
🔲 ¡Triunfo azul y blanco! Las guerreras de Yeray Martin se impusieron por 0-2 al ONA con las dianas de Elba Vergés y Clau Blanco, pero antes Noelia detuvo un penalti.
La previa |

El sábado 14 de febrero a las 12:00 horas, con las cámaras de DAZN como testigo y el pulso competitivo de la Liga F Moeve marcando el ritmo de la temporada, FC Badalona Women y Costa Adeje Tenerife protagonizarán un enfrentamiento que trasciende la simple jornada liguera y se adentra en el territorio de las aspiraciones europeas, la consolidación de proyectos y la confirmación de identidades. No es un partido más. Es un cruce entre dos semifinalistas de la Copa de la Reina, dos equipos que han demostrado personalidad competitiva en el torneo del KO y que ahora trasladan ese impulso a un campeonato doméstico que vive uno de sus tramos más determinantes. La clasificación comprime sueños y presiona errores: el conjunto catalán llega en séptima posición con 26 puntos, igualado con otros tres aspirantes que también otean la zona noble, mientras que el cuadro tinerfeño es cuarto con 33, a ocho unidades de los puestos que dan acceso a la próxima edición de la Champions League. Esa brecha, todavía salvable pero exigente, convierte cada encuentro en una final encubierta.
El FC Badalona Women encara la cita con la convicción de quien ha construido su temporada desde la regularidad y el compromiso colectivo. Veintiséis puntos no son fruto del azar; son la consecuencia de un equipo que ha sabido competir en escenarios diversos, que ha encontrado mecanismos para sumar incluso cuando el juego no fluía con naturalidad y que ha hecho del orden táctico una herramienta de supervivencia y crecimiento. Sin embargo, la acumulación de efectivos mermados condiciona la planificación del choque. Antonia Canales, lesionada del ligamento cruzado, continúa su proceso de recuperación y representa una ausencia sensible tanto por su peso futbolístico como por su liderazgo emocional. A ella se suman Núria Garrote, Berta Pujadas y María Llompart, todas fuera de la convocatoria prevista, lo que obliga al cuerpo técnico a reconfigurar piezas y roles. No es una circunstancia menor: en un calendario apretado, la profundidad de plantilla se convierte en un activo decisivo. La buena noticia para el conjunto catalán es el regreso de Ana González tras cumplir ciclo de tarjetas; su vuelta amplía opciones en la parcela ofensiva y devuelve una referencia capaz de fijar centrales, atacar espacios y aportar contundencia en el área rival.
El Costa Adeje Tenerife, por su parte, aterriza en la península con una narrativa diferente pero igualmente potente. Desde la llegada de Yerai Martín al banquillo, el equipo ha experimentado una transformación competitiva que se traduce en números incontestables: invicto con tres victorias y tres empates entre todas las competiciones. Más allá de la estadística, lo que ha cambiado es la sensación de control. El conjunto canario ha adquirido una estructura más reconocible, con fases de presión mejor coordinadas y una salida de balón más elaborada que le permite gobernar ritmos. La cuarta plaza no es una casualidad, sino el resultado de una evolución sostenida. Aun así, el equipo también afronta bajas relevantes: Pisco, Aithiara Carballo y Carlota Suárez no estarán disponibles, lo que obligará a ajustes en el entramado defensivo y en la gestión de bandas, zonas donde el Tenerife suele encontrar profundidad y desborde.
El precedente inmediato añade un componente emocional que intensifica la previa. En el partido de ida, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, el marcador reflejó un 2-2 vibrante, un intercambio de golpes que simbolizó la igualdad estructural entre ambos proyectos. Aquel encuentro dejó lecturas claras: el Badalona supo resistir en un contexto adverso, mientras que el Tenerife mostró su capacidad para reaccionar y sostener la iniciativa ofensiva. El empate no resolvió nada, pero dibujó un mapa de fortalezas y debilidades que ahora reaparecen como referencias estratégicas.
Desde el punto de vista táctico, el duelo se perfila como una batalla por el centro del campo y por la gestión de los intervalos entre líneas. El Badalona ha destacado por su disciplina en bloque medio, compactando espacios y lanzando transiciones rápidas cuando recupera. Con las bajas en defensa, la coordinación de la línea posterior será fundamental para contener los movimientos interiores del Tenerife, un equipo que ha mejorado en la ocupación racional de carriles y en la circulación paciente hasta encontrar superioridades. La presencia de Ana González puede ser determinante para capitalizar cualquier recuperación alta o error en salida rival. En partidos de este perfil, la eficacia en las áreas suele inclinar la balanza.
El Tenerife, bajo la batuta de Yerai Martín, ha reforzado su identidad ofensiva sin descuidar la consistencia defensiva. La racha de invencibilidad no se explica únicamente por la capacidad goleadora, sino por la reducción de concesiones en momentos críticos. El equipo ha sabido sufrir cuando el guion lo exigía y ha mostrado madurez para gestionar ventajas. En un campo exigente y ante un rival que pelea por acercarse a la zona europea, la inteligencia competitiva será tan relevante como la calidad técnica. Mantener la serenidad en los primeros compases, evitar pérdidas en zonas comprometidas y explotar la amplitud pueden ser las claves para erosionar la estructura catalana.
La dimensión psicológica tampoco es un factor menor. Ambos conjuntos llegan reforzados por su condición de semifinalistas de Copa, un logro que legitima su ambición y que envía un mensaje al resto de la liga: están preparados para competir contra cualquiera. Esa confianza, sin embargo, debe canalizarse adecuadamente. El Badalona necesita transformar la energía de su público en impulso sostenido, evitando la ansiedad si el marcador no se mueve con rapidez. El Tenerife, en cambio, debe aislarse del contexto y ejecutar su plan con frialdad quirúrgica, consciente de que cada punto suma en la carrera por acercarse a la Champions.
En términos clasificatorios, el encuentro tiene implicaciones inmediatas. Para el Badalona, ganar significaría no solo sumar tres puntos vitales, sino también enviar una señal de autoridad frente a un rival directo y estrechar la distancia con la zona europea. En una tabla comprimida, un triunfo puede modificar percepciones y dinámicas. Para el Tenerife, la victoria consolidaría la cuarta plaza y mantendría viva la presión sobre los puestos de privilegio. Incluso un empate, dependiendo de otros resultados, podría tener valor estratégico, pero el contexto invita a pensar en un partido abierto, con ambición por ambos lados.
El componente narrativo del sábado está cargado de simbolismo. Es un cruce entre la resiliencia y la inercia positiva, entre la reconstrucción obligada por las lesiones y la consolidación de un proyecto revitalizado por un cambio de dirección técnica. Es también un escaparate para futbolistas que buscan reivindicarse en un campeonato cada vez más competitivo y mediático. La retransmisión por DAZN amplifica el alcance del espectáculo y sitúa el foco sobre dos plantillas que han trabajado en silencio para ganarse su espacio.
En última instancia, el balón dictará sentencia, pero la previa anticipa un choque de alta densidad competitiva, con detalles tácticos determinantes y con el peso de la clasificación como telón de fondo. El recuerdo del 2-2 en el Heliodoro Rodríguez López actúa como advertencia: ningún error quedará impune, ninguna ventaja será definitiva hasta el pitido final. Badalona Women y Costa Adeje Tenerife se miran de frente, conscientes de que el margen de error se estrecha y de que cada jornada acerca o aleja el sueño europeo. El sábado, a mediodía, no solo se disputarán tres puntos; se pondrá a prueba la solidez de dos aspirantes que han decidido no conformarse con ser revelación y que ahora aspiran a convertirse en protagonistas permanentes del relato de la Liga F Moeve.

🏆 Liga F Moeve | #AmorPorLosColores
🙌🏻 Vigésima jornada | Matchday 20
🔥 ONA 🆚 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥
📅 Sábado, 14 de febrero de 2026
⏰ 12:00 horario peninsular
📺 DAZN 1 (Dial 70 de Movistar Plus)
📻 Atlántico Radio
🏟️ Estadio Municipal de Palamós, Costa Brava
LigaFMoeve | #FCBadalonaCostaAdejeTenerife

Los onces |
Maria Valenzuela
Itzi
Nerea
S. Majarín
Barcais
Ana González
Llopart
L. Chamorro
E. Julve
Banini
Irina
Suplentes:
Carla (26), Jankovska (8), Kullashi (14), Paula (17), Lorena (19), Junge (24), Rojo (31)
Noelia Ramos Fatou D. Moreno S. Ouzraoui V. Quiles Aleksandra S. Castelló N. Ramos Clau Blanco Elba Patri Gavira (C).
Suplentes:vNay Cáceres, Koko Ange, Cinta R., Paola Hernández, Bicho, Iratxe, Gramaglia.

Un duelo que mide a dos de los cuatro semifinalistas de la Copa de la Reina Iberdrola 2026 es garantía de espectáculo y este ONA versus Club Deportivo Tenerife Femenino no iba a ser una excepción, más bien todo lo contrario.
El Costa Adeje Tenerife arrancó el encuentro en el Municipal Palamós – Costa Brava con presencia constante en campo rival. Las jugadoras dirigidas por Yerai Martín presionaban y robaban en el centro del terreno de juego para buscar con velocidad la portería local defendida por María López Valenzuela.
En el minuto 11, tras un mano a mano dentro del área del FC Badalona Women, el técnico del conjunto tinerfeño reclamó un posible penalti. La colegiada acudió al FVS, pero declinó la solicitud finalmente.
Tras varios acercamientos de las blanquiazules, una jugada polémica dentro del área visitante fue señalada como penalti a favor del cuadro catalán amén a un derribo de Fatou Dembelé sobre Irina Uribe y la responsabilidad de ejecutar el lanzamiento desde los once pasos lo asumió María Llompart, una auténtica especialista en este lance durante su etapa en el Villarreal, pero Noelia Ramos le adivinó las intenciones a las centrocampistas y sacó una mano salvadora para mantener el cero a cero en el ecuador de la primera mitad.
Metidos de lleno en el tiempo de prolongación de la primera mitad, cuando el reloj ya amenazaba con enviar a ambos equipos al vestuario y el partido transitaba por ese territorio incierto en el que cada detalle adquiere un peso desmedido, el Costa Adeje Tenerife hilvanó la combinación más lúcida de todo su primer acto sobre el césped de la Costa Brava.
La jugada nació con paciencia, creció con intención y terminó con determinación: una secuencia de pases bien trazados que desordenó a la zaga local y abrió una rendija en el corazón del área. Allí apareció Violeta Quiles, leyendo el espacio con inteligencia, perfilando el cuerpo y conectando un remate franco que, por centímetros y por la intervención providencial de la defensa, no encontró el destino que ya imaginaban las visitantes. Fue la ocasión más clara del conjunto insular en los primeros cuarenta y cinco minutos, un destello de precisión en un duelo de alta tensión táctica, justo antes de que el colegiado señalara el camino a la caseta.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con el marcador todavía reflejando el resultado gafas (0-0) y todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en Palamós y en ese momento la mejor era la guardameta visitante.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto blanquiazul regresó al césped con una marcha más, decidido a convertir su ambición en ventaja tangible. Apenas habían transcurrido unos compases del segundo acto cuando llegaron dos avisos casi consecutivos que estremecieron a la zaga del Badalona. Primero fue Castelló quien, con determinación y lectura del espacio, atacó la espalda de la defensa y obligó a la guardameta local a intervenir con reflejos. Sin tiempo para recomponerse, el ONA volvió a verse exigido en el minuto 47: Clau Blanco irrumpió con potencia, presionó arriba, encaró sin titubeos y buscó el gol con un remate cargado de intención que, una vez más, se quedó sin recompensa.
El dominio visitante se hacía evidente en la intensidad de cada duelo y en la sensación de peligro constante. La entrada de Koko e Iratxe en el minuto 65 no fue un simple ajuste táctico, sino un golpe de efecto que alteró el ritmo del encuentro. Su energía y verticalidad desbordaron el entramado defensivo local y actuaron como antesala del tanto tinerfeño, un gol que terminó por neutralizar el buen hacer del ONA y cambió el pulso emocional del partido, confirmando que la insistencia blanquiazul había encontrado, por fin, el camino hacia la red.
Cuando se alcanzó el minuto 66, un centro de Natalia Ramos a balón parado, lo controló Elba Vergés dentro del área para finalizar con el exterior de su pie derecho y adelantar a las tinerfeñas, logrando así su tercer gol de la temporada que servía para abrir la lata con el 0–1 en una acción en el que las de Marc Ballester pecaron de fragilidad atrás, seamos conscientes de ello.
En el minuto 72 de partido, cuando el encuentro comenzaba a adentrarse en ese tramo decisivo en el que cada acción pesa el doble y los equipos sienten cómo el reloj acelera el pulso colectivo, se gestó una jugada que terminó por marcar el rumbo definitivo de la tarde. Todo nació en la banda derecha, territorio fértil durante muchos minutos para las visitantes, que habían encontrado allí una vía constante de progresión. Aleksandra Zaremba recibió en ventaja, levantó la cabeza y temporizó con inteligencia, esperando la llegada de Sandra Castelló, siempre dispuesta a ofrecer una línea de pase y a dotar de continuidad al ataque. La combinación entre ambas fue tan precisa como vertical: un intercambio ágil, medido al milímetro, que desarboló a la defensa rival y abrió un pasillo hacia el área.
La canterana hispano-polaca, con personalidad y sangre fría impropias de su juventud, perfiló el cuerpo y dibujó un centro tenso, cargado de intención, que atravesó la zona caliente con música de gol. El balón viajó con la altura exacta, ni demasiado bombeado ni excesivamente raso, buscando el punto idóneo entre centrales y lateral, ese espacio que solo las delanteras con instinto saben atacar. Allí apareció Clau Blanco, ex del Madrid CFF, leyendo la trayectoria con la determinación de quien conoce el oficio y huele la sentencia. Ajustó el movimiento, ganó la posición y, sin titubeos, conectó un remate certero que superó a Valenzuela y besó la red con autoridad para establecer un 0–2 que fue un mazazo para las catalanas.
Ya en el minuto 89, cuando el partido ya transitaba por ese territorio de nervios tensos y miradas al cronómetro, Iratxe fue amonestada con la primera cartulina amarilla del conjunto tinerfeño, una acción que simbolizaba el esfuerzo acumulado, la intensidad sostenida y la voluntad de no conceder ni un centímetro en el tramo definitivo. Fue una falta táctica, de esas que se entienden dentro del contexto competitivo, en un momento en el que cada transición podía alterar el desenlace. El colegiado añadió cinco minutos más, un último suspiro para la esperanza local y una prueba final de resistencia para las visitantes, que supieron gestionar la ventaja con oficio, repliegue ordenado y lectura inteligente de los tiempos. Y cuando el reloj agotó su margen, la árbitra señaló el final en el Municipal Palamós-Costa Brava, certificando la victoria del conjunto blanquiazul, un triunfo trabajado, maduro y de enorme valor clasificatorio.
El resultado no solo confirmó su buen momento, sino que reforzó su posición en la tabla. Con 31 unidades en su casillero, el equipo tinerfeño continúa defendiendo con solvencia la cuarta plaza, consolidando su candidatura a los puestos europeos y ampliando a cinco puntos la distancia respecto al Atlético de Madrid, que afrontará su compromiso dominical ante el Madrid CFF en Alcalá de Henares con la presión añadida de no poder fallar si quiere recortar diferencias. Además, el triunfo blanquiazul introduce un matiz estratégico en la lucha por Europa, al intensificar la exigencia sobre la Real Sociedad, que observa cómo la pugna por las posiciones continentales se comprime y eleva su temperatura competitiva.
En contraste, el ONA atraviesa un momento de incertidumbre. Con este resultado, acumula ya quince días sin conocer la victoria en la Liga Profesional de Fútbol Femenino, una racha que erosiona la confianza y que le ha llevado a descender hasta la octava plaza con 26 puntos. La igualdad del campeonato no concede treguas, y cada tropiezo tiene consecuencias inmediatas en la clasificación.
El conjunto local deberá reencontrarse con su mejor versión el próximo fin de semana, cuando visite a un DUX Logroño que pelea por la permanencia en la élite y que convertirá su estadio en un escenario de máxima exigencia.

Será un duelo de necesidades cruzadas, donde el ONA buscará recuperar sensaciones y puntos, consciente de que la temporada entra en una fase decisiva en la que cada detalle puede marcar la diferencia entre cumplir los objetivos o verlos desvanecerse.

📋 Ficha técnica |
FC Badalona Women: María, Majarin, Llompart (Junge 80’), Irina, Banini (Paula 68’), Julve, Itzi, Chamorro, Ana G. (Lorena 68’), Barclais y Carmona.
Costa Adeje Tenerife Egatesa: Noelia Ramos, Aleksandra, Elba, Fatou . D, Patri Gavira, Clau Blanco, Moreno, N. Ramos, S. Castelló, V. Quiles (Koko 65’) y S. Ouzraoui (65’).
Árbitra: Beatriz Cuesta asistida por Marta Villanueva y Misty Kovari. Amonestaron a las locales Ana G. (53’) y a la visitante Iratxe (89’) con tarjeta amarilla.
Incidencias: Vigésima jornada de Liga F Moeve, disputado en el Municipal Palamós-Costa Brava que se ha celebrado en una superficie de hierba natural.
Vídeo |