El sábado, el corazón de Murcia va a latir con fuerza. No es un sábado cualquiera, no es un partido más; es una cita que huele a oportunidad, a declaración de intenciones, a urgencia. El conjunto murciano se prepara para recibir al Madrid CFF, un equipo que también viene de heridas recientes, de derrotas inesperadas, de esa sensación que todos los equipos conocen: el peso de no rendir al nivel esperado.
En las calles, los cafés, en la plaza principal, el murmullo ya anticipa la emoción: se habla del partido, de la racha, de la posibilidad de un cambio de rumbo. El Estadio se vestirá de gala, aunque la galería de emociones será variada: desde la ansiedad hasta la esperanza más intensa. Porque los aficionados saben que este partido puede marcar un antes y un después.
El Murciano llega con cuatro partidos consecutivos sin ganar —un empate y tres derrotas— y ocupa la 13ª posición con 9 puntos, apenas cuatro por encima del descenso. La clasificación refleja más que números: refleja tensión, responsabilidad, presión. Cada balón perdido, cada decisión incorrecta, cada error de coordinación pesa más que en cualquier otro partido.
Pero hay algo que los números no reflejan: la capacidad de reacción de un equipo que todavía cree en sí mismo, que sabe que las dinámicas pueden romperse de un instante a otro, y que la épica surge en los momentos más inesperados.
Jovi García, el entrenador murciano, sabe que este partido no es solo cuestión de estrategia; es un desafío emocional. Las bajas de Nuria Martínez, Judith Caravaca, Elsa Santos y Ana Velázquez suponen un golpe en la estructura del equipo. Cuatro jugadoras esenciales, cuatro piezas que dan equilibrio, velocidad, solidez y creatividad. Su ausencia obliga a García a reconfigurar líneas, a improvisar, a confiar en la profundidad de la plantilla.
El equipo necesita recuperar su versión más competitiva. Esa que en el inicio de temporada sorprendió, que peleaba cada balón como si fuera el último, que convertía la intensidad en arma y la solidaridad en fortaleza. Enfrentarse al Madrid CFF es una oportunidad para recuperar identidad, para demostrar que la mala racha es solo un capítulo, no un destino.
El Artés Carrasco tiene que jugar con corazón y cabeza, y en estos partidos la mentalidad lo es todo. Necesitan un inicio fuerte, presión alta en momentos clave, dominio territorial y concentración máxima en cada transición defensiva. La grada jugará un papel decisivo: el ruido, los aplausos y los gritos de ánimo serán un motor emocional que puede inclinar la balanza.
rival no llega menos motivado. El Madrid CFF ha perdido por primera vez en casa esta temporada en dos partidos consecutivos, un golpe que ha puesto a prueba la moral del grupo. Pero no hay duda de su calidad: velocidad, precisión, movilidad y verticalidad definen su estilo.
A pesar de las ausencias de Freja Siri, Nerea Sánchez y Anita Marcos, jugadores claves en la distribución y la ofensiva, el equipo mantiene su filosofía: presión alta, transiciones rápidas, búsqueda constante del error rival y finalización inmediata. La baja de estas jugadoras obliga a los técnicos a buscar alternativas, pero también abre la posibilidad de que surjan nuevos protagonistas, jugadoras que puedan sorprender con un rendimiento inesperado.
El Madrid CFF es, por esencia, un equipo que nunca se rinde, que transforma la presión en energía, que convierte cada balón perdido en oportunidad de atacar. Por eso, aunque llegan con dudas, también llegan con convicción.
El historial entre ambos equipos no está a favor del cuadro azulón, pues en los dos enfrentamientos previos fueron las de Fuenlabrada las que se llevaron el gato al agua amén de 0-3 y un 6-2, con remontada incluida, y que del Madrid CFF (0-3 y 6-2). Un dato frío que, sin embargo, puede jugar en dos direcciones: generar temor o encender la motivación.
Los números no cuentan toda la historia. El fútbol no es lineal. Cada partido tiene su propio relato, su propio ritmo, sus propias emociones. Y este sábado, cada minuto será decisivo: cada duelo individual, cada balón dividido, cada balón parado tendrá un impacto emocional que puede cambiar la historia del partido.
Este duelo es más que un juego: es una metáfora de la temporada. La urgencia del Murciano, la herida del Madrid CFF, las ausencias, las estadísticas, el orgullo… todo se traduce en un relato humano de lucha, resiliencia y emoción.
El fútbol femenino español se ve reflejado aquí en su máxima expresión: no solo talento y táctica, sino pasión, fuerza mental y capacidad de renacer.
Murcia no será un escenario pasivo. Cada aplauso, cada grito, cada reacción de la grada será un empujón emocional para el equipo. Los aficionados saben que su energía puede convertirse en un jugador más en el campo, y que los segundos finales, cuando el cansancio pesa, pueden decidir el resultado.
Cada balón, cada acción, cada segundo será una prueba de carácter, resistencia y pasión. Y cuando el árbitro pite el final, habrá pasado mucho más que un partido: habrá pasado una historia que recordará toda la ciudad y que marcará el rumbo de la temporada.
Hay estadios que no entienden de clasificaciones, ni de inercias, ni de estados de ánimo. Hay templos —pocos— que transforman partidos de noviembre en noches de marzo, duelos de barro en epopeyas que marcan temporadas. Riazor, con su mezcla de historia, viento y latidos, es uno de ellos. Y este fin de semana se abre para acoger un choque que desprende el magnetismo de las grandes urgencias: Deportivo Abanca vs. Levante UD Femenino, un duelo que, a estas alturas, ya vale media vida.
Porque no es un partido. Es una necesidad. Para unas, reafirmarse. Para otras, resucitar.
Deportivo Abanca llega a la cita con una frontera dibujada a fuego: 7 puntos, justo los mismos que marcan la permanencia, con solo dos de colchón sobre el infierno del descenso. No es ventaja; es un paracaídas medio roto. Pero en A Coruña hay algo que no se está rompiendo: la convicción.
Fran Alonso, técnico de verbo templado y mirada larga, lo dejó claro en rueda de prensa.
“Tenemos que afrontar el partido con confianza porque en realidad, el trabajo que están haciendo las jugadoras es muy bueno.”
Lo dice con credenciales. Lo dice porque lo ve. Lo dice porque, pese a las dificultades, su Depor compite, muerde, corre y se vacía. Pero también lo dice porque sabe que este partido es un punto crítico en la hoja de ruta.
Cuatro piezas que en un equipo que vive al límite pesan más que en cualquier otro. Cuatro nombres que obligarán a reinventarse, a mezclar jóvenes y veteranas, y a pedir un esfuerzo más a un bloque que ya ha demostrado compromiso férreo.
El Depor, sin embargo, tiene una arma que no figura en los partes médicos ni en las fichas técnicas: su gente. Riazor, con su mar a dos pasos y su historia en las paredes. Riazor, que cuando huele debilidad se convierte en un refugio blindado y, cuando percibe esperanza, empuja como un vendaval del Atlántico.
Enfrente llega un Levante UD colista, con apenas 2 puntos, sin victorias y con la sensación de que el traje se ha ido estrechando jornada tras jornada. El equipo granota camina sobre el alambre, mirando abajo y entendiendo que cada semana es un examen de supervivencia.
Por eso la noticia no está solo en la clasificación, sino en el banquillo:
Un cambio que lo altera todo. Porque cuando debuta un técnico, lo hace también una idea nueva, una energía nueva, un discurso que busca encender a un vestuario que necesita creer. Los equipos que cambian de entrenador suelen competir como si se jugaran la final de la Champions. Y el Levante, que aún no ha probado la victoria en el curso, necesita que la chispa llegue ya.
El Levante llega al norte con un libreto desconocido, un plan sorpresa que Fran Alonso todavía no ha visto en vídeo. La incógnita es parte del peligro. Nadie sabe si París apostará por bloque bajo y contragolpe, si meterá líneas adelantadas o si buscará una presión furiosa para intentar descolocar al Depor desde el primer pase. Lo único seguro es que este Levante va a salir mordiendo.
Y el mensaje interno en el vestuario visitante es claro:
“Si no empezamos a sumar ya, luego ya no habrá tiempo.”
Este es el clásico partido que un aficionado neutral marcaría con rotulador rojo. No por nombre, no por glamour: por dramatismo.
El Depor juega para seguir respirando.
El Levante juega para no quedarse sin aire. Si las locales ganan, darán un salto emocional que puede cambiar la trayectoria del curso.
Si el Levante puntúa, se mete definitivamente en la pelea por la salvación.
Si el Levante gana, cambia la Liga.
Es así de sencillo. Y así de duro.
Riazor será un escenario perfecto para una tarde que huele a épica.
Y cuando el Depor juega épicas, el fútbol femenino español suele ganar partidos que se recuerdan.
Pero si hay un equipo herido que quiere levantarse, también suele ser el Levante.
Duelo de urgencias. Duelo de identidad. Duelo de necesidad.
El tipo de encuentro que no decide un título… pero sí una temporada.
El Deportivo Abanca venció por 1-0 al Levante Unión Deportiva en el duelo que abrió la undécima jornada de Liga F Moeve.
Marisa, a pase de Ainhoa Marín, que fue la MVP del encuentro, anotó el único tanto del partido para certificar el triunfo local, y amargar el estreno de Andrés París como nuevo técnico granota.
El duelo llegaba marcado por la angustia. El Levante U.D.colista, encontraba en la figura de Andrés París un nuevo arquitecto para reconstruir una identidad deshilachada.
El Deportivo Abanca, mientras tanto, defendía la permanencia con uñas, dientes y una grada que acompañó desde el primer silbido de María Gloria Planes Terol.
Las granotas salieron valientes, con energía renovada, con ese típico impulso de los equipos que estrenan entrenador. Pero muy pronto quedó claro que Riazor quería que fuera día de Depor, y el partido se tiñó de blanquiazul.
El Depor tocaba, movía y buscaba espacios. El balón merodeaba la portería de Laura Coronado, que tuvo que reaccionar pronto para despejar un envío venenoso al área pequeña. La presión gallega crecía minuto a minuto.
Marisa, siempre presente, siempre inquieta, conectó un testarazo que rozó la opción del primer gol. Y entre ataques y rechaces, Esperanza Pizarro, pura electricidad en las botas, empezaba a encender pequeñas alarmas en la defensa levantinista. Su primer chut —un latigazo que se marchó por encima del larguero— fue un aviso del vendaval que se venía.
El Levante, herido pero no rendido, quiso responder. Eden Le Guilly probó desde lejos, intentando sorprender a Inês Pereira. Fue un disparo más de esperanza que de peligro, pero hizo bajar un silencio leve en la grada. Los partidos de nervios son así: cualquier balón que se acerca al área vale un escalofrío.
Los minutos finales del primer tiempo fueron un asedio en toda regla. El Deportivo atacaba con sentido, con llegada, con ambición. Era un equipo que sabía que los puntos valen oro en el mes de noviembre.
Primero, Laura Coronado realizó una parada en dos tiempos sensacional ante Olaya. Riazor se levantó. Luego, Eva Alonso, providencial, taponó un chut de Pizarro que olía a gol.
Los minutos pasaron y no había manera de resquebrajar el equilibrio y las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con el resultado gafas, quedando todo pendiente de resolución en el segundo y definitivo acto en suelo galaico.
El Depor volvió del vestuario como un martillo pilón que no quería dar opción a las de verde.
Nada más arrancar la segunda mitad, el conjunto gallego aceleró. Olaya Rodríguez probó desde fuera del área con un tiro ajustado que lamió el palo. El Depor jugaba como un equipo que sabe que el gol está cerca.
Y entonces llegó la acción que hizo temblar a medio estadio amén a un disparo con la diestra de la asturiana Érika González que fue pura potencia, pero no encontró puerta a pesar de ser una de esas acciones que pueden cambiar un duelo parejo, pero acabó estrellándose con virulencia en la maderera para dejar al público local sin aliento por unos segundos, la fortuna se alió con las locales.
Las grandes jugadoras no solo aparecen; reaparecen cuando más se necesitan. Y en el minuto 55, Ainhoa Marín, que estaba firmando un auténtico partidazo, dibujó una delicatesen desde la banda zurda y tuvo la templanza de enviar un esférico medido, de color amarillo por ser invierno, hacia una Marisa que armó su pierna derecha y conectó un misil con cierta rabia que hizo estéril la estirada de Laura Coronado y acabó besando las mallas para abrir la lata con el 1-0 en el minuto 56 que fue una obra de arte de la delantera cedida por el Real Madrid que levantó de sus asientos al público de Riazor.
Cinco minutos después, Esperanza Pizarro, en plena inspiración, casi firma uno de los tantos del año: un gol olímpico que se quedó a centímetros de enredarse en la red. Coronado y el viento gallego frustraron una obra maestra que ya se celebraba en la grada, pero la oportunidad se fue al limbo.
Andrés París lo vio claro: o cambiaba algo, o el Depor se adueñaría del partido. Dentro Inés Rizo. Dentro Naolia Traoré. Más pólvora. Más piernas. Más revolución.
Y la revolución, durante unos minutos dio sus frutos y las visitantes dieron un paso adelante en busca de la igualada y dejó hueco a unos últimos diez minutos épicos que fueron puro drama en clave blanquiazul.
El Levante U.D. colgaba centros a la desesperada. Balón por aire, balón por bajo, balón dividido. Todo valía.
Pero este Depor, que a veces sufre, esta vez se hizo fuerte. La defensa —Samara, Raquel, Barth, Paula Novo— fue un muro. Y cuando hubo dudas, Inês Pereira estuvo firme y nada más digno de ser resaltado tuvo lugar antes del final.
Con esta exigua renta, que vale un potosí, el Deportivo Abanca escala provisionalmente hasta la undécima plaza liguera con 10 unidades en su haber, ocho más que un Levante Unión Deportiva que no es capaz de reaccionar con la llegada del míster, Andrés París, sigue siendo colista de la Primera División Femenina 2025-20206.
El nuevo director técnico sabe que tiene por delante una salvación cada vez más utópica, próxima estación, recibir al Fútbol Club Barcelona en Buñol.
Levante UD: Laura Coronado; E. Le Guilly, Alma (N. Traoré, 68’), Teresa, Eva Alonso, Núñez (Inés, 67’), Érika, Dolores, Gabaldón (Alharilla, 68’), R. Carrasco (D. Luque 87’) y Carol.
Árbitra: María Gloria Planes (Murcia). Amonestó a Henar (Depor) y a Dolores, Alharilla y E. Le Guilly (Levante UD) con tarjeta amarilla .
Incidencias: Estadio de Riazor (A Coruña). Jornada 11 de La Liga F Moeve que han jugado el Deportivo Abanca y el Levante U.D. ante 857 espectadores sobre una superficie de hierba natural.
⬜️ La Real Sociedad y el Athletic Club se medirán este domingo 16 de septiembre a las 12:00h en el estadio de Anoeta. Las donostiarras llegan en puestos de Champions, mientras que las bilbaínas lograron el pasado fin de semana su primera victoria del curso. El choque se podrá ver en directo a través de DAZN.
El estadio de Anoeta (Reale Arena ) se vestirá de gala para acoger el derbi vasco entre la Real Sociedad y el Athletic Club este domingo 16 de septiembre a las 12:00h. El duelo se podrá ver por DAZN. El conjunto txuri-urdin está haciendo una magnífica temporada, 3º clasificado en Liga F Moeve con 23 puntos, los mismos que el Real Madrid, y a tan solo cuatro del liderato. El cuadro txuri-urdin únicamente ha cosechado una derrota en los primeros diez partidos ligueros. Además, las de Arturo Ruiz llegan tras sumar tres victorias de manera consecutiva, la última frente al RCD Espanyol (2-3), donde no estuvieron Alazne Estensoro, Nahia Aparicio, Violeta Quiles, Maren Lezeta, Arola Aparicio y Lucía Pardo. Se espera que alguna pueda estar disponible para disputar el derbi vasco.
Por su parte, el Athletic Club no empezó el campeonato liguero de la mejor manera, y tras nueve encuentros seguidos sin ganar, las de Javier Lerga estrenaron su casillero de victorias el pasado fin de semana ante el Eibar (2-0). “Ha sido un gol inesperado, pero con mucha alegría, y con ganas de sumar. Nos ha servido para puntuar”, expresó Ane Campos, una de las goleadoras al acabar el duelo. Un triunfo para afrontar el encuentro ante su eterno rival con buenas sensaciones. Las bilbaínas se encuentran en la 12ª posición con 9 puntos, cuatro por encima del descenso. Se prevé que Estefa sea la única baja para el choque.
La temporada pasada las donostiarras ganaron por 1-0 en la ida, y las bilbaínas se impusieron por 2-0 en la segunda vuelta.
(Fuente: Liga F Moeve)
🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026
📅 Domingo, 16 de noviembre de 2026
🔥 Real Sociedad de Fútbol 🆚 Athletic Club 🔥
⏰ 12:00 horario peninsular
📺 DAZN | Partido de abierto en la app con registro de correo
🔘 Arrula vs Azkona: del FC26 al fuego real de Anoeta .
El derbi vasco ya calienta motores, y las futbolistas: Julia Arrula (Real Sociedad) y Ane Azkona (Athletic Club) han sido las protagonistas de un divertido vídeo, que empieza con la guardameta de Tafalla entrando al césped del estadio de Anoeta. La arquera recibe un mensaje de la delantera navarra retándole a un partido de FC26, que la portera acepta sin dudarlo. Y, por supuesto, las dos jugadoras eligen a los equipos que defenderán este próximo fin de semana. El pique estaba asegurado, y desde los primeros minutos, la delantera del equipo bilbaíno pidió un posible penalti, a lo que su rival no tardó en contestar: “si venga, si venga”, desatando la rivalidad sana entre las dos futbolistas, y la aparición estelar de Txurdin, la mascota del conjunto donostiarra.
Precisamente, la mascota fue la otra gran protagonista de la partida, estando presente durante todo el juego, picando a Ane Azkona, e incluso se atrevió a coger el mando Julia Arrula. La guardameta resignada solo pudo confesar entre risas: “es mejor que yo”. Portera y delantera disfrutaron de un divertido rato gracias a Liga F, demostrando que más allá de la rivalidad, el derbi vasco es diferente al resto de encuentros. Ambas futbolistas volverán a ser rivales este fin de semana, aunque cambiarán los mandos del videojuego por los guantes y las botas para saltar al césped del estadio de Anoeta en busca de conseguir tres puntos de oro que les permitan llevarse el primer enfrentamiento entre ambos equipos del curso liguero.
⚫️ La exseleccionadora nacional estará acompañada por Andrea Segura en la narración, Sandra Riquelme en los comentarios e Irene Pallardó desde el pie de campo del Estadio Olímpico Lluís Companys.
📰 DAZN abre las puertas del Clásico de la Liga F Moeve: una retransmisión legendaria para un duelo que marcará época 📰
La emoción del fútbol femenino español alcanza su punto más alto este fin de semana. DAZN, la plataforma global líder en entretenimiento deportivo, vuelve a situarse en el epicentro de la historia y ofrecerá en abierto este sábado uno de los enfrentamientos más esperados de toda la temporada: el FC Barcelona vs Real Madrid de la Liga F Moeve. Un choque que trasciende el deporte, una cita con la grandeza entre el primer y el segundo clasificado de la máxima categoría, que podrá seguirse con una cobertura sin precedentes, una producción de élite y un despliegue narrativo pensado para que cada espectador sienta el pulso, la intensidad y la magia de un clásico que ya es patrimonio del fútbol femenino mundial.
El espectáculo comenzará a las 15:30 horas, cuando DAZN dé el pistoletazo de salida a una retransmisión especial repleta de análisis, emoción y pasión por el detalle. La previa, extensa y minuciosa, se adentrará en las claves tácticas, los protagonistas y los matices que definen el duelo entre dos proyectos colosales. Cada gesto, cada estadística y cada sensación previa al arranque se transformarán en historia contada con rigor y sensibilidad, mientras la expectación crece minuto a minuto antes de que el balón empiece a rodar en el Estadio Olímpico Lluís Companys.
Durante la retransmisión, las grandes protagonistas del fútbol femenino español pasarán por los micrófonos de DAZN, compartiendo sus emociones y pensamientos desde el corazón de la batalla. Y al término del encuentro, la plataforma ofrecerá treinta minutos de postpartido, con un repaso exhaustivo de las mejores jugadas, las claves tácticas y los momentos que definan la historia de este nuevo capítulo del clásico.
Para una cita de semejante magnitud, DAZN reúne a un equipo de retransmisión de auténtico lujo. La exseleccionadora nacional Montse Tomé, una de las figuras más influyentes del fútbol femenino reciente, se incorpora a la cobertura para aportar su experiencia, sabiduría táctica y visión privilegiada del juego. Su trayectoria como futbolista del FC Barcelona y del Levante UD, unida a su etapa como entrenadora de la Selección Española (2023–2025), convierten su análisis en un auténtico manual de lectura futbolística en directo.
Tomé compartirá micrófono con la narradora Andrea Segura, voz inconfundible de la Liga F, y con Sandra Riquelme, analista y periodista de referencia, cuya sensibilidad y conocimiento del fútbol femenino elevan cada comentario a una pieza de periodismo apasionado. Desde el césped, Irene Pallardó acercará al público la vibración real del encuentro, con declaraciones, reacciones y detalles exclusivos desde el pie de campo del Olímpico.
La experiencia DAZN no se detiene en la pantalla. Los aficionados podrán vivir el partido con la FanZone, una innovadora funcionalidad que convierte cada retransmisión en una celebración compartida. A través de chats en tiempo real, encuestas, emojis, stickers y GIFs, los seguidores del Barcelona y del Real Madrid podrán comentar, debatir y vibrar juntos, como si estuvieran en las gradas del estadio, sintiendo el mismo latido, la misma tensión, la misma pasión.
Cada pase, cada gol, cada parada y cada emoción se amplificarán en una comunidad viva de miles de fans conectados en simultáneo, unidos por un mismo sentimiento: la grandeza del fútbol femenino.
Este sábado, DAZN vuelve a escribir un nuevo capítulo en su compromiso con el deporte femenino y con la visibilidad de las competiciones que están transformando el panorama del fútbol mundial. El Clásico de la Liga F Moeve no es solo un partido: es un símbolo de evolución, de talento y de un futuro que ya es presente.
Montse Tomé comentará el FC Barcelona 🆚 Real Madrid de Liga F Moeve en DAZN
La exseleccionadora analizará el partido en el Estadi Olímpic Lluís Companys🎙️
El duelo entre el FC Barcelona y el Real Madrid promete una tarde de emociones, orgullo y rivalidad, narrada con la excelencia técnica y periodística que distingue a DAZN. Una invitación abierta a todo el público para vivir el Clásico más grande, más intenso y más épico de la historia reciente del fútbol femenino.
Corría el minuto 72 del encuentro ante la Juventus de Turín, correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones Femenina, cuando Andrea Medina, lateral izquierda rojiblanca e internacional española, quedó tendida sobre el césped tras recibir un golpe fortuito en la cabeza. El silencio se apoderó del Centro Deportivo de Alcalá de Henares, y las miradas de jugadoras, cuerpo técnico y afición se centraron únicamente en ella.
El club confirmó posteriormente que la jugadora sufrió un traumatismo craneoencefálico y fue trasladada a un centro hospitalario para someterse a pruebas complementarias, siguiendo el protocolo médico establecido para este tipo de situaciones. En todo momento, Andrea estuvo consciente y bajo el control de los servicios médicos del Atlético, que actuaron con rapidez y profesionalidad.
“Andrea Medina fue sustituida al sufrir un traumatismo craneoencefálico. La futbolista se encuentra bien, pero ha sido trasladada a un centro hospitalario para realizar pruebas complementarias”,
informó el Atlético de Madrid en un comunicado difundido a través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter).
La escena se produjo tras una acción defensiva en la que Medina, fiel a su carácter competitivo y su valentía habitual, se lanzó al suelo para interceptar un pase raso dentro del área. En el intento, una adversaria impactó involuntariamente con ella, provocándole el golpe. Durante unos segundos que parecieron eternos, la futbolista permaneció inmóvil, atendida por los servicios médicos rojiblancos entre la preocupación visible de sus compañeras y rivales.
El público, que llenaba el feudo rojiblanco, contuvo la respiración hasta que Medina fue retirada en camilla entre los aplausos unánimes de los aficionados, que quisieron trasladarle su apoyo con un sonoro “¡Andrea, Andrea!” desde las gradas. En su lugar entró la canterana Lydia Rodríguez, quien recibió el testigo en uno de los momentos más difíciles emocionalmente del choque.
la rueda de prensa posterior al encuentro, Viti, entrenador del Atlético de Madrid Femenino, quiso tranquilizar a los periodistas y a toda la afición colchonera con un mensaje de serenidad:
“Nos han dicho que Medina está bien, eso es lo importante. Ha sido un susto grande, porque verla así sobre el campo te deja con mal cuerpo, pero afortunadamente está estable y en buenas manos”.
El técnico sevillano, que ya demostró su capacidad de liderazgo al frente del Madrid CFF con victorias históricas como la del 2-1 ante el FC Barcelona en el Estadio Fernando Torres, reconoció que el incidente afectó al estado anímico de sus jugadoras en el tramo final del partido.
“Creo que eso sí nos ha apagado un poquito. Son escenas que te tocan, porque todas se preocupan por su compañera. Cuando una de las tuyas cae así, es imposible abstraerse. Te apagas un poco, pero ahora lo que importa es que Andrea esté bien”.
Fuentes cercanas al club han confirmado en la mañana de este jueves que la evolución de Andrea Medina es positiva y que las pruebas realizadas en el hospital no revelan complicaciones graves. La futbolista permanecerá en observación siguiendo las recomendaciones médicas y podría regresar a los entrenamientos progresivamente en los próximos días, dependiendo de su evolución neurológica y física.
La posibilidad de que pueda disputar el próximo compromiso liguero ante el FC Badalona Women, correspondiente a la Liga F Moeve, queda prácticamente descartada, pero tanto el cuerpo técnico como el club han subrayado que la prioridad absoluta es su recuperación completa y sin riesgos.
Andrea Medina, nacida en Sevilla en 2004, se ha consolidado en los últimos meses como una de las piezas más prometedoras del Atlético y de la selección española sub-23. Su carácter alegre, su capacidad de entrega y su firmeza defensiva la han convertido en una futbolista muy querida dentro del vestuario colchonero.
Su evolución constante desde su llegada al club ha sido uno de los grandes motivos de orgullo para la cantera femenina rojiblanca, que la ve como un ejemplo de compromiso y superación.
El vestuario, según ha trascendido, mostró una profunda preocupación y unidad en los vestuarios tras el encuentro.
Desde el club se insiste en un mensaje de tranquilidad y confianza: Andrea está bien, su estado es estable y se encuentra en observación únicamente por precaución. La entidad agradece a la afición el cariño mostrado tanto en el estadio como en redes sociales, donde cientos de mensajes bajo el hashtag #FuerzaMedina han inundado las publicaciones oficiales del Atlético de Madrid.
El propio club quiso cerrar la jornada con un comunicado institucional breve pero cargado de empatía:
“Gracias por todas las muestras de apoyo y cariño hacia Andrea Medina. Nuestra jugadora se encuentra bien y está recibiendo atención médica para su total recuperación. Os mantendremos informados de su evolución. ¡Vamos, Atleti!”.
La imagen de Andrea siendo aplaudida por las 2.000 personas presentes en Alcalá de Henares recordó que, más allá de los marcadores y las estadísticas, el fútbol sigue siendo un espacio de humanidad y solidaridad. La reacción del público, las lágrimas contenidas de algunas jugadoras y el abrazo colectivo tras la reanudación del juego fueron reflejo de una afición madura y unida ante la adversidad.
El susto de Medina sirvió para recordar la importancia de los protocolos médicos en el deporte profesional y el papel crucial de los equipos sanitarios que actúan con rapidez ante cualquier emergencia.
El Atlético de Madrid seguirá informando sobre la evolución de la futbolista en las próximas horas. Se espera que Andrea pueda recibir el alta hospitalaria en breve y continúe con un seguimiento médico específico antes de volver a los entrenamientos. Su regreso a los terrenos de juego dependerá de los informes médicos y de la valoración conjunta del cuerpo técnico y los servicios sanitarios del club.
Mientras tanto, el mensaje desde el entorno rojiblanco es unánime: tranquilidad, prudencia y gratitud. Andrea Medina se encuentra fuera de peligro, arropada por sus compañeras, su familia y toda la afición atlética, que una vez más ha demostrado ser mucho más que una hinchada: una familia que se une en los momentos difíciles.
La serie dramática original de HBO DUNE: LA PROFECÍA comienza la producción de su segunda temporada
Se anuncian los nuevos miembros del reparto Indira Varma, Ashley Walters y Tom Hollander
El rodaje se está llevando a cabo en Hungría, Jordania y España. La primera temporada recibió cuatro nominaciones a los premios Emmy® este año
Ha comenzado la producción de la segunda temporada de ocho episodios de la serie dramática original de HBO DUNE: LA PROFECÍA, de la showrunner Alison Schapker.
Sinopsis de la temporada 1: Desde el vasto universo de DUNE, creado por el aclamado autor Frank Herbert, y 10 000 años antes del ascenso de Paul Atreides, DUNE: LA PROFECÍA sigue a dos hermanas Harkonnen mientras luchan contra las fuerzas que amenazan el futuro de la humanidad y establecen la legendaria orden que se conocerá como Bene Gesserit.
Reparto recién anunciado:
Indira Varma («Coldwater», «The Night Manager», «Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1»).
Tom Hollander («The White Lotus» de HBO, «The Night Manager», «Feud: Capote vs. The Swans»).
Reparto que regresa: Emily Watson, Olivia Williams, Travis Fimmel, Jodhi May, Sarah-Sofie Boussnina, Josh Heuston, Chloe Lea, Jade Anouka, Faoileann Cunningham, Edward Davis, Aoife Hinds, Chris Mason, Shalom Brune-Franklin, Jessica Barden, Emma Canning, Yerin Ha, Barbara Marten y Tessa Bonham Jones.
Créditos: Alison Schapker es la showrunner y productora ejecutiva. Jordan Goldberg, Mark Tobey, Kevin Lau, Monica Owusu-Breen, Matthew King, Scott Z. Burns y Jon Spaihts son los productores ejecutivos junto con Brian Herbert, Byron Merritt y Kim Herbert para el patrimonio de Frank Herbert. Kevin J. Anderson es coproductor. La serie es una coproducción de HBO y Legendary Television, siendo Legendary también productora de la franquicia cinematográfica. DUNE: LA PROFECÍA está inspirada en la novela «La hermandad de Dune», escrita por Brian Herbert y Kevin J. Anderson.
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(Fuente; Liga F Moeve)
rugido de Europa retumba en Alcalá La noche europea vuelve a latir en Madrid. Una de esas veladas que huelen a historia, a desafío y a reivindicación. En la tercera jornada de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League, el Atlético de Madrid recibe a la Juventus de Turín Women en un duelo cargado de matices, simbolismo y destino. Ambos equipos llegan empatados a tres puntos, conscientes de que una victoria puede cambiar el rumbo de su temporada continental… y una derrota, comprometer su futuro en la competición más exigente del continente. Para el Atlético, este encuentro no es uno más. Representa el reencuentro con la grandeza europea, con el eco de aquellas noches donde rozó los cuartos ante el Barcelona o desafió al Wolfsburgo. Para la Juventus, es una cita con su propia historia: consolidar su presencia entre la élite y demostrar que el proyecto que nació en 2017 ya no teme a nadie. Dos trayectorias paralelas que hoy se cruzan Este será el primer enfrentamiento oficial entre Atlético de Madrid y Juventus Women, dos clubes de enorme peso en el fútbol masculino, que ahora buscan imponer su sello en el universo femenino. El duelo también marcará el primer choque del Atlético ante un rival italiano en la Champions, un nuevo capítulo en la expansión europea de las rojiblancas. La Juventus, por su parte, tiene un único antecedente contra un club español: el Barcelona, en la temporada 2019/20. Entonces, el conjunto azulgrana eliminó a las italianas con un global de 1-4 (0-2 en Turín y 2-1 en el Miniestadi). Desde entonces, las bianconere han evolucionado, creciendo temporada a temporada hasta consolidarse como un clásico habitual en Europa. Ocho presencias consecutivas en Champions —desde 2018/19— las avalan. Su techo, los cuartos de final de la 2021/22, donde cayeron con orgullo ante el Olympique de Lyon, futuro campeón. El Atlético, en cambio, vive su primera participación en la nueva fase liga, tras años de competir en el formato de eliminatorias. Su regreso a Europa se selló con un pase agónico ante el Häcken sueco en la tercera ronda clasificatoria: 3-2 en el global, con goles decisivos de Luany y Synne Jensen, la heroína de la prórroga en Alcalá.
El presente: equilibrio tenso y cuentas pendientes Ambos equipos suman tres puntos tras dos jornadas. El Atlético debutó con una goleada de autoridad en Austria (0-6 al St. Pölten) pero tropezó en casa ante el Manchester United (0-1), rompiendo una racha de seis partidos sin perder en Europa. Las rojiblancas no enlazan dos derrotas europeas desde la temporada 2018/19, cuando sucumbieron dos veces ante el Wolfsburgo. La Juventus, por su parte, ha mostrado una versión combativa, pero irregular. Comenzó con un triunfo sólido ante el Benfica (2-1), pero cayó con el mismo marcador ante el Bayern Múnich en Turín. Fuera de casa, su dinámica preocupa: tres derrotas consecutivas en Champions, la última ante las bávaras. Ambos conjuntos saben que la jornada 3 marcará un antes y un después: el ganador saldrá reforzado y con opciones reales de clasificación. El perdedor, en cambio, quedará en una posición comprometida de cara a la segunda vuelta. ⸻ Momento rojiblanco: madurez, ambición y estilo El Atlético llega con impulso en el campeonato doméstico: tres partidos invictas en la Liga F Moeve, incluyendo una victoria contundente por 0-5 ante el DUX Logroño en Las Gaunas. El equipo de Arturo Ruiz ha recuperado sensaciones, ritmo y confianza, con un bloque cada vez más sincronizado en ataque y una defensa que ha ganado solidez. Enfrente estará un bloque rocoso, experimentado y difícil de descifrar. La Juventus, dirigida por Joe Montemurro, llega con un proyecto sólido, basado en una estructura táctica precisa y un bloque nacional reforzado por figuras internacionales de primer nivel. Con Sara Gama liderando desde la defensa, Cristiana Girelli como referencia ofensiva y Julia Grosso como cerebro en la medular, las italianas combinan rigor defensivo con inteligencia en la construcción del juego. Su talón de Aquiles, sin embargo, ha sido la irregularidad fuera de casa: tres derrotas consecutivas como visitante en Champions, en partidos donde los detalles —y los goles en el tramo final— marcaron la diferencia. En la Serie A, las bianconere son sextas con 7 puntos, lejos de la zona de privilegio, pero con la mira puesta en recomponer el rumbo continental. Montemurro sabe que una victoria en Madrid podría cambiar la dinámica de toda la temporada. El Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a ser una caldera. El Atlético ha hecho de su feudo un bastión emocional donde la grada y el equipo laten al mismo compás. Europa siempre trae un aroma especial, una mezcla de ilusión y vértigo que transforma cada balón dividido en un símbolo de orgullo. “Tenemos que sentir que representamos algo más que un club. Representamos el esfuerzo, la gente, la historia, el corazón rojiblanco”, repitió esta semana Viti en la rueda de prensa previa. El veredicto: duelo de ambición y destino Atlético de Madrid y Juventus Women llegan igualadas en puntos, pero separadas por sus estilos. Las españolas, volcadas en la verticalidad, el ritmo y el espíritu colectivo; las italianas, centradas en el control, la pausa y la eficacia. Dos filosofías distintas que se cruzan con la misma urgencia: ganar o complicar la clasificación. Europa no perdona los tropiezos. Cada pase, cada duelo, cada segundo cuenta. Y cuando el árbitro haga sonar su silbato, Alcalá se convertirá en un escenario de epopeya. Porque en noches como esta, el fútbol femenino demuestra que la emoción no entiende de etiquetas ni de fronteras: solo de coraje, historia y corazón.
Europa se prepara para vivir una revolución emocional, visual y deportiva. Una nueva era comienza: la UEFA Women’s Champions League abre su libro de cuentos bajo la luz de un nuevo amanecer… y esta vez, la historia la contará Disney.
Ya no se trata solo de fútbol. Es un viaje de heroínas, de sueños imposibles y de pasión convertida en destino. Desde los campos helados del norte hasta las catedrales del fútbol del sur, cada pase, cada gol, cada lágrima será una pincelada más en un mural de emociones que solo Disney podía iluminar con su inconfundible toque de magia.
Porque si algo ha enseñado el cine de Disney a generaciones enteras, es que los sueños, cuando se persiguen con coraje, se convierten en eternidad. Y el fútbol femenino es, hoy más que nunca, la prueba más pura de esa verdad.
El rugido del público se confunde con los acordes de una sinfonía cinematográfica. Las cámaras capturan la chispa en los ojos de las jugadoras que saltan al césped sabiendo que están escribiendo historia.
Disney no solo ha adquirido los derechos de emisión: ha adoptado el alma del torneo. La UEFA Women’s Champions League será contada como una epopeya moderna, donde la pasión y la esperanza serán los verdaderos protagonistas.
Cada emisión será una película en sí misma.
Cada previa, un prólogo de aventuras.
Cada semifinal, una batalla por el honor.cada final… un clímax de luz, sudor, y gloria.
Y Bajo la firma de Disney, el fútbol femenino adquiere su dimensión definitiva: la emoción universal.
Disney y la UEFA prometen que el espectáculo no se limitará a la pantalla: las niñas del mundo podrán ver reflejado su propio sueño en cada jugadora, en cada historia de superación, en cada sonrisa después de la tormenta.
Porque el fútbol femenino ya no es una promesa: es una realidad mágica.
En esta nueva Champions, los estadios se convertirán en escenarios de luz y esperanza.
Los comentaristas narrarán goles como si describieran escenas inolvidables de una película.
Y las lágrimas de las jugadoras al alzar el trofeo serán el cierre perfecto de un relato de superación, emoción y pureza.
Así, bajo el sello de Disney, el fútbol femenino alcanza su edad dorada.
Porque cada equipo será un reino.
Cada afición, una orquesta.
Y cada jugadora, una heroína destinada a cambiar el mundo.
La UEFA Women’s Champions League ya no solo pertenece al fútbol.
Pertenece a la emoción universal de las historias que nos hacen creer.
Pertenece a la ilusión de las niñas que sueñan con ser campeonas.
(Fuente: UEFA)
Pertenece a todos los corazones que laten al ritmo de un balón que gira con la fuerza de la esperanza.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
Disney presenta: La Liga de Campeonas. Donde los sueños se convierten en historia y esta historia… apenas comienza.
Las noches europeas tiene un halo místico que las haces únicas e irrepetibles, quizá por eso el que les escribe optó por renunciar por noventa minutos a su profesión periodística y dar rienda suelta a su pasión rojiblanca al vivir en encuentro como un aficionado más, todo ello en pro de darle una mejor experiencia al lector, pues sin él nada tendría sentido.
Escuchar en directo el himno de la UEFA Women’s Champions League por vez primera primera desde 2019, crisis sanitaria del Coronavirus de por medio, y unas cuantas temporadas de travesía colchonera por el desierto, provocaron que se me erizase la piel antes del pitido inicial.
Noche grande de Champions en Alcalá de Henares con el Atlético de Madrid empujando desde el balón y una Juventus paciente, de bloque medio y mirada afilada hacia las áreas. Víctor Martín apostó por una salida 3+1 para atraer y progresar por dentro —Ana Vitoria como metrónoma, Menayo y Medina muy altas—, mientras las bianconere alternaron 4-4-2 sin balón con presiones selectivas tras pérdida, protegiendo el carril central y esperando un error que convertir en ocasión.
Desde el pitido inicial, las rojiblancas se enchufaron al partido con una intensidad notable, buscando generar inquietud por banda y colgando balones con frecuencia al área italiana. A los tres minutos llegó la primera gran ocasión: la colegiada señaló penalti por unas manos de Kullberg tras un centro de Lloris, pero el VAR corrigió la decisión y el estadio se quedó con el grito de gol atragantado, había que seguir.
Con el paso del tiempo, el duelo se volvió más áspero y físico, un pulso por ganar metros en cada choque. Juventus avisó con disparos lejanos de Beccari y Pinto que Lola Gallardo atrapó con seguridad.
Y cuando el descanso parecía cercano, llegó el estallido local: el primer tiro a puerta del Atleti acabó dentro. Amaiur, con instinto y precisión supo controlar el esférico dentro del área tras un bote pronto y armó ese rifle que la exjugadora de la Real Sociedad tiene en su pierna para enviar el chut muy cerca de la cepa del poste izquierdo de la derecha. Pedían falta en la acción inicial las jugadoras italianas, pero la colegiada polaca, con ayuda del VAR, dijo que no había suficiente contacto como para anular el gol y el 1–0 abría la lata en el minuto 40 de una primera parte que se puede resumir en una batalla táctica.
Poco le iba a durar la alegría a las de Víctor Martín que tras ver como la afición coreaba al unísono aquello de Amaiur Sarriegui, Amaiur Sarriegui, se vio sorprendido por una falta torpe que cometió Gaby García sobre una jugadora visitante y en la ejecución del libre directo fue la nórdica Godo la que se sacó de la chistera un espectacular derechazo desde la frontal que le quitaba las telas de araña a la portería de Lola Gallardo para hacer estéril la estirada de la sevillana para situar el 1–1 en el tanteador en el minuto 45, segundos antes del entretiempo, tocaba volver a empezar.
El Centro Deportivo de Alcalá de Henares fue testigo de una noche cargada de emociones, de esas que encienden el alma rojiblanca y ponen a prueba la fe de un equipo que vive, sueña y respira bajo el lema que se ha grabado a fuego en su escudo: nunca dejes de creer. Las luces iluminaban la fría noche madrileña mientras las 22 protagonistas saltaban al césped envueltas en un ambiente que mezclaba respeto, ilusión y una sensación casi eléctrica de que algo grande podía suceder.
El tanteador, en tablas al descanso, reflejaba la igualdad de una primera mitad que había tenido de todo: intensidad, orgullo, ritmo europeo y esa pizca de tensión que siempre acompaña los grandes duelos continentales. Las rojiblancas se marcharon al túnel con una sensación amarga, la de haber dejado escapar una oportunidad de oro para golpear primero a una Juventus que venía con galones, jerarquía y experiencia. Pero la historia, como tantas veces en el Atlético, prometía todavía un segundo acto de coraje.
El equipo de Viti salió del vestuario con el alma encendida. Ni un atisbo de resignación: el Atlético fue a morder. Con Lauren Leal y Silvia Lloris firmes atrás, y Ana Vitoria moviendo los hilos en la medular, las locales quisieron volver a tomar el mando del partido desde el balón. La consigna era clara: asediar, presionar, mantener a las italianas lejos del área de Lola Gallardo y buscar el golpe de autoridad que hiciera vibrar al público de Alcalá.
El Atlético comenzó a monopolizar la posesión, empujando con el aliento de sus aficionados, que creían firmemente en la remontada. Las llegadas se sucedían, pero faltaba ese toque final, esa precisión quirúrgica que marca la diferencia en Europa. El reloj corría, las ocasiones se acumulaban… pero el gol se resistía.
Y, como tantas veces en fútbol, cuando el destino parece inclinarse del lado de los que más lo buscan, el guion se tuerce. En el minuto 56, un centro milimétrico encontró la cabeza de Barbara Bonansea, la capitana y alma bianconera, que se elevó como si el tiempo se detuviera. Un testarazo impecable, de manual, directo al fondo de la red. Lola Gallardo voló, pero la pelota ya había elegido su destino.
El 1–2 cayó como un jarro de agua fría sobre las rojiblancas, que veían cómo la Juventus —una de las potencias del viejo continente— se adelantaba con un golpe maestro.
El equipo madrileño, fiel a su espíritu inquebrantable, no bajó los brazos. Apenas unos minutos después, Rosa Otermín, pura chispa y talento de Alcorcón, soltó un disparo desde media distancia que obligó a la guardameta, con paso rojiblanco, Peyraud-Magnin a sacar una mano prodigiosa. La grada rugió: era un aviso, un recordatorio de que el Atlético todavía estaba vivo.
Las rojiblancas siguieron empujando, con Vilde Bøe Risa y Júlia Bartel aportando aire fresco desde el banquillo, mientras Luany y Sarriegi buscaban el desequilibrio por los costados.
Pero la Juventus, curtida en mil batallas, resistió con una solidez casi de acero. Cada ataque local era respondido con contragolpes peligrosos de Beccari y Cambiaghi, que obligaron a Lola Gallardo a multiplicarse bajo palos.
El encuentro entró en un tramo final vibrante, donde la épica volvió a rondar el área italiana. Medina, una de las más firmes en defensa, encendió todas las alarmas al caer tras un duro golpe en la cabeza. El silencio se apoderó del estadio durante unos segundos eternos, hasta que la lateral levantó el pulgar desde la camilla. Aplausos, alivio y un nudo en la garganta. Puro fútbol. Pura humanidad.
Los últimos minutos fueron un asedio sin premio. Portales y Xènia Pérez sumaron energía, pero el gol no llegó. La Juventus, con la serenidad de quien sabe sufrir, supo enfriar el juego y administrar su ventaja. Al final, el pitido de la árbitra cayó como una losa. El Atlético se marchó con el alma herida, pero no vencida. Esta derrota duele, sí, pero no sentencia. Porque si algo caracteriza a este club es que, en su ADN, no existen las rendiciones prematuras.
Europa no perdona los errores, pero siempre da segundas oportunidades. Y en el horizonte rojiblanco aún hay camino por recorrer. El sueño de la Champions sigue vivo, y el mensaje es claro: nunca dejes de creer.
(Fuente: UEFA)
El siguiente episodio de la aventura rojiblanca tendrá lugar en la undécima fecha de la Liga F Moeve, marcada por la celebración de un Fútbol Club Barcelona versus Real Madrid, en este mismo escenario el próximo domingo 16 de noviembre de 2025, desde las 12:00 horario peninsular (TEN TV) frente al F.C. Badalona Women.
Incidencias | Partido correspondiente a la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League que ha jugado el Atlético de Madrid y la Juventus de Turín Women en el C.D. Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.
▪ El F.C, Barcelona – Real Madrid C.F. se jugará el sábado 15 de noviembre a las 16:00 horario peninsular en el Estadi Olímpic Lluís Companys.
🔥 Montjuïc se viste de clásico: Barça–Real Madrid, el duelo que paraliza la Liga F Moeve 🔥
El clásico del fútbol femenino español ya está aquí. Este sábado 15 de noviembre (16:00h), el Estadi Olímpic Lluís Companys volverá a ser el escenario donde las dos potencias del país se miren a los ojos. El FC Barcelona y el Real Madrid CF se citan en la undécima jornada de la Liga F Moeve, en un choque que promete emociones fuertes, historia, y fútbol del más alto nivel.
Y todo, en directo por DAZN, con un despliegue audiovisual sin precedentes para sentir cada detalle del gran partido de la jornada: el primero contra el segundo, el campeón frente al aspirante.
El Olímpic vuelve a ser testigo de un pulso entre titanes. Ambos equipos llegan de competir en la Champions League, y aunque las bajas pesan —Patri Guijarro y Salma Paralluelo en el Barça, Frohms, Tere Abelleira, Antonia, Toletti y Bruun en el Madrid—, el espectáculo está garantizado.
Sobre el césped, Alexia Putellas (133 goles) y Alba Redondo (135), las dos máximas goleadoras históricas de la Liga F Moeve, pondrán nombre y leyenda a un duelo que ya trasciende fronteras. La Balón de Oro y la artillera de oro frente a frente: el pasado y el presente del gol.
La afición blaugrana quiere colgar el cartel de “no hay billetes” y batir récords. En 2023 se rozaron los 38.707 espectadores; un año después, 35.812 presenciaron la primera victoria blanca en la historia del clásico (1-3). Este sábado, la meta está clara: superar esas cifras y revivir una tarde histórica.
Quedan lejos los 91.553 del Camp Nou en 2022, pero el espíritu de aquel día sigue vivo: el fútbol femenino ha cambiado para siempre, y este Barça–Real Madrid lo demuestra cada temporada.
Los dos gigantes también miran al mañana. En el Barça, Sydney Schertenleib (420 minutos), Aïcha Camara (382) y Clara Serrajordi (363) ya tienen ficha del primer equipo, mientras que Carla Juliá y Martine Fenger han debutado en la Liga.
En el Real Madrid, Pau Quesada apuesta por su filial: Noemí Bejarano, Silvia Cristóbal (225 minutos), Adriana Folgado, Irune Dorado e Iris Ashley, autora de dos goles en la competición. Dos estilos, una misma filosofía: creer en la base, competir con el alma.
Este será el vigésimo enfrentamiento entre ambos conjuntos. El balance es rotundo: 18 triunfos del Barça y uno del Real Madrid, precisamente el del último precedente en Montjuïc, aquel 23 de marzo de 2025.
Aquel día, Alba Redondo golpeó antes del descanso, Graham Hansen empató, y en los últimos minutos Weir firmó un doblete para el recuerdo. Ahora, el desafío se reescribe: ¿podrán las blancas repetir la hazaña o devolverán las culés el golpe?
La clasificación arde. El Barça comanda la tabla con 27 puntos, pero su tropiezo ante la Real Sociedad (1-0) reabrió la pelea. El Real Madrid, con cinco victorias consecutivas, se coloca a solo cuatro puntos. Detrás, la Real Sociedad (23 pts), el Atlético de Madrid (21) y el Costa Adeje Tenerife (19) sueñan con la zona Champions. Todo puede pasar. El liderato, el orgullo y la historia están en juego.
Montjuïc se prepara para rugir. Las cámaras de DAZN captarán cada emoción, cada detalle, cada lágrima y cada gol. Porque cuando Barça y Real Madrid se enfrentan, no hay partido más grande.
Es el clásico del orgullo, del talento, del futuro. Y, una vez más, el mundo del fútbol femenino detendrá el reloj para mirar hacia Barcelona.
Hoy, a las 16:00 horas, el canal oficial de YouTube de la Liga F Moeve retransmitirá el Barcelona–Real Madrid correspondiente a la temporada 2024/25. El anuncio, publicado en la cuenta oficial de X (@LigaF_oficial), no es solo una cita deportiva: es una evocación de la grandeza, de la rivalidad, de la historia que se escribe con cada balón dividido entre azulgranas y madridistas.
Y todo ello llega en el momento más simbólico posible: en la semana previa al nuevo Clásico oficial, que se disputará este fin de semana en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Montjuic, por la jornada 11 de la actual temporada de la Liga F Moeve.
Dos pulsos, una historia. Una cita que recuerda de dónde venimos… y otra que define hacia dónde vamos.
Barcelona–Real Madrid femenino ha dejado de ser un partido para convertirse en un fenómeno. Desde aquel primer enfrentamiento histórico de 2020 hasta los duelos de semifinales europeas, finales de Copa y récords de asistencia, cada encuentro entre ambos clubes ha ido construyendo el relato de un fútbol femenino que ya no tiene vuelta atrás: consolidado, profesional, global.
La emisión del clásico de la temporada 2024-2025 en YouTube no es casualidad. Es un gesto de la Liga F Moeve hacia la afición, hacia la memoria colectiva. Un homenaje al espectáculo, al talento y al crecimiento exponencial de un deporte que ya se vive en todas las pantallas y que se respira en cada casa.
Este fin de semana, Montjuic volverá a rugir. El Estadi Olímpic, con su halo histórico y su silueta sobre Barcelona, será testigo del enfrentamiento más esperado del calendario. En una temporada donde el Barcelona mantiene su hegemonía y el Real Madrid busca quebrar la racha y dar el golpe definitivo, el Clásico se alza como el espejo perfecto del momento que vive la Liga F: madurez, rivalidad y ambición.
El Barcelona llega con su fútbol coral, la posesión infinita y la mística de Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y Salma Paralluelo. El Real Madrid, con su disciplina táctica, el talento emergente de Lakrar, el crecimiento de Irune Dorado y la seguridad de Misa Rodríguez bajo palos, quiere escribir una página nueva: la del desafío, la del golpe de autoridad, la del “sí se puede”.
Este no será un partido más. Ningún Clásico lo es. Es la cita donde se cruzan estilos, filosofías y generaciones. El dominio blaugrana frente a la resistencia blanca. El pasado inmediato de títulos contra el futuro que quiere irrumpir. Ambas escuadras saben que cada duelo Barça–Madrid no solo define una jornada, sino que condiciona toda una temporada.
Detrás de cada pase y cada grito de gol, hay una batalla simbólica por la identidad del fútbol femenino español. Y la Liga F Moeve, consciente de ello, amplifica su eco con una estrategia mediática sin precedentes: ofrecer el Clásico anterior en abierto, revivir las emociones del pasado y preparar al público para el espectáculo del presente.
La retransmisión en YouTube no es un detalle menor: es una declaración de accesibilidad, de cercanía, de comunidad. La Liga F Moeve continúa consolidándose como una competición moderna, digital y abierta al mundo. La decisión de reemitir el clásico 24/25 en la víspera de un nuevo enfrentamiento refleja la convicción de su proyecto: el de llevar el fútbol femenino a todos los rincones, a todas las pantallas, a todos los corazones.
Con audiencias en crecimiento, cobertura internacional y un público joven que se identifica con las protagonistas, la Liga F ha conseguido lo que antes parecía utopía: convertir cada partido en un evento social y cada jornada en una fiesta.
Montjuic, catedral temporal del fútbol femenino, se prepara para una tarde de historia.
El Clásico de la temporada 24/25 que hoy revive la Liga F en YouTube fue un compendio de emociones. Goles, intensidad, orgullo, épica. La batalla táctica entre Giráldez y Toril dejó pasajes que ya forman parte de la memoria reciente del fútbol femenino. Ese mismo espíritu será el que vuelva a encender Montjuic este fin de semana.
Los recuerdos laten, las jugadoras crecen, los escudos pesan. Y el público —cada vez más numeroso, más consciente, más entregado— sabe que no se trata de un simple partido: es la representación del avance de un país entero hacia la igualdad deportiva y mediática.
Cada niña que hoy entrena en un campo de fútbol ve en este duelo una referencia. Cada familia que sintoniza el canal oficial ve en la Liga F Moeve una plataforma de orgullo nacional. Cada periodista, cada aficionado, cada club, entiende que detrás de este Clásico hay una causa mayor: la de mantener viva la llama de un fútbol femenino que ha conquistado la atención, el respeto y el futuro.
Porque el fútbol femenino ya no está en construcción: está en plena expansión.
Hoy, el tuit de la Liga F no es solo una invitación a ver un partido en YouTube: es una llamada al sentimiento. Una forma de decir que la historia no se detiene, que las rivalidades crecen, que los estadios se llenan y que las emociones se multiplican.
Este fin de semana, Montjuic no verá solo un Barcelona–Real Madrid. Verá el reflejo de un país que se ha enamorado de su fútbol femenino. Verá a miles de personas vestidas de esperanza. Verá el futuro, con nombre propio: Liga F Moeve.
🌕 La Maldición del Lobishome: La leyenda de Manuel Blanco Romasanta
Dicen que hay tierras donde la niebla no solo cubre los caminos, sino también las almas. Galicia, a mediados del siglo XIX, era un lugar donde la superstición y la fe caminaban de la mano, donde el bosque tenía voz y los ríos guardaban secretos. Fue allí donde nació una historia que aún hoy hiela la sangre y enciende la imaginación: la del lobishome, el hombre lobo gallego, el primer asesino en serie de España y el único caso reconocido de licantropía clínica en nuestra historia. Su nombre: Manuel Blanco Romasanta.
Romasanta vino al mundo en 1809, en un pequeño pueblo orensano, envuelto en un enigma desde su primer aliento. En su partida de nacimiento figuraba como Manuela, pero con el paso de los años su cuerpo desveló una verdad ambigua: aquel niño rubio que todos creían niña era un ser entre dos naturalezas.
La ciencia moderna lo explicaría como hermafroditismo, un cuerpo femenino atravesado por una tormenta de hormonas masculinas. Pero en aquel tiempo, los aldeanos solo veían en él algo distinto, una sombra entre lo humano y lo salvaje. Y las sombras, en la Galicia profunda, nunca fueron bien recibidas.
Manuel creció pequeño de estatura —no llegaba al metro cuarenta— pero grande en inteligencia. Aprendió a leer y a escribir, algo inusual entre campesinos y artesanos de su época. Se casó joven, ejerció como sastre y, tras enviudar, cambió la aguja por los caminos, convirtiéndose en buhonero, vendedor ambulante y conocedor de sendas olvidadas, aldeas remotas y montes donde el silencio pesaba más que el aire.
destino cambió en 1844, cuando fue acusado de matar a un alguacil leonés. Huyó de la justicia y se perdió entre los montes de Galicia y Portugal. Cuando regresó a Allariz, ya no era el mismo. El pueblo lo acogió de nuevo, confiado en aquel hombre pequeño, de palabra fácil y mirada esquiva, que conocía todos los caminos. Nadie imaginaba que en su interior dormía una fiera.
Fue entonces cuando comenzaron las desapariciones.
Manuela García Blanco y su hija fueron las primeras. Buscaban un futuro mejor, una casa donde servir, un horizonte en Santander. Romasanta, siempre servicial, se ofreció a guiarlas. Jamás llegaron a su destino.
Después vinieron Benita García, Josefa García y Antonia Rua. Mujeres humildes, confiadas, que partieron con el “tendero” y nunca regresaron. Algunas llevaban consigo a sus hijos pequeños. Ninguno fue visto con vida de nuevo.
Romasanta volvía al pueblo semanas después con historias de trabajos conseguidos y cartas falsificadas que aseguraban la felicidad de las ausentes. Vendía pertenencias de las desaparecidas, hablaba de viajes, de curas y de caminos, y nadie sospechaba… hasta que la verdad comenzó a oler a muerte.
El rumor corrió como un lamento entre los montes: el “tendero” traficaba con sebo humano, lo vendía en Portugal para fabricar jabones y ungüentos. Había regresado el mito del sacamantecas, el monstruo del folclore, y esta vez tenía nombre y rostro.
Romasanta huyó, pero la luna siempre encuentra a los suyos. El 2 de julio de 1852 fue capturado en la provincia de Toledo y llevado de nuevo a Allariz. Allí, entre muros húmedos y rostros de incredulidad, el hombre confesó.
Reconoció haber matado a nueve de las diecisiete víctimas que se le atribuían.
Pero su defensa fue una de las más insólitas que haya escuchado tribunal alguno.
“No soy culpable, señor juez. Estoy maldito.
La primera vez que me transformé fue en la montaña de Couso.
Dos lobos me rodearon, y al caer al suelo me revolqué tres veces…
Estuve cinco días vagando con los otros dos, hasta que recuperé mi cuerpo.
El que usted ve ahora.”
Así habló el licántropo de Allariz, asegurando que durante años había vivido bajo la maldición, cazando junto a dos lobos que también eran hombres, Antonio y don Genaro, dos valencianos transformados por el mismo destino.
Ante el tribunal, el fiscal le pidió que se transformara allí mismo, pero Romasanta respondió que la maldición había expirado, que ya no podría volver a hacerlo.
El caso, conocido como Causa número 1178: Causa contra el hombre lobo, llenó más de dos mil páginas manuscritas y se convirtió en uno de los juicios más célebres del siglo XIX.
El 6 de abril de 1853 se dictó sentencia.
El tribunal condenó a Manuel Blanco Romasanta a pena de muerte por garrote vil, además de pagar mil reales por cada víctima.
Pero su abogado, desesperado, llevó el caso más allá del entendimiento humano.
Consultó a un supuesto hipnólogo francés, el profesor Philips, quien defendió que Romasanta sufría licantropía clínica, una enfermedad mental que lo llevaba a creerse lobo y lo hacía actuar sin control.
El eco de aquel argumento llegó hasta el Palacio Real.
La reina Isabel II, intrigada por el caso, intervino personalmente y conmutó la pena de muerte por cadena perpetua, para que la ciencia pudiera estudiar al hombre que decía transformarse con la luna llena.
Así, el “hombre lobo gallego” salvó la vida… aunque nunca escapó de su leyenda.
El final de Romasanta se perdió entre rumores y nieblas, como corresponde a los mitos.
Unos dicen que murió en la prisión de Allariz, asesinado por sus compañeros.
Otros, que logró fugarse y desapareció entre los bosques que tanto conocía.
Algunos historiadores afirman que murió en 1863, en una prisión de Ceuta, consumido por un cáncer de estómago.
Nadie lo sabe con certeza, más hay noches en Ourense, cuando la niebla se adhiere a los árboles y la luna se asoma entre las nubes, en que los aldeanos aseguran escuchar un aullido lejano.
Dicen que es el eco del hombre que fue dos veces: hombre y bestia, verdugo y víctima, mito y verdad.
Manuel Blanco Romasanta, el lobishome de Allariz.
Ni los siglos ni la razón han podido silenciar su historia.Porque hay leyendas que no mueren… solo esperan la próxima luna llena.
Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.
El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.
El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.
Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.
El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.
En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.
Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.
El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.
El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.
Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.
El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.
En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.
El partido al detalle |
(Fuente: Liga F Moeve)
🏆 UEFA Women’s Champions League
🔥 Real Madrid C.F. 🆚 París Football Club 🔥
🗓️ Martes, 11 de noviembre de 2025
❤️ Fase de liga | Día de partido
⏰ 21:00 horario peninsular
📺 Disney Plus
🏟️ Alfredo Di Stéfano, Valdebebas
🙌 ¡DÍA DE PARTIDO! · IT’S MATCHDAY! 🙌 🆚 @PFC_feminines 🏆 Women's Champions League ℹ️ Jornada 3 ⏰ 21:00 CET 🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano 📺 Disney+ pic.twitter.com/9BSMwyCxCo
El estadio late como un corazón gigante bajo el cielo nocturno. Cada grito, cada silbido, cada cántico se entrelaza con la brisa, transformando el aire en electricidad pura. Hoy, el Real Madrid y el Paris Football Club no solo juegan un partido: chocan dos mundos, dos estilos, dos historias que convergen en el césped.
Las gradas son un mar de blanco y azul, de pasión y orgullo, y cada bufanda ondea como una bandera de guerra pacífica. Las jugadoras entran al campo y el silencio se rompe en un rugido colectivo, como si la atmósfera misma reconociera la magnitud del momento. Cada pase, cada control, cada carrera es observado con el corazón en la garganta; cada balón disputado parece un latido del propio estadio.
La luz de los focos dibuja sombras épicas sobre el césped, y hasta el aire parece temblar ante la intensidad de lo que está por venir. Esta no es solo una eliminatoria; es un duelo de titanes modernos, un choque de talento, estrategia y voluntad, donde la historia de la Champions se escribe gol a gol, esfuerzo a esfuerzo, épica a épica.
Y en cada esquina del campo, en cada gesto de las aficionadas y aficionados, se siente un mensaje claro: esta noche, el fútbol femenino se transforma en leyenda.
El Estadio Alfredo Di Stéfano se convirtió anoche en un hervidero de tensión y pasión continental, en un escenario donde la UEFA Women’s Champions League volvió a demostrar por qué cada balón disputado, cada regate y cada parada pueden convertirse en historia. El Real Madrid y el Paris Football Club firmaron un duelo bronco, eléctrico y dramático, un partido marcado más por la intensidad que por el fútbol fluido, pero que terminó ofreciendo un final de película: un empate in extremis (1-1) que deja a las blancas invictas y con la sensación de haber sobrevivido a un envite que rozó la derrota.
El primer acto arrancó con la expectación propia de un duelo europeo. La vuelta de Linda Caicedo al once titular de Pau Quesada, tras casi un mes de ausencia, aportó un soplo de aire fresco al ataque madridista. La colombiana, siempre valiente, bajó hasta recibir casi en su propia área y protagonizó los primeros remates del Real Madrid, abriendo grietas en la defensa gala. Sin embargo, el París FC no tardó en mostrar sus credenciales; Clara Matéo, siempre peligrosa por banda, desbordó con velocidad y calidad, poniendo un balón medido para Le Moguedec, que, con todo a favor, no logró concretar la ocasión.
El partido tardó en coger temperatura debido a los constantes parones: Le Moguedec y Picard tuvieron que recibir atención médica en varias ocasiones, y la tensión se palpaba tanto en el campo como en las gradas, donde los 1.179 espectadores no dejaban de vivir cada acción con el corazón en la garganta. Poco a poco, el Real Madrid comenzó a imponerse en el control del juego, con avisos de Alba Redondo y Däbritz, mientras Linda Caicedo brillaba con regates eléctricos que la defensa francesa apenas podía seguir. Un disparo de la colombiana, que se estrelló contra el travesaño, recordó al público el talento que había faltado durante semanas.
Pero en el minuto 41, la balanza se inclinó a favor de las visitantes. Una acción polémica en el área local terminó en penalti: Angeldahl derribó a Scott, y pese a las protestas madridistas por una supuesta falta previa, el VAR validó la decisión. Azzaro no perdonó y colocó el balón junto a Misa, poniendo al Real Madrid contra las cuerdas justo antes del descanso.
41' 𝐁𝐔𝐔𝐔𝐓𝐓𝐓𝐓𝐓𝐓
Lorena Azzaro transforme son penalty et inscrit son premier but en @UWCL 🥰
La primera mitad concluyó con un interminable añadido de nueve minutos, en los que las locales no lograron inquietar a Chavas, que emergió como un muro infranqueable bajo los tres palos.
El segundo tiempo arrancó con cambios tácticos de Pau Quesada: la entrada de Yasmim al lateral izquierdo buscaba oxigenar al equipo y generar mayor presencia ofensiva. Las ocasiones se sucedieron por ambos bandos: Feller perdonó una buena combinación por la derecha, mientras Scott falló un remate que podía haber cambiado por completo la historia del encuentro. Por su parte, Hocine se elevó con precisión en un balón parado colgado por Weir para evitar un disparo de Alba Redondo, manteniendo al París FC con vida en un duelo que cada minuto se hacía más eléctrico.
El reloj avanzaba, pero el gol no llegaba. Alba Redondo volvió a cabecear fuera en un envío lateral de Yasmim, y Pau Quesada apostó por la frescura de Iris Ashley y Athenea. Linda Caicedo, incansable, buscó perforar la defensa gala desde la derecha, colgando un centro que superó a Chavas pero que ninguna compañera pudo rematar. La desesperación y la urgencia se palpaban en cada acción, mientras el Real Madrid buscaba con determinación el empate que rescatara la honra y la tranquilidad de la parroquia madridista.
La épica no tardó en llegar. A punto de cumplirse el minuto 97, cuando los minutos parecían haberse estirado hasta el infinito, Weir cazó un balón suelto tras un bote dentro del área del París FC y con un remate preciso, imposible para Chavas, puso el definitivo 1–1. El Alfredo Di Stéfano estalló en un grito colectivo; un punto salvado en el último suspiro que refleja la perseverancia, el coraje y la resiliencia de un equipo acostumbrado a escribir su propia historia en la élite europea.
Con este empate, el Real Madrid suma 7 puntos y se mantiene a solo dos del líder Olympique de Lyon, proyectando ya la vista hacia el próximo desafío: el Clásico frente al FC Barcelona, que se jugará el sábado 15 a las 16:00 en el Olímpico de Montjuïc. La Champions volverá con otra exigente salida al Emirates Stadium frente al Arsenal, escenario donde el año pasado se truncó el sueño europeo de las blancas, pero donde ahora hay hambre de revancha y épica.