El Alhama Club de Fútbol ElPozo, semifinalista de la Copa de la Reina en 2023, ha protagonizado el bombazo del mercado de invierno en la Liga Profesional de Fútbol Femenino.
La operación se ha rubricado de manera fulgurante e inesperada, dado que la exjugadora del Levante Unión Deportiva se había comprometido con el Club Deportivo Argual de Segunda RFEF hace escasos días y ahora rompe su unión con la escuadra de La Palma.
El CD Argual ha emitido este viernes 30 un comunicado oficial mostrando su decepción con las apenas 24 horas que María José Pérez estuvo ligada a la entidad palmera: «El CD Argual informa que, apenas 24 horas después de su presentación oficial como nueva jugadora del club, María José Pérez comunicó al club y al cuerpo técnico su decisión de aceptar una oferta de otro equipo de la Liga F, poniendo fin de manera unilateral a su vinculación con nuestra entidad. Desde el CD Argual queremos dejar constancia de que, en el momento de su presentación pública, la jugadora había manifestado su compromiso con el proyecto deportivo del club, motivo por el cual se procedió a realizar el acto oficial ante medios de comunicación e instituciones. La entidad considera que esta situación no se ajusta a los valores de respeto, compromiso y responsabilidad que defiende el CD Argual, especialmente hacia las personas que conforman el club, la afición y las jugadoras y cuerpo técnico, que trabajan con honestidad y esfuerzo por el crecimiento del fútbol femenino en La Palma. El CD Argual lamenta profundamente lo ocurrido y el perjuicio causado a la imagen del club, así como a las personas e instituciones que respaldan este proyecto, y desea dejar claro que continuará trabajando con firmeza y seriedad, apostando únicamente por futbolistas plenamente comprometidas con nuestra filosofía y nuestros objetivos. El club no realizará más valoraciones públicas sobre este asunto y centra desde este momento todos sus esfuerzos en apoyar al equipo en la segunda vuelta y en la planificación deportiva de la siguiente temporada», explicaron.
(Fuente: Club Deportivo Argual)
La “17” es una leyenda del Costa Adeje Tenerife Egatesa, actual cuarto clasificado en la Primera División Femenina, del que salió el pasado 27 de enero de 2026, a pesar de tener contrato hasta final de la campaña.
“María José es un símbolo del club; siempre hemos dicho que continuaría hasta que ella quisiera. Estamos encantados. Se lo ha ganado en el campo con su rendimiento, nadie le ha regalado nada y está siendo un gran ejemplo para muchas otras futbolistas jóvenes”, señaló Sergio Baptista, presidente de la entidad, con motivo de la última renovación de la jugadora a finales del pasado curso.
🤍💙 María José Pérez cierra una etapa histórica en el Costa Adeje Tenerife
La leyenda blanquiazul dice adiós al conjunto tinerfeño tras más de una década de entrega, goles, compromiso y pasión por sus colores 🫶🏻
María José es, junto a las hermanas Noelia y Natalia Ramos, una de las grandes supervivientes de la plantilla que inició la andadura del entonces Granadilla Tenerife McDonald’s en la temporada 2013/2014. La ariete fue una de las grandes heroínas del ascenso a la máxima categoría en junio de 2015, al firmar tres goles en dos partidos frente al Real Betis, y se consolidó desde entonces como un referente del equipo tanto dentro como fuera del terreno de juego.
“Ha demostrado en todo momento su máximo respeto y amor por esta profesión, convirtiéndose en una futbolista legendaria”, destaca el comunicado emitido por el club. “Ha escrito para la eternidad su nombre en la historia del fútbol femenino de la isla y del archipiélago”, concluyó la entidad que preside Sergio Batista.
La exjugadora del C.E. Sabadell (2002-2005) puede presumir de ser la más veterana de toda la Liga F Moeve, según datos de nuestro compañero de Marca, David Menayo con 41 años y 314 días, casi nada.
La estrella fue internacional con la Selección Española de Fútbol be categoría sub-19 y ahora se suma al proyecto azulón para intentar conquistar la permanencia.
María José es una delantera de área clásica, con un instinto goleador muy desarrollado y una lectura del juego que le permite anticiparse constantemente a las defensoras. Destaca por su capacidad para atacar el primer palo, su buen timing en el remate y una notable eficacia dentro del área, especialmente con pocos toques. No es una futbolista de grandes alardes técnicos ni de desborde continuo, pero compensa esa carencia con inteligencia táctica, trabajo sin balón y sentido colectivo, ofreciendo apoyos constantes y facilitando la llegada de segundas líneas. Su experiencia le ha permitido evolucionar hacia un perfil más asociativo y de liderazgo, aportando calma, orden y ejemplo competitivo, incluso en contextos de menor protagonismo en minutos.
(Fuente: Alhama ElPozo)
La exjugadora del Tacuense es campeona de la Copa de la Reina en la temporada 2002-2003 cuando vestía la elástica del Levante Unión Deportiva en la por entonces llamada Superliga Femenina y se ha unido con la entidad que preside Antonio García-Águila hasta el próximo 30dejuniode2026, como minino.
(Fuente: Alhama ElPozo)
El debut de la leyenda de las guerreras con las murcianas podría llegar en la jornada dieciocho de la Liga F Moeve en un duelo directo por la salvación entre el Alhama ElPozo y el DUX Logroño que se celebrará el próximo sábado, 31 de enero de 2026, a las 17:00 horario peninsular, en el Francisco Artés Carrasco de Lorca y que emitirá DAZN.
Ha saltado la sorpresa en el Heliodoro Rodríguez López amén del acuerdo alcanzado entre el Club Deportivo Tenerife Femenino y María José Pérez González para llevar a término su desvinculación del Costa Adeje Tenerife Egatesa.
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
La operación ha sorprendido a propios y extraños ya que la dorsal número diecisiete tenía contrato en vigor con la insulares hasta el próximo 30 de junio de 2026.
La canterana del Centre d’Esports Sabadell es una auténtica leyenda viva de las guerreras y parte del escudo de la entidad que preside Sergio Batista, sin lugar a dudas.
La veterana ariete nació en Santa Cruz de Tenerife en 1984 y entiende perfectamente lo que significa el representativo canario al que llegó en 2013.
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
Desde entonces, su nombre quedó ligado de manera inseparable al crecimiento de la entidad, convirtiéndose en una pieza clave del proyecto desde sus cimientos y en una futbolista irrepetible para varias generaciones de aficionados y jóvenes futbolistas que crecieron viendo a la futbolista natural de Añaza.
(Fuente: Laliga)
Uno de los capítulos imborrables de esta historia se escribió en junio de 2015. En una eliminatoria decisiva para el ascenso a la máxima categoría, donde se superó al Real Betis en una fecha ya histórica para el club. Mari Jose fue protagonista absoluta, firmando tres goles en los dos partidos, guiando al equipo hacia un ascenso que marcó un antes y un después en el fútbol femenino canario.
Desde aquel logro, María José Pérez defendió la camiseta blanquiazul en Primera División de manera ininterrumpida, con la única excepción de la temporada 2016/17, en la que militó en el Levante UD. A su regreso, volvió a ser faro y referencia dentro y fuera del terreno de juego, acumulando más de 300 partidos oficiales con el Costa Adeje Tenerife y convirtiéndose en la máxima goleadora histórica del club gracias a 92 dianas, casi nada.
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
Más allá de los números, su legado se mide en liderazgo, profesionalidad y amor por unos colores. Desde su llegada en 2013, Mari Jose ha sido fundamental en la consolidación del proyecto deportivo, formando parte del camino que llevó al equipo hasta la actual Liga F Moeve, y demostrando en cada momento su máximo respeto y amor por esta profesión, convirtiéndola en una futbolista legendaria.
Por cuestiones de agenda deportiva, será la próxima semana cuando María José Pérez y el presidente de la entidad, Sergio Batista, ofrecerán una rueda de prensa conjunta para despedir ante los medios de comunicación para a una futbolista que ha escrito para la eternidad su nombre en la historia del fútbol femenino de la isla y del archipiélago. La entidad blanquiazul se despide de una jugadora que ha sido mucho más: ha sido identidad, ejemplo y orgullo para el club, para Tenerife y para Canarias.
Su huella permanecerá para siempre en la historia blanquiazul y desde el club se le desea la mayor de las suertes tanto en lo personal como en lo profesiones.
Habrá que estar muy pendientes de las redes sociales de la exjugadora del Puebla Extramadura (2006-2008) para saber que camiseta vestirá a sus 41 años, pues aún tiene mucho fútbol en sus botas.
El fútbol no entiende de calendarios, pero sí de símbolos. Y el domingo 18 de enero, a las 12:00 del mediodía, el Heliodoro Rodríguez López volverá a ejercer de altar futbolístico para acoger algo más que un partido de Liga F: el estreno en casa de Yerai Martín como entrenador del Costa Adeje Tenerife. No es un detalle menor. Es, en realidad, el punto de partida de un nuevo relato. Porque cada cambio en el banquillo implica una reescritura tácita del guion. Nuevas jerarquías, nuevas miradas, nuevas palabras en el vestuario. Y también nuevas expectativas en la grada. El Heliodoro, testigo de ascensos, permanencias sufridas y tardes de orgullo insular, abre sus puertas para una cita que mezcla ilusión renovada y exigencia inmediata. Enfrente, además, no llega un rival cualquiera. El Athletic Club, uno de los grandes nombres históricos del fútbol femenino español, aterriza en Tenerife con la seguridad que otorgan los resultados recientes y con la convicción de que este equipo ha recuperado su identidad competitiva. La victoria en el Alfredo Di Stéfano ante el Real Madrid (0-1) no fue solo un triunfo de tres puntos: fue una declaración de intenciones. El estreno de Yerai Martín al frente del Costa Adeje Tenerife no pudo ser más representativo de lo que es este equipo: lucha, resistencia y carácter. El empate (1-1) en Riazor ante el Deportivo Abanca fue un resultado que, sin ser definitivo, dejó sensaciones muy claras. El Costa Adeje compitió. Supo sufrir. Y, sobre todo, mostró una estructura reconocible incluso en un contexto de transición. Ahora, el reto se multiplica. No es lo mismo debutar fuera de casa que hacerlo ante tu gente. No es lo mismo preparar un partido desde la urgencia que hacerlo desde la expectativa. Yerai Martín afronta su primer partido como local con un condicionante claro: el Heliodoro exige valentía, pero también orden. Su discurso, medido y coherente, apunta a una idea clara: recuperar la solidez sin renunciar a la ambición. El técnico es consciente de las limitaciones actuales de la plantilla, especialmente en el apartado físico, pero también sabe que el Costa Adeje Tenerife es un equipo capaz de competir desde la convicción colectiva. En la previa, Mari Jose puso voz al sentir del vestuario con una frase que resume a la perfección el estado emocional del grupo: “Empezar el año consiguiendo los tres puntos en el Heliodoro sería magnífico”. No es una frase grandilocuente. Es, precisamente, lo contrario: una afirmación sencilla, directa, honesta. Pero en esa sencillez se esconde una ambición profunda. Porque el Costa Adeje Tenerife sabe que cada punto en casa es oro. Y porque el vestuario es plenamente consciente de que el margen de error se estrecha a medida que avanza la temporada. La capitana, referencia dentro y fuera del campo, simboliza la continuidad en un momento de cambio. Su liderazgo será clave en un partido donde el componente emocional puede jugar un papel determinante. El contexto deportivo no es sencillo. La enfermería condiciona, una vez más, la preparación del encuentro. María Estella, Pisco, Aithiara Carballo, Ariana Arias, Carlota Suárez e Iratxe Pérez no estarán disponibles para este compromiso. Seis ausencias de peso que obligan a ajustar piezas y redefinir automatismos. A esta lista se suma una situación especialmente delicada: Violeta Quiles, que continúa ganando ritmo competitivo tras superar una grave lesión de ligamento cruzado. Su presencia, aunque aún limitada, es una esperanza a medio plazo más que una solución inmediata. La gestión de los esfuerzos será clave. Yerai Martín deberá hilar fino, equilibrar intensidad y prudencia, y confiar en una plantilla que ha demostrado, en más de una ocasión, que sabe sobreponerse a la adversidad. Si el Costa Adeje Tenerife busca consolidar un nuevo camino, el Athletic Club llega al Heliodoro en plena reafirmación. El conjunto bilbaíno ha recuperado esa sensación tan característica de equipo incómodo, competitivo y solidario. Un bloque que no concede nada y que sabe aprovechar sus momentos. La victoria en el Di Stéfano ante el Real Madrid fue un punto de inflexión. No solo por el rival, sino por la forma. Un partido trabajado, maduro, en el que el Athletic supo interpretar cada fase del juego. Tras el encuentro, Javi Lerga fue claro: “ “El equipo está compitiendo muy bien. Somos capaces de ganar a cualquiera”. No todo son buenas noticias para el conjunto rojiblanco. Adriana Nanclares, una de las piezas clave, es duda tras retirarse lesionada en el último compromiso. Su presencia o ausencia puede alterar el plan inicial del Athletic, especialmente en la salida de balón y en la organización defensiva. Además, Irene Oguiza, Estefa, Patricia Zugasti y Jone Amezaga serán bajas confirmadas. Ausencias que obligan a reajustes, pero que no merman en exceso la competitividad de un equipo acostumbrado a reinventarse desde el colectivo. El partido se presenta como un choque de narrativas. El Costa Adeje Tenerife, desde la necesidad de sumar y la ilusión de un nuevo comienzo. El Athletic Club, desde la seguridad que otorga el trabajo bien hecho y los resultados recientes. Será un duelo donde la gestión de los tiempos resultará decisiva. Donde cada transición puede marcar diferencias. Donde el Heliodoro puede convertirse en un aliado fundamental si el equipo local consigue engancharse pronto al partido. encuentro ante el Athletic Club marcará el regreso del Costa Adeje Tenerife Egatesa y de su afición al Heliodoro Rodríguez López en este 2026. Una cita especial para volver a disfrutar del equipo en casa, para la que el club ha puesto en marcha una promoción destinada a los abonados del CD Tenerife y de La Laguna Tenerife, quienes podrán acceder de forma gratuita al partido mostrando su carnet en los accesos de la grada que elijan, tanto en Tribuna como en San Sebastián. Las localidades para el público general ya están a la venta a través de la web oficial del CD Tenerife Femenino y de Tomaticket, con precios de 6 euros en San Sebastián Baja y 12 euros en Tribuna Baja. Asimismo, el día del encuentro las taquillas del Heliodoro Rodríguez López abrirán desde las 8:00 horas para la venta presencial, con precios de 7 y 13 euros, respectivamente. Desde el club se recuerda que los fieles blanquiazules abonados al CD Tenerife Femenino pueden acceder con su abono de la temporada, como es habitual en cada jornada de Liga F Moeve y hace un llamamiento a la afición tinerfeña para que se una y contribuya a generar un gran ambiente en las gradas, apoyando al equipo en un duelo señalado en el calendario y determinante para comenzar con buen pie la segunda vuelta de la competición.
La derrota del Atlético de Madrid (0-1) en Alcalá de Henares frente al Espanyol de Barcelona habría una ventana de oportunidad para las guerras del Costa Adeje Tenerife Egatesa en la lucha por entrar en Europa, pero las insulares recibían a un Athletic Club que estaba envalentonado tras haber ganado al Real Madrid (0-1) en Valdebebas, por lo que su misión no era nada sencilla.
El Heliodoro Rodríguez López amaneció ese día con una de esas atmósferas que no necesitan ser explicadas, solo respiradas. El cielo de Santa Cruz, limpio y abierto, parecía haberse puesto de acuerdo con el césped para anunciar que allí iba a suceder algo importante, algo que iba más allá de una simple decimosexta jornada de Liga F Moeve. No era una final, no había títulos en juego, pero sí había identidad, orgullo, memoria y una necesidad casi visceral de dejar huella. El Costa Adeje Tenerife y el Athletic Club se citaban en un escenario histórico, cargado de simbolismo, donde cada partido femenino es también una reivindicación silenciosa, un paso más en la consolidación de un proyecto que ha aprendido a competir sin complejos.
Desde mucho antes del pitido inicial, el estadio ya transmitía esa sensación de partido grande. No por el ruido ensordecedor, sino por el murmullo constante, por la manera en la que la afición local ocupaba su sitio con una mezcla de calma y expectativa, consciente de que el equipo había crecido, de que ya no se trataba solo de resistir ante gigantes históricos, sino de mirarlos de frente. Enfrente estaba el Athletic Club, un nombre que pesa, que arrastra tradición, carácter competitivo y una forma muy reconocible de entender el fútbol femenino: intensidad, rigor, fe hasta el último segundo. Las bilbaínas llegaban con la intención de imponer su ritmo, de hacer del partido un ejercicio de constancia y presión. El Tenerife, en cambio, estaba preparado para convertir el Heliodoro en su territorio emocional.
Cuando la colegiada señaló el inicio, apenas habían pasado unos segundos cuando se entendió que el guion no iba a ser conservador. No hubo fase de estudio, no hubo tanteo. El Costa Adeje Tenerife salió como salen los equipos que creen en lo que hacen, que han interiorizado automatismos y que juegan con la convicción de que cada balón dividido puede ser una oportunidad para golpear primero. Apenas dos minutos marcaba el cronómetro cuando llegó el primer aviso, y no fue una acción aislada, sino una declaración de intenciones.
Sakina Diki, eléctrica desde el primer contacto, recibió el balón en banda con espacio para pensar, algo que el Athletic pagaría caro durante toda la tarde. La atacante levantó la cabeza, midió la llegada de Paola Hernández desde segunda línea y ejecutó el pase con la precisión de quien entiende el fútbol no solo como desborde, sino como lectura del tiempo. Paola controló con templanza, acomodó el cuerpo y se sacó un derechazo seco, violento, de esos que nacen del convencimiento. El balón se perdió rozando el palo de la meta defendida por Olatz Santana, lo suficiente para que el estadio contuviera el aliento y para que el Athletic entendiera que allí no iba a haber concesiones.
La respuesta bilbaína no tardó en llegar, porque si algo define al Athletic es su capacidad para reaccionar sin dramatismos. Clara Pinedo se filtró dentro del área tras una jugada bien trenzada y probó fortuna con un disparo que llevaba intención, pero se encontró con una Noelia Ramos segura, firme, transmitiendo tranquilidad desde la portería. Poco después, Maite Valero conectó un testarazo que obligó de nuevo a la guardameta local a intervenir, esta vez atrapando el balón con solvencia, como quien quiere dejar claro que la portería tenía dueña.
El partido entró entonces en una fase de igualdad máxima, de intercambio de golpes sin que ninguno lograra imponer un dominio absoluto. El balón viajaba con velocidad, las disputas en el centro del campo eran intensas y cada recuperación se celebraba como un pequeño triunfo. El Athletic intentaba avanzar con juego interior, buscando la movilidad de sus centrocampistas, mientras el Tenerife apostaba por la verticalidad, por explotar las bandas y por activar constantemente a Sakina Diki, que comenzaba a convertirse en un problema irresoluble para la defensa visitante.
Y entonces, en el minuto 18, llegó la jugada que cambió el partido, esa acción que suele pasar desapercibida en los resúmenes rápidos pero que en realidad es el origen de todo. Natalia Ramos, omnipresente, leyó una intención en el centro del campo, anticipó el pase y robó un balón que no parecía especialmente peligroso. Pero el fútbol, como la vida, se decide muchas veces en esos gestos mínimos. Natalia levantó la cabeza apenas una fracción de segundo y encontró a Sakina Diki abierta en banda, con metros por delante y el tiempo justo para pensar.
La atacante no dudó. Avanzó, fijó a su defensora y, en el momento exacto, metió un centro al punto de penalti. No fue un centro bombeado ni desesperado, fue un envío tenso, medido, diseñado para que alguien llegara desde atrás. Y allí apareció Paola Hernández. La centrocampista, que ya había avisado dos minutos antes, controló el esférico con una serenidad impropia de un área abarrotada, se perfiló y conectó un derechazo limpio, directo, que se coló en el fondo de la red. No hubo rebote, no hubo dudas. Gol.
El Heliodoro estalló. No de forma atronadora, sino con esa explosión contenida que nace del orgullo, del reconocimiento a una jugada bien ejecutada, a un plan que funciona. Paola Hernández, que acabaría siendo la MVP del encuentro, levantó los brazos mientras sus compañeras la rodeaban. El 1-0 no era solo una ventaja en el marcador; era la confirmación de que el Tenerife estaba preparado para mandar en el partido.
Tras el gol, el Athletic trató de reaccionar. Sara Ortega asumió responsabilidades, pidió el balón y buscó generar peligro desde la frontal, pero se encontró una y otra vez con una zaga local bien plantada, sólida, compacta, que no concedía espacios. Clara Pinedo volvió a intentarlo con un disparo lejano, buscando sorprender, pero sin fortuna. Mientras tanto, Olatz Santana tuvo que emplearse a fondo para evitar el posible doblete de Paola Hernández, demostrando que, pese al marcador, el Athletic seguía vivo.
El tiempo avanzaba y el Costa Adeje Tenerife gestionaba la ventaja con inteligencia. No renunciaba al ataque, pero tampoco se desordenaba. Cada balón era jugado con sentido, cada repliegue se hacía en bloque. Cuando la colegiada señaló el final de los primeros cuarenta y cinco minutos, el 1–0 campeaba en el marcador como una promesa de algo mayor, como el primer capítulo de una historia que todavía estaba lejos de terminar.
Y lo que estaba por venir convertiría aquella tarde en una de esas que se recuerdan durante años.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor del Costa Adeje , pero todo estaba abierto de cara al segundo tiempo en Santa Cruz de Tenerife.
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El gol de Paola decanta al descanso el encuentro a favor de las locales en el Heliodoro.
La segunda mitad comenzó sin ruido artificial, sin necesidad de proclamas grandilocuentes, pero con una certeza silenciosa que se percibía tanto en el césped como en la grada: el partido estaba vivo, peligrosamente vivo para el Athletic Club, y el Costa Adeje Tenerife lo sabía. No había euforia descontrolada en las locales, no había gestos de conformismo. Había, en cambio, una concentración casi quirúrgica, esa que distingue a los equipos que entienden cuándo un partido puede romperse y cuándo conviene tensarlo un poco más antes de asestar el golpe definitivo.
Desde el banquillo, el cuerpo técnico del Tenerife movió ficha con rapidez. Cinta Rodríguez entró por Fatou Dembele, una sustitución que no buscaba alterar el dibujo de manera radical, sino reforzar una idea muy concreta: sostener el bloque defensivo sin perder salida limpia de balón. Era una decisión de madurez competitiva, de equipo que sabe que defender bien también es una forma de atacar, porque obliga al rival a exponerse, a adelantar líneas, a asumir riesgos que luego pueden convertirse en oportunidades mortales.
El Athletic Club salió decidido a cambiar el signo del encuentro. No podía permitirse especular, no podía esperar a que el partido se le escapara entre los dedos. Las bilbaínas adelantaron metros, aumentaron la presión y comenzaron a cargar el juego hacia el área local con mayor frecuencia. Sin embargo, el primer aviso serio de la segunda parte volvió a llevar sello canario. Natalia Ramos, siempre atenta, se animó con un disparo que se marchó directamente al lateral de la red, una acción que, sin ser gol, volvió a sacudir emocionalmente el partido, recordándole al Athletic que cualquier despiste podía resultar fatal.
En la otra área, el duelo de hermanas vivía uno de esos capítulos que solo el fútbol puede regalar. Daniela Agote encontró espacio para armar el disparo, buscó el palo largo con intención, y allí apareció Noelia Ramos, volando, estirando el brazo con una mano prodigiosa que evitó el empate. Fue una parada de esas que no solo detienen un balón, sino que refuerzan la moral de todo un equipo. La grada lo entendió al instante y respondió con aplausos largos, sentidos, conscientes de que aquella intervención podía marcar el rumbo de lo que estaba por venir.
El partido se convirtió entonces en un toma y daca constante. El Athletic empujaba con corazón, con fe, con la determinación de quien se niega a aceptar una derrota sin luchar. El Tenerife, lejos de replegarse en exceso, aceptaba el intercambio, confiando en su velocidad, en su capacidad para castigar cada pérdida.
Elba Vergés se erigió en una figura clave bajo palos cuando evitó el tanto de Sara Ortega con una intervención decisiva, demostrando que la concentración defensiva local era total, absoluta.
Y cuando el Athletic parecía empezar a encontrar resquicios, cuando el partido se tensaba al límite, apareció de nuevo Sakina Diki para recordar que aquella tarde estaba destinada a ser suya. La atacante se internó por banda, desbordó, armó el disparo y vio cómo el larguero escupía un balón que ya se cantaba como gol.
El Heliodoro se levantó de sus asientos, con ese gesto colectivo que mezcla incredulidad y admiración. No había sido gol, pero era una advertencia clara: el segundo estaba más cerca de lo que parecía.
Ese aviso no tardó en convertirse en realidad. Corría el minuto 68 cuando Natalia Ramos, incansable, volvió a cargar el área con un envío que no parecía excesivamente peligroso. El balón flotó, Olatz Santana salió a atraparlo, pero no logró hacerse con él. Fue un instante mínimo, una décima de segundo en la que el fútbol decide castigar. Elba Vergés, atenta, voraz, olió el error y se lanzó sobre el balón con determinación, empujándolo al fondo de la red para hacer el 2–0 que fue el preludio de la goleada.
Ese fue el instante exacto en el que el partido dejó de ser una posibilidad abierta para convertirse en una certeza irreversible, el momento en el que el Costa Adeje Tenerife terminó de quebrar cualquier resistencia emocional del Athletic Club. No llegó desde la prisa ni desde el desorden, sino desde la lectura perfecta del contexto, desde esa intuición que solo tienen los equipos que saben cuándo acelerar y cuándo golpear.
La jugada nació con el Athletic intentando estirarse, buscando con más corazón que claridad un gol que las devolviera al partido. Ese pequeño paso adelante, esa necesidad de arriesgar, fue el espacio que el Tenerife llevaba esperando desde hacía minutos.
El balón cayó en zona intermedia, se movió con rapidez, sin conducción innecesaria, hasta llegar a Koko. La atacante recibió de espaldas, sintiendo la presión a su alrededor, y en lugar de forzar, hizo lo más difícil y lo más inteligente: levantar la cabeza en medio del caos.
En ese instante apareció Aleksandra Zaremba. No irrumpió con estridencia, no pidió el balón a gritos; simplemente atacó el espacio con una carrera limpia, diagonal, perfectamente sincronizada con el gesto de su compañera. Fue un movimiento de delantera pura, de futbolista que entiende que los goles se fabrican un segundo antes de tocar el balón. Koko filtró el pase con suavidad, preciso, rompiendo la línea defensiva del Athletic, que llegó tarde, descompuesta, consciente ya de que algo se había roto.
Zaremba controló con el cuerpo orientado hacia portería, sin perder velocidad, sin permitir que la duda entrara en la jugada. Olatz Santana intentó achicar espacios, salir con valentía, pero el destino de la acción ya estaba escrito. La delantera del Tenerife levantó ligeramente la mirada, lo justo para elegir, y definió con frialdad absoluta, colocando el balón lejos del alcance de la guardameta vasca para poner el 3-0 en el minuto 85 de juego.
El Athletic Club empezó a dar síntomas de cansancio después de haber jugado y ganado entre semana al Real Madrid, dejándose ir en el tramo final de manera evidente.
El 4-0 llegó cuando el partido ya había entrado en esa fase en la que el tiempo parece detenerse para el equipo que manda y acelerarse para el que sufre, cuando cada posesión del Costa Adeje Tenerife se convertía en una amenaza y cada intento del Athletic Club nacía con la sensación de ser el último. No fue un gol fruto del exceso ni de la relajación del rival; fue, una vez más, la consecuencia directa de un equipo que entendió que no debía bajar el ritmo, que la ambición también es una forma de respeto.
La jugada se gestó sin estridencias, como tantas otras durante la segunda mitad. El balón circuló por el centro del campo, con apoyos cortos, con paciencia, obligando al Athletic a bascular, a correr detrás de una sombra. En ese vaivén constante apareció Koko, que hasta ese momento ya había dejado huella en el partido con su participación decisiva en el tercer gol. Recibió en una zona aparentemente inofensiva, con metros por delante y una defensora intentando perfilarla hacia fuera.
Koko no se precipitó. Condujo unos pasos, levantó la cabeza y leyó el espacio con una claridad que solo tienen las futbolistas que están completamente conectadas con el partido. El Athletic trató de cerrar líneas, de achicar espacios a la desesperada, pero el desgaste ya era evidente. Y en ese contexto, Koko decidió que era su momento.
Armó el golpeo con determinación, sin necesidad de demasiada carrera previa, buscando sorprender más que potencia. El disparo salió limpio, tenso, viajando hacia la portería con una trayectoria que mezclaba intención y convicción. Olatz Santana reaccionó, se estiró, intentó llegar, pero el balón la superó y terminó alojándose en el fondo de la red.
El 4-0 cayó como una sentencia definitiva. No hubo protestas, no hubo gestos de incredulidad. Solo la constatación de que el Costa Adeje Tenerife estaba firmando una de esas tardes redondas en las que todo fluye, en las que cada decisión parece la correcta. Koko celebró con rabia contenida, señalando al cielo, abrazada por sus compañeras, consciente de que aquel gol era el premio a una actuación completa, generosa, decisiva.
En la grada, el aplauso fue largo, sostenido, casi agradecido. Porque el 4-0 no era solo un número más en el marcador en el 92 de encuentro. Era la confirmación de una superioridad aplastante, el reflejo de un equipo que no se conformó con ganar, que quiso dominar hasta el final, que entendió que el fútbol, cuando se juega así, también puede ser una celebración colectiva.
El 5-0 fue mucho más que el último gol de la tarde. Fue el epílogo perfecto, el cierre emocional de un partido que ya se había convertido en relato, en memoria, en algo que trascendía lo estrictamente deportivo. Llegó cuando el encuentro ya estaba decidido, sí, pero precisamente por eso adquirió un valor distinto, casi simbólico, porque habló de superación, de regreso y de justicia futbolística.
La jugada comenzó lejos del foco inmediato del área, con el Costa Adeje Tenerife moviendo el balón con calma, sin prisa, como quien sabe que el tiempo ya juega a su favor. En ese contexto apareció Violeta Quiles. Su presencia sobre el césped ya era una historia en sí misma. Volvía a competir tras superar una durísima lesión de cruzado, y cada toque suyo tenía algo de celebración íntima, de victoria personal. Cuando recibió el balón, no forzó, no buscó el aplauso fácil. Hizo lo que había hecho siempre: jugar sencillo, jugar bien.
Violeta levantó la cabeza y vio el desmarque de Iratxe Pérez. Fue un movimiento limpio, honesto, atacando el espacio con determinación, creyendo en la jugada incluso antes de que el pase existiera. El envío de Quiles fue preciso, medido, con la fuerza justa para romper la línea defensiva y dejar a su compañera en ventaja. No fue un pase espectacular, fue algo mejor: fue el pase correcto.
Iratxe controló con calma, sin que el peso del marcador ni del momento la empujara a precipitarse. Olatz Santana salió a su encuentro intentando achicar, pero ya no había margen para la reacción. La delantera del Tenerife definió con serenidad, colocando el balón lejos del alcance de la guardameta, sellando el 5–0 ya sobre el 97 con un gesto técnico tan sencillo como definitivo.
Cuando el balón cruzó la línea, el Heliodoro reaccionó de una manera especial. No fue solo alegría; fue emoción. Las compañeras corrieron hacia Iratxe, pero también hacia Violeta, conscientes de lo que significaba esa jugada, ese pase, ese gol. Había abrazos largos, miradas cómplices, sonrisas que hablaban de todo lo vivido para llegar hasta allí.
El 5-0 no fue una humillación para el rival ni una exageración del resultado. Fue un cierre justo, humano, casi poético. El gol que resumió una tarde perfecta y que dejó claro que aquel Costa Adeje Tenerife no solo había ganado un partido: había escrito una historia.
Con esta gran alegría para el conjunto insular, que quizá era difícil de pronosticar, el Club Deportivo Tenerife suma ya 28 unidades que le permiten adelantar al Atlético de Madrid en la tabla y le da crédito al nuevo proyecto que está gestando Yerai Martín y la próxima semana se medirá al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.
El Athletic Club de Javi Lerga tendrá que resetear su mente tras este duro correctivo y se mantendrá octavo en la Liga F Moeve, teniendo por delante un choque de enjundia dentro de quince días en Lezama también ante las pericas, pues ya jugaron su partido de la 17ª fecha de manera anticipada por la celebración de la Supercopa de España.
(Fuente: Liga F Moeve)
📋 Ficha técnica |
Costa Adeje Tenerife Egatesa: 63´), S. Ouzraoui (V. Quiles 83´); Aleksandra (Iratxe 89’); S. Castelló. Ramos; Clau Blanco; Elba; Patri Gavira, Gramagia (Koko Ange 63´)
Árbitra: Beatriz Cuesta asistida por Iria Rosendo y Marta Villanueva; 4ª árbitra Amy Peñalver. Amonestaron a las locales con amarilla: Aleksandra (24´); Fatou.D (32´). Clau Blanco (44´) y a las visitantes: L. Baños (44´). M. Zubieta (64’).
Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de Liga F Moeve, disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López con 1.422 espectadores entre el Costa Adeje Tenerife y el Athletic Club sobre una superficie de hierba natural.
🟫 El Deportivo Abanca y el Costa Adeje Tenerife se repartieron los puntos (1-1) en el estadio de Riazor. Millene Cabral abrió el marcador a los doce minutos de juego, pero Clau Blanco, que fue la MVP del choque, igualó el duelo en la segunda mitad. Yerai Martín debutó en el banquillo del equipo tinerfeño.
Este domingo 11 de enero, a las 12:00 horas, la Liga F Moeve se detiene en A Coruña. No es un partido más. No puede serlo. Deportivo Abanca y Costa Adeje Tenerife se citan en el estadio de Riazor en un duelo que cierra la primera vuelta del campeonato, que marca simbólicamente el inicio real del nuevo año competitivo y que enfrenta a dos equipos con realidades diferentes, pero con una misma necesidad: confirmar quiénes son y hacia dónde quieren ir.
El fútbol femenino español entra en enero con la sensación de que todo está todavía abierto. La clasificación empieza a estirarse por arriba, pero no termina de romperse. Por abajo, cada punto vale oro. En medio, los partidos como este adquieren un peso específico enorme, porque no solo suman o restan en la tabla, sino que construyen estados de ánimo, discursos y futuros.
Riazor será el escenario. Un estadio histórico. Un estadio que, en el caso del Deportivo Abanca, se ha convertido en algo más que una casa: es un refugio, un lugar donde el equipo gallego se transforma, donde se siente fuerte, protegido, competitivo. No es una percepción, son datos. El conjunto coruñés ha conseguido el 92% de sus puntos como local, siendo el quinto mejor equipo de la categoría en casa. Una cifra que define su temporada y que explica por qué cada partido en A Coruña se vive como una oportunidad de oro.
Enfrente estará un Costa Adeje Tenerife que llega en uno de sus mejores momentos del curso, tanto en lo deportivo como en lo institucional, aunque con el vértigo propio de los cambios importantes. El equipo tinerfeño ha perdido solo uno de sus últimos ocho partidos, se ha clasificado para los cuartos de final de la Copa de la Reina y afronta este encuentro con un nuevo entrenador en el banquillo: Yerai Martín, que sustituye a Eder Maestre en un movimiento que ha sacudido el mercado invernal.
Y todo ello en un contexto clasificatorio muy concreto: el Tenerife tenía la opción de engancharse aún más a la lucha por la tercera posición liguera, especialmente después del espectacular 5-5 firmado en Alcalá de Henares por Atlético de Madrid y Real Sociedad, un empate que dejó puntos por el camino de dos rivales directos y que abrió una rendija de oportunidad para el conjunto canario.
“Queremos empezar bien el año. Es el último partido de la primera vuelta. Tenemos mucha confianza en todo el grupo”. Las palabras de Fran Alonso en la previa no son una frase hecha. Son una declaración de intenciones. El Deportivo Abanca sabe que este partido es una frontera simbólica. No define la temporada, pero sí la orienta.
Enero siempre ha sido un mes traicionero en el fútbol. Después del parón, las dinámicas se enfrían, los cuerpos tardan en arrancar, las cabezas aún están en modo vacaciones. Pero también es un mes de oportunidades, de reset, de nuevos comienzos. Y el Dépor quiere que este 2026 (o temporada en curso) empiece con un mensaje claro: en Riazor no se regala nada.
El estadio herculino se ha convertido en uno de los campos más complejos de la Liga F. No solo por el entorno, por la historia o por la presión ambiental, sino por cómo el equipo ha sabido adaptar su identidad a ese escenario. El Deportivo Abanca es un equipo que compite mejor cuando se siente arropado, cuando puede manejar los ritmos del partido, cuando no tiene que asumir riesgos excesivos lejos de casa.
Los números lo avalan: ese 92% de los puntos logrados como local no es casualidad. Es el resultado de una construcción consciente. Fran Alonso ha trabajado para que su equipo entienda Riazor como una extensión de su personalidad: intensidad medida, orden defensivo, aprovechamiento de los momentos y una conexión emocional con la grada que marca diferencias.
No es casualidad que sea el quinto mejor local de la Liga F. Por delante solo aparecen equipos con presupuestos, plantillas y estructuras muy superiores. El Deportivo ha hecho de su estadio una trinchera competitiva.
Deportivo Abanca llega a este partido con la sensación de estar cumpliendo con su hoja de ruta. No sin dificultades, no sin momentos de duda, pero con una coherencia reconocible. El equipo gallego no es exuberante, no presume de fútbol brillante ni de goleadas. Presume de solidez, de compromiso colectivo y de saber quién es.
Fran Alonso ha construido un equipo que entiende el contexto de la Liga F. Un equipo que sabe que cada punto cuenta, que cada error se paga caro y que la supervivencia pasa por minimizar riesgos. Esa filosofía se refleja en su comportamiento como local y visitante, pero especialmente en Riazor.
En casa, el Deportivo se siente con licencia para competir de tú a tú contra casi cualquiera. No porque sea superior, sino porque sabe cómo incomodar. Presiona mejor, ajusta líneas, reduce espacios y encuentra en la grada un impulso emocional que eleva el nivel individual de muchas futbolistas.
El vestuario llega convencido. No hay grandes alardes, pero sí una confianza tranquila. “Tenemos mucha confianza en todo el grupo”, insiste Fran Alonso. No es una confianza basada en rachas, sino en el trabajo diario. En saber que, incluso cuando no salen las cosas, el equipo responde.
Este partido, además, tiene un componente simbólico: es el último de la primera vuelta. Cerrar la primera mitad del campeonato con una victoria en casa sería un golpe anímico enorme. Significaría empezar el año con buen pie, reforzar la idea de fortaleza como local y mirar la segunda vuelta con una base sólida.
el Deportivo Abanca representa la estabilidad y la continuidad, el Costa Adeje Tenerife llega a Riazor como el ejemplo perfecto de equipo en transición… pero con resultados. El conjunto tinerfeño atraviesa un gran momento deportivo: solo una derrota en los últimos ocho partidos, clasificación para cuartos de final de Copa de la Reina y una posición liguera que invita a mirar hacia arriba.
Pero enero no ha sido un mes tranquilo en la isla. Todo lo contrario. El mercado invernal ha traído movimientos importantes, empezando por el banquillo. La salida de Eder Maestre, un técnico con una identidad muy marcada y con un recorrido largo en el club, supuso un punto de inflexión. Su sustituto, Yerai Martín, asume el reto en un contexto exigente.
“Es un paso importante para mí porque es un club grande del fútbol femenino”, afirmó el nuevo entrenador en su presentación. No es una frase menor. Reconoce la dimensión del Tenerife en el ecosistema del fútbol femenino español y la responsabilidad que conlleva sentarse en ese banquillo.
El partido de Riazor será su estreno oficial. No hay mejor ni peor escenario: debutar fuera de casa, en un estadio grande, ante un rival fuerte como local. Es una prueba de fuego inmediata, una oportunidad para empezar a construir su discurso desde el primer día.
Más allá del cambio de entrenador, el Costa Adeje Tenerife llega con una ambición renovada. La clasificación lo permite. Los resultados recientes lo avalan. Y el contexto de la jornada lo invita.
El empate 5-5 entre Atlético de Madrid y Real Sociedad en Alcalá de Henares fue un terremoto emocional en la zona alta de la tabla. Dos equipos llamados a pelear por Europa se dejaron puntos en un partido tan espectacular como caótico. Y ahí apareció el Tenerife, con la posibilidad real de engancharse aún más a la lucha por la tercera posición liguera.
Ese matiz cambia por completo la lectura del partido. No se trata solo de sumar, de mantener la racha o de adaptarse al nuevo entrenador. Se trata de aprovechar una oportunidad. De enviar un mensaje al resto de la liga: el Tenerife está ahí, quiere estar ahí y tiene argumentos para competir.
Ese contexto añade presión, pero también motivación. Las jugadoras son conscientes de lo que hay en juego. Un triunfo en Riazor no solo sería un gran resultado por el escenario, sino un paso adelante en términos de ambición competitiva.
El mercado de invierno ha sido especialmente movido para el Costa Adeje Tenerife. Además del cambio en el banquillo, el club ha vivido ajustes en la plantilla que redefinen su estructura.
Se han producido las salidas de Milagros Martín y Amani, dos futbolistas que formaban parte del núcleo del equipo. Dos perfiles diferentes, pero que dejan huecos que obligan a reajustar roles y responsabilidades dentro del vestuario.
En el capítulo de llegadas, destaca la incorporación de Violeta Quiles, lateral procedente de la Real Sociedad. Una jugadora con experiencia en contextos de alta exigencia, con recorrido por un club que ha competido en Europa y con un perfil que encaja en la idea de un Tenerife más ambicioso.
Su llegada no es casual. Responde a una necesidad táctica, pero también a una intención clara: reforzar el equipo para la segunda vuelta, dotarlo de más alternativas y elevar el nivel competitivo en posiciones clave.
Este Deportivo Abanca – Costa Adeje Tenerife es, en el fondo, un choque de inercias. El equipo gallego se apoya en su fortaleza como local, en la estructura, en el orden. El Tenerife llega impulsado por la dinámica positiva, por la ilusión del cambio y por la ambición clasificatoria.
Tácticamente, se intuye un partido muy medido. El Deportivo no va a regalar espacios. Sabe que el Tenerife tiene talento para castigar a campo abierto. Fran Alonso apostará por un bloque compacto, por cerrar líneas de pase y por explotar los momentos de transición.
El Tenerife, por su parte, deberá gestionar su ansiedad. No es fácil debutar como entrenador en este contexto. Yerai Martín tendrá que decidir cuánto arriesgar, cuánto mantener de la estructura anterior y cuánto introducir de su propia idea. El equilibrio será clave.
Más allá de los puntos, este partido define narrativas. Para el Deportivo, es la oportunidad de reafirmar que Riazor es un bastión, que el equipo compite, que está preparado para una segunda vuelta exigente. Para el Tenerife, es la ocasión de demostrar que el cambio no es una ruptura, sino una evolución; que el equipo puede aspirar a más.
El horario, el escenario, el contexto clasificatorio… todo invita a pensar en un partido con carga emocional. No será probablemente un duelo de ida y vuelta descontrolado. Será un partido de detalles, de momentos, de lecturas.
El encuentro se podrá seguir en DAZN y Movistar+, dos plataformas que siguen apostando por visibilizar la Liga F y que convierten partidos como este en escaparates nacionales. Riazor, con su imagen imponente, es un escenario perfecto para mostrar el crecimiento del fútbol femenino.
La retransmisión permitirá contextualizar el momento de ambos equipos, el debut de Yerai Martín, la fortaleza del Deportivo en casa y la lucha por las posiciones altas. Es un partido que, sin ser un clásico ni un derbi, condensa muchas de las claves de la temporada.
El domingo al mediodía, cuando el balón eche a rodar en Riazor, no solo empezará un partido. Empezará algo más grande: la segunda mitad emocional de la temporada. El Deportivo Abanca quiere empezar el año como terminó el anterior: compitiendo, creyendo, haciéndose fuerte en casa. El Costa Adeje Tenerife quiere confirmar que su gran momento no es casual, que el cambio de entrenador no frena la ambición y que la tercera posición no es una utopía.
Riazor dictará sentencia durante 90 minutos. Y la Liga F seguirá escribiendo su historia, jornada a jornada, partido a partido, con encuentros como este, donde nada es accesorio y todo importa.
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
El duelo |
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
😍 La Liga F vuelve 😍
🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026
✨ Jornada 15 | Día de partido ✨
🔥 Deportivo Abanca vs Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥
Desde el pitido inicial, Deportivo ABANCA demostró que quería dominar el juego en casa. Las locales presionaron con orden, movieron el balón hacia delante con claridad y consiguieron adelantarse pronto gracias a Millene en el minuto 12, que aprovechó una jugada trenzada para batir a la portera Nay Cáceres y así abrir la lata con el 1-0 que daba ventaja a las gallegas.
⚽️ GOOOOOOOOOOOOOL do #DéporABANCA! GO🔵⚪🔵OL de Millene!
Esa diana no solo levantó a la grada, sino que también reforzó la confianza de un Dépor que, tras el parón de mitad de temporada, arrancó el año con ganas de escalar posiciones y respirar más tranquilos en la tabla. El gol fue un guiño a esa ambición, aunque también marcó el momento en el que el partido cambió de ritmo.
Lejos de acusar el golpe, el Costa Adeje Tenerife Egatesa buscó una reacción inmediata y empezó a acumular llegadas al área rival. Gramaglia volvió a generar peligro con un cabezazo que se marchó por el lateral de la portería defendida por Inés Pereira.
Aleksandra puso un balón preciso para la delantera argentina, que no llegó a tiempo para rematar, y en el minuto 32, Natalia Ramos probó fortuna con un disparo que fue directo a las manos de la guardameta local.
En el tramo final de la primera mitad, el encuentro ganó en tensión. En el minuto 45, el técnico del Dépor Abanca solicitó la revisión de una acción en el FVS tras una falta de Patri Gavira, mostrando la tarjeta para pedir la revisión, aunque la colegiada indicó que no había nada punible y ordenó continuar el juego. El primer tiempo se cerró con tres minutos de añadido y ventaja mínima para el conjunto gallego al descanso.
Tras la reanudación, el equipo visitante quería reaccionar en el debut de Yerai Martín después de haber visto como el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de Fútbol habían empatado (5-5) en Alcalá de Henares.
La segunda parte arrancó con protagonismo inmediato del conjunto local. En los primeros veinte segundos tras la reanudación, el Dépor Abanca volvió a generar una acción de peligro, poniendo a prueba a la defensa del Costa Adeje Tenerife Egatesa en el inicio del segundo tiempo.
En el minuto 59, el técnico Yerai Martín solicitó revisión en el FVS tras un agarrón sobre Patri Gavira, reclamando una acción que consideró punible. La colegiada estudió la jugada, pero no señaló nada, permitiendo que el juego continuara mientras el conjunto blanquiazul seguía buscando el empate. La defensa tinerfeña volvió a mostrarse sólida. Patri Gavira se destacó con una acción providencial, evitando el intento del segundo gol de las locales y manteniendo al Costa Adeje Tenerife Egatesa con vida en el partido.
El técnico Yerai Martín realizó el primer cambio en su equipo: entró Koko Ange en lugar de Paola H.D. (66’), buscando refrescar el ataque y aumentar la intensidad ofensiva en los minutos decisivos. La insistencia blanquiazul dio fruto en el minuto 67, cuando Clau Blanco logró igualar el partido amén del 1-1 en el minuto 67 con un gol que encendió la esperanza de las guerreras y despertó la reacción ofensiva del equipo.
Koko Ange activó el ataque blanquiazul, sus internadas con velocidad por banda creaban una y otra vez peligro, fruto de ello, un centro de Aleksandra Zaremba al área pequeña local, lo remataba a bocajarro Gramaglia pero Inés Pereira salvaba in extremis a su equipo. Mari José ingresó al campo en lugar de S. Ouzraoui y en el minuto 88, una falta peligrosa que lanzaba Natalia Ramos supuso el último intento tinerfeño por lograr dar la vuelta al marcador.
Para Deportivo ABANCA, sumar en casa siempre es valioso en la lucha por mantener la categoría y dar confianza al proyecto blanquiazul que actualmente navega en la decimotercera posición de la élite.
Tras un intenso primer partido de 2026, el Costa Adeje Tenerife Egatesa cierra la primera vuelta de competición con un nuevo punto, ya son 25 en total que le permiten estar instalado en la quinta plaza de la Liga F Moeve.
(Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
A pesar de no haber podido sacar rédito del encuentro entre el Atlético y la Real Sociedad de Fútbol, el representativo canario no se rinde a y con la estadística de solo haber perdido un encuentro lejos de la isla, ante el F.C. Barcelona, promete dar que hablar.
El próximo domingo, primer encuentro de la segunda vuelta en casa ante el Athletic Club (12:00 horario peninsular).
(Fuente: Liga F Moeve)
📋 Ficha técnica |
Deportivo Abanca: Inés Pereira, Samara (Paula Novo 46´); Vera; Paula G. Olaya (Redru 73´); Espe Pizarro (Latorre 77´); Millene (Lucía Rivas 45´); Ainhoa M.; Raquel G; Elena (Marina Artero 77´); Lucía M.
Costa Adeje Tenerife Egatesa: Nay Cáceres, Cinta R., Paola H.D. (Koko Ange 66´), S. Ouzraoui (Mari José 80´); Aleksandra; S. Castelló; Ramos; Clau Blanco; Elba; Patri Gavira y Gramagia.
Árbitra: Ainara Andrea Acevedo, asistida en las bandas por Raquel Díaz y Elena Martínez. Amonestaron con amarilla a las locales: Espe Pizarro (16´); Samara (22´), Raquel G. (86´). Para las visitantes: Koko Ange (76´); Mari Jose (89’) con amarilla.
Incidencias: Decimoquinta jornada de Liga F Moeve, disputado en el Estadio Abanca Riazor sobre una superficie de hierba natural.
Goles |
1-0 Milene Cabral 11’ ⚽️ 1-1 Clau Blanco 67’ ⚽️
Vídeo |
⚪🔵 El duelo blanquiazul de la J15 terminó en empate
🟢 La exjugadora delEibar abandona el Heliodoro Rodríguez López tras media temporada y brillará en el conjunto bávaro.
El Club Deportivo Tenerife Femenino, semifinalista de la Copa de la Reina Iberdrola en 2022 ha anunciado oficialmente el adiós de Amani Kakouman Bernadette.
🤍💙 |OFICIAL|
Amani emprende un nuevo reto profesional lejos de la isla 🤝
El conjunto blanquiazul y la centrocampista marfileña separan sus caminos tras hacerse efectivo el pago de su cláusula para incorporarse al @FCBfrauen.
El representativo canario y la internacional absoluta por Costa de Marfil separan caminos después de que se haya hecho efectivo el pago de la cláusula de rescisión de la futbolista en este mercado de invierno. La internacional marfileña pone así fin a su etapa como blanquiazul para iniciar un nuevo desafío en el fútbol alemán, bajo el escudo del Bayern de Múnich. “Es un paso más en mi carrera, estoy muy agradecida al club y a mis compañeras por la oportunidad y porque he aprendido mucho en estos meses. Me voy siendo mejor jugadora y sobre todo mejor persona. Gracias también a la afición porque su apoyo durante la temporada ha sido increíble” señaló la centrocampista. Amani llegó al conjunto tinerfeño el pasado mes de julio de 2025 procedente de la SD Eibar y, en apenas unos meses, se convirtió en una de las jugadoras más destacadas del equipo. Su impacto fue inmediato, aportando equilibrio, carácter y calidad al centro del campo, además de un compromiso absoluto con el grupo y con la camiseta. Desde su debut, la centrocampista marfileña fue protagonista tanto dentro como fuera del terreno de juego. Su inicio de temporada no pudo ser más significativo, estrenándose como goleadora en Liga F Moeve ante el Sevilla FC y siendo elegida MVP, en un tanto cargado de emoción que dedicó a su padre. Amani supo conectar desde el primer momento con el vestuario y con la afición, convirtiéndose en una pieza clave (doce titularidades y más de mil minutos) en una temporada de alto nivel para el club.
“Creo que ese partido contra el Sevilla fue uno de los momentos más bonitos que he vivido aquí. Era el día después de mi cumpleaños y pude marcar y dedicarle el gol a mi padre, fue algo muy especial” expresó Amani visiblemente emocionada. El broche a su etapa como blanquiazul llegó en el último partido del año 2025, en la Copa de la Reina, donde volvió a demostrar su jerarquía marcando el primer gol del encuentro, precisamente en Sevilla, despidiéndose del Costa Adeje Tenerife Egatesa con el mismo sello que la ha acompañado durante toda su estancia: trabajo, personalidad y determinación. Desde el club blanquiazul se agradece a Amani su profesionalidad, su entrega y su implicación durante el tiempo que ha defendido sus colores. Su crecimiento y el interés de un club del prestigio internacional del Bayern de Múnich son motivo de orgullo para la entidad y reflejan el valor del proyecto deportivo que se sigue construyendo desde la isla. El presidente del CD Tenerife Femenino, Sergio Batista, ha expresado que “desde el club le deseamos a Amani la mayor de las suertes en esta nueva etapa de su carrera, tanto a nivel profesional como personal. Esta siempre será su casa y esperamos que todo vaya bien en el nuevo reto que emprende lejos de Tenerife.
La futbolista de 28 años fue pretendida por el Club Atlético de Madrid en el pasado mercado estival cuando aún era armera, pero las elevadas pretensiones de la Sociedad Deportiva Eibar frustraron un acuerdo que estaba avanzando y la exjugadora del DUX Logroño (2022-2023) acabó reforzando al conjunto azul y blanco
Nacida el 5 de septiembre de 1997 en Dougbafla (Costa de Marfil), se ha consolidado como una pieza fundamental en la medular del equipo blanquiazul desde su llegada en el verano de 2025 procedente de la S.D. Eibar, aportando equilibrio, energía y calidad a un Tenerife que ha apostado por ella como piedra angular de su estructura táctica en el centro del campo.
Amani no es solo una jugadora física y aguerrida, sino que encarna el perfil de mediocentro moderno: con un despliegue físico notable, fortaleza en los duelos uno contra uno, velocidad y potencia para imponerse en disputas tanto en campo propio como en transición, y con capacidad técnica para recibir, conducir y distribuir el juego con criterio. Su estatura y complexión —1,64 m de altura y un físico compacto— le permiten posicionarse con solidez en el campo, proteger el balón bajo presión, girar con rapidez y facilitar la progresión del juego a sus compañeras con pases cortos precisos, conducciones directas y rotaciones rápidas de la pelota
La africana con la camiseta del Tenerife destacaba por un perfil que combina funciones defensivas y ofensivas en el mediocampo con una gran inteligencia táctica. Su lectura del juego es sobresaliente: anticipa las acciones del rival, posiciona su cuerpo para cortar líneas de pase, y cuando el equipo tiene el balón reorganiza la estructura ofensiva con criterio, ofreciendo salidas limpias desde atrás, conduciendo al primer pase vertical o redistribuyendo el balón para mantener la posesión. Esa capacidad de transición la convierte en un mediocentro útil tanto para recuperar como para generar juego.
Técnicamente, Amani presenta un dominio del balón firme que le permite controlar situaciones de alta presión, recolocar la pelota y lanzar conducciones que rompen las primeras líneas defensivas. Su habilidad en el pase corto es precisa, con un porcentaje de acierto elevado para los estándares de la Liga F, y su visión de juego le posibilita realizar pases largos que abren el campo hacia bandas o liberan a jugadoras de ataque en posiciones más adelantadas. Aunque no es una mediapunta clásica, su versatilidad en la construcción de juego es clave para integrarse tanto en sistemas que priorizan la posesión como en aquellos que buscan progresar con velocidad y verticalidad. 
Defensivamente, Amani sobresale por su agresividad medida y su capacidad para interrumpir las jugadas del rival. Su velocidad de reacción y su lectura le permiten anticipar pases, interceptar balones y ejecutar entradas limpias que frenan contragolpes peligrosos, convirtiéndose en un punto de equilibrio defensivo para su equipo. Además, no rehúye los contactos físicos: su capacidad de salto y fuerza en el choque la hacen competitiva en duelos aéreos y cuerpo a cuerpo. Su porcentaje de contribución defensiva comparado con otras mediocentros la sitúa entre las jugadoras que más aportan en labores de recuperación y contención. 
En ataque, aunque su tendencia prioritaria no es la finalización, Amani aporta presencia y peligro desde media distancia con remates potentes cuando las situaciones lo permiten. Esto quedó patente en encuentros como el que disputó ante el Athletic Club Femenino, donde estuvo muy activa en las áreas de creación e incluso protagonizó intentos de disparo desde fuera del área, mostrando confianza para encarar y probar al rival desde posiciones lejanas. 
Las estadísticas de la temporada 2025-2026 consolidan su perfil de jugadora completa: promedia un alto número de minutos por partido (más de 1.000 minutos en Liga F), ha anotado goles y disputado encuentros con un rendimiento consistente, ha visto tarjetas en algunas ocasiones por su intensidad competitiva, y su presencia en el equipo es habitual como titular prácticamente en todos los encuentros disputados. Esto refuerza su rol como líder en la medular del Tenerife, con cifras que muestran su regularidad y su importancia tanto en tareas de recuperación como en contribución ofensiva.
Lo que Amani aporta al CD Tenerife femenino con la camiseta azul y blanca trasciende las estadísticas básicas: imprime carácter, perseverancia y una ética de trabajo que contagia a sus compañeras. Su profesionalismo y compromiso se reflejan en su constante implicación en cada jugada, ya sea presionando al rival para recuperar la posesión o descargando con balones precisos para iniciar fases de ataque. Su versatilidad táctica le permite adaptarse fluida y naturalmente a diferentes esquemas de juego, ya sea como mediocentro defensiva en formaciones que priorizan la solidez o como mediocentro de enlace en sistemas más ofensivos que buscan fluidez entre líneas.
Bernadette Amani Kakounan con el número 8 del Club Deportivo Tenerife Femenino es una mediocampista completa, con capacidad física, inteligencia táctica, técnica depurada y compromiso competitivo que la convierten en una pieza clave para su equipo. Su impresionante trabajo sin balón, su liderazgo silencioso, su serenidad para manejar el tempo del juego y su agresividad medida en defensa la hacen una jugadora indispensable en el molde moderno del mediocampo: una futbolista que no solo recupera y distribuye el juego, sino que también ayuda a construirlo desde atrás con criterio y precisión en cada fase de partido.
Estas virtudes han llamado la atención de José Barcala, técnico español del Bayern de Múnich que ha conseguido que el elenco teutón abone el importe íntegro de su cláusula de rescisión en este mercado de invierno.
✍️🔴⚪ Die FC Bayern Frauen verpflichten die ivorische Nationalspielerin Bernadette Amani. Die 28-jährige Mittelfeldakteurin unterschreibt einen Vertrag bis 2029.
El Bayern ya repescó a Edna Imade de su cesión a la Real Sociedad de Fútbol antes de tiempo tras la marcha de Lea Schüller al Manchester United Women.
Bianca Rech, directora de fútbol femenino del FC Bayern: «Bernadette es una jugadora extremadamente fuerte y compacta que convence por su velocidad, estabilidad, pero también por su juego de pases seguros. Trae mucha tranquilidad al centro del campo y, como líder del juego de Costa de Marfil, siempre pone al equipo en primer lugar. Bernadette es muy abierta, dispuesta a aprender y muestra una notable curiosidad por seguir desarrollándose. Apreciamos especialmente su carácter comprometido y orientado al trabajo en equipo. Por lo tanto, estamos muy contentos de que se haya decidido por el Bayern y esperamos pasar tiempo juntos”.
Francisco De Sá Fardilha, director deportivo del conjunto alemán : «Bernadette aportará mucha energía y asertividad a nuestro juego. Con su inteligencia de juego, también aumenta nuestro riesgo ofensivo, tanto en ataques rápidos como en la configuración controlada del juego. Su capacidad para jugar permanentemente al más alto nivel de intensidad es particularmente valiosa para nosotros. Estamos convencidos de que desarrollarán aún más su potencial y lo elevarán a un nuevo nivel con nosotros».
«El cambio al FC Bayern me llena de gran alegría – para mí es un sueño hecho realidad. El club es una de las asociaciones más reconocidas del mundo y también goza de una gran reputación en mi país de origen. Mi objetivo es integrarme rápidamente en las próximas semanas y devolver la confianza depositada en mí con fuertes actuaciones. Me considero una verdadera jugadora de equipo. Por lo tanto, para mí, la cooperación y el éxito del equipo son lo primero. Quiero dar lo mejor de mí todos los días», declaró la jugadora.
Amani ya está en Múnich y ha firmado un contrato hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo y su debut en la Frauen-Bundesliga podría llevar ante el Red Bull Leipzig que está programado para el 25 de enero de 2026.
La salida de Amani del Costa Adeje Tenerife rumbo al Bayern de Múnich, tras el abono íntegro de su cláusula de rescisión, supone un punto de inflexión profundo en la temporada del conjunto azul y blanco, no solo por lo que representa la pérdida de una futbolista capital en términos estrictamente futbolísticos, sino por el momento competitivo en el que se produce y por el contexto estructural y emocional que rodea al club. El Tenerife llega al último encuentro de la primera vuelta en Riazor ante el Deportivo Abanca situado en la quinta posición con 24 puntos, plenamente inmerso en la pelea con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto que da acceso a la fase previa de la próxima edición de la Liga de Campeones Femenina, y lo hace justo cuando se ve obligado a redefinir el corazón de su juego, la medular, sin la futbolista que había ejercido como ancla, metrónomo, sostén defensivo y primer eslabón creativo del equipo. Para Yerai Martín, nuevo técnico azul y blanco, el reto es mayúsculo, pero también abre un abanico de posibilidades tácticas, estratégicas y de gestión de grupo que, bien trabajadas, pueden no solo minimizar el impacto de la marcha de la internacional africana, sino incluso reconfigurar al Tenerife como un equipo más imprevisible, coral y adaptable a distintos contextos de partido.
Amani no era una centrocampista más dentro del ecosistema del Costa Adeje Tenerife. Su peso iba mucho más allá de los minutos jugados o de los datos estadísticos. Era la futbolista que daba sentido a la estructura, la que equilibraba al equipo cuando este se partía, la que corregía errores ajenos con su lectura del juego y su capacidad para ocupar espacios, la que sostenía el bloque medio cuando las líneas se adelantaban y la que ofrecía una salida limpia cuando el rival presionaba alto. Su perfil físico, su agresividad bien entendida, su capacidad para ganar duelos y su inteligencia posicional permitían al Tenerife asumir riesgos en otros sectores del campo, liberar a las interiores para saltar líneas o a las laterales para proyectarse con profundidad. Sin Amani, el equipo pierde de golpe una garantía de estabilidad, pero también se ve obligado a mirarse al espejo y a preguntarse qué tipo de equipo quiere ser en este tramo decisivo de la temporada.
Yerai Martín, que conoce bien la idiosincrasia del club y el perfil de las futbolistas de la plantilla, tiene varias vías para cubrir la baja, y ninguna de ellas pasa por buscar un reemplazo idéntico, porque simplemente no existe dentro del vestuario una jugadora que reproduzca exactamente el mismo impacto en todas las fases del juego. La clave, por tanto, no está en sustituir a Amani, sino en redistribuir sus funciones, fragmentar su influencia en varias piezas y redefinir los automatismos colectivos para que el equipo no dependa de una única futbolista para sostenerse en la medular. Esto implica una intervención profunda tanto en el plano táctico como en el psicológico, porque la salida de una líder silenciosa como Amani también deja un vacío en términos de jerarquía y confianza interna.
Una de las primeras opciones que tiene el técnico azul y blanco es apostar por una solución continuista en cuanto a dibujo, manteniendo el sistema base que venía utilizando el equipo, pero ajustando roles y responsabilidades. En este escenario, la clave estaría en identificar a la jugadora con mayor capacidad para asumir el rol de mediocentro posicional, aunque sea desde un perfil distinto. Puede tratarse de una futbolista menos física pero más ordenada tácticamente, o de una jugadora con buen primer pase y lectura defensiva que, arropada por una doble ayuda constante de las interiores, permita sostener el eje central. Este enfoque exige un trabajo muy fino en las distancias entre líneas y en las coberturas, porque sin la capacidad de Amani para llegar a todo, el equipo debe ser más compacto, reducir espacios y bascular de manera más coordinada.
Otra vía, quizá más ambiciosa, pasa por modificar la estructura del centro del campo, abandonando la idea de un pivote único para apostar por un doble mediocentro más simétrico, donde dos futbolistas compartan responsabilidades defensivas y de inicio de juego. Este ajuste puede aportar mayor seguridad sin balón y facilitar la salida en corto ante equipos que presionan alto, como es habitual en determinados tramos de partido contra rivales de la zona alta. En este contexto, Yerai Martín puede buscar perfiles complementarios: una mediocentro más destructiva, encargada de la contención y la vigilancia, y otra con mayor capacidad para organizar, girar el juego y conectar con las delanteras. Este reparto de funciones, bien trabajado, puede compensar la ausencia de Amani y dotar al equipo de una estructura más sólida y menos dependiente de individualidades.
También existe la posibilidad de que el técnico opte por un enfoque más dinámico, apostando por un centro del campo de mayor movilidad, con interiores que intercambian posiciones constantemente y una presión más alta para evitar que el rival tenga tiempo y espacio para explotar la zona central. En este modelo, el Tenerife renunciaría parcialmente al control pausado del juego para convertirse en un equipo más agresivo tras pérdida, que intenta recuperar el balón lo más arriba posible y atacar en transiciones rápidas. Esta opción puede ser especialmente interesante teniendo en cuenta el perfil de algunos rivales directos y el hecho de que, en la lucha por el tercer puesto, cada detalle cuenta y cada partido puede convertirse en un ejercicio de supervivencia competitiva.
El partido ante el Deportivo Abanca en Riazor, último de la primera vuelta, adquiere en este contexto un valor simbólico y estratégico enorme. El conjunto gallego, que suele hacerse fuerte en casa y que plantea partidos de alta intensidad, pondrá a prueba desde el primer minuto la nueva configuración del centro del campo tinerfeño. Sin Amani, el Tenerife deberá ser especialmente cuidadoso en la gestión de los tiempos del partido, en la protección de la frontal del área y en la salida de balón bajo presión. Yerai Martín tendrá que decidir si apuesta por un planteamiento más conservador, priorizando el orden y el equilibrio, o si utiliza el encuentro como una oportunidad para lanzar un mensaje de confianza al grupo, apostando por una versión valiente y proactiva pese a la ausencia de su mediocentro titular.
Más allá de las soluciones estrictamente tácticas, hay un aspecto fundamental que el nuevo técnico debe abordar: la gestión emocional del vestuario. La salida de una jugadora como Amani, en mitad de una temporada tan ilusionante, puede generar una mezcla de sentimientos contradictorios, desde la frustración por perder a una compañera clave hasta el orgullo por ver cómo una futbolista del proyecto da el salto a uno de los gigantes del fútbol europeo. Yerai Martín tiene la oportunidad de transformar esta situación en un estímulo colectivo, reforzando la idea de que el Tenerife es un club que forma, potencia y proyecta talento, y que el éxito individual de una jugadora es también el éxito del grupo.
En este sentido, el discurso interno será tan importante como las decisiones sobre el césped. El técnico debe convencer a sus futbolistas de que la clasificación actual no es fruto de una sola pieza, sino del trabajo colectivo, de la coherencia del proyecto y de la capacidad del equipo para competir cada fin de semana. La lucha con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto es una batalla de regularidad, de resistencia mental y de adaptación constante, y el Tenerife, incluso sin Amani, sigue teniendo argumentos para mantenerse en esa pelea hasta el final.
Desde un punto de vista estratégico, la baja de Amani también puede empujar al club a explorar el mercado, ya sea en forma de fichaje o de promoción interna. Sin embargo, cualquier incorporación debe responder a una idea clara de juego y a una necesidad real, no a una reacción impulsiva. Yerai Martín, como nuevo técnico, tiene margen para evaluar con calma las opciones, analizar el rendimiento de las futbolistas disponibles y decidir si el equipo necesita un refuerzo específico o si puede reinventarse con lo que ya tiene en casa. En ocasiones, las grandes transformaciones nacen precisamente de las ausencias, de la obligación de buscar soluciones donde antes no se miraba.
En el terreno puramente competitivo, el desafío para el Tenerife será mantener su identidad sin perder eficacia. La medular es el motor del equipo, y sin Amani ese motor debe funcionar de otra manera, quizá con menos potencia individual pero con mayor sincronización colectiva. La presión coordinada, las ayudas constantes, la ocupación racional de los espacios y la claridad en la toma de decisiones serán aspectos clave en este nuevo escenario. Yerai Martín tendrá que afinar cada detalle, porque en una Liga tan igualada, cualquier desajuste puede marcar la diferencia entre sumar tres puntos o dejarse opciones por el camino.
El duelo de Riazor puede ser el primer gran examen de esta nueva etapa. En un estadio exigente, ante un rival que no regala nada y con la presión añadida de cerrar la primera vuelta en puestos europeos, el Tenerife tendrá que demostrar que es capaz de adaptarse, de competir y de seguir creciendo pese a las adversidades. Si el equipo sale reforzado de ese partido, no solo en términos de resultado sino de sensaciones, el mensaje será claro: la marcha de Amani duele, pero no detiene el camino.
En última instancia, lo que Yerai Martín puede hacer para cubrir la baja de la africana no se resume en una sola decisión ni en una única solución. Se trata de un proceso complejo, que implica redefinir roles, ajustar sistemas, gestionar emociones y proyectar confianza. El Tenerife está ante una encrucijada que puede marcar el devenir de su temporada y, quizá, de su proyecto a medio plazo. Si el técnico logra convertir esta pérdida en una oportunidad para fortalecer al grupo y diversificar sus recursos, el equipo no solo seguirá vivo en la lucha por el tercer puesto, sino que puede salir de esta experiencia con una identidad aún más sólida y madura, preparada para competir de tú a tú con los grandes y para seguir escribiendo su propia historia en la élite del fútbol femenino español.
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¡Este domingo volvemos a domicilio con el primer partido del año! 💪🏻⚽️
El DUX Logroño ha anunciado oficialmente que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo en firme con el Club Deportivo Tenerife Femenino para ejecutar la cesión de Milagros Martín.
La operación es la primera que efectúa el conjunto riojana en este periodo invernal y va a unir a la canterana del Platense hasta el próximo 30dejuniode2026, como máximo.
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Milagros Martín, cedida al @DUXLogrono hasta final de temporada.
La joven futbolista argentina continuará su desarrollo deportivo en el conjunto de @LigaF_oficial 💪🏻
La zaguera sudamericana llegó al Heliodoro Rodríguez López el pasado 7 de junio de 2025 y hasta ahora formó parte del filial azul y blanco de Primera RFEF.
La nueva futbolista del DUX Logroño ha de ser descrita como una defensora muy joven y de gran proyección que sobresale en el césped por su versatilidad puede actuar tanto de interior por el flanco zurdo como de enganche, y su excelso regate en las acciones de uno contra uno.
Milagros es internacional absoluta con la Selección de Argentina, habiendo disputado la Copa América de Ecuador 2025 en la que su nación alcanzó las semifinales y acabó tercera con una plaza asegurada en los Juegos Panamericanos.
Milagros Martín, lateral izquierda argentina de 18 años cedida por el Costa Adeje Tenerife, puede aportar al DUX Logroño un perfil joven pero muy interesante, especialmente por su proyección ofensiva desde el carril zurdo.
Es una futbolista zurda, con vocación de ataque, que destaca por su capacidad para incorporarse con profundidad, dar amplitud al juego y poner centros con criterio, algo que puede enriquecer el juego exterior del equipo. A nivel técnico se siente cómoda con balón, tiene buen primer control y capacidad para progresar por banda, enlazando con las jugadoras de ataque. Pese a su juventud, ya ha tenido experiencia internacional con Argentina, lo que le aporta un punto de madurez competitiva poco habitual a su edad, y ha competido en un contexto exigente como la Liga F, aunque con minutos limitados en Tenerife. Defensivamente responde al perfil de lateral moderno: es rápida, intensa en el uno contra uno y con margen de crecimiento en aspectos tácticos y de colocación, algo lógico en una jugadora en formación. Para el DUX Logroño supone una cesión con valor inmediato y también de futuro, ya que puede ofrecer profundidad, energía y alternativas por la izquierda, al tiempo que gana continuidad y protagonismo en un contexto que puede favorecer su evolución.
El debut de Milagros a las órdenes de Héctor Blanco en la decimoquinta fecha ante el Levante Unión Deportiva en Las Gaunas en lo que será un duelo clave por la salvación.
Primer refuerzo en el mercado de invierno para el DUX Logroño 🍇
La internacional argentina Milagros Martín llega al club riojano cedida por el Costa Adeje Tenerife de Liga F, hasta el final de este temporada.
El Club Deportivo Tenerife Femenino, actual quinto clasificado de la Liga Profesional de Fútbol Femenino , ha designado a Yerai Martín Ramos como nuevo entrenador del primer equipo azul y blanco.
El representativo canario tenía un tándem de técnicos interinos desde la marcha de Eder Maestre, ahora en el London City inglés, y se ha fijado en el vasco para ocupar el banquillo del Heliodoro Rodríguez López
El ex del Rancing Power F.C. de Portugal llega de la mano de Jordi Torres, director deportivo que coincidió con él en Guipúzcoa y firmar por la entidad que preside D. Sergio Batista hasta el próximo 30dejuniode2026, como mínimo.
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Yerai Martín, nuevo entrenador del Costa Adeje Tenerife 🆕
El técnico guipuzcoano llega al club tras una destacada etapa en la SD Eibar y su reciente experiencia internacional en el Racing Power FC de Portugal👏🏻
Formado íntegramente en el fútbol base guipuzcoano, Yerai Martín inició su carrera en los banquillos en clubes como el Usurbil F.T. y la S.D. Euskalduna, donde logró ascensos en categorías juveniles. Posteriormente se incorporó al Antiguoko K.E., uno de los clubes de referencia en la cantera del País Vasco, cuna de futbolistas y entrenadores de prestigio como Xabi Alonso, Mikel Arteta o Andoni Iraola. En la entidad donostiarra dirigió distintos equipos hasta asumir la coordinación de sus cuatro primeros conjuntos: División de Honor Juvenil, Liga Nacional Juvenil, Liga Vasca Juvenil y Liga Vasca Cadete.
El estilo de juego de Yerai Martín al frente del Eibar Femenino se caracterizó por una identidad muy definida, pragmática y profundamente competitiva, pensada para optimizar al máximo los recursos del club y competir con garantías en la Liga F. Su propuesta no se basó en la posesión ni en el dominio continuo del balón, sino en la organización colectiva, el orden táctico y la eficacia en los momentos clave del partido, construyendo un equipo difícil de desbordar y muy incómodo para cualquier rival, especialmente para los de mayor presupuesto.
Defensivamente, su Eibar tuvo como gran seña de identidad un bloque medio-bajo compacto, con líneas muy juntas y distancias cortas entre sectores, priorizando siempre el equilibrio y la protección del área. La estructura defensiva estaba cuidadosamente trabajada, con ayudas constantes, buena defensa de centros laterales y una clara vocación por minimizar riesgos. El equipo rara vez se partía, lo que le permitía sostenerse durante muchos minutos incluso bajo presión rival.
En cuanto a la estructura táctica, Yerai Martín utilizó principalmente sistemas como el 4-2-3-1 y el 4-4-2, apoyándose en un doble pivote de perfil defensivo, extremos con un alto compromiso en el repliegue y laterales contenidos, más pendientes de cerrar su zona que de proyectarse de forma constante. Todo el engranaje estaba diseñado para mantener la solidez y evitar desajustes.
En fase ofensiva, el equipo apostó por un fútbol directo y vertical, con salidas de balón sencillas, sin asumir riesgos innecesarios. El Eibar buscó explotar las transiciones rápidas tras recuperación, atacando espacios, utilizando los costados y recurriendo con frecuencia al centro lateral y al segundo balón. No necesitaba acumular muchas ocasiones para generar peligro, ya que su plan estaba orientado a castigar errores rivales y maximizar cada llegada.
Uno de los aspectos más destacados del trabajo de Yerai Martín fue la gestión de los partidos. Su equipo mostró una gran madurez competitiva, sabiendo interpretar los diferentes momentos del encuentro, proteger ventajas y mantener la concentración hasta el final. Los cambios solían tener un carácter estratégico, pensados más para sostener el resultado y reforzar el equilibrio que para alterar radicalmente el plan inicial.
Entre las principales virtudes de su modelo destacan la solidez defensiva, el compromiso colectivo, la disciplina táctica, la fortaleza mental y la capacidad de adaptación al rival. Como contrapunto, su propuesta tuvo limitaciones cuando el equipo debía asumir el protagonismo con balón, encontrando mayores dificultades ante bloques bajos y dependiendo en exceso del acierto en transiciones ofensivas.
En conjunto, el Eibar de Yerai Martín fue un equipo reconocible, ordenado y fiable, construido para competir, resistir y consolidarse en la élite del fútbol femenino, un perfil de entrenador especialmente valioso en proyectos que priorizan la estabilidad, el trabajo y el rendimiento colectivo por encima del talento individual.
En su etapa al frente de la SD Eibar, Yerai Martín firmó un balance de 90 partidos dirigidos en competición liguera, con 31 victorias, 29 empates y 30 derrotas, sumando 122 puntos y destacando especialmente por la solidez defensiva de sus equipos, con un total de 34 porterías a cero repartidas en tres temporadas. En la campaña 2025/26, el técnico asumió un nuevo desafío internacional en el Racing Power FC de Portugal, incorporándose al equipo a principios de septiembre, coincidiendo con el inicio de la competición.
En apenas diez jornadas de liga, logró tres victorias, cuatro empates y tres derrotas, con nueve goles a favor y siete en contra, situando al conjunto portugués durante seis jornadas en posición de Champions y dejándolo a solo cuatro puntos de dichos puestos al término de su etapa.
Además, Martín obtuvo el galardón de mejor técnico del mes del campeonato nacional portugués en septiembre, confirmando así su buen hacer durante su etapa en el país luso. Entre los resultados más destacados figuran los empates sin goles ante el SL Benfica —los únicos puntos cedidos por el conjunto lisboeta en liga— y el Sporting Clube de Braga, club participante en competiciones europeas. El técnico vasco tendrá como segundo entrenador a Luis Patiño, quien ya ejerciera esa figura durante la temporada pasada asistiendo a Eder Maestre y continuaba realizando diferentes funciones dentro del cuerpo técnico del primer equipo del Club Deportivo Tenerife Femenino en el presente curso. Patiño, con una trayectoria previa en el club, ha demostrado su capacidad y conocimiento de la plantilla y del proyecto y su elección reafirma el compromiso de la entidad con el desarrollo del talento dentro de su estructura.
Yerai Martín estará al frente del equipo dirigiendo su primera sesión de entrenamiento el próximo viernes 2 de enero a las 16: 00h. La presentación oficial ante los medios de comunicación será el mismo día a las 11:00 horario peninsular en la sala de prensa del Heliodoro Rodríguez López.
La Copa de la Reina Iberdrola vuelve a desplegar su mística este sábado en el Estadio Jesús Navas, donde Sevilla Fútbol Club y el Costa Adeje Tenerife Egatesa se enfrentan en una eliminatoria de octavos de final a partido único que promete tensión, emoción y épica. Dos equipos en crecimiento, dos estados de ánimo al alza y una sola plaza en cuartos en un cruce que condensa todo lo que hace grande al torneo del KO.
fútbol no entiende de trayectorias largas cuando la Copa de la Reina irrumpe en el calendario. Entiende de noventa minutos, de detalles, de estados de ánimo y de esa frontera invisible entre la ilusión y la eliminación. En ese escenario se presenta el Sevilla FC este sábado a partir de las 12:00 horas, decidido a prolongar su momento ascendente y a convertir el Estadio Jesús Navas en un fortín copero ante un Costa Adeje Tenerife Egatesa que aterriza en la capital andaluza con memoria, ambición y una historia íntimamente ligada a esta competición.
El conjunto hispalense llega a la cita reforzado por una racha de resultados que ha devuelto la confianza y el convencimiento a un equipo que ha sabido crecer desde la solidez. El reciente triunfo liguero ante el Alhama CF, trabajado, paciente y maduro, unido al valioso empate frente al Atlético de Madrid, ha confirmado que el Sevilla ha aprendido a competir en registros que antes se le escapaban. Ya no es solo un equipo de intenciones, sino de respuestas. Concede menos, gestiona mejor los tiempos y sabe sobrevivir en partidos cerrados, una cualidad imprescindible cuando la Copa no concede segundas oportunidades.
Ese crecimiento tiene nombres propios y una estructura cada vez más reconocible. Rosa Márquez se ha consolidado como el auténtico eje del juego sevillista, la futbolista que ordena, equilibra y da sentido a cada posesión. A su alrededor, el equipo se siente más cómodo, más compacto y más seguro. En defensa, la jerarquía de Eva Llamas lidera una zaga que ha ganado fiabilidad, mientras que bajo palos Esther Sullastres se ha erigido en una figura determinante, capaz de sostener al equipo en los momentos de máxima exigencia y de marcar la diferencia cuando el partido se rompe.
En ataque, el Sevilla ha encontrado soluciones sin necesidad de fuegos artificiales. La movilidad y la inteligencia de Inma Gabarro entre líneas, el trabajo constante por bandas y la aportación decisiva de las jugadoras que emergen desde el banquillo —con Alba Cerrato como ejemplo reciente— han ampliado el abanico de recursos de un equipo que ha aprendido que competir bien también es una forma de dominar.
Pero enfrente estará un Costa Adeje Tenerife Egatesa que entiende la Copa de la Reina como un territorio propio. El conjunto blanquiazul visita Sevilla este sábado 20 de diciembre a las 11:00 hora canaria con la ambición intacta y con el recuerdo reciente de una contundente victoria liguera en ese mismo escenario, aunque consciente de que el contexto es completamente distinto. La Copa no admite comparaciones ni antecedentes: exige máxima concentración y una lectura perfecta de cada fase del partido.
Para las guerreras, la cita tiene además un componente especial. Será el estreno oficial de Adrián Albéniz al frente del primer equipo, un debut de alto voltaje en una eliminatoria que pondrá a prueba el carácter y la personalidad del grupo. El técnico ha transmitido un mensaje claro desde su llegada: competir, creer y asumir la Copa como una oportunidad. “Queremos ir a Sevilla y sacar esta eliminatoria adelante. La Copa es una competición diferente, que nos hace mucha ilusión”, ha señalado, advirtiendo también de la evolución del rival y de la necesidad de estar atentas en todo momento.
Esa ambición conecta con el ADN de un club que ha hecho del torneo del KO una seña de identidad. El Costa Adeje Tenerife Egatesa ha alcanzado las semifinales en tres ocasiones y ha sido un habitual en las rondas finales, construyendo una relación especial con una competición que siempre despierta algo más en el vestuario. Así lo expresó su capitana, Patri Gavira, al recordar que la Copa “siempre es especial para este club” y al reivindicar el deseo de dar ese “campanazo” que tanto identifica a las guerreras.
La portería blanquiazul será uno de los focos emocionales del encuentro. Noelia Ramos regresa a Sevilla, una ciudad clave en su trayectoria, con sentimientos encontrados pero con el objetivo claro. “Volver siempre es especial, pero mañana todo eso se queda a un lado”, afirmó la guardameta, consciente de que en una eliminatoria a partido único la unión y la convicción lo son todo. Ramos ha subrayado la importancia de centrarse en el propio equipo, de mantener una energía positiva y de pelear hasta el final, apelando además al apoyo de una afición que nunca falla y que sueña con recibir en Navidad el regalo de una clasificación histórica.
El duelo, que podrá seguirse en directo por Televisión Canaria y a través de la narración de Atlántico Radio y La Radio Canaria, se presenta como un choque de dinámicas positivas, de estilos en evolución y de ambiciones legítimas. Sevilla y Costa Adeje Tenerife se miran frente a frente en un mediodía que promete ser largo, intenso y cargado de significado.
La Copa de la Reina vuelve a llamar a la puerta, y solo uno responderá para seguir soñando.
Hay proyectos que no se miden únicamente en puntos. Hay entrenadores que no se explican solo desde las clasificaciones. Y hay equipos que, temporada tras temporada, construyen algo más valioso que una racha: una identidad reconocible, una manera de estar en el campo y en la competición. El Costa Adeje Tenerife Egatesa de Eder Maestre pertenece a esa estirpe. A la de los equipos que no hacen ruido, pero dejan huella. A la de los entrenadores que no venden promesas, sino procesos. A la de los clubes que han aprendido a sobrevivir y a competir en una Liga F cada vez más exigente sin perder su esencia.
Desde la llegada de Eder Maestre al banquillo, el Costa Adeje Tenerife ha consolidado una idea clara: ser competitivo siempre, independientemente del rival, del presupuesto o del contexto. No ha sido un camino de fuegos artificiales ni de resultados inflados por momentos puntuales. Ha sido un recorrido sostenido, construido desde el orden, la convicción y el trabajo invisible, ese que no siempre ocupa titulares pero que sostiene a los equipos cuando llegan las curvas.
El rendimiento del Tenerife bajo la dirección de Maestre se explica desde una premisa fundamental: saber quién eres antes de intentar ser algo más. El equipo canario ha asumido desde el inicio su realidad estructural dentro de la Liga F, pero lejos de resignarse, ha convertido esa realidad en una fortaleza. Plantillas equilibradas, sin grandes nombres mediáticos pero con futbolistas comprometidas, bien trabajadas y adaptadas a un modelo que prioriza el colectivo por encima del individualismo.
En lo táctico, el Costa Adeje Tenerife de Eder Maestre ha sido, temporada tras temporada, uno de los equipos más incómodos de la competición. Un bloque compacto, solidario, con líneas juntas y una lectura del partido madura, capaz de alternar momentos de repliegue con fases de presión organizada. No es un equipo que regale espacios ni que se descomponga con facilidad. Defiende como unidad y ataca con sentido, entendiendo que cada acción debe tener un porqué.
Ese orden defensivo ha sido una de las grandes señas de identidad del proyecto. El Tenerife no se caracteriza por marcadores desbocados ni por partidos caóticos. Al contrario: controla el ritmo, reduce los errores no forzados y obliga al rival a ganar cada metro del campo. En una Liga F donde muchos partidos se deciden por detalles, esa capacidad para sostenerse ha sido clave para sumar puntos ante rivales teóricamente superiores y para no fallar en los encuentros marcados en rojo.
Pero reducir el trabajo de Maestre a la pizarra sería injusto. El verdadero valor de su etapa en el Costa Adeje Tenerife está en la gestión del grupo y la continuidad del proyecto. En un contexto donde la rotación de entrenadores es constante y donde muchos equipos viven al día, el Tenerife ha apostado por la estabilidad. Y esa estabilidad se ha traducido en una plantilla que cree en lo que hace, que compite sin complejos y que entiende perfectamente qué se le pide en cada partido.
El rendimiento clasificatorio del equipo ha sido coherente con esa filosofía. Lejos de pelear por títulos, pero también lejos de los puestos de peligro, el Costa Adeje Tenerife se ha instalado en una zona media-alta de la tabla, con temporadas tranquilas en lo clasificatorio y exigentes en lo competitivo. No ha sido un equipo de rachas extremas, sino de regularidad. Y en una liga cada vez más polarizada entre los grandes proyectos y los que luchan por sobrevivir, esa regularidad es un logro en sí mismo.
Uno de los grandes méritos de Eder Maestre ha sido potenciar perfiles y sacar rendimiento a futbolistas que, en otros contextos, podrían haber pasado desapercibidas. El Tenerife ha funcionado como un ecosistema donde las jugadoras crecen, se revalorizan y encuentran continuidad. Muchas han dado pasos adelante en su carrera gracias a un entorno estable, a una idea clara y a una confianza sostenida desde el cuerpo técnico.
El equipo, además, ha sabido adaptarse a los cambios de la Liga F. El crecimiento mediático, la profesionalización acelerada, la llegada de inversiones y la subida del nivel competitivo no han desnaturalizado al Tenerife. Al contrario: el club ha entendido que su supervivencia pasaba por seguir siendo fiel a su modelo, ajustando piezas sin romper la estructura. Maestre ha sido clave en esa transición, actuando como nexo entre el proyecto deportivo y la realidad cambiante del fútbol femenino español.
En los grandes escenarios, el Costa Adeje Tenerife ha mostrado su mejor versión. Partidos ante los grandes de la liga donde el equipo ha sabido competir, incomodar y, en muchos casos, arrancar puntos o dejar sensaciones de equipo grande. No siempre se traduce en victorias, pero sí en respeto. Y en el fútbol, el respeto se gana compitiendo.
Hay algo profundamente reconocible en este Tenerife: la sensación de que nunca se cae del partido. Puede perder, pero rara vez se entrega. Puede verse superado, pero casi nunca desbordado. Esa resistencia emocional es uno de los mayores legados del trabajo de Maestre. Un equipo que cree hasta el final, que no se desconecta y que entiende que cada partido es una oportunidad para reafirmarse.
Desde el punto de vista institucional, el rendimiento deportivo ha ido acompañado de una imagen sólida del club. El Costa Adeje Tenerife Egatesa se ha consolidado como uno de los proyectos más serios y respetados del fútbol femenino español, con una identidad clara y un discurso coherente. Maestre ha sido parte activa de esa construcción, no solo como entrenador, sino como figura representativa del modelo.
En una Liga F donde la brecha económica y deportiva es cada vez más visible, el Tenerife de Eder Maestre representa otra manera de competir. No desde la urgencia ni desde el golpe de efecto, sino desde el trabajo constante, la paciencia y la convicción. Su rendimiento no se mide en titulares espectaculares, sino en la sensación permanente de que el equipo está donde debe estar.
Eder Maestre no ha construido un equipo de moda. Ha construido un equipo fiable. Y eso, en el fútbol moderno, es casi revolucionario. El Costa Adeje Tenerife Egatesa no vive de promesas ni de discursos grandilocuentes. Vive de entrenamientos bien hechos, de partidos bien preparados y de una idea que se repite semana tras semana hasta convertirse en costumbre.
Al final, cuando pase el tiempo y se analicen estas temporadas con perspectiva, el rendimiento de Maestre y su Tenerife no se recordará por una clasificación concreta, sino por algo más difícil de lograr: haber sostenido un proyecto competitivo, reconocible y respetado en una de las etapas de mayor crecimiento del fútbol femenino español. Y eso, en un deporte que no siempre premia la coherencia, es una victoria silenciosa.
temporada 2024/2025 quedará inscrita con letras firmes en la historia reciente del Costa Adeje Tenerife Egatesa. No solo por los números, que ya de por sí hablan de crecimiento, madurez y ambición, sino por el contexto, por el simbolismo y por la sensación de haber alcanzado un punto de inflexión en la consolidación del proyecto deportivo. Fue el curso en el que Maestre afrontó su primera experiencia como primer entrenador en una liga profesional, asumiendo el liderazgo del equipo en un año especialmente significativo para la entidad, marcado por el décimo aniversario consecutivo del club en la élite del fútbol femenino nacional y por la reafirmación del Costa Adeje como una estructura sólida, estable y reconocible dentro de la Liga F.
Lejos de ser una temporada de transición, el equipo respondió con personalidad, carácter competitivo y una identidad clara. Bajo la dirección de Maestre, el conjunto tinerfeño disputó un total de 46 partidos oficiales entre Liga F y Copa de la Reina, firmando un balance notable de 18 victorias, 15 empates y 13 derrotas. Más allá del reparto de resultados, el equipo mostró una evolución constante, una solidez colectiva creciente y una capacidad para competir cada encuentro desde el rigor táctico y el compromiso grupal. La temporada concluyó con una meritoria sexta posición y 42 puntos, superando los registros de campañas anteriores y reafirmando al Costa Adeje Tenerife Egatesa como uno de los equipos más fiables y competitivos del campeonato.
Ese sexto puesto no fue casualidad, sino la consecuencia directa de una propuesta clara: un equipo correoso, difícil de superar, solidario en el esfuerzo y muy disciplinado en lo defensivo. Los números lo confirman: diez partidos sin encajar gol a lo largo de la temporada, un dato que refleja no solo el trabajo de la línea defensiva y la portería, sino la implicación colectiva de todo el bloque. El Costa Adeje dejó de ser únicamente un rival incómodo para convertirse en un conjunto con una identidad reconocible en toda la Liga F, capaz de competir con cualquiera desde la organización, la concentración y la fe en el plan de partido.
Lejos de conformarse, la temporada 2025/2026 ha supuesto un nuevo paso adelante en la evolución del proyecto. Maestre ha profundizado en los cimientos construidos el curso anterior y ha dotado al equipo de una mayor madurez competitiva. Tras 14 encuentros oficiales disputados, el Costa Adeje Tenerife Egatesa ocupa la quinta plaza en la Liga F Moeve con 24 puntos, fruto de seis victorias, seis empates y tan solo dos derrotas. Una trayectoria que confirma la estabilidad del equipo en la zona alta de la clasificación y su capacidad para sostener el rendimiento en el tiempo.
El rendimiento del conjunto tinerfeño ha sido especialmente destacado lejos de casa, llegando a convertirse, por momentos, en el mejor equipo de la categoría como visitante. Una muestra inequívoca de personalidad, concentración y competitividad en escenarios exigentes. A ello se suma una fiabilidad defensiva que vuelve a ser seña de identidad: el Costa Adeje es el tercer conjunto menos goleado del campeonato, un dato que subraya la continuidad del modelo y la excelencia en el trabajo táctico.
Pero si algo ha definido este inicio de temporada es la capacidad del equipo para competir de tú a tú ante los grandes del fútbol femenino español. El Costa Adeje Tenerife Egatesa ha plantado cara al FC Barcelona, ha logrado empatar frente al Real Madrid y ha sido capaz de vencer al Atlético de Madrid, demostrando que su crecimiento no es solo estadístico, sino también competitivo y mental. El equipo ya no se limita a resistir: compite, propone y cree.
Este arranque de la temporada 2025/26 ya es, objetivamente, uno de los mejores de la historia del club desde su ascenso a Primera División en 2015. Los datos de las primeras 14 jornadas lo avalan con rotundidad: seis partidos sin encajar gol, cinco encuentros consecutivos sin recibir un solo tanto al inicio del campeonato y la mejor diferencia de goles general a estas alturas (+11). Cifras que no solo hablan de resultados, sino de equilibrio, eficacia y crecimiento sostenido.
El Costa Adeje Tenerife Egatesa vive un momento de plenitud deportiva. Un proyecto que ha sabido construir desde la paciencia, la coherencia y el trabajo diario, y que hoy se refleja en un equipo competitivo, fiable y respetado. Bajo la dirección de Maestre, el conjunto tinerfeño ha dado forma a una identidad sólida, reconocible y ambiciosa, que honra la historia reciente del club y abre la puerta a nuevos horizontes. Diez años en la élite no son una meta, sino el punto de partida de una trayectoria que sigue escribiéndose partido a partido, con convicción, humildad y la firme voluntad de seguir creciendo entre los mejores del fútbol femenino nacional.
El Club Deportivo Tenerife afronta un momento clave en su proyecto dentro de la Liga F Moeve. La quinta posición actual en la clasificación no es un accidente ni una coyuntura pasajera: es la consecuencia directa de una filosofía de trabajo bien definida, de una estructura deportiva estable y de un equipo que ha sabido competir desde la coherencia, el esfuerzo colectivo y la solidez como rasgos diferenciales. El representativo canario se ha consolidado como un bloque fiable, incómodo para cualquier rival, capaz de sostener el ritmo competitivo a lo largo de la temporada y de mirar a la zona alta de la tabla con naturalidad y ambición contenida. En ese contexto, la elección del perfil adecuado para el banquillo no es solo una cuestión de nombres, sino de encaje profundo con la identidad del club y con el momento deportivo que atraviesa la entidad.
En el actual escenario, con entrenadores de primer nivel que se encuentran sin equipo, surgen varios perfiles de alto valor estratégico: Montse Tomé, Juanjo Vila, Alberto Toril y José Luis Sánchez Vera. Cuatro trayectorias contrastadas, cuatro miradas distintas sobre el fútbol y cuatro maneras de entender la gestión de un vestuario profesional. Sin embargo, no todos los caminos conducen al mismo destino, ni todas las filosofías dialogan de igual forma con la realidad del CD Tenerife.
Montse Tomé representa un modelo de excelencia ligado al máximo nivel competitivo. Su experiencia como seleccionadora nacional y su paso por el núcleo duro de la etapa más exitosa de la selección española la sitúan como una entrenadora profundamente asociada al fútbol de posesión, al dominio territorial y a contextos donde el talento diferencial marca el ritmo de los partidos. Su perfil encaja de manera natural en estructuras diseñadas para gobernar los encuentros desde el balón y desde una superioridad técnica sostenida. En el caso del CD Tenerife, cuya fortaleza se ha construido desde la solidez colectiva, la fiabilidad defensiva y la optimización de recursos, el encaje exigiría una transformación profunda del modelo, con un periodo de adaptación que podría comprometer la estabilidad competitiva actual. No sería un proyecto imposible, pero sí uno de ruptura más que de continuidad.
Juanjo Vila, por su parte, simboliza el desarrollo, la formación y la construcción a medio y largo plazo. Su trabajo en categorías inferiores y su capacidad para potenciar talento joven lo convierten en un perfil especialmente valioso para clubes que desean cimentar una identidad desde la base y apostar por procesos evolutivos sostenidos. Su mirada pedagógica y su sensibilidad táctica encajan con proyectos en crecimiento estructural. Sin embargo, el CD Tenerife ya ha superado la fase de mera consolidación: hoy compite por objetivos ambiciosos y se encuentra instalado en la parte alta de la tabla. En ese contexto, la apuesta por un perfil eminentemente formativo podría quedarse corta en términos de impacto inmediato y de gestión de la exigencia competitiva que implica pelear semana a semana por Europa.
Alberto Toril ofrece una propuesta distinta: experiencia en grandes escenarios, conocimiento del alto rendimiento y una trayectoria marcada por la gestión de vestuarios con presión constante. Su paso por el Real Madrid Femenino lo acredita como un técnico capaz de competir en la élite, con un enfoque pragmático y una atención especial al equilibrio entre fases del juego. Sin embargo, su perfil está íntimamente ligado a estructuras con una exigencia de dominio ofensivo constante y con plantillas diseñadas para llevar el peso del partido. En un club como el CD Tenerife, donde la fortaleza nace del bloque, del orden y de la competitividad colectiva, el encaje sería posible, pero requeriría un reajuste significativo del ecosistema deportivo y de las expectativas del entorno.
Es en ese análisis donde emerge con especial claridad la figura de José Luis Sánchez Vera como el perfil que mejor dialoga con la realidad actual del representativo canario. Sánchez Vera es, por trayectoria y por convicción, un entrenador profundamente alineado con proyectos que crecen desde la solidez, el rigor táctico y la competitividad como valores irrenunciables. Campeón de Liga, de Copa y de Supercopa, su carrera está marcada por la capacidad de construir equipos fiables, mentalmente fuertes y extraordinariamente difíciles de batir. No es un técnico de fuegos artificiales ni de revoluciones innecesarias; es un arquitecto del rendimiento sostenido.
Su filosofía encaja de manera casi natural con el CD Tenerife que hoy ocupa la quinta plaza de la Liga F Moeve. Un equipo que ha sabido competir desde el orden, que ha hecho de la fiabilidad defensiva una seña de identidad y que ha demostrado que se puede mirar a los grandes de tú a tú sin renunciar a la propia esencia. Sánchez Vera entiende como pocos la importancia del bloque, la gestión de los tiempos del partido y la lectura emocional de una temporada larga y exigente. Su experiencia en clubes que han crecido desde posiciones intermedias hasta convertirse en referentes competitivos es un valor diferencial para una entidad que quiere seguir dando pasos firmes sin perder el equilibrio.
Además, su capacidad para maximizar el rendimiento de plantillas sin necesidad de grandes alardes encaja con la realidad presupuestaria y estructural del CD Tenerife. Sánchez Vera no exige contextos ideales para competir: los construye. Y en un club que ha hecho de la coherencia y la estabilidad su principal fortaleza, esa virtud resulta especialmente relevante. Su llegada no supondría una ruptura, sino una evolución natural del proyecto, una capa más de experiencia y ambición sobre unos cimientos ya sólidos.
En un momento en el que el CD Tenerife no necesita reinventarse, sino reforzar su identidad y consolidar su posición entre los mejores, la elección del banquillo debe responder más al “quiénes somos” que al “quién suena más”. Montse Tomé, Juanjo Vila y Alberto Toril representan proyectos legítimos y valiosos, pero es José Luis Sánchez Vera quien mejor encaja con la filosofía, el presente competitivo y la ambición realista del representativo canario. Un entrenador de estructura, de detalle y de resultados sostenidos para un club que ha demostrado que su crecimiento no es una moda, sino una convicción.
Costa Adeje Tenerife Egatesa se encuentra en un momento crucial de su temporada 2025/26. Tras la salida de Eder Maestre, que ha dejado una huella imborrable en la entidad, la directiva trabaja intensamente en la elección de su sustituto, un nombramiento que será decisivo de cara a los próximos compromisos deportivos y, muy especialmente, para afrontar con garantías la eliminatoria de la Copa de la Reina Iberdrola ante el Sevilla Fútbol Club en Nervión. Este encuentro, de alto nivel competitivo y carga histórica, marcará el inicio de una nueva etapa en el banquillo del conjunto tinerfeño y exigirá un liderazgo sólido, experiencia táctica y una conexión profunda con la identidad del equipo.
Al frente de este proceso se encuentra D. Sergio Batista, presidente del Costa Adeje Tenerife Egatesa, cuya dedicación y compromiso con el club y con las guerreras han quedado patentes a lo largo de toda su gestión. Bajo su presidencia, la entidad ha consolidado un proyecto deportivo que combina ambición competitiva, estabilidad estructural y valores humanos. Batista no solo ha guiado al club en el plano institucional, sino que ha sido un impulsor de la cultura de trabajo, la cohesión del equipo y la proyección de las jugadoras más allá del terreno de juego, fomentando un ecosistema en el que las futbolistas se sienten respaldadas y motivadas para superar desafíos.
El compromiso del presidente con el Costa Adeje Tenerife Egatesa y con sus guerreras se ha plasmado además en la narrativa documental de la entidad, disponible en Amazon Prime Video, donde se aprecia el rigor, la pasión y la cercanía de Batista con cada faceta del club. Desde la planificación estratégica hasta la gestión emocional del equipo, el documental refleja cómo su liderazgo ha sido un factor decisivo en la construcción de una identidad sólida, que combina competitividad, profesionalidad y arraigo social. No es un presidente al margen de la acción: es un referente presente, cercano y profundamente involucrado en cada victoria, cada dificultad y cada paso que da el equipo hacia sus objetivos.
La elección del nuevo entrenador no será una mera decisión técnica, sino una prolongación de la visión de Batista: encontrar un perfil capaz de mantener la coherencia del proyecto, de inspirar a las jugadoras y de garantizar que el Costa Adeje Tenerife Egatesa continúe creciendo como un equipo competitivo y ejemplar dentro de la Liga F Moeve y en competiciones nacionales como la Copa de la Reina.
El desafío es mayúsculo, y la responsabilidad recae en un presidente que ha demostrado, temporada tras temporada, que el compromiso con las guerreras va más allá de los resultados: es una cuestión de principios, de identidad y de legado.
Con la experiencia acumulada en las últimas campañas, donde el equipo ha alcanzado su mejor rendimiento histórico y ha mostrado una capacidad extraordinaria para competir ante los grandes del fútbol femenino español, la elección del sustituto de Maestre será determinante.
No solo por el reto inmediato de la eliminatoria frente al Sevilla, sino por la continuidad del proyecto que Batista ha cimentado desde su llegada: un proyecto basado en la solidez colectiva, la fiabilidad defensiva, la competitividad y la ambición sin estridencias.
El Costa Adeje Tenerife Egatesa, bajo la mirada atenta y estratégica de Sergio Batista, se prepara para este nuevo capítulo con la misma determinación que ha caracterizado al club desde su ascenso a la élite. La pasión, el compromiso y la profesionalidad de su presidente serán, una vez más, los pilares que sostendrán a las guerreras en el camino hacia nuevos retos, dejando patente que en el Costa Adeje Tenerife Egatesa cada decisión se toma con corazón, visión y respeto por la historia y la identidad de la entidad.
🤍💙 𝑪𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒄𝒂𝒅𝒐 𝒐𝒇𝒊𝒄𝒊𝒂𝒍
El CD Tenerife Femenino y Eder Maestre han decidido separar sus caminos de mutuo acuerdo, tras la decisión adoptada por el técnico bilbaíno.
🟨 Reparto de puntos en el Heliodoro (1-1). Natalia Ramos, que fue la MVP del encuentro, abrió el marcador para el Costa Adeje Tenerife con un golazo en la primera mitad. Paula Rubio anotó en el segundo tiempo para que el DUX Logroño sacara un punto de oro para colocarse a únicamente tres puntos de la salvación.
Hay partidos que son tres puntos. Y hay partidos que son algo más. Hay encuentros que se juegan con balón, césped y cronómetro… y otros que se disputan con el pulso acelerado, con la necesidad tatuada en la piel y con el futuro empujando desde la espalda. El Costa Adeje Tenerife – DUX Logroño pertenece, sin discusión, a este segundo grupo. Es uno de esos duelos que no se explican solo con la clasificación, pero que se entienden perfectamente cuando el balón empieza a rodar.
El Heliodoro Rodríguez López, templo del fútbol en la isla, escenario de tantas batallas históricas, abrirá sus puertas a una mañana que promete emociones fuertes. Diciembre avanza, el año se apaga, y la Liga F Moeve entra en ese punto exacto en el que cada partido empieza a pesar más que el anterior. Porque ya no es solo lo que sumas, sino lo que dejas escapar.
equipo de Eder Maestre llega a la cita desde una posición privilegiada, pero no cómoda. Quinto en la tabla con 23 puntos, el conjunto tinerfeño mira de reojo a los puestos europeos, que aparecen a apenas cuatro puntos de distancia. La sensación es clara: este Costa Adeje está preparado para algo grande. Lo ha demostrado en el césped, en la continuidad de resultados y en la madurez competitiva que ha ido construyendo con el paso de las jornadas.
La derrota ante el FC Barcelona (2-0) en la última jornada no empaña el momento del equipo. Al contrario: es la única mancha en una racha de seis partidos que refleja estabilidad, orden y una identidad bien definida. Caer ante el Barça no es una grieta; es casi una frontera natural. Todo lo demás, el Costa Adeje lo ha competido… y lo ha ganado.
En casa, además, el Heliodoro se convierte en un aliado. Dimensiones amplias, ritmo alto, circulación paciente y una presión que se activa como un resorte cuando el rival intenta salir. El equipo canario sabe a lo que juega y sabe cómo hacerlo.
Eso sí, Maestre tendrá que reconstruir piezas. No estarán Pisco, Aithiara, Yerliane Moreno, Bicho ni Carlota Suárez, un listado de bajas que obliga a ajustar mecanismos, rotaciones y roles. Pero no todo son sombras: Amani regresa tras cumplir ciclo de amarillas, una noticia que aporta equilibrio, experiencia y lectura táctica en una medular clave para controlar los tiempos del partido.
El plan local parece claro: mandar desde el inicio, instalarse en campo rival, mover al DUX de lado a lado y convertir la paciencia en una forma de desgaste. Porque el Costa Adeje sabe que estos partidos, ante equipos necesitados, se ganan con cabeza fría… y con la convicción de quien sabe que está más cerca de tocar Europa que de mirar hacia abajo.
Si el Costa Adeje juega con ambición, el DUX Logroño juega con urgencia. Y la urgencia, en fútbol, es un idioma universal. El conjunto riojano llega al Heliodoro en la 15ª posición, con 5 puntos, todavía sin conocer la victoria en la Liga F Moeve. A cuatro puntos de la salvación, el margen es estrecho, pero aún existe. Y eso, en diciembre, es un hilo al que agarrarse con todas las fuerzas.
El último golpe fue duro: derrota por 0-1 ante el Eibar en Ipurua, un partido que dejó sensación de oportunidad perdida. Porque el DUX compite, resiste, se mantiene vivo… pero no termina de dar el paso definitivo. Y en esta categoría, competir sin ganar es una condena lenta.
El viaje a Tenerife llega con incógnitas. Rouamba, Ximena Velazco, Nancy Amoh y Adama Congo no estuvieron convocadas en el último encuentro, y su situación condiciona la planificación de un partido que exige máxima intensidad, concentración defensiva y, sobre todo, valentía.
Porque el DUX Logroño no puede especular. No está en posición de hacerlo. Cada jornada que pasa sin sumar de tres es una losa que pesa más. Ganar en el Heliodoro sería mucho más que una victoria: sería cerrar el año con oxígeno, romper el bloqueo mental, cambiar el relato y demostrar que este equipo sigue vivo en la pelea por la permanencia.
El planteamiento riojano apunta a resistencia organizada, líneas juntas, solidaridad defensiva y ataques rápidos, buscando castigar cualquier desajuste local. El partido, para el DUX, no se puede jugar desde la ansiedad, pero sí desde la convicción. Porque si hay algo más peligroso que un equipo fuerte… es un equipo desesperado que aún cree.
El fútbol tiene estas paradojas maravillosas. Un equipo que mira hacia arriba y otro que lucha por no hundirse. Uno que sueña con Europa y otro que pelea por seguir respirando en la élite. Pero cuando el balón empieza a rodar, todo eso se comprime en 90 minutos.
El Costa Adeje sabe que no puede fallar. Porque los partidos “trampa” existen, porque la clasificación engaña y porque perder puntos ante rivales necesitados suele pagarse caro a final de temporada. Ganar es una obligación silenciosa, casi invisible, pero real.
El DUX Logroño, en cambio, llega con la presión a plena luz del día. Sabe que cada punto cuenta, que cada partido es una final anticipada y que el tiempo no espera. No hay margen para pensar en mañana sin haber sobrevivido al hoy.
Y ahí está la clave. Este no es solo un Costa Adeje – DUX Logroño. Es un partido de convicciones contra necesidades. De calma frente a urgencia. De proyectos que miran al futuro… y de equipos que luchan por no quedarse sin él.
El Heliodoro será testigo de quién impone su relato. Si el de un Costa Adeje sólido, ambicioso y cada vez más europeo. O el de un DUX Logroño herido, pero no derrotado, que se niega a rendirse.
Porque en diciembre, cuando el año se apaga, el fútbol no concede treguas. Y porque hay partidos que, cuando terminan, no solo dejan un resultado. Dejan huella.
Además, con motivo de estas fechas navideñas y como gesto de agradecimiento a la fidelidad de la afición, la tienda oficial del club, situada junto a los accesos de Tribuna Baja y San Sebastián Baja, ofrecerá un descuento del 20% en todos sus productos a aquellos aficionados que realicen su compra al acceder al estadio el mismo día del partido.
Este domingo, última parada del año en casa. El Costa Adeje Tenerife Egatesa quiere cerrar un año 2025 muy especial, acompañado del mejor ambiente en el Heliodoro y con la intención de brindar un nuevo triunfo a su afición, que está siendo clave en una temporada cargada de emoción, crecimiento y grandes citas para recordar.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
El duelo en toda su profundidad |
🏆 Liga F Moeve 2025-2026
🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 DUX Logroño 🔥
🚨 Jornada catorce
📅 Domingo, 14 de diciembre de 2025
📺 DAZN
⏰ 12:00 horario peninsular
📻 Atlántico Radio
🏟️ Estadio Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife
Largo tiempo llevábamos en ‘El Partido de Manu’ apostando todo al azul y blanco. Desde aquellos días en los que el representativo canario respondía al nombre de Unión Deportiva Granadilla Tenerife Egatesa, cuando La Palmera, con su hierba artificial y su atmósfera incómoda, era un territorio casi inexpugnable para cualquiera que osara visitarlo.
Cambió el nombre, cambió el escenario, pero no cambió el espíritu. El Heliodoro Rodríguez López volvió a ser testigo de una de esas mañanas en las que el fútbol femenino no se explica solo con estadísticas, sino con sensaciones, contextos y silencios que pesan tanto como los goles.
Porque este Costa Adeje Tenerife – DUX Logroño no era un partido cualquiera. Era ambición contra necesidad. Europa contra supervivencia. Control frente a urgencia. Y como tantas veces ocurre en el fútbol, el guion parecía escrito… hasta que decidió no serlo.
Costa Adeje saltó al césped con la convicción de quien sabe que debe mandar. Líneas adelantadas, circulación fluida, amplitud por bandas y un mensaje claro desde el primer minuto: el partido debía jugarse lejos de Noelia Ramos. El DUX Logroño, consciente de su realidad clasificatoria, se replegó con orden, compacto, esperando su momento.
A los doce minutos llegó el primer aviso serio. Amani, incansable por banda, desbordó con potencia y puso un centro tenso que cruzó el área sin encontrar rematadora. El balón quedó suelto, muerto, esperando una decisión. Y entonces apareció Natalia Ramos. La centrocampista tinerfeña armó la pierna con decisión y sacó un derechazo seco, directo, imparable. Miralles voló, pero solo pudo acompañar con la mirada el viaje del balón hasta el fondo de la red en el minuto 13 para abrir la lata con el 1–0. El Heliodoro respiraba tranquilo.
Ese gol no solo abría el marcador; confirmaba una sensación. El Costa Adeje estaba cómodo, dominando tiempos y espacios, ensanchando el campo con Aleksandra y Clau, encontrando líneas interiores con Bicho y Amani por detrás de Gramaglia, y acumulando llegadas que auguraban algo más.
Tras el tanto, el DUX Logroño trató de reaccionar con centros al área, buscando segundas jugadas, intentando incomodar a una zaga local muy bien posicionada. Pero Noelia Ramos apenas tuvo que intervenir. En la otra área, Miralles sí empezó a trabajar: primero blocando sin problemas una falta directa de Natalia Ramos, después observando cómo Sandra Castelló rozaba el segundo con un disparo que se marchó pegado al palo.
El dominio era claro. El Costa Adeje controlaba, gobernaba, imponía ritmo. Castelló volvió a probar fortuna pasada la media hora, con un disparo que se paseó peligrosamente junto a la base del poste. El DUX resistía, pero apenas inquietaba. Y cuando el descanso asomaba, Isina se animó con un derechazo que no encontró portería, cerrando una primera mitad de claro color blanquiazul.
Con el uno a cero el Costa Adeje se marchó al vestuario dejando una nota histórica: Natalia Ramos igualaba a Carlota Suárez como máxima goleadora del equipo con cinco tantos. Una cifra que habla de presente… y de ambición.
La segunda mitad arrancó bajo una intensa lluvia sobre el Heliodoro, como si el cielo quisiera añadir épica a una mañana ya cargada de tensión. Eder Maestre movió ficha: Cinta Rodríguez entró por Fatou Dembélé, buscando solidez y continuidad. El guion, sin embargo, parecía calcado al del primer acto.
El Costa Adeje volvió a avisar. Castelló disparó en el 54’. Elba, en el 61’, tuvo la más clara del partido: mano a mano que se marchó alto, dejando al estadio con el grito contenido. El encuentro pedía sentencia… pero el fútbol no siempre concede lo que se merece.
El DUX Logroño empezó a asomarse tímidamente. Mia Asenjo buscó explotar su velocidad, bien vigilada por la defensa local. Lorena Valderas colgó un centro que Mawete no logró rematar. Héctor Blanco entendió que era ahora o nunca y realizó una triple modificación: Paula Rubio, Laura Martínez y Annelie Leitner entraron al campo en busca de una reacción que parecía improbable… pero no imposible. Sakina Diki ingresó por parte del Costa Adeje y reclamó un posible penalti que la colegiada no concedió. El partido seguía vivo. El Costa Adeje buscó piernas frescas con la entrada de Ouzraoui por Bicho e Iratxe por Gramaglia, intentando acelerar el desenlace.
Y entonces llegó el momento que nadie esperaba. En el minuto 77 tuvo lugar una buena combinación del DUX Logroño que rompió líneas. Laura Martínez encontró a Paula Rubio dentro del área y la exjugadora del Real Madrid no dudó. Golpeo preciso, seco, al fondo de las mallas para establecer el 1-1 definitivo puesto que Noelia Ramos se estiró, pero no llegó. El Heliodoro quedó en silencio por un instante eterno.
Empata el DUX Logroño en Tenerife. Jugadón de las riojanas, con Laura Martínez por banda derecha y su centro al área lo aprovecha Pau Rubio para alojar el esférico en el fondo de las mallas. pic.twitter.com/JzLnLCYij3
El fútbol acababa de recordar su naturaleza más cruel… y más hermosa.
(Fuente: Liga F Moeve)
Con el empate, el Costa Adeje se volcó. Ange entró por Elba. Llegadas, centros, empuje. El partido se jugó en campo riojano. Y en el minuto 90, la victoria estuvo a centímetros: falta directa de Sakina Ouzraoui que se estrelló violentamente en el larguero. El balón botó fuera. El destino había hablado. No hubo tiempo para más. El marcador ya no se movería.
empate dejó lecturas contrapuestas. Las guerreras llegaron a verse cuartas de forma momentánea, aprovechando la derrota parcial del Atlético de Madrid en Ipurúa. Pero el empate final de las colchoneras convirtió ese sueño en agua de borrajas.
El Costa Adeje Tenerife Egatesa suma 24 puntos, se consolida en la quinta plaza y se queda a solo dos unidades del Atlético. Europa sigue ahí, al alcance de la mano, aunque con la sensación de haber dejado escapar algo más.
Para el DUX Logroño, el punto es una bocanada de aire fresco. Sigue en descenso, sí, como 15º clasificado, pero se marcha al parón navideño a una sola victoria de la salvación. La próxima parada, el Levante UD, será una final anticipada para evitar el abismo de la Primera RFEF.
Y así fue.Un partido que parecía decidido… y no lo estuvo. Un equipo que dominó… y no ganó. Otro que resistió… y sobrevivió.
Porque el fútbol, como la vida, no siempre premia al que más propone. A veces recompensa.
Costa Adeje Tenerife Egatesa: Noelia Ramos, Aleksandra, Fatou (Cinta R. 46’), Elba (Koko Ange 83’), Patri Gavira (c), Clau Blanco, N. Ramos, S. Castelló, Amani, Bicho (S. Ouzraoui 62’) y Gramaglia (Iratxe 74’). DUX Logroño: Miralles, Colomina, Iria Castro, Asenjo (P. Partido 87’), Marta, Isina (Nata 87’), Falfan, Mawete (Pau Rubio 65’), Sandra, Valderas (c) (Annelie 72’) y Morcillo (Laura M. 65’).
Árbitra: Ylenia Sánchez, asistida por Alicia Gamero y Misty Kovari. Amonestó a las locales Fatou (40’) y a las visitantes Sandra (50’). Incidencias: Decimocuarta jornada de Liga F Moeve celebrada en el Heliodoro Rodríguez López ante 1028 espectadores sobre una superficie de hierba natural.