Categoría: Primera Iberdrola

  • Reportaje | Gio Queiroz, una goleadora única de corazón colchonero

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    🟧 La punta brasileña marca un gol cada 379 minutos y es una referencia en el conjunto rojiblanco como campeona de Europa en 2021.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Gio Queiroz Costa Garbellini, Player of the Month de la Liga F Moeve en marzo de 2025, es la hija predilecta de Víctor Martín Alba, que la ha entrenado tanto en el Madrid CFF como ahora en el Atlético de Madrid, protagoniza este artículo que no te dejará indiferente.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Giovana Queiroz Costa Garbelini (São Paulo, 21 de junio de 2003), conocida en sus inicios como Gio Queiroz y posteriormente como Gio Garbelini, es una futbolista profesional brasileña que actúa como delantera en el Atlético de Madrid de la Liga F española. Internacional absoluta con la selección de Brasil desde 2020, ha participado en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y se proclamó campeona de la Copa América Femenina en 2022 y 2025.

    (Fuente: DAZN )

    La paulista fue conocida inicialmente como Queiroz y posteriormente como Gio Garbelini, inició su historia en el fútbol con un destino que parecía escrito por la pasión y el talento. Su infancia dio un giro decisivo cuando su familia se trasladó a Weston, Florida, donde vivieron hasta 2014, año en que la joven Gio y su familia decidieron dar un salto trascendental rumbo a Madrid, España, marcando el inicio de un camino que la llevaría a convertirse en una de las figuras emergentes del fútbol femenino mundial.

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    Su carrera en España arrancó con fuerza en 2014, cuando se unió a “La Academia” del Atlético de Madrid y no tardó en dejar su huella: se convirtió en la máxima goleadora del equipo en dos ocasiones, mostrando desde muy temprano ese instinto depredador en el área que la definiría como delantera.

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    En 2017, su talento llamó la atención del Madrid Club de Fútbol Femenino, donde continuó su formación en las categorías inferiores y, con apenas 15 años, tuvo el privilegio de debutar con el primer equipo en Primera División el 9 de diciembre de 2019, enfrentándose al imponente F.C. Barcelona en un partido que, aunque terminó en derrota, marcó el comienzo de su meteórica carrera en la élite del fútbol español. Durante la siguiente temporada, Gio jugó 15 partidos y anotó su primer gol, confirmando que su presencia en el campo era sinónimo de peligro constante para las defensas rivales.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    El 17 de julio de 2020, su trayectoria dio un giro significativo con su fichaje oficial por el Fútbol Club Barcelona, donde firmó un contrato por tres temporadas con el objetivo de reforzar la delantera blaugrana. En su primera temporada, Gio jugó principalmente con el equipo filial en Segunda División, sin llegar a debutar con el primer equipo, pero su progreso y proyección eran evidentes. Tras participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el 12 de agosto de 2021 se anunció su cesión al Levante Unión Deportiva por una temporada, buscando más minutos en Primera División. La joven brasileña respondió con creces: anotó 7 goles en 26 partidos de liga, debutó en Liga de Campeones sumando otros dos goles, y contribuyó con tantos en la Copa de la Reina y la Supercopa.

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    Su etapa en el Levante Unión Deportiva también estuvo marcada por la valentía fuera del campo, denunciando al Barcelona por presionarla para no jugar con la selección brasileña y enfrentarse a represalias tras obtener la autorización de la FIFA para incorporarse a la selección, lo que evidenció su carácter firme y compromiso con su país.

    (Fuente: UEFA)

    Este coraje y rendimiento le valieron el Samba de Oro 2021, premio que reconoce a la mejor futbolista brasileña del año.

    En 2022, su carrera dio un salto internacional con su fichaje por el Arsenal, desde donde fue cedida inmediatamente al Everton para garantizar su continuidad en los terrenos de juego y su adaptación al fútbol inglés.

    La desafortunada lesión de la estrella Beth Mead abrió la puerta para que Gio regresara al Arsenal en el mercado de invierno, tras haber disputado 11 partidos con el Everton y marcado un gol.

    Pasó por hasta cinco equipos diferentes y también ha formado parte de las categorías inferiores de tres selecciones nacionales como España, Brasil y Estados Unidos, escogiendo a las sudamericanas en categorías absoluta.

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    Su debut con las gunners se produjo el 29 de enero de 2023 en la FA Cup, en una contundente victoria frente al Leeds United.

    Sin embargo, la temporada 2023-2024 trajo incertidumbre: tanto Gio como el club buscaban su salida, pero la operación no se concretó y no fue inscrita para disputar la liga, meses en los que mantuvo contacto constante con su exentrenador del Madrid CFF, Víctor Martín, hasta que finalmente, en el mercado de invierno, pudo regresar al club madrileño, donde brilló con luz propia en la segunda vuelta, marcando 9 goles en 16 partidos y reafirmando su talento.

    En Fuenlabrada le tocó suplir a una Rachael Kundananji que se marchó al Bay F.C. en un traspaso histórico de 735.000 euros.

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    Su historia combina juventud, experiencia y talento para crear una era de ofensiva letal y decisiva. Cuando vuelva al césped, cada partido será un espectáculo, cada gol una lección y cada título una confirmación de que el Atlético de Madrid tiene en ella a su referente histórico. Su legado está asegurado, y su nombre será recordado junto a las grandes artilleras que vistieron de blanco, rosa y rojiblanco, consolidando una era épica que marcará para siempre la historia del club y del fútbol femenino.

    Todas sabíamos que se iba, todas llorando… Dio muchísimo al equipo, encima era muy buena persona. Se va y vengo yo y pensaba en la presión, pero las chicas estuvieron super bien conmigo», confesó en una entrevista al medio “Relevo”, ya desaparecido.

    Pero antes de asentarse en el Madrid CFF, Gio Queiroz tuvo que vivir momentos complicados que marcaron su carrera deportiva. En el Arsenal femenino -club del que está cedida y con el que tiene un año más de contrato- la dejaron sin registrar. y no jugó nada durante el comienzo de la temporada actual y su mirada estaba puesta en el mercado invernal. Durante la temporada mantenía el contacto con Víctor Martín, actual entrenador del conjunto madrileño, quien también llegó al equipo en enero: «Me escribía durante la temporada alguna vez y eso mola porque tenemos confianza. Llegó enero y me llamó. Hablando con mis padres supimos que era una buena oportunidad. Sentí que volví a casa. El Madrid CFF me salvó totalmente», indicó sin dudar.

    (Fuente: Madrid CFF)

    Queiroz goleaba una y otra vez en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada, lo que provocó que Lola Romero, dirigente del Atlético de Madrid, pusiera sus ojos en ella, sabiendo que habla convencido a Viti para adiestrar a las colchoneras el curso siguiente y el técnico madrileño se llevó con él a Luany y a la misma Gio.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En agosto de 2024, siguiendo los pasos de Víctor Martín, Gio fue traspasada al Atlético de Madrid, un movimiento que simbolizaba su consolidación definitiva en la élite del fútbol femenino español. Su debut con el club rojiblanco en Liga de Campeones se produjo el 4 de septiembre, en un partido que terminó con derrota por penaltis frente al Rosenborg, pero que no empañó la determinación y la ambición de una jugadora que, desde sus primeros pasos en São Paulo hasta su actualidad en el Atlético de Madrid, ha demostrado que el talento, la perseverancia y el coraje pueden transformar a una joven promesa en una figura épica del fútbol mundial, dejando claro que Gio Garbelini no solo juega al fútbol: lo vive con intensidad, pasión y una visión que la impulsa a dejar una marca imborrable en cada club, cada partido y cada competición en la que participa.

    La temporada comenzó con una mezcla de expectativas y desafíos para Gio Garbelini en el Atlético de Madrid. Tras su llegada al club rojiblanco, el peso de la camiseta, la historia del equipo y la exigencia de la afición generaban un ambiente de presión constante, donde cada acción era observada, analizada y comparada con las leyendas que habían vestido esa misma camiseta. Los primeros partidos de Gio fueron, en cierta medida, irregulares; adaptarse a un nuevo sistema táctico, a compañeras con estilos distintos y a la intensidad de la Liga F no era tarea sencilla. La joven delantera se enfrentaba a defensas experimentadas, entrenamientos extenuantes y la necesidad de encontrar su lugar en un equipo que aspiraba a todo.

    (Fuente : Atlético de Madrid)

    Sin embargo, a medida que avanzaba la primera mitad de la temporada, empezaron a surgir señales de que Gio estaba encontrando su ritmo. Su capacidad para leer los movimientos defensivos, anticipar pases y generar espacios comenzaba a integrarse con el estilo ofensivo del Atlético. Cada entrenamiento, cada minuto en los partidos, era una oportunidad para crecer, perfeccionar su instinto goleador y afinar la coordinación con compañeras clave en el ataque. La paciencia y el trabajo constante empezaban a dar frutos: en la segunda mitad de la temporada, Gio comenzó a demostrar que no solo estaba allí para participar, sino para liderar ofensivamente.

    (Fuente: Madrid CFF)

    Sus goles empezaron a llegar en momentos cruciales, aquellos que definían partidos y mantenían al equipo en la lucha por los títulos. No eran tantos solo por la capacidad individual, sino por la combinación de inteligencia táctica, lectura del juego y un sentido casi instintivo de cuándo aparecer en el lugar correcto. Cada tanto estaba acompañado de una asistencia decisiva, un pase que rompía líneas, o un desmarque que obligaba a las defensas rivales a redistribuir sus posiciones. Esta combinación de goles y asistencias se convirtió en la clave para que el Atlético alcanzara la final de la Copa de la Reina, donde el nivel de exigencia era máximo y cada acción podía inclinar la balanza.

    En paralelo, Gio también era fundamental en la lucha por la clasificación a la Liga de Campeones, un objetivo que había sido marcado como prioritario por la dirección técnica y el club. Sus actuaciones en los momentos críticos de la temporada consolidaron su reputación como una jugadora decisiva: apareció cuando el equipo más lo necesitaba, anotó goles que parecían imposibles y creó oportunidades que solo una jugadora con su visión podía concebir. La combinación de talento, determinación y capacidad para mantener la calma en situaciones de alta presión la convertía en un verdadero activo para el Atlético.

    El reconocimiento de su impacto no tardó en llegar. En marzo, Gio fue elegida mejor jugadora de la Liga, un premio que reflejaba tanto su consistencia como la influencia de sus actuaciones en los resultados del equipo. Cada gol, cada asistencia, cada carrera y cada desmarque fueron analizados, y su capacidad para cambiar el rumbo de un partido fue celebrada tanto por la prensa especializada como por los aficionados. Pero no se trataba solo de estadísticas; se trataba de la manera en que su presencia elevaba a todo el equipo, cómo sus movimientos generaban confianza en sus compañeras y cómo su energía en el campo inspiraba al resto de la plantilla.

    En abril, el reconocimiento continuó a nivel interno: Gio fue elegida mejor jugadora del Atlético de Madrid del mes, un galardón que reflejaba no solo su rendimiento individual, sino también su liderazgo dentro del grupo. Su influencia se hacía notar en cada entrenamiento y en cada reunión táctica, donde sus ideas y observaciones sobre cómo romper defensas y generar oportunidades eran escuchadas y valoradas. La joven delantera se había convertido en un referente, no solo por su capacidad para marcar goles, sino por su comprensión del juego y su compromiso con los objetivos colectivos.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La culminación de su temporada llegó en la última jornada, donde la clasificación para la ronda previa de la Liga de Campeones estaba en juego. Cada pase, cada desmarque y cada acción ofensiva de Gio fueron decisivos. El Atlético dependía de un rendimiento colectivo, pero la influencia de Gio en los momentos clave fue determinante para asegurar la victoria necesaria y garantizar el acceso a la máxima competición europea de clubes. La tensión en el estadio, la presión de los aficionados y la exigencia de los rivales hicieron de aquel partido un verdadero desafío emocional y físico, y Gio respondió con la clase y determinación que la habían caracterizado durante toda la segunda mitad de la temporada.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Al concluir la temporada, el reconocimiento definitivo llegó con su elección como mejor jugadora del equipo. Este galardón no solo celebraba sus estadísticas individuales, sino que simbolizaba todo lo que había significado para el Atlético: su evolución, su capacidad para superar adversidades, su influencia en los momentos decisivos y su integración plena en el proyecto del club. Desde los inicios irregulares hasta convertirse en la pieza clave que lideró al equipo hacia la final de la Copa de la Reina y la clasificación a la Liga de Campeones, Gio Garbelini había demostrado ser más que una delantera: se había transformado en un símbolo de resiliencia, talento y liderazgo dentro del Atlético de Madrid.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Cada gol, cada asistencia y cada momento de inspiración fueron parte de un relato más grande, que mostraba cómo una jugadora joven y talentosa podía, con trabajo, disciplina y pasión, convertirse en el eje central de un equipo de élite. La temporada no solo consolidó a Gio como una de las estrellas emergentes del fútbol femenino español, sino que también dejó una lección clara sobre la importancia de la perseverancia y la capacidad de adaptarse, aprender y evolucionar constantemente en la élite. Su influencia se extendería más allá de los resultados de la temporada, dejando una huella imborrable en el club, en las compañeras y en todos los que seguían de cerca su crecimiento profesional.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    La historia de Giovana Queiroz Costa Garbelini con la selección absoluta de Brasil comienza con una decisión que, aunque parecía natural para muchos, representaba para ella un hito cargado de emociones, compromisos y ambiciones personales: finalmente, decidió defender los colores de su país natal. Esta decisión, tomada tras años de desarrollo en clubes internacionales y academias europeas, fue un momento definitorio, una declaración de identidad y de amor por el país que la vio nacer. Su primer contacto oficial con la selección mayor no tardó en llegar: el 1 de diciembre de 2020, Gio entró en la historia al participar en un partido que pasaría a ser recordado en los archivos de la Confederación Brasileña de Fútbol. Brasil se enfrentaba a Ecuador en un encuentro que rápidamente se convirtió en una demostración de fuerza y cohesión colectiva. Desde los primeros minutos, la selección brasileña mostró una superioridad abrumadora en todos los aspectos del juego, combinando técnica, velocidad y presión constante sobre la portería rival. Gio, a pesar de su juventud y la relativa inexperiencia en el escenario internacional absoluto, se movía con una naturalidad sorprendente, participando activamente en la circulación del balón, anticipando las jugadas y mostrando una visión de juego madura, casi innata.

    La victoria por 8-0 reflejaba no solo la diferencia en calidad entre los equipos, sino también la manera en que Brasil integraba a nuevas promesas sin perder su identidad futbolística.

    Para Gio, aquel primer partido fue más que un debut; fue la confirmación de que su camino hasta entonces, lleno de sacrificios, viajes y adaptación a distintos estilos de juego, tenía un propósito que trascendía los clubes en los que había brillado.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    El siguiente paso en su carrera internacional no se hizo esperar. En febrero de 2021, fue convocada para disputar la She Believes Cup, un torneo que reúne a las selecciones femeninas más competitivas del mundo y que sirve como un termómetro del fútbol global. Allí, Gio no solo consolidó su presencia en el equipo, sino que también comenzó a medir su capacidad de adaptación a ritmos y exigencias de élite. Cada entrenamiento, cada interacción con jugadoras veteranas y estrellas consagradas, era una oportunidad para aprender, crecer y pulir su estilo. En este contexto, su integración fue observada con atención por técnicos, analistas y aficionados, quienes rápidamente percibieron que la joven delantera aportaba algo más que goles: aportaba frescura, audacia y un instinto natural para desequilibrar defensas.

    (Fuente: Liga F)

    El verano de 2021 se presentó como un desafío aún mayor: Gio fue incluida en la lista oficial de la selección brasileña para disputar los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, un torneo que, aunque retrasado por la pandemia, representaba la cúspide de la competencia internacional. Su debut en la cita olímpica tuvo lugar ante Zambia, en la tercera jornada de la fase de grupos.

    Desde el pitido inicial, la presencia de Gio fue notable. Su movilidad constante, sus desmarques inteligentes y su capacidad de asociarse con compañeras más experimentadas generaron una dinámica ofensiva que mantuvo a Zambia bajo presión constante. Cada balón que tocaba parecía llevar implícita la determinación de demostrar que, pese a su juventud, estaba lista para enfrentarse a cualquier desafío. La experiencia olímpica, además de enriquecerla técnicamente, fortaleció su carácter: entender que estaba compitiendo en el escenario más exigente del deporte femenino mundial consolidó su confianza y reafirmó que podía sostenerse al más alto nivel.

    En noviembre de ese mismo año, Gio continuó su ascenso con la selección en el Torneio Internacional de Manaus de Futebol Feminino, donde demostró que no se trataba únicamente de un talento prometedor, sino de una delantera capaz de marcar diferencias decisivas. Su primer gol con la absoluta llegó ante India, un momento que la consagró ante técnicos, compañeros y aficionados. La celebración del gol no fue solo un gesto de alegría personal; fue la manifestación de la culminación de años de esfuerzo, de jornadas interminables entrenando y adaptándose a distintos estilos de juego. Poco después, volvió a marcar ante Chile, reafirmando que su instinto goleador no era casualidad, sino fruto de disciplina, intuición y un entendimiento profundo del juego.

    El año 2022 presentó nuevos retos y decisiones estratégicas. Gio fue convocada inicialmente para disputar el Mundial sub-20, un torneo que representa la cantera de estrellas emergentes a nivel mundial. Sin embargo, la necesidad de Brasil de contar con su talento en el plantel absoluto para la Copa América hizo que fuese desconvocada del torneo juvenil.

    Esta decisión reflejaba la confianza plena del cuerpo técnico en su capacidad para influir en partidos decisivos a nivel senior. Durante la Copa América, Gio participó activamente en los dos primeros partidos de la fase de grupos, contribuyendo al dominio ofensivo de Brasil y ayudando al equipo a consolidar su camino hacia el título. La competición no solo fortaleció su experiencia, sino que también le permitió comprender la magnitud de representar a un país que vive el fútbol con intensidad y pasión. Al final del torneo, Brasil se coronó campeona, y Gio celebró su primer título continental con la absoluta, un logro que quedaría grabado en su trayectoria para siempre.

    Tras un periodo de ausencia de dos años en la selección absoluta, Gio regresó a finales de 2024, enfrentándose a amistosos de preparación ante Colombia y Australia. En estos encuentros, volvió a demostrar su capacidad de marcar la diferencia, anotando en dos ocasiones y reafirmando su lugar como una pieza clave dentro del esquema ofensivo de Brasil. Cada gol, cada participación, mostraba cómo había madurado: su técnica se había perfeccionado, su lectura de juego se había afinado, y su entendimiento con compañeras se había profundizado, generando combinaciones fluidas y letales en ataque.

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    En 2025, Gio fue convocada para disputar la Copa América, un torneo donde su talento brilló con luz propia. En el primer partido ante Venezuela, fue elegida mejor jugadora del encuentro tras dar dos asistencias que terminaron en gol, llevando a Brasil a una victoria por 2-0. Este rendimiento dejó claro que Gio no solo podía marcar goles, sino que también tenía la visión y el altruismo para crear oportunidades decisivas para sus compañeras. En la segunda jornada, fue suplente en la victoria por 6-0 ante Bolivia, mientras que en el tercer encuentro regresó como titular y ayudó al equipo a superar a Paraguay por 4-1. Su participación estratégica, combinando momentos de protagonismo y de apoyo desde el banquillo, evidenció su versatilidad y capacidad de adaptación a las necesidades del equipo. En el último partido de la fase de grupos, un empate sin goles ante Colombia permitió a Brasil clasificar a la semifinal como primeras de grupo, consolidando la eficacia del grupo y la capacidad táctica de las jugadoras, incluida Gio.

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    En la semifinal, Gio volvió a demostrar su instinto goleador y su capacidad para decidir partidos: anotó el segundo gol en la victoria por 5-1 ante Uruguay, asegurando el pase a la final y mostrando que, en los momentos decisivos, su influencia era determinante. En la gran final, Gio fue titular y protagonizó acciones clave que incluyeron provocar un penalti crucial. El encuentro, cargado de tensión, emoción y dramatismo, culminó con un empate a tres tras los 90 minutos y un gol adicional en la prórroga por cada equipo, llevando la definición a la tanda de penaltis. Brasil se alzó con el título tras imponerse por 5-4, coronando a Gio y a sus compañeras como campeonas y sellando un capítulo épico en la historia del fútbol femenino brasileño.

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    La temporada 2025-2026 comenzó con una carga histórica y un aura de ambición para el Atlético de Madrid, que después de cinco años de ausencia en la Liga de Campeones buscaba recuperar su lugar entre la élite europea. En este escenario de expectativas, Gio Garbelini se posicionó desde el primer día como titular indiscutible, llevando consigo no solo el talento individual que la había convertido en una de las delanteras más temidas de la Liga F, sino también la experiencia, la determinación y el carisma necesarios para liderar a un equipo que aspiraba a trascender en todos los frentes.

    El inicio de temporada fue un periodo de adaptación y consolidación. Gio, acostumbrada a marcar la diferencia, se enfrentaba a una Liga cada vez más competitiva, con rivales que habían estudiado sus movimientos y defensas que conocían su capacidad de desmarque y su velocidad punta. Los primeros partidos fueron un recordatorio de que incluso las jugadoras más talentosas deben encontrar su ritmo en un entorno exigente, y en este caso, la delantera brasileña comenzó con actuaciones irregulares, ajustándose al sistema táctico del Atlético, que priorizaba la solidez defensiva sin sacrificar la verticalidad en ataque. Cada pase, cada desmarque y cada tiro al arco fueron analizados por entrenadores, compañeras y medios, y aunque no todos los encuentros fueron brillantes, la sensación era clara: Gio estaba construyendo la base para algo grande.

    Con el paso de las semanas, la joven delantera empezó a mostrar su verdadera dimensión. Su capacidad para leer las defensas rivales, anticipar cortes y generar espacios se combinaba con la técnica depurada y la velocidad que siempre habían sido sus grandes armas. No tardaron en llegar los goles y las asistencias decisivas, cada una más importante que la anterior, pues aparecían en momentos que definían la dinámica de los partidos y mantenían al Atlético en la pelea por los objetivos de la temporada: la Copa de la Reina y la clasificación a la Liga de Campeones. Cada tanto suyo estaba cargado de planificación, instinto y ejecución impecable: desbordes por la banda, remates desde fuera del área, diagonales que rompían las líneas defensivas, y asociaciones rápidas con compañeras que demostraban su inteligencia táctica y su comprensión del juego colectivo.

    La afición del Wanda Metropolitano, que ya la había adoptado como referente, comenzó a reconocer no solo su capacidad de marcar goles, sino también su liderazgo silencioso en el campo. Cuando el equipo se encontraba en situaciones de presión, cuando las defensas rivales parecían cerrarse como una muralla, Gio encontraba la manera de generar peligro, de mantener la posesión y de abrir líneas de pase. Cada vez que tocaba el balón, se percibía la sensación de que algo podía ocurrir, que una acción suya podía cambiar el destino del partido.

    Su influencia se consolidó especialmente en la segunda mitad de la temporada, cuando el Atlético de Madrid luchaba por asegurar su lugar en la ronda previa de la Liga de Campeones. Fue en esta fase cuando Gio empezó a ser reconocida públicamente por su impacto. En marzo, fue elegida mejor jugadora de la Liga, un galardón que reflejaba no solo la cantidad de goles y asistencias, sino la importancia de sus intervenciones en los momentos más delicados. Cada encuentro era una demostración de su capacidad para desequilibrar, de su energía incansable y de su compromiso con el equipo. Los análisis de los medios destacaban su habilidad para actuar como enlace entre el centro del campo y la delantera, su visión de juego y su capacidad de improvisar soluciones en situaciones de alta presión.

    En abril, la distinción continuó a nivel interno: Gio fue nombrada mejor jugadora del Atlético de Madrid del mes, reconociendo su protagonismo, constancia y liderazgo. La delantera brasileña no solo aportaba goles, sino también dirección en ataque, comunicación constante con las compañeras y un ejemplo de profesionalidad dentro y fuera del campo. Su combinación de velocidad punta, técnica individual y carácter aguerrido se complementaba con una visión estratégica que la convertía en una jugadora difícil de marcar y en un punto de referencia para el equipo.

    La culminación de este periodo de ascenso llegó en la última jornada de la Liga F, cuando el Atlético necesitaba asegurar la clasificación para la ronda previa de la Liga de Campeones. Cada acción de Gio fue determinante: desmarques que rompían líneas, pases filtrados que generaban oportunidades claras y goles que sellaban victorias cruciales. La presión era inmensa, y el partido se convirtió en una prueba de carácter tanto para ella como para todo el equipo. La combinación de talento individual y determinación colectiva permitió al Atlético alcanzar la meta histórica, regresando a la competición europea después de cinco años de ausencia y con Gio como una de las protagonistas absolutas de la hazaña.

    Pero el destino, siempre imprevisible, presentó un desafío inesperado. En la segunda jornada de la Liga de Campeones, Gio sufrió una entrada dura de Janssen, jugadora del Manchester United, que resultó en una fractura del peroné. Este momento representó un giro dramático en la temporada: la joven delantera vio interrumpida su progresión, y el equipo se enfrentaba ahora a la necesidad de reorganizar la parcela ofensiva sin su referente. La lesión no solo era un desafío físico, sino también mental: la recuperación exigía paciencia, disciplina y un enfoque estratégico para asegurar que su regreso no comprometiera la carrera de una jugadora que todavía estaba en pleno ascenso.

    Durante el periodo de recuperación, el club y el cuerpo técnico, liderado por Luany, reforzaron su estructura ofensiva con jugadoras como Maca Portales y Amaiur Sarriegui, e incluso la veterana Sheila Guijarro podría ocupar el rol de nueve si se mantenía en el club. Sin embargo, la ausencia de Gio dejó claro que ninguna alternativa podía replicar su influencia completa: su movilidad, velocidad punta, técnica depurada y capacidad de liderar los ataques eran únicas, y su regreso sería crucial para los objetivos del Atlético.

    La delantera comprendió la importancia de no apresurarse. Como se destacó en los análisis de “El Partido de Manu”, Gio anhela regresar al césped y continuar ayudando a su equipo, pero entiende que su recuperación completa es prioritaria. La paciencia se convierte en parte de su contribución: cada sesión de rehabilitación, cada entrenamiento adaptado y cada análisis táctico son pasos hacia su retorno, garantizando que cuando vuelva será más fuerte, más precisa y aún más capaz de marcar la diferencia en partidos clave.

    Con contrato hasta el 30 de junio de 2027, Gio tiene asegurado el futuro en el Atlético de Madrid, lo que le permite enfocarse plenamente en su recuperación sin la presión de negociaciones externas. Cuando vuelva a vestir la camiseta rojiblanca, lo hará con la experiencia acumulada, la confianza reforzada y la motivación intacta para liderar al equipo en su misión de conquistar títulos. Su retorno no será solo el de una jugadora talentosa, sino el de un referente absoluto, capaz de combinar movilidad, velocidad punta, técnica individual y capacidad goleadora, convirtiéndose nuevamente en el eje del ataque del Atlético y en un símbolo para compañeras y aficionados.

    La lesión, lejos de ser un obstáculo definitivo, se convierte en un capítulo más en la historia épica de Gio Garbelini, quien ha demostrado a lo largo de su carrera que la resiliencia, la disciplina y la pasión por el fútbol pueden superar cualquier adversidad. Su impacto en el Atlético de Madrid, tanto dentro como fuera del campo, se mantiene intacto: es una jugadora que inspira, que lidera y que, cuando regrese, continuará consolidándose como una delantera indiscutible, capaz de guiar al equipo hacia nuevos títulos y de dejar una huella imborrable en la historia del club y de la Liga F Moeve.

    La historia de Gio Garbelini en esta temporada se convierte así en un relato de superación: la demostración de que incluso las lesiones graves pueden ser superadas con disciplina, paciencia y visión, y que un referente absoluto puede influir en su equipo tanto desde el campo como desde la recuperación.

    (Fuente: Liga F)

    Cuando Gio vuelva al césped, el impacto será inmediato. Su regreso no solo significará goles, sino que reconfigurará la ofensiva del Atlético: cada desmarque, cada pase y cada tiro al arco generará oportunidades para compañeras y creará peligro constante para las defensas rivales. Su versatilidad le permite alternar entre el rol de nueve clásica y la movilidad en banda, haciendo que el ataque del equipo sea impredecible y letal. Cada partido se convertirá en un escenario donde su talento brille, donde su velocidad punta y técnica individual transformen los encuentros y donde su liderazgo influya en cada jugada.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El retorno de Gio proyecta también un impacto histórico. Con apenas 22 años, tiene ante sí la oportunidad de entrar en el olímpico de grandes artilleras del Atlético de Madrid, junto a figuras como Ludmila Da Silva, protagonista de reportajes recientes por su liderazgo y capacidad goleadora, y Priscila Borja Moreno, que sigue gobernando la historia del club con 107 goles oficiales. Gio, con su juventud, talento y determinación, puede no solo acercarse a estos registros, sino superarlos, creando un legado propio que perdurará en la memoria de la afición. Cada gol anotado tras su regreso será un escalón más hacia el olimpo rojiblanco, un capítulo más en la historia de una delantera destinada a marcar época.

    (Fuente: UEFA)

    Sus estadísticas desde el debut con Madrid CFF hasta su segunda etapa en el Atlético reflejan consistencia, capacidad de decisión y eficacia: goles decisivos en Liga F, Liga de Campeones, Copa de la Reina y Supercopa, asistencias clave y la habilidad de aparecer en los momentos que deciden encuentros. Su proyección indica que cada temporada será una demostración de su madurez, talento y ambición. La joven brasileña no solo marcará goles, sino que se consolidará como referente ofensiva y líder táctico, generando espacios, abriendo líneas de pase y obligando a las defensas a reorganizarse a cada acción.

    El futuro de Gio con el Atlético se ve extraordinario. Cada partido tras su regreso será un testimonio de su grandeza: goles, asistencias y liderazgo que transformarán la dinámica del equipo. Su capacidad para alternar roles ofensivos, crear combinaciones y definir con precisión quirúrgica la convierte en un arma completa. La afición, consciente de su regreso, recibirá cada acción con expectación: un gol, un pase filtrado o un desmarque serán celebrados como símbolos de su talento y del impacto que genera en el equipo.

    (Fuente: UEFA)

    Gio también se inserta en una narrativa de continuidad histórica, conectando generaciones. Como Jenni Hermoso y Lola Gallardo , su nombre estará asociado a los momentos más decisivos del club. Con solo 22 años, su futuro está lleno de oportunidades: puede consolidarse como la máxima artillera del Atlético, liderar títulos, superar récords y dejar una huella indeleble en la memoria de la afición. Cada temporada proyecta goles decisivos, partidos épicos y la posibilidad de ingresar en la historia de la Liga F y la Liga de Campeones como una de las grandes delanteras de su generación.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Cada acción de Gio tras su regreso será una lección de fútbol: desmarques inteligentes, velocidad punta, técnica depurada y capacidad de definir en el área. Su influencia táctica será inmediata, transformando la ofensiva rojiblanca y garantizando que cada partido sea un espectáculo. La combinación de talento, resiliencia y liderazgo asegura que Gio no solo volverá al nivel que la convirtió en referencia, sino que lo superará, entrando en el olimpo de las artilleras históricas del club y dejando un legado que trascenderá generaciones.

    (Fuente: DAZN)

    El Atlético de Madrid, con Gio en plenitud, recupera una pieza ofensiva única. Su regreso proyecta goles, títulos y liderazgo, consolidando al equipo como competidor absoluto en todas las competiciones. Cada gol que marque no será solo un número, sino un símbolo de su talento y determinación; cada asistencia será una demostración de su inteligencia táctica; cada victoria será un capítulo en la epopeya de una jugadora que, con por su juventud está destinada a marcar época.

    Gio Garbelini representa el futuro del Atlético de Madrid: velocidad, movilidad, técnica, instinto goleador y liderazgo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con apenas 22 años, su futuro está en sus botas, y cada acción, cada gol y cada victoria serán testimonio de que Gio Garbelini pertenece a la historia del Atlético de Madrid, destinada a gobernar el ataque rojiblanco, superar récords históricos y escribir una epopeya de fútbol que permanecerá por siempre en la memoria de la afición.

    Su retorno no es solo un regreso; es el inicio de una era de goles, liderazgo y gloria, una promesa de que, cuando el maltrecho peroné esté curado, Gio no hará otra cosa que golear y consolidarse como una leyenda viva del Atlético de Madrid, al lado de Ludmila Da Silva y Priscila Borja Moreno, con un futuro que ya se escribe con letras rojas y blancas.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Alexia Putellas y el renacer dorado: el nuevo rubio que simboliza una era, una victoria íntima y el inicio del Año Nuevo 2026

    (Fuente: X)

    🔲 La capitana del Barcelona y de la Selección Española de Fútbol deja atrás el platino que marcó una etapa de resistencia para abrazar un rubio cálido, orgánico y luminoso que conecta identidad, madurez, liderazgo y futuro. Un cambio estético que no es moda: es manifiesto.

    Cuando el calendario se detuvo en el umbral del Año Nuevo 2026, Alexia Putellas eligió hablar sin palabras. Lo hizo a través de una imagen, de una textura, de un color que no grita pero permanece. El platino —símbolo de dureza, de filo, de supervivencia— quedó atrás. En su lugar, apareció una melena rubia con reflejos cálidos, viva, en movimiento, acompañada de un corte renovado, más orgánico, más libre, más adulto.

    No fue un simple cambio de look. Fue un acto narrativo.
    Una declaración silenciosa de intenciones.

    Compartido de manera natural en Instagram y X, el nuevo estilo de Alexia desató una reacción inmediata: comentarios, análisis, interpretaciones, capturas, titulares. Porque cuando Alexia cambia, no solo cambia una futbolista.

    Cambia un símbolo. Cambia un tiempo. Cambia una forma de mirar el fútbol femenino desde el centro mismo de su historia reciente.

    Durante años, el rubio platino fue casi una armadura. En Alexia, no era un adorno: era una extensión de su carácter competitivo, de su liderazgo frontal, de su forma de ocupar el espacio. El platino acompañó etapas decisivas: Balones de Oro, lesiones, regresos, silencios, miradas largas al horizonte.

    Era un color extremo, exigente, sin concesiones. Como la propia Alexia en los momentos más duros.

    Pero todo símbolo, cuando cumple su función, debe transformarse y el paso al rubio cálido no supone una renuncia, sino una evolución. Donde antes había dureza visual, ahora hay profundidad. Donde antes el impacto era inmediato, ahora es permanente.

    nuevo tono elegido por Alexia no es casual. Los reflejos dorados y miel conectan con una estética más natural, más vinculada al cuerpo en movimiento, al deporte vivido desde la armonía y no desde la resistencia pura.

    Es un rubio que respira, que dialoga con la piel, con la luz, con el gesto. Que no se impone, pero se recuerda.

    El corte acompaña esa idea: menos rigidez, más fluidez. Menos construcción artificial, más identidad real. Es la imagen de una futbolista que ya no necesita demostrar nada, porque todo está dicho sobre el césped.

    Alexia no hizo un anuncio formal. No hubo comunicado, ni campaña, ni explicación. Simplemente apareció. Y eso, en sí mismo, es poder.

    Las redes sociales se convirtieron en el escenario donde la imagen se expandió como una onda larga. No por provocación, sino por autoridad simbólica. Cada publicación, cada fotografía, fue interpretada como lo que realmente era: un inicio.

    No es la primera vez que Alexia utiliza el cabello como elemento narrativo. En el Mundial de 2023, sorprendió con un tono rosado que muchos interpretaron como una apuesta emocional, una llamada a la épica, un guiño al estilo icónico de Megan Rapinoe.

    Aquel rosa hablaba de desafío, de visibilidad, de ruptura de moldes. Este rubio cálido, en cambio, habla de reconciliación, de estabilidad, de victoria interior.

    Si el rosa fue una llamarada, el dorado es un fuego constante.

    En el fútbol femenino, el cuerpo ha sido históricamente un campo de disputa. Alexia lo sabe. Por eso cada decisión estética suya trasciende lo superficial. No se trata de moda, sino de control del relato.

    Cambiar el pelo es, en su caso, una forma de apropiarse del tiempo, de marcar el ritmo, de decir: estoy aquí, sigo aquí, y soy otra sin dejar de ser yo.

    No es casual que el cambio llegue con el Año Nuevo 2026. El calendario simbólico importa. Alexia inaugura el año con una imagen que no mira atrás con nostalgia, sino con serenidad. El dorado no es pasado: es promesa.

    Promesa de continuidad, de liderazgo renovado, de una figura que sigue siendo central en el Barça, en la selección, en el imaginario colectivo del fútbol femenino europeo y mundial.

    Las reacciones no tardaron en llegar. Aficionadas, periodistas, compañeras, referentes culturales. Porque Alexia no solo juega al fútbol: estructura imaginarios.

    Cada gesto suyo —también este— se convierte en material de análisis, en espejo, en referencia.

    Este nuevo rubio no busca ser tendencia. Busca ser verdad. No grita. No necesita hacerlo. Se instala. Permanece. Acompaña.

    Alexia Putellas entra en 2026 con una imagen que no simboliza ruptura, sino plenitud. Una plenitud construida desde el dolor, el trabajo, la excelencia y la conciencia de su lugar en la historia.

    Porque hay cambios que no anuncian un nuevo comienzo.
    Anuncian algo más complejo y más poderoso

  • Oficial | El motor de sus equipos: las cinco irremplazables de Liga F Moeve

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔲 Tras las catorce primeras jornadas, cinco son las futbolistas que han disputado los 1.260 minutos en Liga F Moeve. Las guardametas Adriana Nanclares (Athletic Club) y Eunate Astralaga (SD Eibar), y las defensas Patri Gavira (Costa Adeje Tenerife), Nerea Nevado (Athletic Club) y Sandra Villafañe (Madrid CFF).

    Publicidad de Mediaset Infinity

    GH Dúo se estrenará en Telecinco este próximo 8 de enero de 2026

    ‘Gran Hermano Dúo’ volverá a Telecinco con una nueva edición. Tras el final de la edición número 20 de concursantes anónimos, es el turno de los rostros más conocidos de rendir cuentas pendientes y participar en parejas o tríos para alzarse con el premio final hasta que llegue el momento. Será en 2026, muy pronto, cuando puedan habitar la casa de Tres Cantos por primera vez en este giro del formato. En 2019 se emitió por primera vez con María Jesús Ruiz como ganadora.

    Tras un parón, volvería en 2024 con Lucía Sánchez como primera clasificada y Marieta Sola un año después, en la edición de 2025. Mediaset confirma, como es habitual, en los programas de sus cadenas los nuevos rostros que participaran. Estos son los concursantes que ya están confirmados, sin saber todavía el acompañante que les puede corresponder.

    2025 tenía preparado la confirmación de la vuelta del formato y la primera concursante de ‘GH Dúo’ antes de marcharse. Anita Williams volverá a un formato televisivo como concursantes después de su paso por ‘La isla de las tentaciones’ y ‘Supervivientes’ el mismo año. Sin miedo ninguno al que pueda ser su concursante, confiesa en ‘¡De Viernes!’ que lo más duro será separarse de su hijo. «Después de pensarlo muchísimo he tomado una decisión que creo que va a cambiar mi 2026», aseguraba al convertirse en el primer nombre.

    El 28 de diciembre era el nombre de Raquel Salazar el que se confirmaba. La que es la segunda concursante, «la reina del brilli brilli», llegará a Tres Cantos dispuesta a mostrar «la verdadera Raquel, sin móvil y sin poder esconderme». Se hizo conocida por su participación en ‘Los Gipsy King’ junto a su familia en la segunda temporada. Noemi, su hija, ya sabe lo que es el formato pues fue concursante de ‘GH VIP 7’, una edición en la que su madre tuvo un gran enfrentamiento en plató con el que podría ser también el presentador ahora, Jorge Javier Vázquez.

    En la emisión del 29 de diciembre de ‘La isla de las tentaciones’ el bailaor era confirmado como el tercer concursante. Su paso por la cadena fue breve en ‘Supervivientes 2021’ cuando se convirtió en el primer expulsado. Ahora viene dispuesto a sumar un reto más, ganar ‘GH Dúo’. «Tengo muchos premios, pero me falta uno, ganar este formato», asegura en su anuncio.

    Era ‘El tiempo justo’ el que el 30 de diciembre confirmaba a Belén Ro. Después de ser una de las colaboradoras del formato en los debates en varias ocasiones, ahora da un salto. «Sin que sirva de precedente, me paso al otro lado. Por la presente os confirmo que soy concursante oficial», asegura en su presentación ya oficial.

    La lista se encuentra actualmente en elaboración según los confirmados por la propia cadena.

    (Fuente: Liga F Moeve)
    • Incombustibles, intocables, imprescindibles: las futbolistas que sostienen la Liga F Moeve minuto a minuto.

    Hay cifras que explican temporadas, y hay temporadas que se explican a través de las futbolistas que nunca abandonan el césped. En una Liga F Moeve cada vez más exigente, más física, más igualada y más competitiva, donde las rotaciones empiezan a ser una necesidad y no un lujo, completar todas y cada una de las jornadas disputadas sin perder un solo minuto se ha convertido en un logro reservado para muy pocas. Tras catorce jornadas de campeonato, cuando el calendario aprieta, las lesiones aparecen y la gestión de esfuerzos se vuelve clave, únicamente cinco jugadoras pueden presumir de haber disputado los 1.260 minutos posibles en lo que va de curso. Cinco nombres propios que definen el pulso competitivo de la liga y que representan, desde posiciones defensivas y desde la portería, el valor de la constancia, la fiabilidad y la resistencia.

    No es casualidad que las cinco futbolistas que han firmado este inicio de temporada perfecto lo hayan hecho desde zonas clave del campo. Dos porteras y tres defensas conforman este exclusivo grupo de futbolistas incombustibles. Adriana Nanclares y Eunate Astralaga, bajo palos; Patri Gavira y Sandra Villafañe, como centrales; y Nerea Nevado, desde el lateral izquierdo. Cinco perfiles distintos, cinco trayectorias diferentes, pero un mismo denominador común: la confianza absoluta de sus entrenadores y una regularidad competitiva que las ha convertido en piezas intocables dentro de sus equipos.

    Este quinteto de futbolistas no solo ha acumulado minutos, sino que ha sido determinante en el rendimiento colectivo de sus respectivos clubes. Athletic Club, SD Eibar, Madrid CFF y Costa Adeje Tenerife encuentran en ellas pilares sobre los que sostener sus proyectos deportivos. Y todas, además, miran de reojo un hito reciente que aún resuena en la competición: el pleno de minutos que logró Vera Martínez la pasada temporada, un logro que hoy vuelve a aparecer en el horizonte como símbolo de excelencia, resistencia y fiabilidad absoluta.

    En una liga donde el desgaste físico es cada vez mayor y donde los cuerpos técnicos gestionan con lupa cada carga de trabajo, completar una temporada entera sin abandonar el terreno de juego es un reto mayúsculo. No se trata solo de evitar lesiones, sino de sostener el nivel competitivo, de responder semana tras semana, de no ofrecer dudas. Y eso es precisamente lo que han hecho estas cinco futbolistas en el arranque del curso.

    El caso de Adriana Nanclares es paradigmático. La guardameta del Athletic Club vive su segunda temporada en Bilbao tras su llegada en 2023, y desde el primer día se convirtió en una referencia bajo los palos. La portera de Miranda de Ebro no solo ha mantenido su puesto como titular indiscutible, sino que ha elevado su rendimiento hasta consolidarse como una de las mejores porteras del panorama nacional. Su temporada no puede entenderse únicamente desde los números, aunque estos avalan su impacto: 18 goles encajados en catorce encuentros, una media de 1,3 tantos por partido, 35 paradas realizadas y seis porterías a cero, dos de ellas de forma consecutiva.

    Pero más allá de las estadísticas, Nanclares transmite seguridad, liderazgo y una capacidad para sostener al equipo en momentos críticos. El Athletic Club se ha marchado al parón navideño como uno de los conjuntos más en forma de la competición, y buena parte de ese rendimiento se explica desde atrás. Su fiabilidad permite al equipo vasco competir con una solidez que se ha convertido en seña de identidad. Además, su 2024 cerró con un hito inolvidable: proclamarse campeona de la Nations League con la Selección española, un reconocimiento que confirma su crecimiento y su peso específico dentro del fútbol nacional.

    No es casualidad que el Athletic Club sea el único equipo que coloca a dos futbolistas en este selecto grupo. Junto a Nanclares aparece Nerea Nevado, la dueña del carril izquierdo rojiblanco. Formada en Lezama desde 2016, con una cesión clave en el Deportivo Alavés que marcó su maduración, Nevado regresó a Bilbao en 2022 para quedarse. Y desde entonces no ha hecho otra cosa que crecer. La pasada temporada ya fue una de las futbolistas más destacadas de la Liga F Moeve, y este curso ha confirmado que su rendimiento no fue circunstancial.

    A sus 24 años, Nerea Nevado combina despliegue físico, inteligencia táctica y capacidad ofensiva. Sus números hablan de una lateral moderna y completa: dos goles, una asistencia, 4,4 balones recuperados por partido y un 54% de duelos ganados. Pero su importancia va mucho más allá de las cifras. Es una futbolista que ofrece profundidad constante, que equilibra al equipo y que nunca desconecta del partido. Jugar todos los minutos en una posición tan exigente como el lateral demuestra no solo resistencia física, sino también una lectura del juego que le permite llegar siempre a tiempo. Su presente es brillante y su futuro, sencillamente, prometedor.

    Si el Athletic aporta solidez desde la tradición y la estabilidad, el Madrid CFF encuentra en Sandra Villafañe uno de los mayores ejemplos de crecimiento silencioso de la competición. A sus 20 años, la central se ha convertido no solo en una pieza clave de su equipo, sino en una de las defensoras más fiables de la Liga F Moeve. Canterana del conjunto madrileño, Villafañe representa a la perfección el modelo de club que apuesta por el talento propio y lo desarrolla con paciencia.

    La temporada pasada ya dejó muestras de su potencial, finalizando como la quinta futbolista con más minutos del equipo. Este curso, sin embargo, ha dado un paso más: es la única jugadora del Madrid CFF que lo ha jugado absolutamente todo. Su rendimiento defensivo es sobresaliente. Promedia 5,7 balones recuperados por encuentro y 3,8 despejes por partido, gana el 60% de los duelos que disputa y ha sido fundamental para que su equipo haya mantenido la portería a cero en tres ocasiones.

    Villafañe destaca por su valentía en el corte, su capacidad para anticipar y su temple pese a su juventud. En una liga donde la experiencia suele marcar diferencias en la zaga, ella demuestra que el talento y la lectura del juego pueden suplir años de veteranía. Su temporada no pasa desapercibida y su nombre empieza a sonar con fuerza como uno de los grandes proyectos defensivos del fútbol español.

    Junto a ella, otra joven portera se ha ganado un sitio entre las futbolistas más fiables del campeonato. Eunate Astralaga, cedida en la SD Eibar por el Athletic Club, ha encontrado en Ipurua el contexto perfecto para explotar. La pasada temporada se alternó bajo palos con María Miralles, pero este curso no ha dejado lugar a la duda: es la guardiana indiscutible de la portería armera. Ha disputado todos los minutos posibles y se ha consolidado como una de las grandes revelaciones del campeonato.

    Astralaga llega también con el aval de haberse proclamado campeona de la Nations League con la Selección española, y su rendimiento en liga está a la altura de ese reconocimiento. Ha encajado 21 goles en catorce partidos, con una media de 1,5 tantos por encuentro, pero ha compensado esa cifra con 46 paradas, muchas de ellas de enorme mérito. Además, ha mantenido su portería a cero en cinco ocasiones, siendo determinante para que la SD Eibar se mantenga fuera de los puestos de descenso en un campeonato cada vez más ajustado.

    Su temporada es un ejemplo de madurez, continuidad y liderazgo, especialmente en un equipo que necesita de su portera para competir cada jornada. Astralaga no solo para, sino que ordena, manda y transmite calma. Y hacerlo desde la regularidad absoluta, sin perder un solo minuto, eleva aún más su impacto.

    Si hay una futbolista que simboliza la experiencia, la fidelidad y la resistencia en la Liga F Moeve, esa es Patri Gavira. La capitana del Costa Adeje Tenerife ha vuelto a firmar un inicio de temporada impecable, disputando todos los minutos y liderando desde atrás a un equipo que está viviendo uno de los mejores momentos de su historia. El conjunto tinerfeño se sitúa a solo seis puntos de los puestos europeos, con únicamente dos derrotas en su casillero, y buena parte de ese éxito se construye desde la solidez defensiva.

    Gavira llegó a la isla en 2016 y desde entonces se ha convertido en un emblema del club. A sus 36 años, lejos de acusar el paso del tiempo, está viviendo una auténtica segunda juventud. Su lectura del juego, su colocación y su contundencia la hacen prácticamente indestructible. Sus cifras lo confirman: 2,6 balones recuperados por partido, 4,5 despejes por encuentro y un 64% de duelos ganados. Además, ha contribuido a que su equipo deje la portería a cero en seis ocasiones, igualando el mejor registro defensivo entre las futbolistas de este grupo.

    Pero más allá de los números, Gavira representa el valor de la experiencia bien entendida. Su liderazgo trasciende el césped, su voz ordena al equipo y su presencia intimida a las rivales. Jugar todos los minutos a su edad no es una casualidad, sino el resultado de una profesionalidad absoluta y de una inteligencia competitiva que la mantiene siempre un paso por delante.

    Las cinco futbolistas comparten un reto común en el horizonte: mantener este pleno de minutos hasta el final de la temporada. Lograrlo supondría inscribirse en una lista muy reducida de jugadoras capaces de completar una liga entera sin abandonar el campo. Un desafío físico, mental y emocional que exige constancia, suerte y un compromiso inquebrantable.

    En una Liga F Moeve que sigue creciendo en nivel y exigencia, estas cinco futbolistas representan el valor de la fiabilidad. Son el sostén silencioso de sus equipos, las piezas que permiten construir desde atrás, las que rara vez acaparan portadas pero sin las que nada funciona. Incombustibles, intocables e imprescindibles. Tres adjetivos que no solo definen su temporada, sino también la esencia misma del fútbol que sostiene la competición jornada tras jornada.

    (Fuente; Liga F Moeve)
  • Oficial | La Liga F Moeve despide el año (2025) celebrando un curso histórico para el fútbol femenino

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Con el inicio de un nuevo año, desde Liga F queremos mirar atrás para hacer balance de 2025 y agradecer y celebrar junto a toda la familia del fútbol femenino un curso que ha dejado momentos para la historia. Futbolistas, clubes, directivos, cuerpos técnicos, árbitras, aficiones, operadores audiovisuales, medios de comunicación e instituciones han sido parte esencial de un año que confirma que el fútbol femenino en España sigue creciendo con paso firme. Queremos agradecer especialmente a nuestros patrocinadores: Moeve, PUMA, Volkswagen, GSK, EA Sports, Mahou, Solán de Cabras, PANINI y Educa Borrás, por acompañarnos en este camino.

    La Liga Profesional de Fútbol Femenino ha emitido de manera oficial una nota de prensa, de carácter institucional, en la que lanza un mensaje positivo en relación a la Primera División Femenina.

    El 2025 ha sido el año en el que el fútbol femenino español confirmó de una vez por todas su madurez desde su llegada al nivel profesional en 2022.

    El fútbol femenino español cierra 2025 con la sensación inequívoca de haber cruzado una frontera histórica. No ha sido solo una temporada más ni un simple ejercicio competitivo: ha sido un año de consolidación, de afirmación y de identidad. Un año en el que el crecimiento dejó de ser promesa para convertirse en realidad estructural; en el que los números acompañaron al relato, y el relato encontró respaldo en los hechos.

    Desde los estadios hasta las pantallas, desde las categorías de base hasta la élite internacional, desde los barrios hasta los grandes escenarios, el fútbol femenino ha vivido un curso que ya forma parte del imaginario colectivo del deporte español. Un año en el que Liga F se reafirmó como uno de los motores principales de ese avance, marcando el pulso competitivo, social y cultural de una disciplina que no deja de crecer.

    En lo estrictamente deportivo, la temporada 2024-2025 dejó imágenes que ya son patrimonio emocional del fútbol femenino. Goles celebrados como manifiestos, estadios en pie, niñas mirando al césped con los ojos muy abiertos y futbolistas conscientes de que cada partido es también una responsabilidad histórica.

    La Liga F Moeve vivió un curso marcado por la competitividad, la calidad técnica y el salto cualitativo en el juego. Una competición cada vez más exigente, más profesional y más atractiva, que ha elevado el estándar colectivo y ha situado al campeonato español entre los grandes referentes internacionales.

    El crecimiento fue sostenido y transversal. No se limitó a un solo club, a un solo partido o a un solo momento. Fue un proceso continuo que se manifestó en todos los ámbitos: en la asistencia a los estadios, en las audiencias televisivas, en el seguimiento digital, en la base federada y en la percepción social del fútbol femenino como un deporte plenamente integrado en la agenda deportiva nacional.
    En el plano competitivo, el FC Barcelona volvió a ejercer su hegemonía en el ámbito nacional. El conjunto azulgrana firmó una temporada sobresaliente, conquistando los principales títulos domésticos y manteniendo un nivel de excelencia que sigue marcando el camino del fútbol femenino europeo.

    Aunque no pudo revalidar la UEFA Women’s Champions League tras caer en la final ante el Arsenal, el Barça volvió a demostrar su fortaleza estructural, su capacidad competitiva y su influencia en el panorama internacional. Una derrota que no empaña un ciclo histórico, sino que refuerza la idea de que el fútbol femenino vive hoy en un contexto de máxima exigencia y competitividad global.

    A nivel individual, el dominio azulgrana se reflejó también en los grandes reconocimientos internacionales. Aitana Bonmatí volvió a escribir su nombre en la historia al conquistar su tercer Balón de Oro consecutivo, consolidándose como una de las grandes figuras del fútbol mundial y como un símbolo del talento que emerge de Liga F.

    Los premios The Best, al igual que otros galardones internacionales, subrayaron la influencia del campeonato español en la élite global, confirmando que Liga F no solo produce grandes equipos, sino también futbolistas que marcan época.

    Uno de los grandes hitos de la temporada fue el espectacular crecimiento del seguimiento del fútbol femenino. La audiencia televisiva de Liga F experimentó un incremento del 90 % respecto a la campaña anterior, un dato que refleja no solo mayor visibilidad, sino también un interés sostenido y creciente por la competición.

    El fútbol femenino volvió a llenar grandes estadios y a romper barreras simbólicas. El clásico entre el FC Barcelona y el Real Madrid congregó a 36.275 espectadores en el Estadi Olímpic Lluís Companys, en una demostración de que los grandes eventos femeninos ya forman parte del calendario emocional de la afición.

    Otros clubes también dieron pasos decisivos en esta dirección. El Costa Adeje Tenerife y el DUX Logroño apostaron por la apertura de grandes recintos, ampliando el alcance del espectáculo y reforzando el vínculo con su entorno social. El derbi vasco entre la Real Sociedad y el Athletic Club superó los 10.000 espectadores en Anoeta, confirmando la profunda conexión entre el fútbol femenino y territorios con una fuerte tradición futbolística.

    Cada grada llena, cada aplauso, cada pancarta fue una declaración colectiva: el fútbol femenino ya no es una excepción, es una costumbre.

    crecimiento del fútbol femenino no se mide solo en títulos o audiencias, sino también en la base. En 2025, España superó las 107.000 jugadoras federadas, una cifra histórica que confirma el impacto real del fútbol femenino en la sociedad y su capacidad para inspirar a niñas y jóvenes en todo el país.

    Este dato sitúa al fútbol como el segundo deporte femenino con mayor número de licencias, consolidando su papel como una de las principales herramientas de igualdad, inclusión y desarrollo deportivo.

    La influencia del fútbol femenino trasciende el ámbito deportivo. La última encuesta del Grupo Adecco, ¿Qué quieres ser de mayor?, revela que futbolista es la segunda profesión más deseada entre las niñas españolas, un indicador poderoso del cambio cultural que se está produciendo.

    Hoy, miles de niñas sueñan con ser futbolistas porque han visto a otras lograrlo. Porque tienen referentes. Porque sienten que ese camino es posible.

    El año 2025 también estuvo marcado por los éxitos y emociones de la selección española. El combinado nacional cerró el año en el primer puesto del ranking FIFA, reafirmando su condición de referencia mundial.

    España rozó la gloria continental al caer en la final de la Eurocopa ante Inglaterra en una dramática tanda de penaltis, y volvió a demostrar su carácter competitivo al revalidar la UEFA Nations League por segunda vez consecutiva.

    Uno de los momentos más simbólicos del año se vivió en el Riyadh Air Metropolitano, donde 55.853 espectadores arroparon a la selección en su victoria ante Alemania. Una noche que trascendió el resultado y se convirtió en una reivindicación colectiva del momento histórico que vive el fútbol femenino español.

    La selección no solo gana partidos: representa un modelo, una identidad y un espejo en el que se miran miles de jugadoras y aficionados.

    salto digital: una comunidad global

    El crecimiento del fútbol femenino también se reflejó con fuerza en el entorno digital. Liga F vivió en 2025 un crecimiento histórico en redes sociales, superando los 864.000 seguidores, lo que supone un incremento superior al 180 % respecto a la temporada anterior.

    Más de 117 millones de visualizaciones consolidaron una comunidad digital amplia, diversa y comprometida, que interactúa, debate y construye relato en torno a la competición. El fútbol femenino ya no solo se vive en el estadio o frente al televisor: se comparte, se comenta y se amplifica en tiempo real.

    Este ecosistema digital se ha convertido en una herramienta clave para conectar con nuevas audiencias, especialmente jóvenes, y para proyectar los valores del fútbol femenino más allá del terreno de juego.

    Nada de este crecimiento sería posible sin el trabajo constante de los clubes. En 2025, las entidades que forman parte de Liga F continuaron avanzando en la mejora de sus estructuras, en la profesionalización de sus plantillas y cuerpos técnicos, y en el fortalecimiento de sus proyectos deportivos y sociales.

    La inversión en instalaciones, en personal especializado y en planificación estratégica ha sido fundamental para elevar el nivel competitivo y garantizar un crecimiento sostenible. El fútbol femenino avanza cuando lo hace de forma colectiva, con visión a largo plazo y compromiso real.

    A este esfuerzo se suma la implicación de patrocinadores e instituciones que creen en el presente y el futuro del fútbol femenino, entendiendo que no se trata solo de apoyar un deporte, sino de formar parte de un movimiento social transformador.

    Desde Liga F, el cierre de 2025 no es un punto final, sino un punto de partida. El nuevo año se afronta con ilusión, ambición y responsabilidad, conscientes del camino recorrido y del que aún queda por recorrer.

    El compromiso es claro: seguir mejorando la competición, fortalecer el producto deportivo, avanzar hacia un fútbol femenino más profesional, sostenible, igualitario y cercano a la sociedad. Un fútbol que no pierda su esencia mientras sigue creciendo. Un fútbol que siga siendo inspiración y oportunidad.

    Porque el fútbol femenino ya no pide permiso.
    Porque ya no camina sola.
    Porque cada pase, cada gol y cada aplauso construyen algo que va más allá del marcador.

    El futuro del fútbol femenino no es una promesa: es una realidad que se escribe cada fin de semana, en cada entrenamiento, en cada niña que se pone unas botas por primera vez.

    Gracias a las futbolistas, a los clubes, a las aficiones, a las instituciones y a todas las personas que creen y empujan este proyecto.
    Gracias por formar parte de este camino común.
    Gracias por seguir construyendo, entre todos, una historia que ya es imparable.

    Porque cuando el fútbol femenino avanza, avanza toda una sociedad.
    Y porque lo mejor, todavía, está por venir.

    En último término, no por ello menos importante, hemos de señalar que el primer post que nuestros queridos lectores se van a encontrar en el nuevo año será un reportaje sobre la carrera de Gio Garbellini, delantera brasileña del Club Atlético de Madrid, cuyo lanzamiento ya se encuentra programado a nivel digital.

    ¡Feliz Año 2026!

  • Oficial | El F.C. Barcelona es el campeón de invierno en la Liga F Moeve 2025-2026

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ A falta de una jornada para finalizar la primera vuelta liguera, las azulgranas se marchan al parón navideño en la 1ª posición de Liga F Moeve con 39 puntos y con una única derrota cosechada, tras las primeras catorce jornadas disputadas. Además, el FC Barcelona puede presumir de ser el equipo con más goles a favor, 62 marcados, y el que menos tantos ha recibido, 3 tantos en contra.

    Publicidad de HBO Max

    Ralph Fiennes cede el testigo de Voldemort a Cillian Murphy y opina que verle como villano de ‘Harry Potter’ en la nueva serie de HBO es «una idea maravillosa» de

    Vídeo |

    https://youtu.be/cGtI2MuCfTw?si=FxKc2VY1t7csVFMZ

    Ralph Fiennes, el actor de Voldemort, ha dado su bendición a Cillian Murphy para que se haga cargo del papel del infame villano de ‘Harry Potter’ en caso de que el ganador del Óscar por ‘Oppenheimer’ quiera participar en la próxima serie de televisión de HBO. En las últimas semanas han circulado rumores en Internet que afirman que Murphy está siendo considerado para el papel de Lord Voldemort.

    Ralph Fiennes apareció por primera vez como Lord Voldemort en Harry Potter y el cáliz de fuego (2005) y volvió a dar vida al villano en otras tres películas de la saga. Años antes de que HBO anunciara el reinicio de Harry Potter como serie de televisión, el actor ya había expresado en una entrevista con Variety que le encantaría regresar al papel del que no debe ser nombrado.

    Ahora, sin embargo, Fiennes ha mostrado su respaldo a una posible nueva elección para el personaje. Durante una reciente entrevista en el programa Watch What Happens Live, de Bravo, el actor bendijo abiertamente uno de los nombres que más suenan para encarnar a Voldemort en la serie:

    “Cillian es un actor fantástico. Es una sugerencia maravillosa. Estaría totalmente a favor de Cillian. Sí”.

    Además, otro nombre destacado ha comenzado a circular en relación con el reparto de la serie: Mark Rylance, ganador del Óscar, estaría siendo considerado por HBO para interpretar a Albus Dumbledore, según diversas informaciones. Por el momento, Warner Bros. no ha confirmado oficialmente ningún otro detalle sobre el elenco de la producción.

    Fiennes no ha aclarado si estaría dispuesto o no a regresar en esta nueva adaptación televisiva, pero sus declaraciones sugieren que no tendría inconveniente en volver a trabajar con J.K. Rowling, autora de la saga, después de que HBO la defendiera públicamente en medio de la polémica por sus posturas tránsfobas.

    Rowling continúa estrechamente involucrada en el desarrollo de la serie de HBO, a pesar de la controversia persistente en torno a sus opiniones sobre el sexo biológico y las personas trans. En octubre de 2022, Fiennes ya salió en su defensa en una entrevista con The New York Times, donde afirmó:

    “J.K. Rowling ha escrito estos grandes libros sobre el empoderamiento, sobre niños pequeños que se encuentran a sí mismos como seres humanos. Trata de cómo te conviertes en un ser humano mejor, más fuerte, más centrado moralmente. El abuso verbal dirigido a ella es repugnante, es atroz. Puedo entender que haya gente enfadada por lo que dice sobre las mujeres, pero no se trata de una fascista obscena y ultraderechista. Es simplemente una mujer que dice: ‘Soy una mujer y siento que soy una mujer y quiero poder decir que soy una mujer’. Entiendo de dónde viene, aunque yo no sea mujer”.

    La Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF) ha anunciado oficialmente este 30 de diciembre de 2025, a través de una nota de prensa, que el Fútbol Club Barcelona es el nuevo campeón de invierno del torneo.

    A falta de una jornada para el desenlace del primer tramo de curso, que va de la primera jornada hasta la decimoquinta fecha, y es que la ventaja del conjunto blaugrana tiene 39 unidades de 41 posibles hasta ahora, siete más que el segundo clasificado que el Real Madrid Club de Fútbol.

    La única derrota de las de Pere Romeu llegó en el Estadio de Zubieta por 1-0 ante la Real Sociedad de Fútbol con un gol de penalti de Edna Imade en la novena jornada, lo que hace que las catalanas hayan firmado un primer tramo casi perfecto.

    Las subcampeonas de Europa han ganado todos sus partidos como local en el Estadi Johan Cruyff y le sacan los siete puntos anteriores mencionados al mejor club del siglo XX.

    Además, el vigente ganador de la Supercopa de España Iberdrola es el que ve puerta con más asiduidad amén de sus 4,43 goles por encuentro y atrás es sólido, pues Cata Coll es la que menos veces ha recogido el esférico de sus mallas con 3 dianas encajadas en 1.260 minutos ligueros en este arranque de curso.

    Curiosamente, el club catalán es el único equipo que todavía no ha encajado ningún gol en casa. El FC Barcelona también lidera la pelea por ser la máxima goleadora de la competición. Ewa Pajor, con 11 tantos, es la futbolista que más goles ha anotado en lo que llevamos de curso. Seguida de la también blaugrana Claudia Pina, que ha marcado 10 goles. Vicky López, con 7 tantos, y Aitana Bonmatí, que lleva 6 goles, también están entre las cinco máximas goleadoras. Respecto a lucha por ser la máxima asistente de Liga F Moeve, Mapi León, Vicky López y Kika Nazareth, comparten la tercera posición con cinco pases de gol cada una. Por su parte.

    la gran cantidad de lesiones que están afectando al FC Barcelona esta temporada, Pere Romeu no ha dudado en darle oportunidades a jugadoras del filial. Sydney Schertenleib (645 minutos) obtuvo ficha del primer equipo en verano, mientras que, Clara Serrajordi (561 minutos) y Aïcha Camara (615 minutos) también consiguieron dorsal del primer equipo tras el cierre del mercado veraniego. Ambas están dando un magnífico rendimiento. Además de esas tres futbolistas, otras tres jugadoras de la cantera blaugrana han tenido la oportunidad de debutar en Liga F Moeve. Martine Fenger ha jugado 20 minutos en tres partidos, Ainoa Gómez ha disputado 14 minutos en un encuentro y Carla Julià ha sumado 191 minutos y un gol en cuatro choques.

    La primera vuelta culminará este próximo sábado, 10 de enero de 2025, a partir de las 19:00 horario peninsular, en territorio catalán en un envite ante el Madrid CFF, que emitirá DAZN en directo desde el Johan Cruyff .

    El tres veces ganador de la Liga de Campeones Femenina tiene un registro histórico favorable a sus intereses gracias a nueve triunfos en los diez últimos cara a cara.

    La única proeza del conjunto capitalino se produjo el pasado 21 de mayo de 2023 en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada (2-1) por culpa de un doblete de Racheal Kundananji, ahora en las filas del Bay Football Club que hizo estéril el tanto de Alexia Putellas.

    Crónica del encuentro |

    https://elpartidodemanu.com/2023/05/20/el-madrid-cff-hace-historia-ante-el-campeon/

    Aquella proeza acabó con 719 días de imbatibilidad culé y acaeció mientras que Manu López, quien les escribe, formaba parte del departamento de comunicación del cuadro blanco y rosa ( 2022-2025)

    La Liga F Moeve tiene habilitado un botón en su página web oficial (https://ligaf.es), donde los fans podrán adquirir sus tickets para dicho evento.

    El Barcelona siempre ha sido campeón de invierno desde que el fútbol femenino es profesional (2022) y para encontrar un líder distinto nos tememos que retrotraer al curso 2018-2019, cuando el Atlético de Madrid estuvo al frente de la por entonces llamada Liga Iberdrola.

  • Oficial | La Liga F saca a relucir el talento de Luany

    (Fuente: Liga F)

    🟧 El ente que preside Beatriz Álvarez Mesa presume de la estrella colchonera antes de cerrar el año 2025.

    (Fuente: UEFA)

    Luany Vitória da Silva Rosa (Nova Iguaçu, 3 de febrero de 2003) es una futbolista que en temporada y media ya se ha metido a la afición colchonera en el bolsillo.

    (Fuente: Liga F)

    La joven de 22 años fue la revelación de la Primera División Femenina cuando llegó, casi sin hacer ruido, al Madrid CFF, en calidad de cedida por parte del OL Reign de Estados Unidos.

    En Fuenlabrada fue creciendo de manera paulatina con el 22 a la espalda e hizo olvidar a una Rachael Kundananji que se traspasó al Bay Football Club en una operación astronómica.

    La exjugadora del Gremio se unió a una Gio Queiroz que aterrizó en el Fernando Torres a préstamo por parte del Arsenal en invierno y formó una dupla letal a ritmo de Samba que dejó al elenco rosa y blanco a las puertas de Europa.

    La sudamericana marcó seis goles y dio cinco asistencias en 23 partidos de índole oficial que le sirvieron para su entrenador, Víctor Martín, que ya sabía que se iría al Atlético de Madrid a final de temporada, la convenciera para mudarse con él y la propia Garbellinl a Alcalá de Henares para hacer historia de rojiblanco.

    (Fuente: Liga F)

    La canterana del Fluminense debutó con su nuevo equipo rojiblanco en Liga de Campeones el 4 de septiembre, con la mala suerte de lesionarse a los pocos minutos de saltar al campo y acabar el encuentro con derrota por penaltis ante el Rosenborg.

    Estuvo dos meses recuperándose de la lesión y reaparición en noviembre de ese mismo año.

    Fue cogiendo ritmo y confianza a medida que avanzó la temporada y terminó siendo una de las jugadoras más determinantes al final de la campaña, llegando a debutar con la selección brasileña.El Atlético de Madrid se clasificó para la Liga de Campeones en la última jornada y alcanzó la final de la Copa de la Reina, aunque cayó en Huesca frente al Barcelona.

    Empezó la temporada 2025-2026 de manera brillante, marcando en los cinco primeros partidos en los que participó, incluyendo el gol de la victoria en el derbi contra el Real Madrid y forzando y marcando el penalti en el último minuto del partido de vuelta de la fase previa de la Liga de Campeones, permitiendo que el equipo llegase a la prórroga y pasase a la fase final.

    Su buen inicio de temporada la hizo ganadora del premio a la mejor jugadora de la Liga F del mes de septiembre que la llevaron a lo más alto en la psique de la afición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Antes de su gol, Luany ya había destacado con sus constantes carreras a la espalda de la defensa del Real Madrid, igual que su compañera de ataque y selección, Gio. Según los datos de Sofascore, la prometedora atacante dio 41 toques de balón, registró un 83% de precisión en el pase, regateó en cinco ocasiones y disparó en dos. La segunda vez, el balón besó las mallas, igual que ella besó el escudo del Atlético durante la celebración.’

    (Fuente: Liga F Moeve)

    “Ha sido un gol para ganar el partido y poder ayudar al equipo me ha dado mucha alegría”, afirmó Luany tras ser preguntada por su eufórica celebración: “Era muy importante para nosotras ganar el derbi y también para la afición y estamos felices”, afirmó.

    La futbolista brasileña del Atlético de Madrid, Luany, ha dado unas palabras después de ver dos tarjetas rojas en los dos encuentros más recientes de su equipo.

    (Fuente: Liga F Moeve €

    La ariete, que fue expulsada en el duelo de Champions frente al OL Lyonnes y, días después, volvió a dejar a su equipo con una jugadora menos en el partido de Copa de la Reina ante Alhama ElPozo que su equipo se llevó en la tanda de penaltis amén a una gran actuación bajo palos de Patricia Larqué.

    Luany explicó que su intención siempre es aportar y dar lo máximo sobre el terreno de juego, aunque en esta ocasión las cosas no salieron como esperaba. “A veces realmente las ganas de ayudar se nos van de las manos y no salen como imaginamos, pero ojalá nos clasifiquemos”, señaló, mostrando su deseo de que el equipo logre los objetivos marcados.

    Pese a los contratiempos, la futbolista dejó claro que el grupo sigue centrado en las competiciones que siguen vivas. “Seguimos buscando nuestros objetivos en la Champions y la Copa de la Reina”, afirmó la brasileña.

    (Fuente: DAZN?

    Por último, Luany subrayó la importancia de aprender de los errores y mirar hacia adelante. “Ahora toca descansar, reflexionar, respirar y volver al trabajo para regresar bien y seguir ayudando a nuestro Atleti”, dejando en claro que su intención es volver más fuerte y aportar desde la responsabilidad.

    Tras este doble contratiempo, Da Silva, tendrá unas jornadas para la reflexión, aprender de los errores y atemperar un carácter que en ocasiones le juega malas pasadas.

    La Liga F Moeve de Beatriz Álvarez ha querido rendirle tributo a Luany este 30 de diciembre de 2025 al publicar en sus redes sociales un vídeo que recopila los mejores tantos firmados con la zamarra rojiblanca para que nadie olvide su enorme talento y calidad técnica.

    La cinta muestra que Luany ha anotado cinco grandes tantos que definen un año: la huella que ha dejado en la Primera División Femenina (Liga F Moeve) con el Atlético de Madrid.

    Hay goles que valen puntos, goles que deciden partidos y goles que quedan grabados en la memoria colectiva. Y luego están aquellos que explican una temporada entera, que definen el carácter de una futbolista y que resumen el porqué de su importancia dentro de un proyecto deportivo. Los cinco mejores goles de Luany en la Liga F Moeve 2025 con el Atlético de Madrid pertenecen a esta última categoría.

    La delantera brasileña no solo ha sido una pieza clave en el engranaje ofensivo rojiblanco: ha sido una jugadora capaz de cambiar el ritmo emocional de los partidos, de aparecer cuando el contexto exigía liderazgo ofensivo y de convertir el talento individual en rendimiento colectivo. En una Liga F cada vez más competitiva, física y táctica, Luany ha encontrado el equilibrio perfecto entre potencia, intuición, lectura de espacios y determinación.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este repaso a sus cinco mejores goles no es solo un ejercicio estético. Es una radiografía del impacto real de Luany en el Atlético de Madrid durante 2025.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El derbi madrileño ante el Real Madrid fue uno de los partidos más exigentes de la temporada. Igualado, intenso, con alternancias constantes y con la tensión propia de los encuentros que marcan trayectorias. En ese contexto, Luany volvió a demostrar que es una futbolista diseñada para los grandes escenarios.

    Minuto 83. El Atlético empuja, el partido se comprime y cada balón en el área se convierte en una oportunidad o en una amenaza. Luany ataca el espacio con determinación, se anticipa a su marca y define con precisión quirúrgica al segundo palo. No hay gesto exagerado, no hay celebración desmedida: hay convicción, oficio y personalidad.

    Ese gol no solo decidió el partido. Reafirmó el carácter competitivo del Atlético y consolidó a Luany como referencia ofensiva en los momentos límite.

    Frente al Madrid CFF, Luany dejó claro desde el inicio que no iba a conceder tiempo ni espacio. Minuto 15. Recibe perfilada, orienta el control y ejecuta un disparo cruzado que se ajusta al poste con una naturalidad engañosa.

    Es un gol que resume muchas de sus virtudes:
    • Lectura temprana de la jugada
    • Capacidad para perfilarse en espacios reducidos
    • Precisión en la finalización
    • Confianza plena en su gesto técnico

    Ese tanto cambió el guion del encuentro y obligó al rival a modificar su planteamiento. Luany no solo marcó: condicionó el partido desde el inicio, algo fundamental en la dinámica del Atlético durante la temporada.

    (Fuente: Getty imágenes (

    El desplazamiento a Logroño fue una prueba de madurez para el equipo. Campo exigente, rival intenso y necesidad de no conceder margen. Luany asumió el protagonismo desde el primer momento.

    Primero, provocando un penalti tras atacar el área con agresividad y determinación. Después, asumiendo la responsabilidad desde los once metros, sin titubeos, con una ejecución limpia y contundente.

    Pero su actuación no se quedó ahí. Más tarde, llegó el segundo: un remate dentro del área tras una jugada trabajada, atacando el primer palo con potencia y convicción. Ese doblete fue más que una estadística: fue una declaración de liderazgo ofensivo, una muestra de que Luany puede sostener al equipo en contextos complejos.

    Dentro de una Liga F donde cada vez es más difícil encontrar huecos en bloque bajo, Luany añadió una variante fundamental a su repertorio: el disparo lejano.

    Recibe fuera del área, protege el balón, se perfila y suelta un disparo potente que sorprende a la guardameta rival. Es un gol de decisión rápida, de confianza absoluta en sus capacidades y de lectura del contexto: cuando el área está cerrada, la solución está en el golpeo.

    Este tanto amplió el registro ofensivo del Atlético y obligó a los rivales a replantear su forma de defender, abriendo espacios para el resto de atacantes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Y si hay un gol que explica la conexión de Luany con el equipo, es este. Una jugada larga, paciente, con circulación fluida y movilidad constante. El Atlético atrae, fija, acelera… y Luany aparece en el lugar exacto.

    Control, pausa y definición cruzada. Sin violencia, sin urgencia. Con inteligencia y calma. Es el gol que mejor refleja su crecimiento táctico y su integración total en el sistema.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    No es solo una finalización. Es el último eslabón de una cadena colectiva perfectamente ejecutada.

    Los cinco goles seleccionados no son casualidad. Responden a una temporada en la que Luany ha sido:
    • Referencia ofensiva
    • Generadora de espacios
    • Amenaza constante al espacio
    • Recurso en partidos cerrados
    • Solución en momentos críticos

    Su influencia va más allá de las cifras. Ha elevado el nivel competitivo del equipo, ha permitido al Atlético sostener partidos desde la iniciativa o desde la resistencia y ha aportado un perfil ofensivo diferente en una Liga F cada vez más exigente.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los cinco mejores goles de Luany en la Liga F Moeve 2025 no son cinco acciones aisladas. Son cinco capítulos de una misma historia: la de una futbolista que ha sabido adaptarse, crecer y decidir.

    En el Atlético de Madrid, Luany ha encontrado el escenario perfecto para desplegar su fútbol. Y la Liga F ha ganado una protagonista capaz de convertir cada balón en una amenaza y cada partido en una oportunidad para dejar huella.

    Porque hay temporadas que se explican con números.
    Y hay temporadas que se explican con goles como los de Luany.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Vídeo |

  • Oficial | El Bayern recuperará a Edna

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟧 El conjunto germano ha decidido “cortar” el préstamo de la exjugadora del Granada.

    El Bayern de Múnich, que fue rival del Club Atlético de Madrid en la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League (2-2), ya le ha comunicado de manera oficial a la Real Sociedad de Fútbol que activará una cláusula en el contrato de la internacional absoluta por la Selección Española a fin de “repescarla” antes de lo que estaba previsto.

    El gran rendimiento de la dorsal número veintitrés en San Sebastián ha llevado a José Barcala a solicitar a la dirección deportiva del transatlántico alemán su vuelta a territorio bávaro para la segunda mitad del curso.

    La exjugadora del Granada Club de Fútbol fue comprada al cuadro andaluz durante el pasado mercado estival a cambio del importe íntegro de su cláusula de rescisión cifrada en 400.000 euros y la firmó hasta 2029.

    (Fuente: Bayern de Múnich)

    Este movimiento inesperado desde Alemania supone un duro varapalo para el proyecto de Arturo Ruiz, pues de golpe y porrazo va a perder a una de sus figuras más importantes y esta no podrá cumplir el vínculo que la unía al conjunto de San Sebastián hasta el próximo 30 de junio de 2026 y será una baja sensible para la campeona de la Copa de la Reina Iberdrola en 2019.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En el Estadio de Zubieta están inmersos en la lucha por acceder a los puestos ligueros que dan plaza a jugar la ronda preliminar de la Liga de Campeones Femenina la temporada que viene, marchándose al parón navideño en tercera posición con 30 unidades en el zurrón, a tan solo dos de un Real Madrid que sigue la estela del todopoderoso Fútbol Club Barcelona, quien domina la Primera División Femenina como es habitual.

    (Fuente: RFEF)

    La exjugadora del Club Polideportivo Cacereño y el Málaga Club de Fútbol podrá despedirse del conjunto guipuzcoano unos días después de Reyes en el compromiso que enfrentará a la Real Sociedad de Fútbol a domicilio (Alcalá de Henares) frente al Club Atlético de Madrid en un duelo directo por la Liga de Campeones que emitirá en abierto TEN TV (12:00 horario peninsular) en abierto a través de la TDT el 10 de enero de 2026.

    La futbolista con nacionalidad tanto Marroquí como nigeriana, aunque es ya internacional absoluta por España y ganó la Liga de Naciones, se ha destapado como una de las jugadoras más desequilibrantes de la Liga F Moeve.

    Imade fue decisiva para tumbar al Fútbol Club Barcelona en el Estadio de Zubieta por 1-0 a comienzos de la temporada con un gol desde los once metros y con siete dianas más en 14 compromisos dentro de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, siendo clave también para acceder a los cuartos de final de la Copa de la Reina ante el Deportivo en Riazor (1-4).

    (Fuente: RFEF)

    Su ratio de goles 0,89 tantos por partido, unos registros de enjundia que le han servido como aval para que en germanania anticipen su llegada seis meses.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con minutos a su espalda hasta la fecha, la ariete de “La Roja” ha sido la primera en agitar el mercado invernal en España, en el que ya sabemos por ejemplo que Ana Vitória se marchará traspasada al Corinthians o que pese al interés de Rayadas por hacerse con sus servicios, Silvia Lloris no saldrá del Atlético de Madrid.

    El Bayern de Múnich ha decidido recuperar antes de tiempo a su jugadora después de perder recientemente a su delantera Lea Schüller, que el 1 de enero se incorporará al Manchester United. La responsable del conjunto femenino de la entidad alemana Bianca Rech ha reconocido que «Edna ha evolucionado muy bien los últimos meses, ha tenido una excelente primera mitad de temporada» y ha expresado «nuestro sincero agradecimiento a la Real Sociedad por su confianza y cooperación».

    (Fuente: Real Sociedad de Fútbol)

    En la web del club alemán también se recogen unas declaraciones de la todavía jugadora txuri-urdin. «Estoy muy contenta de formar parte ya del Bayern. Tengo muchas ganas de empezar, conocer a mis nuevas compañeras y desarrollarme tanto a nivel personal como deportivo. He adquirido una valiosa experiencia en los últimos meses y ahora estoy orgullosa de poder jugar en este gran club. Mi objetivo es integrarme rápidamente, apoyar al equipo al máximo y celebrar los éxitos con mis compañeras. Tengo muchas ganas de jugar la Champions League y quizás algún día jugar en el Allianz Arena; siempre he soñado con eso».

    (Fuente: RFEF)

    La atacante de 25 años podrá jugar la UEFA Women’s Champions League con las bávaras el próximo 24 o 25 de marzo ante el ganador del cuarto playoff de octavos de final entre el Atlético de Madrid y el anteriormente citado Manchester United.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Desde Carmona hasta la élite europea. Málaga, Cacereño, Granada y ahora Bayern. Imade ha ido sumando escalones hasta llegar a uno de los grandes del continente. En noviembre, además, debutó con la Selección Española en la final de la Liga de Naciones ante Alemania, confirmando un año de crecimiento continuo.

    (Fuente: RFEF)

    La salida de Lea Schuller al Manchester United ha acelerado los tiempos. El Bayern necesitaba gol y jerarquía y ha decidido apostar por una jugadora que viene hecha y probada en la Liga F Moeve.

    Edna Imade ya no espera su oportunidad: va a por ella y ahora buscará brillar en la Frauen-Bundesliga en la que su Bayern aventaja en seis puntos al Wolfsburgo y su carta de presentación será subrayada por los 25 goles que celebró el pasado año con la camiseta del Granada Club de Fútbol.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Fútbol y estudios, una combinación con vistas al futuro

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📌 Compaginar el fútbol profesional con los estudios es una realidad cada vez más presente en Liga F. Gracias al II Convenio Colectivo firmado la pasada temporada entre Liga F y los sindicatos FUTPRO, Futbolistas ON y CCOO, la formación académica se ha convertido en un pilar fundamental para el desarrollo integral de las futbolistas. Un compromiso que, en esta campaña, se traduce en la concesión de 33 becas de ayuda al estudio.

    • Cuando el fútbol también educa: las becas que sostienen el futuro de las futbolistas de Liga F

    En el fútbol femenino español hay goles que no suben al marcador, ascensos que no aparecen en la clasificación y títulos que no se celebran con confeti. Son victorias silenciosas, íntimas, que se libran lejos del césped, entre apuntes subrayados, madrugones interminables y una certeza compartida por muchas jugadoras: el fútbol no es eterno. En ese espacio, donde la élite deportiva convive con la realidad laboral futura, se inscriben las becas de formación impulsadas por Liga F, un programa que ha permitido que 33 futbolistas de siete clubes —Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, RCD Espanyol, SD Eibar, Deportivo Abanca y Granada CF— puedan seguir construyendo su futuro académico sin renunciar al presente competitivo.

    No se trata solo de ayudas económicas. Es una declaración de intenciones. Un mensaje claro en un ecosistema que durante décadas obligó a elegir: o estudias, o juegas. Hoy, en cambio, el fútbol femenino español empieza a decir algo distinto: se puede —y se debe— hacer ambas cosas.

    Durante años, el relato del fútbol femenino ha estado marcado por la precariedad, la falta de profesionalización y la incertidumbre. Incluso hoy, en plena consolidación de Liga F como competición profesional, la realidad sigue siendo desigual. No todas las carreras deportivas garantizan estabilidad económica a largo plazo. No todas las trayectorias están blindadas frente a lesiones graves. No todas las futbolistas llegan a la élite mediática.

    Por eso, la formación académica no es un complemento: es una necesidad estructural. Y en ese contexto, las becas de Liga F actúan como un andamio invisible que sostiene carreras paralelas. Mientras los focos iluminan los partidos del fin de semana, entre semana hay jugadoras que cambian las botas por apuntes, los vestuarios por aulas y las sesiones de vídeo por prácticas universitarias.

    Entre ellas está Lucía Martínez, centrocampista del Deportivo Abanca, criminóloga en formación y ejemplo de una generación que se niega a hipotecar su futuro.

    Lucía Martínez (Madrid, 27 de noviembre de 2001) no concibe el fútbol como una burbuja aislada del mundo real. Quizá por eso, incluso cuando su carrera deportiva empezó a exigirle cada vez más, nunca dejó de mirar más allá del césped. “En el fútbol femenino nos sentimos muy agradecidas de contar con esta beca”, explica con serenidad, consciente de que no todas las generaciones anteriores tuvieron esa oportunidad.

    La centrocampista llegó al Deportivo Abanca en el mercado de invierno de 2024. Aterrizó en Galicia con la temporada ya en marcha, sin tiempo para adaptaciones progresivas, y aun así fue una pieza clave en un equipo que, en apenas seis meses, logró el ascenso a Liga F. El salto a la máxima categoría coincidió con un momento vital exigente: entrenamientos de élite, viajes, presión competitiva… y estudios universitarios presenciales.

    Porque Lucía no eligió el camino fácil.

    “Yo opté por la universidad de manera presencial cuando apenas empezaba en el fútbol profesional”, recuerda. Una decisión que, en su contexto, implicaba renuncias diarias. Mientras muchas compañeras optaban por modalidades online —más flexibles, menos exigentes en lo logístico— ella decidió mantenerse en el aula física, convencida de que esa experiencia formativa también la construiría como persona.

    La clave, dice, ha sido la disciplina cotidiana. No las gestas heroicas, sino la constancia. “Entrenando por las mañanas y estudiando por las tardes, cada día un poco, se puede sacar”. No hay romanticismo en su discurso. Hay método. Hay sacrificio. Hay una aceptación madura de que nada valioso llega sin esfuerzo.

    Elegir Criminología no fue casual. Es una disciplina que exige análisis, comprensión de contextos sociales complejos, capacidad de observación y pensamiento crítico. Virtudes que, curiosamente, también definen su juego sobre el campo. Lucía es una centrocampista que lee bien los partidos, que interpreta los espacios, que anticipa. En el aula, ocurre algo similar: analiza conductas, estudia sistemas, intenta entender por qué ocurren las cosas.

    Para ella, el estudio no es solo un plan B. Es una parte esencial de su identidad. “Más allá del fútbol, muchas jugadoras necesitamos un plan alternativo. Por si te lesionas, por si el fútbol se acaba antes de lo esperado, o simplemente para cuando termine tu carrera deportiva”.

    En ese sentido, la beca de Liga F representa mucho más que un apoyo económico. “Te puede asegurar un futuro lejos del fútbol. Es una apuesta total por la formación y, sobre todo, por el crecimiento personal de cada una”. La palabra crecimiento aparece varias veces en su discurso. No habla solo de títulos ni de salidas profesionales. Habla de evolucionar, de ampliar horizontes, de no quedar atrapada en una única identidad.

    Lucía es consciente de su rol como referente, especialmente para las futbolistas más jóvenes que empiezan a asomarse al profesionalismo. A ellas les lanza un mensaje directo, sin adornos: “No hay que olvidarse nunca de que el fútbol, en algún momento, acaba”.

    No lo dice desde el miedo, sino desde la lucidez. Y añade una idea poderosa, casi filosófica: “Siempre hay que tener la posibilidad de ser una persona camaleónica, de adaptarse. De que si el día de mañana no te apetece seguir con lo que ha sido tu vida en los últimos años, tengas la opción real de iniciar otra etapa”.

    Esa capacidad de transformación es, quizá, una de las grandes conquistas del fútbol femenino actual. Ya no se trata solo de jugar mejor, de llenar estadios o de ganar visibilidad mediática. Se trata de construir trayectorias vitales completas, donde el deporte no anule el resto de dimensiones de la persona.

    El caso de Lucía no es una excepción aislada. Forma parte de un ecosistema en crecimiento, donde cada vez más clubes y estructuras entienden que cuidar a una futbolista no es solo prevenir lesiones o mejorar su rendimiento físico. Es también acompañarla en su desarrollo académico y personal.

    Las becas de Liga F funcionan como una política de cuidado a largo plazo. Reconocen una realidad incómoda pero necesaria: el fútbol femenino, aunque profesional, sigue siendo frágil en muchos aspectos. Y frente a esa fragilidad, la educación actúa como red de seguridad.

    En clubes como el Deportivo Abanca, ese acompañamiento se traduce en comprensión, flexibilidad y apoyo institucional. No siempre es fácil cuadrar horarios, exámenes, viajes y entrenamientos. Pero cuando existe voluntad estructural, el equilibrio es posible.

    Lucía no idealiza el proceso. Hay días de cansancio extremo, semanas en las que todo se acumula, momentos de duda. Pero también hay una satisfacción profunda en saber que cada paso que da, tanto dentro como fuera del campo, suma.

    no aparecen en las estadísticas. No generan titulares inmediatos ni se celebran con aplausos. Son silenciosas, íntimas, y a menudo incomprendidas desde fuera. Parar, por ejemplo. Detener una carrera deportiva cuando todo empuja a seguir. Escuchar al cuerpo, pero sobre todo a la cabeza. En un entorno históricamente marcado por la exigencia constante y la autoexplotación emocional, Anna Torrodà tomó una de las decisiones más valientes que puede tomar una futbolista profesional: priorizarse.

    Corría febrero de 2024 cuando la centrocampista catalana decidió hacer una pausa por salud mental. No abandonó el fútbol para siempre, pero sí se permitió algo que durante mucho tiempo fue un tabú: reconocer que no estaba bien. Y en ese proceso, hubo algo que nunca estuvo en duda. “Nunca ha estado en mi cabeza el dejar de estudiar”.

    Anna Torrodà (Barcelona, 21 de enero de 2000) habla de los estudios con la misma claridad con la que analiza un partido. Sin rodeos. Sin romanticismos innecesarios. “Nosotras tenemos que seguir trabajando después del fútbol, y el tener algo de estudios lo veo imprescindible”. No es una frase aprendida. Es una convicción construida con el tiempo, con la experiencia y con la observación de muchas compañeras que, al colgar las botas, se encontraron sin red.

    Mientras su carrera deportiva atravesaba uno de los momentos más delicados, sus estudios siguieron siendo una constante. CAFYD (Ciencias de la Actividad Física y del Deporte) es el grado que cursa en modalidad semipresencial, una fórmula que, aunque más flexible que la presencial pura, no está exenta de sacrificios.

    “Las prácticas las hago presencial y la teoría online, y poco a poco me lo estoy sacando”, explica. Ese “poco a poco” es clave. No hay prisas. No hay comparaciones. Hay un ritmo propio, adaptado a una realidad compleja donde los fines de semana rara vez son libres y donde el descanso suele ser negociable.

    “No hay finde que descanse”, confiesa sin dramatizar. Relata, casi como una anécdota, cómo una asignatura le coincidió con un fin de semana sin liga y aprovechó ese pequeño respiro para viajar a Madrid y completar prácticas presenciales. La escena es reveladora: mientras el calendario deportivo concede una tregua mínima, la formación ocupa inmediatamente ese espacio.

    En ese contexto, la beca de Liga F adquiere una dimensión especial. No es solo un apoyo económico. Es una señal de reconocimiento institucional a una realidad muchas veces invisibilizada. “Para mí es un lujo que Liga F nos dé esta ayuda”, afirma con gratitud.

    Porque estudiar cuesta dinero, pero también cuesta energía, tiempo y estabilidad emocional. Y cuando una futbolista atraviesa un proceso de recuperación mental, cada apoyo cuenta. La beca no elimina las dificultades, pero las hace más llevaderas. Reduce la presión. Permite respirar.

    Anna no se limita a estudiar por estudiar. Tiene claro que quiere seguir vinculada al deporte una vez finalice su etapa como jugadora. Por eso, además de CAFYD, está cursando el UEFA B de entrenadora. Una doble vía que le abre múltiples escenarios: entrenadora, preparadora física, formadora.

    “Ya sea a nivel de entrenadora o preparadora física, que siempre me ha encantado, donde salga la oportunidad”, comenta. No hay una obsesión por el cargo ni por el estatus. Hay un deseo genuino de permanecer en un entorno que conoce, desde otro rol, con otras herramientas.

    RCD Espanyol ha jugado un papel clave en este proceso. Lejos de poner obstáculos, el club ha facilitado su crecimiento formativo y le ha abierto las puertas del cuerpo técnico. Actualmente forma parte del staff del Infantil S13 A, una experiencia que le permite aplicar lo aprendido y empezar a construir una identidad profesional más allá del césped.

    “El que una mujer quiera ser entrenadora está muy bien visto en el club”, explica con ilusión. Cuando comunicó su intención de formarse como técnica, la respuesta fue unánime: apoyo total. Desde el entrenador del primer equipo hasta la dirección deportiva, pasando por su propia entrenadora, todos celebraron la iniciativa.

    Este respaldo no es menor. Durante décadas, el acceso de las mujeres a los banquillos ha estado lleno de barreras implícitas. Falta de referentes, de oportunidades, de confianza institucional. Cada paso que da una futbolista hacia la formación como entrenadora es también un paso colectivo.

    historia de Anna Torrodà es especialmente significativa porque rompe varios estigmas al mismo tiempo. Demuestra que parar no es fracasar, que cuidar la salud mental es compatible con la ambición profesional y que la formación no es una distracción, sino una herramienta de empoderamiento.

    Su mensaje a las futbolistas más jóvenes es claro y contundente: “El fútbol dura lo que dura, así que nunca abandonaría los estudios”. No hay medias tintas. No hay promesas irreales. Hay una verdad sencilla, dicha desde la experiencia.

    En un deporte que durante años exigió sacrificios unilaterales, Anna representa una nueva forma de estar. Una futbolista que se escucha, que se cuida y que entiende que su valor no se agota en los 90 minutos.

    Aunque sus trayectorias, edades y disciplinas académicas sean distintas, hay algo que une a las 33 jugadoras beneficiarias de las becas de Liga F: la conciencia de que el fútbol, por muy profesional que sea, no puede ser el único pilar sobre el que se construya una vida.

    En la próxima parte del reportaje, esa idea tomará forma a través de otra historia marcada por la vocación, el esfuerzo diario y la gestión del tiempo extremo: la de Eunate Astralaga, portera de la SD Eibar, estudiante de Enfermería y campeona de la Nations League.

    Hay carreras universitarias que exigen tiempo. Otras, presencia. Algunas, ambas cosas de forma casi incompatible con el deporte de alto rendimiento. Enfermería pertenece a esa categoría especialmente compleja, donde la teoría no basta y la práctica es innegociable. Clases presenciales, laboratorios, prácticas clínicas, turnos exigentes. Y aun así, Eunate Astralaga no dudó.

    “Es complicado porque es una carrera muy práctica, donde tienes que estar bastante en clase”, explica con naturalidad. La dificultad no está solo en el contenido académico, sino en la logística diaria. Entrenar por las mañanas, como exige el fútbol profesional, y estar en el aula a horas similares es, en muchos casos, un rompecabezas imposible. Pero Eunate decidió intentarlo.

    Eunate Astralaga (Berango, 30 de noviembre de 2005) forma parte de una generación de futbolistas que ya no vive la formación como una rareza individual, sino como un camino compartido. En sus clases de Enfermería coinciden otras jugadoras de Liga F. “Con Daniela Agote este año he estado en varias clases. Con Nerea Nevado entramos juntas… poco a poco lo intentamos llevar. Te motiva porque no te ves sola”.

    La frase es reveladora. No verse sola cambia todo. Convierte la dificultad en reto colectivo, el cansancio en complicidad, el esfuerzo en algo compartido. En un deporte donde durante años muchas futbolistas tuvieron que esconder que estudiaban —por miedo a parecer menos comprometidas—, ahora la formación se vive como algo que suma.

    La guardameta, cedida actualmente en la SD Eibar, tomó una decisión estratégica desde el inicio de la carrera: completar el primer año entero y luego dividir el segundo en dos cursos. Un ritmo más lento que el de sus compañeras de clase, sí, pero infinitamente más sostenible.

    “Tus compañeras completan la carrera antes, pero yo seguiré así para intentar sacármelo”, afirma con convicción. No hay frustración en sus palabras. Hay aceptación. Entiende que su camino es distinto, y que comparar tiempos no tiene sentido cuando las circunstancias tampoco lo son.

    Esa madurez resulta especialmente llamativa teniendo en cuenta su edad. A sus 19 años, Eunate ya ha sido campeona de la Nations League con la Selección española, ha debutado en la élite y se ha consolidado como una de las porteras con mayor proyección del fútbol español. Y aun así, no concibe el éxito deportivo como excusa para abandonar la formación.

    Cuando habla de la beca de Liga F, lo hace sin rodeos: “Es una gozada que nos puedan ayudar de esa manera”. En su caso, la ayuda no es simbólica. Es concreta. Reduce el estrés económico, permite organizar mejor el calendario académico y, sobre todo, envía un mensaje claro: estudiar no penaliza tu carrera deportiva.

    Eunate tiene muy interiorizada esa idea desde casa. “Mis padres me lo han inculcado, y yo siempre lo he querido. Por si el fútbol va mal, tener algo a lo que agarrarte”. No es una visión pesimista, sino realista. El fútbol, incluso en su versión más exitosa, está lleno de incertidumbre. Lesiones, cambios de club, decisiones técnicas, ciclos que se cierran de forma abrupta.

    La Enfermería, en cambio, representa estabilidad, vocación y una forma distinta de cuidar. Curar fuera del campo lo que dentro se rompe.

    La SD Eibar ha sido un aliado fundamental en este proceso. “Siempre que necesito ir a clase, sí o sí, me han apoyado”, agradece. No es un detalle menor. En un deporte donde los horarios son rígidos y las exigencias constantes, contar con un club que entienda la formación como parte del proyecto integral de la jugadora marca la diferencia.

    Ese apoyo se traduce en permisos, comprensión y una cultura interna que no penaliza la ambición académica. Porque estudiar Enfermería no es un capricho: es una elección que requiere compromiso institucional.

    Como Lucía y Anna, Eunate también es consciente de su papel como referente. Su consejo a las futbolistas más jóvenes es honesto y empático: “Por mucho que cueste, que creas que no tienes tiempo o que no se puede compaginar, que lo intenten sacar”. Reconoce que hay días en los que estudiar no apetece, pero ofrece una lectura distinta: “Aunque estudiar a veces no apetezca, viene bien para despejarse”.

    Esa frase resume una verdad poco contada: la formación no solo prepara para el futuro, también equilibra el presente. Ofrece una identidad complementaria, una salida mental, una sensación de control en un entorno donde muchas decisiones no dependen de ti.

    Lucía Martínez, Anna Torrodà y Eunate Astralaga no son excepciones aisladas. Son el rostro visible de un cambio de paradigma en el fútbol femenino español. Las becas de Liga F no solo ayudan a 33 jugadoras concretas. Están sentando un precedente cultural.

    Durante años, la narrativa dominante exigía una entrega total al fútbol, incluso a costa del futuro. Hoy, la élite femenina empieza a cuestionar ese modelo. Empieza a decir que el rendimiento deportivo no está reñido con el crecimiento académico. Que una futbolista puede aspirar a más de una cosa sin que eso reste compromiso.

    Los siete clubes implicados —Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, RCD Espanyol, SD Eibar, Deportivo Abanca y Granada CF— forman parte de una red que, poco a poco, entiende que el éxito no se mide solo en puntos, sino también en vidas sostenibles.

    Durante demasiado tiempo, el fútbol femenino vivió atrapado en una contradicción silenciosa. Por un lado, se exigía profesionalidad absoluta: rendimiento, sacrificio, disponibilidad total. Por otro, no se ofrecían estructuras sólidas que garantizasen un futuro más allá del césped. El resultado fue una generación de futbolistas obligadas a vivir en el corto plazo, a estirar carreras sin red y a enfrentarse, al final, a un vacío difícil de llenar.

    Las becas de formación impulsadas por Liga F no solucionan todos los problemas estructurales del fútbol femenino español, pero sí representan un punto de inflexión. Un cambio de mirada. Una forma distinta de entender qué significa cuidar a una futbolista profesional.

    El paso de la semi-profesionalidad a una liga reconocida como profesional ha sido un avance histórico. Sin embargo, la profesionalización real no se mide únicamente en salarios, retransmisiones o patrocinios. Se mide también en la capacidad de las instituciones para pensar en el después. En aceptar que una carrera deportiva es limitada en el tiempo y que el éxito no debería pagarse con incertidumbre futura.

    Las 33 jugadoras beneficiarias de estas becas no representan una élite aislada. Son el reflejo de una realidad amplia: futbolistas que entrenan como profesionales, compiten al máximo nivel y, al mismo tiempo, estudian grados universitarios exigentes, másteres, ciclos formativos o titulaciones técnicas. Lo hacen porque quieren, pero también porque saben que lo necesitan.

    En ese sentido, la educación deja de ser un plan de emergencia para convertirse en parte del proyecto vital de la futbolista.

    El paso de la semi-profesionalidad a una liga reconocida como profesional ha sido un avance histórico. Sin embargo, la profesionalización real no se mide únicamente en salarios, retransmisiones o patrocinios. Se mide también en la capacidad de las instituciones para pensar en el después. En aceptar que una carrera deportiva es limitada en el tiempo y que el éxito no debería pagarse con incertidumbre futura.

    Las 33 jugadoras beneficiarias de estas becas no representan una élite aislada. Son el reflejo de una realidad amplia: futbolistas que entrenan como profesionales, compiten al máximo nivel y, al mismo tiempo, estudian grados universitarios exigentes, másteres, ciclos formativos o titulaciones técnicas. Lo hacen porque quieren, pero también porque saben que lo necesitan.

    En ese sentido, la educación deja de ser un plan de emergencia para convertirse en parte del proyecto vital de la futbolista.

    Durante años, muchas futbolistas ocultaron que estudiaban. Temían ser percibidas como menos ambiciosas, menos centradas, menos “profesionales”. Hoy, ese estigma empieza a romperse. No del todo, pero de forma visible.

    Que una centrocampista estudie Criminología, que otra pause su carrera por salud mental mientras se forma como entrenadora, que una portera de la selección curse Enfermería sin renunciar a la élite… todo eso envía un mensaje poderoso: no hay una única forma válida de ser futbolista profesional.

    El fútbol femenino gana cuando sus jugadoras son personas completas, con intereses diversos, con herramientas para decidir, con capacidad crítica y con opciones reales cuando el balón deja de rodar.

    Quizá el mayor valor de estas becas no esté en el presente, sino en el futuro. En las niñas y adolescentes que hoy empiezan a jugar al fútbol con referentes distintos. Referentes que no solo marcan goles o levantan títulos, sino que hablan abiertamente de estudiar, de parar cuando hace falta, de pensar a largo plazo.

    El mensaje es claro: no tienes que elegir entre tus sueños. Puedes amar el fútbol y, al mismo tiempo, construirte fuera de él. Puedes aspirar a la élite sin hipotecar tu futuro. Puedes ser ambiciosa sin ser imprudente.

    Ese cambio cultural es lento, pero ya está en marcha.

    En un contexto donde el deporte profesional tiene cada vez más impacto social, iniciativas como estas sitúan a Liga F en una posición relevante. No como simple organizadora de una competición, sino como agente activo en la construcción de un modelo más justo y sostenible.

    Invertir en formación es invertir en estabilidad. En salud mental. En igualdad real. Porque durante décadas, el fútbol masculino contó con redes económicas que permitían una transición más cómoda tras la retirada. El femenino, no. Corregir esa desigualdad no es un gesto simbólico: es una cuestión de justicia estructural.

    Las becas de Liga F no aparecen en los resúmenes de los domingos ni en las estadísticas oficiales. No suman puntos ni títulos. Pero sostienen algo mucho más profundo: vidas.

    Sostienen a Lucía cuando vuelve a casa tras entrenar y se sienta a estudiar Criminología.
    Sostienen a Anna cuando decide cuidarse y seguir formándose para quedarse en el fútbol desde otro lugar.
    Sostienen a Eunate cuando encadena entrenamientos, clases prácticas y sueños que van más allá de la portería.

    En un deporte que durante demasiado tiempo pidió todo y ofreció poco, estas historias demuestran que otra forma de hacer las cosas es posible. Que el fútbol femenino no solo puede competir al máximo nivel, sino también educar, acompañar y dejar legado.

    Porque cuando el último partido se juega, cuando las botas se cuelgan y el estadio se queda en silencio, lo que permanece no son los goles. Son las personas que el fútbol ayudó a construir.

    Y en ese futuro, gracias a estas becas, muchas futbolistas ya no caminan solas.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Exclusiva | Silvia Lloris dice no a Rayadas y el Atlético se reafirma como su casa mientras Ana Vitória mira a Brasil: dos decisiones, un mismo vestuario y un punto de inflexión en el proyecto rojiblanco

    (Fuente : UEFA)

    ⬛️ “Manu, la propuesta existió, pero Silvia no se moverá del Atlético de Madrid.”

    (Fuente: Liga F Moeve )

    En el fútbol femenino moderno, cada mercado de fichajes no solo mueve nombres, contratos y cifras. Mueve mensajes. Mensajes hacia dentro del vestuario, hacia la afición y hacia el futuro inmediato de un club. Y en el Atlético de Madrid , en pleno proceso de redefinición deportiva tras una temporada de transición, dos decisiones tomadas en paralelo dibujan con claridad el momento que vive la entidad rojiblanca: la continuidad firme de Silvia Lloris como pilar del proyecto y la posible salida de Ana Vitória, una de las futbolistas más talentosas de la plantilla, rumbo a Brasil.

    Dos historias distintas. Dos trayectorias que se cruzan en Alcalá de Henares y ofrecen lecturas que se explican mejor or que ningún discurso oficial hacia dónde camina el Atlético de Madrid Femenino en el corto y medio plazo.

    Así se zanja una de las informaciones que había comenzado a circular en los últimos días en el entorno del mercado internacional: el interés real y concreto de Rayadas de Monterrey por Silvia Lloris.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Un interés que no era un simple tanteo, ni una llamada exploratoria, sino una propuesta formal desde uno de los clubes más poderosos de la Liga MX Femenil, presidido por José Antonio Noriega y con una estructura económica capaz de seducir a cualquier futbolista joven, pero Silvia Lloris ha dicho no. Y ese “no” tiene un valor enorme.

    Silvia Lloris (Murcia, 15 de mayo de 2004) pertenece a esa rara estirpe de futbolistas que parecen llegar antes de tiempo al lugar que les corresponde. Nacida en El Palmar, su carrera ha sido un proceso acelerado pero firme, sin atajos artificiales ni saltos al vacío. Cada paso ha tenido sentido. Cada decisión ha respondido a una lógica deportiva.

    Debutó en Primera División con el Levante Unión Deportiva con apenas 16 años, en una liga históricamente exigente con las centrales jóvenes. Lo hizo sin complejos. Sin esconderse. Y desde entonces su nombre empezó a circular con naturalidad entre los departamentos de scouting de clubes nacionales e internacionales.

    Defensa central de formación, Lloris es una futbolista tácticamente muy completa: puede actuar como lateral en línea de cuatro, como central en defensa de tres y, en contextos determinados, incluso como mediocentro defensivo. Su lectura del juego, su capacidad para anticipar y su serenidad en salida de balón la han convertido en una jugadora diferencial para su edad.

    Pero si hay algo que define a Silvia Lloris es su mentalidad competitiva que la hace aún más grande.

    El palmarés internacional de Silvia Lloris impresiona, especialmente cuando se contextualiza con su edad. Campeona del Mundo sub-20 y doble campeona de Europa sub-19, su crecimiento ha estado acompañado de una presencia constante en las grandes citas del fútbol formativo internacional.

    (Fuente: Getty imágenes)

    No es casualidad que haya entrenado ya con la Selección Española absoluta. No como premio simbólico, sino como parte de un seguimiento real. En los informes técnicos de la RFEF, su nombre aparece desde hace tiempo subrayado en rojo.

    Y sin embargo, lejos de dejarse llevar por cantos de sirena o proyectos que prometen protagonismo inmediato, Lloris ha elegido continuar creciendo en un entorno que conoce, que le exige y que le proyecta: el Atlético de Madrid.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El interés de Rayadas de Monterrey no surge de la nada. El club mexicano lleva años apostando fuerte por talento joven europeo, especialmente por futbolistas con recorrido internacional y perfil de liderazgo futuro. Silvia Lloris encaja a la perfección en ese modelo.

    La propuesta existió, fue real, valorada y descartada por la quince a pesar del gran salto en lo económico que hubiera supuesto para ella.

    Para el Atlético de Madrid Femenino, la continuidad de Silvia Lloris es una victoria silenciosa pero estructural. No solo se asegura talento, sino que envía un mensaje al resto del vestuario y al entorno: el club quiere construir, no solo retener.

    En un proyecto que busca estabilidad tras años de cambios, Lloris representa el tipo de futbolista sobre la que se puede edificar una defensa durante una década.

    Y mientras una puerta se cierra con firmeza, otra comienza a entreabrirse en el mismo vestuario.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En el otro lado de la moneda se encuentra Ana Vitória Angélica Kliemaschewsk de Araújo (Rondonópolis, Brasil, 6 de marzo de 2000). La “diez” del Atlético de Madrid. Una futbolista de talento indiscutible, internacional con Brasil desde 2020 y con experiencia en clubes de primer nivel como el PSG y el Benfica.

    Su llegada al Atlético generó expectativas altas. Muy altas. Y no sin motivos: visión de juego, calidad técnica, golpeo, pausa y liderazgo natural.

    Pero el fútbol no siempre responde al talento de forma lineal, depende de otros muchos factores.

    Pero la decisión final no estuvo marcada por lo económico ni por la tentación de un rol más protagonista inmediato. Estuvo marcada por una idea clara: Silvia Lloris se ve a sí misma triunfando en el Atlético de Madrid.

    Quiere consolidarse como titular. Quiere crecer en una de las ligas más competitivas del mundo. Quiere seguir llamando a la puerta de la selección absoluta desde Europa. Y quiere hacerlo vistiendo de rojiblanco.

    En un mercado donde cada vez es más habitual que las jóvenes promesas den saltos prematuros, esta decisión es una declaración de intenciones.

    esquema de Víctor Martín Alba, Ana Vitória no ha logrado asentarse como titular indiscutible. Por delante en la rotación aparecen nombres como Júlia Bartel y Fiamma Benítez, dos futbolistas con perfiles distintos pero con mayor continuidad en el modelo del técnico rojiblanco.

    La brasileña ha alternado titularidades con suplencias, participaciones parciales y partidos en los que su influencia ha sido menor de la esperada. No por falta de calidad, sino por encaje táctico y momentos de partido.

    Y cuando una futbolista de 26 años, en plena madurez deportiva, siente que su rol no se ajusta a su potencial, el mercado deja de ser una amenaza para convertirse en una opción.

    Ana Vitória no ve con malos ojos poner rumbo al Corinthians. El club brasileño, uno de los gigantes del fútbol femenino sudamericano, ya ha movido ficha. La futbolista ha visitado las instalaciones, ha hablado con personas clave del proyecto y contempla seriamente la posibilidad de regresar a su país natal.

    No sería una aventura desconocida. Ya defendió esos colores en la temporada 2017-2018, una etapa formativa que ahora podría cerrarse como círculo completo, pero desde otro estatus: el de una futbolista internacional, madura y preparada para liderar.

    A sus 26 años, Ana Vitória espera que los clubes alcancen un acuerdo que facilite su salida. No hay conflicto. No hay ruptura. Hay una lectura realista de la situación.

    La continuidad de Silvia Lloris y la posible salida de Ana Vitória no son hechos aislados. Son síntomas.

    El Atlético de Madrid Femenino está redefiniendo su identidad: apuesta por juventud con proyección, por perfiles que encajen a largo plazo y por una idea de equipo donde el rol es tan importante como el talento.

    Silvia Lloris representa el futuro que ya es presente. Ana Vitória, el talento que busca el contexto adecuado para brillar.

    Y entre ambas historias, el Atlético se juega algo más que dos nombres propios: se juega la coherencia de su proyecto.

    En el fútbol moderno —y especialmente en el femenino de élite— la defensa ya no es una línea de contención, sino el primer escalón del juego ofensivo. Y ahí es donde Silvia Lloris se convierte en una pieza estratégica para el Atlético de Madrid.

    No es solo una central que defiende bien. Es una futbolista que interpreta el juego desde atrás, que entiende cuándo romper líneas, cuándo temporizar y cuándo ordenar. Su capacidad para jugar perfilada, para sacar el balón limpio bajo presión y para corregir espacios largos la convierten en una central adaptada a cualquier registro.

    En un Atlético que ha alternado sistemas —línea de cuatro, defensa de tres, variantes híbridas—, Lloris ofrece algo fundamental: versatilidad sin pérdida de rendimiento.

    Eso explica por qué su figura va más allá del presente inmediato.

    La campeonas del mundo sub-20 no se improvisan. España no gana títulos formativos por casualidad, y Silvia Lloris no es una excepción dentro de una generación excepcional: es una de sus líderes silenciosas.

    En los torneos internacionales ha demostrado algo que los técnicos valoran por encima de casi todo: regularidad emocional. No se esconde en los partidos grandes. No se acelera cuando el escenario aprieta. No pierde el foco.

    Ese tipo de central es oro puro en un vestuario joven y el Atlético de Madrid lo sabe, mimando día a día a este diamante en bruto.

    Que Silvia Lloris haya rechazado una propuesta internacional potente envía un mensaje interno muy poderoso: el Atlético no es un club de paso.

    En una Liga F que lucha por retener talento frente a ligas emergentes con músculo económico, estas decisiones refuerzan el relato competitivo del campeonato español.

    Para las más jóvenes del vestuario, Lloris marca un camino: crecer aquí también es una opción válida. Consolidarse aquí también tiene premio. Y dar el salto a la absoluta desde aquí es posible.

    Si la historia de Silvia Lloris habla de continuidad, la de Ana Vitória habla de búsqueda.

    Porque el talento de la brasileña no está en duda. Nunca lo ha estado. Ni en París, ni en Lisboa, ni en Madrid. Su capacidad para filtrar pases, para encontrar espacios entre líneas y para dar pausa al juego la convierten en una futbolista diferente.

    Pero el fútbol no es solo talento. Es rol, confianza y sistema, por citar algunos ejemplos.

    La irrupción de Júlia Bartel y la consolidación de Fiamma Benítez han cambiado el ecosistema creativo del Atlético. Ambas aportan intensidad, movilidad y una presión alta que encaja a la perfección en la idea de Víctor Martín.

    Ana Vitória, en cambio, es una futbolista de tempo. De balón al pie. De ritmo controlado. Y cuando el equipo prioriza transiciones rápidas y presión tras pérdida, su perfil queda más expuesto.

    No es un problema de calidad, sino de encaje en la entidad y la diez ya parece haber cumplido una época en el tres veces campeón de la Liga F Moeve.

    Corinthians no es cualquier destino. Es uno de los clubes más grandes del continente. Un entorno donde Ana Vitória no sería una pieza más, sino una referencia.

    El regreso a Brasil no se interpreta como un paso atrás, sino como una reconexión con su mejor versión. Un contexto donde su talento puede volver a ser central, donde el juego se adapte más a sus virtudes y donde su liderazgo tenga peso específico.

    Que ya haya visitado las instalaciones no es un detalle menor. Es un gesto que habla de intención.

    Para el Atlético de Madrid, facilitar o no la salida de Ana Vitória no es solo una cuestión de mercado. Es una decisión de modelo.

    Retener talento que no encaja puede generar fricción. Liberarlo para reforzar otras áreas puede fortalecer al grupo. Y en un proyecto que busca equilibrio entre juventud, experiencia y competitividad, cada movimiento cuenta.

    Si se produce el acuerdo, no será una derrota, más bien una transición ordenada.

    Silvia Lloris y Ana Vitória representan dos momentos vitales distintos, pero una misma realidad: el Atlético está definiendo quién quiere ser.

    Apuesta por el crecimiento a largo plazo. Por futbolistas que aceptan el proceso. Por roles claros. Y por una identidad reconocible.

    No es casualidad que una joven campeona del mundo diga “me quedo” y que una internacional consolidada explore nuevos caminos. Es la consecuencia lógica de un vestuario en movimiento.

    Lloris ha elegido el camino largo. El exigente. El que no garantiza titulares inmediatos, pero sí crecimiento real. Ha elegido competir cada fin de semana contra las mejores, formarse en silencio y construir una carrera sólida desde la convicción.

    Ana Vitória, por su parte, ha elegido escucharse. Entender su momento vital. Apostar por un contexto que valore lo que es y lo que puede seguir siendo.

    El Atlético de Madrid Femenino, en medio de ambas decisiones, está aprendiendo a decidir sin miedo.

    Y eso, en el fútbol femenino actual, es una señal inequívoca de madurez.

    Aquí no hay vencedores ni vencidos.
    Hay decisiones, proyecto e identidad.

    Y eso, al final, es lo que define a los clubes que aspiran a volver a la cima.

  • Oficial | Yerai Martín dirigirá al Tenerife hasta final de curso

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    ⬛️ El preparador vasco se hará cargo de las guerreras hasta el 30 de junio de 2026.

    El Club Deportivo Tenerife Femenino, actual quinto clasificado de la Liga Profesional de Fútbol Femenino , ha designado a Yerai Martín Ramos como nuevo entrenador del primer equipo azul y blanco.

    El representativo canario tenía un tándem de técnicos interinos desde la marcha de Eder Maestre, ahora en el London City inglés, y se ha fijado en el vasco para ocupar el banquillo del Heliodoro Rodríguez López

    El ex del Rancing Power F.C. de Portugal llega de la mano de Jordi Torres, director deportivo que coincidió con él en Guipúzcoa y firmar por la entidad que preside D. Sergio Batista hasta el próximo 30 de junio de 2026, como mínimo.

    Formado íntegramente en el fútbol base guipuzcoano, Yerai Martín inició su carrera en los banquillos en clubes como el Usurbil F.T. y la S.D. Euskalduna, donde logró ascensos en categorías juveniles. Posteriormente se incorporó al Antiguoko K.E., uno de los clubes de referencia en la cantera del País Vasco, cuna de futbolistas y entrenadores de prestigio como Xabi Alonso, Mikel Arteta o Andoni Iraola. En la entidad donostiarra dirigió distintos equipos hasta asumir la coordinación de sus cuatro primeros conjuntos: División de Honor Juvenil, Liga Nacional Juvenil, Liga Vasca Juvenil y Liga Vasca Cadete.

    El estilo de juego de Yerai Martín al frente del Eibar Femenino se caracterizó por una identidad muy definida, pragmática y profundamente competitiva, pensada para optimizar al máximo los recursos del club y competir con garantías en la Liga F. Su propuesta no se basó en la posesión ni en el dominio continuo del balón, sino en la organización colectiva, el orden táctico y la eficacia en los momentos clave del partido, construyendo un equipo difícil de desbordar y muy incómodo para cualquier rival, especialmente para los de mayor presupuesto.

    Defensivamente, su Eibar tuvo como gran seña de identidad un bloque medio-bajo compacto, con líneas muy juntas y distancias cortas entre sectores, priorizando siempre el equilibrio y la protección del área. La estructura defensiva estaba cuidadosamente trabajada, con ayudas constantes, buena defensa de centros laterales y una clara vocación por minimizar riesgos. El equipo rara vez se partía, lo que le permitía sostenerse durante muchos minutos incluso bajo presión rival.

    En cuanto a la estructura táctica, Yerai Martín utilizó principalmente sistemas como el 4-2-3-1 y el 4-4-2, apoyándose en un doble pivote de perfil defensivo, extremos con un alto compromiso en el repliegue y laterales contenidos, más pendientes de cerrar su zona que de proyectarse de forma constante. Todo el engranaje estaba diseñado para mantener la solidez y evitar desajustes.

    En fase ofensiva, el equipo apostó por un fútbol directo y vertical, con salidas de balón sencillas, sin asumir riesgos innecesarios. El Eibar buscó explotar las transiciones rápidas tras recuperación, atacando espacios, utilizando los costados y recurriendo con frecuencia al centro lateral y al segundo balón. No necesitaba acumular muchas ocasiones para generar peligro, ya que su plan estaba orientado a castigar errores rivales y maximizar cada llegada.

    Uno de los aspectos más destacados del trabajo de Yerai Martín fue la gestión de los partidos. Su equipo mostró una gran madurez competitiva, sabiendo interpretar los diferentes momentos del encuentro, proteger ventajas y mantener la concentración hasta el final. Los cambios solían tener un carácter estratégico, pensados más para sostener el resultado y reforzar el equilibrio que para alterar radicalmente el plan inicial.

    Entre las principales virtudes de su modelo destacan la solidez defensiva, el compromiso colectivo, la disciplina táctica, la fortaleza mental y la capacidad de adaptación al rival. Como contrapunto, su propuesta tuvo limitaciones cuando el equipo debía asumir el protagonismo con balón, encontrando mayores dificultades ante bloques bajos y dependiendo en exceso del acierto en transiciones ofensivas.

    En conjunto, el Eibar de Yerai Martín fue un equipo reconocible, ordenado y fiable, construido para competir, resistir y consolidarse en la élite del fútbol femenino, un perfil de entrenador especialmente valioso en proyectos que priorizan la estabilidad, el trabajo y el rendimiento colectivo por encima del talento individual.

    En su etapa al frente de la SD Eibar, Yerai Martín firmó un balance de 90 partidos dirigidos en competición liguera, con 31 victorias, 29 empates y 30 derrotas, sumando 122 puntos y destacando especialmente por la solidez defensiva de sus equipos, con un total de 34 porterías a cero repartidas en tres temporadas.
    En la campaña 2025/26, el técnico asumió un nuevo desafío internacional en el Racing Power FC de Portugal, incorporándose al equipo a principios de septiembre, coincidiendo con el inicio de la competición.

    En apenas diez jornadas de liga, logró tres victorias, cuatro empates y tres derrotas, con nueve goles a favor y siete en contra, situando al conjunto portugués durante seis jornadas en posición de Champions y dejándolo a solo cuatro puntos de dichos puestos al término de su etapa.

    Además, Martín obtuvo el galardón de mejor técnico del mes del campeonato nacional portugués en septiembre, confirmando así su buen hacer durante su etapa en el país luso. Entre los resultados más destacados figuran los empates sin goles ante el SL Benfica —los únicos puntos cedidos por el conjunto lisboeta en liga— y el Sporting Clube de Braga, club participante en competiciones europeas.
    El técnico vasco tendrá como segundo entrenador a Luis Patiño, quien ya ejerciera esa figura durante la temporada pasada asistiendo a Eder Maestre y continuaba realizando diferentes funciones dentro del cuerpo técnico del primer equipo del Club Deportivo Tenerife Femenino en el presente curso. Patiño, con una trayectoria previa en el club, ha demostrado su capacidad y conocimiento de la plantilla y del proyecto y su elección reafirma el compromiso de la entidad con el desarrollo del talento dentro de su estructura.

    Yerai Martín estará al frente del equipo dirigiendo su primera sesión de entrenamiento el próximo viernes 2 de enero a las 16: 00h. La presentación oficial ante los medios de comunicación será el mismo día a las 11:00 horario peninsular en la sala de prensa del Heliodoro Rodríguez López.