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  • Reportaje | Lauren Leal, el cerrojo que protege Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 Con apenas 22 años, Lauren Leal ya ha recorrido un camino que muchas futbolistas solo imaginan. Nacida en Votorantim, en el corazón del estado de São Paulo, su fútbol creció entre la intensidad brasileña y una madurez competitiva poco común para su edad. Hoy, asentada en la zaga del Atlético de Madrid y convertida en internacional absoluta con Brasil, Lauren representa a una nueva generación de defensoras: sobria, contundente y con personalidad. La medalla de plata conquistada en los Juegos Olímpicos de París 2024 no es un punto de llegada, sino la confirmación de una carrera que avanza con paso firme y ambición europea.

    (Fuente: Madrid CFF)

    Hay futbolistas que a pesar no ser canteranas de un club casan a la perfección con la idiosincrasia de la entidad la que defienden, este es el caso de la brasileña Lauren Leal y el Atlético de Madrid.

    Lauren Eduarda Leal Costa (Votorantim, São Paulo; 13 de septiembre de 2002 fue uno de los grandes descubrimientos que aportó a la Primera División Femenina el Madrid CFF, experto en la captación de talento foráneo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Lauren Eduarda Leal Costa aprendió a defender antes incluso de saber que ese verbo definiría su vida. En Votorantim, una ciudad del interior del estado de São Paulo donde el fútbol se respira como parte del paisaje cotidiano, Lauren creció jugando en la calle, en espacios improvisados donde el balón no entiende de jerarquías ni de géneros, solo de carácter. Aquellas primeras pachangas, marcadas por el asfalto, por porterías imaginarias y por rivales mayores y más fuertes, moldearon una futbolista precozmente competitiva, acostumbrada a sobrevivir, a anticiparse y a resistir. En ese entorno informal, donde cada partido era una prueba de personalidad, Lauren empezó a forjar la dureza mental que más tarde definiría su carrera profesional.

    El salto del juego callejero a una estructura organizada llegó de la mano del Centro Olímpico de São Paulo, un proyecto deportivo impulsado por el Ayuntamiento de la ciudad con el objetivo de detectar, formar y potenciar talento joven. Allí, Lauren encontró por primera vez un espacio donde su energía competitiva se canalizó a través de entrenamientos sistemáticos, conceptos tácticos y una rutina que exigía disciplina. El Centro Olímpico no solo le ofreció un marco deportivo, sino también una primera toma de contacto con lo que significaba pertenecer a un proyecto colectivo, representar unos colores y asumir responsabilidades dentro de un grupo. Fue un punto de inflexión en su formación, el lugar donde dejó de ser solo una niña que jugaba bien al fútbol para empezar a construir una identidad como defensora.

    Su progresión no pasó desapercibida y pronto llamó la atención del São Paulo Futebol Clube, una de las entidades más prestigiosas del fútbol brasileño, que la incorporó a su cantera. En 2017, Lauren formó parte del equipo sub-15 del club paulista en una temporada que resultaría histórica. A pesar de competir en una categoría superior, el sub-17, aquel grupo logró proclamarse campeón del Campeonato Paulense sub-17 en su primer año de participación, un éxito que situó a varias de sus integrantes, incluida Lauren, en el radar del fútbol nacional. Su papel en aquel equipo fue creciendo con rapidez, no solo por sus cualidades defensivas, sino por su capacidad de liderazgo, su lectura del juego y su serenidad en momentos de presión.

    Con el paso de los años, Lauren se consolidó como una pieza central en las categorías juveniles del São Paulo FC, hasta convertirse en capitana. Bajo su liderazgo, el equipo vivió una de las etapas más exitosas de su historia formativa, conquistando un triple campeonato interestatal que incluyó la Copa Nike, la Fiesta Sudamericana y el Campeonato Brasileño juvenil. Aquellos títulos no solo reforzaron su currículum deportivo, sino que terminaron de definir su perfil como una futbolista preparada para asumir galones desde la retaguardia, con una personalidad que trascendía su edad. Lauren ha señalado en diversas ocasiones que el apoyo constante de su familia fue determinante para sostener ese crecimiento, especialmente en una etapa vital en la que compatibilizar estudios, entrenamientos y competición exigía sacrificios diarios.

    En 2018, Lauren volvió temporalmente al Centro Olímpico en calidad de cedida para disputar la temporada, aunque no llegó a debutar en la liga. Fue un periodo menos visible en términos competitivos, pero relevante en su proceso de maduración. La experiencia le permitió entrenar con continuidad, corregir aspectos de su juego y prepararse para el siguiente gran salto. Ese llegó en 2020, cuando regresó al São Paulo FC, esta vez para integrarse en el primer equipo. El contexto era exigente: el club atravesaba una fase de crecimiento en el fútbol femenino y aspiraba a competir de tú a tú con las grandes potencias del país.

    Lauren respondió desde el primer momento. En su temporada de regreso, el São Paulo alcanzó las semifinales del Campeonato Brasileño, los cuartos de final del campeonato estatal y el subcampeonato de la Copa Paulista, consolidándose como uno de los equipos más competitivos del panorama nacional. Para una defensora joven, asumir un rol relevante en un equipo que peleaba en todas las competiciones supuso una prueba de madurez superada con solvencia. Su rendimiento le permitió ganarse la continuidad en la plantilla para la temporada siguiente, en la que disputó 27 partidos en la Série A1, la máxima categoría del fútbol femenino brasileño.

    La campaña de 2021 fue especialmente intensa. El São Paulo FC mantuvo una dura rivalidad con el Corinthians, el gran dominador del fútbol femenino brasileño, y peleó hasta el final por el título del campeonato paulista. La final, disputada a doble partido, terminó escapándose, pero dejó la sensación de que el equipo había dado un paso adelante competitivo. Para Lauren, aquella temporada confirmó su capacidad para sostener un alto nivel de exigencia durante un calendario cargado de partidos, enfrentándose a delanteras de primer nivel y respondiendo con regularidad.

    Fue en ese contexto cuando decidió afrontar uno de los movimientos más determinantes de su carrera: su primera experiencia en el extranjero. Aprovechando el parón invernal, Lauren viajó a España para incorporarse al Madrid CFF como uno de los cinco refuerzos del club madrileño para la segunda parte de la temporada 2021-22. El salto no era menor. Cambiaba de continente, de idioma y de cultura futbolística, pasando de un entorno conocido a una liga en plena expansión, cada vez más competitiva y exigente tácticamente.

    (Fuente: Madrid CFF)

    En el Madrid CFF, Lauren se encontró con un vestuario marcado por la presencia de varias compatriotas brasileñas como Mónica, Daiane y Antonia, lo que facilitó su adaptación inicial. Bajo la dirección de María Pry, se integró rápidamente en la dinámica del equipo y empezó a sumar minutos hasta convertirse en titular. Disputó 11 partidos en esa primera media temporada, dejando una impresión sólida como defensora central, destacando por su contundencia en el uno contra uno, su juego aéreo y su capacidad para anticiparse.

    (Fuente: Madrid CFF )

    La temporada siguiente confirmó su asentamiento en la Liga F.Lauren mantuvo la titularidad tanto con María Pry como posteriormente con Víctor Martín, que asumió el cargo tras la baja de Pry por maternidad. El cambio en el banquillo no alteró su estatus dentro del equipo, una señal clara de la confianza que generaba su rendimiento. En un campeonato cada vez más profesionalizado, Lauren se consolidó como una defensora fiable, capaz de adaptarse a distintos sistemas y de asumir responsabilidades en una línea defensiva exigida constantemente.

    (Fuente: Madrid CFF)

    El verano de 2024 marcó su regreso a Europa y el inicio de una nueva etapa en España con su fichaje por el Atlético de Madrid. La llegada al club rojiblanco representó un salto cualitativo en su carrera, incorporándose a una entidad con aspiraciones constantes a los títulos y a la clasificación europea. Lauren se hizo con un puesto en el once inicial de manera inmediata, mostrando una rápida adaptación al sistema y a las exigencias del equipo.

    Bajo la dirección de Víctor Martín, el Atlético de Madrid firmó una temporada notable, clasificándose para la Liga de Campeones en la última jornada y alcanzando la final de la Copa de la Reina. Aunque el equipo cayó en la ronda previa de la competición europea y en las semifinales de la Supercopa, el balance general fue positivo, y Lauren se consolidó como una pieza clave en la defensa. Su regularidad, su capacidad para liderar la línea defensiva y su experiencia internacional la convirtieron en un valor seguro para el proyecto rojiblanco.

    En julio de 2023, su carrera dio un nuevo giro con su fichaje por el Kansas City Current de la NWSL, la liga estadounidense. La operación supuso un paso ambicioso hacia uno de los campeonatos más competitivos del mundo, pero la experiencia no se desarrolló como esperaba. Lauren tuvo pocas oportunidades y solo disputó cinco encuentros, en los que, aun así, logró marcar un gol. A pesar del escaso protagonismo, la etapa en Estados Unidos le permitió conocer otro modelo de competición, más físico y directo, y añadir una nueva capa de aprendizaje a su trayectoria.

    Paralelamente, su carrera internacional dio un impulso definitivo con la selección brasileña. Lauren formó parte del equipo que conquistó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, un hito que la situó definitivamente en la élite del fútbol mundial. Aquella experiencia olímpica no solo reforzó su palmarés, sino que confirmó su estatus como una de las defensoras más fiables de su generación, capaz de competir al máximo nivel en los escenarios más exigentes.

    La medalla de plata olímpica en París no fue un episodio aislado ni un golpe de fortuna dentro de la trayectoria de Lauren Leal, sino la consecuencia lógica de un proceso de crecimiento sostenido que había comenzado muchos años antes, en escenarios mucho menos glamurosos. En la selección brasileña, Lauren encontró un contexto distinto al de los clubes, marcado por la presión histórica de representar a una potencia mundial y por la necesidad constante de responder en torneos cortos, donde el margen de error es mínimo. Su inclusión en la convocatoria olímpica respondió a un perfil muy concreto: una defensora capaz de interpretar el juego desde la anticipación, con temple para sostener partidos largos y con una madurez competitiva impropia de su edad. En París, Brasil construyó un equipo equilibrado, y Lauren fue parte de una defensa que supo resistir en momentos críticos, consolidando su presencia en el panorama internacional.

    Esa experiencia olímpica tuvo un impacto directo en su regreso a la competición de clubes. Cuando Lauren se incorporó definitivamente a la dinámica del Atlético de Madrid tras el verano de 2024, lo hizo con un estatus reforzado. Ya no era únicamente una defensora joven con recorrido internacional, sino una futbolista contrastada, acostumbrada a escenarios de máxima exigencia. Desde los primeros entrenamientos quedó patente que su rol iba más allá del rendimiento individual. Lauren aportó una calma estructural a la línea defensiva, una capacidad para ordenar, corregir y sostener al equipo desde atrás que encajó perfectamente con la idea de juego de Víctor Martín.

    El Atlético de Madrid de esa temporada se construyó sobre una base de solidez, equilibrio y competitividad. En ese contexto, Lauren se convirtió en una pieza fundamental para interpretar distintos registros defensivos según el rival. En partidos donde el equipo necesitaba defender en bloque bajo, su lectura de los espacios y su capacidad para temporizar resultaron decisivas. En encuentros de mayor iniciativa rojiblanca, su fiabilidad en campo abierto y su precisión en el pase permitieron al equipo adelantar líneas sin asumir riesgos innecesarios. Su adaptación fue tan natural que rápidamente se integró en las sociedades defensivas del equipo, entendiendo automatismos y jerarquías sin necesidad de largos procesos de aclimatación.

    A lo largo de la temporada, el Atlético fue creciendo en consistencia competitiva. La clasificación para la Liga de Campeones en la última jornada tuvo un componente emocional elevado, fruto de una carrera de fondo en la que cada punto resultó determinante. Lauren fue titular en los partidos clave de ese tramo final, asumiendo la responsabilidad de sostener resultados ajustados y de competir bajo presión. La final de la Copa de la Reina, aunque terminó con derrota, supuso otro escaparate de alto nivel en el que la defensora brasileña volvió a demostrar su capacidad para rendir en escenarios de máxima exposición.

    Más allá de los resultados colectivos, la etapa en el Atlético consolidó a Lauren como una futbolista plenamente integrada en el fútbol europeo. Su evolución táctica fue evidente. Si en sus primeros años destacaba principalmente por su potencia física y su agresividad defensiva, con el paso del tiempo fue incorporando matices que enriquecieron su juego. La lectura de las trayectorias rivales, la gestión de los tiempos defensivos y la toma de decisiones en salida de balón se convirtieron en aspectos diferenciales. Lauren aprendió a defender no solo desde el choque, sino desde la inteligencia posicional, anticipándose a las jugadas antes de que se desarrollaran.

    Ese crecimiento no fue casual. Desde sus primeros pasos en el fútbol organizado, Lauren había demostrado una notable capacidad para absorber conceptos y adaptarse a contextos diversos. El tránsito por el fútbol brasileño, con su mezcla de técnica y competitividad, le dio una base sólida. La experiencia en España añadió rigor táctico y exigencia colectiva. El breve paso por la NWSL estadounidense le aportó un contacto directo con un fútbol más físico y vertical. Cada etapa, incluso aquellas que no resultaron plenamente satisfactorias en términos de minutos, contribuyó a construir una defensora más completa.

    En ese sentido, su paso por el Kansas City Current, aunque breve y con escaso protagonismo, representó un aprendizaje relevante. En un entorno donde la competencia interna era feroz y las oportunidades limitadas, Lauren tuvo que gestionar la frustración, mantener la profesionalidad y aprovechar cada minuto disponible. El gol que anotó en sus cinco apariciones fue un recordatorio de su capacidad para impactar incluso en contextos adversos. Lejos de suponer un retroceso, aquella experiencia reforzó su resiliencia y su determinación para seguir creciendo.

    La resiliencia ha sido, precisamente, uno de los rasgos definitorios de su carrera. Desde los inicios en la calle hasta las grandes citas internacionales, Lauren ha construido su trayectoria a base de constancia, sacrificio y una ética de trabajo que ha sido reconocida por entrenadores y compañeras. El apoyo familiar, al que ella misma ha aludido en repetidas ocasiones, fue un pilar fundamental en los momentos de transición y de incertidumbre.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Ese entorno estable le permitió tomar decisiones valientes, como abandonar Brasil para probar suerte en Europa o asumir un rol secundario temporalmente en Estados Unidos con la convicción de que el trabajo acabaría dando frutos.

    En el vestuario, Lauren se ha ganado el respeto por su comportamiento profesional y su carácter competitivo. No se trata de una líder estridente, sino de una futbolista que predica con el ejemplo.

    Su manera de entrenar, su concentración en los partidos y su disposición para asumir responsabilidades defensivas han hecho de ella una referencia silenciosa. En equipos con una mezcla de juventud y experiencia, ese tipo de liderazgo resulta especialmente valioso, porque contribuye a estabilizar dinámicas y a sostener el rendimiento colectivo en momentos de dificultad.

    Desde el punto de vista táctico, Lauren se ha consolidado como una defensora central moderna, capaz de adaptarse a diferentes esquemas. Puede actuar en una línea de cuatro, donde su capacidad para cerrar espacios laterales resulta clave, o en una defensa de tres, donde su lectura del juego y su timing en las coberturas le permiten asumir riesgos controlados. Su juego aéreo, tanto en defensa como en acciones a balón parado ofensivas, añade una dimensión extra a su perfil. Sin ser una futbolista especialmente mediática, su impacto en el juego se mide en detalles: despejes decisivos, duelos ganados, líneas bien trazadas.

    La proyección de Lauren Leal apunta a una carrera larga y estable en la élite. Con apenas veintidós años, ya ha acumulado experiencias que muchas futbolistas no alcanzan hasta el final de su trayectoria. Su presente en el Atlético de Madrid la sitúa en un entorno competitivo que puede potenciar aún más sus virtudes y ofrecerle continuidad en competiciones europeas. Al mismo tiempo, su rol en la selección brasileña la coloca como una pieza importante en el proceso de renovación generacional de la Canarinha, un equipo que combina talento joven con la presión permanente de aspirar a todos los títulos.

    (Fuente: Liga F)

    El fútbol femenino brasileño ha vivido en los últimos años una transformación profunda, y Lauren es un producto claro de ese cambio. Formada en estructuras que han ido profesionalizándose progresivamente, ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado y adaptarse a un mercado global cada vez más exigente. Su historia conecta con la de muchas futbolistas de su generación, que han tenido que salir de su país para encontrar estabilidad competitiva y visibilidad internacional. En ese tránsito, Lauren ha logrado mantener una identidad clara, sin perder las raíces que marcaron sus primeros pasos.

    Mirando hacia el futuro, el margen de crecimiento sigue siendo amplio. A nivel individual, la mejora continua en la salida de balón, la comunicación defensiva y la gestión de los ritmos de partido pueden convertirla en una defensora aún más completa. A nivel colectivo, su presencia en proyectos ambiciosos le permitirá seguir acumulando experiencias en fases finales, partidos decisivos y torneos internacionales. Cada una de esas vivencias contribuirá a reforzar un perfil que ya es sólido, pero que todavía tiene recorrido para alcanzar cotas mayores.

    La trayectoria profesional de Lauren Leal no se explica únicamente por los títulos conquistados o por los equipos en los que ha militado. Se entiende, sobre todo, como el resultado de una construcción paciente, de una carrera que ha avanzado paso a paso, sin atajos, enfrentando desafíos y aprendiendo de cada contexto. Desde las calles de Votorantim hasta los estadios europeos, pasando por los grandes torneos internacionales, Lauren ha demostrado que el talento necesita estructura, pero también carácter. Y en ese equilibrio entre ambas dimensiones reside la esencia de una futbolista que, sin estridencias, se ha ganado un lugar propio en el fútbol de élite.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La relación de Lauren Leal con la selección brasileña comenzó de forma temprana y constante, como una prolongación natural de su crecimiento en el fútbol formativo. Ya a comienzos de 2017 empezó a ser convocada de manera regular con la selección sub-17, entrando en una dinámica internacional que aceleró su maduración competitiva. Aquellas primeras llamadas no solo reconocían su rendimiento a nivel de clubes, sino que confirmaban que su perfil encajaba en la idea de una Brasil que buscaba defensoras con personalidad, capacidad física y lectura táctica desde edades tempranas.

    En marzo de 2018, Lauren formó parte del equipo que disputó el Campeonato Sudamericano Sub-17, un torneo clave en el calendario continental. Participó en tres encuentros, dos correspondientes a la fase de grupos y uno en el cuadrangular final, en un campeonato exigente en el que Brasil fue creciendo a medida que avanzaban las jornadas. El equipo terminó proclamándose campeón sudamericano, reafirmando la hegemonía brasileña en la categoría y asegurando la clasificación para el Mundial Sub-17 que se disputaría ese mismo año en Uruguay. Para Lauren, aquel título supuso su primer gran éxito internacional, una confirmación de que podía competir y rendir en contextos de presión continental.

    Ese mismo 2018 fue especialmente intenso en su calendario internacional. Antes incluso del Mundial, Lauren fue convocada para disputar un torneo amistoso en Sudáfrica, una experiencia que amplió su exposición internacional y la enfrentó a estilos de juego distintos, fuera del eje sudamericano. Aquellos partidos amistosos tuvieron un valor formativo notable, permitiéndole adquirir experiencia en viajes largos, concentraciones prolongadas y contextos competitivos alejados de su entorno habitual.

    En noviembre llegó la cita mundialista en Uruguay. Lauren formó parte de la convocatoria definitiva para el Mundial Sub-17, un hito relevante en su carrera pese a que no llegó a debutar en el torneo. Brasil fue eliminada en la fase de grupos, en un campeonato que no cumplió las expectativas generadas tras el título sudamericano. Para Lauren, aquella experiencia, aunque frustrante desde el punto de vista deportivo, resultó valiosa en términos de aprendizaje. Vivir un Mundial desde dentro, aunque fuera sin minutos, le permitió entender la dimensión real de las grandes competiciones y la exigencia que conllevan.

    El salto a la categoría sub-20 llegó al año siguiente, confirmando la confianza que la estructura federativa brasileña depositaba en su proyección. En 2019 fue convocada para disputar un torneo amistoso en Estados Unidos, un escenario de alto nivel competitivo. Su debut oficial con la sub-20 se produjo el 9 de diciembre de 2019 frente a Francia, una de las grandes potencias del fútbol femenino mundial. Aquel estreno marcó un nuevo paso en su progresión internacional, enfrentándose a rivales de primer nivel en una etapa aún formativa.

    Meses después, Lauren participó en la Liga Sudamericana Sub-20, un torneo que servía como preparación para el Campeonato Sudamericano de la categoría. En ese campeonato continental, Brasil inició su participación con normalidad y Lauren disputó tres de los cuatro encuentros de la primera fase, mostrando regularidad y confianza en la zaga. Sin embargo, el torneo fue cancelado de manera abrupta a causa de la pandemia de Covid-19, un episodio que interrumpió la continuidad competitiva de toda una generación de futbolistas. Para Lauren, como para muchas otras, supuso un paréntesis forzoso en un momento clave de desarrollo.

    Cuando las actividades juveniles se retomaron en 2021, Lauren regresó a la selección sub-20 con un rol aún más relevante. Disputó varios encuentros amistosos y, con solo 18 años, llegó a portar el brazalete de capitana, una muestra clara de su liderazgo y de la autoridad que había construido dentro del grupo. Ese mismo año, a finales de temporada, dio un paso decisivo al debutar con la selección absoluta de Brasil, alternando convocatorias entre la sub-20 y el primer equipo. Esa transición progresiva evidenció la confianza del cuerpo técnico en su capacidad para adaptarse a distintos niveles de exigencia.

    En 2022, Lauren volvió a ser protagonista en el Sudamericano Sub-20 disputado en Chile. A lo largo del torneo fue sumando minutos y experiencia, apareciendo en varios encuentros clave y contribuyendo al rendimiento sólido del equipo. Brasil se proclamó campeón del campeonato, reafirmando su dominio continental y consolidando a una generación que venía acumulando éxitos desde las categorías inferiores. Lauren añadió así un nuevo título internacional a su palmarés juvenil, confirmando su regularidad en competiciones de alto nivel.

    Ese mismo año llegó una de las citas más importantes de su etapa formativa: el Mundial Sub-20 de 2022. En ese torneo, Lauren defendió la camiseta de Brasil en todos los partidos del certamen, asumiendo un rol central en la estructura defensiva del equipo. Su presencia constante reflejó la confianza plena del cuerpo técnico en su rendimiento. Brasil completó un campeonato sólido y terminó colgándose la medalla de bronce, cerrando el torneo con una actuación consistente. Para Lauren, aquel Mundial supuso la culminación de su recorrido por las categorías inferiores, dejando una huella clara como una defensora fiable, madura y preparada para asentarse definitivamente en la élite internacional.

    Ese largo recorrido por las selecciones juveniles no solo aportó títulos y experiencias, sino que moldeó de manera decisiva su perfil competitivo. Lauren aprendió a convivir con la presión, a adaptarse a diferentes roles dentro del equipo y a asumir responsabilidades desde edades tempranas. Todo ese bagaje se trasladó de forma natural a su consolidación posterior en la selección absoluta, donde su presencia dejó de ser una apuesta de futuro para convertirse en una realidad sostenida

    El palmarés de Lauren Leal es la consecuencia directa de una carrera construida con continuidad desde las categorías formativas hasta la élite, y refleja una presencia constante en equipos competitivos, acostumbrados a pelear por títulos y posiciones de privilegio. Desde muy joven, su trayectoria quedó vinculada a proyectos ganadores, tanto a nivel de clubes como de selecciones, lo que reforzó su mentalidad competitiva y su familiaridad con escenarios de máxima exigencia.

    Sus primeros éxitos llegaron en el fútbol base brasileño, en el seno del São Paulo FC, donde formó parte de una generación especialmente dominante. Con el conjunto paulista conquistó el Campeonato Paulense sub-17 en 2017, un título de enorme valor simbólico al tratarse de su primer año compitiendo en esa categoría. Aquel logro fue el punto de partida de una etapa especialmente prolífica en las divisiones inferiores del club, en la que Lauren ejerció como capitana y referente defensiva. Posteriormente, sumó un triple campeonato interestatal en categorías juveniles, levantando la Copa Nike, la Fiesta Sudamericana y el Campeonato Brasileño juvenil, una trilogía de títulos que confirmó el potencial de aquel grupo y consolidó su estatus como una de las defensoras más prometedoras del país.

    A nivel internacional, su palmarés comenzó a crecer de manera significativa con las selecciones juveniles de Brasil. En 2018 se proclamó campeona del Campeonato Sudamericano Sub-17, un título continental que aseguró la clasificación para el Mundial de la categoría y que supuso su primer gran éxito con la camiseta de la Canarinha. Ese campeonato marcó su irrupción definitiva en el panorama sudamericano y la integró en una generación habituada a competir y ganar desde edades tempranas.

    El ciclo de éxitos continuó en la categoría sub-20. En 2022, Lauren se proclamó campeona del Campeonato Sudamericano Sub-20 disputado en Chile, reafirmando la hegemonía brasileña en el continente y cerrando una etapa formativa especialmente exitosa. Ese mismo año, completó un Mundial Sub-20 sobresaliente, en el que disputó todos los encuentros del torneo y ayudó a Brasil a conquistar la medalla de bronce, un resultado que confirmó la solidez del equipo y su fiabilidad en la élite juvenil mundial.

    El salto a la selección absoluta añadió una dimensión aún mayor a su palmarés. En 2024, Lauren formó parte del combinado brasileño que alcanzó la final de los Juegos Olímpicos de París y se colgó la medalla de plata, uno de los logros más importantes de su carrera hasta la fecha. Aquella medalla olímpica situó definitivamente su nombre en el mapa del fútbol internacional, certificando su capacidad para rendir en el escenario más exigente del deporte mundial.

    (Fuente; Liga F Moeve )

    A nivel de clubes en el fútbol profesional, aunque algunos títulos se le resistieron, Lauren acumuló experiencias de alto nivel que también forman parte de su bagaje competitivo. Con el São Paulo FC fue subcampeona del Campeonato Paulista en 2021 tras una exigente final frente al Corinthians. En el Atlético de Madrid, alcanzó la final de la Copa de la Reina y logró la clasificación para la Liga de Campeones, hitos que, sin traducirse en trofeos, reflejan su participación activa en proyectos que compiten en la élite del fútbol europeo.

    En conjunto, el palmarés de Lauren Leal dibuja el perfil de una futbolista habituada a competir por objetivos ambiciosos desde sus primeros pasos, con títulos continentales, medallas internacionales y finales nacionales que respaldan una carrera coherente, ascendente y sostenida en el tiempo.

    La historia de Lauren Leal no se explica únicamente a través de estadísticas, convocatorias o trofeos. Se entiende, sobre todo, desde la coherencia de un recorrido que nunca se desvió de su esencia. Desde aquellas primeras carreras en las calles de Votorantim hasta los grandes estadios europeos y olímpicos, su fútbol ha mantenido intacta una misma idea: competir sin concesiones, defender con convicción y crecer sin perder identidad. Cada paso ha sido consecuencia del anterior, sin atajos ni artificios, construido desde el trabajo silencioso y la determinación.

    Lauren representa a una generación que ya no pide permiso para estar, sino que se gana su espacio con rendimiento. Ha aprendido a resistir, a adaptarse y a liderar desde la retaguardia, entendiendo que los grandes equipos también se edifican desde atrás. En un fútbol cada vez más veloz y expuesto, su figura encarna la fiabilidad, la lectura del juego y la fortaleza mental que separa a las buenas futbolistas de las imprescindibles.

    El presente la sitúa en la élite, pero su trayectoria sugiere que aún no ha alcanzado su techo. Con una medalla olímpica al cuello, experiencia en tres continentes y una madurez competitiva forjada desde muy joven, Lauren Leal no es una promesa: es una realidad consolidada con ambición de legado. Y mientras el balón siga rodando, su historia seguirá escribiéndose con la misma determinación con la que empezó, en silencio, defendiendo cada metro como si fuera el último.

    (Fuente: UEFA)