🟫 La Copa del Mundo Femenina da un salto sin precedentes: por primera vez, Netflix será el hogar absoluto del torneo, combinando la emoción del directo con docuseries exclusivas que pondrán rostro, voz y alma a las mejores futbolistas del planeta.
It's showtime! 🎬
Tune in for the FIFA Women's World Cup 2027™ Official Tournament Launch Show. #FIFAWWC
Netflix no solo retransmitirá fútbol en directo: cambiará la manera de vivirlo. La plataforma desarrollará docuseries originales y contenidos exclusivos que capturarán la esencia de las grandes estrellas del fútbol femenino, recorriendo sus trayectorias personales y profesionales, su impacto social y el alcance global de un deporte en plena expansión. Historias de esfuerzo, liderazgo y transformación que irán mucho más allá del césped.
Por primera vez en su historia, Netflix adquiere los derechos audiovisuales completos del Mundial Femenino de la FIFA, consolidando el torneo como el mayor evento internacional de una sola disciplina dentro del deporte femenino. Un acuerdo estratégico que supone un impulso decisivo para la visibilidad, la profesionalización y la proyección internacional del fútbol practicado por mujeres.
La colaboración promete una experiencia integral para los aficionados: todos los partidos en vivo, acceso multiplataforma y producciones documentales de alto nivel, pensadas para emocionar tanto a los seguidores históricos como a nuevas audiencias. Además, el contenido estará disponible en varios idiomas, con retransmisiones en inglés y español, reforzando el carácter verdaderamente global del campeonato.
Este hito marca un antes y un después. No se trata solo de derechos televisivos, sino de un reconocimiento cultural y mediático sin precedentes al talento, la dedicación y la influencia de las jugadoras que están redefiniendo el deporte.
Netflix y la FIFA elevan el Mundial Femenino a un nuevo plano narrativo, donde cada partido es espectáculo y cada historia, legado.
Con 2027 ya en el horizonte, el fútbol femenino se prepara para una Copa del Mundo llamada a ser histórica. Más visible, más accesible y más poderosa que nunca. El balón aún no ha empezado a rodar, pero la cuenta atrás ya ha comenzado… y promete un Mundial que nadie querrá perderse.
La noticia irrumpe como un relámpago en mitad del calendario internacional, con la fuerza de los anuncios que no solo informan, sino que marcan territorio, fijan memoria y anticipan historia. La selección española femenina de fútbol regresará a la acción competitiva el próximo 3 de marzo, y lo hará en Castellón, frente a Islandia, en un encuentro correspondiente a la clasificación para el Mundial femenino de 2027.
Un partido que no es uno más. Un duelo que no es una simple fecha subrayada en rojo. Es una declaración de intenciones. Y es, también, el fruto del periodismo bien ejercido, del que persigue, contrasta y comunica con rigor y pasión. Así lo adelantó Andrea Peláez, periodista zamorana, voz autorizada del fútbol femenino en España, profesional que lleva años narrando esta revolución desde dentro, sin ruido, sin atajos y con una credibilidad que hoy resulta incontestable.
España vuelve a competir. España vuelve a casa. España vuelve a mirar al futuro con la convicción de quien ya no pide permiso para estar entre las grandes, sino que exige respeto por derecho propio. Castellón será el escenario de un nuevo capítulo de una selección que ha aprendido a convivir con la excelencia, con la presión y con la responsabilidad de representar no solo a un equipo, sino a toda una generación de futbolistas que han cambiado la historia del deporte español. El choque ante Islandia se enmarca en el camino hacia el Mundial de 2027, una cita que ya se vislumbra en el horizonte como el siguiente gran reto de una selección que ha conquistado Europa, que ha alcanzado la cima del fútbol mundial y que ahora se enfrenta al desafío más complejo de todos: sostener la grandeza.
Islandia no es un rival cualquiera. Nunca lo ha sido. Es una selección forjada en la resistencia, en el orden, en la disciplina táctica y en una identidad competitiva que la ha convertido en un adversario incómodo para cualquiera. Cada enfrentamiento con el combinado islandés exige precisión, madurez y una lectura profunda del partido. España lo sabe. El cuerpo técnico lo sabe. Las futbolistas lo saben. Y la afición, cada vez más formada y exigente, también lo sabe. Por eso este partido no se presenta como un trámite, sino como una prueba de carácter, una oportunidad para reafirmar principios y una ocasión para seguir construyendo una narrativa que ya es patrimonio colectivo del deporte español.
El valor simbólico de Castellón como sede no es menor. El fútbol femenino internacional vuelve a desplegarse lejos de los grandes focos habituales, acercándose al territorio, a la afición de proximidad, a la España que ha acompañado este proceso desde la base, desde los campos modestos, desde las gradas humildes que hoy se llenan con orgullo. Cada partido de la selección femenina en suelo español es un acto de justicia histórica, un reconocimiento a quienes creyeron cuando creer era un ejercicio de fe. Castellón acogerá a una selección que ya no sorprende, que ya no irrumpe, que permanece.
En este contexto, el anuncio del partido adquiere una dimensión especial al estar firmado informativamente por Andrea Peláez, una de las periodistas que mejor ha entendido, explicado y dignificado el crecimiento del fútbol femenino en España. Su nombre no es casual en esta historia. No es accesorio. Es estructural. Andrea Peláez representa a una generación de profesionales que no llegaron al fútbol femenino por oportunidad, sino por convicción. Periodista formada, rigurosa, con una voz reconocible y una mirada profunda, ha sabido construir un relato que combina información, análisis y sensibilidad sin caer jamás en la condescendencia ni en el ruido superficial.
Desde Zamora, desde una tierra históricamente ajena a los grandes focos mediáticos, Andrea Peláez ha demostrado que el periodismo deportivo no depende del código postal, sino del compromiso, del trabajo diario y de una ética profesional innegociable. Su trayectoria es la de quien ha estado cuando no había cámaras, cuando las audiencias eran residuales y cuando contar estas historias requería algo más que micrófonos: requería creer. Hoy, cuando el fútbol femenino ocupa portadas, parrillas y debates, su figura se alza como una referencia respetada por clubes, jugadoras, federaciones y audiencias.
Que sea su firma la que anticipe este España–Islandia no es solo una noticia; es una constatación. Andrea Peláez no informa desde fuera: forma parte del ecosistema. Su trabajo ha contribuido a normalizar, a prestigiar y a elevar el relato del fútbol femenino a la categoría que siempre mereció. En un entorno mediático a menudo dominado por la urgencia y el titular fácil, su periodismo apuesta por el contexto, por la memoria y por el respeto a las protagonistas. Y eso, en un deporte que ha tenido que luchar contra el olvido, es un valor incalculable.
El partido del 3 de marzo será también un punto de encuentro entre generaciones. Las campeonas consolidadas, las líderes silenciosas, las jóvenes que empujan con fuerza y las que sueñan desde la grada compartirán un mismo escenario. Cada convocatoria, cada alineación y cada minuto sobre el césped forma parte de un proceso que va mucho más allá del resultado inmediato. España ya no compite solo para ganar partidos: compite para dejar legado.
La clasificación para el Mundial de 2027 exige regularidad, ambición y una lectura inteligente de cada ventana internacional.
No hay margen para la complacencia. Cada partido cuenta. Cada gol suma. Cada detalle importa. En ese contexto, Islandia aparece como una prueba de fuego temprana, una oportunidad para medir el pulso competitivo del equipo y para seguir afinando automatismos en un ciclo que apenas comienza a escribirse.
La expectación es máxima. La afición responde. Los medios especializados analizan. Y el fútbol femenino español sigue avanzando, consciente de que cada paso es observado, celebrado y también exigido. Este partido no es un punto de llegada, sino una estación más en un viaje que aún promete emociones, desafíos y conquistas.
Y en medio de todo ello, el periodismo cumple su función esencial: contar lo que ocurre, explicar por qué ocurre y otorgar sentido a lo que está por venir. Andrea Peláez encarna esa misión con una naturalidad que solo poseen quienes entienden su oficio como un servicio público. Su nombre, asociado a esta noticia, no es solo una firma: es una garantía.
El 3 de marzo de 2025 , Castellón será fútbol. Será la selección. Será clasificación mundialista. Será memoria y futuro.
🇪🇸Y por cierto, según sabemos en COPE, el partido que hoy ha anunciado Louzán que jugará la Selección Española femenina en Castalia será el de la J1 de Clasificación para el Mundial 2027:
Y será, también, una nueva prueba de que el fútbol femenino español ya no necesita reivindicarse: se narra, se analiza y se celebra como lo que es: élite, historia y presente.
🟫 La escarapela sigue latiendo en el pecho de la campeona, pero el camino vuelve a empezar. Mientras Brasil enciende al planeta con el alma del fútbol femenino, la Selección Española de Sonia Bermúdez se prepara para defender su corona en una travesía que promete ser, otra vez, épi
— FIFAWOMEN'SWORLDCUP (@WorldCup_Womens) July 6, 2015
España sigue siendo campeona del mundo. Ese estatus no se borra, no se diluye ni se negocia. Vive anclado en la memoria colectiva desde aquella noche eterna en Sídney, cuando un latigazo de Olga Carmona derribó a Inglaterra (1-0) y colocó a la selección española en la cima del fútbol mundial.
La escarapela dorada continúa brillando en el pecho, pero el fútbol —implacable y cíclico— no concede privilegios eternos: la campeona también deberá atravesar la fase de clasificación para ganarse su lugar en la próxima gran cita.
(Fuente: X)
Y esa cita ya tiene rostro, voz y latido. La FIFA ha puesto oficialmente en marcha el camino hacia la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027™ con un evento de alto voltaje emocional celebrado en Copacabana, uno de los escenarios más icónicos del planeta.
(Fuente: FIFA)
Allí, donde el fútbol se mezcla con la música, el arte y la identidad popular, se desveló el emblema, el lema y la identidad sonora del primer Mundial femenino que se celebrará en Sudamérica. Un hito histórico. Un mensaje claro al mundo: el fútbol femenino ha llegado para ocupar el centro de la escena global.
Brasil, país que vive y respira fútbol, fue el corazón de una presentación cargada de simbolismo. Leyendas del balompié, masculinas y femeninas, acompañaron a la FIFA en una celebración que no solo presentó una marca, sino una declaración de intenciones. El lema elegido, GO EPIC™, es un llamamiento directo a la emoción, a la aventura, a la grandeza compartida. Una invitación a formar parte de algo que aspira a trascender lo deportivo.
More than a brand. A symbol of vibration, connection and elegance, Brazilian-inspired. 🇧🇷
“El fútbol es el alma de este país”, afirmó Gianni Infantino, presidente de la FIFA. “Aquí se siente algo aún más poderoso: el compromiso absoluto de Brasil para que este Mundial marque un punto de inflexión definitivo en el fútbol femenino. La marca refleja esa visión compartida: una Copa Mundial Femenina con auténtico estilo brasileño, impactante, alegre e inolvidable”.
From Rio de Janeiro to the world! 🇧🇷
The Official Brand of the FIFA Women’s World Cup 2027™ is unveiled on 25 January at 11:15am (local time).
En el centro del acto emergió un emblema cargado de significado, inspirado tanto en la bandera brasileña como en la geometría del campo de juego. El diseño nace de la fusión de las letras “W” y “M” —Women/World y Mulheres/Mundo—, simbolizando movimiento, maestría y unidad, con un sutil pero poderoso homenaje al país anfitrión. Una imagen que pretende convertirse en icono de una nueva era.
El sonido también será protagonista. La identidad sonora oficial del torneo, impregnada de ritmos brasileños, percusión de samba y herencia afrobrasileña, busca conectar emocionalmente con aficionados de todo el mundo. No es solo música: es energía, emoción y pertenencia. Un pulso común que ya está disponible en plataformas de streaming y en los canales oficiales de la FIFA.
The journey to the #FIFAWWC 2027 begins at Copacabana Beach in Rio de Janeiro tomorrow! 🔥
La voz de Marta, símbolo eterno del fútbol femenino, puso palabras al sentimiento colectivo en un mensaje cargado de emoción: “El fútbol es amor y Brasil ama el fútbol. Estamos preparados para acoger este Mundial con orgullo y confianza. Aquí nacerán nuevas historias, nuevas heroínas, y se inspirará a generaciones enteras. Nuestro amor por el fútbol será aún más fuerte”.
A brand that places women’s football at the heart of the global sporting stage, with an inclusive, joyful and unmistakably Brazilian flavour.
Read the story behind the #FIFAWWC 2027 identity. 🙌
Copacabana también habló a través del arte. Antes de la retransmisión mundial, la avenida Atlántica se transformó en un lienzo vivo gracias a un festival de arte urbano que recuperó una tradición profundamente brasileña: pintar las calles para celebrar los Mundiales. Fútbol convertido en cultura, en expresión popular, en identidad compartida.
It's showtime! 🎬
Tune in for the FIFA Women's World Cup 2027™ Official Tournament Launch Show. #FIFAWWC
Mientras Brasil se prepara para recibir al mundo, España afila de nuevo su ambición. La campeona sabe que no hay atajos ni memoria suficiente que garantice el futuro. Bajo la dirección de Sonia Bermúdez, la Roja deberá volver a competir, volver a sufrir y volver a creer para llegar a 2027 con derecho propio. La corona pesa, pero también empuja.
Rio de Janeiro: a city built on rhythm and football. 🌴⚽️
The #FIFAWWC 2027 Tournament Launch is coming tomorrow! 🎉
La competición se podrá seguir a través de Netflix, quien adquirió los derechos de arena de la Copa del Mundo allá por el pasado 20 de diciembre de 2024, dejando atrás el anterior modelo en el que RTVE, tras semanas de incertidumbre respecto a su posible apagón, lo ofreció de manera íntegra en RTVE y en abierto gracias a la TDT.
El viaje ya ha comenzado. El lema lo resume todo. GO EPIC™. Porque la historia no espera… y las campeonas tampoco.