Etiqueta: Fútbol femenino

  • La previa | El Atlético de Madrid estrena era ante un Granada indomable en el partido donde enero quiere parecerse a una promesa

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🟠 Cuando el verde se vuelve esperanza y el balón pesa en la historia reciente.

    (Fuente: RFEF)

    El fútbol, cuando se detiene a escucharse a sí mismo, sabe que hay partidos que no se juegan solo con once futbolistas, un árbitro y un balón. Hay mañanas en las que el césped se convierte en un espejo de lo que fue, de lo que se perdió y de lo que todavía puede ser.

    El sábado, 31 de enero de 2026, a las 12:00 del mediodía, en Alcalá de Henares, el Atlético de Madrid y el Granada CF se citan en uno de esos encuentros que no se explican solo con la clasificación, ni con la racha, ni siquiera con el estreno de un nuevo entrenador. Se citan en un partido que arranca con un brazalete verde en el brazo y una palabra que atraviesa todo: esperanza.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Porque la Jornada 18 de la Liga F Moeve no es una jornada cualquiera. Es una jornada teñida de verde, un color que no pertenece a ningún escudo pero que representa a todas. Las futbolistas, los cuerpos técnicos y las árbitras portarán los Brazaletes de Esperanza bajo el lema “El símbolo que nos une”, un gesto que trasciende lo deportivo y convierte cada carrera, cada duelo y cada celebración en un acto de visibilidad, de acompañamiento, de conciencia colectiva. En un deporte que ha aprendido a ser altavoz, la Liga F vuelve a recordarse —y recordarnos— que el fútbol también puede abrazar.

    Y en ese contexto, con ese marco emocional que envuelve el fin de semana, aparece un duelo rojiblanco que parece escrito para el relato largo. Atlético de Madrid contra Granada C.F.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Dos equipos que visten de rojo y blanco, dos caminos que se cruzaron la temporada pasada en la lucha por la Champions, dos estados de ánimo opuestos y, sin embargo, complementarios. Uno, buscando reencontrarse consigo mismo. El otro, cabalgando un inicio de año que ha borrado los fantasmas del otoño.

    El Atlético de Madrid llega a la cita en la quinta posición de la Liga F Moeve con 27 puntos, a diez de la zona Champions, una distancia que no es solo numérica, sino también simbólica. Diez puntos son diez latidos de diferencia entre el recuerdo de lo que este equipo fue y la incógnita de lo que puede volver a ser.

    La derrota en la semifinal de la Supercopa de España ante el Real Madrid (3-1) dejó cicatriz. El inesperado tropiezo en casa frente al Espanyol (0-1) profundizó la herida. Y, como consecuencia, el club decidió mover el timón con la salida de Víctor Martín Alba, ex del Madrid CFF.

    José Herrera se estrena en el banquillo colchonero. Lo hace sin red, sin tiempo y sin margen para el ensayo. Lo hace sabiendo que cada decisión será observada con lupa, que cada cambio será leído como un manifiesto y que cada victoria —o cada tropiezo— será interpretado como una pista del futuro. Herrera, ex preparador del Costa Adeje Tenerife Egatesa, aterriza en uno de los banquillos con más peso simbólico del fútbol femenino español, el del campeón de la Supercopa de España 2021, un club que no concibe la irrelevancia y que convive mal con la espera.

    No podrá contar con Gio Queiroz, baja sensible en el frente ofensivo, pero sí podría empezar a escribir la historia de Kathrine Møller Kühl, la centrocampista danesa que asoma como una de esas futbolistas llamadas a ordenar el caos, a poner pausa donde hubo prisa y a darle sentido a la posesión.

    Sus primeros minutos con la camiseta rojiblanca podrían llegar en un partido que exige cabeza fría y piernas calientes.

    Enfrente, el Granada es el equipo que ha hecho del cambio de año una declaración de intenciones. El equipo que se marchó al parón navideño herido, eliminado de la Copa de la Reina por la mínima ante el FC Badalona Women y con una sola victoria en sus últimos diez partidos ligueros. El equipo que necesitaba resetear y lo hizo. Año nuevo, vida nueva. No como lema vacío, sino como convicción.

    Las de Irene Ferreras han arrancado 2026 como un tiro. Tres partidos, tres victorias, cero goles encajados. Espanyol (0-2), DUX Logroño (1-0), Alhama CF ElPozo (2-0). Nombres distintos, contextos distintos, mismo resultado.

    El Granada es, junto al Fútbol Club Barcelona , el único equipo que ha ganado todos sus partidos de Liga F Moeve en este nuevo año. Pero, a diferencia del gigante azulgrana, las nazaríes lo han hecho desde la contención, desde el orden, desde una solidez que no siempre se refleja en titulares ruidosos, pero que construye equipos duraderos.

    Chika Hirao y Laura Sánchez han levantado un muro invisible en la portería. Dos guardametas, dos estilos, una misma consecuencia: el cerrojo echado. Cinco paradas en dos partidos para Laura. Seguridad quirúrgica para Chika. El Granada no solo gana, sino que convence desde atrás hacia delante. Y eso, en una liga cada vez más exigente, es una señal inequívoca de crecimiento.

    Con esos nueve puntos, el conjunto nazarí ha escalado hasta la décima posición con 22 puntos, dieciséis por encima del descenso. Una tranquilidad que permite mirar al futuro con ambición y al presente con descaro. Porque lo que busca el Granada en Alcalá de Henares no es sobrevivir.

    Es hacer historia. Una cuarta victoria consecutiva en Primera División sería un récord para el club. Un golpe sobre la mesa. Una confirmación de que lo de enero no es casualidad, sino causalidad.

    “Tenemos la ilusión de tener un partido muy bonito y exigente por delante”, afirmó Irene Ferreras en la previa. La frase, medida y serena, esconde la determinación de quien sabe que su equipo llega en el mejor momento emocional de la temporada. Todas las jugadoras estarán disponibles. No hay excusas. No hay parches. Hay once futbolistas dispuestas a competir de tú a tú contra un gigante herido.

    Los precedentes, sin embargo, sonríen al Atlético. Ocho victorias, un empate y una sola derrota en los diez enfrentamientos de élite entre ambos conjuntos.

    A comienzos de curso, las colchoneras se impusieron con contundencia en la primera vuelta (0-4), con doblete de Fiamma Benítez y goles de Vilde Bøe Risa y Synne Jensen.

    También se cruzaron el año pasado en las semifinales de la Copa de la Reina, donde el Atlético se llevó el pase con un global de 5-2 tras ganar 0-2 y 3-2. Y en aquella Liga F Moeve, ambos equipos caminaron juntos durante meses en la pelea por la tercera plaza que daba acceso a la Champions, una batalla que finalmente cayó del lado madrileño, dejando al Granada quinto, solo por detrás del Athletic Club.

    Pero el fútbol vive poco del ayer y mucho del ahora. Y el ahora dice que el Atlético necesita ganar. Necesita volver a reconocerse. Necesita dejar atrás una racha que le ha hecho olvidar la sensación de victoria, una sensación que no experimenta en partido oficial desde el 20 de noviembre de 2025, cuando asaltó Enschede para vencer al Twente en la Liga de Campeones. Desde entonces, el tiempo se ha vuelto espeso en Alcalá.

    Por eso, este partido es más que tres puntos. Es el inicio de una narrativa. Es la primera página del libro de José Herrera.

    Es el momento de abrir el sobre, como en esos cromos de la Liga F Moeve 2025-2026 que ahora están de moda, y descubrir si dentro hay una victoria, una señal, una promesa.

    El CTA de la RFEF ha designado a la colegiada catalana Ylenia Sánchez Miguel para impartir justicia. Una árbitra que tendrá que gestionar no solo un partido intenso, sino un duelo cargado de emociones, con dos equipos que saben competir y que no regalan ni un centímetro.

    Mientras tanto, en la clasificación, el Atlético es cuarto —o quinto, dependiendo del arrastre de la jornada— con 27 puntos y mira de reojo a la Real Sociedad, tercera, y al Costa Adeje Tenerife, cuarto, sabiendo que el margen es mínimo y el error, fatal.

    El Granada, décimo, juega con la libertad de quien ya ha hecho los deberes, pero no se conforma con el aprobado.

    Y así, con el verde de la esperanza en el brazo, con el rojo y blanco en el pecho y con enero pidiendo relatos nuevos, Atlético de Madrid y Granada CF se preparan para un partido que no promete fuegos artificiales, pero sí verdad. Un partido que no se grita antes de jugarse, pero que se recuerda si se gana. Un partido que empieza a las 12:00 horario peninsular, pero que puede marcar todo un año.

    Porque hay mañanas en las que el fútbol no se juega para ganar. Se juega para volver a creer.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve

    😍 Temporada 2025-2026

    🤝 Decimoctava jornada

    🔥 Club Atlético de Madrid 🆚 Granada Club de Fútbol 🔥

    🗓️ Sábado, 31 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 1 (Dial 70 de Movistar Plus)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Cris Librán, a préstamo en el Servette

    (Fuente: Servette)

    ⬛️ La internacional española jugará en Suiza hasta final de curso.

    Hace escasas fechas en “El Partido de Manu” os regalamos un espectacular reportaje sobre Cris Librán y la internacional española en categorías inferiores vuelve a ser noticia.

    (Fuente: Getty imágenes)

    La Juventus de Turínñ, octava clasificada en la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League, ha anunciado oficialmente que opta por ceder a la joven de 19 años al Servette FCCF.

    La operación es la segunda que efectúa el conjunto helvético tras la renovación de Daïna Bourma por dos temporadas.

    La “21” llegó a Italia en el pasado mercado estival después de que la entidad transalpina le pagase la cláusula de compensación al Madrid Club de Fútbol Femenino.

    En este primer tramo de curso, la campeona de Europa en categoría sub-19 con la Selección Española de Fútbol no era titular para las Bianconere y a las órdenes de Massimiliano Canzi solo había tenido 121 minutos en la Serie A.

    La situación fue seguida de cerca por Marta Peiró Giménez, directora deportiva española del club suizo y acabó convenciéndola para mudarse a Les Grenat en busca de continuidad.

    En Turín saben que es un diamante en bruto y por eso tiene contrato en vigor hasta el próximo 30 de junio de 2028, lo que le permitirá tener una reválida en el Stadio La Marmora-Pozzo al vencer este préstamo.

    (Fuente: Juventus de Turín Women)

    El dos veces campeón de la Swiss Women’s Cup (2023 y 2024) refuerza su parcela ancha con una centrocampista de corte ofensivo muy joven que sobresale el césped por ser una enganche que domina a la perfección el uno contra uno, es poderosa en el juego aéreo a pesar de su menuda estatura y posee una gran visón de juego que le auguran un futuro dorado.

    Cris vivirá así su segunda experiencia fuera de la Liga F Moeve en tan solo seis meses, pero en el Servette FC Chênois Fémenin no se sentirá extraña, pues compartirá vestuario con Asun Martinez, Paula Serrano, Paloma Lázaro y Enith Salón.

    Librán llega a un equipo grande que está en plena expansión y dinámica ascendente, actualmente es líder de la Swiss Women’s Super League por delante del Grasshopper Club Zürich y el Young Boys, ganándole a este último en la duodécima jornada por 1-0.

    El debut de la canterana del Madrid CFF con su nuevo equipo podría llegar el próximo 7 de febrero de 2025 ante el Zúrich si el ex técnico del Sevilla Fútbol Club, Cristian Toro, lo estima oportuno.

  • Oficial | El Atlético vs Athletic Club y el Real Madrid vs Barcelona, son los principales atractivos de la Copa de la Reina en los cuartos de final

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ El emparejamiento entre equipos rojiblancos y el duelo entre culés y merengues despiertan gran expectación.

    La Copa de S.M. la Reina Iberdrola 2025-2026 ha entrado oficialmente en su tramo decisivo. El sorteo de los cuartos de final, celebrado bajo el amparo de la Real Federación Española de Fútbol, ha dibujado un escenario de máxima exigencia deportiva, enorme carga simbólica y profunda trascendencia competitiva, confirmando una vez más que el torneo del K.O. del fútbol femenino español sigue siendo el espacio donde confluyen la tradición, la épica, la oportunidad y el vértigo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con los ocho equipos clasificados ya definidos, el campeonato afronta una ronda que no solo decidirá los nombres de los semifinalistas, sino que reordenará el relato de la temporada, pondrá a prueba proyectos consolidados y ofrecerá a clubes históricos y emergentes la posibilidad de escribir una página imborrable en su trayectoria. El sorteo ha deparado los siguientes emparejamientos de cuartos de final:
    • Club Atlético de Madrid vs Athletic Club
    • Real Sociedad de Fútbol vs ONA
    • Real Madrid CF vs FC Barcelona
    • Madrid CFF vs CD Tenerife Femenino

    (Fuente: RFEF)

    El Salón Luis Aragonés, escenario en el que se ha celebrado el sorteo, ha contando con la presencia de Lola Romero, directora de fútbol femenino del Club Atlético de Madrid, y Marina Rivas, jugadora del Madrid CFF, quienes, además, han ejercido como manos inocentes para conformar los cruces.

    Romero habló del prestigio que tiene la Copa de la Reina, el primer título que el club consiguió en la élite del fútbol nacional, y también recordó con cariño la final que ganaron de manera agónica ante el Real Madrid en el año 2023 bajo la lluvia de Butarque.

    Por su parte, Rivas habló sobre la actuación de las suyas en la pasada edición, cayendo por la mínima ante el, a la postre, campeón; y se mostró con mucha ambición por lo que se vislumbra en el horizonte.  

    Al pertenecer todos los conjuntos clasificados a la Liga F, el sorteo ha consistido en establecer los partidos de cuartos de final teniendo en cuenta la primera bola extraída para saber cuál de ellos ejercerá como local. Los enfrentamientos establecidos para los cuartos de final se disputarán los días 3, 4 y 5 del próximo mes de febrero de 2026 con horarios y cobertura televisiva aún por confirmar.

    Cuatro eliminatorias, un solo partido, margen mínimo para el error y una conclusión inequívoca: la Copa de la Reina 2025-2026 ya no admite especulación. Cada balón, cada decisión y cada minuto adquieren ahora valor de sentencia.

    La Copa de la Reina no es un torneo más. Es, desde su creación, el espacio donde el fútbol femenino español ha aprendido a narrarse a sí mismo, donde generaciones de futbolistas han encontrado su primera gran oportunidad y donde los grandes clubes han consolidado su legado. En la edición 2025-2026, ese ADN se mantiene intacto, pero con un contexto distinto: el crecimiento estructural del fútbol femenino, la profesionalización plena de la Liga F, la internacionalización de las plantillas y una atención mediática sin precedentes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final representan, por tanto, una fotografía exacta del momento actual del fútbol femenino español: conviven los gigantes históricos, los proyectos en expansión, los clubes de identidad clara y aquellos que han convertido la Copa en su territorio natural. No hay invitadas. Todas las clasificadas han llegado aquí por mérito propio y todas saben que, a partir de ahora, el torneo no perdona.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El primer emparejamiento del sorteo enfrenta a Club Atlético de Madrid y Athletic Club, dos entidades profundamente ligadas a la historia de la Copa de la Reina y al desarrollo del fútbol femenino en España. Es un cruce que trasciende lo deportivo y se adentra en el terreno de la identidad, el carácter y la tradición.

    El Atlético de Madrid llega a estos cuartos como uno de los proyectos más reconocibles del panorama nacional, con una trayectoria reciente marcada por títulos, finales y una competitividad constante en todas las competiciones. La Copa ha sido, históricamente, un torneo fetiche para el conjunto rojiblanco, que ha sabido utilizarla tanto como plataforma de consolidación como de reivindicación en momentos de transición.

    Frente a él estará el Athletic Club, símbolo de cantera, pertenencia y continuidad, uno de los clubes que mejor representan la esencia del fútbol femenino español. Su relación con la Copa de la Reina es profunda y duradera, marcada por finales memorables, eliminatorias épicas y una capacidad recurrente para elevar su rendimiento en este tipo de contextos.

    Este cruce promete ser una batalla de estilos y emociones: la intensidad rojiblanca frente a la solidez y el orgullo zurigorri. Un partido donde el ritmo, la presión y la gestión emocional jugarán un papel determinante. No hay antecedentes recientes que permitan establecer un favorito claro en formato eliminatorio. La Copa iguala, equilibra y despoja de jerarquías.

    Enfrente aparece el Badalona, heredero de una tradición copera que ha sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Su presencia en estos cuartos no es casualidad, sino el reflejo de un proyecto que ha encontrado en la Copa un espacio ideal para competir sin complejos. Para el club catalán, esta eliminatoria representa una oportunidad histórica de dar un salto cualitativo y reafirmar su lugar en la élite.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La segunda eliminatoria empareja a Real Sociedad de Fútbol y el ONA dos proyectos con trayectorias muy distintas, pero unidos por una ambición común: seguir creciendo a través de la Copa.

    La Real Sociedad se ha consolidado en los últimos años como uno de los clubes más fiables y competitivos del fútbol femenino español, con un modelo reconocible, apuesta firme por el talento joven y una relación cada vez más estrecha con su afición. La Copa de la Reina ha sido escenario de momentos importantes para el conjunto txuri-urdin, que ve en esta edición una oportunidad real de volver a situarse entre las mejores.

    Será un duelo marcado por el equilibrio táctico, la paciencia y la gestión de los momentos clave. En eliminatorias así, la Copa suele premiar a quien mejor interpreta el contexto, más allá del nombre o el escudo.

    El sorteo ha querido reservar uno de sus momentos más impactantes para los cuartos de final: Real Madrid CF y FC Barcelona se enfrentarán en una eliminatoria directa, con todo lo que ello implica a nivel deportivo, simbólico y mediático.

    El Clásico del fútbol femenino español es ya uno de los grandes acontecimientos del calendario internacional, y su aparición en una ronda de cuartos de final de la Copa de la Reina eleva el torneo a una dimensión extraordinaria. No es solo un partido; es un evento que concentra atención global, narrativa histórica y una rivalidad en constante evolución.

    El FC Barcelona llega como referente absoluto del fútbol femenino europeo, con una trayectoria reciente que ha marcado estándares y ha redefinido la excelencia competitiva. La Copa de la Reina, sin embargo, siempre ha sido un territorio exigente incluso para los grandes dominadores, y el formato de partido único introduce un factor de riesgo ineludible.

    El Real Madrid, por su parte, afronta esta eliminatoria como una oportunidad de reafirmación y crecimiento, consciente de que la Copa es el escenario ideal para desafiar jerarquías y acelerar procesos. El Clásico copero es, para el conjunto blanco, una prueba de madurez competitiva y un termómetro de su evolución.

    Este enfrentamiento concentrará focos, audiencias y expectativas, pero también exigirá una gestión emocional impecable. En la Copa, el Clásico no admite redención: solo hay un camino, y es ganar.

    La cuarta eliminatoria de cuartos enfrenta a Madrid CFF y C.D. Tenerife Femenino, dos clubes que han construido su identidad desde la constancia, el trabajo y la capacidad de competir desde contextos complejos.

    El Madrid CFF es, desde hace años, un habitual del ecosistema competitivo de la Copa, un club que ha sabido utilizar este torneo para visibilizar talento, desafiar pronósticos y consolidar su proyecto. Jugar los cuartos de final supone una nueva oportunidad de avanzar y de seguir escribiendo su propia historia copera.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa llega con la ilusión intacta y la experiencia acumulada de haber competido en escenarios exigentes.

    La Copa ha sido tradicionalmente un espacio fértil para el conjunto canario, capaz de crecerse ante rivales de mayor presupuesto y de convertir cada eliminatoria en un reto emocional y deportivo.

    Este cruce encarna como pocos el espíritu del torneo: igualdad, ambición y la posibilidad real de alcanzar unas semifinales históricas. En partidos así, la Copa suele recordar que el fútbol no entiende de etiquetas.

    Con los cuartos de final ya definidos, la Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra en una fase donde cada detalle cuenta. El formato de eliminatoria directa, la acumulación de partidos, la gestión de plantillas y el componente emocional adquieren un peso específico. No hay margen para el error ni espacio para la especulación.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final reúnen todos los ingredientes que han convertido a la Copa en un torneo único: rivalidades históricas, proyectos emergentes, clásicos de alcance global y eliminatorias donde el contexto puede cambiarlo todo en noventa minutos.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Más allá de los emparejamientos, este sorteo confirma una realidad incuestionable: la Copa de la Reina es el gran relato coral del fútbol femenino español. Un torneo que no solo reparte títulos, sino que construye memoria, impulsa proyectos y conecta generaciones.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La edición 2025-2026 se adentra en su tramo decisivo con un cuadro que refleja la diversidad, la riqueza y el nivel competitivo alcanzado por el fútbol femenino en España. Desde los grandes referentes hasta los clubes que sueñan con su primera semifinal, todos comparten ahora un mismo horizonte: seguir vivos en la Copa de la Reina Iberdrola.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final no son solo una ronda más. Son una radiografía exacta del momento que vive el fútbol femenino en España: competitivo, diverso, emocionalmente poderoso y cada vez más seguido.

    El camino hacia el título ya está marcado. A partir de ahora, la Copa de la Reina no promete nada: lo exige todo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra así en una fase donde la historia y el futuro se dan la mano, donde cada partido puede convertirse en un recuerdo imborrable y donde el torneo reafirma su condición de corazón emocional del calendario.

    El camino hacia el título ya está trazado. La historia, como siempre, está por escribirse.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Llega la FIFA Women’s Champions Cup

    (Fuente: FIFA)

    📌 Londres 2026: cuando el mundo empezó a latir en femenino.


    #FIFAWCC

    Hubo un tiempo en el que el fútbol femenino soñaba con ser escuchado. Hubo años de resistencia, de estadios secundarios, de horarios invisibles y de epopeyas sin focos. Y luego llegó Londres 2026. Llegó como llegan los acontecimientos que cambian el orden natural de las cosas: sin pedir permiso, con la solemnidad de lo inevitable y con la ambición de quien ya no acepta ser una nota al pie de la historia. La Copa de Campeones Femenina de la FIFA™ no nació para ocupar un hueco en el calendario; nació para ocupar un lugar en la memoria colectiva del fútbol mundial. Y lo hizo reuniendo, por primera vez bajo el sello FIFA, a las campeonas de cada continente, como antaño ocurrió con la vieja Copa Intercontinental masculina, cuando Europa y Sudamérica se miraban a los ojos para decidir quién mandaba en el planeta fútbol.

    En enero de 2026, Londres no será solo una ciudad. Será un símbolo. El punto exacto en el que el fútbol femenino de clubes deja de ser promesa y se convierte, definitivamente, en presente universal.

    (Fuente: UEFA)

    La historia suele avanzar a trompicones, pero hay momentos concretos que funcionan como bisagras del tiempo. Marzo de 2025 fue uno de ellos. En una reunión del Consejo de la FIFA que no ocupó portadas generalistas ni provocó terremotos inmediatos, se aprobó una decisión destinada a transformar el ecosistema del fútbol femenino de clubes: la creación de la Copa de Campeones Femenina de la FIFA™.

    No era un torneo más. No era un experimento piloto. Era una declaración de intenciones. La FIFA, durante décadas centrada casi exclusivamente en el fútbol masculino de clubes y en las competiciones de selecciones, asumía por fin que el crecimiento exponencial del fútbol femenino exigía una estructura global equivalente, un escenario donde las mejores pudieran enfrentarse más allá de las fronteras continentales.

    La idea era clara y, al mismo tiempo, profundamente simbólica: reunir a las seis campeonas continentales de la temporada completa anterior y hacerlas competir por un único trofeo mundial. Sin coeficientes, sin invitaciones arbitrarias, sin jerarquías heredadas. Campeón de Europa contra campeón de Sudamérica. Asia frente a África. Norteamérica mirando de tú a tú al resto del planeta. El mundo, comprimido en un solo torneo.

    Así nació una competición destinada a celebrarse todos los años en los que no haya Copa Mundial Femenina de Clubes, funcionando como puente, como ritual anual de excelencia, como examen definitivo de hegemonía futbolística.

    La Copa de Campeones Femenina de la FIFA™ no es larga. No lo pretende. Su fuerza reside precisamente en su concentración, en su carácter casi ceremonial. Como la vieja Copa Intercontinental masculina, donde cada partido pesaba toneladas de historia, aquí cada minuto importa.

    Seis clubes. Seis continentes. Un solo trofeo.

    El formato de la edición inaugural de 2026 quedó definido con una precisión quirúrgica:

    Primera ronda Segunda ronda Fase final en sede única, con semifinales, partido por el tercer puesto y final

    Nada sobra y nada se diluye en el firmamento del fútbol femenino.

    La competición comenzó incluso antes de que el gran público fuese consciente de ello. El 8 de octubre de 2025, en Wuhan, el fútbol femenino escribió su primera línea oficial en esta nueva era.

    Estadio del Centro Deportivo de Wuhan, en China, fue el escenario donde todo empezó. Allí, lejos todavía de los focos europeos, se disputó la primera ronda de la Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2026.

    El partido inaugural enfrentó a dos realidades distintas del fútbol mundial, pero unidas por un mismo sueño:

    Wuhan Chegu Jiangda WFC contra Auckland United FC.

    No fue un partido cualquiera. Fue el primer encuentro oficial en la historia de esta competición. El primer balón que rodó con el sello FIFA y la etiqueta de “campeonas del mundo” en juego.

    Wuhan ganó 1-0, un resultado mínimo, casi simbólico, como si el fútbol quisiera recordar que los grandes relatos suelen empezar con pasos pequeños pero firmes.

    Aquel gol no solo clasificó a un equipo. Inauguró una era.

    segunda ronda, disputada en diciembre de 2025, terminó de perfilar el camino hacia la gloria. Era el último filtro antes de la fase final, el umbral que separa a las aspirantes de las protagonistas de la historia.

    Con ese partido quedó definido el elenco definitivo de clubes que viajarían a Londres. Seis nombres. Seis escudos. Seis tradiciones futbolísticas distintas, condensadas en un mismo relato global.

    Y entonces, con los billetes sellados y el calendario marcado en rojo, el torneo entró en su fase más simbólica: el desembarco en Europa.

    No es casual que la FIFA eligiera Londres como sede de la fase final de la primera Copa de Campeones Femenina. Pocas ciudades pueden mirar al fútbol con la autoridad histórica de la capital inglesa. Aquí se codificaron reglas. Aquí nacieron clubes centenarios. Aquí el fútbol se convirtió en religión urbana.

    Del 28 de enero al 1 de febrero de 2026, Londres acogerá:

    las semifinales el partido por la tercera plaza y la gran final

    Dos estadios, dos atmósferas complementarias:

    Brentford Stadium, moderno, compacto, europeo Arsenal Stadium, monumental, cargado de simbolismo, hogar del campeón continental europeo

    Londres no solo presta sus campos. Presta su memoria. Y eso, en fútbol, vale más que cualquier infraestructura.

    (Fuente: UEFA)

    Miércoles 28 de enero de 2026

    Semifinal 1

    🕕 18:00 (hora local)

    🏟 Brentford Stadium

    Arsenal FC (Europa) vs ASFAR (África)

    Aquí comienza el corazón del torneo. El campeón de Europa frente al campeón africano. Dos realidades futbolísticas separadas por contextos económicos, mediáticos y estructurales, pero unidas por el mismo mérito deportivo: haber conquistado su continente.

    Arsenal no representa solo a Inglaterra ni a Europa. Representa la tradición, la élite, la continuidad histórica del fútbol femenino de clubes en el Viejo Continente. ASFAR, por su parte, encarna la expansión, la resistencia, el crecimiento imparable del fútbol femenino africano.

    No es solo una semifinal. Es un diálogo entre mundos.

    Semifinal 2

    🕧 12:30 (hora local)

    🏟 Brentford Stadium

    Gotham FC (CONCACAF) vs Corinthians (Sudamérica)

    (Fuente: Getty imágenes)

    domingo no es un día cualquiera en Londres. Y menos aún cuando el fútbol llama a la puerta de la historia.

    Partido por la tercera plaza

    🕒 14:45

    🏟 Arsenal Stadium

    Derrotado semifinal 1 vs Derrotado semifinal 2

    Un duelo que, lejos de ser menor, sirve para fijar jerarquías, para medir el orgullo, para cerrar el torneo con dignidad y honor.

    La Gran Final

    🕕 18:00

    🏟 Arsenal Stadium

    Ganador semifinal 1 vs Ganador semifinal 2

    Aquí no hay red. No hay mañana. Solo noventa minutos —o más— para convertirse en el primer club campeón del mundo bajo el sello FIFA en el fútbol femenino.

    Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2026 no es solo una competición. Es un mensaje. Un espejo. Una promesa.

    Promesa de continuidad: ya están marcadas las fechas de 2027 y 2029.

    Promesa de jerarquía: los cabezas de serie del futuro se decidirán en función de lo ocurrido aquí.

    Promesa de legado: lo que pase en Londres condicionará cómo se cuente el fútbol femenino dentro de veinte años.

    Toda gran competición necesita protagonistas que sostengan el peso del relato. En la Copa de Campeones Femenina de la FIFA™, esos nombres no llegan por invitación ni por reputación heredada: llegan porque han conquistado su continente. Cada uno trae consigo una cultura futbolística, una memoria colectiva y una manera distinta de entender el juego.

    Arsenal FC – Europa no pide permiso

    Arsenal llega a Londres 2026 no solo como campeón de la UEFA Women’s Champions League, sino como símbolo vivo del fútbol femenino europeo. Europa no es solo el continente con más títulos, más inversión o mayor visibilidad mediática; es el lugar donde el fútbol femenino de clubes aprendió a competir bajo presión constante, semana tras semana, sin margen para el error.

    El Arsenal representa la continuidad histórica. Un club que entendió pronto que el fútbol femenino no era un apéndice, sino una identidad propia. Jugar la fase final en su estadio no es un privilegio: es una declaración simbólica. Europa no llega como invitada de honor; llega como referente.

    Como en las viejas ediciones de la Copa Intercontinental masculina, el campeón europeo carga con un peso invisible: el de ser favorito incluso antes de que el balón ruede. Pero la historia enseña que ese favoritismo, en partidos únicos, puede convertirse en una trampa.

    Corinthians – Sudamérica nunca olvida

    Si Europa representa la estructura, Sudamérica representa la memoria. Corinthians aterriza en Londres con algo que no se entrena: la mística. El club brasileño no solo ha ganado títulos; ha construido una identidad donde el fútbol femenino se vive con la misma pasión visceral que el masculino.

    Corinthians es heredero directo de aquella Sudamérica que, durante décadas, cruzó océanos para disputar finales intercontinentales contra gigantes europeos. En la Copa Intercontinental masculina, los clubes sudamericanos no siempre tenían mejores plantillas, pero casi siempre tenían algo más: hambre histórica.

    En Londres 2026, Corinthians no juega solo por un trofeo. Juega por demostrar que el fútbol femenino sudamericano no es una promesa futura, sino una realidad presente, capaz de competir de tú a tú con cualquiera.

    Gotham FC – El laboratorio del futuro

    Gotham FC representa a CONCACAF, pero también a un modelo. El fútbol femenino norteamericano ha sido, durante años, un laboratorio de profesionalización, marketing, estructuras y visibilidad. Si el fútbol femenino global es hoy un producto atractivo, gran parte de ese camino se construyó en Estados Unidos.

    Gotham llega con la confianza de quien se sabe fuerte en su sistema, pero también con el desafío de medirse fuera de su ecosistema habitual. La Copa de Campeones no se juega en franquicias ni en ligas cerradas; se juega en territorio neutral, donde cada error se paga.

    En ese sentido, su duelo ante Corinthians es algo más que una semifinal: es una colisión de modelos culturales del fútbol femenino.

    ASFAR – África irrumpe en la conversación

    ASFAR no llega a Londres como una nota exótica. Llega como campeón africano, con todo lo que eso implica. África ha sido durante décadas un continente subrepresentado en el relato global del fútbol femenino de clubes, pese a su talento, su pasión y su crecimiento sostenido.

    ASFAR simboliza la ruptura de ese techo narrativo. Su presencia en semifinales, frente al campeón europeo, es una imagen poderosa: África ya no mira desde lejos; participa en el centro del escenario.

    En la Copa Intercontinental masculina, los clubes africanos rara vez tuvieron espacio real. Londres 2026 ofrece al fútbol femenino la oportunidad de escribir una historia distinta.

    Wuhan Chegu Jiangda – El punto de partida

    Wuhan no solo es un club clasificado. Es el primer nombre inscrito en la historia del torneo. Su victoria inaugural ante Auckland United FC lo convierte, para siempre, en el equipo que abrió el camino.

    Asia, representada por Wuhan, simboliza la expansión estratégica del fútbol femenino. Inversión, planificación y ambición se dan la mano en un continente que entiende el deporte como política de futuro. No es casual que la primera ronda se jugara allí. El mensaje fue claro: el fútbol femenino mundial no gira solo alrededor de Europa.

    Auckland United FC – Oceanía y la dignidad competitiva

    Oceanía, tradicionalmente alejada de los grandes focos, encuentra en Auckland United una representación digna, competitiva y necesaria. En torneos globales, la presencia de Oceanía no responde a cuotas simbólicas, sino a la idea fundacional del fútbol: todos los continentes cuentan.

    Auckland no avanzó hasta Londres, pero su presencia en la primera ronda forma parte de la memoria estructural del torneo. Como ocurrió tantas veces en la historia del Mundial de Clubes masculino, no todos los participantes levantan el trofeo, pero todos construyen el camino.

    fase final de la Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2026 no se dispersa en semanas interminables. Se concentra en cinco días. Cinco días en los que el fútbol femenino se convierte en el centro del mundo.

    Brentford Stadium acoge las semifinales. Un estadio moderno, íntimo, diseñado para que el fútbol se viva cerca, sin distancia emocional. Arsenal Stadium recibe los partidos decisivos. No hay casualidades: el hogar del campeón europeo se transforma en el altar donde se consagrará al primer campeón del mundo.

    El calendario no es solo una sucesión de fechas; es una coreografía cuidadosamente diseñada para que cada partido tenga su propio peso narrativo.

    Para entender la magnitud de Londres 2026, es imprescindible mirar atrás. Muy atrás.

    Durante décadas, el fútbol mundial de clubes se resolvió en un ritual simple y brutal: el campeón de Europa contra el campeón de Sudamérica. La Copa Intercontinental, luego rebautizada como Mundial de Clubes, no necesitaba largas liguillas para definir jerarquías. Bastaba un partido. O dos. A veces en Tokio, a veces en escenarios neutrales. Siempre con una sensación de final definitiva.

    Aquellos duelos no eran solo partidos. Eran choques civilizatorios del fútbol. Europa aportaba método, estructura, regularidad. Sudamérica aportaba talento, rebeldía, instinto. No siempre ganaba el favorito. Y eso era precisamente lo que hacía grande la competición.

    La Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2026 bebe directamente de esa tradición. Arsenal y Corinthians no están ahí por casualidad. Son herederos naturales de aquel relato. Campeón de Europa. Campeón de Sudamérica. Frente a frente. Con el resto del mundo observando.

    Pero hay una diferencia fundamental: aquí no se trata de reproducir un modelo excluyente, sino de expandirlo. Donde antes solo había dos continentes, ahora hay seis. Donde antes había una jerarquía casi inamovible, ahora hay una conversación abierta.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Londres 2026 no solo se decide quién levanta un trofeo. Se decide algo más profundo:

    Se decide si el fútbol femenino de clubes puede sostener una narrativa global propia. Se decide si los campeones continentales pueden competir en igualdad simbólica. Se decide si la historia empieza de verdad aquí.

    El club que gane esta edición inaugural no será solo campeón del mundo. Será el primer nombre. El que aparezca en todos los archivos, en todas las comparaciones futuras, en cada frase que empiece con “como en la primera edición…”.

    La Copa de Campeones Femenina de la FIFA™ no nace para sustituir nada. Nace para completar el mapa. Para darle al fútbol femenino de clubes el escenario que durante años le fue negado.

    (Fuente: Getty imágenes)(

    Londres 2026 no será recordada solo por sus resultados. Será recordada como el momento en que el fútbol femenino dejó de compararse constantemente con el masculino y empezó, por fin, a dialogar con su propia historia.

    Como ocurrió con la vieja Copa Intercontinental, habrá debate, habrá nostalgia, habrá quien diga que antes era distinto. Pero el tiempo hará su trabajo. Y cuando dentro de veinte años alguien hable del primer gran campeón del mundo del fútbol femenino de clubes, volverá inevitablemente a este invierno londinense.

    Porque hubo un día —entre el 28 de enero y el 1 de febrero de 2026— en el que el mundo se reunió para decidir quién mandaba en el fútbol femenino.

    Y desde entonces, nada volvió a ser igual, porque este torneo será el aperitivo, por así decir, de la gran fiesta del balompié femenino que se está cocinando para 2028 amén de la celebración del Mundial de Clubes.

    (Fuente: FIFA)
  • Oficial | Vuelve la Copa de la Reina en un fin de semana de lujo para cerrar 2025

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Solo hay lugar para ocho en un torneo proclive a las sorpresas.

    La Copa despide el año. Pero no se va.
    Lo que hace es sembrar un caldo de cultivo que nos brindará tensión y emoción en 2026.

    Ocho duelos. Ocho partidos a vida o muerte. Ocho historias que empiezan sabiendo que solo cuatro continuarán su camino hacia un trofeo que se levantará ya en 2026. El calendario se detiene, el año se apaga poco a poco, pero la Copa enciende su propia llama justo antes de que caigan las uvas.

    Este fin de semana se disputan los octavos de final, con la entrada en escena de los ocho primeros clasificados de la Liga F Moeve de la temporada pasada, equipos que se incorporan a la competición en esta ronda y que saben que, en la Copa, no hay margen para el error al tratarse de un partido único, sin margen para el error y sin red .

    Con ella vuelve ese territorio del fútbol donde la lógica se diluye, donde el escudo no garantiza nada y donde cada minuto se juega con el corazón en la mano. Vuelve la competición donde todo es posible, donde las llamadas “sorpresas” han dejado de ser una excepción para convertirse en una tradición, donde David no solo se atreve a mirar a Goliat a los ojos, sino que en más de una ocasión ha terminado derrotándolo. La Copa de la Reina Iberdrola no es un torneo más del calendario: es un estado de ánimo, un refugio emocional para quienes creen que el fútbol todavía puede ser imprevisible.

    Basta con mirar atrás para entenderlo. Ahí permanece intacto el recuerdo de aquel Madrid CFF eliminando al Real Madrid en los cuartos de final de 2021, rompiendo jerarquías y discursos prefabricados. O la final inolvidable de Butarque en 2023, cuando el Atlético de Madrid firmó una de las remontadas más increíbles que se recuerdan: del 0-2 al 2-2 entre el minuto 88 y el 95, con un golazo de falta de Estefanía Banini —hoy en el Badalona— que forzó la prórroga antes de que la tanda de penaltis coronara a las rojiblancas. Momentos que ya no pertenecen solo a la historia de la competición, sino a la memoria colectiva del fútbol femenino español.

    La Copa de la Reina Iberdrola despide el año, pero no se marcha. Lo que hace es sembrar emoción antes de que el calendario cambie de hoja. Ocho partidos a vida o muerte deciden este fin de semana qué equipos seguirán persiguiendo el trofeo a lo largo de 2026. Ocho duelos a partido único, sin margen para el error, sin red de seguridad. Noventa minutos —o más— en los que el fútbol se convierte en una moneda lanzada al aire.

    En esta ronda de octavos de final ya entran en escena los ocho primeros clasificados de la pasada Liga F Moeve, equipos que se estrenan en la competición y que saben que la Copa no entiende de trayectorias recientes ni de presupuestos. Aquí solo importa lo que sucede cuando el balón empieza a rodar.

    El telón se levanta el viernes a las 19:00 horas en Barcelona, con el duelo entre el CE Europa y el Athletic Club, retransmitido por Betevé. Las locales, uno de los dos equipos de Primera Federación que siguen vivos en la competición, llegan lanzadas tras derrotar a la SE AEM por 1-3 en la ronda anterior. El Europa no está aquí para completar el cuadro: está aquí para creer. Enfrente estará un Athletic Club que se estrena en esta edición gracias al cuarto puesto logrado la pasada temporada en liga, pero que todavía tiene muy presente la eliminación del curso pasado frente al CP Cacereño en esta misma ronda. La Copa no perdona despistes, y el Athletic lo sabe. El Europa, sin nada que perder, representa ese espíritu indomable que tantas veces ha escrito páginas inolvidables en este torneo.

    El domingo concentra el grueso de la emoción, con cuatro partidos que se reparten entre la mañana y la tarde. A las 12:00 horas, el Madrid CFF recibe a la SD Eibar en un encuentro retransmitido por RFEF.tv. El conjunto madrileño llega como el equipo más en forma de los dieciseisavos, tras una contundente victoria por 1-7 ante el Sporting Club de Huelva que dejó claro que la Copa vuelve a ser un territorio familiar para ellas. El Madrid CFF ha construido parte de su identidad en esta competición y sabe cómo manejar los partidos sin mañana. La SD Eibar, octava clasificada en la pasada Liga F Moeve, se estrena en la Copa con la ambición de un equipo que ha aprendido a competir en la élite y que no renuncia a nada, consciente de que la historia no juega, pero pesa.

    A la misma hora, RC Deportivo y Real Sociedad se cruzan en Riazor en un partido con aroma a Copa clásica, retransmitido por la Televisión de Galicia y ETB. Es el único duelo de octavos de final en el que ambos equipos cuentan con al menos una Copa de la Reina en su palmarés. Historia frente a historia, tradición frente a tradición. La Real Sociedad llega con un proyecto consolidado y la etiqueta de favorita, pero el Deportivo juega en casa, arropado por su gente y por el deseo de volver a sentirse protagonista en una competición que no olvida a quienes la respetan.

    Ya por la tarde, a las 19:00 horas y a través de RFEF.tv, el Alhama ElPozo se mide al Atlético de Madrid. Las murcianas afrontan el partido en un momento delicado, inmersas en la peor racha de partidos consecutivos perdidos de la liga, con seis derrotas seguidas. Pero la Copa ofrece algo que la clasificación no concede: una oportunidad de redención inmediata. Enfrente estará un Atlético de Madrid que tiene entre ceja y ceja volver a una final que conoce bien. Vigentes subcampeonas, las rojiblancas saben lo que es sufrir, remontar y resistir cuando el partido parece escaparse. La final de 2023 sigue viva en su memoria y alimenta la ambición de un equipo que saldrá desde el primer minuto decidido a imponer su jerarquía, sabiendo que en la Copa nadie regala nada.

    Al mismo tiempo, Teledeporte retransmitirá el cruce entre el Deportivo Alavés y el Fútbol Club Barcelona, el que a priori es el duelo más desequilibrado de la ronda. El conjunto vasco, de Primera Federación, se enfrenta a uno de los mejores equipos del mundo, vigente campeón de Liga y Copa y líder intratable del presente campeonato regular.

    Sobre el papel, el favoritismo es claro. Sobre el césped, la Copa siempre se reserva el derecho a escribir su propio guión. El Alavés jugará el partido de su vida; el Barça, uno más… hasta que deja de serlo.

    La Copa de la Reina Iberdrola no entiende de pronósticos cerrados ni de discursos prefabricados. Es la competición donde una falta directa en el minuto 95 puede cambiarlo todo, donde una portera puede convertirse en heroína, donde una grada pequeña puede sonar como un estadio entero.

    Es el torneo que recuerda, año tras año, por qué el fútbol femenino emociona, conecta y permanece.

    Cuando el año se apaga y el calendario se prepara para cambiar de número, la Copa aparece para recordarnos que el fútbol todavía puede ser imprevisible, que lo imposible no solo puede suceder, sino que suele hacerlo. Por eso, cuando llegue el fin de semana y ruede el balón, no será solo un partido lo que esté en juego. Será la magia de una competición que se resiste a ser domesticada.

    Que nadie mire el reloj y nadie cambie de canal, porque cuando suena la Copa de la Reina Iberdrola, el fútbol deja de ser lógico… y vuelve a ser eterno.

    (Fuente: UEFA)