Por primera vez en mucho tiempo, el Fútbol Club Barcelona Femenino parece humano. La caída por 1-0 en Zubieta ante la Real Sociedad en la jornada 9 de la Liga F Moeve 2025-26 no es, en sí misma, un terremoto deportivo —ni mucho menos—, pero sí un temblor que recorre las estructuras de una competición acostumbrada a la tiranía azulgrana. Han pasado años desde que el conjunto culé no transmitía cierta sensación de vulnerabilidad doméstica, y el contexto en la clasificación (con solo cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid y cinco sobre el Atlético de Madrid) invita a una pregunta que hasta hace poco sonaba utópica: ¿puede alguien competirle la Liga F al Barça?
La derrota en Zubieta tiene un valor simbólico enorme. No solo porque la Real Sociedad logró contener al equipo más dominador de Europa, sino porque lo hizo imponiendo su identidad, con balón, sin renunciar al juego, y con una intensidad táctica que desarmó al Barça durante largos tramos. El gol de penalti que transformó una Edna Imade que se encuentra cedida por el Bayern de Múnich, de premio a un planteamiento valiente, de esos que no se ven a menudo frente al gigante catalán.
El Barça, por su parte, mostró señales de agotamiento mental. La temporada es larga, las competiciones se acumulan, y el calendario post-Eurocopa Femenina 2025 no ha ayudado a mantener la frescura física ni la sincronía habitual entre sus piezas. Las rotaciones de Pere Romeu han sido constantes, pero el equipo parece haber perdido ese punto de brillantez que le convertía en una apisonadora incluso en sus días grises.
Hoy, los partidos que antes parecían resueltos antes del descanso requieren un esfuerzo mental y físico mayor.
La propia profesionalización plena del fútbol femenino español ha generado una dinámica distinta: los grandes ya no pueden ganar solo con talento; necesitan continuidad, gestión de grupo y adaptación.
Si un equipo que ha aprendido de su propio crecimiento, ése es el Real Madrid. El conjunto blanco ha reducido diferencias en todos los aspectos: físico, táctico y emocional. La dirección deportiva ha afinado su planificación, apostando por futbolistas de rendimiento inmediato y experiencia europea. En 2024-25 ya fue el equipo más regular tras el Barça, y ahora, con una distancia de apenas cuatro puntos tras nueve jornadas, se permite soñar.
Pau Quesada ha conseguido un bloque más sólido defensivamente, con un mediocampo que combina músculo y criterio, y un ataque más variado. Naomie Feller, Linda Caicedo y Athenea del Castillo ofrecen desborde, mientras que Caroline Weir sigue siendo el faro que ilumina los momentos de caos. El Real Madrid aún no tiene la jerarquía ni la experiencia competitiva del Barça, pero tiene algo que antes no tenía: una fe sostenida en su propio proyecto.
Y si el Real Madrid persigue al líder desde la estructura, el Atlético de Madrid Femenino lo hace desde el alma. El conjunto rojiblanco, con Viti al mando ha encontrado una mezcla de veteranía y juventud que le está permitiendo recuperar su identidad: vertical, combativa, emocional.
Con Luany, Amaiur, Maca o Alexia Fernández equipo que castiga cualquier error. Su quinta posición en la pasada temporada fue un punto de inflexión; hoy, con apenas cinco puntos de desventaja respecto al Barça, sueña con volver a ser el tercer vértice del triángulo del poder femenino español.
El problema del Atlético es la regularidad. Puede ganar en Valdebebas o en Lezama, pero luego dejarse puntos en campos donde el Barça no falla. Sin embargo, el crecimiento emocional y táctico del grupo es evidente, y eso, a largo plazo, puede tener impacto.
El dominio del Barça ha sido tan aplastante que cualquier derrota genera ruido. Pero el fútbol, incluso en su versión más sublime, tiene ciclos. La plantilla azulgrana ha alcanzado cotas históricas —cuatro Champions en cinco años, dominio absoluto en España— y mantener ese nivel exige una renovación constante, tanto de ideas como de energía.
El relevo generacional que se vislumbra (con Aleixandri y Alexia Putellas entrando en fases distintas de su carrera) obliga a Giráldez a reinventar su modelo. Las jóvenes como Vicky López, Salma Paralluelo o Aitana Bonmatí, que ya cargan con la responsabilidad del juego, necesitan acompañamiento estructural. Y en esa transición, los rivales pueden aprovechar las grietas que antes no existían.
La derrota en Zubieta, como la del Levante en el Johan Cruyff la temporada pasada, no marca un final, pero sí un aviso: el margen se estrecha, y el Barça ya no vive en una galaxia aparte.
Otra variable que empieza a influir es la presión del éxito prolongado. Ganar deja de ser una celebración y pasa a ser una obligación. El equipo azulgrana, acostumbrado a vivir en la cima, enfrenta ahora una dinámica emocional distinta: ya no basta con jugar bien, hay que sostener la excelencia semana tras semana en una liga que se ha vuelto mucho más física, más táctica y más mental.
Esa presión puede afectar la frescura. Y ahí entran los rivales con hambre, como el Madrid y el Atlético, que viven cada partido contra el Barça como una final simbólica. La competitividad emocional es el nuevo terreno de batalla.
Si la tendencia se mantiene, la Liga F Moeve 2025-2026 puede ser la más disputada de la era profesional. El Barça sigue siendo el gran favorito: tiene la plantilla más completa, la mayor experiencia y el gen ganador más consolidado del continente. Pero la distancia ya no es un abismo. Cuatro puntos son una diferencia mínima cuando los rivales directos mantienen el pulso y el calendario aprieta.
La verdadera pregunta ya no es si el Barça puede perder un partido; la cuestión es si puede permitirse seguir perdiendo terreno mientras Madrid y Atleti crecen en sincronía. Por primera vez desde 2019, el guion del campeonato no parece escrito de antemano.
El Barça no ha dejado de ser el mejor equipo de España —ni de Europa—, pero su dominio absoluto ha comenzado a erosionarse. Las estructuras rivales maduran, las distancias se reducen y el desgaste natural de un ciclo ganador aparece. Hoy, sí hay una posibilidad real de que alguien compita la Liga F Moeve al Barça, aunque esa posibilidad sigue siendo frágil, dependiente de la constancia ajena más que de la caída azulgrana.
El fútbol femenino español ha entrado en una nueva era: una donde el Barça sigue en la cima, pero ya no reina solo. Y esa es, sin duda, la mejor noticia posible para la Liga F Moeve y para el espectáculo.
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📅 Jornada 3 – Martes 11 de noviembre
18:45 – AS Roma vs Vålerenga Fotball 21:00 – OL Lyonnes vs VfL Wolfsburg 21:00 – Real Madrid C.F. vs Paris FC 21:00 – SKN St. Pölten vs Chelsea FC Women
📅 Jornada 3 – Miércoles 12 de noviembre
18:45 – FC Barcelona vs OH Leuven 18:45 – FC Bayern München vs Arsenal FC 21:00 – Club Atlético de Madrid vs Juventus FC 21:00 – Manchester United Women vs Paris Saint-Germain 21:00 – SL Benfica vs FC Twente
📅 Jornada 4 – Miércoles 19 de noviembre
18:45 – Juventus FC vs OL Lyonnes 18:45 – VfL Wolfsburg vs Manchester United Women 21:00 – Arsenal FC vs Real Madrid C.F. 21:00 – Paris FC vs SL Benfica 21:00 – Vålerenga Fotball vs SKN St. Pölten
📅 Jornada 4 – Jueves 20 de noviembre
18:45 – FC Twente vs Club Atlético de Madrid 21:00 – Chelsea FC Women vs FC Barcelona 21:00 – OH Leuven vs AS Roma 21:00 – Paris Saint-Germain vs FC Bayern München
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(Fuente: Liga F Moeve)
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⬛️ El Real Madrid sumó su undécimo encuentro consecutivo puntuando y su cuarta victoria seguida al derrotar por 0-1 al RCD Espanyol, que no pudo brindar a sus aficionados un triunfo en casa para celebrar el 125 aniversario de la entidad perica. Las madridistas siguen la estela del líder y se mantienen en segunda posición, mientras que las de Sara Monforte se sitúan undécimas con 9 puntos.
La jornada sabatina de la Liga F Moeve cerrará con uno de los duelos más atractivos del fin de semana: RCD Espanyol vs Real Madrid, un choque de trayectorias ascendentes y ambiciones muy distintas, pero con un punto en común: el excelente momento competitivo que atraviesan ambos conjuntos.
El Espanyol Femenino, recién ascendido esta temporada, ha demostrado que su regreso a la élite no es testimonial. Las pericas encaran este compromiso en plena racha positiva, con dos victorias consecutivas y ambas dejando su portería a cero. Un dato que refleja el crecimiento defensivo de un equipo que ha ido asentándose con el paso de las jornadas. “El equipo está creciendo muy bien”, aseguró recientemente su entrenadora, Sara Monforte, satisfecha con la evolución del grupo y el compromiso mostrado por sus futbolistas.
A pesar del buen momento, la entrenadora castellonense deberá lidiar con varias ausencias importantes. No estarán disponibles Paula Perea, Laia Ballesté, Amaia Martínez ni Olivia Fergusson, bajas que obligarán a Monforte a reajustar su once inicial y probablemente a reforzar la línea defensiva con jugadoras de perfil más versátil. El encuentro tendrá además un componente emocional añadido: el club blanquiazul celebra sus 125 años de historia, una fecha señalada que las futbolistas quieren conmemorar con una victoria ante uno de los grandes de la categoría.
Enfrente estará un Real Madrid Femenino que llega como segundo clasificado, con 17 puntos en su casillero y un rendimiento notable que lo mantiene en la zona noble de la tabla. Las de Pau Quesada se presentan en Barcelona tras diez partidos consecutivos sin conocer la derrota —nueve victorias y un empate—, una racha que las consolida como una de las escuadras más sólidas del campeonato y principales aspirantes al título junto al Barcelona.
El conjunto blanco, sin embargo, no llega exento de problemas físicos. Todo apunta a que Sheila García y Antonia Silva serán baja por precaución, mientras que Tere Abelleira continúa con su proceso de recuperación de la grave lesión de ligamento cruzado. Aun así, la plantilla madridista cuenta con recursos de sobra para mantener su estilo ofensivo, basado en la posesión, la amplitud por bandas y la capacidad de sus mediocampistas para filtrar pases entre líneas. Jugadoras como Claudia Zornoza, Olga Carmona o Caroline Weir podrían tener un papel decisivo ante un rival que se siente cómodo defendiendo en bloque medio.
Para el Real Madrid, el objetivo es claro: seguir sumando para no perder comba con el líder y reforzar su posición en los puestos de acceso a la próxima UEFA Women’s Champions League. El Espanyol, en cambio, afronta la cita con la ilusión de continuar escalando posiciones y consolidarse en la zona media, apoyado por una afición que ha vuelto a creer en su equipo tras años de altibajos.
Se espera un duelo vibrante, con dos equipos de gran intensidad táctica: el Real Madrid intentando imponer su ritmo y dominio territorial, y el Espanyol buscando sorprender con transiciones rápidas y la fortaleza de su bloque defensivo. El RCDE Stadium se vestirá de gala para una noche especial que combina historia, ambición y fútbol de alto nivel.
Posible clave del partido: la capacidad del Espanyol para resistir el empuje inicial del Real Madrid y aprovechar los espacios que puedan aparecer en la segunda mitad. Un gol temprano de las visitantes podría romper la resistencia local, pero si el marcador se mantiene ajustado, las pericas podrían soñar con una gesta en su aniversario.
El fútbol, a veces, tiene una extraña manera de premiar los esfuerzos: no siempre gana quien más lo merece, ni quien más sueña. En una tarde cargada de historia y emoción en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, el RCD Espanyol Femenino celebró su 125 aniversario enfrentándose a un coloso, el Real Madrid, y aunque el marcador reflejó una derrota mínima (0–1), lo que ocurrió sobre el césped fue mucho más grande que un simple resultado. Fue una declaración de orgullo, de resistencia y de identidad perica.
😱 ¡QUÉ MARAVILLA DE GOL SE INVENTARON DÄBRITZ Y FELLER!
Una tarde de aniversario y ambición Después de un parón liguero que sirvió para reordenar ideas y recuperar fuerzas, el equipo de Sara Monforte regresaba al verde con una misión clara: competir, emocionar y honrar un siglo y cuarto de historia. El estadio, vestido con un ambiente especial y con una camiseta conmemorativa de color amarillo —símbolo de sus orígenes y de la unión del pasado con el presente—, acogía un partido que trascendía los puntos. Era una cita con la memoria.
Pese a las bajas (Perea, Ballesté, Amaia Martínez y Fergusson seguían fuera), la entrenadora castellonense sorprendió con un once ofensivo, con Naima García y Paula Arana como puntas de lanza de un plan que apostaba por la valentía. “Queremos redondear la fiesta con una victoria ante las merengues”, había advertido Monforte en la previa. Y sus jugadoras salieron dispuestas a cumplirlo.
Desde el pitido inicial, el Espanyol se despojó del miedo. El equipo presionó alto, empujó al Real Madrid contra su campo y, por momentos, hizo temblar la jerarquía del gigante. Naima García, en un estado de forma estelar, rozó el gol en dos ocasiones que levantaron al público de sus asientos.
El susto llegó en el minuto 13, cuando Athenea del Castillo asistió y el Real Madrid logró marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Un aviso, una sacudida, una señal de que las merengues estaban al acecho.
Sin embargo, el Espanyol mantuvo su orden. Monforte reajustó a su equipo, reforzó el mediocampo y dejó a Arana en punta para buscar transiciones rápidas. Las locales resistían con disciplina, y Romane Salvador, imperturbable bajo palos, desactivaba cualquier intento de acercamiento rival.
Pero el fútbol no siempre recompensa la resistencia. En el minuto 41, una jugada sin aparente peligro terminó con un infortunio fatal. Naomie Feller rompió por la izquierda, centró al área y, tras un forcejeo entre Sara Däbritz y Simona Botero, el balón rebotó en la zaguera y se coló por encima de Salvador. El Real Madrid se adelantaba (0-1) en una acción más propia del azar que de la brillantez.
El gol cayó como un jarro de agua fría. Las pericas apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes del descanso. Las jugadoras se marcharon a vestuarios con la sensación de haber merecido más, pero aún con toda una segunda parte por delante para revertir la historia.
El segundo acto comenzó con el mismo guion que el primero: el Real Madrid dominaba la posesión, pero sin la claridad ofensiva esperada de un conjunto plagado de internacionales. Eva Navarro probó suerte desde lejos, buscando sorprender a Salvador, mientras las pericas trataban de ganar metros con esfuerzo y corazón.
El Espanyol, con su camiseta amarilla reluciendo bajo el sol de Barcelona, no renunció a creer. Laura Martínez firmó un potente disparo desde fuera del área que obligó a Misa Rodríguez a estirarse. Poco después, Naima García, omnipresente, volvió a intentarlo sin fortuna. Cada ataque perico era un acto de fe.
El Real Madrid, pese a su superioridad técnica, no conseguía cerrar el partido. El cronómetro avanzaba y la tensión crecía. Feller, una pesadilla constante, tuvo en sus botas el 0-2, pero Simona Botero, redimida, se lanzó heroicamente para bloquear su disparo.
Monforte movió el banquillo buscando energía fresca: Browne, Baudet, Judit Pablos y Ángeles entraron para darle al equipo un último impulso. En el tramo final, Naima, agotada, se retiró ovacionada por su entrega.
El Real Madrid intentó sentenciar en el 88’ con una acción combinativa entre Keukelaar y Däbritz, que acabó con un posible penalti reclamado por Pau Quesada, pero la colegiada Planes Terol no lo concedió.
Y cuando el Espanyol parecía sin fuerzas, Júlia Guerra emergió en el tiempo añadido. En un córner que detuvo el corazón de todos los presentes, su cabezazo fue directo… pero manso, a las manos de Misa. La esperanza se apagó con ese balón.
El Real Madrid selló así su décima jornada consecutiva sin perder, prolongando una racha que lo mantiene segundo en la tabla, con 20 puntos de 24 posibles. Un equipo que, pese a no brillar en exceso en la Dani Jarque, demostró por qué sigue siendo candidato a todo.
Pero la verdadera historia de la tarde la escribió el Espanyol. Cayó con honor, con dignidad y con ese espíritu de resistencia que define al club desde su fundación. Fue una derrota que no dolió en el alma, sino que reafirmó una identidad. Las blanquiazules se marcharon con la cabeza alta, sabiendo que habían estado a la altura del aniversario más importante de su historia moderna.
(Fuente: Liga F Moeve)
Sara Monforte lo resumió al final con una frase que quedará grabada: “Hoy hemos perdido un partido, pero hemos ganado respeto. Este equipo ha demostrado que está vivo.
Real Madrid (1): Misa; Eva Navarro, Rocío, María Méndez, Holmgaard; Angeldahl (Weir 70’), Toletti; Feller (Iris Ashley 92’), Däbritz, Athenea (Keukelaar 70’); Alba Redondo (Bennison 86’).
Árbitra: Planes Terol (Comité Murciano). Amonestó a Vallejo (35’), Ainoa Campo (45’), María Méndez (77’) y Sara Monforte (93’).
El Real Madrid volverá al Alfredo Di Stéfano el próximo sábado 8 de noviembre a las 19:00 para recibir al Alhama, antes de un exigente “tourmalet” europeo frente a París FC, Barcelona y Arsenal.
Por su parte, el Espanyol Femenino buscará redimirse la próxima jornada, también en casa, ante una Real Sociedad que promete otro duelo de altura.
Será una nueva oportunidad para seguir creciendo, soñando y defendiendo con orgullo el legado de 125 años de historia.
Porque perder con el alma no es caer: es recordar quién eres. Y el Espanyol, una vez más, lo dejó claro en su casa.
▶️ El conjunto andaluz sorprende al Madrid CFF en casa y se lleva los tres puntos del Fernando Torres por 0-1 en la novena jornada.
La previa |
(Fuente: Liga F)
El fútbol femenino vuelve a tomar el pulso de Fuenlabrada en una tarde que promete emociones de alta tensión. El Madrid CFF, quinto clasificado con 14 puntos, recibe al Granada CF en un duelo que simboliza dos realidades opuestas: la ilusión blanca por acercarse a los puestos europeos y la necesidad nazarí de reencontrarse con la victoria tras un mes de dudas.
Sobre el verde del Fernando Torres, se cruzan la solidez de un equipo que ha hecho de su estadio un bastión (dos victorias y dos empates en cuatro encuentros como local) y la resiliencia de un Granada que busca reconstruirse lejos de casa, aferrado a su historia y a la voz de su referente eterna, Lauri Requena.
El conjunto de Javier Aguado ha demostrado que su temporada va muy en serio. Desde la disciplina táctica y el ritmo ofensivo de sus extremos, el Madrid CFF ha consolidado un modelo reconocible: transiciones veloces, presión coordinada y una gran capacidad de adaptación a los escenarios cambiantes.
En casa, el equipo se ha mostrado indomable. Los empates ante grandes como el Levante y la Real Sociedad reforzaron su mentalidad competitiva, mientras que los triunfos frente al Villarreal y al Sporting de Huelva ratificaron su poderío ofensivo.
Con 14 puntos, el cuadro madrileño respira cerca del sueño europeo. A tan solo tres unidades de los puestos de Champions League, el desafío de este sábado es claro: seguir sumando para no perder la estela del podio y mantener viva la ilusión de un proyecto que, jornada a jornada, gana identidad y madurez.
El técnico Aguado no podrá contar con Freja Siri ni con Anita Marcos, esta última recientemente lesionada y pieza clave en el frente ofensivo. Su ausencia obligará a un reajuste en el once, probablemente con una delantera de movilidad constante, donde jugadoras como Andonova asumirán más protagonismo.
En el centro del campo, el equilibrio volverá a recaer sobre la experiencia de Karen Araya y la proyección de Mónica Hickmann, sostenidas por el talento emergente de las jóvenes que siguen empujando desde la cantera. El Madrid CFF, pese a las bajas, mantiene su ADN competitivo: presión tras pérdida, amplitud por bandas y capacidad de gol desde segunda línea.
El Granada CF llega a Fuenlabrada tras caer 2-0 frente al FC Barcelona, un resultado que no empaña la imagen combativa que las nazaríes mostraron en la primera mitad ante las campeonas de Europa. Sin embargo, los números son contundentes: cuatro partidos consecutivos sin ganar, y solo una victoria lejos de casa —en la jornada inaugural—, dibujan la urgencia de reencontrarse con el triunfo.
El conjunto andaluz, dirigido por Roger Lamesa, se sostiene en la experiencia de su capitana y leyenda Lauri Requena, la futbolista con más partidos en la historia del club. Su presencia en el centro del campo no solo aporta orden y liderazgo, sino también ese intangible que solo los años de compromiso pueden ofrecer. En torno a ella, el Granada busca reencontrar el equilibrio entre la contención y la verticalidad. La posible baja de Leles Carrión, duda por molestias musculares, condiciona los planes de un equipo que sufre cuando no logra conectar con sus interiores.
La historia reciente entre ambos conjuntos está marcada por la paridad. Cuatro enfrentamientos, dos victorias para cada uno. El sábado, en Fuenlabrada, alguien romperá la balanza o confirmará que la igualdad es el sello de esta rivalidad emergente.
El Madrid CFF buscará imponer su ritmo desde el inicio, mientras el Granada aspira a aprovechar los espacios a la espalda de una defensa adelantada.
Un duelo de estilos: la ambición ofensiva madrileña frente a la tenacidad defensiva andaluza.
En Fuenlabrada se respira ambición. Cada punto, cada detalle, cada esfuerzo define el pulso de un equipo que ya no se conforma con ser revelación. El Madrid CFF quiere ser realidad. Y lo hace desde la convicción de un grupo que ha aprendido a sufrir, a competir y a soñar.
Enfrente, un Granada CF que no renuncia a nada, que se agarra a su historia y a su carácter para revertir la inercia. Porque en la Liga F Moeve, cada jornada es un examen de orgullo, resistencia y fe.
Y en esa pugna de estilos, en ese duelo de fuerzas, puede escribirse una de esas pequeñas epopeyas que, jornada tras jornada, alimentan el corazón del fútbol femenino español
En los primeros compases del encuentro el Granada se mostró más incisivo y llegó a reclamar un penalti que desestimó el Foorball Video Support. Poco a poco, el Madrid CFF se fue haciendo con el control del juego, mientras que las de Irene Ferreras buscaban sorprender a la contra.
El tiempo fue pasando y ambos se fueron estudiando mutuamente y buscaban no cometer errores sobre los que pudieran lamentarse durante el resto del choque A las granadinas les dio resultado el juego a la contra y en el minuto 36, Laura Pérez aprovechaba un pase en profundidad por banda derecha, para servir al centro del área un balón que la exjugadora del DUX Logroño, la punta, Sonya
En el minuto 26, las locales dispusieron de su ocasión más clara en el primer tiempo, en una jugada de Allegra por banda izquierda, tras adentrarse en el área y poner un balón al segundo palo que no llegó a rematar la noruega Nautnes por milímetros.
Keefe colocó ajustado al palo, sorprendiendo a Paola Ulloa para hacer el 0–1 y adelantar a las visitantes con justicia en la recta final del primer tiempo.
La misma Sonya pudo ampliar distancias en el 40, pero su segundo fue anulado por fuera de juego, tras la revisión de FVS y la ocasión se fue al limbo.
El Madrid CFF buscó apretar arriba con un bloque alto de presión, lo que le permitió recuperar varios balones y generar jugadas por banda, especialmente por el flanco izquierdo, aunque sin lograr perforar la portería visitante.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una ventaja exigua para las rojiblancas, que hoy vestían de gris, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en el Fernando Torres de Fuenlabrada.
Ya en la segunda mitad, las de Javier Aguado se adueñaron del control del balón y se volcaron para cercar la meta de Laura Sánchez.
En el minuto 52, Sandra Villafañe tuvo que retirarse con una brecha en la frente, pero afortunadamente pudo regresar al terreno de juego minutos después con un aparatoso vendaje en la cabeza que dejó una de las imágenes más impactantes del cara a cara.
El Madrid CFF dio un paso al frente ante su afición, que encabeza Grada Rosa y así empezó a llevar la iniciativa en la línea medular y se volcó en ataque con más corazón que cabeza, pues ya no es aquel equipo punzante en el que brillaron Luany, Gio Queiroz o Rachel Kundananji y se ha convertido en un bloque más coral y aguerrido, poniendo Ángela Sosa Martín esa dosis de magia por la banda.
El conjunto blanco y rosa luchó por encontrar ese empate que tanto anhelaba, pero el Granada estaba muy bien situado en el césped y casi no dejó huecos a su espalda.
El equipo de Aguado generó más peligro y estuvo a punto de conseguirlo en el minuto 70 del duelo, cuando en una jugada en la que el balón estuvo a punto de entrar en la meta granadina tras una serie de rebotes que no pusieron en peligro la meta defendida por Laura Sánchez.
A pesar de la insistencia y el empuje constante del equipo local, los esfuerzos no fueron suficientes para modificar el marcador.
El equipo de la Alabama supo defender su ventaja y el Madrid CFF no pudo encontrar el camino hacia el gol.
De este modo, el 0-1 definitivo supuso la primera derrota en casa de la temporada para la escuadra afincada en Fuenlabrada.
El Granada fue el equipo revelación el año pasado gracias a jugadores como Lauri, Alexia Fernández (Atlético de Madrid) o Edna Imade (Real Sociedad de Fútbol) e incluso estuvo a punto de entrar en Europa, saca petróleo de su visita al Estadio Fernando Torres y suma ya 12 unidades en su casillero particular para ubicarse séptimo en la clasificación.
Por su parte, el Madrid CFF cae por vez primera esta temporada delante de sus fans y se queda sexto con los 14 puntos que tenía antes de este partido, sabiendo que su próximo rival será el Club Deportivo Tenerife en un choque de trenes en este mismo escenario.
(Fuente: Liga F Moeve)
📋 Ficha técnica |
Madrid CFF: Paola Ulloa, Villafañe, Mônica, Andonova (Alba Ruiz, min 84), Marcetto (Antonsdóttir, min 75), Melgård, Allegra, N. Mendoza (Esther, min 84), Martín Sosa, Marina (Bárbara López , min 74), Nautnes.
Granada CF: Laura S., Yoli, L. Pérez (Blanca, min 75), Keefe, Lauri, A. Gómez (A. Mingueza, min 63), Alba P. (M. Zafra, min 90+7), Miku, Manoly, Jujuba, Postigo.
Colegiada: Beatriz Cuesta, asistida en bandas por Iria Rosendo y Marta Villanueva, con Beatriz Arregui como cuarta. Mostró amarilla a Poljak por parte del Madrid CFF.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 9 de Liga F 2025-26 disputado en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada sobre una superficie de hierba natural.
El Atlético de Madrid Femenino atraviesa una frontera emocional: ese punto en el que los equipos grandes miran hacia dentro, asumen sus tropiezos y deciden volver a empezar.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
Tras tres jornadas consecutivas sin conocer la victoria, las jugadoras de Víctor Martín saben que ha llegado el momento de dar un paso al frente.
No hay dramatismo, pero sí un sentimiento de urgencia que se percibe en cada entrenamiento, en cada charla táctica, en cada mirada de vestuario.
El Atleti ocupa la 4ª posición de la Liga F Moeve, con 15 puntos que lo mantienen a tiro de Europa —solo dos de distancia respecto a las plazas continentales—. Pero más allá de los números, el conjunto colchonero busca reencontrarse con su identidad, esa mezcla de intensidad, solidaridad y orgullo que ha hecho del club un emblema del fútbol femenino español durante la última década.
En el césped de Alcalá de Henares, donde tantas noches de ilusión se han vivido, el Atlético no solo se juega tres puntos: se juega una reafirmación de principios. Y su afición, siempre fiel, lo sabe.
El contexto no es fácil. Cuatro nombres de peso no estarán disponibles: Carmen Menayo, Rosa Otermín, Sheila Guijarro y Gio Queiroz. Cuatro pilares de distintas zonas del campo que dejan un vacío competitivo y emocional.
Menayo, voz de mando desde la defensa y símbolo de entrega, continúa con su proceso de recuperación. Otermín, motor del mediocampo, aportaba ritmo y salida limpia; su ausencia obligará a redistribuir funciones. Sheila Guijarro, referencia ofensiva, y Gio Queiroz, verticalidad pura en banda, completan un cuarteto de ausencias que condiciona el planteamiento de Víctor Martín.
El técnico, sin embargo, ha trabajado con intensidad durante la semana, probando nuevas sociedades y variantes tácticas. Futbolistas como Luany, Maca Portales o Amaiur Sarriegui podrían asumir mayor protagonismo. Todas ellas representan la nueva generación rojiblanca: talento joven, energía, y una profunda conexión con los valores del club.
“Tenemos que intentar volver lo mejor posible para corregir errores entre todas”, decía Gaby García tras el último encuentro, en una frase que resume el espíritu del grupo: un equipo consciente de sus fallos, pero convencido de que la respuesta está en la unión.
El Alhama ElPozo llega a la cita desde la humildad, pero también desde la ambición de quien sabe que puede competir con cualquiera. El conjunto murciano, recién consolidado en la máxima categoría, se ha convertido en un equipo difícil de batir, bien estructurado y con una fe inquebrantable. Ocupa la 11ª posición con 9 puntos, una renta de cinco sobre el descenso, que refleja su capacidad de resistir en un campeonato cada vez.
Su último encuentro fue un empate sin goles ante el Athletic Club (0-0), un resultado que subraya su fortaleza defensiva y su disciplina táctica. En ese duelo no pudieron participar Judith Caravaca, Elsa Gómez ni Carla Castiñeyras, tres piezas relevantes en la rotación, pero el bloque respondió con firmeza.
El Murcia es un equipo que no se descompone fácilmente: repliega bien, defiende en bloque medio-bajo y busca el contragolpe con velocidad. Su entrenador ha construido un conjunto solidario, donde cada futbolista entiende su rol y trabaja por la compañera. Frente al Atlético, la misión será clara: cerrar espacios, obligar a la precipitación y aprovechar las transiciones.
Pero más allá del planteamiento, el Murcia llega con una motivación especial. Visitar Alcalá significa medirse con uno de los grandes, en un estadio histórico. Una oportunidad para demostrar que su proyecto crece, compite y tiene alma.
Ese es el mensaje. Recuperar la presión colectiva, la valentía en los duelos, la agresividad positiva que distingue a las jugadoras que defienden este escudo. El Atlético sabe que la temporada es larga, pero que los equipos grandes deben reaccionar cuando el camino se nubla. Y hacerlo ante su gente, con el rugido del Centro Deportivo Alcalá de Henares, puede e ser el primer paso hacia el reencuentro con su mejor versión.
Cada partido en Alcalá tiene algo especial. Es el lugar donde el Atlético Femenino ha construido buena parte de su historia moderna: finales, celebraciones, lágrimas, goles que hicieron vibrar a una ciudad entera. El césped, impecable, será testigo una vez más de una tarde en la que la grada y el equipo caminarán juntos.
El público rojiblanco es exigente, pero también leal. Aplaude el esfuerzo tanto como el talento, y sabe reconocer cuándo su equipo necesita empuje. El club espera una gran entrada: peñas, familias, escuelas de fútbol femenino de la Comunidad de Madrid… todos unidos bajo un mismo lema: “Siempre Atleti. Siempre contigo.”
No hay partidos sencillos, pero sí hay partidos que pueden cambiar la inercia de una temporada. El Atlético de Madrid Femenino necesita ese punto de inflexión: volver a ganar, recuperar confianza, mirar de nuevo hacia Europa con paso firme. Y todo empieza por un gesto, una carrera, un grito de unión.
Porque este equipo, cuando juega con el alma, es capaz de todo. Porque este escudo no entiende de resignaciones, sino de desafíos. Porque en cada balón dividido, en cada jugadora que se lanza al suelo por defender una camiseta, late la historia de un club irreductible.
Cuando el balón comience a rodar en Alcalá, el tiempo se detendrá por un instante. Será el momento de las certezas, de las valientes, de las que no se esconden. El Atlético de Madrid Femenino se mira al espejo de su historia y ve reflejado lo de siempre: coraje, nobleza y ambición.
Ganar no será fácil. Pero en el Atleti, las victorias nunca lo son. Se conquistan a base de sudor, de fe, de ese fuego invisible que convierte la adversidad en impulso.
Hay victorias que pesan más que los puntos. Que se sienten en el pecho y no en la tabla. La de hoy fue una de ellas. Porque el Atlético no solo ganó: recordó quién es. Lo hizo con fútbol de alta escuela, con jugadoras que dejaron el alma, y con una grada que nunca dejó de creer.
Y este domingo, con la grada como aliada y el orgullo como bandera, el Atleti tiene la oportunidad de volver a encender su llama. Porque el fútbol, cuando se juega con corazón, nunca es solo un partido: es un acto de identidad.
(Fuente: Liga F Moeve)
El partido al detalle |
El gol liberó a las locales. A partir de ahí, el Atlético jugó a placer. Amaiur se multiplicaba entre líneas, Fiamma hacía daño por el costado izquierdo y Luany incendiaba la banda derecha con su velocidad. En el minuto 44, Amaiur lo intentó con el exterior, rozando el palo en una acción de pura técnica. Dos minutos después, casi calcando la jugada del primer tanto, la donostiarra llegó otra vez hasta línea de fondo y sirvió atrás para que Jensen, impecable en el timing, fusilara a Elena de Toro para el 2-0. Doblete de la noruega y reconocimiento unánime de la grada: MVP indiscutible del encuentro.
Volver. Esa palabra tan sencilla y tan cargada de sentido. Volver es recordar quién se es, es reencontrarse con lo que uno fue antes del ruido y de las dudas. Volver es, también, afirmar que el corazón late más fuerte que cualquier tropiezo. Y eso fue exactamente lo que hizo el Atlético de Madrid Femenino este sábado otoñal en Alcalá de Henares: volver a ganar, a golear, a emocionar y a mandar. Después del parón FIFA —que dejó a la nueva Selección de Sonia Bermúdez clasificada para la gran final de la Liga de Naciones 2025 tras su brillante 4-0 y 0-1 ante Suecia—, el fútbol regresó a la Liga F Moeve con un mensaje claro: el Atlético sigue aquí, vivo, ambicioso, rugiendo.
El equipo de Víctor Martín, que venía de perder ante Barcelona y Manchester United y empatar frente al Deportivo Abanca, firmó una actuación de autoridad frente a un Alhama ElPozo que llegaba en buena forma pero acabó rendido ante la intensidad, la técnica y el empuje rojiblanco.
Fue una mañana de fútbol total, de esas que devuelven la fe, de esas que explican por qué el Atlético —tres veces campeón de Liga— sigue siendo un club que inspira respeto y devoción.
El técnico madrileño se vio obligado a reinventarse. Las bajas de Lauren (sancionada), Bøe Risa (lesionada) y Gio (lesión de larga duración) obligaban a buscar nuevas soluciones en el once. Y Martín las encontró con inteligencia: Xènia, Ana Vitória y Amaiur Sarriegui entraron en el plan titular, aportando equilibrio, creatividad y una electricidad ofensiva que desbordó al rival.
El Atlético salió en un 4-3-3 mutante, con Xènia como eje, Ana Vitória proyectándose por dentro, y Amaiur flotando entre líneas, moviéndose como una sombra entre el mediocampo y el área rival. Por las bandas, Fiamma Benítez y Luany ofrecieron desborde y ritmo. En punta, la incombustible Jensen asumió la responsabilidad del gol, y vaya si lo hizo.
El partido comenzó con el Atlético decidido a imponer su ritmo. Las rojiblancas tejían cada jugada con paciencia, con pases que nacían en la defensa y terminaban en los costados, buscando abrir el bloque bajo del Alhama. A los pocos minutos, Fiamma botó un córner con su diestra que Gaby García remató con potencia, obligando a Encarni a sacar bajo palos. En la jugada siguiente, otro remate de cabeza lamió el poste. Eran los primeros avisos de una tormenta anunciada.
El Alhama ElPozo, ordenado en su 4-4-2, intentaba frenar el ímpetu local ralentizando el juego, buscando interrumpir el ritmo con faltas tácticas y posesiones largas. Pero el plan tenía fecha de caducidad. El Atlético subía líneas, encadenaba recuperaciones y empezaba a encontrar los espacios.
En el minuto 21, se rompió el equilibrio: Xènia Pérez levantó la cabeza y filtró un pase quirúrgico a Amaiur Sarriegui, que se desmarcó con la precisión de un reloj suizo. La donostiarra alcanzó línea de fondo y sirvió el pase atrás donde Jensen, a la altura del punto de penalti, empujó con serenidad al fondo de la red. 1–0 que abría la lata. El estadio estalló. En la grada, Gio Queiroz, con muletas, se levantaba para celebrar el gol de sus compañeras. Un gesto simbólico: el alma del equipo seguía intacta, incluso en la ausencia.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) November 1, 2025
El gol liberó a las locales. A partir de ahí, el Atlético jugó a placer. Amaiur se multiplicaba entre líneas, Fiamma hacía daño por el costado izquierdo y Luany incendiaba la banda derecha con su velocidad. En el minuto 44, Amaiur lo intentó con el exterior, rozando el palo en una acción de pura técnica. Dos minutos después, casi calcando la jugada del primer tanto, la donostiarra llegó otra vez hasta línea de fondo y sirvió atrás para que Jensen, impecable en el timing, fusilara a Elena de Toro para el 2–0. Doblete de la noruega y reconocimiento unánime de la grada: MVP indiscutible del encuentro.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) November 1, 2025
Y mientras las jugadoras tomaban aire, el público disfrutó de un entretiempo muy “rojiblanco”, con el himno sonando entre las notas de “6 de febrero” de Aitana Ocaña y el ritmo contagioso del éxito coreano “Golden”. La temperatura bajaba en Alcalá, pero el ambiente seguía ardiendo.
La segunda parte no cambió el guion. El Atlético regresó con hambre, consciente de que el partido podía ser más que una victoria: podía ser una declaración de intenciones. En el minuto 54, Fiamma Benítez ejecutó un centro medido desde la derecha y Gaby García apareció como un relámpago para cabecear con fuerza al fondo de la red. Gol de raza, de delantera pura, y 3–0 en el marcador. El público coreó su nombre mientras la jugadora dedicaba el tanto al cielo de Alcalá.
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Apenas diez minutos después, la propia Fiamma, en estado de gracia, se encargó de redondear su partido. En el minuto 64, recogió un balón suelto en la frontal, lo acomodó con sutileza y lo clavó al palo derecho con un derechazo imparable. 4–0, quinto gol en Liga F y séptimo en total esta temporada para una jugadora que ya no es promesa: es presente. El banquillo rojiblanco se fundió en abrazos. La valenciana, ex del Valencia CF, celebró señalando el escudo. Era el gesto de quien entiende la camiseta que lleva puesta.
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La goleada permitió dos noticias que valen casi tanto como los goles: el regreso de Carmen Menayo y Rosa Otermín, ambas tras superar lesiones. La capitana aportó solidez en el lateral izquierdo y salida limpia de balón, mientras que Otermín, al ingresar en la segunda mitad, mostró chispa y precisión.
El público las recibió con una ovación cerrada: en el Atlético, las que vuelven de una lesión no regresan solas; regresan con todo el cariño de una afición que nunca olvida.
Este equipo no se define por los títulos, sino por su actitud ante los tropiezos. Y cuando parecía que el viento soplaba en contra, el Atlético respondió con una tormenta perfecta. Ahora llegan retos mayores —Juventus en Champions, Tenerife en Liga—, pero con esta versión, todo es posible.
(Fuente: Liga F Moeve)
El mensaje queda claro: El Atlético de Madrid Femenino ha vuelto. Y cuando este equipo vuelve… No hay quien lo detenga.
(Fuente: Liga F Moeve)
📋 Ficha técnica |
Alineaciones:
Once del Atlético de Madrid: Lola Gallardo en portería; Alexia, Xenia, Silvia y Andrea en defensa; Gaby, Fiamma y Ana Vitoria en el centro del campo; en ataque Luany, Jensen y Amaiur.
Once del Alhama: Aldaria en portería; Álvarez, Santamaría, Castiñeyras y Zumárraga en defensa; Velázquez, Navarro, Saez, Ramos y Martínez en el centro del campo; en ataque Gestera
Cambios:
Yannel Correa (45′, Alba Santamaría), Macarena Portales (57′, Luany), Rosa Otermín (58′, Andrea Medina), Estefa Lima (63′, Yiyi), Mariana Díaz Leal (63′, Marta Gestera), Carmen Menayo (64′, Alexia Fernández), Júlia Bartel (64′, Fiamma Benítez), Sheila Guijarro (72′, Gabriela García), Patri Miñano (74′, Astrid Álvarez), Kuki (82′, Raquel Pinel.
Partido: Atlético de Madrid 4–0 Alhama ElPozo Competición: Liga F Moeve 2025-26 – Jornada 9 Estadio: Centro Deportivo Alcalá de Henares (Madrid) que se ha disputado en una superficie de hierba natural Fecha: Sábado, 1 de noviembre de 2025 Público: 2.830 espectadores.
🔹 El Atlético de Madrid Femenino afronta una cita clave en la Liga F Moeve decidido a reencontrarse con la victoria ante el Alhama CF ElPozo, un rival que llega en plena lucha por asentarse en la categoría. Tras tres jornadas sin ganar, las rojiblancas buscan en Alcalá de Henares el impulso necesario para volver a mirar hacia Europa y recuperar las sensaciones que las llevaron a la zona noble de la tabla. Con las ausencias de Carmen Menayo, Rosa Otermín, Gio Queiroz y Sheila Guijarro, el equipo de Víctor Martín apela al carácter y la unión que definen su historia para transformar la necesidad en oportunidad frente a un Alhama combativo, ordenado y decidido a sorprender.
El Atlético de Madrid Femenino atraviesa una frontera emocional: ese punto en el que los equipos grandes miran hacia dentro, asumen sus tropiezos y deciden volver a empezar.
Tras tres jornadas consecutivas sin conocer la victoria, las jugadoras de Víctor Martín saben que ha llegado el momento de dar un paso al frente.
No hay dramatismo, pero sí un sentimiento de urgencia que se percibe en cada entrenamiento, en cada charla táctica, en cada mirada de vestuario.
El Atleti ocupa la 4ª posición de la Liga F Moeve, con 15 puntos que lo mantienen a tiro de Europa —solo dos de distancia respecto a las plazas continentales—. Pero más allá de los números, el conjunto colchonero busca reencontrarse con su identidad, esa mezcla de intensidad, solidaridad y orgullo que ha hecho del club un emblema del fútbol femenino español durante la última década.
En el césped de Alcalá de Henares, donde tantas noches de ilusión se han vivido, el Atlético no solo se juega tres puntos: se juega una reafirmación de principios. Y su afición, siempre fiel, lo sabe.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
El contexto no es fácil. Cuatro nombres de peso no estarán disponibles: Carmen Menayo, Rosa Otermín, Sheila Guijarro y Gio Queiroz. Cuatro pilares de distintas zonas del campo que dejan un vacío competitivo y emocional.
Menayo, voz de mando desde la defensa y símbolo de entrega, continúa con su proceso de recuperación. Otermín, motor del mediocampo, aportaba ritmo y salida limpia; su ausencia obligará a redistribuir funciones. Sheila Guijarro, referencia ofensiva, y Gio Queiroz, verticalidad pura en banda, completan un cuarteto de ausencias que condiciona el planteamiento de Víctor Martín.
El técnico, sin embargo, ha trabajado con intensidad durante la semana, probando nuevas sociedades y variantes tácticas. Futbolistas como Luany, Maca Portales o Amaiur Sarriegui podrían asumir mayor protagonismo. Todas ellas representan la nueva generación rojiblanca: talento joven, energía, y una profunda conexión con los valores del club.
“Tenemos que intentar volver lo mejor posible para corregir errores entre todas”, decía Gaby García tras el último encuentro, en una frase que resume el espíritu del grupo: un equipo consciente de sus fallos, pero convencido de que la respuesta está en la unión.
El Alhama ElPozo llega a la cita desde la humildad, pero también desde la ambición de quien sabe que puede competir con cualquiera. El conjunto murciano, recién consolidado en la máxima categoría, se ha convertido en un equipo difícil de batir, bien estructurado y con una fe inquebrantable. Ocupa la 11ª posición con 9 puntos, una renta de cinco sobre el descenso, que refleja su capacidad de resistir en un campeonato cada vez más exigente.
Su último encuentro fue un empate sin goles ante el Athletic Club (0-0), un resultado que subraya su fortaleza defensiva y su disciplina táctica. En ese duelo no pudieron participar Judith Caravaca, Elsa Gómez ni Carla Castiñeyras, tres piezas relevantes en la rotación, pero el bloque respondió con firmeza.
El Murcia es un equipo que no se descompone fácilmente: repliega bien, defiende en bloque medio-bajo y busca el contragolpe con velocidad. Su entrenador ha construido un conjunto solidario, donde cada futbolista entiende su rol y trabaja por la compañera. Frente al Atlético, la misión será clara: cerrar espacios, obligar a la precipitación y aprovechar las transiciones.
Pero más allá del planteamiento, el Murcia llega con una motivación especial. Visitar Alcalá significa medirse con uno de los grandes, en un estadio histórico. Una oportunidad para demostrar que su proyecto crece, compite y tiene alma.
Dentro del vestuario rojiblanco reina una mezcla de autocrítica y determinación. El cuerpo técnico ha querido rebajar el ruido exterior, centrándose en la idea de grupo. La frase que más se ha repetido esta semana en los entrenamientos es simple:
“Volver a ser nosotras.”
Ese es el mensaje. Recuperar la presión colectiva, la valentía en los duelos, la agresividad positiva que distingue a las jugadoras que defienden este escudo. El Atlético sabe que la temporada es larga, pero que los equipos grandes deben reaccionar cuando el camino se nubla. Y hacerlo ante su gente, con el rugido del Centro Deportivo Alcalá de Henares, puede e ser el primer paso hacia el reencuentro con su mejor versión.
Cada partido en Alcalá tiene algo especial. Es el lugar donde el Atlético Femenino ha construido buena parte de su historia moderna: finales, celebraciones, lágrimas, goles que hicieron vibrar a una ciudad entera. El césped, impecable, será testigo una vez más de una tarde en la que la grada y el equipo caminarán juntos.
El público rojiblanco es exigente, pero también leal. Aplaude el esfuerzo tanto como el talento, y sabe reconocer cuándo su equipo necesita empuje. El club espera una gran entrada: peñas, familias, escuelas de fútbol femenino de la Comunidad de Madrid… todos unidos bajo un mismo lema: “Siempre Atleti. Siempre contigo.”
No hay partidos sencillos, pero sí hay partidos que pueden cambiar la inercia de una temporada. El Atlético de Madrid Femenino necesita ese punto de inflexión: volver a ganar, recuperar confianza, mirar de nuevo hacia Europa con paso firme. Y todo empieza por un gesto, una carrera, un grito de unión.
Porque este equipo, cuando juega con el alma, es capaz de todo. Porque este escudo no entiende de resignaciones, sino de desafíos. Porque en cada balón dividido, en cada jugadora que se lanza al suelo por defender una camiseta, late la historia de un club irreductible.
Cuando el balón comience a rodar en Alcalá, el tiempo se detendrá por un instante. Será el momento de las certezas, de las valientes, de las que no se esconden. El Atlético de Madrid Femenino se mira al espejo de su historia y ve reflejado lo de siempre: coraje, nobleza y ambición.
Ganar no será fácil. Pero en el Atleti, las victorias nunca lo son. Se conquistan a base de sudor, de fe, de ese fuego invisible que convierte la adversidad en impulso.
Y este domingo, con la grada como aliada y el orgullo como bandera, el Atleti tiene la oportunidad de volver a encender su llama. Porque el fútbol, cuando se juega con corazón, nunca es solo un partido: es un acto de identidad.
En un fútbol femenino español que cada día escribe páginas más ambiciosas, pocas historias resultan tan potentes y simbólicas como la de Luany Cordeiro, la atacante brasileña que ha pasado de ser una joven promesa con talento por pulir en el Madrid CFF a convertirse, en apenas dos años, en la gran figura del Atlético de Madrid Femenino y la mejor jugadora de la Liga F Moeve en septiembre de 2025.
Su recorrido no es solo una historia de crecimiento deportivo; es un relato de carácter, resiliencia y evolución. Un viaje de sur a norte, de la inspiración callejera brasileña al rigor táctico europeo, del anonimato a la consagración.
Luany aterrizó en el Madrid CFF con la mezcla de inocencia y hambre que define a las futbolistas que llegan a Europa buscando su destino. Tenía velocidad, desborde y una técnica natural que recordaba a las grandes dribladoras de su país, pero su fútbol aún carecía de estructura. En un entorno que ha servido de trampolín para tantas estrellas del fútbol femenino, encontró su primera escuela de madurez.
En el equipo madrileño aprendió los fundamentos de la Liga F Moeve: la exigencia táctica, la lectura de espacios, el sacrificio defensivo y la constancia. Su primera temporada fue de adaptación, con chispazos que despertaban interés. Pero en la segunda, el talento se consolidó: Luany empezó a entender el ritmo del fútbol español, los duelos en banda, el juego entre líneas y, sobre todo, el valor de la pausa.
Aquel Madrid CFF de 2023-2024 la vio crecer. Pero el salto estaba escrito: el Atlético de Madrid Femenino llamó a su puerta, entonces Luany no dudó y se mudó de Fuenlabrada a Alcalá de Henares.
(Fuente: Liga F)
Desde su llegada al Atlético, la transformación ha sido absoluta. Bajo la dirección de un cuerpo técnico que apostó por potenciar su creatividad sin cortarle las alas, Luany ha pasado de ser una futbolista vertical e impredecible a una jugadora total, capaz de decidir partidos con inteligencia y determinación.
(Fuente: Liga F)
Su irrupción en el inicio de la temporada 2025-2026 ha sido simplemente espectacular: goles, asistencias, liderazgo y un impacto en el juego que la ha convertido en la pieza más influyente del sistema ofensivo colchonero. El reconocimiento como Mejor Jugadora de la Liga F Moeve en septiembre no fue casualidad: fue la consecuencia natural de un rendimiento brillante y sostenido.
El fútbol de Luany se explica a través del instinto, pero también de una evolución consciente. Si en el Madrid CFF era una futbolista de impulsos, hoy es una estratega del desequilibrio.
El reconocimiento como Mejor Jugadora de la Liga F Moeve en septiembre es más que un premio individual. Es un símbolo de lo que representa su evolución: la confirmación de que el talento extranjero, cuando se funde con el rigor y la estructura del fútbol español, puede alcanzar una dimensión superior.
Luany no es ya una promesa. Es una líder. Y su historia refleja la metamorfosis de la propia Liga F Moeve, una competición que se ha convertido en epicentro del talento mundial.
Hoy, cada toque suyo parece un guiño a su pasado. A las tardes en el Madrid CFF, donde aprendió a pensar su juego. A los entrenamientos solitarios donde practicaba su cambio de ritmo. Y al presente rojiblanco donde su nombre se corea como el de una estrella.
(Fuente : Liga F)
Si septiembre fue el mes de su consagración, lo que viene promete aún más. El Atlético de Madrid ha encontrado en ella su faro ofensivo, y el fútbol español, una nueva bandera. Los analistas internacionales ya la señalan como una de las jugadoras a seguir de cara a la próxima UEFA Women’s Champions League, donde su estilo puede brillar aún más frente a rivales europeos.
Y en el horizonte, una certeza: Luany ha llegado para quedarse.Su fútbol no es una moda pasajera ni una explosión temporal. Es el resultado de años de aprendizaje, adaptación y ambición. Una carrera en ascenso que, a día de hoy, parece no tener techo.
Luany juega como si el mundo fuera una coreografía invisible. Sus botas parecen escribir frases en el césped: comas, puntos, exclamaciones. El primer paso es un trueno. El segundo, una ráfaga. Y el tercero, una sentencia.
Donde antes había precipitación, hoy hay cadencia; donde antes corría, ahora flota. Cuando encara, no dribla solo cuerpos: dribla el tiempo. Engaña la dirección, acaricia el balón con la zurda y cambia de ritmo con un golpe de viento.
Tiene la mirada de las que ven antes de que pase, y un último pase que parece salido de un lienzo, no de un entrenamiento. A veces lanza una diagonal al vacío, como si supiera que alguien llegará. Y llega.
Su golpeo, ahora templado, ha ganado la calma del cazador: elige el rincón, no la fuerza. Y cuando el balón besa la red, levanta el puño, no con arrogancia, sino con gratitud.
Presiona, corre, se deja la piel. Su fútbol no es solo espectáculo; es compromiso. Se agacha para recuperar, grita para ordenar, sonríe para creer. Y cuando el Atlético sufre, ella no se esconde. Pide la pelota. Siempre.
En ella, la imprevisibilidad se ha vuelto ciencia, la intuición se ha hecho método, la magia se ha convertido en responsabilidad.
Cada vez que Luany toca el balón, algo se mueve en las gradas. No es solo expectativa, es fe. El público siente que algo puede suceder, como si cada regate suyo abriera una puerta al milagro.
Su nombre ya suena entre las grandes figuras del club, y su conexión con la hinchada tiene ese aire de electricidad pura que solo las jugadoras diferenciales generan. Luany representa el espíritu rojiblanco en su forma más contemporánea: lucha, pasión y belleza.
(Fuente: Liga F)
En un equipo que ha aprendido a convivir con la exigencia, ella aporta el imprevisto. Es la nota de jazz en una sinfonía militar. El trueno en medio del plan.
Hoy, su figura trasciende camisetas. Representa la posibilidad de crecer sin traicionar la esencia. De convertir el vértigo en método. De unir el alma brasileña con el corazón madrileño.
Hoy, su figura trasciende camisetas. Representa la posibilidad de crecer sin traicionar la esencia. De convertir el vértigo en método. De unir el alma brasileña con el corazón madrileño.
Fue en el Madrid CFF, donde aprendió a pensar, al Atlético, donde aprendió a liderar, Luany ha recorrido un camino que define lo que hoy es la Liga F Moeve: talento, crecimiento, valentía.
Ahora, cada vez que pisa el césped, se siente la sensación de que algo grande está por suceder. Porque Luany no solo juega al fútbol: lo eleva. Es la artista del desequilibrio, la trabajadora incansable, la heredera del fuego rojiblanco.
Y en esta nueva etapa, con Gio fuera y el equipo buscando una nueva voz, ella es el faro que no deja que el barco se hunda.
(Fuente: Liga F)
Su historia, todavía en pleno vuelo, ya tiene algo de mito: una brasileña que convirtió la promesa en certeza, la velocidad en sabiduría, y el talento en liderazgo.
Luany, la reina del otoño rojiblanco, la luz que brilla cuando la noche parece más oscura.
📌 Por cuarto año consecutivo, BMW España ha hecho entrega al Real Madrid C.F. de su flota oficial de vehículos, reafirmando una colaboración que une la innovación tecnológica alemana con la grandeza deportiva del club blanco. En esta ocasión, la plantilla del primer equipo femenino ha recibido los nuevos coches oficiales en un acto celebrado en la Ciudad Real Madrid, donde la sostenibilidad y la vanguardia.
La cuarta temporada del acuerdo se distingue por una oferta más amplia de vehículos electrificados y diversas configuraciones mecánicas, con especial protagonismo de los modelos BMW iX y BMW iX2, emblemas de la nueva movilidad premium de la firma bávara.
El espíritu pionero de la Neue Klasse —la nueva generación de vehículos eléctricos de BMW— se funde con el carácter ganador del Real Madrid en una alianza que representa el equilibrio perfecto entre rendimiento, innovación y compromiso medioambiental. Durante el acto, las jugadoras posaron junto al BMW iX3, primer representante de esta nueva era eléctrica, que combina deportividad, tecnología y sostenibilidad en un mismo concepto.
El BMW iX, modelo insignia de la flota, es un SUV 100% eléctrico que encarna la visión del futuro de la marca. Con tres variantes —xDrive45, xDrive60 y M70—, destaca por su avanzada ingeniería, el uso extensivo de materiales reciclados como aluminio y plásticos secundarios, y una autonomía que lo sitúa entre los vehículos más eficientes del mercado.
Junto a él, el BMW iX2 aporta una propuesta más compacta y urbana, disponible en versiones eDrive20 y xDrive30, esta última equipada con dos motores eléctricos que ofrecen una autonomía de hasta 449 kilómetros, manteniendo intacto el placer de conducción característico de BMW.
La imagen final del evento —la plantilla posando junto a los nuevos vehículos— simboliza la unión de dos iconos que comparten una misma filosofía: la búsqueda constante de la excelencia. BMW y Real Madrid, tecnología y talento, innovación y gloria: una alianza que mira al futuro con la misma ambición con la que ambos nombres han escrito su historia.
La expedición blanca ya está unida de nuevo tras el parón FIFA del mes de octubre y ahora tendrá que seguir las indicaciones de Pau Quesada y no bajar la guardia en su visita a la Ciudad Deportiva Dani Jarque para medirse a domicilio con el Espanyol, pues el Atlético de Madrid, que juega antes delante de su afición con Alhama está al acecho para arrebatarle la segunda plaza en la Liga F.
📌 Cambio de rumbo en los despachos rojiblancos. Patricia González pone fin a su etapa en el Atlético de Madrid Femenino para asumir el mando deportivo del ambicioso proyecto del Bay Football Club, mientras que el relevo llega con acento internacional: Beni Rubido, exseleccionador de Costa Rica y viejo conocido de Viti en el Madrid CFF, tomará las riendas como nuevo director deportivo a partir del 1 de noviembre.
El pasado 12 de marzo de 2024 el Atlético de Madrid Femenino vivió un punto de inflexión institucional de los que marcan etapas. La entidad rojiblanca, pionera y referente del fútbol femenino español, asistía entonces a la salida por motivos de salud de una de sus figuras más influyentes: María Vargas, cofundadora de la sección junto a su inseparable Lola Romero, y responsable durante más de una década de tejer los cimientos deportivos sobre los que se edificó el actual proyecto colchonero. Su relevo, cuidadosamente planificado, caía en manos de una profesional de prestigio internacional: Patricia González (Madrid, 1987), exjugadora, gestora y una de las mentes más cualificadas en la estructura técnica del fútbol moderno.
González, que ya se había dejado ver a comienzos de 2024 acompañando al entonces técnico Manolo Cano en las ruedas de prensa, asumió oficialmente la dirección deportiva con la responsabilidad de dar continuidad a la línea de trabajo que Vargas había consolidado durante años. Su llegada representó aire fresco y una visión global en un momento en que el fútbol femenino exigía estructuras más profesionalizadas.
Su nombramiento no fue casualidad. Con una licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un Máster en Gestión Deportiva, Patricia sumaba un currículo de gestión sobresaliente, forjado en los despachos de la FIFA, donde desde 2021 había liderado la Unidad de Desarrollo de Talento Global. Desde ese puesto, había coordinado programas internacionales de formación, detectado talento joven y diseñado modelos de evolución del fútbol femenino en distintos continentes. Cuando el Atlético llamó a su puerta, ella aceptó el desafío con entusiasmo: “Comprometida y muy ilusionada con este nuevo reto profesional”, publicó en redes sociales tras su nombramiento.
En su primera etapa, Patricia González se convirtió en la arquitecta en la sombra de un proyecto que necesitaba reencontrarse con su identidad competitiva.
Tras un ciclo irregular y varias transiciones en el banquillo, su visión estratégica ayudó a estabilizar el área deportiva y a reforzar la estructura de cantera, impulsando una metodología unificada en todas las categorías.
La llegada de Víctor Martín “Viti” al banquillo, un técnico de la casa y conocedor profundo del fútbol formativo madrileño, reforzó esa apuesta por la coherencia interna. Juntos, González y Viti lograron devolver al Atlético de Madrid Femenino al lugar que merece: Europa. Dos temporadas después, el club colchonero volvió a clasificarse para competiciones continentales, un logro que simboliza el cierre exitoso del ciclo iniciado por Vargas y consolidado por González.
Su excelente trabajo desarrollado en el club rojiblanco no pasó desapercibido para la industria internacional. El Bay Football Club, franquicia con sede en San Francisco (Estados Unidos) y una de las apuestas más ambiciosas de la NWSL, se fijó en ella para reforzar su nueva estructura deportiva. A partir de ahora, Patricia ejercerá como Directora de Operaciones Globales de Fútbol Femenino del Bay Collective, el conglomerado que gestiona la expansión del club a nivel mundial.
Patricia González deja la dirección deportiva del Atlético de Madrid Femenino.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) October 14, 2025
El Bay Collective, impulsado por un modelo de holding deportivo, se une a otras plataformas de inversión como Kynisca Sports Group (OL Lyon, Washington Spirit, London City Lionesses), Mercury 13 (Badalona, Bristol City, Como) o Crux Football (Montpellier), todas ellas centradas en impulsar la sostenibilidad y profesionalización del fútbol femenino mediante estrategias globales.
En una entrevista concedida al periodista David Menayo (Marca), González reflexionaba sobre el auge de estos grupos de inversión:
“Cualquier nuevo modelo de negocio que apueste por empujar nuestro deporte es positivo siempre que respete las reglas del juego. En nuestro caso, tenemos un músculo financiero importante y una convicción en el potencial de los deportes femeninos que no me había encontrado antes. Somos un grupo de dirección con amplia experiencia que puede aportar un toque diferencial.”
Y añadía, en un análisis lúcido sobre la nueva economía del fútbol femenino: “Que estos grupos inviertan en deporte femenino demuestra que entienden su oportunidad comercial, y eso es positivo. No hay riesgo de abandono si se gestiona con visión y propósito. El fútbol también es un negocio, y el nuestro tiene ahora la posibilidad de crecer con estructuras sólidas.”
Ante la marcha de Patricia González, Lola Romero, directora general del Atlético de Madrid Femenino, ha confiado el testigo a Beni Rubido, un profesional gallego de larga trayectoria y prestigio en el ámbito internacional. Rubido asumirá la dirección deportiva del primer equipo y del filial a partir del 1 de noviembre de 2025, con la misión de dar continuidad al proyecto y mantener la línea de exigencia que ha caracterizado a la entidad.
Beni Rubido, nuevo director de Fútbol Profesional Femenino.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) October 14, 2025
Exseleccionador de Costa Rica, y con experiencia previa en clubes como Madrid CFF, Fundación ADF y Racing de Ferrol, Rubido combina un perfil técnico y metodológico con una visión estratégica del fútbol femenino a nivel global. Su paso por federaciones (RFFM, República Dominicana, Costa Rica) y su trabajo en instituciones como la FIFA le han dotado de una perspectiva internacional poco común. Además, su nombramiento tiene un componente emocional: Rubido ya coincidió con Víctor Martín en la cantera del Madrid CFF, lo que garantiza una sintonía plena con el cuerpo técnico.
Aunque su desembarco oficial se producirá en noviembre, Rubido ya ha comenzado a trabajar en la planificación deportiva. Según ha trascendido, ha mantenido contacto directo con Viti para abordar una cuestión prioritaria: la grave lesión de Gio Queiroz, quien sufrió una fractura de peroné en el partido de Champions ante el Manchester United. Entre las opciones sobre la mesa figura la posibilidad de incorporar una delantera de referencia para suplir su ausencia, así como reforzar otros perfiles de ataque de cara a la próxima temporada.
La salida de Patricia González marca el fin de un ciclo brillante en el Atlético de Madrid Femenino, pero también el inicio de una nueva etapa de consolidación y crecimiento. Su huella permanecerá en cada estructura modernizada, en cada decisión técnica tomada con visión de futuro, y en el regreso del club al escaparate europeo.
El relevo de Beni Rubido simboliza la continuidad de una filosofía: la del trabajo silencioso, la planificación rigurosa y la fe en el talento. Bajo el liderazgo de Lola Romero y Víctor Martín, el Atlético de Madrid Femenino afronta un nuevo horizonte con la misma convicción que le ha acompañado desde su fundación: la de no rendirse jamás.
Porque en el Atlético no se despide, se trasciende. Patricia González abre camino en San Francisco, mientras en Alcalá de Henares el relevo ya toma forma. Cambian los nombres, pero el espíritu permanece intacto: el de un club que no entiende de géneros ni fronteras, solo de pasión, orgullo y pertenencia.
Por todos es sabido que el Atlético sigue latiendo, siempre, pues su alma mater, Lola Romero, no rebla, expresión oscense que equivale a no darse por vencida, en su afán de hacer historia con coraje y corazón en esto del fútbol femenino.
◼️ Revolución arbitral en España: la FIFA autoriza al Comité Técnico de Árbitros a implantar un nuevo protocolo del Football Video Support (FVS)
El cuarto árbitro asumirá el chequeo de goles y acciones decisivas para acelerar el juego y preservar la esencia del fútbol
El fútbol español entra en una nueva era de modernización, transparencia y agilidad.
La FIFA ha concedido una autorización pionera al Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para introducir una importante modificación en el protocolo del Football Video Support (FVS), el sistema de videoarbitraje de bajo coste implantado esta temporada en las competiciones nacionales.
A partir del fin de semana del 1 y 2 de noviembre, y tras varios meses de estudio, calibración técnica y consenso entre los distintos comités arbitrales, será el cuarto árbitro quien asuma el proceso de chequeo de goles concedidos, goles anulados y acciones de gol/no gol.
Este cambio, autorizado por la FIFA dentro del marco experimental de mejora del flujo de juego, pretende reducir los tiempos de revisión, agilizar la toma de decisiones y evitar interrupciones prolongadas que rompen el ritmo y la esencia natural del fútbol.
El nuevo protocolo busca dar un salto cualitativo en la eficiencia del arbitraje.
Hasta ahora, en el sistema FVS, la colegiada principal debía desplazarse personalmente al monitor de revisión para validar cada acción sujeta a comprobación.
Sin embargo, con la nueva disposición, el cuarto árbitro —formado específicamente para el manejo del protocolo— realizará la revisión inicial del vídeo, comunicando la decisión directamente al árbitro principal.
Este cambio permitirá que las revisiones se ejecuten en tiempo real, sin la necesidad de detener el partido durante varios minutos, como ocurre en las intervenciones más largas del VAR convencional.
De esta forma, la FIFA y la RFEF persiguen una optimización del tiempo efectivo de juego, una de las grandes metas del fútbol moderno, en un contexto global en el que los aficionados reclaman dinamismo, fluidez y decisiones más rápidas sin comprometer la justicia deportiva.
El nuevo protocolo no elimina la figura de autoridad central del árbitro principal.
De hecho, la innovación refuerza su papel, al ofrecerle una estructura de apoyo más ágil y efectiva.
En caso de que durante el chequeo realizado por el cuarto árbitro surjan dudas razonables o discrepancias en la interpretación de la acción, el árbitro principal mantendrá la potestad de acudir personalmente al monitor de campo para revisar la jugada y emitir el veredicto definitivo.
Este equilibrio entre agilidad y control, entre confianza y jerarquía técnica, consolida la armonía del nuevo modelo arbitral que la RFEF y la FIFA desean proyectar hacia el futuro.
El objetivo no es otro que reducir la interferencia en el juego sin renunciar a la precisión y a la transparencia que caracterizan al arbitraje moderno.
La aplicación práctica del nuevo sistema también variará en función de la competición:
En la Primera Federación masculina, los cuartos árbitros serán colegiados de Segunda Federación, quienes ya poseen experiencia y formación técnica en el manejo del FVS. En la Primera División Femenina (Liga F Moeve), las árbitras principales contarán con el apoyo de colegiadas de Primera Federación, garantizando así un alto nivel de preparación, coordinación y homogeneidad arbitral.
Esta distribución persigue integrar progresivamente a los árbitros jóvenes en la dinámica del videoarbitraje profesional, generando una pirámide formativa sólida que garantice el futuro del arbitraje español y su presencia en competiciones internacionales.
La Liga F Moeve, máxima categoría del fútbol femenino español, se ha convertido en un laboratorio de innovación y en uno de los ejemplos más claros de la rápida profesionalización del arbitraje nacional.
Durante las primeras jornadas de la temporada 2025-26, el Football Video Support (FVS) ha demostrado ser una herramienta eficiente, accesible y transformadora.
El sistema, que puede utilizarse en cuatro supuestos concretos —gol/no gol, penalti/no penalti, tarjeta roja directa y confusión de identidad—, fue implantado en todos los estadios de la competición desde la primera jornada, arrojando resultados concluyentes.
📈 Cifras oficiales del debut del FVS en Liga F Moeve:
39 intervenciones totales en la primera jornada. 9 revisiones de penaltis. 3 goles anulados por fuera de juego. 1 cartulina roja corregida tras revisión.
El partido con mayor número de revisiones fue el FC Barcelona – Alhama CF ElPozo, donde la colegiada se acercó al monitor en 12 ocasiones:10 de ellas para chequear goles, 8 finalmente validados, 2 anulados por posición antirreglamentaria, además de 2 revisiones de posibles penaltis, ambas finalmente desestimadas.
En contraste, el Athletic Club – Costa Adeje Tenerife fue el único encuentro sin intervención del FVS, un ejemplo de fluidez y juego limpio que no requirió asistencia tecnológica.
El estudio elaborado por la Liga F Moeve en colaboración con el Comité Técnico de Árbitras y la RFEF evidenció un patrón claro: “Las intervenciones del FVS, si bien mejoraron la precisión arbitral, incrementaron la duración media de las revisiones y redujeron el tiempo efectivo de juego en un 7% durante las tres primeras jornadas del campeonato”.
El informe subraya que algunas revisiones —particularmente en acciones de gol o penaltis dudosos— superaron los dos minutos y medio, alterando la continuidad del espectáculo y generando desconexión emocional entre jugadoras, entrenadores y público.
En respuesta a este diagnóstico, la nueva medida impulsada por la FIFA y la RFEF persigue reducir en al menos un 40% la duración media de los chequeos, agilizando la comunicación entre el equipo arbitral y las salas de control del FVS.
Como expresó una portavoz del Comité Técnico de Árbitros: “El fútbol no debe convertirse en una sucesión de pausas tecnológicas. La tecnología está para servir al juego, no para interrumpirlo. Este nuevo modelo busca devolverle al fútbol su ritmo, su esencia y su humanidad”.
La autorización de este nuevo protocolo no solo representa una innovación técnica, sino también una muestra del prestigio internacional del arbitraje español.
La FIFA ha valorado especialmente el rigor formativo de los colegiados españoles y el alto grado de coordinación entre la Dirección de Competiciones de la RFEF, la Liga F y el Comité Técnico de Árbitros, elementos clave para autorizar esta modificación sin comprometer los estándares globales del arbitraje profesional.
De este modo, España se convierte en país pionero en la utilización del cuarto árbitro como figura activa dentro del circuito FVS, una medida que podría extenderse a otros campeonatos nacionales en los próximos años.
El nuevo modelo del FVS se erige como un símbolo de modernidad equilibrada. No busca convertir el fútbol en un laboratorio de pantallas y algoritmos, sino en un espacio donde la tecnología acompañe, sin eclipsar, la emoción humana que define este deporte.
En las próximas semanas, la RFEF y la FIFA seguirán evaluando los resultados de esta modificación, midiendo tiempos de intervención, grado de acierto y percepción de jugadoras, técnicos y aficionados. Si los datos confirman la eficacia esperada, la medida podría consolidarse como protocolo permanente a partir de la temporada 2026-2027.
Football Video Support llegó para quedarse. Pero con esta evolución, el fútbol español demuestra que no basta con tener tecnología: hay que usarla con sentido, equilibrio y respeto por el juego.
Esta medida no solo optimiza el trabajo arbitral; también devuelve ritmo, emoción y autenticidad a un deporte que, ante todo, debe fluir. Porque el fútbol —el de verdad, el que vibra con cada pase, cada caída, cada gol— no puede detenerse en una pantalla: debe seguir latiendo en el césped, entre la pasión y la justicia.
España vuelve a situarse en la vanguardia del arbitraje mundial, liderando con innovación, criterio y visión de futuro. Y cuando el balón ruede este fin de semana del 1 y 2 de noviembre de 2025, el público será testigo no solo de una jornada más, sino del inicio de una nueva era en la historia del fútbol femenino y del arbitraje nacional.