La crónica | El Barça se impone en el primer asalto al son de una goleada

(Fuente : UEFA)

⬜️ Las azulgranas vencieron por 2-6 al Real Madrid CF en la ida de los cuartos de final de la Champions. Ewa Pajor, con un doblete, Esmee Brugts, Irene Paredes, Vicky López y Alexia Putellas, de penalti, marcaron los tantos de las blaugranas, mientras que, Linda Caicedo anotó los dos goles del club blanco.

La previa |

Hay noches que no se juegan, se sienten desde mucho antes de que el balón eche a rodar. El Alfredo Di Stéfano se prepara para una de esas citas donde el tiempo parece detenerse, donde la historia pesa y donde cada detalle adquiere un valor distinto. El Real Madrid Femenino recibe a su gran rival, el FC Barcelona Femenino, en la ida de los cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League, pero lo que está en juego va mucho más allá de noventa minutos: es el primero de tres capítulos consecutivos, una trilogía que puede marcar una época.

(Fuente: UEFA)

El conjunto blanco ha construido su camino con determinación, sumando 11 puntos en la fase liga y superando con solvencia al Paris FC en los play-offs, confirmando que ya no es un actor secundario en Europa, sino un equipo que compite y cree. Enfrente aparece el Barça de las certezas, invicto, dominante, líder, con un fútbol que se ha convertido en referencia continental y que llega avalado por una temporada en la que ya ha golpeado tres veces al Madrid: el 0-4 en Copa, el 4-0 en Liga F y el 2-0 en la final de la Supercopa. Nombres como Ewa Pajor, Alexia Putellas, Aitana Bonmatí o Salma Paralluelo han sido protagonistas de una superioridad reciente que también se refleja en el histórico: 21 victorias azulgranas en 22 enfrentamientos, 77 goles a favor y solo 10 en contra.

Pero el fútbol siempre guarda grietas para la épica. Y el Real Madrid ya encontró una, aquella noche en Barcelona en la que Caroline Weir y Alba Redondo firmaron un 1-3 que rompió todos los pronósticos. Ese recuerdo es hoy un refugio emocional para un equipo que llega con argumentos: solo una derrota en diez partidos europeos esta temporada, gol en 19 de los últimos 20 encuentros y una tendencia reciente a golpear primero en las eliminatorias.

El Barça, sin embargo, juega en otra dimensión competitiva. Tres veces campeón de Europa, finalista en seis de las últimas siete ediciones, con una hegemonía que dialoga directamente con la del Olympique Lyonnais Féminin, encadena cifras que intimidan: ha ganado 12 de sus últimos 13 partidos de cuartos, ha superado 18 eliminatorias consecutivas en la competición y no cae en esta ronda desde 2018. Incluso en este mismo escenario ya dejó huella en la temporada 2021/2022, cuando eliminó al Madrid con un global de 8-3, recordando la distancia que ha existido entre ambos proyectos en Europa.

Y en medio de todo, la historia también se escribe en los detalles. Marta Torrejón está a punto de alcanzar los 90 partidos europeos, un registro que la convertiría en la primera española en lograrlo, símbolo de la continuidad y la grandeza de este Barça. Mientras tanto, la responsabilidad de impartir justicia recaerá en la italiana Maria Sole Ferrieri Caputi, designada por la UEFA para dirigir un duelo de máxima exigencia, una árbitra de perfil moderno, acostumbrada a escenarios de alta presión, cuya figura en la imagen refleja concentración, dinamismo y control en plena acción.

Este partido no es un final, es un comienzo. Porque después llegará la vuelta, y entre medias un nuevo enfrentamiento en Liga F.

Tres duelos consecutivos que pueden redefinir la rivalidad, que pueden consolidar el dominio azulgrana o abrir definitivamente la puerta a la rebelión blanca. El Barcelona defiende su imperio. El Real Madrid busca derribarlo. Y el fútbol, como siempre, espera el momento exacto en el que la historia decide cambiar.

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El duelo en detalle |

🔜 NEXT GAME

🏆 UEFA Women’s Champions League

🚨Temporada 2025-2026 🚨

📅 Miércoles, 25 de marzo de 2026

🔥 Real Madrid Club de Fútbol 🆚 Fútbol Club Barcelona 🔥

🇪🇸 – 🇪🇸

🙌🏻 Ronda de cuartos de final | Partido de ida

🤩 Matchday | Día de partido

⏰ 18:45 horario peninsular

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🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas (Madrid)

Los onces |

El Estadio Alfredo Di Stéfano se vistió de noche grande, de esas que huelen a Europa, a historia que se escribe sin borrador, a pulso acelerado desde el mismo instante en el que el balón echa a rodar. Porque no era un partido más. Era un pulso entre el Real Madrid Femenino y el FC Barcelona Femení, era Champions, era orgullo, era identidad. Y en ese escenario, con los onces ya desplegados como piezas de ajedrez de élite, el partido no tardó ni cinco minutos en romperse.

Saltaba el conjunto blanco con Misa Rodríguez bajo palos, protegida por una zaga con María Méndez y Maëlle Lakrar en el eje, mientras Eva Navarro y Sara Holmgaard ocupaban los carriles. En la sala de máquinas, talento y criterio con Filippa Angeldahl, Sara Däbritz y Caroline Weir, dejando arriba la electricidad de Athenea del Castillo, la potencia de Naomie Feller y el descaro de Linda Caicedo. Enfrente, el bloque azulgrana, con Cata Coll como guardiana, una defensa liderada por Irene Paredes junto a Aïcha Camara, y los laterales profundos de Ona Batlle y Esmee Brugts. En la medular, el triángulo que gobierna Europa: Patri Guijarro, Alexia Putellas y Clara Serrajordi. Y arriba, dinamita pura con Claudia Pina, Ewa Pajor y Vicky López.

Y entonces, el primer golpe. Minuto cinco. Acción que define a este Barça: pausa, precisión y colmillo. Patri levanta la cabeza, mide el envío como si dibujara una línea invisible entre su bota y el corazón del área. El balón viaja tenso, con intención, encuentra un leve roce de Alexia, casi un susurro, lo justo para desordenar la defensa, y ahí aparece Pajor. La delantera polaca no duda, ataca el espacio con instinto de ‘9’ total y conecta un remate limpio, seco, quirúrgico. La pelota sale despedida, imposible para Misa, y besa la red con violencia para abrir la lata con el 0-1 en el minuto 6 de juego.

Pero no se quedó ahí. Porque el segundo golpe llegó como una réplica inmediata, casi cruel. Minuto once. Vicky López recibe, levanta la cabeza y dibuja un centro con rosca, de esos que caen entre la portera y la defensa, en ese territorio donde nacen los goles incómodos. Brugts aparece desde atrás, mide el salto y conecta un cabezazo potente. Misa responde con reflejos felinos, logra desviar el balón, pero el destino ya estaba escrito: la pelota, caprichosa, se eleva y termina cayendo dentro de la portería. Un gol que duele doble, por la intervención previa, por la sensación de haberlo tenido en la mano, pero el cuero se le escapó a Misa Rodríguez después de una gran intervención y el 0-2 cayó cono una losa en la capital española 13 y llevó la firma de Brughts.

El Real Madrid no se descompuso. Respondió con orgullo. Feller probó con un disparo que se perdió rozando el lateral de la red, un aviso. Lakrar lo intentó de cabeza, pero sin dirección. Y cuando el partido parecía romperse del todo, emergió Misa con una parada de carácter en un mano a mano ante Pajor, sosteniendo a su equipo, manteniendo una mínima esperanza.

Y entonces, apareció ella. Minuto treinta. Linda Caicedo. La jugada nace en campo propio, pero se transforma en una carrera de pura fe. La colombiana arranca, encara a Irene Paredes, la supera con un cambio de ritmo eléctrico, como si el balón fuera una extensión de su cuerpo. Se planta ante Cata Coll, recorta con sangre fría, deja a la portera en el suelo y, casi sin ángulo, define con precisión milimétrica. Golazo. De los que levantan a un estadio entero. De los que reactivan partidos que parecían cuesta arriba, pero el 1-2 hizo rugir al respetable más allá del ecuador de la primera mitad.

Pero la alegría fue efímera. Porque este Barça no concede treguas. Apenas unos minutos después, córner botado por Claudia Pina. El balón viaja cerrado, envenenado, buscando el primer palo. Y ahí aparece Irene Paredes, imperial, elevándose por encima de todas, conectando un testarazo poderoso, incontestable, que se clava en la red. Un gol de central dominante, de jerarquía, de equipo que castiga cada detalle con crudeza y la central vasca celebró el 1-3 en el 32 del clásico.

Antes del descanso, Däbritz lo intentó desde fuera, buscando sorprender, pero Cata Coll se mostró segura, blocando sin problemas. El partido se iba al intermedio con sensación de superioridad azulgrana, pero con un Real Madrid que seguía vivo.

Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una buena renta en favor del actual campeón de la Supercopa de España 2026, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos más en Valdebebas

La segunda mitad arrancó con otro guion. El Madrid dio un paso adelante. Más agresivo, más vertical, más decidido. Y todo pasaba por Linda Caicedo, omnipresente, desbordando, generando, liderando. En una de esas, filtró un pase brillante para Däbritz, pero la defensa culé reaccionó a tiempo para desactivar el peligro.

El ritmo bajó por momentos, pero el control seguía siendo del Barça. Y cuando el partido entró en ese terreno de aparente calma, volvió a golpear. Minuto 56. Clara Serrajordi filtra un pase entre líneas, de esos que rompen estructuras. Pajor lo lee antes que nadie, ataca el espacio y, ante la salida de Misa, define con un disparo potente, cruzado, imposible. Un gol de delantera total, de oportunismo y ejecución ante el que nada pudo hacer Misa, era el 1-4 en el minuto 64, pero el golpe de la canterana del Barcelona no fue el último que encajarían las de Pau Quesada.

El Madrid, lejos de rendirse, volvió a buscar el gol. Feller tuvo una clara, pero Cata Coll respondió con una gran intervención. El partido era un ida y vuelta constante, un intercambio de golpes sin tregua. Vicky López rozó el suyo tras un centro medido de Caroline Graham Hansen, pero no encontró portería.

Serrajordi progresó sin oposición entre Angeldahl y Däbritz, filtró un buen pase hacia Pajor y la polaca esta vez sí volvió a batir a Misa para poner el 1-5 en el marcador en el 64 de este gran duelo.

Y cuando parecía que todo estaba decidido, volvió a aparecer Linda Caicedo. Otra vez ella. Otra vez el desequilibrio. Recibe, encara, se perfila y saca un disparo extraordinario, un latigazo que se cuela en la portería tras una trayectoria imposible que dibujo iba obra de arte de la cafetera y el Real Madrid gritó el 2-5 en el minuto 66 envuelto en rabia.

En el tramo final fue un intercambio sin red, un ida y vuelta sin cálculo, con ambos equipos desatados, jugando más con el alma que con la pizarra, como si el partido hubiera entrado en ese territorio donde solo manda el instinto. El Real Madrid Femenino, herido pero orgulloso, buscaba un gol que maquillara la herida; el FC Barcelona Femení, fiel a su naturaleza, quería más, siempre más, sin negociar ni un centímetro de ambición.

Y en ese contexto emergió, una vez más, Caroline Graham Hansen, que había entrado con ese colmillo que le caracteriza cada vez que ve de blanco enfrente. Recibió abierta, encaró, amagó hacia dentro y soltó un disparo cargado de intención que obligó a Misa Rodríguez a volar de nuevo, a estirarse con todo para evitar el sexto. Fue una parada de reflejos y orgullo, de las que sostienen lo poco que queda en pie cuando el partido ya arde por todos lados.

Pero el fútbol, caprichoso, no concede pausas. En la jugada inmediatamente posterior, el Madrid tuvo el momento para cambiar el relato de ese tramo final. Athenea del Castillo arrancó en transición, con metros por delante, con ventaja, con el escenario perfecto para decidir bien. A su lado, Esmee Brugts —o más bien Keukelaar, con espacio y opciones— ofrecía una línea de pase clara, franca, con la portería en el horizonte. Pero Athenea dudó una décima, eligió mal, se precipitó en la ejecución y la acción se diluyó. De esas decisiones que en Champions pesan como una losa.

Y cuando parecía que el partido ya no podía castigar más al conjunto blanco, llegó el golpe definitivo. Otra vez Graham, otra vez el desequilibrio. Se internó en el área con potencia, protegiendo el balón, y Sara Holmgaard, en un intento desesperado por frenar la acción, terminó arrollándola. Penalti claro, de esos que no admiten discusión. El estadio contuvo el aliento, pero el desenlace parecía escrito.

Tomó la responsabilidad Alexia Putellas. Caminó hacia el punto de penalti con esa mezcla de calma y autoridad que define a las grandes. Colocó el balón, respiró, midió cada paso de la carrera. Y cuando golpeó, lo hizo con firmeza, ajustado, imposible para Misa. La red se movió con violencia, el balón dentro, y Alexia, en un gesto cargado de simbolismo, se besó el escudo mientras el marcador ya reflejaba el 2-6 en el minuto 88.

Un gol que no era solo un número más. Era el cierre emocional de la noche, el golpe que terminaba de rasgar los corazones blancos, el recordatorio de la diferencia en los momentos decisivos.

El Di Stéfano, que había vibrado, que había creído, que se había levantado con los goles de Linda Caicedo, se quedó en silencio, asumiendo la crudeza del resultado. Porque en noches así, la Champions no solo mide el talento. Mide la precisión, la contundencia y la capacidad de no perdonar. Y ahí, el Barça volvió a ser implacable.

Las de Pere Romeu tienen más de pie y medio en las semifinales a pesar de que a esta eliminatoria nos ha ofrecido su primer capítulo, pero el Real Madrid necesita casi un milagro para tener opciones de someter a las culés, algo poco plausible.

La eliminatoria viajará al Camp Nou (jueves 2, 18:45) con un panorama prácticamente resuelto, tras un golpe de autoridad del FC Barcelona Femení que deja al Real Madrid Femenino contra las cuerdas. Antes de ese segundo asalto europeo, el calendario vuelve a cruzar sus caminos en la Liga F: este domingo 29 de marzo a las 21:00, el Di Stéfano acogerá otro Clásico con aroma de revancha. Una nueva oportunidad para las blancas de agitar el contexto, de competir sin la losa del marcador continental y de intentar pescar en río revuelto, como ya lograron la pasada temporada por estas mismas fechas, firmando la única victoria de su historia ante el eterno rival.

(Fuente : UEFA)

📋 Ficha técnica |

Real Madrid (2): Misa; Eva Navarro, Lakrar, María Méndez, Holmgaard; Weir (Irune 64′), Angeldahl; Däbritz (Toletti 64′); Athenea (Iris Ashley 84′), Feller (Keukelaar 64′), Linda Caicedo.

Barcelona (6): Cata Coll; Ona Batlle, Paredes, Aïcha (Mapi 73′), Brugts; Serrajordi (Graham 60′), Patri Guijarro, Alexia; Vicky López (Sydney 73′), Pajor (Salma 67′), Claudia Pina.

Árbitra: Maria Sole Ferrieri Caputi (Italia).

Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 4.203 espectadores.

Goles |

0-1 Ewa Pajor 6’ ⚽️
0-2 Brugts 12’ ⚽️
1-2 Linda Caicedo 29’ ⚽️
1-3 Irene Paredes 31’⚽️
1-4 Ewa Pajor 56’ ⚽️
1-5 Vicky López 64’ ⚽️
2-5 Linda Caicedo 66’⚽️
2-6 Alexia Putellas (P.) 88’ ⚽️

Vídeo |

https://youtu.be/XHcL64mXb7A?is=3hIt3eb4e7bqpfCI

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