Categoría: Liga F Moeve

  • La crónica | El Real Madrid suda para sonreír en Buñol

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ ¡Triunfo blanco! Las de Pau Quesada se impusieron por 1-2 a un combativo Levante Unión Deportiva.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en Valdebebas.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    El Levante UD saltó al césped con Tarazona bajo palos; línea defensiva para E. Le Guilly, Teresa, Eva Alonso y Bascu; en la medular, Érika y Ana Franco llevaron el timón junto a Dolores; mientras que en ataque Alharilla, como capitana, acompañó a Rocío Carrasco y Carol en la referencia ofensiva para medirse al Real Madrid.

    El Real Madrid respondió con Misa como capitana y guardiana de la portería; zaga para Shei, Lakrar, Andersson y Holmgaard; en el centro del campo, Bennison, Irune y Däbritz asumieron el control del juego; y arriba, Athenea y Linda Caicedo escoltaron a Redondo como referencia ofensiva.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    Había partidos que, aun antes de que el balón comenzara a rodar, ya estaban escritos en una tinta distinta. Encuentros que no necesitaban una final, un título o una clasificación directa para adquirir una relevancia que iba mucho más allá de los números fríos de la tabla. El Levante Unión Deportiva y el Real Madrid se citaban en la Ciudad Deportiva de Buñol en uno de esos duelos que el calendario disfraza de rutinarios, pero que el contexto se encarga de convertir en un examen de carácter, fe y jerarquía.

    Porque no se enfrentaban solo el colista y el segundo clasificado. Se medían dos estados de ánimo, dos urgencias emocionales y dos formas muy distintas de convivir con la presión.

    El Levante, hundido en la decimosexta posición, con apenas cinco puntos en su casillero, llegaba herido pero no vencido, alimentado por una victoria reciente que había sacudido los cimientos de la lógica: el 2-3 ante el DUX Logroño había sido más que tres puntos; había sido un grito de supervivencia.

    El Real Madrid, por su parte, aterrizaba en Valencia con la herida aún abierta del tropiezo frente al Athletic Club, un cero a uno que no le había hecho perder su privilegiada cierta dosis de confianza, pero no la segunda plaza, sostenida por 38 puntos, pero que sí había dejado preguntas flotando en el ambiente blanco.

    El líder seguía siendo el Fútbol Club Barcelona, ese coloso que parecía jugar otra liga, pero cada jornada era una oportunidad para no descolgarse, para mantener viva la persecución, para demostrar que el proyecto blanco no solo aspiraba a consolidarse, sino también a competir con ambición real. Y en ese camino, no había margen para el error, ni siquiera ante un rival que luchaba por no caer al abismo.

    Buñol amaneció gris, encapotado, con un frío húmedo que se colaba en los huesos y una lluvia persistente que no hacía prisioneros. El clima, lejos de amedrentar, parecía anunciar que la tarde sería de esas que se recuerdan más por lo que se siente que por lo que se ve. Ni el agua ni el viento lograron disuadir a quienes entendían que allí, en ese rectángulo de césped castigado, se iba a librar una batalla honesta.

    Había regresos que dotaban al partido de una carga simbólica especial. Pau Quesada volvía a una casa que conocía bien, reencontrándose con un pasado reciente, con pasillos recorridos mil veces y con miradas que mezclaban respeto y nostalgia. En el césped, el Levante recuperaba a figuras clave, entre ellas Alba Redondo, nombre propio del fútbol español, referente, goleadora, bandera de una identidad competitiva que el conjunto granota se negaba a perder pese a la adversidad.

    Desde el pitido inicial, el Real Madrid asumió el rol que le correspondía por jerarquía y contexto. Dominio territorial, circulación rápida, intención clara de imponer ritmo y someter al rival desde la posesión. Y en ese guion, Athenea del Castillo emergió como la chispa que encendía cada ataque. La cántabra, eléctrica, vertical, inconformista, comenzó a castigar el costado con una determinación que anunciaba algo grande.

    No tardó en llegar el primer aviso. Athenea encaró, buscó el perfil zurdo, probó desde fuera. El Levante respondía con orden, con repliegue, con solidaridad defensiva, pero cada acción blanca era una advertencia. Hasta que, en el minuto once, el suspense se convirtió en celebración.

    Athenea recibió dentro del área, armó el disparo con la zurda y soltó un latigazo que parecía destinado a besar el larguero. El balón golpeó la cruzeta con violencia, picó en el suelo y, tras una fracción de segundo que se hizo eterna, botó más allá de la línea de gol. El estadio contuvo el aliento y lo soltó de golpe, era el 0-1 en el minuto 10 de juego.

    con suspense, con incertidumbre, con esa pausa dramática que engrandece el momento. El Real Madrid golpeaba primero.

    Pero lejos de conformarse, el conjunto blanco entendió que aquel escenario exigía contundencia. El Levante no era un rival resignado. Tarazona comenzó a multiplicarse bajo palos, desviando un disparo raso de Däbritz desde la frontal, reaccionando con reflejos felinos ante cada intento. La portera granota sostenía a su equipo, mientras el partido empezaba a ganar en intensidad y en matices.

    Las locales, lejos de encerrarse sin más, buscaron sus oportunidades. Carol Marín, con picardía y valentía, trató de sorprender a Misa con un gol olímpico que estuvo a punto de desatar la locura. El Levante entendía que el balón parado podía ser su tabla de salvación, su forma de equilibrar una balanza que en juego abierto se inclinaba hacia el lado visitante.

    Y fue precisamente tras una acción a balón parado favorable al Levante cuando llegó la jugada que marcaría el primer acto del partido. El fútbol, caprichoso, volvió a demostrar que en cuestión de segundos todo puede cambiar.

    Linda Caicedo tomó el balón en su propio campo y arrancó como si el césped se abriera ante ella. Potencia, zancada, decisión. Nadie pudo frenar su carrera. La colombiana atravesó líneas, levantó la cabeza y filtró un pase en profundidad hacia Shei Garcia.

    El centro no encontró inicialmente a Alba Redondo, pero la manchega, con el instinto que la define, ganó el rebote, protegió la pelota y habilitó a Däbritz. La alemana, con temple y visión, asistió al segundo palo, donde Athenea apareció de nuevo, oportunista, letal, para empujar el balón al fondo de la red para celebrar el 02 en el 25 que parecía ponerlo todo de cara para las visitantes y nada estuvo más lejos de la realidad.

    El fútbol rara vez se pliega dócilmente a los pronósticos y se haría patente en este Levante versus Real Madrid.

    Durante unos minutos, el Real Madrid creyó tener el encuentro bajo control. La circulación era fluida, el bloque estaba alto, las líneas bien juntas. Sin embargo, algo empezó a cambiar.

    El Levante U.D. dejó de esperar y comenzó a morder. Adelantó metros, apretó en la salida, forzó errores. El fútbol, ese deporte que tantas veces se decide por estados de ánimo, comenzó a girar lentamente.

    Dolores Silva empezó a aparecer con mayor frecuencia, mandando, ordenando, levantando la cabeza incluso en medio del caos. Érika González se ofrecía en cada balón dividido como si fuera el último. Alba Redondo, vigilada de cerca, no dejó de arrastrar marcas y de incomodar. El Levante entendió que no podía competir desde la paciencia infinita, sino desde la agresividad controlada y entonces las de Andrés París encontraron el premio.

    En el minuto 32 de juego se produjo un disparo potente de la asturiana Érika González obligó a Misa a intervenir. El rechace quedó muerto en el área, suspendido en el tiempo durante una milésima de segundo que solo las futbolistas con instinto saben aprovechar. Dolores Silva apareció desde atrás, con determinación, con fe, con rabia acumulada. La exjugadora del Sporting de Braga armó la diestra y cruzó el balón lejos del alcance de la guardameta madridista. El esférico besó la red y Buñol explotó por culpa del 12 que llevó la firma de la centrocampista portuguesa y dio vida a las locales.

    El tanto cambió definitivamente el tono del partido y las granotas comenzaron a creer en sus posibilidades.

    El Real Madrid, sorprendido por la respuesta, perdió durante algunos minutos la serenidad que había mostrado. Las imprecisiones se multiplicaron. Las transiciones defensivas se volvieron más largas. Y el público, empapado pero entregado, empujaba cada acción local como si fuera la última oportunidad de aferrarse a la esperanza.

    El Levante olió la sangre. Cada balón largo se convirtió en una amenaza. Cada duelo era disputado con una intensidad que desbordaba el marcador.

    El Real Madrid comenzó a mirar el reloj, consciente de que aquel primer acto se estaba complicando más de lo previsto.

    En los minutos finales del primer tiempo, el conjunto de Andrés París estuvo muy cerca de igualar la contienda. Ana Franco protagonizó una de las acciones más peligrosas, ganándole la espalda a Andersson en una carrera larga, de esas que nacen del convencimiento absoluto. El disparo final se marchó desviado, pero el aviso fue serio. Demasiado serio.

    El Real Madrid entendió entonces que la ventaja era frágil, que el partido exigía algo más que talento individual, algo más que jerarquía en la tabla. Exigía temple. Exigía carácter. Exigía entender que el rival no estaba dispuesto a aceptar su papel de colista sin luchar cada centímetro de césped.

    El pitido que señalaba el descanso llegó casi como un alivio para las visitantes. Las veintidós protagonistas enfilaron el túnel de vestuarios bajo una lluvia persistente, con sensaciones completamente opuestas. El Levante se marchaba con la convicción de que la remontada era posible. El Real Madrid, con la certeza de que nada estaba ganado.

    La segunda mitad aguardaba como un territorio incierto, un espacio donde el fútbol suele despojarse de máscaras y mostrar su verdad más cruda.

    La segunda parte arrancó con un Levante dominador que hizo sufrir a las blancas por momentos. La polémica llegó pronto con una posible mano que el FVS tuvo que revisar tras solicitar Andrés París la revisión. Sin embargo, las grandotas bajaron su intensidad y el Real Madrid recuperó el control. Linda Caicedo rozó el palo con un disparo raso en el 51 de partido.

    Quesada no dudó en mover el banquillo, dando entrada a Pau Comendador, Iris Ashley, Eva Navarro o Angeldahl. La sueca, con un centro que se envenenó para Tarazona, estuvo cerca de encontrar portería en una de sus primeras apariciones.

    El partido entró en la recta final con el resultado completamente abierto. El Real Madrid trató de aplicar control y encadenar posesiones largas. Pau Comendador rozó la sentencia de volea, pero su chut acabó en el travesaño. Angeldahl, con un disparo lejano que desvió Tarazona, y Silvia Cristóbal, con un cabezazo desviado en el área pequeña, tampoco consiguieron el tercero.

    El Levante Unión Deportiva , comandado por una colosal Érika González que lo seguía intentando de todas las maneras, no tiró la toalla en ningún momento. Agama, con todo a favor a diez minutos del final, marró una ocasión clarísima delante de Misa.

    Le Guilly, con un chut que llegó manso a las manos de la portera canaria, bajó la persiana a la matinal de fútbol en Valencia.

    Con este sufrido resultado, en el que el conjunto capitalino fue más efectivo que brillante, el Real Madrid conquistó los tres guarismos que estaban en liza y suma ya 38 unidades que le permiten afianzarse en la segunda plaza liguera.

    Las madridistas ahora ponen el foco en la Supercopa de España. El martes 20, a las 19:15, disputarán la semifinal contra el Atlético de Madrid en Castellón.

    En caso de ganar el derbi, jugarían la final por segundo año consecutivo ante el vencedor del partido entre el Barcelona y el Athletic el próximo sábado, 24 de enero de 2026, a partir de las 19:00 horario peninsular.

    El esfuerzo granota cae en saco roto esta vez y las chicas de Andrés París buscarán redimirse el próximo fin de semana al batirse el cobre con el Sevilla en Nervión y mientras tanto seguirá siendo el colista en la élite con tan solo 5 puntos en el zurrón, la salvación es harto compleja ya.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Levante (1): Tarazona; Alharilla, Eva Alonso, Tere Mérida, Le Guilly; Aida Estévez, Carol Marín (Agama 79′), Dolores Silva, Raiderlin; Ana Franco, Érika.

    Real Madrid (2): Misa; Shei (Silvia Cristóbal 76′), Andersson; Lakrar, Holmgaard; Bennison (Pau Comendador 60′), Irune; Athenea, Däbritz (Angeldahl 67′), Linda Caicedo (Eva Navarro 67′); Alba Redondo (Iris Ashley 60′).

    Árbitra: López Osorio (Colegio Extremeño). Amonestó a Raiderlin (minuto 26), Irune (minuto 82) e Iris Ashley (minuto 94) con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) que ha enfrentado al Levante Unión Deportiva y el Real Madrid sobre el césped natural de la Ciudad Deportiva de Buñol.

    Goles:

    0-1 Athenea del Castillo 10’ ⚽️
    0-2 Athenea del Castillo 25’ ⚽️
    1-2 Dolores Silva 32’ ⚽️

    Vídeo |

  • La previa | Atlético de Madrid vs RCD Espanyol

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ⬛️ El fútbol no espera, el tiempo tampoco y enero siempre exige carácter.

    El sábado 17 de enero de 2026, a las 16:30 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a latir al ritmo de un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un cruce cargado de urgencias, emociones contenidas y necesidad de reafirmación, con el mismo objetivo inmediato: lograr la primera victoria del año en la Liga F.

    El encuentro será retransmitido en directo por DAZN y Movistar Plus y llega acompañado de una atmósfera especial diseñada para que la afición sea protagonista de principio a fin.

    Porque no será una tarde cualquiera. Antes y después del balón rodando, el club rojiblanco ha preparado una jornada de comunión total con su gente: firma de autógrafos de Lola Gallardo y Vilde Bøe Risa tras el partido, visita de Indy y Mady, las inseparables mascotas, y una sorpresa en el descanso que promete convertir el estadio en un hervidero emocional.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Un mensaje claro: ahora, más que nunca, este equipo necesita a su afición empujando en la misma dirección.

    El Atlético llega herido, pero no vencido. La dura derrota ante el Fútbol Club Barcelona (5-0) en la pasada jornada dejó cicatrices, sí, pero también un mensaje interno inequívoco. “Necesitamos más que nunca a nuestra afición. Ojalá tengamos el mismo ambiente que el otro día”, afirmó Lola Gallardo tras el encuentro. Palabras que no son retórica: son una llamada a filas. Las rojiblancas ocupan actualmente la cuarta plaza con 27 puntos, a cuatro de los puestos de Champions League, pero atraviesan una racha inquietante en la competición doméstica, sin ganar desde el 16 de noviembre. Enero aprieta, la clasificación no espera y cada jornada empieza a tener aroma de final anticipada.

    El equipo de Viti y sabe que está obligado a reaccionar. No solo por la tabla, sino por identidad. El Atlético necesita reencontrarse con su versión más dominante, la que asfixia arriba, la que gobierna desde el centro del campo y la que convierte cada balón dividido en una declaración de intenciones. No será sencillo, además, por las ausencias de peso: Sheila Guijarro y Gio Queiroz no estarán disponibles para el duelo, dos futbolistas determinantes en la profundidad y el desequilibrio ofensivo. Aun así, el bloque rojiblanco confía en su fondo de armario, en el liderazgo de sus veteranas y en el empuje de una afición que sabe convertir la presión en energía positiva.

    Enfrente estará un RCD Espanyol que viaja a Madrid con menos urgencias clasificatorias, pero con ambición intacta. El conjunto perico dispone de un colchón de diez puntos sobre los puestos de descenso, una ventaja valiosa que permite trabajar con algo más de calma, aunque sin caer en la complacencia. “Debemos ir a hacer daño, a intentar sumar, e incluso ganar”, subrayó su entrenadora, Sara Monforte, en la previa. Un aviso serio.

    El Espanyol no quiere ser comparsa; quiere competir, incomodar y aprovechar cualquier duda del rival.

    Eso sí, el equipo blanquiazul también llega condicionado por las bajas: Amaia Martínez, Laura Martínez y Olivia Fergusson están descartadas, mientras que Júlia Guerra es duda hasta última hora.

    Aún con esas ausencias, el Espanyol confía en su orden táctico, en su capacidad para resistir sin balón y en la velocidad de sus transiciones para castigar cualquier desajuste rojiblanco.

    Sabe, además, que el contexto puede jugar a su favor si logra enfriar el partido y trasladar la ansiedad a la grada.

    El precedente más reciente entre ambos equipos invita al optimismo rojiblanco. En el encuentro de la primera vuelta, el Atlético de Madrid firmó una actuación imponente y goleó por 0-5 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, dejando una imagen de superioridad absoluta. Aquella tarde fue una exhibición de contundencia, ritmo y pegada. Pero el fútbol rara vez se repite de forma exacta.

    Enero transforma escenarios, cambia dinámicas y obliga a demostrar cada punto como si fuera el último.

    Por eso este partido es mucho más que una revancha o una continuidad estadística. Es un examen emocional. Para el Atlético, supone medir su capacidad de levantarse, de transformar la necesidad en orgullo competitivo y de volver a creer desde el juego y el carácter. Para el Espanyol, es una oportunidad de oro para reafirmar su crecimiento, sumar en un campo exigente y demostrar que su temporada no es casualidad.

    El balón echará a rodar a las 16:30 horas. Antes, durante y después, el Centro Deportivo Alcalá de Henares será escenario de una tarde pensada para la memoria: fútbol, cercanía, símbolos y emoción compartida. En enero no hay margen para la tibieza. Solo vale competir, resistir y golpear. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un duelo de urgencias y convicciones, con la temporada marcando el pulso y la historia esperando un nuevo capítulo.

    Aquí no hay promesas. Hay 90 minutos y todo por decidir en un compromiso de alto voltaje que harían bien en no ignorar.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨Matchday 16 ✨

    Partido grande 🚀

    🔥Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Getty imágenes)
  • La previa | Levante U.D. vs Real Madrid C.F.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 Buñol se prepara para un pulso de fe y jerarquía en la Liga F Moeve.

    (Fuente: Liga F)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en su estadio.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    (Fuente: Liga F Moeve)

  • Noticia | El Atlético de Madrid, frente al espejo de su temporada: una reválida decisiva en Alcalá para recuperar el pulso competitivo, la confianza y el sentido de pertenencia

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🟣 Tras semanas de resultados esquivos, dudas acumuladas y una victoria copera lograda desde la resistencia emocional de la tanda de penaltis ante el Alhama ElPozo, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026, a partir de las 16:30 horas en Alcalá de Henares, un duelo capital frente al Espanyol de Barcelona que trasciende la clasificación y se erige como una prueba definitiva de carácter, identidad y futuro inmediato para el proyecto que lidera Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Liga F)

    El Atlético de Madrid Femenino se asoma a este fin de semana con la conciencia plena de que la temporada ha entrado en un punto de inflexión. No se trata únicamente de una mala racha de resultados ni de una sucesión de partidos sin premio en forma de victoria, sino de un proceso más profundo en el que confluyen expectativas, exigencia histórica, presión competitiva y la necesidad imperiosa de reafirmar un proyecto que, durante años, ha sido sinónimo de estabilidad, ambición y fiabilidad en el fútbol femenino español. La acumulación de partidos sin ganar ha ido generando un clima denso, en el que cada nuevo encuentro se analiza como un examen definitivo y en el que la paciencia, tanto interna como externa, se ha ido erosionando jornada tras jornada.

    En ese contexto, la reciente victoria en la Copa de la Reina frente al Alhama ElPozo, correspondiente a los cuartos de final, ofreció un alivio momentáneo, pero no una solución estructural. El Atlético logró avanzar de ronda, manteniendo vivo el sueño de un título que forma parte esencial de su identidad competitiva, pero lo hizo tras un partido largo, complejo y emocionalmente exigente que se resolvió en la tanda de penaltis. Ese desenlace, celebrado con intensidad por el grupo, dejó al mismo tiempo una lectura dual: por un lado, la confirmación de que el equipo conserva una fortaleza mental notable en los momentos de máxima presión; por otro, la constatación de que persisten dificultades para cerrar los partidos en el tiempo reglamentario y para imponer la jerarquía que históricamente ha caracterizado al conjunto rojiblanco.

    La Copa de la Reina ha sido, a lo largo de los años, un refugio competitivo para el Atlético de Madrid Femenino, una competición en la que el equipo ha sabido encontrar respuestas incluso cuando la liga se volvía esquiva. Sin embargo, el fútbol no permite compartimentos estancos durante demasiado tiempo, y la realidad es que la dinámica liguera sigue siendo el principal termómetro del estado del equipo. La racha de partidos sin ganar en la competición doméstica ha situado al Atlético en una posición incómoda, no tanto por la distancia insalvable con sus objetivos, sino por la sensación de haber perdido el control de los encuentros y de depender en exceso de factores externos para sumar puntos.

    El duelo de este sábado ante el Espanyol de Barcelona aparece así como una frontera simbólica entre dos posibles caminos. De un lado, la posibilidad de cortar la dinámica negativa, recuperar la confianza y relanzar la temporada desde una victoria que actúe como catalizador emocional y competitivo. Del otro, el riesgo de prolongar una racha que amenaza con enquistarse y con condicionar no solo la clasificación, sino también la percepción global del proyecto. En el fútbol de alto nivel, las inercias pesan tanto como los puntos, y el Atlético es consciente de que necesita cambiar la suya de manera inmediata.

    Alcalá de Henares se convierte, en este escenario, en algo más que una sede de partido. Es el espacio en el que el Atlético de Madrid Femenino deberá mirarse al espejo y decidir qué versión quiere ofrecer de sí mismo. La afición rojiblanca, acostumbrada a un equipo competitivo, intenso y reconocible, espera una respuesta que vaya más allá del resultado final. Se demanda actitud, claridad de ideas y una imagen de equipo capaz de asumir la iniciativa sin miedo, incluso en un contexto de presión elevada.

    El Espanyol de Barcelona llega a este encuentro con un planteamiento diametralmente opuesto en términos emocionales. Para el conjunto catalán, el partido supone una oportunidad para medir su crecimiento y para competir sin el peso de la obligación absoluta. Esa diferencia en el estado anímico convierte el encuentro en un desafío adicional para el Atlético, que deberá gestionar la ansiedad inherente a la necesidad de ganar y evitar que la presión derive en precipitación o en errores no forzados.

    Víctor Martín Alba afronta este tramo de la temporada con la responsabilidad que implica liderar a un equipo histórico en un momento de dificultad. Su figura ha estado en el centro del debate, como ocurre inevitablemente cuando los resultados no acompañan, pero el técnico ha mantenido un discurso coherente, centrado en el trabajo diario, en la confianza en el grupo y en la necesidad de sostener una identidad clara incluso en la adversidad. El partido ante el Espanyol representa una prueba de liderazgo, una ocasión para demostrar que el proyecto tiene capacidad de reacción y que el cuerpo técnico es capaz de encontrar soluciones dentro de un contexto complejo.

    La racha de encuentros sin ganar ha tenido consecuencias visibles en el ánimo del grupo, pero también ha servido para poner de manifiesto la resiliencia de un vestuario que no ha dejado de competir en ningún momento.

    El Atlético ha sido capaz de mantenerse en los partidos, de resistir en escenarios adversos y de llegar con opciones a los tramos finales, pero le ha faltado el último paso, ese punto de contundencia y claridad que separa al equipo competitivo del equipo ganador. Recuperar esa capacidad será uno de los grandes retos ante el Espanyol.

    El recuerdo reciente del duelo copero ante el Alhama ElPozo actúa como un espejo cercano. Aquel partido demostró que el Atlético sabe sufrir y que mantiene intacta su capacidad para afrontar situaciones límite, pero también evidenció la necesidad de mejorar la gestión de los encuentros para evitar llegar a escenarios de máxima tensión. La tanda de penaltis, ganada con determinación, fue un triunfo de carácter, pero el objetivo ahora es transformar ese carácter en dominio sostenido durante los noventa minutos.

    El fútbol femenino español atraviesa un momento de crecimiento y consolidación que eleva la exigencia para todos los proyectos. La Liga F se ha convertido en una competición en la que cada jornada presenta retos complejos y en la que los márgenes de error se reducen de manera drástica. En este contexto, el Atlético de Madrid Femenino no puede permitirse una prolongación indefinida de su mala racha sin comprometer sus aspiraciones a medio plazo. El partido ante el Espanyol es, por tanto, una oportunidad para reafirmar su condición de equipo de referencia y para enviar un mensaje claro al resto de la competición.

    La importancia del encuentro trasciende lo puramente deportivo y se adentra en el terreno de lo simbólico. Ganar supondría recuperar una narrativa de normalidad competitiva, aliviar la presión acumulada y reforzar la confianza del grupo de cara a los próximos compromisos. Perder o empatar, en cambio, alimentaría una sensación de estancamiento que el club necesita evitar a toda costa. En este tipo de escenarios, cada detalle cuenta, desde la actitud en los primeros minutos hasta la gestión emocional de los momentos críticos.

    El Atlético de Madrid Femenino se ha construido históricamente sobre una identidad clara, basada en el compromiso colectivo, la solidez defensiva y una mentalidad competitiva que le ha permitido superar momentos difíciles en el pasado. Esa identidad no ha desaparecido, pero sí necesita ser reactivada y actualizada para responder a las exigencias del presente. El partido ante el Espanyol es una ocasión idónea para hacerlo, para volver a mostrar un equipo reconocible y alineado con los valores que han definido al club.

    La afición, consciente de la trascendencia del momento, espera una respuesta contundente. El apoyo desde la grada puede convertirse en un factor diferencial si el equipo es capaz de conectar desde el inicio y de generar sensaciones positivas. Alcalá de Henares se prepara para vivir un partido cargado de tensión, pero también de esperanza, un encuentro en el que el Atlético tiene la oportunidad de reencontrarse con su mejor versión y de iniciar una nueva etapa en la temporada.

    El choque frente al Espanyol no resolverá por sí solo todos los interrogantes que rodean al proyecto, pero sí puede marcar un antes y un después. En el fútbol, las dinámicas se construyen a partir de momentos concretos, y este sábado ofrece al Atlético la posibilidad de crear uno de esos momentos fundacionales. La reválida es clara, el escenario está definido y la necesidad es evidente.

    En definitiva, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026 un partido que va mucho más allá de los tres puntos en juego. Tras una victoria copera lograda desde la tensión de los penaltis y en medio de una racha liguera sin victorias, el duelo ante el Espanyol de Barcelona se presenta como una prueba total de carácter, identidad y ambición para el equipo de Víctor Martín Alba. Alcalá de Henares será testigo de un encuentro que puede redefinir el rumbo de la temporada y devolver al Atlético al camino que históricamente ha sabido recorrer: el de la competitividad sostenida, la resiliencia y la capacidad de respuesta en los momentos más exigentes.

  • Oficial | Ya sabemos dónde se podrá ver el Atlético de Madrid – Espanyol

    (Fuente: Liga F)

    ⬜️ ¡Descubre cómo puedes seguir el primer encuentro de la segunda vuelta.

    💥 La Liga F entra en terreno de verdad: Atlético y Espanyol reabren la temporada donde empezó todo 💥

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Primera División del fútbol femenino español cruza el umbral que separa la promesa de la exigencia. Con el arranque de la segunda vuelta, la Liga Profesional de Fútbol Femenino deja atrás el terreno de las hipótesis para adentrarse en el de las certezas.

    Es el momento en el que cada punto pesa más, cada error se magnifica y cada partido empieza a leerse en clave de futuro.

    Y pocas maneras hay de inaugurar esta fase decisiva del campeonato que un enfrentamiento con aroma a historia, títulos y jerarquía competitiva como el que protagonizarán Atlético de Madrid y RCD Espanyol.

    El calendario ha querido que ambos vuelvan a cruzarse muchos meses después de haber sido los encargados de levantar el telón del curso. Aquel 31 de agosto de 2025, en la Ciudad Deportiva Dani Jarque y con TEN TV como testigo, marcó el inicio oficial de la temporada. Entonces, el Atlético firmó una victoria contundente (0-5) que parecía marcar distancias claras entre dos proyectos en momentos distintos de maduración. Hoy, sin embargo, el contexto es otro. La liga ha avanzado, las dinámicas se han transformado y el duelo adquiere matices mucho más complejos que los que reflejó aquel marcador estival.

    Porque si algo define a esta segunda vuelta es que ya no hay espacio para la inercia. Todo empieza a tener consecuencias reales. Y tanto rojiblancas como blanquiazules llegan a esta cita con necesidades, aspiraciones y urgencias muy distintas, pero igualmente legítimas.

    conjunto dirigido por Víctor Martín Alba alcanza esta jornada en la cuarta posición, con 27 puntos, situado a cuatro unidades de la tercera plaza que ocupa la Real Sociedad. Una diferencia que, sin embargo, debe leerse con asterisco: las rojiblancas han disputado un partido menos, el Barcelona–Atlético adelantado en su día por la disputa de la Supercopa de España Iberdrola en Castellón, un torneo que el club madrileño sabe lo que es ganar y que forma parte de su ADN competitivo reciente.

    El Atlético llega, por tanto, en una posición estratégica. No está donde quiere, pero sí donde puede empezar a construir lo que desea. La segunda vuelta se presenta como una oportunidad para reafirmar su condición de aspirante habitual a Europa y, por qué no, para mirar más arriba si la regularidad acompaña. El margen de error, eso sí, se estrecha.

    A diferencia del inicio de temporada, cuando el equipo todavía buscaba automatismos y ritmo competitivo, ahora el Atlético se reconoce mejor a sí mismo. Ha ido encontrando un equilibrio más sólido entre fases, una mayor consistencia defensiva y una jerarquía clara en los momentos clave. No es casualidad que su mejor versión haya aparecido ante rivales de entidad, ni que su crecimiento haya sido progresivo, sin picos excesivamente pronunciados pero tampoco caídas prolongadas.

    En Alcalá de Henares, escenario del encuentro, el Atlético quiere empezar la segunda vuelta enviando un mensaje inequívoco: este equipo está preparado para competir hasta el final.

    RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición.

    Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición. Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El encuentro contará con un amplio despliegue televisivo, un factor cada vez más determinante en la consolidación de la Liga F como producto de masas. DAZN, propietaria de los derechos hasta 2027, ha anunciado que emitirá el partido en abierto para todos los usuarios registrados, ampliando así el alcance potencial del choque.

    Además, la retransmisión será compartida con Movistar Plus, que lo ofrecerá a través de Movistar Ellas Vamos (dial 66). El balón echará a rodar el sábado 17 de enero de 2026 a las 16:30, horario peninsular, desde Alcalá de Henares.

    Los precedentes históricos inclinan claramente la balanza hacia el Atlético de Madrid. En los 32 enfrentamientos registrados en la élite, las rojiblancas suman 17 victorias, por 8 empates y 7 triunfos del Espanyol. Números que reflejan una superioridad sostenida, pero no aplastante.

    Porque si algo caracteriza a este duelo es que rara vez resulta anodino. El último precedente, sin ir más lejos, acabó en empate (1-1). Un partido en el que Carol Marín adelantó al Espanyol y Fiamma respondió para el Atlético, firmando una igualada que dejó sensaciones contrapuestas en ambos bandos.

    Ese tipo de partidos forman parte de la memoria colectiva de la rivalidad: encuentros en los que el Espanyol compite desde la identidad y el Atlético desde la exigencia, y en los que el resultado nunca se da por descontado hasta el último minuto.

    Sobre el césped se darán cita futbolistas que representan distintas generaciones y estilos, pero todas con peso específico en la liga.

    En el Atlético, la figura de Lola Gallardo sigue siendo capital, no solo por su rendimiento bajo palos, sino por su liderazgo silencioso. A su alrededor, jugadoras como Silvia Lloris aportan equilibrio y lectura táctica, mientras que Maca Portales encarna la intensidad competitiva que define al equipo en los partidos grandes.

    El Espanyol, por su parte, confía en el talento y la personalidad de futbolistas como Daniela Caracas o Cristina Baudet, nombres que sostienen al equipo en los momentos de mayor dificultad y que representan la ambición de un proyecto que no se resigna a la zona media-baja de la tabla.

    Más allá de los nombres, el partido se decidirá en los detalles: la gestión de los tiempos, la eficacia en las áreas y la capacidad para adaptarse a los distintos registros que exige un duelo de estas características.

    Hay partidos que no necesitan artificios. Que se sostienen por sí mismos. Este es uno de ellos. Dos clubes históricos, dos contextos distintos, una liga que entra en su fase más exigente y un escaparate televisivo que amplifica cada gesto.

    El sábado por la tarde, en Alcalá de Henares, la Liga F volverá a mirarse al espejo. Y el reflejo, gane quien gane, dirá mucho de hacia dónde camina el fútbol femenino español. Porque cuando la regularidad se convierte en verdad, solo los equipos preparados sobreviven. Y Atlético y Espanyol, cada uno a su manera, saben perfectamente de qué va todo esto.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ✨ Partidazo ✨

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    😍 Matchday 16 | Día de Partido

    🕒 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos, (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Enlace para ver el partido |

    https://www.dazn.com/es-es/home/kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0/as4ghvq26n6cjvrqrzgxiw4xo?share_origin=ios&share_page=tile_bottom_drawer&event_id=kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0

    (Fuente: DAZN)
  • Oficial | La Liga F estrena una nueva perspectiva en sus retransmisiones con un dron de última generación

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 La nueva herramienta tecnológica, pionera en el fútbol español, se irá instaurando a lo largo de los duelos más destacados de cada fin de semana, permitiendo al espectador una perspectiva única de las mejores jugadas. El dron se estrenó en el Atlético de Madrid 5 – Real Sociedad 5, captando los diez goles.

    Durante la decimoquinta jornada, Liga F estrenó un dron de última generación. Una nueva herramienta tecnológica en la realización televisiva que permitirá al espectador una visión inédita y única de los goles y de las jugadas más determinantes, elevando la experiencia audiovisual y la forma de contar el juego. Esta innovación se convierte en pionera en el fútbol español y permite contar con imágenes aéreas únicas, similares a la de una skycam, que se volverá a usar en la decimoctava jornada.

    El debut de este nuevo recurso se produjo en el partido entre el Atlético de Madrid 5 – Real Sociedad 5, que se disputó en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares.

    El dron con modelo DJI Mini 5, ofreció una perspectiva diferente y envolvente de los diez goles que se produjeron durante el encuentro. Además de grabar todas las llegadas al área y las acciones más destacadas del partido.

    La altura aproximada del dron fue de 20 metros con el balón en juego. Siempre manteniendo los estrictos protocolos de seguridad y coordinación, respaldados por la experiencia de Mediapro en producciones audiovisuales de alto nivel.

    La Liga F Moeve refuerza la visibilidad y la proyección del fútbol femenino, acercando al aficionado los momentos clave del juego desde nuevas perspectivas.

    Vídeo |

    https://youtu.be/p0bveAPTgVA

  • Oficial | Olatz Santana, la heroína inesperada del Athletic: “Trabajo para tener la oportunidad”

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La guardameta del Athletic Club fue clave para que el Athletic Club consiguiera su primer triunfo (0-1) en el Di Stéfano. La arquera, que debutó con el cuadro bilbaíno, entró a los siete minutos de juego por la lesión de Adriana Nanclares y realizó ocho paradas de mucho mérito para ser la MVP del encuentro.

    El Athletic Club logró ganar por primera vez en su historia en el Di Stéfano (0-1) en un choque que arrancó con la lesión de Adriana Nanclares. A los dos minutos de juego, un centro desde la banda de Athenea lo fue atrapar la guardameta de Miranda de Ebro, con tan mala fortuna para ella, que recibió en la cabeza el impacto de la rodilla de su compañera Nerea Benito. La arquera tuvo que ser sustituida por una contusión cerebral, y en su lugar entró Olatz Santana (Hernani, 8 de mayo de 1997), la protagonista inesperada. La guipuzcoana, que llegó al conjunto vasco este pasado verano procedente de la Real Sociedad, no había jugado ningún solo minuto como rojiblanca ni en Liga F Moeve ni en Copa de la Reina. Era su debut como leona, y quería aprovechar su oportunidad.

    “El contexto que se me ha dado no era el mejor por la lesión de mi compañera Adriana, pero tienes que estar preparada y en el momento que haga falta dar la talla”, expresó la arquera posteriormente en rueda de prensa. La guardameta se mostró segura bajo palos, eficaz con los pies, y fue ganando confianza con el paso de los minutos. Weir tuvo una muy clara con un remate desde dentro del área, pero la escocesa se encontró con la magnífica respuesta de Olatz Santana, que con una gran intervención con el pie mandó la pelota a saque de esquina. Además, por alto también se mostró infranqueable, sacando constantemente los envíos al corazón del área. La portera volvió a mostrar sus reflejos en la segunda mitad, cuando, de nuevo, impidió que Weir anotara.

    También se animó Linda Caicedo, pero la colombiana se estrelló contra una formidable Olatz Santana. Con el gol del Athletic Club, las madridistas se volcaron aún más sobre la meta visitante, pero la arquera guipuzcoana se hizo aún más grande evitando con el pecho el tanto de Alba Redondo, y sacando un potente disparo de Toletti a la desesperada. En total ocho paradas, cuatro de ellas desde dentro del área, para darle los tres puntos a su equipo. Con el pitido final, todas sus compañeras fueron a abrazarla. “Ha sido un momento muy especial. Todos los días me siento muy arropada, pero hoy con más euforia porque nos hemos llevado los tres puntos”, respondió la arquera, que no pudo contener las lágrimas al acabar el encuentro y ser la MVP del partido.

    Su entrenador, Javier Lerga, también quiso dedicarle unas palabras al terminar el choque. “Muy contentos por ella. Porque era la única jugadora que todavía no había tenido la oportunidad de jugar. No era un escenario ni una situación nada fácil, pero ha respondido por creces. Nos ha ayudado muchísimo a conseguir estos tres puntos”, confesó el técnico al acabar el duelo. Natural de Hernani, Olatz Santana inició su carrera en el club de su localidad, donde estuvo tres años, antes de pasar por el Añorga KKE, con el que fue campeona de liga en Segunda División y la SD Eibar, ascendiendo a Reto Iberdrola. Sus buenas actuaciones con el cuadro armero llamaron la atención de la Real Sociedad, que la fichó en 2019 para el filial, con el que subió a Primera Nacional.

    Precisamente, en Zubieta coincidió con su actual compañera en el Athletic Club, Adriana Nanclares, y su debut en la élite fue dos años después, en 2021, en un duelo ante el club bilbaíno. En el primer equipo de la Real Sociedad dejó buenas amigas, y fue un ejemplo para las más jóvenes. “Julia Arrula es como mi hermana pequeña. Al final, pasas muchas horas con tu competencia como con el resto de la gente. Siempre hay días y días menos buenos. Siempre es importante sentirte parte de un grupo y arropada”, confesó. Este verano cambió las rayas azul y blancas por las rojiblancas, firmando hasta 2026. Y, tras una primera parte de la temporada donde no estuvo oportunidades, Olatz Santana supo aprovechar su momento para tener su primera gran noche en Primera.

    “Tienes que trabajar día a día pensando que tu oportunidad va a llegar”, respondió la guardameta. Su equipo continúa ya va 7º clasificado con 23 puntos, encontrándose en su mejor momento de la temporada tras acumular diez encuentros seguidos sin perder (seis victorias y cuatro empates) entre todas las competiciones. “Hubo un cambio de staff este verano, que requería de adaptación. Necesitábamos tiempo, pero el equipo desde el principio ha salido a darlo todo, y las cosas van saliendo”, declaró la guardameta, que ya ha contribuido a las nueve porterías a 0 del cuadro vasco a lo largo del curso. En el horizonte espera el Costa Adeje Tenerife en Liga F Moeve y el FC Barcelona en la Supercopa. “Es un rival muy duro, pero no es imposible”, concluyó la portera.

  • Oficial | Ewa Pajor recibió ante el Atlético de Madrid el P.O.M. de diciembre en la Liga F

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 La futbolista del FC Barcelona, Ewa Pajor, recogió el trofeo a la Player of the month de diciembre en Liga F Moeve, y su ítem especial de FC 26, que se puede disfrutar en el videojuego de EA SPORTS. La polaca, que es la máxima goleadora de la competición con 15 tantos, sumó dos durante el mes de diciembre.

    El pasado lunes,  12 de enero de 2026,  se desveló la jugadora del mes de diciembre: ‘Player of the month’. Una acción para la que EA SPORTS eligió desde la temporada pasada a Liga F para convertirse en el campeonato femenino pionero en estrenar este galardón a la futbolista con mejor actuación y estadísticas mensuales en la Primera División española votada por los aficionados. La competición española se unió a otras cinco ligas masculinas que ya ofrecían este galardón de la mano de EA SPORTS: LALIGA EA SPORTS, Premier League, Serie A, Bundesliga y Ligue 1. Tras las respectivas votaciones, la ganadora fue Ewa Pajor, que se une a Claudia Pina (noviembre), Edna Imade (octubre) y Luany (septiembre).

    La futbolista polaca se impuso a las otras seis jugadoras nominadas: Eva Navarro (Real Madrid CF), Rosa Márquez (Sevilla FC), Ainhoa Marín (Deportivo Abanca), Malou Marcetto (Madrid CFF), Carla Andrés (SD Eibar) y Daniela Agote (Athletic Club). La jugadora del conjunto blaugrana disputó 145 minutos repartidos en los dos partidos del mes de diciembre en Liga F Moeve. 

    En ese tiempo, a la atacante le dio tiempo a marcar dos goles, uno ante el Costa Adeje Tenerife y otro frente al Badalona Women en el derbi catalán.

    La ariete ya es la máxima goleadora de Liga F Moevecon 15 goles en trece encuentros, siendo clave para que el FC Barcelona sea líder de la competición con 42 puntos. La polaca recogió el trofeo, junto con el ítem especial de FC 26, en el estadio Johan Cruyff en los prolegómenos del encuentro adelantado de la decimoséptima jornada ante el Atlético de Madrid, en una victoria por 5-0. 

    Con esta acción, EA SPORTS continúa mostrando su firme apuesta por la promoción del fútbol femenino, y concretamente, convirtiendo a la competición española en pionera a nivel mundial en este tipo de acciones.

  • Oficial | El Madrid CFF ficha a Sánchez Vera

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ⬛️ ¡Llegada estelar! El preparador madrileño es campeón de Liga F y ahora se hará cargo el elenco afincado en Fuenlabrada.

    El Madrid Club de Fútbol Femenino ha dado carácter oficial a la contratación de José Luis Sánchez Vera como nuevo director técnico de la primera plantilla.

    El madrileño, 1 de febrero de 1983, es un auténtico referente en los banquillos con más de una década de experiencia y éxitos en la Liga Profesional de Fútbol Femenino y llega tras medio curso de asueto como comentarista en Onda Madrid y Disney Plus tras su marcha de la Real Sociedad de Fútbol.

    Titulado en Magisterio inició su trayectoria profesional en el Club Atlético de Madrid Femenino, con el que conquistó la Liga Iberdrola 2018-2019 en la última jornada después de una lucha de 30 fechas contra el todopoderoso Fútbol Club Barcelona y fue también finalista de la Copa de la Reina.

    Durante la temporada 2020-2021 formó parte del cuerpo técnico de Tiago Mendes, entrenador del Vitória de Guimarães. En el mes de octubre, después de haber dirigido al equipo en tres encuentros, Tiago presentó su dimisión debido a discrepancias con la directiva, una decisión que provocó también la salida de Sánchez Vera del club.

    En enero de 2021 regresó al Atlético de Madrid Femenino para sustituir a Dani González, quien no estaba logrando los resultados esperados por la entidad. Sánchez Vera permaneció en el cargo hasta el final de la temporada: conquistó la Supercopa de España en Almería, derrotando por 3-0 al Levante Unión Deportiva en la gran final, pero el equipo perdió puntos importantes en la Liga y finalizó en cuarta posición, quedándose fuera de los puestos de acceso a la Liga de Campeones y al término del curso, puso fin a su etapa en el club de su vida.

    Tras un periodo de reflexión alejado de los banquillos, el verano de 2022 marcó un nuevo punto de inflexión en la trayectoria de José Luis Sánchez Vera. El fútbol, que nunca se detiene, volvió a llamar a su puerta en forma de reto mayúsculo. En el mes de julio, el Levante U.D. y el técnico madrileño alcanzaron un acuerdo que unía sus caminos durante las dos siguientes temporadas con un objetivo tan ambicioso como complejo: devolver al club valenciano al lugar que históricamente había ocupado en la élite del fútbol femenino nacional.

    La misión no era sencilla. El Levante afrontaba una etapa de profunda transformación institucional y deportiva, marcada por la necesidad de redefinir su identidad competitiva tras varios cursos irregulares. A ello se sumaba una reestructuración casi total de la plantilla, con salidas de gran calado que alteraban el equilibrio del vestuario y obligaban a comenzar prácticamente desde cero. Entre las marchas más significativas destacaba la de Sandie Toletti, centrocampista francesa y pieza capital en el engranaje del equipo, que abandonó la disciplina granota para incorporarse al Real Madrid, símbolo inequívoco de los cambios estructurales que estaba viviendo el fútbol femenino español.

    En ese contexto de reconstrucción, Sánchez Vera aceptó el desafío con la convicción de quien entiende el fútbol como un proceso, no como un resultado inmediato.

    Su llegada al banquillo granota supuso también la configuración de un cuerpo técnico con un marcado carácter identitario. Como segunda entrenadora figuraba Érika Vázquez, histórica futbolista del Athletic Club y una de las grandes pioneras del fútbol femenino profesional en España. Su presencia no era únicamente simbólica: representaba la conexión entre generaciones, la memoria viva de un deporte que había crecido desde la precariedad hasta la profesionalización, y un valor añadido en liderazgo, experiencia y conocimiento del vestuario.

    Desde el primer día, el Levante de Sánchez Vera comenzó a construir una nueva narrativa. Lejos de la urgencia cortoplacista, el equipo fue asentando principios claros: orden táctico, competitividad, solidez defensiva y una apuesta firme por el colectivo como eje vertebrador del proyecto. El camino estuvo plagado de dificultades, ajustes y aprendizaje, pero también de señales inequívocas de crecimiento. Jornada a jornada, el Levante recuperó credibilidad, respeto y ambición.

    Los frutos de ese trabajo no tardaron en llegar. Durante las dos temporadas al frente del conjunto valenciano, Sánchez Vera logró devolver al Levante al primer plano competitivo del panorama nacional. El equipo consiguió la clasificación para la fase previa de la UEFA Women’s Champions League, un hito que reafirmaba la recuperación deportiva del club y lo situaba nuevamente entre los aspirantes a competir en Europa.

    Además, alcanzó el subcampeonato de la Supercopa de España, quedándose a las puertas del título en un torneo que reunía a la élite del fútbol femenino nacional.

    Más allá de los resultados, su etapa en el Levante dejó una huella profunda en la estructura del club. Se consolidó un proyecto reconocible, con identidad propia y una cultura competitiva renovada. El vestuario recuperó confianza, la afición volvió a sentirse representada y el Levante reafirmó su condición de histórico del fútbol femenino español. Era el cierre natural de un ciclo exitoso, y también el preludio de un nuevo desafío.

    Finalizada su etapa en Valencia, Sánchez Vera decidió poner fin a su etapa en el banquillo granota para emprender un nuevo rumbo. El siguiente destino no era menor: la Real Sociedad. En el verano de 2024, el club donostiarra y el entrenador alcanzaron un acuerdo que unía sus caminos por, al menos, tres temporadas. La apuesta era clara y ambiciosa.

    La Real Sociedad buscaba consolidarse de manera definitiva entre los grandes referentes de la Liga F y recuperar protagonismo tanto a nivel nacional como europeo.

    El proyecto reunía todos los ingredientes para ilusionar. Una plantilla de gran nivel, una estructura sólida y un entorno exigente pero comprometido con el crecimiento del fútbol femenino. Para Sánchez Vera, suponía la oportunidad de aplicar su experiencia acumulada en proyectos de reconstrucción y alto rendimiento, con el objetivo de devolver al conjunto txuri-urdin a las posiciones de privilegio de la liga española femenina.

    Sin embargo, el fútbol, en su naturaleza imprevisible, no siempre responde a los planes trazados sobre el papel. Lo que comenzó como un reto ilusionante fue derivando, con el paso de los meses, en una situación cada vez más compleja. El equipo mostró fases de buen juego y competitividad, pero la regularidad nunca terminó de asentarse. Los resultados comenzaron a alejarse de las expectativas iniciales y la clasificación reflejaba una posición incómoda para un club que aspiraba a pelear por plazas europeas.

    El tramo final de la temporada se convirtió en un periodo especialmente delicado. Diez partidos consecutivos sin conocer la victoria encendieron todas las alarmas en Zubieta. La dinámica negativa no solo afectaba al marcador, sino también a la confianza del grupo y al clima general del proyecto. La exigencia histórica de la Real Sociedad y las aspiraciones marcadas por la junta directiva chocaban con una realidad deportiva adversa.

    En abril, el club emitió un comunicado oficial anunciando que José Luis Sánchez Vera no continuaría al frente del equipo una vez finalizara la temporada. La decisión, fruto de un análisis profundo de la situación, ponía fin de manera anticipada a una vinculación que había sido concebida como un proyecto a medio y largo plazo. El objetivo inicial del entrenador —restaurar la solidez del conjunto y recuperar las aspiraciones europeas, incluida la clasificación para la Champions League— no llegó a materializarse.

    La combinación de rendimiento irregular, una posición baja en la tabla y las altas expectativas depositadas por la dirección deportiva terminó por precipitar el desenlace.

    No fue una ruptura abrupta, sino el cierre de una etapa marcada por la dificultad de alinear tiempos, resultados y ambición institucional.

    Así concluyó una etapa más en la carrera de Sánchez Vera, un técnico acostumbrado a navegar entre la exigencia, la reconstrucción y la presión inherente a los proyectos de alto nivel.

    Su trayectoria, marcada por éxitos, desafíos y decisiones complejas, refleja con claridad la evolución del fútbol femenino español: un entorno cada vez más competitivo, profesionalizado y exigente, donde los márgenes de error se reducen y la gestión del proceso es tan determinante como el resultado inmediato.

    Lejos de definir un final, su salida de la Real Sociedad se inscribe como un nuevo capítulo dentro de una carrera que ha demostrado capacidad de adaptación, liderazgo y compromiso con el crecimiento del fútbol femenino. En un deporte en constante transformación, la figura de Sánchez Vera permanece ligada a los procesos de construcción, a los proyectos con identidad y a la convicción de que el fútbol, incluso en la derrota, deja siempre aprendizaje, legado y camino por recorrer.

    El ex del San Roque ha firmado un contrato que le unirá a la entidad que preside Alfredo Ulloa por lo que resta de temporada y una campaña más.

    Ahora, José Luis llega al Madrid CFF, club con la cantera exclusivamente femenina más grande de toda Europa, con el objetivo de hacer reverdecer viejos laureles que se dieron entre 2022 y 2024, cuando estuvo peleando por entrar en la Liga de Campeones Femenina.

    Sánchez Vera debutará en el equipo capitalino jugando a domicilio en Ipurúa frente a la Sociedad Deportiva Eibar en la decimosexta jornada liguera para sustituir en el cargo a Javier Aguado.

    (Fuente: Madrid CFF)
  • La crónica | El Barcelona continúa desatado

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Las azulgranas se impusieron por 5-0 al Atlético de Madrid en el partido de la decimoséptima jornada de Liga F Moeve, adelantada por la disputa de la Supercopa de España. Alexia Putellas, que fue la MVP del partido, Claudia Pina, con un doblete, Esmee Brugts y Salma marcaron los goles del encuentro.

    La previa |

    Los onces |

    El Fútbol Club Barcelona y el Atlético de Madrid saltaron al terreno de juego con dos onces de máxima jerarquía para uno de los duelos más exigentes de la Liga F.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El conjunto azulgrana arrancó con Cata Coll bajo palos; defensa para Ona Batlle, Paredes, María León y Brugts; en el centro del campo, Alexia Putellas, Patri Guijarro y Clàudia Pina; y en ataque, Sydney Schertenleib, Pajor y Vicky López, con Pere Romeu al frente desde el banquillo.

    Por su parte, el Atlético de Madrid inició el encuentro con Lola Gallardo, capitana, en portería; línea defensiva formada por Medina, Xènia y Menayo; Alexia Fernández y Bøe Risa en la sala de máquinas; acompañadas por Jensen, J. Bartel y Fiamma; y en posiciones más ofensivas Rosa Otermín y María Portales, en el once dispuesto por el técnico rojiblanco.

    pesar de ser jornada intesemanal, partido adelantado a la decimoséptima jornada de liga, por la disputa de la Supercopa de España Iberdrola la semana que viene, no era día de guardarse nada.

    Antes del inicio del duelo, Ewa Pajor recogió el premio a la Player of the month de diciembre. Además, Mapi León recibió la camiseta conmemorativa por sus 300 partidos como blaugrana.

    El conjunto culé solo tardó cuatro minutos en abrir el marcador. Clara Serrajordi robó una pelota en campo contrario y combinó con Claudia Pina. La atacante encontró a Alexia Putellas, que se sacó un derechazo desde dentro del área para superar a Lola Gallardo y mandar la pelota al fondo de la red para abrir la lata con el 1-0.

    La doble Balón de Oro fue la MVP del encuentro. Trece minutos después llegó el segundo, con la firma de Claudia Pina. La de Moncada y Reixach se sacó un magnífico disparo desde fuera del área que tocó en el larguero antes de doblar la ventaja en el electrónico con el 2-0 en el minuto 13.

    El Atlético de Madrid intentó reaccionar, pero sin suerte, al tiempo que las de Viti iban igualando el compromiso en lo que a intensidad se refiere.

    Las locales no bajaban en pistón y las de Víctor Martín, aunque lo intentaban, veían muy lejos el área de Cata Coll. No en vano, llegados a la media hora, nueve remates locales, siete de ellos a puerta por ninguno de las rojiblancas que corrían persiguiendo sombras.
    En ese intervalo hasta la media parte las colchoneras contenían algo más el ciclón del líder.

    Sobretodo en cuanto a ocasiones, cerrando algo mejor las líneas por dentro. Lo del balón ya era otra cosa ya que el Atlético salía a cuentagotas y obviamente más lastrado físicamente de correr tras el esférico.

    Poco antes de llegar al descanso, tendría otra muy clara Claudia Pina con un disparo cruzado con la derecha que se marchaba fuera por poco.


    Pajor, la pichichi de esta Liga F, tendría la última de la primera parte con un disparo con la zurda que atrapó una Lola Gallardo muy protagonista para su equipo que ni lo estaba pasando nada bien en Cataluña.

    Ninguno de los dos entrenadores movió ficha en el descanso y el segundo acto empezó como terminó el primero. Con un Barça dominante y que ya producía peligro en ataque.
    Claudia Pina tendría la primera ocasión antes de llegar al minuto de la reanudación y la polaca Eva Pajor perdonaría el tercero en un claro remate en el área pequeña que se le marchaba arriba.


    Antes de llegar al cuarto de hora del segundo tiempo, el Barça sentenciaría el partido con el tercer gol del encuentro.
    Sería la neerlandesa Esmee Brugts en una acción individual que acabó definiendo con su zurda para anotar y poner el 3-0 en el minuto 59 de este clásico de la Primera División Femenina.

    Era el minuto sesenta cuando Pere Romeu introdujo un triple cambio con la entrada de Aïcha Cámara, Kika y Carla Julià al campo.
    Carla Julià, MVP del pasado sábado ante el Madrid CFF, repetía en esa posición de interior derecha batiéndose en duelo con Andrea Medina y las ayudas de Macarena Portales.


    Precisamente Maca sería una de las dos sustituidas por Víctor Martín para dar entrada a Luany y Natalia.
    Con las locales viviendo casi en el área contraria, Claudia Pina anotaría su doblete particular tras aprovechar el rechace de Lola Gallardo a disparo de Pajor para hacer el 4-0 en el 74, pero ahí no terminó el calvario rojiblanco.

    A falta de once minutos para el final se produciría una de las grandes noticias del choque.

    El regreso de Salma Paralluelo lesionada con la selección en aquella semifinal de la Nations League ante Suecia.
    Ovación de gala para el regreso de la delantera a los terrenos de juego.
    Precisamente sería la maña quien, tras un intento anterior sin éxito, culminaría la goleada azulgrana con el con el 5-0 definitivo.

    Era el minuto 92 de partido y el regreso de la internacional no pudo ser de mejor manera. Aprovechó un buen pase de Pajor para culminar por bajo una manita en la que el conjunto de Pere Romeu no ha tenido rival en el Atlético.

    Con esta contundente victoria, el Barcelona se consolida como líder de la Liga Profesional de Fútbol Femenino y aprovecha el tropiezo del Real Madrid por 0-1 ante el Athletic Club para conseguir “media competición”, pues el líder con 45 unidades en su casillero, esto es, aventaja en 18 puntos a un Atlético de Madrid que es cuarto en la Liga F Moeve y ya piensa en la visita del Espanyol a Alcalá de Henares como clavo ardiendo al que aferrarse de cara al sueño europeo.

    📋 Ficha técnica |

    Barcelona : Coll; Ona Batlle (Aïcha 60′), Paredes (Torrejón 69′), Mapi León, Brugts; Sydney Schertenleib (60′ Kika), Clara Serrajordi, Alexia; Vicky López (60′ Carla Julià), Ewa Pajor, Clàudia Pina (Salma 79′).

    Atlético de Madrid : Lola Gallardo; Alexia, Xènia Pérez, Carmen Menayo, Andrea Medina; Julia Bartel (Peñalvo 71′), Boe Risa, Fiamma Benítez; Macarena Portales (Luany 70′), Synne Jensen (Chinchilla 81′), Rosa Otermin.

    Goles |

    1-0 Alexia Putellas 4’ ⚽️
    2-0 Claudia Pina 13’ ⚽️
    3-0 Brugts 60’ ⚽️
    4-0 Claudia Pina 74’ ⚽️
    5-0 Salma Paralluelo 92’ ⚽️

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 entre el Barcelona y el Atlético de Madrid que se ha disputado en el Estadi Johan Cruyff sobre una superficie de hierba natural delante de 3.529 espectadores.

    Vídeo |