Categoría: Fútbol Europeo |

  • Reportaje | Se busca líder en Alcalá de Henares

    (Fuente: RFEF)

    ⬛️ ¿Cuánto tarda el Atlético de Madrid Femenino en anunciar a un nuevo entrenador?

    El Atlético de Madrid Femenino es uno de los clubes más estructurados y exigentes de la Liga F Moeve, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Uno de los aspectos más observados por los aficionados y la prensa deportiva es el momento en que el club anuncia a un nuevo entrenador tras la salida del anterior. Analizando la trayectoria de los últimos cinco años, se pueden extraer patrones claros sobre cómo gestiona la dirección deportiva estas decisiones estratégicas.

    Desde 2021, el club ha registrado varias transiciones de técnicos. La salida de Óscar Fernández en diciembre de 2022 y el nombramiento de Manolo Cano se produjo el mismo día, un ejemplo de decisión inmediata, frecuente en cambios dentro de la temporada. De manera similar, en marzo de 2024, tras la destitución de Manolo Cano, el club anunció a Arturo Ruiz de forma simultánea, reflejando nuevamente una respuesta rápida que minimiza la incertidumbre en el vestuario y en la planificación táctica. En cambio, cuando los cambios se producen entre temporadas, como ocurrió en junio de 2024 con la salida de Arturo Ruiz y la incorporación de Víctor Martín, el anuncio se realizó en un plazo aproximado de uno a siete días, lo que permitió formalizar la elección antes del inicio de la pretemporada sin prisas. Del análisis de estos casos se desprende que, históricamente, el Atlético de Madrid anuncia a su nuevo técnico en un plazo estimado de cero a siete días tras la salida del anterior, ajustándose al contexto de la temporada y a la urgencia deportiva.

    Actualmente, en enero de 2026, tras la destitución de Víctor Martín, el club aún no ha hecho oficial a su sustituto, pero siguiendo el patrón histórico es previsible que la decisión se comunique en las próximas semanas, buscando un equilibrio entre rapidez y la mejor opción para el proyecto deportivo.

    Este comportamiento refleja un club que combina celeridad y estrategia, minimizando incertidumbres y asegurando estabilidad, elementos clave en la élite del fútbol femenino español.

    Beni Rubido, director deportivo colchonero tras la salida de Patricia González rumbo a la franquicia estadounidense del Bay Football Club, deberá hallar, sabiamente, al sucesor o sucesora de un Viti que ha conseguido devolver al Atlético a una eliminatoria de Champions, se medirá al Manchester United, tras aquel lejano 3 de marzo de 2021, cuando se cayó ante el Chelsea en Monza

  • Oficial | La Liga F guardará un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los accidentes ferroviarios

    (Fuente: Liga F)

    ⬛️ La Liga F ha acordado que antes del inicio de todos los partidos correspondientes a la Jornada 17 se guarde un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los accidentes ferroviarios ocurridos esta semana en las localidades de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).

    minuto de silencio será respetado de manera conjunta por los clubes, las futbolistas y las árbitras, como gesto de homenaje y recuerdo en todos los estadios de la competición, en una imagen que pretende trascender lo meramente simbólico para convertirse en una expresión colectiva de respeto, recogimiento y unidad. Durante esos instantes previos al inicio de los encuentros, el fútbol femenino español detendrá su actividad competitiva para rendir tributo a las víctimas y para acompañar, desde el silencio y la solemnidad, el dolor de sus familias y de toda la sociedad.

    Este gesto, que se llevará a cabo de manera simultánea en todos los campos donde se dispute la jornada, refuerza el carácter común y transversal del homenaje. No se trata de una acción aislada ni protocolaria, sino de una respuesta coordinada y consensuada entre todas las partes que conforman la competición: los clubes, las futbolistas, los cuerpos arbitrales, los equipos técnicos, el personal auxiliar y la propia organización de la Liga F. Todos ellos compartirán un mismo espacio emocional, unidos por el respeto y la memoria.

    Los trágicos sucesos que han motivado esta decisión han conmocionado profundamente a la sociedad española. La magnitud de lo ocurrido, el impacto humano de las pérdidas y el alcance social de las consecuencias han generado una ola de consternación que ha atravesado todos los ámbitos, desde las instituciones públicas hasta los hogares, desde el tejido social hasta el mundo del deporte. El fallecimiento de varias personas y el elevado número de heridos han dejado una huella imborrable en la conciencia colectiva del país.

    En momentos como este, el deporte, y en particular el fútbol, adquiere una dimensión que va más allá del resultado, de la clasificación o del espectáculo. Se convierte en un espacio de encuentro, en un altavoz de valores compartidos y en un reflejo de la sensibilidad social. La Liga F, como máxima competición del fútbol femenino español, asume esa responsabilidad y se posiciona con claridad al lado de quienes sufren, entendiendo que su papel no puede ser ajeno al contexto social en el que se desarrolla.

    El minuto de silencio, respetado por futbolistas y árbitras sobre el césped, representa también un mensaje pedagógico y ejemplarizante. Las protagonistas del juego, referentes para miles de niñas y jóvenes, muestran con este gesto que el respeto, la empatía y la solidaridad forman parte inseparable del deporte de élite. El silencio compartido se convierte así en un lenguaje común, capaz de expresar lo que las palabras no siempre alcanzan a transmitir.

    La decisión de rendir homenaje de manera conjunta en todos los estadios refuerza además la idea de comunidad. Cada club, independientemente de su ciudad, de su historia o de su posición en la tabla, se suma a un mismo acto, demostrando que, ante el dolor colectivo, no existen rivalidades ni colores. El fútbol femenino español se presenta como un bloque unido, consciente de su impacto social y comprometido con los valores que representa.

    Los estadios, habitualmente escenarios de celebración, de emoción y de competición, se transformarán durante esos instantes en espacios de recogimiento. El silencio de las gradas, el respeto de las jugadoras alineadas en el centro del campo y la solemnidad del momento construirán una imagen de gran fuerza simbólica. Será un recordatorio de que el deporte no vive al margen de la realidad y de que, incluso en los contextos más competitivos, hay lugar para la reflexión y el homenaje.

    Liga F ha querido subrayar con esta iniciativa su cercanía con las víctimas y sus familias. Más allá del gesto puntual, la competición reafirma su compromiso con una visión del fútbol femenino que se asienta sobre valores humanos sólidos. Solidaridad, empatía y unión no son conceptos abstractos, sino principios que deben manifestarse de forma concreta, especialmente en los momentos más difíciles.

    El fútbol femenino español ha demostrado en numerosas ocasiones su sensibilidad ante situaciones de especial dureza. A lo largo de los últimos años, clubes y futbolistas han participado activamente en campañas solidarias, homenajes institucionales y acciones de apoyo social. Este nuevo gesto se inscribe en esa misma línea, consolidando una identidad colectiva que entiende el deporte como una herramienta de cohesión y de compromiso social.

    La respuesta conjunta de clubes, jugadoras y árbitras pone de relieve también el papel fundamental de la coordinación institucional. La Liga F, en diálogo permanente con los clubes y con los distintos estamentos del fútbol, ha trabajado para que el homenaje se lleve a cabo de forma respetuosa, homogénea y acorde con la gravedad de los acontecimientos. Esta coordinación refuerza la credibilidad y la coherencia de la competición como proyecto común.

    Las árbitras, como garantes del desarrollo del juego y figuras clave sobre el terreno de juego, participarán igualmente en el homenaje, subrayando que el respeto y la memoria son valores compartidos por todos los actores del fútbol. Su presencia y su implicación en el minuto de silencio refuerzan el carácter institucional y transversal del gesto.

    En este contexto, las futbolistas adquieren un papel especialmente relevante. Su visibilidad mediática y su capacidad de influencia convierten cada gesto en un mensaje poderoso. Al sumarse de manera activa y respetuosa al homenaje, transmiten a la sociedad una imagen de madurez, compromiso y sensibilidad que contribuye a dignificar el fútbol femenino y a consolidar su papel como referente social.

    El impacto emocional de los sucesos ha sido profundo y generalizado. La pérdida de vidas humanas y el sufrimiento de las personas heridas han generado una respuesta de duelo que trasciende fronteras geográficas y ámbitos profesionales. El fútbol femenino, consciente de su lugar en el entramado social, no ha querido permanecer al margen y ha optado por una respuesta clara, visible y compartida.

    Este gesto de luto colectivo se inscribe también en una tradición histórica del deporte como espacio de homenaje y memoria. A lo largo del tiempo, el fútbol ha detenido su marcha en numerosas ocasiones para recordar a víctimas de tragedias, para rendir tributo a figuras relevantes o para acompañar el dolor social. Cada uno de esos silencios ha contribuido a construir una memoria común, y el que ahora se llevará a cabo en los estadios de la Liga F se suma a esa historia.

    La organización de la competición ha destacado que el respeto será absoluto y que se cuidarán todos los detalles para garantizar la solemnidad del momento. Desde la megafonía hasta la disposición de las jugadoras en el terreno de juego, todo estará orientado a crear un ambiente de recogimiento y respeto. El objetivo no es solo cumplir con un protocolo, sino generar un espacio auténtico de homenaje.

    La reacción del público también forma parte esencial de este gesto. Las aficiones, conscientes de la gravedad de los acontecimientos, están llamadas a acompañar el minuto de silencio con respeto y empatía. Su participación silenciosa refuerza el carácter colectivo del homenaje y demuestra que el fútbol puede ser un punto de encuentro incluso en los momentos de mayor tristeza.

    La Liga F Moeve ha querido enfatizar que este acto no pretende cerrar el duelo, sino acompañarlo. El silencio no borra el dolor, pero lo reconoce y lo comparte. En ese sentido, el fútbol femenino se sitúa al lado de la sociedad, ofreciendo un gesto de cercanía que, aunque simbólico, tiene un profundo valor emocional.

    La competición reafirma así su compromiso con una visión del deporte que no se limita al rendimiento deportivo. El crecimiento del fútbol femenino en España ha ido acompañado de una mayor conciencia social y de una voluntad expresa de contribuir positivamente al entorno. Este compromiso se manifiesta tanto dentro como fuera del terreno de juego.

    En momentos especialmente difíciles, como el que atraviesa el país, la unión adquiere un significado aún más profundo. El gesto conjunto de clubes, futbolistas y árbitras envía un mensaje claro: frente a la tragedia, la respuesta debe ser colectiva, empática y solidaria. El fútbol femenino español se reconoce como parte de una comunidad más amplia y actúa en consecuencia.

    Este homenaje también invita a la reflexión. El silencio previo al inicio de los partidos ofrece un espacio para pensar en la fragilidad de la vida, en la importancia del apoyo mutuo y en la necesidad de construir una sociedad más solidaria. El deporte, en su dimensión más humana, puede contribuir a generar esa reflexión compartida.

    La imagen de los estadios en silencio, de las jugadoras alineadas con gesto serio y respetuoso, quedará grabada como un símbolo de unidad y de respeto. Será un recordatorio de que, incluso en un contexto competitivo, el fútbol sabe detenerse y mirar más allá del marcador.

    Liga F ha querido agradecer la implicación de todos los clubes en la organización de este homenaje. La respuesta unánime demuestra la madurez del proyecto y la existencia de una visión compartida sobre el papel social del fútbol femenino. Esta cohesión fortalece a la competición y refuerza su legitimidad ante la sociedad.

    El fútbol femenino español continúa así construyendo una identidad basada no solo en el crecimiento deportivo y mediático, sino también en la responsabilidad social. Cada gesto cuenta, y en este caso, el silencio colectivo se convierte en una poderosa declaración de principios.

    Con este acto, la Liga F se suma al luto colectivo que atraviesa el país, mostrando su cercanía y respeto hacia las víctimas y sus familias. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso con los valores de solidaridad, empatía y unión, valores que considera esenciales y que adquieren un significado especial en momentos de dolor compartido.

    El fútbol, como reflejo de la sociedad, no puede ni debe permanecer ajeno a la realidad. La decisión de rendir homenaje de manera conjunta en todos los estadios es una muestra de esa conciencia y de esa responsabilidad. El silencio, en este contexto, habla por todos.

    De este modo, la competición afronta una nueva jornada marcada por el respeto y la memoria. Más allá de los goles, de las clasificaciones y de los resultados, el fútbol femenino español se detiene para recordar, para acompañar y para reafirmar su compromiso con una sociedad que hoy llora a sus víctimas y busca consuelo en la unión.

  • Oficial | El Real Madrid ata a Lakrar

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 La internacional gala es una fija en los esquemas de Pau Quesada con a 1.249 minutos jugados y será merengue dos cursos más.

    El Real Madrid Club de Fútbol se ha complacido en anunciar oficialmente que ha sido capaz de llegar a un acuerdo en firme con Maëlle Ourida Louisette Lakrar para ampliar su vínculo contractual.

    La operación se ha rubricado a tan solo 48 horas de que el mejor club del siglo XX afronte la gran final de la Supercopa de España Iberdrola 2026 en Castellón ante el Fútbol Club Barcelona.

    La futbolista natural de Orange se ha vinculado con la entidad que preside Florentino Pérez hasta el próximo 30 de junio de 2028, como mínimo.

    La canterana del Lyon (2015-2018) es internacional en categoría absoluta con Francia y fue subcampeona de la Nations League en la primera edición, cayendo en el partido por el titulo a manos de España en La Cartuja de Sevilla.

    Fichó por el Real Madrid el pasado 4 de julio de 2024 procedente del Montpellier Hérault y desde entonces se ha convertido en una heroína en Valdebebas.

    Maëlle es una central -aunque puede actuar también como pivote defensiva- de 170 centímetros de altura, con buena salida de balón y dominio del juego aéreo y ha firmado 5 dianas a la largo de 56 partidos de índole oficial, destacando por su precisión en los pases completados con éxito, léase, un 88% de ellos.

    La confirmación de la continuidad de la defensora se produce en un escenario inmejorable para el Real Madrid, inmerso en una dinámica competitiva muy positiva. El equipo afronta una nueva cita histórica tras sellar su pase a la final de la Supercopa de España, un éxito que refuerza la confianza colectiva. En este contexto, la entidad blanca continúa dando forma a su proyecto deportivo, consolidando una plantilla equilibrada que apuesta por el talento joven sin renunciar a la experiencia ni a una clara visión de futuro.

    A sus 25 años, la defensora francesa se ha consolidado como una pieza de peso dentro del vestuario, ejerciendo un liderazgo sereno pero constante que trasciende el terreno de juego. Su continuidad a medio plazo encaja plenamente en la hoja de ruta del Real Madrid, decidido a afianzar un proyecto con ambición de crecimiento sostenido y estabilidad estructural.

    Blindar a Lakrar supone asegurar una futbolista que aporta fiabilidad defensiva, jerarquía competitiva y una referencia sólida sobre la que seguir edificando el equipo.

    No obstante, aunque el club ha avanzado en esa línea con renovaciones estratégicas —como la de Linda Caicedo hasta 2031— y con decisiones de calado como otorgar ficha del primer equipo a Pau Comendador, la planificación deportiva aún tiene asuntos relevantes por resolver.

    Siguen abiertos los expedientes contractuales de Misa Rodríguez, Caroline Weir, Naomie Feller, Antônia Silva, Rocío Gálvez y Teresa Abelleira, nombres clave cuya situación marcará el alcance y la coherencia del proyecto blanco a medio y largo plazo.

  • Noticia | El Atlético fichará a Kuhl en este mercado invernal

    (Fuente: Siamo La Roma)

    ⬛️ La exjugadora de Arsenal y Everton reforzará a las colchoneras en la línea medular procedente de la A.S. Roma

    El Atlético de Madrid de Víctor Martín Alba había firmado ya a Priscila Cinchilla, ex del Zenit, para el ataque por la baja de larga duración de Gio Queiroz, pero en Alcalá han decidido redoblar la apuesta y traer a una nueva estrella a la capital española, Kathrine Moller Kuhl, quien es considerada una de las jóvenes promesas de Dinamarca.

    (Fuente: UEFA )

    Las salidas de Gaby García al América Femenil y el traspaso de Ana Vitória al Corinthians habían debilitado al tres veces campeón de la Liga F Moeve en la zona de creación.

    Este déficit fue detectado por el campeón de la Supercopa de España en 2021 y la directiva se puso manos a la obra de común acuerdo con Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Arsenal Women)

    Además del interés real y muy avanzado por hacerse con los servicios de Malou Marcetto (Madrid CFF) en el periodo estival, se ha optado por actuar ya e incorporar de súbito a la nórdica con los ojos puestos en esta segunda parte de competición.

    La joven de 22 años de edad, 5 de julio de 2003, es canterana del Football Club Nordsjælland danés y ha vestido la camiseta de grandes equipos como el Everton o el Arsenal en la exigente Women’s Super League inglesa.

    (Fuente: UEFA)

    La mediocentro no estaba teniendo mucho protagonismo en la A.S. Roma por culpa de la irrupción de una Dragoni que fue cedida por el Fútbol Club Barcelona y anhela afrontar nuevos retos en su trayectoria profesional.

    La de Hillerød compartió vestuario con Elena Linari, ex del Atlético de Madrid que compartió vestuario con ella antes de fichar por el London City Lionesses y la central italiana tiene muy buen concepto de la dorsal venticuatro, augurándole un futuro muy exitoso en la Primera División Femenina.

    (Fuente: UEFA)

    Kathrine Møller Kühl es una centrocampista danesa de perfil mixto cuya interpretación del juego se sostiene sobre una comprensión espacial y temporal muy superior a la media de su generación, destacando desde edades tempranas no tanto por exuberancia física o gestos técnicos llamativos sino por una madurez competitiva poco común, una lectura constante de los ritmos del partido y una capacidad sobresaliente para ajustar su comportamiento táctico al contexto colectivo, lo que la convierte en una futbolista camaleónica capaz de rendir como interior organizadora, mediocentro adelantado, interior de ida y vuelta o incluso como falsa mediapunta en sistemas que demandan ocupación racional de los intervalos, siendo su principal rasgo diferencial la toma de decisiones bajo presión, ya que Kühl rara vez fuerza una acción innecesaria, prioriza la continuidad del juego, identifica con rapidez la ventaja posicional y ejecuta con un porcentaje de acierto muy alto incluso cuando el tiempo y el espacio se reducen drásticamente; en fase ofensiva su comportamiento sin balón es especialmente valioso, pues ataca los espacios intermedios con inteligencia, no de forma compulsiva sino sincronizada con la orientación corporal de la poseedora y con la fijación previa de las rivales, lo que le permite recibir perfilada entre líneas y acelerar la jugada con uno o dos toques, y cuando no recibe, su simple movimiento arrastra marcas, libera carriles interiores y facilita progresiones limpias, demostrando una comprensión colectiva del juego que trasciende el impacto estadístico inmediato; con balón.

    (Fuente: UEFA )

    Kühl no es una futbolista de regate reiterado ni de conducción prolongada, pero su primer control es de altísimo nivel funcional, orientando siempre hacia la ventaja, utilizando el cuerpo para proteger la pelota y ganando medio segundo crucial que le permite elegir entre pase vertical, descarga lateral o cambio de orientación.

    Siendo especialmente fiable en pases interiores rasos que rompen líneas y en envíos tensos al pie que facilitan la continuidad, además de poseer una notable precisión en desplazamientos medios y largos cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida.

    (Fuente: UEFA)

    El movimiento ha podido ser contrastado por “El Partido de Manu” a través de fuentes muy fiables, pero fue adelantado en exclusiva por el periodista italiano Leonardo Franquelli en tuiter y por lo que hemos podido saber en este medio ya se ha despedido de sus compañeras en Roma, por lo que su llegada se antoja inminente.

    (Fuente: UEFA)

    Cuando cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida, capaz de mantener intensidad cognitiva y táctica durante todo el encuentro, con una zancada eficiente más que explosiva, sin picos de velocidad sobresalientes pero con una movilidad constante que le permite estar siempre disponible, destacando su capacidad para repetir esfuerzos de media intensidad y para sostener el ritmo del partido en contextos de ida y vuelta, algo especialmente valioso en ligas de alta exigencia física, y aunque no es una futbolista poderosa en el choque, compensa esa carencia con equilibrio corporal, anticipación y uso del cuerpo para ganar la posición antes del contacto; psicológicamente, Kühl muestra rasgos propios de una futbolista de alto techo competitivo, con una personalidad serena, poco afectada por el error, capaz de asumir responsabilidad en momentos delicados del partido sin precipitarse, y con una mentalidad claramente orientada al aprendizaje y a la mejora continua, lo que se percibe en su evolución progresiva y en su capacidad para adaptarse a distintos contextos tácticos y culturales, manteniendo siempre un nivel de fiabilidad alto; en contextos de posesión larga, su paciencia y su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes facilitan la circulación fluida, mientras que en escenarios de juego más directo sabe ajustar su posición para ser segundo balón o apoyo tras descarga, demostrando versatilidad conceptual más que puramente posicional, y en transición ofensiva su lectura para llegar desde segunda línea, sin invadir espacios prematuramente, le permite aparecer en zonas de remate o de último pase con ventaja, aunque su producción goleadora no es su principal argumento, sí posee un golpeo limpio desde media distancia y una correcta ejecución en llegadas frontales cuando el contexto lo permite; a nivel estratégico, es una futbolista que mejora a las que la rodean, eleva el orden colectivo, reduce el caos y aporta estabilidad emocional y táctica al equipo, lo que la convierte en una pieza especialmente valiosa para proyectos que priorizan el control del juego, la inteligencia posicional y la fiabilidad en la toma de decisiones, y aunque aún puede desarrollar mayor agresividad ofensiva en ciertos contextos y añadir más impacto directo en el último tercio, su base de juego es tan sólida que cualquier mejora en esos aspectos la proyecta como una centrocampista de referencia en el fútbol europeo, siendo especialmente indicada para equipos que buscan interiores asociativas, mediocampistas de enlace o centrocampistas totales de perfil racional, más orientadas a gobernar el juego que a desordenarlo, y cuyo valor real muchas veces se aprecia más en el análisis profundo que en el resumen estadístico superficial,

    Para hacerlo más comprensible para los fans de la Liga F Moeve hemos de decir que la danesa se asemeja bastante en el estilo de juego a una vieja conocida para las colchoneras como es Ángela Sosa Martín, que ahora brilla en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada bajo la dirección de José Luis Sánchez Vera.

    Su desembarco en el Atlético de Madrid es un movimiento de presente, pero sobre todo de mucho futuro y que ayudará a completar un centro del campo que debe afrontar todavía tres competiciones muy exigentes como la Liga F, la Liga de Campeones Femenina y la Copa de la Reina Iberdrola, con opciones de pelear por el título especialmente en la última de ellas.

    La zona ancha pivota ahora sobre figuras que aportan liderazgo, recorrido y proyección a futuro, encabezadas por la noruega Vilde Bøe Risa, cuyo compromiso con el club se ha prolongado tras su renovación y que ha demostrado ser una pieza fundamental en el corazón del equipo gracias a su capacidad para ordenar, recuperar y enlazar fases de juego con lectura táctica y competitividad tanto en tareas defensivas como de transición ofensiva  ; junto a ella, Júlia Bartel, joven talento formado en el fútbol español, se perfila como una de las apuestas de mayor proyección en la medular rojiblanca, aportando movilidad, criterio en la circulación y una inteligencia posicional que le permite conectar líneas con precisión desde el interior derecho o desde posiciones más retrasadas cuando el sistema lo demanda  . Completan este bloque creativo y de sostenimiento colectivo jugadoras con características diversas: Alexia Fernández, centrocampista con llegada y visión de juego para apoyar la transición ofensiva y combinar con pivotes o interiores más posicionales; Natalia Peñalvo, una de las jóvenes promesas de la cantera que comienza a ganar peso en el primer equipo gracias a su dinamismo y despliegue físico; Celia Gómez y Raquel Gómez, ambas también canteranas, ofrecen versatilidad y energía para alternar roles dentro de la medular o ser opciones de refresco que mantienen la intensidad en fases de ida y vuelta; Leyre Valdivia, otra jugadora joven con buena capacidad para asociarse y ayudar en la presión alta, y Daniela Miñambres, cuya progresión se refleja en oportunidades de competición cada vez más regulares, completan un grupo heterogéneo que combina experiencia internacional con juventud atlética y técnica  . Esta mezcla busca responder a las demandas de un calendario exigente, donde la aportación de Bøe Risa como eje y de la generación emergente en apoyo permite al Atlético mantener un perfil competitivo en múltiples competiciones, sostener la posesión en fases claves del partido y modular el ritmo del juego según el rival, mientras que el cuerpo técnico trabaja para integrar y maximizar las virtudes de cada pieza en un sistema que prioriza la cohesión, la adaptabilidad táctica y la eficacia en la transición entre fases de juego.

    (Fuente: Instagram)

    El futuro desembarco de Kathrine Møller Kühl en el mercado invernal supondría un salto cualitativo evidente para el centro del campo del Atlético de Madrid Femenino, tanto en términos de fiabilidad competitiva como de crecimiento estructural del juego, ya que la internacional danesa encaja de forma natural en un contexto que necesita orden, lectura táctica y continuidad entre líneas; Kühl aportaría una capacidad superior para gobernar los ritmos del partido, ofreciendo pausa cuando el equipo lo requiera y aceleración racional en los momentos de ventaja, además de una toma de decisiones bajo presión que elevaría el rendimiento colectivo de las interiores más jóvenes, funcionando como nexo entre la mediocentro y los últimos metros sin necesidad de monopolizar el balón; su inteligencia posicional permitiría al Atlético ganar estabilidad en fase defensiva, cerrar mejor los espacios interiores en bloque medio y mejorar la calidad de la primera presión tras pérdida, mientras que en fase ofensiva su habilidad para recibir perfilada, filtrar pases interiores y ocupar los intervalos con sentido colectivo daría nuevas soluciones ante defensas cerradas, un aspecto clave en la Liga F; lejos de ser un fichaje de impacto puntual, Kühl representaría una inversión estratégica, una futbolista capaz de elevar el suelo competitivo del equipo desde el entendimiento del juego, aportando madurez, coherencia y fiabilidad en un momento de la temporada donde el control emocional y táctico suele marcar diferencias, y consolidándose como una pieza llamada a tener peso real en el presente inmediato y en la construcción del proyecto rojiblanco a medio plazo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El próximo encuentro del Atlético de Madrid será en la anteriormente mencionada Liga F Moeve ante el Granada Club de Fútbol en Alcalá de Henares el próximo 31 de enero de 2026, a partir de las 12:00 horario peninsular, y habrá que estar pendientes de si para entonces Kuhl ya ha sido anunciada oficialmente por el bicampeón de la Copa de la Reina o no.

    (Fuente: UEFA)
  • Oficial | El Atlético anuncia el adiós de Viti

    (Fuente: RFEF)

    ⬛️ Víctor Martín Alba y la huella de un entrenador que elevó al Atlético de Madrid a la élite europea.

    Hay decisiones que no se explican solo con resultados, ni se justifican únicamente con clasificaciones. Hay finales que no nacen de una derrota concreta, sino del desgaste invisible de los ciclos largos, de las exigencias de los grandes escudos y del peso silencioso que implica dirigir desde el banquillo de un club que vive permanentemente entre la obligación de ganar y la necesidad de construir. El Club Atlético de Madrid ha puesto punto final a la etapa de Víctor Martín Alba como entrenador de su primera plantilla femenina.

    Lo hace en un contexto complejo, tras una semifinal de Supercopa perdida en el derbi de semifinales ante el Real Madrid, y lo hace cerrando un periodo que, más allá de la coyuntura actual, deja una huella profunda en la historia reciente del fútbol femenino rojiblanco.

    El anuncio oficial llegó con la sobriedad institucional que caracteriza a los comunicados del Atlético de Madrid, pero con un contenido que sacudió los cimientos del proyecto deportivo femenino.

    “Víctor Martín no continuará como entrenador de la primera plantilla del primer equipo femenino. La actual situación deportiva ha provocado la destitución del técnico, que llegaba a nuestro club en verano de 2024 y ha dirigido al equipo en 65 encuentros oficiales. En su primera temporada consiguió el objetivo del club de devolver al equipo a la UEFA Women’s Champions League y llevó al equipo a la final de la Copa de la Reina.”

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Un párrafo escueto para cerrar una etapa intensa, exigente y profundamente transformadora.

    decisión se hace oficial tres días después de la derrota por 3-1 ante el Real Madrid en las semifinales de la Supercopa de España Iberdrola, disputada en Castellón. Un partido que, más allá del marcador, evidenció el momento delicado que atravesaba el equipo rojiblanco: dudas, desgaste competitivo y una dinámica negativa que se había prolongado durante semanas.

    Con ese tropiezo, el Atlético de Madrid Femenino cumplía dos meses sin conocer la victoria, una racha impropia de un club construido para competir por títulos. En Liga F Moeve, el equipo había caído hasta la quinta posición, alejándose de los puestos de privilegio. En Copa de la Reina, el horizonte inmediato era un exigente cruce de cuartos de final frente al Athletic Club, otro examen de alto voltaje.

    Reducir la salida de Víctor Martín a una mala racha sería injusto y simplista. El Atlético no solo evalúa resultados: evalúa tendencias, sensaciones, liderazgo, proyección y capacidad de sostener un proyecto en el tiempo. Y es precisamente ahí donde el análisis se vuelve más complejo.

    Porque si algo define la etapa de Víctor Martín es que los logros están ahí, son objetivos, cuantificables y, en algunos casos, históricos

    Antes de sentarse en el banquillo del Centro Deportivo Alcalá de Henares o del Estadio Metropolitano, Víctor Martín había construido su carrera lejos de los grandes titulares. Su trayectoria no responde al camino clásico del entrenador mediático, sino al del técnico de método, estudio y convicción.

    Su experiencia como director de metodología del Albacete Balompié, en el fútbol masculino, marcó su ADN profesional: trabajo estructural, desarrollo del talento y obsesión por los procesos. A ello se sumó una etapa internacional poco común en el currículum de entrenadores españoles del fútbol femenino: su paso por Uzbekistán, como segundo entrenador y analista del Metallurg Bekabad, en la Super Liga del país.

    Ese bagaje, silencioso pero sólido, sería clave para lo que estaba por venir.

    punto de inflexión llegó el 24 de enero de 2024, cuando Víctor Martín asumió el cargo de entrenador del Madrid CFF, sustituyendo a María Pry, que se encontraba de baja por maternidad. Lo que en principio parecía una solución provisional se transformó en una de las historias más impactantes del fútbol femenino español reciente.

    En el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada, al frente del club con la cantera exclusivamente femenina más grande de toda Europa, Víctor Martín construyó un equipo competitivo, valiente y reconocible.

    Allí logró una proeza que ya forma parte de la memoria colectiva del campeonato: derrotar por 2-1 al FC Barcelona, poniendo fin a 719 días de imbatibilidad culé. Una victoria que trascendió el resultado y colocó su nombre en la élite del banquillo nacional.

    Además, estuvo muy cerca de clasificar al Madrid CFF para la fase previa de la UEFA Women’s Champions League, un hito que habría sido histórico para la entidad.

    Ese rendimiento no pasó desapercibido. El Atlético de Madrid, en pleno proceso de redefinición de su proyecto femenino, vio en Víctor Martín el perfil ideal: conocimiento profundo del fútbol femenino español, capacidad para potenciar talento joven y una metodología contrastada.

    Su llegada en el verano de 2024 supuso un nuevo comienzo para el equipo rojiblanco.

    No llegó solo. Con él aterrizaron Luany Da Silva y Gio Queiroz, dos futbolistas que ya conocían su modelo de juego y que hoy son piezas estructurales del ataque atlético. Su impacto fue inmediato: verticalidad, desequilibrio, amenaza constante.

    En 65 partidos oficiales, Víctor Martín cumplió con los principales objetivos marcados por el club:
    • Clasificación para la UEFA Women’s Champions League, devolviendo al Atlético a la máxima competición continental.
    • Final de la Copa de la Reina, demostrando competitividad en eliminatorias directas.
    • Consolidación de un estilo reconocible, con protagonismo ofensivo y apuesta por futbolistas jóvenes.

    Todo ello en un contexto de máxima exigencia, con un campeonato doméstico cada vez más competitivo y con rivales en clara expansión presupuestaria y estructural.

    Sin embargo, el fútbol de élite no entiende de méritos pasados. La acumulación de partidos, las lesiones, la presión constante y la necesidad de resultados inmediatos fueron erosionando el día a día del equipo.

    La racha de dos meses sin ganar, la caída al quinto puesto en Liga F y la eliminación en semifinales de Supercopa actuaron como catalizadores de una decisión que, según fuentes del club, se venía madurando internamente.

    Víctor Martín quiso despedirse con palabras breves, pero cargadas de dignidad: “Ha sido un orgullo ser el entrenador del primer equipo femenino y doy las gracias a las jugadoras, club y afición por todo este tiempo juntos.”

    Un mensaje que resume una etapa vivida con intensidad y compromiso.

    Más allá del desenlace, la etapa de Víctor Martín deja una huella clara: elevó el nivel competitivo del equipo, consolidó perfiles clave y devolvió al Atlético de Madrid Femenino al escenario europeo que le corresponde por historia y ambición.

    Su salida no borra lo construido. Al contrario: lo convierte en parte de la narrativa de un club que sigue buscando el equilibrio entre identidad, rendimiento y futuro.

    Uno de los grandes méritos de Víctor Martín al frente del Atlético de Madrid Femenino fue dotar al equipo de una identidad futbolística clara, reconocible incluso en los momentos de dificultad. En un campeonato como la Liga F Moeve, cada vez más fragmentado por estilos, presupuestos y realidades estructurales, el Atlético encontró con Martín una hoja de ruta definida.

    Lejos de una idea conservadora, Viti apostó por equipos largos en ataque, laterales profundos y extremos con libertad para romper líneas. En fases de plenitud física, el Atlético fue uno de los conjuntos más incómodos de la competición para cualquier rival.

    algo caracterizó al técnico madrileño fue su capacidad de adaptación. La primera fase de su etapa estuvo marcada por un planteamiento más ambicioso con balón, buscando dominar territorios y ritmos. Con el paso de los meses —y condicionado por lesiones, carga de partidos y ajustes rivales—, el equipo evolucionó hacia un enfoque más pragmático.
    • Bloques medios compactos frente a rivales directos.
    • Salida limpia desde atrás, pero con alternativas en largo.
    • Mayor peso de las segundas jugadas, especialmente en encuentros de alta exigencia.

    Este proceso de ajuste constante, sin embargo, también tuvo un coste: la pérdida de continuidad en sensaciones, algo que el propio vestuario reconocía internamente como una de las dificultades del tramo final.

    La llegada de Luany Da Silva y Gio Queiroz no fue casualidad ni capricho de mercado. Ambas representaban la extensión natural del modelo que Víctor Martín había desarrollado previamente en el Madrid CFF.
    • Luany, con su potencia, desborde y capacidad para atacar el espacio, se convirtió en un arma diferencial.
    • Gio, con lectura táctica, movilidad y compromiso defensivo, aportó equilibrio al frente ofensivo.

    Hoy, ambas son jugadoras estructurales del Atlético, y su consolidación es uno de los legados más visibles del técnico.

    Puertas adentro, Víctor Martín fue descrito como un entrenador exigente, meticuloso y profundamente implicado. Su liderazgo no se basaba en grandes discursos, sino en el día a día: sesiones detalladas, análisis individualizado y comunicación directa.

    Sin embargo, en clubes de la dimensión del Atlético de Madrid, la gestión emocional adquiere una complejidad adicional. La presión por ganar, la convivencia de perfiles internacionales y la exposición mediática permanente generan tensiones inevitables.

    Fuentes cercanas al equipo apuntan a un desgaste progresivo, más emocional que táctico, fruto de la acumulación de expectativas no siempre satisfechas en el corto plazo.

    Todo entrenador del Atlético convive con la comparación constante. En el fútbol femenino, esa sombra incluye etapas gloriosas, títulos nacionales y noches europeas memorables. El listón histórico es alto y la paciencia, limitada.

    Víctor Martín asumió el cargo en un momento de transición estructural, con una plantilla en reconstrucción y un campeonato en clara evolución. Cumplió objetivos estratégicos, pero el Atlético no solo mira el “qué”, sino el “cómo” y el “cuándo”.

    En ese cruce de exigencias, su proyecto quedó atrapado entre el mérito acumulado y la urgencia inmediata.

    dato es contundente: dos meses sin victoria. En otro contexto podría interpretarse como una mala racha. En el Atlético, se convierte en una alarma estructural.

    La derrota en el derbi de Supercopa ante el Real Madrid no fue el origen, sino el detonante. El equipo había mostrado señales de fragilidad competitiva en semanas anteriores, especialmente en partidos donde tradicionalmente imponía jerarquía.

    La caída al quinto puesto en Liga F Moeve reforzó la percepción de que el ciclo había entrado en una fase de estancamiento.

    Desde el club se insiste en que la decisión fue tomada desde la responsabilidad institucional, pensando en el futuro inmediato y en la necesidad de un revulsivo competitivo. No hubo improvisación, sino una lectura estratégica del momento.

    La Copa de la Reina, con un cruce exigente ante el Athletic Club, aparece en el horizonte como un punto de no retorno para la temporada. La dirección deportiva entendió que el equipo necesitaba un nuevo impulso.

    Lejos de suponer un retroceso, la salida del Atlético consolida a Víctor Martín como un entrenador de primer nivel en el fútbol femenino español y europeo.

    Su trayectoria reciente —Madrid CFF y Atlético— le sitúa como un perfil atractivo para proyectos ambiciosos, tanto dentro como fuera de España. Su conocimiento metodológico, experiencia internacional y capacidad de construcción lo convierten en un técnico preparado para liderar nuevos desafíos.

    Para el Atlético de Madrid Femenino, se abre ahora una nueva etapa. La plantilla mantiene talento, estructura y ambición. La elección del próximo cuerpo técnico marcará el rumbo de un proyecto que no renuncia a nada.

    El reto será reconectar con la identidad histórica, recuperar la competitividad inmediata y, al mismo tiempo, sostener un modelo a medio plazo en un entorno cada vez más exigente.

    Epílogo abierto

    Los ciclos terminan, pero las huellas permanecen. Víctor Martín Alba ya forma parte de la historia del Atlético de Madrid Femenino. No por un título concreto, sino por haber sostenido el proyecto en un momento clave, haber devuelto al club a Europa y haber dejado cimientos sólidos para el futuro.

    El tiempo, como siempre en el fútbol, será el juez definitivo. Pero hoy, con la perspectiva que dan los hechos, su etapa merece algo más que una lectura fría de resultados: merece contexto, memoria y reconocimiento.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | La Liga F abre la votación para el P.O.M. del mes de enero en 2026

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ EA  SPORTS ha puesto en marcha, este miércoles 21 de enero, las votaciones para designar a la POTM del mes de enero en Liga F Moeve. La competición española se convirtió la temporada pasada en la primera liga femenina a nivel mundial en contar con esta acción. La ganadora de este galardón se dará a conocer el próximo lunes 2 de febrero.

    La temporada pasada marcó un antes y un después en la historia del fútbol femenino profesional. No fue únicamente por los récords de audiencia, por la consolidación de proyectos deportivos ambiciosos o por el crecimiento sostenido de la Liga F como una de las competiciones de referencia en Europa, sino porque por primera vez una gran multinacional del entretenimiento interactivo como EA SPORTS decidió situar al fútbol femenino en el centro de una narrativa global de reconocimiento individual, innovación y visibilidad. La Liga F Moeve fue elegida para convertirse en la primera liga femenina del mundo en estrenar los galardones oficiales de Player of the Month, un distintivo que hasta ese momento estaba reservado exclusivamente a las grandes competiciones masculinas del panorama internacional. Aquel gesto no fue simbólico ni coyuntural, sino estructural: supuso la validación definitiva de una competición que llevaba años reclamando su espacio con hechos, talento y una identidad propia cada vez más reconocible.

    El premio Player of the Month nació con una vocación clara: reconocer el rendimiento sostenido, el impacto competitivo y la influencia real de una futbolista durante un periodo concreto de la temporada. No se trata únicamente de goles, asistencias o estadísticas aisladas, sino de liderazgo, regularidad, capacidad para marcar diferencias y para elevar el nivel colectivo de su equipo. Que EA SPORTS decidiera implantar este galardón en la Liga F Moeve antes que en cualquier otra liga femenina del planeta fue una declaración de intenciones que situó a la competición española en el epicentro del fútbol femenino mundial, compartiendo espacio con torneos históricos del fútbol masculino como LALIGA EA SPORTS, la Premier League, la Serie A, la Bundesliga o la Ligue 1. La Liga F dejó de ser una promesa para convertirse en una certeza.

    El impacto de aquella primera edición del Player of the Month fue inmediato. Mes tras mes, la conversación alrededor del fútbol femenino se amplificó, las aficiones encontraron un nuevo motivo para seguir la competición con atención semanal y las futbolistas comenzaron a ocupar un espacio de reconocimiento individual que durante décadas les había sido negado. La excelente acogida de la iniciativa confirmó que el fútbol femenino no solo estaba preparado para asumir este tipo de distinciones, sino que las necesitaba para seguir creciendo, para seguir contando su historia desde el mérito y desde la excelencia deportiva. Por eso, en la temporada 2025/2026, EA SPORTS redobló su apuesta y consolidó definitivamente el premio como parte estructural del ecosistema de la Liga F Moeve.

    Desde el inicio de esta campaña, el galardón ha ido dibujando un mapa emocional y competitivo del campeonato. En el mes de septiembre, Luany, con la camiseta del Atlético de Madrid, inauguró el palmarés de la temporada demostrando que el talento joven, cuando se combina con personalidad y ambición, puede marcar diferencias desde el primer minuto. Octubre fue el mes de Edna Imade, estandarte de una Real Sociedad reconocible, sólida y competitiva, capaz de mirar de frente a cualquier rival. Noviembre consagró a Claudia Pina, una futbolista que simboliza como pocas la excelencia técnica, la inteligencia táctica y la capacidad de decidir partidos desde cualquier zona del campo, mientras que diciembre coronó a Ewa Pajor, referencia ofensiva absoluta y ejemplo de profesionalidad, instinto y liderazgo silencioso. Cada premio no solo reconoció a una futbolista, sino que explicó un momento concreto de la temporada y ayudó a construir el relato global de la Liga F Moeve.

    Con dieciséis jornadas ya disputadas y el campeonato entrando en una fase decisiva, el mes de enero emerge como un punto de inflexión. Es el primer mes completo del nuevo año, el momento en el que los equipos ajustan objetivos, consolidan dinámicas o corrigen inercias, y en el que las futbolistas que asumen responsabilidades lo hacen con una claridad meridiana. En ese contexto, siete nombres propios se han erigido como candidatas al galardón de Player of the Month de enero, siete futbolistas que representan no solo el talento individual, sino la diversidad competitiva, geográfica y estilística de la Liga F Moeve. Siete historias distintas que confluyen en un mismo reconocimiento.

    Sydney Schertenleib, con la camiseta del FC Barcelona, encarna el presente y el futuro de una entidad que ha convertido la excelencia en una costumbre. Su irrupción y consolidación durante el mes de enero no se explica únicamente por su calidad técnica, sino por su capacidad para integrarse en un ecosistema altamente exigente, interpretar el juego con madurez y ofrecer soluciones constantes en contextos de máxima presión. En un equipo donde cada acción se analiza al detalle y donde la competencia interna es feroz, Schertenleib ha demostrado personalidad, precisión y una comprensión del juego que trasciende su edad. Su impacto no siempre se mide en cifras inmediatas, pero sí en la fluidez colectiva, en la continuidad ofensiva y en la sensación permanente de control que transmite cuando participa en la circulación del balón. Ser diferencial en el FC Barcelona implica algo más que talento: implica asumir una herencia, un estilo y una responsabilidad histórica, y Sydney Schertenleib ha respondido con naturalidad y ambición.

    Athenea del Castillo, referente ofensivo del Real Madrid CF, ha vuelto a demostrar en enero por qué es una de las futbolistas más determinantes del campeonato. Su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno, su lectura de los espacios y su influencia directa en los partidos la convierten en una amenaza constante para cualquier defensa. Pero más allá de las acciones decisivas, Athenea representa la evolución competitiva de un Real Madrid que sigue construyendo su identidad y que encuentra en ella un faro emocional y deportivo. Durante el mes de enero, su rendimiento ha sido sinónimo de verticalidad, valentía y compromiso, asumiendo galones en momentos clave y liderando desde el ejemplo. Cada balón que pasa por sus botas activa a su equipo y conecta con una afición que reconoce en ella el espíritu competitivo que define a los grandes clubes.

    Elba Vergés, capitana y alma del Costa Adeje Tenerife, simboliza la resiliencia y la fidelidad a un proyecto que ha sabido mantenerse competitivo temporada tras temporada. Su nominación es el reconocimiento a una futbolista que entiende el fútbol desde la inteligencia táctica, la anticipación y el liderazgo silencioso. En enero, Vergés ha vuelto a ser el eje sobre el que se sostiene su equipo, ordenando la línea defensiva, ganando duelos clave y transmitiendo seguridad en cada acción. Su importancia va más allá del terreno de juego: es el reflejo de un club que ha hecho del compromiso y la estabilidad su seña de identidad. En una liga cada vez más exigente, la regularidad y la fiabilidad defensiva son valores diferenciales, y Elba Vergés los representa como pocas.

    Anna Torrodá, con el RCD Espanyol, ha protagonizado uno de los meses más completos de su carrera. Su rendimiento en enero ha sido una declaración de intenciones de un equipo que pelea cada jornada desde la convicción y el trabajo colectivo. Torrodá ha destacado por su capacidad para interpretar distintos registros del juego, aportando equilibrio, llegada y una lectura táctica que ha resultado clave en partidos de alta exigencia. Su nominación pone en valor a futbolistas que no siempre ocupan los focos mediáticos, pero cuya influencia resulta determinante para sostener proyectos competitivos. En el Espanyol, Anna Torrodá se ha consolidado como una pieza imprescindible, y enero ha sido el mes en el que su impacto se ha hecho incuestionable.

    Ari Mingueza, estandarte del Granada CF, ha sido una de las grandes protagonistas del arranque de 2026. Su energía, su capacidad para multiplicarse en el campo y su compromiso absoluto con el escudo han convertido cada partido en una demostración de carácter. En un equipo que compite desde la intensidad y la identidad colectiva, Mingueza ha sabido elevar su rendimiento individual para empujar al grupo en momentos decisivos. Su nominación es también un reconocimiento al crecimiento del Granada CF en la élite, a su capacidad para competir con valentía y a la importancia de futbolistas que entienden el juego desde el sacrificio y la ambición.

    Érika González, con el Levante UD, ha vuelto a demostrar que el gol sigue siendo un arte que se cultiva con instinto, trabajo y constancia. Durante el mes de enero, su olfato goleador y su capacidad para aparecer en el momento justo han resultado fundamentales para su equipo. Más allá de las cifras, Érika aporta una lectura del juego ofensivo que condiciona a las defensas rivales y genera espacios para sus compañeras. Su candidatura al Player of the Month es el reflejo de un rendimiento sostenido y de una influencia directa en los resultados, cualidades esenciales para cualquier aspirante al galardón.

    Paula Fernández, centrocampista de la Real Sociedad, completa una lista de nominadas que resume a la perfección la diversidad y la riqueza competitiva de la Liga F Moeve. Su mes de enero ha sido un ejercicio de inteligencia, equilibrio y precisión. Capaz de ordenar el juego, de ofrecer soluciones en la salida de balón y de interpretar los ritmos del partido, Paula Fernández ha sido una de las piezas clave del engranaje txuri-urdin. Su nominación reconoce a las futbolistas que hacen mejor a su equipo desde la comprensión profunda del juego, desde el trabajo constante y desde una regularidad que sostiene cualquier proyecto ambicioso.

    La votación, abierta a todos los aficionados entre el miércoles 21 y el domingo 25 de enero, representa mucho más que la elección de una ganadora. Es una invitación a participar activamente en el relato del fútbol femenino, a reconocer el talento y a formar parte de una comunidad que crece y se fortalece jornada tras jornada. El anuncio de la ganadora, previsto para el lunes 2 de febrero a través de los canales oficiales de EA SPORTS y Liga F Moeve, culminará un proceso que celebra el mérito, la excelencia y el compromiso con el fútbol femenino profesional.

    La entrega del trofeo en los prolegómenos de un partido, ante su afición y en su estadio, no será un mero acto protocolario, sino la materialización de un reconocimiento colectivo. Porque el Player of the Month no solo distingue a una futbolista, sino que honra a una liga, a sus clubes y a una generación de jugadoras que están escribiendo, con cada partido, una historia que ya es imborrable.

    Ese reconocimiento público que culmina con la entrega del trofeo no surge de la nada. Es el resultado de un proceso de transformación profunda que la Liga F Moeve ha experimentado en los últimos años, un camino en el que la profesionalización, la visibilidad y la narrativa propia han ido de la mano. El Player of the Month de EA SPORTS se ha convertido, en muy poco tiempo, en uno de los símbolos más claros de esa evolución. Cada mes, la competición se detiene para mirar con lupa el rendimiento de sus protagonistas, para analizar quién ha marcado el pulso del campeonato, quién ha asumido responsabilidades en momentos de máxima exigencia y quién ha sabido sostener el peso de un equipo entero sobre sus botas.

    Enero, históricamente, siempre ha sido un mes especial en cualquier competición liguera. Es el mes del regreso tras el parón navideño, el momento en el que se reordenan los objetivos y en el que las dinámicas se confirman o se rompen definitivamente. En la Liga F Moeve, enero de 2026 ha concentrado una intensidad competitiva notable, con partidos igualados, contextos de máxima presión y escenarios en los que el margen de error se reduce al mínimo. En ese entorno, las siete futbolistas nominadas no solo han rendido a un nivel sobresaliente, sino que han sabido hacerlo cuando el contexto lo exigía, cuando el partido pedía personalidad, claridad y determinación.

    La figura de Sydney Schertenleib, por ejemplo, se inscribe dentro de una tradición histórica del FC Barcelona que ha sabido identificar, formar y potenciar talento joven hasta convertirlo en referencia mundial. En un equipo donde la excelencia técnica es el punto de partida y no el objetivo final, Schertenleib ha demostrado durante el mes de enero una madurez competitiva que va más allá de lo esperado. Su capacidad para entender los espacios, para ofrecer líneas de pase constantes y para interpretar cuándo acelerar y cuándo pausar el juego ha sido fundamental en encuentros cerrados, donde el dominio territorial no siempre se traduce en ventaja inmediata. En ese tipo de partidos, su presencia ha aportado continuidad, equilibrio y una sensación de control que define al Barcelona contemporáneo. Ser candidata al Player of the Month en un contexto tan exigente es, en sí mismo, una declaración de estatus.

    Athenea del Castillo, por su parte, representa una narrativa distinta pero igualmente poderosa. La del crecimiento constante de un proyecto que busca consolidarse entre la élite y que necesita referentes capaces de asumir la responsabilidad en los momentos decisivos. Durante enero, Athenea no solo ha sido determinante en términos ofensivos, sino que ha asumido un rol de liderazgo emocional evidente. Su lenguaje corporal, su insistencia en el desborde, su capacidad para pedir el balón incluso en escenarios adversos hablan de una futbolista que entiende la presión como un estímulo y no como una carga. En una Liga F Moeve cada vez más competitiva, contar con perfiles capaces de decidir partidos desde la personalidad es un valor incalculable, y Athenea ha encarnado ese perfil con claridad durante todo el mes.

    La candidatura de Elba Vergés tiene un peso simbólico especial dentro del ecosistema de la Liga F. En un campeonato donde el foco mediático suele recaer sobre el talento ofensivo, la figura de una defensora central que lidera desde la consistencia, la lectura táctica y la fiabilidad adquiere un valor diferencial. Vergés ha sido, una vez más, el sostén del Costa Adeje Tenerife, un equipo que ha construido su identidad desde la solidez y el compromiso colectivo. Durante enero, su capacidad para anticipar acciones, para ordenar a sus compañeras y para neutralizar a delanteras de primer nivel ha sido determinante. Su nominación recuerda que el fútbol también se gana desde la defensa, desde la concentración permanente y desde la experiencia acumulada partido a partido.

    Anna Torrodá ha vivido un mes de enero que bien podría considerarse un punto de inflexión en su temporada. En un RCD Espanyol que compite cada jornada desde la intensidad y la cohesión, Torrodá ha aportado una versatilidad táctica fundamental. Capaz de adaptarse a diferentes roles dentro del centro del campo, su influencia se ha manifestado tanto en la recuperación como en la construcción del juego. Su lectura de los tiempos del partido, su capacidad para sostener al equipo en momentos de repliegue y su llegada desde segunda línea han convertido su rendimiento en uno de los más completos del mes. La nominación reconoce ese tipo de futbolistas que hacen funcionar al colectivo, que entienden el fútbol como un engranaje y que brillan desde la utilidad constante.

    En el caso de Ari Mingueza, la palabra que mejor define su mes de enero es compromiso. En el Granada CF, un club que ha hecho de la intensidad y la valentía su seña de identidad, Mingueza ha sido el reflejo perfecto de ese espíritu. Su capacidad para presionar, para recorrer metros sin balón y para implicarse en cada acción ha elevado el nivel competitivo de su equipo. Pero más allá del esfuerzo físico, su inteligencia para interpretar el juego y para elegir correctamente en situaciones límite ha marcado la diferencia. Enero ha sido el mes en el que Mingueza ha consolidado su rol como futbolista clave dentro del proyecto granadino, demostrando que el crecimiento individual va de la mano del crecimiento colectivo.

    Érika González ha vuelto a recordarle a la Liga F Moeve que el gol sigue siendo un bien preciado y que no todas las goleadoras son iguales. Durante el mes de enero, su capacidad para aparecer en el área, para atacar el primer palo y para leer las segundas jugadas ha sido decisiva para el Levante UD. Su nominación no responde a un destello puntual, sino a una regularidad sostenida que se traduce en puntos y en confianza para su equipo. En un campeonato donde los partidos se deciden cada vez por márgenes más estrechos, contar con una futbolista capaz de transformar una ocasión en un gol es un privilegio, y Érika ha ejercido ese rol con eficacia y determinación.

    Paula Fernández completa la lista de nominadas con un perfil que encarna la esencia del centrocampista moderno. En la Real Sociedad, su influencia durante enero ha sido silenciosa pero constante. Su capacidad para ofrecerse siempre como apoyo, para ordenar la circulación del balón y para interpretar las necesidades del partido en cada momento la convierten en una pieza fundamental del sistema. Paula no necesita grandes gestos para destacar; su fútbol se construye desde la inteligencia, la precisión y la regularidad. Su nominación es un reconocimiento al trabajo bien hecho, a la importancia de las futbolistas que hacen que todo funcione, incluso cuando no acaparan titulares.

    La votación abierta a los aficionados refuerza uno de los pilares fundamentales de este premio: la conexión entre la competición y su público. El Player of the Month no es solo una distinción técnica o estadística, sino una herramienta de participación y de construcción de comunidad. Cada voto representa una mirada, una preferencia, una historia personal ligada a un club o a una futbolista. Ese proceso colectivo amplifica el impacto del galardón y lo convierte en algo más que un trofeo: lo transforma en un símbolo compartido.

    Cuando el próximo 2 de febrero se anuncie el nombre de la ganadora a través de los canales oficiales de EA SPORTS y Liga F Moeve, el fútbol femenino volverá a detenerse durante unos instantes para celebrar el talento, el esfuerzo y la excelencia. La ceremonia de entrega, en los prolegómenos de un partido y ante su afición, será el cierre visible de un proceso que se ha construido jornada a jornada, entrenamiento a entrenamiento, desde el compromiso absoluto con la competición.

    Pero más allá de quién alce finalmente el trofeo, el verdadero triunfo reside en la existencia misma del premio, en su continuidad y en su capacidad para contar historias. Porque cada nominación es un reconocimiento al crecimiento de la Liga F Moeve, a la diversidad de sus protagonistas y a la riqueza competitiva de un campeonato que ha sabido ganarse su lugar en el mapa del fútbol mundial. Enero de 2026 no será recordado solo por sus resultados, sino por haber reunido en una misma votación a siete futbolistas que representan siete maneras distintas de entender y de vivir el fútbol.

    Y es precisamente en esa pluralidad donde la Liga F Moeve encuentra su mayor fortaleza, en la convivencia de estilos, trayectorias y contextos que enriquecen el relato colectivo. El Player of the Month de EA SPORTS actúa como un espejo de esa realidad, reflejando mes a mes la complejidad y la belleza de una competición que ya no necesita compararse para reivindicarse, porque ha construido su propio camino.

    el fondo, el verdadero valor de este galardón reside en lo que representa más allá del mes concreto que premia. El Player of the Month de EA SPORTS ha dejado de ser una simple distinción mensual para convertirse en una herramienta narrativa que ayuda a explicar la Liga F Moeve en tiempo real, a fijar momentos, a señalar protagonistas y a construir memoria colectiva. Cada edición añade una capa más al relato de una competición que ya no se define solo por su clasificación final, sino por la suma de historias individuales que la atraviesan y la enriquecen. Enero de 2026 es uno de esos momentos que ayudan a entender en qué punto se encuentra el fútbol femenino español, cuáles son sus referentes actuales y hacia dónde se dirige.

    La coexistencia en una misma lista de nominadas de futbolistas pertenecientes a clubes con realidades tan distintas como el FC Barcelona, el Real Madrid CF, la Real Sociedad, el Levante UD, el Costa Adeje Tenerife, el RCD Espanyol o el Granada CF no es casual. Es la prueba tangible de que la Liga F Moeve ha alcanzado un grado de madurez competitivo que permite que el talento emerja en contextos muy diversos, que las futbolistas puedan marcar diferencias independientemente del escudo que defienden y que la excelencia no sea patrimonio exclusivo de unos pocos. Este equilibrio, todavía imperfecto pero cada vez más visible, es uno de los grandes logros estructurales de la competición.

    En ese sentido, la figura de Sydney Schertenleib vuelve a adquirir una dimensión simbólica especialmente relevante. Su nominación no solo reconoce un rendimiento concreto durante el mes de enero, sino que proyecta una idea de futuro. La del relevo generacional en uno de los clubes más dominantes del panorama internacional, la de una futbolista que asume con naturalidad la exigencia máxima y que entiende que el éxito colectivo se construye desde la disciplina, la inteligencia y el compromiso diario. En una plantilla repleta de estrellas consagradas, abrirse camino y resultar determinante es un mérito que trasciende cualquier estadística.

    Athenea del Castillo, por el contrario, encarna una narrativa más vinculada al presente inmediato, a la necesidad de competir aquí y ahora. Su rendimiento durante enero ha sido una afirmación constante de carácter, una respuesta directa a la exigencia que supone vestir una camiseta que aspira a todo. Athenea no solo ha sido decisiva en acciones concretas, sino que ha sostenido a su equipo en momentos de dificultad, asumiendo riesgos y responsabilidades. Ese tipo de liderazgo, basado en la acción y no en el discurso, es uno de los valores más apreciados en el fútbol de alto nivel y uno de los motivos por los que su candidatura resulta plenamente justificada.

    Elba Vergés representa otra dimensión del liderazgo, quizá menos visible pero igual de determinante. En un campeonato que avanza hacia una mayor igualdad competitiva, la figura de las defensoras experimentadas adquiere un peso estratégico enorme. Su capacidad para leer el juego, para anticipar situaciones de peligro y para transmitir seguridad al resto del equipo es fundamental en partidos donde cada detalle cuenta. Durante enero, Vergés ha vuelto a demostrar que la constancia y la fiabilidad son virtudes tan valiosas como el talento más brillante, y que sostener un proyecto durante años también merece reconocimiento.

    Anna Torrodá, en cambio, simboliza la importancia de las futbolistas que entienden el fútbol como un ejercicio de equilibrio permanente. Su rendimiento en enero ha sido un compendio de inteligencia táctica, sacrificio y calidad técnica al servicio del colectivo. En un Espanyol que necesita maximizar cada recurso para competir, su figura se ha vuelto imprescindible. La nominación pone el foco en ese tipo de perfiles que, sin grandes alardes, sostienen la estructura competitiva de sus equipos y permiten que otros brillen.

    Ari Mingueza, por su parte, conecta con una de las esencias más puras del fútbol: la identificación plena con un proyecto. Su entrega durante el mes de enero ha sido total, visible en cada presión, en cada carrera y en cada duelo. En el Granada CF, su figura se ha convertido en un motor emocional que contagia al resto del equipo. Esa capacidad para elevar el nivel colectivo desde la actitud y el compromiso es una de las razones por las que su candidatura trasciende lo puramente estadístico y se inscribe en una lógica más amplia de influencia real sobre el juego.

    Érika González vuelve a situar el foco en el gol, en su valor estratégico y emocional. Cada tanto suyo durante enero ha tenido un peso específico en el devenir de los partidos, no solo por lo que suma en el marcador, sino por lo que genera a nivel anímico. El gol cambia dinámicas, libera tensiones y redefine escenarios, y Érika ha demostrado una vez más que sabe aparecer cuando su equipo más lo necesita. Su nominación es también un homenaje a las delanteras que viven para ese instante decisivo y que asumen la presión inherente a su rol con naturalidad.

    Paula Fernández completa este mosaico de talento con una propuesta futbolística basada en el control, la pausa y la inteligencia. En un fútbol cada vez más rápido y físico, su capacidad para ordenar, para elegir siempre la mejor opción y para sostener el ritmo del partido resulta diferencial. Durante enero, su influencia en la Real Sociedad ha sido constante, aunque no siempre visible para el espectador ocasional. Precisamente por eso, su nominación adquiere un valor especial: reconoce la importancia de las futbolistas que construyen desde la base, que hacen posible el juego colectivo y que elevan el nivel de sus compañeras.

    La suma de estas siete trayectorias durante el mes de enero dibuja un retrato fiel de la Liga F Moeve actual. Una competición plural, exigente, en constante evolución y capaz de generar referentes diversos. El Player of the Month de EA SPORTS actúa como un catalizador de ese relato, como un punto de encuentro entre el rendimiento deportivo, la narrativa mediática y la participación de los aficionados. Cada edición contribuye a consolidar una cultura del reconocimiento que durante demasiado tiempo estuvo ausente en el fútbol femenino.

    La implicación de EA SPORTS en este proceso no es menor. Su apuesta sostenida por el fútbol femenino, materializada tanto en el ámbito competitivo como en el del entretenimiento digital, refuerza la idea de que este crecimiento no es coyuntural, sino estructural. Asociar el nombre de la Liga F Moeve a una marca global de esta magnitud amplifica su alcance, legitima su discurso y proyecta sus valores a una audiencia internacional. El Player of the Month es, en ese sentido, un punto de conexión entre generaciones, entre aficiones y entre formas distintas de vivir el fútbol.

    Cuando la ganadora recoja su trofeo en los prolegómenos de un partido, rodeada de su gente y bajo el aplauso de la grada, ese gesto sintetizará todo lo que este premio representa. Será el reconocimiento a un mes de excelencia, pero también a una trayectoria, a un contexto y a un momento histórico. Porque cada premio entregado añade una línea más a la historia de la Liga F Moeve, una historia que se escribe semana a semana y que ya forma parte del patrimonio deportivo colectivo.

    Enero de 2026 quedará así fijado como un capítulo más en ese relato en construcción, un capítulo protagonizado por siete futbolistas que, desde realidades distintas, han elevado el nivel de la competición y han ofrecido motivos de sobra para ser reconocidas. Más allá de quién resulte finalmente ganadora, todas ellas ya forman parte de la narrativa oficial de una liga que ha aprendido a mirarse a sí misma con orgullo, a celebrar su talento y a reivindicar su lugar sin complejos.

    Porque si algo ha demostrado la Liga F Moeve con la consolidación de estos galardones es que el fútbol femenino no necesita comparaciones para validar su grandeza. La tiene en su competitividad, en sus protagonistas y en la pasión que despierta. El Player of the Month de EA SPORTS es solo una expresión más de esa realidad, un símbolo de un presente sólido y de un futuro que se intuye todavía más ambicioso.

    Enlace de votación |

    https://potm.easports.com/es-es/leagues/N3r7LxejoSnYFRoePRAa3D/current-campaign

  • La crónica | El United asalta Meadow Park

    (Fuente: Manchester United Women)

    ⬛️ El Manchester United femenino hace historia: triunfo heroico sobre Arsenal y primera final de la Copa de la Liga.

    ✍🏻 Manu López Fernández & Paula Valiente.

    El Manchester United femenino escribió una de las páginas más gloriosas de su historia al vencer al Arsenal por 0-1 en Meadow Park, asegurando el pase a la primera final de la Copa de la Liga. El triunfo, además de romper barreras, coincidió con el partido número 150 de Mark Skinner al frente del equipo, consolidando un proyecto en pleno ascenso y demostrando que el United es ya una fuerza ineludible en el fútbol femenino inglés.

    Desde el primer segundo, el duelo entre dos de los grandes del fútbol inglés femenino presentó un guion lleno de tensión, dramatismo y momentos que quedarán para siempre en la memoria de quienes aman este deporte. Meadow Park, habitual feudo del Arsenal, se convirtió en un escenario de nervios y emociones contenidas, donde la expectación era palpable, y cada pase, cada carrera y cada roce en el centro del campo eran seguidos con un silencio casi reverencial por la afición local.

    El pitido inicial apenas había sonado cuando Alessia Russo, la referencia ofensiva de las “Gunners”, se elevó entre las defensas para conectar un remate de cabeza desde el corazón del área chica. La ejecución era perfecta, pero la reflejos felinos de Phallon Tullis-Joyce evitaron lo que habría sido un gol tempranero y demoledor.

    La arquera estadounidense, con un movimiento impecable, extendió la mano al máximo y desvió el balón con un toque que combinaba seguridad y precisión, dejando claro que el Manchester United no había venido a Meadow Park a defenderse, sino a desafiar el dominio histórico del Arsenal en su propio terreno.

    El origen de esa primera ocasión fue una jugada que merecería ser analizada con detenimiento: una carrera endiablada de Smith desde campo propio hasta la frontal del área rival. La jugadora del Arsenal demostró velocidad, visión y capacidad de conducción, generando la acción que propició la primera alarma. Sin embargo, el Manchester United respondió desde la solidez defensiva y la disciplina táctica: la presión era alta, coordinada, y la lectura del juego del equipo dirigido por Skinner comenzaba a marcar la pauta del encuentro.

    Tras la intensidad inicial, el choque se volvió más táctico, con ambos equipos midiendo riesgos y cuidando la posesión. Las transiciones defensivas se convirtieron en protagonistas. Smith cortó un avance rival con una falta sobre Sandberg, ganando la primera tarjeta amarilla del partido, un aviso de que el encuentro se jugaría también en los límites de la intensidad física. Los primeros 15 minutos mostraron un Arsenal buscando romper líneas, mientras que el United alternaba defensa sólida con ataques directos, buscando aprovechar cualquier error en la salida de balón rival.

    En el tramo final de la primera parte, el Arsenal aumentó su presencia ofensiva, con disparos desde la frontal y centros al área buscando a Russo y Mariona. Una falta peligrosa sobre esta última permitió un lanzamiento desde la media luna que Russo ejecutó, pero el balón se marchó por encima del larguero, una muestra de que la precisión y la calma en momentos decisivos serían claves en el desenlace del partido.

    Cuando todo parecía encaminado hacia el descanso con empate a cero, la escena cambió radicalmente. Una salida de balón defectuosa del Arsenal fue capitalizada con maestría por Wangerheim, que robó la pelota y asistió a Elisabeth Terland.

    La noruega, con la serenidad de quien sabe que ese momento definirá la historia, colocó el balón raso al palo izquierdo para firmar el 01 en el minuto 46. El silencio sobre Meadow Park fue absoluto: un momento que combinaba sorpresa, justicia táctica y dramatismo psicológico, dejando al Arsenal con la moral tocada justo antes de los vestuarios.

    El segundo tiempo presentó un Arsenal más agresivo, intentando dominar la posesión y generar ocasiones claras. Sin embargo, la estrategia defensiva del Manchester United se mostró impecable. Las líneas estaban compactas, las ayudas defensivas bien sincronizadas y la presión sobre las jugadoras clave del Arsenal, como Russo y Smith, fue constante. El United sabía que un error podía ser fatal, pero también que su capacidad de transición rápida podía sentenciar el encuentro en cualquier contraataque.

    El momento crucial llegó cuando Smith cometió una segunda falta y vio la tarjeta amarilla que la expulsaba, dejando al Arsenal con diez jugadoras. A partir de ahí, el United empezó a encontrar espacios con mayor facilidad y a mover el balón con control, buscando gestionar la ventaja y al mismo tiempo explotar cualquier hueco dejado por las locales. Holmberg tuvo una de las ocasiones más claras tras una carrera por la banda, pero su remate se marchó por encima de la portería, una acción que reflejaba el equilibrio entre oportunidad y tensión que dominó la segunda mitad.

    Conforme avanzaba el tiempo, el ritmo descendió y el Manchester United supo mantener el control del partido. La gestión de la posesión y la concentración defensiva fueron claves, mientras el Arsenal, a pesar de los esfuerzos, no logró generar ocasiones que pusieran en peligro el resultado. La victoria se consolidó con un triunfo de carácter, estrategia y solidez que confirma el crecimiento sostenido del proyecto de Skinner, acercando al United a su primer gran título.

    El triunfo, además, tiene un valor simbólico: el técnico Mark Skinner alcanzaba los 150 partidos al frente del Manchester United femenino. Una cifra que refleja constancia, visión de futuro y un proyecto que ha ido madurando año tras año, construyendo un equipo competitivo capaz de desafiar a cualquiera en el fútbol inglés y europeo.

    Esta crónica es el relato de una victoria de carácter, solidez y eficacia que confirma el crecimiento del proyecto y acerca al United a su primer gran título, mientras que el Arsenal deja muchas dudas a una semana de que arranque en Londres la edición inaugural de una FIFA Women’s Champions Cup que es el equivalente a La intercontinental del fútbol masculino.

    Goles |

    0-1 Ella Toone 45’ ⚽️

    Vídeo|

    https://youtu.be/7VfwewaUmfk?si=CQ2v48tGno–foA-

  • La crónica | El Barcelona resiste un primer zarpazo del Athletic Club

    (Fuente: RFEF )

    🟫 El Fútbol Club Barcelona disputará la Final de la Supercopa de España ante el Real Madrid el próximo sábado 24 de enero a las 19h (RTVE), tras imponerse al Athletic Club por 3-1, en un disputado encuentro en el que las leonas se adelantaron de penalti y la réplica la pusieron Ona Batlle, Irene Paredes y Ewa Pajor.

    La previa |

    El duelo al detalle |

    Los onces:

    (Fuente: RFEF)
    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🏆 Supercopa de España Iberdrola |

    😍 Segunda semifinal 😍

    🔥 Fútbol Club Barcelona 🆚 Athletic Club 🔥

    📅 Miércoles, 21 de enero de 2026

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 Teledeporte

    🏟️ SkyFi Castalia, Castellón

    Hay partidos que no se explican únicamente desde el marcador. Encuentros que no se entienden si uno se limita a leer el resultado final, porque en su interior se esconden matices, quiebros emocionales y momentos de verdad que solo aparecen cuando el fútbol deja de ser un ejercicio técnico para convertirse en un examen de carácter. La semifinal de la Supercopa de España entre el FC Barcelona y el Athletic Club fue uno de esos partidos. Un duelo que exigió al campeón algo más que talento. Le exigió memoria, resistencia y la convicción profunda de quien sabe que para seguir mandando hay que aprender, una y otra vez, a sufrir.

    El FC Barcelona selló su clasificación para la final tras imponerse por 3-1 a un Athletic Club valiente, disciplinado y orgulloso, en un encuentro disputado, áspero por momentos y emocionalmente exigente, que terminó confirmando a las azulgrana como aspirantes firmes a su sexto título de Supercopa, el primero de la temporada 2025/2026. En la otra orilla ya esperaba el Real Madrid, vencedor horas antes ante el Atlético de Madrid, listo para disputar su segunda final consecutiva del torneo y decidido a desafiar la hegemonía establecida.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Pero antes de pensar en la final, el Barça tuvo que atravesar un camino incómodo. Porque el Athletic no compareció como invitado. Compareció como competidor.

    Desde el inicio, el partido respondió al guion que ambos técnicos habían imaginado. El FC Barcelona se hizo con el control del esférico, asumió la iniciativa y trató de instalarse en campo rival mediante una circulación paciente, buscando desordenar a una defensa rojiblanca muy bien organizada. Las bilbaínas, fieles a su identidad, formaron un bloque compacto, solidario, con ayudas constantes y una lectura clara del espacio. No había ansiedad. Había orden. Y había un plan.

    Las azulgrana acumulaban posesión, pero no profundidad. Triangulaban, movían el balón de lado a lado, intentaban filtrar pases interiores, pero se encontraban con una zaga férrea y con una Olatz Santana que, sin necesidad de grandes intervenciones, transmitía seguridad. El Athletic, mientras tanto, aguardaba su momento, consciente de que su partido no estaba en dominar, sino en resistir y castigar cualquier desajuste.

    Ese momento llegó en el minuto 25. En una transición rápida, Maite Zubieta atacó el espacio con decisión. Mapi León llegó al cruce forzada y terminó derribando a la centrocampista rojiblanca dentro del área. La colegiada señaló penalti sin dudar. Nerea Nevado asumió la responsabilidad y, con un disparo ajustadísimo al palo, batió a la guardameta azulgrana para adelantar al Athletic Club y encender la ilusión de la afición rojiblanca al abrir la lata amén del 01 más allá del ecuador de la primera mitad.

    El cero a uno solo alteró el marcador; alteró el estado emocional del partido. El Barça, por primera vez, se vio obligado a remar contracorriente. Durante unos minutos, el golpe fue evidente. El Athletic, espoleado por el gol, sacó su garra, creyó en el guion y trató de frenar a un FC Barcelona herido, consciente de que el campeón había sido tocado en su orgullo.

    Pero si algo define a los grandes equipos es su capacidad de reacción. Y la respuesta de las de Pere Romeu no se hizo esperar. El balón empezó a circular con mayor velocidad, las líneas se adelantaron y la determinación se impuso al nerviosismo. En apenas cuatro minutos, el Barça transformó la adversidad en ventaja.

    En el minuto 35, Alexia Putellas estrelló un disparo en el palo. La jugada no murió ahí. El balón volvió a circular, llegó a la frontal y fue Ona Batlle quien, con convicción, mandó el esférico al fondo de las mallas para establecer el empate. El 11 fue un gol de insistencia, de fe, de no rendirse ante la mala fortuna.

    Y apenas cuatro minutos después, llegó el golpe definitivo de la primera mitad. Claudia Pina cabeceó un córner que obligó a Olatz Santana a lucirse. El rechace cayó en el lugar menos recomendable para una defensa: el área pequeña. Allí apareció Irene Paredes, imperial, para empujar el balón a la red y firmar el 21, culminando la remontada antes del descanso, era el minuto 34 de juego.

    El partido parecía encarrilado, pero aún guardaba un giro más. En el tiempo añadido de la primera mitad, la colegiada mostró tarjeta roja directa a Kika Nazareth por golpear con el codo en el rostro de Landaluze en una pugna aérea. El FC Barcelona se marchaba al vestuario con ventaja en el marcador, sí, pero con una futbolista menos y con toda una segunda parte por delante.

    La reanudación dibujó un escenario completamente distinto. El Barça, consciente del contexto, optó por una versión más conservadora, más pragmática. No renunció al balón, pero sí ajustó riesgos. El Athletic, en superioridad numérica, trató de asumir el protagonismo, buscó amplitud, acumuló centros y empujó con la fe de quien sabe que el empate aún era posible.

    Durante varios minutos, el partido transitó por un terreno incómodo para las azulgrana.

    El Athletic Club dominaba territorialmente, generaba sensación de peligro y obligaba al Barça a defender con concentración máxima. Cada despeje era celebrado como un pequeño triunfo. Cada falta recibida, un segundo ganado al reloj.

    Y entonces, cuando el Athletic más creía, llegó el golpe que terminó por decidir la semifinal. Minuto 68. Una recuperación en campo propio. Un primer pase limpio. Una transición ejecutada con precisión quirúrgica. Ewa Pajor levantó la cabeza y encontró a Ona Batlle lanzada por el costado derecho. La lateral catalana ganó metros, se internó en el área y, lejos de optar por el disparo, devolvió el pase a la futbolista polaca, que apareció desde el centro para fusilar por bajo a Olatz Santana y establecer el 31 definitivo cuando el reloj deambulaba ya por el minuto 68 para domar a las leonas.

    Fue el gol de la sentencia. El gol que rompió definitivamente la resistencia rojiblanca. El Athletic lo intentó hasta el final, fiel a su identidad, pero el esfuerzo acumulado y el golpe emocional terminaron por pesar demasiado. El FC Barcelona, ya con el partido bajo control, gestionó los últimos minutos con oficio, inteligencia y madurez competitiva.

    El pitido final confirmó lo inevitable. El FC Barcelona estaba en la final de la Supercopa de España. No por aplastamiento, no por inercia, sino por saber adaptarse, reaccionar y golpear en los momentos clave.

    Una victoria que no se explica solo desde el talento, sino desde la capacidad de leer el partido y sobrevivir cuando el contexto se vuelve adverso.

    Ahora, el horizonte se abre hacia un duelo cargado de simbolismo. El Real Madrid espera. El rival eterno. El aspirante que quiere derribar el trono. El equipo que llega a su segunda final consecutiva tras superar al Atlético de Madrid y que sueña con cambiar la historia reciente.

    El próximo sábado 24 de enero, a las 19:00 horas, con RTVE como testigo, el FC Barcelona buscará su sexto título de Supercopa. El Real Madrid buscará algo más que un trofeo: buscará un golpe de autoridad.

    Y en ese cruce, no habrá pasado ni futuro. Solo presente. Solo noventa minutos para decidir quién escribe la primera gran página de la temporada.

    Porque las finales no se juegan.
    Las finales se conquistan.
    Y el Barcelona, una vez más, ya ha demostrado que está dispuesto a hacerlo.

    (Fuente: RFEF)

    📋 Ficha técnica |

    FC BARCELONA: Cata Coll, Irene Paredes, María León, Claudia Pina (Schertenleib 81′), Alexia Putellas, Clara Serrajordi (Patri Guijarro, 57′), Ewa Pajor (Aïcha Camara, 72′), Kika Nazareth Ramos, Vicky López (Graham Hansen 57′), Ona Batlle, Esmee Brugts (Salma Paralluelo, 72′).

    Suplentes: Gemma Font, Meritxell Font, Sydney Schertenleib, Salma Paralluelo, Marta Torrejón, Caroline Graham Hansen, Patri Guijarro, Aïcha Camara, Martine Fenger, Carla Julià Martínez.

    ATHLETIC CLUB: Olatz Santana, Maddi Torre (Ane Campos, 78′), Naia Landaluce, Maite Valero (Aguirregomezcorta, 85′), Maite Zubieta, Ane Azkona, Nerea Nevado, Maitane Vilariño (Sara Ortega, 62′), Ane Elexpuru, Daniela Agote (Leire Baños 85′), Elene Gurtubay (Pinedo 78′).

    Suplentes: Ziara Vega, Marta San Andrián, Leire Baños, Clara Pinedo, Sara Ortega, Ane Campos, Eider Arana, Nerea Venito, Oihana Aguirregomezcorta.

    ÁRBITRO: Elisabeth Calvo.

    Árbitros asistentes: Andrada Aloman y Victoria Miralles.

    Cuarto árbitro: Alicia Espinosa.

    Quinto árbitro: Adriana García.

    Roja: Kika Nazareth (40 + 3′)

    Goles |

    0-1 Nerea Nevado 25’ ⚽️
    1-1 Ona Battle 34’ ⚽️
    2-1 Irene Paredes 38’ ⚽️
    3-1 Ewa Pajor 68’ ⚽️

    ESTADIO: Semifinal de la Supercopa de España Femenina Iberdrola 2026, disputada en Nuevo Estadio Skyfi Castalia, Castellón

    Vídeo |

  • La previa | Barcelona vs Athletic Club

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ Cuando la historia llama a la puerta de la final

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     Prime Video estrena el 13 de febrero la película Original italiana Love Me Love Me en exclusiva para todo el mundo. Basada en la primera novela fenómeno literario de la autora Stefania S., que ha acumulado 23 millones de lecturas en Wattpad, la película cuenta con un reparto internacional encabezado por Mia Jenkins (Hanna), el actor español Pepe Barroso Silva (Those About to Die) y Luca Melucci (Maschile Plurale), además de Andrea Guo (Maxton Hall: Un mundo entre nosotros)Michelangelo Vizzini (Non dirloa nessuno)Madior Fall (La Dolce Villa) y Vanessa Donghi.

     

    Tras la muerte de su hermano, June se muda a Milán en busca de un nuevo comienzo y se matrícula en un prestigioso colegio internacional. Allí encuentra cierta estabilidad saliendo con Will, el alumno ejemplar y perfecto del colegio. Sin embargo, ese frágil equilibrio se ve alterado por una rivalidad intensa con James, el mejor amigo de Will: un chico carismático y problemático que oculta una peligrosa segunda vida en peleas clandestinas de MMA. Lo que empieza como rechazo se transforma en una atracción imposible de ignorar, obligando a June a elegir entre la seguridad y un amor que pone en duda todo lo que creía desear.

     

    Love Me Love Me está dirigida por Roger Kumble (After. En mil pedazos), escrita por Veronica Galli (Love Club) y Serena Tateo(Sbratz), y coproducida por Lotus Production (una compañía de Leone Film Group) y Amazon MGM Studios, con la colaboración de WEBTOON Productions.

     

    Love Me Love Me estará disponible en Prime Video como parte de la suscripción Prime. Los suscriptores Prime en España pueden disfrutar de ofertas, envíos gratuitos y entretenimiento, todo en una misma suscripción por tan solo 4,99€ al mes o 49,90€ al año.

    Qué podemos esperar de la semifinal |

    (Fuente: Liga F Moeve €

    Hay partidos que no se explican con una alineación. Hay eliminatorias que no necesitan introducción porque se sostienen solas sobre el peso de sus nombres. Y hay noches —como la que espera al estadio de Castalia— en las que el fútbol femenino español se mira al espejo de su propia historia para preguntarse hasta dónde ha llegado… y hacia dónde quiere seguir caminando.

    El miércoles 21 de enero, a las 19:00 horas, FC Barcelona y Athletic Club se enfrentarán en la segunda semifinal de la Supercopa de España Iberdrola 2026, con un billete directo a la final en juego y con el Real Madrid ya aguardando al otro lado del cuadro. No es un cruce más. No lo es por los nombres, no lo es por la trayectoria, no lo es por el momento que atraviesa cada equipo ni por el escenario que los rodea. Es, sencillamente, una de esas citas que resumen una era.

    Castalia será el punto de encuentro entre dos clubes que representan dos formas distintas —y complementarias— de entender el fútbol femenino en España.

    El que ha convertido la excelencia en costumbre frente al que ha hecho de la resistencia, la identidad y la pertenencia una bandera irrenunciable. El que vive instalado en la cima frente al que sigue llamando a la puerta con la convicción de quien sabe que la historia también se escribe a base de paciencia.

    Durante años, la Supercopa fue poco más que un aperitivo de temporada. Hoy es un trofeo con entidad propia, un escenario de máxima exigencia y un termómetro inmediato de ambiciones. Llegar hasta aquí ya no es un regalo; es el resultado de un camino competitivo sostenido. Y ganar, directamente, es una declaración de poder.

    El Fútbol Club Barcelona aterriza en Castellón como líder de la Liga F Moeve, con la autoridad que le otorgan los números, el juego y la inercia de un proyecto que ha redefinido los estándares del fútbol femenino europeo. Las azulgranas no solo compiten: dominan. No solo ganan: convencen. Y no solo levantan títulos: los encadenan.

    Enfrente, un Athletic Club que vive uno de sus momentos más sólidos de los últimos años. Sin ruido, sin focos excesivos, sin atajos. Las bilbaínas se han instalado en la zona media-alta de la clasificación liguera, construyendo un equipo reconocible, competitivo y difícil de someter. Un conjunto que no necesita la posesión para sentirse cómodo y que ha hecho de la fiabilidad defensiva una seña de identidad.

    Hablar del Barcelona femenino en una semifinal es casi una redundancia. El club azulgrana ha convertido este tipo de citas en su hábitat natural. Desde la profesionalización del proyecto, desde la apuesta estructural y desde la consolidación de una identidad futbolística innegociable, el Barça ha vivido instalado en las rondas finales de todas las competiciones que ha disputado.

    No es casualidad que las de Pere Romeu lleguen a esta Supercopa con cinco títulos ya en sus vitrinas: 2019/2020, 2021/2022, 2022/2023, 2023/2024 y 2024/2025. Cinco coronas que no solo hablan de talento, sino de continuidad, de exigencia interna y de una cultura competitiva que no admite relajaciones.

    El Barcelona afronta esta semifinal con buenas noticias en el apartado médico. La recuperación de Salma Paralluelo devuelve al ataque una pieza diferencial, capaz de romper partidos desde la potencia, el desmarque y la verticalidad. También regresa Patri Guijarro, el metrónomo del centro del campo, la jugadora que ordena, equilibra y conecta todas las fases del juego.

    No estará, eso sí, Aitana Bonmatí, baja de larga duración. Una ausencia mayúscula, tanto por lo que representa en el juego como por lo que simboliza en el liderazgo competitivo del equipo. Pero si algo ha demostrado este Barcelona es que incluso las ausencias más dolorosas se convierten en oportunidades para reafirmar el carácter colectivo.

    Athletic Club no llega a Castalia como invitado. Llega como aspirante. Como un equipo que sabe perfectamente quién es y qué puede ofrecer en un contexto de máxima exigencia. Las de Javier Lerga han construido un bloque sólido, trabajado y con un profundo sentido de pertenencia.

    El conjunto bilbaíno afronta la semifinal con bajas importantes: Irene Oguiza, Estefa, Patricia Zugasti y Jone Amezaga no estarán disponibles. Pérdidas sensibles que obligarán a reajustar piezas, pero que no alteran la esencia de un equipo que se siente cómodo en los partidos largos, incómodos y tácticos.

    El Athletic ha demostrado esta temporada ser uno de los equipos más fiables a nivel defensivo de la Liga F Moeve. Orden, solidaridad, intensidad en los duelos y una lectura colectiva del juego que le permite competir de tú a tú ante rivales de mayor potencial ofensivo.

    No es un equipo que se descomponga. No es un equipo que regale metros. Y no es un equipo que negocie el esfuerzo.

    Barcelona y Athletic se han enfrentado 29 veces a lo largo de su historia, El balance es claramente favorable al conjunto blaugrana: 22 victorias, 3 empates y 3 triunfos del Athletic Club.

    La última victoria bilbaína data del 18 de febrero de 2018, cuando se impuso por 0-1.

    Esta misma temporada, ambos equipos ya se vieron las caras en San Mamés, en la segunda jornada de Liga. Aquella tarde, el Barcelona se llevó los tres puntos con un contundente 1-8 que reflejó la diferencia de pegada… pero no explica por sí solo la complejidad del duelo que ahora se avecina.

    Porque las semifinales no entienden de precedentes. Porque el contexto lo cambia todo. Y porque el Athletic llega ahora con un bloque más maduro, más compacto y con menos complejos.

    El estadio de Castalia será el juez imparcial de un choque cargado de simbolismo. Un escenario neutral que acoge una Supercopa que ya es evento de primer nivel, con retransmisión en directo por RTVE a través de Teledeporte y TV3, y con la atención mediática puesta en cada detalle.

    No será solo un partido. Será una prueba de carácter. Para el Barcelona, la confirmación de que sigue siendo el referente absoluto. Para el Athletic, la oportunidad de disputar su primera final de Supercopa y de derribar una barrera histórica.

    Al otro lado del cuadro, el Real Madrid ya ha hecho los deberes.

    Su victoria por 3-1 ante el Atlético de Madrid lo ha instalado en la final del sábado 24 de enero de 2026, a las 19:00 horas. Un dato que altera inevitablemente el enfoque de esta semifinal.

    Porque no se trata solo de ganar. Se trata de ganar para medirse al eterno rival o de ganar para escribir una página inédita. El Barcelona sabe lo que supone una final ante el Madrid. El Athletic sueña con lo que significaría llegar hasta allí.

    No habrá mañana. No habrá red. No habrá margen de error. Solo noventa minutos —y lo que venga después— para decidir quién se gana el derecho a pelear por un título y quién se queda a las puertas.

    Barcelona y Athletic Club . Dos históricos. Dos escudos que no necesitan presentación. Dos maneras de entender el fútbol femenino que confluyen en una misma noche.

    En Castalia, la historia no se recuerda, sino que se pone a prueba y el último billete para el partido por el título está en liza, en el horizonte, esperando al ganador.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Supercopa de España Iberdrola |

    😍 Segunda semifinal 😍

    🔥 Fútbol Club Barcelona 🆚 Athletic Club 🔥

    📅 Miércoles, 21 de enero de 2026

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 Teledeporte

    🏟️ SkyFi Castalia, Castellón

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Reportaje | Un Atlético “tocado” no está firmado su peor temporada en la Primera División Femenina

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 La temporada 2022‑23 del Atlético de Madrid Femenino quedará marcada en los anales del club como la más compleja y menos exitosa en términos ligueros desde su consolidación en la Primera División Femenina. Finalizar 4.º en la clasificación de Liga F sin disputar competición europea fue el reflejo de un año en el que la exigencia interna y las circunstancias externas convergieron para plantear el reto más duro de las últimas campañas. Hoy, con un proyecto liderado por Víctor “Viti” Martín Alba, el equipo está a solo siete puntos de distancia de los puestos europeos, ha alcanzado los cuartos de final de la Copa de la Reina y se prepara para el “playoff” de octavos de final de la Champions ante el Manchester United, marcando así un claro contraste con aquella temporada.

    En la Liga F 2022‑2023, el Atlético cosechó 57 puntos tras 30 jornadas, una cifra correcta desde la estabilidad, pero insuficiente para situarse entre los tres primeros clasificados que otorgaban plaza europea directa; esa temporada quedó por detrás de equipos como el Fútbol Club Barcelona, Real Madrid y Levante Unión Deportiva consolidándose en un discreto 4.º puesto sin Champions ni la existencia por entonces de una Europa Cup que matizara su campaña.

    Más allá de la posición en la tabla, lo que realmente define a aquella campaña histórica fue la ausencia de competición europea, un factor raramente asociado a clubes de la talla y ambición rojiblancas en los últimos años.

    El Atlético llevaba tiempo asentado como uno de los equipos españoles de referencia, peleando tradicionalmente por títulos o por plazas europeas; sin embargo, en 2022‑23 no compitió ni en la UEFA Women’s Champions League ni en otra competición continental, lo que convierte aquella temporada en una de las más atípicas y desafiantes de su trayectoria moderna.

    En perspectiva, el contraste con la temporada actual 2025‑2026 es notable.

    El equipo dirigido por Víctor “Viti” Martín Alba, técnico que asumió un proyecto ambicioso con la intención de devolver al club a la élite nacional e internacional, ha logrado consolidar una imagen competitiva incluso en medio de cargas exigentes de calendario: está clasificado para los cuartos de final de la Copa de la Reina y disputará un playoff decisivo en la UEFA Women’s Champions League ante el Manchester United, una proeza que certifica un crecimiento deportivo y estructural evidente respecto a aquella 2022‑2023.

    Viti ha enfrentado con serenidad y visión crítica los momentos bajos de su equipo, manteniendo la confianza en su modelo de juego y en la capacidad de sus jugadoras para competir al más alto nivel.

    En declaraciones recientes tras un resultado duro, el técnico defendió el progreso del grupo remarcando que “los datos lo dirán”, subrayando mejoras en aspectos del rendimiento colectivo incluso cuando los resultados son adversos, y asumiendo la responsabilidad con transparencia y compromiso.

    Ese enfoque pragmático, junto con la integración de talentos recientes en la plantilla, ha permitido al Atlético de Madrid competir con clubes de alto perfil en la tabla.

    El reto europeo antes del choque con el Manchester United no solo es un test de nivel internacional, sino también un termómetro del avance del proyecto de Martín Alba, que ha sabido equilibrar la exigencia de una competición nacional igualada con el desafío continental.

    En ese marco competitivo, el contraste con la Real Sociedad de Fútbol, que verá disminuir su rendimiento tras la salida de Edna Imade al término de su cesión por parte del Bayern de Múnich, el Club Deportivo Tenerife, que compite con recursos más limitados en profundidad de plantilla y le supera tan solo por una unidad en la cuarta plaza, y un Madrid CFF en plena reconstrucción bajo el mando de un maestro como es José Luis Sánchez Vera, ofrece una fotografía de oportunidades claras para que el Atlético recupere posiciones y aspire a un podium de Liga F Moeve, que daría acceso a la fase previa de la Liga de Campeones Femenina.

    En este contexto, las posibles soluciones de Viti para alcanzar esa meta pasan por varias estrategias simultáneas: intensificar la rotación inteligente del plantel para mantener frescura física y competitiva frente a la congestión de calendario; optimizar la presión alta y el control de balón en los partidos clave frente a rivales directos, aprovechando la calidad técnica de sus centrocampistas y la verticalidad de las delanteras; potenciar la versatilidad táctica incorporando diferentes esquemas según el rival y la situación del partido; y consolidar la cohesión mental y emocional del grupo, transformando la experiencia de campañas previas menos exitosas en un aprendizaje que permita gestionar la presión en los últimos tramos de la liga.

    Además, la identificación de jugadores capaces de asumir liderazgo en momentos críticos y la incorporación de refuerzos estratégicos en ventanas de fichajes limitadas podrían ofrecer el margen necesario para recortar distancias con Real Sociedad, Club Deportivo Tenerife y otros aspirantes al podium.

    A esto se suma un factor determinante que puede marcar la diferencia en la segunda mitad de temporada: la ausencia de Gio Garbellini durante gran parte de la primera vuelta, provocada por una grave lesión en el peroné sufrida en octubre en un partido de la Liga de Campeones Femenina, mermó claramente la voracidad goleadora del equipo.

    Su regreso temprano, ya ejercitándose en solitario y tocando balón en el verde, supone un plus potencial de cara a los próximos compromisos, sumando junto a Luany, otra de las principales figuras del equipo, la capacidad de marcar la diferencia en partidos decisivos.

    Al final, la temporada 2022‑2023 permanecerá en la memoria colchonera como la peor campaña de la era moderna en Primera División Femenina desde un punto de vista clasificatorio y competitivo estructuralmente, y el renacimiento actual bajo la dirección de Víctor “Viti” Martín Alba no solo revalida esa afirmación, sino que también ofrece una narrativa de superación, resiliencia y ambición renovada. Si las estrategias de Viti se ejecutan con precisión, el Atlético no solo podrá acortar la distancia con la élite y recuperar protagonismo liguero, sino que incluso puede aspirar a recuperar un lugar en el podium, asegurando así la posibilidad de disputar la fase previa de la Liga de Campeones Femenina, consolidando un proyecto que combina historia, talento y proyección internacional, y demostrando que los aprendizajes de los peores años pueden transformarse en la fuerza que impulse a un club hacia su grandeza.

    (Fuente: RFEF)