
(Fuente: @premierleague)
¡Triunfo ‘Red’! Los dirigidos por Klopp, que voltearon un marcador adverso, se impusieron por 3-2 al West Ham United .
Recuperar sensaciones y ganar, esa era la tarea que el Liverpool Football Club tenía en la vigésimo séptima jornada de la Premier League tras caer a inicios de la pasada semana ante el Club Atlético de Madrid en el encuentro de ida de los octavos de final de la UEFA Champions League (1-0).
La contienda, que quizá no tenia el cartel del derbi londinense, también fue cubierto por ‘El Partido de Manu’, tuvo un arranque muy favorable para los intereses del vigente campeón de Europa. En los compases inmediatamente posteriores al pitido inicial, mientras el You’ll Never Walk Alone aún resonaba en la tribuna creando una atmósfera mágica, los locales se hicieron con el control del esférico en el centro del campo y paulatinamente fueron sometiendo al West Ham United que, para los que no sigan el balompié británico con cierta asiduidad, está luchando por lograr la salvación al término del presente curso futbolístico. Un disparo de Robertson que se marchó por encima del arco defendido por Fabianski fue el preludio del primer tanto de la noche.
Un envío lateral desde el costado zurdo ejecutado por Alexander-Arnold, con cierta dosis de fortuna, fue rematado, en el minuto 7, por Wijnaldum al palo largo y el esférico besó las mallas del conjunto londinense para abrir la lata al firmar el 1-0 en el electrónico a las primeras de cambio, Klopp respiraba aliviado en el área técnica.
Sin solución de continuidad, prácticamente en un abrir y cerrar de ojos, un saque de esquina fue rematado por Diop, quien se elevó por encima de todos y conectó un testarazo ante el que nada pudo hacer Alisson Becker, era el 1-1 que llegaba 300 segundos después de que los de Merseyside se hubieran puesto por delante, léase, minuto 12 de un choque no estaba dejando lugar al asueto del espectador neutral.
A partir de ese momento, como es lógico, el ritmo de juego fue decayendo con el pase de los minutos, aunque, sin acusar el desgaste de su desplazamiento a Madrid, de aquello hace poco más de ciento cuarenta horas, los vigentes campeones de la Supercopa de Europa, llevaron la iniciativa hasta alcanzar la primera media hora en Anfield.
En la recta final del primer periodo, con los visitantes replegados en su propio terreno de juego, por mérito del Liverpool más que por demérito suyo, una remate de cabeza de Virgil Van Dijk que impactó en la cruceta con virulencia tras un saque de esquina ejecutado por Alexander-Arnold, en el minuto 40 de la contienda, sirvió para clausurar un primer periodo en el que el West Ham United, hoy vestido de blanco, no encontró la fórmula idónea para generar ocasiones de peligro sobre la meta de Alisson Becker antes de alcanzar el entretiempo.
Los 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con una mínima ventaja favorable para los ‘Reds’, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en territorio británico.
Tras la reanudación, David Moyes, que confiaba en sacar algo positivo de su visita a Anfield, dio entrada a Pablo Fornals en detrimento de Soucek, que además, arrastraba problemas físicos. El exjugador del Villarreal, que de un tiempo a esta parte, viene haciendo méritos como para ser seleccionable por Luis Enrique para jugar la Eurocopa 2020 con España, sacó provecho de un envío lateral de Rice para desde la frontal conectar un remate repleto de potencia que fue certero y le sirvió al canterano del Atlético Malagueño para establecer el 1-2 cuando el reloj marcaba el minuto 55 del choque y hacer saltar, de manera momentánea, la sorpresa a orillas del Merseyside.
A poco más de veinte minutos para alcanzar el noventa, los ‘Hammers’ eran superiores al Liverpool en el plano físico, el cansancio hacía mella en los dirigidos por Klopp, cuando, a la desesperada, el campeón de Europa consiguió firmar la igualada. Un centro raso obra de Andrew Robertson le cayó a Salah que chutó raso y centrando, sin embargo, un error clamoroso de Fabianski a la hora de atajar el cuero, es imperdonable, contribuyó a que el 2–2, cuando mejor estaban los londinenses, subiese al tanteador para dejar las espadas en todo lo alto de cara a los veinte últimos minutos de partido, era el minuto 68 del mismo.
Prácticamente a renglón seguido, el guardameta polaco se reivindicó con una gran parada ante el egipcio y Firmino, muy desacertado en las últimas fechas, no supo beneficiarse del rechace inmediatamente posterior que se perdió por la línea de fondo para desesperación del delantero brasileño.
En la recta final de partido, un Liverpool empujado por la frustración que provoca ser superior a tu adversario y no ser capaz de plasmarlo sobre el verde, dio un paso al frente y en el minuto 81, previo disparo de Joe Gómez, Sadio Mané envió el esférico al fondo de las mallas a puerta vacía para instaurar el 3-2 en el luminoso, que a la postre resultó ser definitivo, entre otras cosas porque el delantero oriundo de Senegal vio como el colegiado, previa consulta del VAR, le privó de conseguir su doblete particular que hubiera significado el 4-2, que quedó en una ensoñación.
Así las cosas, con esta trabajada remontada el Liverpool logra el vigésimo séptimo triunfo en lo que llevamos de temporada, igualado un récord de imbatibilidad que hasta ahora ostentaba el Manchester City en solitario y acumular un total de 79 unidades en su casillero particular, 22 puntos por encima del segundo clasificado de la Premier League, que no es otro que el equipo que dirige desde el área técnica Josep Guardiola.
Goleadores:
1-0 Wijnaldum 7′ ⚽️
1-1 Diop 12′ ⚽️
1-2 Fornals 54′ ⚽️
2-2 Salah 68′ ⚽️
3-2 Mané 81′ ⚽️
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