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  • La crónica | Reparto de puntos en la lucha por la Champions

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Costa Adeje Tenerife y la Real Sociedad empataron (1-1) en el Heliodoro Rodríguez López. Un duelo en el que adelantaron las locales con un tanto de Iratxe Pérez. A la media hora, Nahia Aparicio puso las tablas en el marcador. Claudia Florentino fue la MVP del partido.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Hay partidos que no necesitan un contexto artificial para elevarse. No requieren una épica impostada ni una narrativa forzada. Hay encuentros que, por la simple confluencia de trayectorias, ambiciones, estados de forma y escenario, se explican solos. El Costa Adeje Tenerife – Real Sociedad de este domingo pertenece a esa estirpe. A esa rara categoría de duelos que no solo ordenan una clasificación, sino que interpelan directamente al sentido profundo de una temporada.

    Porque lo que ocurre este domingo en el Heliodoro Rodríguez López no es solo un enfrentamiento entre el 4º y el 3º clasificado de la Liga F Moeve. No es únicamente una batalla por tres puntos. Es una declaración de intenciones. Un examen de madurez. Un cruce de caminos entre dos proyectos que ya no se esconden. Que ya no miran de reojo. Que ya no se conforman con competir bien.

    Aquí se juega Europa.
    Aquí se juega la Champions.
    Aquí se juega el derecho a soñar sin complejos.

    Hay estadios que imponen por su tamaño. Otros, por su modernidad. El Heliodoro Rodríguez López impone por algo mucho más difícil de medir: su peso simbólico.

    El fútbol femenino en Tenerife ha encontrado en este recinto un aliado, un refugio, un amplificador emocional. Cuando el Costa Adeje Tenerife pisa este césped, no juega solo. Juega con una isla entera detrás. Con una grada que entiende el proceso, que ha visto crecer al equipo, que ha acompañado cada paso desde la consolidación hasta la ambición declarada.

    Domingo, 13:00h peninsular. Mediodía en Canarias. Luz limpia. Césped perfecto. Un estadio que sabe que no todos los partidos son iguales, y que este no lo es.

    Porque el Heliodoro no acoge un partido más. Acoge una final anticipada por Europa.

    El Costa Adeje Tenerife llega a esta cita como 4º clasificado, con 29 puntos, a ocho de su rival, sí. Pero las cifras, desnudas, no cuentan toda la verdad.

    Porque este equipo, en este 2026, no conoce la derrota.

    Porque este equipo ha aprendido a competir desde la adversidad.
    Porque este equipo ha convertido la regularidad en identidad.
    Porque este equipo ha dejado de ser sorpresa para ser aspirante.

    Yerai Martín lo verbalizó con una frase que resume toda una filosofía:

    “Si queremos estar, el domingo tenemos que ser un equipo muy completo.”

    No hay consigna más clara. No hay mensaje más honesto. No hay trampa. El Costa Adeje no se engaña. Sabe que para mirar de frente a la Real Sociedad necesita perfección competitiva. Necesita atacar bien, defender mejor, sufrir juntos y golpear con convicción.

    Nombres que no son accesorios. Que forman parte del armazón del equipo. Que alteran planes, rotaciones, automatismos.

    Pero hay una noticia que se siente casi como un refuerzo: Fatou Dembele vuelve. Tras cumplir sanción, estará disponible ante las donostiarras. Y su presencia no es menor. Es físico. Es intimidación. Es lectura defensiva. Es liderazgo silencioso.

    Este Costa Adeje no se define por lo que pierde, sino por cómo se adapta. Yerai Martín ha construido un grupo capaz de reconfigurarse sin perder el alma. Capaz de competir con menos recursos pero con más cohesión y eso, en partidos como este, vale oro, seamos sinceros

    Enfrente, una Real Sociedad que llega como 3ª clasificada, con 37 puntos, tras un convincente 3-0 ante el Eibar. Un resultado que no solo suma, sino que refuerza confianza.

    El equipo de Arturo Ruiz ha dejado atrás cualquier atisbo de irregularidad. Ha encontrado estabilidad. Ha consolidado una idea. Ha aprendido a cerrar partidos. A gestionar ventajas. A dominar tiempos.

    La Real Sociedad ya no es promesa. Es realidad, pero tiene bajas claves como las de María Molina y Lezeta.

    Cuando acabe el partido, la clasificación se moverá. Pero más allá de los números, algo habrá cambiado.

    Si gana el Costa Adeje, el mensaje será claro: estamos aquí para quedarnos.
    Si gana la Real, la afirmación será contundente: este proyecto va en serio.
    Si hay empate, la tensión se prolongará… y la Liga F ganará en emoción.

    Pero nadie saldrá indemne, porque estos partidos dejan huella.

    El majestuoso Heliodoro Rodríguez López amaneció con esa luz que solo existe en las islas cuando el fútbol decide convertirse en algo más que un deporte. No era un domingo cualquiera. No lo era por la hora, por el rival ni por la clasificación, sino porque el Costa Adeje Tenerife y la Real Sociedad se habían citado en ese punto exacto de la temporada donde ya no valen los discursos de crecimiento ni las excusas de proceso. Allí, sobre el césped histórico del Heliodoro, se jugaba algo mucho más incómodo y mucho más hermoso: la posibilidad real de mirar a la Champions sin pedir permiso. El empate final, un 1-1 que dejó a ambos invictos en este inicio de 2026, no fue un resultado neutro. Fue un relato lleno de matices, de golpes emocionales, de momentos que pudieron cambiarlo todo y no lo hicieron, y de esa sensación amarga que solo aparece cuando sabes que has tenido una oportunidad histórica entre las manos… y se te ha escurrido entre los dedos.

    Y al final, cuando el balón eche a rodar y el Heliodoro respire fútbol femenino del grande, todo se reducirá a una verdad simple y brutal:

    Aquí no se juega solo un partido.
    Aquí se juega el derecho a mirar a Europa sin bajar la cabeza.
    Aquí se juega la identidad.
    Aquí se juega el futuro inmediato.

    Noventa minutos.
    Once contra once.
    Una isla frente a una ambición histórica.

    Que ruede el balón.
    Que hable el fútbol.
    Que el Heliodoro dicte sentencia.

    Porque hay domingos que no se olvidan y este promete ser uno de ellos.

    futbolista del Costa Adeje Tenerife Egatesa, Yerliane Moreno, continúa dando pasos firmes en su regreso a la dinámica competitiva del equipo. La centrocampista fue titular el pasado fin de semana frente al RCD Espanyol, después de haber sumado minutos previamente en casa ante el Athletic Club, mostrando una evolución positiva y consolidando su presencia en el centro del campo blanquiazul.
    La internacional venezolana afronta este tramo del curso con ilusión y ambición, con el objetivo de recuperar regularidad y asentarse nuevamente como una pieza importante en el esquema del técnico Yerai Martín.
    Los problemas físicos han sido uno de los principales obstáculos en su temporada, un reto tanto a nivel físico como mental, que Moreno está dejando atrás: “Son cosas que las futbolistas pasamos durante nuestra carrera deportiva, me ha tocado pasar a mí y ahora estoy intentando estabilizarme, volver a tener minutos y tener esa regularidad con el equipo que me va a ayudar a estar otra vez en mi máximo nivel”.
    Conocida como “La Pantera” por su garra, intensidad y carácter competitivo, la centrocampista también valoró su importancia dentro de la plantilla y lo que puede aportar al grupo ahora que vuelve a sentirse disponible:“Lo que siempre me ha caracterizado es el trabajo, la lucha, el lograr ganar esas segundas jugadas, esos balones sueltos y aportar mi granito de arena donde se pueda. Estoy a disposición del equipo y del cuerpo técnico para lo que sea necesario”.
    El Costa Adeje Tenerife Egatesa afronta este domingo un nuevo compromiso de máxima exigencia, recibiendo a la Real Sociedad a las 12:00 horas en el Heliodoro Rodríguez López. El conjunto tinerfeño, cuarto clasificado, se mide a un gran rival que actualmente ocupa la tercera posición de la tabla, en un duelo directo en la zona alta con tres puntos importantísimos en juego.
    Sobre este partido y la importancia de jugar en casa, con el apoyo de la afición, Yerliane destacó: “La Real Sociedad es un gran equipo, viene en una buena dinámica y no va a ser nada fácil el partido, pero confío en el equipo, estamos preparando el encuentro esta semana a conciencia y queremos sacar un buen resultado en nuestra casa”.
    Con muchas ganas de sumar minutos en el Heliodoro, la centrocampista blanquiazul reconoce sus ganas por disputar minutos delante de la afición tinerfeña: “Tengo muchas ansias por estar dentro del campo cuando juguemos en casa, siento como la gente me sigue apoyando a pesar de no haber jugado tantos minutos, siempre los escucho desde fuera y para mi eso significa mucha felicidad”
    En cuanto a los objetivos para lo que resta de temporada, Yerliane Moreno se muestra ambiciosa, pero con los pies en el suelo. “Para esta segunda vuelta pido que el equipo siga haciendo las cosas tan bien como hasta ahora, seguir sumando y estar en la parte alta de la clasificación es muy importante, con trabajo y sacando esa garra que nos caracteriza en cada partido. En lo personal, me gustaría conseguir esa estabilidad y conseguir jugar muchos minutos de aquí al final de temporada”.
    La futbolista confía en seguir sumando minutos que le permitan recuperar sensaciones y confianza, pasos clave para volver a ofrecer su mejor versión. Con trabajo, paciencia y la garra que la caracteriza, Yerliane Moreno continúa dando pasos firmes para volver a ser una pieza clave dentro de un Costa Adeje Tenerife Egatesa que quiere hacerse fuerte en casa y seguir creciendo junto a la afición blanquiazul.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El choque con aroma europeo |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🙌🏻 Partidazo

    🏆 Liga F Moeve | 2025-2016

    🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 Real Sociedad de Fútbol 🔥

    🗓️ Domingo, 1 de febrero de 2026

    🕢 13:00 horario peninsular

    📺 DAZN

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife

    Los XI |

    El tropiezo del nuevo Atlético de Madrid de José Herrera en Alcalá de Henares (11) ante el Granada C.F. les puso en bandeja a guerreras y donostiarras aprovechar su duelo directo para eliminar, en caso de victoria, a las colchoneras de la pelea por acceder a la Copa de Europa el próximo curso, una situación que no se dio y da una vida extra a las madrileñas.

    Desde el primer instante el partido se presentó con una tensión soterrada, casi contenida, como si ambos equipos fueran conscientes de que un solo error podía tener consecuencias que trascendieran el marcador. La Real Sociedad fue la primera en enseñar los dientes, buscando profundidad y velocidad, obligando a Noelia Ramos a intervenir en la primera llegada visitante, una acción que resolvió con la seguridad de quien entiende perfectamente el contexto del partido, atrapando el balón sin conceder segundas oportunidades ni alimentar fantasmas. Fue una intervención sencilla en lo técnico, pero enorme en lo simbólico, porque sirvió para mandar un mensaje claro: el Heliodoro no iba a ser terreno blando.

    El Costa Adeje respondió pronto, empujado por su gente, por ese murmullo constante de grada que en Tenerife no aprieta con estridencia, pero sí con una fe inquebrantable. Patri Gavira se elevó en el área para cabecear un balón que se marchó fuera, pero que confirmó que las locales no iban a esconderse, que no iban a esperar, que habían salido al campo con la convicción de que este partido no se jugaba para sobrevivir, sino para disputarlo de tú a tú.

    Y entonces, apenas dos minutos después, llegó el momento que encendió el estadio y que durante muchos minutos pareció escribir un destino distinto. Natalia Ramos, con la pausa de quien entiende el fútbol como una conversación y no como un grito, conectó con Iratxe Pérez. La delantera recibió, se giró con inteligencia, leyó el espacio, y desde la frontal del área se sacó un disparo violento, seco, imposible de defender. Un zapatazo que no solo rompió la red, sino que rompió el guion previsto, porque ese gol no fue una casualidad: fue la materialización de una idea, de un equipo que sabe cómo atacar, que sabe cómo atraer, que sabe cómo golpear.

    El Heliodoro explotó. El Costa Adeje se ponía por delante en el duelo directo por la Champions, y durante unos instantes el sueño pareció adquirir una forma tangible al abrir la lata con el 10 en el minuto 17 que dio alas al representativo cámara antes del ecuador de la primera mitad, dejando un baile de la heroína Iratxe que no pasó inadvertido.

    Pero los partidos grandes nunca permiten la complacencia. Y la Real Sociedad, equipo hecho, maduro, competitivo, respondió como responden los conjuntos que están acostumbrados a estos escenarios. No hubo nervios, no hubo prisas. Hubo paciencia.

    Tras un saque de esquina, el balón quedó muerto en una zona peligrosa. Paula Fernández lo leyó antes que nadie, levantó la cabeza y encontró a Nahia Aparicio completamente sola. La central, con sangre fría impropia de quien juega tan cerca de su propia portería, recortó, ajustó el cuerpo y envió el balón al palo largo. Noelia Ramos voló, estiró todo lo que pudo, pero no llegó. El empate subió al marcador como un jarro de agua fría, pero también como una advertencia: la Real Sociedad no iba a conceder nada y el 11 subió al marcador sobre el minuto 29, a poco más de un cuarto de hora para el entretiempo.

    El partido entró entonces en una fase densa, cargada de duelos, de choques, de disputas que no siempre se veían, pero que se sentían. El Costa Adeje, lejos de venirse abajo, interpretó el empate como un estímulo. Antes del descanso apretó, subió líneas, creyó de nuevo. Y volvió a aparecer Iratxe Pérez, incansable, insistente, valiente. Tuvo en sus botas el segundo, pero el balón se perdió por el lateral de la red, como si el fútbol decidiera reservar ese margen de crueldad que distingue a los grandes partidos de los épicos. También Natalia Ramos probó fortuna a balón parado, con un lanzamiento de falta directa que se marchó fuera, recordando que no todas las intenciones se convierten en recompensa.

    El descanso llegó con el 1-1, pero también con la sensación de que el Costa Adeje había hecho méritos suficientes para algo más, mientras la Real Sociedad confirmaba su capacidad para sobrevivir en escenarios hostiles sin perder identidad.

    Tras la reanudación, el conjunto donostiarra intentó dar un paso adelante, consciente de que el empate, aunque no era un mal resultado, tampoco cerraba definitivamente la pelea. Klára Cahynová lo intentó desde lejos, pero su disparo se marchó completamente fuera, en una acción que simbolizó bien la segunda mitad: muchas intenciones, pocas grietas.

    Yerai Martín entendió que el partido pedía algo más y movió el banquillo con valentía. La entrada de Paulina Gramaglia y Sandra Castelló buscaba oxígeno, creatividad, presencia en campo rival.

    El Costa Adeje lo intentó de todas las formas posibles, pero se encontró con una Real Sociedad organizada, solidaria, casi quirúrgica en su manera de defender.

    La zaga donostiarra se mostró inexpugnable, cerrando líneas de pase, achicando espacios, negando cualquier resquicio de esperanza. Y en el centro de todo emergió la figura de Claudia Florentino, imperial, dominante, líder silenciosa, elegida con justicia como MVP del encuentro. Cada cruce, cada anticipación, cada despeje suyo fue un recordatorio de por qué estos partidos se deciden muchas veces lejos de las áreas contrarias.

    El Costa Adeje no dejó de creer. Sakina Ouzraoui lo intentó desde la banda con un envío que buscaba complicar a Alazne Estensoro, pero la guardameta atrapó el balón sin problemas, transmitiendo una serenidad que fue clave para sostener a su equipo en los momentos de mayor empuje local. Yerai Martín agotó sus opciones con la entrada de Violeta Quiles y Koko, quemando las últimas balas con la desesperación legítima de quien sabe que estos partidos no vuelven, que estas oportunidades no se repiten con facilidad.

    La última gran ocasión fue para Fatou Dembele. Un disparo lejano, valiente, cargado de fe, que se marchó por encima del larguero. Fue casi un símbolo. Un intento final que resumió todo el partido del Costa Adeje: coraje, ambición, entrega… y ese pequeño margen que separa la hazaña del empate.

    El pitido final dejó el marcador en tablas y la clasificación prácticamente intacta. La Real Sociedad se mantiene tercera con 38 puntos.

    El Costa Adeje Tenerife sigue cuarto con 30, unidades, es decir, un guarismos por encima del Atlético de Madrid, que acumula ya más de una decena de partidos sin ganar, pero aún está vivo en la lucha europea.

    El empate favoreció un poco más a las de San Sebastián que tiene un colchón de ocho puntos respecto al equipo insular, parecen ser muchos, pero esta superioridad de las Arturo Ruiz no se plasmó en el verde y podrían quedar cortos, se verá.

    Ambos equipos continúan invictos en este inicio de 2026, confirmándose como dos de los conjuntos más en forma de la Liga F Moeve, como proyectos sólidos, fiables, competitivos.

    Pero el fútbol no se mide solo en estadísticas. Se mide en sensaciones. Y para el Costa Adeje, este empate supo a oportunidad perdida. No por demérito, no por falta de ambición, sino porque durante muchos minutos el partido estuvo donde quería, porque el escenario era perfecto, porque el Heliodoro empujó, porque el gol llegó pronto, porque la Champions pareció asomarse por una rendija. Y cuando eso ocurre, cuando el fútbol te deja mirar tan de cerca, el empate duele un poco más.

    No es una derrota. No lo es. Pero tampoco es una victoria. Es ese punto intermedio que obliga a seguir, que exige no soltarse, que recuerda que los grandes sueños no se construyen en un solo día, sino en la suma de muchos domingos como este. El Costa Adeje no perdió. Pero dejó escapar algo intangible: la posibilidad de cambiar el relato de la temporada de un solo golpe.

    El Heliodoro se vació lentamente, con aplausos, con orgullo, con la certeza de que este equipo representa algo más que una posición en la tabla. Pero también con ese silencio final que acompaña siempre a las ocasiones que no vuelven. Porque el fútbol, como la vida, no siempre premia al que más lo desea.

    A veces solo deja constancia de que lo intentó. Y eso, aunque no llena vitrinas, construye identidad y el Costa Adeje Tenerife, pase lo que pase, ya la tiene.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa firmó así un empate intenso ante un rival directo, dejando buenas sensaciones por la actitud, el juego y la competitividad mostrada a lo largo de los 96 minutos de partido. El Heliodoro vibró con cada acción, celebrando el gol de Iratxe y la entrega de las blanquiazules hasta el último instante, próxima estación viajar a Fuenlabrada para jugar los cuartos de final de la Copa de la Reina frente al Madrid CFF y en deje mismo torneo , que es muy bello , la Real Sociedad se medirá al ONA en Zubieta.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    📋 Ficha técnica |

    Costa Adeje Tenerife Egatesa: Noelia Ramos, Fatou.D, Moreno (Koko Ange 86´), Paola H.D. (S. Castelló 58´), S. Ouzraoui (V. Quiles 80´), Aleksandra, N. Ramos, Clau Blanco; Elba; Iratxe (Gramaglia 58´), Patri Gavira
    Real Sociedad: A. Estenssoro, Florentino, Moraza, Apari, P. Fernández, Mirari, Lucía (N. Eizagirre 80´), Intza (Emma 80´), Lavogez (Andreia 61´), Cahynová, Aira (Cecilia 91´).

    Árbitra: Lorena del Mar Trujillano asistida por Nahia Alonso y Rocío López y como cuarta árbitra Andrea Piñana. Amonestaron a las locales con amarilla; Koko Ange (88´) y visitantes con amarilla: Andreia (70´)
    Incidencias: Decimooctava jornada de Liga F Moeve, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 1.823 espectadores

    Goles |

    1-0 Iratxe Pérez 17’ ⚽️
    1-1 Nahia Aparicio 28’ ⚽️

    Vídeo |

  • Oficial | María José Pérez ya es azulona

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    ◼️ La experimentada ariete canaria deja el Club Deportivo Argual, con el que no ha llegado a debutar, para reforzar a las murcianas.

    El Alhama Club de Fútbol ElPozo, semifinalista de la Copa de la Reina en 2023, ha protagonizado el bombazo del mercado de invierno en la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

    La operación se ha rubricado de manera fulgurante e inesperada, dado que la exjugadora del Levante Unión Deportiva se había comprometido con el Club Deportivo Argual de Segunda RFEF hace escasos días y ahora rompe su unión con la escuadra de La Palma.

    El CD Argual ha emitido este viernes 30 un comunicado oficial mostrando su decepción con las apenas 24 horas que María José Pérez estuvo ligada a la entidad palmera: «El CD Argual informa que, apenas 24 horas después de su presentación oficial como nueva jugadora del club, María José Pérez comunicó al club y al cuerpo técnico su decisión de aceptar una oferta de otro equipo de la Liga F, poniendo fin de manera unilateral a su vinculación con nuestra entidad. Desde el CD Argual queremos dejar constancia de que, en el momento de su presentación pública, la jugadora había manifestado su compromiso con el proyecto deportivo del club, motivo por el cual se procedió a realizar el acto oficial ante medios de comunicación e instituciones. La entidad considera que esta situación no se ajusta a los valores de respeto, compromiso y responsabilidad que defiende el CD Argual, especialmente hacia las personas que conforman el club, la afición y las jugadoras y cuerpo técnico, que trabajan con honestidad y esfuerzo por el crecimiento del fútbol femenino en La Palma. El CD Argual lamenta profundamente lo ocurrido y el perjuicio causado a la imagen del club, así como a las personas e instituciones que respaldan este proyecto, y desea dejar claro que continuará trabajando con firmeza y seriedad, apostando únicamente por futbolistas plenamente comprometidas con nuestra filosofía y nuestros objetivos. El club no realizará más valoraciones públicas sobre este asunto y centra desde este momento todos sus esfuerzos en apoyar al equipo en la segunda vuelta y en la planificación deportiva de la siguiente temporada», explicaron.

    (Fuente: Club Deportivo Argual)

    La “17” es una leyenda del Costa Adeje Tenerife Egatesa, actual cuarto clasificado en la Primera División Femenina, del que salió el pasado 27 de enero de 2026, a pesar de tener contrato hasta final de la campaña.

    “María José es un símbolo del club; siempre hemos dicho que continuaría hasta que ella quisiera. Estamos encantados. Se lo ha ganado en el campo con su rendimiento, nadie le ha regalado nada y está siendo un gran ejemplo para muchas otras futbolistas jóvenes”, señaló Sergio Baptista, presidente de la entidad, con motivo de la última renovación de la jugadora a finales del pasado curso.

    María José es, junto a las hermanas Noelia y Natalia Ramos, una de las grandes supervivientes de la plantilla que inició la andadura del entonces Granadilla Tenerife McDonald’s en la temporada 2013/2014. La ariete fue una de las grandes heroínas del ascenso a la máxima categoría en junio de 2015, al firmar tres goles en dos partidos frente al Real Betis, y se consolidó desde entonces como un referente del equipo tanto dentro como fuera del terreno de juego.

    “Ha demostrado en todo momento su máximo respeto y amor por esta profesión, convirtiéndose en una futbolista legendaria”, destaca el comunicado emitido por el club. “Ha escrito para la eternidad su nombre en la historia del fútbol femenino de la isla y del archipiélago”, concluyó la entidad que preside Sergio Batista.

    La exjugadora del C.E. Sabadell (2002-2005) puede presumir de ser la más veterana de toda la Liga F Moeve, según datos de nuestro compañero de Marca, David Menayo con 41 años y 314 días, casi nada.

    La estrella fue internacional con la Selección Española de Fútbol be categoría sub-19 y ahora se suma al proyecto azulón para intentar conquistar la permanencia.

    María José es una delantera de área clásica, con un instinto goleador muy desarrollado y una lectura del juego que le permite anticiparse constantemente a las defensoras. Destaca por su capacidad para atacar el primer palo, su buen timing en el remate y una notable eficacia dentro del área, especialmente con pocos toques. No es una futbolista de grandes alardes técnicos ni de desborde continuo, pero compensa esa carencia con inteligencia táctica, trabajo sin balón y sentido colectivo, ofreciendo apoyos constantes y facilitando la llegada de segundas líneas. Su experiencia le ha permitido evolucionar hacia un perfil más asociativo y de liderazgo, aportando calma, orden y ejemplo competitivo, incluso en contextos de menor protagonismo en minutos.

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    La exjugadora del Tacuense es campeona de la Copa de la Reina en la temporada 2002-2003 cuando vestía la elástica del Levante Unión Deportiva en la por entonces llamada Superliga Femenina y se ha unido con la entidad que preside Antonio García-Águila hasta el próximo 30 de junio de 2026, como minino.

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    El debut de la leyenda de las guerreras con las murcianas podría llegar en la jornada dieciocho de la Liga F Moeve en un duelo directo por la salvación entre el Alhama ElPozo y el DUX Logroño que se celebrará el próximo sábado, 31 de enero de 2026, a las 17:00 horario peninsular, en el Francisco Artés Carrasco de Lorca y que emitirá DAZN.

    (Fuente: Alhama ElPozo)
  • Oficial | María José se marcha del Tenerife

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    🟫 El buque insignia azul y blanco se marcha para afrontar nuevos retos profesionales.

    Ha saltado la sorpresa en el Heliodoro Rodríguez López amén del acuerdo alcanzado entre el Club Deportivo Tenerife Femenino y María José Pérez González para llevar a término su desvinculación del Costa Adeje Tenerife Egatesa.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    La operación ha sorprendido a propios y extraños ya que la dorsal número diecisiete tenía contrato en vigor con la insulares hasta el próximo 30 de junio de 2026.

    La canterana del Centre d’Esports Sabadell es una auténtica leyenda viva de las guerreras y parte del escudo de la entidad que preside Sergio Batista, sin lugar a dudas.

    La veterana ariete nació en Santa Cruz de Tenerife en 1984 y entiende perfectamente lo que significa el representativo canario al que llegó en 2013.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    Desde entonces, su nombre quedó ligado de manera inseparable al crecimiento de la entidad, convirtiéndose en una pieza clave del proyecto desde sus cimientos y en una futbolista irrepetible para varias generaciones de aficionados y jóvenes futbolistas que crecieron viendo a la futbolista natural de Añaza.

    (Fuente: Laliga)


    Uno de los capítulos imborrables de esta historia se escribió en junio de 2015. En una eliminatoria decisiva para el ascenso a la máxima categoría, donde se superó al Real Betis en una fecha ya histórica para el club. Mari Jose fue protagonista absoluta, firmando tres goles en los dos partidos, guiando al equipo hacia un ascenso que marcó un antes y un después en el fútbol femenino canario.


    Desde aquel logro, María José Pérez defendió la camiseta blanquiazul en Primera División de manera ininterrumpida, con la única excepción de la temporada 2016/17, en la que militó en el Levante UD. A su regreso, volvió a ser faro y referencia dentro y fuera del terreno de juego, acumulando más de 300 partidos oficiales con el Costa Adeje Tenerife y convirtiéndose en la máxima goleadora histórica del club gracias a 92 dianas, casi nada.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    Más allá de los números, su legado se mide en liderazgo, profesionalidad y amor por unos colores. Desde su llegada en 2013, Mari Jose ha sido fundamental en la consolidación del proyecto deportivo, formando parte del camino que llevó al equipo hasta la actual Liga F Moeve, y demostrando en cada momento su máximo respeto y amor por esta profesión, convirtiéndola en una futbolista legendaria.


    Por cuestiones de agenda deportiva, será la próxima semana cuando María José Pérez y el presidente de la entidad, Sergio Batista, ofrecerán una rueda de prensa conjunta para despedir ante los medios de comunicación para a una futbolista que ha escrito para la eternidad su nombre en la historia del fútbol femenino de la isla y del archipiélago.
    La entidad blanquiazul se despide de una jugadora que ha sido mucho más: ha sido identidad, ejemplo y orgullo para el club, para Tenerife y para Canarias.

    Su huella permanecerá para siempre en la historia blanquiazul y desde el club se le desea la mayor de las suertes tanto en lo personal como en lo profesiones.

    Habrá que estar muy pendientes de las redes sociales de la exjugadora del Puebla Extramadura (2006-2008) para saber que camiseta vestirá a sus 41 años, pues aún tiene mucho fútbol en sus botas.

    (Fuente: Getty imágenes )

  • La crónica | El Espanyol y el Costa Adeje Tenerife firman las tablas en Barcelona

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 El conjunto perico y el tinerfeño se repartieron los puntos (0-0) en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Sakina Ouzraoui fue la MVP del encuentro. Las locales suman su sexta portería a 0 del curso para mantenerse en la décima posición, mientras que, el cuadro canario se sitúa cuarto clasificado en la tabla. 

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Espanyol 🆚 Club Deportivo Tenerife Femenino 🔥

    📅 Domingo, 25 de enero de 2026

    ✨ Día de Partido | Matchday 17

    📺 DAZN

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Ciudad Deportiva Dani Jarque

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    Los onces |

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa no se explica desde un nombre propio ni desde una cifra aislada.

    Se explica desde una manera de competir que ha ido tomando forma con el paso de las jornadas, desde una identidad reconocible que hoy lo sostiene en la parte alta de la clasificación y que lo ha convertido, por méritos propios, en uno de los proyectos más sólidos y fiables de la Liga F Moeve. La cuarta posición en la tabla, con solo dos derrotas encajadas hasta el momento, no es una casualidad ni un espejismo de calendario: es la consecuencia directa de un modelo que crece desde lo colectivo, que se alimenta del compromiso de todas y que encuentra en el grupo su principal fortaleza.

    Hay equipos que viven de una futbolista diferencial y otros que se construyen desde la suma constante. El Costa Adeje Tenerife Egatesa pertenece, sin matices, a este segundo grupo. Un equipo que no depende de una sola goleadora, que no se resiente cuando una pieza cae y que ha logrado convertir la rotación en virtud, el banquillo en impulso y la competencia interna en un motor que no se detiene. Basta con un dato para entender la magnitud de ese trabajo coral: catorce futbolistas distintas han visto portería esta temporada en Liga F Moeve —quince si se suma el gol de Cinta Rodríguez en Copa de la Reina—, una cifra solo al alcance del FC Barcelona y que refleja mejor que cualquier discurso la riqueza ofensiva del conjunto blanquiazul.

    Ese reparto de responsabilidades no diluye liderazgos, los redefine. En ese contexto emerge con fuerza la figura de Natalia Ramos, tinerfeña, centrocampista con llegada, futbolista que ha dado un paso al frente en términos ofensivos sin perder un ápice de su rigor competitivo. Cinco goles en Liga F Moeve la convierten en la máxima realizadora del equipo, empatada con Carlota Suárez, hoy ausente por una lesión de larga duración, y su impacto va mucho más allá de las cifras. Natalia representa esa evolución silenciosa que no se mide solo en estadísticas, sino en lectura de juego, en llegada desde segunda línea y en la capacidad de interpretar cuándo el equipo necesita pausa y cuándo necesita colmillo.

    “Nos caracteriza que todas estamos aportando”, resumía la propia Natalia con naturalidad, casi como si describiera una evidencia. “Esa competitividad es clave para seguir avanzando. El míster nos pide que las jugadoras que entran desde el banquillo intenten cambiar los partidos y aportar el máximo al grupo, y el otro día se vio reflejado”. No hay frases vacías en ese mensaje: hay una idea de equipo asumida, interiorizada, trabajada día a día. Y cuando la futbolista añade que “las que están dentro siempre necesitan esa ayuda”, está dibujando con precisión el retrato de un vestuario que entiende el fútbol como una construcción común.

    Ese carácter colectivo se refleja también en nombres como Iratxe, otra tinerfeña que vive una temporada especial, marcada por la emoción y por la recompensa al trabajo constante. Dos goles en la competición, uno de ellos en un escenario tan simbólico como el Heliodoro Rodríguez López, donde se estrenó como goleadora en Liga F en una jornada cargada de significado. “Todos saben lo que significa para mí el Heliodoro”, confesaba tras el partido, consciente de que hay goles que valen más por lo que representan que por lo que suman. Aportar desde el banquillo, responder cuando el cuerpo técnico lo demanda y hacerlo en casa, en un estadio que forma parte de la memoria colectiva del fútbol tinerfeño, es una manera de reivindicar el valor de las futbolistas que nunca bajan los brazos.

    El Espanyol de Sara Monforte valora muy positivamente su desempeño en este difícil choque y seguirá ubicado en la décima mejor posición de la élite y buscará volver a triunfar delante del Athletic Club en Lezema en el que será el partido en abierto de TEN TV .

    Iratxe lo explicaba con una claridad que habla de la cultura interna del grupo: “Durante toda la semana trabajamos todas como si fuéramos a jugar desde el minuto uno. Es fundamental que las jugadoras que entramos después estemos a la altura de lo que determina el cuerpo técnico”. Y cuando aborda el tema de las goleadoras, vuelve a aparecer la palabra clave: sumar. “Da igual quién marque. Nos alegramos muchísimo por quien hace el gol porque eso es lo realmente importante para el grupo”. No es un discurso aprendido, es una convicción compartida.

    El banquillo, precisamente, se ha convertido en una de las grandes armas del Costa Adeje Tenerife Egatesa. No como recurso de emergencia, sino como parte estructural del plan. Jugadoras como Koko Ange, que vio portería saliendo desde la suplencia, o Violeta Quiles, decisiva con dos asistencias en el último encuentro, ejemplifican ese nivel competitivo que no decae con los cambios. Cada relevo mantiene la intensidad, respeta el plan de partido y aporta matices distintos sin romper la armonía del conjunto.

    A todo ello se suma una solidez defensiva que nace, de nuevo, del trabajo colectivo. Defender no es una tarea exclusiva de la última línea, sino una responsabilidad compartida que empieza en la presión alta y termina en la seguridad bajo palos. Yerai Martín ha construido un sistema en el que todas entienden cuándo apretar, cuándo temporizar y cuándo cerrar espacios, y el resultado es un equipo difícil de superar. Trece goles encajados convierten al Costa Adeje Tenerife Egatesa en el tercer conjunto menos goleado del campeonato, solo por detrás del FC Barcelona y el Real Madrid, una cifra que habla de regularidad, concentración y compromiso.

    En la portería, Nay Cáceres y Noelia Ramos se alternan la titularidad con un rendimiento sobresaliente, ofreciendo garantías plenas y elevando el nivel competitivo interno. No hay jerarquías inamovibles, hay meritocracia. Y esa competencia sana se traslada al resto del campo, donde cada futbolista, tenga más o menos minutos, se siente parte imprescindible del engranaje.

    Con ese bagaje llegaba el conjunto tinerfeño a la Ciudad Deportiva Dani Jarque, en una mañana fría de Barcelona y con la ambición intacta. El empate sin goles ante el RCD Espanyol dejó una sensación agridulce, porque el punto suma, pero el juego y las ocasiones invitaban a algo más. Desde el inicio, el Costa Adeje mostró su intención de controlar el partido. A los cuatro minutos, una jugada coral desembocó en Sakina Ouzraoui, que tras una acción individual de calidad generó la primera ocasión clara del encuentro. Era el aviso de un equipo que se sentía cómodo con balón y que imponía su ritmo.

    El dominio visitante se fue consolidando con el paso de los minutos. Natalia Ramos probó fortuna a balón parado, Clau Blanco lo intentó desde la distancia y el Espanyol resistía, buscando hacer daño en acciones aisladas. En el minuto 24, un agarrón dentro del área sobre Patri Gavira desató las protestas del banquillo tinerfeño, que solicitó la revisión en el FVS. La colegiada Elena Peláez consideró que no había infracción suficiente y el juego continuó, alimentando la sensación de frustración en un equipo que había hecho méritos para adelantarse.

    El conjunto local trató de equilibrar el choque a balón parado, especialmente en un saque de esquina bien ejecutado por Lucía Vallejo que no encontró rematadora por centímetros. A pesar de la intensidad y del control alterno en determinadas fases, el descanso llegó con el 0-0 inicial y con todo por decidir.

    El Costa Adeje sabía que la jornada ofrecía una oportunidad. La derrota del Atlético de Madrid por 5-0 ante el FC Barcelona abría una ventana para consolidar posiciones y seguir mirando hacia arriba. El segundo tiempo arrancó sin cambios y con la misma tónica. En el minuto 64 llegó la acción más controvertida del partido: Sakina Ouzraoui anotó de cabeza, pero el gol fue anulado por un supuesto fuera de juego de Clau Blanco al inicio de la jugada, una decisión difícil de entender y que encendió aún más los ánimos.

    Yerai Martín movió el banquillo dando entrada a Koko Ange y Violeta Quiles para ganar velocidad y profundidad. Las ocasiones se sucedieron. Sakina volvió a probar de falta directa y Cinta Rodríguez se encontró con el palo en una acción que pudo cambiar el signo del encuentro. El Espanyol también vio cómo se le anulaba un gol por fuera de juego en el tramo final, esta vez correctamente señalado, en un desenlace marcado por las interrupciones y la tensión.

    El pitido final dejó el 0-0 en el marcador y la sensación de que el Costa Adeje Tenerife Egatesa había hecho lo suficiente para algo más. Un punto que sabe a poco por el esfuerzo y las ocasiones, pero que refuerza la idea de un equipo competitivo en cualquier escenario.

    Tras este empate, el Costa Adeje Tenerife Egatesa se mantiene en la cuarta posición de la Liga F Moeve, consolidado en la zona alta y reafirmando su condición de proyecto sólido, coral y ambicioso. El RCD Espanyol, por su parte, suma un punto que le permite seguir peleando en la zona media de la tabla, valorando la solidez defensiva mostrada ante uno de los equipos más en forma del campeonato.

    Porque al final, más allá de resultados concretos, lo que define al Costa Adeje Tenerife Egatesa es su manera de competir. Un equipo en mayúsculas, construido desde el trabajo diario, donde el talento individual se pone siempre al servicio del grupo y donde cada futbolista, juegue el tiempo que juegue, entiende que forma parte de algo más grande. Y eso, en una liga cada vez más exigente, es una de las mayores garantías de futuro.

    Este reparto de puntos en Barcelona es un paso atrás para el representativo canario en su esperanza por alcanzar la tercera plaza que da acceso a la fase previa de la Copa de Europa el próximo curso y se mantiene cuarto con 29 unidades en su poder, solo dos por encima del Atlético de Madrid y su síguete parada le llevará a jugar ante un rival directo por este objetivo como es la Real Sociedad en el Heliodoro Rodríguez López.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    📋 Ficha técnica |

    Espanyol:Salvador, Simona, L. Vallejo, Ainoa (C), Del Álamo, Baudet, Ona (P. Arana 69’), Ballesté, Torrodá, Doménech y A. Doménech (Browne 69’).
    Costa Adeje Tenerife Egatesa: Noelia Ramos, Cinta R., Moreno (V. Quiles 77’), S. Ouzraoui (Iratxe 88’), Aleksandra, S. Castelló, Ramos, Clau Blanco; Elba; Patri Gavira (C) y Gramaglia (Koko Ange 68’)
    Goles: No hay goles.
    Árbitra: Elena Peláez asistida por Adriana García y Estefanía Benito. Amonestaron a las locales Ainoa, Caracas, Domenech y Ballesté y a las visitantes Cinta Rodríguez

    Incidencias: Decimoséptima jornada de Liga F Moeve, disputado en la Ciudad Deportiva Dani Jarque sobre una superficie de hierba natural .

    Vídeo |

  • La crónica | Goleada azul y blanca

    (Fuente: Club Deportivo Tenerife Femenino)

    ⬛️ Ei representativo canario doblegado por 5-0 al Athletic Club en el Heliodoro.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve )

    El fútbol no entiende de calendarios, pero sí de símbolos. Y el domingo 18 de enero, a las 12:00 del mediodía, el Heliodoro Rodríguez López volverá a ejercer de altar futbolístico para acoger algo más que un partido de Liga F: el estreno en casa de Yerai Martín como entrenador del Costa Adeje Tenerife. No es un detalle menor. Es, en realidad, el punto de partida de un nuevo relato.
    Porque cada cambio en el banquillo implica una reescritura tácita del guion. Nuevas jerarquías, nuevas miradas, nuevas palabras en el vestuario. Y también nuevas expectativas en la grada. El Heliodoro, testigo de ascensos, permanencias sufridas y tardes de orgullo insular, abre sus puertas para una cita que mezcla ilusión renovada y exigencia inmediata.
    Enfrente, además, no llega un rival cualquiera. El Athletic Club, uno de los grandes nombres históricos del fútbol femenino español, aterriza en Tenerife con la seguridad que otorgan los resultados recientes y con la convicción de que este equipo ha recuperado su identidad competitiva.
    La victoria en el Alfredo Di Stéfano ante el Real Madrid (0-1) no fue solo un triunfo de tres puntos: fue una declaración de intenciones.
    El estreno de Yerai Martín al frente del Costa Adeje Tenerife no pudo ser más representativo de lo que es este equipo: lucha, resistencia y carácter. El empate (1-1) en Riazor ante el Deportivo Abanca fue un resultado que, sin ser definitivo, dejó sensaciones muy claras. El Costa Adeje compitió. Supo sufrir. Y, sobre todo, mostró una estructura reconocible incluso en un contexto de transición.
    Ahora, el reto se multiplica. No es lo mismo debutar fuera de casa que hacerlo ante tu gente. No es lo mismo preparar un partido desde la urgencia que hacerlo desde la expectativa. Yerai Martín afronta su primer partido como local con un condicionante claro: el Heliodoro exige valentía, pero también orden.
    Su discurso, medido y coherente, apunta a una idea clara: recuperar la solidez sin renunciar a la ambición. El técnico es consciente de las limitaciones actuales de la plantilla, especialmente en el apartado físico, pero también sabe que el Costa Adeje Tenerife es un equipo capaz de competir desde la convicción colectiva.
    En la previa, Mari Jose puso voz al sentir del vestuario con una frase que resume a la perfección el estado emocional del grupo:
    “Empezar el año consiguiendo los tres puntos en el Heliodoro sería magnífico”.
    No es una frase grandilocuente. Es, precisamente, lo contrario: una afirmación sencilla, directa, honesta. Pero en esa sencillez se esconde una ambición profunda. Porque el Costa Adeje Tenerife sabe que cada punto en casa es oro. Y porque el vestuario es plenamente consciente de que el margen de error se estrecha a medida que avanza la temporada.
    La capitana, referencia dentro y fuera del campo, simboliza la continuidad en un momento de cambio. Su liderazgo será clave en un partido donde el componente emocional puede jugar un papel determinante.
    El contexto deportivo no es sencillo. La enfermería condiciona, una vez más, la preparación del encuentro. María Estella, Pisco, Aithiara Carballo, Ariana Arias, Carlota Suárez e Iratxe Pérez no estarán disponibles para este compromiso. Seis ausencias de peso que obligan a ajustar piezas y redefinir automatismos.
    A esta lista se suma una situación especialmente delicada: Violeta Quiles, que continúa ganando ritmo competitivo tras superar una grave lesión de ligamento cruzado. Su presencia, aunque aún limitada, es una esperanza a medio plazo más que una solución inmediata.
    La gestión de los esfuerzos será clave. Yerai Martín deberá hilar fino, equilibrar intensidad y prudencia, y confiar en una plantilla que ha demostrado, en más de una ocasión, que sabe sobreponerse a la adversidad.
    Si el Costa Adeje Tenerife busca consolidar un nuevo camino, el Athletic Club llega al Heliodoro en plena reafirmación. El conjunto bilbaíno ha recuperado esa sensación tan característica de equipo incómodo, competitivo y solidario. Un bloque que no concede nada y que sabe aprovechar sus momentos.
    La victoria en el Di Stéfano ante el Real Madrid fue un punto de inflexión. No solo por el rival, sino por la forma. Un partido trabajado, maduro, en el que el Athletic supo interpretar cada fase del juego. Tras el encuentro, Javi Lerga fue claro: “
    “El equipo está compitiendo muy bien. Somos capaces de ganar a cualquiera”.
    No todo son buenas noticias para el conjunto rojiblanco. Adriana Nanclares, una de las piezas clave, es duda tras retirarse lesionada en el último compromiso. Su presencia o ausencia puede alterar el plan inicial del Athletic, especialmente en la salida de balón y en la organización defensiva.
    Además, Irene Oguiza, Estefa, Patricia Zugasti y Jone Amezaga serán bajas confirmadas. Ausencias que obligan a reajustes, pero que no merman en exceso la competitividad de un equipo acostumbrado a reinventarse desde el colectivo.
    El partido se presenta como un choque de narrativas.
    El Costa Adeje Tenerife, desde la necesidad de sumar y la ilusión de un nuevo comienzo.
    El Athletic Club, desde la seguridad que otorga el trabajo bien hecho y los resultados recientes.
    Será un duelo donde la gestión de los tiempos resultará decisiva. Donde cada transición puede marcar diferencias. Donde el Heliodoro puede convertirse en un aliado fundamental si el equipo local consigue engancharse pronto al partido.
    encuentro ante el Athletic Club marcará el regreso del Costa Adeje Tenerife Egatesa y de su afición al Heliodoro Rodríguez López en este 2026. Una cita especial para volver a disfrutar del equipo en casa, para la que el club ha puesto en marcha una promoción destinada a los abonados del CD Tenerife y de La Laguna Tenerife, quienes podrán acceder de forma gratuita al partido mostrando su carnet en los accesos de la grada que elijan, tanto en Tribuna como en San Sebastián.
    Las localidades para el público general ya están a la venta a través de la web oficial del CD Tenerife Femenino y de Tomaticket, con precios de 6 euros en San Sebastián Baja y 12 euros en Tribuna Baja. Asimismo, el día del encuentro las taquillas del Heliodoro Rodríguez López abrirán desde las 8:00 horas para la venta presencial, con precios de 7 y 13 euros, respectivamente.
    Desde el club se recuerda que los fieles blanquiazules abonados al CD Tenerife Femenino pueden acceder con su abono de la temporada, como es habitual en cada jornada de Liga F Moeve y hace un llamamiento a la afición tinerfeña para que se una y contribuya a generar un gran ambiente en las gradas, apoyando al equipo en un duelo señalado en el calendario y determinante para comenzar con buen pie la segunda vuelta de la competición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    😍 Matchday 17 | Día de partido

    🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 Athletic Club 🔥

    📆 Domingo, 18 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife

    La derrota del Atlético de Madrid (0-1) en Alcalá de Henares frente al Espanyol de Barcelona habría una ventana de oportunidad para las guerras del Costa Adeje Tenerife Egatesa en la lucha por entrar en Europa, pero las insulares recibían a un Athletic Club que estaba envalentonado tras haber ganado al Real Madrid (0-1) en Valdebebas, por lo que su misión no era nada sencilla.

    El Heliodoro Rodríguez López amaneció ese día con una de esas atmósferas que no necesitan ser explicadas, solo respiradas. El cielo de Santa Cruz, limpio y abierto, parecía haberse puesto de acuerdo con el césped para anunciar que allí iba a suceder algo importante, algo que iba más allá de una simple decimosexta jornada de Liga F Moeve. No era una final, no había títulos en juego, pero sí había identidad, orgullo, memoria y una necesidad casi visceral de dejar huella. El Costa Adeje Tenerife y el Athletic Club se citaban en un escenario histórico, cargado de simbolismo, donde cada partido femenino es también una reivindicación silenciosa, un paso más en la consolidación de un proyecto que ha aprendido a competir sin complejos.

    Desde mucho antes del pitido inicial, el estadio ya transmitía esa sensación de partido grande. No por el ruido ensordecedor, sino por el murmullo constante, por la manera en la que la afición local ocupaba su sitio con una mezcla de calma y expectativa, consciente de que el equipo había crecido, de que ya no se trataba solo de resistir ante gigantes históricos, sino de mirarlos de frente. Enfrente estaba el Athletic Club, un nombre que pesa, que arrastra tradición, carácter competitivo y una forma muy reconocible de entender el fútbol femenino: intensidad, rigor, fe hasta el último segundo. Las bilbaínas llegaban con la intención de imponer su ritmo, de hacer del partido un ejercicio de constancia y presión. El Tenerife, en cambio, estaba preparado para convertir el Heliodoro en su territorio emocional.

    Cuando la colegiada señaló el inicio, apenas habían pasado unos segundos cuando se entendió que el guion no iba a ser conservador. No hubo fase de estudio, no hubo tanteo. El Costa Adeje Tenerife salió como salen los equipos que creen en lo que hacen, que han interiorizado automatismos y que juegan con la convicción de que cada balón dividido puede ser una oportunidad para golpear primero. Apenas dos minutos marcaba el cronómetro cuando llegó el primer aviso, y no fue una acción aislada, sino una declaración de intenciones.

    Sakina Diki, eléctrica desde el primer contacto, recibió el balón en banda con espacio para pensar, algo que el Athletic pagaría caro durante toda la tarde. La atacante levantó la cabeza, midió la llegada de Paola Hernández desde segunda línea y ejecutó el pase con la precisión de quien entiende el fútbol no solo como desborde, sino como lectura del tiempo. Paola controló con templanza, acomodó el cuerpo y se sacó un derechazo seco, violento, de esos que nacen del convencimiento. El balón se perdió rozando el palo de la meta defendida por Olatz Santana, lo suficiente para que el estadio contuviera el aliento y para que el Athletic entendiera que allí no iba a haber concesiones.

    La respuesta bilbaína no tardó en llegar, porque si algo define al Athletic es su capacidad para reaccionar sin dramatismos. Clara Pinedo se filtró dentro del área tras una jugada bien trenzada y probó fortuna con un disparo que llevaba intención, pero se encontró con una Noelia Ramos segura, firme, transmitiendo tranquilidad desde la portería. Poco después, Maite Valero conectó un testarazo que obligó de nuevo a la guardameta local a intervenir, esta vez atrapando el balón con solvencia, como quien quiere dejar claro que la portería tenía dueña.

    El partido entró entonces en una fase de igualdad máxima, de intercambio de golpes sin que ninguno lograra imponer un dominio absoluto. El balón viajaba con velocidad, las disputas en el centro del campo eran intensas y cada recuperación se celebraba como un pequeño triunfo. El Athletic intentaba avanzar con juego interior, buscando la movilidad de sus centrocampistas, mientras el Tenerife apostaba por la verticalidad, por explotar las bandas y por activar constantemente a Sakina Diki, que comenzaba a convertirse en un problema irresoluble para la defensa visitante.

    Y entonces, en el minuto 18, llegó la jugada que cambió el partido, esa acción que suele pasar desapercibida en los resúmenes rápidos pero que en realidad es el origen de todo. Natalia Ramos, omnipresente, leyó una intención en el centro del campo, anticipó el pase y robó un balón que no parecía especialmente peligroso. Pero el fútbol, como la vida, se decide muchas veces en esos gestos mínimos. Natalia levantó la cabeza apenas una fracción de segundo y encontró a Sakina Diki abierta en banda, con metros por delante y el tiempo justo para pensar.

    La atacante no dudó. Avanzó, fijó a su defensora y, en el momento exacto, metió un centro al punto de penalti. No fue un centro bombeado ni desesperado, fue un envío tenso, medido, diseñado para que alguien llegara desde atrás. Y allí apareció Paola Hernández. La centrocampista, que ya había avisado dos minutos antes, controló el esférico con una serenidad impropia de un área abarrotada, se perfiló y conectó un derechazo limpio, directo, que se coló en el fondo de la red. No hubo rebote, no hubo dudas. Gol.

    El Heliodoro estalló. No de forma atronadora, sino con esa explosión contenida que nace del orgullo, del reconocimiento a una jugada bien ejecutada, a un plan que funciona. Paola Hernández, que acabaría siendo la MVP del encuentro, levantó los brazos mientras sus compañeras la rodeaban. El 1-0 no era solo una ventaja en el marcador; era la confirmación de que el Tenerife estaba preparado para mandar en el partido.

    Tras el gol, el Athletic trató de reaccionar. Sara Ortega asumió responsabilidades, pidió el balón y buscó generar peligro desde la frontal, pero se encontró una y otra vez con una zaga local bien plantada, sólida, compacta, que no concedía espacios. Clara Pinedo volvió a intentarlo con un disparo lejano, buscando sorprender, pero sin fortuna. Mientras tanto, Olatz Santana tuvo que emplearse a fondo para evitar el posible doblete de Paola Hernández, demostrando que, pese al marcador, el Athletic seguía vivo.

    El tiempo avanzaba y el Costa Adeje Tenerife gestionaba la ventaja con inteligencia. No renunciaba al ataque, pero tampoco se desordenaba. Cada balón era jugado con sentido, cada repliegue se hacía en bloque. Cuando la colegiada señaló el final de los primeros cuarenta y cinco minutos, el 10 campeaba en el marcador como una promesa de algo mayor, como el primer capítulo de una historia que todavía estaba lejos de terminar.

    Y lo que estaba por venir convertiría aquella tarde en una de esas que se recuerdan durante años.

    Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor del Costa Adeje , pero todo estaba abierto de cara al segundo tiempo en Santa Cruz de Tenerife.

    La segunda mitad comenzó sin ruido artificial, sin necesidad de proclamas grandilocuentes, pero con una certeza silenciosa que se percibía tanto en el césped como en la grada: el partido estaba vivo, peligrosamente vivo para el Athletic Club, y el Costa Adeje Tenerife lo sabía. No había euforia descontrolada en las locales, no había gestos de conformismo. Había, en cambio, una concentración casi quirúrgica, esa que distingue a los equipos que entienden cuándo un partido puede romperse y cuándo conviene tensarlo un poco más antes de asestar el golpe definitivo.

    Desde el banquillo, el cuerpo técnico del Tenerife movió ficha con rapidez. Cinta Rodríguez entró por Fatou Dembele, una sustitución que no buscaba alterar el dibujo de manera radical, sino reforzar una idea muy concreta: sostener el bloque defensivo sin perder salida limpia de balón. Era una decisión de madurez competitiva, de equipo que sabe que defender bien también es una forma de atacar, porque obliga al rival a exponerse, a adelantar líneas, a asumir riesgos que luego pueden convertirse en oportunidades mortales.

    El Athletic Club salió decidido a cambiar el signo del encuentro. No podía permitirse especular, no podía esperar a que el partido se le escapara entre los dedos. Las bilbaínas adelantaron metros, aumentaron la presión y comenzaron a cargar el juego hacia el área local con mayor frecuencia. Sin embargo, el primer aviso serio de la segunda parte volvió a llevar sello canario. Natalia Ramos, siempre atenta, se animó con un disparo que se marchó directamente al lateral de la red, una acción que, sin ser gol, volvió a sacudir emocionalmente el partido, recordándole al Athletic que cualquier despiste podía resultar fatal.

    En la otra área, el duelo de hermanas vivía uno de esos capítulos que solo el fútbol puede regalar. Daniela Agote encontró espacio para armar el disparo, buscó el palo largo con intención, y allí apareció Noelia Ramos, volando, estirando el brazo con una mano prodigiosa que evitó el empate. Fue una parada de esas que no solo detienen un balón, sino que refuerzan la moral de todo un equipo. La grada lo entendió al instante y respondió con aplausos largos, sentidos, conscientes de que aquella intervención podía marcar el rumbo de lo que estaba por venir.

    El partido se convirtió entonces en un toma y daca constante. El Athletic empujaba con corazón, con fe, con la determinación de quien se niega a aceptar una derrota sin luchar. El Tenerife, lejos de replegarse en exceso, aceptaba el intercambio, confiando en su velocidad, en su capacidad para castigar cada pérdida.

    Elba Vergés se erigió en una figura clave bajo palos cuando evitó el tanto de Sara Ortega con una intervención decisiva, demostrando que la concentración defensiva local era total, absoluta.

    Y cuando el Athletic parecía empezar a encontrar resquicios, cuando el partido se tensaba al límite, apareció de nuevo Sakina Diki para recordar que aquella tarde estaba destinada a ser suya. La atacante se internó por banda, desbordó, armó el disparo y vio cómo el larguero escupía un balón que ya se cantaba como gol.

    El Heliodoro se levantó de sus asientos, con ese gesto colectivo que mezcla incredulidad y admiración.
    No había sido gol, pero era una advertencia clara: el segundo estaba más cerca de lo que parecía.

    Ese aviso no tardó en convertirse en realidad. Corría el minuto 68 cuando Natalia Ramos, incansable, volvió a cargar el área con un envío que no parecía excesivamente peligroso. El balón flotó, Olatz Santana salió a atraparlo, pero no logró hacerse con él. Fue un instante mínimo, una décima de segundo en la que el fútbol decide castigar. Elba Vergés, atenta, voraz, olió el error y se lanzó sobre el balón con determinación, empujándolo al fondo de la red para hacer el 20 que fue el preludio de la goleada.

    Ese fue el instante exacto en el que el partido dejó de ser una posibilidad abierta para convertirse en una certeza irreversible, el momento en el que el Costa Adeje Tenerife terminó de quebrar cualquier resistencia emocional del Athletic Club. No llegó desde la prisa ni desde el desorden, sino desde la lectura perfecta del contexto, desde esa intuición que solo tienen los equipos que saben cuándo acelerar y cuándo golpear.

    La jugada nació con el Athletic intentando estirarse, buscando con más corazón que claridad un gol que las devolviera al partido. Ese pequeño paso adelante, esa necesidad de arriesgar, fue el espacio que el Tenerife llevaba esperando desde hacía minutos.

    El balón cayó en zona intermedia, se movió con rapidez, sin conducción innecesaria, hasta llegar a Koko. La atacante recibió de espaldas, sintiendo la presión a su alrededor, y en lugar de forzar, hizo lo más difícil y lo más inteligente: levantar la cabeza en medio del caos.

    En ese instante apareció Aleksandra Zaremba. No irrumpió con estridencia, no pidió el balón a gritos; simplemente atacó el espacio con una carrera limpia, diagonal, perfectamente sincronizada con el gesto de su compañera. Fue un movimiento de delantera pura, de futbolista que entiende que los goles se fabrican un segundo antes de tocar el balón. Koko filtró el pase con suavidad, preciso, rompiendo la línea defensiva del Athletic, que llegó tarde, descompuesta, consciente ya de que algo se había roto.

    Zaremba controló con el cuerpo orientado hacia portería, sin perder velocidad, sin permitir que la duda entrara en la jugada. Olatz Santana intentó achicar espacios, salir con valentía, pero el destino de la acción ya estaba escrito. La delantera del Tenerife levantó ligeramente la mirada, lo justo para elegir, y definió con frialdad absoluta, colocando el balón lejos del alcance de la guardameta vasca para poner el 3-0 en el minuto 85 de juego.

    El Athletic Club empezó a dar síntomas de cansancio después de haber jugado y ganado entre semana al Real Madrid, dejándose ir en el tramo final de manera evidente.

    El 4-0 llegó cuando el partido ya había entrado en esa fase en la que el tiempo parece detenerse para el equipo que manda y acelerarse para el que sufre, cuando cada posesión del Costa Adeje Tenerife se convertía en una amenaza y cada intento del Athletic Club nacía con la sensación de ser el último. No fue un gol fruto del exceso ni de la relajación del rival; fue, una vez más, la consecuencia directa de un equipo que entendió que no debía bajar el ritmo, que la ambición también es una forma de respeto.

    La jugada se gestó sin estridencias, como tantas otras durante la segunda mitad. El balón circuló por el centro del campo, con apoyos cortos, con paciencia, obligando al Athletic a bascular, a correr detrás de una sombra. En ese vaivén constante apareció Koko, que hasta ese momento ya había dejado huella en el partido con su participación decisiva en el tercer gol. Recibió en una zona aparentemente inofensiva, con metros por delante y una defensora intentando perfilarla hacia fuera.

    Koko no se precipitó. Condujo unos pasos, levantó la cabeza y leyó el espacio con una claridad que solo tienen las futbolistas que están completamente conectadas con el partido. El Athletic trató de cerrar líneas, de achicar espacios a la desesperada, pero el desgaste ya era evidente. Y en ese contexto, Koko decidió que era su momento.

    Armó el golpeo con determinación, sin necesidad de demasiada carrera previa, buscando sorprender más que potencia. El disparo salió limpio, tenso, viajando hacia la portería con una trayectoria que mezclaba intención y convicción. Olatz Santana reaccionó, se estiró, intentó llegar, pero el balón la superó y terminó alojándose en el fondo de la red.

    El 4-0 cayó como una sentencia definitiva. No hubo protestas, no hubo gestos de incredulidad. Solo la constatación de que el Costa Adeje Tenerife estaba firmando una de esas tardes redondas en las que todo fluye, en las que cada decisión parece la correcta. Koko celebró con rabia contenida, señalando al cielo, abrazada por sus compañeras, consciente de que aquel gol era el premio a una actuación completa, generosa, decisiva.

    En la grada, el aplauso fue largo, sostenido, casi agradecido. Porque el 4-0 no era solo un número más en el marcador en el 92 de encuentro. Era la confirmación de una superioridad aplastante, el reflejo de un equipo que no se conformó con ganar, que quiso dominar hasta el final, que entendió que el fútbol, cuando se juega así, también puede ser una celebración colectiva.

    El 5-0 fue mucho más que el último gol de la tarde. Fue el epílogo perfecto, el cierre emocional de un partido que ya se había convertido en relato, en memoria, en algo que trascendía lo estrictamente deportivo. Llegó cuando el encuentro ya estaba decidido, sí, pero precisamente por eso adquirió un valor distinto, casi simbólico, porque habló de superación, de regreso y de justicia futbolística.

    La jugada comenzó lejos del foco inmediato del área, con el Costa Adeje Tenerife moviendo el balón con calma, sin prisa, como quien sabe que el tiempo ya juega a su favor. En ese contexto apareció Violeta Quiles. Su presencia sobre el césped ya era una historia en sí misma. Volvía a competir tras superar una durísima lesión de cruzado, y cada toque suyo tenía algo de celebración íntima, de victoria personal. Cuando recibió el balón, no forzó, no buscó el aplauso fácil. Hizo lo que había hecho siempre: jugar sencillo, jugar bien.

    Violeta levantó la cabeza y vio el desmarque de Iratxe Pérez. Fue un movimiento limpio, honesto, atacando el espacio con determinación, creyendo en la jugada incluso antes de que el pase existiera. El envío de Quiles fue preciso, medido, con la fuerza justa para romper la línea defensiva y dejar a su compañera en ventaja. No fue un pase espectacular, fue algo mejor: fue el pase correcto.

    Iratxe controló con calma, sin que el peso del marcador ni del momento la empujara a precipitarse. Olatz Santana salió a su encuentro intentando achicar, pero ya no había margen para la reacción. La delantera del Tenerife definió con serenidad, colocando el balón lejos del alcance de la guardameta, sellando el 50 ya sobre el 97 con un gesto técnico tan sencillo como definitivo.

    Cuando el balón cruzó la línea, el Heliodoro reaccionó de una manera especial. No fue solo alegría; fue emoción. Las compañeras corrieron hacia Iratxe, pero también hacia Violeta, conscientes de lo que significaba esa jugada, ese pase, ese gol. Había abrazos largos, miradas cómplices, sonrisas que hablaban de todo lo vivido para llegar hasta allí.

    El 5-0 no fue una humillación para el rival ni una exageración del resultado. Fue un cierre justo, humano, casi poético. El gol que resumió una tarde perfecta y que dejó claro que aquel Costa Adeje Tenerife no solo había ganado un partido: había escrito una historia.

    Con esta gran alegría para el conjunto insular, que quizá era difícil de pronosticar, el Club Deportivo Tenerife suma ya 28 unidades que le permiten adelantar al Atlético de Madrid en la tabla y le da crédito al nuevo proyecto que está gestando Yerai Martín y la próxima semana se medirá al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.

    El Athletic Club de Javi Lerga tendrá que resetear su mente tras este duro correctivo y se mantendrá octavo en la Liga F Moeve, teniendo por delante un choque de enjundia dentro de quince días en Lezama también ante las pericas, pues ya jugaron su partido de la 17ª fecha de manera anticipada por la celebración de la Supercopa de España.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Costa Adeje Tenerife Egatesa: 63´), S. Ouzraoui (V. Quiles 83´); Aleksandra (Iratxe 89’); S. Castelló. Ramos; Clau Blanco; Elba; Patri Gavira, Gramagia (Koko Ange 63´)

    Athletic Club: Santana; Landaluze; Valero (Gurtubay 69´); L. Baños (M. Zubieta (56´); Pinedo (Sanadri 83´); Nerea Nevado (C); S. Ortega; Elexpuru; Campos (Azkona 56´); Eider; Agote.

    Árbitra: Beatriz Cuesta asistida por Iria Rosendo y Marta Villanueva; 4ª árbitra Amy Peñalver. Amonestaron a las locales con amarilla: Aleksandra (24´); Fatou.D (32´). Clau Blanco (44´) y a las visitantes: L. Baños (44´). M. Zubieta (64’).

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de Liga F Moeve, disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López con 1.422 espectadores entre el Costa Adeje Tenerife y el Athletic Club sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Paola Hernández 17’ ⚽️

    2-0 Elba Vergés 67’ ⚽️

    3-0 Zaremba 84’ ⚽️

    4-0 Ange Koko N’Guessan 91’ ⚽️

    5-0 Iratxe Pérez 95’ ⚽️

    Vídeo |

  • La previa | Costa Adeje Tenerife vs Athletic Club

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 El Costa Adeje Tenerife Egatesa abre la segunda vuelta en casa ante el Athletic Club.

    El fútbol no entiende de calendarios, pero sí de símbolos. Y el domingo 18 de enero, a las 12:00 del mediodía, el Heliodoro Rodríguez López volverá a ejercer de altar futbolístico para acoger algo más que un partido de Liga F: el estreno en casa de Yerai Martín como entrenador del Costa Adeje Tenerife. No es un detalle menor. Es, en realidad, el punto de partida de un nuevo relato.

    Porque cada cambio en el banquillo implica una reescritura tácita del guion. Nuevas jerarquías, nuevas miradas, nuevas palabras en el vestuario. Y también nuevas expectativas en la grada. El Heliodoro, testigo de ascensos, permanencias sufridas y tardes de orgullo insular, abre sus puertas para una cita que mezcla ilusión renovada y exigencia inmediata.

    Enfrente, además, no llega un rival cualquiera. El Athletic Club, uno de los grandes nombres históricos del fútbol femenino español, aterriza en Tenerife con la seguridad que otorgan los resultados recientes y con la convicción de que este equipo ha recuperado su identidad competitiva.

    La victoria en el Alfredo Di Stéfano ante el Real Madrid (0-1) no fue solo un triunfo de tres puntos: fue una declaración de intenciones.

    El estreno de Yerai Martín al frente del Costa Adeje Tenerife no pudo ser más representativo de lo que es este equipo: lucha, resistencia y carácter. El empate (1-1) en Riazor ante el Deportivo Abanca fue un resultado que, sin ser definitivo, dejó sensaciones muy claras. El Costa Adeje compitió. Supo sufrir. Y, sobre todo, mostró una estructura reconocible incluso en un contexto de transición.

    Ahora, el reto se multiplica. No es lo mismo debutar fuera de casa que hacerlo ante tu gente. No es lo mismo preparar un partido desde la urgencia que hacerlo desde la expectativa. Yerai Martín afronta su primer partido como local con un condicionante claro: el Heliodoro exige valentía, pero también orden.

    Su discurso, medido y coherente, apunta a una idea clara: recuperar la solidez sin renunciar a la ambición. El técnico es consciente de las limitaciones actuales de la plantilla, especialmente en el apartado físico, pero también sabe que el Costa Adeje Tenerife es un equipo capaz de competir desde la convicción colectiva.

    En la previa, Mari Jose puso voz al sentir del vestuario con una frase que resume a la perfección el estado emocional del grupo:

    “Empezar el año consiguiendo los tres puntos en el Heliodoro sería magnífico”.

    No es una frase grandilocuente. Es, precisamente, lo contrario: una afirmación sencilla, directa, honesta. Pero en esa sencillez se esconde una ambición profunda. Porque el Costa Adeje Tenerife sabe que cada punto en casa es oro. Y porque el vestuario es plenamente consciente de que el margen de error se estrecha a medida que avanza la temporada.

    La capitana, referencia dentro y fuera del campo, simboliza la continuidad en un momento de cambio. Su liderazgo será clave en un partido donde el componente emocional puede jugar un papel determinante.

    El contexto deportivo no es sencillo. La enfermería condiciona, una vez más, la preparación del encuentro. María Estella, Pisco, Aithiara Carballo, Ariana Arias, Carlota Suárez e Iratxe Pérez no estarán disponibles para este compromiso. Seis ausencias de peso que obligan a ajustar piezas y redefinir automatismos.

    A esta lista se suma una situación especialmente delicada: Violeta Quiles, que continúa ganando ritmo competitivo tras superar una grave lesión de ligamento cruzado. Su presencia, aunque aún limitada, es una esperanza a medio plazo más que una solución inmediata.

    La gestión de los esfuerzos será clave. Yerai Martín deberá hilar fino, equilibrar intensidad y prudencia, y confiar en una plantilla que ha demostrado, en más de una ocasión, que sabe sobreponerse a la adversidad.

    Si el Costa Adeje Tenerife busca consolidar un nuevo camino, el Athletic Club llega al Heliodoro en plena reafirmación. El conjunto bilbaíno ha recuperado esa sensación tan característica de equipo incómodo, competitivo y solidario. Un bloque que no concede nada y que sabe aprovechar sus momentos.

    La victoria en el Di Stéfano ante el Real Madrid fue un punto de inflexión. No solo por el rival, sino por la forma. Un partido trabajado, maduro, en el que el Athletic supo interpretar cada fase del juego. Tras el encuentro, Javi Lerga fue claro: “
    “El equipo está compitiendo muy bien. Somos capaces de ganar a cualquiera”.

    No todo son buenas noticias para el conjunto rojiblanco. Adriana Nanclares, una de las piezas clave, es duda tras retirarse lesionada en el último compromiso. Su presencia o ausencia puede alterar el plan inicial del Athletic, especialmente en la salida de balón y en la organización defensiva.

    Además, Irene Oguiza, Estefa, Patricia Zugasti y Jone Amezaga serán bajas confirmadas. Ausencias que obligan a reajustes, pero que no merman en exceso la competitividad de un equipo acostumbrado a reinventarse desde el colectivo.

    El partido se presenta como un choque de narrativas.
    El Costa Adeje Tenerife, desde la necesidad de sumar y la ilusión de un nuevo comienzo.
    El Athletic Club, desde la seguridad que otorga el trabajo bien hecho y los resultados recientes.

    Será un duelo donde la gestión de los tiempos resultará decisiva. Donde cada transición puede marcar diferencias. Donde el Heliodoro puede convertirse en un aliado fundamental si el equipo local consigue engancharse pronto al partido.

    encuentro ante el Athletic Club marcará el regreso del Costa Adeje Tenerife Egatesa y de su afición al Heliodoro Rodríguez López en este 2026. Una cita especial para volver a disfrutar del equipo en casa, para la que el club ha puesto en marcha una promoción destinada a los abonados del CD Tenerife y de La Laguna Tenerife, quienes podrán acceder de forma gratuita al partido mostrando su carnet en los accesos de la grada que elijan, tanto en Tribuna como en San Sebastián.
    Las localidades para el público general ya están a la venta a través de la web oficial del CD Tenerife Femenino y de Tomaticket, con precios de 6 euros en San Sebastián Baja y 12 euros en Tribuna Baja. Asimismo, el día del encuentro las taquillas del Heliodoro Rodríguez López abrirán desde las 8:00 horas para la venta presencial, con precios de 7 y 13 euros, respectivamente.
    Desde el club se recuerda que los fieles blanquiazules abonados al CD Tenerife Femenino pueden acceder con su abono de la temporada, como es habitual en cada jornada de Liga F Moeve y hace un llamamiento a la afición tinerfeña para que se una y contribuya a generar un gran ambiente en las gradas, apoyando al equipo en un duelo señalado en el calendario y determinante para comenzar con buen pie la segunda vuelta de la competición.

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    😍 Matchday 17 | Día de partido

    🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 Athletic Club 🔥

    📆 Domingo, 18 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Heliodoro Rodríguez López, Santa Cruz de Tenerife

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)
  • La crónica | Tablas en Riazor

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 El Deportivo Abanca y el Costa Adeje Tenerife se repartieron los puntos (1-1) en el estadio de Riazor. Millene Cabral abrió el marcador a los doce minutos de juego, pero Clau Blanco, que fue la MVP del choque, igualó el duelo en la segunda mitad. Yerai Martín debutó en el banquillo del equipo tinerfeño.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Este domingo 11 de enero, a las 12:00 horas, la Liga F Moeve se detiene en A Coruña. No es un partido más. No puede serlo. Deportivo Abanca y Costa Adeje Tenerife se citan en el estadio de Riazor en un duelo que cierra la primera vuelta del campeonato, que marca simbólicamente el inicio real del nuevo año competitivo y que enfrenta a dos equipos con realidades diferentes, pero con una misma necesidad: confirmar quiénes son y hacia dónde quieren ir.

    El fútbol femenino español entra en enero con la sensación de que todo está todavía abierto. La clasificación empieza a estirarse por arriba, pero no termina de romperse. Por abajo, cada punto vale oro. En medio, los partidos como este adquieren un peso específico enorme, porque no solo suman o restan en la tabla, sino que construyen estados de ánimo, discursos y futuros.

    Riazor será el escenario. Un estadio histórico. Un estadio que, en el caso del Deportivo Abanca, se ha convertido en algo más que una casa: es un refugio, un lugar donde el equipo gallego se transforma, donde se siente fuerte, protegido, competitivo. No es una percepción, son datos. El conjunto coruñés ha conseguido el 92% de sus puntos como local, siendo el quinto mejor equipo de la categoría en casa. Una cifra que define su temporada y que explica por qué cada partido en A Coruña se vive como una oportunidad de oro.

    Enfrente estará un Costa Adeje Tenerife que llega en uno de sus mejores momentos del curso, tanto en lo deportivo como en lo institucional, aunque con el vértigo propio de los cambios importantes. El equipo tinerfeño ha perdido solo uno de sus últimos ocho partidos, se ha clasificado para los cuartos de final de la Copa de la Reina y afronta este encuentro con un nuevo entrenador en el banquillo: Yerai Martín, que sustituye a Eder Maestre en un movimiento que ha sacudido el mercado invernal.

    Y todo ello en un contexto clasificatorio muy concreto: el Tenerife tenía la opción de engancharse aún más a la lucha por la tercera posición liguera, especialmente después del espectacular 5-5 firmado en Alcalá de Henares por Atlético de Madrid y Real Sociedad, un empate que dejó puntos por el camino de dos rivales directos y que abrió una rendija de oportunidad para el conjunto canario.

    “Queremos empezar bien el año. Es el último partido de la primera vuelta. Tenemos mucha confianza en todo el grupo”. Las palabras de Fran Alonso en la previa no son una frase hecha. Son una declaración de intenciones. El Deportivo Abanca sabe que este partido es una frontera simbólica. No define la temporada, pero sí la orienta.

    Enero siempre ha sido un mes traicionero en el fútbol. Después del parón, las dinámicas se enfrían, los cuerpos tardan en arrancar, las cabezas aún están en modo vacaciones. Pero también es un mes de oportunidades, de reset, de nuevos comienzos. Y el Dépor quiere que este 2026 (o temporada en curso) empiece con un mensaje claro: en Riazor no se regala nada.

    El estadio herculino se ha convertido en uno de los campos más complejos de la Liga F. No solo por el entorno, por la historia o por la presión ambiental, sino por cómo el equipo ha sabido adaptar su identidad a ese escenario. El Deportivo Abanca es un equipo que compite mejor cuando se siente arropado, cuando puede manejar los ritmos del partido, cuando no tiene que asumir riesgos excesivos lejos de casa.

    Los números lo avalan: ese 92% de los puntos logrados como local no es casualidad. Es el resultado de una construcción consciente. Fran Alonso ha trabajado para que su equipo entienda Riazor como una extensión de su personalidad: intensidad medida, orden defensivo, aprovechamiento de los momentos y una conexión emocional con la grada que marca diferencias.

    No es casualidad que sea el quinto mejor local de la Liga F. Por delante solo aparecen equipos con presupuestos, plantillas y estructuras muy superiores. El Deportivo ha hecho de su estadio una trinchera competitiva.

    Deportivo Abanca llega a este partido con la sensación de estar cumpliendo con su hoja de ruta. No sin dificultades, no sin momentos de duda, pero con una coherencia reconocible. El equipo gallego no es exuberante, no presume de fútbol brillante ni de goleadas. Presume de solidez, de compromiso colectivo y de saber quién es.

    Fran Alonso ha construido un equipo que entiende el contexto de la Liga F. Un equipo que sabe que cada punto cuenta, que cada error se paga caro y que la supervivencia pasa por minimizar riesgos. Esa filosofía se refleja en su comportamiento como local y visitante, pero especialmente en Riazor.

    En casa, el Deportivo se siente con licencia para competir de tú a tú contra casi cualquiera. No porque sea superior, sino porque sabe cómo incomodar. Presiona mejor, ajusta líneas, reduce espacios y encuentra en la grada un impulso emocional que eleva el nivel individual de muchas futbolistas.

    El vestuario llega convencido. No hay grandes alardes, pero sí una confianza tranquila. “Tenemos mucha confianza en todo el grupo”, insiste Fran Alonso. No es una confianza basada en rachas, sino en el trabajo diario. En saber que, incluso cuando no salen las cosas, el equipo responde.

    Este partido, además, tiene un componente simbólico: es el último de la primera vuelta. Cerrar la primera mitad del campeonato con una victoria en casa sería un golpe anímico enorme. Significaría empezar el año con buen pie, reforzar la idea de fortaleza como local y mirar la segunda vuelta con una base sólida.

    el Deportivo Abanca representa la estabilidad y la continuidad, el Costa Adeje Tenerife llega a Riazor como el ejemplo perfecto de equipo en transición… pero con resultados. El conjunto tinerfeño atraviesa un gran momento deportivo: solo una derrota en los últimos ocho partidos, clasificación para cuartos de final de Copa de la Reina y una posición liguera que invita a mirar hacia arriba.

    Pero enero no ha sido un mes tranquilo en la isla. Todo lo contrario. El mercado invernal ha traído movimientos importantes, empezando por el banquillo. La salida de Eder Maestre, un técnico con una identidad muy marcada y con un recorrido largo en el club, supuso un punto de inflexión. Su sustituto, Yerai Martín, asume el reto en un contexto exigente.

    “Es un paso importante para mí porque es un club grande del fútbol femenino”, afirmó el nuevo entrenador en su presentación. No es una frase menor. Reconoce la dimensión del Tenerife en el ecosistema del fútbol femenino español y la responsabilidad que conlleva sentarse en ese banquillo.

    El partido de Riazor será su estreno oficial. No hay mejor ni peor escenario: debutar fuera de casa, en un estadio grande, ante un rival fuerte como local. Es una prueba de fuego inmediata, una oportunidad para empezar a construir su discurso desde el primer día.

    Más allá del cambio de entrenador, el Costa Adeje Tenerife llega con una ambición renovada. La clasificación lo permite. Los resultados recientes lo avalan. Y el contexto de la jornada lo invita.

    El empate 5-5 entre Atlético de Madrid y Real Sociedad en Alcalá de Henares fue un terremoto emocional en la zona alta de la tabla. Dos equipos llamados a pelear por Europa se dejaron puntos en un partido tan espectacular como caótico. Y ahí apareció el Tenerife, con la posibilidad real de engancharse aún más a la lucha por la tercera posición liguera.

    Ese matiz cambia por completo la lectura del partido. No se trata solo de sumar, de mantener la racha o de adaptarse al nuevo entrenador. Se trata de aprovechar una oportunidad. De enviar un mensaje al resto de la liga: el Tenerife está ahí, quiere estar ahí y tiene argumentos para competir.

    Ese contexto añade presión, pero también motivación. Las jugadoras son conscientes de lo que hay en juego. Un triunfo en Riazor no solo sería un gran resultado por el escenario, sino un paso adelante en términos de ambición competitiva.

    El mercado de invierno ha sido especialmente movido para el Costa Adeje Tenerife. Además del cambio en el banquillo, el club ha vivido ajustes en la plantilla que redefinen su estructura.

    Se han producido las salidas de Milagros Martín y Amani, dos futbolistas que formaban parte del núcleo del equipo. Dos perfiles diferentes, pero que dejan huecos que obligan a reajustar roles y responsabilidades dentro del vestuario.

    En el capítulo de llegadas, destaca la incorporación de Violeta Quiles, lateral procedente de la Real Sociedad. Una jugadora con experiencia en contextos de alta exigencia, con recorrido por un club que ha competido en Europa y con un perfil que encaja en la idea de un Tenerife más ambicioso.

    Su llegada no es casual. Responde a una necesidad táctica, pero también a una intención clara: reforzar el equipo para la segunda vuelta, dotarlo de más alternativas y elevar el nivel competitivo en posiciones clave.

    Este Deportivo Abanca – Costa Adeje Tenerife es, en el fondo, un choque de inercias. El equipo gallego se apoya en su fortaleza como local, en la estructura, en el orden. El Tenerife llega impulsado por la dinámica positiva, por la ilusión del cambio y por la ambición clasificatoria.

    Tácticamente, se intuye un partido muy medido. El Deportivo no va a regalar espacios. Sabe que el Tenerife tiene talento para castigar a campo abierto. Fran Alonso apostará por un bloque compacto, por cerrar líneas de pase y por explotar los momentos de transición.

    El Tenerife, por su parte, deberá gestionar su ansiedad. No es fácil debutar como entrenador en este contexto. Yerai Martín tendrá que decidir cuánto arriesgar, cuánto mantener de la estructura anterior y cuánto introducir de su propia idea. El equilibrio será clave.

    Más allá de los puntos, este partido define narrativas. Para el Deportivo, es la oportunidad de reafirmar que Riazor es un bastión, que el equipo compite, que está preparado para una segunda vuelta exigente. Para el Tenerife, es la ocasión de demostrar que el cambio no es una ruptura, sino una evolución; que el equipo puede aspirar a más.

    El horario, el escenario, el contexto clasificatorio… todo invita a pensar en un partido con carga emocional. No será probablemente un duelo de ida y vuelta descontrolado. Será un partido de detalles, de momentos, de lecturas.

    El encuentro se podrá seguir en DAZN y Movistar+, dos plataformas que siguen apostando por visibilizar la Liga F y que convierten partidos como este en escaparates nacionales. Riazor, con su imagen imponente, es un escenario perfecto para mostrar el crecimiento del fútbol femenino.

    La retransmisión permitirá contextualizar el momento de ambos equipos, el debut de Yerai Martín, la fortaleza del Deportivo en casa y la lucha por las posiciones altas. Es un partido que, sin ser un clásico ni un derbi, condensa muchas de las claves de la temporada.

    El domingo al mediodía, cuando el balón eche a rodar en Riazor, no solo empezará un partido. Empezará algo más grande: la segunda mitad emocional de la temporada. El Deportivo Abanca quiere empezar el año como terminó el anterior: compitiendo, creyendo, haciéndose fuerte en casa. El Costa Adeje Tenerife quiere confirmar que su gran momento no es casual, que el cambio de entrenador no frena la ambición y que la tercera posición no es una utopía.

    Riazor dictará sentencia durante 90 minutos. Y la Liga F seguirá escribiendo su historia, jornada a jornada, partido a partido, con encuentros como este, donde nada es accesorio y todo importa.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    El duelo |

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    😍 La Liga F vuelve 😍

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Jornada 15 | Día de partido ✨

    🔥 Deportivo Abanca vs Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥

    📅 Domingo, 11 de enero de 2026

    📺 DAZN

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Estadio Abanca Riazor, A Coruña

    Los onces |

    Desde el pitido inicial, Deportivo ABANCA demostró que quería dominar el juego en casa. Las locales presionaron con orden, movieron el balón hacia delante con claridad y consiguieron adelantarse pronto gracias a Millene en el minuto 12, que aprovechó una jugada trenzada para batir a la portera Nay Cáceres y así abrir la lata con el 1-0 que daba ventaja a las gallegas.

    Esa diana no solo levantó a la grada, sino que también reforzó la confianza de un Dépor que, tras el parón de mitad de temporada, arrancó el año con ganas de escalar posiciones y respirar más tranquilos en la tabla. El gol fue un guiño a esa ambición, aunque también marcó el momento en el que el partido cambió de ritmo.

    Lejos de acusar el golpe, el Costa Adeje Tenerife Egatesa buscó una reacción inmediata y empezó a acumular llegadas al área rival. Gramaglia volvió a generar peligro con un cabezazo que se marchó por el lateral de la portería defendida por Inés Pereira.

    Aleksandra puso un balón preciso para la delantera argentina, que no llegó a tiempo para rematar, y en el minuto 32, Natalia Ramos probó fortuna con un disparo que fue directo a las manos de la guardameta local.


    En el tramo final de la primera mitad, el encuentro ganó en tensión. En el minuto 45, el técnico del Dépor Abanca solicitó la revisión de una acción en el FVS tras una falta de Patri Gavira, mostrando la tarjeta para pedir la revisión, aunque la colegiada indicó que no había nada punible y ordenó continuar el juego. El primer tiempo se cerró con tres minutos de añadido y ventaja mínima para el conjunto gallego al descanso.

    Tras la reanudación, el equipo visitante quería reaccionar en el debut de Yerai Martín después de haber visto como el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de Fútbol habían empatado (5-5) en Alcalá de Henares.

    La segunda parte arrancó con protagonismo inmediato del conjunto local. En los primeros veinte segundos tras la reanudación, el Dépor Abanca volvió a generar una acción de peligro, poniendo a prueba a la defensa del Costa Adeje Tenerife Egatesa en el inicio del segundo tiempo.


    En el minuto 59, el técnico Yerai Martín solicitó revisión en el FVS tras un agarrón sobre Patri Gavira, reclamando una acción que consideró punible. La colegiada estudió la jugada, pero no señaló nada, permitiendo que el juego continuara mientras el conjunto blanquiazul seguía buscando el empate. La defensa tinerfeña volvió a mostrarse sólida. Patri Gavira se destacó con una acción providencial, evitando el intento del segundo gol de las locales y manteniendo al Costa Adeje Tenerife Egatesa con vida en el partido.


    El técnico Yerai Martín realizó el primer cambio en su equipo: entró Koko Ange en lugar de Paola H.D. (66’), buscando refrescar el ataque y aumentar la intensidad ofensiva en los minutos decisivos. La insistencia blanquiazul dio fruto en el minuto 67, cuando Clau Blanco logró igualar el partido amén del 1-1 en el minuto 67 con un gol que encendió la esperanza de las guerreras y despertó la reacción ofensiva del equipo.

    Koko Ange activó el ataque blanquiazul, sus internadas con velocidad por banda creaban una y otra vez peligro, fruto de ello, un centro de Aleksandra Zaremba al área pequeña local, lo remataba a bocajarro Gramaglia pero Inés Pereira salvaba in extremis a su equipo. Mari José ingresó al campo en lugar de S. Ouzraoui y en el minuto 88, una falta peligrosa que lanzaba Natalia Ramos supuso el último intento tinerfeño por lograr dar la vuelta al marcador.

    Para Deportivo ABANCA, sumar en casa siempre es valioso en la lucha por mantener la categoría y dar confianza al proyecto blanquiazul que actualmente navega en la decimotercera posición de la élite.

    Tras un intenso primer partido de 2026, el Costa Adeje Tenerife Egatesa cierra la primera vuelta de competición con un nuevo punto, ya son 25 en total que le permiten estar instalado en la quinta plaza de la Liga F Moeve.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    A pesar de no haber podido sacar rédito del encuentro entre el Atlético y la Real Sociedad de Fútbol, el representativo canario no se rinde a y con la estadística de solo haber perdido un encuentro lejos de la isla, ante el F.C. Barcelona, promete dar que hablar.

    El próximo domingo, primer encuentro de la segunda vuelta en casa ante el Athletic Club (12:00 horario peninsular).

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Deportivo Abanca: Inés Pereira, Samara (Paula Novo 46´); Vera; Paula G. Olaya (Redru 73´); Espe Pizarro (Latorre 77´); Millene (Lucía Rivas 45´); Ainhoa M.; Raquel G; Elena (Marina Artero 77´); Lucía M.

    Costa Adeje Tenerife Egatesa: Nay Cáceres, Cinta R., Paola H.D. (Koko Ange 66´), S. Ouzraoui (Mari José 80´); Aleksandra; S. Castelló; Ramos; Clau Blanco; Elba; Patri Gavira y Gramagia.

    Árbitra: Ainara Andrea Acevedo, asistida en las bandas por Raquel Díaz y Elena Martínez. Amonestaron con amarilla a las locales: Espe Pizarro (16´); Samara (22´), Raquel G. (86´). Para las visitantes: Koko Ange (76´); Mari Jose (89’) con amarilla.

    Incidencias: Decimoquinta jornada de Liga F Moeve, disputado en el Estadio Abanca Riazor sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Milene Cabral 11’ ⚽️
    1-1 Clau Blanco 67’ ⚽️

    Vídeo |

  • Oficial | Teledeporte emitirá el Atlético vs Athletic Club y el Barcelona – Real Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟢 El canal temático de RTVE dará cobertura a duelo entre rojiblancas y al nuevo clásico del fútbol femenino español.

    El pasado 7 de enero de 2026, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, la Real Federación Española de Fútbol, sorteó los duelos de cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola.

    (Fuente: RFEF)

    En dicho evento quedaron algunos interrogantes por despejar amén de los horarios y la pertinente cobertura televisiva para ellos.

    El ente que preside Rafael Louzán ha emitido un comunicado de prensa en el que revela que los ocho emparejamientos resultantes contarán con cobertura televisiva, algo impensable hace tan solo unos cursos, lo que demuestra que el fútbol femenino si suscita interés.

    Hay competiciones que no se juegan solo con balón. Hay torneos que se disputan con memoria, con herencia, con el peso de los años y con la emoción de cada paso dado por quienes construyeron el camino antes. La Copa de S. M. la Reina Iberdrola es una de ellas. Un torneo que no entiende de rutina ni de previsión, que se alimenta de lo inesperado y que convierte cada eliminatoria en un relato único, irrepetible, profundamente ligado a la identidad del fútbol femenino español.

    Los cuartos de final ya están aquí. Y lo hacen con una hoja de ruta clara, definida, oficial, marcada por el sorteo celebrado el pasado 7 de enero, y visualizada en una imagen que resume lo que está por venir: escudos históricos, horarios señalados en rojo y la promesa de cuatro duelos que volverán a colocar a la Copa en el centro del escenario.

    Durante dos noches consecutivas, el miércoles 4 de febrero y el jueves 5 de febrero, los ocho equipos supervivientes del torneo saltarán al césped con un único objetivo: alcanzar las semifinales de la competición más antigua y simbólica del fútbol femenino nacional.

    Y lo harán con una certeza compartida: la Copa no se juega, se sobrevive.

    Hablar de la Copa de la Reina es hablar de las raíces del fútbol femenino español. Es hablar de un torneo que ha crecido en paralelo al propio desarrollo de la competición doméstica, que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia, y que hoy, bajo el paraguas de la RFEF y con el impulso de patrocinadores como Iberdrola, vive uno de sus momentos de mayor visibilidad y prestigio.

    Cada ronda es una ceremonia. Cada cruce, una oportunidad para reivindicar trayectorias, para ajustar cuentas pendientes o para abrir capítulos inéditos. Los cuartos de final no son una excepción. Al contrario: son el punto exacto donde la Copa se vuelve seria, donde ya no hay margen para el error y donde cada decisión pesa.

    En este contexto, la hoja de ruta ya está marcada. Los horarios, definidos. Las cámaras, preparadas. Y la audiencia, expectante.

    La competición arrancará el miércoles 4 de febrero, una jornada que abrirá el telón de los cuartos de final con dos partidos de enorme peso simbólico y deportivo. Dos enfrentamientos que resumen la diversidad, la riqueza y la intensidad del fútbol femenino español.

    El primer latido de los cuartos de final llegará desde Madrid. A las 18:30 horas, el balón echará a rodar en un duelo que respira tradición, carácter y respeto mutuo: Atlético de Madrid frente a Athletic Club.

    Dos clubes históricos. Dos formas de entender el fútbol. Dos escudos que no necesitan presentación.

    El Atlético de Madrid, uno de los grandes protagonistas de la Copa en la última década, afronta esta eliminatoria con el recuerdo aún fresco de noches coperas memorables. El conjunto rojiblanco ha hecho de este torneo un territorio reconocible, un espacio donde ha sabido crecer, competir y levantar títulos.

    Frente a él, el Athletic Club, emblema del fútbol femenino estatal, referencia indiscutible de cantera, identidad y fidelidad a un modelo propio. Las leonas llegan a los cuartos con la convicción de quien sabe que la Copa es un escenario donde su historia pesa y su camiseta impone.

    El duelo, además, podrá seguirse en directo y en abierto a través de Teledeporte, reafirmando el compromiso del ente público con el fútbol femenino y con una competición que forma parte del patrimonio deportivo nacional.

    Apenas media hora después, a las 19:00 horas, llegará el segundo duelo del miércoles. Un enfrentamiento que simboliza el crecimiento sostenido de proyectos consolidados en la élite: Madrid CFF frente a CD Tenerife Femenino.

    El Madrid CFF, habitual protagonista de las fases avanzadas del torneo en los últimos años, afronta esta cita como una oportunidad para seguir afianzando su papel competitivo en el panorama nacional. La Copa se ha convertido para el conjunto madrileño en un espacio de reivindicación, donde el equipo ha demostrado personalidad, ambición y una identidad reconocible.

    Enfrente estará el CD Tenerife Femenino, representante del fútbol canario y ejemplo de constancia y trabajo a largo plazo. El conjunto isleño llega a los cuartos con la ilusión intacta y la motivación de quien sabe que cada eliminatoria copera es una oportunidad para hacer historia.

    Un duelo de estilos, de ritmos y de emociones, que completará una primera jornada de cuartos marcada por la diversidad de propuestas futbolísticas y por la igualdad competitiva, siendo cubierto por RadioTelevisión Canaria.

    Si el miércoles abre el camino, el jueves 5 de febrero de 20 lo culmina. Dos partidos.

    Dos historias. Y un cierre que, como manda la tradición, reservará el foco principal para el gran clásico del fútbol español.

    La tarde del jueves arrancará a las 19:00 horas con un duelo que enfrenta a dos proyectos sólidos, reconocibles y profundamente competitivos: Real Sociedad frente al ONA.

    La Real Sociedad, club con una arraigada tradición futbolística y una clara apuesta por su sección femenina, afronta esta eliminatoria con la ambición de volver a situarse entre las mejores del torneo. El conjunto txuri-urdin ha hecho de la Copa un escenario donde su fútbol asociativo y su competitividad suelen emerger con fuerza.

    El Badalona Women, por su parte, representa la evolución constante, la adaptación y la ambición de un proyecto que no renuncia a competir de tú a tú ante cualquier rival. La Copa ofrece al conjunto catalán una plataforma ideal para mostrar su crecimiento y su capacidad para desafiar pronósticos.

    Un partido que se podrá seguir a través de los canales oficiales de la RFEF, consolidando la apuesta federativa por la difusión integral de la competición.

    Y como colofón, como cierre perfecto para dos noches de fútbol copero, llegará el partido que trasciende la competición: el Clásico.

    A las 21:00 horas, el Real Madrid CF y el Fútbol Club Barcelona se enfrentarán en los cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola. Un duelo que concentra miradas, atención mediática y una carga simbólica que va más allá del pase a semifinales.

    El Clásico es siempre un acontecimiento. En la Copa, lo es aún más. Porque aquí no hay margen para el error. Porque aquí no hay ida y vuelta. Porque aquí, un solo partido decide quién sigue y quién se despide.

    El encuentro podrá seguirse en directo a través de Teledeporte, garantizando una cobertura amplia, detallada y accesible para toda la audiencia.

    La imagen oficial que acompaña estos cuartos de final no es solo un cartel. Es una declaración de intenciones. En ella, los escudos se alinean, los horarios se ordenan y la Copa preside el relato. Es el punto de partida visual de una eliminatoria que promete emociones fuertes, noches memorables y nuevos capítulos para la historia del torneo.

    Bajo el lema #CopaDeLaReinaIberdrola, la competición se prepara para vivir uno de sus momentos más esperados. Ocho equipos. Cuatro partidos. Dos días y un solo objetivo compartido: seguir soñando.
    Los cuartos de final no son un final. Son un umbral. El lugar donde la Copa comienza a mostrar su verdadero rostro. Donde los detalles deciden. Donde cada acción puede convertirse en recuerdo.

    En estas dos jornadas el balompié practicado por mujeres estará en el primer plano y quizá por eso sea la segunda profesión que eligen las jóvenes a día de hoy, según un reciente estudio de Addeco.

    La Copa de la Reina Iberdrola vuelve a llamar y el fútbol, como siempre, responde.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | El Costa Adeje Tenerife se despide de una Amani que recala en el Bayern de Múnich

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟢 La exjugadora del Eibar abandona el Heliodoro Rodríguez López tras media temporada y brillará en el conjunto bávaro.

    El Club Deportivo Tenerife Femenino, semifinalista de la Copa de la Reina Iberdrola en 2022 ha anunciado oficialmente el adiós de Amani Kakouman Bernadette.

    El representativo canario y la internacional absoluta por Costa de Marfil separan caminos después de que se haya hecho efectivo el pago de la cláusula de rescisión de la futbolista en este mercado de invierno. La internacional marfileña pone así fin a su etapa como blanquiazul para iniciar un nuevo desafío en el fútbol alemán, bajo el escudo del Bayern de Múnich.
    “Es un paso más en mi carrera, estoy muy agradecida al club y a mis compañeras por la oportunidad y porque he aprendido mucho en estos meses. Me voy siendo mejor jugadora y sobre todo mejor persona. Gracias también a la afición porque su apoyo durante la temporada ha sido increíble” señaló la centrocampista.
    Amani llegó al conjunto tinerfeño el pasado mes de julio de 2025 procedente de la SD Eibar y, en apenas unos meses, se convirtió en una de las jugadoras más destacadas del equipo. Su impacto fue inmediato, aportando equilibrio, carácter y calidad al centro del campo, además de un compromiso absoluto con el grupo y con la camiseta.
    Desde su debut, la centrocampista marfileña fue protagonista tanto dentro como fuera del terreno de juego. Su inicio de temporada no pudo ser más significativo, estrenándose como goleadora en Liga F Moeve ante el Sevilla FC y siendo elegida MVP, en un tanto cargado de emoción que dedicó a su padre. Amani supo conectar desde el primer momento con el vestuario y con la afición, convirtiéndose en una pieza clave (doce titularidades y más de mil minutos) en una temporada de alto nivel para el club.


    “Creo que ese partido contra el Sevilla fue uno de los momentos más bonitos que he vivido aquí. Era el día después de mi cumpleaños y pude marcar y dedicarle el gol a mi padre, fue algo muy especial” expresó Amani visiblemente emocionada.
    El broche a su etapa como blanquiazul llegó en el último partido del año 2025, en la Copa de la Reina, donde volvió a demostrar su jerarquía marcando el primer gol del encuentro, precisamente en Sevilla, despidiéndose del Costa Adeje Tenerife Egatesa con el mismo sello que la ha acompañado durante toda su estancia: trabajo, personalidad y determinación.
    Desde el club blanquiazul se agradece a Amani su profesionalidad, su entrega y su implicación durante el tiempo que ha defendido sus colores. Su crecimiento y el interés de un club del prestigio internacional del Bayern de Múnich son motivo de orgullo para la entidad y reflejan el valor del proyecto deportivo que se sigue construyendo desde la isla.
    El presidente del CD Tenerife Femenino, Sergio Batista, ha expresado que “desde el club le deseamos a Amani la mayor de las suertes en esta nueva etapa de su carrera, tanto a nivel profesional como personal. Esta siempre será su casa y esperamos que todo vaya bien en el nuevo reto que emprende lejos de Tenerife.

    La futbolista de 28 años fue pretendida por el Club Atlético de Madrid en el pasado mercado estival cuando aún era armera, pero las elevadas pretensiones de la Sociedad Deportiva Eibar frustraron un acuerdo que estaba avanzando y la exjugadora del DUX Logroño (2022-2023) acabó reforzando al conjunto azul y blanco

    Nacida el 5 de septiembre de 1997 en Dougbafla (Costa de Marfil), se ha consolidado como una pieza fundamental en la medular del equipo blanquiazul desde su llegada en el verano de 2025 procedente de la S.D. Eibar, aportando equilibrio, energía y calidad a un Tenerife que ha apostado por ella como piedra angular de su estructura táctica en el centro del campo.

    Amani no es solo una jugadora física y aguerrida, sino que encarna el perfil de mediocentro moderno: con un despliegue físico notable, fortaleza en los duelos uno contra uno, velocidad y potencia para imponerse en disputas tanto en campo propio como en transición, y con capacidad técnica para recibir, conducir y distribuir el juego con criterio. Su estatura y complexión —1,64 m de altura y un físico compacto— le permiten posicionarse con solidez en el campo, proteger el balón bajo presión, girar con rapidez y facilitar la progresión del juego a sus compañeras con pases cortos precisos, conducciones directas y rotaciones rápidas de la pelota

    La africana con la camiseta del Tenerife destacaba por un perfil que combina funciones defensivas y ofensivas en el mediocampo con una gran inteligencia táctica. Su lectura del juego es sobresaliente: anticipa las acciones del rival, posiciona su cuerpo para cortar líneas de pase, y cuando el equipo tiene el balón reorganiza la estructura ofensiva con criterio, ofreciendo salidas limpias desde atrás, conduciendo al primer pase vertical o redistribuyendo el balón para mantener la posesión. Esa capacidad de transición la convierte en un mediocentro útil tanto para recuperar como para generar juego.

    Técnicamente, Amani presenta un dominio del balón firme que le permite controlar situaciones de alta presión, recolocar la pelota y lanzar conducciones que rompen las primeras líneas defensivas. Su habilidad en el pase corto es precisa, con un porcentaje de acierto elevado para los estándares de la Liga F, y su visión de juego le posibilita realizar pases largos que abren el campo hacia bandas o liberan a jugadoras de ataque en posiciones más adelantadas. Aunque no es una mediapunta clásica, su versatilidad en la construcción de juego es clave para integrarse tanto en sistemas que priorizan la posesión como en aquellos que buscan progresar con velocidad y verticalidad. 

    Defensivamente, Amani sobresale por su agresividad medida y su capacidad para interrumpir las jugadas del rival. Su velocidad de reacción y su lectura le permiten anticipar pases, interceptar balones y ejecutar entradas limpias que frenan contragolpes peligrosos, convirtiéndose en un punto de equilibrio defensivo para su equipo. Además, no rehúye los contactos físicos: su capacidad de salto y fuerza en el choque la hacen competitiva en duelos aéreos y cuerpo a cuerpo. Su porcentaje de contribución defensiva comparado con otras mediocentros la sitúa entre las jugadoras que más aportan en labores de recuperación y contención. 

    En ataque, aunque su tendencia prioritaria no es la finalización, Amani aporta presencia y peligro desde media distancia con remates potentes cuando las situaciones lo permiten. Esto quedó patente en encuentros como el que disputó ante el Athletic Club Femenino, donde estuvo muy activa en las áreas de creación e incluso protagonizó intentos de disparo desde fuera del área, mostrando confianza para encarar y probar al rival desde posiciones lejanas. 

    Las estadísticas de la temporada 2025-2026 consolidan su perfil de jugadora completa: promedia un alto número de minutos por partido (más de 1.000 minutos en Liga F), ha anotado goles y disputado encuentros con un rendimiento consistente, ha visto tarjetas en algunas ocasiones por su intensidad competitiva, y su presencia en el equipo es habitual como titular prácticamente en todos los encuentros disputados. Esto refuerza su rol como líder en la medular del Tenerife, con cifras que muestran su regularidad y su importancia tanto en tareas de recuperación como en contribución ofensiva.

    Lo que Amani aporta al CD Tenerife femenino con la camiseta azul y blanca trasciende las estadísticas básicas: imprime carácter, perseverancia y una ética de trabajo que contagia a sus compañeras. Su profesionalismo y compromiso se reflejan en su constante implicación en cada jugada, ya sea presionando al rival para recuperar la posesión o descargando con balones precisos para iniciar fases de ataque. Su versatilidad táctica le permite adaptarse fluida y naturalmente a diferentes esquemas de juego, ya sea como mediocentro defensiva en formaciones que priorizan la solidez o como mediocentro de enlace en sistemas más ofensivos que buscan fluidez entre líneas.

    Bernadette Amani Kakounan con el número 8 del Club Deportivo Tenerife Femenino es una mediocampista completa, con capacidad física, inteligencia táctica, técnica depurada y compromiso competitivo que la convierten en una pieza clave para su equipo. Su impresionante trabajo sin balón, su liderazgo silencioso, su serenidad para manejar el tempo del juego y su agresividad medida en defensa la hacen una jugadora indispensable en el molde moderno del mediocampo: una futbolista que no solo recupera y distribuye el juego, sino que también ayuda a construirlo desde atrás con criterio y precisión en cada fase de partido.

    Estas virtudes han llamado la atención de José Barcala, técnico español del Bayern de Múnich que ha conseguido que el elenco teutón abone el importe íntegro de su cláusula de rescisión en este mercado de invierno.

    El Bayern ya repescó a Edna Imade de su cesión a la Real Sociedad de Fútbol antes de tiempo tras la marcha de Lea Schüller al Manchester United Women.

    Bianca Rech, directora de fútbol femenino del FC Bayern: «Bernadette es una jugadora extremadamente fuerte y compacta que convence por su velocidad, estabilidad, pero también por su juego de pases seguros. Trae mucha tranquilidad al centro del campo y, como líder del juego de Costa de Marfil, siempre pone al equipo en primer lugar. Bernadette es muy abierta, dispuesta a aprender y muestra una notable curiosidad por seguir desarrollándose. Apreciamos especialmente su carácter comprometido y orientado al trabajo en equipo. Por lo tanto, estamos muy contentos de que se haya decidido por el Bayern y esperamos pasar tiempo juntos”.

    Francisco De Sá Fardilha, director deportivo del conjunto alemán : «Bernadette aportará mucha energía y asertividad a nuestro juego. Con su inteligencia de juego, también aumenta nuestro riesgo ofensivo, tanto en ataques rápidos como en la configuración controlada del juego. Su capacidad para jugar permanentemente al más alto nivel de intensidad es particularmente valiosa para nosotros. Estamos convencidos de que desarrollarán aún más su potencial y lo elevarán a un nuevo nivel con nosotros».

    «El cambio al FC Bayern me llena de gran alegría – para mí es un sueño hecho realidad. El club es una de las asociaciones más reconocidas del mundo y también goza de una gran reputación en mi país de origen. Mi objetivo es integrarme rápidamente en las próximas semanas y devolver la confianza depositada en mí con fuertes actuaciones. Me considero una verdadera jugadora de equipo. Por lo tanto, para mí, la cooperación y el éxito del equipo son lo primero. Quiero dar lo mejor de mí todos los días», declaró la jugadora.

    Amani ya está en Múnich y ha firmado un contrato hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo y su debut en la Frauen-Bundesliga podría llevar ante el Red Bull Leipzig que está programado para el 25 de enero de 2026.

    La salida de Amani del Costa Adeje Tenerife rumbo al Bayern de Múnich, tras el abono íntegro de su cláusula de rescisión, supone un punto de inflexión profundo en la temporada del conjunto azul y blanco, no solo por lo que representa la pérdida de una futbolista capital en términos estrictamente futbolísticos, sino por el momento competitivo en el que se produce y por el contexto estructural y emocional que rodea al club. El Tenerife llega al último encuentro de la primera vuelta en Riazor ante el Deportivo Abanca situado en la quinta posición con 24 puntos, plenamente inmerso en la pelea con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto que da acceso a la fase previa de la próxima edición de la Liga de Campeones Femenina, y lo hace justo cuando se ve obligado a redefinir el corazón de su juego, la medular, sin la futbolista que había ejercido como ancla, metrónomo, sostén defensivo y primer eslabón creativo del equipo. Para Yerai Martín, nuevo técnico azul y blanco, el reto es mayúsculo, pero también abre un abanico de posibilidades tácticas, estratégicas y de gestión de grupo que, bien trabajadas, pueden no solo minimizar el impacto de la marcha de la internacional africana, sino incluso reconfigurar al Tenerife como un equipo más imprevisible, coral y adaptable a distintos contextos de partido.

    Amani no era una centrocampista más dentro del ecosistema del Costa Adeje Tenerife. Su peso iba mucho más allá de los minutos jugados o de los datos estadísticos. Era la futbolista que daba sentido a la estructura, la que equilibraba al equipo cuando este se partía, la que corregía errores ajenos con su lectura del juego y su capacidad para ocupar espacios, la que sostenía el bloque medio cuando las líneas se adelantaban y la que ofrecía una salida limpia cuando el rival presionaba alto. Su perfil físico, su agresividad bien entendida, su capacidad para ganar duelos y su inteligencia posicional permitían al Tenerife asumir riesgos en otros sectores del campo, liberar a las interiores para saltar líneas o a las laterales para proyectarse con profundidad. Sin Amani, el equipo pierde de golpe una garantía de estabilidad, pero también se ve obligado a mirarse al espejo y a preguntarse qué tipo de equipo quiere ser en este tramo decisivo de la temporada.

    Yerai Martín, que conoce bien la idiosincrasia del club y el perfil de las futbolistas de la plantilla, tiene varias vías para cubrir la baja, y ninguna de ellas pasa por buscar un reemplazo idéntico, porque simplemente no existe dentro del vestuario una jugadora que reproduzca exactamente el mismo impacto en todas las fases del juego. La clave, por tanto, no está en sustituir a Amani, sino en redistribuir sus funciones, fragmentar su influencia en varias piezas y redefinir los automatismos colectivos para que el equipo no dependa de una única futbolista para sostenerse en la medular. Esto implica una intervención profunda tanto en el plano táctico como en el psicológico, porque la salida de una líder silenciosa como Amani también deja un vacío en términos de jerarquía y confianza interna.

    Una de las primeras opciones que tiene el técnico azul y blanco es apostar por una solución continuista en cuanto a dibujo, manteniendo el sistema base que venía utilizando el equipo, pero ajustando roles y responsabilidades. En este escenario, la clave estaría en identificar a la jugadora con mayor capacidad para asumir el rol de mediocentro posicional, aunque sea desde un perfil distinto. Puede tratarse de una futbolista menos física pero más ordenada tácticamente, o de una jugadora con buen primer pase y lectura defensiva que, arropada por una doble ayuda constante de las interiores, permita sostener el eje central. Este enfoque exige un trabajo muy fino en las distancias entre líneas y en las coberturas, porque sin la capacidad de Amani para llegar a todo, el equipo debe ser más compacto, reducir espacios y bascular de manera más coordinada.

    Otra vía, quizá más ambiciosa, pasa por modificar la estructura del centro del campo, abandonando la idea de un pivote único para apostar por un doble mediocentro más simétrico, donde dos futbolistas compartan responsabilidades defensivas y de inicio de juego. Este ajuste puede aportar mayor seguridad sin balón y facilitar la salida en corto ante equipos que presionan alto, como es habitual en determinados tramos de partido contra rivales de la zona alta. En este contexto, Yerai Martín puede buscar perfiles complementarios: una mediocentro más destructiva, encargada de la contención y la vigilancia, y otra con mayor capacidad para organizar, girar el juego y conectar con las delanteras. Este reparto de funciones, bien trabajado, puede compensar la ausencia de Amani y dotar al equipo de una estructura más sólida y menos dependiente de individualidades.

    También existe la posibilidad de que el técnico opte por un enfoque más dinámico, apostando por un centro del campo de mayor movilidad, con interiores que intercambian posiciones constantemente y una presión más alta para evitar que el rival tenga tiempo y espacio para explotar la zona central. En este modelo, el Tenerife renunciaría parcialmente al control pausado del juego para convertirse en un equipo más agresivo tras pérdida, que intenta recuperar el balón lo más arriba posible y atacar en transiciones rápidas. Esta opción puede ser especialmente interesante teniendo en cuenta el perfil de algunos rivales directos y el hecho de que, en la lucha por el tercer puesto, cada detalle cuenta y cada partido puede convertirse en un ejercicio de supervivencia competitiva.

    El partido ante el Deportivo Abanca en Riazor, último de la primera vuelta, adquiere en este contexto un valor simbólico y estratégico enorme. El conjunto gallego, que suele hacerse fuerte en casa y que plantea partidos de alta intensidad, pondrá a prueba desde el primer minuto la nueva configuración del centro del campo tinerfeño. Sin Amani, el Tenerife deberá ser especialmente cuidadoso en la gestión de los tiempos del partido, en la protección de la frontal del área y en la salida de balón bajo presión. Yerai Martín tendrá que decidir si apuesta por un planteamiento más conservador, priorizando el orden y el equilibrio, o si utiliza el encuentro como una oportunidad para lanzar un mensaje de confianza al grupo, apostando por una versión valiente y proactiva pese a la ausencia de su mediocentro titular.

    Más allá de las soluciones estrictamente tácticas, hay un aspecto fundamental que el nuevo técnico debe abordar: la gestión emocional del vestuario. La salida de una jugadora como Amani, en mitad de una temporada tan ilusionante, puede generar una mezcla de sentimientos contradictorios, desde la frustración por perder a una compañera clave hasta el orgullo por ver cómo una futbolista del proyecto da el salto a uno de los gigantes del fútbol europeo. Yerai Martín tiene la oportunidad de transformar esta situación en un estímulo colectivo, reforzando la idea de que el Tenerife es un club que forma, potencia y proyecta talento, y que el éxito individual de una jugadora es también el éxito del grupo.

    En este sentido, el discurso interno será tan importante como las decisiones sobre el césped. El técnico debe convencer a sus futbolistas de que la clasificación actual no es fruto de una sola pieza, sino del trabajo colectivo, de la coherencia del proyecto y de la capacidad del equipo para competir cada fin de semana. La lucha con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto es una batalla de regularidad, de resistencia mental y de adaptación constante, y el Tenerife, incluso sin Amani, sigue teniendo argumentos para mantenerse en esa pelea hasta el final.

    Desde un punto de vista estratégico, la baja de Amani también puede empujar al club a explorar el mercado, ya sea en forma de fichaje o de promoción interna. Sin embargo, cualquier incorporación debe responder a una idea clara de juego y a una necesidad real, no a una reacción impulsiva. Yerai Martín, como nuevo técnico, tiene margen para evaluar con calma las opciones, analizar el rendimiento de las futbolistas disponibles y decidir si el equipo necesita un refuerzo específico o si puede reinventarse con lo que ya tiene en casa. En ocasiones, las grandes transformaciones nacen precisamente de las ausencias, de la obligación de buscar soluciones donde antes no se miraba.

    En el terreno puramente competitivo, el desafío para el Tenerife será mantener su identidad sin perder eficacia. La medular es el motor del equipo, y sin Amani ese motor debe funcionar de otra manera, quizá con menos potencia individual pero con mayor sincronización colectiva. La presión coordinada, las ayudas constantes, la ocupación racional de los espacios y la claridad en la toma de decisiones serán aspectos clave en este nuevo escenario. Yerai Martín tendrá que afinar cada detalle, porque en una Liga tan igualada, cualquier desajuste puede marcar la diferencia entre sumar tres puntos o dejarse opciones por el camino.

    El duelo de Riazor puede ser el primer gran examen de esta nueva etapa. En un estadio exigente, ante un rival que no regala nada y con la presión añadida de cerrar la primera vuelta en puestos europeos, el Tenerife tendrá que demostrar que es capaz de adaptarse, de competir y de seguir creciendo pese a las adversidades. Si el equipo sale reforzado de ese partido, no solo en términos de resultado sino de sensaciones, el mensaje será claro: la marcha de Amani duele, pero no detiene el camino.

    En última instancia, lo que Yerai Martín puede hacer para cubrir la baja de la africana no se resume en una sola decisión ni en una única solución. Se trata de un proceso complejo, que implica redefinir roles, ajustar sistemas, gestionar emociones y proyectar confianza. El Tenerife está ante una encrucijada que puede marcar el devenir de su temporada y, quizá, de su proyecto a medio plazo. Si el técnico logra convertir esta pérdida en una oportunidad para fortalecer al grupo y diversificar sus recursos, el equipo no solo seguirá vivo en la lucha por el tercer puesto, sino que puede salir de esta experiencia con una identidad aún más sólida y madura, preparada para competir de tú a tú con los grandes y para seguir escribiendo su propia historia en la élite del fútbol femenino español.

  • Oficial | El Atlético vs Athletic Club y el Real Madrid vs Barcelona, son los principales atractivos de la Copa de la Reina en los cuartos de final

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ El emparejamiento entre equipos rojiblancos y el duelo entre culés y merengues despiertan gran expectación.

    La Copa de S.M. la Reina Iberdrola 2025-2026 ha entrado oficialmente en su tramo decisivo. El sorteo de los cuartos de final, celebrado bajo el amparo de la Real Federación Española de Fútbol, ha dibujado un escenario de máxima exigencia deportiva, enorme carga simbólica y profunda trascendencia competitiva, confirmando una vez más que el torneo del K.O. del fútbol femenino español sigue siendo el espacio donde confluyen la tradición, la épica, la oportunidad y el vértigo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con los ocho equipos clasificados ya definidos, el campeonato afronta una ronda que no solo decidirá los nombres de los semifinalistas, sino que reordenará el relato de la temporada, pondrá a prueba proyectos consolidados y ofrecerá a clubes históricos y emergentes la posibilidad de escribir una página imborrable en su trayectoria. El sorteo ha deparado los siguientes emparejamientos de cuartos de final:
    • Club Atlético de Madrid vs Athletic Club
    • Real Sociedad de Fútbol vs ONA
    • Real Madrid CF vs FC Barcelona
    • Madrid CFF vs CD Tenerife Femenino

    (Fuente: RFEF)

    El Salón Luis Aragonés, escenario en el que se ha celebrado el sorteo, ha contando con la presencia de Lola Romero, directora de fútbol femenino del Club Atlético de Madrid, y Marina Rivas, jugadora del Madrid CFF, quienes, además, han ejercido como manos inocentes para conformar los cruces.

    Romero habló del prestigio que tiene la Copa de la Reina, el primer título que el club consiguió en la élite del fútbol nacional, y también recordó con cariño la final que ganaron de manera agónica ante el Real Madrid en el año 2023 bajo la lluvia de Butarque.

    Por su parte, Rivas habló sobre la actuación de las suyas en la pasada edición, cayendo por la mínima ante el, a la postre, campeón; y se mostró con mucha ambición por lo que se vislumbra en el horizonte.  

    Al pertenecer todos los conjuntos clasificados a la Liga F, el sorteo ha consistido en establecer los partidos de cuartos de final teniendo en cuenta la primera bola extraída para saber cuál de ellos ejercerá como local. Los enfrentamientos establecidos para los cuartos de final se disputarán los días 3, 4 y 5 del próximo mes de febrero de 2026 con horarios y cobertura televisiva aún por confirmar.

    Cuatro eliminatorias, un solo partido, margen mínimo para el error y una conclusión inequívoca: la Copa de la Reina 2025-2026 ya no admite especulación. Cada balón, cada decisión y cada minuto adquieren ahora valor de sentencia.

    La Copa de la Reina no es un torneo más. Es, desde su creación, el espacio donde el fútbol femenino español ha aprendido a narrarse a sí mismo, donde generaciones de futbolistas han encontrado su primera gran oportunidad y donde los grandes clubes han consolidado su legado. En la edición 2025-2026, ese ADN se mantiene intacto, pero con un contexto distinto: el crecimiento estructural del fútbol femenino, la profesionalización plena de la Liga F, la internacionalización de las plantillas y una atención mediática sin precedentes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final representan, por tanto, una fotografía exacta del momento actual del fútbol femenino español: conviven los gigantes históricos, los proyectos en expansión, los clubes de identidad clara y aquellos que han convertido la Copa en su territorio natural. No hay invitadas. Todas las clasificadas han llegado aquí por mérito propio y todas saben que, a partir de ahora, el torneo no perdona.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El primer emparejamiento del sorteo enfrenta a Club Atlético de Madrid y Athletic Club, dos entidades profundamente ligadas a la historia de la Copa de la Reina y al desarrollo del fútbol femenino en España. Es un cruce que trasciende lo deportivo y se adentra en el terreno de la identidad, el carácter y la tradición.

    El Atlético de Madrid llega a estos cuartos como uno de los proyectos más reconocibles del panorama nacional, con una trayectoria reciente marcada por títulos, finales y una competitividad constante en todas las competiciones. La Copa ha sido, históricamente, un torneo fetiche para el conjunto rojiblanco, que ha sabido utilizarla tanto como plataforma de consolidación como de reivindicación en momentos de transición.

    Frente a él estará el Athletic Club, símbolo de cantera, pertenencia y continuidad, uno de los clubes que mejor representan la esencia del fútbol femenino español. Su relación con la Copa de la Reina es profunda y duradera, marcada por finales memorables, eliminatorias épicas y una capacidad recurrente para elevar su rendimiento en este tipo de contextos.

    Este cruce promete ser una batalla de estilos y emociones: la intensidad rojiblanca frente a la solidez y el orgullo zurigorri. Un partido donde el ritmo, la presión y la gestión emocional jugarán un papel determinante. No hay antecedentes recientes que permitan establecer un favorito claro en formato eliminatorio. La Copa iguala, equilibra y despoja de jerarquías.

    Enfrente aparece el Badalona, heredero de una tradición copera que ha sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Su presencia en estos cuartos no es casualidad, sino el reflejo de un proyecto que ha encontrado en la Copa un espacio ideal para competir sin complejos. Para el club catalán, esta eliminatoria representa una oportunidad histórica de dar un salto cualitativo y reafirmar su lugar en la élite.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La segunda eliminatoria empareja a Real Sociedad de Fútbol y el ONA dos proyectos con trayectorias muy distintas, pero unidos por una ambición común: seguir creciendo a través de la Copa.

    La Real Sociedad se ha consolidado en los últimos años como uno de los clubes más fiables y competitivos del fútbol femenino español, con un modelo reconocible, apuesta firme por el talento joven y una relación cada vez más estrecha con su afición. La Copa de la Reina ha sido escenario de momentos importantes para el conjunto txuri-urdin, que ve en esta edición una oportunidad real de volver a situarse entre las mejores.

    Será un duelo marcado por el equilibrio táctico, la paciencia y la gestión de los momentos clave. En eliminatorias así, la Copa suele premiar a quien mejor interpreta el contexto, más allá del nombre o el escudo.

    El sorteo ha querido reservar uno de sus momentos más impactantes para los cuartos de final: Real Madrid CF y FC Barcelona se enfrentarán en una eliminatoria directa, con todo lo que ello implica a nivel deportivo, simbólico y mediático.

    El Clásico del fútbol femenino español es ya uno de los grandes acontecimientos del calendario internacional, y su aparición en una ronda de cuartos de final de la Copa de la Reina eleva el torneo a una dimensión extraordinaria. No es solo un partido; es un evento que concentra atención global, narrativa histórica y una rivalidad en constante evolución.

    El FC Barcelona llega como referente absoluto del fútbol femenino europeo, con una trayectoria reciente que ha marcado estándares y ha redefinido la excelencia competitiva. La Copa de la Reina, sin embargo, siempre ha sido un territorio exigente incluso para los grandes dominadores, y el formato de partido único introduce un factor de riesgo ineludible.

    El Real Madrid, por su parte, afronta esta eliminatoria como una oportunidad de reafirmación y crecimiento, consciente de que la Copa es el escenario ideal para desafiar jerarquías y acelerar procesos. El Clásico copero es, para el conjunto blanco, una prueba de madurez competitiva y un termómetro de su evolución.

    Este enfrentamiento concentrará focos, audiencias y expectativas, pero también exigirá una gestión emocional impecable. En la Copa, el Clásico no admite redención: solo hay un camino, y es ganar.

    La cuarta eliminatoria de cuartos enfrenta a Madrid CFF y C.D. Tenerife Femenino, dos clubes que han construido su identidad desde la constancia, el trabajo y la capacidad de competir desde contextos complejos.

    El Madrid CFF es, desde hace años, un habitual del ecosistema competitivo de la Copa, un club que ha sabido utilizar este torneo para visibilizar talento, desafiar pronósticos y consolidar su proyecto. Jugar los cuartos de final supone una nueva oportunidad de avanzar y de seguir escribiendo su propia historia copera.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa llega con la ilusión intacta y la experiencia acumulada de haber competido en escenarios exigentes.

    La Copa ha sido tradicionalmente un espacio fértil para el conjunto canario, capaz de crecerse ante rivales de mayor presupuesto y de convertir cada eliminatoria en un reto emocional y deportivo.

    Este cruce encarna como pocos el espíritu del torneo: igualdad, ambición y la posibilidad real de alcanzar unas semifinales históricas. En partidos así, la Copa suele recordar que el fútbol no entiende de etiquetas.

    Con los cuartos de final ya definidos, la Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra en una fase donde cada detalle cuenta. El formato de eliminatoria directa, la acumulación de partidos, la gestión de plantillas y el componente emocional adquieren un peso específico. No hay margen para el error ni espacio para la especulación.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final reúnen todos los ingredientes que han convertido a la Copa en un torneo único: rivalidades históricas, proyectos emergentes, clásicos de alcance global y eliminatorias donde el contexto puede cambiarlo todo en noventa minutos.

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    Más allá de los emparejamientos, este sorteo confirma una realidad incuestionable: la Copa de la Reina es el gran relato coral del fútbol femenino español. Un torneo que no solo reparte títulos, sino que construye memoria, impulsa proyectos y conecta generaciones.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La edición 2025-2026 se adentra en su tramo decisivo con un cuadro que refleja la diversidad, la riqueza y el nivel competitivo alcanzado por el fútbol femenino en España. Desde los grandes referentes hasta los clubes que sueñan con su primera semifinal, todos comparten ahora un mismo horizonte: seguir vivos en la Copa de la Reina Iberdrola.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final no son solo una ronda más. Son una radiografía exacta del momento que vive el fútbol femenino en España: competitivo, diverso, emocionalmente poderoso y cada vez más seguido.

    El camino hacia el título ya está marcado. A partir de ahora, la Copa de la Reina no promete nada: lo exige todo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra así en una fase donde la historia y el futuro se dan la mano, donde cada partido puede convertirse en un recuerdo imborrable y donde el torneo reafirma su condición de corazón emocional del calendario.

    El camino hacia el título ya está trazado. La historia, como siempre, está por escribirse.

    (Fuente: Liga F Moeve)