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  • Noticia | El Atlético fichará a Kuhl en este mercado invernal

    (Fuente: Siamo La Roma)

    ⬛️ La exjugadora de Arsenal y Everton reforzará a las colchoneras en la línea medular procedente de la A.S. Roma

    El Atlético de Madrid de Víctor Martín Alba había firmado ya a Priscila Cinchilla, ex del Zenit, para el ataque por la baja de larga duración de Gio Queiroz, pero en Alcalá han decidido redoblar la apuesta y traer a una nueva estrella a la capital española, Kathrine Moller Kuhl, quien es considerada una de las jóvenes promesas de Dinamarca.

    (Fuente: UEFA )

    Las salidas de Gaby García al América Femenil y el traspaso de Ana Vitória al Corinthians habían debilitado al tres veces campeón de la Liga F Moeve en la zona de creación.

    Este déficit fue detectado por el campeón de la Supercopa de España en 2021 y la directiva se puso manos a la obra de común acuerdo con Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Arsenal Women)

    Además del interés real y muy avanzado por hacerse con los servicios de Malou Marcetto (Madrid CFF) en el periodo estival, se ha optado por actuar ya e incorporar de súbito a la nórdica con los ojos puestos en esta segunda parte de competición.

    La joven de 22 años de edad, 5 de julio de 2003, es canterana del Football Club Nordsjælland danés y ha vestido la camiseta de grandes equipos como el Everton o el Arsenal en la exigente Women’s Super League inglesa.

    (Fuente: UEFA)

    La mediocentro no estaba teniendo mucho protagonismo en la A.S. Roma por culpa de la irrupción de una Dragoni que fue cedida por el Fútbol Club Barcelona y anhela afrontar nuevos retos en su trayectoria profesional.

    La de Hillerød compartió vestuario con Elena Linari, ex del Atlético de Madrid que compartió vestuario con ella antes de fichar por el London City Lionesses y la central italiana tiene muy buen concepto de la dorsal venticuatro, augurándole un futuro muy exitoso en la Primera División Femenina.

    (Fuente: UEFA)

    Kathrine Møller Kühl es una centrocampista danesa de perfil mixto cuya interpretación del juego se sostiene sobre una comprensión espacial y temporal muy superior a la media de su generación, destacando desde edades tempranas no tanto por exuberancia física o gestos técnicos llamativos sino por una madurez competitiva poco común, una lectura constante de los ritmos del partido y una capacidad sobresaliente para ajustar su comportamiento táctico al contexto colectivo, lo que la convierte en una futbolista camaleónica capaz de rendir como interior organizadora, mediocentro adelantado, interior de ida y vuelta o incluso como falsa mediapunta en sistemas que demandan ocupación racional de los intervalos, siendo su principal rasgo diferencial la toma de decisiones bajo presión, ya que Kühl rara vez fuerza una acción innecesaria, prioriza la continuidad del juego, identifica con rapidez la ventaja posicional y ejecuta con un porcentaje de acierto muy alto incluso cuando el tiempo y el espacio se reducen drásticamente; en fase ofensiva su comportamiento sin balón es especialmente valioso, pues ataca los espacios intermedios con inteligencia, no de forma compulsiva sino sincronizada con la orientación corporal de la poseedora y con la fijación previa de las rivales, lo que le permite recibir perfilada entre líneas y acelerar la jugada con uno o dos toques, y cuando no recibe, su simple movimiento arrastra marcas, libera carriles interiores y facilita progresiones limpias, demostrando una comprensión colectiva del juego que trasciende el impacto estadístico inmediato; con balón.

    (Fuente: UEFA )

    Kühl no es una futbolista de regate reiterado ni de conducción prolongada, pero su primer control es de altísimo nivel funcional, orientando siempre hacia la ventaja, utilizando el cuerpo para proteger la pelota y ganando medio segundo crucial que le permite elegir entre pase vertical, descarga lateral o cambio de orientación.

    Siendo especialmente fiable en pases interiores rasos que rompen líneas y en envíos tensos al pie que facilitan la continuidad, además de poseer una notable precisión en desplazamientos medios y largos cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida.

    (Fuente: UEFA)

    El movimiento ha podido ser contrastado por “El Partido de Manu” a través de fuentes muy fiables, pero fue adelantado en exclusiva por el periodista italiano Leonardo Franquelli en tuiter y por lo que hemos podido saber en este medio ya se ha despedido de sus compañeras en Roma, por lo que su llegada se antoja inminente.

    (Fuente: UEFA)

    Cuando cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida, capaz de mantener intensidad cognitiva y táctica durante todo el encuentro, con una zancada eficiente más que explosiva, sin picos de velocidad sobresalientes pero con una movilidad constante que le permite estar siempre disponible, destacando su capacidad para repetir esfuerzos de media intensidad y para sostener el ritmo del partido en contextos de ida y vuelta, algo especialmente valioso en ligas de alta exigencia física, y aunque no es una futbolista poderosa en el choque, compensa esa carencia con equilibrio corporal, anticipación y uso del cuerpo para ganar la posición antes del contacto; psicológicamente, Kühl muestra rasgos propios de una futbolista de alto techo competitivo, con una personalidad serena, poco afectada por el error, capaz de asumir responsabilidad en momentos delicados del partido sin precipitarse, y con una mentalidad claramente orientada al aprendizaje y a la mejora continua, lo que se percibe en su evolución progresiva y en su capacidad para adaptarse a distintos contextos tácticos y culturales, manteniendo siempre un nivel de fiabilidad alto; en contextos de posesión larga, su paciencia y su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes facilitan la circulación fluida, mientras que en escenarios de juego más directo sabe ajustar su posición para ser segundo balón o apoyo tras descarga, demostrando versatilidad conceptual más que puramente posicional, y en transición ofensiva su lectura para llegar desde segunda línea, sin invadir espacios prematuramente, le permite aparecer en zonas de remate o de último pase con ventaja, aunque su producción goleadora no es su principal argumento, sí posee un golpeo limpio desde media distancia y una correcta ejecución en llegadas frontales cuando el contexto lo permite; a nivel estratégico, es una futbolista que mejora a las que la rodean, eleva el orden colectivo, reduce el caos y aporta estabilidad emocional y táctica al equipo, lo que la convierte en una pieza especialmente valiosa para proyectos que priorizan el control del juego, la inteligencia posicional y la fiabilidad en la toma de decisiones, y aunque aún puede desarrollar mayor agresividad ofensiva en ciertos contextos y añadir más impacto directo en el último tercio, su base de juego es tan sólida que cualquier mejora en esos aspectos la proyecta como una centrocampista de referencia en el fútbol europeo, siendo especialmente indicada para equipos que buscan interiores asociativas, mediocampistas de enlace o centrocampistas totales de perfil racional, más orientadas a gobernar el juego que a desordenarlo, y cuyo valor real muchas veces se aprecia más en el análisis profundo que en el resumen estadístico superficial,

    Para hacerlo más comprensible para los fans de la Liga F Moeve hemos de decir que la danesa se asemeja bastante en el estilo de juego a una vieja conocida para las colchoneras como es Ángela Sosa Martín, que ahora brilla en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada bajo la dirección de José Luis Sánchez Vera.

    Su desembarco en el Atlético de Madrid es un movimiento de presente, pero sobre todo de mucho futuro y que ayudará a completar un centro del campo que debe afrontar todavía tres competiciones muy exigentes como la Liga F, la Liga de Campeones Femenina y la Copa de la Reina Iberdrola, con opciones de pelear por el título especialmente en la última de ellas.

    La zona ancha pivota ahora sobre figuras que aportan liderazgo, recorrido y proyección a futuro, encabezadas por la noruega Vilde Bøe Risa, cuyo compromiso con el club se ha prolongado tras su renovación y que ha demostrado ser una pieza fundamental en el corazón del equipo gracias a su capacidad para ordenar, recuperar y enlazar fases de juego con lectura táctica y competitividad tanto en tareas defensivas como de transición ofensiva  ; junto a ella, Júlia Bartel, joven talento formado en el fútbol español, se perfila como una de las apuestas de mayor proyección en la medular rojiblanca, aportando movilidad, criterio en la circulación y una inteligencia posicional que le permite conectar líneas con precisión desde el interior derecho o desde posiciones más retrasadas cuando el sistema lo demanda  . Completan este bloque creativo y de sostenimiento colectivo jugadoras con características diversas: Alexia Fernández, centrocampista con llegada y visión de juego para apoyar la transición ofensiva y combinar con pivotes o interiores más posicionales; Natalia Peñalvo, una de las jóvenes promesas de la cantera que comienza a ganar peso en el primer equipo gracias a su dinamismo y despliegue físico; Celia Gómez y Raquel Gómez, ambas también canteranas, ofrecen versatilidad y energía para alternar roles dentro de la medular o ser opciones de refresco que mantienen la intensidad en fases de ida y vuelta; Leyre Valdivia, otra jugadora joven con buena capacidad para asociarse y ayudar en la presión alta, y Daniela Miñambres, cuya progresión se refleja en oportunidades de competición cada vez más regulares, completan un grupo heterogéneo que combina experiencia internacional con juventud atlética y técnica  . Esta mezcla busca responder a las demandas de un calendario exigente, donde la aportación de Bøe Risa como eje y de la generación emergente en apoyo permite al Atlético mantener un perfil competitivo en múltiples competiciones, sostener la posesión en fases claves del partido y modular el ritmo del juego según el rival, mientras que el cuerpo técnico trabaja para integrar y maximizar las virtudes de cada pieza en un sistema que prioriza la cohesión, la adaptabilidad táctica y la eficacia en la transición entre fases de juego.

    (Fuente: Instagram)

    El futuro desembarco de Kathrine Møller Kühl en el mercado invernal supondría un salto cualitativo evidente para el centro del campo del Atlético de Madrid Femenino, tanto en términos de fiabilidad competitiva como de crecimiento estructural del juego, ya que la internacional danesa encaja de forma natural en un contexto que necesita orden, lectura táctica y continuidad entre líneas; Kühl aportaría una capacidad superior para gobernar los ritmos del partido, ofreciendo pausa cuando el equipo lo requiera y aceleración racional en los momentos de ventaja, además de una toma de decisiones bajo presión que elevaría el rendimiento colectivo de las interiores más jóvenes, funcionando como nexo entre la mediocentro y los últimos metros sin necesidad de monopolizar el balón; su inteligencia posicional permitiría al Atlético ganar estabilidad en fase defensiva, cerrar mejor los espacios interiores en bloque medio y mejorar la calidad de la primera presión tras pérdida, mientras que en fase ofensiva su habilidad para recibir perfilada, filtrar pases interiores y ocupar los intervalos con sentido colectivo daría nuevas soluciones ante defensas cerradas, un aspecto clave en la Liga F; lejos de ser un fichaje de impacto puntual, Kühl representaría una inversión estratégica, una futbolista capaz de elevar el suelo competitivo del equipo desde el entendimiento del juego, aportando madurez, coherencia y fiabilidad en un momento de la temporada donde el control emocional y táctico suele marcar diferencias, y consolidándose como una pieza llamada a tener peso real en el presente inmediato y en la construcción del proyecto rojiblanco a medio plazo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El próximo encuentro del Atlético de Madrid será en la anteriormente mencionada Liga F Moeve ante el Granada Club de Fútbol en Alcalá de Henares el próximo 31 de enero de 2026, a partir de las 12:00 horario peninsular, y habrá que estar pendientes de si para entonces Kuhl ya ha sido anunciada oficialmente por el bicampeón de la Copa de la Reina o no.

    (Fuente: UEFA)
  • Exclusiva | El Atlético pretende a dos futbolistas

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 La dirección deportiva quiere pescar en el Fernando Torres con dos estrellas que gustan mucho tanto a Beni Rubido como a Viti.

    La actividad en los despachos del Centro Deportivo Alcalá de Henares está siendo frenética en los últimos meses.

    A veces las grandes historias del fútbol femenino no irrumpen con un estruendo inmediato, sino que se van construyendo en silencio, a fuego lento, entre conversaciones discretas, informes de scouting acumulados durante meses y decisiones estratégicas que miran mucho más allá del corto plazo. Hoy, “El Partido de Manu” está en disposición de desvelar una de esas historias que, cuando cristalizan, marcan un punto de inflexión en la planificación deportiva de un gigante de la Liga F Moeve y redefinen el equilibrio competitivo del campeonato.

    Según ha podido saber este medio en exclusiva, el club tres veces campeón de la Liga F Moeve ha puesto en marcha una operación de alto voltaje para incorporar a dos de las futbolistas más determinantes del Madrid CFF, Kamilla Melgård y Malou Marcetto, ambas con contrato en vigor hasta el próximo 30 de junio de 2027, en un movimiento que no solo habla de ambición deportiva, sino también de una lectura profunda del mercado, de las necesidades estructurales de la plantilla y de la evolución del fútbol femenino europeo.

    La información manejada por “El Partido de Manu” confirma que las negociaciones con Kamilla Melgård, centrocampista danesa de enorme impacto ofensivo, se encuentran ya muy avanzadas, hasta el punto de que en los despachos se trabaja con la convicción de que, salvo giro inesperado, la internacional nórdica vestirá la rojiblanca la próxima temporada. En el caso de Malou Marcetto, futbolista que se ha convertido en una auténtica debilidad personal de Víctor Martín Alba, también se han producido contactos directos tras analizar con detenimiento el extraordinario nivel que ofreció durante el curso pasado antes de que una inoportuna lesión frenase su progresión.

    Dos operaciones diferentes en su forma, pero unidas por un mismo hilo conductor: la convicción del club de que ambas encajan a la perfección en el proyecto deportivo que se está construyendo para el futuro inmediato.

    No se trata de movimientos improvisados ni de apuestas coyunturales. El seguimiento de Melgård y Marcetto responde a un trabajo de scouting profundo, prolongado en el tiempo, que comenzó incluso antes de que ambas explotaran definitivamente en la Liga F Moeve.

    Según ha podido saber este medio, el responsable inicial de ese análisis fue el propio Viti, que antes de abandonar el Fernando Torres dejó perfectamente perfiladas ambas operaciones, consciente del potencial diferencial que podían aportar a un equipo llamado a competir por todos los títulos.

    Ese legado, cuidadosamente documentado, fue recogido por Juanjo Vila, quien no solo supo interpretar los informes, sino que potenció de manera extraordinaria las virtudes de ambas futbolistas en el Madrid CFF, contribuyendo de forma decisiva a su crecimiento deportivo y a su consolidación como referencias del campeonato.

    La posible llegada de Malou Marcetto adquiere una relevancia estratégica aún mayor en el contexto actual de las colchoneras. Las ventas invernales de Gaby García al América de México y de Ana Vitória al Corinthians dejaron un vacío evidente en la medular, no solo en términos de talento, sino también de liderazgo, lectura del juego y capacidad para sostener al equipo en los momentos de mayor exigencia. Marcetto, por perfil, por edad y por recorrido, encaja como una pieza casi natural para cubrir ese hueco, aportando equilibrio, inteligencia táctica y una capacidad notable para conectar líneas. Su fichaje no sería únicamente una incorporación más, sino una declaración de intenciones: la apuesta por una futbolista capaz de marcar el ritmo del equipo durante años.

    En paralelo, el desembarco de Kamilla Melgård ofrecería un salto cualitativo en la parcela ofensiva. La danesa, con una capacidad notable para llegar desde segunda línea, interpretar los espacios y aportar cifras goleadoras desde el centro del campo, representa ese tipo de futbolista que eleva el techo competitivo de cualquier plantilla. Consciente de la buena relación institucional que mantiene con el Madrid CFF, el club estaría dispuesto a abonar la cláusula de compensación correspondiente, un gesto que no solo facilitaría la operación, sino que reforzaría los vínculos entre ambas entidades. En el caso de Melgård, además, se subraya su condición de exjugadora del Lyn Fotball Damer, un detalle que ayuda a contextualizar su formación en una de las canteras más reconocidas del fútbol nórdico y a entender su madurez táctica pese a su relativa juventud.

    El scouting de Kamilla Melgård revela a una futbolista total, de enorme inteligencia posicional y con una comprensión del juego que va más allá de los números, aunque estos también la avalen. Melgård es una centrocampista con alma de atacante, capaz de romper líneas con conducciones verticales, de aparecer en el área con un timing casi quirúrgico y de ofrecer soluciones tanto en ataque posicional como en transiciones rápidas. Su golpeo de balón, preciso y tenso, le permite ser una amenaza constante desde media distancia, mientras que su visión de juego facilita la circulación y la generación de ventajas en zonas interiores. No es una jugadora anárquica; al contrario, entiende perfectamente cuándo acelerar y cuándo pausar, cuándo asumir riesgos y cuándo asegurar la posesión. En defensa, sin ser su principal virtud, muestra compromiso, lectura de las líneas de pase y una notable capacidad para replegar y ofrecer ayudas, lo que la convierte en una pieza funcional dentro de sistemas exigentes a nivel táctico.

    Melgård destaca también por su mentalidad competitiva. Formada en un contexto futbolístico que prioriza la disciplina táctica y el trabajo colectivo, la danesa ha sabido adaptarse a la intensidad y al ritmo de la Liga F Moeve, creciendo partido a partido y asumiendo responsabilidades en momentos clave. Su capacidad para aparecer en citas importantes, para no esconderse cuando el balón quema, es uno de los aspectos más valorados por el cuerpo técnico que ha seguido de cerca su evolución. En un equipo con aspiraciones de título, contar con futbolistas que no solo toleren la presión, sino que la conviertan en un estímulo, es un factor diferencial, y Melgård encaja plenamente en ese perfil.

    Por su parte, Malou Marcetto representa la esencia de la centrocampista moderna que equilibra talento, trabajo y lectura del juego.

    Marcetto está firmando una temporada de enorme nivel, consolidándose como una de las piezas más fiables del Madrid CFF. Su juego se caracteriza por una notable capacidad para interpretar los espacios, ofrecer siempre una línea de pase clara y ordenar al equipo desde la base.

    No es una futbolista de fuegos artificiales, pero sí una de esas jugadoras que hacen mejores a las que tienen alrededor. Su precisión en el pase, tanto en corto como en largo, permite al equipo progresar con fluidez, mientras que su inteligencia defensiva le facilita anticiparse, robar balones y cortar líneas de pase sin necesidad de recurrir constantemente a la falta.

    Marcetto aporta, además, una lectura táctica que encaja a la perfección en equipos que aspiran a dominar los partidos. Sabe cuándo incrustarse entre centrales para facilitar la salida de balón, cuándo saltar a la presión para activar al bloque y cuándo temporizar para que el equipo se reordene. Esa capacidad para leer el juego en tiempo real es una de las razones por las que Víctor Martín Alba la considera una pieza clave en su idea de fútbol.

    La confianza del técnico en la recuperación plena de la futbolista tras la lesión es total, y los informes médicos y de rendimiento avalan que Marcetto volverá a ofrecer su mejor versión, incluso con un punto extra de madurez competitiva.

    El contexto en el que se producirían ambas incorporaciones es igualmente relevante. El club tres veces campeón de la Liga F Moeve se encuentra en un momento de redefinición estratégica, con la mirada puesta en consolidar un proyecto que no solo compita a nivel nacional, sino que aspire a dar un salto definitivo en Europa. Para ello, la planificación deportiva ha puesto el foco en futbolistas con experiencia en la liga, conocimiento del entorno y margen de crecimiento.

    Melgård y Marcetto cumplen con creces esos requisitos. Con contrato hasta 2027, su fichaje implicaría una inversión importante, pero también la seguridad de incorporar talento contrastado, minimizando riesgos de adaptación.

    Desde el punto de vista institucional, la operación se ha trabajado con especial cuidado para no deteriorar las relaciones con el Madrid CFF, un club con el que se mantiene un diálogo fluido y respetuoso.

    El abono de la cláusula de compensación en el caso de Kamilla y Malou, es interpretado en ese sentido como un gesto de buena voluntad y de reconocimiento al trabajo de formación y desarrollo realizado por el club madrileño.

    En el caso de Marcetto, las conversaciones han sido más exploratorias, centradas en evaluar tiempos, condiciones y escenarios, siempre con la premisa de actuar con transparencia y respeto.

    El legado del scouting realizado por Viti antes de su salida del Fernando Torres adquiere aquí una dimensión especial.

    Fue él quien, con una mirada amplia y una sensibilidad particular para detectar talento nórdico, puso sobre la mesa los nombres de Melgård y Marcetto, convencido de que su perfil encajaba en el ADN competitivo del club aficionado en Fuenlabrada.

    Juanjo Vila, al recoger ese testigo, no solo mantuvo viva la apuesta, sino que la reforzó con un trabajo diario que permitió a ambas futbolistas explotar sus virtudes y corregir aspectos de su juego.

    Esa continuidad en la visión deportiva es, en muchos sentidos, uno de los grandes valores de la operación que ahora se perfila.

    A nivel deportivo, la llegada conjunta de Melgård y Marcetto permitiría al equipo dar un salto cualitativo en varias dimensiones del juego. En fase ofensiva, Melgård aportaría llegada, gol y capacidad para romper defensas cerradas, mientras que Marcetto ofrecería orden, pausa y claridad en la circulación. En fase defensiva, ambas contribuirían a un mayor equilibrio, con una presión más coordinada y una mejor ocupación de los espacios. En términos de vestuario, su perfil competitivo y su experiencia en la liga las convertirían en referentes naturales, capaces de asumir responsabilidades desde el primer día.

    El análisis detallado de su encaje táctico refuerza la sensación de que no se trata de fichajes aislados, sino de piezas pensadas para un engranaje concreto.

    Melgård podría actuar tanto como interior en un centro del campo de tres como en una posición más adelantada, casi de mediapunta, explotando su capacidad para llegar al área.

    Marcetto, por su parte, se siente cómoda como pivote o como interior de perfil más organizador, ofreciendo siempre una salida limpia de balón y facilitando la transición entre líneas. Esa versatilidad es un valor añadido en una temporada exigente, con múltiples competiciones y la necesidad de rotar sin perder identidad.

    El impacto mediático de la operación tampoco es menor. La incorporación de dos estrellas del Madrid CFF enviaría un mensaje claro al resto de la Liga F Moeve: el club quiere seguir marcando el paso, reforzarse con talento contrastado y construir un proyecto sólido a medio y largo plazo.

    Para “El Partido de Manu”, poder desvelar en exclusiva los detalles de esta doble operación supone también reafirmar su compromiso con una información rigurosa, contextualizada y profundamente conectada con la realidad del fútbol femenino.

    Queda todavía camino por recorrer hasta que las operaciones se cierren de manera definitiva. En el fútbol, y especialmente en el mercado, siempre existen variables imprevisibles que pueden alterar los planes más cuidadosamente trazados.

    Sin embargo, las sensaciones que se desprenden de las conversaciones mantenidas, del estado de las negociaciones y de la voluntad de todas las partes implicadas invitan al optimismo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    A día de hoy, la percepción interna es clara: si no media un contratiempo muy grande de aquí a mayo, Kamilla Melgård y Malou Marcetto vestirán la rojiblanca la próxima temporada.

    Y será entonces cuando esta historia, tejida durante meses en la sombra, cobre todo su sentido.

    Cuando las decisiones estratégicas se traduzcan en rendimiento sobre el césped, cuando el trabajo silencioso del scouting se vea reflejado en cada pase, en cada llegada al área, en cada recuperación decisiva.

    Vestir la rojiblanca no es solo ponerse una camiseta; es asumir una responsabilidad histórica, un compromiso con una identidad y una ambición que no entiende de medias tintas.

    Melgård y Marcetto están llamadas a formar parte de ese relato, a escribir su nombre en una etapa que aspira a ser recordada.

    El fútbol femenino, una vez más, se prepara para vivir un movimiento que puede marcar época, y “El Partido de Manu” estará ahí para contarlo, con la convicción de que las grandes exclusivas no solo informan, sino que ayudan a comprender el pulso profundo del juego

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Exclusiva | Ludmila Da Silva deja Chicago y jugará en el San Diego Wave

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ La ex del Atlético de Madrid volverá a cambiar de escenario en la élite del fútbol femenino internacional. La internacional brasileña, una de las futbolistas más determinantes de la última década en Europa y Estados Unidos, dejará el Chicago Red Stars para convertirse en nueva jugadora del San Diego Wave en las próximas fechas.

    Una operación que se encuentra ya en su fase final y que vuelve a situar a “El Partido de Manu” un paso por delante del resto, confirmando una vez más la fiabilidad de un medio que se ha acostumbrado a anticipar movimientos de mercado antes que nadie, siempre desde el respeto al tiempo de las protagonistas y bebiendo de fuentes directas y contrastadas dentro del ecosistema del fútbol femenino internacional.

    La noticia, adelantada en exclusiva por “El Partido de Manu” supone un nuevo capítulo en la carrera de una futbolista que dejó huella en el Atlético de Madrid, que se consolidó como referente en la NWSL y que ahora afronta un reto ambicioso en uno de los proyectos más sólidos y reconocibles del fútbol femenino estadounidense.

    Ludmila no es una jugadora más. No lo fue nunca. Ni en Brasil, ni en España, ni en Estados Unidos. Tampoco lo será ahora en San Diego. Su nombre arrastra historia, contexto, rendimiento y una manera muy concreta de entender el juego: velocidad, verticalidad, desborde y carácter competitivo. Su fichaje por el Wave no responde a una oportunidad de mercado aislada, sino a una apuesta deportiva clara por una futbolista capaz de marcar diferencias inmediatas en una liga que exige impacto desde el primer minuto.

    Este movimiento no puede entenderse sin mirar atrás, sin repasar la trayectoria de Ludmila Da Silva, sin contextualizar su paso por el Atlético de Madrid, su influencia en el crecimiento del fútbol femenino español y su posterior consolidación en la NWSL como una de las atacantes más respetadas del campeonato. Tampoco puede separarse del momento que vive “El Partido de Manu”, un medio que ha hecho de la anticipación, la credibilidad y el rigor sus principales señas de identidad.

    Porque esta exclusiva no es un hecho aislado. Es la continuación de una línea editorial que ya dio en el clavo con movimientos como las llegadas de Amaiur Sarriegui o Maca Portales al Atlético de Madrid, cuando todavía eran simples rumores en corrillos y pasillos, y que hoy se confirman como ejemplos de una forma de trabajar que prioriza la información bien contrastada frente a la prisa por publicar.

    Ludmila llegó al Atlético de Madrid en un momento clave de la historia reciente del club rojiblanco. Era una apuesta internacional, una futbolista diferente, explosiva, con una capacidad de desborde que no abundaba en la Liga Iberdrola de entonces. Su impacto fue inmediato. No solo por los goles, que llegaron, sino por todo lo que generaba a su alrededor. Defensas condicionadas, espacios liberados, partidos que cambiaban de guion en cuanto recibía el balón y encaraba.

    Durante su etapa en el Atlético, Ludmila se convirtió en una de las futbolistas más reconocibles del equipo. Fue parte activa de un proyecto que peleó títulos, que se midió de tú a tú con los grandes de Europa y que ayudó a consolidar al club como una referencia estable en la élite. Su fútbol conectó con la grada, con el vestuario y con una manera de competir muy identificable con el ADN atlético.

    Pero también fue una etapa exigente, intensa, marcada por la presión competitiva y por la evolución constante del fútbol femenino español. Ludmila siempre respondió desde el compromiso y la profesionalidad, incluso en los momentos más complejos. Su salida del Atlético no fue un adiós cualquiera. Fue el cierre de una etapa importante tanto para la jugadora como para el club, y el inicio de una nueva aventura que la llevó al otro lado del Atlántico.

    La NWSL apareció como el siguiente paso lógico. Una liga en expansión, con un ritmo altísimo, con estadios llenos y con una exigencia física y mental diferente a la europea. Ludmila aterrizó en el Chicago Red Stars con la etiqueta de futbolista contrastada, pero también con el desafío de adaptarse a un contexto completamente distinto. Y lo hizo. No sin dificultades, como le ocurre a cualquier jugadora que cruza continentes, pero con la personalidad suficiente para hacerse un nombre propio.

    En Chicago, Ludmila aportó experiencia, liderazgo ofensivo y una amenaza constante por banda. Su juego encajó en una liga que valora la verticalidad y la intensidad, y su presencia fue clave en muchos tramos de la competición. Sin embargo, el fútbol femenino, como cualquier deporte profesional, es movimiento constante. Los proyectos evolucionan, las prioridades cambian y las jugadoras buscan entornos donde seguir creciendo y sintiéndose importantes.

    Es ahí donde aparece el San Diego Wave. Un club joven, pero con una identidad muy clara desde su nacimiento. Un proyecto que ha sabido atraer talento, construir una base sólida y conectar con su afición desde el primer día. San Diego no es una plaza cualquiera en la NWSL. Es un destino ambicioso, con aspiraciones reales y con una estructura que cuida cada detalle.

    La llegada de Ludmila encaja perfectamente en ese contexto. No es un fichaje de relleno. Es una incorporación estratégica. Una futbolista que aporta experiencia internacional, que conoce la liga, que entiende la exigencia del día a día y que puede marcar diferencias tanto como titular como en momentos clave desde el banquillo. Su perfil complementa una plantilla pensada para competir por todo.

    Desde El Partido de Manu, la información se ha trabajado con cautela, respeto y confirmaciones cruzadas. La operación está avanzada y, salvo giro inesperado, se hará oficial en las próximas fechas. No se trata de una filtración apresurada ni de una especulación. Es una exclusiva construida sobre hechos, conversaciones y un conocimiento profundo del mercado internacional.

    Y aquí es donde el medio vuelve a reivindicar su lugar.

    “El Partido de Manu” no compite por ser el más rápido, sino por ser el más fiable. Por contar las historias antes de que se hagan públicas, pero cuando están listas para ser contadas. Por explicar el porqué de los movimientos, no solo el qué. Por dar contexto, memoria y sentido a un fútbol femenino que necesita análisis tanto como titulares.

    La credibilidad no se construye de un día para otro. Es el resultado de años de trabajo, de presencia constante, de escuchar más de lo que se habla y de respetar los tiempos del deporte y de las personas que lo protagonizan. Anticipar fichajes como los de Amaiur Sarriegui o Maca Portales al Atlético de Madrid no fue casualidad. Fue consecuencia directa de una red de fuentes fiables, de una lectura correcta del mercado y de una manera honesta de ejercer el periodismo deportivo.

    Esta exclusiva sobre Ludmila Da Silva se suma a esa trayectoria. No para alimentar el ego del medio, sino para reafirmar una forma de hacer las cosas. Porque detrás de cada noticia hay horas de trabajo invisible, de comprobaciones, de silencios necesarios y de decisiones editoriales que no siempre son fáciles.

    Ludmila afronta ahora un nuevo reto. San Diego será su casa en esta nueva etapa, un lugar donde volver a sentirse protagonista, donde seguir compitiendo al máximo nivel y donde aportar todo lo que su fútbol aún tiene por ofrecer. A sus 30 años, llega en plena madurez deportiva, con un bagaje que pocas futbolistas pueden igualar y con la ambición intacta.

    Para el fútbol femenino, este tipo de movimientos son una muestra más de su crecimiento. Jugadoras que se mueven entre continentes, ligas que compiten por atraer talento, proyectos que se consolidan y medios especializados que acompañan ese proceso desde la información y el análisis.

    “El Partido de Manu” cerró 2025 con 37.073 visitas y 24,2 mil visitantes únicos, unas cifras que no son solo números, sino reflejo de una comunidad que crece, que confía y que encuentra en este espacio una manera diferente de entender y contar el fútbol femenino. Un crecimiento sostenido y significativo respecto a los 20,5 mil visitantes registrados en 2024, que confirma que el camino elegido es el correcto.

    No es solo una cuestión de audiencias. Es una cuestión de identidad. De saber quién eres, por qué cuentas lo que cuentas y para quién lo haces. De poner en valor el fútbol femenino desde el conocimiento, la pasión y el respeto. De entender que cada exclusiva no es un fin en sí mismo, sino parte de una historia más grande que se construye día a día.

    Ludmila Da Silva cambiará Chicago por San Diego, el mercado se mueve y así los proyectos evolucionan.

    Y El “Partido de Manu” seguirá ahí, anticipando, contextualizando y contando antes que nadie las historias que importan. Porque cuando las fuentes son fiables y el compromiso es real, el tiempo acaba dando la razón.

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    https://twitter.com/manu209523/status/2010008582650245535?s=46

    (Fuente: Getty imágenes)

  • Exclusiva | Silvia Lloris dice no a Rayadas y el Atlético se reafirma como su casa mientras Ana Vitória mira a Brasil: dos decisiones, un mismo vestuario y un punto de inflexión en el proyecto rojiblanco

    (Fuente : UEFA)

    ⬛️ “Manu, la propuesta existió, pero Silvia no se moverá del Atlético de Madrid.”

    (Fuente: Liga F Moeve )

    En el fútbol femenino moderno, cada mercado de fichajes no solo mueve nombres, contratos y cifras. Mueve mensajes. Mensajes hacia dentro del vestuario, hacia la afición y hacia el futuro inmediato de un club. Y en el Atlético de Madrid , en pleno proceso de redefinición deportiva tras una temporada de transición, dos decisiones tomadas en paralelo dibujan con claridad el momento que vive la entidad rojiblanca: la continuidad firme de Silvia Lloris como pilar del proyecto y la posible salida de Ana Vitória, una de las futbolistas más talentosas de la plantilla, rumbo a Brasil.

    Dos historias distintas. Dos trayectorias que se cruzan en Alcalá de Henares y ofrecen lecturas que se explican mejor or que ningún discurso oficial hacia dónde camina el Atlético de Madrid Femenino en el corto y medio plazo.

    Así se zanja una de las informaciones que había comenzado a circular en los últimos días en el entorno del mercado internacional: el interés real y concreto de Rayadas de Monterrey por Silvia Lloris.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Un interés que no era un simple tanteo, ni una llamada exploratoria, sino una propuesta formal desde uno de los clubes más poderosos de la Liga MX Femenil, presidido por José Antonio Noriega y con una estructura económica capaz de seducir a cualquier futbolista joven, pero Silvia Lloris ha dicho no. Y ese “no” tiene un valor enorme.

    Silvia Lloris (Murcia, 15 de mayo de 2004) pertenece a esa rara estirpe de futbolistas que parecen llegar antes de tiempo al lugar que les corresponde. Nacida en El Palmar, su carrera ha sido un proceso acelerado pero firme, sin atajos artificiales ni saltos al vacío. Cada paso ha tenido sentido. Cada decisión ha respondido a una lógica deportiva.

    Debutó en Primera División con el Levante Unión Deportiva con apenas 16 años, en una liga históricamente exigente con las centrales jóvenes. Lo hizo sin complejos. Sin esconderse. Y desde entonces su nombre empezó a circular con naturalidad entre los departamentos de scouting de clubes nacionales e internacionales.

    Defensa central de formación, Lloris es una futbolista tácticamente muy completa: puede actuar como lateral en línea de cuatro, como central en defensa de tres y, en contextos determinados, incluso como mediocentro defensivo. Su lectura del juego, su capacidad para anticipar y su serenidad en salida de balón la han convertido en una jugadora diferencial para su edad.

    Pero si hay algo que define a Silvia Lloris es su mentalidad competitiva que la hace aún más grande.

    El palmarés internacional de Silvia Lloris impresiona, especialmente cuando se contextualiza con su edad. Campeona del Mundo sub-20 y doble campeona de Europa sub-19, su crecimiento ha estado acompañado de una presencia constante en las grandes citas del fútbol formativo internacional.

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    No es casualidad que haya entrenado ya con la Selección Española absoluta. No como premio simbólico, sino como parte de un seguimiento real. En los informes técnicos de la RFEF, su nombre aparece desde hace tiempo subrayado en rojo.

    Y sin embargo, lejos de dejarse llevar por cantos de sirena o proyectos que prometen protagonismo inmediato, Lloris ha elegido continuar creciendo en un entorno que conoce, que le exige y que le proyecta: el Atlético de Madrid.

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    El interés de Rayadas de Monterrey no surge de la nada. El club mexicano lleva años apostando fuerte por talento joven europeo, especialmente por futbolistas con recorrido internacional y perfil de liderazgo futuro. Silvia Lloris encaja a la perfección en ese modelo.

    La propuesta existió, fue real, valorada y descartada por la quince a pesar del gran salto en lo económico que hubiera supuesto para ella.

    Para el Atlético de Madrid Femenino, la continuidad de Silvia Lloris es una victoria silenciosa pero estructural. No solo se asegura talento, sino que envía un mensaje al resto del vestuario y al entorno: el club quiere construir, no solo retener.

    En un proyecto que busca estabilidad tras años de cambios, Lloris representa el tipo de futbolista sobre la que se puede edificar una defensa durante una década.

    Y mientras una puerta se cierra con firmeza, otra comienza a entreabrirse en el mismo vestuario.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En el otro lado de la moneda se encuentra Ana Vitória Angélica Kliemaschewsk de Araújo (Rondonópolis, Brasil, 6 de marzo de 2000). La “diez” del Atlético de Madrid. Una futbolista de talento indiscutible, internacional con Brasil desde 2020 y con experiencia en clubes de primer nivel como el PSG y el Benfica.

    Su llegada al Atlético generó expectativas altas. Muy altas. Y no sin motivos: visión de juego, calidad técnica, golpeo, pausa y liderazgo natural.

    Pero el fútbol no siempre responde al talento de forma lineal, depende de otros muchos factores.

    Pero la decisión final no estuvo marcada por lo económico ni por la tentación de un rol más protagonista inmediato. Estuvo marcada por una idea clara: Silvia Lloris se ve a sí misma triunfando en el Atlético de Madrid.

    Quiere consolidarse como titular. Quiere crecer en una de las ligas más competitivas del mundo. Quiere seguir llamando a la puerta de la selección absoluta desde Europa. Y quiere hacerlo vistiendo de rojiblanco.

    En un mercado donde cada vez es más habitual que las jóvenes promesas den saltos prematuros, esta decisión es una declaración de intenciones.

    esquema de Víctor Martín Alba, Ana Vitória no ha logrado asentarse como titular indiscutible. Por delante en la rotación aparecen nombres como Júlia Bartel y Fiamma Benítez, dos futbolistas con perfiles distintos pero con mayor continuidad en el modelo del técnico rojiblanco.

    La brasileña ha alternado titularidades con suplencias, participaciones parciales y partidos en los que su influencia ha sido menor de la esperada. No por falta de calidad, sino por encaje táctico y momentos de partido.

    Y cuando una futbolista de 26 años, en plena madurez deportiva, siente que su rol no se ajusta a su potencial, el mercado deja de ser una amenaza para convertirse en una opción.

    Ana Vitória no ve con malos ojos poner rumbo al Corinthians. El club brasileño, uno de los gigantes del fútbol femenino sudamericano, ya ha movido ficha. La futbolista ha visitado las instalaciones, ha hablado con personas clave del proyecto y contempla seriamente la posibilidad de regresar a su país natal.

    No sería una aventura desconocida. Ya defendió esos colores en la temporada 2017-2018, una etapa formativa que ahora podría cerrarse como círculo completo, pero desde otro estatus: el de una futbolista internacional, madura y preparada para liderar.

    A sus 26 años, Ana Vitória espera que los clubes alcancen un acuerdo que facilite su salida. No hay conflicto. No hay ruptura. Hay una lectura realista de la situación.

    La continuidad de Silvia Lloris y la posible salida de Ana Vitória no son hechos aislados. Son síntomas.

    El Atlético de Madrid Femenino está redefiniendo su identidad: apuesta por juventud con proyección, por perfiles que encajen a largo plazo y por una idea de equipo donde el rol es tan importante como el talento.

    Silvia Lloris representa el futuro que ya es presente. Ana Vitória, el talento que busca el contexto adecuado para brillar.

    Y entre ambas historias, el Atlético se juega algo más que dos nombres propios: se juega la coherencia de su proyecto.

    En el fútbol moderno —y especialmente en el femenino de élite— la defensa ya no es una línea de contención, sino el primer escalón del juego ofensivo. Y ahí es donde Silvia Lloris se convierte en una pieza estratégica para el Atlético de Madrid.

    No es solo una central que defiende bien. Es una futbolista que interpreta el juego desde atrás, que entiende cuándo romper líneas, cuándo temporizar y cuándo ordenar. Su capacidad para jugar perfilada, para sacar el balón limpio bajo presión y para corregir espacios largos la convierten en una central adaptada a cualquier registro.

    En un Atlético que ha alternado sistemas —línea de cuatro, defensa de tres, variantes híbridas—, Lloris ofrece algo fundamental: versatilidad sin pérdida de rendimiento.

    Eso explica por qué su figura va más allá del presente inmediato.

    La campeonas del mundo sub-20 no se improvisan. España no gana títulos formativos por casualidad, y Silvia Lloris no es una excepción dentro de una generación excepcional: es una de sus líderes silenciosas.

    En los torneos internacionales ha demostrado algo que los técnicos valoran por encima de casi todo: regularidad emocional. No se esconde en los partidos grandes. No se acelera cuando el escenario aprieta. No pierde el foco.

    Ese tipo de central es oro puro en un vestuario joven y el Atlético de Madrid lo sabe, mimando día a día a este diamante en bruto.

    Que Silvia Lloris haya rechazado una propuesta internacional potente envía un mensaje interno muy poderoso: el Atlético no es un club de paso.

    En una Liga F que lucha por retener talento frente a ligas emergentes con músculo económico, estas decisiones refuerzan el relato competitivo del campeonato español.

    Para las más jóvenes del vestuario, Lloris marca un camino: crecer aquí también es una opción válida. Consolidarse aquí también tiene premio. Y dar el salto a la absoluta desde aquí es posible.

    Si la historia de Silvia Lloris habla de continuidad, la de Ana Vitória habla de búsqueda.

    Porque el talento de la brasileña no está en duda. Nunca lo ha estado. Ni en París, ni en Lisboa, ni en Madrid. Su capacidad para filtrar pases, para encontrar espacios entre líneas y para dar pausa al juego la convierten en una futbolista diferente.

    Pero el fútbol no es solo talento. Es rol, confianza y sistema, por citar algunos ejemplos.

    La irrupción de Júlia Bartel y la consolidación de Fiamma Benítez han cambiado el ecosistema creativo del Atlético. Ambas aportan intensidad, movilidad y una presión alta que encaja a la perfección en la idea de Víctor Martín.

    Ana Vitória, en cambio, es una futbolista de tempo. De balón al pie. De ritmo controlado. Y cuando el equipo prioriza transiciones rápidas y presión tras pérdida, su perfil queda más expuesto.

    No es un problema de calidad, sino de encaje en la entidad y la diez ya parece haber cumplido una época en el tres veces campeón de la Liga F Moeve.

    Corinthians no es cualquier destino. Es uno de los clubes más grandes del continente. Un entorno donde Ana Vitória no sería una pieza más, sino una referencia.

    El regreso a Brasil no se interpreta como un paso atrás, sino como una reconexión con su mejor versión. Un contexto donde su talento puede volver a ser central, donde el juego se adapte más a sus virtudes y donde su liderazgo tenga peso específico.

    Que ya haya visitado las instalaciones no es un detalle menor. Es un gesto que habla de intención.

    Para el Atlético de Madrid, facilitar o no la salida de Ana Vitória no es solo una cuestión de mercado. Es una decisión de modelo.

    Retener talento que no encaja puede generar fricción. Liberarlo para reforzar otras áreas puede fortalecer al grupo. Y en un proyecto que busca equilibrio entre juventud, experiencia y competitividad, cada movimiento cuenta.

    Si se produce el acuerdo, no será una derrota, más bien una transición ordenada.

    Silvia Lloris y Ana Vitória representan dos momentos vitales distintos, pero una misma realidad: el Atlético está definiendo quién quiere ser.

    Apuesta por el crecimiento a largo plazo. Por futbolistas que aceptan el proceso. Por roles claros. Y por una identidad reconocible.

    No es casualidad que una joven campeona del mundo diga “me quedo” y que una internacional consolidada explore nuevos caminos. Es la consecuencia lógica de un vestuario en movimiento.

    Lloris ha elegido el camino largo. El exigente. El que no garantiza titulares inmediatos, pero sí crecimiento real. Ha elegido competir cada fin de semana contra las mejores, formarse en silencio y construir una carrera sólida desde la convicción.

    Ana Vitória, por su parte, ha elegido escucharse. Entender su momento vital. Apostar por un contexto que valore lo que es y lo que puede seguir siendo.

    El Atlético de Madrid Femenino, en medio de ambas decisiones, está aprendiendo a decidir sin miedo.

    Y eso, en el fútbol femenino actual, es una señal inequívoca de madurez.

    Aquí no hay vencedores ni vencidos.
    Hay decisiones, proyecto e identidad.

    Y eso, al final, es lo que define a los clubes que aspiran a volver a la cima.

  • Exclusiva | El Atlético de Madrid peina el mercado en busca de porteras

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ El Atlético de Madrid ya ha decidido mirar al futuro desde la portería: dos fichajes, un relevo planificado y la continuidad incuestionable de su capitana, quien desea acabar su carrera en Alcalá de Henares.

    (Fuente: DAZN)

    Hay decisiones que no se anuncian con comunicados ni se filtran con urgencia, pero que definen un proyecto mucho más que cualquier fichaje estrella. Decisiones que se toman con tiempo, con perspectiva y con la convicción de que el éxito sostenido no nace de la improvisación. El Atlético de Madrid ha tomado una de esas decisiones. Y afecta al corazón silencioso del equipo, a la posición que sostiene todo cuando el margen se reduce a un gesto: la portería.

    El club rojiblanco trabaja ya con una hoja de ruta clara para la próxima temporada y para el medio plazo: incorporar a dos nuevas porteras, rejuvenecer la demarcación y elevar la competencia interna, sin que ello suponga, en ningún caso, poner en cuestión el liderazgo ni la continuidad de Lola Gallardo, capitana, referente y uno de los grandes símbolos del Atlético moderno.

    Según ha podido saber “El Partido de Manu”, el Atlético ya ha tomado la decisión de que Patricia Larqué no continuará cuando finalice su contrato en junio de 2026.

    Una determinación que llega pese a que la guardameta firmó uno de los episodios más memorables de la temporada rojiblanca en los octavos de final de la Copa de la Reina frente al Alhama ElPozo, cuando detuvo dos penaltis decisivos en una eliminatoria de máxima tensión que sostuvo al equipo en el momento más crítico.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Aquella actuación quedará en la memoria reciente del club, pero no altera una planificación que se viene trabajando desde hace meses. En la misma línea se encuentra Sheila Guijarro, que tampoco seguirá en Alcalá de Henares el próximo curso, pese a contar con contrato en vigor.

    Estas salidas no responden a un juicio puntual ni a un episodio concreto, sino a una visión estructural del proyecto. El Atlético quiere rejuvenecer el arco, liberar espacio competitivo y anticiparse a un escenario que los grandes clubes no esperan a que sea urgente. Porque en la portería, llegar tarde suele pagarse caro.

    En este contexto, conviene subrayarlo con claridad: la continuidad de Lola Gallardo no está en duda. Ni deportiva, ni contractual, ni emocionalmente. El Atlético es uno de los equipos menos goleados de la Liga F Moeve, y ese dato se explica en gran parte por su figura. Gallardo sigue siendo determinante, jerárquica, influyente dentro y fuera del campo. Campeona de Europa con el Olympique de Lyon en 2020, internacional, capitana y líder indiscutible del vestuario, su papel en el presente y en la temporada 2026-2027 está garantizado. El club y la jugadora comparten un deseo claro: que Gallardo pueda colgar los guantes en Madrid, donde es emblema y referencia.

    El argumento que maneja la dirección deportiva para acometer esta reestructuración es estrictamente de planificación por edad, pensando en el medio y largo plazo, sin cuestionar su rendimiento actual. No se trata de sustituirla, sino de acompañarla, de proteger su legado y de construir un contexto competitivo que permita una transición natural cuando llegue el momento.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con esta premisa, el nuevo director deportivo rojiblanco, Beni Rubido, ya maneja una lista de nombres que destacan tanto por su rendimiento como por su proyección en la Liga F Moeve. Entre ellos aparece Adriana Nanclares, una de las guardametas más regulares del campeonato en los últimos años, con experiencia, fiabilidad y una progresión sostenida que la ha situado entre las porteras más valoradas del panorama nacional. Su perfil encaja en la idea de portera preparada para competir desde el primer día, sin necesidad de adaptación.

    Junto a ella emerge Eunate Astrágala, uno de los grandes talentos jóvenes del fútbol español. Internacional en categorías inferiores, con un recorrido destacado y una madurez competitiva que ha ido creciendo temporada tras temporada, Astrágala representa la apuesta de futuro: una portera con margen de desarrollo, preparada para aprender en un contexto de máxima exigencia y para asumir responsabilidades de manera progresiva.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Otro de los nombres que está encima de la mesa es el de Misa Rodríguez, cuyo contrato con el Real Madrid finaliza en junio. Su situación contractual, unida a las buenas relaciones que mantiene con las altas esferas rojiblancas, convierte su regreso al Atlético en una opción realista y no en una utopía. Experiencia en la élite, conocimiento profundo de la Liga F y carácter competitivo hacen de su perfil uno de los más relevantes del mercado.

    (Fuente: DAZN)

    La lista de seguimiento se completa con Andrea Tarazona, actualmente en el Levante Unión Deportiva, una portera joven que ha demostrado crecimiento, regularidad y capacidad para sostener partidos en contextos exigentes, y con María Valenzuela, guardameta del Badalona, cuya progresión constante y rendimiento fiable no han pasado desapercibidos para un club que valora especialmente la estabilidad en una posición tan sensible.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Todo este movimiento no responde a una urgencia, sino a una convicción. El Atlético de Madrid entiende que los grandes proyectos se construyen tomando decisiones incómodas a tiempo, que la portería no es solo un puesto, sino una cultura, y que proteger a una capitana como Lola Gallardo también implica rodearla de competencia, de futuro y de continuidad. No se busca una heredera inmediata, sino un ecosistema sólido que permita sostener el presente y preparar el mañana sin rupturas traumáticas.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La planificación de la portería es, en realidad, una declaración de intenciones profunda sobre cómo el Atlético entiende hoy el fútbol femenino. El club ya no actúa por reacción, sino por anticipación; no espera a que el cambio sea inevitable, sino que lo prepara con tiempo y respeto. Quiere una portería que dialogue con su capitana, que la respalde y que esté lista para asumir el testigo cuando llegue el día. Porque Gallardo no es solo una portera: es memoria, liderazgo e identidad. Y cuidar su legado también es pensar en lo que vendrá.

    (Fuente: UEFA)

    Por eso esta historia no va únicamente de fichajes. Va de cultura de club, de una manera de entender el tiempo y la responsabilidad en el fútbol femenino. Va de un Atlético que quiere seguir siendo reconocible, fiable, incómodo para el rival y competitivo en todos los escenarios. Un Atlético que sabe que los proyectos duraderos se sostienen desde atrás, desde la seguridad, desde la certeza de que, cuando todo se estrecha y el estadio enmudece, hay alguien bajo palos preparado para responder. Y ahí, el Atlético de Madrid ha decidido no improvisar.

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  • Exclusiva | El Atlético de Madrid Femenino cierra el fichaje de una centrocampista internacional para el proyecto de Víctor Martín

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    🟦 El Atlético de Madrid Femenino ya tiene amarrado a su primer gran refuerzo del verano: una centrocampista joven, explosiva y en plena irrupción competitiva que, tras semanas de conversaciones silenciosas, ha dado el “sí quiero” al proyecto de Víctor Martín Alba. Una operación estratégica que anticipa el nuevo ADN que el técnico quiere implantar en el centro del campo rojiblanco: ritmo, agresividad inteligente y capacidad para marcar diferencias desde la estructura.

    Exclusiva de “El Partido de Manu”: El Atlético de Madrid ha cerrado el fichaje de una de las centrocampistas jóvenes más prometedoras de la escena europea. La jugadora, que actualmente milita en un club madrileño de la Liga F, ha dado el “sí quiero” al proyecto de Víctor Martín Alba, poniendo fin a semanas de negociaciones discretas pero intensas.

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    Este movimiento refleja la clara intención del club rojiblanco de reforzar el centro del campo con talento joven, con proyección internacional y con capacidad de impacto inmediato en el juego colectivo. La llegada de esta futbolista se interpreta como un paso estratégico para consolidar un equipo que aspire no solo a competir por títulos nacionales, sino a recuperar un estilo de juego sólido, intenso y versátil, característico de los equipos que aspiran a dominar la Liga F y pelear en Europa.

    Se trata de una mediocampista con un perfil poco habitual en la Liga F: dominante en transiciones, poderosa en conducción y con una agresividad ofensiva controlada que le permite romper líneas tanto en ataque como en defensa. Destaca por su capacidad para acelerar el juego, activar presiones tras pérdida y llegar desde segunda línea con un timing impecable, convirtiéndose en un recurso táctico de enorme valor. A pesar de su juventud, exhibe una madurez competitiva sorprendente, sabe gestionar duelos, interpretar distintas alturas del mediocampo y mantener altos ritmos físicos durante todo el partido. Estas cualidades la convierten en una futbolista versátil, completa y con un margen de crecimiento muy amplio, exactamente el tipo de perfil que buscaba Víctor Martín Alba para reforzar su medular.

    La incorporación de esta jugadora no solo refuerza la plantilla, sino que marca un paso decisivo en la consolidación de un modelo de juego basado en presión organizada, transición rápida y salida limpia desde el centro del campo. Su llegada permitirá al Atlético de Madrid contar con opciones tácticas adicionales, desde un eje más físico hasta un perfil creativo capaz de sostener y acelerar el juego, una combinación que se considera fundamental para competir tanto en la Liga F como en competiciones europeas.

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    Aunque la operación ya está cerrada, el anuncio oficial no se producirá hasta el final de la temporada, respetando la situación contractual de la jugadora y los tiempos institucionales del club en el que milita actualmente. Fuentes consultadas por “El Partido de Manu” aseguran que la decisión está tomada y que, salvo imprevistos, se incorporará al Atlético de Madrid este verano para iniciar la pretemporada con el resto del equipo y Víctor Martín Alba.

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    Se trata de un fichaje que combina proyección, capacidad inmediata de impacto y encaje perfecto con el estilo del nuevo Atlético, reflejando la ambición del club rojiblanco por construir un equipo equilibrado, intenso y capaz de competir a nivel nacional e internacional, confiando en talento joven con recorrido y carácter competitivo. Esta operación anticipa una medular renovada y potente, y constituye la primera señal clara de un proyecto que busca afianzar el futuro sin renunciar a la competitividad inmediata.

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