El Fútbol Club Barcelona Femenino, que formó parte del bombo 1 como cabeza de serie, lo acompañaban el Fortuna Hjørrring, Olympique de Lyon y Football Club Zúrich, habrá de medir sus fuerzas ante el PSV Eindhoven. La ida tendrá lugar en el Estadio Jan Louwers el próximo 9 o 10 de diciembre y el duelo de vuelta tendrá lugar en el Johan Cruyff el día 15 o 16 de ese mismo mes.
El Club Atlético de Madrid Femenino, que era cabeza de serie por segundo curso futbolístico consecutivo, ha conseguido evitar cruzarse con el Sparta de Praga y el Benfica, enfrentándose finalmente al Servette Football Club Genéve.
De este modo, el encuentro de ida se celebrará el próximo 9 o 10 de diciembre en el Stade de Genéve y la vuelta se habrá de disputar el día 15 o 16 del último mes del año 2020 sobre el verde del Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares.
En último término, tras conocer la suerte que han corrido los dos clubs españoles en la máxima competición continental, les enumeramos el resto de eliminatorias de la Liga de Campeones Femenina:
¡Triunfo galo! El actual campeón de Europa, en una actuación sobresaliente, se impuso por 1-3 al Wolfsburgo en el partido por el título para dar continuidad a su hegemonía en el viejo continente.
La contienda tuvo el arranque que cabía esperar antes del inicio de la misma. En los primeros compases el conjunto francés, veterano en mil batallas, había levantado el trofeo que estaba en liza hasta en seis ocasiones, se hizo con el control del esférico en la medular ante un combinado alemán, que como es habitual, esperaba replegado en su propio terreno de juego a hilvanar acciones ofensivas al contraataque con las que inquietar el arco defendido por Bouhaddi en un primer cuarto de hora en el que las ocasiones claras brillaron por su ausencia.
Poco a poco, con una gran actuación individual de Delphine Cascarino, las lionesas fueron sometiendo a su adversario, que incómodo sobre el verde, la presión gala era asfixiante, fue incapaz de elaborar juego y cometía múltiples errores en las transiciones.
Toda vez que se hubo superado el ecuador de la primera mitad se inauguró el tanteador. Corría el minuto 24 del duelo cuando, en su enésimo desborde por el costado diestro, la anteriormente mencionada Cascarino ganó la línea de fondo y asistió a Le Sommer. La internacional gala le propinó un beso envenenado al esférico que en primera instancia fue repelido por Abt, quien vio como en segunda instancia la delantera recogía su propio rechace y enviaba el cuero más allá de su alcance para abrir la lata al firmar el 0-1 en el electrónico.
Viéndose por detrás en el partido por el título el conjunto teutón adelantó sus líneas y tuvo mayor presencia en la parcela ofensiva, eso sí, sus tentativas no fueron más que centros laterales que no encontraron rematadora alguna.
En la recta final del primer periodo, cuando parecía que el Wolfsburgo había conseguido quitarse de encima el dominio inicial de las dirigidas por Jean-Luc Vasseur, una inoportuna lesión de Doorsoun en la rodilla, minuto 37 mediante, frenó en seco el ímpetu de las alemanas que contemplaron atónitas como, entre lágrimas, la ’23’ dejaba su puesto a Hendrich.
Sin solución de continuidad, cuando ambos equipos comenzaban a vislumbrar el entretiempo en el horizonte, llegó el segundo tanto de la noche. Una nueva cabalgada de Cascarino por la banda hizo posible que la ’20’ visitante pusiese un centro al interior del área pequeña que, tras ser rechazada por la defensa germana en primer término, le quedó franco en la frontal a Kumagai. La lateral nipona del Lyon, casi sin pensarlo, conectó un potente zurdazo que besó las mallas locales para duplicar la ventaja de las pupilas de Jean-Luc Vasseur, era el 0-2 segundos antes de llegar al tiempo de descanso.
Las 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con una cómoda y merecida renta favorable a las pupilas que dirige desde el área técnica Jean-Luc Vasseur, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en territorio donostiarra.
⏰ HALF-TIME ⏰
⚽️ Le Sommer & Kumagai give six-time winners Lyon advantage in 2020 final
Tras la reanudación, la final cambió de forma radical respecto a lo que se había podido observar en los cuarenta y cinco minutos iniciales. El Wolfsburgo reingresó al terreno de juego dispuesto a meterse de lleno en el partido por el título y para ello ejercieron una gran presión sobre la salida de balón de las galas que no tardó en dar sus frutos.
Corría el minuto 54 de la gran final cuando Rolfö, que venía de anotar la diana de la victoria en semifinales frente al Fútbol Club Barcelona Femenino, envió un centro hacia Pajor, quien con algo de fortuna y por medio de un centro defectuoso, quiso disparar, le hizo llegar el esférico a Popp. La capitana del conjunto germano no desaprovechó la ocasión y con un potente frentazo recortó diferencias al establecer el 1-2 en el marcador con más de media hora de partido por delante.
A partir de ese momento, espoleadas por el tanto que había firmado Popp las pupilas de Stephan Lerch encerraron al Olympique de Lyon en su propio área y asediaron sin descanso, pero sin excesivo acierto, la portería defendida por Bouhaddi.
Los minutos pasaban lenta pero inexorablemente sin que el Wolfsburgo, que tenía contra las cuerdas al vigente campeón de Europa, este se limitaba a hilvanar contragolpes, fuese capaz de lograr generar oportunidades de gol lo suficientemente diáfanas como para forzar la prórroga.
Agonizaba la contienda y las espadas estaban en todo lo alto dada la estrechez del marcador cuando, casi en el último suspiro del choque, tras un córner en el que Le Sommer no logró impactar bien con el esférico, la atacante francesa remató ligeramente desviado, el cuero impactó levemente en el pie de Gunnasdóttir y acabó sorprendiendo a Abt para significar el 1-3 en el luminoso cuando este indicaba el minuto 88 de una final de Champions que llegó a su fin sin mayores sobresaltos.
Así las cosas, esta trabajada victoria francesa, la quinta consecutiva en lo que a finales europeas se refiere, hace posible que la entidad que preside Jean-Michel Aulas se convierta en el nuevo campeón de la UEFA Women’s Champions League por séptima vez en su historia, hito que le permite agrandar su leyenda en el balompié femenino del viejo continente hasta límites insospechados.
¡Triunfo lionés! El vigente campeón de Europa, en un partido tremendamente parejo y en el que no exhibieron su mejor nivel, se impuso por 0-1 al Paris Saint-Germain para jugar su quinta final continental de forma consecutiva.
La contienda tuvo un arranque muy equilibrado. En los compases posteriores al pitido inicial, el miedo a caer derrotados y el respeto que se profesan ambos clubs, hace tan sólo 17 días se enfrentaron en la final de la Copa de Francia que cayó del lado parisino en los penaltis, propició que se superase el ecuador del primer periodo sin ocasiones de gol reseñables, entre otras cosas por que las imprecisiones fueron una constante en un choque que, por momentos, resultó ser ciertamente soporífero para el espectador neutral.
Toda vez que se hubo alcanzado la media hora de juego en territorio vizcaíno el Olympique de Lyon, que había despertado de su letargo inicial y se adueñó del control del esférico en la línea medular, comenzó a generar peligro sobre la portería defendida por Endler. Corría el minuto 32 del enfrentamiento cuando un saque de esquina servido por Majri fue cabeceado libre de marca por Lucy Bronze, que pese a conectar un testarazo sin oposición, no logró poner en apuros a la guardameta chilena del PSG.
En la recta final del primer tiempo, cuando el descanso comenzaba a vislumbrarse en el horizonte, la semifinal cogió ritmo y las ocasiones de gol se sucedían en una y otra área, sin embargo, la falta de acierto de ambos equipos en la finalización impidió que el marcador se inaugurase antes del tiempo de descanso.
Prácticamente a renglón seguido, las 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con el empate sin goles campeando en el electrónico, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en el País Vasco.
0-0 au tableau d'affichage dans ce premier acte #PSGOL
Tras la reanudación, la dinámica del duelo cambió de manera radical. El Olympique de Lyon, que pretendía alcanzar una nueva final de la Copa de Europa, se hizo con el control del esférico en la línea medular y fue sometiendo paulatinamente al PSG que optó por aguardar replegado en su propio terreno de juego a hilvanar alguna acción al contragolpe con la que poner a prueba los reflejos de una inédita Sarah Bouhaddi.
Los minutos pasaban lenta pero inexorablemente sin que el conjunto lionés, que era claramente superior a su adversario parisino, fuese capaz de crear ocasiones claras de peligro a falta de menos de media hora para alcanzar el noventa.
Sin solución de continuidad, una falta al borde del área de Geyoro sobre Lucy Bronze, que trajo aparejada la expulsión de la primera de ellas por doble amarilla, hizo posible que el electrónico se alterase.
Majri se encargó de servir el libre directo mencionado con anterioridad y envió un centro medido hacia el interior del área parisina y este encontró la cabeza de Wendy Renard, quien elevándose por encima de Irene Paredes, que estuvo algo despistada en la acción, conectó un potente frentazo más allá de alcance de Endler para abrir la lata al firmar el 0-1 en el luminoso que ponía por delante en la semifinal al campeón francés, era el minuto 67 de una eliminatoria que entraba en su recta final.
Agonizaba la contienda y pitaban oros para las visitantes, tenían una jugadora más, cuando, en el minuto 76, Parris cometió una falta tan inocente como innecesaria sobre la guardameta del PSG que provocó su expulsión, la igualdad numérica volvía a imperar en el choque para desesperación de Jean-Luc Vasseur.
A partir de ese momento, espoleado por la expulsión, el Paris Saint-Germain se volcó con más corazón que cabeza, todo sea dicho, sobre la portería de Buhaddi en pro de lograr la diana que hubiese supuesto el empate, sin embargo, el Olympique de Lyon tiró de experiencia y ralentizó el ritmo de juego que llegó a su fin sin mayores alteraciones pese a que las parisinas reclamaron un penalti por mano que no fue sancionado.
Así las cosas, la merecida, trabajada y agónica victoria del Olympique de Lyon hace posible que las jugadoras que dirige desde el área técnica Jean-Luc Vasseur vayan a porfiar por conquistar la séptima UEFA Women’s Champions League de su historia, la cuarta de manera ininterrumpida, frente al Wolfsburgo el próximo 30 de agosto a las ocho de la tarde, horario peninsular, en el Reale Arena.
🏆⚽ En route vers la finale @UWCL ! Avec sa victoire sur le PSG (1-0), @OLfeminin file vers sa 7ème étoile ! Les Fenottes vont retrouver l'équipe allemande de Wolfsburg @VfLWob_Frauen pour un remake de la finale de 2016. Verdict ce dimanche à 20h (match diffusé sur W9) ✌️ pic.twitter.com/7YiDLPnZMw
¡Triunfo germano! Las pupilas de Stephan Lerch, en un encuentro vibrante, se impusieron por 1-0 a las dirigidas por Lluís Cortés para meterse en el partido por el título.
Después de disfrutar de una eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League 2019/2020 con claro acento español, se enfrentaron el Atlético de Madrid Femenino y el Fútbol Club Barcelona (0-1) y de presenciar otros tres encuentros de gran atractivo a nivel europeo, los amantes del balompié femenino tenían una cita ineludible con la semifinal en la que el anteriormente mencionado conjunto catalán se medía al Wolfsburgo en su búsqueda por alcanzar una nueva final de la Copa de Europa.
La contienda tuvo un arranque frenético. En los compases posteriores al pitido inicial, como ya ocurrió en la ronda inmediatamente precedente, el combinado azulgrana se hizo con el control del esférico en la línea medular ante un adversario teutón, que replegado en su propio terreno de juego, aguardaba pacientemente a hilvanar alguna acción al contragolpe con la que sacar rédito de la enorme velocidad que atesoran Pajor y Harder para inquietar el arco defendido por Sandra Paños.
Poco a poco, después de un inicio fulgurante en clave culé, Hansen creó la primera ocasión de peligro reseñable con un disparo que se marchó desviado, Popp replicó con un disparo desde fuera del área que se perdió a la derecha de la anteriormente mencionada Paños y el Barcelona reclamó un posible penalti por mano de Hendrick a disparo de Alexia, minuto 13 mediante, que no fue sancionado, el duelo se convirtió en una ida y vuelta constante en el que las blaugranas dieron sensación de superioridad con el balón en los pies, que por otro lado, no supieron transformar en ocasiones claras de gol antes de alcanzar el ecuador de la primera mitad.
A partir de ese momento, el despertó de su letargo y comenzó a imponer su mayor calidad táctica y técnica ante un Barcelona que se mantuvo firme en la línea defensiva y supo neutralizar los acercamientos germanos que protagonizó una hiperactiva Harder con remates centrados que no revistieron excesivo peligro para las culés.
En la recta final del primer periodo, cuando ambos equipos comenzaban a vislumbrar el entretiempo en el horizonte, el club catalán gozó de varias oportunidades para adelantarse en el electrónico, la más clara en el minuto 36 de juego cuando Graham Hansen filtró una asistencia con el exterior sobre el desmarque en profundidad que había trazado Oshoala, quien con todo a su favor y de manera casi inexplicable, picó el esférico por encima de la portería de Abt para desesperación de la atacante nigeriana.
Sin solución de continuidad, las 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios del Reale Arena con el tanteador aún por inaugurar, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en territorio guipuzcoano.
Tras la reanudación, la semifinal siguió por los mismos derroteros que en los cuarenta y cinco minutos iniciales, léase, dominio culé de la posesión ante un conjunto teutón al que no le importaba en exceso ceder la iniciativa a su adversario y que lo fiaba todo a trenzar transiciones rápidas con las que romper el orden táctico de las blaugrana, que en muchos tramos del partido fueron superiores al bicampeón de Europa, y eso es mucho decir.
A los 50 minutos de este vibrante enfrentamiento, que no estaba dejando indiferente a nadie, Graham Hansen se marchó por velocidad de su par tras ganarle la espalda y con todo a su favor para conectar un potente disparo que a buen seguro hubiese ajusticiado a Abt, prefirió asistir a Oshoala que no llegó y la ocasión se fue al limbo, perdonaba el Barcelona que no tardó en pagarlo muy caro.
Prácticamente a renglón seguido el Wolfsburgo inauguró el tanteador para castigar a las culés. Corría el minuto 58 de partido cuando tras una acción embarullada en el interior del área pequeña, rechaces incluidos, el balón le quedó franco a Rolfö que le propinó un beso envenenado al cuero más allá del alcance de Sandra Paños para abrir la lata al firmar el 1-0 en el luminoso que a la postre resultó ser definitivo.
Los minutos pasaban lenta pero inexorablemente sin que el Barcelona fuese capaz de hacer dudar a un Wolfsburgo, que tirando de veteranía fue ralentizando el ritmo de juego y se aprovechó del evidente desgaste físico de las catalanas.
A veinte minutos para alcanzar el noventa el campeón de la Primera Iberdrola 2019/2020 buscó el tanto de la igualada que forzase la prórroga en San Sebastián, sin embargo, la falta de acierto en la finalización de las pupilas de Lluís Cortés impidió que el marcador viese alterado su signo hasta el pitido final y el sueño de una nueva final europea, la que hubiese sido la segunda de forma consecutiva, terminó por desvanecerse para las barcelonistas, que dicho sea de paso, cada vez están más cerca del nivel exhibido por los grandes equipos del viejo continente en el balompié femenino.
Así las cosas, esta trabajada y sufrida victoria germana hace posible que el Wolfsburgo selle su pase para la que será su quinta final de la UEFA Women’s Champions League y espere ya a su último oponente que saldrá del vencedor de la segunda semifinal que, en menos de veinticuatro horas, habrán de protagonizar Paris Saint-Germain y Olympique de Lyon en San Mamés.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) August 21, 2020
La contienda tuvo el arranque que cabía esperar en la previa de la misma. En los compases posteriores al pitido inicial el conjunto culé se hizo con el control del esférico en la línea medular ante un combinado colchonero que mermado por las bajas, no pudo contar con Laia Aleixandri, Silvia Meseguer, Leicy Santos, Charlyn Corral y Deyna Castellanos por motivos sanitarios, así como Ludmila Da Silva, esta última por sanción, optó por ejercer una presión elevada sobre la salida de balón de su adversario y un esfuerzo colectivo encomiable que neutralizó las virtudes catalanas en un primer cuarto de hora de juego muy parejo en el que un remate de Kylie Strom que se marchó por encima del larguero, sendos disparos de Lieke Martens en los que Lindahl realizó intervenciones de mérito para conjurar el peligro catalán, constituyeron las primeras ocasiones de gol.
Poco a poco, el transcurso de los minutos fue favorable para los intereses azulgranas que fueron paulatinamente desgastando a las madrileñas. Corría el minuto 33 del choque cuando Lieke Martens conectó un disparo potente con el exterior que Tounkara, de manera casi milagrosa, salvó bajo palos para evitar que Alexia Putellas pusiera por delante a las visitantes.
Prácticamente a renglón seguido, las 22 protagonistas ganaban el túnel de vestuarios con el electrónico aún por inaugurar, todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en territorio vasco.
Tras la reanudación, el encuentro siguió por los mismos derroteros que en los cuarenta y cinco minutos iniciales, léase, dominio culé de la posesión, por momentos estéril, frente a las colchoneras que lo fiaban todo a una acción al contragolpe en la que explotar la velocidad de Toni Duggan.
A la hora de juego, consciente de que sus pupilas se estrellaban una y otra vez ante el férreo sistema defensivo rojiblanco, Lluís Cortés trató de agitar la coctelera al dar entrada a Mariona Caldentey en detrimento de Lieke Martens. Esta sustitución, que aportó mayor dinamismo en ataque, resultó decisiva para cambiar el sino de la eliminatoria en favor del Barcelona.
A poco más de veinte minutos para alcanzar el noventa, mientras el Atlético de Madrid buscaba poner en apuros a una inédita Sandra Paños en el segundo tiempo, lo hizo con un disparo de Turid Knaak que no fructificó en nada positivo para las madrileñas, cuando Alexia Putellas, minuto 69 mediante, puso la réplica azulgrana al conectar un remate muy forzado que no comprometió a una inconmensurable Lindahl.
Agonizaba la contienda y la prórroga comenzaba a vislumbrarse en el horizonte cuando Graham Hansen, que minutos antes había dispuesto de una gran ocasión de gol en la que se topó con la enésima parada de la portera colchonera, se quedó libre de marca en el flanco diestro y envió un centro medido al interior del área pequeña, que tras una jugada embarullada en la que Oshoala no pudo conectar un remate certero de chilena, le cayó rechazado a Kheira Hamraoui, quien le propinó un beso envenenado al esférico que se alojó en el fondo de las mallas rojiblancas para abrir la lata e instaurar el 0-1 en el luminoso que a la postre resultó ser definitivo, era el minuto 80 de partido y la reacción colchonera no tuvo tiempo de producirse.
Así las cosas, la agónica y trabajada victoria culé hace posible que el club catalán alcance las semifinales de la Women’s Champions League por segunda temporada consecutiva la penúltima ronda de la máxima competición continental, en la que se medirán al todopoderoso Wolfsburgo el próximo 25 de agosto a las seis de la tarde después de imponerse por la mínima a un Atlético de Madrid Femenino que, dicho sea de paso, cayó derrotado con honores.
⏱ 93' [ 0-1 ] Final del partido en San Mamés con derrota en los cuartos de final de la @UWCL.
¡En su ‘final a ocho‘! El ente presididopor Aleksander Ćeferin dio luz verde a un cambio de reglamento.
La UEFA, a través de su Comité Ejecutivo, ha anunciado que aprueba que los clubs que vayan a pelear por alzar la Women’s Champions League en el País Vasco durante el mes de agosto tengan la posibilidad de incorporar a su plantilla un total de seis futbolistas que haya contratado en el mercado estival, tres de ellas puedan haberse enfundado la elástica de otra entidad que este inmersa en los cuartos de final
La decisión, que parecía una utopía hace tan sólo tres semanas, contraviene la normativa que se firmó en Nyon a principio de temporada, hará posible que futbolistas como Deyna Castellanos o Cata Coll, por citar algunas, estén habilitadas para debutar en la máxima competición continental de fútbol femenino.
The @UEFA Executive Committee has decided allow each club to register 6 new players for the quarter-finals onward.
All 6 players may have been fielded for another club in a previous round, but only a maximum of 3 can have played for another quarter-finalist. pic.twitter.com/AJ5SidEa2H
— UEFA Women’s Champions League (@UWCL) July 10, 2020