Etiqueta: Mercado de fichajes

  • Oficial | Malou Marcetto ya es del London City

    (Fuente: London City Lionesses)

    🔷 La nórdica cambia el Fernando Torres por el Hayes Lane en el mercado estival.

    El Madrid Club de Fútbol Femenino y el London City Lionesses han llegado a un acuerdo en firme para el traspaso de Malou Marcetto Rylov.

    La operación se ha acelerado en las últimas fechas ante el interés del Club Atlético de Madrid por la ocho y va a unir a la exjugadora del Dijon con la entidad que preside Yongmee Michele Kang hasta el próximo 30 de junio de 2028, como mínimo.

    La de Egedal llegó al Madrid CFF el 24 de junio de 2024 tras su buen hacer en Francia y fue captada para el proyecto por Víctor Martín antes de convertirse en mister rojiblanco.

    La canterana de Brøndby IF ha vestido la camiseta rosa y blanca en 40 partidos oficiales en la Liga Profesional de Fútbol Femenino, siendo pieza clave para Juanjo Vila.

    El gallego sacó su mejor versión en Fuenlabrada y suplió a las mil maravillas la baja por lesión de Freja Siri, ex del Real Madrid.

    Esta temporada acumulaba 415 minutos de 1.620 posibles, además de contribuir al rendimiento goleador del equipo con cuatro dianas y dos asistencias en el elenco que ahora dirige José Luis Sánchez Vera.

    Hablar de Marcetto es hacerlo de una centrocampista de perfil ofensivo destaca por su buen trato de balón y facilidad para llegar al área desde la segunda línea y su poderío aéreo en las acciones a balón parado.

    Tras unirse a London City Lionesses, Marcetto dijo: “Estoy muy emocionada y muy feliz de estar aquí. Las instalaciones son excelentes y las personas que he conocido me han hecho sentir muy bienvenida, aclaró.

    “Inglaterra me recuerda y me hace pensar en fútbol. Es el país del fútbol más grande, en mi opinión. El fútbol femenino está creciendo aquí y va a ser una liga muy competitiva en la que jugar; estoy muy emocionada de estar aquí y empezar.
    “Londres es una ciudad genial. Soy de Copenhague, así que creo que encajaré muy bien. Estoy muy feliz de estar aquí, confesó la internacional danesa.

    El Madrid CFF sufre una importante baja de cara a su enfrentamiento de cuartos de final de la Copa de la Reina ante el Costa Adeje Tenerife Egatesa.

    La partida de Malou Marcetto al multimillonario proyecto londinense representa una nueva fuga de talento de la Liga F Moeve en beneficio de la Women’s Super League.

    El debut de Rilov bajo la dirección de Eder Maestre podría llegar ante el Everton el próximo domingo, 8 de febrero de 2026, en la capital británicasi el técnico insular lo estima oportuno.

    (Fuente: London City Lionesses)
  • Oficial | María José Pérez ya es azulona

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    ◼️ La experimentada ariete canaria deja el Club Deportivo Argual, con el que no ha llegado a debutar, para reforzar a las murcianas.

    El Alhama Club de Fútbol ElPozo, semifinalista de la Copa de la Reina en 2023, ha protagonizado el bombazo del mercado de invierno en la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

    La operación se ha rubricado de manera fulgurante e inesperada, dado que la exjugadora del Levante Unión Deportiva se había comprometido con el Club Deportivo Argual de Segunda RFEF hace escasos días y ahora rompe su unión con la escuadra de La Palma.

    El CD Argual ha emitido este viernes 30 un comunicado oficial mostrando su decepción con las apenas 24 horas que María José Pérez estuvo ligada a la entidad palmera: «El CD Argual informa que, apenas 24 horas después de su presentación oficial como nueva jugadora del club, María José Pérez comunicó al club y al cuerpo técnico su decisión de aceptar una oferta de otro equipo de la Liga F, poniendo fin de manera unilateral a su vinculación con nuestra entidad. Desde el CD Argual queremos dejar constancia de que, en el momento de su presentación pública, la jugadora había manifestado su compromiso con el proyecto deportivo del club, motivo por el cual se procedió a realizar el acto oficial ante medios de comunicación e instituciones. La entidad considera que esta situación no se ajusta a los valores de respeto, compromiso y responsabilidad que defiende el CD Argual, especialmente hacia las personas que conforman el club, la afición y las jugadoras y cuerpo técnico, que trabajan con honestidad y esfuerzo por el crecimiento del fútbol femenino en La Palma. El CD Argual lamenta profundamente lo ocurrido y el perjuicio causado a la imagen del club, así como a las personas e instituciones que respaldan este proyecto, y desea dejar claro que continuará trabajando con firmeza y seriedad, apostando únicamente por futbolistas plenamente comprometidas con nuestra filosofía y nuestros objetivos. El club no realizará más valoraciones públicas sobre este asunto y centra desde este momento todos sus esfuerzos en apoyar al equipo en la segunda vuelta y en la planificación deportiva de la siguiente temporada», explicaron.

    (Fuente: Club Deportivo Argual)

    La “17” es una leyenda del Costa Adeje Tenerife Egatesa, actual cuarto clasificado en la Primera División Femenina, del que salió el pasado 27 de enero de 2026, a pesar de tener contrato hasta final de la campaña.

    “María José es un símbolo del club; siempre hemos dicho que continuaría hasta que ella quisiera. Estamos encantados. Se lo ha ganado en el campo con su rendimiento, nadie le ha regalado nada y está siendo un gran ejemplo para muchas otras futbolistas jóvenes”, señaló Sergio Baptista, presidente de la entidad, con motivo de la última renovación de la jugadora a finales del pasado curso.

    María José es, junto a las hermanas Noelia y Natalia Ramos, una de las grandes supervivientes de la plantilla que inició la andadura del entonces Granadilla Tenerife McDonald’s en la temporada 2013/2014. La ariete fue una de las grandes heroínas del ascenso a la máxima categoría en junio de 2015, al firmar tres goles en dos partidos frente al Real Betis, y se consolidó desde entonces como un referente del equipo tanto dentro como fuera del terreno de juego.

    “Ha demostrado en todo momento su máximo respeto y amor por esta profesión, convirtiéndose en una futbolista legendaria”, destaca el comunicado emitido por el club. “Ha escrito para la eternidad su nombre en la historia del fútbol femenino de la isla y del archipiélago”, concluyó la entidad que preside Sergio Batista.

    La exjugadora del C.E. Sabadell (2002-2005) puede presumir de ser la más veterana de toda la Liga F Moeve, según datos de nuestro compañero de Marca, David Menayo con 41 años y 314 días, casi nada.

    La estrella fue internacional con la Selección Española de Fútbol be categoría sub-19 y ahora se suma al proyecto azulón para intentar conquistar la permanencia.

    María José es una delantera de área clásica, con un instinto goleador muy desarrollado y una lectura del juego que le permite anticiparse constantemente a las defensoras. Destaca por su capacidad para atacar el primer palo, su buen timing en el remate y una notable eficacia dentro del área, especialmente con pocos toques. No es una futbolista de grandes alardes técnicos ni de desborde continuo, pero compensa esa carencia con inteligencia táctica, trabajo sin balón y sentido colectivo, ofreciendo apoyos constantes y facilitando la llegada de segundas líneas. Su experiencia le ha permitido evolucionar hacia un perfil más asociativo y de liderazgo, aportando calma, orden y ejemplo competitivo, incluso en contextos de menor protagonismo en minutos.

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    La exjugadora del Tacuense es campeona de la Copa de la Reina en la temporada 2002-2003 cuando vestía la elástica del Levante Unión Deportiva en la por entonces llamada Superliga Femenina y se ha unido con la entidad que preside Antonio García-Águila hasta el próximo 30 de junio de 2026, como minino.

    (Fuente: Alhama ElPozo)

    El debut de la leyenda de las guerreras con las murcianas podría llegar en la jornada dieciocho de la Liga F Moeve en un duelo directo por la salvación entre el Alhama ElPozo y el DUX Logroño que se celebrará el próximo sábado, 31 de enero de 2026, a las 17:00 horario peninsular, en el Francisco Artés Carrasco de Lorca y que emitirá DAZN.

    (Fuente: Alhama ElPozo)
  • Oficial | Sofia Jakobsson ya es del Toluca después de marcharse de la Barclays Women’s Super League

    (Fuente: Toluca)

    ⬛️ La exjugadora del San Diego Wave y el Real Madrid deja el London City para desembarcar en la Liga MX Femenil.

    El London City Lionesses, recién ascendido a la WSL, ha anunciado oficialmente que alcanzó un acuerdo mutuo con Sofia Jakobsson para dar por finalizada su estancia en Hayes Leane.

    La mítica estrella de Örnsköldsvik (Suecia), 23 de abril de 1990, fue clave en el ascenso de la entidad que preside Michele Kang el pasado curso.

    La futbolista que se formó en la canterana del Östers IF (2006) es medallista olímpica con la nación nórdica en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde conquistó el bronce, ha disputado 23 encuentros con la escuadra que dirige Eder Maestre.

    Muy querida en la Primera División Femenina por su trayectoria en el Club Deportivo Tacón y el Real Madrid Club de Fútbol entre 2019 y 2021 llegó a Inglaterra procedente del San Diego Wave estadounidense.

    La que fuese ariete del Bayern de Múnich ha decidido poner rumbo a la adinerada Liga MX Femenil azteca para unirse en este mercado invernal a las filas del Toluca de cara al Clausura 2026.

    El club anunció la incorporación de la exjugadora del Chelsea y el Montpellier en un movimiento de impacto internacional.

    El mensaje de bienvenida fue directo a la afición: “Hola Diablos, soy Sofia. Estoy muy feliz de estar aquí. Nos vemos pronto”.

    La internacional sueca en categoría absoluta, alcanzó las semifinales en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, se integra a las Diablas Rojas como una jugadora capaz de desempeñarse como delantera, extremo o mediocampista por izquierda, destacando por su velocidad, capacidad de desborde y buen toque de balón. Su llegada aporta soluciones ofensivas y recorrido internacional a un plantel que aspira a competir por el título en la segunda mitad del curso.

    Su incorporación al Deportivo Toluca se da bajo la dirección técnica de Patrice Lair, con quien coincidió previamente en el fútbol francés, dentro de un proyecto que tiene como objetivo pelear por su primer campeonato doméstico.

    En la recta final de la temporada, el London City Lionesses, en el que brilla la central italiana Elena Linari, dispondrá en la parcela ofensiva de figuras como Kosovare Asllani, referencia en el centro del ataque; Nikita Parris, goleadora habitual con amplia experiencia en la WSL; Sanni Franssi, atacante finlandesa recién incorporada; Isobel Goodwin y Lotta Lindström, jugadoras capaces de desbordar y generar oportunidades; y Freya Godfrey y Lucía Corrales, que combinan velocidad y creatividad para abrir espacios y asistir a sus compañeras.

    Este colectivo ofensivo aporta profundidad, movilidad y recursos tácticos que permiten al equipo mantener un juego dinámico y fructífero de cara a puerta.

    El primer encuentro del octavo clasificado de la liga inglesa sin su dorsal once será a domicilio ante el Brighton & Hove Albion el próximo domingo, 1 de febrero de 2026, a partir de las 12:55 horario peninsular.

  • Oficial | Kathrine Møller Kühl ya es rojiblanca

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    ⬛️ La internacional absoluta por Dinamarca llega a Alcalá de Henares procedente de la A.S. Roma y firma por cuatro cursos.

    El Club Atlético de Madrid, bicampeón de la Copa de la Reina Iberdrola, ha anunciado oficialmente la contratación de Kathrine Møller Kühl para esta segunda mitad de campaña.

    (Fuente: UEFA )

    La operación fue adelantada en exclusiva para España por “El Partido de Manu” el pasado 22 de enero de 2026 en X y fue cerrada con éxito por Beni Rubido a la limón con Víctor Martín Alba antes de la salida del ex del Madrid CFF y va a unir a la ocho con la entidad que preside Lola Romero por un lapso temporal de cuatro años, léase, hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo.

    Su desembarco era crucial para el campeón de la Supercopa de España en 2021 después del adiós de Gaby García (América Femenil) y el traspaso de Ana Vitória al Corinthians a fin de fortalecer la línea medular.

    La exjugadora del Everton se formó en la cantera del Football Club Nordsjælland representa la segunda estrella que llega a la capital española en los últimos tiempos tras el aterrizaje de la atacante de Costa Rica Priscila Chinchilla, ex del Zenit de San Petesburgo.

    Kühl (5/07/2003, Hillerød, Dinamarca, fichó por el Arsenal en 2024 y después fue cedida por el vigente campeón de la Liga de Campeones Femenina al conjunto de Goodison Park y sus buenas actuaciones le sirvieron para dar el salto a la A.S. Roma y jugar así en la Serie A junto a una vieja conocida de la Liga Profesional de Fútbol Femenino como es Elena Linari (London City Lionesses).

    La joven debutó como profesional en 2021 y actualmente es una de las figuras balompédicas en territorio nórdico a sus 22 años de edad.

    Además del interés real y muy avanzado por hacerse con los servicios de Malou Marcetto (Madrid CFF) en el periodo estival, se ha optado por actuar ya e incorporar de súbito a Møller con los ojos puestos en esta segunda parte de competición.

    La de Hillerød es una centrocampista danesa de perfil mixto cuya interpretación del juego se sostiene sobre una comprensión espacial y temporal muy superior a la media de su generación, destacando desde edades tempranas no tanto por exuberancia física o gestos técnicos llamativos sino por una madurez competitiva poco común, una lectura constante de los ritmos del partido y una capacidad sobresaliente para ajustar su comportamiento táctico al contexto colectivo, lo que la convierte en una futbolista camaleónica capaz de rendir como interior organizadora, mediocentro adelantado, interior de ida y vuelta o incluso como falsa mediapunta en sistemas que demandan ocupación racional de los intervalos, siendo su principal rasgo diferencial la toma de decisiones bajo presión, ya que Kühl rara vez fuerza una acción innecesaria, prioriza la continuidad del juego, identifica con rapidez la ventaja posicional y ejecuta con un porcentaje de acierto muy alto incluso cuando el tiempo y el espacio se reducen drásticamente; en fase ofensiva su comportamiento sin balón es especialmente valioso, pues ataca los espacios intermedios con inteligencia, no de forma compulsiva sino sincronizada con la orientación corporal de la poseedora y con la fijación previa de las rivales, lo que le permite recibir perfilada entre líneas y acelerar la jugada con uno o dos toques, y cuando no recibe, su simple movimiento arrastra marcas, libera carriles interiores y facilita progresiones limpias, demostrando una comprensión colectiva del juego que trasciende el impacto estadístico inmediato; con balón.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Kühl no es una futbolista de regate reiterado ni de conducción prolongada, pero su primer control es de altísimo nivel funcional, orientando siempre hacia la ventaja, utilizando el cuerpo para proteger la pelota y ganando medio segundo crucial que le permite elegir entre pase vertical, descarga lateral o cambio de orientación.
    Siendo especialmente fiable en pases interiores rasos que rompen líneas y en envíos tensos al pie que facilitan la continuidad, además de poseer una notable precisión en desplazamientos medios y largos cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida.

    Cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida, capaz de mantener intensidad cognitiva y táctica durante todo el encuentro, con una zancada eficiente más que explosiva, sin picos de velocidad sobresalientes pero con una movilidad constante que le permite estar siempre disponible, destacando su capacidad para repetir esfuerzos de media intensidad y para sostener el ritmo del partido en contextos de ida y vuelta, algo especialmente valioso en ligas de alta exigencia física, y aunque no es una futbolista poderosa en el choque, compensa esa carencia con equilibrio corporal, anticipación y uso del cuerpo para ganar la posición antes del contacto; psicológicamente, Kühl muestra rasgos propios de una futbolista de alto techo competitivo, con una personalidad serena, poco afectada por el error, capaz de asumir responsabilidad en momentos delicados del partido sin precipitarse, y con una mentalidad claramente orientada al aprendizaje y a la mejora continua, lo que se percibe en su evolución progresiva y en su capacidad para adaptarse a distintos contextos tácticos y culturales, manteniendo siempre un nivel de fiabilidad alto; en contextos de posesión larga, su paciencia y su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes facilitan la circulación fluida, mientras que en escenarios de juego más directo sabe ajustar su posición para ser segundo balón o apoyo tras descarga, demostrando versatilidad conceptual más que puramente posicional, y en transición ofensiva su lectura para llegar desde segunda línea, sin invadir espacios prematuramente, le permite aparecer en zonas de remate o de último pase con ventaja, aunque su producción goleadora no es su principal argumento, sí posee un golpeo limpio desde media distancia y una correcta ejecución en llegadas frontales cuando el contexto lo permite; a nivel estratégico, es una futbolista que mejora a las que la rodean, eleva el orden colectivo, reduce el caos y aporta estabilidad emocional y táctica al equipo, lo que la convierte en una pieza especialmente valiosa para proyectos que priorizan el control del juego, la inteligencia posicional y la fiabilidad en la toma de decisiones, y aunque aún puede desarrollar mayor agresividad ofensiva en ciertos contextos y añadir más impacto directo en el último tercio, su base de juego es tan sólida que cualquier mejora en esos aspectos la proyecta como una centrocampista de referencia en el fútbol europeo, siendo especialmente indicada para equipos que buscan interiores asociativas, mediocampistas de enlace o centrocampistas totales de perfil racional, más orientadas a gobernar el juego que a desordenarlo, y cuyo valor real muchas veces se aprecia más en el análisis profundo que en el resumen estadístico superficial.

    Cuando cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida, capaz de mantener intensidad cognitiva y táctica durante todo el encuentro, con una zancada eficiente más que explosiva, sin picos de velocidad sobresalientes pero con una movilidad constante que le permite estar siempre disponible, destacando su capacidad para repetir esfuerzos de media intensidad y para sostener el ritmo del partido en contextos de ida y vuelta, algo especialmente valioso en ligas de alta exigencia física, y aunque no es una futbolista poderosa en el choque, compensa esa carencia con equilibrio corporal, anticipación y uso del cuerpo para ganar la posición antes del contacto; psicológicamente, Kühl muestra rasgos propios de una futbolista de alto techo competitivo, con una personalidad serena, poco afectada por el error, capaz de asumir responsabilidad en momentos delicados del partido sin precipitarse, y con una mentalidad claramente orientada al aprendizaje y a la mejora continua, lo que se percibe en su evolución progresiva y en su capacidad para adaptarse a distintos contextos tácticos y culturales, manteniendo siempre un nivel de fiabilidad alto; en contextos de posesión larga, su paciencia y su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes facilitan la circulación fluida, mientras que en escenarios de juego más directo sabe ajustar su posición para ser segundo balón o apoyo tras descarga, demostrando versatilidad conceptual más que puramente posicional, y en transición ofensiva su lectura para llegar desde segunda línea, sin invadir espacios prematuramente, le permite aparecer en zonas de remate o de último pase con ventaja, aunque su producción goleadora no es su principal argumento, sí posee un golpeo limpio desde media distancia y una correcta ejecución en llegadas frontales cuando el contexto lo permite; a nivel estratégico, es una futbolista que mejora a las que la rodean, eleva el orden colectivo, reduce el caos y aporta estabilidad emocional y táctica al equipo, lo que la convierte en una pieza especialmente valiosa para proyectos que priorizan el control del juego, la inteligencia posicional y la fiabilidad en la toma de decisiones, y aunque aún puede desarrollar mayor agresividad ofensiva en ciertos contextos y añadir más impacto directo en el último tercio.

    Su base de juego es tan sólida que cualquier mejora en esos aspectos la proyecta como una centrocampista de referencia en el fútbol europeo, siendo especialmente indicada para equipos que buscan interiores asociativas, mediocampistas de enlace o centrocampistas totales de perfil racional, más orientadas a gobernar el juego que a desordenarlo, y cuyo valor real muchas veces se aprecia más en el análisis profundo que en el resumen estadístico superficial

    Su traspaso es un salto cualitativo evidente para el centro del campo del Atlético de Madrid Femenino, tanto en términos de fiabilidad competitiva como de crecimiento estructural del juego, ya que la internacional danesa encaja de forma natural en un contexto que necesita orden, lectura táctica y continuidad entre líneas; Kühl aportaría una capacidad superior para gobernar los ritmos del partido, ofreciendo pausa cuando el equipo lo requiera y aceleración racional en los momentos de ventaja.

    Además de una toma de decisiones bajo presión que elevaría el rendimiento colectivo de las interiores más jóvenes, funcionando como nexo entre la mediocentro y los últimos metros sin necesidad de monopolizar el balón; su inteligencia posicional permitiría al Atlético ganar estabilidad en fase defensiva, cerrar mejor los espacios interiores en bloque medio y mejorar la calidad de la primera presión tras pérdida, mientras que en fase ofensiva su habilidad para recibir perfilada, filtrar pases interiores y ocupar los intervalos con sentido colectivo daría nuevas soluciones ante defensas cerradas, un aspecto clave en la Liga F; lejos de ser un fichaje de impacto puntual, Kühl representaría una inversión estratégica, una futbolista capaz de elevar el suelo competitivo del equipo desde el entendimiento del juego, aportando madurez, coherencia y fiabilidad en un momento de la temporada donde el control emocional y táctico suele marcar diferencias, y consolidándose como una pieza llamada a tener peso real en el presente inmediato y en la construcción del proyecto rojiblanco a medio plazo.

    A su llegada a Madrid, la internacional danesa se sometió al pertinente reconocimiento médico en la Unidad de Medicina Deportiva de Vithas I Invictum.

    Incorporamos a una futbolista con gran proyección y a la vez con experiencia en los torneos más exigentes como la UEFA Women’s Champions League, Eurocopa y Mundial.

    Habrá que ver cómo se asienta la nueva estrella rojiblanca en la zona de creación y si es o no una alternativa para el Atlético de Madrid en su siguiente partido de Liga F Moeve ante el Granada Club de Fútbol, si bien aún falta por conocer quién será el nuevo inquilino del banquillo tras la salida de Viti por culpa de una mala racha de resultados que han dejado a la escuadra en la quinta posición.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

  • Noticia | El Atlético fichará a Kuhl en este mercado invernal

    (Fuente: Siamo La Roma)

    ⬛️ La exjugadora de Arsenal y Everton reforzará a las colchoneras en la línea medular procedente de la A.S. Roma

    El Atlético de Madrid de Víctor Martín Alba había firmado ya a Priscila Cinchilla, ex del Zenit, para el ataque por la baja de larga duración de Gio Queiroz, pero en Alcalá han decidido redoblar la apuesta y traer a una nueva estrella a la capital española, Kathrine Moller Kuhl, quien es considerada una de las jóvenes promesas de Dinamarca.

    (Fuente: UEFA )

    Las salidas de Gaby García al América Femenil y el traspaso de Ana Vitória al Corinthians habían debilitado al tres veces campeón de la Liga F Moeve en la zona de creación.

    Este déficit fue detectado por el campeón de la Supercopa de España en 2021 y la directiva se puso manos a la obra de común acuerdo con Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Arsenal Women)

    Además del interés real y muy avanzado por hacerse con los servicios de Malou Marcetto (Madrid CFF) en el periodo estival, se ha optado por actuar ya e incorporar de súbito a la nórdica con los ojos puestos en esta segunda parte de competición.

    La joven de 22 años de edad, 5 de julio de 2003, es canterana del Football Club Nordsjælland danés y ha vestido la camiseta de grandes equipos como el Everton o el Arsenal en la exigente Women’s Super League inglesa.

    (Fuente: UEFA)

    La mediocentro no estaba teniendo mucho protagonismo en la A.S. Roma por culpa de la irrupción de una Dragoni que fue cedida por el Fútbol Club Barcelona y anhela afrontar nuevos retos en su trayectoria profesional.

    La de Hillerød compartió vestuario con Elena Linari, ex del Atlético de Madrid que compartió vestuario con ella antes de fichar por el London City Lionesses y la central italiana tiene muy buen concepto de la dorsal venticuatro, augurándole un futuro muy exitoso en la Primera División Femenina.

    (Fuente: UEFA)

    Kathrine Møller Kühl es una centrocampista danesa de perfil mixto cuya interpretación del juego se sostiene sobre una comprensión espacial y temporal muy superior a la media de su generación, destacando desde edades tempranas no tanto por exuberancia física o gestos técnicos llamativos sino por una madurez competitiva poco común, una lectura constante de los ritmos del partido y una capacidad sobresaliente para ajustar su comportamiento táctico al contexto colectivo, lo que la convierte en una futbolista camaleónica capaz de rendir como interior organizadora, mediocentro adelantado, interior de ida y vuelta o incluso como falsa mediapunta en sistemas que demandan ocupación racional de los intervalos, siendo su principal rasgo diferencial la toma de decisiones bajo presión, ya que Kühl rara vez fuerza una acción innecesaria, prioriza la continuidad del juego, identifica con rapidez la ventaja posicional y ejecuta con un porcentaje de acierto muy alto incluso cuando el tiempo y el espacio se reducen drásticamente; en fase ofensiva su comportamiento sin balón es especialmente valioso, pues ataca los espacios intermedios con inteligencia, no de forma compulsiva sino sincronizada con la orientación corporal de la poseedora y con la fijación previa de las rivales, lo que le permite recibir perfilada entre líneas y acelerar la jugada con uno o dos toques, y cuando no recibe, su simple movimiento arrastra marcas, libera carriles interiores y facilita progresiones limpias, demostrando una comprensión colectiva del juego que trasciende el impacto estadístico inmediato; con balón.

    (Fuente: UEFA )

    Kühl no es una futbolista de regate reiterado ni de conducción prolongada, pero su primer control es de altísimo nivel funcional, orientando siempre hacia la ventaja, utilizando el cuerpo para proteger la pelota y ganando medio segundo crucial que le permite elegir entre pase vertical, descarga lateral o cambio de orientación.

    Siendo especialmente fiable en pases interiores rasos que rompen líneas y en envíos tensos al pie que facilitan la continuidad, además de poseer una notable precisión en desplazamientos medios y largos cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida.

    (Fuente: UEFA)

    El movimiento ha podido ser contrastado por “El Partido de Manu” a través de fuentes muy fiables, pero fue adelantado en exclusiva por el periodista italiano Leonardo Franquelli en tuiter y por lo que hemos podido saber en este medio ya se ha despedido de sus compañeras en Roma, por lo que su llegada se antoja inminente.

    (Fuente: UEFA)

    Cuando cuando el contexto lo exige, aunque su tendencia natural es simplificar antes que exhibirse, lo que habla de una mentalidad profundamente colectiva; tácticamente, su disciplina posicional es uno de sus grandes activos, ya que entiende cuándo debe sostener la base de la jugada y cuándo puede saltar a zonas más avanzadas, manteniendo siempre una relación coherente con la mediocentro y con la lateral de su costado, cerrando líneas de pase interiores en transición defensiva y ofreciendo una primera presión orientada que no busca tanto el robo inmediato como la conducción rival hacia zonas menos peligrosas, y en bloque medio-bajo su capacidad para temporizar, perfilar el cuerpo y achicar espacios interiores resulta clave para la estabilidad del equipo; defensivamente, sin ser una especialista en duelos físicos dominantes, compite con inteligencia, anticipa más que entra, mide bien las distancias y utiliza el timing para interceptar pases o incomodar recepciones, lo que le permite mantener un buen equilibrio entre agresividad y control, reduciendo faltas innecesarias y evitando quedar superada, y cuando debe entrar al suelo lo hace con corrección técnica y lectura previa, lo que se traduce en un porcentaje alto de acciones defensivas exitosas sin comprometer la estructura; en el plano físico, Kühl presenta un perfil de resistencia sólida y sostenida, capaz de mantener intensidad cognitiva y táctica durante todo el encuentro, con una zancada eficiente más que explosiva, sin picos de velocidad sobresalientes pero con una movilidad constante que le permite estar siempre disponible, destacando su capacidad para repetir esfuerzos de media intensidad y para sostener el ritmo del partido en contextos de ida y vuelta, algo especialmente valioso en ligas de alta exigencia física, y aunque no es una futbolista poderosa en el choque, compensa esa carencia con equilibrio corporal, anticipación y uso del cuerpo para ganar la posición antes del contacto; psicológicamente, Kühl muestra rasgos propios de una futbolista de alto techo competitivo, con una personalidad serena, poco afectada por el error, capaz de asumir responsabilidad en momentos delicados del partido sin precipitarse, y con una mentalidad claramente orientada al aprendizaje y a la mejora continua, lo que se percibe en su evolución progresiva y en su capacidad para adaptarse a distintos contextos tácticos y culturales, manteniendo siempre un nivel de fiabilidad alto; en contextos de posesión larga, su paciencia y su capacidad para ofrecer líneas de pase constantes facilitan la circulación fluida, mientras que en escenarios de juego más directo sabe ajustar su posición para ser segundo balón o apoyo tras descarga, demostrando versatilidad conceptual más que puramente posicional, y en transición ofensiva su lectura para llegar desde segunda línea, sin invadir espacios prematuramente, le permite aparecer en zonas de remate o de último pase con ventaja, aunque su producción goleadora no es su principal argumento, sí posee un golpeo limpio desde media distancia y una correcta ejecución en llegadas frontales cuando el contexto lo permite; a nivel estratégico, es una futbolista que mejora a las que la rodean, eleva el orden colectivo, reduce el caos y aporta estabilidad emocional y táctica al equipo, lo que la convierte en una pieza especialmente valiosa para proyectos que priorizan el control del juego, la inteligencia posicional y la fiabilidad en la toma de decisiones, y aunque aún puede desarrollar mayor agresividad ofensiva en ciertos contextos y añadir más impacto directo en el último tercio, su base de juego es tan sólida que cualquier mejora en esos aspectos la proyecta como una centrocampista de referencia en el fútbol europeo, siendo especialmente indicada para equipos que buscan interiores asociativas, mediocampistas de enlace o centrocampistas totales de perfil racional, más orientadas a gobernar el juego que a desordenarlo, y cuyo valor real muchas veces se aprecia más en el análisis profundo que en el resumen estadístico superficial,

    Para hacerlo más comprensible para los fans de la Liga F Moeve hemos de decir que la danesa se asemeja bastante en el estilo de juego a una vieja conocida para las colchoneras como es Ángela Sosa Martín, que ahora brilla en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada bajo la dirección de José Luis Sánchez Vera.

    Su desembarco en el Atlético de Madrid es un movimiento de presente, pero sobre todo de mucho futuro y que ayudará a completar un centro del campo que debe afrontar todavía tres competiciones muy exigentes como la Liga F, la Liga de Campeones Femenina y la Copa de la Reina Iberdrola, con opciones de pelear por el título especialmente en la última de ellas.

    La zona ancha pivota ahora sobre figuras que aportan liderazgo, recorrido y proyección a futuro, encabezadas por la noruega Vilde Bøe Risa, cuyo compromiso con el club se ha prolongado tras su renovación y que ha demostrado ser una pieza fundamental en el corazón del equipo gracias a su capacidad para ordenar, recuperar y enlazar fases de juego con lectura táctica y competitividad tanto en tareas defensivas como de transición ofensiva  ; junto a ella, Júlia Bartel, joven talento formado en el fútbol español, se perfila como una de las apuestas de mayor proyección en la medular rojiblanca, aportando movilidad, criterio en la circulación y una inteligencia posicional que le permite conectar líneas con precisión desde el interior derecho o desde posiciones más retrasadas cuando el sistema lo demanda  . Completan este bloque creativo y de sostenimiento colectivo jugadoras con características diversas: Alexia Fernández, centrocampista con llegada y visión de juego para apoyar la transición ofensiva y combinar con pivotes o interiores más posicionales; Natalia Peñalvo, una de las jóvenes promesas de la cantera que comienza a ganar peso en el primer equipo gracias a su dinamismo y despliegue físico; Celia Gómez y Raquel Gómez, ambas también canteranas, ofrecen versatilidad y energía para alternar roles dentro de la medular o ser opciones de refresco que mantienen la intensidad en fases de ida y vuelta; Leyre Valdivia, otra jugadora joven con buena capacidad para asociarse y ayudar en la presión alta, y Daniela Miñambres, cuya progresión se refleja en oportunidades de competición cada vez más regulares, completan un grupo heterogéneo que combina experiencia internacional con juventud atlética y técnica  . Esta mezcla busca responder a las demandas de un calendario exigente, donde la aportación de Bøe Risa como eje y de la generación emergente en apoyo permite al Atlético mantener un perfil competitivo en múltiples competiciones, sostener la posesión en fases claves del partido y modular el ritmo del juego según el rival, mientras que el cuerpo técnico trabaja para integrar y maximizar las virtudes de cada pieza en un sistema que prioriza la cohesión, la adaptabilidad táctica y la eficacia en la transición entre fases de juego.

    (Fuente: Instagram)

    El futuro desembarco de Kathrine Møller Kühl en el mercado invernal supondría un salto cualitativo evidente para el centro del campo del Atlético de Madrid Femenino, tanto en términos de fiabilidad competitiva como de crecimiento estructural del juego, ya que la internacional danesa encaja de forma natural en un contexto que necesita orden, lectura táctica y continuidad entre líneas; Kühl aportaría una capacidad superior para gobernar los ritmos del partido, ofreciendo pausa cuando el equipo lo requiera y aceleración racional en los momentos de ventaja, además de una toma de decisiones bajo presión que elevaría el rendimiento colectivo de las interiores más jóvenes, funcionando como nexo entre la mediocentro y los últimos metros sin necesidad de monopolizar el balón; su inteligencia posicional permitiría al Atlético ganar estabilidad en fase defensiva, cerrar mejor los espacios interiores en bloque medio y mejorar la calidad de la primera presión tras pérdida, mientras que en fase ofensiva su habilidad para recibir perfilada, filtrar pases interiores y ocupar los intervalos con sentido colectivo daría nuevas soluciones ante defensas cerradas, un aspecto clave en la Liga F; lejos de ser un fichaje de impacto puntual, Kühl representaría una inversión estratégica, una futbolista capaz de elevar el suelo competitivo del equipo desde el entendimiento del juego, aportando madurez, coherencia y fiabilidad en un momento de la temporada donde el control emocional y táctico suele marcar diferencias, y consolidándose como una pieza llamada a tener peso real en el presente inmediato y en la construcción del proyecto rojiblanco a medio plazo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El próximo encuentro del Atlético de Madrid será en la anteriormente mencionada Liga F Moeve ante el Granada Club de Fútbol en Alcalá de Henares el próximo 31 de enero de 2026, a partir de las 12:00 horario peninsular, y habrá que estar pendientes de si para entonces Kuhl ya ha sido anunciada oficialmente por el bicampeón de la Copa de la Reina o no.

    (Fuente: UEFA)
  • Oficial | El Atlético comunica el traspaso de Ana Vitória

    (Fuente: Liga F)

    ⬜️ La internacional brasileña deja el equipo rojiblanco para firmar por el Corinthians.

    El Club Atlético de Madrid, bicampeón de la Copa de la Reina Iberdrola, ha informado oficialmente de la marcha de su plantilla de Ana Vitória Angélica Kliemaschewsk de Araújo tras alcanzar un acuerdo para su traspaso.

    Este movimiento no puede coger por sorpresa a los lectores, pues este medio ya lo adelantó en exclusiva en un artículo en el que también aseguró que Silvia Lloris no iría a Rayadas de Monterrey.

    La exjugadora del PSG es la segunda baja que sufre el vigente subcampeón de la Copa de la Reina después de la salida de Gaby García al América y despeja el centro del campo, donde hay efectivos de sobra para los planes de Víctor Martín Alba.

    La internacional brasileña será recordada por un gol que le hizo al Real Madrid en el Alfredo Di Stéfano en un 2-3 que ayudó al equipo a alcanzar la tercera plaza hace dos temporadas, aunque luego se cayó en la fase previa ante el Rosenborg en Londres.

    La que fuese estrella del Benfica (2019-2023) deja la Primera División Femenina tras casi dos años, llegó en enero de 2024 desde Francia y en ese lapso temporal ha podido disputar un total de 51 encuentros de índole oficial como la elástica colchonera y desde la entidad que preside Lola Romero se le ha querido agradecer los servicios prestados y su entrega en cada compromiso.

    La internacional absoluta por Brasil fue finalista en los Juegos Olímpicos de París 2024 y a sus 25 años regresa al Corinthians, donde ya exhibió su talento en la campaña 2017-2018.

    Por último, hemos de hacer constar que la venta de la jugadora natural de Rondonópolis es la última que se prevé en la capital española, a la que llegó recientemente la ex del Zenit, Priscila Chinchilla, para apuntalar la parcela ofensiva ante la baja larga duración de Gio Queiroz.

    (Fuente: Atlético de Madrid)
  • Oficial | El Costa Adeje Tenerife se despide de una Amani que recala en el Bayern de Múnich

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟢 La exjugadora del Eibar abandona el Heliodoro Rodríguez López tras media temporada y brillará en el conjunto bávaro.

    El Club Deportivo Tenerife Femenino, semifinalista de la Copa de la Reina Iberdrola en 2022 ha anunciado oficialmente el adiós de Amani Kakouman Bernadette.

    El representativo canario y la internacional absoluta por Costa de Marfil separan caminos después de que se haya hecho efectivo el pago de la cláusula de rescisión de la futbolista en este mercado de invierno. La internacional marfileña pone así fin a su etapa como blanquiazul para iniciar un nuevo desafío en el fútbol alemán, bajo el escudo del Bayern de Múnich.
    “Es un paso más en mi carrera, estoy muy agradecida al club y a mis compañeras por la oportunidad y porque he aprendido mucho en estos meses. Me voy siendo mejor jugadora y sobre todo mejor persona. Gracias también a la afición porque su apoyo durante la temporada ha sido increíble” señaló la centrocampista.
    Amani llegó al conjunto tinerfeño el pasado mes de julio de 2025 procedente de la SD Eibar y, en apenas unos meses, se convirtió en una de las jugadoras más destacadas del equipo. Su impacto fue inmediato, aportando equilibrio, carácter y calidad al centro del campo, además de un compromiso absoluto con el grupo y con la camiseta.
    Desde su debut, la centrocampista marfileña fue protagonista tanto dentro como fuera del terreno de juego. Su inicio de temporada no pudo ser más significativo, estrenándose como goleadora en Liga F Moeve ante el Sevilla FC y siendo elegida MVP, en un tanto cargado de emoción que dedicó a su padre. Amani supo conectar desde el primer momento con el vestuario y con la afición, convirtiéndose en una pieza clave (doce titularidades y más de mil minutos) en una temporada de alto nivel para el club.


    “Creo que ese partido contra el Sevilla fue uno de los momentos más bonitos que he vivido aquí. Era el día después de mi cumpleaños y pude marcar y dedicarle el gol a mi padre, fue algo muy especial” expresó Amani visiblemente emocionada.
    El broche a su etapa como blanquiazul llegó en el último partido del año 2025, en la Copa de la Reina, donde volvió a demostrar su jerarquía marcando el primer gol del encuentro, precisamente en Sevilla, despidiéndose del Costa Adeje Tenerife Egatesa con el mismo sello que la ha acompañado durante toda su estancia: trabajo, personalidad y determinación.
    Desde el club blanquiazul se agradece a Amani su profesionalidad, su entrega y su implicación durante el tiempo que ha defendido sus colores. Su crecimiento y el interés de un club del prestigio internacional del Bayern de Múnich son motivo de orgullo para la entidad y reflejan el valor del proyecto deportivo que se sigue construyendo desde la isla.
    El presidente del CD Tenerife Femenino, Sergio Batista, ha expresado que “desde el club le deseamos a Amani la mayor de las suertes en esta nueva etapa de su carrera, tanto a nivel profesional como personal. Esta siempre será su casa y esperamos que todo vaya bien en el nuevo reto que emprende lejos de Tenerife.

    La futbolista de 28 años fue pretendida por el Club Atlético de Madrid en el pasado mercado estival cuando aún era armera, pero las elevadas pretensiones de la Sociedad Deportiva Eibar frustraron un acuerdo que estaba avanzando y la exjugadora del DUX Logroño (2022-2023) acabó reforzando al conjunto azul y blanco

    Nacida el 5 de septiembre de 1997 en Dougbafla (Costa de Marfil), se ha consolidado como una pieza fundamental en la medular del equipo blanquiazul desde su llegada en el verano de 2025 procedente de la S.D. Eibar, aportando equilibrio, energía y calidad a un Tenerife que ha apostado por ella como piedra angular de su estructura táctica en el centro del campo.

    Amani no es solo una jugadora física y aguerrida, sino que encarna el perfil de mediocentro moderno: con un despliegue físico notable, fortaleza en los duelos uno contra uno, velocidad y potencia para imponerse en disputas tanto en campo propio como en transición, y con capacidad técnica para recibir, conducir y distribuir el juego con criterio. Su estatura y complexión —1,64 m de altura y un físico compacto— le permiten posicionarse con solidez en el campo, proteger el balón bajo presión, girar con rapidez y facilitar la progresión del juego a sus compañeras con pases cortos precisos, conducciones directas y rotaciones rápidas de la pelota

    La africana con la camiseta del Tenerife destacaba por un perfil que combina funciones defensivas y ofensivas en el mediocampo con una gran inteligencia táctica. Su lectura del juego es sobresaliente: anticipa las acciones del rival, posiciona su cuerpo para cortar líneas de pase, y cuando el equipo tiene el balón reorganiza la estructura ofensiva con criterio, ofreciendo salidas limpias desde atrás, conduciendo al primer pase vertical o redistribuyendo el balón para mantener la posesión. Esa capacidad de transición la convierte en un mediocentro útil tanto para recuperar como para generar juego.

    Técnicamente, Amani presenta un dominio del balón firme que le permite controlar situaciones de alta presión, recolocar la pelota y lanzar conducciones que rompen las primeras líneas defensivas. Su habilidad en el pase corto es precisa, con un porcentaje de acierto elevado para los estándares de la Liga F, y su visión de juego le posibilita realizar pases largos que abren el campo hacia bandas o liberan a jugadoras de ataque en posiciones más adelantadas. Aunque no es una mediapunta clásica, su versatilidad en la construcción de juego es clave para integrarse tanto en sistemas que priorizan la posesión como en aquellos que buscan progresar con velocidad y verticalidad. 

    Defensivamente, Amani sobresale por su agresividad medida y su capacidad para interrumpir las jugadas del rival. Su velocidad de reacción y su lectura le permiten anticipar pases, interceptar balones y ejecutar entradas limpias que frenan contragolpes peligrosos, convirtiéndose en un punto de equilibrio defensivo para su equipo. Además, no rehúye los contactos físicos: su capacidad de salto y fuerza en el choque la hacen competitiva en duelos aéreos y cuerpo a cuerpo. Su porcentaje de contribución defensiva comparado con otras mediocentros la sitúa entre las jugadoras que más aportan en labores de recuperación y contención. 

    En ataque, aunque su tendencia prioritaria no es la finalización, Amani aporta presencia y peligro desde media distancia con remates potentes cuando las situaciones lo permiten. Esto quedó patente en encuentros como el que disputó ante el Athletic Club Femenino, donde estuvo muy activa en las áreas de creación e incluso protagonizó intentos de disparo desde fuera del área, mostrando confianza para encarar y probar al rival desde posiciones lejanas. 

    Las estadísticas de la temporada 2025-2026 consolidan su perfil de jugadora completa: promedia un alto número de minutos por partido (más de 1.000 minutos en Liga F), ha anotado goles y disputado encuentros con un rendimiento consistente, ha visto tarjetas en algunas ocasiones por su intensidad competitiva, y su presencia en el equipo es habitual como titular prácticamente en todos los encuentros disputados. Esto refuerza su rol como líder en la medular del Tenerife, con cifras que muestran su regularidad y su importancia tanto en tareas de recuperación como en contribución ofensiva.

    Lo que Amani aporta al CD Tenerife femenino con la camiseta azul y blanca trasciende las estadísticas básicas: imprime carácter, perseverancia y una ética de trabajo que contagia a sus compañeras. Su profesionalismo y compromiso se reflejan en su constante implicación en cada jugada, ya sea presionando al rival para recuperar la posesión o descargando con balones precisos para iniciar fases de ataque. Su versatilidad táctica le permite adaptarse fluida y naturalmente a diferentes esquemas de juego, ya sea como mediocentro defensiva en formaciones que priorizan la solidez o como mediocentro de enlace en sistemas más ofensivos que buscan fluidez entre líneas.

    Bernadette Amani Kakounan con el número 8 del Club Deportivo Tenerife Femenino es una mediocampista completa, con capacidad física, inteligencia táctica, técnica depurada y compromiso competitivo que la convierten en una pieza clave para su equipo. Su impresionante trabajo sin balón, su liderazgo silencioso, su serenidad para manejar el tempo del juego y su agresividad medida en defensa la hacen una jugadora indispensable en el molde moderno del mediocampo: una futbolista que no solo recupera y distribuye el juego, sino que también ayuda a construirlo desde atrás con criterio y precisión en cada fase de partido.

    Estas virtudes han llamado la atención de José Barcala, técnico español del Bayern de Múnich que ha conseguido que el elenco teutón abone el importe íntegro de su cláusula de rescisión en este mercado de invierno.

    El Bayern ya repescó a Edna Imade de su cesión a la Real Sociedad de Fútbol antes de tiempo tras la marcha de Lea Schüller al Manchester United Women.

    Bianca Rech, directora de fútbol femenino del FC Bayern: «Bernadette es una jugadora extremadamente fuerte y compacta que convence por su velocidad, estabilidad, pero también por su juego de pases seguros. Trae mucha tranquilidad al centro del campo y, como líder del juego de Costa de Marfil, siempre pone al equipo en primer lugar. Bernadette es muy abierta, dispuesta a aprender y muestra una notable curiosidad por seguir desarrollándose. Apreciamos especialmente su carácter comprometido y orientado al trabajo en equipo. Por lo tanto, estamos muy contentos de que se haya decidido por el Bayern y esperamos pasar tiempo juntos”.

    Francisco De Sá Fardilha, director deportivo del conjunto alemán : «Bernadette aportará mucha energía y asertividad a nuestro juego. Con su inteligencia de juego, también aumenta nuestro riesgo ofensivo, tanto en ataques rápidos como en la configuración controlada del juego. Su capacidad para jugar permanentemente al más alto nivel de intensidad es particularmente valiosa para nosotros. Estamos convencidos de que desarrollarán aún más su potencial y lo elevarán a un nuevo nivel con nosotros».

    «El cambio al FC Bayern me llena de gran alegría – para mí es un sueño hecho realidad. El club es una de las asociaciones más reconocidas del mundo y también goza de una gran reputación en mi país de origen. Mi objetivo es integrarme rápidamente en las próximas semanas y devolver la confianza depositada en mí con fuertes actuaciones. Me considero una verdadera jugadora de equipo. Por lo tanto, para mí, la cooperación y el éxito del equipo son lo primero. Quiero dar lo mejor de mí todos los días», declaró la jugadora.

    Amani ya está en Múnich y ha firmado un contrato hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo y su debut en la Frauen-Bundesliga podría llevar ante el Red Bull Leipzig que está programado para el 25 de enero de 2026.

    La salida de Amani del Costa Adeje Tenerife rumbo al Bayern de Múnich, tras el abono íntegro de su cláusula de rescisión, supone un punto de inflexión profundo en la temporada del conjunto azul y blanco, no solo por lo que representa la pérdida de una futbolista capital en términos estrictamente futbolísticos, sino por el momento competitivo en el que se produce y por el contexto estructural y emocional que rodea al club. El Tenerife llega al último encuentro de la primera vuelta en Riazor ante el Deportivo Abanca situado en la quinta posición con 24 puntos, plenamente inmerso en la pelea con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto que da acceso a la fase previa de la próxima edición de la Liga de Campeones Femenina, y lo hace justo cuando se ve obligado a redefinir el corazón de su juego, la medular, sin la futbolista que había ejercido como ancla, metrónomo, sostén defensivo y primer eslabón creativo del equipo. Para Yerai Martín, nuevo técnico azul y blanco, el reto es mayúsculo, pero también abre un abanico de posibilidades tácticas, estratégicas y de gestión de grupo que, bien trabajadas, pueden no solo minimizar el impacto de la marcha de la internacional africana, sino incluso reconfigurar al Tenerife como un equipo más imprevisible, coral y adaptable a distintos contextos de partido.

    Amani no era una centrocampista más dentro del ecosistema del Costa Adeje Tenerife. Su peso iba mucho más allá de los minutos jugados o de los datos estadísticos. Era la futbolista que daba sentido a la estructura, la que equilibraba al equipo cuando este se partía, la que corregía errores ajenos con su lectura del juego y su capacidad para ocupar espacios, la que sostenía el bloque medio cuando las líneas se adelantaban y la que ofrecía una salida limpia cuando el rival presionaba alto. Su perfil físico, su agresividad bien entendida, su capacidad para ganar duelos y su inteligencia posicional permitían al Tenerife asumir riesgos en otros sectores del campo, liberar a las interiores para saltar líneas o a las laterales para proyectarse con profundidad. Sin Amani, el equipo pierde de golpe una garantía de estabilidad, pero también se ve obligado a mirarse al espejo y a preguntarse qué tipo de equipo quiere ser en este tramo decisivo de la temporada.

    Yerai Martín, que conoce bien la idiosincrasia del club y el perfil de las futbolistas de la plantilla, tiene varias vías para cubrir la baja, y ninguna de ellas pasa por buscar un reemplazo idéntico, porque simplemente no existe dentro del vestuario una jugadora que reproduzca exactamente el mismo impacto en todas las fases del juego. La clave, por tanto, no está en sustituir a Amani, sino en redistribuir sus funciones, fragmentar su influencia en varias piezas y redefinir los automatismos colectivos para que el equipo no dependa de una única futbolista para sostenerse en la medular. Esto implica una intervención profunda tanto en el plano táctico como en el psicológico, porque la salida de una líder silenciosa como Amani también deja un vacío en términos de jerarquía y confianza interna.

    Una de las primeras opciones que tiene el técnico azul y blanco es apostar por una solución continuista en cuanto a dibujo, manteniendo el sistema base que venía utilizando el equipo, pero ajustando roles y responsabilidades. En este escenario, la clave estaría en identificar a la jugadora con mayor capacidad para asumir el rol de mediocentro posicional, aunque sea desde un perfil distinto. Puede tratarse de una futbolista menos física pero más ordenada tácticamente, o de una jugadora con buen primer pase y lectura defensiva que, arropada por una doble ayuda constante de las interiores, permita sostener el eje central. Este enfoque exige un trabajo muy fino en las distancias entre líneas y en las coberturas, porque sin la capacidad de Amani para llegar a todo, el equipo debe ser más compacto, reducir espacios y bascular de manera más coordinada.

    Otra vía, quizá más ambiciosa, pasa por modificar la estructura del centro del campo, abandonando la idea de un pivote único para apostar por un doble mediocentro más simétrico, donde dos futbolistas compartan responsabilidades defensivas y de inicio de juego. Este ajuste puede aportar mayor seguridad sin balón y facilitar la salida en corto ante equipos que presionan alto, como es habitual en determinados tramos de partido contra rivales de la zona alta. En este contexto, Yerai Martín puede buscar perfiles complementarios: una mediocentro más destructiva, encargada de la contención y la vigilancia, y otra con mayor capacidad para organizar, girar el juego y conectar con las delanteras. Este reparto de funciones, bien trabajado, puede compensar la ausencia de Amani y dotar al equipo de una estructura más sólida y menos dependiente de individualidades.

    También existe la posibilidad de que el técnico opte por un enfoque más dinámico, apostando por un centro del campo de mayor movilidad, con interiores que intercambian posiciones constantemente y una presión más alta para evitar que el rival tenga tiempo y espacio para explotar la zona central. En este modelo, el Tenerife renunciaría parcialmente al control pausado del juego para convertirse en un equipo más agresivo tras pérdida, que intenta recuperar el balón lo más arriba posible y atacar en transiciones rápidas. Esta opción puede ser especialmente interesante teniendo en cuenta el perfil de algunos rivales directos y el hecho de que, en la lucha por el tercer puesto, cada detalle cuenta y cada partido puede convertirse en un ejercicio de supervivencia competitiva.

    El partido ante el Deportivo Abanca en Riazor, último de la primera vuelta, adquiere en este contexto un valor simbólico y estratégico enorme. El conjunto gallego, que suele hacerse fuerte en casa y que plantea partidos de alta intensidad, pondrá a prueba desde el primer minuto la nueva configuración del centro del campo tinerfeño. Sin Amani, el Tenerife deberá ser especialmente cuidadoso en la gestión de los tiempos del partido, en la protección de la frontal del área y en la salida de balón bajo presión. Yerai Martín tendrá que decidir si apuesta por un planteamiento más conservador, priorizando el orden y el equilibrio, o si utiliza el encuentro como una oportunidad para lanzar un mensaje de confianza al grupo, apostando por una versión valiente y proactiva pese a la ausencia de su mediocentro titular.

    Más allá de las soluciones estrictamente tácticas, hay un aspecto fundamental que el nuevo técnico debe abordar: la gestión emocional del vestuario. La salida de una jugadora como Amani, en mitad de una temporada tan ilusionante, puede generar una mezcla de sentimientos contradictorios, desde la frustración por perder a una compañera clave hasta el orgullo por ver cómo una futbolista del proyecto da el salto a uno de los gigantes del fútbol europeo. Yerai Martín tiene la oportunidad de transformar esta situación en un estímulo colectivo, reforzando la idea de que el Tenerife es un club que forma, potencia y proyecta talento, y que el éxito individual de una jugadora es también el éxito del grupo.

    En este sentido, el discurso interno será tan importante como las decisiones sobre el césped. El técnico debe convencer a sus futbolistas de que la clasificación actual no es fruto de una sola pieza, sino del trabajo colectivo, de la coherencia del proyecto y de la capacidad del equipo para competir cada fin de semana. La lucha con el Atlético de Madrid y la Real Sociedad por el tercer puesto es una batalla de regularidad, de resistencia mental y de adaptación constante, y el Tenerife, incluso sin Amani, sigue teniendo argumentos para mantenerse en esa pelea hasta el final.

    Desde un punto de vista estratégico, la baja de Amani también puede empujar al club a explorar el mercado, ya sea en forma de fichaje o de promoción interna. Sin embargo, cualquier incorporación debe responder a una idea clara de juego y a una necesidad real, no a una reacción impulsiva. Yerai Martín, como nuevo técnico, tiene margen para evaluar con calma las opciones, analizar el rendimiento de las futbolistas disponibles y decidir si el equipo necesita un refuerzo específico o si puede reinventarse con lo que ya tiene en casa. En ocasiones, las grandes transformaciones nacen precisamente de las ausencias, de la obligación de buscar soluciones donde antes no se miraba.

    En el terreno puramente competitivo, el desafío para el Tenerife será mantener su identidad sin perder eficacia. La medular es el motor del equipo, y sin Amani ese motor debe funcionar de otra manera, quizá con menos potencia individual pero con mayor sincronización colectiva. La presión coordinada, las ayudas constantes, la ocupación racional de los espacios y la claridad en la toma de decisiones serán aspectos clave en este nuevo escenario. Yerai Martín tendrá que afinar cada detalle, porque en una Liga tan igualada, cualquier desajuste puede marcar la diferencia entre sumar tres puntos o dejarse opciones por el camino.

    El duelo de Riazor puede ser el primer gran examen de esta nueva etapa. En un estadio exigente, ante un rival que no regala nada y con la presión añadida de cerrar la primera vuelta en puestos europeos, el Tenerife tendrá que demostrar que es capaz de adaptarse, de competir y de seguir creciendo pese a las adversidades. Si el equipo sale reforzado de ese partido, no solo en términos de resultado sino de sensaciones, el mensaje será claro: la marcha de Amani duele, pero no detiene el camino.

    En última instancia, lo que Yerai Martín puede hacer para cubrir la baja de la africana no se resume en una sola decisión ni en una única solución. Se trata de un proceso complejo, que implica redefinir roles, ajustar sistemas, gestionar emociones y proyectar confianza. El Tenerife está ante una encrucijada que puede marcar el devenir de su temporada y, quizá, de su proyecto a medio plazo. Si el técnico logra convertir esta pérdida en una oportunidad para fortalecer al grupo y diversificar sus recursos, el equipo no solo seguirá vivo en la lucha por el tercer puesto, sino que puede salir de esta experiencia con una identidad aún más sólida y madura, preparada para competir de tú a tú con los grandes y para seguir escribiendo su propia historia en la élite del fútbol femenino español.

  • Oficial | El Atlético de Madrid traspasa a Gaby García

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La centrocampista se marcha al América donde firmará por dos años.

    El Club Atlético de Madrid, actualmente cuarto en la tabla clasificatoria de la Liga Profesional de Fútbol Femenino ha anunciado que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo con el América Femenil para ejecutar el traspaso de Gaby García.

    Como habéis podido leer en artículos anteriores escritos en este medio, la exjugadora del Deportivo Abanca ya se encontraba en territorio azteca a la espera de cerrar su llegada al conjunto azulcrema.

    Según la información que sabiamente aportó nuestra compañera de AS, Marta Griñan, la futbolista natural de Tunapuy se ligará con la entidad que preside Héctor González por dos temporadas con opción a un curso adicional.

    La exjugadora de la Real Sociedad de Fútbol es la primera baja que sufre el conjunto colchonero en este mercado de invierno tras la llegada de Priscila Chinchilla, ex del Zenit para reforzar el ataque.

    A sus 28 años de edad la vinotinto se despide de Alcalá de Henares, donde llegó en 2023 y lo hará habiendo jugado un total de 88 partidos de índole oficial en los que fue capaz de marcar 11 tantos y levantó la Copa de la Reina en Butarque frente al Real Madrid.

    Hay decisiones que no se miden solo en minutos jugados ni en estadísticas frías. Hay futbolistas cuya importancia no se entiende únicamente desde el pase, el corte o la llegada al área, sino desde algo más difícil de cuantificar: el orden invisible que sostienen. Gaby García fue durante años una de esas futbolistas para el Atlético de Madrid Femenino. No siempre la más mediática, no siempre la más celebrada, pero casi siempre la que hacía que todo tuviera sentido. Por eso su marcha al América Femenil no es solo una salida más en la planificación deportiva; es una grieta estructural que obliga a replantear el corazón del equipo. Y en esa grieta aparece, de nuevo, la figura de Víctor Martín, un entrenador que ya ha demostrado que entiende el fútbol no como una suma de piezas, sino como un organismo vivo que debe adaptarse para sobrevivir.

    La línea medular del Atlético de Madrid Femenino ha sido históricamente un espacio de equilibrio. Un territorio donde el equipo encontraba su identidad competitiva, su capacidad para resistir, para morder, para sostener partidos largos y emocionalmente exigentes. Gaby García representaba esa idea como pocas. No era una centrocampista de fuegos artificiales, pero sí una futbolista que sabía cuándo acelerar y cuándo frenar, cuándo cerrar una herida y cuándo abrir una vía de escape. Su fútbol era una forma de liderazgo silencioso, de esas que se notan más cuando desaparecen que cuando están.

    La pregunta, por tanto, no es simplemente quién ocupará su puesto en el once. La pregunta es cómo se recompone un centro del campo cuando se va la futbolista que daba coherencia al sistema. Y esa pregunta no tiene una respuesta única, ni inmediata, ni cómoda. Obliga a Víctor Martín a mirar su plantilla no como un catálogo de nombres, sino como un mapa de posibilidades.

    Porque el Atlético no pierde solo una mediocentro. Pierde una referencia posicional, una correctora de errores ajenos, una futbolista capaz de interpretar el partido desde la pausa. Y eso condiciona todo: la altura de la línea defensiva, la agresividad de la presión, la libertad de las interiores, incluso el perfil de las delanteras que mejor encajan.

    Víctor Martín no es un entrenador de soluciones rápidas. Su trayectoria demuestra que cree en los procesos, en la lectura profunda del contexto y en la adaptación progresiva. Por eso, la recomposición de la medular no pasa necesariamente por buscar una “nueva Gaby García”, porque ese tipo de comparaciones suelen ser trampas conceptuales. Pasa por redefinir el centro del campo como un espacio colectivo, donde varias futbolistas compartan responsabilidades que antes recaían en una sola.

    En ese escenario, el nombre de Vilde Bøe Risa emerge como uno de los pilares sobre los que puede reconstruirse el equilibrio. La centrocampista noruega no es una copia funcional de Gaby García, pero sí una futbolista con una comprensión táctica del juego que la convierte en una pieza clave. Su capacidad para interpretar espacios, para colocarse bien sin necesidad de correr más de la cuenta, para ofrecer siempre una línea de pase limpia, encaja en la idea de un Atlético que quiere seguir siendo competitivo sin perder orden.

    Bøe Risa aporta algo fundamental en este nuevo contexto: serenidad. Y la serenidad en el centro del campo es un valor estratégico. Permite que el equipo no se parta, que las transiciones no se conviertan en un intercambio de golpes constante, que la defensa no quede expuesta. Con ella, Víctor Martín puede optar por un doble pivote más posicional, donde la noruega actúe como eje sobre el que giran las demás.

    Pero el Atlético no puede ni debe reconstruir su medular desde una única figura. El adiós de Gaby García abre la puerta a una redistribución de roles, y ahí aparece Ana Vitória. La brasileña es una centrocampista de otro registro, más asociativa, más creativa, con mayor tendencia a mirar hacia adelante. En el nuevo escenario, su papel puede adquirir una dimensión diferente. Ya no solo como interior que conecta líneas, sino como una futbolista que asume más peso en la salida de balón, especialmente si el equipo decide apostar por una estructura más flexible.

    El reto con Ana Vitória no es futbolístico, sino de equilibrio. Porque darle más protagonismo implica protegerla mejor a su espalda. Y ahí entra la lectura táctica de Víctor Martín: cómo combinar perfiles para que el talento no se convierta en vulnerabilidad.

    En este proceso de recomposición, las futbolistas jóvenes dejan de ser un complemento para convertirse en una posibilidad real. Júlia Bartel, por ejemplo, representa una oportunidad estratégica. Su juventud no es una desventaja, sino una ventaja en un momento de redefinición. Bartel no carga con la mochila de “sustituir a nadie”. Puede crecer en un sistema que se está reformulando, aprender roles mixtos, adaptarse a distintas alturas del campo.

    Víctor Martín ha demostrado en otras etapas que sabe acompañar este tipo de procesos. No se trata de lanzar a una joven al vacío, sino de integrarla progresivamente en una estructura que la proteja y la potencie. Bartel puede ser interior, puede ser mediapunta, puede incluso retrasar su posición en determinados contextos. Esa versatilidad es oro en un centro del campo que busca nuevas respuestas.

    La recomposición de la medular también obliga a repensar el sistema. El Atlético de Madrid Femenino ha oscilado entre el 4-3-3 y el 4-2-3-1, dependiendo de rivales y momentos de la temporada. Sin Gaby García, el 4-3-3 tradicional pierde a su ancla más fiable, pero gana en dinamismo si se ajustan las piezas. Un doble pivote puede ofrecer más control en fases defensivas, mientras libera a una tercera centrocampista para pisar zonas de influencia ofensiva.

    Aquí aparece otra variable fundamental: el contexto emocional del equipo. Gaby García no solo era una futbolista importante por su juego, sino por lo que representaba dentro del vestuario. Su marcha obliga a que otras líderes emerjan. Y el liderazgo en el centro del campo no siempre se expresa con brazaletes, sino con decisiones en momentos críticos del partido.

    Víctor Martín sabe que recomponer una medular no es solo una cuestión táctica. Es una cuestión de jerarquías, de confianza, de asumir responsabilidades. En ese sentido, el entrenador tiene ante sí una oportunidad tan compleja como estimulante: construir un centro del campo más coral, menos dependiente de una sola figura, pero igual de competitivo.

    Porque el Atlético de Madrid Femenino no puede permitirse perder identidad. Su ADN competitivo se basa en la solidez, en la capacidad de sufrir sin descomponerse, en la lectura inteligente de los partidos. La nueva medular debe seguir sosteniendo esos valores, aunque cambien los nombres y los matices.

    El adiós de Gaby García no marca el final de una etapa, sino el inicio de otra. Y las etapas nuevas siempre generan incertidumbre. Pero también generan espacio para la creatividad, para la evolución, para descubrir soluciones que antes no eran necesarias.

    Víctor Martín no busca replicar el pasado. Busca interpretarlo y transformarlo. Entiende que el fútbol es un organismo que se adapta o se rompe. Y en esa adaptación, el centro del campo será el laboratorio donde se defina el futuro inmediato del Atlético de Madrid.

    El Atlético de Madrid Femenino llega a Alcalá de Henares consciente de que el partido ante la Real Sociedad no es uno más. No es un entrenamiento, no es una jornada más de Liga F Moeve; es un duelo definitorio, un choque que puede determinar quién ocupa la tercera plaza y quién tiene la posibilidad de disputar la fase previa de la Liga de Campeones Femenina el curso siguiente.

    Para Víctor Martín, el desafío va más allá de preparar un once competitivo: consiste en recomponer el corazón del equipo, la medular, después de la marcha de Gaby García, la venezolana que durante años sostuvo la organización del juego con un equilibrio silencioso pero crucial. Cada decisión que tome el entrenador este sábado tendrá repercusiones inmediatas y a largo plazo, porque el partido exige equilibrio, creatividad, resistencia y liderazgo, todo a la vez.

    Sin Gaby, el Atlético pierde a quien dictaba el ritmo, quien interpretaba el juego como si cada pase, cada desplazamiento, cada ajuste de posición fuera un acto de arquitectura futbolística. La primera adaptación pasa por reconocer que la medular debe transformarse en un sistema más coral, donde la responsabilidad no recaiga en un solo punto, sino que se distribuya entre varias piezas que se complementen. Vilde Bøe Risa se perfila como la ancla. Su lectura del espacio, su inteligencia posicional y su capacidad para proteger la espalda de compañeras que se incorporan al ataque la convierten en el eje sobre el que se puede reconstruir la organización del equipo. Ante la Real Sociedad, que tradicionalmente presiona con intensidad en el centro del campo y busca cortar la salida de balón desde atrás, Risa puede actuar como un muro de contención, equilibrando la línea defensiva y ofreciendo seguridad para que las interiores se proyecten con confianza.

    Ana Vitória, por su parte, puede asumir un rol más creativo, con libertad para conectar líneas y asistir a las delanteras. Víctor Martín debe establecer mecanismos claros de protección para que la brasileña no quede expuesta en las transiciones rápidas que la Real Sociedad suele generar. El Atlético necesitará que cada movimiento ofensivo tenga soporte defensivo inmediato: es un reto de coordinación, comunicación y timing. Ana Vitória debe entender que la libertad que se le otorga viene acompañada de responsabilidad colectiva, y la conexión con Risa será fundamental para que cada pase hacia adelante no suponga una pérdida que rompa la estructura.

    El entrenador también tiene a su disposición a Júlia Bartel, joven con proyección y capacidad de adaptación. Bartel puede ocupar un rol flexible, alternando entre interior más defensiva o mediapunta que conecte el centro del campo con el ataque. Su energía, su ritmo y su lectura intuitiva serán vitales para mantener la intensidad que exige un partido clave en Alcalá de Henares, donde el calor del público local y la presión del rival pueden tensionar cualquier estructura inestable. Víctor Martín puede planificar movimientos de rotación en el centro, permitiendo que Bartel cubra espacios dejados por Ana Vitória o complemente a Risa en tareas de recuperación.

    El planteamiento táctico general también debe ajustarse. El Atlético podría optar por un 4-3-3 ligeramente modificado, con Risa como pivote central, Ana Vitória e interiores más ofensivas situadas por delante, o incluso un 4-2-3-1 donde el doble pivote combine experiencia y juventud, proporcionando seguridad defensiva y creatividad ofensiva al mismo tiempo. La clave será la transición entre fases: cómo se construye desde atrás, cómo se conecta con las alas y cómo se protege el espacio entre líneas cuando la Real Sociedad presiona alto. Víctor Martín deberá insistir en que las jugadoras comprendan sus zonas, que los apoyos sean inmediatos y que la medular no se descomponga en ningún momento crítico.

    El aspecto emocional es igualmente decisivo. La ausencia de Gaby García puede percibirse como un vacío difícil de suplir, no solo en lo táctico sino en lo psicológico. Aquí Víctor Martín debe ser entrenador y líder emocional: comunicar confianza, reforzar el sentido de equipo y asegurar que cada centrocampista comprenda que ahora su voz, sus movimientos y su visión de juego son esenciales para la victoria. No se trata de reemplazar a Gaby, sino de crear una red de responsabilidad compartida que mantenga la cohesión bajo presión.

    El sábado 10 de enero, a las 12:00, el Atlético enfrentará a una Real Sociedad que llega con argumentos sólidos en transición, con velocidad por fuera y creatividad por dentro. La medular rojiblanca tendrá que equilibrar agresividad y control, presión y paciencia, anticipación y cobertura. Cada balón perdido, cada pase impreciso, puede ser castigado por un rival que conoce los espacios. Por eso la elección de Risa, Ana Vitória y Bartel como ejes estratégicos no es casual; es una declaración de intención: el Atlético quiere sostenerse, avanzar y, al mismo tiempo, generar oportunidades claras para sus delanteras.

    El trabajo de Víctor Martín incluye también la adaptación de las interiores y de las bandas. Las jugadoras que tradicionalmente cubrían parte de la presión de Gaby García deberán ampliar su radio de acción, anticipar situaciones de peligro y convertirse en prolongaciones de la medular. El concepto de juego se amplía: ya no es un triángulo en el centro, sino una red flexible que respira, se ajusta y protege tanto la posesión como la estructura defensiva. La coordinación será esencial: si Risa sube, Bartel baja; si Ana Vitória recibe presión, las interiores deben ofrecerse como apoyo; si el equipo pierde el balón, la transición defensiva debe ser inmediata.

    Cada balón parado se convierte en un test para la medular reconstruida. La Real Sociedad aprovechará cualquier desajuste, cualquier hueco dejado por la ausencia de Gaby García, para intentar marcar la diferencia. Víctor Martín debe prever estas situaciones y entrenarlas, distribuyendo responsabilidades de marcaje, cobertura y anticipación. La comunicación será clave: gritos, señas, lecturas rápidas de juego y confianza en la capacidad de cada jugadora para ejecutar su rol bajo presión.

    El partido de Alcalá de Henares no solo define puntos en la tabla, sino también el primer ensayo real de la medular sin su referencia histórica. Es un laboratorio táctico y psicológico al mismo tiempo. Cada pase, cada presión, cada desplazamiento medido tendrá consecuencias inmediatas. Víctor Martín sabe que el margen de error es mínimo y que la capacidad de adaptación del equipo marcará no solo el resultado del sábado, sino la confianza con la que se afrontarán los partidos restantes hacia la tercera plaza.

    La recomposición de la medular pasa también por la gestión de minutos y energías. La intensidad de Liga F Moeve exige que las futbolistas mantengan un equilibrio físico y mental constante. Bartel y otras jóvenes deben entender cuándo acelerar y cuándo mantener la estructura; Risa y Ana Vitória deben calibrar esfuerzo, recuperación y lectura del rival para sostener el equipo durante los 90 minutos. Cada decisión en el centro del campo repercute directamente en la capacidad ofensiva y defensiva, y Víctor Martín debe anticipar escenarios de presión alta, transiciones rápidas y ataques posicionales de la Real Sociedad.

    Finalmente, el duelo del sábado tiene un componente simbólico que excede el contexto deportivo: representa el primer gran desafío tras la marcha de Gaby García, un momento que puede consolidar la transición del equipo hacia una medular más coral y resiliente. Si el Atlético consigue organizar su centro del campo, mantener equilibrio, controlar fases críticas y generar peligro constante, el mensaje será claro: el equipo no depende de un solo nombre, sino de una estructura dinámica, inteligente y colectiva.

    Víctor Martín, desde su posición en el banquillo, debe ser director de orquesta, estratega y líder emocional. La adaptación de la medular no es una reacción improvisada, sino un plan que combina experiencia, juventud, inteligencia táctica y comunicación constante. Cada jugadora debe entender que su papel es esencial y que juntas pueden llenar el vacío dejado por Gaby García con creatividad, coordinación y determinación.

    El resultado del partido puede abrir o cerrar la puerta a la tercera plaza, pero más allá de los puntos, el verdadero desafío está en demostrar que la línea medular del Atlético de Madrid Femenino puede reinventarse, sostener al equipo y marcar la diferencia. Si Risa, Ana Vitória, Bartel y el resto de las centrocampistas ejecutan su rol con precisión, inteligencia y liderazgo, el Atlético no solo se adaptará al adiós de su venezolana estrella, sino que saldrá fortalecido, con una medular más coral, flexible y lista para afrontar el resto de la temporada con ambición europea.

    Aunque, para ser sinceros, todo parece indicar que Ana Vitória, ex del PSG, concretará en las próximas fechas su partida rumbo al Corinthians ante la falta de minutos en el esquema del ex director técnico del Madrid CFF.

  • Oficial | Cris Librán, a préstamo en el Servette

    (Fuente: Servette)

    ⬛️ La internacional española jugará en Suiza hasta final de curso.

    Hace escasas fechas en “El Partido de Manu” os regalamos un espectacular reportaje sobre Cris Librán y la internacional española en categorías inferiores vuelve a ser noticia.

    (Fuente: Getty imágenes)

    La Juventus de Turínñ, octava clasificada en la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League, ha anunciado oficialmente que opta por ceder a la joven de 19 años al Servette FCCF.

    La operación es la segunda que efectúa el conjunto helvético tras la renovación de Daïna Bourma por dos temporadas.

    La “21” llegó a Italia en el pasado mercado estival después de que la entidad transalpina le pagase la cláusula de compensación al Madrid Club de Fútbol Femenino.

    En este primer tramo de curso, la campeona de Europa en categoría sub-19 con la Selección Española de Fútbol no era titular para las Bianconere y a las órdenes de Massimiliano Canzi solo había tenido 121 minutos en la Serie A.

    La situación fue seguida de cerca por Marta Peiró Giménez, directora deportiva española del club suizo y acabó convenciéndola para mudarse a Les Grenat en busca de continuidad.

    En Turín saben que es un diamante en bruto y por eso tiene contrato en vigor hasta el próximo 30 de junio de 2028, lo que le permitirá tener una reválida en el Stadio La Marmora-Pozzo al vencer este préstamo.

    (Fuente: Juventus de Turín Women)

    El dos veces campeón de la Swiss Women’s Cup (2023 y 2024) refuerza su parcela ancha con una centrocampista de corte ofensivo muy joven que sobresale el césped por ser una enganche que domina a la perfección el uno contra uno, es poderosa en el juego aéreo a pesar de su menuda estatura y posee una gran visón de juego que le auguran un futuro dorado.

    Cris vivirá así su segunda experiencia fuera de la Liga F Moeve en tan solo seis meses, pero en el Servette FC Chênois Fémenin no se sentirá extraña, pues compartirá vestuario con Asun Martinez, Paula Serrano, Paloma Lázaro y Enith Salón.

    Librán llega a un equipo grande que está en plena expansión y dinámica ascendente, actualmente es líder de la Swiss Women’s Super League por delante del Grasshopper Club Zürich y el Young Boys, ganándole a este último en la duodécima jornada por 1-0.

    El debut de la canterana del Madrid CFF con su nuevo equipo podría llegar el próximo 7 de febrero de 2025 ante el Zúrich si el ex técnico del Sevilla Fútbol Club, Cristian Toro, lo estima oportuno.

  • Reportaje | La continuidad de Silvia Lloris es el mejor regalo de Reyes del Atlético de Madrid

    (Fuente: DAZN )

    🟦 Silvia Lloris elige quedarse: el compromiso que refuerza el alma campeona del Atlético de Madrid.

    (Fuente: UEFA)

    Cuando el mercado ofrecía una salida dorada rumbo a Rayadas de Monterrey, Silvia Lloris decidió mirar al escudo y quedarse. En pleno invierno, su continuidad se convirtió en el mejor regalo posible para un Atlético de Madrid bicampeón de la Copa de la Reina: una futbolista que entiende el proyecto, siente el club y vuelve a demostrar que, más allá de las ofertas, hay decisiones que se toman con el corazón y con la ambición intacta de seguir haciendo historia en rojiblanco.

    Silvia Lloris (Murcia, 15 de mayo de 2004) ha tenido que tomar una de las decisiones más importantes de su carrera deportiva en este parón navideño en la Liga Profesional de Fútbol Femenino, permanecer para pertenecer.

    La campeona de Europa en categoría sub-20 con la Selección Española de Fútbol fue objeto de deseo del Real Madrid cuando brillaba en las filas de un Levante Unión Deportiva y ella eligió mudarse a la capital española, pero para vestir la colchonera.

    Silvia Lloris y la decisión que vale un título más: quedarse para seguir construyendo la historia del Atlético de Madrid, así se puede resumir lo que la futbolista murciana eligió entre turrones y guirnaldas en 2025.

    Hay decisiones que no necesitan ser explicadas porque se entienden solas. Decisiones que no se anuncian con estruendo, ni con comunicados grandilocuentes, pero que resuenan durante años en la memoria colectiva de un club.

    En el fútbol, donde el ruido del mercado suele taparlo todo, elegir quedarse es, muchas veces, el acto más revolucionario de todos. Y eso es exactamente lo que ha hecho Silvia Lloris. En pleno mercado invernal, con la posibilidad real de cruzar el Atlántico y vestir la camiseta de Rayadas de Monterrey, una de las grandes potencias del fútbol femenino en América, la centrocampista valenciana miró al escudo, al vestuario, al proyecto y decidió permanecer en el Atlético de Madrid.

    Una elección que trasciende lo contractual y que se convierte, por derecho propio, en el mejor regalo posible para un club que ya sabe lo que es ganar, resistir y volver a ganar: el bicampeón de la Copa de la Reina.

    Porque quedarse no siempre es lo más fácil. Quedarse implica renunciar a la comodidad de un nuevo comienzo, a la promesa de un salario mayor, a la experiencia exótica de otro fútbol y otro continente.

    Quedarse es asumir el peso de la responsabilidad, aceptar el desafío de seguir compitiendo en un entorno exigente, convivir con la presión diaria de un escudo que no permite relajaciones. En el Atlético de Madrid, quedarse es comprometerse con una forma de entender el fútbol y la vida. Y Silvia Lloris, que llegó al club para crecer y terminó convirtiéndose en una pieza esencial del engranaje rojiblanco, ha vuelto a demostrar que su relación con el Atlético no es circunstancial, sino profundamente identitaria.

    El contexto no podía ser más simbólico. El Atlético de Madrid Femenino atraviesa una etapa de madurez competitiva, una fase en la que los títulos ya no son una excepción, sino una obligación. El doblete reciente en la Copa de la Reina no solo consolidó al equipo como uno de los grandes dominadores del fútbol español, sino que reforzó una idea: este Atlético no se conforma con el presente, quiere seguir ampliando su legado.

    Y en ese proyecto, las jugadoras que entienden el peso de la historia y el valor del compromiso son tan importantes como cualquier fichaje de relumbrón. La continuidad de Silvia Lloris encaja exactamente ahí, en esa lógica invisible que no siempre aparece en las estadísticas, pero que sostiene a los equipos campeones.

    (Fuente: UEFA?

    Hablar de Silvia Lloris es hablar de una futbolista que ha sabido crecer desde la discreción. No es una jugadora de grandes titulares estridentes ni de gestos sobreactuados. Su fútbol se explica mejor desde la constancia, la inteligencia táctica y la capacidad para interpretar los tiempos del partido.

    El vestuario rojiblanco entiende bien el valor de estas decisiones. En un fútbol femenino que crece a gran velocidad, donde las carreras son cada vez más internacionales y los movimientos de mercado más frecuentes, las jugadoras que deciden quedarse se convierten en referentes silenciosos. No porque rechacen el progreso, sino porque eligen construirlo desde dentro. Silvia Lloris se suma así a esa estirpe de futbolistas que entienden que los títulos no se sostienen solo con talento, sino con continuidad, con conocimiento mutuo, con automatismos que solo se adquieren con el tiempo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En un fútbol cada vez más acelerado, Lloris aporta pausa. En un deporte donde el físico y la intensidad son imprescindibles, ella añade lectura, orden y equilibrio. Su rol en el centro del campo del Atlético ha sido el de esas jugadoras que cosen al equipo sin reclamar protagonismo, que sostienen la estructura para que otras puedan brillar. Y ese tipo de futbolistas son, casi siempre, las más difíciles de sustituir.

    El interés de Rayadas de Monterrey no era casual. El club mexicano lleva años construyendo un proyecto ambicioso, con inversión, identidad y resultados. La Liga MX Femenil se ha convertido en un destino atractivo para futbolistas europeas, no solo por las condiciones económicas, sino por la competitividad creciente y el impacto mediático. Para Silvia Lloris, la opción de marcharse representaba un salto internacional, una experiencia vital distinta y un reconocimiento implícito a su rendimiento. Tenía sentido. Era una oportunidad legítima. Y, sin embargo, no fue suficiente para romper el vínculo con el Atlético de Madrid.

    El mercado invernal suele ser un periodo de incertidumbre, de rumores, de movimientos que alteran equilibrios. Para el Atlético de Madrid, esta vez, ha sido también un momento de reafirmación. Mantener a Silvia Lloris no es solo retener a una futbolista clave; es consolidar una idea de club. Es decirle al fútbol que el proyecto rojiblanco tiene argumentos suficientes para convencer, para seducir desde dentro, para ofrecer algo más que un contrato.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Porque hay algo en el Atlético que no se puede explicar desde fuera. Algo que se aprende en el día a día, en los entrenamientos, en los viajes, en los partidos sufridos, en las remontadas imposibles y en las derrotas que duelen más que en ningún otro sitio. El Atlético no es un club que prometa caminos fáciles. Es un club que exige compromiso total, que te pide estar incluso cuando el cuerpo y la cabeza dicen basta.

    Quedarse en el Atlético es aceptar esa exigencia como parte de la identidad propia. Y Silvia Lloris ha demostrado que esa identidad ya forma parte de ella.

    La Copa de la Reina, competición fetiche para el Atlético de Madrid, funciona aquí como telón de fondo emocional. El bicampeonato no solo habla de un equipo ganador, sino de un grupo que ha sabido reinventarse, adaptarse a los cambios y mantener la ambición intacta. En ese contexto, cada decisión individual tiene un impacto colectivo. La continuidad de Lloris refuerza la sensación de estabilidad, de proyecto sólido, de vestuario comprometido. Es un mensaje hacia dentro, para las compañeras, y hacia fuera, para rivales y aficionados: este Atlético no se desarma en invierno, no se debilita cuando llegan las ofertas. Al contrario, se reafirma.

    (Fuente: DAZN)

    Desde el punto de vista deportivo, su permanencia ofrece certezas a un equipo que aspira a todo. Lloris conoce el sistema, entiende los mecanismos defensivos y ofensivos, se adapta a distintos roles en el centro del campo y aporta una regularidad fundamental en una temporada larga y exigente. Pero más allá de lo táctico, su presencia aporta liderazgo tranquilo, ejemplo diario y una conexión con el club que no se improvisa. En un fútbol cada vez más profesionalizado, ese tipo de liderazgo es oro puro.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Hay también una lectura simbólica que no debe pasarse por alto. El Atlético de Madrid ha construido gran parte de su identidad reciente sobre la idea de resistencia, de lucha contra contextos adversos, de fidelidad a unos valores que van más allá del resultado inmediato. En el femenino, esa identidad se ha traducido en un proyecto que, pese a las dificultades estructurales del fútbol español, ha sabido mantenerse en la élite y competir de tú a tú con cualquiera. La decisión de Silvia Lloris encaja perfectamente en ese relato. Es una elección que habla de pertenencia, de confianza en el camino elegido y de ambición a largo plazo.

    Para la afición, su continuidad es un motivo de orgullo. En un tiempo en el que los ídolos parecen efímeros, ver a una jugadora apostar por el club refuerza el vínculo emocional con el equipo. La grada entiende estas cosas. Entiende que no todas las decisiones se miden en cifras, que hay gestos que construyen identidad. Y quedarse, cuando se podría haber partido, es uno de esos gestos que se recuerdan.

    En el futuro, cuando se repasen las trayectorias, esta decisión aparecerá como uno de esos puntos de inflexión silenciosos.

    No habrá una fecha exacta ni una foto icónica, pero sí la certeza de que, en un invierno concreto, una jugadora decidió quedarse y eso fortaleció a un equipo campeón. El Atlético de Madrid seguirá compitiendo, ganando y perdiendo, como todos.

    Pero lo hará con la tranquilidad de saber que tiene futbolistas que creen en el proyecto tanto como el club cree en ellas.

    Silvia Lloris ha elegido quedarse. Y en el Atlético de Madrid, donde la palabra compromiso tiene un peso específico, esa elección vale tanto como un título. Es el mejor regalo para un bicampeón de la Copa de la Reina que no se conforma con mirar al pasado, sino que sigue escribiendo su historia con decisiones firmes, silenciosas y profundamente rojiblancas.

    (Fuente: UEFA)

    consolidarse durante cuatro temporadas en el Levante UD, donde acumuló un total de 77 partidos oficiales y se convirtió en una de las defensoras más fiables del proyecto granota, su carrera dio un giro decisivo en el verano de 2024, cuando el Atlético de Madrid apostó por su fichaje como parte de una renovación estratégica de la línea defensiva. Su etapa en Valencia había estado marcada por una progresión constante, por la asimilación temprana de responsabilidades competitivas y por una madurez impropia de su edad, hasta el punto de convertirse en una futbolista reconocible tanto por su regularidad como por su carácter competitivo, una seña de identidad que terminaría encajando de manera natural con el ADN rojiblanco.

    Su llegada al Atlético coincidió con un periodo de transición en el club, en el que se buscaba reforzar la estructura defensiva con perfiles jóvenes pero contrastados, capaces de sostener el ritmo competitivo de la Liga F y, al mismo tiempo, de asumir la exigencia europea. Tras su participación en el Mundial sub-20, del que regresó con un notable crecimiento competitivo y una experiencia internacional que amplió su lectura del juego, se hizo rápidamente con el puesto de titular. No fue una adaptación progresiva ni una irrupción tímida: desde sus primeros encuentros dejó claro que estaba preparada para liderar desde atrás, imponiendo presencia, orden y una intensidad que elevó el nivel de la zaga colchonera.

    Bajo la dirección de Víctor Martín, el Atlético de Madrid encontró en ella una defensora capaz de sostener el sistema desde múltiples registros. Su temporada de debut se cerró con cuatro goles, una cifra especialmente significativa para una futbolista cuya posición principal es la defensa, pero que explica bien una de sus mayores virtudes: la capacidad para influir en ambas áreas. Su aportación ofensiva no responde únicamente a situaciones aisladas de balón parado, sino a una lectura inteligente de los tiempos de llegada, a una agresividad bien medida para atacar segundos balones y a una determinación clara cuando detecta espacios en la frontal o en el segundo palo.

    El curso colectivo del Atlético estuvo marcado por luces y sombras, pero también por una notable resiliencia competitiva. El equipo logró clasificarse para la Liga de Campeones en la última jornada de liga, culminando una remontada clasificatoria que reforzó la identidad competitiva del grupo. Además, alcanzó la final de la Copa de la Reina, demostrando solvencia en eliminatorias a partido único, aunque se quedó a las puertas del éxito. En el plano europeo, la eliminación en la ronda previa de la Liga de Campeones y la caída en semifinales de la Supercopa dejaron un sabor agridulce, pero también expusieron el margen de crecimiento de un proyecto en el que ella fue una de las piezas más fiables a lo largo de la temporada.

    Desde el punto de vista del scouting, su perfil responde al de una defensora moderna, completa y con un alto grado de competitividad. En el plano defensivo destaca por su agresividad controlada en el duelo, tanto en campo abierto como en espacios reducidos. Es una futbolista que no rehúye el contacto, que mide bien cuándo anticipar y cuándo temporizar, y que rara vez queda mal perfilada en situaciones de uno contra uno. Su lectura corporal de la atacante rival le permite orientar las acciones hacia zonas menos peligrosas, cerrando líneas de pase interiores y obligando a jugar por fuera, donde se siente especialmente cómoda defendiendo.

    En el juego aéreo es dominante, no solo por capacidad física sino por timing y determinación. Ataca el balón con convicción, tanto en acciones defensivas como ofensivas, y transmite seguridad al resto de la línea cuando el equipo defiende en bloque bajo. Esta fortaleza se traslada también a las jugadas de estrategia ofensiva, donde su capacidad para ganar el primer contacto y prolongar la acción genera segundas jugadas que el equipo sabe aprovechar.

    Con balón, su evolución ha sido especialmente notable desde sus últimas temporadas en el Levante hasta su consolidación en el Atlético. No es una defensora limitada a despejar o jugar en corto por compromiso: posee una salida de balón limpia, con capacidad para romper líneas mediante pases tensos al interior o cambios de orientación bien ejecutados. Su toma de decisiones es, en general, madura y eficiente; rara vez se precipita, entiende cuándo acelerar el juego y cuándo pausar para reorganizar al equipo. Esta fiabilidad en la circulación permite al Atlético iniciar ataques desde atrás sin renunciar al control, incluso bajo presión alta del rival.

    A nivel táctico, interpreta con solvencia distintos sistemas defensivos. Puede rendir tanto en una línea de cuatro como en una defensa de tres centrales, adaptándose a los ajustes del entrenador sin perder eficacia. En defensa adelantada muestra una buena coordinación con la línea, controla bien la espalda y corrige con rapidez cuando el equipo pierde el balón en zonas comprometidas. En bloque bajo, se muestra disciplinada, mantiene la concentración durante largos tramos sin balón y no pierde la referencia del marcaje ni del espacio.

    Su carácter competitivo es uno de sus grandes diferenciales. Transmite liderazgo desde el comportamiento, no tanto desde el gesto exagerado, sino desde la constancia, la fiabilidad y la intensidad sostenida. Es una futbolista que eleva el nivel de exigencia del entorno, que no desconecta y que responde bien en escenarios de máxima presión, como finales o partidos decisivos por objetivos. Esa mentalidad se refleja también en su regularidad física, con una notable capacidad para sostener el ritmo competitivo a lo largo de la temporada.

    En el plano emocional, su perfil encaja con el de una futbolista que entiende el peso del escudo y la responsabilidad de competir en un club como el Atlético de Madrid. Su adaptación rápida al contexto rojiblanco no fue casual, sino consecuencia de una personalidad competitiva alineada con los valores históricos del club: intensidad, compromiso colectivo y mentalidad ganadora. Esta identificación con el entorno ha facilitado su integración en el vestuario y su crecimiento como referente defensivo a medio plazo.

    Su margen de mejora sigue siendo amplio. En el aspecto ofensivo, puede incrementar aún más su influencia si afina la selección de momentos para incorporarse al ataque y mejora la precisión en el último pase tras conducción. Defensivamente, el reto pasa por seguir puliendo la gestión del riesgo en anticipaciones muy agresivas ante rivales de máxima velocidad, especialmente en competiciones europeas donde el ritmo es más alto y el error se penaliza con mayor severidad.

    En conjunto, su primer año en el Atlético de Madrid confirma que su fichaje no fue una apuesta de futuro sin retorno inmediato, sino una incorporación de rendimiento presente.

    Con apenas unas temporadas en la élite, ya se ha consolidado como una defensora titular en un equipo aspirante a títulos, con impacto real en los resultados y una identidad de juego reconocible. Su trayectoria, desde la regularidad silenciosa en el Levante hasta la exposición máxima en el Atlético y en competiciones internacionales, dibuja el perfil de una futbolista destinada a ser protagonista en los próximos años del fútbol femenino español.

    consolidación de su figura en el Atlético de Madrid no puede entenderse únicamente desde el rendimiento inmediato, sino desde la forma en la que ha ido ampliando su radio de influencia dentro del equipo. A medida que avanzó la temporada, su papel dejó de limitarse a la ejecución estricta de tareas defensivas para convertirse en un eje de equilibrio estructural. El equipo comenzó a apoyarse en su fiabilidad para sostener riesgos ofensivos mayores, sabiendo que detrás existía una futbolista capaz de corregir, ordenar y sostener situaciones de transición defensiva complejas. Esa confianza colectiva se tradujo en un Atlético más atrevido con balón, especialmente en los tramos decisivos de la temporada en los que se jugaba la clasificación europea.

    En el contexto del modelo de Víctor Martín, su perfil encaja especialmente bien por su capacidad para interpretar el juego desde la inteligencia posicional. No es una defensora rígida ni mecánica; entiende el fútbol como un sistema de relaciones y no como una suma de acciones aisladas. Cuando el Atlético construye desde atrás, su colocación suele ser ligeramente escalonada respecto a su pareja de central o al lateral más cercano, facilitando líneas de pase diagonales que rompen la primera presión rival. Esa pequeña ventaja posicional, casi imperceptible para el espectador casual, es clave para evitar pérdidas en zonas comprometidas y para permitir que el equipo progrese con control.

    (Fuente: Teledeporte)

    Uno de los aspectos más interesantes de su evolución es la gestión de los ritmos del partido. En encuentros de alta exigencia emocional, como eliminatorias o partidos decisivos por objetivos, ha demostrado una notable capacidad para enfriar el juego cuando el contexto lo exige. No se precipita en la salida de balón, no busca pases heroicos innecesarios y prioriza la seguridad colectiva sobre el lucimiento individual. Esta madurez competitiva, adquirida en parte durante su experiencia en el Levante y reforzada en torneos internacionales de categorías inferiores, la sitúa en un escalón distinto al de otras defensoras jóvenes que aún están en proceso de aprendizaje emocional.

    Su contribución goleadora, con cuatro tantos en su primera temporada como colchonera, merece un análisis específico porque revela mucho de su mentalidad. No se trata de goles circunstanciales ni fortuitos, sino de acciones en las que demuestra determinación, lectura del espacio y valentía para asumir protagonismo ofensivo. En acciones a balón parado, su comportamiento es agresivo pero inteligente: ataca el primer palo con potencia cuando la jugada lo requiere, pero también sabe fijar defensoras para liberar espacios a compañeras con mejor remate. En jugadas de segunda línea, aparece con timing preciso, aprovechando rechaces o desajustes defensivos para finalizar con contundencia.

    Desde el punto de vista físico, su rendimiento se apoya en una base sólida que le permite sostener duelos continuos sin perder claridad mental. No es una futbolista explosiva en el sentido clásico, pero sí posee una potencia funcional muy bien aplicada al juego real. Su zancada es eficiente, su capacidad para repetir esfuerzos es alta y su resistencia le permite mantener la intensidad defensiva incluso en los minutos finales, cuando muchos partidos se deciden. Esta fortaleza física, combinada con una buena lectura del juego, reduce la necesidad de acciones desesperadas y minimiza el riesgo de faltas innecesarias cerca del área.

    En el juego uno contra uno, especialmente ante delanteras móviles, muestra una virtud cada vez más valorada en el fútbol femenino moderno: la capacidad para defender sin lanzarse. Sabe temporizar, orientar y esperar el momento adecuado para intervenir, utilizando el cuerpo y el posicionamiento antes que el tackle agresivo. Esta cualidad no solo reduce el riesgo de ser superada, sino que permite que el bloque defensivo se reorganice y que las ayudas lleguen en el momento justo. En este sentido, su comprensión del juego colectivo supera con claridad la media de su generación.

    Cuando el Atlético defiende en bloque medio o bajo, su concentración es constante. No se desconecta de la jugada, mantiene siempre la referencia visual de balón y marca, y ajusta su posición en función de los movimientos del resto de la línea. Esta disciplina táctica fue especialmente visible en los partidos de Copa de la Reina, donde el margen de error era mínimo y cada acción defensiva podía decantar una eliminatoria. Su fiabilidad en estos escenarios contribuyó de manera directa a que el equipo alcanzara la final del torneo.

    La experiencia de la ronda previa de la Liga de Campeones, pese a la eliminación, supuso también un aprendizaje relevante en su proceso de crecimiento. En esos partidos, el ritmo, la exigencia técnica y la velocidad de ejecución fueron superiores a los de la competición doméstica. Lejos de verse superada, respondió con personalidad, asumiendo responsabilidades y manteniendo un nivel competitivo acorde al contexto. Estas vivencias, aunque dolorosas desde el punto de vista colectivo, son fundamentales para el desarrollo de futbolistas llamadas a competir de manera habitual en el escenario europeo.

    En comparación con otras defensoras de la Liga F, su perfil destaca por el equilibrio entre contundencia y criterio. No es la central más veloz ni la más técnica, pero combina ambas facetas con una eficacia notable. Frente a defensoras más agresivas pero menos ordenadas, ofrece fiabilidad. Frente a perfiles más elegantes pero menos intensos, aporta carácter. Esa síntesis la convierte en una pieza muy valiosa para equipos con aspiraciones altas, donde el error individual tiene un coste elevado.

    A nivel de liderazgo, su influencia se manifiesta de forma progresiva. No necesita llevar el brazalete para ejercer autoridad; su liderazgo se construye desde el ejemplo, desde la regularidad y desde la exigencia silenciosa. Corrige, orienta y acompaña a sus compañeras, especialmente a las más jóvenes, contribuyendo a una cohesión defensiva que se ha convertido en una de las fortalezas del Atlético en los momentos clave de la temporada.

    Mirando al futuro, su proyección apunta a un rol cada vez más central en el proyecto rojiblanco y en el panorama del fútbol femenino español. Si mantiene esta línea de crecimiento, está llamada a ser una defensora de referencia tanto a nivel de club como en el contexto internacional. Su combinación de juventud, experiencia acumulada, mentalidad competitiva y margen de mejora la sitúa en una posición privilegiada para seguir evolucionando en un entorno de máxima exigencia.

    Su historia, desde la constancia silenciosa en el Levante hasta la exposición total en el Atlético de Madrid, es la de una futbolista que ha sabido construir su carrera desde la coherencia y el trabajo. No ha necesitado atajos ni picos de rendimiento aislados; su crecimiento ha sido sostenido, lógico y respaldado por el rendimiento en el campo. En un fútbol cada vez más analizado y exigente, perfiles como el suyo adquieren un valor diferencial: futbolistas capaces de sostener proyectos, de competir en escenarios límite y de representar una idea clara de juego y de carácter.

    siguiente paso en su evolución tiene que ver con la forma en la que ha comenzado a asumir, de manera casi natural, un rol de correctora global dentro del sistema. A medida que el Atlético fue afinando automatismos y elevando el nivel de riesgo ofensivo, su figura se volvió esencial para equilibrar al equipo en fase de pérdida. Es la futbolista que detecta antes que nadie cuándo una jugada se rompe, cuándo una presión ha sido superada y cuándo es necesario retroceder unos metros para proteger el espacio a la espalda. Esa lectura temprana, muchas veces invisible para el espectador, es uno de los rasgos que diferencian a las defensoras buenas de las realmente determinantes.

    En situaciones de transición defensiva, su comportamiento es especialmente valioso. No entra en pánico ni se precipita; analiza rápidamente la disposición de las atacantes rivales y el posicionamiento de sus propias compañeras para decidir si debe salir al duelo o temporizar. Esta capacidad de decidir en décimas de segundo reduce el impacto de los contraataques rivales y permite que el equipo recupere su estructura. En un fútbol cada vez más rápido y vertical, esta virtud se convierte en un activo estratégico de primer nivel.

    Otro aspecto que ha experimentado una evolución notable es su comunicación dentro del campo. Sin ser una futbolista estridente, su lenguaje corporal y sus indicaciones son claras, constantes y eficaces. Ordena la línea defensiva, ajusta alturas y corrige perfiles, especialmente en momentos de acumulación de centros laterales o de ataques sostenidos del rival. Esta comunicación no solo mejora el rendimiento colectivo, sino que transmite seguridad al resto del equipo, un factor psicológico clave en partidos de alta presión.

    En la salida de balón bajo presión, su serenidad es uno de sus mayores valores. Cuando el rival aprieta con agresividad, no se limita a jugar en horizontal o a despejar sin criterio. Analiza el posicionamiento de las mediocampistas, detecta apoyos interiores y es capaz de filtrar pases que superan líneas, rompiendo la presión y permitiendo que el equipo avance con ventaja. En este sentido, su juego conecta con una tendencia clara del fútbol femenino de élite, donde las defensoras ya no son meras ejecutoras defensivas, sino piezas fundamentales en la construcción del juego.

    Su relación con el lateral del mismo perfil es otro punto fuerte del sistema. Entiende cuándo debe cerrar hacia dentro para permitir la proyección ofensiva de su compañera y cuándo debe mantenerse abierta para proteger el carril. Esta coordinación reduce los desajustes y permite al Atlético atacar con mayor profundidad sin quedar excesivamente expuesto. En defensas de tres centrales, su capacidad para interpretar el rol de central exterior o central más fija amplía las posibilidades tácticas del equipo.

    El contexto competitivo de la temporada también ha servido para reforzar su carácter. Los momentos de frustración, como la eliminación europea o la derrota en la final de la Copa de la Reina, lejos de debilitarla, parecen haber consolidado su mentalidad. En declaraciones posteriores a esos partidos, su discurso se centró más en el aprendizaje y en la responsabilidad colectiva que en la decepción, una muestra de madurez emocional que no siempre es habitual en futbolistas jóvenes con protagonismo creciente.

    Desde el punto de vista del scouting avanzado, su perfil presenta indicadores muy interesantes en términos de consistencia. Mantiene un alto porcentaje de duelos defensivos ganados, una tasa baja de errores no forzados y una fiabilidad elevada en pases bajo presión. Estos datos, combinados con el análisis visual, refuerzan la percepción de que su impacto va más allá de acciones puntuales destacadas; su valor reside en la acumulación de pequeñas decisiones correctas a lo largo de los noventa minutos.

    En el plano internacional, su experiencia en categorías inferiores y su rendimiento en contextos de máxima exigencia la sitúan como una candidata natural a integrarse de forma estable en dinámicas de selección absoluta. Su perfil encaja bien en sistemas que priorizan el orden defensivo, la salida limpia de balón y la capacidad para sostener partidos largos y complejos. Además, su experiencia europea, aunque todavía limitada en número de partidos, aporta un bagaje valioso de cara a futuros ciclos competitivos.

    La comparación con defensoras históricas del Atlético de Madrid permite entender mejor su impacto potencial. Sin replicar exactamente el estilo de ninguna, comparte con las grandes referentes rojiblancas del pasado reciente una combinación de intensidad, fiabilidad y compromiso colectivo. Su capacidad para adaptarse a distintos contextos de partido y para mantener un nivel alto de concentración la coloca en una línea de continuidad con esas figuras que han marcado época en el club.

    A nivel formativo, su trayectoria es un ejemplo de progresión bien gestionada. No quemó etapas de manera precipitada ni se estancó en contextos cómodos. Cada cambio de escenario supuso un desafío mayor, asumido con naturalidad y respaldado por el rendimiento. Este recorrido refuerza la idea de que su crecimiento no es coyuntural, sino estructural, basado en hábitos de trabajo, en inteligencia competitiva y en una comprensión profunda del juego.

    El futuro inmediato plantea nuevos retos: la consolidación definitiva en competiciones europeas, la posibilidad de asumir mayores responsabilidades dentro del vestuario y la exigencia de mantener el nivel en un entorno donde la competencia interna es alta. Sin embargo, su perfil invita al optimismo. Ha demostrado capacidad para adaptarse, para aprender de los errores y para crecer en escenarios de máxima presión.

    En una época en la que el fútbol femenino español sigue ampliando su visibilidad y su nivel competitivo, figuras como la suya representan un tipo de futbolista especialmente valioso: sólida, fiable, con carácter y con una comprensión del juego que va más allá de lo puramente físico o técnico. Su historia no es la de una irrupción fugaz, sino la de una construcción paciente y coherente, destinada a sostener proyectos ambiciosos y a dejar huella a largo plazo.

    El palmarés de Silvia Lloris no se explica desde la acumulación masiva de títulos, sino desde una trayectoria construida en escenarios de alta exigencia competitiva, con presencia constante en fases finales y en equipos protagonistas del fútbol femenino español. Formada y consolidada en la élite con el Levante UD, disputó durante cuatro temporadas un total de 77 encuentros oficiales, participando en campañas en las que el conjunto granota se mantuvo como un rival incómodo para los grandes y como un habitual de la zona media-alta de la tabla, asentándose en la Liga F y compitiendo con regularidad en eliminatorias nacionales. Su crecimiento en ese contexto le permitió adquirir experiencia estructural, continuidad competitiva y una madurez táctica que sería determinante para el siguiente salto de su carrera.

    Ese salto llegó en el verano de 2024 con su fichaje por el Atlético de Madrid, un movimiento que la situó de lleno en la pelea por los grandes objetivos. En su primera temporada como rojiblanca se convirtió rápidamente en titular tras su regreso del Mundial sub-20, asentándose como una de las defensoras más fiables del equipo. A nivel colectivo, ese curso dejó hitos relevantes en su palmarés: clasificación para la Liga de Campeones lograda en la última jornada de liga, subcampeonato de la Copa de la Reina tras alcanzar la final y presencia en la Supercopa de España, donde el Atlético alcanzó las semifinales. Aunque la eliminación en la ronda previa de la Champions impidió ampliar su experiencia continental, esa participación forma parte ya de su bagaje competitivo en torneos UEFA, un valor añadido en la carrera de cualquier futbolista de su perfil.

    En el plano internacional, su palmarés se completa con su participación en competiciones de selecciones inferiores, destacando su presencia en el Mundial sub-20, una experiencia que reforzó su carácter competitivo y su exposición al máximo nivel internacional, y que terminó de consolidarla como una futbolista preparada para asumir responsabilidades en clubes aspirantes a títulos.

    Sus estadísticas como rojiblanca refuerzan la dimensión de su impacto. En su primer año con el Atlético de Madrid firmó cuatro goles oficiales desde la defensa, una cifra notable que subraya su influencia en ambas áreas. Más allá del número, varios de esos tantos tuvieron un peso simbólico y emocional importante, especialmente el golazo de larga distancia que marcó en Alcalá de Henares en el derbi ante el Real Madrid. Un disparo lejano, potente y preciso, que superó a Misa Rodríguez y que se convirtió en una de las imágenes de la temporada, pese a que el Atlético terminó cayendo por 1-2 en un partido marcado por el doblete de Linda Caicedo. Aquel gol no solo evidenció su calidad técnica y su personalidad para asumir riesgos, sino también su capacidad para aparecer en los grandes escenarios, incluso cuando el contexto era adverso.

    El valor de su permanencia en el Atlético de Madrid adquiere una dimensión especial si se tiene en cuenta el fuerte interés mostrado por clubes internacionales como Monterrey. En un mercado cada vez más globalizado y competitivo, donde las ofertas económicas y deportivas llegan desde múltiples frentes, su decisión de quedarse refuerza la identidad del proyecto rojiblanco y envía un mensaje claro de compromiso y ambición compartida. Apostar por continuar no es solo una elección profesional, es una declaración de intenciones: la de una futbolista que cree en el crecimiento del equipo, que quiere ser parte central de su evolución y que entiende que los proyectos sólidos se construyen con continuidad, carácter y liderazgo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Silvia Lloris representa ese tipo de futbolista que da sentido a los procesos largos, que convierte la confianza del club en rendimiento sobre el césped y que encarna una idea de pertenencia cada vez más valiosa en el fútbol moderno. Su palmarés, todavía en construcción, no se mide únicamente en trofeos levantados, sino en finales jugadas, clasificaciones logradas, partidos decisivos disputados y decisiones firmes tomadas en momentos clave. Que haya decidido quedarse cuando otros llamaban a su puerta no es un detalle menor: es una victoria silenciosa del Atlético de Madrid y una promesa de que lo mejor de su historia rojiblanca aún está por escribirse.

    (Fuente: Liga F Moeve)