El Manchester United femenino escribió una de las páginas más gloriosas de su historia al vencer al Arsenal por 0-1 en Meadow Park, asegurando el pase a la primera final de la Copa de la Liga. El triunfo, además de romper barreras, coincidió con el partido número 150 de Mark Skinner al frente del equipo, consolidando un proyecto en pleno ascenso y demostrando que el United es ya una fuerza ineludible en el fútbol femenino inglés.
Desde el primer segundo, el duelo entre dos de los grandes del fútbol inglés femenino presentó un guion lleno de tensión, dramatismo y momentos que quedarán para siempre en la memoria de quienes aman este deporte. Meadow Park, habitual feudo del Arsenal, se convirtió en un escenario de nervios y emociones contenidas, donde la expectación era palpable, y cada pase, cada carrera y cada roce en el centro del campo eran seguidos con un silencio casi reverencial por la afición local.
El pitido inicial apenas había sonado cuando Alessia Russo, la referencia ofensiva de las “Gunners”, se elevó entre las defensas para conectar un remate de cabeza desde el corazón del área chica. La ejecución era perfecta, pero la reflejos felinos de Phallon Tullis-Joyce evitaron lo que habría sido un gol tempranero y demoledor.
La arquera estadounidense, con un movimiento impecable, extendió la mano al máximo y desvió el balón con un toque que combinaba seguridad y precisión, dejando claro que el Manchester United no había venido a Meadow Park a defenderse, sino a desafiar el dominio histórico del Arsenal en su propio terreno.
El origen de esa primera ocasión fue una jugada que merecería ser analizada con detenimiento: una carrera endiablada de Smith desde campo propio hasta la frontal del área rival. La jugadora del Arsenal demostró velocidad, visión y capacidad de conducción, generando la acción que propició la primera alarma. Sin embargo, el Manchester United respondió desde la solidez defensiva y la disciplina táctica: la presión era alta, coordinada, y la lectura del juego del equipo dirigido por Skinner comenzaba a marcar la pauta del encuentro.
Tras la intensidad inicial, el choque se volvió más táctico, con ambos equipos midiendo riesgos y cuidando la posesión. Las transiciones defensivas se convirtieron en protagonistas. Smith cortó un avance rival con una falta sobre Sandberg, ganando la primera tarjeta amarilla del partido, un aviso de que el encuentro se jugaría también en los límites de la intensidad física. Los primeros 15 minutos mostraron un Arsenal buscando romper líneas, mientras que el United alternaba defensa sólida con ataques directos, buscando aprovechar cualquier error en la salida de balón rival.
En el tramo final de la primera parte, el Arsenal aumentó su presencia ofensiva, con disparos desde la frontal y centros al área buscando a Russo y Mariona. Una falta peligrosa sobre esta última permitió un lanzamiento desde la media luna que Russo ejecutó, pero el balón se marchó por encima del larguero, una muestra de que la precisión y la calma en momentos decisivos serían claves en el desenlace del partido.
Cuando todo parecía encaminado hacia el descanso con empate a cero, la escena cambió radicalmente. Una salida de balón defectuosa del Arsenal fue capitalizada con maestría por Wangerheim, que robó la pelota y asistió a Elisabeth Terland.
La noruega, con la serenidad de quien sabe que ese momento definirá la historia, colocó el balón raso al palo izquierdo para firmar el 0–1 en el minuto 46. El silencio sobre Meadow Park fue absoluto: un momento que combinaba sorpresa, justicia táctica y dramatismo psicológico, dejando al Arsenal con la moral tocada justo antes de los vestuarios.
El segundo tiempo presentó un Arsenal más agresivo, intentando dominar la posesión y generar ocasiones claras. Sin embargo, la estrategia defensiva del Manchester United se mostró impecable. Las líneas estaban compactas, las ayudas defensivas bien sincronizadas y la presión sobre las jugadoras clave del Arsenal, como Russo y Smith, fue constante. El United sabía que un error podía ser fatal, pero también que su capacidad de transición rápida podía sentenciar el encuentro en cualquier contraataque.
El momento crucial llegó cuando Smith cometió una segunda falta y vio la tarjeta amarilla que la expulsaba, dejando al Arsenal con diez jugadoras. A partir de ahí, el United empezó a encontrar espacios con mayor facilidad y a mover el balón con control, buscando gestionar la ventaja y al mismo tiempo explotar cualquier hueco dejado por las locales. Holmberg tuvo una de las ocasiones más claras tras una carrera por la banda, pero su remate se marchó por encima de la portería, una acción que reflejaba el equilibrio entre oportunidad y tensión que dominó la segunda mitad.
Conforme avanzaba el tiempo, el ritmo descendió y el Manchester United supo mantener el control del partido. La gestión de la posesión y la concentración defensiva fueron claves, mientras el Arsenal, a pesar de los esfuerzos, no logró generar ocasiones que pusieran en peligro el resultado. La victoria se consolidó con un triunfo de carácter, estrategia y solidez que confirma el crecimiento sostenido del proyecto de Skinner, acercando al United a su primer gran título.
El triunfo, además, tiene un valor simbólico: el técnico Mark Skinner alcanzaba los 150 partidos al frente del Manchester United femenino. Una cifra que refleja constancia, visión de futuro y un proyecto que ha ido madurando año tras año, construyendo un equipo competitivo capaz de desafiar a cualquiera en el fútbol inglés y europeo.
Esta crónica es el relato de una victoria de carácter, solidez y eficacia que confirma el crecimiento del proyecto y acerca al United a su primer gran título, mientras que el Arsenal deja muchas dudas a una semana de que arranque en Londres la edición inaugural de una FIFA Women’s Champions Cup que es el equivalente a La intercontinental del fútbol masculino.
El Manchester United Women es actualmente cuarto en la WSL (Women’s Super League) con 21 puntos y según determinó el sorteo de la UEFA se enfrentará al Club Atlético de Madrid.
El conjunto británico ha anunciado oficialmente este sábado, 27 de diciembre de 2025, que ha alcanzado un acuerdo en firme con la franquicia estadounidense del San Diego Wave para el traspaso de Hanna Lundkvist (Suecia, 17 de julio de 2002).
La joven de 23 años de edad jugó en el conjunto rojiblanco desde 2022 hasta 2024, un lapso temporal que le sirvió a la canterana del AIK Fotboll para vestir la zamarra colchonera durante 41 encuentros de índole oficial incluso llegó a alzar la Copa de la Reina en 2023 ante el Real Madrid.
La 27 fue reclutada por Óscar Fernández, ex del Madrid CFF, en el mercado invernal de 2021 y debutó en un compromiso de Liga F ante el Villarreal.
Tras la marcha del técnico del banquillo su protagonismo se fue reduciendo paulatinamente y además fue víctima de una lesión grave antes de la Copa del Mundo 2023 de Australia y Nueva Zelanda.
La exjugadora del Hammarby IF se mudó a California para jugar como local en el Snapdragon Stadium del San Diego, anteriormente citado.
Lundkvist ha de ser descrita como una lateral moderna y muy versátil que puede actuar tanto de lateral diestro como en el zurdo sin bajar el rendimiento y sobresale en el césped por su gran lectura táctica y poderío físico en un sistema de cuatro zagueras.
El equipo de Víctor Martín puede contrarrestar su juego doblando su banda izquierda y si el esférico llega a sus botas realizar una presión coordina, atacando su espalda en las acciones de ataque.
El reencuentro de la internacional absoluta por Suecia, con la que jugó la pasada Eurocopa de Suiza 2025, volverá a pisar Alcalá de Henares el próximo jueves, 12 de febrero de 2026, a partir de las 21:00 horas en un duelo que emite Disney Plus, al igual que la vuelta en Inglaterra.
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Resulta crucial para el Atlético de Madrid eliminar al United en ese playoff de la UEFA Women’s Champions League para así estar presente en los cuartos de final ante el Bayern de Múnich para acumular puntos en el coeficiente de cara al Mundial de Clubes de 2028.
✨ Los nuevos play-offs eliminatorios de la UEFA Women’s Champions League, que se disputarán los días 11/12 y 18/19 de febrero, contarán con la participación de los equipos que terminaron entre el quinto y el duodécimo puesto en la fase liga. Éstos competirán por unirse a los cuatro mejor clasificados en los cuartos de final ✨
La UEFA Women’s Champions League ha decidido cambiar el paso de la historia. Lo ha hecho sin estridencias, sin fuegos artificiales innecesarios, pero con una decisión que marca época: por primera vez, la máxima competición continental femenina se asoma a unos playoffs que no existían hasta ahora, un territorio nuevo, inexplorado, diseñado para elevar la exigencia, para romper inercias y para obligar a los grandes clubes del continente a mirarse al espejo antes de alcanzar los cuartos de final. Y en ese espejo, inevitablemente, aparece la Liga F Moeve.
Aparece España. Aparecen dos escudos que ya conocen lo que es competir en Europa, sufrirla, soñarla y defenderla con orgullo: el Atlético de Madrid y el Real Madrid Club de Fútbol.
El 23 de diciembre de 2025 queda ya marcado en el calendario como el día en el que la UEFA puso fecha y hora al nuevo umbral de su competición reina. No es una fecha cualquiera. Es la confirmación de que el proyecto avanza, de que el torneo crece y de que la igualdad competitiva exige nuevos filtros. El Atlético de Madrid, undécimo clasificado en la fase de liga, y el Real Madrid, séptimo tras una primera ronda de Copa de Europa que le dejó con un sabor agridulce, quedaron emparejados en un playoff que no entiende de pasados, sino de presentes. Dos caminos distintos, dos realidades diferentes, pero un mismo objetivo: seguir vivos en Europa cuando febrero vuelva a teñirse de noches largas, himnos solemnes y miradas que pesan más que las piernas.
El Atlético de Madrid llega a este cruce con la memoria llena de cicatrices europeas. Porque el Atlético ha aprendido a competir en Europa desde el dolor, desde la resistencia, desde esa identidad rojiblanca que no distingue entre géneros ni categorías. Undécimo en la fase de liga, sí, pero con la sensación de que el equipo nunca dejó de competir, de que cada punto fue una batalla y de que cada partido dejó un aprendizaje. El nuevo formato no perdona errores, pero tampoco niega segundas oportunidades. Y el Atlético se ha ganado la suya frente a un rival de peso histórico, mediático y futbolístico: el Manchester United.
El jueves 12 de febrero de 2026, a las 21:00 horas peninsulares, el fútbol femenino europeo regresará a uno de esos escenarios que saben a tradición reciente, a proyecto firme, a casa adoptiva que se convierte en fortaleza.
El C.D. Alcalá de Henares será testigo del primer acto de una eliminatoria que promete tensión, ritmo y una narrativa de ida y vuelta que solo la Champions sabe construir. Atlético de Madrid contra Manchester United. España contra Inglaterra. La Liga F Moeve frente a la Women’s Super League. Dos escuelas, dos formas de entender el juego, dos maneras de sentir la presión.
El Manchester United no necesita presentación. Su escudo pesa en cualquier competición, también en la femenina, donde el proyecto ha crecido con ambición, inversión y una identidad cada vez más reconocible.
Llegará a Alcalá con la etiqueta de favorito para algunos, con la obligación implícita de su historia y con la certeza de que enfrente tendrá a un Atlético que no negocia el esfuerzo, que entiende los partidos como relatos de supervivencia y que sabe que Europa no se gana, se pelea. Disney Plus será la ventana desde la que millones de espectadores podrán asomarse a este nuevo capítulo continental, confirmando también el salto audiovisual de una competición que ya no se esconde, que reclama su espacio en prime time, que exige atención y respeto.
Siete días después, el jueves 19 de febrero de 2026, también a las 21:00 horas, la eliminatoria viajará a Inglaterra para resolverse en el Leigh Sports Village, un estadio que ya ha vivido noches europeas intensas y que pondrá a prueba la madurez competitiva del Atlético. Será allí, lejos de casa, donde se decidan los detalles, donde el fútbol se vuelva más mental que físico, donde cada saque de esquina, cada transición y cada error se pague con intereses. La vuelta no entiende de excusas. La vuelta es el lugar donde se caen las máscaras y donde solo queda la verdad del marcador.
Paralelamente, el Real Madrid Club de Fútbol transita su propio camino europeo con una mezcla de ambición y exigencia permanente.
Séptimo en la fase inicial, el conjunto blanco se quedó a las puertas del acceso directo a cuartos tras no pasar del empate en los Países Bajos ante el Twente, un 1-1 que resonó como un aviso: en Europa no basta con competir bien, hay que cerrar partidos. El nuevo formato no perdona la falta de colmillo. Y el Real Madrid, acostumbrado históricamente a que la Champions sea su territorio natural, afronta este playoff como una prueba de carácter.
El rival no es menor. El París F.C. representa esa nueva ola del fútbol femenino francés que ya no vive a la sombra del Olympique de Lyon o del PSG. Es un equipo trabajado, intenso, tácticamente sólido y con una identidad clara. El miércoles 11 de febrero de 2026, a las 21:00 horas, el Stade Charléty abrirá sus puertas para recibir la ida de una eliminatoria que se intuye tan cerrada como apasionante. París F.C. contra Real Madrid. Francia contra España. Dos ligas que llevan años marcando el paso en Europa y que ahora se miran de frente en un cruce sin red.
Disney Plus volverá a ser el canal que acerque esta historia a los hogares, consolidando una narrativa audiovisual que acompaña al crecimiento del fútbol femenino. El Real Madrid sabe que Charléty no será un escenario sencillo. La presión ambiental, el ritmo del rival y la necesidad de gestionar los tiempos del partido exigirán una versión madura, inteligente y contundente. Porque en Europa, y más aún en un playoff, no hay margen para la especulación prolongada.
La vuelta, programada para el miércoles 18 de febrero, a las 18:45 horas, trasladará la resolución al Alfredo Di Stéfano. Un horario distinto, una atmósfera diferente, pero la misma tensión máxima. El Real Madrid se reencontrará con su afición en un partido que puede marcar un antes y un después en su recorrido continental. Porque avanzar a cuartos no es solo un objetivo deportivo; es una declaración de intenciones. Es decirle a Europa que el proyecto está listo para competir con cualquiera, en cualquier contexto y bajo cualquier formato.
Este nuevo playoff no es un simple añadido al calendario. Es una declaración de principios de la UEFA. Es la constatación de que la Champions femenina ha alcanzado un punto de madurez que exige más competitividad, más emoción y más noches decisivas. Y en ese escenario, la Liga F Moeve no solo está presente, sino que es protagonista. Dos de sus tres representantes afrontan este reto con la responsabilidad de defender una liga que ha crecido en talento, en visibilidad y en exigencia interna.
No es casualidad que Atlético y Real Madrid estén aquí. Ambos han construido proyectos sólidos, con identidades definidas y con la experiencia suficiente para entender que Europa no se improvisa. Cada entrenamiento, cada viaje, cada ajuste táctico cobra sentido en febrero, cuando el frío aprieta y los sueños se miden en noventa minutos. El fútbol femenino español ya no pide permiso. Compite, discute y se planta en los grandes escenarios con la convicción de quien sabe que pertenece a este nivel.
Febrero volverá a ser ese mes en el que el calendario se convierte en un mapa emocional. Alcalá de Henares, Leigh, París y Valdebebas quedarán unidos por un hilo invisible de tensión competitiva. Cuatro partidos que condensan meses de trabajo, años de crecimiento y décadas de lucha por un espacio propio. Cuatro noches que pueden definir temporadas enteras. Cuatro oportunidades para que la Champions vuelva a recordarnos por qué es la competición que todas quieren jugar y que solo unas pocas saben soportar.
Y cuando suene el himno, cuando las cámaras enfoquen los rostros concentrados, cuando el balón eche a rodar y el silencio previo se rompa con el primer pase, volveremos a entenderlo todo. Entenderemos que este playoff no es un obstáculo, sino un privilegio. Que estar aquí ya es un mérito, pero que avanzar es una necesidad. Que la historia no se escribe con nombres, sino con partidos. Y que la UEFA Women’s Champions League, una vez más, regresa para quedarse en nuestras noches, en nuestras conversaciones y en nuestra memoria.
Porque Europa no espera. Europa exige. Europa pone a prueba.
Y cuando febrero llame a la puerta, solo quedará una pregunta en el aire, suspendida entre el césped y la grada: ¿quién está preparado para seguir soñando?
Partidos |
🗓️ Jueves, 12 de febrero de 2026
⏰ 21:00 horario peninsular
✨ Atlético vs Manchester United ✨
📺 Disney +
🏟️ C.D. Alcalá de Henares
🗓️ Jueves, 19 de febrero de 2026
⏰ 21:00 horario peninsular
✨Manchester United 🆚 Atlético ✨
📺 Disney Plus
🏟️ Leigh Sports Village
🔥 París F.C. 🆚 Real Madrid 🔥
📅 Miércoles, 11 de febrero de 2026
⏰ 21:00 horas
📺 Disney Plus
🏟️ Stade Charléty
✨Vuelta ✨
🔥Real Madrid 🆚 París F.C.🔥
🗓️ Miércoles, 18 de febrero de 2025
⏰ 18:45 horas
📺 Disney Plus
🏟️ Alfredo Di Stéfano
Información que puede ser de utilidad:
Cuando el fútbol femenino europeo dio su salto definitivo, cuando dejó de ser un susurro entre aficionados y se convirtió en estruendo en las grandes plazas del continente, algo más cambió en nuestras vidas: la forma en que lo consumimos. Porque la UEFA Women’s Champions League, ese torneo que desde hace décadas había sido patrimonio de batallas épicas y narrativas inolvidables, ya no se ve desde un sofá cualquiera, ya no se escucha desde una radio en el bar de la esquina ni se disfruta sin más como si fuera un bonus del fin de semana. Hoy, en pleno 2025, el regreso de la UEFA, el formato expandido, las nuevas eliminatorias, los playoffs inéditos, y las noches que llaman a fiebre continental ya tienen dueño audiovisual en España: Disney Plus. Una plataforma que, como una especie de guardián digital de estos tiempos, ha firmado con la UEFA un acuerdo para acompañar la competición hasta 2030. Y lo ha hecho no como un mero proveedor de imágenes, sino como el testigo y el transmisor de la historia en movimiento de un torneo que crece con cada pase, cada llegada, cada salvada en la línea.
Pero la pregunta que late en el corazón de cualquier aficionado que ha visto cómo este torneo se convierte en obsesión es inevitable: ¿cuánto cuesta una suscripción a Disney Plus en España si quiero ver —sin perderme un solo detalle— la UEFA Women’s Champions League? No es una pregunta trivial. Es la pregunta de millones que han comprendido que el fútbol ya no se mira casualmente, sino con el pulso firme de quien sabe que cada partido cuenta, que cada eliminatoria puede ser histórica, que cada gol puede definir una temporada entera de emociones, aspiraciones y sueños colectivos.
La respuesta, como todo lo grande, no se reduce a un número sencillo y rápido. Porque Disney Plus ha estructurado sus tarifas en varios niveles, cada uno con ventajas, características y precios que reflejan no solo el contenido que ofrece, sino la manera en que queremos verlo y vivirlo en nuestra vida diaria.
Empecemos por la base, por lo esencial. En España, a partir de otoño de 2025, Disney Plus ha actualizado sus precios con un aumento que se hizo efectivo desde el 1 de octubre de 2025 y que pone a prueba la determinación de muchos aficionados a suscribirse para ver la UEFA Women’s Champions League y el resto de contenidos de su catálogo. Los planes disponibles son tres:
El plan Estándar con anuncios, que cuesta 6,99 € al mes. Este plan permite disfrutar de la mayoría de contenidos de Disney Plus, incluyendo —cuando se ofrezca en esa modalidad— la retransmisión de fútbol femenino europeo, pero incluye anuncios, presenta calidad de hasta Full HD y permite reproducción en dos dispositivos al mismo tiempo. El plan Estándar sin anuncios, que tiene un precio de 10,99 € al mes o 109,90 € al año si se opta por la tarjeta anual. Este plan elimina las interrupciones publicitarias y permite descargas en hasta diez dispositivos, además de ofrecer calidad Full HD y sonido envolvente en gran parte del contenido. El plan Premium, que sube hasta 15,99 € al mes o 159,90 € al año y se convierte en la opción más completa: ofrece reproducción en 4K UHD con HDR, sonido Dolby Atmos, hasta cuatro dispositivos simultáneos, y máximas prestaciones de calidad de imagen y sonido.
Estos no son números arbitrarios. Son cifras que reflejan cómo ha evolucionado el mercado del entretenimiento y la forma en que las grandes plataformas estructuran el valor que ofrecen. Para muchos aficionados, el plan con anuncios puede ser suficiente para seguir la UEFA Women’s Champions League sin un salto de presupuesto demasiado grande. Para otros, aquellos que viven intensamente cada partido y quieren comodidad, calidad de imagen superior y cero interrupciones, el plan Premium se convierte en una inversión en su pasión.
Desde lejos, desde fuera del salón donde se enciende el televisor, puede parecer una decisión técnica, casi matemática: pagar más para tener mejor calidad. Pero para quien ha sentido el silencio previo al saque inicial, quien ha escuchado el silencio del estadio expandirse con cada pase filtrado y cada vez que la portería se queda a oscuras, entonces entiende que no se trata solo de calidad técnica. Se trata de vivir el fútbol con intensidad, de sentirlo como una experiencia completa.
Una suscripción a Disney Plus no se limita a abrir una puerta a un contenido concreto. Abre un universo: cine, series, documentales, contenidos familiares y, por supuesto, ahora el fútbol femenino europeo más prestigioso hasta, como mínimo, 2030, gracias al acuerdo con la UEFA.
No podemos perder de vista que la UEFA Women’s Champions League, en su nueva etapa, es un torneo expansivo, sofisticado y lleno de capas. Ya no hay grupos simples de seis partidos, hay formato liga antes de eliminatorias y, como hemos vivido en la reciente confirmación de emparejamientos, hay playoffs que elevan la tensión y la narrativa competitiva a niveles insospechados. El retorno de clubes como el Atlético de Madrid y el Real Madrid a estas fases decisivas transforma cada encuentro en algo más que un partido: es la encarnación de una cultura futbolística, de una historia colectiva, de una identidad que late con fuerza en millones de aficionados. Y la plataforma que tiene los derechos oficiales en España para transmitir esta historia es Disney Plus.
Y cuando algo se convierte en relato, en memoria, en alto voltaje emocional, el precio deja de ser un número frío para convertirse en parte de la ecuación personal de cada uno: ¿cuánto vale ver el gol decisivo? ¿Cuánto vale experimentar la remontada? ¿Cuánto vale presenciar el momento en que una jugadora levanta la bola al cielo y piensa en todo lo que ha significado para ella y para su equipo llegar ahí?
En esencia, eso es lo que están comprando millones de aficionados: no es una suscripción mensual aislada, es acceso a historias humanas, a relatos de superación, a noches que pueden reescribir la historia de un club y de una liga entera.
Porque si miramos más allá del número, más allá del coste en euros, encontramos un fenómeno cultural. Tenemos una competición que se expande hasta 18 equipos, que cambia de formato para ser más competitiva, más rica en matices, más atractiva para el público global, y que ahora exige no solo atención, sino presencia. Estar ahí, saber cuándo empieza, tener la plataforma activa, anticiparse a cada jornada para sentir la vida que late en cada partido. Eso tiene valor, peso y significado.
Y no solo eso. El fútbol femenino europeo —y especialmente esta UEFA Women’s Champions League— no es contenido aislado. Está acompañado de narrativas paralelas: documentales sobre jugadoras, series que relatan el crecimiento del fútbol femenino, análisis previos y posteriores a cada encuentro, entrevistas, debates. Todo ello, compilado en la misma plataforma. Disney Plus no es ya una ventana única de entretenimiento familiar; es un centro de experiencias múltiples donde la Champions se mezcla con otras historias, donde cada suscriptor encuentra su propio modo de vivir todo lo que le importa.
Para quienes eligen el plan Premium, por ejemplo, la inversión se siente como una elección natural: 16 € al mes para tener acceso no solo a la UEFA Women’s Champions League, sino a un mundo de contenidos en la máxima calidad posible, con la comodidad de ver los partidos en 4K HDR, con sonido que te envuelve y con la posibilidad de estar conectado en varios dispositivos al mismo tiempo. Eso significa que la familia puede ver su serie favorita en una habitación mientras el partido se vive en otra. Eso significa que no hay excusas para perderse nada.
Para quienes optan por el plan estándar sin anuncios, la ecuación es diferente: 10,99 € al mes o 109,90 € al año. Aquí también está el fútbol, también está la UEFA Women’s Champions League, también están las grandes noches europeas. Lo que cambia es la manera de vivirlo: sin interrupciones, con descargas disponibles para ver los partidos sin depender de la calidad de internet, con la libertad de organizar tu propio calendario de visionado de manera más flexible.
Y para quienes prefieren minimizar el gasto, el plan con anuncios —6,99 € al mes— puede ser suficiente. Sí, hay interrupciones, pero la esencia del espectáculo, las jugadas, los goles, la tensión táctica y la narrativa de cada partido está ahí. Porque el fútbol no pierde impacto por la presencia de comerciales; la emoción sigue intacta, aunque con pausas.
Dentro de esa gama de posibilidades, cada suscriptor elige su propio modo de vivir la UEFA Women’s Champions League: algunos lo hacen como ritual, otros como pasión intermitente, otros como acompañamiento familiar. Pero todos están unidos por una misma verdad: esta competición ya no se ve como antes. Antes —hace solo unos años— podíamos reunirnos en un bar con amigos, escuchar el relato en la radio, ver un resumen al día siguiente en internet. Ahora, cada segundo cuenta, cada jugada aparece en tu pantalla en tiempo real, con gráficos, repeticiones, estadísticas, seguimiento integral y una calidad audiovisual que nos acerca más a sentir que estamos en el césped, en la grada, en contacto directo con la historia.
Disney Plus, con su estructura de precios, ha entendido esa evolución. Ha creado un ecosistema donde el fútbol encuentra un lugar natural entre series, documentales, cine y entretenimiento general. Ha convertido una suscripción en un permiso para entrar a la sala donde se escribe la narrativa del fútbol femenino europeo cada semana. Y al decir “hasta 2030”, ha puesto una línea de tiempo que nos obliga a pensar que esto no es un evento pasajero, ni una moda. Es el futuro inmediato del deporte que amamos, contado con la ambición que merece.
Así que, cuando nos enfrentamos a la pregunta “¿cuánto cuesta Disney Plus en España?”, la respuesta no es solo una lista de cifras. Es aceptar que vivimos en una era en la que ver la Champions ya no es un hobby aislado, sino una parte integral de nuestra vida cultural y emocional. Cada euro que pagas es un puente hacia noches épicas, hacia jugadas imposibles, hacia goles que se graban en la memoria colectiva. Es pagar por estar presente, por no perderte nada, por sentir el pulso del fútbol femenino europeo como si tú también fueras parte de ese relato.
Y si miramos esas cifras con la perspectiva adecuada —los 6,99 € del plan con anuncios, los 10,99 € del plan estándar, los 15,99 € del plan premium— entonces entendemos que no son números fríos, sino costes de entrada a una experiencia que transforma el fútbol en historia vivida. Porque el corazón del aficionado no está en la estadística, sino en la narración: en el momento en que el árbitro pita, en que el balón cruza la línea, en que la cámara enfoca a la jugadora que acaba de marcar, en que la grada explota en celebración, en que sientes un escalofrío porque sabes que estás viendo algo que será recordado.
Y eso, más que un servicio de streaming, es una invitación a vivir el fútbol con la intensidad que solo puede ofrecer la UEFA Women’s Champions League. Porque el fútbol femenino ya no es complemento. Es primera plana en la historia deportiva europea. Y Disney Plus es la puerta por la que esa historia entra en nuestras casas.
🟦 Cuando Europa llama a la puerta del Atleti: Manchester United en el horizonte, Alcalá como fortaleza y el sueño eterno de volver a desafiar al continente.
El sorteo de la UEFA Women’s Champions League ha trazado un camino de épica y memoria para el Atlético de Madrid Femenino. El Manchester United será el rival en los playoffs, con la ida en Alcalá de Henares y la vuelta en el Leigh Sports Village. El Arsenal, vigente campeón de Europa, queda atrás. El Bayern de Múnich aguarda como siguiente estación si las rojiblancas superan el desafío inglés. Es una historia que se escribe con presente, se sostiene sobre pasado y apunta sin miedo al futuro.
Ya conocemos a nuestro rival en el play-off de la @UWCL ⚽
Hay instantes que no necesitan un pitido inicial para ser históricos. El sorteo no es un partido, pero se parece demasiado a una final silenciosa: bolas que giran, nombres que emergen, respiraciones contenidas.
El Atlético de Madrid escuchó el suyo y supo, al instante, que la historia volvía a llamar y lo hará con el Manchester United.
Dos palabras que pesan como una noche europea de invierno y que, al mismo tiempo, invitan a levantar la cabeza.
Europa no concede treguas. Europa examina y recuerda. Y el Atlético, que ya aprendió a mirarla de frente, vuelve a presentarse con su identidad intacta: coraje, disciplina, una idea clara de juego y una convicción profunda en el trabajo colectivo. El sorteo fue un acto administrativo; la respuesta del Atleti, una declaración de intenciones.
La ida será en Alcalá de Henares, ese estadio que ha aprendido a latir al ritmo de noches especiales. La vuelta, en el Leigh Sports Village, un escenario moderno y exigente, donde el Manchester United construye su relato europeo. Dos capítulos, dos ciudades, un mismo pulso.
Alcalá no grita; empuja. No impone por nombre; impone por memoria. En sus gradas, el Atlético de Madrid Femenino ha encontrado refugio y trampolín. Es un estadio que no se disfraza de coliseo, pero se transforma cuando la Champions aparece en el calendario. Allí, el equipo se reconoce. Allí, el balón corre con otra intención.
La ida en casa no es un detalle menor. Es una oportunidad estratégica, sí, pero también emocional. Es la posibilidad de marcar el tono, de convertir la eliminatoria en un relato propio desde el primer minuto. El Atlético sabe lo que significa salir vivo de la ida; sabe que Europa se negocia en pequeños márgenes: una presión bien ejecutada, una transición limpia, un córner defendido como si fuera el último.
Alcalá será testigo del primer golpe. Y el Atleti, consciente de su responsabilidad, entiende que la ida no es para especular: es para construir.
El Manchester United Women representa una nueva nobleza del fútbol europeo. Un club histórico que ha decidido apostar de verdad por su sección femenina, con inversión, estructura y ambición. No es un invitado: es un contendiente. Tiene velocidad por fuera, físico en el centro, talento entre líneas y una mentalidad competitiva que no se improvisa.
Pero el Atlético no se intimida con escudos. Nunca lo hizo. Ha aprendido a leer a los rivales desde la pizarra y desde el carácter. Sabe que el United propondrá duelos, ritmo alto y presión tras pérdida. Sabe que habrá momentos de resistencia y otros de audacia. Y sabe, sobre todo, que las eliminatorias no se ganan en el papel.
Este cruce es un choque de culturas futbolísticas: la tradición británica frente al colmillo español; el orden inglés frente a la astucia rojiblanca; la potencia frente a la lectura del juego.
No hay favoritos claros, tan solo en una balanza que se inclinará por los pequeños detalles.
El sorteo dejó una noticia que se celebró con mesura: el Arsenal, vigente campeón de Europa, queda fuera del camino inmediato. Evitar al campeón no garantiza nada, pero concede oxígeno. Permite centrar el plan en un rival concreto, sin la sombra del último dominador del continente.
El Atlético no se engaña: en Europa no hay atajos. Pero evitar al Arsenal es, al menos, una variable menos en la ecuación. El foco se afila. La preparación se personaliza. El mensaje al vestuario es claro: paso a paso.
Si las rojiblancas superan al Manchester United, el premio será otro gigante: el Bayern de Múnich. Alemania, rigor, tradición, poderío. Pensar en ello ahora sería un error, pero ignorarlo sería ingenuo. El Atlético sabe que Europa se escala como una montaña: cada tramo exige respeto, cada cima prepara para la siguiente.
La posibilidad de medirse al Bayern no intimida; motiva. Es la confirmación de que el camino elegido es el correcto, de que el club está donde debe estar. Primero, el United. Después, si el fútbol lo permite, Múnich, ante un Bayern con el recientemente se empató (2-2) en la capital española durante la fase de liga.
Este equipo no nació ayer. Es heredero de noches europeas inolvidables, de eliminatorias que enseñaron a competir y de derrotas que templaron el carácter. El Atlético de Madrid Femenino ha construido su identidad desde el trabajo silencioso, desde la constancia y desde una idea clara: nadie regala nada.
La plantilla combina experiencia y juventud, liderazgo y hambre. Hay jugadoras que ya han vivido estas noches y otras que las sueñan desde niñas. El vestuario entiende el momento y asume la responsabilidad con naturalidad. No hay promesas grandilocuentes; hay compromiso diario.
Las eliminatorias se preparan con pizarra y con alma. El cuerpo técnico del Atlético sabe que el United exigirá concentración máxima, que no habrá margen para errores no forzados. El plan pasa por competir cada duelo, por ser agresivas sin perder el orden, por atacar con intención y defender con convicción.
El balón parado puede marcar diferencias. Las transiciones, también. La gestión de los tiempos será clave: saber cuándo acelerar y cuándo pausar. En Europa, el fútbol se juega tanto con los pies como con la cabeza.
La vuelta en Inglaterra será el juicio final. Un estadio que aprieta, un público que empuja, un rival que no se rinde. Allí se decidirá todo. El Atlético sabe lo que es jugar fuera, lo que es resistir y lo que es golpear en el momento justo.
No habrá excusas. No habrá segundas oportunidades. Solo noventa minutos —o más— para escribir el final de esta historia.
Porque esto no es solo una eliminatoria. Es un capítulo más en la historia de un club que se niega a renunciar a sus sueños. Es el Atlético de Madrid Femenino mirándose al espejo de Europa y diciéndose que sí, que está preparado.
Que venga el Manchester United. Que ruja Alcalá. Que espere Múnich. El Atleti no promete finales; promete competir y en Europa, competir es el primer paso para creer.
Europa no entiende de discursos vacíos. Europa exige verdad. Y el Atlético de Madrid llega a este cruce con la verdad más poderosa que existe en el fútbol: la de un equipo que sabe quién es, de dónde viene y hacia dónde quiere ir. No será fácil. Nunca lo es. Pero si hay un club que ha aprendido a crecer en la dificultad, ese es el Atlético. Que suene el himno y empiece la historia.
Porque cuando el Atlético de Madrid juega en Europa y esta escucha mientras que el fútbol dicta sentencia en un largo camino hacia Oslo que ya ha arrancado.
La Champions vuelve a Madrid con un partido cargado de historia, emociones y reencuentros. Atlético de Madrid y Manchester United se miden este miércoles en la segunda jornada de la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League, en un duelo inédito entre dos clubes con ambiciones crecientes en el panorama continental. Para las colchoneras será su gran estreno europeo en casa tras cuatro años de ausencia; para las ‘Red Devils’, su primer enfrentamiento oficial ante un rival español.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) October 14, 2025
Ambos conjuntos llegan a la cita con pleno de victorias en esta edición del torneo: las rojiblancas lo hacen después de firmar la mayor goleada europea de su historia (0-6 en St. Pölten), mientras que las inglesas debutaron con un trabajado triunfo por 0-1 en Noruega ante Vålerenga. El escenario está servido para un choque de estilos, culturas futbolísticas y trayectorias que, pese a no haberse cruzado nunca antes, tienen mucho en común.
Para el Atlético de Madrid, esta temporada significa un reencuentro con su historia reciente. Después de cuatro campañas de ausencia, el club rojiblanco vuelve a competir entre la élite europea con una ambición renovada y un bloque que mezcla experiencia internacional, talento joven y fichajes de impacto.
Su regreso no pudo ser más contundente: un 0-6 en Austria frente al St. Pölten en la jornada inaugural que no solo supuso tres puntos vitales, sino que se convirtió en la mayor goleada europea de la historia del club. Con un fútbol vertical, agresivo y eficaz en las áreas, el conjunto dirigido por Víctor Martín Alba envió un mensaje claro: ha vuelto para competir de verdad.
Las bajas, sin embargo, siguen condicionando al equipo. Jugadoras clave como Carmen Menayo, Rosa Otermín, Sheila Guijarro y Macarena Portales continúan fuera de la convocatoria, lo que obliga al técnico rojiblanco a mantener rotaciones inteligentes y a confiar en la profundidad de plantilla para sostener el ritmo competitivo en Liga F Moeve y en Europa.
Pese a haber perdido recientemente su condición de invicto en la competición doméstica, el Atleti llega en un gran momento en Europa: solo ha caído en dos de sus últimos 14 partidos continentales (siete victorias y cinco empates), y encadena seis encuentros sin conocer la derrota (tres victorias y tres empates). Además, ha marcado en 12 de sus últimos 14 duelos europeos, un registro que habla de su capacidad ofensiva.
Manchester United femenino encara apenas su segunda campaña europea, pero ya ha demostrado su capacidad competitiva. Tras caer en la ronda 2 de la temporada pasada ante el PSG (1-1 en casa, 3-1 fuera), las ‘Red Devils’ regresan con energías renovadas y una plantilla reforzada para dar un salto de calidad en el continente.
Su recorrido hasta la fase de liga ha sido impecable: comenzó con un 4-0 ante el PSV Eindhoven, continuó con un 1-0 frente al Hammarby y se completó en la tercera ronda frente al Brann (0-1 en Noruega y 3-0 en Manchester). Cuatro victorias y un solo gol encajado marcan una trayectoria sólida en la que ha brillado especialmente Terland, autora de dos hat-tricks y siete tantos en la fase clasificatoria.
En su debut en esta fase, el United venció por 0-1 en Oslo al Vålerenga gracias a un penalti transformado por Maya Le Tissier. Un triunfo trabajado, de esos que marcan a los equipos que aspiran a avanzar lejos en la competición.
El Manchester United femenino encara apenas su segunda campaña europea, pero ya ha demostrado su capacidad competitiva. Tras caer en la ronda 2 de la temporada pasada ante el PSG (1-1 en casa, 3-1 fuera), las ‘Red Devils’ regresan con energías renovadas y una plantilla reforzada para dar un salto de calidad en el continente.
Su recorrido hasta la fase de liga ha sido impecable: comenzó con un 4-0 ante el PSV Eindhoven, continuó con un 1-0 frente al Hammarby y se completó en la tercera ronda frente al Brann (0-1 en Noruega y 3-0 en Manchester). Cuatro victorias y un solo gol encajado marcan una trayectoria sólida en la que ha brillado especialmente Terland, autora de dos hat-tricks y siete tantos en la fase clasificatoria.
En su debut en esta fase, el United venció por 0-1 en Oslo al Vålerenga gracias a un penalti transformado por Maya Le Tissier. Un triunfo trabajado, de esos que marcan a los equipos que aspiran a avanzar lejos en la competición.
Este encuentro estará lleno de historias personales. Una de las más destacadas es la de Vilde Bøe Risa, centrocampista noruega del Atlético de Madrid que vistió la camiseta del Manchester United durante dos temporadas antes de llegar a España en 2023. Su reencuentro con el club inglés añade un componente emocional a un duelo ya de por sí especial.
En el plano ofensivo, todas las miradas estarán puestas en Luany. La atacante brasileña ha marcado en sus tres últimos partidos de Women’s Champions League, convirtiéndose en la primera jugadora en la historia del Atlético de Madrid en anotar en tres encuentros europeos consecutivos. Su velocidad, desborde y olfato goleador serán fundamentales para poner en aprietos a la defensa inglesa, que ha mantenido la portería a cero en cuatro de sus cinco compromisos europeos esta temporada.
Por el lado inglés, además de Terland y Le Tissier, destaca la figura de Fridolina Rolfö, que en la primera jornada alcanzó los 60 partidos en la máxima competición continental, igualando a Caroline Seger como la jugadora sueca con más presencias en Champions. Su experiencia será un factor diferencial en un equipo que combina juventud con figuras internacionales consolidadas.• 🟥 Atlético de Madrid • 2 derrotas en sus últimos 14 partidos europeos • 6 encuentros consecutivos sin perder en Europa • Ha marcado en 12 de sus últimos 14 partidos continentales • 0-6 vs St. Pölten = mayor victoria europea de su historia • 🟨 Manchester United • 4 victorias en 5 partidos europeos esta temporada • Portería imbatida en sus 4 triunfos • Primera visita a España en competición europea
Ambos equipos comparten algo más que una buena racha europea: ocupan la tercera posición en sus respectivas ligas. El Atlético de Madrid marcha tercero en la Liga F Moeve, tras perder su invicto el pasado fin de semana, mientras que el Manchester United es tercero en la FA WSL, detrás de los dos gigantes habituales: Chelsea y Manchester City.
El choque llega en un momento clave de la fase de grupos: quien gane, dará un paso enorme hacia los cuartos de final en una liguilla que no permite tropiezos. El empate mantendría a ambos en buena posición, pero el triunfo en casa es fundamental para un Atleti que aspira a hacer de Alcalá un fortín europeo.
La historia reciente del Atlético de Madrid en Europa está marcada por noches de épica, como la victoria en Manchester ante el City en 2019 o la resistencia heroica ante potencias continentales. Este miércoles, frente a un Manchester United que quiere construir su propio legado, las colchoneras tienen la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa y consolidar su regreso al escaparate internacional.
Será un choque entre tradición europea y ambición emergente; entre un club que vuelve a creer y otro que busca escribir sus primeras páginas doradas. Alcalá de Henares se viste de gala para recibir una noche de Champions femenina que promete emociones fuertes, fútbol de alto nivel y, sobre todo, historia.