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  • Oficial | La Liga F Moeve despide el año (2025) celebrando un curso histórico para el fútbol femenino

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Con el inicio de un nuevo año, desde Liga F queremos mirar atrás para hacer balance de 2025 y agradecer y celebrar junto a toda la familia del fútbol femenino un curso que ha dejado momentos para la historia. Futbolistas, clubes, directivos, cuerpos técnicos, árbitras, aficiones, operadores audiovisuales, medios de comunicación e instituciones han sido parte esencial de un año que confirma que el fútbol femenino en España sigue creciendo con paso firme. Queremos agradecer especialmente a nuestros patrocinadores: Moeve, PUMA, Volkswagen, GSK, EA Sports, Mahou, Solán de Cabras, PANINI y Educa Borrás, por acompañarnos en este camino.

    La Liga Profesional de Fútbol Femenino ha emitido de manera oficial una nota de prensa, de carácter institucional, en la que lanza un mensaje positivo en relación a la Primera División Femenina.

    El 2025 ha sido el año en el que el fútbol femenino español confirmó de una vez por todas su madurez desde su llegada al nivel profesional en 2022.

    El fútbol femenino español cierra 2025 con la sensación inequívoca de haber cruzado una frontera histórica. No ha sido solo una temporada más ni un simple ejercicio competitivo: ha sido un año de consolidación, de afirmación y de identidad. Un año en el que el crecimiento dejó de ser promesa para convertirse en realidad estructural; en el que los números acompañaron al relato, y el relato encontró respaldo en los hechos.

    Desde los estadios hasta las pantallas, desde las categorías de base hasta la élite internacional, desde los barrios hasta los grandes escenarios, el fútbol femenino ha vivido un curso que ya forma parte del imaginario colectivo del deporte español. Un año en el que Liga F se reafirmó como uno de los motores principales de ese avance, marcando el pulso competitivo, social y cultural de una disciplina que no deja de crecer.

    En lo estrictamente deportivo, la temporada 2024-2025 dejó imágenes que ya son patrimonio emocional del fútbol femenino. Goles celebrados como manifiestos, estadios en pie, niñas mirando al césped con los ojos muy abiertos y futbolistas conscientes de que cada partido es también una responsabilidad histórica.

    La Liga F Moeve vivió un curso marcado por la competitividad, la calidad técnica y el salto cualitativo en el juego. Una competición cada vez más exigente, más profesional y más atractiva, que ha elevado el estándar colectivo y ha situado al campeonato español entre los grandes referentes internacionales.

    El crecimiento fue sostenido y transversal. No se limitó a un solo club, a un solo partido o a un solo momento. Fue un proceso continuo que se manifestó en todos los ámbitos: en la asistencia a los estadios, en las audiencias televisivas, en el seguimiento digital, en la base federada y en la percepción social del fútbol femenino como un deporte plenamente integrado en la agenda deportiva nacional.
    En el plano competitivo, el FC Barcelona volvió a ejercer su hegemonía en el ámbito nacional. El conjunto azulgrana firmó una temporada sobresaliente, conquistando los principales títulos domésticos y manteniendo un nivel de excelencia que sigue marcando el camino del fútbol femenino europeo.

    Aunque no pudo revalidar la UEFA Women’s Champions League tras caer en la final ante el Arsenal, el Barça volvió a demostrar su fortaleza estructural, su capacidad competitiva y su influencia en el panorama internacional. Una derrota que no empaña un ciclo histórico, sino que refuerza la idea de que el fútbol femenino vive hoy en un contexto de máxima exigencia y competitividad global.

    A nivel individual, el dominio azulgrana se reflejó también en los grandes reconocimientos internacionales. Aitana Bonmatí volvió a escribir su nombre en la historia al conquistar su tercer Balón de Oro consecutivo, consolidándose como una de las grandes figuras del fútbol mundial y como un símbolo del talento que emerge de Liga F.

    Los premios The Best, al igual que otros galardones internacionales, subrayaron la influencia del campeonato español en la élite global, confirmando que Liga F no solo produce grandes equipos, sino también futbolistas que marcan época.

    Uno de los grandes hitos de la temporada fue el espectacular crecimiento del seguimiento del fútbol femenino. La audiencia televisiva de Liga F experimentó un incremento del 90 % respecto a la campaña anterior, un dato que refleja no solo mayor visibilidad, sino también un interés sostenido y creciente por la competición.

    El fútbol femenino volvió a llenar grandes estadios y a romper barreras simbólicas. El clásico entre el FC Barcelona y el Real Madrid congregó a 36.275 espectadores en el Estadi Olímpic Lluís Companys, en una demostración de que los grandes eventos femeninos ya forman parte del calendario emocional de la afición.

    Otros clubes también dieron pasos decisivos en esta dirección. El Costa Adeje Tenerife y el DUX Logroño apostaron por la apertura de grandes recintos, ampliando el alcance del espectáculo y reforzando el vínculo con su entorno social. El derbi vasco entre la Real Sociedad y el Athletic Club superó los 10.000 espectadores en Anoeta, confirmando la profunda conexión entre el fútbol femenino y territorios con una fuerte tradición futbolística.

    Cada grada llena, cada aplauso, cada pancarta fue una declaración colectiva: el fútbol femenino ya no es una excepción, es una costumbre.

    crecimiento del fútbol femenino no se mide solo en títulos o audiencias, sino también en la base. En 2025, España superó las 107.000 jugadoras federadas, una cifra histórica que confirma el impacto real del fútbol femenino en la sociedad y su capacidad para inspirar a niñas y jóvenes en todo el país.

    Este dato sitúa al fútbol como el segundo deporte femenino con mayor número de licencias, consolidando su papel como una de las principales herramientas de igualdad, inclusión y desarrollo deportivo.

    La influencia del fútbol femenino trasciende el ámbito deportivo. La última encuesta del Grupo Adecco, ¿Qué quieres ser de mayor?, revela que futbolista es la segunda profesión más deseada entre las niñas españolas, un indicador poderoso del cambio cultural que se está produciendo.

    Hoy, miles de niñas sueñan con ser futbolistas porque han visto a otras lograrlo. Porque tienen referentes. Porque sienten que ese camino es posible.

    El año 2025 también estuvo marcado por los éxitos y emociones de la selección española. El combinado nacional cerró el año en el primer puesto del ranking FIFA, reafirmando su condición de referencia mundial.

    España rozó la gloria continental al caer en la final de la Eurocopa ante Inglaterra en una dramática tanda de penaltis, y volvió a demostrar su carácter competitivo al revalidar la UEFA Nations League por segunda vez consecutiva.

    Uno de los momentos más simbólicos del año se vivió en el Riyadh Air Metropolitano, donde 55.853 espectadores arroparon a la selección en su victoria ante Alemania. Una noche que trascendió el resultado y se convirtió en una reivindicación colectiva del momento histórico que vive el fútbol femenino español.

    La selección no solo gana partidos: representa un modelo, una identidad y un espejo en el que se miran miles de jugadoras y aficionados.

    salto digital: una comunidad global

    El crecimiento del fútbol femenino también se reflejó con fuerza en el entorno digital. Liga F vivió en 2025 un crecimiento histórico en redes sociales, superando los 864.000 seguidores, lo que supone un incremento superior al 180 % respecto a la temporada anterior.

    Más de 117 millones de visualizaciones consolidaron una comunidad digital amplia, diversa y comprometida, que interactúa, debate y construye relato en torno a la competición. El fútbol femenino ya no solo se vive en el estadio o frente al televisor: se comparte, se comenta y se amplifica en tiempo real.

    Este ecosistema digital se ha convertido en una herramienta clave para conectar con nuevas audiencias, especialmente jóvenes, y para proyectar los valores del fútbol femenino más allá del terreno de juego.

    Nada de este crecimiento sería posible sin el trabajo constante de los clubes. En 2025, las entidades que forman parte de Liga F continuaron avanzando en la mejora de sus estructuras, en la profesionalización de sus plantillas y cuerpos técnicos, y en el fortalecimiento de sus proyectos deportivos y sociales.

    La inversión en instalaciones, en personal especializado y en planificación estratégica ha sido fundamental para elevar el nivel competitivo y garantizar un crecimiento sostenible. El fútbol femenino avanza cuando lo hace de forma colectiva, con visión a largo plazo y compromiso real.

    A este esfuerzo se suma la implicación de patrocinadores e instituciones que creen en el presente y el futuro del fútbol femenino, entendiendo que no se trata solo de apoyar un deporte, sino de formar parte de un movimiento social transformador.

    Desde Liga F, el cierre de 2025 no es un punto final, sino un punto de partida. El nuevo año se afronta con ilusión, ambición y responsabilidad, conscientes del camino recorrido y del que aún queda por recorrer.

    El compromiso es claro: seguir mejorando la competición, fortalecer el producto deportivo, avanzar hacia un fútbol femenino más profesional, sostenible, igualitario y cercano a la sociedad. Un fútbol que no pierda su esencia mientras sigue creciendo. Un fútbol que siga siendo inspiración y oportunidad.

    Porque el fútbol femenino ya no pide permiso.
    Porque ya no camina sola.
    Porque cada pase, cada gol y cada aplauso construyen algo que va más allá del marcador.

    El futuro del fútbol femenino no es una promesa: es una realidad que se escribe cada fin de semana, en cada entrenamiento, en cada niña que se pone unas botas por primera vez.

    Gracias a las futbolistas, a los clubes, a las aficiones, a las instituciones y a todas las personas que creen y empujan este proyecto.
    Gracias por formar parte de este camino común.
    Gracias por seguir construyendo, entre todos, una historia que ya es imparable.

    Porque cuando el fútbol femenino avanza, avanza toda una sociedad.
    Y porque lo mejor, todavía, está por venir.

    En último término, no por ello menos importante, hemos de señalar que el primer post que nuestros queridos lectores se van a encontrar en el nuevo año será un reportaje sobre la carrera de Gio Garbellini, delantera brasileña del Club Atlético de Madrid, cuyo lanzamiento ya se encuentra programado a nivel digital.

    ¡Feliz Año 2026!

  • Oficial | La Liga F saca a relucir el talento de Luany

    (Fuente: Liga F)

    🟧 El ente que preside Beatriz Álvarez Mesa presume de la estrella colchonera antes de cerrar el año 2025.

    (Fuente: UEFA)

    Luany Vitória da Silva Rosa (Nova Iguaçu, 3 de febrero de 2003) es una futbolista que en temporada y media ya se ha metido a la afición colchonera en el bolsillo.

    (Fuente: Liga F)

    La joven de 22 años fue la revelación de la Primera División Femenina cuando llegó, casi sin hacer ruido, al Madrid CFF, en calidad de cedida por parte del OL Reign de Estados Unidos.

    En Fuenlabrada fue creciendo de manera paulatina con el 22 a la espalda e hizo olvidar a una Rachael Kundananji que se traspasó al Bay Football Club en una operación astronómica.

    La exjugadora del Gremio se unió a una Gio Queiroz que aterrizó en el Fernando Torres a préstamo por parte del Arsenal en invierno y formó una dupla letal a ritmo de Samba que dejó al elenco rosa y blanco a las puertas de Europa.

    La sudamericana marcó seis goles y dio cinco asistencias en 23 partidos de índole oficial que le sirvieron para su entrenador, Víctor Martín, que ya sabía que se iría al Atlético de Madrid a final de temporada, la convenciera para mudarse con él y la propia Garbellinl a Alcalá de Henares para hacer historia de rojiblanco.

    (Fuente: Liga F)

    La canterana del Fluminense debutó con su nuevo equipo rojiblanco en Liga de Campeones el 4 de septiembre, con la mala suerte de lesionarse a los pocos minutos de saltar al campo y acabar el encuentro con derrota por penaltis ante el Rosenborg.

    Estuvo dos meses recuperándose de la lesión y reaparición en noviembre de ese mismo año.

    Fue cogiendo ritmo y confianza a medida que avanzó la temporada y terminó siendo una de las jugadoras más determinantes al final de la campaña, llegando a debutar con la selección brasileña.El Atlético de Madrid se clasificó para la Liga de Campeones en la última jornada y alcanzó la final de la Copa de la Reina, aunque cayó en Huesca frente al Barcelona.

    Empezó la temporada 2025-2026 de manera brillante, marcando en los cinco primeros partidos en los que participó, incluyendo el gol de la victoria en el derbi contra el Real Madrid y forzando y marcando el penalti en el último minuto del partido de vuelta de la fase previa de la Liga de Campeones, permitiendo que el equipo llegase a la prórroga y pasase a la fase final.

    Su buen inicio de temporada la hizo ganadora del premio a la mejor jugadora de la Liga F del mes de septiembre que la llevaron a lo más alto en la psique de la afición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Antes de su gol, Luany ya había destacado con sus constantes carreras a la espalda de la defensa del Real Madrid, igual que su compañera de ataque y selección, Gio. Según los datos de Sofascore, la prometedora atacante dio 41 toques de balón, registró un 83% de precisión en el pase, regateó en cinco ocasiones y disparó en dos. La segunda vez, el balón besó las mallas, igual que ella besó el escudo del Atlético durante la celebración.’

    (Fuente: Liga F Moeve)

    “Ha sido un gol para ganar el partido y poder ayudar al equipo me ha dado mucha alegría”, afirmó Luany tras ser preguntada por su eufórica celebración: “Era muy importante para nosotras ganar el derbi y también para la afición y estamos felices”, afirmó.

    La futbolista brasileña del Atlético de Madrid, Luany, ha dado unas palabras después de ver dos tarjetas rojas en los dos encuentros más recientes de su equipo.

    (Fuente: Liga F Moeve €

    La ariete, que fue expulsada en el duelo de Champions frente al OL Lyonnes y, días después, volvió a dejar a su equipo con una jugadora menos en el partido de Copa de la Reina ante Alhama ElPozo que su equipo se llevó en la tanda de penaltis amén a una gran actuación bajo palos de Patricia Larqué.

    Luany explicó que su intención siempre es aportar y dar lo máximo sobre el terreno de juego, aunque en esta ocasión las cosas no salieron como esperaba. “A veces realmente las ganas de ayudar se nos van de las manos y no salen como imaginamos, pero ojalá nos clasifiquemos”, señaló, mostrando su deseo de que el equipo logre los objetivos marcados.

    Pese a los contratiempos, la futbolista dejó claro que el grupo sigue centrado en las competiciones que siguen vivas. “Seguimos buscando nuestros objetivos en la Champions y la Copa de la Reina”, afirmó la brasileña.

    (Fuente: DAZN?

    Por último, Luany subrayó la importancia de aprender de los errores y mirar hacia adelante. “Ahora toca descansar, reflexionar, respirar y volver al trabajo para regresar bien y seguir ayudando a nuestro Atleti”, dejando en claro que su intención es volver más fuerte y aportar desde la responsabilidad.

    Tras este doble contratiempo, Da Silva, tendrá unas jornadas para la reflexión, aprender de los errores y atemperar un carácter que en ocasiones le juega malas pasadas.

    La Liga F Moeve de Beatriz Álvarez ha querido rendirle tributo a Luany este 30 de diciembre de 2025 al publicar en sus redes sociales un vídeo que recopila los mejores tantos firmados con la zamarra rojiblanca para que nadie olvide su enorme talento y calidad técnica.

    La cinta muestra que Luany ha anotado cinco grandes tantos que definen un año: la huella que ha dejado en la Primera División Femenina (Liga F Moeve) con el Atlético de Madrid.

    Hay goles que valen puntos, goles que deciden partidos y goles que quedan grabados en la memoria colectiva. Y luego están aquellos que explican una temporada entera, que definen el carácter de una futbolista y que resumen el porqué de su importancia dentro de un proyecto deportivo. Los cinco mejores goles de Luany en la Liga F Moeve 2025 con el Atlético de Madrid pertenecen a esta última categoría.

    La delantera brasileña no solo ha sido una pieza clave en el engranaje ofensivo rojiblanco: ha sido una jugadora capaz de cambiar el ritmo emocional de los partidos, de aparecer cuando el contexto exigía liderazgo ofensivo y de convertir el talento individual en rendimiento colectivo. En una Liga F cada vez más competitiva, física y táctica, Luany ha encontrado el equilibrio perfecto entre potencia, intuición, lectura de espacios y determinación.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este repaso a sus cinco mejores goles no es solo un ejercicio estético. Es una radiografía del impacto real de Luany en el Atlético de Madrid durante 2025.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El derbi madrileño ante el Real Madrid fue uno de los partidos más exigentes de la temporada. Igualado, intenso, con alternancias constantes y con la tensión propia de los encuentros que marcan trayectorias. En ese contexto, Luany volvió a demostrar que es una futbolista diseñada para los grandes escenarios.

    Minuto 83. El Atlético empuja, el partido se comprime y cada balón en el área se convierte en una oportunidad o en una amenaza. Luany ataca el espacio con determinación, se anticipa a su marca y define con precisión quirúrgica al segundo palo. No hay gesto exagerado, no hay celebración desmedida: hay convicción, oficio y personalidad.

    Ese gol no solo decidió el partido. Reafirmó el carácter competitivo del Atlético y consolidó a Luany como referencia ofensiva en los momentos límite.

    Frente al Madrid CFF, Luany dejó claro desde el inicio que no iba a conceder tiempo ni espacio. Minuto 15. Recibe perfilada, orienta el control y ejecuta un disparo cruzado que se ajusta al poste con una naturalidad engañosa.

    Es un gol que resume muchas de sus virtudes:
    • Lectura temprana de la jugada
    • Capacidad para perfilarse en espacios reducidos
    • Precisión en la finalización
    • Confianza plena en su gesto técnico

    Ese tanto cambió el guion del encuentro y obligó al rival a modificar su planteamiento. Luany no solo marcó: condicionó el partido desde el inicio, algo fundamental en la dinámica del Atlético durante la temporada.

    (Fuente: Getty imágenes (

    El desplazamiento a Logroño fue una prueba de madurez para el equipo. Campo exigente, rival intenso y necesidad de no conceder margen. Luany asumió el protagonismo desde el primer momento.

    Primero, provocando un penalti tras atacar el área con agresividad y determinación. Después, asumiendo la responsabilidad desde los once metros, sin titubeos, con una ejecución limpia y contundente.

    Pero su actuación no se quedó ahí. Más tarde, llegó el segundo: un remate dentro del área tras una jugada trabajada, atacando el primer palo con potencia y convicción. Ese doblete fue más que una estadística: fue una declaración de liderazgo ofensivo, una muestra de que Luany puede sostener al equipo en contextos complejos.

    Dentro de una Liga F donde cada vez es más difícil encontrar huecos en bloque bajo, Luany añadió una variante fundamental a su repertorio: el disparo lejano.

    Recibe fuera del área, protege el balón, se perfila y suelta un disparo potente que sorprende a la guardameta rival. Es un gol de decisión rápida, de confianza absoluta en sus capacidades y de lectura del contexto: cuando el área está cerrada, la solución está en el golpeo.

    Este tanto amplió el registro ofensivo del Atlético y obligó a los rivales a replantear su forma de defender, abriendo espacios para el resto de atacantes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Y si hay un gol que explica la conexión de Luany con el equipo, es este. Una jugada larga, paciente, con circulación fluida y movilidad constante. El Atlético atrae, fija, acelera… y Luany aparece en el lugar exacto.

    Control, pausa y definición cruzada. Sin violencia, sin urgencia. Con inteligencia y calma. Es el gol que mejor refleja su crecimiento táctico y su integración total en el sistema.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    No es solo una finalización. Es el último eslabón de una cadena colectiva perfectamente ejecutada.

    Los cinco goles seleccionados no son casualidad. Responden a una temporada en la que Luany ha sido:
    • Referencia ofensiva
    • Generadora de espacios
    • Amenaza constante al espacio
    • Recurso en partidos cerrados
    • Solución en momentos críticos

    Su influencia va más allá de las cifras. Ha elevado el nivel competitivo del equipo, ha permitido al Atlético sostener partidos desde la iniciativa o desde la resistencia y ha aportado un perfil ofensivo diferente en una Liga F cada vez más exigente.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los cinco mejores goles de Luany en la Liga F Moeve 2025 no son cinco acciones aisladas. Son cinco capítulos de una misma historia: la de una futbolista que ha sabido adaptarse, crecer y decidir.

    En el Atlético de Madrid, Luany ha encontrado el escenario perfecto para desplegar su fútbol. Y la Liga F ha ganado una protagonista capaz de convertir cada balón en una amenaza y cada partido en una oportunidad para dejar huella.

    Porque hay temporadas que se explican con números.
    Y hay temporadas que se explican con goles como los de Luany.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Vídeo |

  • Oficial | A 48 horas de tomar las uvas, cerrando así el año 2025, alcanzamos los 24.000 visitantes únicos

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ⬛️ Un gran registro de mil nuevas visitas durante los últimos tres días completan un nuevo éxito de la web .

    El crecimiento sostenido en “El Partido de Manu”, como la mejor de las carreras de Luany o Eva Navarro, no se detiene y llena de esperanza el futuro.

    El pasado 25 de diciembre de 2025 podían leer un post que relataba cómo este medio se consolidaba y aceleraba su expansión, una tendencia que ha ido a más para dejar 24.000 visitantes únicos en una página que vive por y para el fútbol femenino en su más pura esencia, demostrando que sí despierta interés por más que lo nieguen.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El crecimiento de El Partido de Manu en 2025 no es una casualidad estadística ni un fenómeno aislado dentro de un gráfico de analítica web. Es la consecuencia directa de una forma de entender el periodismo deportivo, de una apuesta editorial sostenida en el tiempo y de una convicción que ha guiado al medio durante años: el fútbol femenino merece un espacio propio, exclusivo, constante y tratado con la misma profundidad con la que históricamente se ha narrado el fútbol masculino.

    Este crecimiento adquiere aún más valor cuando se analiza desde la perspectiva de un medio que no vive del ruido puntual, de la viralidad efímera ni del titular fácil, sino de la continuidad, la especialización y la fidelidad.

    El Partido de Manu no ha crecido porque el fútbol femenino esté de moda durante un mes concreto ni porque una competición haya concentrado la atención mediática durante un periodo corto. Ha crecido porque lleva años construyendo un relato propio, coherente y reconocible, y porque ha decidido ser exclusivamente fútbol femenino en un ecosistema donde todavía hoy esa decisión sigue siendo minoritaria.

    El hecho de que este incremento se produzca a solo un par de días de terminar 2025 añade un matiz significativo. No es el cierre definitivo del año, sino una fotografía casi completa de lo que ha sido el ejercicio.

    Muchos medios han aumentado su cobertura de forma puntual, vinculada a grandes torneos o a éxitos concretos, pero han reducido el foco cuando la actualidad se vuelve más cotidiana. El Partido de Manu, en cambio, ha estado ahí también en el día a día, en los partidos menos mediáticos, en los procesos largos, en las temporadas completas, en las historias que no siempre ocupan titulares en otros lugares.

    Ese compromiso se refleja en el crecimiento de visitantes. No es un crecimiento impulsado por un solo contenido viral, sino por una suma de artículos, análisis, crónicas y piezas editoriales que han ido construyendo una relación de confianza con la audiencia. El lector sabe qué va a encontrar cuando entra en El Partido de Manu: profundidad, contexto, memoria y una mirada que entiende el fútbol femenino como parte de una historia más amplia.

    El crecimiento sostenido indica que el público existe y que responde cuando se le ofrece un producto coherente y honesto.

    Porque, al final, lo que reflejan estas cifras no es solo un aumento de tráfico, sino algo mucho más valioso: la consolidación de El Partido de Manu como un espacio necesario dentro del ecosistema del fútbol femenino. Un lugar donde el juego se analiza, se recuerda y se proyecta hacia el futuro con la seriedad y la pasión que merece.

    Hay otro elemento fundamental en este análisis: la coherencia editorial. El Partido de Manu ha mantenido una línea reconocible, sin giros bruscos ni cambios oportunistas de enfoque. Esa coherencia es uno de los factores que explican por qué el crecimiento es sostenido y no volátil. El lector sabe qué esperar, y esa previsibilidad, lejos de ser negativa, genera seguridad y fidelidad.

    Además, el carácter exclusivamente dedicado al fútbol femenino no ha supuesto una limitación, sino una ventaja competitiva.

    En un ecosistema mediático donde muchos contenidos son generalistas y superficiales, la especialización se convierte en un valor diferencial. El lector que busca fútbol femenino sabe que aquí no tendrá que filtrar información ni adaptarse a un enfoque secundario. Todo está pensado desde y para ese deporte.

    Y crecer bien, en este caso, significa seguir contando el fútbol femenino con profundidad, con memoria y con una mirada propia. Significa seguir apostando por textos que no se consumen en segundos, sino que invitan a detenerse. Significa seguir creyendo que hay lectoras y lectores dispuestos a acompañar ese esfuerzo.

    Hay momentos en los que los datos dejan de ser números y se convierten en relato. Las estadísticas, cuando se observan en serie y no de manera aislada, cuentan una historia tan clara como cualquier crónica. Y la historia que dibujan los datos de El Partido de Manu entre 2022 y 2025 es la de un crecimiento real, sostenido y profundamente significativo.

    En 2022, el proyecto cerró el año con 22.391 visitas. Era una cifra que, leída fuera de contexto, podía parecer modesta. Pero ya entonces encerraba dos claves fundamentales: una base estable de lectores y un archivo vivo que empezaba a convertirse en puerta de entrada al medio. La página de inicio y los archivos concentraban gran parte del tráfico, señal inequívoca de que quien llegaba no lo hacía solo para consumir una pieza concreta, sino para explorar, para quedarse.

    El salto de 2023 confirma que no se trataba de un techo, sino de un suelo. Ese año, El Partido de Manu alcanza 32.289 visitas, lo que supone un crecimiento del 44 % respecto al ejercicio anterior.

    No es un aumento puntual ni inflado: son casi 10.000 visitas más en doce meses.

    Y, de nuevo, el comportamiento del lector refuerza el diagnóstico: más visitantes únicos, más recurrencia, más profundidad de navegación. El medio empieza a consolidarse como referencia, no como excepción.

    El crecimiento continúa en 2024, con 39.331 visitas, un 22 % más que en 2023. El porcentaje es menor, pero el dato es aún más sólido. Porque crecer un 22 % cuando ya se ha crecido un 44 % el año anterior no es desacelerar: es estabilizar. Es pasar de la expansión inicial a la consolidación. Es confirmar que el proyecto no depende de picos externos, sino de una base cada vez más amplia y fiel.

    Y entonces llega 2025. A falta de pocos días para cerrar el año, la cifra se sitúa en torno a los 24.000 visitantes únicos, en un ejercicio que no busca compararse solo en volumen bruto, sino en calidad del crecimiento. Porque lo que muestran las gráficas no es una subida irregular, sino una línea que, con matices, nunca se rompe. Año tras año, El Partido de Manu suma, no sustituye. Construye sobre lo ya hecho.

    Si se observa la serie completa, el mensaje es inequívoco:
    • De 2022 a 2023: +9.898 visitas
    • De 2023 a 2024: +7.042 visitas
    • De 2022 a 2024: casi 17.000 visitas más

    Eso no es una moda, sino una trayectoria que se escribe, nunca mejor dicho, partido a partido.

    Hay proyectos que crecen cambiando de piel, diluyendo su identidad o ampliando su foco hasta volverse irreconocibles. El Partido de Manu ha crecido sin hacer ninguna de esas concesiones. Los datos lo confirman: la especialización no ha limitado el alcance, lo ha ordenado. Ha atraído al lector que busca exactamente esto: fútbol femenino tratado con respeto, memoria y profundidad.

    La comparativa anual demuestra algo aún más importante: el crecimiento no se apoya en un único tipo de contenido. Conviven piezas de actualidad, análisis, entrevistas, guías históricas y textos de fondo. El archivo no es un lastre; es un motor. Y eso solo ocurre cuando el contenido tiene valor más allá del día en que se publica.

    En un ecosistema donde muchos medios dependen de la urgencia constante, El Partido de Manu demuestra que también se puede crecer desde la persistencia.

    Mirar estas estadísticas con honestidad implica entender que no hablan solo de tráfico. Hablan de confianza. De lectores que vuelven. De textos que se leen meses —incluso años— después de ser publicados. De un medio que no necesita justificar su existencia cada temporada porque la ha construido palabra a palabra

    Cada subida anual no es solo un incremento cuantitativo, sino un refuerzo simbólico: confirma que el fútbol femenino no necesita ser explicado como fenómeno pasajero. Necesita ser contado como lo que es: una parte esencial del fútbol.

    Y es que al final, El Partido de Manu no crece porque persiga crecer. Crece porque cree. Porque ha elegido un camino largo en un tiempo que premia los atajos. Porque ha decidido mirar al fútbol femenino con la misma seriedad con la que se ha mirado durante décadas al masculino, incluso cuando eso significaba ir contracorriente.

    Los 24.000 visitantes, las 39.331 visitas de 2024, el salto desde las 22.391 de 2022 no son un destino. Son señales en el camino. Marcas que indican que el esfuerzo no ha sido en vano, que la voz ha encontrado eco, que el relato ha encontrado lectores.

    Como las carreras de las futbolistas que no se explican por un solo partido, El Partido de Manu se explica por su continuidad. Por su resistencia. Por su memoria. Por su capacidad para sostener una idea cuando todavía no era evidente que iba a funcionar.

    Y ahí está la verdadera victoria: haber demostrado que se puede hacer periodismo deportivo desde la convicción, desde la especialización y desde el respeto, y crecer. Crecer sin gritar. Crecer sin traicionarse. Crecer construyendo futuro.

    Porque cuando el fútbol femenino se cuenta bien, el público responde.
    Y cuando un medio cree en lo que hace, el tiempo —como siempre— termina dándole la razón.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)
  • Oficial | Recapitulación del 2025 en la Liga F Moeve

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟧 Cuando el calendario de 2025 se apaga y el fútbol femenino español mira hacia el futuro, la Liga F no cierra un año cualquiera. Cierra un ciclo. Cierra un tiempo de consolidación, de madurez competitiva, de contradicciones estructurales, pero también de avances irreversibles. Cierra un año en el que el balón rodó con más talento, más intensidad y más exigencia que nunca, mientras alrededor del césped se libraba otra batalla silenciosa: la del reconocimiento, la visibilidad, la estabilidad y el respeto. La Liga F de 2025 no puede explicarse únicamente con resultados, clasificaciones o títulos. Se explica con historias, con nombres propios, con estadios que empezaron a llenarse, con niñas que se vieron reflejadas en referentes reales y con futbolistas que, semana tras semana, sostuvieron el crecimiento del campeonato incluso cuando el contexto no siempre acompañó.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Porque 2025 fue el año en el que la Liga F confirmó que ya no es una promesa, sino una realidad competitiva. El nivel futbolístico alcanzó cotas históricas. Los partidos dejaron de ser previsibles. La distancia entre la élite y la clase media se redujo. Equipos que antes sobrevivían ahora compiten. Futbolistas jóvenes irrumpieron con personalidad. Veteranas sostuvieron el pulso con jerarquía. Y el campeonato se convirtió, definitivamente, en un producto deportivo de primer nivel, aunque todavía pendiente de una estructura mediática y económica acorde a su valor real.

    El curso 2024-2025, que marcó buena parte del año natural, dejó imágenes que ya forman parte del imaginario colectivo del fútbol femenino español. Estadios llenos en partidos clave. Remontadas que hablaron de carácter. Golazos que recorrieron redes sociales. Clásicos con tensión real. Derbis que se jugaron como finales. Y, sobre todo, una sensación compartida: la Liga F es emocionante porque es competitiva, porque es imprevisible y porque sus protagonistas juegan con una verdad que conecta con el público.

    El FC Barcelona volvió a ser el referente, pero ya no desde la comodidad. Cada victoria fue trabajada, cada partido exigió concentración máxima. El dominio azulgrana se sostuvo sobre talento, sí, pero también sobre una exigencia interna que elevó el nivel general del campeonato. Porque competir contra el Barça obliga a crecer. Obliga a mejorar. Obliga a no rendirse antes de tiempo. Y en 2025, muchos equipos dejaron de ir a “resistir” y empezaron a ir a “jugar”.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Real Madrid dio pasos firmes hacia la consolidación. Ya no fue solo un proyecto en construcción, sino un equipo capaz de sostener ritmos altos, competir en escenarios hostiles y asumir la presión de tener que ganar. El Atlético de Madrid recuperó su ADN competitivo, ese que no se mide solo en títulos, sino en identidad, en intensidad, en saber sufrir y en nunca bajar los brazos. La Real Sociedad confirmó su modelo de cantera y fútbol reconocible. El Levante, el Madrid CFF, el Athletic Club, el Tenerife o el Granada aportaron personalidad, valentía y propuestas distintas que enriquecieron la Liga.

    2025 fue también el año de las futbolistas. De las que marcaron diferencias y de las que sostuvieron silenciosamente el crecimiento del campeonato. Del liderazgo de Alexia Putellas en su regreso pleno. De la madurez de Patri Guijarro. De la irrupción definitiva de jóvenes que ya no piden paso, sino que lo toman. De delanteras que convirtieron cada jornada en una amenaza constante. De defensoras que elevaron el nivel táctico y físico del campeonato. De porteras que decidieron partidos y sostuvieron proyectos enteros.

    (Fuente: RFEF)

    Pero más allá del césped, la Liga F vivió en 2025 un año de contrastes. El crecimiento deportivo no siempre fue acompañado por estabilidad institucional. La negociación de derechos televisivos, la visibilidad mediática irregular, la necesidad de horarios dignos y la falta de una narrativa unificada siguieron siendo asignaturas pendientes. Y aun así, el fútbol femenino resistió. Resistió porque sus protagonistas creen. Porque sus clubes apuestan. Porque su afición responde. Porque el talento es demasiado evidente como para ser ignorado.

    Cada jornada de 2025 dejó pequeñas grandes historias. Partidos jugados bajo la lluvia con gradas llenas. Minutos de silencio que se convirtieron en aplausos. Celebraciones que nacieron del esfuerzo colectivo. Niñas pidiendo camisetas al final de los encuentros. Familias enteras descubriendo que el fútbol femenino no es una alternativa, sino fútbol en mayúsculas. Y todo eso construye algo más grande que una clasificación: construye cultura deportiva.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El año natural también estuvo marcado por la conexión inevitable entre Liga F y selección. Muchas futbolistas llevaron el pulso competitivo del campeonato al escenario internacional. Y eso reforzó una idea clave: no hay éxito internacional sin una liga fuerte. Cada partido disputado en España es una inversión en el futuro del fútbol femenino. Cada mejora en condiciones, cada avance estructural, cada paso hacia la profesionalización real tiene impacto directo en el rendimiento, la salud y la longevidad de las carreras deportivas.

    2025 fue, además, un año de reivindicación silenciosa. Las futbolistas siguieron entrenando, compitiendo y mejorando mientras alrededor se debatía su valor. Y respondieron como siempre: jugando mejor. Demostrando que el fútbol femenino no necesita discursos vacíos, sino apoyo real. Que no necesita comparaciones, sino oportunidades. Que no pide privilegios, sino condiciones justas.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Liga F cerró el año con la sensación de estar en una encrucijada histórica. Porque el talento ya está. El nivel competitivo ya está. El interés del público ya está. Lo que falta es dar el siguiente paso con valentía y compromiso. Apostar de verdad por horarios accesibles. Garantizar emisiones estables. Construir relatos que expliquen, emocionen y fidelicen. Entender que el fútbol femenino no es una moda, sino una parte esencial del presente y del futuro del deporte.

    (Fuente: Liga F Moeve)5

    El nivel físico alcanzado en 2025 fue uno de los indicadores más claros de esa evolución. Los partidos sostuvieron intensidades altas durante más minutos. Las distancias recorridas aumentaron. Las segundas partes dejaron de ser un espacio de supervivencia para convertirse en un territorio donde se deciden encuentros. Eso no ocurre por casualidad. Ocurre cuando hay preparación, profesionalidad y ambición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El aspecto táctico también dio un salto evidente. La variedad de registros se amplió. Equipos que dominan desde la posesión convivieron con otros que explotan la transición, el balón parado o el repliegue ordenado. No hay un único modelo ganador. Y eso enriquece la competición, la hace imprevisible, obliga a pensar y a adaptarse. Obliga, en definitiva, a competir mejor.

    Pero quizá el cambio más profundo fue emocional. La Liga F empezó a creerse lo que es. Y cuando una competición se cree a sí misma, cambia la manera en que se presenta al mundo. Cambia el lenguaje, cambia la ambición, cambia la relación con el entorno. Ya no se habla solo de “dar visibilidad”, sino de exigir espacio. No se pide atención: se reclama coherencia.

    Las futbolistas, protagonistas absolutas de este proceso, cerraron 2025 con una mezcla de cansancio y orgullo. Cansancio por un año exigente, intenso, sin tregua. Orgullo por haber sostenido el crecimiento incluso cuando no todo acompañó. Por haber competido cada jornada sabiendo que cada partido es una oportunidad para consolidar lo construido.

    El fútbol femenino español llegó a este final de año con referentes claros, pero también con una base amplia y diversa. Ya no depende de dos o tres nombres. Tiene profundidad. Tiene generaciones que se solapan. Tiene futuro. Y eso es lo que convierte a la Liga F en algo más que una competición: la convierte en un proyecto de país deportivo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Mirar a 2026 es mirar a una oportunidad. A un año que debe ser el de la consolidación definitiva. El de la estabilidad televisiva. El de los estadios más llenos. El de las canteras reforzadas. El de las futbolistas protegidas y escuchadas. El de una Liga F que se crea su propio relato y lo defienda con orgullo. Porque si algo ha demostrado 2025 es que el fútbol femenino no retrocede. Avanza incluso cuando el viento no siempre sopla a favor.

    Este cierre de año no es un punto final. Es una coma larga. Una pausa para mirar atrás con orgullo y hacia adelante con ambición. La Liga F de 2025 deja goles, partidos y títulos. Pero deja, sobre todo, una certeza: el fútbol femenino español merece apoyo, respeto y continuidad. No como promesa, sino como realidad.

    Y 2026 no debe ser solo el año que viene. Debe ser el año en el que todo lo construido encuentre el respaldo que necesita para no detenerse nunca.

    (Fuente: UEFA)
  • Oficial | La Liga F Moeve escoge los mejores momentos de 2025

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📌 Termina el año y desde Liga F recopilamos los mejores momentos del 2025. Los tres títulos del FC Barcelona, los ascensos del Alhama CF ElPozo y el DUX Logroño, el Balón de Oro de Aitana, la apuesta por los grandes estadios, los 36.276 espectadores del Lluís Companys y la victoria de España en la Nations, rezó el informe.

    Este 2025 que vive ya sus últimos capítulos ha conseguido convertirse en el año en el que la Liga F Moeve (Primera División Femenina) se consolidó de manera definitiva.

    El año 2025 quedará grabado como uno de los grandes puntos de inflexión en la historia reciente del fútbol femenino español. Un año de consolidación, de crecimiento sostenido y de confirmación de que la Liga F Moeve ya no es solo un proyecto en construcción, sino una realidad sólida que avanza con paso firme hacia la élite europea. Un curso en el que los títulos, los récords de asistencia, los ascensos emocionantes, el liderazgo internacional de sus futbolistas y el impacto social del juego se entrelazaron para ofrecer una fotografía completa de un ecosistema en plena expansión.

    Fue un año donde el FC Barcelona volvió a ejercer su hegemonía, levantando tres de los cuatro títulos posibles, pero también un curso en el que la competitividad del campeonato, la irrupción de nuevos escenarios, la vuelta de clubes históricos a la máxima categoría y el éxito de la Selección Española terminaron de redondear una temporada inolvidable.

    Un año que, más allá de los resultados, confirmó algo mucho más importante: el fútbol femenino español ya es un espectáculo de masas.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Hablar de 2025 en clave de Liga F Moeve implica, inevitablemente, hablar del Barcelona. El conjunto azulgrana volvió a marcar el ritmo competitivo del fútbol nacional, conquistando tres de los cuatro títulos en disputa y reafirmando su condición de referente absoluto dentro y fuera de nuestras fronteras.

    Más allá de los trofeos, el Barça volvió a ser sinónimo de identidad, de fútbol asociativo, de dominio del balón y de una cultura competitiva que se ha convertido en modelo. Su temporada volvió a construirse desde la excelencia diaria, desde una plantilla profunda y versátil, y desde una estructura que entiende el fútbol femenino como una apuesta estratégica y no coyuntural.

    Sin embargo, 2025 también evidenció que la distancia se acorta. El crecimiento del Real Madrid CF, la ambición de clubes como el Atlético de Madrid, el Athletic Club o la Real Sociedad, y la aparición de proyectos cada vez más sólidos en la zona media-alta de la tabla elevan el nivel competitivo de la Liga F y obligan al campeón a reinventarse continuamente.

    La hegemonía sigue siendo azulgrana, pero la Liga ya no es un monólogo.

    el FC Barcelona fue el motor colectivo, Aitana Bonmatí volvió a ser el faro individual que iluminó el fútbol mundial. Por tercer año consecutivo, la centrocampista de Sant Pere de Ribes se proclamó mejor futbolista del mundo, conquistando el Balón de Oro en el mes de octubre y el The Best en diciembre, un doblete que ya forma parte de la historia del deporte.

    Aitana firmó una temporada sencillamente extraordinaria. No solo por los números —26 goles y 18 asistencias en todas las competiciones— sino por su influencia permanente en el juego, por su capacidad para decidir partidos grandes y por su liderazgo silencioso dentro y fuera del campo.

    Fue elegida mejor jugadora de la Champions League, en una edición en la que el FC Barcelona rozó el título europeo, y mejor futbolista de la Eurocopa, pese a que España se quedó a las puertas del campeonato. A estos reconocimientos se sumó también el Golden Woman, consolidando un palmarés individual que ya la sitúa entre las grandes leyendas del fútbol femenino.

    Aitana no solo ganó premios; representó una forma de entender el juego, una generación que ha crecido en igualdad de exigencia y que hoy domina el panorama internacional.

    La temporada 2024/2025 también estuvo marcada por el regreso a la máxima categoría de dos clubes que simbolizan la resiliencia y el trabajo bien hecho: Alhama CF ElPozo y el DUX Logroño.

    El conjunto murciano protagonizó una de las historias más emocionantes del curso. Tras una temporada marcada por la regularidad y la competitividad extrema, el Alhama logró el ascenso directo a Liga F Moeve en la última jornada, en una lucha cerrada con el Deportivo Alavés.

    El empate ante el AEM SE Lleida (1-1) en la fecha final fue suficiente para certificar el regreso a la élite, dos años después de su paso por la máxima categoría en la temporada 2022/2023. Un ascenso celebrado como una conquista colectiva, fruto de un proyecto serio, comprometido y profundamente arraigado a su entorno.

    Por su parte, el DUX Logroño volvió a la élite tras un playoff impecable, demostrando oficio, personalidad y una clara identidad competitiva. El conjunto riojano superó en semifinales al AEM SE Lleida, con una victoria por 3-1 en la ida y una ajustada derrota por 1-0 en la vuelta, antes de imponerse con autoridad al Cacereño en la gran final.

    El 0-3 en Cáceres y el posterior 3-1 en Las Gaunas sellaron el regreso del conjunto vinotinto a una Liga F Moeve que ya conoce bien, tras haber militado tres temporadas en la máxima categoría. Un ascenso que simboliza también la estabilidad de un club que ha sabido resistir, reinventarse y volver más fuerte.

    hubo una imagen icónica de 2025, fue la de los grandes estadios abiertos al fútbol femenino. Una tendencia que ya no es anecdótica, sino estructural, y que confirma el crecimiento sostenido del interés social por la Liga F Moeve.

    Durante el año, numerosos clubes apostaron por trasladar partidos del equipo femenino a los principales escenarios del fútbol español:
    • Mestalla abrió sus puertas para el derbi valenciano
    • El Ciutat de València se consolidó como escenario habitual del Levante UD
    • San Mamés volvió a vibrar con el Athletic Club
    • Anoeta acogió grandes citas de la Real Sociedad
    • El Estadi Olímpic Lluís Companys se convirtió en el gran escenario del Barça
    • El Nuevo Los Cármenes se sumó a la apuesta del Granada CF

    A ellos se suman proyectos que ya han hecho de los grandes estadios una realidad estable:
    Ipurúa, Riazor, el Heliodoro Rodríguez López y Las Gaunas.

    No se trata solo de cifras. Se trata de normalización, de visibilidad, de identidad compartida entre club, ciudad y equipo femenino.

    El Clásico entre el F.C, Barcelona y Real Madrid del mes de noviembre fue el partido con más público del año en Liga F Moeve. 36.276 espectadores llenaron las gradas del Lluís Companys para presenciar la victoria azulgrana por 4-0, en un duelo que reforzó el liderazgo del Barça en la tabla.

    Un registro que superó incluso a los 35.812 aficionados que, en marzo, asistieron al primer triunfo histórico del conjunto blanco ante las blaugranas (1-3). Dos cifras que confirman el impacto social del Clásico femenino y el crecimiento sostenido del interés por el campeonato.

    El fútbol femenino ya no necesita eventos excepcionales para llenar estadios: los llena por derecho propio.

    broche de oro a 2025 lo puso la Selección Española de Fútbol, que se proclamó campeona de la Nations League en un Metropolitano histórico, con 55.853 espectadores en las gradas.

    Tras el 0-0 del partido de ida, España firmó una actuación memorable ante Alemania en el encuentro de vuelta. Un doblete de Claudia Pina y un gol de Vicky López sellaron el 3-0 definitivo y confirmaron la hegemonía continental de ‘La Roja’.

    El título tuvo un significado especial: fue el primer gran trofeo de Sonia Bermúdez como seleccionadora nacional, y una confirmación del talento que nutre la Liga F Moeve. Hasta 18 futbolistas del campeonato español formaron parte de la convocatoria campeona.

    Un año en el que España también alcanzó la final de la Eurocopa, cayendo en los penaltis ante Inglaterra en Basilea, pero dejando una huella imborrable en el torneo.

    El 2025 no fue solo un año de resultados. Fue el año en que la Liga F Moeve se miró al espejo y se reconoció como una gran competición europea. Un año de estadios llenos, de referentes mundiales, de clubes comprometidos y de una afición que responde.

    El fútbol femenino español no vive una moda. Vive una transformación irreversible.

    Y este año fue, sin duda, el año en que ese crecimiento dejó de ser promesa para convertirse en realidad.

  • Oficial | El Player of the Month en la Liga F Moeve en 2025

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔲 Ya van tres años de reconocimiento mensual talento y un retrato preciso del fútbol femenino español.

    En un fútbol femenino español en plena transformación estructural, el galardón Player of the Month de la Liga F Moeve se ha consolidado como una de las herramientas más fiables para interpretar el pulso real de la competición. Más allá del reconocimiento individual, el premio mensual ofrece una lectura inmediata y concreta del rendimiento, del impacto competitivo y de la evolución del juego en la Primera División Femenina.

    Desde su instauración en la temporada 2022-2023, coincidiendo con el nacimiento oficial de la Liga F como competición profesional, el Player of the Month ha acompañado el crecimiento del campeonato como un indicador estable de excelencia deportiva. Tres temporadas después, el galardón no solo ha ganado visibilidad, sino también credibilidad analítica, convirtiéndose en una referencia tanto para aficionadas y aficionados como para cuerpos técnicos, analistas y medios de comunicación.

    El año natural 2025 representa uno de los ejercicios más completos y significativos desde la creación del premio. A través de sus ganadoras mensuales, la Liga F ha mostrado una competición más diversa, más abierta en perfiles futbolísticos y más consciente de la importancia del contexto a la hora de valorar el rendimiento.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este premio ha nacido con la profesionalización de una Liga F Moeve que continúa al alza.

    Player of the Month comenzó a entregarse de manera oficial en la temporada 2022-23, el primer curso completo de la Liga F como liga profesional independiente, bajo el paraguas de la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

    Desde su origen, el galardón fue concebido con una doble función: Reconocer el rendimiento individual mensual, evitando que el foco se concentrara únicamente en premios de final de temporada. Generar narrativa competitiva continua, dotando a la liga de hitos regulares que acompañaran su crecimiento mediático.

    A diferencia de otros reconocimientos históricos del fútbol femenino español, el Player of the Month introdujo una lógica nueva: premiar impactos acotados en el tiempo, sin depender del prestigio previo, del palmarés o del estatus del club.

    Con el paso de las temporadas, el premio ha evolucionado desde un enfoque inicialmente más ligado al dato goleador hacia una valoración más compleja, donde se tienen en cuenta:

    • Influencia real en los resultados
    • Peso táctico dentro del sistema del equipo
    • Contexto competitivo del club en cuestión

    En 2025, esta madurez del galardón resulta especialmente evidente y ha servido para definir la popularidad de la Liga F Moeve.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Durante el año natural 2025, el Player of the Month ha sido concedido en ocho ocasiones, a siete futbolistas diferentes, pertenecientes a cinco clubes, una cifra que refleja con claridad la diversidad creciente del campeonato.

    La lista de premiadas es, por sí sola, una radiografía del momento actual de la Liga F:

    Linda Caicedo (Real Madrid) – enero Gift Monday (Costa Adeje Tenerife) – febrero Gio (Giovana Queiroz) (Atlético de Madrid) – marzo Ewa Pajor (FC Barcelona) – abril Clàudia Pina (FC Barcelona) – mayo Luany (Atlético de Madrid) – septiembre Edna Imade (Real Sociedad) – octubre Clàudia Pina (FC Barcelona) – noviembre

    La repetición de Clàudia Pina como única doble galardonada del año y la presencia de clubes con realidades muy distintas refuerzan la idea de que el premio ha sabido adaptarse a la complejidad competitiva de la liga.

    (Fuente: Liga F Moeve )

    El primer Player of the Month de 2025 recayó en Linda Caicedo, en un mes en el que el Real Madrid necesitaba certezas competitivas tras un tramo irregular. La internacional colombiana asumió ese rol con naturalidad, convirtiéndose en el eje ofensivo del equipo durante enero.

    Su premio no respondió únicamente a cifras de goles o asistencias, sino a su capacidad para sostener el ataque, generar desequilibrio constante y asumir responsabilidad en momentos de máxima exigencia. Caicedo representó a la perfección el perfil de futbolista joven llamada a liderar proyectos ambiciosos en la Liga F.

    El galardón de febrero tuvo un significado especial. Gift Monday, del Costa Adeje Tenerife, fue premiada tras un mes de rendimiento sobresaliente en un equipo que compite habitualmente lejos de los focos.

    Su distinción reforzó uno de los principios fundacionales del Player of the Month: premiar impacto, no jerarquía. Monday destacó por su eficiencia extrema, su capacidad para convertir pocas oportunidades en goles decisivos y su liderazgo ofensivo en partidos de máxima igualdad.

    Fue, además, un premio que visibilizó el trabajo de clubes que construyen su competitividad desde la resistencia, el orden y la eficacia.

    Ya en marzo, el reconocimiento fue para Giovana “Gio” Queiroz, símbolo del proceso de reajuste del Atlético de Madrid. En un mes clave para recuperar estabilidad, Gio se convirtió en la futbolista que dio sentido al juego rojiblanco.

    Su Player of the Month premió un perfil menos evidente, pero fundamental: el de la jugadora que ordena, conecta y equilibra, permitiendo que el equipo vuelva a reconocerse en su estilo.

    El mes de abril confirmó la plena integración de Ewa Pajor en el engranaje del FC Barcelona. Su premio fue la constatación de que incluso en un equipo dominante, el impacto individual sigue siendo determinante.

    Ewa Pajor no solo aportó goles, sino que elevó el rendimiento colectivo, mejoró la ocupación de espacios y potenció a las jugadoras de segunda línea. Su Player of the Month fue un reconocimiento al impacto dentro de la excelencia, una categoría especialmente exigente.

    El primer galardón de Clàudia Pina en 2025 llegó en mayo, tras un mes marcado por una eficiencia sobresaliente. Capaz de decidir partidos en pocos minutos, su rendimiento puso en valor un perfil cada vez más determinante en el fútbol moderno.

    El premio reconoció su capacidad para maximizar cada intervención, su versatilidad ofensiva y su influencia directa en los momentos clave del tramo final de la temporada.

    Tras el parón veraniego, septiembre trajo consigo el reconocimiento a Luany, una de las grandes incorporaciones del Atlético de Madrid. Su adaptación inmediata al ritmo competitivo y su impacto desde el primer mes la convirtieron en una de las protagonistas del inicio de la temporada 2025-26.

    Su Player of the Month simbolizó el valor de las incorporaciones bien integradas y el inicio de un nuevo ciclo competitivo en el conjunto rojiblanco.

    El galardón de octubre fue para Edna Imade, en uno de los premios más representativos del espíritu del Player of the Month. La delantera de la Real Sociedad fue reconocida por su capacidad para liderar ofensivamente al equipo, marcar diferencias en partidos ajustados y sostener al conjunto txuri-urdin en la clasificación.

    Fue un premio al liderazgo silencioso, al rendimiento constante y a la importancia de las futbolistas que hacen competitivos a sus equipos semana tras semana.

    El año se cerró, a falta del premio de diciembre, con el segundo Player of the Month de 2025 para Clàudia Pina. Su doble reconocimiento confirmó su consolidación como una de las futbolistas más influyentes del campeonato.

    La repetición del galardón subrayó su regularidad, su crecimiento sostenido y su capacidad para impactar en distintos momentos de la temporada, algo que muy pocas jugadoras logran mantener a lo largo de un año natural completo.

    El Player the Month se ha convertido en algo más que un premio. Es una herramienta narrativa, analítica y simbólica que ayuda a explicar la Liga F Moeve en toda su complejidad.

    En 2025, el galardón ha reconocido talento, impacto, contexto y liderazgo, reflejando una competición más madura, más diversa y más consciente de su propio crecimiento.

    Desde figuras internacionales hasta futbolistas que sostienen proyectos desde la constancia, el Player of the Month se consolida como uno de los grandes termómetros del fútbol femenino español y como un espejo fiel del momento que vive la Liga F, que ahora cuenta con el patrocinio de Moeve.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Once nombres para la eternidad: el día en que el fútbol femenino habló español y el mundo tuvo que escuchar

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Hay onces que se leen y onces que se sienten. Este no se anuncia: se impone. La IFFHS ha puesto negro sobre azul lo que el fútbol llevaba tiempo susurrando y ya no puede callar: el centro del mundo, en 2025, no está en un estadio concreto ni en una liga dominante, sino en una idea de juego que habla español, piensa rápido y no pide permiso. Cuatro futbolistas españolas sostienen el mejor equipo del planeta como quien sostiene una época entera, no desde el ruido sino desde el balón, desde la inteligencia, desde una forma de jugar que ha convertido el talento en sistema y la ambición en costumbre. No es un premio, es una fotografía histórica. No es una moda, es un legado que empieza a escribirse en presente.

    Hay imágenes que no necesitan contexto porque ellas mismas ya son contexto, porque no informan: sentencian. Hay gráficos que no se consumen, se contemplan. Hay onces que no se discuten, se recuerdan. Y el once que la IFFHS eleva como Mejor Equipo Mundial Femenino de 2025 pertenece a esa estirpe rara y poderosa de fotografías que, dentro de diez, veinte o treinta años, seguirán diciendo lo mismo que dicen hoy: aquí pasó algo irrepetible. No es solo una alineación. No es solo un reconocimiento. Es una declaración histórica. Es el instante exacto en el que el fútbol femenino dejó de pedir permiso y se sentó en la mesa de los gigantes con la voz firme, el balón bajo el brazo y una bandera —la española— ondeando con una fuerza que ya no admite matices ni excusas.

    Porque en ese once ideal del mundo hay talento alemán, liderazgo inglés, solidez internacional… pero hay, sobre todo, alma española. Hay una columna vertebral que no se explica sin La Masia, sin el barro de la Liga F, sin generaciones que crecieron viendo partidos sin cámaras y hoy juegan finales con el planeta mirando. Hay nombres que ya no son solo futbolistas, sino símbolos. Y hay una verdad que atraviesa la imagen como un relámpago: España ha conquistado el centro del mundo futbolístico femenino.

    En el centro exacto del campo, donde se decide todo, donde el juego respira y se ordena, aparece Patri Guijarro como aparece siempre: sin ruido, sin necesidad de levantar la voz, gobernando el tiempo como si fuera una propiedad privada. A su alrededor, Alexia Putellas y Aitana Bonmatí dibujan una constelación que ya no pertenece a una época concreta, sino a la historia completa del fútbol.

    Once ideal del 2025 | Hampton, Keet, Williamson, Paredes, Bronze, Alexia Putellas, Patri Guijarro, Aitana Bonmatí, Bühl, Russo y Mariona Caldentey.

    No son tres nombres puestos juntos por casualidad. Son tres formas distintas de entender la excelencia, tres caminos que confluyen en una misma idea: jugar mejor que nadie. Alexia es la memoria, la resistencia, la capitana que volvió del abismo para recordar al mundo que el talento también sabe sufrir. Aitana es el presente que no espera turno, la futbolista total que corre, piensa, manda y decide con una naturalidad que asusta. Patri es el equilibrio perfecto, la inteligencia que no sale en los resúmenes pero sostiene los títulos.

    Y cuando el fútbol mundial mira esa medular, no ve solo a tres centrocampistas. Ve un método. Ve una escuela. Ve una forma de entender el juego que ha cambiado jerarquías y ha obligado a todos los demás a adaptarse. Porque ya no se trata de correr más, ni de chocar más fuerte. Se trata de pensar mejor, de ocupar mejor los espacios, de saber cuándo acelerar y cuándo congelar el partido hasta que el rival se canse de perseguir sombras. España no solo ha ganado. España ha convencido. Y eso, en fútbol, es lo más difícil.

    A su lado, en la defensa, Irene Paredes levanta una muralla que no necesita gritos para imponer respeto. Su presencia es la de quien ha visto pasar los años, las derrotas y las dudas, y ha salido de todas ellas con la cabeza más alta. Irene no defiende solo un área. Defiende una generación entera. Defiende a las que estuvieron antes y no tuvieron focos. Defiende la idea de que el liderazgo también se construye desde la serenidad. Junto a ella, el sistema se ordena, la línea se adelanta, el equipo cree. Porque cuando Irene está, todo parece posible.

    Y más allá, en la banda, Mariona Caldentey representa esa rareza maravillosa que solo el fútbol español sabe producir: futbolistas que no se pueden encasillar, que no obedecen a una sola función, que entienden el juego como un lienzo abierto. Mariona es sacrificio y talento, es ida y vuelta, es inteligencia táctica y rebeldía creativa. Es la jugadora que aparece donde no se la espera y decide cuando el partido parece atascado. Su presencia en este once mundial no es un premio puntual. Es la confirmación de una carrera construida a base de constancia, lectura del juego y compromiso absoluto con el colectivo.

    Cuatro españolas en el mejor once del mundo. Cuatro. Y ninguna está ahí por marketing, por cuota o por narrativa amable. Están porque no se puede contar el fútbol de 2025 sin ellas. Porque cuando la IFFHS mira el planeta entero y elige, elige fútbol. Y el fútbol, hoy, habla español.

    Alrededor de ellas, el once se completa con nombres que engrandecen aún más el contexto. Klara Bühl aporta la electricidad alemana, la capacidad de romper partidos desde la banda con una verticalidad que castiga cualquier despiste. Alessia Russo es potencia, instinto, gol y trabajo invisible, la delantera que fija centrales y libera espacios para que el equipo respire. Leah Williamson simboliza el liderazgo moderno, la defensa que construye desde atrás con elegancia y lectura. Lucy Bronze sigue siendo el estándar físico y competitivo, una futbolista que ha redefinido el lateral derecho durante más de una década. Franziska Kett aporta juventud, proyección y descaro. Hannah Hampton, desde la portería, representa la nueva generación de guardametas completas, seguras, dominadoras del área y del juego con los pies.

    Pero incluso rodeadas de estrellas de ese calibre, las españolas no se diluyen. Brillan más. Porque no necesitan imponerse individualmente. Se imponen colectivamente. Porque su fútbol no es un destello aislado, sino un sistema que funciona, una idea que se reproduce, una cultura que se transmite.

    Este once mundial no nace de la nada. Es el resultado de años de lucha silenciosa, de estructuras que se fueron creando a base de insistencia, de entrenadoras y entrenadores que creyeron cuando nadie miraba, de futbolistas que se quedaron cuando era más fácil marcharse. Es la consecuencia directa de haber entendido que el fútbol femenino no necesitaba parches, sino proyectos. Que no necesitaba titulares vacíos, sino inversión, respeto y continuidad. Y España, con errores, con conflictos, con heridas aún abiertas, ha conseguido algo que parecía imposible: transformar una revolución social en hegemonía deportiva.

    Por eso esta imagen no es solo una foto bonita para redes. Es un documento histórico. Es la prueba gráfica de que el fútbol femenino ya no es promesa, es presente consolidado. Y de que España, guste más o menos, se ha convertido en referencia mundial. Las niñas que hoy empiezan a jugar no sueñan con imitar. Sueñan con continuar. Porque el camino ya está abierto. Porque ya hay nombres propios que han llegado hasta donde nadie había llegado antes.

    El once de la IFFHS es, en el fondo, una fotografía del poder. De quién manda. De quién marca el ritmo. Y en 2025, el poder no se ejerce desde la fuerza bruta, sino desde la inteligencia, la técnica, la comprensión profunda del juego. Desde la capacidad de hacer que el balón viaje más rápido que las piernas. Desde la valentía de querer la pelota incluso cuando quema.

    España ha enseñado al mundo que se puede ganar de otra manera. Que se puede competir sin renunciar a la identidad. Que se puede ser favorita y jugar como si no lo fueras. Y las futbolistas españolas incluidas en este once son las embajadoras perfectas de esa idea. No hablan mucho. Juegan. Y cuando juegan, todo cobra sentido.

    Quizá dentro de unos años, cuando este 2025 sea solo una fecha en el calendario, alguien vuelva a mirar esta imagen y entienda de verdad lo que significó. Que no fue un premio aislado. Que no fue una moda. Que fue el momento exacto en el que el fútbol femenino español dejó de compararse y empezó a medirse consigo mismo. El día en que ya no importó contra quién se jugaba, sino cómo se jugaba. El día en que el mundo aceptó, sin discusión posible, que el fútbol femenino tenía nuevas dueñas del balón.

    Y entonces, como ahora, bastará con mirar al centro del campo para entenderlo todo. Allí estarán, eternas, Alexia, Patri y Aitana. Tres nombres. Tres estilos. Una misma bandera. Y una certeza imposible de borrar: el fútbol femenino ya tiene una edad de oro, y habla español.

  • Oficial | “El Partido de Manu” acelera su crecimiento: un 2025 que confirma que el fútbol femenino tiene público, voz y futuro

    (Fuente: “El Partido de Manu”) Instantánea tomada en el descanso de la prórroga de la fase previa de la UEFA Women’s Champions League entre el Atlético de Madrid y el BK Hacken.

    📋 A solo cinco días de cerrar el calendario de 2025, “El Partido de Manu” alcanza los 23,9 mil visitantes, frente a los 20,5 mil de 2024, un crecimiento del 16,6% que no es solo una cifra: es la prueba de que el fútbol femenino genera interés real, fidelidad y una comunidad que sigue creciendo cuando se trabaja con identidad, rigor y pasión.

    🔥23,9 mil razones para creer: cuando el fútbol femenino encuentra su espacio y su público 🔥

    A cinco días de que termine 2025, El Partido de Manu alcanza los 23,9 mil visitantes frente a los 20,5 mil de 2024, un crecimiento que no se mide solo en números sino en algo mucho más profundo: la confirmación de que el fútbol femenino, cuando se cuenta con rigor, identidad y convicción, no solo interesa, sino que construye comunidad, memoria y futuro.

    El crecimiento de El Partido de Manu en 2025 no es una casualidad estadística ni un fenómeno aislado dentro de un gráfico de analítica web. Es la consecuencia directa de una forma de entender el periodismo deportivo, de una apuesta editorial sostenida en el tiempo y de una convicción que ha guiado al medio durante años: el fútbol femenino merece un espacio propio, exclusivo, constante y tratado con la misma profundidad con la que históricamente se ha narrado el fútbol masculino. Pasar de 20,5 mil visitantes en 2024 a 23,9 mil en 2025, cuando aún faltan cinco días para cerrar el año, supone un incremento cercano al 17%, una cifra que en el contexto actual de los medios digitales no solo es positiva, sino reveladora.

    Este crecimiento adquiere aún más valor cuando se analiza desde la perspectiva de un medio que no vive del ruido puntual, de la viralidad efímera ni del titular fácil, sino de la continuidad, la especialización y la fidelidad. El Partido de Manu no ha crecido porque el fútbol femenino esté de moda durante un mes concreto ni porque una competición haya concentrado la atención mediática durante un periodo corto. Ha crecido porque lleva años construyendo un relato propio, coherente y reconocible, y porque ha decidido ser exclusivamente fútbol femenino en un ecosistema donde todavía hoy esa decisión sigue siendo minoritaria.

    Los datos son claros: 3.400 visitantes más que el año anterior. Pero detrás de esa cifra hay algo más importante que el número absoluto. Hay lectores que regresan, que identifican el medio como un lugar de referencia, que saben que aquí el fútbol femenino no es un complemento ni un apéndice, sino el centro del discurso. Ese aumento no se produce desde el vacío, sino desde una base ya consolidada, lo que convierte el crecimiento en una señal de madurez más que en un simple pico coyuntural.

    La imagen del mapa que acompaña estos datos refuerza visualmente una idea clave: El Partido de Manu ya no es solo un medio leído en un punto concreto, sino un espacio que ha traspasado fronteras. El predominio de España como núcleo principal de visitantes no sorprende, porque es donde el proyecto tiene su raíz natural y donde la Liga F, las competiciones europeas y la selección generan mayor volumen de interés. Pero el tono verde extendido por buena parte del mapa mundial muestra algo igualmente relevante: el fútbol femenino se consume, se sigue y se analiza desde múltiples lugares, y existe una audiencia internacional que encuentra en este medio una forma de entender el juego que no siempre halla en los grandes portales generalistas.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Ese mapa no es solo un recurso visual; es una metáfora del alcance del proyecto. Países teñidos de verde claro, otros con presencia más puntual, zonas donde el tráfico es menor pero existe. Todo suma. Todo habla de un medio que ha ido construyendo su audiencia sin prisa, sin estridencias y sin traicionar su identidad. En un contexto donde muchos proyectos digitales nacen con la urgencia de crecer rápido, El Partido de Manu ha optado por crecer bien.

    El hecho de que este incremento se produzca a solo cinco días de terminar 2025 añade un matiz significativo. No es el cierre definitivo del año, sino una fotografía casi completa de lo que ha sido el ejercicio.

    Y esa fotografía muestra una tendencia clara al alza. No hay un estancamiento, no hay una pérdida de interés, no hay un retroceso tras un posible pico anterior. Hay continuidad y hay avance. Eso, en el periodismo especializado, es uno de los indicadores más fiables de que el proyecto funciona.

    El fútbol femenino ha vivido en los últimos años una expansión evidente en términos de competiciones, visibilidad y profesionalización, pero esa expansión no siempre ha ido acompañada de un tratamiento mediático acorde.

    Muchos medios han aumentado su cobertura de forma puntual, vinculada a grandes torneos o a éxitos concretos, pero han reducido el foco cuando la actualidad se vuelve más cotidiana. El Partido de Manu, en cambio, ha estado ahí también en el día a día, en los partidos menos mediáticos, en los procesos largos, en las temporadas completas, en las historias que no siempre ocupan titulares en otros lugares.

    Ese compromiso se refleja en el crecimiento de visitantes. No es un crecimiento impulsado por un solo contenido viral, sino por una suma de artículos, análisis, crónicas y piezas editoriales que han ido construyendo una relación de confianza con la audiencia. El lector sabe qué va a encontrar cuando entra en El Partido de Manu: profundidad, contexto, memoria y una mirada que entiende el fútbol femenino como parte de una historia más amplia.

    Además, el crecimiento de 2025 respecto a 2024 se produce en un año especialmente exigente en términos informativos. La saturación de contenidos deportivos, la fragmentación de audiencias y el consumo rápido de información juegan en contra de los medios que apuestan por textos largos y análisis elaborados. Que, aún así, el número de visitantes aumente de forma clara es una señal inequívoca de que existe un público dispuesto a leer, a detenerse y a volver.

    Este aumento también tiene una lectura simbólica importante: demuestra que la especialización no limita el alcance, sino que lo define. Durante años se ha repetido que los medios especializados en fútbol femenino tendrían un techo bajo en términos de audiencia. Los datos de El Partido de Manu contradicen esa idea.

    El crecimiento sostenido indica que el público existe y que responde cuando se le ofrece un producto coherente y honesto.

    En ese sentido, el paso de 20,5 mil a 23,9 mil visitantes no es solo una mejora cuantitativa, sino cualitativa. Significa más lectores, sí, pero también más impacto, más responsabilidad y más capacidad para seguir construyendo un relato propio dentro del periodismo deportivo. Cada nuevo visitante es una oportunidad de ampliar la comunidad, de reforzar el discurso y de seguir demostrando que el fútbol femenino no necesita compararse con nada para justificar su existencia mediática.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El mapa adjunto, con su distribución global, también invita a reflexionar sobre el papel del idioma y la narrativa. El español se ha convertido en una lengua clave para el consumo de fútbol femenino, no solo por la Liga F Moeve y la Selección Española de Fútbol, sino por la creciente presencia de lectoras y lectores en América Latina y otros territorios. El Partido de Manu se sitúa en ese cruce de caminos, ofreciendo una mirada que conecta realidades distintas a través de un mismo lenguaje futbolístico.

    Este crecimiento, además, llega después de años de trabajo silencioso, de persistencia y de convicción. No es el resultado de una estrategia oportunista, sino de una línea editorial que ha sabido mantenerse fiel a sí misma incluso cuando el contexto no era favorable. En ese sentido, los 23,9 mil visitantes de 2025 son también un reconocimiento implícito a esa constancia.

    Mirando hacia adelante, estos datos no deben entenderse como un punto de llegada, sino como una base sólida sobre la que seguir construyendo. El cierre de 2025 con este incremento refuerza la idea de que el camino elegido es el correcto y de que existe margen para seguir creciendo sin renunciar a la identidad que ha definido al medio desde sus inicios.

    Porque, al final, lo que reflejan estas cifras no es solo un aumento de tráfico, sino algo mucho más valioso: la consolidación de El Partido de Manu como un espacio necesario dentro del ecosistema del fútbol femenino. Un lugar donde el juego se analiza, se recuerda y se proyecta hacia el futuro con la seriedad y la pasión que merece.

    Esa dimensión internacional, aunque todavía en desarrollo, es uno de los elementos que refuerzan la lectura positiva del crecimiento. No se trata solo de sumar más visitas en el mismo territorio, sino de ampliar el radio de influencia del medio. Cada punto verde en el mapa representa una historia distinta, una persona que ha llegado al contenido desde otro país, otro campeonato, otra realidad futbolística. Y todas ellas encuentran en El Partido de Manu un lenguaje común.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El hecho de que el crecimiento se produzca en el tramo final del año también es relevante desde el punto de vista editorial. No responde a una coyuntura concreta ni a un evento puntual concentrado en un mes específico. Es el resultado acumulado de doce meses de trabajo, de publicaciones regulares, de seguimiento continuo. Llegar a los últimos cinco días de 2025 con una mejora clara respecto a 2024 indica que el interés no se ha agotado con el paso del tiempo, sino que se ha mantenido e incluso reforzado.

    En términos periodísticos, esto permite una lectura optimista pero también responsable. El crecimiento implica nuevas expectativas, nuevas exigencias y una mayor atención sobre el contenido. Cada nuevo lector trae consigo una mirada distinta y una demanda implícita de calidad. Mantener esa confianza será uno de los retos futuros del medio, pero los datos actuales invitan a pensar que la base está bien construida.

    Hay otro elemento fundamental en este análisis: la coherencia editorial. El Partido de Manu ha mantenido una línea reconocible, sin giros bruscos ni cambios oportunistas de enfoque. Esa coherencia es uno de los factores que explican por qué el crecimiento es sostenido y no volátil. El lector sabe qué esperar, y esa previsibilidad, lejos de ser negativa, genera seguridad y fidelidad.

    El aumento de visitantes también refleja un cambio más amplio en la percepción del fútbol femenino como producto informativo. Cada vez más personas buscan análisis, contexto y profundidad, y no solo resultados rápidos. En ese sentido, El Partido de Manu se ha situado en una posición adelantada, apostando desde hace tiempo por un tipo de contenido que ahora empieza a ser más demandado.

    Si se observa la evolución de 2024 a 2025 como una línea temporal, el crecimiento no es abrupto ni desproporcionado, sino progresivo. Esa progresión es una de las señales más fiables de salud de un proyecto digital. No hay dependencia excesiva de picos externos ni caídas pronunciadas tras ellos. Hay una base que se amplía poco a poco, lector a lector.

    Además, el carácter exclusivamente dedicado al fútbol femenino no ha supuesto una limitación, sino una ventaja competitiva. En un ecosistema mediático donde muchos contenidos son generalistas y superficiales, la especialización se convierte en un valor diferencial. El lector que busca fútbol femenino sabe que aquí no tendrá que filtrar información ni adaptarse a un enfoque secundario. Todo está pensado desde y para ese deporte.

    El mapa mundial, en este contexto, funciona casi como un símbolo de esa especialización bien entendida. No se trata de llegar a todo el mundo sin matices, sino de ofrecer un contenido tan definido que pueda ser relevante para personas muy distintas entre sí. Esa paradoja —cuanto más específico es el enfoque, más universal puede resultar— se refleja en la distribución geográfica de los visitantes.

    A cinco días del cierre de 2025, las cifras invitan a una reflexión serena, no triunfalista. El crecimiento es significativo, pero también es una invitación a seguir trabajando con la misma exigencia. El fútbol femenino continúa evolucionando, y el periodismo que lo acompaña debe hacerlo al mismo ritmo. El Partido de Manu ha demostrado en este periodo que es capaz de adaptarse sin perder su esencia, de crecer sin diluir su identidad.

    En última instancia, el paso de 20,5 mil a 23,9 mil visitantes es la constatación de algo que va más allá de un balance anual. Es la prueba de que existe un espacio real para proyectos periodísticos comprometidos con el fútbol femenino, de que hay una audiencia que valora la profundidad y de que la constancia, aunque a veces parezca invisible, termina dando frutos.

    (Fuente: “El Partido de Manu)

    Y cuando esos frutos se reflejan en un mapa que se va tiñendo poco a poco de verde, en cifras que crecen de forma sostenida y en una comunidad que se amplía sin perder su esencia, el mensaje es claro: el camino elegido no solo tiene sentido, sino que está más vivo que nunca.

    El Partido de Manu llega al final de 2025 no como un proyecto que busca validación, sino como uno que empieza a recoger los frutos de una apuesta clara. Los números no se utilizan aquí como un argumento vacío, sino como una herramienta para entender el recorrido y para reafirmar el sentido del camino elegido. No se trata de crecer por crecer, sino de crecer bien.

    Y crecer bien, en este caso, significa seguir contando el fútbol femenino con profundidad, con memoria y con una mirada propia. Significa seguir apostando por textos que no se consumen en segundos, sino que invitan a detenerse. Significa seguir creyendo que hay lectoras y lectores dispuestos a acompañar ese esfuerzo.

    A cinco días de cerrar el año, el balance es claro: el proyecto está vivo, en expansión y con una comunidad que se amplía sin perder su esencia.

    El mapa se va tiñendo poco a poco, las cifras crecen y, sobre todo, la convicción se refuerza. Porque cuando un medio especializado crece de esta manera, no es solo una buena noticia para quien lo impulsa; es una buena noticia para todo el fútbol femenino, que necesita espacios así para seguir construyendo su propio relato.

    Y ese relato, lejos de estar completo, acaba de entrar en una nueva fase. Una fase en la que cada lectura cuenta, cada visita suma y cada persona que decide quedarse contribuye a que el proyecto siga avanzando. Porque el fútbol femenino, contado con honestidad y ambición, no solo merece ser leído: merece ser acompañado.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)
  • Oficial | La Liga F Moeve despide 2025 agradeciendo el apoyo de los medios y celebrando un año de crecimiento, goles memorables y la ilusión intacta por lo que está por venir

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La Liga Profesional de Fútbol Femenino, a través de su responsable de prensa, María Rodrigo, ha querido cerrar el año 2025 con un mensaje cercano, institucional y profundamente agradecido dirigido a todos los medios de comunicación que forman parte de su base de datos oficial, entre los que se encuentra “El Partido de Manu”, presente y comprometido con la competición desde 2022. Una nota informativa que, más allá del protocolo, se convierte en una declaración de principios sobre el momento que vive el fútbol femenino español, sobre el camino recorrido y, sobre todo, sobre el que queda por delante en un ecosistema que no deja de crecer, consolidarse y ganar espacio en la agenda mediática y social del deporte nacional.

    (Fuente: Liga F Moeve )

    En su mensaje, María Rodrigo traslada el agradecimiento explícito de la Liga F Moeve a los medios por el acompañamiento constante durante todo el año, por el respaldo diario y por la visibilidad que otorgan al campeonato, un apoyo que considera clave para seguir avanzando en el crecimiento sostenido del fútbol femenino y en la consolidación definitiva de la competición como uno de los grandes activos del deporte español. Un reconocimiento que no es retórico, sino que se apoya en la realidad de una Liga F cada vez más seguida, más competitiva, más diversa y más reconocible para el gran público.

    “Gracias por acompañarnos durante este año y por el apoyo y la visibilidad que dais al fútbol femenino, claves para seguir avanzando en su crecimiento y en la consolidación de la competición”, subraya la responsable de prensa de la Liga F Moeve en una nota que respira cercanía y complicidad con los profesionales que, jornada tras jornada, partido tras partido, construyen el relato del campeonato desde radios, televisiones, medios digitales, prensa escrita y proyectos independientes.

    Un mensaje que conecta directamente con el claim de la competición, convertido ya en una seña de identidad: “Vamos Ganando”. Un lema que no solo define resultados deportivos, sino también avances estructurales, sociales y mediáticos. “Como dice nuestro claim: ‘Vamos Ganando’, y hacerlo con vuestro apoyo lo hace aún más especial”, añade Rodrigo, antes de desear unas felices fiestas y emplazar a todos a reencontrarse muy pronto, ya en 2026, con más fútbol y nuevas historias que contar.

    La nota navideña de la Liga F Moeve no se limita únicamente al agradecimiento institucional, sino que incorpora también una vertiente más lúdica y participativa, pensada para reforzar el vínculo con la afición, especialmente con los más jóvenes. En este contexto, la Primera División Femenina recuerda que mantiene activo en sus redes sociales un sorteo de un ejemplar del videojuego EA FC 26, uno de los productos más deseados por los seguidores del fútbol y una herramienta clave para que nuevas generaciones se acerquen al deporte femenino desde el ámbito del entretenimiento digital. Además, la Liga F aprovecha estas fechas tan señaladas para lanzar un guiño directo a los niños y niñas, animándoles a incluir en su carta a los Reyes Magos algunos de los productos oficiales de la competición.

    Entre ellos destaca el balón oficial de la Liga F Moeve, disponible en “El Corte Inglés” a un precio especialmente accesible: 20 euros por unidad en su versión de verano, el denominado Balón Blanco, y tan solo 7 euros el balón oficial de la temporada pasada, una oportunidad única para que el fútbol femenino entre en los parques, colegios y campos de barrio de toda España. A ello se suma el juego de mesa oficial de la competición, disponible por 36 euros con el envío incluido, una propuesta pensada para disfrutar en familia y seguir difundiendo los valores, los equipos y las protagonistas de la Liga F más allá del césped.

    Este espíritu festivo y divulgativo se complementa con una mirada al terreno de juego, al espectáculo puro, al talento que ha definido el año 2025 en la Liga F Moeve. Junto a la nota informativa, la organización adjunta un texto especial y un vídeo de YouTube que recopilan los mejores goles del año.

    Esta es una selección que no solo sirve como resumen audiovisual, sino como declaración de intenciones sobre la calidad del campeonato. “El 2025 llega a su fin y desde Liga F recopilamos los mejores goles del año. Una serie de tantos que dejan claro la calidad del campeonato”, señala el texto que acompaña al vídeo, una pieza que pone rostro y nombre propio al talento que ha brillado durante los últimos doce meses.

    Vídeo de YouTube |

    https://youtu.be/eYf6n8XqH6E?si=uJcza6JA_rTnuDP1

    Olga Carmona, Salma Paralluelo, Edna Imade, Aiara Agirrezabala, Aitana Bonmatí, Isina Corte, Nerea Nevado, Caroline Weir y Claudia Pina son las protagonistas de esta colección de goles que ya forman parte de la memoria reciente de la competición. Goles distintos entre sí, ejecutados desde recursos técnicos variados, en contextos diferentes, pero unidos por un denominador común: la excelencia futbolística y la capacidad de emocionar. El año 2025 ha dejado en la Liga F Moeve recuerdos imborrables y momentos que trascienden el marcador, desde disparos lejanos que desafían la lógica hasta acciones de tacón, voleas imposibles y definiciones cargadas de talento y personalidad.

    El primer gol destacado es el de Olga Carmona frente al Athletic Club, una acción que resume a la perfección el carácter competitivo de la lateral zurda. Carmona robó un balón en el centro del campo y no se lo pensó dos veces. Con decisión, armó un zurdazo potente y preciso que sorprendió a Nanclares y se coló en el fondo de la red. Un gol que no solo fue decisivo para darle la victoria al conjunto blanco, sino que quedó grabado en la retina por producirse en un escenario tan emblemático como San Mamés, uno de los templos del fútbol español.

    También ocupa un lugar destacado el gol de Salma Paralluelo al Atlético de Madrid, una demostración más de que la futbolista aragonesa es sinónimo de gol y de recursos ofensivos. La jugada nació de un centro de Aitana Bonmatí al punto de penalti, donde apareció Salma para ejecutar un espectacular taconazo que superó a su defensora y dejó sin opciones a Lola Gallardo. Un gesto técnico de altísimo nivel, ejecutado con naturalidad, que simboliza la confianza y el instinto goleador de una de las grandes figuras del fútbol español.

    Edna Imade también se ganó su sitio entre los mejores goles del año con un tanto al Deportivo Abanca cuando todavía militaba en el Granada CF. La atacante aprovechó un pase de Lauri Requena para internarse en el área, recortar a su defensora con sutileza y mandar el balón directamente a la escuadra. Un gol de bella factura que, además, tuvo un valor competitivo incuestionable, ya que sirvió para sumar tres puntos fundamentales para su equipo.

    La Real Sociedad aparece representada gracias al gol de Aiara Agirrezabala al Madrid CFF, en un partido que supuso una carta de presentación inmejorable para la lateral en la primera jornada de la Liga F Moeve. Agirrezabala firmó un doblete, pero fue su segundo tanto el que se coló en esta selección, una volea imparable al filo del descanso tras aprovechar un rechace de la zaga local. Un disparo seco, potente, ejecutado con convicción, que dejó sin respuesta a la portera rival.

    Si hay un gol que simboliza la creatividad sin límites, ese es el de Aitana Bonmatí al DUX Logroño. La triple Balón de Oro volvió a demostrar por qué es una de las futbolistas más determinantes del panorama internacional. Tras un envío de Vicky López al área, Aitana resolvió la acción con un remate de espuela, un recurso técnico impredecible que hizo imposible la estirada de Miralles y dejó sin reacción a la zaga vinotinto. Un gol que sintetiza talento, improvisación y excelencia.

    El ascenso del club riojano a la máxima categoría también tuvo su reflejo en esta recopilación gracias al tanto de Isina Corte al Deportivo Abanca. La delantera inició la jugada, combinó con Paula Partido y recibió de nuevo el balón para definir con un taconazo marca de la casa. Un gol que confirma su adaptación a la élite y su capacidad para marcar diferencias desde el primer momento.

    Otro de los grandes momentos del año fue el gol de falta directa de Nerea Nevado al Real Madrid CF. Aunque el Athletic Club terminó cayendo en San Mamés, el mejor gol del partido llevó la firma de la lateral zurda, que se inventó un lanzamiento prácticamente sin ángulo para sorprender a Frohms y recortar distancias en el marcador. Un disparo preciso, valiente y ejecutado con una lectura perfecta de la situación.

    La calidad internacional de la Liga F Moeve queda reflejada en el gol de Caroline Weir a la SD Eibar. La futbolista escocesa recibió un pase de Eva Navarro y, desde el pico del área, se sacó un zurdazo potentísimo que se coló en la red haciendo inútil la estirada de Eunate Astralaga. Un gol que confirma el talento diferencial de Weir y su capacidad para decidir partidos con acciones individuales de alto nivel.

    Cierra esta selección el gol de Claudia Pina al FC Badalona Women, en un derbi catalán que se llevó el FC Barcelona gracias a una acción de pura determinación. Pina recibió un pase de Mapi León y no se lo pensó dos veces. Armó un derechazo potente que superó a María Valenzuela tras tocar en el larguero, desatando la celebración y confirmando su olfato goleador en partidos de máxima exigencia.

    Todos estos goles, reunidos en un mismo vídeo, funcionan como un resumen emocional y deportivo de un año intenso, repleto de historias, de crecimiento colectivo y de consolidación competitiva. Un año en el que la Liga F Moeve ha seguido avanzando en visibilidad, en profesionalización y en reconocimiento, apoyada en el trabajo constante de los clubes, las futbolistas, los cuerpos técnicos y, de manera muy especial, de los medios de comunicación que amplifican cada logro y cada paso adelante.

    Con la mirada ya puesta en el futuro inmediato, la Liga F Moeve se prepara para volver a nuestras vidas el próximo 10 de enero de 2025, fecha en la que se celebrará la decimoquinta jornada del calendario liguero tras el parón navideño.

    Una jornada que se abrirá el viernes a las 12:00 horas con el encuentro entre Alhama ElPozo y Sociedad Deportiva Eibar, que podrá seguirse en directo a través de DAZN, y que se clausurará el domingo con el RCD Espanyol frente al Granada CF, también a las 12:00 horas y en la misma plataforma. Entre ambos duelos, el foco mediático y deportivo se situará en el que está llamado a ser el partido más importante de la jornada, el Atlético de Madrid – Real Sociedad de Fútbol, que se disputará el sábado a las 12:00 horas, en horario peninsular, y que contará con una cobertura especial al ofrecerse en abierto a través de TEN TV, canal disponible en la TDT, así como en DAZN en su versión de pago y en ETB1, el canal autonómico del País Vasco, confirmando una vez más el compromiso de la Liga F Moeve con la máxima difusión de su competición y con el acceso del gran público al mejor fútbol femenino.

    Este duelo de máxima exigencia y enorme trascendencia clasificatoria, ya que será clave en la lucha por la segunda y la tercera posición de la tabla, plazas que otorgan acceso a disputar la fase previa de la Liga de Campeones en la próxima temporada.

    Un objetivo estratégico para ambos conjuntos, conscientes de la importancia deportiva, económica y simbólica de regresar o consolidarse en la élite europea.

    El encuentro adquiere, además, una dimensión especial en clave rojiblanca, ya que el Atlético de Madrid afronta en esta misma temporada los octavos de final de la Liga de Campeones, una ronda que se disputa bajo el formato de playoff, y en la que las colchoneras se medirán a un rival de máximo nivel continental como el Manchester United, en una eliminatoria que pondrá a prueba la madurez competitiva del proyecto atlético y su ambición europea.

    En este contexto, el choque ante la Real Sociedad se presenta como una cita fundamental para reforzar sensaciones, enviar un mensaje a sus rivales directos y sostener la regularidad en un tramo decisivo del campeonato.

    El partido entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de Fútbol contará con una amplia cobertura televisiva, ya que se ofrecerá en abierto a través de TEN TV, canal disponible en la TDT, además de su emisión en DAZN, en su versión de pago, y en ETB1, el canal autonómico del País Vasco, reforzando una vez más el compromiso de la Liga F Moeve con la máxima difusión de su competición, con el acceso del gran público al fútbol femenino y con la visibilidad de los encuentros que marcan el pulso competitivo del campeonato.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | El once del “The Best” sabe a Liga F Moeve

    (Fuente: UEFA)

    🟦 Cuando la Liga F se sentó en la mesa de las leyendas.

    Hay imágenes que no necesitan explicación. Basta una mirada para entender que algo extraordinario ha sucedido. Once rostros alineados sobre un fondo negro, como si la noche misma hubiese decidido rendirse ante la luz. Once nombres que ya no pertenecen solo a sus clubes, ni siquiera a sus países. Once jugadoras que, juntas, forman algo más grande que un equipo: una era.

    El FIFA Women’s 11 de 2025 no es únicamente el mejor once del año. Es un manifiesto. Una declaración de poder. Un punto y aparte en la historia del fútbol femenino. Y en el centro de todo, como un sol imposible de ocultar, la Liga F. La competición española fue la liga con más representantes en el equipo ideal del mundo. Y no solo eso: todas ellas pertenecen al FC Barcelona.

    Seis futbolistas. Seis piezas de un mismo engranaje. Seis nombres que explican por qué el Barça femenino ya no compite contra equipos, sino contra el tiempo y la memoria.

    Alexia Putellas, Aitana Bonmatí. Patri Guijarro, Claudia Pina, Irene Paredes y Ona Batlle son la representación gráfica de que la Primera División empieza a brillar más allá de nuestras fronteras y lo hace con fuerza, como un cometa.

    El once ideal de la FIFA 2025 se dibuja sobre el césped imaginario con una armonía casi perfecta:

    Portería
    • Hannah Hampton

    Defensa
    • Lucy Bronze
    • Irene Paredes
    • Millie Williamson
    • Ona Batlle

    Centro del campo
    • Patri Guijarro
    • Aitana Bonmatí

    Ataque
    • Claudia Pina
    • Alexia Putellas
    • Alessia Russo
    • Mariona Caldentey

    Un once internacional, diverso, poderoso. Pero con un corazón que late en catalán y se expresa en español. La Liga F Moeve no solo está representada: gobierna.

    Durante años, la Liga F fue vista como un proyecto en construcción. Una promesa. Un laboratorio. Hoy es una referencia. El campeonato que más jugadoras aporta al mejor once del planeta.

    Y lo hace desde un solo club, sí, pero con una trascendencia que va mucho más allá del escudo. Porque el FC Barcelona no se explica sin la Liga F, ni la Liga F puede entenderse sin el modelo Barça.

    Un modelo que apostó por la cantera cuando nadie lo hacía.
    Que creyó en el talento local cuando otros miraban fuera.
    Que convirtió el fútbol femenino en una identidad, no en una sección.

    Este once no es solo un premio, sino la prueba definitiva de que el camino era el correcto.
    No es una casualidad.
    No es una moda.
    Es una conquista.

    Hay centrales que mandan con la voz. Otras con el cuerpo. Irene Paredes manda con la historia.

    Capitana sin estridencias, líder sin necesidad de gestos teatrales. Irene es el punto de equilibrio entre la contundencia y la inteligencia. En el Barça, en la selección, en cualquier escenario, su figura impone respeto.

    En este once mundial, su presencia no se discute: es la central que da sentido al sistema, la que ordena, la que corrige, la que aparece cuando el partido parece romperse.

    Irene Paredes no defiende. Irene gobierna el espacio.

    Durante años se dijo que el lateral era un puesto secundario. Ona Batlle lo dinamitó todo.

    Velocidad, precisión, inteligencia táctica, capacidad para llegar y volver. Ona es un extremo cuando ataca y una defensa implacable cuando repliega. Su inclusión en el once FIFA no es un premio al recorrido: es un reconocimiento al impacto.

    Batlle simboliza la evolución del fútbol femenino moderno. Laterales que piensan. Que crean. Que deciden partidos.

    el fútbol tuviera sonido, Patri Guijarro sería el silencio que permite escuchar a los demás.

    No necesita focos. No reclama titulares. Pero cuando falta, todo se desordena. Patri es el metrónomo. El eje invisible. La futbolista que convierte el caos en estructura.

    En este once ideal, su presencia es casi obligatoria. No hay equipo campeón sin una Patri Guijarro.

    Hay futbolistas que juegan al fútbol.
    Aitana Bonmatí es fútbol.

    Balón de Oro, referente mundial, creadora incansable. Aitana no solo interpreta el juego: lo reinventa. Cada control orientado, cada giro, cada pase entre líneas es una obra de precisión quirúrgica.

    En este once, Aitana no está para acompañar. Está para liderar. Para marcar el ritmo emocional y competitivo del equipo. Es el cerebro, el pulso y el alma.

    Claudia Pina es la prueba de que el talento, cuando es auténtico, siempre encuentra su lugar.

    Desde la banda, desde dentro, llegando al área, golpeando desde fuera. Pina es imprevisible. Creativa. Valiente. Su inclusión en el once FIFA 2025 habla de una jugadora que ya no es promesa, sino presente absoluto.

    Hay historias que el fútbol solo concede a las elegidas.

    Alexia Putellas volvió. Y volvió para quedarse. Después de la lesión, después de la duda, después del silencio. Alexia regresó con la autoridad de quien sabe quién es.

    En este once ideal, su nombre no necesita explicación. Alexia es memoria, presente y legado. Es la capitana que representa una generación entera.

    Este once no es exclusivo. No es cerrado. El fútbol femenino es global y el equipo lo demuestra.

    Mariona Caldentey, con su inteligencia y su sacrificio.
    Alessia Russo, potencia y gol.
    Lucy Bronze, leyenda viva.
    Millie Williamson, solidez.
    Hannah Hampton, seguridad bajo palos.

    Todas ellas engrandecen el equipo. Pero incluso en esa diversidad, el epicentro sigue siendo la Liga F.
    Este equipo no solo gana premios. Gana tiempo. Gana espacio. Gana respeto.

    Es el once que verán las niñas en los pósters.
    El que estudiarán las jugadoras del mañana.
    El que recordaremos cuando hablemos de cómo empezó todo.

    Porque hubo un año —2025— en el que la FIFA miró al mundo y dijo:

    Este es el mejor equipo posible.
    Y el mundo tuvo que aceptar que hablaba en clave Liga F.

    Y como diría Manu, con la voz quebrada y el corazón lleno: “No es solo fútbol. Es identidad. Es memoria. Es futuro.