Blog

  • Reportaje | Cris Librán: la joya que sigue los pasos de Pirlo

    (Fuente: UEFA)

    ⬛️ La canterana del Madrid CFF es un diamante en bruto que porta el mítico veintiuno en la Juventus de Turín.

    (Fuente: RFEF)

    Si dicen que Alexia Putellas es “La Reina”, Cristina Librán Quiroga puede llevar el título de princesa, pues en ella, entre otras, está el futuro de las campeonas del mundo en Australia y Nueva Zelanda 2023.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En ocasiones el fútbol empieza donde nadie mira y este es el caso de la benjamina Cris Librán (Madrid, 11 de enero de 2006).

    El fútbol no siempre comienza con un silbato. A veces empieza mucho antes, cuando todavía no hay reglas claras ni estadios ni calendarios. Empieza en un gesto repetido. En una costumbre. En una necesidad. El fútbol, el de verdad, suele nacer cuando nadie lo está mirando.

    Cristina Librán Quiroga pertenece a esa estirpe. A la de las futbolistas que no aparecen de repente, sino que se van haciendo. A la de las jugadoras que no irrumpen: permanecen. Su historia no es la de una revelación súbita, sino la de una construcción lenta, casi artesanal, hecha de horas invisibles, de entrenamientos sin público y de una convicción profunda: jugar no era una opción, era una forma de estar en el mundo.

    Antes de la Juventus de Turín, antes del fútbol europeo, antes de que su nombre se pronuncie con acento internacional, hubo una niña y un balón.

    Y eso, en el fondo, sigue siendo lo esencial. Hay personas que encuentran refugio en la música. O en la escritura. O en el silencio. Cristina lo encontró en el fútbol. En el movimiento. En el pase. En el juego entendido no como espectáculo, sino como orden.

    Desde muy pequeña, el balón no fue un objeto más. Fue un punto de equilibrio. Un centro de gravedad. Cuando estaba cerca, todo parecía encajar un poco mejor. El ruido se reducía. Las dudas se aplazaban. El cuerpo encontraba sentido.

    No había épica en aquellos primeros días. No había discursos ni metas claras. Había tardes largas. Había botas que no siempre eran las adecuadas.

    Había campos que no siempre estaban bien. Pero había una certeza íntima: jugar era necesario.

    Cristina crece en un tiempo en el que el fútbol femenino todavía tenía que explicarse. Todavía tenía que justificarse. Todavía tenía que convencer. Un tiempo en el que muchas niñas jugaban sabiendo que el camino no estaba asfaltado, que no había garantías y que el futuro era, como mínimo, incierto.

    Eso marca. No como un obstáculo insalvable, sino como un filtro. Quien sigue adelante en ese contexto lo hace porque realmente quiere. Porque hay algo más fuerte que la comodidad. Algo más fuerte que el reconocimiento.

    No porque nadie le prometa nada, sino porque el fútbol ya se ha convertido en parte de su identidad. Jugar no es un capricho. Es una forma de afirmarse. De decir “aquí estoy”

    Hay una idea equivocada en torno a la formación de las futbolistas: se suele pensar solo en la técnica, en el físico, en la táctica. Pero hay otra formación, más silenciosa, más profunda, que es la que realmente define a una jugadora.

    Cristina se forma en la escucha. En observar. En entender antes de ejecutar. En no necesitar el foco para sentirse importante. Aprende pronto que el fútbol no es solo correr, sino interpretar. Que no siempre gana quien va más rápido, sino quien llega mejor.

    En el campo, su mirada se mueve antes que sus pies. Analiza espacios. Intuye movimientos. Anticipa. No juega para sí misma, juega para el partido.

    Esa forma de entender el juego no suele llamar la atención inmediata. Pero es la que construye futbolistas duraderas.

    Cristina Librán no es una futbolista estridente. No lo ha sido nunca. No levanta la voz para existir. No reclama protagonismo. Su presencia es más sutil, pero no menos firme.

    Hay jugadoras que se imponen desde el gesto. Otras desde la palabra. Cristina lo hace desde la fiabilidad. Desde la constancia. Desde el detalle bien ejecutado.

    Cuando está en el campo, el equipo respira mejor. Circula mejor. Se coloca mejor. Es una futbolista que mejora el entorno sin necesidad de subrayarse. Y eso, en el fútbol, es un talento escaso.

    Entrenadores y compañeras lo perciben. Porque el fútbol, aunque a veces tarde, siempre acaba reconociendo a quienes lo entienden.

    La competencia llega. Siempre llega. Y con ella, las comparaciones, las decisiones, las jerarquías. Muchas futbolistas, en ese punto, se transforman. Algunas se tensan. Otras se diluyen. Cristina elige otro camino: crecer sin dejar de ser.

    No acelera procesos. No se desfigura. Entiende que el fútbol es también una cuestión de tiempos. Que hay que saber esperar, pero no quedarse quieta. Que hay que empujar sin romper.

    Esa paciencia activa la fortalece. Le permite consolidarse. Convertirse en una jugadora confiable. De esas a las que se acude cuando el partido se complica. Cuando hace falta orden. Cuando hay que pensar.

    Hablar de Cristina Librán es hablar de una generación de futbolistas que han aprendido en contextos imperfectos. Campos secundarios. Recursos limitados. Exigencias crecientes. Todo eso forma carácter.

    El fútbol femenino español, durante años, ha sido una escuela de resistencia. Y Cristina es hija de esa escuela. Una futbolista que entiende el valor del esfuerzo colectivo, de la profesionalidad incluso cuando la estructura no siempre acompaña.

    Ese aprendizaje no aparece en las estadísticas. Pero se nota en la manera de competir. En la forma de afrontar los partidos grandes. En la naturalidad con la que se asumen responsabilidades.

    Llega un momento —silencioso, pero decisivo— en el que el fútbol empieza a devolver lo que ha recibido. Cristina empieza a tener peso real en los equipos. No solo juega, influye. No solo cumple, decide.

    Su fútbol gana autoridad. No desde la imposición, sino desde la coherencia. Cada acción tiene sentido. Cada movimiento responde a una lógica.

    Es en ese punto cuando el horizonte empieza a ampliarse. Cuando el fútbol deja de ser solo presente y empieza a insinuar futuro.

    Si en la primera entrega hablamos del origen, de la esencia y del fútbol como refugio, ahora toca abordar la parte más dura y determinante: la construcción de una jugadora capaz de competir al más alto nivel. Aquí no hay silencios inocentes: cada entrenamiento, cada partido, cada derrota y cada éxito se convierte en un ladrillo que sostendrá la carrera de Cristina Librán.

    Después de esos primeros pasos en el fútbol local, Cristina se enfrenta a un escenario distinto: el fútbol empieza a pedirle más precisión, más consistencia y más carácter. Entrenamientos más largos. Partidos que exigen concentración total. Competiciones donde el margen de error es mínimo.

    Es la etapa que muchos llaman “formación avanzada”, pero que en realidad es una crisol de carácter. Cristina debe aprender a manejar no solo su técnica, sino también la presión, la frustración y la responsabilidad. Debe entender que ser buena no basta; debe ser fiable.
    Entrena varias veces al día, y cada sesión se convierte en un reto psicológico tanto como físico: anticipar movimientos, organizar defensas, leer la intención de cada adversaria y, sobre todo, mantener la calma bajo tensión.

    Lo que distingue a Cristina en este periodo no es solo su calidad técnica, sino su capacidad de aprendizaje: absorbe instrucciones, observa partidos de sus referentes, interioriza correcciones. Cada error se convierte en lección, cada acierto en herramienta.

    Ninguna carrera deportiva se construye sin obstáculos. En el fútbol femenino, esos obstáculos a menudo se multiplican: falta de recursos, infraestructuras insuficientes, horarios rígidos y la necesidad de equilibrar estudios, familia y fútbol.

    Cristina aprende a gestionar la frustración. A veces los campos están mojados o mal pintados. A veces la convocatoria llega tarde, o los viajes son largos y sin logística perfecta. Pero la futbolista desarrolla una virtud que definirá toda su carrera: adaptabilidad.

    No se trata de resistir pasivamente. Se trata de convertir cada adversidad en ventaja: aprender a jugar bajo presión, adaptarse a rivales desconocidas y aprovechar al máximo los entrenamientos aunque no sean perfectos.

    salto de la formación local a las competiciones más exigentes marca un punto de inflexión.

    Cristina empieza a enfrentarse a rivales con talento similar o superior, y cada partido es una prueba de fuego.

    Aquí emerge otra cualidad fundamental: la capacidad de influir en el juego sin sobresalir de manera llamativa. Su toque, sus pases, su lectura del juego empiezan a marcar diferencias, no en estadísticas de goles, sino en el control colectivo del equipo.

    Los entrenadores de esa etapa no tardan en darse cuenta: no es solo una jugadora con talento; es una jugadora capaz de pensar el juego y mejorar a quienes la rodean. Esa capacidad para organizar, para anticipar y para decidir será decisiva en su futuro profesional.

    Cristina hizo su debut en la élite del fútbol español con apenas 15 años, jugando para el Madrid CFF, club de referencia con una de las canteras femeninas más extensas y formativas del continente.

    Fue un debut que no pasó desapercibido: no sólo por la edad tan temprana, sino porque desde ese primer partido evidenció que su relación con el balón y la lectura del juego eran cualidades poco comunes incluso en futbolistas con más experiencia.

    Esa aparición en la Primera División Femenina —la que hoy conocemos como Liga F Moeve— marcó el inicio de un crecimiento que pronto la catapultó de ser “promesa local” a pieza cada vez más indispensable en su equipo.

    Desde su irrupción, Cristina no solo fue acumulando minutos: fue moldeando su impacto en el juego colectivo del Madrid CFF. Empezó alternando apariciones como suplente y titular, para terminar siendo pieza de confianza táctica, capaz de influir en el ritmo y en la organización del equipo.

    Cristina Librán Quiroga disputó tres temporadas completas en la Liga F con el Madrid CFF antes de dar el salto a la Serie A italiana y fichar por la Juventus Women. En ese periodo, acumuló un total de 60 partidos jugados en liga con el primer equipo del Madrid CFF, sumando 2.888 minutos de juego, lo que equivale aproximadamente a 32 partidos completos si se contabilizan los 90 minutos estándar por encuentro. 

    En términos ofensivos, durante su etapa en la Liga F, Librán anotó 5 goles, todas ellas concentradas en la temporada 2023‑2024, y aportó 3 asistencias, lo que suma 8 participaciones directas en goles en total. 

    La distribución de su juego muestra también la evolución en su rol: pasó de jugar solo 2 partidos (24 minutos) en la temporada 2022‑2023 como debutante muy joven, a ser titular habitual en 2023‑24 con 30 partidos, 1.639 minutos jugados, 5 goles y 1 asistencia, y finalmente acumuló 28 apariciones y 1.225 minutos en la temporada 2024‑25, con 2 asistencias aunque sin goles en esa última campaña antes de su salida.

    En conjunto, promedió 0,16 goles por cada 90 minutos, 0,09 asistencias por 90 minutos y 0,25 participaciones en goles por partido en liga durante sus tres años en el Madrid CFF, un registro notable teniendo en cuenta que su posición principal en el campo fue en el centro del campo, donde sus responsabilidades iban más allá de solo atacar. 

    Además de sus cifras ofensivas, los datos de pases reflejan que Librán fue una jugadora con influencia en la circulación y progresión del juego: en total registró más de 1.364 pases completados con un 74 % de acierto, acumulando una importante cantidad de toques y participación en la salida de balón de su equipo, así como acciones defensivas y recuperaciones que complementaron su contribución global al estilo de juego del Madrid CFF.

    La catorce del equipo blanco y rosa era uno de los grandes baluartes de esa prolífica cantera y ha de ser centrocampista muy joven y talentosa que sobresale en el rectángulo de juego ser una enganche que domina a la perfección el uno contra uno, es poderosa en el juego aéreo pese a su menuda estatura y atesora una privilegiada visión de juego, virtudes que le auguran un futuro tan prometer como el presente brillante que ya exhibe en las categorías inferiores de la Selección Española de Fútbol y hacía también en el Fernando Torres de Fuenlabrada hasta 2025.

    La campeona de la Copa Mundial sub-17 con la selección española el pasado 30 de octubre de 2022 ante Costa Rica en La India (0-1), podría ser un recambio natural para Alexia Putellas.

    Antes de cruzar fronteras, Cristina desarrolla otra cualidad clave: la confianza en sí misma. No arrogante ni presuntuosa, sino sólida, tranquila, consciente de su valor y de sus capacidades. Esa seguridad interna le permite asumir riesgos calculados, probarse contra rivales superiores y mantener su estilo de juego sin perder esencia.

    Al mismo tiempo, mantiene la ambición viva: no se conforma con “llegar”. Quiere dejar huella. Quiere crecer. Quiere demostrar que puede competir con los mejores.

    Si bien los números —partidos, minutos, goles— apenas cuentan una parte de la historia, lo más relevante de la etapa de Cristina Librán en la Liga F es cómo el terreno competitivo y exigente de la primera división española la forjó como jugadora completa.

    Allí aprendió a leer el juego, gestionar la presión, influir en el ritmo de un equipo y madurar sin prisa, pero sin pausa. Fue en esos campos, contra rivales de nivel, donde empezó a esculpir el perfil de la futbolista que más tarde ficharía por la Juventus Women, lista para brillar en el escenario europeo.

    paralelo a su carrera en clubes, Cristina ha brillado con la selección española juvenil, donde ha acumulado un palmarés impresionante. Fue campeona del mundo sub‑17 en 2022 con España U17 y logró ser subcampeona de Europa sub‑17 en 2023. Con la categoría U19, se proclamó campeona de Europa en 2024 y 2025, destacando especialmente en la final de 2025, donde abrió el marcador en la victoria por 4‑0 contra Francia, mostrando su capacidad para influir en momentos decisivos.

    A nivel de clubes, antes de su consolidación en el primer equipo del Madrid CFF, Cristina formó parte del proyecto del Madrid CFF B, con el que logró el ascenso a Primera Federación en la temporada 2022‑23, un hito clave en su desarrollo y preparación para el salto al fútbol profesional de élite.

    En julio de 2025, tras una etapa de crecimiento progresivo en la Liga F, Cristina firmó con la Juventus Women, dando inicio a su trayectoria en el fútbol europeo y abriendo la puerta a nuevos desafíos y títulos internacionales. Su historia refleja una carrera construida a base de talento, constancia y madurez, pasando de ser una promesa en la cantera madrileña a convertirse en una mediocampista influyente, con experiencia internacional y un palmarés juvenil de primer nivel.

    En resumen, Cristina Librán Quiroga es una jugadora que combina estadísticas sólidas en la Liga F, participación decisiva en el juego colectivo del Madrid CFF y un palmarés juvenil internacional que la coloca entre las grandes promesas del fútbol femenino español, lista para dejar su huella en la Serie A.

    La Juventus anunció oficialmente la incorporación de Cristina a su primer equipo el 21 de julio de 2025, con un contrato que la vincula al club hasta el 30 de junio de 2028 tras pagar su cláusula de compensación.

    En el fútbol profesional, tanto masculino como femenino, los contratos de las jugadoras incluyen una serie de términos que regulan su relación con el club. Entre ellos, uno de los más relevantes es la cláusula de compensación, también conocida en algunos países como cláusula de rescisión o buy-out clause.

    En esencia, la cláusula de compensación es una cantidad de dinero previamente establecida en el contrato que un club debe pagar para liberar a una jugadora de su vínculo contractual con su equipo actual.

    Es decir, es una cifra que funciona como llave: si otro club desea fichar a la jugadora antes de que finalice su contrato, puede abonar esa cantidad para poder negociar directamente con ella, sin necesidad de que el club actual dé su consentimiento explícito.

    A diferencia de los fichajes tradicionales, donde el traspaso depende de la negociación entre clubes, la cláusula de compensación establece de antemano un precio fijo y obligatorio, ofreciendo así una herramienta legal que protege tanto al club como a la futbolista. Para el club, asegura una compensación económica clara si pierde a una jugadora antes de tiempo; para la jugadora, garantiza que puede tener la oportunidad de cambiar de equipo si un proyecto más atractivo está dispuesto a pagar la cifra estipulada.

    (Fuente: Madrid CFF)

    En el fútbol femenino, esta cláusula ha cobrado importancia especialmente en ligas profesionales como la Liga F en España, la Serie A italiana, la Frauen-Bundesliga alemana o la FA Women’s Super League inglesa, donde los contratos se han profesionalizado en los últimos años. Aunque los montos suelen ser menores que en el fútbol masculino, la función es la misma: regular la movilidad de las jugadoras, proteger la inversión del club y ofrecer seguridad jurídica a las partes involucradas.

    Por ejemplo, una joven promesa que firma con un club profesional puede tener una cláusula de compensación que refleje su potencial futuro: si un equipo extranjero quiere ficharla y pagar la cláusula, el club actual recibe la compensación acordada, mientras la futbolista puede dar un salto competitivo sin disputas contractuales. Esto evita litigios y garantiza transparencia en el mercado de fichajes.

    Es importante señalar que la cláusula de compensación no es obligatoria, sino que se negocia entre el club y la jugadora al firmar el contrato.

    También puede variar en función de la edad de la jugadora, su experiencia, su proyección y el nivel de inversión que el club haya realizado en su formación. Por eso, en muchos casos, las cláusulas de compensación en el fútbol femenino tienen un carácter flexible y están adaptadas a la realidad económica de cada liga.

    En resumen, la cláusula de compensación en el fútbol femenino es un mecanismo de seguridad contractual y económica que permite a las jugadoras moverse profesionalmente y a los clubes proteger sus activos deportivos. Funciona como un puente entre la libertad de la futbolista para cambiar de equipo y el derecho del club a recibir una compensación justa por su inversión, siendo una herramienta clave en la profesionalización y consolidación del fútbol femenino en todo el mundo.

    La dirección deportiva bianconera describió la operación como un fichaje de futuro para reforzar el centro del campo con talento joven y proyección internacional.

    Desde el primer día, Librán mostró entusiasmo por el proyecto: declaró sentirse honrada y emocionada por unirse a un club tan grande y que su estilo de juego, basado en trabajo incansable en fases defensivas y ofensivas, visión de juego y control del balón, encajaba con la filosofía del equipo.

    (Fuente: Juventus de Turín)

    Este enfoque no es casual: Juventus ha invertido en Cristina como una pieza a largo plazo, consciente de que su crecimiento en Italia debe estar acompañado de una gestión cuidadosa de su planificación física, táctica y mental.

    Entrar desde el banquillo, competir en tramos importantes de partidos y adaptarse a nuevas coordenadas de juego es parte del aprendizaje que demanda un salto tan grande del fútbol español al italiano.

    (Fuente: Madrid CFF )

    Además, aunque sus apariciones en campaña regular son todavía discretas en números, la Juventus confía en la profundidad de su potencial técnico y táctico para que, con el paso del tiempo, se convierta en una mediocampista importante en las rotaciones del equipo tanto en Serie A como en posibles competiciones de la UEFA Women’s Champions League si es inscrita en el listado europeo futuro.

    (Fuente: Madrid CFF )

    Este proceso forma parte de una transición natural para una jugadora de apenas 19 años que ha cruzado fronteras, idiomas y estilos de fútbol para seguir creciendo. En un equipo con aspiraciones de título, la Juventus brinda a Cristina un entorno competitivo de alto nivel donde podrá continuar su desarrollo no solo como mediocampista técnica, sino también como jugadora capaz de adaptarse a retos cada vez más exigentes.

    (Fuente: Madrid CFF)

    Cristina Librán Quiroga no es solo una futbolista; es la historia de una generación que decidió romper moldes, cruzar fronteras y escribir su propio destino. Desde los campos modestos del Madrid CFF hasta la majestuosidad de la Juventus Women, su trayectoria es un testimonio de constancia, talento y ambición serena.

    Cada pase, cada recuperación, cada gol en categorías juveniles y cada aparición en la élite europea son piezas de un mosaico que todavía se está completando, pero que ya brilla con luz propia.

    Su historia nos recuerda que el fútbol femenino no se construye solo con talento, sino con paciencia, sacrificio y la capacidad de creer en uno mismo cuando nadie está mirando.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Cristina es ejemplo de ello: la niña que soñaba con un balón ha crecido para desafiar a los mejores, para imponerse sin estridencias y para mostrar que el futuro del fútbol femenino tiene nombres, rostros y corazones como el suyo.

    Y mientras su carrera sigue desplegándose en Italia, en Europa y, seguramente, en los escenarios más grandes del mundo, queda una certeza inquebrantable: Cristina Librán no solo juega, transforma cada equipo en el que está, cada partido en el que participa, y cada historia en la que se convierte un referente.

    Su legado apenas comienza, y quien siga sus pasos verá que, en el fútbol femenino, la grandeza se construye jugada a jugada, sueño a sueño y victoria a victoria.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • Oficial | Milagros Martín jugará en el DUX Logroño

    (Fuente: DUX Logroño)

    🟧 ¡Ya es vinotinto! La internacional argentina llega a préstamo por parte del representativo canario.

    El DUX Logroño ha anunciado oficialmente que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo en firme con el Club Deportivo Tenerife Femenino para ejecutar la cesión de Milagros Martín.

    La operación es la primera que efectúa el conjunto riojana en este periodo invernal y va a unir a la canterana del Platense hasta el próximo 30 de junio de 2026, como máximo.

    La zaguera sudamericana llegó al Heliodoro Rodríguez López el pasado 7 de junio de 2025 y hasta ahora formó parte del filial azul y blanco de Primera RFEF.

    La nueva futbolista del DUX Logroño ha de ser descrita como una defensora muy joven y de gran proyección que sobresale en el césped por su versatilidad puede actuar tanto de interior por el flanco zurdo como de enganche, y su excelso regate en las acciones de uno contra uno.

    Milagros es internacional absoluta con la Selección de Argentina, habiendo disputado la Copa América de Ecuador 2025 en la que su nación alcanzó las semifinales y acabó tercera con una plaza asegurada en los Juegos Panamericanos.

    Milagros Martín, lateral izquierda argentina de 18 años cedida por el Costa Adeje Tenerife, puede aportar al DUX Logroño un perfil joven pero muy interesante, especialmente por su proyección ofensiva desde el carril zurdo.

    Es una futbolista zurda, con vocación de ataque, que destaca por su capacidad para incorporarse con profundidad, dar amplitud al juego y poner centros con criterio, algo que puede enriquecer el juego exterior del equipo. A nivel técnico se siente cómoda con balón, tiene buen primer control y capacidad para progresar por banda, enlazando con las jugadoras de ataque. Pese a su juventud, ya ha tenido experiencia internacional con Argentina, lo que le aporta un punto de madurez competitiva poco habitual a su edad, y ha competido en un contexto exigente como la Liga F, aunque con minutos limitados en Tenerife. Defensivamente responde al perfil de lateral moderno: es rápida, intensa en el uno contra uno y con margen de crecimiento en aspectos tácticos y de colocación, algo lógico en una jugadora en formación. Para el DUX Logroño supone una cesión con valor inmediato y también de futuro, ya que puede ofrecer profundidad, energía y alternativas por la izquierda, al tiempo que gana continuidad y protagonismo en un contexto que puede favorecer su evolución.

    El debut de Milagros a las órdenes de Héctor Blanco en la decimoquinta fecha ante el Levante Unión Deportiva en Las Gaunas en lo que será un duelo clave por la salvación.

  • Oficial | Priscilla Chinchilla ya es del Atlético de Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad Yael

    ⬛️ La exjugadora del Pachuca desembarca en Alcalá de Henares procedente del Zenit y es una ariete veloz y muy voraz cara a puerta.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    El Club Atlético de Madrid ha anunciado, a través de un comunicado de prensa, que ha alcanzado un acuerdo en firme con Priscila Chinchilla para su incorporación a la primera plantilla.

    La operación era clave en el seno del actual subcampeón de la Copa de la Reina Iberdrola amén de la lesión de Gio Queiroz y la baja por sanción, tanto en Liga de Campeones como en el torneo del K.O. de Luany Da Silva, quien recibió una tarjeta roja en sendas competiciones.

    (Fuente: FIFA)

    El fichaje de la futbolista tica se ha producido en la segunda fecha del mercado invernal y va a unir a la exjugadora del Pachuca Femenil (2023-2024) con la entidad que preside Lola Romero hasta el próximo 30 de junio de 2027.

    La estrella natural de Pérez Zeledón, 11 de julio de 2021, brillaba hasta ahora en la Superliga Femenina de Rusia (Женская футбольная Суперлига ) con la elástica del Zenit de San Petesburgo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    La canterana del Suva Sports ha de ser descrita como una atacante muy móvil y asociativa que puede actuar tanto de extremo diestra como de enganche, sobresaliendo en el césped por juego vertical y capacidad anotadora.

    (Fuente: FIFA)

    La que fuese integrante de la primera plantilla del Liga Deportiva Alajuelense Femenil en 2017 puede presumir de ser internacional absoluta por Costa Rica y jugó el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023 ante España (3-0) en la fase de grupos.

    (Fuente: FIFA )

    Fue distinguida como jugadora más valiosa en los Juegos Deportivos Nacionales en 2017, la de Centroamérica tuvo un gran rendimiento en su etapa en la Scottish Women’s Premier League como estandarte del Glasgow City Football Club, llegando a firmar 33 tantos en suelo británico.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Priscila fue también campeona de la Uncaf en el año 2018 con la Selección de Costa Rica sub-20 en el certamen que tuvo lugar en Trinidad y Tobago.

    (Fuente: Getty imágenes )

    Tras pasar el reconocimiento médico en la unidad de Medicina Deportiva Vithas I Invictum, Chinchilla se ha puesto la ropa de entrenamiento del conjunto rojiblanco y ha visitado a sus nuevas compañeras en el gimnasio.

    El debut de Chinchilla a las órdenes de Víctor Martín Alba podría producirse en el último encuentro de la primera vuelta de la Liga F Moeve (Jornada 15) ante la Real Sociedad de Fútbol el próximo sábado, 10 de enero de 2025, a las 12:00 horario peninsular, en un encuentro que emitirá TEN TV.

    (Fuente: FIFA)

    El primer gran test de la joven de 24 años con el dos veces campeón de la Copa de la Reina (2016 y 2023) tendrá lugar en el Playoff de la UEFA Women’s Champions League frente al Manchester United que abre las puertas a los cuartos de final.

    (Fuente: Getty imágenes)

  • Reportaje | Elena Linari, defender para pertenecer

    (Fuente: UEFA)

    📌 Número especial de “El Partido de Manu” sobre la central del London City Lionesses.

    (Fuente: London City Lionesses)

    Hay futbolistas que construyen su carrera en un solo lugar, que echan raíces profundas y hacen de un escudo su casa para siempre. Y hay otras que entienden el fútbol como un viaje, como un proceso constante de adaptación, aprendizaje y crecimiento.

    Elena Linari pertenece, sin ninguna duda, a este segundo grupo. Su trayectoria no es la de una jugadora que buscó comodidad, sino la de una defensa que eligió exigencia, que se movió por Europa para perfeccionar su juego y que, en ese camino, terminó convirtiéndose en una de las zagueras más fiables y respetadas del fútbol continental.

    (Fuente: UEFA)

    Nacida en Fiesole, Italia, Linari comenzó a competir al máximo nivel cuando todavía era una adolescente. Con apenas 14 años, ya formaba parte del primer equipo del Firenze, un dato que no solo habla de talento precoz, sino también de una personalidad poco común para su edad. En una posición tan expuesta como la defensa, Elena aprendió muy pronto que el fútbol no perdona la duda, que cada decisión tiene consecuencias y que el carácter es tan importante como la técnica.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Durante cinco temporadas consecutivas (2008–2013), el Firenze fue su escuela. Allí creció, se equivocó, corrigió y entendió los fundamentos del juego defensivo. No era todavía la central dominante que luego conocería Europa, pero ya mostraba rasgos que definirían toda su carrera: lectura táctica, capacidad de anticipación y una serenidad impropia de su edad. Mientras otras jóvenes promesas buscaban minutos lejos del foco, Linari se curtía en la élite italiana desde muy pronto.

    El siguiente paso fue el Brescia, un club que en aquellos años representaba la ambición del fútbol femenino italiano.

    Entre 2013 y 2016, Elena encontró un entorno más competitivo, más exigente, donde el margen de error se reducía y la presión por ganar era constante. En Brescia empezó a consolidarse como una defensa de primer nivel, aprendiendo a sostener líneas altas, a corregir espacios grandes a su espalda y a asumir responsabilidades en partidos de peso.

    Ese crecimiento la llevó de forma natural a la Fiorentina, uno de los proyectos más sólidos y reconocidos del calcio femenino. Vestir la camiseta violeta no fue solo un salto deportivo, sino también simbólico: Linari ya no era una promesa, sino una futbolista hecha, preparada para competir en escenarios de máxima exigencia. En Florencia, entre 2016 y 2018, pulió su juego aéreo, ganó presencia física y se convirtió en una defensora más completa, capaz de iniciar jugada desde atrás y de liderar la línea defensiva.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Pero si hay un punto de inflexión en su carrera, ese llega en 2018, cuando Elena Linari cruza fronteras y aterriza en la Liga F española para vestir la camiseta del Atlético de Madrid. Su fichaje por el conjunto rojiblanco supuso un reconocimiento internacional a su rendimiento y, al mismo tiempo, un desafío enorme: adaptarse a una liga diferente, a un ritmo distinto y a una cultura futbolística donde la intensidad y la presión alta son señas de identidad.

    En el Atlético, Linari vivió dos temporadas (2018–2020) que marcaron profundamente su evolución. En un equipo acostumbrado a competir por títulos y a jugar partidos decisivos cada semana, la italiana aportó orden, jerarquía y fiabilidad. No era la defensa más mediática, pero sí una de las más constantes. Su juego se adaptó a un contexto donde el error se paga caro, y su figura creció dentro de un vestuario lleno de talento y ambición.

    España le enseñó a defender lejos del área, a convivir con partidos abiertos y a interpretar el juego desde una perspectiva más dinámica.

    Lo que Elena Linari no sabía entonces es que su etapa en el Atlético iba a marcarla más allá del fútbol. Porque el Atlético no fue solo un club para ella. Fue un lugar de pertenencia.

    Llegó a un vestuario competitivo, exigente, con una identidad muy marcada. Un equipo que no negocia el esfuerzo, que vive cada partido como una final y que tiene una relación emocional muy intensa con su afición. Linari encajó desde el primer día. No por el idioma, ni por la cultura, sino por los valores. El compromiso, la resiliencia, la idea de competir siempre.

    (Fuente: Getty imágenes)

    En el Atlético, Elena vivió el fútbol desde dentro. Entendió lo que significa representar a un club que se explica tanto desde la derrota como desde la victoria. Y se enamoró. Del escudo, del entorno, de la gente.

    Ese vínculo no fue impostado. Fue real. Tan real que incluso después de salir del club, la relación con el Atlético se mantuvo intacta. Este medio puede confirmar que Elena Linari mantiene una excelente relación con la directiva colchonera, especialmente con María Vargas y Lola Romero, figuras clave en el crecimiento del fútbol femenino rojiblanco. Una relación tan cercana que, cuando Elena ya no pertenecía al club, ambas viajaron a su Florencia natal para visitarla, un gesto poco habitual en el fútbol profesional y que habla del vínculo humano construido.

    Hay imágenes que definen carreras. Y una de ellas ocurrió el 17 de marzo de 2019, en el Metropolitano, en un partido ante el FC Barcelona que terminó con derrota por 0-2. Elena Linari no estaba sobre el césped. Estaba en el banquillo. Pero cuando sonó el himno del Atlético de Madrid, lo cantó. No por compromiso. No por protocolo. Lo cantó porque lo sentía.

    Ese gesto, aparentemente pequeño, explica mucho más que cualquier estadística. Explica pertenencia. Explica identidad. Explica amor por un club que fue casa.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Cuando llegó el momento de salir del Atlético, Elena tenía opciones para quedarse en España. Y no opciones menores.

    (Fuente: Getty imágenes)

    “El Partido de Manu” sabe que el Levante Unión Deportiva, entonces en plena lucha por entrar en Europa, le presentó una oferta muy potente, deportiva y económicamente. Un proyecto sólido, competitivo, que le permitía seguir en una liga que conocía y donde se sentía cómoda.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Y cuando su etapa en Madrid llegó a su fin, Linari volvió a demostrar que no temía al cambio. En 2020, dio el salto a la Division 1 Féminine francesa para incorporarse a los Girondins de Bordeaux, una liga conocida por su rigor táctico y su potencia física.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Su paso por el Girondins de Bordeaux fue, sin rodeos, una etapa fallida. No encontró estabilidad. No encontró continuidad. No encontró su lugar. El proyecto no respondió a las expectativas y el contexto no la ayudó. Fue un año duro, de dudas, de desconexión. Un recordatorio de que no todos los riesgos salen bien.

    Ese golpe la devolvió a Italia. Y la Roma fue su refugio y su renacimiento.

    Desde 2020 hasta 2025, Linari fue pilar absoluto del proyecto romano. Allí recuperó confianza, jerarquía y continuidad. Se convirtió en líder, en referencia, en una defensa total. Roma la reconcilió con el fútbol. Le devolvió el sentido.

    Paralelamente, su carrera con la Selección italiana fue creciendo. Linari ha sido una habitual en las convocatorias de Italia, participando en grandes torneos internacionales, aportando experiencia, orden y liderazgo. En la Azzurra ha sido una defensa de confianza, una futbolista de partidos grandes, capaz de sostener estructuras y de competir ante las mejores selecciones del mundo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Italia encontró en ella una central fiable, con experiencia internacional, capaz de transmitir calma en escenarios de máxima presión. Su recorrido por distintas ligas europeas enriqueció su perfil en la selección, aportando matices tácticos y competitivos que pocas jugadoras pueden ofrecer.

    (Fuente: UEFA)

    A los 30 años, Elena volvió a marcharse. Inglaterra. London City Lionesses. Otra vez el riesgo. Otra vez la exigencia. Otra vez el viaje.

    Elena Linari es una central de inteligencia superior. No vive del choque. Vive del tiempo. Anticipa, lee, corrige. Es una defensa que hace sencillo el juego de sus equipos. Posicionalmente impecable, fiable en área, segura en salida. Lidera desde el orden. No necesita alzar la voz para mandar.

    Elena Linari no es solo una futbolista europea con un gran palmarés. Es una historia de pertenencia, de errores, de amor por un club, de regreso a casa y de felicidad reencontrada. Una carrera que no se mide solo en títulos, sino en huellas.

    Y algunas huellas, como las suyas, no se borran nunca.

    El palmarés de Elena Linari es el reflejo de una carrera larga, coherente y profundamente europea, construida desde la constancia, la fiabilidad defensiva y la capacidad de competir en contextos muy distintos. No es un palmarés explosivo ni concentrado en un solo club, sino extendido en el tiempo y repartido entre Italia y España, lo que lo convierte en uno de los más completos de una defensora italiana de su generación.

    Todo comienza muy pronto, casi de forma prematura, cuando Elena Linari asciende al primer equipo del Firenze siendo prácticamente una adolescente. Con el club toscano logra en la temporada 2009-2010 el título de la Serie A2, equivalente a la segunda división italiana, un campeonato que supone el ascenso y que marca su primer éxito colectivo. Aquel logro tiene un valor especial porque llega en la etapa formativa, cuando todavía estaba construyendo su identidad futbolística y aprendiendo a competir contra jugadoras con mucha más experiencia.

    Su verdadero salto al fútbol de élite llega con el Brescia, uno de los grandes dominadores del fútbol femenino italiano en la década de 2010. Allí, Linari entra de lleno en una dinámica ganadora. Con el conjunto lombardo conquista dos Scudetti de Serie A, en las temporadas 2013-2014 y 2015-2016, participando en un equipo que marcó época por su solidez, regularidad y mentalidad competitiva. A esos títulos de liga se suma la Coppa Italia 2015-2016, completando un doblete nacional que consolida al Brescia como referencia absoluta del calcio femenino. Además, Linari añade a su palmarés dos Supercopas de Italia, las correspondientes a 2014 y 2015, trofeos que enfrentan a los campeones de liga y copa y que confirman la hegemonía del club en esos años.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Tras su etapa en Brescia, Elena Linari continúa ampliando su palmarés con la Fiorentina, club con el que vive una de las temporadas más brillantes de su carrera. En la campaña 2016-2017, la defensa italiana se proclama campeona de la Serie A, logrando un Scudetto histórico para el conjunto viola. Ese mismo año, y también en la temporada siguiente, suma dos Copas de Italia consecutivas (2016-2017 y 2017-2018), demostrando una continuidad competitiva muy poco habitual. A estos éxitos se añade la Supercoppa Italiana 2017-2018, cerrando una etapa en Florencia marcada por los títulos y por su consolidación definitiva como una de las mejores centrales del país.

    El siguiente gran hito en su palmarés llega fuera de Italia, con su fichaje por el Atlético de Madrid. En la temporada 2018-2019, Elena Linari se convierte en campeona de la Primera División española, levantando la Liga F con el conjunto rojiblanco. Ese título no solo tiene valor deportivo, sino también simbólico: la convierte en una de las pocas futbolistas italianas en ganar una liga extranjera de primer nivel y la integra en una etapa dorada del Atlético de Madrid Femenino. Aunque su paso por España fue breve, ese campeonato figura como uno de los más significativos de su carrera por el contexto, la exigencia y el peso histórico del club.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Después de un paréntesis poco fructífero en Francia, su palmarés vuelve a crecer de forma notable con la AS Roma, club en el que vive uno de los ciclos más exitosos y estables de su trayectoria. Con el conjunto capitalino, Elena Linari conquista dos Scudetti consecutivos, en las temporadas 2022-2023 y 2023-2024, siendo parte fundamental de la zaga de un equipo que se consolida como el nuevo gran dominador del fútbol femenino italiano. A estos títulos de liga se suman dos Copas de Italia, las de 2020-2021 y 2023-2024, trofeos que refuerzan el dominio nacional de la Roma durante ese periodo. Además, Linari añade a su palmarés al menos una Supercoppa Italiana con la camiseta romanista, completando un ciclo de éxitos que la sitúa como una de las futbolistas más laureadas de la historia reciente del club.

    (Fuente: Getty imágenes)

    En el cómputo global de su carrera a nivel de clubes, Elena Linari acumula múltiples títulos de liga en Italia, repartidos entre Brescia, Fiorentina y Roma, además de una liga española con el Atlético de Madrid, varias Copas de Italia y un número significativo de Supercopas italianas, lo que la convierte en una de las defensas con mayor palmarés del fútbol italiano moderno.

    (Fuente: Getty imágenes)

    A nivel internacional, aunque la Selección Italiana no suma títulos oficiales de campeonatos, la trayectoria de Linari con la Azzurra forma parte inseparable de su palmarés competitivo. Ha representado a Italia en dos Copas del Mundo (2019 y 2023), siendo especialmente recordada la actuación del equipo en el Mundial de Francia 2019, donde Italia alcanzó los cuartos de final y recuperó prestigio internacional. También ha disputado varias Eurocopas, entre ellas las ediciones de 2017 y 2022, consolidándose como una habitual en las grandes citas continentales. Con más de un centenar de internacionalidades, su longevidad y regularidad con la selección refuerzan el valor de una carrera marcada no solo por los títulos, sino por la permanencia en la élite.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Así, el palmarés de Elena Linari no se resume únicamente en trofeos levantados, sino en una década y media compitiendo al máximo nivel, ganando en distintos países, adaptándose a diferentes culturas futbolísticas y dejando huella en cada club por el que pasó. Un palmarés construido desde atrás, como su juego: sólido, constante y profundamente fiable.

    (Fuente: UEFA!
  • Oficial | Yerai Martín ya es del Tenerife

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    🟧 El nuevo entrenador blanquiazul fue presentado este viernes en la sala de prensa del Heliodoro Rodríguez López junto al vicepresidente del CD Tenerife Femenino y el director deportivo de la entidad.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa abrió oficialmente una nueva etapa este viernes 2 de enero con la presentación de Yerai Martín como nuevo entrenador del primer equipo, un acto que simboliza no solo un relevo en el banquillo, sino también una reafirmación del proyecto deportivo de una de las entidades más consolidadas y respetadas del fútbol femenino español. La comparecencia tuvo lugar en la sala de prensa del Estadio Heliodoro Rodríguez López, escenario emblemático del fútbol tinerfeño y espacio elegido para escenificar el inicio de un nuevo ciclo en un momento clave de la temporada.

    El nuevo técnico blanquiazul compareció ante los medios de comunicación acompañado por Julio Luis Pérez, vicepresidente del CD Tenerife Femenino, y por Jordi Torres, director deportivo de la entidad, en lo que supuso su primera intervención pública como máximo responsable del banquillo del Costa Adeje Tenerife Egatesa. La imagen conjunta de los tres representantes del club simbolizó la unidad institucional, la confianza en el nuevo cuerpo técnico y la ambición de seguir consolidando un proyecto que, temporada tras temporada, ha logrado asentarse en la élite del fútbol femenino nacional.

    La presentación se produjo en un contexto especialmente significativo: el inicio del segundo plazo de inscripción de jugadoras de la Liga F Moeve, la apertura del año natural 2026 y la entrada en la fase decisiva de la temporada, con el equipo situado en una meritoria quinta posición en la clasificación. Un escenario que refuerza la idea de continuidad, estabilidad y crecimiento, pilares sobre los que el club ha construido su identidad en los últimos años.

    El acto comenzó con la intervención de Julio Luis Pérez, vicepresidente del CD Tenerife Femenino, quien tomó la palabra para dar la bienvenida oficial al nuevo entrenador y trasladar el respaldo institucional del club. En un discurso cercano y cargado de simbolismo, el dirigente quiso comenzar felicitando el año a los presentes y subrayando la importancia del momento que vivía la entidad. Pérez destacó la confianza plena del club en Yerai Martín y puso en valor tanto su perfil profesional como su compromiso con el proyecto blanquiazul.

    “Presentamos a Yerai Martín como nuevo entrenador del primer equipo. Estamos seguros de que va a defender estos colores con su alma, tenemos muchas esperanzas puestas en él y aprovechamos para desearle mucha suerte en esta nueva etapa que comienza”, señaló el vicepresidente, dejando claro que la elección del técnico responde a una decisión meditada, alineada con los valores y la filosofía deportiva del Costa Adeje Tenerife.

    Sus palabras sirvieron para marcar el tono del acto: un mensaje de confianza, ilusión y responsabilidad compartida, en el que el club asume el reto de seguir creciendo sin renunciar a su identidad. La intervención de Julio Luis Pérez también evidenció el peso que el fútbol femenino ha adquirido dentro de la estructura del CD Tenerife, consolidándose como un pilar estratégico de la entidad y como un referente dentro de la Liga F.

    A continuación tomó la palabra Jordi Torres, director deportivo blanquiazul, quien quiso contextualizar la llegada de Yerai Martín desde una perspectiva más técnica y profesional. Torres destacó el conocimiento mutuo entre ambos, fruto de su etapa compartida en la SD Eibar, un aspecto que considera clave para facilitar la adaptación del nuevo entrenador y acelerar los procesos de trabajo.

    “Te damos la bienvenida a tu nueva casa, a tu nuevo club. Volvemos a tener la oportunidad de trabajar juntos, en un club muy grande, que cuenta con una gran repercusión mediática y con un reto deportivo muy ambicioso”, afirmó el director deportivo, subrayando tanto la dimensión del Costa Adeje Tenerife como la exigencia inherente al cargo que asume Yerai Martín.

    Las palabras de Jordi Torres reflejaron la confianza deportiva del club en el nuevo técnico y su convencimiento de que su perfil encaja con las necesidades actuales del equipo. La referencia a la repercusión mediática y al reto ambicioso del proyecto no fue casual: el Costa Adeje Tenerife ha logrado consolidarse como un club competitivo, reconocido por su seriedad, su estabilidad y su capacidad para competir de tú a tú con los grandes de la Liga F.

    Tras las intervenciones institucionales, llegó el turno de Yerai Martín, protagonista indiscutible del acto y voz encargada de poner palabras a la ilusión que rodea su llegada al banquillo blanquiazul. Desde el primer momento, el técnico se mostró emocionado, consciente de la importancia del paso que da en su carrera y del significado que tiene asumir la dirección de un equipo de la máxima categoría del fútbol femenino español.

    “Es un día muy bonito y especial para mí. Creo que estoy ante el reto más importante de mi carrera hasta el momento”, comenzó Yerai Martín, en una declaración que resume la dimensión personal y profesional del desafío que afronta. “Es un orgullo poder estar sentado aquí y ser presentado como entrenador del Costa Adeje Tenerife”, añadió, destacando el valor simbólico del acto y el respeto que siente por la entidad.

    El nuevo entrenador quiso poner el foco, desde el primer instante, en las verdaderas protagonistas del proyecto: las jugadoras. “Estoy deseando que llegue el entrenamiento de esta tarde para poder conocer a las jugadoras, que es lo más importante”, señaló, dejando claro que su prioridad inmediata es integrarse en el vestuario, entender la dinámica del grupo y comenzar a construir una relación basada en la confianza y el trabajo diario.

    En una de las frases más destacadas de su intervención, Yerai Martín resumió su estado de ánimo y su hoja de ruta inicial: “Vengo con mucha motivación, ambición y con ganas de ponernos en marcha para empezar el año de la mejor manera posible”. Una declaración que conecta directamente con el momento competitivo del equipo y con la exigencia de una segunda mitad de temporada en la que cada punto será determinante.

    El técnico también dedicó parte de su comparecencia a analizar la imagen que proyecta el Costa Adeje Tenerife desde fuera, una percepción que, según reconoció, ha influido positivamente en su decisión de aceptar el cargo. “El Costa Adeje Tenerife se ve desde fuera como un equipo muy competitivo, ambicioso y al que es muy difícil hacer daño y ganar”, explicó, poniendo en valor la identidad defensiva y el carácter competitivo que han caracterizado al conjunto tinerfeño en las últimas temporadas.

    Yerai Martín destacó además el crecimiento sostenido del club y la fortaleza que supone jugar en la isla. “Es un club que estas últimas temporadas no ha dejado de crecer. Cuando lo ves desde lejos sabes lo complicado que es jugar en la isla y también recibirlo como visitante”, afirmó, subrayando el factor territorial y el peso del contexto como elementos diferenciales del proyecto.

    En esa misma línea, el nuevo entrenador explicó que la idea futbolística que se venía desarrollando en el Costa Adeje Tenerife encaja con su propia visión del juego. “A partir de ahí, la idea que se estaba llevando a cabo encaja mucho con las mías”, señaló, una frase que refuerza la idea de continuidad más que de ruptura, y que tranquiliza tanto al vestuario como a la afición respecto al rumbo deportivo del equipo.

    Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue su análisis de la situación clasificatoria del conjunto blanquiazul. Yerai Martín fue claro al respecto: “Es una situación en la que llego a un equipo que está en quinta posición, con lo cual de manera natural le daremos continuidad al trabajo de las jugadoras, que está siendo muy bueno”. Un reconocimiento explícito al rendimiento del grupo y una muestra de respeto hacia el trabajo previo realizado.

    El técnico subrayó que no es habitual que se produzca un cambio en el banquillo cuando el equipo atraviesa una buena situación deportiva. “Pocas veces se da un cambio en una situación buena de un equipo”, reflexionó, añadiendo que el momento elegido puede ser positivo para introducir matices y preparar con calma el siguiente tramo de la competición. “Creo que es una buena fecha, ya que tenemos algo de tiempo para preparar el siguiente partido”, concluyó.

    El acto de presentación sirvió así para escenificar el inicio de una nueva etapa en el Costa Adeje Tenerife Egatesa, marcada por la ilusión, la ambición y la responsabilidad compartida entre club, cuerpo técnico y plantilla. La imagen de Yerai Martín al frente del proyecto simboliza la apuesta del club por un perfil que combina conocimiento del fútbol femenino, capacidad de liderazgo y una visión alineada con los valores de la entidad.

    Tras su presentación oficial ante los medios, el nuevo entrenador se incorporó de inmediato al trabajo con la plantilla, dirigiendo su primera sesión de entrenamiento en la tarde de este viernes en las instalaciones de El Mundialito, un gesto que refuerza su mensaje de implicación total desde el primer día. Sin tiempo para ceremonias prolongadas, Yerai Martín inicia así su andadura en el banquillo blanquiazul con la mirada puesta en el césped, en el día a día y en la construcción de un equipo competitivo para la segunda mitad de la temporada.

    La llegada de Yerai Martín se produce, además, en un contexto de máxima exigencia en la Liga F Moeve, una competición cada vez más igualada, profesionalizada y mediática, en la que cada detalle marca la diferencia. El Costa Adeje Tenerife afronta los próximos meses con el objetivo de consolidar su posición en la zona alta de la clasificación y seguir creciendo como proyecto deportivo e institucional.

    Con esta presentación, el club no solo anuncia un cambio en el banquillo, sino que reafirma su compromiso con un modelo basado en la estabilidad, el trabajo y la ambición. Yerai Martín asume el reto consciente de la responsabilidad que conlleva dirigir a un equipo con identidad propia, con una afición fiel y con un lugar consolidado en la élite del fútbol femenino español. La nueva etapa ya está en marcha, y el Costa Adeje Tenerife Egatesa inicia el año 2026 con un mensaje claro: seguir compitiendo, seguir creciendo y seguir creyendo en su proyecto.

  • Oficial | Queda abierto el mercado invernal

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Los clubes de Liga F Moeve pondrán incorporar o dar de baja a sus jugadoras desde el viernes 2 de enero hasta el viernes 30 de enero de 2026. Es el segundo plazo de inscripción de futbolistas tras la pasada ventana de verano. Yerai Martín ya se ha convertido en el nuevo entrenador del Costa Adeje Tenerife.

    Desde este viernes 2 de enero de 2026, la Liga F Moeve entra oficialmente en uno de los momentos más estratégicos y determinantes de toda la temporada: la apertura del segundo plazo de inscripción de jugadoras, una ventana clave que permitirá a los dieciséis clubes de la máxima categoría del fútbol femenino español ajustar, reforzar, redefinir y, en muchos casos, reinventar sus plantillas con el objetivo de afrontar con mayores garantías la segunda mitad del curso 2025-2026.

    Se trata de un periodo que, más allá de los movimientos puramente deportivos, suele marcar giros narrativos en la competición, altera dinámicas internas, reconfigura proyectos a medio plazo y, en no pocas ocasiones, decide el destino final de los equipos tanto en la lucha por el título, como en la pelea por Europa o en la siempre tensa batalla por la permanencia. Este segundo plazo de inscripción se prolongará hasta el viernes 30 de enero de 2026, estableciendo así un margen de casi cuatro semanas en el que la actividad en despachos, direcciones deportivas y oficinas de comunicación será tan intensa como la que se vive sobre el césped cada fin de semana.

    El reglamento de la Liga F Moeve establece con claridad que solo existen dos ventanas oficiales de inscripción y baja de jugadoras a lo largo de la temporada. La primera tuvo lugar durante el verano, del 1 de julio al 19 de septiembre, un periodo tradicionalmente más largo y en el que se construyen las bases de los proyectos deportivos. La segunda, la que ahora se abre en enero, es más breve, pero no por ello menos trascendente. Al contrario: es una ventana quirúrgica, de corrección, de reacción inmediata ante los resultados obtenidos durante la primera vuelta.

    Durante este plazo invernal, los clubes pueden inscribir nuevas futbolistas, ya sea procedentes de otros equipos de la propia Liga F, de ligas extranjeras o del mercado de jugadoras sin contrato. Del mismo modo, también está permitido dar de baja a futbolistas mediante cesiones, traspasos definitivos o rescisión de contrato, siempre respetando la normativa laboral y federativa vigente. Además, este periodo suele aprovecharse para anunciar renovaciones contractuales, movimientos que, aunque no alteran la inscripción, sí envían mensajes claros de estabilidad, confianza y proyecto a medio y largo plazo.

    Históricamente, el mercado de invierno en el fútbol femenino español ha tenido un impacto progresivo. En los primeros años de profesionalización, los movimientos eran escasos y muy condicionados por presupuestos limitados. Sin embargo, con la consolidación de la Liga F, el aumento de la inversión, la mejora de las estructuras deportivas y el crecimiento del interés mediático e institucional, el mercado de enero ha ganado peso específico.

    Cada temporada se observa una mayor planificación estratégica en esta ventana: clubes que refuerzan posiciones clave tras detectar carencias, equipos que reaccionan ante lesiones de larga duración, proyectos que cambian de rumbo tras una primera vuelta decepcionante y, también, entidades que aprovechan para adelantar operaciones de futuro, incorporando talento joven o futbolistas que finalizan contrato en verano y que pueden llegar en condiciones ventajosas.

    Los refuerzos invernales suelen responder a necesidades muy concretas. A diferencia del verano, donde se construye un bloque amplio, en enero se buscan perfiles específicos: una central que aporte liderazgo, una mediocentro que equilibre el juego, una delantera que mejore cifras goleadoras o una portera que cubra una baja inesperada.

    En muchos casos, estas incorporaciones llegan en forma de cesiones, una fórmula cada vez más habitual que permite a los clubes ajustar presupuestos y ofrecer minutos a jugadoras que no están teniendo protagonismo en otros proyectos. También se producen traspasos definitivos y fichajes de jugadoras libres, especialmente internacionales que rescinden contratos en ligas extranjeras.

    El mercado de invierno también es un momento delicado para las futbolistas que no han contado con minutos durante la primera mitad de la temporada. Las direcciones deportivas, en coordinación con los cuerpos técnicos, evalúan el rendimiento, la adaptación y el encaje táctico de cada jugadora. Cuando se considera que no se están cumpliendo las expectativas, se abre la puerta a salidas consensuadas.

    Estas bajas pueden producirse mediante cesiones, buscando que la futbolista gane continuidad en otro entorno; traspasos, cuando existe interés firme de otro club; o rescisiones de contrato, una vía más traumática, pero que en ocasiones resulta inevitable para ambas partes.

    Aunque no siempre reciben el mismo foco mediático que los fichajes, las renovaciones contractuales son uno de los elementos más importantes de este periodo. Anunciar la continuidad de jugadoras clave refuerza el mensaje de estabilidad y proyecto, protege activos deportivos y envía una señal clara tanto al vestuario como al entorno de la competición.

    este inicio de mercado lo ha protagonizado el Costa Adeje Tenerife, que ha aprovechado la apertura del segundo plazo de inscripción para anunciar oficialmente a su nuevo entrenador, Yerai Martín. Aunque el cambio en el banquillo no está directamente vinculado a la inscripción de jugadoras, sí marca un punto de inflexión en el proyecto deportivo del club canario.

    La llegada de Yerai Martín responde a la necesidad de redefinir el rumbo del equipo tras una primera parte de la temporada marcada por la irregularidad. El Costa Adeje Tenerife es históricamente un club reconocido por su estabilidad, su identidad competitiva y su capacidad para maximizar recursos, por lo que este movimiento supone una apuesta clara por reimpulsar el rendimiento colectivo y sacar mayor partido a una plantilla que cuenta con talento contrastado.

    El nuevo técnico afronta ahora un doble desafío: por un lado, adaptarse rápidamente al vestuario y a la dinámica competitiva de la Liga F; por otro, trabajar de la mano con la dirección deportiva para evaluar posibles refuerzos o ajustes en la plantilla durante este mercado de enero.

    de los clubes que ha comenzado a mover ficha es la Real Sociedad, que ha comunicado dos salidas en el inicio de este segundo plazo de inscripción. Aunque las bajas forman parte natural del mercado, su anuncio siempre genera lecturas deportivas y estratégicas.

    En el caso del conjunto txuri-urdin, estas salidas pueden interpretarse como una reorganización interna tras una primera vuelta exigente, en la que el equipo ha alternado buenas actuaciones con momentos de menor regularidad. Las bajas liberan espacio salarial y deportivo, permitiendo al club valorar nuevas incorporaciones o apostar por jugadoras jóvenes de su cantera, una de las más prolíficas del fútbol femenino español.

    Para comprender la importancia de este segundo plazo de inscripción, es necesario recordar el papel que desempeñó el primer mercado de la temporada, celebrado entre el 1 de julio y el 19 de septiembre. Durante ese periodo estival, los clubes de la Liga F Moeve construyeron las bases de sus proyectos, apostaron por fichajes estratégicos y renovaron a buena parte de sus jugadoras clave.

    Ese mercado de verano es, por volumen y duración, el más relevante del año. Sin embargo, no siempre permite anticipar todos los escenarios posibles: lesiones inesperadas, adaptaciones más lentas de lo previsto, cambios en la dinámica competitiva o incluso variaciones en los objetivos deportivos obligan a muchos clubes a corregir el rumbo en enero.

    El hecho de que estas sean las dos únicas ventanas oficiales de inscripción y baja de jugadoras obliga a los clubes a una planificación extremadamente cuidadosa. No hay margen para improvisaciones fuera de estos plazos, lo que convierte cada decisión en un movimiento de alto impacto.

    Las direcciones deportivas trabajan durante meses en escenarios hipotéticos: qué hacer si una jugadora clave se lesiona, cómo reaccionar si el equipo no alcanza los objetivos previstos, qué oportunidades de mercado pueden surgir en enero o cómo blindar a las futbolistas más determinantes frente al interés de otros clubes.

    Más allá de la dimensión deportiva e institucional, el mercado de invierno tiene un fuerte componente humano. Para muchas futbolistas, este periodo supone enfrentarse a decisiones complejas: aceptar una cesión para tener más minutos, cambiar de ciudad o incluso de país, o luchar por revertir su situación en el club actual.

    Los cuerpos técnicos y los departamentos de comunicación desempeñan un papel fundamental en la gestión de estas situaciones, buscando que los movimientos se realicen con respeto, transparencia y sensibilidad hacia las jugadoras.

    En una liga cada vez más profesionalizada y mediática, el mercado de fichajes no es solo una cuestión deportiva, sino también comunicativa. Los anuncios de incorporaciones, salidas, renovaciones o cambios en el banquillo forman parte del relato de la temporada y contribuyen a fortalecer la identidad de los clubes.

    Las entidades cuidan cada vez más la forma en la que comunican estos movimientos, conscientes de su impacto en la afición, en los patrocinadores y en la percepción externa del proyecto.

    Desde este 2 de enero hasta el 30 de enero de 2026, la Liga F Moeve vivirá semanas de intensa actividad fuera del césped, con negociaciones discretas, anuncios oficiales y movimientos que, en muchos casos, marcarán el devenir de la temporada.

    El Costa Adeje Tenerife ya ha dado el primer paso con la llegada de Yerai Martín al banquillo; la Real Sociedad ha iniciado su reestructuración con dos salidas; y el resto de clubes observan, analizan y preparan sus movimientos en un tablero donde cada decisión cuenta.

    Este segundo plazo de inscripción no es solo una ventana administrativa: es un punto de inflexión, un espacio para corregir errores, reforzar virtudes y redefinir ambiciones. Cuando el mercado cierre el próximo viernes 30 de enero, los dieciséis equipos de la Liga F Moeve quedarán configurados de forma definitiva para afrontar la segunda mitad del campeonato, conscientes de que ya no habrá margen para cambios y de que cada partido será un paso más hacia el desenlace final de la temporada 2025-2026.

  • Oficial | Violeta Quiles deja de ser donostiarra

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟧 ¡Se marcha! La exjugadora del Betis pone fin a su etapa en San Sebastián.

    La Real Sociedad de Fútbol, finalista de la Supercopa de España en 2024 ha anunciado oficialmente que ha alcanzado un acuerdo en firme con Violeta Quiles (Cartagena, 10 de diciembre de 1999) para finalizar su relación contractual.

    La operación es la segunda que efectúa el conjunto guipuzcoano tras el fin de la cesión de Edna Imade por parte del Bayern de Múnich y convierte a la exjugadora del Alhama ElPozo en agente libre.

    La lateral izquierdo tenía contrato con la entidad que preside Joakin Aperribay hasta el próximo 30 de junio de 2026 con seis meses de antelación.

    La murciana no ha tenido un paso sencillo por Zubieta. El curso pasado empezó jugando, pero una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha durante un entrenamiento en febrero le ha mantenido fuera de los terrenos de juego hasta la fecha.

    La futbolista llegó a la Real Sociedad la pasada temporada y, tras un buen inicio liguero, sufrió una de las situaciones más difíciles para cualquier deportista, al lesionarse el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.
    Desde ese momento, Violeta afrontó un exigente proceso de recuperación, que completó con esfuerzo, constancia y profesionalidad.

    Tras su regreso y una vez finalizada esta etapa, ambas partes han acordado de manera amistosa poner fin a su unión.

    La exjugadora del Real Betis Féminas ha participado en un total de 66 encuentros oficiales en la Liga F Moeve, llegando a acumular 4.4775 minutos en la élite y agota deberá buscar nuevos retos en su carrera deportiva lejos del País Vasco.

  • Oficial | La Liga F Moeve fuerza su compromiso con las futbolistas con la entrega de botas recogida en el Convenio Colectivo

    🟧 Un total de 34 jugadoras de 9 clubes se han sumado a esta acción que simboliza el avance en la mejora de las condiciones laborales y refuerza un modelo de fútbol femenino más justo, profesional y con respaldo real.

    La Liga F Moeve (Primera División Femenina) ha anunciado oficialmente que ha alcanzado un acuerdo en firme para firma del Convenio Colectivo con FutPro, Futbolistas ON y CCOO se traduce en una medida concreta para garantizar que todas las futbolistas cuenten con los recursos necesarios para ejercer su profesión.

    La patronal que rige Beatriz Álvarez Mesa continúa avanzando en la mejora de las condiciones laborales y profesionales de las futbolistas a través de las medidas recogidas en el II Convenio Colectivo, firmado junto a los sindicatos FUTPRO, Futbolistas ON y CCOO, con la entrega de botas a aquellas jugadoras que no disponen de una relación contractual con un patrocinador deportivo.

    Esta iniciativa materializada por Liga F supone un compromiso firme y real en la protección y profesionalización de las jugadoras de la competición y tiene como objetivo asegurar que todas ellas cuenten con el material deportivo necesario para desarrollar su actividad en las mejores condiciones, independientemente de su situación contractual con marcas deportivas, poniendo en valor el trabajo conjunto realizado y recordando que cada paso que dan sobre el terreno de juego se apoya en un marco que vela por sus derechos y por la dignidad de su profesión.
    Las botas entregadas a 34 jugadoras, pertenecientes a 9 clubes: SD Eibar, RCD Espanyol, Alhama ElPozo, FC Badalona Women, Deportivo Abanca, Sevilla FC, DUX Logroño, Athletic Club y Costa Adeje Tenerife, representan un avance tangible en los derechos recogidos en el Convenio Colectivo, fruto del diálogo y el consenso entre las partes, y reflejan la convicción compartida de que el talento, el esfuerzo y la dedicación de las futbolistas merecen un respaldo efectivo y permanente. Un acuerdo que no solo protege sus carreras, sino que sienta las bases de un entorno más equitativo y seguro para el presente y el futuro del fútbol femenino.
    Beatriz Álvarez, presidenta de Liga F, destacó que “con iniciativas tangibles como esta, Liga F reafirma la importancia del diálogo social y del Convenio Colectivo como herramienta clave para seguir construyendo un entorno profesional sólido y estable para el fútbol femenino hacia la igualdad, el bienestar y la profesionalización de una competición cada vez más justa y sostenible, en la que se protegen los derechos de las futbolistas y se atienden sus necesidades básicas para el alto rendimiento”.
    “Las jugadoras son el centro del proyecto y saben que no caminan solas y que detrás de cada paso sobre el terreno de juego existe un colectivo que cree en ellas, las respalda y trabaja cada día para garantizar su desarrollo profesional”, concluyó.

    Vídeo |

    https://youtu.be/F7bDh6cGU7o?si=HHFqQjtW9QUUXH-U

  • Reportaje | Mapi León, el fútbol como territorio, la zurda como guante

    (Fuente: RFEF)

    ⬛️ Hay futbolistas que juegan partidos.Hay futbolistas que construyen épocas.Y hay futbolistas que, sin pedir permiso, dibujan mapas.

    El parón invernal, a consecuencia de la Navidad, de la Primera División Femenina (LPFF) no ha venido mal para los periodistas, ya que los artistas de la pluma y el papiro hemos tenido la oportunidad de sacar a relucir historias que el frenesí de la competición no permitía y hemos tenido la oportunidad de revivir las carreras de Marta Corredera, Amanda Sampedro, Ludmila Da Silva o Anita Marcos, por citar algunos ejemplos de lo que ofertamos en “El Partido de Manu”.

    En el último capítulo de este 2025 viajamos a Cataluña para mirar de frente a María León Cebrián, estrella del Barcelona y de la Selección Española de Fútbol, con la que está de vuelta.

    María Pilar León Cebrián —Mapi para el fútbol, Pilar para la familia, referente para toda una generación— no solo ha sido una defensa central determinante en el mejor equipo del mundo. Ha sido una idea, una forma de entender el juego, una zurda que convirtió la salida de balón en discurso político, estético y emocional.
    Desde Zaragoza hasta Europa, desde la timidez del Prainsa hasta la contundencia del Camp Nou, desde el silencio del vestuario hasta el ruido de los debates sociales, Mapi León es una de las grandes narradoras del fútbol femenino contemporáneo.

    Este texto no es una biografía.
    Es un viaje.
    Es una despedida a 2025.
    Y es una promesa de lo que viene.

    Zaragoza no se presume: se resiste.
    Y Mapi León es exactamente eso.

    Nacida el 13 de junio de 1995, hija de Javier y Pilar, hermana pequeña, observadora, dibujante antes que futbolista, Mapi creció entre balones compartidos con su hermano y cuadernos llenos de líneas. Antes del fútbol, el voleibol. Antes del césped, el parquet del fútbol sala. Antes del foco, la intuición.

    Prainsa Zaragoza, hoy Zaragoza CFF, fue su primera casa. Allí se formó, allí creció y allí debutó en Primera División con solo 16 años, precisamente ante el FC Barcelona, como si el guion ya estuviera escrito con una ironía que solo el tiempo sabría leer. Aquel debut no fue una anécdota: fue una advertencia. Mapi no era una promesa ornamental. Era una futbolista competitiva, feroz, inconformista, capaz de jugar en banda, de atacar, de correr, de chocar y de sostener partidos enteros desde una energía que desbordaba edad y contexto.

    Tras cuatro temporadas en Zaragoza, el Espanyol fue el siguiente paso. Un año bastó para confirmar lo evidente: aquella zurda tenía algo diferente. No solo jugaba bien; entendía el juego. Llegaron las convocatorias con la selección, el interés de los grandes clubes y la sensación de que el fútbol femenino español empezaba, lentamente, a reconocer el talento sin pedir disculpas.

    El Atlético de Madrid apareció en 2014 y con él, la transformación definitiva. Hasta entonces, Mapi había sido extremo. Vertical, agresiva, ofensiva. Fue en el club rojiblanco donde un entrenador tomó una decisión que cambiaría su carrera y, con el tiempo, el propio concepto de defensa central en España: retrasarla. Colocarla en el eje. Convertir su lectura del juego, su velocidad y su carácter en cimiento. Desde ese momento, Mapi León no abandonó nunca más el centro de la defensa.

    En el Atlético ganó una Liga y una Copa de la Reina, pero sobre todo ganó identidad. Fue allí donde recibió la primera llamada de la selección absoluta y donde empezó a entender que su fútbol no era solo talento: era liderazgo. Cuando en 2017 el FC Barcelona decidió pagar 50.000 euros por su fichaje, no solo se rompió un techo simbólico —el del primer traspaso pagado por una futbolista española—, se inauguró una nueva era. El fútbol femenino español empezaba a profesionalizarse y Mapi León estaba en el centro del cambio.

    (Fuente: UEFA)

    Llegó al Barça en pleno proceso de construcción. No al equipo hegemónico que hoy parece inevitable, sino a un proyecto que todavía se estaba buscando. En su primera temporada ganó la Copa de la Reina, participó en 29 partidos de liga y marcó dos goles. Fue clave. En la segunda, ya con Lluís Cortés, se consolidó como indiscutible, renovó hasta 2022 y formó parte del equipo que alcanzó la primera final de Champions de la historia del club y del fútbol femenino español. La derrota ante el Olympique de Lyon no fue un final, fue un aprendizaje colectivo.

    A partir de ahí, la historia se acelera. Supercopas, Ligas, Copas, récords, estadios llenos, clásicos históricos, un Johan Cruyff convertido en santuario, un Camp Nou que por fin abrió sus puertas al equipo femenino, una Champions conquistada en Gotemburgo con un 4-0 al Chelsea que todavía resuena como una declaración de poder. Tripletes, hegemonía, once ideales, reconocimientos UEFA, premios The Best. Mapi León levantó tres Ligas de Campeones (2021, 2023, 2024) y se consolidó como una de las mejores centrales del mundo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Pero reducir su trayectoria a títulos sería traicionar la esencia de su figura. Porque Mapi León nunca fue solo fútbol. Fue voz. Fue cuerpo político. En 2018 hizo pública su orientación sexual y se convirtió en una referencia contra la homofobia en el deporte. Fue pregonera del Orgullo de Madrid, fue reconocida entre las personas más influyentes contra la homofobia en España y asumió un papel que muchas veces incomoda más que celebrar goles: el de existir sin pedir perdón.

    Su activismo no fue accesorio. Fue coherente con su forma de jugar. Defender también era proteger la dignidad, la intimidad, el derecho a ser. Por eso, cuando en febrero de 2025 un gesto en un derbi ante el Espanyol se viralizó y derivó en una polémica nacional, la figura de Mapi volvió a situarse en el centro del debate. Comunicados cruzados, interpretaciones enfrentadas, ruido. Ella respondió defendiendo su versión, su integridad y su derecho a no ser juzgada por una narrativa simplificada. El episodio evidenció algo más profundo: el fútbol femenino ya no era invisible. Ahora también era escrutado, amplificado, politizado. Como todo lo que importa.

    (Fuente: Getty imágenes)

    En la selección española, Mapi fue internacional desde 2016, campeona de la Copa Algarve, titular en el Mundial de Francia 2019, pareja de Irene Paredes, referencia defensiva. También formó parte del grupo de jugadoras que en 2022 dijeron basta y renunciaron mientras no se produjeran cambios estructurales. Otro acto de defensa. Otra línea trazada en el suelo.

    (Fuente: FIFA)

    En lo futbolístico, su perfil es el de una central zurda moderna, dominante en el anticipo, rápida al corte, valiente en la salida de balón, capaz de incorporarse al ataque, de romper líneas y de asumir riesgos. Pero hay algo más: Mapi juega como piensa. No se esconde. No especula. No se diluye. Cada acción suya tiene intención.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Palmarés |

    Mapi León ha conquistado hasta la fecha:
    – 3 Ligas de Campeones (2021, 2023, 2024)
    – 3 Ligas (1 con Atlético de Madrid, 2 con FC Barcelona)
    – 4 Copas de la Reina
    – 1 Supercopa de España
    – Premio The Best: once ideal 2023
    – Once ideal UEFA 2020 y 2021

    (Fuente: Getty imágenes)

    Pero su mayor título no cabe en una vitrina. Es haber sido parte imprescindible de la generación que cambió el fútbol femenino español para siempre.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Y así, cuando 2025 se despide, Mapi León permanece. Como símbolo, como futbolista, como relato. Sirve este texto como cierre de un año intenso, contradictorio, brillante y humano. Y sirve también como promesa. Porque si 2025 fue el año de la consolidación, 2026 será el de la memoria. Y este medio, como ella, seguirá defendiendo el juego, la verdad y la belleza sin pedir permiso.

    Porque hay defensas que no se olvidan.
    Porque hay futbolistas que explican un tiempo.
    Y porque Mapi León, simplemente, ya es historia.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • Oficial | El mercado de invierno de la Liga F Moeve abre este 2 de enero y marcará el rumbo de la segunda vuelta

    (Fuente: Laliga)

    📌 La Liga F Moeve 2025-2026 entra en una de las fases más estratégicas del curso con la apertura del mercado de fichajes de invierno, que comenzará oficialmente este jueves 2 de enero y se extenderá hasta el 30 de enero de 2026. Un periodo clave para que los clubes ajusten sus plantillas y afronten con mayores garantías la segunda vuelta del campeonato.

    Aunque hoy, 1 de enero, aún no se pueden registrar nuevas incorporaciones, desde mañana los equipos de la máxima categoría del fútbol femenino español quedarán habilitados para formalizar fichajes, cesiones y movimientos internos, conforme a la normativa vigente de la competición.

    ventana invernal llega con numerosos frentes abiertos: la lucha por el título, la carrera por las plazas europeas, la pelea por la permanencia y la consolidación de proyectos deportivos que buscan crecer en competitividad. En este contexto, el mercado de enero se convierte en una herramienta esencial para corregir carencias detectadas en la primera vuelta, suplir bajas por lesión o reforzar posiciones clave en un calendario cada vez más exigente.

    A diferencia del mercado estival, el de invierno suele caracterizarse por movimientos más selectivos y estratégicos, pero su impacto puede resultar determinante en el desarrollo de la temporada.

    Históricamente, el mercado de invierno en el fútbol femenino español —y en la Liga F en particular— ha funcionado como una ventana de ajustes finos, más que como un periodo de grandes revoluciones. Sin embargo, su influencia deportiva ha quedado patente en múltiples temporadas recientes.

    En campañas anteriores, varios clubes han logrado revertir dinámicas negativas o consolidar su rendimiento gracias a incorporaciones realizadas en enero: refuerzos con experiencia internacional, jugadoras jóvenes con impacto inmediato o perfiles específicos para encajar en sistemas tácticos muy definidos. Especialmente en la lucha por la permanencia y en la carrera por puestos europeos, el mercado invernal ha demostrado ser un factor de equilibrio competitivo.

    Paralelamente, el crecimiento del fútbol femenino a nivel global ha elevado progresivamente la relevancia de esta ventana. En los últimos años, el mercado de enero ha experimentado un aumento notable tanto en el número de operaciones internacionales como en el valor económico de los traspasos, reflejo del avance del profesionalismo y de la mayor planificación deportiva de los clubes.

    En el caso de la Liga F Moeve, la tendencia se ha orientado hacia fichajes medidos, priorizando el rendimiento inmediato, la adaptación rápida y la sostenibilidad de los proyectos. Cesiones estratégicas, retornos de jugadoras con pasado en la competición y apuestas por talento internacional han sido algunos de los patrones más repetidos en los mercados invernales recientes.”

    La apertura del mercado coincide con un tramo de la temporada marcado por la continuidad liguera, la acumulación de minutos y la exigencia física, así como por la presencia de clubes españoles en competiciones nacionales e internacionales. En este escenario, la gestión de plantillas y la profundidad de banquillo adquieren un valor decisivo.

    Además, el creciente seguimiento mediático de la Liga F Moeve convierte cada movimiento en un foco de atención, con un impacto que trasciende lo deportivo y refuerza la visibilidad del campeonato

    Durante este periodo, los clubes podrán inscribir nuevas jugadoras y cerrar operaciones conforme a la reglamentación de la Liga F Moeve, en una ventana que, una temporada más, promete ser decisiva para el desenlace del curso.