
📌 Sonia Bermúdez y Laia Aleixandri encabezan la voz de un grupo unido, ambicioso y preparado para conquistar Suecia y firmar otro capítulo dorado en la historia de las campeonas del mundo.

El frío escandinavo no ha logrado enfriar la llama que arde en el corazón de esta Selección. España aterriza en Gotemburgo con un objetivo claro: sellar el billete a la final de la UEFA Women’s Nations League y seguir alimentando el sueño de un grupo que no conoce límites. Con un 4-0 a favor logrado en Málaga, las vigentes campeonas del mundo afrontan la vuelta ante Suecia —una potencia histórica, tercera del ranking FIFA— con la firme convicción de que la semifinal sigue viva y exige la máxima concentración.
En la víspera del encuentro, el Gamla Ullevi se convirtió en el escenario de las palabras de Sonia Bermúdez, seleccionadora nacional, y Laia Aleixandri, defensora del FC Barcelona y una de las voces más firmes de este vestuario. Ambas coincidieron en un mensaje común: respeto, intensidad y hambre de victoria.
Serena pero firme, Sonia Bermúdez abrió su comparecencia recordando a una de las grandes ausentes de la cita: Salma Paralluelo, que se retiró lesionada en el partido de ida. “Acordarme de Salma, desde aquí le mandamos un abrazo muy fuerte y una pronta recuperación”, expresó la seleccionadora, que afronta su segunda cita oficial al frente de España con emoción y determinación.
Lejos de caer en la relajación que podría sugerir el marcador de la ida, Bermúdez fue tajante:
“Nos estamos jugando un pase a la final y nos olvidamos del partido de Málaga. Pensamos solo en mañana. Este equipo quiere ganar, competir y demostrar su carácter. Son jugadoras muy competitivas y saldrán a por todas.”
La seleccionadora madrileña evitó dar pistas sobre el once titular, aunque reconoció que el cambio de Salma será inevitable y que su grupo está preparado para responder con garantías:
“Mañana es el gran día. Estoy muy contenta con el trabajo del equipo. A estas horas ya sabréis casi el once, pero lo importante es que todas están listas para competir al máximo nivel.”
Afrontar a Suecia en su terreno no es una tarea menor. Bermúdez, sin embargo, destaca la madurez del grupo y la ilusión que transmite cada sesión:
“Sabemos el rival que tenemos enfrente. Es un equipo poderoso, físico, con talento y con una generación joven muy fuerte. Pero nosotros también tenemos nuestras armas. Queremos ganar, disfrutar y ojalá que todo salga bien. No hay presión, hay ilusión.”
En la misma sala de prensa del Gamla Ullevi, Laia Aleixandri tomó el relevo de su entrenadora para poner voz a un vestuario que vive con serenidad y orgullo la magnitud del momento. La central catalana recordó su último duelo ante Suecia en este mismo estadio, hace dos años, cuando regresaba de una lesión:
“Fue el regreso en este campo y contra esta misma selección. Hemos evolucionado mucho desde entonces, por resultados, por identidad y por todo lo que representamos. Es bonito mirar atrás y ver cuánto hemos crecido. Mañana es una oportunidad para seguir escribiendo historia.”
La jugadora del FC Barcelona destacó el carácter competitivo del rival, pero también la convicción del grupo español:
“Suecia mantiene su esencia. Es un equipo intenso, que busca los duelos y no te deja respirar. Pero sabemos a lo que venimos: a competir, a mantener nuestro estilo y a salir con la ambición de siempre.”
Sobre su momento personal y su liderazgo en esta nueva etapa, Laia fue sincera y humilde:
“No es el día para hablar de eso, pero cualquiera diría que ser capitana es la ilusión de su vida. Estoy feliz, con confianza y muy agradecida de vivir este momento con este equipo. Aquí todas remamos en la misma dirección.”
La jugadora quiso subrayar la unidad del grupo y el vínculo que ha creado la nueva seleccionadora con las futbolistas:
“La unión es clave. Hay muchas opciones y la competencia es sana. Con Sonia hemos iniciado una etapa de mucha comunicación, ambición y buen ambiente. Ella sabe lo que es vestir esta camiseta y eso se nota en el trato y en la confianza.”
España llega a este duelo con la moral intacta, tras haber demostrado en la ida una superioridad técnica y emocional que la acercó al objetivo. Sin embargo, el equipo es consciente de que Suecia —campeona olímpica y con una plantilla cargada de talento joven— ofrecerá resistencia desde el primer minuto.
La clave, según Bermúdez, estará en igualar la intensidad inicial y mantener el control del ritmo del partido:
“Esperamos un partido muy intenso desde el principio. Van por detrás en el marcador y saldrán con mucha energía. Nuestra idea es contrarrestar eso con nuestro juego, tener el balón, ser valientes y buscar un gol pronto que nos dé calma.”
El ambiente en el grupo es de serenidad, confianza y compromiso. España no quiere solo pasar a la final; quiere hacerlo con el sello de su identidad: toque, presión alta, solidaridad y carácter.
El Gamla Ullevi, templo del fútbol femenino sueco, será testigo de una noche que promete emociones. España busca su segunda final en cuatro meses, un logro inédito que consolidaría el ciclo dorado que comenzó con el Mundial y que ahora se proyecta hacia nuevos horizontes.
La cita tiene todos los ingredientes de un encuentro histórico: dos potencias europeas frente a frente, una rivalidad creciente y el eco de una Selección que ha aprendido a ganar, sufrir y soñar.
En palabras de Laia Aleixandri: “Este grupo sueña con grandes cosas. El escenario de mañana es inmejorable, y nosotras venimos a seguir soñando despiertas.”
Han pasado 767 días de aquel 21 de septiembre en el que Irene Paredes y Alexia Putellas le contaron al mundo en una rueda de prensa de máxima expectación todo lo que habían vivido antes y después de levantar la Copa del Mundo.
Ahora con dos títulos en las vitrinas de la RFEF, pero con la herida que infligió Inglaterra en la gran final de la Eurocopa 2025, las vigentes campeonas de la Liga de Naciones quiere asaltar Suecia, algo que ya hicieron en la fase de grupos de la primera edición en un gran partido de la yeclana Eva Navarro.

















