudadanas para recibir a aficiones llegadas de diferentes puntos del país.

    El presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, se sumó a ese mensaje de cooperación institucional y compromiso con el deporte femenino, dirigiéndose de manera especial a los representantes de los cuatro clubes participantes para felicitarles por haber alcanzado una fase final como la Supercopa, algo que, en sus palabras, “nunca es fácil y requiere esfuerzo y sacrificio”. Pérez Llorca aseguró que, desde el ámbito institucional, la Comunitat Valenciana ofrecerá ese mismo esfuerzo y sacrificio para que aficionados y aficionadas disfruten de la competición en las mejores condiciones posibles, remarcando además la ventaja de disputar el torneo en “una tierra que ama el deporte” y que se siente especialmente vinculada a sus valores.

    Uno de los ejes centrales de la Supercopa de España Femenina en Castellón será la llamada “Semana de las Supercampeonas”, un conjunto de iniciativas sociales, culturales e institucionales que acompañarán a los partidos y que buscan ampliar el impacto del torneo más allá del estadio. Entre estas actividades destaca la inauguración, el próximo lunes a las 17:00 horas, de una exposición dedicada a la historia de la Supercopa de España Femenina en la Casa de los Caracoles, un espacio emblemático de la ciudad que acogerá una muestra que permitirá recorrer la evolución de esta competición, sus protagonistas, sus momentos más destacados y su significado dentro del calendario del fútbol femenino español.

    Esa misma jornada del lunes, a las 15:15 horas, la seleccionadora nacional visitará el colegio Bisbe Climent para mantener una charla con el alumnado, una iniciativa de marcado carácter educativo que busca acercar referentes del deporte femenino a las generaciones más jóvenes, fomentar valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo y la igualdad, y normalizar la presencia de mujeres en puestos de liderazgo deportivo. Este tipo de encuentros refuerzan la dimensión pedagógica del evento y consolidan la idea de que la Supercopa no es solo una competición, sino una oportunidad para sembrar futuro.

    El viernes 24 de enero, coincidiendo con la final de la Supercopa, el Teatro del Raval acogerá la Jornada Supercampeonas, un encuentro con la participación de mujeres referentes del mundo del deporte y de la sociedad. Entre las ponentes confirmadas se encuentran figuras tan reconocidas como Sonia Bermúdez, exfutbolista internacional y actual entrenadora; la árbitra internacional Riba Cabañero; la piloto de la Armada Española Patricia Campos; y la exjugadora de baloncesto y referente del deporte femenino español Amaya Valdemoro, además de otras protagonistas como la subcampeona del mundo de surf adaptado. Este foro pretende generar reflexión, diálogo y visibilidad en torno al papel de la mujer en el deporte y en la sociedad, abordando cuestiones como la igualdad de oportunidades, el liderazgo femenino y la superación personal.

    Paralelamente a estas iniciativas, la ciudad de Castellón se volcará con el torneo a través de la instalación de una gran Fan Zone en la Plaza Mayor, que estará operativa desde el 20 de enero.

    Este espacio se concibe como un punto de encuentro para aficionados y aficionadas de todas las edades, con actividades lúdicas, propuestas para el público infantil, música de DJ para jóvenes, presencia de food trucks y la posibilidad de contemplar de cerca algunos de los trofeos más emblemáticos del fútbol español, como la Copa del Mundo femenina y las dos Nations League conquistadas por la selección. La Fan Zone reforzará el ambiente festivo de la ciudad y permitirá que quienes no acudan al estadio puedan igualmente sentirse parte de la Supercopa.

    Uno de los aspectos más destacados de esta edición de la Supercopa de España Femenina será su marcado compromiso social. La organización ha puesto en marcha diversas iniciativas de inclusión y sensibilización que reflejan una visión moderna y responsable del deporte. Entre ellas, destaca la narración de los partidos para personas ciegas a través de la aplicación de la RFEF, una herramienta que permite seguir el desarrollo de los encuentros mediante descripciones adaptadas, facilitando así el acceso al espectáculo a personas con discapacidad visual. Asimismo, se habilitará una grada sensorial para personas con trastorno del espectro autista, un espacio adaptado que reduce estímulos y favorece una experiencia más cómoda y segura en el estadio.

    A estas medidas se suma una iniciativa solidaria de gran carga simbólica en la lucha contra el cáncer infantil. De la mano de la Fundación Unoentrecienmil, las jugadoras y árbitras de la Supercopa lucirán cordones dorados, un gesto que simboliza el apoyo a esta causa y que pretende dar visibilidad a la investigación y a la realidad de las familias afectadas. Además, una niña que ha superado esta enfermedad será la encargada de portar el balón con el que se iniciarán las semifinales, un momento cargado de emoción que subraya el poder del deporte para generar esperanza y conciencia social.

    En el plano estrictamente deportivo, la Supercopa de España Femenina arrancará con una primera semifinal de máximo atractivo entre Real Madrid CF y Club Atlético de Madrid, un duelo que abrirá la competición el martes a las 19:15 horas y que enfrentará a dos de los grandes protagonistas del fútbol femenino nacional. La segunda semifinal medirá a FC Barcelona y Athletic Club, en un choque que promete intensidad, calidad y una fuerte carga simbólica por la historia y la identidad de ambos clubes. Los vencedores de estas semifinales se citarán en la gran final del viernes 24 de enero en el estadio de Castalia, donde se decidirá el primer título del año ante la expectación de aficionados, instituciones y medios de comunicación.

    Las entradas para la Supercopa de España Femenina pueden adquirirse a través del portal oficial de venta de la Real Federación Española de Fútbol, con precios populares que parten desde los 9 euros por localidad y con importantes descuentos por compra anticipada hasta el final de la presente semana. Esta política de precios busca facilitar el acceso del público al estadio, fomentar la asistencia y contribuir a que el ambiente en Castalia esté a la altura de una cita histórica para la ciudad y para el fútbol femenino español.

    En conjunto, la presentación oficial de la Supercopa de España Femenina en Castellón evidenció una clara voluntad de convertir este torneo en algo más que una competición deportiva. Se trata de un proyecto global que combina fútbol de élite, compromiso social, acción educativa, promoción cultural y colaboración institucional, con el objetivo de seguir impulsando el crecimiento del fútbol femenino y de consolidarlo como un elemento central del panorama deportivo nacional. Castellón, durante estos días de enero, no solo será la sede de la Supercopa, sino el símbolo de una apuesta compartida por un deporte más inclusivo, visible y comprometido con la sociedad.

  • Oficial | La RFEF comunica el retraso a las 19:15 horas del Real Madrid–Atlético de Madrid en la Supercopa de España Iberdrola

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬜️ Castellón ajusta el reloj para una noche histórica del fútbol femenino español.

    La RFEF ha comunicado oficialmente que el inicio de la primera semifinal de la Supercopa de España Iberdrola de Fútbol Femenino 2026, que enfrentará al Real Madrid y al Atlético de Madrid, se retrasará hasta las 19:15 horas del martes 20 de enero, en el Estadio Castalia de Castellón de la Plana.

    Un ajuste horario que no altera la magnitud del acontecimiento, pero que subraya el carácter estratégico, mediático y simbólico de una cita llamada a marcar un nuevo hito en el calendario del fútbol femenino nacional.

    El cambio de hora, anunciado por la RFEF en coordinación con los operadores televisivos, las autoridades locales y los clubes implicados, responde a criterios organizativos y de optimización de la franja de máxima audiencia, con el objetivo de maximizar el impacto, la visibilidad y el alcance de uno de los duelos más representativos del fútbol femenino español contemporáneo.

    La Supercopa de España vuelve a erigirse, así, como escaparate privilegiado del crecimiento sostenido de la competición y del peso específico que han adquirido los grandes clásicos en la agenda deportiva nacional.

    Castellón de la Plana se prepara para convertirse, una vez más, en la capital del fútbol femenino español. El Estadio Castalia, sede elegida para albergar la fase final de la Supercopa de España Iberdrola, será el escenario de un enfrentamiento que trasciende lo meramente competitivo. Real Madrid y Atlético de Madrid protagonizan un duelo cargado de rivalidad, narrativa histórica reciente y proyección mediática, en una competición que, desde su reformulación, ha reforzado su identidad como torneo de prestigio.

    La decisión de retrasar el inicio hasta las 19:15 horas busca también favorecer la asistencia de público, facilitar los desplazamientos y consolidar una atmósfera de gran evento en torno a la semifinal. La RFEF ha insistido en que el cambio horario se ha adoptado “pensando en el espectáculo, en las jugadoras y en los aficionados”, en una línea coherente con la política federativa de impulso y profesionalización del fútbol femenino.

    Lejos de ser un simple matiz logístico, el nuevo horario refuerza la apuesta institucional por situar los grandes partidos del fútbol femenino en franjas de máxima exposición. La Supercopa Iberdrola se ha convertido, en apenas unos años, en una herramienta clave para proyectar la imagen de la competición, atraer nuevas audiencias y consolidar hábitos de consumo deportivo vinculados al fútbol femenino.

    El Real Madrid–Atlético de Madrid, por contexto y rivalidad, reúne todos los ingredientes de un partido de alto impacto: dos escudos de dimensión internacional, plantillas repletas de talento, trayectorias cruzadas en Liga F, Copa de la Reina y competiciones europeas, y un interés mediático que trasciende fronteras. Retrasar el inicio a las 19:15 permite optimizar la cobertura televisiva, facilitar previas más elaboradas y dotar al encuentro de un marco narrativo acorde a su relevancia.

    Desde su creación en formato de final four, la Supercopa de España Iberdrola ha funcionado como termómetro del crecimiento estructural del fútbol femenino español. La competición no solo enfrenta a los equipos más destacados de la temporada anterior, sino que simboliza el salto cualitativo en términos de organización, producción televisiva, asistencia de público y atención mediática.

    La RFEF ha utilizado la Supercopa como banco de pruebas para innovaciones organizativas, mejoras en la experiencia del aficionado y estrategias de promoción específicas. En este contexto, la comunicación del retraso horario se enmarca dentro de una planificación global que busca cuidar cada detalle del evento y proyectar una imagen de solidez y profesionalidad.

    El duelo entre Real Madrid Femenino y Atlético de Madrid no es solo una semifinal: es la consolidación de un clásico moderno que ha ido adquiriendo peso específico temporada tras temporada. El Atlético, con una trayectoria más extensa y un palmarés consolidado en la última década, representa la tradición reciente y el crecimiento sostenido. El Real Madrid, por su parte, encarna la irrupción de un proyecto joven pero ambicioso, que ha acelerado procesos y ha elevado el listón competitivo desde su llegada a la élite.

    Ambos equipos llegan a la Supercopa con la ambición intacta y con la conciencia de que este tipo de partidos contribuyen a definir jerarquías, narrativas y estados de ánimo para el resto de la temporada. El escenario neutral de Castalia añade un componente especial, alejando el foco de los estadios habituales y reforzando la idea de evento nacional.

    La elección de Castellón como sede no es casual. La RFEF ha reiterado su compromiso con la descentralización del fútbol femenino de élite, llevando grandes competiciones a distintos puntos del territorio y generando impacto económico, social y cultural en las ciudades anfitrionas. El retraso del inicio a las 19:15 horario peninsular también responde a la coordinación con las autoridades locales, con el objetivo de garantizar una jornada fluida en términos de movilidad, seguridad y servicios.

    El Estadio Castalia, adaptado a las exigencias de una competición de primer nivel, se prepara para recibir a miles de aficionados en una noche que aspira a quedar grabada en la memoria colectiva del fútbol femenino español.

    La RFEF ha trasladado la modificación horaria a los clubes implicados con la antelación necesaria para ajustar rutinas, activaciones y planificación deportiva.

    Tanto Real Madrid como Atlético de Madrid ya están al tanda del nuevo escenario y lo tendrán en cuenta a la hora de afrontar un derbi que marcará cuál de los dos estará en disposición de pelear por el primer título del curso.

    🔜 NEXT GAME

    😍 Derbi 😍

    🔥Atlético de Madrid 🆚 Real Madrid 🔥

    🏆 Supercopa de España Iberdrola | Primera semifinal

    📅 Martes, 20 de enero de 2026

    ⏰ 19:15 horario peninsular

    📺 Teledeporte

    🏟️ Estadio Castalia, Castellón

  • Oficial | La Supercopa de España tendrá FVS

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬜️ Este nuevo sistema de videoarbitraje, que se usará en los tres partidos, dotará al torneo 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗿𝗶𝗴𝗼𝗿 𝘆 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗮𝗿𝗯𝗶𝘁𝗿𝗮𝗹

    La RFEF ha informado oficialmente de que los tres partidos de la Supercopa de Españafemenina que se va a celebrar en Castellón desde el próximo martes 20 de enero contará con la tecnología del Football Video Support.  

    Este nuevo sistema de video arbitraje, que se encuentra en fase de ensayo por la FIFA y la IFAB, y que se está utilizando desde principio de temporada en los encuentros de la Liga F dotando a la categoría de un mayor rigor ytransparencia arbitral, 

    La herramienta no conlleva la participación de un equipo arbitral de vídeo por lo que los entrenadores serán los encargados de solicitar la revisión de las decisiones o incidencias de un partido.

    Los supuestos en los que el FVS puede ser utilizado son los siguientes:

    – Gol / No gol
    – Penalti / No penalti
    – Tarjeta roja directa
    – Confusión de identidad

    Para solicitar la revisión, los entrenadores deben entregar una tarjeta al cuarto árbitro en el mismo momento en el que se produzca la acción. 

    Con este sistema la competición evita que los partidos sufran retrasos excesivos. 

    En caso de que el juego se reanude, la jugada en cuestión no podrá ser modificada.

    Cada equipo cuenta con dos solicitudes de revisión por partido y en el caso de que la decisión sea corregida, el club implicado recupera la solicitud. 

    Cabe destacar que una vez realizada la solicitud (tarjeta de revisión entregada a la cuarta árbitra), no podrá retirarse.

    Las revisiones se llevarán a cabo junto al terreno de juego donde existirá un monitordesde donde las árbitras principales llevarán a cabo la verificación.

    Esta ayuda a las colegiadas es ya muy habitual en la Primera División Femenina (Liga F Moeve) donde el FVS sale a relucir cada fin de semana.

  • Oficial | Ya sabemos dónde se podrá ver el Atlético de Madrid – Espanyol

    (Fuente: Liga F)

    ⬜️ ¡Descubre cómo puedes seguir el primer encuentro de la segunda vuelta.

    💥 La Liga F entra en terreno de verdad: Atlético y Espanyol reabren la temporada donde empezó todo 💥

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Primera División del fútbol femenino español cruza el umbral que separa la promesa de la exigencia. Con el arranque de la segunda vuelta, la Liga Profesional de Fútbol Femenino deja atrás el terreno de las hipótesis para adentrarse en el de las certezas.

    Es el momento en el que cada punto pesa más, cada error se magnifica y cada partido empieza a leerse en clave de futuro.

    Y pocas maneras hay de inaugurar esta fase decisiva del campeonato que un enfrentamiento con aroma a historia, títulos y jerarquía competitiva como el que protagonizarán Atlético de Madrid y RCD Espanyol.

    El calendario ha querido que ambos vuelvan a cruzarse muchos meses después de haber sido los encargados de levantar el telón del curso. Aquel 31 de agosto de 2025, en la Ciudad Deportiva Dani Jarque y con TEN TV como testigo, marcó el inicio oficial de la temporada. Entonces, el Atlético firmó una victoria contundente (0-5) que parecía marcar distancias claras entre dos proyectos en momentos distintos de maduración. Hoy, sin embargo, el contexto es otro. La liga ha avanzado, las dinámicas se han transformado y el duelo adquiere matices mucho más complejos que los que reflejó aquel marcador estival.

    Porque si algo define a esta segunda vuelta es que ya no hay espacio para la inercia. Todo empieza a tener consecuencias reales. Y tanto rojiblancas como blanquiazules llegan a esta cita con necesidades, aspiraciones y urgencias muy distintas, pero igualmente legítimas.

    conjunto dirigido por Víctor Martín Alba alcanza esta jornada en la cuarta posición, con 27 puntos, situado a cuatro unidades de la tercera plaza que ocupa la Real Sociedad. Una diferencia que, sin embargo, debe leerse con asterisco: las rojiblancas han disputado un partido menos, el Barcelona–Atlético adelantado en su día por la disputa de la Supercopa de España Iberdrola en Castellón, un torneo que el club madrileño sabe lo que es ganar y que forma parte de su ADN competitivo reciente.

    El Atlético llega, por tanto, en una posición estratégica. No está donde quiere, pero sí donde puede empezar a construir lo que desea. La segunda vuelta se presenta como una oportunidad para reafirmar su condición de aspirante habitual a Europa y, por qué no, para mirar más arriba si la regularidad acompaña. El margen de error, eso sí, se estrecha.

    A diferencia del inicio de temporada, cuando el equipo todavía buscaba automatismos y ritmo competitivo, ahora el Atlético se reconoce mejor a sí mismo. Ha ido encontrando un equilibrio más sólido entre fases, una mayor consistencia defensiva y una jerarquía clara en los momentos clave. No es casualidad que su mejor versión haya aparecido ante rivales de entidad, ni que su crecimiento haya sido progresivo, sin picos excesivamente pronunciados pero tampoco caídas prolongadas.

    En Alcalá de Henares, escenario del encuentro, el Atlético quiere empezar la segunda vuelta enviando un mensaje inequívoco: este equipo está preparado para competir hasta el final.

    RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición.

    Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición. Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El encuentro contará con un amplio despliegue televisivo, un factor cada vez más determinante en la consolidación de la Liga F como producto de masas. DAZN, propietaria de los derechos hasta 2027, ha anunciado que emitirá el partido en abierto para todos los usuarios registrados, ampliando así el alcance potencial del choque.

    Además, la retransmisión será compartida con Movistar Plus, que lo ofrecerá a través de Movistar Ellas Vamos (dial 66). El balón echará a rodar el sábado 17 de enero de 2026 a las 16:30, horario peninsular, desde Alcalá de Henares.

    Los precedentes históricos inclinan claramente la balanza hacia el Atlético de Madrid. En los 32 enfrentamientos registrados en la élite, las rojiblancas suman 17 victorias, por 8 empates y 7 triunfos del Espanyol. Números que reflejan una superioridad sostenida, pero no aplastante.

    Porque si algo caracteriza a este duelo es que rara vez resulta anodino. El último precedente, sin ir más lejos, acabó en empate (1-1). Un partido en el que Carol Marín adelantó al Espanyol y Fiamma respondió para el Atlético, firmando una igualada que dejó sensaciones contrapuestas en ambos bandos.

    Ese tipo de partidos forman parte de la memoria colectiva de la rivalidad: encuentros en los que el Espanyol compite desde la identidad y el Atlético desde la exigencia, y en los que el resultado nunca se da por descontado hasta el último minuto.

    Sobre el césped se darán cita futbolistas que representan distintas generaciones y estilos, pero todas con peso específico en la liga.

    En el Atlético, la figura de Lola Gallardo sigue siendo capital, no solo por su rendimiento bajo palos, sino por su liderazgo silencioso. A su alrededor, jugadoras como Silvia Lloris aportan equilibrio y lectura táctica, mientras que Maca Portales encarna la intensidad competitiva que define al equipo en los partidos grandes.

    El Espanyol, por su parte, confía en el talento y la personalidad de futbolistas como Daniela Caracas o Cristina Baudet, nombres que sostienen al equipo en los momentos de mayor dificultad y que representan la ambición de un proyecto que no se resigna a la zona media-baja de la tabla.

    Más allá de los nombres, el partido se decidirá en los detalles: la gestión de los tiempos, la eficacia en las áreas y la capacidad para adaptarse a los distintos registros que exige un duelo de estas características.

    Hay partidos que no necesitan artificios. Que se sostienen por sí mismos. Este es uno de ellos. Dos clubes históricos, dos contextos distintos, una liga que entra en su fase más exigente y un escaparate televisivo que amplifica cada gesto.

    El sábado por la tarde, en Alcalá de Henares, la Liga F volverá a mirarse al espejo. Y el reflejo, gane quien gane, dirá mucho de hacia dónde camina el fútbol femenino español. Porque cuando la regularidad se convierte en verdad, solo los equipos preparados sobreviven. Y Atlético y Espanyol, cada uno a su manera, saben perfectamente de qué va todo esto.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ✨ Partidazo ✨

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    😍 Matchday 16 | Día de Partido

    🕒 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos, (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Enlace para ver el partido |

    https://www.dazn.com/es-es/home/kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0/as4ghvq26n6cjvrqrzgxiw4xo?share_origin=ios&share_page=tile_bottom_drawer&event_id=kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0

    (Fuente: DAZN)