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  • La crónica | Primera alegría granota

    (Fuente : Liga F Moeve)

    🟧 Érika González mete al Levante en la lucha por la salvación tras vencer por 2-3 en Las Gaunas.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    No es un partido más. No puede serlo. No lo será. Porque cuando el balón eche a rodar en Logroño, no solo se enfrentarán el DUX Logroño y el Levante UD. Se enfrentarán dos estados de ánimo, dos urgencias, dos silencios acumulados durante meses y una misma necesidad compartida: ganar por primera vez. Ganar para respirar. Ganar para creer. Ganar para no desaparecer demasiado pronto de una temporada que, para ambas entidades, se ha convertido ya en una carrera de fondo con el corazón acelerado desde el primer kilómetro.

    La Liga F Moeve alcanza uno de esos puntos de inflexión que no siempre se reflejan en la clasificación, pero que determinan el destino de los equipos. Este DUX Logroño – Levante UD es uno de ellos. Un partido que, aunque se dispute en enero, se vive como si fuera mayo. Un duelo que huele a final anticipada, a choque directo por la supervivencia, a esos encuentros que nadie quiere jugar… pero que todos recuerdan cuando la historia termina.

    Porque los números son tan fríos como contundentes: son los dos únicos equipos que aún no conocen la victoria en lo que va de campeonato. Porque la clasificación no miente: 15ª posición para el DUX Logroño con 6 puntos, 16ª para el Levante UD con solo 2. Porque el margen de error es mínimo. Porque perder no solo es dejar de sumar, es ceder terreno anímico, confianza y tiempo. Y porque empatar, aunque alivie, sabe a poco cuando el calendario no espera.

    Las Gaunas será escenario de una mañana de fútbol cargada de tensión. Un estadio que conoce el sufrimiento, que ha vivido ascensos soñados y descensos dolorosos, y que ahora vuelve a ser refugio y trinchera.

    El DUX Logroño sabe que su salvación pasa por hacerse fuerte en casa, por convertir su estadio en un lugar incómodo, en una frontera que no se cruce sin pagar peaje. El Levante UD, por su parte, llega con la urgencia de quien necesita romper una dinámica antes de que se convierta en condena.

    La Liga F Moeve 2024-2025 ha demostrado, una vez más, que la igualdad en la zona baja es tan feroz como imprevisible. Cada punto vale oro. Cada gol es una moneda de cambio. Cada jornada sin ganar pesa el doble. En ese escenario, DUX Logroño y Levante UD han ido acumulando frustraciones, pequeños golpes, partidos que se escaparon por detalles, por errores, por falta de acierto… o simplemente por no haber sabido cerrar los momentos clave.

    El DUX Logroño ha convivido durante meses con la sensación de estar siempre cerca, pero nunca lo suficientemente lejos del peligro. Ha sumado empates que supieron a alivio momentáneo, pero que no terminaron de cambiar la narrativa. Seis puntos que mantienen viva la esperanza, sí, pero que no permiten despistes. Cada jornada sin victoria es una oportunidad perdida para dar un golpe encima de la mesa.

    El Levante UD vive una situación todavía más extrema. Dos puntos en el casillero, una mochila cada vez más pesada y una racha que ha encendido todas las alarmas. Cuatro derrotas consecutivas, y lo que es aún más preocupante: sin marcar un solo gol en esos encuentros. El silencio ofensivo se ha convertido en una losa. Un equipo histórico del fútbol femenino español, acostumbrado a competir, a luchar por objetivos ambiciosos, se encuentra ahora mirando hacia abajo, buscando respuestas en medio de la tormenta.

    mercado de invierno ha sido, para el conjunto riojano, algo más que una ventana de fichajes. Ha sido una declaración de intenciones. Una sacudida al vestuario. Un mensaje claro: aquí no se baja los brazos.

    La salida de Natalia Cebolla marcó el inicio de una etapa nueva. Una decisión difícil, cargada de simbolismo, que evidenció que el club estaba dispuesto a tomar decisiones valientes para cambiar el rumbo. Y a partir de ahí, llegó la revolución.

    Cuatro incorporaciones que no solo refuerzan la plantilla, sino que amplían el horizonte competitivo del equipo. Milagros Martín, Margarita Giménez y Catalina Ongaro, tres futbolistas argentinas que aportan carácter, intensidad y una cultura futbolística donde competir es una forma de vida. Y Dona Scannapiedo, delantera francesa, llamada a ser una referencia ofensiva en un equipo que necesita goles como el aire que respira.

    Todas ellas podrían debutar o, al menos, entrar en la convocatoria de Héctor Blanco, un técnico que ha asumido el reto de reconstruir al equipo en pleno vuelo. Blanco sabe que este partido no es solo una oportunidad para sumar tres puntos. Es el momento de integrar a las nuevas piezas, de enviar un mensaje al grupo, de demostrar que el DUX Logroño está vivo, que tiene argumentos y que no se resigna a su posición.

    La afición lo sabe. El vestuario lo siente. Las Gaunas será un hervidero de nervios, ilusión y expectativa. Porque una victoria no solo permitiría al DUX Logroño distanciarse del último puesto, sino también iniciar una nueva narrativa: la del equipo que reaccionó a tiempo.

    Hablar del Levante UD femenino es hablar de una de las entidades más representativas del fútbol femenino español. Un club acostumbrado a pelear por Europa, a levantar títulos, a ser referente. Por eso, ver al equipo en la última posición, sin victorias y con apenas dos puntos, resulta tan impactante como doloroso para su entorno.

    La dinámica negativa ha golpeado la confianza del grupo. Cuatro derrotas consecutivas que han ido erosionando la moral, y una sequía goleadora que se ha convertido en obsesión. Porque cuando el gol no llega, todo pesa más: los errores defensivos, las decisiones arbitrales, las ocasiones falladas, los minutos que pasan sin premio.

    Pero el Levante UD no es un equipo rendido. Viaja a Logroño con la determinación de quien sabe que este partido puede marcar un antes y un después. Ganar en Las Gaunas supondría mucho más que tres puntos: sería romper la racha, recuperar autoestima y engancharse de lleno a la pelea por la salvación.

    El vestuario granota sabe que no hay excusas. Que el margen se estrecha. Que el tiempo corre. Y que, en partidos como este, no importa el pasado ni el escudo, sino el presente y la capacidad de competir noventa minutos al límite.

    allá de lo táctico, este DUX Logroño – Levante UD es un duelo profundamente psicológico. La gestión de los nervios, la presión del resultado, el miedo a perder y la ansiedad por ganar jugarán un papel determinante.

    El primer gol, si llega, puede cambiarlo todo. Puede liberar a quien lo marque y hundir al rival… o generar todavía más tensión. Cada duelo, cada balón dividido, cada decisión arbitral será vivida con el corazón en la boca. No habrá tiempo para especular. No habrá margen para errores groseros.

    Héctor Blanco deberá encontrar el equilibrio entre la prudencia y la ambición. Integrar caras nuevas sin romper la estructura. Dar confianza sin perder solidez. El Levante, por su parte, necesitará paciencia, pero también colmillo. Saber sufrir, pero también atreverse.

    El escenario no es menor. Las Gaunas es un estadio que empuja, que aprieta, que entiende de batallas difíciles. La afición del DUX Logroño sabe lo que está en juego y responderá. Porque en partidos así, el público también juega.

    DAZN llevará este duelo a todos los hogares, mostrando una realidad de la Liga F que va más allá de los focos habituales. La lucha por la permanencia, el fútbol de supervivencia, la épica de quienes pelean desde abajo también construyen la grandeza de una competitiva.

    Cuando el árbitro pite el inicio, se acabará el análisis. Se acabarán las cuentas. Se acabará el pasado reciente. Quedarán solo once contra once, un balón y una verdad incómoda: alguien saldrá reforzado y alguien quedará aún más tocado.

    Para el DUX Logroño, ganar significaría confirmar que el cambio era necesario y acertado. Para el Levante UD, supondría volver a creer. Para ambos, perder sería un golpe durísimo. Para la Liga F Moeve, este partido es un recordatorio de que la emoción no solo vive en la parte alta de la tabla.

    Porque hay encuentros que no deciden títulos, pero definen destinos. Y este, en Las Gaunas, es uno de ellos.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔜 NEXT GAME

    ✨ Duelo por la permanencia ✨

    🔥 DUX Logroño 🆚 Levante Unión Deportiva🔥

    🗓️ Domingo, 11 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN

    🏟️ Estadio Municipal de Las Gaunas

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    • Miralles
    • ⁠Colomina
    • ⁠Marta Masferrer
    • ⁠Cata
    • ⁠Scannapieto
    • ⁠Isina
    • ⁠Mila Martín
    • ⁠Falfan
    • Mawete
    • ⁠Sandra
    • Rebecca

    • Tarazona
    • Teresa Mérida
    • Eva Alonso
    • Bascu
    • Érika
    • Ana Franco
    • Dolores Silva
    • María Gabaldón
    • Alharilla
    • Carrasco
    • Carol

    El balón empezó a rodar en Las Gaunas con el peso de toda una temporada concentrado en cada pase, en cada carrera, en cada gesto de ansiedad apenas disimulada. El DUX Logroño y el Levante Unión Deportiva llegaban al mediodía riojano agarrados a la misma urgencia, a la misma necesidad de romper una palabra que se había vuelto incómoda, casi prohibida: victoria.

    Ninguno de los dos la conocía aún en la Liga F Moeve y el choque se presentaba como una frontera emocional, como ese tipo de partido que no solo suma o resta puntos, sino que redefine estados de ánimo, discursos internos y miradas al calendario. El césped de Las Gaunas, todavía frío por la mañana de enero, iba a ser testigo de una batalla sin red.

    El DUX Logroño saltó al campo con un once que era, en sí mismo, una declaración de intenciones. Héctor Blanco apostó desde el inicio por tres de los rostros nuevos del mercado invernal: Catalina Ongaro, Dona Scannapieco y Milagros Martín. Tres futbolistas llamadas a cambiar el pulso ofensivo de un equipo que necesitaba energía, fe y determinación.

    Frente a ellas, un Levante UD herido, pero no resignado, consciente de que cada jornada sin ganar estrechaba un poco más el margen de maniobra. Antes de que el fútbol tomara la palabra, el estadio guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria de Fernando Martín y sus tres hijos, y de Delia Bullido, exjefa de prensa del conjunto granota. Fue un instante de recogimiento absoluto, de esos que recuerdan que el deporte también se detiene para honrar la vida y la memoria, y que dejó un poso de solemnidad que acompañó al partido desde el primer segundo.

    Cuando el balón se puso en juego, fue el Levante UD quien pareció entender antes la dimensión del momento. Las visitantes salieron con un punto más de agresividad, adelantaron líneas y comenzaron a mover la pelota con intención, buscando los espacios a la espalda de la defensa riojana. El DUX Logroño trataba de asentarse, de no precipitarse, pero el Levante olió pronto la inseguridad inicial y decidió morder.

    Apenas habían transcurrido siete minutos cuando llegó el primer golpe del partido, un golpe que silenció momentáneamente Las Gaunas y recordó a las locales lo cruel que puede ser el fútbol cuando no se está atento desde el inicio.

    Érika González recibió el balón en una zona intermedia del ataque levantinista, levantó la cabeza y vio el desmarque de Raiderlin Carrasco. El envío fue preciso, medido, de esos que no necesitan fuerza sino intención. La pelota viajó al interior del área y Carrasco, con la frialdad de quien sabe que no habrá muchas oportunidades, armó un zurdazo seco, raso, que sorprendió a la defensa riojana y se coló lejos del alcance de Miralles en el minuto 7 de juego.

    El 0-1 subió al marcador como un mazazo temprano, como una confirmación de que el Levante había venido a jugarse algo más que el orgullo.

    El gol no calmó a las visitantes, al contrario, las reafirmó. Durante varios minutos siguieron dominando el ritmo del partido, encontrando espacios y generando la sensación de que el segundo tanto podía llegar en cualquier momento.

    De hecho, Érika González estuvo muy cerca de firmarlo. La asturiana, omnipresente desde el inicio, se desmarcó con inteligencia y conectó un remate que se perdió por muy poco junto al palo, arrancando un suspiro colectivo en la grada.

    El DUX Logroño sufría, trataba de recomponerse, de no perder la cabeza, mientras el Levante mostraba una versión sólida, segura, consciente de que estaba ante una oportunidad inmejorable para romper su mala racha.

    Poco a poco, sin embargo, el conjunto riojano fue encontrando oxígeno. No fue un dominio claro ni inmediato, pero sí una progresiva sensación de que el partido podía equilibrarse si lograban sobrevivir al primer vendaval. Dona Scannapieco fue una de las primeras en rebelarse contra el guion.

    La delantera francesa recibió de espaldas, se giró y probó fortuna con un disparo que se marchó alto, pero que sirvió para enviar un mensaje: el DUX Logroño también estaba en el partido.

    Ese intento fue el inicio de una fase en la que las locales comenzaron a creer un poco más, a adelantar metros y a mirar con más frecuencia la portería de Andrea Tarazona.

    Antes del descanso, el DUX Logroño vivió sus mejores minutos del primer tiempo. Mawete, siempre peligrosa en el juego aéreo, estuvo a punto de firmar el empate tras un cabezazo que parecía destinado a la red, pero la zaga levantinista logró despejar el balón prácticamente bajo la misma línea de gol, en una acción que pudo cambiar el signo del encuentro. Poco después, Sandra García se animó con un disparo tras un envío de falta lateral.

    El chut llevaba intención, pero Tarazona se mostró segura y blocó el balón sin demasiados apuros, transmitiendo tranquilidad a su defensa.

    Cuando parecía que el descanso iba a llegar con la mínima ventaja visitante, el Levante UD volvió a golpear.

    Bascu encontró un espacio entre líneas y filtró un balón preciso para Ana Franco, que apareció desde segunda línea para ampliar la ventaja de las de Orriols en el 49.

    El 0-2 fue un jarro de agua fría para Las Gaunas, una sensación de déjà vu para un DUX Logroño que había vivido demasiadas veces esta temporada el castigo justo cuando empezaba a reaccionar. Pero si algo definió a este partido fue su capacidad para romper inercias, para desafiar lógicas aparentemente establecidas.

    Lejos de rendirse, el conjunto riojano encontró en el golpe una razón para reaccionar. Catalina Ongaro, una de las caras nuevas, fue el símbolo de esa fe inquebrantable.

    La argentina no dio un balón por perdido, fue a por una pelota que parecía morir en el área y, con determinación y picardía, logró recortar distancias antes del descanso amén del 1-2 en el minuto 51 del alargue.

    Su gol no solo devolvió al DUX Logroño al partido, sino que encendió la grada, despertó al equipo y cambió por completo el clima emocional del encuentro.

    Y cuando todavía resonaba el eco de ese tanto, llegó el momento que nadie esperaba tan pronto. Milagros Martín desbordó por la izquierda, levantó la cabeza y puso un envío medido al corazón del área.

    Allí apareció Mawete, que no perdonó. Su remate fue certero, contundente, imposible para Tarazona y logró la remontada en el 56 de un duelo muy disputado e intenso.

    El 2-2 al término del primer tiempo fue una explosión colectiva, una liberación. En cuestión de minutos, el DUX Logroño había pasado del abatimiento a la euforia, del 0-2 al empate, demostrando que, al menos en espíritu, estaba muy lejos de ser un equipo rendido.

    El descanso llegó con las espadas en todo lo alto y con la sensación de que cualquier cosa podía pasar. La segunda parte comenzó con un ritmo algo más contenido, fruto quizá del desgaste emocional de los primeros cuarenta y cinco minutos.

    Ana Franco fue la primera en avisar tras la reanudación con un cabezazo desde dentro del área que Miralles atrapó con mucha seguridad, en una acción que recordó que el Levante seguía teniendo argumentos para hacer daño.

    El partido entró entonces en una fase de alternativas, de intentos, de pequeñas batallas en cada metro del campo. El DUX Logroño movió el banquillo buscando energía y soluciones. Margarita Giménez debutó con la camiseta riojana, sumándose a una mañana cargada de estrenos, y Mia Asenjo aportó frescura en ataque.

    Precisamente Asenjo tuvo una buena ocasión con un disparo que se marchó por encima de la portería de Tarazona, en uno de esos remates que nacen de la fe y del deseo de ser protagonista.

    La tensión era palpable. Cada falta se protestaba, cada córner se defendía como si fuera el último. Rebeca llegó incluso a celebrar un gol que habría desatado la locura en Las Gaunas, pero la acción fue invalidada por posición de fuera de juego, devolviendo el partido a ese delicado equilibrio que amenazaba con romperse en cualquier momento.

    Ambos equipos lo intentaban, conscientes de que un empate sabía a poco, pero también de que un error podía ser definitivo.

    Y el error, o más bien el acierto, llegó cuando el reloj empezaba a apretar. A falta de cuatro minutos para el final, el Levante UD encontró el camino al gol definitivo. Raiderlin Carrasco volvió a ser protagonista, esta vez como asistente, encontrando a Érika González en una posición franca para instalar el 2-3 definitivo en el luminoso sobre el 86 de la contienda .

    La asturiana, que había sido un martillo constante durante todo el partido, controló, armó la pierna derecha y sacó un disparo ajustado al primer palo. Miralles se estiró, pero el balón iba demasiado colocado. El 2-3 fue un golpe seco, definitivo, de esos que dejan sin aire.

    El silencio se apoderó de Las Gaunas durante unos segundos eternos.

    El DUX Logroño lo intentó en los minutos finales, empujado más por el corazón que por la claridad, pero el Levante supo resistir, cerrar espacios y proteger una ventaja que valía oro. Cuando el árbitro señaló el final, las visitantes celebraron una victoria largamente esperada, la primera de la temporada, un triunfo que les permite apretar la lucha por la permanencia y recuperar la fe.

    Para el DUX Logroño, la derrota fue cruel, especialmente por la forma en la que se produjo y por el esfuerzo realizado para remontar un 0-2 adverso.

    Pero también dejó señales de vida, destellos de un equipo que no se rinde, que compite y que, con las nuevas incorporaciones, empieza a construir una identidad más combativa.

    El fútbol, caprichoso y despiadado, dictó sentencia en una mañana de emociones desbordadas.
    El Levante UD se marchó de Logroño con los tres puntos y con la sensación de haber encontrado, al fin, un punto de apoyo en mitad del abismo.

    El DUX Logroño se quedó con las manos vacías, pero con la certeza de que, mientras exista esa capacidad de levantarse, la historia aún no está escrita.

    El antiguo EDF Logroño es penúltimo, decimoquinto con solo 6 puntos en su casillero particular de 45 unidades posibles hasta la fecha.

    Porque hay partidos que se pierden en el marcador, pero que siembran algo más profundo.

    Y hay victorias, como esta del Levante en Las Gaunas, que no solo suman, sino que devuelven la vida a las de Orriols que sonríen por primera vez este curso y sueñan con la salvación que ahora se encuentra a tan solo a cuatro guarismos de la salvación que marca el Alhama ElPozo al término de la primera vuelta con nueve puntos.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    DUX Logroño: M. Miralles, M. Masferrer, Rebeca, Milagros Martín (Iria Castro, 79’), Andrea Colomina (Margarita Giménez, 57’), Sandra Perera (Paula Partido, 87’), D. Falfán, Catalina Ongaro (Justina Morcillo, 80’), Isina (C), F. Musolo Mawete, D. Scannapieco (Mía Asenjo, 57’).
    Levante UD: Andrea Tarazona, Teresa Mérida, Eva Alonso, María Gabaldón (E. Le Guilly, 71’), Alharilla (C), Dolores Silva, Carolina Marín, Ainhoa Bascuñán (Zipporah Agama, 80’), Raiderlin Carrasco, Érika González, Ana Franco.

    Amonestaciones: Érika González (min. 77), Carolina Marín (min. 90) Ana Franco (min. 95), Levante UD; Sandra Perera (min. 77), DUX Logroño con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) que han disputado el DUX Logroño y el Levante Unión Deportiva en el Estadio Municipal de Las Gaunas sobre una superficie se hierba natural.

    Goles |

    0-1 Raiderlin Carrasco 7’ ⚽️
    0-2 Ana Franco 45’ ⚽️
    1-2 Catalina Ongaro 46’ ⚽️
    2-2 Flavine Mawete 56’ ⚽️
    2-3 Érika González 86’ ⚽️

    Vídeo |

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | La Liga F ante su propia radiografía: los derechos de televisión confirman una competición igualada y en plena construcción

    (Fuente; Liga F Moeve)

    🟧 El reparto de los ingresos por derechos de televisión de la temporada 2024/25 vuelve a poner cifras a una realidad ya conocida: la Liga F avanza en visibilidad y estabilidad, pero todavía se encuentra lejos de convertir su impacto deportivo y social en un verdadero motor económico. Más allá del FC Barcelona y el Real Madrid, la igualdad es la nota dominante en el fútbol femenino profesional español.

    🔝 Parte alta

    FC Barcelona – 509K Real Madrid – 433K Atlético de Madrid – 342K

    🟦 Bloque medio-alto (muy comprimido)

    Levante UD – 317K Real Sociedad – 309K Athletic Club – 289K CD Tenerife – 282K Madrid CFF – 282k

    🟨 Bloque medio-bajo

    Sevilla FC – 273K Eibar – 263K Valencia CF – 258K Real Betis – 257K

    🔻 Parte baja

    Badalona Women – 249K RCD Espanyol – 249K Granada – 243K RC Deportivo – 232K

    Los ingresos procedentes de los derechos audiovisuales se han convertido en uno de los principales indicadores para medir el grado de desarrollo de una competición profesional. En el caso de la Liga F, los datos correspondientes a la temporada 2024/25 ofrecen una imagen clara del punto en el que se encuentra el fútbol femenino español: crecimiento sostenido, mayor presencia mediática y una estructura aún en proceso de consolidación.

    El reparto alcanza a los 16 clubes que conforman la categoría y presenta una característica fundamental: la escasa diferencia económica entre la mayoría de los equipos, un rasgo que distingue a la Liga F respecto a otras grandes ligas europeas.

    En lo más alto del ranking aparece el FC Barcelona, que lidera los ingresos por derechos de televisión con 509.000 euros. La entidad azulgrana, referente indiscutible del fútbol femenino a nivel internacional, capitaliza su éxito deportivo, su proyección global y su presencia habitual en las grandes citas europeas.

    En segunda posición se sitúa el Real Madrid, con 433.000 euros, consolidado ya como uno de los polos de atracción mediática de la competición. A pesar de su corta trayectoria en el fútbol femenino, el club blanco se ha convertido en uno de los principales activos audiovisuales de la Liga F.

    Completa el podio el Atlético de Madrid, con 342.000 euros, una cifra que refleja su condición de club históricamente asentado en la élite, aunque todavía a cierta distancia de los dos grandes referentes mediáticos del campeonato.

    A partir del cuarto puesto, la clasificación de ingresos muestra una notable compresión. Levante UD (317.000 €), Real Sociedad (309.000 €), Athletic Club (289.000 €), CD Tenerife (282.000 €) y Madrid CFF (282.000 €) forman un bloque en el que las diferencias son mínimas.

    En este tramo de la tabla se concentran proyectos consolidados, con estabilidad deportiva y presencia continuada en la máxima categoría, pero sin una traducción económica diferencial en el reparto televisivo. La igualdad es tal que la distancia entre el cuarto y el octavo clasificado apenas supera los 35.000 euros.

    Destaca especialmente el caso del Madrid CFF, que, sin el respaldo de una gran estructura masculina, logra situarse al nivel de clubes con mayor tradición, confirmando la importancia del rendimiento deportivo y la continuidad en la élite

    Del noveno al duodécimo puesto aparecen clubes con un fuerte arraigo en el fútbol español: Sevilla FC (273.000 €), SD Eibar (263.000 €), Valencia CF (258.000 €) y Real Betis (257.000 €).

    Las cifras reflejan una realidad cada vez más habitual en la Liga F: el peso histórico del escudo no garantiza, por sí solo, un mayor retorno audiovisual en el fútbol femenino. El producto sigue construyendo su propio camino, con dinámicas y audiencias propias.

    Cierran la tabla Badalona Women y RCD Espanyol (249.000 €), Granada CF (243.000 €) y RC Deportivo (232.000 €). Aun así, la distancia entre el último clasificado y la zona media es reducida.

    De hecho, entre el cuarto y el decimosexto puesto apenas hay 85.000 euros de diferencia, un dato especialmente significativo que confirma que los derechos de televisión, a día de hoy, no generan grandes desigualdades económicas en la competición.

    El análisis conjunto deja una conclusión clara:

    la Liga F ha logrado estabilizar su reparto audiovisual, pero los derechos de televisión todavía no actúan como un factor decisivo de crecimiento para la mayoría de los clubes.

    La igualdad económica favorece la competitividad deportiva, pero también pone de relieve uno de los grandes retos pendientes del fútbol femenino profesional en España: transformar la visibilidad en ingresos estructurales suficientes para consolidar proyectos a largo plazo

    La Liga F continúa dando pasos en su proceso de profesionalización. La presencia en televisión es mayor, la calidad deportiva sigue creciendo y el interés social se mantiene en ascenso. El siguiente objetivo pasa por fortalecer el valor del producto audiovisual y dotar a los clubes de una base económica más sólida.

    Los datos de la temporada 2024/25 no solo describen una realidad presente, sino que marcan el camino de futuro: convertir la exposición en sostenibilidad y el seguimiento en impulso económico, para que el crecimiento del fútbol femenino español sea tan firme fuera del campo como ya lo es sobre el césped.

  • Oficial | Edna Imade se despidió a lo grande de la Primera División Femenina

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La internacional española puso rumbo a Múnich con un triplete frente al Atlético de Madrid.

    La era en la que Edna Imade iluminaba cada fin de semana los estadios de la Liga Profesional de Fútbol Femenino ha llegado a su punto final.

    No es una despedida cualquiera, ni una simple transferencia más en el mercado internacional: es el cierre de un ciclo que marcó una época reciente del fútbol femenino español, el adiós de una futbolista que transformó el ruido en goles, el miedo en determinación y la supervivencia en ambición. A los 25 años, nacida el 5 de octubre del año 2000, la ariete que aprendió a correr antes incluso de tener un hogar estable deja atrás la competición que la consagró como una de las delanteras más determinantes del panorama nacional, tras un recorrido vital y deportivo que desafía cualquier relato convencional.

    Edna Imade no se marcha por la puerta de atrás ni envuelta en el silencio. Se va tras haber sido protagonista, tras haber dejado cifras, recuerdos, tardes imposibles y una huella emocional profunda en una liga que todavía está aprendiendo a reconocerse a sí misma. Su salida de España se produce en un contexto complejo, marcado por decisiones estratégicas, movimientos de mercado de primer nivel y la inevitabilidad del fútbol moderno. La atacante se encontraba cedida en la Real Sociedad de Fútbol, histórica campeona de la Copa de la Reina en 2019, por el Bayern de Múnich, uno de los gigantes del fútbol europeo, que había apostado fuerte por su talento apenas unos meses antes.

    El pasado mercado estival fue decisivo. El Bayern de Múnich desembolsó 400.000 euros para hacerse con los derechos de Edna Imade, pagando esa cantidad al Granada Club de Fútbol, consciente de que estaba incorporando a una delantera en plena explosión, con margen de crecimiento y con un perfil físico y competitivo muy demandado en el fútbol alemán.

    Sin embargo, el club bávaro también entendió que la jugadora deseaba continuar su progresión en España, en un entorno que conocía, donde se había ganado el respeto de rivales, entrenadores y aficiones. Por ello, ambas partes acordaron una cesión a la Real Sociedad hasta el 30 de junio de 2026, una operación que parecía perfecta para todos: el Bayern protegía su inversión, la Real reforzaba su ataque con una goleadora contrastada y Edna seguía siendo protagonista en la Liga F Moeve.

    Pero el fútbol rara vez sigue el guion previsto. El mercado invernal alteró por completo los planes. La salida de Leah Schüller rumbo al Manchester United dejó al Bayern de Múnich con un vacío ofensivo inmediato que necesitaba ser cubierto con urgencia. Ante esa situación, el club alemán se vio obligado a repescar a Edna Imade antes de tiempo, acelerando un regreso que no estaba previsto para esta temporada y provocando el final abrupto de su etapa en la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

    Así, la “23” de Guipúzcoa —convertida ya en un símbolo reconocible en Zubieta y en toda la competición— cerraba su capítulo español de forma anticipada, dejando una sensación agridulce entre quienes habían aprendido a admirarla.

    Para entender la magnitud de esta despedida hay que retroceder varios años, mucho antes de los focos, de los contratos millonarios y de las noches europeas. Edna Imade llegó a España en 2019, pero su desembarco en la élite no fue inmediato.

    Como tantas otras futbolistas, tuvo que construir su camino desde categorías inferiores, lejos de los grandes escenarios. Su debut en la máxima categoría no se produciría hasta 2023, cuando el Granada Club de Fútbol decidió incorporarla a su plantilla procedente del Club Polideportivo Cacereño, equipo de la Primera RFEF.

    Aquella decisión cambiaría para siempre la historia reciente del club nazarí y, de paso, la carrera de la propia Edna.

    Bajo la confianza de Roger Lamesa, Edna Imade no solo encontró minutos, sino un contexto en el que explotar todas sus virtudes. Potente, agresiva en el área, incansable en la presión y con un instinto goleador feroz, se convirtió en la jugadora revelación del campeonato. Gol a gol, partido a partido, fue sosteniendo a un Granada que luchaba por mantenerse en la categoría y que encontró en su delantera a un faro en medio de la tormenta. Aquella temporada no fue solo una cuestión de números, sino de impacto: Edna marcaba cuando más se necesitaba, aparecía en los momentos de máxima tensión y asumía responsabilidades impropias de una debutante en la élite.

    La salvación del Granada fue, en gran parte, una obra colectiva cimentada sobre los goles de Edna Imade. Y cuando el club andaluz logró estabilizarse, ella no se conformó. Un año después, ya con galones, lideró a las rojiblancas hasta una histórica sexta posición, peleando por entrar en Europa casi hasta la última jornada.

    Aquella campaña confirmó que lo suyo no había sido una casualidad. Edna ya no era una promesa: era una realidad consolidada, una delantera capaz de condicionar planes defensivos rivales y de elevar el techo competitivo de su equipo.

    Su paso posterior por la Real Sociedad añadió nuevas capas a su historia.

    En un club con aspiraciones europeas, exigencia constante y una identidad muy marcada, Edna asumió un rol protagonista desde el primer momento. Supo adaptarse a un entorno diferente, a nuevas responsabilidades tácticas y a una presión mediática mayor. Y lo hizo sin perder su esencia. Su despedida de la Liga F Moeve fue tan caótica como memorable: un partido en Alcalá de Henares frente al Atlético de Madrid que terminó 5-5, una auténtica locura futbolística, en el que Edna firmó un hat-trick para la historia.

    Tres goles en un duelo frenético, como si el fútbol le hubiese reservado ese último acto para que se marchara dejando claro quién era.

    Las cifras respaldan el relato. En total, Edna Imade celebró 27 dianas en 65 compromisos en la élite del fútbol femenino español. Números que, más allá de su valor estadístico, representan noches de resistencia, tardes de esperanza y una regularidad que pocas delanteras lograron sostener en tan poco tiempo. Cada gol fue un paso más en una historia que empezó mucho antes del balón.

    Porque Edna no solo llegó a la Península Ibérica para jugar al fútbol: llegó en patera junto a su madre, Floren, cargando con un pasado de supervivencia que nunca ha olvidado y que explica, en parte, su carácter indomable sobre el césped.

    Hoy, la Liga Profesional de Fútbol Femenino pierde a una de sus figuras más representativas de los últimos años. Cada fin de semana se extrañará a la dorsal número doce de “La Roja” corriendo al espacio, peleando cada balón dividido y celebrando goles con rabia y gratitud. Su ausencia deja un vacío competitivo y emocional en una liga que todavía está construyendo su memoria colectiva. Sin embargo, el fútbol es cíclico, y los caminos siempre se cruzan.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Edna podría volver a pisar la capital española si el Atlético de Madrid logra superar al Manchester United en el Playoff de la UEFA Women’s Champions League, ya que el rival de las colchoneras en unos hipotéticos cuartos de final sería el Bayern de Múnich, su nuevo equipo, el mismo que ahora la acoge como una de sus grandes apuestas de presente y futuro.

    El tiempo será testigo de lo que venga después. De si Edna Imade conquista Alemania como conquistó España. De si sus goles vuelven a decidir eliminatorias europeas. De si su nombre sigue escribiéndose con mayúsculas en el fútbol continental. Pero lo que nadie podrá borrar es lo que dejó atrás: una liga mejor de lo que la encontró, clubes que crecieron con ella y una historia que demuestra que el talento, cuando se mezcla con resiliencia, puede romper cualquier frontera. Porque Edna Imade no se va solo como una goleadora: se va como un símbolo de todo lo que el fútbol femenino puede llegar a ser cuando la oportunidad se encuentra con el coraje.

  • La crónica | El campeón no levanta el pie del acelerador

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟧 El líder y último ganador de la Liga F se impuso por 12-1 al Madrid CFF en el Johan Cruyff.

    (Fuente: Liga F)

    El sábado 10 de enero, cuando el reloj marque las siete de la tarde y el invierno ya haya asentado su silencio sobre Sant Joan Despí, el Johan Cruyff volverá a convertirse en un escenario donde el tiempo parece comprimirse, donde pasado, presente y futuro del fútbol femenino español se dan la mano durante noventa minutos que siempre pesan más de lo que indica el calendario. FC Barcelona y Madrid CFF se citan en un partido que, más allá de la clasificación, encierra muchas de las tensiones emocionales, históricas y competitivas que han ido moldeando la Liga F Moeve en los últimos años. Un duelo que se podrá seguir a través de DAZN y Movistar+, pero que, como ocurre con los grandes encuentros, se juega también en la memoria colectiva de una competición que ha crecido a base de relatos como este.

    El Barcelona llega al nuevo año con la obligación autoimpuesta de ganar siempre, una exigencia que no se negocia y que se ha convertido en parte estructural de su identidad. Líderes al cierre del parón navideño, las azulgranas han transitado la primera mitad del curso con la autoridad de quien sabe que cada partido es una reválida pública, un examen permanente frente a rivales que se miden contra el mejor equipo de Europa como si fuera una final. En el Johan Cruyff no se juega solo para sumar tres puntos; se juega para sostener una hegemonía, para reafirmar una manera de entender el fútbol que ha trascendido resultados y ha convertido cada encuentro en una declaración estética y competitiva.

    Pero este Barcelona no llega intacto al regreso liguero. Las ausencias pesan, no solo en lo futbolístico sino en lo simbólico. Patri Guijarro, Salma Paralluelo y Aitana Bonmatí, nombres que definen una era, no estarán disponibles, y su sola mención basta para entender la magnitud del desafío. No es habitual hablar de un Barça sin el pulso de Patri en la base, sin la verticalidad eléctrica de Salma ni la inteligencia total de Aitana, una futbolista que ha elevado el concepto de centrocampista a una categoría casi filosófica. A ello se suma la duda de Cata Coll, una guardameta que representa la continuidad de una portería históricamente exigente y que ha sabido hacer suyo un puesto donde cada error se amplifica bajo el foco del favoritismo. El Barça, aun así, no se detiene. No puede. La estructura está diseñada para resistir, para reinventarse, para seguir avanzando incluso cuando algunas de sus piezas más brillantes faltan al tablero.

    Enfrente estará un Madrid CFF que ha aprendido a vivir sin complejos, que ha hecho de la estabilidad y del trabajo silencioso una forma de competir contra cualquiera. Séptimas en la tabla, con 23 puntos y la mirada puesta en unos puestos europeos que no son una quimera sino una ambición razonable, las madrileñas llegan al Johan Cruyff en uno de los mejores momentos de su temporada. El triunfo antes de Navidad ante el Eibar en la Copa de la Reina no fue solo un billete a la siguiente ronda; fue una confirmación de carácter, una victoria trabajada que reforzó la idea de que este equipo sabe sufrir, sabe levantarse y sabe competir cuando el contexto se vuelve incómodo.

    El Madrid CFF ha perdido solo uno de sus últimos cuatro partidos ligueros, una racha que no se construye por casualidad. Es el resultado de una propuesta coherente, de una plantilla que entiende lo que quiere su entrenador y de un grupo que ha encontrado en la regularidad su principal virtud. Javier Aguado ha dotado al equipo de una identidad reconocible, basada en el orden, en la solidaridad defensiva y en la capacidad de castigar al rival cuando se abren espacios. No es un equipo que viva de fogonazos; es un conjunto que crece partido a partido, que sabe leer los momentos y que no se descompone ante escenarios de máxima exigencia.

    Y el Johan Cruyff lo es. Jugar allí implica asumir que el balón no será siempre propio, que la presión será alta, constante, casi asfixiante, y que cada error puede convertirse en una ocasión en contra. Pero también implica la oportunidad de escribir una página que no todos pueden firmar. El Madrid CFF ya sabe lo que es ganar al Barcelona. Aquella tarde del 21 de mayo de 2023, en el estadio Fernando Torres, permanece como un hito imborrable. No fue solo una victoria por 2-1; fue la demostración de que incluso los gigantes pueden caer, de que el fútbol femenino español tiene espacio para la sorpresa y de que la distancia entre proyectos, aunque real, no es insalvable cuando se conjugan convicción, orden y valentía.

    Ese recuerdo flota inevitablemente en el ambiente, aunque nadie lo mencione en voz alta. Para el Barça, es una advertencia silenciosa: la historia no garantiza el futuro. Para el Madrid CFF, es una fuente de confianza: ya se ha hecho antes, se puede volver a intentar. No se trata de nostalgia ni de revancha, sino de la certeza de que los partidos se juegan, no se heredan. Cada balón dividido, cada transición, cada parada, construirá un relato nuevo, independiente de lo ocurrido hace casi dos años.

    El contexto competitivo añade capas al enfrentamiento. La Liga F Moeve ha entrado en una fase donde cada jornada empieza a pesar doble. El margen de error se reduce, las dinámicas se consolidan y los objetivos se definen con mayor claridad. Para el Barcelona, ganar es una obligación que no admite matices. Cualquier tropiezo se analiza con lupa, se convierte en debate nacional y alimenta el discurso de quienes esperan una grieta en su dominio. Para el Madrid CFF, puntuar en el Johan Cruyff sería un golpe de autoridad, un mensaje claro a sus competidores directos y una inyección de confianza para afrontar la segunda mitad del curso con aspiraciones renovadas.

    El partido se jugará, además, en un contexto emocional particular. El regreso tras el parón navideño siempre es un territorio incierto. Las rutinas se rompen, el ritmo competitivo se interrumpe y el primer partido del año funciona como un termómetro inmediato. No hay tiempo para ajustes progresivos. Desde el primer minuto, el Barcelona buscará imponer su circulación, su presión tras pérdida, su ocupación racional de los espacios. El Madrid CFF, por su parte, tratará de resistir ese primer envite, de no conceder ventajas tempranas y de encontrar, poco a poco, su sitio en el partido.

    En este tipo de encuentros, los detalles adquieren una importancia capital. Una salida limpia desde atrás, una cobertura bien ejecutada, una falta lateral defendida con concentración absoluta. El Barcelona ha construido gran parte de su hegemonía desde la precisión, desde la capacidad de minimizar errores y maximizar virtudes. El Madrid CFF sabe que su margen es menor, que necesitará un partido casi perfecto para competir hasta el final. Pero también sabe que el fútbol no entiende de imposibles cuando se juega con convicción.

    El Johan Cruyff, con su cercanía al césped y su atmósfera particular, amplifica cada acción. El público, acostumbrado a la excelencia, empuja sin estridencias pero con una exigencia constante. No es un estadio hostil, pero sí es un lugar donde el visitante siente que cada segundo sin balón es una prueba de resistencia mental. Para el Madrid CFF, gestionar esa presión será tan importante como cualquier planteamiento táctico.

    A medida que avancen los minutos, el partido irá escribiendo su propio guion. Puede que el Barcelona encuentre pronto el camino al gol y trate de convertir el encuentro en un ejercicio de control. Puede que el Madrid CFF resista, se haga fuerte y logre llevar el partido a un terreno más incómodo, donde el paso del tiempo juegue a su favor. En cualquier caso, será un duelo de voluntades, de interpretaciones del juego y de estados de ánimo.

    Más allá del resultado, este partido habla del momento que vive el fútbol femenino español. De una liga donde el líder convive con proyectos que crecen, que se organizan y que compiten con argumentos. De un campeonato que ya no se explica solo desde la superioridad de uno, sino desde la capacidad de los demás para desafiarla. Barcelona y Madrid CFF representan dos realidades distintas, pero complementarias, necesarias para que la competición siga avanzando.

    Cuando el árbitro señale el final, el marcador dirá una cosa y la clasificación reflejará otra. Pero lo que quedará será la sensación de haber asistido a un nuevo capítulo de una historia en construcción. Un sábado de enero, a las siete de la tarde, en el Johan Cruyff, donde el fútbol femenino volverá a demostrar que su grandeza no depende solo de los títulos, sino de la capacidad de cada partido para contar algo que merezca ser recordado.

    (Fuente: Getty Imágenes)

    ✨ Vuelve la Liga Profesional de Fútbol Femenino ✨

    🏆 Liga F Moeve 2025-2026

    🔥 F.C. Barcelona 🆚 Madrid CFF 🔥

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 DAZN 1 (Dial 70)

    🏟️ Estadi Johan Cruyff , Barcelona

    (Fuente: Getty Imágenes)

    #LigaFMoeve | #BarçaMadridCFF

    Los onces |

    Era su primer gol con el primer equipo. Un momento que jamás olvidará. La celebración, contenida pero emocionada, contrastaba con el cansancio del rival. El Johan respondió con un aplauso sincero. Porque incluso en una goleada descomunal, hay espacio para las historias personales.

    Gemma

    Paredes

    Sydney

    Marta

    Alexia

    Clàudia Serrajordi

    Pajor

    Kika

    Aïcha

    Brugts

    Carla Julià

    Paola Ulloa
    Nuria Mendoza
    Sandra Villafañe
    Mónica Hickmann
    Allegra Poljak
    Malou Marcetto
    Marina Rivas
    Hildur Antonsdóttir
    Kamilla Melgard
    Emilie Nautnes
    Ángela Sosa

    El Barcelona llegaba a este encuentro con una aparente fragilidad que, paradójicamente, lo hacía todavía más temible. No estaban en el once inicial Mapi León, Cata Coll ni Ona Batlle, las tres con el alta médica en la previa pero resguardadas inicialmente en el banquillo. Tampoco figuraban en la convocatoria Laia Aleixandri ni Caroline Graham Hansen, y la enfermería seguía alojando nombres capitales como Aitana Bonmatí, Patri Guijarro y Salma Paralluelo.

    Cualquier otro equipo habría acusado semejante lista de ausencias. Este Barcelona, no.

    Porque el Barça femenino actual no es solo una suma de individualidades excepcionales. Es una estructura, una idea, un modelo de juego tan interiorizado que sobrevive a las lesiones y a las rotaciones. Un equipo que no necesita presentarse con todos sus cromos para imponer su ley. Un colectivo que ha convertido la excelencia en costumbre y la ambición en rutina.

    Las cifras lo avalaban: 42 puntos sobre 45 posibles, una única derrota —el 1-0 en Zubieta ante la Real Sociedad— y la sensación permanente de que cada partido es una oportunidad para enviar un mensaje al resto de la competición. Además, el contexto competitivo empujaba: entre semana esperaba el Atlético de Madrid, en una jornada adelantada por la participación de ambos en la Supercopa de España en Castellón. No había margen para la relajación.

    Enfrente, el Madrid CFF llegaba con la mochila cargada de orgullo, pero también con la crudeza de una Liga que no perdona errores ante los gigantes. El conjunto madrileño, históricamente reconocido como uno de los equipos que mejor presiona de la Liga F, afrontaba el duelo con la intención de competir, de resistir y, sobre todo, de no traicionarse a sí mismo.

    Pero la distancia entre ambos proyectos, hoy por hoy, es abismal. No por falta de trabajo, ni de identidad, ni de compromiso en el club presidido por Alfredo Ulloa, sino por una realidad estructural que atraviesa al fútbol femenino español: presupuestos, profundidad de plantilla, capacidad de rotación y experiencia en la élite europea.

    El reto era mayúsculo. Y el escenario, imponente. El Johan Cruyff, convertido ya en un teatro habitual de exhibiciones, acogía el partido con la sensación de que algo grande podía suceder. Lo que nadie imaginaba —ni siquiera los más optimistas culés— era la magnitud del vendaval que estaba a punto de desatarse.

    Barcelona dejó claro que no había concesiones. Ritmo altísimo, posesión asfixiante, presión tras pérdida milimétrica y una voracidad ofensiva que no admite treguas. El plan de Pere Romeu fue ejecutado con una precisión quirúrgica.

    El Madrid CFF apenas tuvo tiempo para asentarse. Cada intento de salida era abortado. Cada balón dividido caía del lado azulgrana. El equipo madrileño se vio obligado a correr detrás del balón, a defender muy cerca de su área y a resistir una marea que no dejaba respirar.

    No había desconfianza en el Barça, pero sí respeto. Y el respeto, en este equipo, se traduce en no levantar el pie del acelerador.

    Los primeros avisos llegaron pronto. Brugts y Alexia Putellas comenzaron a encontrar espacios, a probar desde fuera, a medir la resistencia visitante. El Madrid CFF sufría, reculaba, trataba de achicar agua. Pero las grietas empezaban a aparecer.

    Corría el minuto 9 cuando el partido dio su primer giro definitivo. Un pase de Serrajordi encontró a Ewa Pajor, que atacó el espacio con determinación. La polaca encaró, regateó a Paola Ulloa y definió a placer para abrir la lata con el 1-0.

    El Johan celebró, pero lo hizo con la naturalidad de quien sabe que aquello era solo el comienzo.

    Lejos de gestionar la ventaja, el Barça apretó más. Quiso más. A los 20 minutos, Alexia puso un centro medido, Serrajordi lo peinó, Ulloa despejó como pudo… y de nuevo apareció Pajor, la depredadora del área, para empujar el balón casi sin querer, 2-0 y el golpe ya era serio.

    Y apenas cuatro minutos después, emergió una de las historias más simbólicas de la tarde.

    Carla Julià, lateral izquierda de formación, tuvo que actuar como extremo derecha por necesidades del guion.

    Lejos de esconderse, la canterana firmó una acción de pura calidad. Ganó el balón, se inventó un caño delicioso y sacó un zurdazo imposible para Paola Ulloa para el 3-0 en el minuto 21.

    El Johan se puso en pie. No solo por el gol, sino por el mensaje: aquí hay futuro, aquí hay cantera, aquí hay jerarquía.

    El Madrid CFF ya estaba grogui. Pero el vendaval no había terminado. Ni mucho menos.

    Cada intento de reacción era sofocado antes de nacer. Cada balón recuperado se perdía casi de inmediato. El campo se inclinaba, y lo hacía de manera irreversible. El Barça había convertido el partido en un monólogo.

    Un ejercicio de dominio absoluto en el que la pelota circulaba con velocidad, los apoyos aparecían siempre a tiempo y la presión tras pérdida funcionaba como una red que atrapaba cualquier conato de salida madrileña. No había espacios. No había pausas. No había refugio.

    El cuarto golpe no tardó en llegar, y lo hizo de la forma más cruel para un equipo que ya estaba al borde del colapso. Una indecisión en la salida de balón del Madrid CFF fue castigada sin contemplaciones. Serrajordi, atenta, intensa y decidida, robó el balón, dejó atrás a Mónica Hickmann con un caño que simbolizaba el desajuste defensivo visitante y definió con un zurdazo seco y colocado para el 4-0 en el 25 de juego.

    No era solo el marcador. Era la forma. El Madrid CFF ya no defendía con orden, sino por instinto. Achicaba agua como podía, pero cada despeje caía en pies azulgranas. Cada línea se hundía un poco más. El plan inicial había quedado pulverizado

    El conjunto local era ya un auténtico huracán. El Johan Cruyff vibraba con cada ataque, consciente de estar presenciando algo extraordinario. Y en medio de ese torbellino apareció otra protagonista.

    En la banda, el cuerpo técnico del Madrid CFF buscaba soluciones que no llegaban. El daño era estructural. El Barça atacaba por fuera y por dentro, con desmarques constantes, con llegadas desde segunda línea y con una movilidad que desbordaba cualquier intento de ajuste.

    Lejos de bajar el ritmo, el Barcelona siguió acelerando. Y de nuevo Carla Julià fue protagonista. La joven futbolista, hiperactiva, incisiva y valiente, firmó una acción que simbolizaba su crecimiento futbolístico. Recibió, levantó la cabeza y puso un centro al corazón del área. Allí, como si el tiempo se detuviera, apareció Ewa Pajor.

    La polaca conectó un remate de cabeza impecable, imposible para la capitana visitante. 5-0 en el minuto 37 del partido.

    El Johan explotó de júbilo. Pajor celebró con rabia contenida. El Madrid CFF, mientras tanto, ya solo pensaba en que el descanso llegara cuanto antes.

    Pero el Barcelona no estaba dispuesto a conceder ni un segundo de alivio. La conexión Serrajordi–Pajor volvió a aparecer, como una pesadilla recurrente para la zaga madrileña. Centro preciso de la catalana, desmarque perfecto de la polaca y remate a la jaula. 6-0. La manita ya era historia, pero el marcador seguía creciendo.

    El tramo final del primer acto se convirtió en una sucesión de escenas difíciles de asimilar. Brugts, en el minuto 43, puso un centro que nadie llegó a tocar, pero que terminó directamente en el fondo de las mallas ante la estupefacción del banquillo visitante. El balón parecía guiado por una fuerza invisible en el 7-0.

    Y cuando parecía que el descanso pondría fin al castigo, llegó uno de esos momentos que resumen la crueldad del fútbol.

    El pitido que señalaba el final del primer tiempo fue casi un alivio. Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una sensación inequívoca: el Barcelona había firmado una de las primeras partes más demoledoras de su historia, mientras que el Madrid CFF había sido arrollado por una realidad imposible de maquillar.

    El marcador no solo reflejaba superioridad. Reflejaba una brecha estructural, un choque de mundos, un ejercicio de poder absoluto.

    El descanso llegó como un refugio momentáneo para un Madrid CFF noqueado, que necesitaba algo más que instrucciones tácticas para recomponerse. El marcador era una losa, pero el fútbol —incluso en las tardes más crueles— siempre deja espacio para el orgullo, para el gesto simbólico, para la resistencia mínima que dignifica la derrota.

    En el otro vestuario, Pere Romeu no se permitió la complacencia. El técnico azulgrana entendió que el partido ya no se jugaba solo en el resultado, sino en el mensaje. Y el mensaje del Barcelona en este 2026 era inequívoco: no se negocia la ambición.

    El entrenador culé redefinió la defensa tras el descanso. Dio entrada a Ona Batlle y Mapi León, ambas saliendo de lesión. No era solo una cuestión de rotación o de carga de minutos; era una declaración de intenciones. El Barcelona quería seguir compitiendo como si el marcador estuviera en blanco, Sin embargo, el fútbol siempre guarda ironías.

    Apenas cuatro minutos después de la reanudación, el Madrid CFF encontró un pequeño resquicio de luz en medio de la tormenta. Poljak ganó la partida a Batlle, atacando el espacio con decisión. El balón llegó a Nautnes, que se anticipó a Mapi León y batió a Font con frialdad. 7-1en el minuto 49.

    Fue el gol del honor. Un tanto que no cambiaba la historia del partido, pero sí ofrecía una imagen distinta del Madrid CFF: la de un equipo que, aun derrotado, no se rindió del todo. Durante unos instantes, el encuentro pareció entrar en una fase de pausa, casi de cortesía que duró muy poco.
    El Barcelona no tardó en recordar quién mandaba. Tres minutos después, una acción dentro del área terminó con un penalti cometido por Antonsdóttir sobre Carla Julià. La joven canterana, omnipresente durante toda la tarde, volvió a ser determinante.

    Alexia Putellas asumió la responsabilidad. Serenidad, liderazgo y precisión. La capitana no falló y puso el 8-1 en el minuto 52. El Johan volvió a rugir. No había espacio para la duda ni para la compasión. El duelo seguía siendo desigual, sin paliativos.

    Pasada la hora de juego, el partido abrió una ventana para los cambios. Entraron en el campo Ainoa Gómez y Martret, dos nombres llamados a dejar su huella en una tarde que ya era histórica.

    El Barcelona no bajó el ritmo. Al contrario. Cada jugadora que ingresaba lo hacía con la determinación de quien sabe que está ante una oportunidad irrepetible.

    La protagonista absoluta del partido seguía siendo Ewa Pajor. La delantera polaca firmó su cuarto gol tras una gran conducción de Kika Nazareth y un centro preciso de la portuguesa. Pajor atacó el balón con el instinto de las grandes goleadoras y lo envió a la red. 9-1 en el minuto 58.

    Al borde de la hora de juego, cualquier atisbo de emoción había desaparecido. No era una cuestión de rivalidad. Era un ejercicio de poder.

    La comparación era inevitable. Por la mañana, el Atlético de Madrid y la Real Sociedad habían ofrecido un vibrante 5-5, un partido lleno de alternativas, tensión y emoción. En el Johan, en cambio, el guion era otro. Aquí no había suspense. Solo una exhibición.

    El minuto 68 dejó una de esas imágenes que justifican el fútbol más allá del marcador. Ainoa Gómez, canterana, aprovechó un balón suelto en el área tras un córner y lo envió al fondo de la red. 10-1.

    La cuenta no se detuvo ahí. Sydney Schertenleib, que ya había marcado en la primera mitad, volvió a aparecer con un gran disparo desde dentro del área. El balón superó a Paola Ulloa, que poco más podía hacer en una tarde para el olvido por culpa del 11-1.

    La penúltima escena llegó con la firma de Clàudia Pina. La atacante se unió a la fiesta con un testarazo potente, imposible para la guardameta visitante. El público cantó gol por última vez en la velada, cuando el reloj marcaba el minuto 81. 12-1.

    Pudo haber llegado el decimocuarto. La canterana azulgrana estrelló una falta directa en la cruceta, en una de las últimas acciones del partido. No quiso entrar. Quizá el fútbol decidió poner un límite simbólico a una tarde que ya había cruzado todas las fronteras.

    El Madrid CFF estaba exhausto. Cada llegada azulgrana era una amenaza real. La defensa, desbordada desde hacía mucho, ya solo podía esperar el final.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El pitido final certificó una de las mayores goleadas de la historia del Barcelona femenino. La segunda mejor marca del club. La tercera mejor de la Liga F Moeve.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    FC Barcelona: Gemma, Paredes ( 45’ Mapi León), Sydney, Marta, Alexia (60’ Pina), C. Serrajordi (60’ Martret), Pajor, Kika, AÏcha (45’ Ona Batlle), Brugts (61’ Ainoa Gómez), Carla Julià. 

    Madrid CFF: Paola, Mendoza, Villafañe, Monica, Allegra (62’ Alba Ruiz), Marina (73’ Serrano), Marcetto, Hildur, Melgard, Nautnes, Sosa (62’ Freja).

    Árbitra: Olatz Rivera Olmedo

    Goles|

    1-0 Ewa Pajor 9’ ⚽️

    2-0 Ewa Pajor 21’ ⚽️

    3-0 Carla Júlia 25’ ⚽️

    4-0 Sídney 28’ ⚽️

    5-0 Ewa Pajor 38’ ⚽️

    6-0 Brugts 43’ ⚽️

    7-0 Nuria Mendoza (P.P.) 45’⚽️

    7-1 Nautness 49’ ⚽️

    8-1 Alexia Putellas (P.) 52’ ⚽️

    9-1 Ewa Pajor 58’ ⚽️

    10-1 Ainhoa Gómez 68’ ⚽️

    11-1 Sydney 71’ ⚽️

    12-1 Claudia Pina 81’ ⚽️

    Vídeo |

  • La crónica | El Real Madrid torpedea al Sevilla

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 ¡Triunfo merengue! El equipo de Pau Quesada se impusieron por 2-0 a un Sevilla que fue de más a menos.

    La previa |

    (Fuente: Getty imágenes)

    Este sábado 10 de enero de 2026, a las 17:00 horas, cuando la tarde empiece a caer sobre Valdebebas y el frío invernal envuelva el estadio Alfredo Di Stéfano, la Liga F Moeve volverá a ofrecer uno de esos partidos que explican por sí solos el momento de una competición que no deja de crecer en intensidad, calidad y significado. Real Madrid CF y Sevilla FC se citan en un duelo que va mucho más allá de la jornada que marca el calendario. Es un choque entre dos equipos en plena forma, dos proyectos que han sabido resistir los golpes, aprender de las caídas y construir una identidad competitiva que hoy los sitúa como protagonistas de la temporada. Un partido que no necesita artificios para justificarse, porque su peso reside en todo lo que lo rodea: la clasificación, las dinámicas, la historia compartida y la sensación de que cada minuto puede ser decisivo.

    El Real Madrid llega a esta cita asentado en la segunda posición de la tabla con 32 puntos, mirando de frente a la cabeza de la clasificación y consciente de que cada jornada es una oportunidad para reforzar su candidatura a todo. Seis partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones han consolidado la sensación de un equipo que ha encontrado equilibrio, madurez y una confianza que se transmite desde el primer pase. No se trata únicamente de resultados, sino de cómo se han construido. El Real Madrid ha aprendido a dominar partidos desde diferentes registros, a sufrir cuando el contexto lo exige y a imponer su ritmo cuando el escenario lo permite. Ese aprendizaje, acumulado partido a partido, ha convertido al conjunto blanco en uno de los equipos más sólidos y fiables del campeonato.

    El Alfredo Di Stéfano, escenario habitual de las grandes tardes del fútbol femenino madridista, será testigo de un nuevo capítulo en esa evolución. Jugar en casa, con la familiaridad del entorno y la certeza de conocer cada rincón del terreno de juego, añade un matiz especial a un partido que exige máxima concentración desde el primer minuto. El Real Madrid sabe que no puede permitirse concesiones, porque enfrente tendrá a un rival que llega sin complejos, con argumentos sólidos y con la convicción de que este tipo de encuentros son oportunidades para dar un salto cualitativo.

    El Sevilla FC aterriza en Madrid como sexto clasificado con 24 puntos, a solo seis de los puestos de Champions, y con una racha liguera que invita al optimismo. Aunque el equipo hispalense llega tras caer en los octavos de final de la Copa de la Reina, esa eliminación no ha empañado el gran momento que vive en la competición doméstica, donde no conoce la derrota desde el pasado 19 de octubre. Seis partidos ligueros consecutivos sin perder son la prueba de un crecimiento sostenido, de un equipo que ha sabido reinventarse tras los momentos difíciles y que ha encontrado en la regularidad su principal fortaleza.

    Este Sevilla no es un invitado inesperado en la parte noble de la tabla, sino un equipo que ha trabajado para estar ahí. Cada punto sumado ha sido una declaración de intenciones, una forma de demostrar que el proyecto tiene bases firmes y que la ambición no es una palabra vacía. La cercanía de los puestos de Champions actúa como un motor silencioso, como una meta que se intuye alcanzable si el equipo mantiene su nivel competitivo. Visitar el Alfredo Di Stéfano no es una misión sencilla, pero tampoco es un obstáculo insalvable para un Sevilla que ha demostrado saber competir lejos de casa.

    Las palabras de Sara Holmgaard en la previa del encuentro resumen a la perfección el espíritu con el que el Real Madrid afronta este duelo: “Tenemos que empezar el partido con un nivel muy alto, jugar muy rápido y ser fuertes en defensa”. No es una frase lanzada al azar, sino una declaración de principios. Empezar fuerte, imponer ritmo y sostenerse desde la solidez defensiva son las claves que han permitido al conjunto blanco encadenar resultados positivos y mantenerse en la pelea por los objetivos más ambiciosos. Holmgaard pone voz a una idea colectiva, a una convicción compartida por un vestuario que sabe que la exigencia no da tregua.

    La historia entre Real Madrid y Sevilla FC añade una dimensión extra al enfrentamiento. Ambos conjuntos se han visto las caras en once ocasiones, con un balance favorable al equipo merengue: ocho victorias, un empate y dos triunfos para el conjunto hispalense. Es una estadística que marca tendencia, pero que no determina el presente. El fútbol, especialmente en una competición tan viva como la Liga F, no entiende de certezas absolutas. Aun así, los precedentes pesan, y más aún cuando los recuerdos más recientes son contundentes. La pasada temporada, el Real Madrid se impuso en ambos duelos, primero con un 4-1 y después con un rotundo 0-4, resultados que dejaron claro el potencial ofensivo del equipo blanco y su capacidad para castigar cualquier error.

    Pero el Sevilla que llega a este partido no es exactamente el mismo que cayó la temporada pasada. Ha ganado experiencia, ha reforzado su identidad y ha aprendido a competir desde la paciencia. Su racha liguera sin derrotas es una muestra de ello. Cada partido ha sido una prueba superada, un paso más en un camino que se construye desde la constancia. La eliminación copera, lejos de hundir al equipo, puede actuar como un elemento catalizador, como una herida que empuja a reaccionar y a concentrar todas las energías en la competición doméstica.

    El choque de dinámicas convierte este partido en un duelo de alto voltaje. El Real Madrid llega con la seguridad que otorga una racha positiva en todas las competiciones y con la ambición de no perder terreno en la lucha por la cima. El Sevilla, por su parte, aterriza con la confianza que nace de saberse competitivo, de no perder desde hace meses en Liga y de estar a solo seis puntos de un objetivo tan ilusionante como la Champions. Dos rachas, dos impulsos, dos maneras de entender el momento que se encontrarán sobre el césped del Alfredo Di Stéfano.

    El factor televisivo amplifica aún más la importancia del encuentro. DAZN y Movistar+ ofrecerán el partido en directo, llevando este duelo a miles de hogares y confirmando el crecimiento del fútbol femenino como producto deportivo de primer nivel. No es solo un partido más en la parrilla, es una cita marcada para quienes siguen la Liga F con atención, para quienes entienden que estos enfrentamientos construyen la narrativa de la temporada. El espectador no solo asistirá a un choque entre dos equipos en forma, sino a un relato en tiempo real, a una historia que se escribirá minuto a minuto.

    En el césped, cada duelo individual tendrá un significado especial. Cada carrera, cada disputa, cada balón dividido será una pequeña batalla dentro de una guerra más amplia. El Real Madrid buscará imponer su ritmo desde el inicio, mover el balón con velocidad y aprovechar los espacios, mientras que el Sevilla intentará resistir, leer el partido y castigar cualquier concesión. Será un pulso táctico, físico y emocional, donde la gestión de los momentos será tan importante como la calidad individual.

    La clasificación añade presión, pero también ilusión. Para el Real Madrid, una victoria supondría reforzar su posición en la segunda plaza y seguir presionando a los equipos que ocupan la cima. Para el Sevilla, puntuar en Valdebebas sería un golpe de autoridad, una confirmación de que su racha no es circunstancial y de que puede mirar de frente a los grandes de la Liga. Cada punto cuenta, cada resultado deja huella, y ambos equipos lo saben.

    Este partido no se entiende sin el contexto de una Liga F Moeve cada vez más competitiva, donde los márgenes son mínimos y donde cualquier detalle puede cambiar el rumbo de la temporada. Real Madrid y Sevilla representan dos modelos distintos, pero igualmente ambiciosos. Uno, consolidado en la élite y con la presión constante de ganar. El otro, en pleno crecimiento, con el hambre de quien sabe que está ante una oportunidad histórica. Ese contraste es lo que convierte este duelo en algo especial.

    Cuando el reloj marque las 17:00 y el balón empiece a rodar, todo lo demás quedará en suspenso. Las rachas, los precedentes, las declaraciones previas se diluirán para dejar paso a la verdad del juego.

    Noventa minutos donde el talento, la disciplina y el carácter marcarán la diferencia. Noventa minutos en los que cada acción contará y en los que el espectador sentirá que algo importante está en juego.

    Noventa minutos donde el talento, la disciplina y el carácter marcarán la diferencia. Noventa minutos en los que cada acción contará y en los que el espectador sentirá que algo importante está en juego.

    Porque este Real Madrid CF – Sevilla FC no es solo un partido de Liga F. Es una invitación a detenerse, a mirar con atención y a dejarse atrapar por una competición que no deja de crecer.

    El choque en profundidad |

    (Fuente: UEFA)

    😍 Espectáculo

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve 2025-2026

    🚀 Matchday 15 |Día de partido

    🔥 Real Madrid 🆚 Sevilla Fútbol Club 🔥

    ⏰ 17:00 horario peninsular

    📺 Movistar Plus Vamos 2

    🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas

    Desde los primeros instantes en Valdebebas, el partido se dibujó como un ejercicio de paciencia y jerarquía para el Real Madrid, que asumió el mando del balón y del territorio con naturalidad, mientras el Sevilla FC Femenino trataba de ordenar sus líneas, ajustar alturas y resistir el primer oleaje blanco en un escenario exigente como el Alfredo Di Stéfano. Las madridistas se instalaron pronto en campo rival, moviendo la pelota con fluidez, alternando apoyos cortos y cambios de orientación, buscando abrir una defensa visitante que, pese a las dificultades iniciales, logró sostenerse durante los primeros minutos gracias a su disciplina táctica y a la lectura defensiva de su última línea.

    En ese contexto de dominio territorial del conjunto local, la primera acción que alteró el guion llegó desde el talento individual de Linda Caicedo, que en una arrancada eléctrica fue capaz de superar rivales y romper líneas, dejando una primera advertencia de lo que estaba por venir. Fue una jugada aislada, pero suficiente para encender la grada y recordar que, incluso cuando el equipo todavía no había encontrado su mejor ritmo colectivo, la calidad diferencial podía desequilibrar el encuentro en cualquier momento.

    Sin embargo, contra lo que podía esperarse por la inercia inicial, el Sevilla logró crecer con el paso de los minutos. Las hispalenses, lejos de replegarse en exceso, comenzaron a manejar la posesión durante el primer cuarto de hora, enlazando pases con criterio y obligando al Real Madrid a ajustar su presión. Kanteh empezó a aparecer como referencia ofensiva, ofreciendo desmarques y fijando a la zaga blanca, y fue precisamente ella quien protagonizó la primera situación clara del partido al rematar desviado un centro lateral de Morcillo. La acción estaba invalidada por fuera de juego, pero sirvió para generar las primeras protestas en la grada y para reflejar cierto nerviosismo en un Real Madrid que, por momentos, parecía desconectado de la intensidad que el encuentro requería.

    Ese tramo del partido dejó una sensación incómoda para el público local, que reclamaba mayor determinación a las suyas. El Sevilla se sentía cómodo por momentos, encontraba apoyos interiores con Iris Arnaiz y Rosa Márquez, y lograba que el partido se jugase lejos de su área, algo fundamental para sus intereses. Pero el fútbol, tantas veces, se decide en acciones puntuales, y cuando el Real Madrid activó su talento diferencial, el escenario cambió de forma abrupta.

    La reacción blanca no se hizo esperar, y llegó de la manera más brillante posible. Caroline Weir recibió entre líneas un pase preciso de Holmgaard, orientó el control con maestría y dejó atrás a Iris Arnaiz con una ruleta de manual que levantó al público de sus asientos. La escocesa, con la pausa que define a las grandes futbolistas, avanzó unos metros y filtró un pase milimétrico al espacio para Linda Caicedo. La colombiana atacó el balón con decisión y, con un zurdazo certero, batió a Sullastres para firmar el 1-0 en el minuto 23, alcanzando su gol número 30 con la camiseta del Real Madrid. El tanto llegó en un momento en el que el Sevilla estaba atravesando su mejor fase, y tuvo un efecto psicológico inmediato en el desarrollo del encuentro.

    La celebración fue reveladora: lejos de conformarse, Athenea del Castillo reclamó a sus compañeras ir a por más, consciente de que el golpe había abierto una grieta en la estructura defensiva visitante. El gol, más que tranquilizar al Real Madrid, activó su versión más agresiva. El equipo elevó la presión, aceleró la circulación del balón y empezó a encontrar espacios entre líneas con mayor facilidad.

    Cinco minutos después, esa sensación de dominio se tradujo en el segundo tanto. Athenea del Castillo, incisiva y desequilibrante desde la banda, encontró a Caroline Weir en una llegada desde segunda línea. La escocesa definió con precisión para poner el 2-0 en el minuto 28, certificando el mejor momento del Real Madrid en el partido. Las blancas se sentían cómodas, mandaban en el ritmo y amenazaban con un resultado más amplio antes del descanso.

    Weir volvió a probar fortuna poco después en un lanzamiento de falta directa que obligó a Sullastres a intervenir con solvencia para despejar el balón, una acción que empezó a dibujar el papel clave que tendría la guardameta sevillista en el desarrollo posterior del encuentro. El Sevilla, tocado pero no hundido, logró llegar al descanso con solo dos goles de desventaja, un resultado que aún le permitía aferrarse a la esperanza.

    Las jugadoras se marcharon a vestuarios con una cómoda ventaja para un Real Madrid que estaba sabiendo aprovechar el contexto de la jornada, marcada por el empate a cinco goles entre Atlético de Madrid y Real Sociedad en Alcalá de Henares, un resultado que abría una oportunidad clara para consolidarse en la zona alta de la clasificación. El subcampeón de la Copa de la Reina de 2023 tenía ante sí la posibilidad de comenzar 2026 con autoridad, y la segunda mitad se presentaba como una oportunidad para sentenciar.

    Tras la reanudación, el Real Madrid volvió a golpear, esta vez a balón parado. Nada más comenzar el segundo tiempo, Esther Martín-Pozuelo evitó el tercer tanto sacando un balón sobre la misma línea de gol tras un saque de esquina, en una acción defensiva crucial que mantuvo al Sevilla con vida. Fue un aviso claro de lo que estaba por venir: el conjunto blanco salió decidido a cerrar el partido cuanto antes.

    El ritmo del encuentro tras el descanso fue alto y dinámico. El Real Madrid se volcó en ataque, acumulando llegadas y obligando al Sevilla a un esfuerzo defensivo constante. Las locales llegaban con frecuencia al área rival, combinando por dentro y por fuera, mientras que las visitantes trataban de resistir y encontrar alguna salida aislada, casi siempre a través de Kanteh, que fue la principal vía ofensiva sevillista en este periodo.

    Las ocasiones se sucedían, pero el tercer gol se resistía. Sullastres se convirtió en la gran protagonista del Sevilla, interviniendo con acierto en varias acciones y sosteniendo a su equipo en los momentos más delicados. El partido pudo quedar definitivamente sentenciado en el minuto 80, cuando Athenea del Castillo, tras una acción individual de mucho talento, provocó un penalti de Raquel Morcillo dentro del área. Angeldahl asumió la responsabilidad desde los once metros, pero la guardameta sevillista volvió a imponerse, deteniendo el lanzamiento y manteniendo el 2-0 en el marcador.

    El penalti fallado no frenó el empuje del Real Madrid, que siguió buscando el tercer tanto con insistencia. Athenea volvió a rozar el gol en una nueva ocasión, pero Sullastres achicó bien los espacios y el disparo se marchó fuera, prolongando la resistencia de un Sevilla que, pese al sufrimiento, no bajó los brazos en ningún momento.

    El pitido final certificó un triunfo sólido del Real Madrid en el Alfredo Di Stéfano en el primer partido de Liga F de 2026.

    Un triunfo que pudo ser más amplio por las numerosas ocasiones generadas, especialmente en la segunda mitad, pero que reflejó la superioridad blanca a lo largo del encuentro. El Sevilla FC Femenino, pese a la derrota, mostró momentos de reacción y se sostuvo en el partido gracias a las intervenciones de Sullastres y al esfuerzo colectivo, aunque volvió a marcharse sin premio en un contexto complicado para el proyecto de David Losada.

    Con estos tres puntos, el Real Madrid alcanza los 35 en la clasificación, consolidándose en la segunda plaza del campeonato de la regularidad y reafirmando su candidatura a pelear en la zona alta. El Sevilla, por su parte, se marcha de vacío de Valdebebas y se mantiene sexto con 24 puntos, a la espera de que se complete el grueso de la jornada, todavía en busca de la estabilidad necesaria para dar un paso adelante competitivo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Real Madrid (2): Misa; Eva Navarro (Shei García 70′), María Méndez, Andersson, Holmgaard; Däbritz, Angeldahl; Athenea, Weir (Pau Comendador 70′), Linda Caicedo (Irune 61′); Alba Redondo (Iris Ashley 61′).

    Sevilla (0): Sullastres; Débora (Marques 60′), Eva Llamas, Isa Álvarez, Esther Martín; Alicia Redondo (Hagel 78′), Iris Arnaiz (Cortés 60′); Kanteh (Andrea Álvarez 70′), Rosa Márquez, Morcillo; Gabarro (Alba Cerrato 70′).

    Árbitra: Sánchez Miguel (Colegio Catalán). Amonestó a Iris (minuto 42), Débora (minuto 49), Esther Martín (minuto 62) e Iris Ashley (minuto 79).

    Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 1.435 espectadores en una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Linda Caicedo 22’ ⚽️

    2-0 Caroline Weir 28’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/Vdhwk2c_suU?si=z4tRqNNCTxk13qR2

  • La crónica | Reparto de puntos en Lezama

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟧 El Athletic Club y el FC Badalona Women comenzaron el año con la pólvora mojada (0-0). Lice Chamorro fue la MVP del encuentro. Las bilbaínas mantienen su buena dinámica y acumulan nueve encuentros seguidos sin perder entre Liga F Moeve y Copa de la Reina, mientras que las visitantes siguen en media tabla.

    La previa |

    (Fuente: ONA)

    El sábado, 10 de enero de 2026, a las 15:00 horario peninsular, las Instalaciones de Lezama volverá a convertirse en un territorio donde la Liga F Moeve se explica desde la emoción, la constancia y la memoria. El Athletic Club recibe al FC Badalona Women en un duelo que, aunque pueda parecer discreto en el calendario, encierra muchas más capas de las que sugiere la clasificación. Apenas tres puntos separan a ambos equipos en la tabla, pero el contexto, las trayectorias recientes, las inercias emocionales y la historia compartida convierten este partido en una frontera simbólica entre dos realidades que se observan de reojo, sabiendo que lo que ocurra durante esos noventa minutos puede marcar el rumbo de la segunda mitad de la temporada.

    El Athletic llega a este encuentro tras un parón navideño que no ha hecho sino reforzar su sensación de fortaleza. Las leonas se marcharon al descanso invernal como uno de los equipos más en forma del campeonato, construyendo su momento desde la regularidad, la fiabilidad defensiva y una identidad que no entiende de atajos. Siete partidos consecutivos sin perder en Liga F Moeve no son una casualidad, sino la consecuencia directa de un trabajo sostenido, de un grupo que ha sabido competir incluso cuando el brillo no ha sido máximo y que ha encontrado en la constancia su mejor aliada. A ese tramo liguero se suma, además, el triunfo en los octavos de final de la Copa de la Reina, un torneo que en Bilbao siempre se vive con un respeto casi ceremonial, consciente de lo que representa en la historia del fútbol femenino español y en la propia narrativa del club.

    El Athletic de Javi Lerga ha aprendido a ganar desde el equilibrio. No es un equipo que viva exclusivamente del golpe emocional ni de la inspiración puntual, sino uno que construye sus partidos desde una estructura reconocible, desde la solidaridad colectiva y desde una lectura madura de los momentos. Cada victoria, cada empate, cada punto sumado en esta racha sin derrotas ha ido reforzando una sensación interna: la de estar ante un grupo que cree, que se reconoce y que sabe perfectamente qué quiere ser en esta Liga F cada vez más exigente. El parón no ha roto esa dinámica; al contrario, la ha consolidado como una promesa latente, como una energía contenida a punto de liberarse en cuanto vuelva a rodar el balón.

    Frente a este Athletic en pleno crecimiento aparece un FC Badalona Women que llega a Bilbao con una temporada que, sin grandes titulares, está construida desde la solidez y el realismo. Las de Marc Ballester ocupan la décima posición con 16 puntos, una cifra que las sitúa diez por encima de los puestos de descenso y que les permite mirar el calendario con una mezcla de tranquilidad y ambición contenida. No es poca cosa, en una Liga F Moeve cada vez más competitiva, haber alcanzado el parón con ese colchón, sabiendo que cada punto ganado ha sido fruto de un esfuerzo colectivo y de una identidad que ha ido consolidándose partido a partido.

    El Badalona también estará en la siguiente ronda de la Copa de la Reina, un dato que refuerza la idea de que este equipo no se limita a sobrevivir, sino que compite y responde cuando el escenario lo exige.

    Su temporada no está construida desde el ruido, sino desde la constancia silenciosa, desde la capacidad de sumar en los partidos clave y de resistir cuando el contexto se vuelve adverso. En ese sentido, su visita a Bilbao no es un trámite ni una excursión, sino una oportunidad real de medir hasta dónde puede llegar este proyecto en la segunda vuelta.

    El mercado invernal, siempre cargado de matices emocionales, también ha dejado su huella en el Badalona. La salida de Margarita Giménez rumbo al DUX Logroño no es un detalle menor. Las despedidas a mitad de temporada siempre obligan a reajustar dinámicas, roles y automatismos, especialmente cuando se trata de futbolistas que han tenido peso en el vestuario. La incógnita ahora reside en cómo absorberá el equipo esa ausencia y qué respuesta ofrecerá en un escenario tan exigente como el que plantea el Athletic. A veces, estas salidas generan dudas; otras, activan respuestas colectivas inesperadas. Y en ese terreno de lo imprevisible, el Badalona se mueve con una determinación que no siempre se percibe desde fuera.

    La historia entre ambos equipos añade otra capa de profundidad a este enfrentamiento. Ocho precedentes oficiales construyen un relato claramente inclinado hacia el lado bilbaíno, con siete victorias para el Athletic y un único triunfo para el conjunto catalán. Es una estadística que pesa, que se cuela en la previa aunque nadie la mencione explícitamente, y que alimenta tanto la confianza de unas como el deseo de revancha de otras. La temporada pasada, sin ir más lejos, los dos duelos cayeron del lado de las leonas, ambos con idéntico resultado: 1-0. Marcadores ajustados, partidos cerrados, encuentros donde cada detalle fue decisivo y donde el Athletic supo gestionar mejor los tiempos, las emociones y los espacios.

    Ese doble 1-0 es, quizá, el mejor resumen de lo que suele ocurrir cuando estos dos equipos se cruzan. No hay goleadas ni partidos rotos, sino duelos de tensión sostenida, de resistencia mutua, de pequeñas batallas que se deciden por una acción puntual, una lectura defensiva acertada o una transición bien ejecutada. Y ese antecedente convierte el choque del sábado en algo más que un partido de Liga: lo transforma en un nuevo capítulo de una rivalidad silenciosa, construida desde la repetición de esfuerzos y la memoria de lo ocurrido.

    El contexto clasificatorio refuerza aún más esa sensación de frontera. Tres puntos de distancia son suficientes para marcar una diferencia emocional enorme, pero también lo bastante escasos como para que todo pueda cambiar en una sola tarde. Para el Athletic, una victoria significaría consolidar su posición, prolongar su racha positiva y enviar un mensaje claro al resto de la Liga: este equipo no se conforma con haber llegado bien al parón, quiere seguir creciendo. Para el Badalona, puntuar en Bilbao supondría una inyección de confianza brutal, una confirmación de que su temporada puede aspirar a algo más que la tranquilidad clasificatoria y de que es capaz de competir de tú a tú ante uno de los equipos más en forma del campeonato.

    El escenario televisivo también juega su papel. DAZN volverá a ser testigo de un partido que, lejos de los focos de los grandes duelos mediáticos, condensa la esencia más pura de la Liga F Moeve: proyectos que se construyen desde el trabajo diario, entrenadoras y entrenadores que apuestan por la coherencia, plantillas que saben que cada jornada es una oportunidad para redefinir su relato. No es un partido pensado para el espectador ocasional, sino para quien entiende que el fútbol femenino se disfruta en los matices, en las historias que se tejen semana a semana, en los equipos que crecen lejos del ruido.

    El Athletic y el Badalona llegan a este sábado con caminos distintos, pero con una misma convicción: nadie regala nada en esta Liga. Las leonas quieren convertir su buen momento en algo más que una racha, quieren transformarlo en identidad duradera, en una segunda vuelta que las mantenga mirando hacia arriba. El Badalona, por su parte, quiere demostrar que su décima posición no es un techo, sino un punto de partida, y que incluso en campos históricamente adversos es posible escribir capítulos nuevos.

    Cuando el balón eche a rodar a las 15:00 horas, todas esas capas —la clasificación, la racha, la historia, las ausencias, las ambiciones— se fundirán en una sola realidad. Noventa minutos donde cada duelo individual contará, donde cada balón dividido será una declaración de intenciones y donde el pasado pesará solo lo justo, porque en el fútbol, como en la vida, todo se decide en el presente. Y cuando el partido avance, cuando el cansancio aparezca y el marcador aún esté abierto, será imposible no sentir que algo importante está en juego, algo que va más allá de los puntos.

    Porque este Athletic Club – FC Badalona Women no es solo un partido de sábado por la tarde. Es la confirmación de que la Liga F Moeve se construye desde encuentros como este, desde la tensión contenida, desde la promesa de que cualquier detalle puede cambiarlo todo.

    Es una invitación al espectador a no mirar el reloj, a no dar nada por sentado, a quedarse y observar cómo dos equipos, separados por apenas tres puntos y por muchas historias, se enfrentan para demostrar quién está preparado para dar el siguiente paso. Y cuando llegue el pitido final, pase lo que pase, quedará la sensación de haber asistido a uno de esos partidos que no necesitan artificios para justificar su importancia, porque su valor reside precisamente en eso: en la certeza de que perderse este cara a cara sería perderse una parte esencial de lo que hace grande al fútbol femenino.

    El duelo al detalle |

    Antes de arrancar el choque, las jugadoras de ambos equipos guardaron un minuto de silencio en memoria de Fernando Martín, entrenador del Valencia femenino B y sus tres hijos. La primera ocasión del partido fue para el conjunto vasco. Ane Elexpuru robó una pelota en el área contraria, y conectó con Ane Campos. La delantera se sacó un potente disparo desde el punto de penalti, pero se encontró con la magnífica respuesta de María Valenzuela, que sacó una gran mano para mandar la pelota a saque de esquina. El FC Badalona Women se animó en busca del gol con un centro al segundo palo, pero el chut de Irina Uribe se perdió fuera. Pese a la insistencia de ambos equipos, el marcador no se movió al término de la primera mitad, con las defensas como grandes protagonistas del primer tiempo. 

    Tras el paso por vestuarios, Javier Lerga movió el banquillo con tres cambios. Maite Valero, Naia Landaluze y Sara Ortega entraron al terreno de juego para ganar más presencia en ataque. Las ocasiones no tardaron en llegar, y, de nuevo, Ane Elexpuru se animó con un chut que se perdió por encima del larguero. Sara Ortega también lo intentó con un pase para Clara Pinedo, pero la mediapunta no estuvo afortunada y la pelota fue directamente a las manos de María Valenzuela, que se mantenía muy segura bajo palos. Las visitantes también tuvieron las suyas. La más clara estuvo en las botas de Lice Chamorro. La delantera paraguaya, que fue la MVP del partido, recibió un balón dentro del área y se sacó un disparo que se encontró con el pie de Nanclares, que evitó el tanto de manera providencial.

    El Antes de arrancar el choque, las jugadoras de ambos equipos guardaron un minuto de silencio en memoria de Fernando Martín, entrenador del Valencia femenino B y sus tres hijos. La primera ocasión del partido fue para el conjunto vasco. Ane Elexpuru robó una pelota en el área contraria, y conectó con Ane Campos. La delantera se sacó un potente disparo desde el punto de penalti, pero se encontró con la magnífica respuesta de María Valenzuela, que sacó una gran mano para mandar la pelota a saque de esquina. El FC Badalona Women se animó en busca del gol con un centro al segundo palo, pero el chut de Irina Uribe se perdió fuera. Pese a la insistencia de ambos equipos, el marcador no se movió al término de la primera mitad, con las defensas como grandes protagonistas del primer tiempo. 

    Tras el paso por vestuarios, Javier Lerga movió el banquillo con tres cambios. Maite Valero, Naia Landaluze y Sara Ortega entraron al terreno de juego para ganar más presencia en ataque. Las ocasiones no tardaron en llegar, y, de nuevo, Ane Elexpuru se animó con un chut que se perdió por encima del larguero. Sara Ortega también lo intentó con un pase para Clara Pinedo, pero la mediapunta no estuvo afortunada y la pelota fue directamente a las manos de María Valenzuela, que se mantenía muy segura bajo palos. Las visitantes también tuvieron las suyas. La más clara estuvo en las botas de Lice Chamorro. La delantera paraguaya, que fue la MVP del partido, recibió un balón dentro del área y se sacó un disparo que se encontró con el pie de Nanclares, que evitó el tanto de manera providencial.

  • Exclusiva | Ludmila Da Silva deja Chicago y jugará en el San Diego Wave

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ La ex del Atlético de Madrid volverá a cambiar de escenario en la élite del fútbol femenino internacional. La internacional brasileña, una de las futbolistas más determinantes de la última década en Europa y Estados Unidos, dejará el Chicago Red Stars para convertirse en nueva jugadora del San Diego Wave en las próximas fechas.

    Una operación que se encuentra ya en su fase final y que vuelve a situar a “El Partido de Manu” un paso por delante del resto, confirmando una vez más la fiabilidad de un medio que se ha acostumbrado a anticipar movimientos de mercado antes que nadie, siempre desde el respeto al tiempo de las protagonistas y bebiendo de fuentes directas y contrastadas dentro del ecosistema del fútbol femenino internacional.

    La noticia, adelantada en exclusiva por “El Partido de Manu” supone un nuevo capítulo en la carrera de una futbolista que dejó huella en el Atlético de Madrid, que se consolidó como referente en la NWSL y que ahora afronta un reto ambicioso en uno de los proyectos más sólidos y reconocibles del fútbol femenino estadounidense.

    Ludmila no es una jugadora más. No lo fue nunca. Ni en Brasil, ni en España, ni en Estados Unidos. Tampoco lo será ahora en San Diego. Su nombre arrastra historia, contexto, rendimiento y una manera muy concreta de entender el juego: velocidad, verticalidad, desborde y carácter competitivo. Su fichaje por el Wave no responde a una oportunidad de mercado aislada, sino a una apuesta deportiva clara por una futbolista capaz de marcar diferencias inmediatas en una liga que exige impacto desde el primer minuto.

    Este movimiento no puede entenderse sin mirar atrás, sin repasar la trayectoria de Ludmila Da Silva, sin contextualizar su paso por el Atlético de Madrid, su influencia en el crecimiento del fútbol femenino español y su posterior consolidación en la NWSL como una de las atacantes más respetadas del campeonato. Tampoco puede separarse del momento que vive “El Partido de Manu”, un medio que ha hecho de la anticipación, la credibilidad y el rigor sus principales señas de identidad.

    Porque esta exclusiva no es un hecho aislado. Es la continuación de una línea editorial que ya dio en el clavo con movimientos como las llegadas de Amaiur Sarriegui o Maca Portales al Atlético de Madrid, cuando todavía eran simples rumores en corrillos y pasillos, y que hoy se confirman como ejemplos de una forma de trabajar que prioriza la información bien contrastada frente a la prisa por publicar.

    Ludmila llegó al Atlético de Madrid en un momento clave de la historia reciente del club rojiblanco. Era una apuesta internacional, una futbolista diferente, explosiva, con una capacidad de desborde que no abundaba en la Liga Iberdrola de entonces. Su impacto fue inmediato. No solo por los goles, que llegaron, sino por todo lo que generaba a su alrededor. Defensas condicionadas, espacios liberados, partidos que cambiaban de guion en cuanto recibía el balón y encaraba.

    Durante su etapa en el Atlético, Ludmila se convirtió en una de las futbolistas más reconocibles del equipo. Fue parte activa de un proyecto que peleó títulos, que se midió de tú a tú con los grandes de Europa y que ayudó a consolidar al club como una referencia estable en la élite. Su fútbol conectó con la grada, con el vestuario y con una manera de competir muy identificable con el ADN atlético.

    Pero también fue una etapa exigente, intensa, marcada por la presión competitiva y por la evolución constante del fútbol femenino español. Ludmila siempre respondió desde el compromiso y la profesionalidad, incluso en los momentos más complejos. Su salida del Atlético no fue un adiós cualquiera. Fue el cierre de una etapa importante tanto para la jugadora como para el club, y el inicio de una nueva aventura que la llevó al otro lado del Atlántico.

    La NWSL apareció como el siguiente paso lógico. Una liga en expansión, con un ritmo altísimo, con estadios llenos y con una exigencia física y mental diferente a la europea. Ludmila aterrizó en el Chicago Red Stars con la etiqueta de futbolista contrastada, pero también con el desafío de adaptarse a un contexto completamente distinto. Y lo hizo. No sin dificultades, como le ocurre a cualquier jugadora que cruza continentes, pero con la personalidad suficiente para hacerse un nombre propio.

    En Chicago, Ludmila aportó experiencia, liderazgo ofensivo y una amenaza constante por banda. Su juego encajó en una liga que valora la verticalidad y la intensidad, y su presencia fue clave en muchos tramos de la competición. Sin embargo, el fútbol femenino, como cualquier deporte profesional, es movimiento constante. Los proyectos evolucionan, las prioridades cambian y las jugadoras buscan entornos donde seguir creciendo y sintiéndose importantes.

    Es ahí donde aparece el San Diego Wave. Un club joven, pero con una identidad muy clara desde su nacimiento. Un proyecto que ha sabido atraer talento, construir una base sólida y conectar con su afición desde el primer día. San Diego no es una plaza cualquiera en la NWSL. Es un destino ambicioso, con aspiraciones reales y con una estructura que cuida cada detalle.

    La llegada de Ludmila encaja perfectamente en ese contexto. No es un fichaje de relleno. Es una incorporación estratégica. Una futbolista que aporta experiencia internacional, que conoce la liga, que entiende la exigencia del día a día y que puede marcar diferencias tanto como titular como en momentos clave desde el banquillo. Su perfil complementa una plantilla pensada para competir por todo.

    Desde El Partido de Manu, la información se ha trabajado con cautela, respeto y confirmaciones cruzadas. La operación está avanzada y, salvo giro inesperado, se hará oficial en las próximas fechas. No se trata de una filtración apresurada ni de una especulación. Es una exclusiva construida sobre hechos, conversaciones y un conocimiento profundo del mercado internacional.

    Y aquí es donde el medio vuelve a reivindicar su lugar.

    “El Partido de Manu” no compite por ser el más rápido, sino por ser el más fiable. Por contar las historias antes de que se hagan públicas, pero cuando están listas para ser contadas. Por explicar el porqué de los movimientos, no solo el qué. Por dar contexto, memoria y sentido a un fútbol femenino que necesita análisis tanto como titulares.

    La credibilidad no se construye de un día para otro. Es el resultado de años de trabajo, de presencia constante, de escuchar más de lo que se habla y de respetar los tiempos del deporte y de las personas que lo protagonizan. Anticipar fichajes como los de Amaiur Sarriegui o Maca Portales al Atlético de Madrid no fue casualidad. Fue consecuencia directa de una red de fuentes fiables, de una lectura correcta del mercado y de una manera honesta de ejercer el periodismo deportivo.

    Esta exclusiva sobre Ludmila Da Silva se suma a esa trayectoria. No para alimentar el ego del medio, sino para reafirmar una forma de hacer las cosas. Porque detrás de cada noticia hay horas de trabajo invisible, de comprobaciones, de silencios necesarios y de decisiones editoriales que no siempre son fáciles.

    Ludmila afronta ahora un nuevo reto. San Diego será su casa en esta nueva etapa, un lugar donde volver a sentirse protagonista, donde seguir compitiendo al máximo nivel y donde aportar todo lo que su fútbol aún tiene por ofrecer. A sus 30 años, llega en plena madurez deportiva, con un bagaje que pocas futbolistas pueden igualar y con la ambición intacta.

    Para el fútbol femenino, este tipo de movimientos son una muestra más de su crecimiento. Jugadoras que se mueven entre continentes, ligas que compiten por atraer talento, proyectos que se consolidan y medios especializados que acompañan ese proceso desde la información y el análisis.

    “El Partido de Manu” cerró 2025 con 37.073 visitas y 24,2 mil visitantes únicos, unas cifras que no son solo números, sino reflejo de una comunidad que crece, que confía y que encuentra en este espacio una manera diferente de entender y contar el fútbol femenino. Un crecimiento sostenido y significativo respecto a los 20,5 mil visitantes registrados en 2024, que confirma que el camino elegido es el correcto.

    No es solo una cuestión de audiencias. Es una cuestión de identidad. De saber quién eres, por qué cuentas lo que cuentas y para quién lo haces. De poner en valor el fútbol femenino desde el conocimiento, la pasión y el respeto. De entender que cada exclusiva no es un fin en sí mismo, sino parte de una historia más grande que se construye día a día.

    Ludmila Da Silva cambiará Chicago por San Diego, el mercado se mueve y así los proyectos evolucionan.

    Y El “Partido de Manu” seguirá ahí, anticipando, contextualizando y contando antes que nadie las historias que importan. Porque cuando las fuentes son fiables y el compromiso es real, el tiempo acaba dando la razón.

    Link al tuit |

    https://twitter.com/manu209523/status/2010008582650245535?s=46

    (Fuente: Getty imágenes)

  • La crónica | Locura en un duelo de infarto entre campeonas

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬜️ ¡Tablas! El Atlético de Madrid y la Real Sociedad empataron 5-5 en un duelo de poder a poder que engrandece la Primera División Femenina.

    La previa |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El Atlético de Madrid llega a esta batalla en la 4ª posición de la Liga F Moeve con 26 puntos, sabiendo que una victoria no solo le permitiría recortar distancias, sino también lanzar un mensaje de autoridad tras un mes de diciembre irregular en lo liguero. Las rojiblancas se fueron al parón navideño sin conocer la victoria en sus dos últimos compromisos de Liga, aunque sí con el orgullo intacto tras el triunfo en la tanda de penaltis ante el Alhama en la Copa de la Reina, una clasificación que sostuvo al equipo en la competición del KO y reforzó su carácter competitivo en momentos de máxima presión. El inicio de año supone, por tanto, un examen de madurez para un Atlético que sabe que estos partidos son los que definen temporadas y marcan jerarquías.

    Enfrente estará una Real Sociedad lanzada, tercera clasificada con 30 puntos, que también selló su billete para los cuartos de final de la Copa de la Reina y que llega a Madrid en uno de los mejores momentos de su curso. El conjunto dirigido por Arturo Ruiz ha encontrado una línea de regularidad y confianza que le ha permitido firmar una racha notable, con solo una derrota en sus últimos nueve encuentros, un dato que refleja la solidez y la fiabilidad de un equipo que ha sabido competir tanto en escenarios favorables como en contextos adversos. Para las donostiarras, ganar en casa de un rival directo supondría un golpe casi definitivo en la pelea por las plazas de privilegio.

    El mercado invernal también ha dejado su huella en ambos vestuarios, añadiendo un componente emocional y simbólico a la previa. En el Atlético de Madrid se ha producido la baja de Gaby García, mientras que la llegada de Priscilla Chinchilla representa una apuesta por reforzar el frente ofensivo y aportar nuevas soluciones a un equipo que busca reencontrarse con su mejor versión. En la Real Sociedad, el duelo estará marcado por las despedidas: Violeta Quiles ya no forma parte del proyecto y Edna Imade disputará su último partido como txuri-urdin, un detalle que añade un plus de emoción y motivación a un encuentro ya de por sí cargado de significado.

    El CTA de la RFEF ha estimado oportuno que la encarga de impartir justicia en este duelo sea Elena Peláez Arnillas, colegiada de 31 años que es natural de Palencia y pertenece al Comité Castellano-Leonés.

    Y como telón de fondo, la historia. Porque más allá del presente inmediato, los enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Real Sociedad dibujan un relato que habla de hegemonía rojiblanca, pero también de resistencia y evolución donostiarra. Desde la temporada 2010/2011, ambos equipos se han visto las caras en numerosas ocasiones y el balance es contundente: 21 victorias del Atlético de Madrid, 6 empates y 8 triunfos de la Real Sociedad.

    Un dato que recuerda el peso histórico del conjunto madrileño en este cruce, pero que no garantiza nada cuando el balón empieza a rodar y el contexto es tan exigente como el actual

    Y como telón de fondo, la historia. Porque más allá del presente inmediato, los enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Real Sociedad dibujan un relato que habla de hegemonía rojiblanca, pero también de resistencia y evolución donostiarra. Desde la temporada 2010/2011, ambos equipos se han visto las caras en numerosas ocasiones y el balance es contundente: 21 victorias del Atlético de Madrid, 6 empates y 8 triunfos de la Real Sociedad. Un dato que recuerda el peso histórico del conjunto madrileño en este cruce, pero que no garantiza nada cuando el balón empieza a rodar y el contexto es tan exigente como el actua

    Con todo ello sobre la mesa, el partido se presenta como mucho más que tres puntos: es una prueba de carácter, una oportunidad para marcar territorio y un capítulo clave en la carrera por estar entre la élite europea la próxima temporada. Noventa minutos de máxima intensidad, de detalles que deciden, de duelos individuales y decisiones colectivas que pueden inclinar la balanza de toda una campaña. El sábado, en Madrid, el fútbol femenino español vivirá uno de esos partidos que no se olvidan, de los que se juegan con la cabeza, el corazón y la historia empujando desde la grada.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔜 NEXT GAME

    ✨ Duelo por Europa ✨

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Real
    Sociedad de Fútbol 🔥

    📅 Sábado, 10 de enero de 2026

    🤩 Matchday 15 | Día de Partido

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 TEN TV

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu)

    Los onces |

    XI del ATM | Lola Gallardo, Medina, Lauren Leal , Silva Lloris, Alexia Fernández, Vilde Bøe Risa, Júlia Bartel, Fiamma Benítez, Jensen, Luany y Amaiur Sarriegui

    XI de la RSO | Julia Arrula, Ainhoa Moraza, Apari, Paula Fernández, Andreia Jacinto, Lucía Rodríguez, Intza, Emma Ramírez, Aiara, Cahynová y Edna Imade.

    La Liga F Moeve tenía razón cuando diseñó un cartel para promocionar este evento con un tablero de ajedrez en el que habían diferentes piezas sobre un techo con el logo de la Liga de Campeones Femenina, pues eso era lo que estaba en liza sobre el césped de Alcalá de Henares y parece que las jugadoras de ambos equipos lo sabían al regalarnos un partido de alto voltaje que pasa ya a los libros de historia de la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El club rojiblanco lleno de ausencias tras las salidas de Gaby y Ana, en la Real, la vuelta de Edna al Bayern por fin de cesión, volvían a la competición tras el parón navideño. En mención especial tenemos el debut de Priscila Chinchilla como nueva jugadora del Atlético de Madrid. 

    Antes del inicio de partido se guardó un minuto de silencio por la muerte en el sufragio de Indonesia, del entrenador de fútbol femenino del Valencia Club de Fútbol, Fernando Martín, tal y como había declarado la patronal para todos los compromisos que cerrarán esta primera vuelta.

    El adiós de Edna Imade a la Primera División Femenina será largamente recordado por todo lo que ha dejado antes de partir a Alemania para unirse al club que tiene sus derechos desde el pasado mercado estival, el Bayern de Múnich, que la ha repescado a mitad de año.

    Participando en ataque el Atlético de Madrid, se llevó un mazazo en los primeros minutos de juego cuando un centro al área de Aiara para la Real Sociedad de Fútbol fue la génesis de una acción desdicha en la que un fallo de comunicación entre Lauren Leal y Lola Gallardo a la hora de proteger el esférico provocó un mal despeje de la central brasileña que le entregó el balón a Intza, que no desperdició el regalo de la exjugadora del Madrid CFF para abrir la lata con el 0-1 en el 6 de encuentro.

    Las de Víctor Martín, no obstante, encajaron bien el golpe y se lanzaron a por el empate. Fiamma chutó alto a los diez minutos y Jensen no falló en un contragolpe. Recibió el balón de Bartel para romper a Lucía Rodríguez con una bicicleta finalizada hacia fuera con un espectacular zurdazo a la escuadra contraria que fue imposible para la guardameta visitante y el 1-1 hacía que todo volviera a empezar de cero en el minuto 11 para delirio de un grupo de peñas que se situaron en el único fondo del Centro Deportivo Alcalá de Henares que cuenta con grada.

    Había partido. Mucho más del que cualquiera de las personas asistentes a Alcalá pudieran imaginar en ese momento. 

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    La propia Jensen forzó una buena estirada de Arrula poco después y fue Luany la que aprovechó una mala entrega de Moraza a su portera para robar el cuero y subir el 2-1 al marcador en una acción de pilla de la exjugadora del Gremio para adelantar a las de Viti en el 23, pura samba.

    De nuevo un error en la defensa rojiblanca, en este caso Silvia Lloris dejaba sola a una jugadora rival sola en banda derecha que ponía un perfecto para una definición maravillosa de Edna Imade  para poner el empate con el 2-2 en el 29. Llegaba con un córner, aparentemente sin peligro que se envenenó en beneficio de la ariete guipuzcoana, todo estaba equilibrado.

    Si parpadeabas, te lo perdías. Moraza dio un pase en largo a Andreia, Lloris falló en el despeje y la portuguesa encontró a Emma en el extremo diestro, desde donde puso un centro delicioso que Edna, al primer toque, convirtió en gol. La delantera con orígenes Marroquíes y nigerianos ponía en ventaja al campeón de la Copa de la Reina en 2019 en el 31 de este primer encuentro de 2026.

    Las 22 protagonistas se marcharon al túnel de vestuarios con una entrevista a pie de campo con Lucía Rodríguez y el estreno del dron para enriquecer la cobertura que ofrecía en abierto Gol Play a través de la TDT y todo estaba pendiente de resolución de cara al segundo y definitivo acto en Álcala de Henares, pues la renta donostiarra era exigua.

    Tras la reanudación, no tardó en reaccionar el bicampeón de la Copa de la Reina gracias a un gol espectacular de Julia Bartel en una acción de pizarra a la salida de un córner que botó Vilde Bøe Risa y la nórdica se asoció velozmente con Alexia Fernández para que la exjugadora del Granada encontrase libre de marca a la centrocampista del Chelsea que marcó el 3-3 en el minuto 47.

    Amaiur Sarriegui y culminaba por fin la remontada del Atlético de Madrid, 4-3, desde la banda izquierda de Andrea Medina venía el peligro, intentó despejar la defensa rival que puso un caramelito a la española que enganchó con fuerza y acabó en la red, era el tanto con el que la dorsal veinte le pidió perdón a su ex, mientras el respetable agitaba las banderas que se habían repartido en los prolegómenos de un Centro Deportivo de Alcalá que estaba casi lleno.

    Festival de goles y no solo goles, sino de golazos, ponía distancia Jensen, con un doblete en el partido que hacía fuerte al Atlético de Madrid y ya estaban a dos goles de distancia amén del 5-3.

    Duró poco la alegría un minuto más tarde en el 65, la Real Sociedad ponía en el 5-4, la falta de comunicación en defensa puso la desesperación en un centro bajo que aprovechó Emma Ramírez para ajusticiar a Lola Gallardo prácticamente a renglón seguido, era el minuto 64 para dar esperanza a las de Arturo Ruiz que quería darle un disgusto a su ex equipo.

    Ante su despedida inminente de la Real Sociedad, Edna quería dejar huella hasta el final y vaya si lo aprovechó, el agujero que dejó Medina en banda, dejó a la jugadora de la Real Sociedad poner un centro, sola, rematado por Edna Imade , que hacía un hat-trick y ponía el empate en un tanteador que reflejaba un impresionante 5-5 en el minuto 78 que resultaría definitivo.

    Lola Gallardo también tuvo su momento de gloria cuando en el 89 sacó la mano para desviar a córner un potente chut de la propia Imade cuando el esférico ya se colaba

    La mañana estuvo llena de goles y es difícil de explicar para alguien que no haha visto el encuentro o no esté leyendo esta crónica, porque este partido fue único.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con este empate a cinco, que se recomienda incluso ver en diferido a través de la app de DAZN, la Real Sociedad suma ya 31 unidades en su casillero en la despedida de la exjugadora del Cacereño y le sirve para mantener los cuatro guarismos de distancia con un Atlético de Madrid que aglutina 27 puntos en su casillero y ya piensa en el próximo duelo que le obliga a viajar a Cataluña para medirse ante el todopoderoso Fútbol Club Barcelona en el Johan Cruyff.

    • Ficha técnica |

    Atlético de Madrid: Gallardo (cap.), Alexia, Lloris, Lauren Leal (Xènia, min. 76), Medina, Bøe Risa (M. Portales, min. 76), J. Bartel, Luany (P. Chinchilla, min. 92), Fiamma, Jensen y Amaiur (Celia, min. 86).

    Real Sociedad: J. Arrula, Emma {Arola A., min. 70 (L. Pardo, min. 96)}, Lucía, Apari, Moraza (cap.) (Florentino, min. 89), Aiara, Cahynová, P. Fernández, Andreia, Intza (N. Eizagirre, min. 70) y Edna Imade.

    Árbitra: Elena Peláez. Ha amonestado a la local Medina y a la visitante Lucía Rodríguez con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 que han disputado el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de Fútbol en el Centro Deportivo Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Intza 6’ ⚽️
    1-1 Jensen 11’ ⚽️
    2-1 Luany Da Silva 24’ ⚽️
    2-2 Edna Imade 29’ ⚽️
    2-3 Edna Imade 32’ ⚽️
    3-3 Júlia Bartel 48’ ⚽️
    4-3 Amaiur Sarriegui 57’ ⚽️
    5-3 Jensen 64’ ⚽️
    5-4 Emma Ramírez 68’ ⚽️
    5-5 Edna Imade 79’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/tBAiDy5SIGI?si=m6kTH2IUwty2yLhK

  • La previa | Real Madrid vs Sevilla Fútbol Club

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬜️ El conjunto merengue recibe al cuadro hispalense en un cara a cara de máxima tensión

    Publicidad de Prime Video

    Prime Video desvela el tráiler oficial de la película Los hermanos demolición

    Prime Video ha desvelado el tráiler oficial de su nueva película Original Los hermanos demolición, una comedia de acción potenciada por la química arrolladora de su dúo protagonista, Dave Bautista (Trap House) y Jason Momoa (Aquaman y el reino perdido). Los hermanos demolición es una historia sobre la hermandad, la familia, la redención, la masculinidad y el enfrentarse a las partes de tu pasado de las que intentaste huir. La películaha conseguido unir a ambos actores, que siempre habían querido trabajar juntos. Sorprendentemente emotiva y con mucho humor a lo largo del camino, Los hermanos demolición se estrenará el 28 de enero de 2026 enPrime Video, en más de 240 países y territorios de todo el mundo.

    En esta comedia de acción, dos hermanastros distanciados, Jonny (Jason Momoa) y James (Dave Bautista), se ven obligados a reunirse tras la misteriosa muerte de su padre. Mientras se disponen a descubrir la verdad, salen a la luz secretos ocultos y se ponen a prueba las lealtades, desvelando una conspiración que puede destrozar a su familia. Juntos, están dispuestos a destruir cualquier cosa que se interponga en su camino. 

     

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este sábado 10 de enero de 2026, a las 17:00 horas, cuando la tarde empiece a caer sobre Valdebebas y el frío invernal envuelva el estadio Alfredo Di Stéfano, la Liga F Moeve volverá a ofrecer uno de esos partidos que explican por sí solos el momento de una competición que no deja de crecer en intensidad, calidad y significado. Real Madrid CF y Sevilla FC se citan en un duelo que va mucho más allá de la jornada que marca el calendario. Es un choque entre dos equipos en plena forma, dos proyectos que han sabido resistir los golpes, aprender de las caídas y construir una identidad competitiva que hoy los sitúa como protagonistas de la temporada. Un partido que no necesita artificios para justificarse, porque su peso reside en todo lo que lo rodea: la clasificación, las dinámicas, la historia compartida y la sensación de que cada minuto puede ser decisivo.

    El Real Madrid llega a esta cita asentado en la segunda posición de la tabla con 32 puntos, mirando de frente a la cabeza de la clasificación y consciente de que cada jornada es una oportunidad para reforzar su candidatura a todo. Seis partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones han consolidado la sensación de un equipo que ha encontrado equilibrio, madurez y una confianza que se transmite desde el primer pase. No se trata únicamente de resultados, sino de cómo se han construido. El Real Madrid ha aprendido a dominar partidos desde diferentes registros, a sufrir cuando el contexto lo exige y a imponer su ritmo cuando el escenario lo permite. Ese aprendizaje, acumulado partido a partido, ha convertido al conjunto blanco en uno de los equipos más sólidos y fiables del campeonato.

    El Alfredo Di Stéfano, escenario habitual de las grandes tardes del fútbol femenino madridista, será testigo de un nuevo capítulo en esa evolución. Jugar en casa, con la familiaridad del entorno y la certeza de conocer cada rincón del terreno de juego, añade un matiz especial a un partido que exige máxima concentración desde el primer minuto. El Real Madrid sabe que no puede permitirse concesiones, porque enfrente tendrá a un rival que llega sin complejos, con argumentos sólidos y con la convicción de que este tipo de encuentros son oportunidades para dar un salto cualitativo.

    El Sevilla FC aterriza en Madrid como sexto clasificado con 24 puntos, a solo seis de los puestos de Champions, y con una racha liguera que invita al optimismo. Aunque el equipo hispalense llega tras caer en los octavos de final de la Copa de la Reina, esa eliminación no ha empañado el gran momento que vive en la competición doméstica, donde no conoce la derrota desde el pasado 19 de octubre. Seis partidos ligueros consecutivos sin perder son la prueba de un crecimiento sostenido, de un equipo que ha sabido reinventarse tras los momentos difíciles y que ha encontrado en la regularidad su principal fortaleza.

    Este Sevilla no es un invitado inesperado en la parte noble de la tabla, sino un equipo que ha trabajado para estar ahí. Cada punto sumado ha sido una declaración de intenciones, una forma de demostrar que el proyecto tiene bases firmes y que la ambición no es una palabra vacía. La cercanía de los puestos de Champions actúa como un motor silencioso, como una meta que se intuye alcanzable si el equipo mantiene su nivel competitivo. Visitar el Alfredo Di Stéfano no es una misión sencilla, pero tampoco es un obstáculo insalvable para un Sevilla que ha demostrado saber competir lejos de casa.

    Las palabras de Sara Holmgaard en la previa del encuentro resumen a la perfección el espíritu con el que el Real Madrid afronta este duelo: “Tenemos que empezar el partido con un nivel muy alto, jugar muy rápido y ser fuertes en defensa”. No es una frase lanzada al azar, sino una declaración de principios. Empezar fuerte, imponer ritmo y sostenerse desde la solidez defensiva son las claves que han permitido al conjunto blanco encadenar resultados positivos y mantenerse en la pelea por los objetivos más ambiciosos. Holmgaard pone voz a una idea colectiva, a una convicción compartida por un vestuario que sabe que la exigencia no da tregua.

    La historia entre Real Madrid y Sevilla FC añade una dimensión extra al enfrentamiento. Ambos conjuntos se han visto las caras en once ocasiones, con un balance favorable al equipo merengue: ocho victorias, un empate y dos triunfos para el conjunto hispalense. Es una estadística que marca tendencia, pero que no determina el presente. El fútbol, especialmente en una competición tan viva como la Liga F, no entiende de certezas absolutas. Aun así, los precedentes pesan, y más aún cuando los recuerdos más recientes son contundentes. La pasada temporada, el Real Madrid se impuso en ambos duelos, primero con un 4-1 y después con un rotundo 0-4, resultados que dejaron claro el potencial ofensivo del equipo blanco y su capacidad para castigar cualquier error.

    Pero el Sevilla que llega a este partido no es exactamente el mismo que cayó la temporada pasada. Ha ganado experiencia, ha reforzado su identidad y ha aprendido a competir desde la paciencia. Su racha liguera sin derrotas es una muestra de ello. Cada partido ha sido una prueba superada, un paso más en un camino que se construye desde la constancia. La eliminación copera, lejos de hundir al equipo, puede actuar como un elemento catalizador, como una herida que empuja a reaccionar y a concentrar todas las energías en la competición doméstica.

    El choque de dinámicas convierte este partido en un duelo de alto voltaje. El Real Madrid llega con la seguridad que otorga una racha positiva en todas las competiciones y con la ambición de no perder terreno en la lucha por la cima. El Sevilla, por su parte, aterriza con la confianza que nace de saberse competitivo, de no perder desde hace meses en Liga y de estar a solo seis puntos de un objetivo tan ilusionante como la Champions. Dos rachas, dos impulsos, dos maneras de entender el momento que se encontrarán sobre el césped del Alfredo Di Stéfano.

    El factor televisivo amplifica aún más la importancia del encuentro. DAZN y Movistar+ ofrecerán el partido en directo, llevando este duelo a miles de hogares y confirmando el crecimiento del fútbol femenino como producto deportivo de primer nivel. No es solo un partido más en la parrilla, es una cita marcada para quienes siguen la Liga F con atención, para quienes entienden que estos enfrentamientos construyen la narrativa de la temporada. El espectador no solo asistirá a un choque entre dos equipos en forma, sino a un relato en tiempo real, a una historia que se escribirá minuto a minuto.

    En el césped, cada duelo individual tendrá un significado especial. Cada carrera, cada disputa, cada balón dividido será una pequeña batalla dentro de una guerra más amplia. El Real Madrid buscará imponer su ritmo desde el inicio, mover el balón con velocidad y aprovechar los espacios, mientras que el Sevilla intentará resistir, leer el partido y castigar cualquier concesión. Será un pulso táctico, físico y emocional, donde la gestión de los momentos será tan importante como la calidad individual.

    La clasificación añade presión, pero también ilusión. Para el Real Madrid, una victoria supondría reforzar su posición en la segunda plaza y seguir presionando a los equipos que ocupan la cima. Para el Sevilla, puntuar en Valdebebas sería un golpe de autoridad, una confirmación de que su racha no es circunstancial y de que puede mirar de frente a los grandes de la Liga. Cada punto cuenta, cada resultado deja huella, y ambos equipos lo saben.

    Este partido no se entiende sin el contexto de una Liga F Moeve cada vez más competitiva, donde los márgenes son mínimos y donde cualquier detalle puede cambiar el rumbo de la temporada. Real Madrid y Sevilla representan dos modelos distintos, pero igualmente ambiciosos. Uno, consolidado en la élite y con la presión constante de ganar. El otro, en pleno crecimiento, con el hambre de quien sabe que está ante una oportunidad histórica. Ese contraste es lo que convierte este duelo en algo especial.

    Cuando el reloj marque las 17:00 y el balón empiece a rodar, todo lo demás quedará en suspenso. Las rachas, los precedentes, las declaraciones previas se diluirán para dejar paso a la verdad del juego.

    Es la promesa de un duelo intenso, de ritmo alto, de defensas exigidas al límite y de ataques dispuestos a romper cualquier equilibrio. Es, en definitiva, uno de esos encuentros que recuerdan por qué el fútbol femenino merece ser visto, seguido y celebrado. Y cuando llegue el pitido final, gane quien gane, quedará la sensación de haber asistido a una cita imprescindible, de esas que no se explican del todo con palabras, pero que se quedan grabadas en la memoria de quien decidió no perdérsela.

    Noventa minutos donde el talento, la disciplina y el carácter marcarán la diferencia. Noventa minutos en los que cada acción contará y en los que el espectador sentirá que algo importante está en juego.

    Porque este Real Madrid CF – Sevilla FC no es solo un partido de Liga F. Es una invitación a detenerse, a mirar con atención y a dejarse atrapar por una competición que no deja de crecer.

    😍 Espectáculo

    🏆 Liga F Moeve 2025-2026

    🚀 Matchday 15 |Día de partido

    🔥 Real Madrid 🆚 Sevilla Fútbol Club 🔥

    ⏰ 17:00 horario peninsular

    📺 Movistar Plus Vamos 2

    🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas

    (Fuente: Getty imágenes)

  • Oficial | La Liga F refuerza la innovación en sus retransmisiones con la incorporación de un dron de última generación

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La Primera División Femenina da un nuevo paso adelante en su apuesta por la innovación y la mejora continua del producto audiovisual en las retransmisiones de sus partidos, con la incorporación de un dron de última generación en los encuentros más destacados de la competición, a partir de la Jornada 15, que se disputa este fin de semana. Una iniciativa pionera en el fútbol español que permitirá ofrecer al espectador una experiencia televisiva más inmersiva y diferencial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Liga F Moeve da un nuevo paso adelante en su apuesta por la innovación audiovisual con la incorporación progresiva de un recurso tecnológico de última generación que comenzará a integrarse en las retransmisiones más relevantes de la competición. Este avance se estrenará de manera oficial en el encuentro correspondiente a la Jornada 15, que enfrentará al Atlético de Madrid y a la Real Sociedad en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares, a partir de las 12:00 horas, y que contará con la cobertura en directo de DAZN y TEN, Gol Play y ETB1.

    La gran novedad será el uso de un dron DJI Mini 5 Pro, un dispositivo de última generación autorizado específicamente para el sobrevuelo de personas y diseñado para producciones audiovisuales de alto nivel.

    Gracias a este dron, la Liga F podrá ofrecer imágenes aéreas espectaculares y únicas, con una perspectiva similar a la de una skycam, aportando nuevos ángulos de visión que enriquecerán la narrativa visual del juego y permitirán acercar aún más la acción al espectador.

    Se trata de una herramienta pensada para reforzar la experiencia televisiva, poner en valor el ritmo, los espacios y las acciones del fútbol femenino y alinearse con los estándares técnicos de las grandes competiciones internacionales.

    El dispositivo operará principalmente en las zonas exteriores del terreno de juego, con incursiones puntuales para el seguimiento de determinadas jugadas, siempre bajo estrictos protocolos de seguridad. En ningún caso sobrevolará las gradas ni las áreas, y mantendrá una altura aproximada de 20 metros mientras el balón esté en juego.

    Todo el despliegue contará con las máximas garantías técnicas y operativas, respaldadas por la amplia experiencia de Mediapro en la utilización de este tipo de recursos en otras competiciones y grandes eventos deportivos.

    Con esta iniciativa, la Liga F reafirma su compromiso por seguir elevando la calidad de sus retransmisiones, innovar en la producción audiovisual y ofrecer un producto cada vez más atractivo, moderno y competitivo. Una apuesta firme por la visibilidad, la excelencia y la proyección del fútbol femenino, acercándolo al aficionado desde todas las perspectivas posibles y consolidando su crecimiento tanto a nivel deportivo como mediático.

    Además, la jornada que cierra la primera vuelta del campeonato estará marcada por un emotivo gesto de homenaje y recuerdo.

    La patronal ha decretado un minuto de silencio en todos los encuentros en memoria de Fernando Martín, ex técnico del Valencia Club de Fútbol (Primera RFEF), fallecido de manera trágica en un naufragio mientras se encontraba de viaje en Indonesia junto a sus tres hijos. Un suceso devastador que ha conmocionado profundamente a toda la comunidad del fútbol femenino.

    A este acto de respeto se sumarán los clubes, las futbolistas y las árbitras, que se unirán en todos los estadios en un mismo gesto de homenaje y recogimiento.

    La Liga F, junto a todos sus integrantes, quiere así acompañar en el dolor a una familia golpeada por una tragedia de enorme magnitud, compartir su duelo y mostrar el lado más humano y solidario del fútbol en unos momentos de luto e inmenso dolor.

    (Fuente: “El Partido de Manu”€