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  • La crónica | Remontada del ONA para seguir ganando

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ Los tantos de Irina Uribe y Cubedo sirvieron para doblegar por 2-1 a las armeras en Cataluña.

    Publicidad de HBO Max

    El proyecto de Media Res es la primera serie del contrato general de dos años de Lindelof con HBO

    HBO ha encargado ocho episodios de THE CHAIN, una nueva miniserie original escrita y producida por el ganador del Emmy® Damon Lindelof, uno de los creadores más influyentes de la televisión contemporánea y responsable de títulos clave como The Leftovers y Watchmen. Lindelof ejercerá además como showrunner, un rol que no asumía desde Watchmen, y el proyecto se enmarca dentro de un contrato general de dos años que el creador ha firmado con HBO y que está vigente desde septiembre de 2025.

    THE CHAIN está basada en la aclamada novela superventas del New York Times del mismo nombre, escrita por Adrian McKinty, y supone el primer proyecto derivado del acuerdo entre HBO y el estudio Media Res, nominado a los premios Emmy®, que participa como coproductor. Aunque por el momento no se han revelado detalles concretos sobre la adaptación, se ha confirmado que Lindelof ampliará la mitología del inquietante thriller original de McKinty, explorando nuevas capas narrativas y psicológicas más allá del material literario.

    En el apartado creativo, la miniserie original de HBO THE CHAIN cuenta con Damon Lindelof como guionista y productor ejecutivo. La historia del episodio piloto ha sido desarrollada por Lindelof junto a Carly Wray y Breannah Gibson, mientras que el guion del primer episodio está firmado por Lindelof y Wray. Por parte de Media Res, Michael Ellenberg y Lindsey Springer figuran como productores ejecutivos, al igual que Shane Salerno. El propio Adrian McKinty, autor de la novela original, participa también como coproductor ejecutivo, reforzando el vínculo creativo con el material de origen.

    Desde HBO, Francesca Orsi, vicepresidenta ejecutiva de programación y directora de series dramáticas y películas del canal, ha destacado la relevancia del proyecto y de su creador:

    «Nos sentimos honrados por nuestra continua colaboración con Damon Lindelof, uno de los creadores más singulares y distintivos de nuestro tiempo. THE CHAIN promete continuar su legado de sumergirnos en las profundidades del cerebro humano y ofrecernos una experiencia no solo emocionalmente atrevida, sino, en última instancia, transformadora».

    Por su parte, Damon Lindelof ha explicado su conexión inmediata con la obra de McKinty y su entusiasmo por el regreso a HBO como showrunner:

    «Desde el momento en que escuché la premisa original y descabellada del libro de Adrian, me quedé impactado, sorprendido y enfadado por no haberlo pensado yo mismo. Siempre he querido adaptar un gran thriller y este tiene todos los toques oscuros, extraños y emocionantes que despiertan mi imaginación. Me siento muy afortunado de volver a trabajar con Francesca, Casey y Michael, quienes me llevaron a HBO hace quince años, y estoy deseando hacer de THE CHAIN un eslabón memorable en su extraordinario legado».

    Damon Lindelof, nacido en Nueva Jersey, es hijo de una maestra y un banquero, y —según él mismo admite— escritor desde su nacimiento, aunque tardó más de 25 años en descubrirlo. En 2004 se asoció con J. J. Abrams para crear Perdidos (Lost), una de las series más influyentes del siglo XXI (y, como él mismo recuerda con ironía, “no, no estaban muertos todo el tiempo”). Tras su paso por la gran pantalla como guionista y productor en títulos como Star Trek, Prometheus, Guerra Mundial Z y Tomorrowland, regresó a la televisión en 2014 como showrunner de The Leftovers, una serie de culto de HBO que defiende afirmando que “no es tan deprimente como dice todo el mundo”. Más recientemente firmó la aclamada miniserie Watchmen, también para HBO, de la que asegura con la misma vehemencia que “no es tan confusa como dice todo el mundo”. Esta biografía, por cierto, también la ha escrito él.

    El proyecto cuenta con el respaldo de Media Res, un estudio de televisión y productora cinematográfica nominada a los premios Emmy®, especializada en el desarrollo, producción y financiación de contenidos de alta calidad para el mercado global. Tras una inversión estratégica de RedBird IMI, Media Res ha reforzado su colaboración con talentos creativos, cadenas y plataformas de primer nivel. Fundada por Michael Ellenberg, su programación actual incluye la cuarta temporada de The Morning Show (Apple TV), ganadora de premios Emmy, SAG y Critics Choice; la segunda temporada de Pachinko, también en Apple TV, reconocida por los premios Peabody, el American Film Institute y los Critics Choice Awards; la próxima comedia de Peacock The Miniature Wife, con Elizabeth Banks y Matthew Macfadyen, y la futura serie dramática de Apple TV The Dealer, protagonizada y producida por Jessica Chastain junto a Adam Driver, ambientada en el exclusivo mundo del mercado del arte de alta gama. Entre sus trabajos anteriores destacan I’m a Virgo (Amazon Prime Video), Extrapolations (Apple TV) y Scenes From A Marriage (HBO).

    Con THE CHAIN, HBO, Damon Lindelof y Media Res unen fuerzas para dar forma a una miniserie de suspense psicológico llamada a convertirse en uno de los proyectos televisivos más ambiciosos y comentados de los próximos años.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    A las 12:00 del domingo 1 de febrero, cuando el invierno todavía aprieta pero el fútbol femenino español empieza a oler a momentos decisivos, el balón rodará en Badalona con una promesa silenciosa: no será un partido más. FC Badalona Women – SD Eibar, en directo por DAZN, es uno de esos encuentros que no necesita cartel de derbi ni urgencias clasificatorias extremas para tener alma, narrativa y peso competitivo. Es, en esencia, uno de esos partidos que se ganan antes de jugarse, se resisten durante 90 minutos y se recuerdan por lo que dicen del carácter de dos equipos hechos a base de convicción.

    La Liga F Moeve entra en febrero con una tabla que empieza a separar realidades, pero también con una zona media que se ha convertido en territorio de nadie… o de todos. En ese paisaje aparece el FC Badalona Women, 8º clasificado con 23 puntos, instalado en una temporada que no grita, pero sostiene. No deslumbra en los resúmenes virales, no vive de goleadas escandalosas, pero ha construido algo mucho más difícil: fiabilidad.

    El dato es demoledor y simbólico a partes iguales: el Badalona no ha perdido ni ha encajado un solo gol en este inicio de 2026. No es casualidad, no es suerte y no es una racha aislada. Es la consecuencia lógica de un equipo que ha entendido que, en una liga cada vez más igualada, defender bien es una forma de atacar al futuro.

    El 0-1 subió al marcador justo antes del descanso, premiando la insistencia del Eibar y castigando la falta de contundencia local en los metros finales. Fue un gol de los que duelen, de los que obligan a recomponerse mentalmente en el vestuario.

    Enfrente estará la SD Eibar, un equipo que ha hecho del equilibrio su bandera y de la constancia su salvavidas. Las armeras llegan con once puntos de colchón sobre el descenso, una distancia que no garantiza tranquilidad, pero sí margen para competir sin la soga al cuello. El tropiezo reciente ante la Real Sociedad (3-0) no ha borrado lo construido durante meses: un equipo incómodo, tácticamente disciplinado y difícil de romper.

    Jugar en Badalona no es sencillo. No por el ruido, no por la presión ambiental, sino por la sensación de control que transmite el equipo local cuando consigue imponer su ritmo. El FC Badalona Women ha entendido algo fundamental en el fútbol moderno: no todos los partidos se ganan con balón, pero muchos se pierden sin orden.

    El equipo catalán ha hecho de la estructura defensiva su punto de partida. Líneas juntas, lectura constante de las segundas jugadas y una obsesión casi quirúrgica por no conceder espacios entre central y lateral. El resultado es un bloque que no regala ventajas, que obliga al rival a repetir esfuerzos y que castiga cualquier error con una precisión casi quirúrgica.

    La llegada en este mercado invernal de Isabelle Hoekstra no responde a una urgencia, sino a una idea. La futbolista se alternará entre el filial y el primer equipo, una decisión que habla tanto de planificación como de visión de futuro. No es un fichaje para romper jerarquías, sino para ensanchar el ecosistema competitivo del club, reforzar entrenamientos y elevar el nivel de exigencia interno.

    Ese tipo de movimientos suelen pasar desapercibidos para el gran público, pero son los que, a medio plazo, marcan la diferencia entre sobrevivir y crecer.

    Si el Badalona representa la calma organizada, la SD Eibar simboliza la resiliencia estructural. El conjunto dirigido por Iñaki Goikoetxea ha construido su temporada desde la pragmática honestidad: saber quién eres, aceptar tus límites y competir cada partido como si fuera una negociación permanente con el marcador.

    El colchón de once puntos sobre el descenso no ha llegado por casualidad. Ha llegado porque el Eibar maximiza sus goles, minimiza errores y entiende cuándo un empate es oro y cuándo una derrota puede ser asumible si no te descompone el proyecto.

    Eso sí, la derrota ante la Real Sociedad fue un golpe de realidad. No tanto por el resultado, sino por la forma. Un 3-0 que evidenció las dificultades del equipo cuando se ve obligado a llevar la iniciativa o cuando el rival acelera el partido más allá de lo previsto.

    En el mercado invernal, el Eibar ha optado por la continuidad. Ninguna incorporación, ninguna revolución. Solo una salida: Alena Pěčková, que se ha desvinculado del club. Una decisión que refuerza la idea de que el cuerpo técnico confía en el grupo actual para cumplir el objetivo principal: permanecer.

    Este Badalona – Eibar no se decidirá por acumulación de ocasiones. Se decidirá por detalles microscópicos: una mala orientación corporal, un despeje mal perfilado, una falta lateral mal defendida. Son dos equipos que conceden poco y que necesitan poco para hacer daño.

    El Badalona buscará imponer su guion habitual: ritmo controlado, paciencia, circulación segura y esperar el error del rival. El Eibar, en cambio, se sentirá cómodo en un escenario de partido largo, donde el reloj juegue a su favor y la ansiedad empiece a filtrarse en la grada.

    Será un duelo de tempos, de lecturas tácticas, de entrenadores moviendo piezas sin hacer ruido. Un partido donde el primer gol, si llega, puede cambiarlo todo… o no cambiar nada.

    Que este partido se emita por DAZN no es un detalle menor. Es la confirmación de que la Liga F también se explica desde estos encuentros, desde estas narrativas que no siempre ocupan titulares, pero que sostienen la competición semana a semana.

    Porque el fútbol femenino no solo crece con finales y clásicos. Crece con partidos como este, donde la identidad pesa más que el nombre, donde el trabajo invisible se convierte en protagonista y donde cada punto cuenta una historia distinta.

    El domingo, a las 12:00, alguien sumará tres puntos. Puede que nadie marque hasta el minuto 80. Puede que un error lo cambie todo. Puede que el empate sea justo y lógico. Pero pase lo que pase, este Badalona – Eibar dirá mucho más de lo que refleje el marcador.

    Dirá en qué punto está un Badalona que quiere consolidarse como algo más que una revelación silenciosa. Dirá si el Eibar sabe levantarse sin perder su esencia. Y dirá, sobre todo, que la Liga F Moeve sigue construyéndose desde partidos como este: duros, honestos, tácticos y profundamente humanos.

    Porque hay encuentros que no necesitan épica artificial.
    Y este, precisamente, la trae de serie

    El choque bajo la lupa |

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ 18ª jornada ✨

    🔥 ONA 🆚 Sociedad Deportiva Eibar 🔥

    📅 Domingo, 1 de febrero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN

    🏟️ Estadio Municipal de Palamós, Costa Brava

    Los onces |

    El fútbol, cuando se juega sin red, cuando se vive con la urgencia del presente y la memoria del pasado reciente, cuando cada duelo es una afirmación de identidad, adquiere una dimensión que va mucho más allá del marcador. En la mañana en la que el FC Badalona Women y la SD Eibar se citaron en territorio catalán, el balón no solo ponía tres puntos en juego: ponía a prueba una racha, un proyecto y una manera de entender el crecimiento competitivo en la élite. Y lo que terminó sucediendo, ese 2-1 que mantuvo invicto al conjunto badalonés en 2026, fue una de esas historias que se escriben con pulso firme, sufrimiento, resistencia, carácter colectivo y la aparición decisiva de nombres propios destinados a marcar época.

    Desde el primer pitido, el encuentro se presentó como un choque frontal entre dos equipos con ambiciones distintas pero con una convicción común: no especular. El FC Badalona Women, asentado ya en la categoría y en pleno proceso de maduración como bloque competitivo, saltó al césped con la determinación de quien sabe que las rachas se alimentan desde la iniciativa. La SD Eibar, por su parte, compareció con el poso de un equipo acostumbrado a competir cada balón como si fuera el último, con una estructura reconocible, con automatismos claros y con una idea muy definida: hacer del orden y la agresividad bien entendida su mejor arma para golpear.

    El arranque fue un intercambio de intenciones. No de golpes, pero sí de avisos. El Badalona quiso desde el inicio asumir la posesión, mover el balón con criterio desde atrás y buscar superioridades por los costados, especialmente a través de la movilidad de sus interiores y la profundidad de sus laterales. El Eibar, bien plantado, optó por un bloque medio, sin replegar en exceso, preparado para saltar a la presión en cuanto detectara una conducción larga o un pase horizontal mal perfilado.

    En ese contexto, la primera en intentar romper el guion fue Sara Martín, que actuó como referencia ofensiva adelantada del conjunto local. Su velocidad fue un recurso constante para estirar a la defensa armera, obligando a las centrales visitantes a vivir en alerta permanente. Cada desmarque suyo, cada carrera al espacio, servía para ganar metros y oxígeno, aunque no siempre encontraba el último pase necesario para convertir la amenaza en ocasión clara.

    Al otro lado, el Eibar comenzó a encontrar situaciones interesantes gracias a la capacidad de sus jugadoras de banda para cargar el área. Cristina Cubedo, que partía desde una posición más retrasada pero con libertad para incorporarse, protagonizó una de las primeras llegadas de peligro con un testarazo que obligó a la defensa local a emplearse a fondo. No fue un remate limpio, pero sí una advertencia de lo que estaba por venir: Cubedo no solo estaba para defender, estaba para liderar.

    El partido entró entonces en una fase de tensión creciente. Ninguno de los dos equipos quería conceder metros innecesarios, y cada duelo individual se vivía con intensidad máxima. Las disputas en el centro del campo eran constantes, con segundas jugadas muy peleadas y con una sensación de que el primer gol, cuando llegara, iba a tener un peso emocional enorme.

    La ocasión más clara del primer tiempo llegó superados los veinte minutos, y fue un auténtico ejercicio de supervivencia defensiva para el Badalona. Un centro preciso desde la banda izquierda de Garazi encontró la cabeza de Carmen Álvarez, que se elevó con potencia para peinar el balón y dirigirlo hacia portería. Todo parecía destinado al gol, pero María Valenzuela emergió como una figura decisiva. La guardameta granadina, con reflejos felinos y una lectura perfecta de la trayectoria, sacó una mano salvadora para desviar el esférico a saque de esquina. No fue una parada más: fue una intervención que sostuvo al equipo, que evitó el golpe psicológico y que reforzó la confianza de las suyas.

    Lejos de conformarse, Carmen Álvarez volvió a encontrar espacio minutos después. Esta vez, completamente sola, encaró un nuevo remate que parecía imparable. De nuevo, Valenzuela apareció con una intervención formidable, enviando el balón a córner y confirmando que el Badalona tenía en su portería un seguro de vida. Cada parada era celebrada como un gol por la grada, consciente de que ese tipo de acciones cambian partidos.

    Mientras tanto, el Badalona intentaba crecer con balón, pero le costaba encontrar continuidad en campo rival. El Eibar cerraba bien los espacios interiores y obligaba a las locales a buscar soluciones desde fuera, donde los centros no siempre encontraban rematadora. Aun así, el partido se mantenía abierto, vibrante, con una sensación de igualdad real pese a las ocasiones visitantes.

    Cuando el descanso parecía acercarse con el empate sin goles, llegó el golpe. Un envío desde el pico del área, medido con precisión quirúrgica, encontró a Laura Camino atacando el primer palo. La delantera armera se anticipó a su marca y conectó un remate de cabeza impecable, seco, imposible para Valenzuela y abrió la lata en el minuto 46 del alargue.

    El paso por vestuarios marcó un punto de inflexión. El Badalona regresó al césped con otra energía, con una marcha más, con la convicción de que el partido no estaba perdido. Marc Ballester ajustó líneas, pidió más agresividad tras pérdida y una circulación más rápida para desorganizar el bloque visitante. El mensaje fue claro: había que empatar pronto para no dejar que el Eibar se sintiera cómodo defendiendo la ventaja.

    Y el equipo respondió. Apenas nueve minutos después de la reanudación, llegó la jugada que cambió el signo del encuentro. Cristina Cubedo, adelantando líneas con una personalidad impropia de una central convencional, avanzó con la pelota controlada hasta campo rival. Atrajo rivales, leyó el desmarque y filtró un pase perfecto para Irina Uribe. La delantera, con sangre fría, no dudó. Armó un disparo potente, cruzado, que superó a Eunate Astralaga y se coló en la portería visitante para poner el empate en el minuto 54 de juego .

    El 11 estalló en el estadio como una liberación colectiva. Era el premio al paso adelante, a la fe y a la valentía.

    El gol reforzó al Badalona, que pasó a dominar el partido con mayor claridad. El balón era suyo, el ritmo también. El Eibar intentó reaccionar, buscando de nuevo a Carmen Álvarez, pero la delantera no terminaba de encontrar el acierto que había tenido en la primera mitad.

    Las locales, por su parte, crecían con cada acción, con cada duelo ganado, con cada transición bien defendida. Pasada la hora de juego, el partido vivió uno de sus momentos más tensos.

    Tras la revisión en el Football Video Support, la colegiada decidió mostrar la segunda tarjeta amarilla a María Llompart por un codazo sobre Arena Altonaga en una acción de control. La expulsión dejó al Badalona con una jugadora menos y obligó a reajustar de nuevo el plan. El encuentro entraba en un terreno imprevisible.

    Con las fuerzas igualadas en número tras la posterior expulsión de Carla Andrés por doble amarilla, el choque se convirtió en una batalla de nervios, de detalles, de resistencia física y mental. El Eibar introdujo a Emma Moreno para ganar presencia arriba, buscando un último empujón ofensivo. Cada balón parado se vivía con tensión máxima.

    Y cuando el empate parecía asentarse, cuando el reparto de puntos comenzaba a asumir forma definitiva, llegó la jugada que decidió todo. Minuto 85. Saque de esquina botado por Sonia Majarín, tenso, al corazón del área. Allí apareció Cristina Cubedo. La central, ex del Costa Adeje Tenerife y el Villarreal, se elevó con potencia, con determinación, con la autoridad de quien sabe que ese es su momento. El cabezazo fue impecable, directo al fondo de la red, inapelable para Astralaga. El 21 desató la locura. Cubedo, MVP indiscutible, culminaba una actuación total: liderazgo, visión, gol decisivo.ñ

    El Eibar lo intentó en los minutos finales, empujó con lo que tenía, pero el Badalona supo resistir. Defendió con orden, con sacrificio, con esa madurez que define a los equipos que crecen. El pitido final certificó una victoria de enorme valor: tres puntos, una remontada, una nueva demostración de carácter y la confirmación de que el Badalona Women es un equipo difícil de doblegar, aunque tomes ventaja y este resultado fue una muestra de ello.

    Con este triunfo, las locales escalan hasta la séptima posición con 26 puntos y mantienen su condición de invictas en 2026, algo que les permite superar al Madrid CFF de Sánchez Vera.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Eibar, por su parte, se queda con 17 puntos en la tabla clasificatoria y es decimotercero en la élite tras un partido en el que compitió de tú a tú, pero en el que acabó cediendo ante la épica local, próxima estación, recibir al Granada en Guipúzcoa.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    FC Badalona Women: María; Itzi Pinillos, Cubedo, Sonia Majarín, Barclais; Llompart, Ana González (Jankovska, min. 69) , Lorena Navarro; Julve (Sofie Junge, min. 88), Irina Uribe (Lice Chamorro, min. 77), Banini (Kullashi, min. 77)

    Entrenador: Marc Ballester

    D Eibar: Astralaga; Laura Camino, Carla Andrés, Masegur, Belem, Garazi; Adela Rico, Altonaga, Iribarren (Emma Moreno, min. 77); Sara Martín (Iara Lacosta, min. 83), Carmen Álvarez (Opah Clement, min. 83).

    Entrenador: Iñaki Goikoetxea

    Tarjetas amarillas: Llompart (min. 28 y 65), Cubedo (min. 42), Adela Rico (min. 61), Ana González (min. 62), Carla Andrés ( min. 83 y 90+6)
    Lugar: Estadio Nou Municipal del Palamós
    Árbitra: Raquel Suárez

    Goles |

    0-1 Laura Camino 45’ ⚽️
    1-1 Irina Uribe 54’ ⚽️
    2-1 Cristina Cubedo 85’ ⚽️

    Vídeo |

  • La crónica || Itzi Pinillos dinamita al Madrid CFF en Fuenlabrada

    (Fuente: Liga F Moeve )

    ⬛️ El Badalona Women ganó por 0-1 al Madrid CFF. Itziar Pinillos, ex del conjunto madrileño, marcó el único tanto del encuentro. Por su parte, Sonia Majarín fue la MVP del choque. Las catalanas todavía no han encajado ningún gol en este inicio de año, mientras que Sánchez Vera no pudo ganar como local.

    La previa |

    LigaFMoeve | #MadridCFFFCBadalona

    (Fuente: Liga F Moeve )

    Hay domingos que no necesitan artificio.Domingos que no piden fuegos artificiales ni proclamas grandilocuentes, porque el propio calendario, el propio césped y las propias historias que se cruzan ya contienen todo lo necesario para ser memorables. El 25 de enero es uno de ellos.

    A las cuatro de la tarde, cuando el sol de invierno apenas consigue templar las gradas del Fernando Torres, el fútbol femenino español se detiene para observar un partido que, sin titulares ruidosos ni focos excesivos, concentra muchas de las claves emocionales, competitivas y estructurales de la Liga F: identidad, reconstrucción, resistencia y futuro.

    Madrid CFF y FC Badalona Women se enfrentan separados por apenas seis puntos, pero también por dos maneras muy distintas de sobrevivir y crecer en una liga cada vez más exigente. El choque no es uno más. Es un partido de procesos. De discursos que empiezan a tomar forma. De proyectos que se miran a los ojos sabiendo que cada jornada puede marcar una frontera invisible entre la estabilidad y la incertidumbre.

    Y, por encima de todo, es el estreno de Sánchez Vera en casa, un técnico que respira fútbol femenino por todos los poros de su cuerpo.
    El Estadio Fernando Torres no es un gran coliseo moderno. No necesita serlo. Es uno de esos campos que respiran fútbol femenino desde la cercanía, desde la grada baja, desde el sonido seco del balón golpeando el césped y desde la conversación constante entre jugadoras y banquillos.

    El Fernando Torres ha sido durante años territorio de resistencia del Madrid CFF, un club construido lejos del ruido, con una identidad clara: competir siempre, independientemente del contexto, del presupuesto o de la narrativa externa. No es casualidad que aquí se hayan forjado temporadas enteras a base de puntos que no salían en los resúmenes, pero sí en las clasificaciones.

    Este domingo, el estadio adquiere un matiz distinto. No es solo un partido más como local. Es la primera vez que Sánchez Vera se presenta ante su afición, tras un debut notable lejos de casa.

    Pocos entrenadores conocen tan bien la Liga F como David Sánchez Vera. Su trayectoria es la de alguien que entiende el fútbol femenino desde dentro, desde la gestión del vestuario, desde el matiz emocional y desde la lectura táctica sin estridencias.

    Su llegada al Madrid CFF no es un golpe de efecto, sino una apuesta por el orden, la claridad y el crecimiento progresivo.

    El triunfo por 1-3 en Riazor ante el Deportivo Abanca fue algo más que tres puntos. Fue una declaración inicial de intenciones. Un equipo que supo sufrir, que fue pragmático cuando tocó y que mostró una versión reconocible incluso en fase temprana de adaptación.

    Pero los proyectos no se validan solo fuera.
    Se consolidan en casa.

    Este partido es el primer examen emocional de Sánchez Vera en el Fernando Torres. No tanto por el resultado, sino por el mensaje: cómo quiere que juegue su equipo, qué ritmo impone, qué tipo de partido acepta y cuál rechaza.

    Madrid CFF llega a esta jornada inmerso en una temporada de transición, pero no de renuncia. El equipo madrileño ha sabido, históricamente, adaptarse a los cambios sin perder su esencia competitiva.

    No es un conjunto diseñado para monopolizar el balón durante noventa minutos, pero tampoco uno que rehúya la propuesta. Su fortaleza ha estado siempre en el equilibrio: líneas juntas, compromiso defensivo, solidaridad en el esfuerzo y capacidad para castigar errores ajenos.

    Con Sánchez Vera, el Madrid CFF busca ordenar ese ADN, dotarlo de mayor continuidad y reducir los tramos de desconexión que, en temporadas anteriores, han penalizado partidos igualados.

    El encuentro ante el Badalona se presenta como un laboratorio perfecto: un rival incómodo, defensivamente sólido, que no concede espacios gratuitos y que obliga a tener paciencia, precisión y convicción.

    El FC Badalona Women llega al Fernando Torres situado en la novena posición con 20 puntos, una cifra que no deslumbra, pero que habla de un equipo que ha sabido rascar puntos donde otros se han dejado llevar.

    Diez goles a favor en lo que va de campeonato pueden parecer pocos, pero también explican una realidad: el Badalona ha hecho de la solidez defensiva su seña de identidad. No necesita grandes cifras ofensivas para competir. Necesita orden, concentración y la capacidad de mantenerse en partido hasta el último tramo.

    Este es un equipo que incómoda, que ralentiza, que fuerza errores y que entiende muy bien cuándo el partido debe romperse… y cuándo no.

    un mercado invernal siempre complejo para los equipos de mitad de tabla, el Badalona ha apostado por una sola incorporación: Isabella Hoekstra.

    No es un fichaje masivo ni una revolución de plantilla. Es una apuesta quirúrgica. Una futbolista llamada a aportar verticalidad, lectura de espacios y energía en un equipo que prioriza el orden, pero que necesita oxígeno en los metros finales.

    Su adaptación será clave no solo para este partido, sino para el tramo decisivo de la temporada. En escenarios como el Fernando Torres, donde cada error se paga y cada acierto se amplifica, las jugadoras recién llegadas suelen medir su impacto real.

    Todo apunta a un choque de ritmos contenidos.
    El Madrid CFF tratará de llevar la iniciativa, de instalarse en campo rival y de encontrar grietas en una defensa catalana que rara vez se desordena.

    El Badalona, por su parte, apostará por bloques compactos, ayudas constantes y transiciones calculadas, buscando aprovechar cualquier desconexión o pérdida en zonas sensibles.

    No será un partido de ida y vuelta constante. Será un duelo de lectura. De tempos. De concentración.

    Y ahí, en ese terreno invisible, se deciden muchas temporadas.

    No se juegan solo tres puntos.
    Se juega la sensación de pertenencia.
    La confianza de un vestuario en un nuevo discurso.
    La confirmación de que el trabajo silencioso también tiene recompensa.

    Para el Madrid CFF, ganar significaría asentar el inicio de una nueva etapa, convertir el estreno en casa en un punto de apoyo y mirar la clasificación con mayor serenidad.

    Para el Badalona, puntuar supondría reafirmar su modelo, demostrar que su solidez no es circunstancial y que puede competir en cualquier escenario.

    Y es aquí donde entra “El Partido de Manu”.
    No como un simple altavoz, sino como un guardián del relato, como una voz que entiende que el fútbol femenino no se explica solo con estadísticas, sino con memoria, con emoción y con justicia narrativa.

    En un ecosistema donde aún queda mucho por conquistar, espacios como “El Partido de Manu” han asumido una responsabilidad que va más allá del análisis: preservar la épica cotidiana, dignificar cada partido, cada estadio modesto, cada debut silencioso.

    Porque el fútbol femenino crece cuando alguien se detiene a mirarlo de verdad.
    Cuando alguien lo cuenta sin condescendencia.
    Cuando alguien entiende que un Madrid CFF – Badalona un domingo de enero también es historia.

    Y este domingo, en el Fernando Torres, el balón volverá a rodar sabiendo que hay quien lo observa, quien lo explica y quien lo convierte en relato. Eso, en sí mismo, ya es una victoria.

    (Fuente: Liga F Moeve )

    Así hemos vivido el Madrid CFF versus ONA |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Madrid CFF 🆚 ONA 🔥

    🗓️ Domingo, 24 de enero de 2026

    🟠 Matchday 17 | Día de partido

    📺 DAZN

    🏟️ Estadio Fernando Torres , Fuenlabrada

    Los XI |

    Silencio, tensión y eficacia: el FC Badalona Women asalta Madrid y deja abierta la batalla de la Liga F Moeve, con estas primeras líneas se podría resumir lo que hemos vivido al sur de la capital española en la penúltima entrega de una jornada que se clausuró con el triunfo del Granada por 2-0 a un Alhama que no consigue remontar y salir del temible descenso.

    El fútbol, incluso en su versión más competitiva, sabe detenerse cuando la memoria lo exige. Antes de que el balón comenzara a rodar, el estadio guardó un respetuoso y sentido minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los recientes accidentes ferroviarios. Un silencio espeso, solemne, compartido por jugadoras, cuerpos técnicos y aficiones, que recordó que el deporte también es un espacio de duelo colectivo. Tras ese instante de recogimiento, el fútbol regresó con toda su crudeza competitiva, y lo hizo para ofrecer un partido de márgenes estrechos, de resistencia defensiva y de una eficacia quirúrgica que terminó inclinando la balanza.

    El partido arrancaba condicionado por ausencias y novedades importantes en ambos conjuntos. El FC Badalona Women no pudo contar con Berta Pulladas, baja sensible en defensa debido a problemas en la rodilla, mientras que el Madrid CFF afrontó el choque sin Sandra Villafañe, pieza clave del equipo y habitual en todos los minutos disputados hasta la fecha, sancionada por acumulación de tarjetas amarillas.

    Como nota positiva para las visitantes, el encuentro supuso el regreso de Canales a la portería del Badalona tras superar la lesión que la había apartado de los terrenos de juego antes de Navidad.

    Desde el primer minuto se percibió que el encuentro no iba a conceder concesiones. El Madrid CFF, séptimo clasificado de la Liga F Moeve y aún en proceso de adaptación al ideario de su nuevo técnico, David Sánchez Vera, asumió la iniciativa con la intención de imponer ritmo y presencia en campo contrario. Enfrente, un FC Badalona Women que ha construido su identidad en este inicio de 2026 desde el orden, la solidaridad defensiva y una convicción colectiva que le ha permitido mantenerse invicto en defensa durante varias jornadas.

    La primera advertencia seria llegó pronto y llevó la firma de una de las futbolistas más determinantes del conjunto visitante. Mônica Hickmann, poderosa en el juego aéreo, conectó un cabezazo desde el interior del área tras un preciso envío de falta de Ángela Sosa. Fue un aviso claro: el Badalona no había viajado a Madrid para resistir sin más, sino para competir cada balón como si fuera decisivo.

    El Madrid CFF trató de responder con posesiones largas, buscando abrir el campo y desgastar a un bloque visitante que se mostraba compacto, solidario y extraordinariamente disciplinado. Las líneas del FC Badalona Women se movían al unísono, reduciendo espacios entre centrales y laterales, obligando a las madrileñas a circular por fuera y a recurrir al centro lateral como principal vía de ataque. Sin embargo, los envíos no encontraban rematadoras claras, bien por la anticipación de la zaga visitante, bien por la falta de ventajas en el área.

    El partido avanzaba con esa sensación de dominio territorial local que no termina de traducirse en ocasiones claras. Cada pérdida del Madrid CFF era aprovechada por el Badalona para respirar, para ganar metros y para recordar que el encuentro estaba abierto. En ese contexto de equilibrio tenso, apareció la jugada que terminaría marcando el destino del choque.

    Corría el tramo final de la primera mitad cuando Sonia Majarín, omnipresente durante todo el partido y posteriormente reconocida como la MVP del encuentro, recibió el balón en banda zurda. Con tiempo para perfilarse y levantar la cabeza, puso un centro medido, tenso y preciso al segundo palo. Allí apareció Itziar Pinillos, con la determinación de quien sabe que esa acción puede cambiar un partido. La exjugadora del Madrid CFF atacó el espacio con inteligencia y, con un remate certero, envió el balón al fondo de la red, superando a Paola Ulloa pese a su estirada para así abrir la lata amén del 01 en el minuto 43 de una primera parte que agonizaba.

    El gol no solo adelantó al FC Badalona Women en el marcador; también reforzó su plan de partido. A partir de ese momento, el conjunto visitante se sintió aún más cómodo defendiendo en bloque bajo, gestionando tiempos y seleccionando con cuidado cuándo presionar y cuándo replegar.

    Antes del descanso, Itziar Pinillos volvió a poner en jaque a la defensa local con otra acción peligrosa que obligó a Paola Ulloa a emplearse a fondo, esta vez con la ayuda del poste, para evitar el segundo tanto. La dieciséis visitante se había convertido en un auténtico quebradero de cabeza para la zaga madrileña.

    Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió en esencia, pero sí en intensidad. El Madrid CFF regresó al césped consciente de que necesitaba acelerar, asumir riesgos y encontrar soluciones diferentes. El Badalona, por su parte, entendió que el partido se jugaría en la gestión emocional, en la capacidad de resistir sin perder el orden ni la concentración.

    Las visitantes estuvieron cerca de ampliar la ventaja en los primeros compases del segundo tiempo. Irina Uribe probó fortuna con un lanzamiento que se perdió rozando el larguero, ante la mirada atenta de la capitana local. Minutos después, la propia Uribe volvió a aparecer con un remate peligroso que obligó a Paola Ulloa a tirar de reflejos para mantener con vida a su equipo. Cada acercamiento del Badalona era un recordatorio de que el 0-1 no garantizaba nada, pero sí premiaba la precisión.

    Sánchez Vera decidió entonces mover el banquillo. La entrada de Anita Marcos por Emilie Nautnes y de Alba Ruiz por Esther Laborde buscaba dar un paso adelante, aumentar la presencia ofensiva y encontrar mayor profundidad. Los cambios aportaron energía, pero se toparon una y otra vez con una defensa visitante que se comportó como un auténtico muro. Las centrales ganaban duelos, las laterales cerraban espacios y el bloque medio trabajaba sin balón con una disciplina admirable.

    Los centros al área se sucedían sin éxito. Tan solo Kamilla Melgard logró cazar un balón en el segundo palo, pero su disparo se marchó muy desviado, reflejo de la frustración creciente en las filas locales. El tiempo corría en contra del Madrid CFF, y cada minuto que pasaba reforzaba la sensación de que el Badalona tenía el partido exactamente donde quería.

    En el tramo final, el encuentro ganó en nervio. Isabelle Hoekstra debutó con el equipo visitante, sumando minutos y experiencia en un contexto exigente. Paula Sánchez, recién ingresada al terreno de juego, estuvo cerca de sentenciar el duelo con un remate desde dentro del área que Paola Ulloa atrapó sin excesivos problemas, firmando otra intervención de mérito. Fue la última gran ocasión del partido.

    El Madrid CFF lo intentó hasta el final, empujado más por el corazón que por la claridad, pero se encontró siempre con Antonia Canales, segura bajo palos, que cortó de raíz las últimas opciones de empate. El pitido final confirmó lo que el desarrollo del partido había ido anunciando: victoria mínima, pero de enorme valor, para el FC Badalona Women.

    Con este resultado, el Madrid CFF se queda en la 7ª posición de la Liga F Moeve con 26 puntos, encajando la primera derrota de Sánchez Vera desde su llegada al banquillo. Una derrota que no borra el trabajo realizado, pero que subraya el camino que aún queda por recorrer en términos de eficacia y soluciones ofensivas ante bloques cerrados.

    El Badalona Women, por su parte, consolida su crecimiento y se sitúa en mitad de tabla, ubicándose octavo con 23 puntos, manteniendo además un dato que habla de su solidez: todavía no ha encajado ningún gol en este inicio de 2026. Un equipo que compite, que cree en su plan y que ha demostrado que puede mirar de frente a cualquiera.

    ( Fuente: Liga F Moeve)

    La Liga F Moeve avanza hacia su decimoctava jornada con la sensación de que nada está escrito, de que cada partido es un ejercicio de resistencia y convicción. Este duelo dejó claro que los detalles deciden, que el orden también gana partidos y que la temporada entra en un tramo donde cada punto pesa como oro. La expectativa ya está servida.

    La historia continúa y este medio, con más de En las últimas dos semanas, el medio ha registrado 886 visualizaciones, lo que supone una media de más de 63 visitas diarias, un dato que no solo refleja crecimiento, sino constancia y fidelidad. Una cifra que cobra aún más valor si se entiende como la consecuencia directa de una labor incansable, sostenida y profundamente comprometida con el fútbol femenino desde mucho antes de que la Primera División fuese reconocida como profesional en 2022.

    Años de trabajo silencioso, de cobertura diaria sin focos ni grandes recursos, de contar historias cuando todavía no generaban titulares ni métricas, y de construir un espacio informativo con rigor, memoria y convicción.

    Este promedio no es un pico puntual: es el resultado de una trayectoria, de una apuesta editorial firme y de un compromiso con el crecimiento y la dignificación del fútbol femenino que se mantiene intacto jornada tras jornada.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Madrid CFF : Paola Ulloa; Melgard, Nuria Mendoza, Esther Laborde (Alba Ruiz, min. 57), Monica, Allegra Poljak; Andonova (Marina Rivas, min. 73, Ángela Sosa, Hildur Antonsdottir; Marcetto, Nautnes (Anita Marcos, min. 57)
    Entrenador: Sánchez Vera
    FC Badalona Women: Canales; Itzi, Majarin, Nerea Carmona, Barclais (Haoekstra, min. ; Llompart, Ana González, Cubedo; Julve (Lorena, min. 71), Irina (Kullashi, min 86), Banini (Paula, min. 81)
    Entrenador: Marc Ballester
    Tarjetas amarillas: Canales (min. 10), Itzi (min. 39), S. Majarín (min. 79), Llompart (min. 87), Cubedo (min. 87).
    Lugar: Estadio Fernando Torres
    Árbitra: Melissa López

    Goles |

    0-1 Itzi Pinillos 42’ ⚽️

    Vídeo:

  • La crónica | Irina Uribe da la victoria al Badalona Women

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 El conjunto catalán ganó por 1-0 al Deportivo Abanca, que solo ha sumado un punto fuera de casa. Un tanto de Irina Uribe a los dos minutos de partido decidió el choque. Cristina Cubedo fue la MVP del partido gracias a su solidez atrás. Las locales se quedan en mitad de tabla con 20 puntos en su casillero.

    La previa |

    (Fuente: ONA)

    El reloj marcará el mediodía cuando el balón eche a rodar en el Estadi Municipal de Badalona, pero lo que se pondrá en juego va mucho más allá de noventa minutos. FC Badalona Women y Deportivo Abanca se citan en un duelo de frontera, de esos que no suelen ocupar grandes titulares antes de comenzar la temporada, pero que, llegada la segunda vuelta, se convierten en auténticos puntos de inflexión. Apenas tres puntos separan a ambos equipos en la clasificación, una distancia mínima que condensa semanas de trabajo, resiliencia y decisiones tácticas que han ido modelando el carácter de dos proyectos muy distintos, pero enfrentados ahora por una misma necesidad: consolidarse en la élite.

    El partido, retransmitido en directo por DAZN, será una de esas mañanas que definen trayectorias. Para el FC Badalona Women, la oportunidad de confirmar su crecimiento competitivo y convertir su solidez defensiva en un argumento definitivo. Para el Deportivo Abanca, la obligación de romper una estadística incómoda, casi asfixiante, que le ha acompañado durante toda la temporada lejos de Abegondo: es el peor equipo visitante de la Liga F Moeve, con apenas un punto sumado en siete salidas.

    Hablar del FC Badalona Women esta temporada es hablar de orden, disciplina y madurez competitiva. El equipo dirigido por Marc Ballester ha construido su camino desde atrás, con una propuesta que no siempre deslumbra, pero que rara vez se descompone. Los números son contundentes y, a estas alturas del campeonato, ya no pueden considerarse casualidad: ocho porterías a cero en lo que va de Liga F Moeve. Ocho partidos en los que el rival no encontró la manera de perforar una estructura defensiva bien trabajada, solidaria y mentalmente fuerte.

    La pasada jornada dejó una muestra más de esa identidad. El empate sin goles ante el Athletic Club no fue un ejercicio de supervivencia, sino una demostración de que el Badalona sabe competir contra rivales de mayor tradición y potencial ofensivo. Supo sufrir cuando tocó, sostuvo el pulso físico y táctico, y volvió a casa con la sensación de que el plan funciona. En una liga tan exigente como la Liga F Moeve, esa sensación es oro puro.

    Marc Ballester ha logrado algo que no es sencillo en proyectos relativamente jóvenes: dotar al equipo de una personalidad reconocible. El Badalona no se descompone cuando no tiene el balón, no pierde el orden en los tramos de dominio rival y ha aprendido a gestionar los tiempos del partido con una madurez impropia de su recorrido en la categoría. Cada línea sabe lo que tiene que hacer, cada jugadora entiende su rol, y eso se traduce en una regularidad que explica por qué el equipo se mantiene en una zona tranquila de la tabla, mirando más hacia arriba que hacia el abismo.

    Jugar en Badalona ya no es un trámite para nadie. El Estadi Municipal se ha convertido en un campo incómodo, estrecho en lo emocional, donde el equipo local crece y el rival suele encontrar dificultades para imponer su ritmo. No es solo una cuestión de dimensiones o césped; es una cuestión de confianza colectiva. El Badalona se siente fuerte en casa, se reconoce en su entorno y ha sabido convertir ese factor en puntos.

    El apoyo del entorno, cada vez más fiel, ha ido acompañando ese proceso. No hablamos de un estadio lleno en términos absolutos, pero sí de una grada que entiende el momento, que empuja en los momentos de sufrimiento y que celebra cada despeje, cada duelo ganado, como si fuera un gol. En partidos como este, ante un rival directo, ese detalle puede marcar diferencia.

    En el apartado médico, el FC Badalona Women llega al encuentro con una noticia positiva: Núria Garrote será la única baja del equipo local. Una ausencia sensible, sí, pero asumida dentro de una plantilla que ha demostrado saber adaptarse a las circunstancias. La continuidad en las alineaciones ha sido una de las claves del rendimiento del equipo, y todo apunta a que Ballester apostará por un once muy reconocible, con automatismos ya interiorizados y una estructura que prioriza el equilibrio por encima de todo.

    La línea defensiva, sostenida por un bloque medio-bajo muy bien trabajado, volverá a ser el primer pilar. A partir de ahí, el Badalona buscará sus momentos, sabiendo que no necesita dominar para ser peligroso, que su fortaleza está en castigar el error rival y en aprovechar cada transición con inteligencia.

    el Badalona llega al partido con la serenidad que otorga la solidez, el Deportivo Abanca lo hace desde una paradoja constante. Por un lado, el equipo gallego cuenta con un colchón de ocho puntos sobre los puestos de descenso, una distancia que, en términos clasificatorios, ofrece cierto margen de maniobra. Por otro, su rendimiento como visitante ha sido tan pobre que cada salida se vive como una cuenta pendiente, como una losa que el equipo necesita sacudirse cuanto antes para no comprometer su tranquilidad futura.

    Un solo punto en siete partidos fuera de casa es una estadística que pesa. No solo en la clasificación, sino en la cabeza de las jugadoras. Cada desplazamiento arrastra la memoria de lo anterior, la sensación de que algo siempre falla lejos de casa, de que el equipo pierde parte de su identidad cuando abandona su entorno habitual.

    Sin embargo, el Deportivo Abanca no llega a Badalona en crisis. Todo lo contrario. El mensaje de Fran Alonso en la previa ha sido claro, directo y cargado de convicción:
    “Estamos en un buen momento de forma y de confianza a pesar de las lesiones. Veo al equipo muy bien”.

    No son palabras vacías. El técnico sabe que, más allá de los números, el equipo compite, genera, se mantiene vivo en los partidos. El problema no ha sido la actitud, sino la capacidad para sostener los encuentros lejos de casa hasta el final, para convertir buenas fases de juego en puntos reales.

    hay un aspecto que ha marcado la temporada del Deportivo Abanca, ese ha sido el acumulado de bajas. La lista para este partido es extensa y obliga a un ejercicio constante de adaptación. No estarán disponibles Merle Barth, Cris Martínez (por maternidad), Carlota Suárez, Henar Muiña, Michi Apóstol, Millene Cabral ni Marisa García. Siete ausencias que, sobre el papel, debilitan cualquier plan.

    Pero el Deportivo Abanca ha aprendido a convivir con esa realidad. Ha encontrado soluciones internas, ha dado minutos a jugadoras menos habituales y ha construido una identidad que no depende exclusivamente de nombres propios. La profundidad de plantilla se ha puesto a prueba semana tras semana, y aunque el margen de error es menor, el equipo ha sabido mantenerse competitivo.

    Fran Alonso ha insistido durante toda la temporada en la importancia del bloque, del compromiso colectivo y de la lectura emocional de los partidos. En un encuentro como el de Badalona, esa fortaleza mental será clave. El Deportivo necesitará resistir los primeros envites, gestionar la presión ambiental y no precipitarse si el gol no llega pronto.

    Más allá de los sistemas o los nombres, este partido enfrenta dos estados de ánimo. El del Badalona, confiado, sólido, consciente de sus virtudes. Y el del Deportivo Abanca, resiliente, competitivo, decidido a romper una dinámica que no refleja del todo su nivel real.

    El equipo local sabe que una victoria supondría algo más que tres puntos. Sería un golpe de autoridad, una forma de ampliar distancias con un rival directo y de reforzar la idea de que su proyecto está preparado para mirar hacia cotas más ambiciosas. Para el Deportivo, puntuar en Badalona significaría cerrar una herida abierta, demostrar que también puede competir lejos de casa y dar un paso casi definitivo hacia la tranquilidad clasificatoria.

    La retransmisión por DAZN añade una dimensión adicional al encuentro. No se trata solo de un partido más en la parrilla; es una oportunidad para mostrar la profundidad competitiva de la Liga F Moeve, esa zona media donde cada punto se pelea con la misma intensidad que un puesto europeo o una permanencia agónica.

    El fútbol femenino español ha crecido precisamente gracias a este tipo de partidos, donde el relato no se sostiene en nombres mediáticos, sino en proyectos, en entrenadoras y entrenadores que construyen desde la base, en jugadoras que entienden el juego como una suma de detalles.

    Cuando el árbitro señale el inicio, todo el contexto quedará atrás. Quedará el césped, el ruido seco del balón, las instrucciones desde la banda, las miradas de reojo al marcador. El Badalona intentará imponer su orden. El Deportivo buscará romper su maleficio como visitante. Y durante noventa minutos, la Liga F Moeve mostrará, una vez más, por qué cada jornada es una historia en sí misma.

    El duelo a fondo |

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025/2026

    🔥 ONA 🆚 Deportivo Abanca 🔥

    📅 Domingo, 18 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN

    🏟️ Estado Municipial de Badalona

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    estadio de Palamós se presentó en la tarde de ayer como un escenario cargado de expectativas, donde las gradas, impregnadas de un ambiente que mezclaba la emoción con la tensión, aguardaban el inicio de un duelo que prometía intensidad y espectáculo. El FC Badalona Women recibía al Deportivo Abanca en un enfrentamiento que, a simple vista, podía parecer una confrontación más dentro de la Segunda RFEF Femenina, pero que en realidad encerraba mucho más que tres puntos: la necesidad de consolidar posiciones, de afianzar la moral del grupo y de demostrar que cada acción, cada pase, cada decisión en el terreno de juego, podía ser determinante para el rumbo de la temporada.

    Desde los primeros minutos, el partido se configuró como un tablero de ajedrez, donde la estrategia, la anticipación y la capacidad de reacción rápida marcarían la diferencia entre la victoria y la frustración.

    Tan solo habían transcurrido dos minutos desde el pitido inicial cuando el balón comenzó a moverse con una velocidad que sorprendió a las defensas. María Llompart, con la visión precisa que la caracteriza, envió un balón largo que parecía destinado a un simple intercambio de posiciones, pero que pronto se convirtió en la jugada decisiva del encuentro.

    La pelota, flotando con una parábola exacta sobre el terreno, encontró la inesperada complicidad de la arquera visitante, Inês Pereira. La portera lusa salió decidida a interceptar la trayectoria, pero el balón, con un efecto sutil y traicionero, se quedó suelto justo en el límite de su alcance. Allí apareció Irina Uribe, cuya reacción fue inmediata y demoledora.

    La atacante catalana, con una combinación de rapidez, precisión y determinación, se adelantó al desenlace del error, controló el balón con la templanza de quien sabe que cada centímetro cuenta y definió con un disparo que, lejos de ser un simple remate, se transformó en un acto de clase y eficacia que terminó atravesando la portería para marcar el 10 que abrió la lata en el minuto 2 de juego .

    La grada estalló en un clamor que reflejaba tanto la alegría de las locales como la tensión de las visitantes, conscientes de que aquel instante podía inclinar la balanza a favor de un equipo u otro.

    Tras este golpe inicial, el Deportivo Abanca trató de recomponerse y tomar control del juego, pero la reacción de las locales fue inmediata.

    Elena Julve buscó rápidamente el segundo gol con un disparo que obligó a Inês Pereira a mostrar toda su capacidad bajo los palos, evitando que el marcador se ampliara y manteniendo a su equipo con vida. Ainhoa Marín también se animó en el área contraria, intentando superar a la zaga del Badalona Women, pero se encontró con una defensa organizada, disciplinada y decidida a no conceder espacios. María Valenzuela, bajo los palos del equipo catalán, se mantuvo imperial, atrapando un lanzamiento lejano de Paula Gutiérrez que parecía tener destino de gol, reafirmando la solidez de la portería local.

    La intensidad se mantuvo en todo momento. Las espadas estaban por todo lo alto, y en una de esas acciones, el travesaño evitó que Elena Julve pusiera el segundo, una diana que podría haber sentenciado el partido prematuramente. Itziar Pinillos, por su parte, mostró su capacidad para sumarse al ataque tras una jugada de estrategia, buscando el desequilibrio en un partido que se volvía cada vez más físico y táctico. Antes del descanso, María Llompart estuvo cerca de firmar su segundo aporte en la jornada, enviando un disparo cruzado que rozó la perfección, pero que finalmente se marchó fuera, recordando que incluso los instantes más prometedores pueden truncarse por milímetros. Paula Gutiérrez tuvo la última ocasión de la primera mitad para las visitantes, pero María Valenzuela volvió a imponer su autoridad con una intervención que demostraba que aquel encuentro estaba lejos de definirse de manera sencilla.

    Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor del ONA, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en Cataluña.

    El inicio del segundo tiempo trajo consigo la misma dinámica: un Deportivo Abanca que intentaba progresar, que buscaba abrir el cerrojo defensivo del Badalona Women, pero que se topaba constantemente con una defensa férrea. Cristina Cubedo y Berta Pujadas, eje de la zaga catalana, se mostraban infranqueables, cortando cada intento de infiltración y anulando cualquier combinación que pudiera poner en peligro el arco local. La presión sobre el balón era constante, y cada intervención, cada despeje, cada anticipación se sentía decisiva en el desarrollo del partido. Cerca de la media hora de la segunda mitad, el entrenador visitante decidió introducir a Lucía Rivas en sustitución de Bárbara Latorre, buscando una chispa que pudiera transformar la dinámica ofensiva, pero Inês Pereira respondió con un paradón que mantenía intacta la ventaja local.

    Mientras tanto, Itziar Pinillos volvió a ser protagonista con un remate que obligó a la portera a realizar una estirada impecable, demostrando que, a pesar de la desventaja en el marcador, el Deportivo Abanca no se resignaba y continuaba buscando el empate con insistencia y determinación.

    Del otro lado, María Valenzuela continuaba siendo una muralla bajo los palos, atrapando un potente disparo de Lucía Rivas que, de haber entrado, habría puesto a las visitantes en plena remontada.

    La tensión creció a medida que se acercaban los minutos finales. Cada balón disputado, cada duelo individual y cada decisión arbitral podían tener repercusiones determinantes.

    La central Berta Pujadas, junto con Cristina Cubedo, seguía mostrando su dominio absoluto, interceptando pases, bloqueando disparos y ejerciendo un control absoluto sobre el área defensiva. Itziar Pinillos logró marcar, sí, pero el tanto fue anulado tras la revisión del Football Video Support por fuera de juego, un golpe psicológico que ilustraba la delgada línea que separa la gloria de la frustración en el fútbol femenino de alto nivel.

    Los últimos minutos fueron un acoso constante del Deportivo Abanca sobre la portería catalana. Sin embargo, la organización, la disciplina táctica y la determinación del Badalona Women mantuvieron el marcador intacto, sellando una victoria merecida que les permitió escalar hasta la 9ª posición liguera al sumar ya 20 unidades en su casillero particular , mientras que el cuadro gallego se quedaba en la 13ª plaza con 14 puntos en su poder y buscará la reválida el próximo fin de semana al medirse al DUX Logroño en Las Gaunas.

    Este resultado, más allá de la tabla, dejó claro que en Palamós no se regalaba nada y que cada acción debía ser ejecutada con máxima precisión y concentración.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    ONA: María López; Itzi Pinillos, Cristina Cubedo, Berta Pujadas, Sonia Majarín; Ana González (Nerea Carmona, 92′), María Llompart (Sarah Jankovska, 92′), Lorena Navarro (Paula Sánchez, 66′); Elena Julve, Estefanía Banini (Celya Barclais, 85′), Irina Uribe (Loreta Kullashi, 85′

    Deportivo Abanca: Inês Pereira; Samara Ortiz, Marina Artero, Raquel García, Vera Martínez; Paula Gutiérrez, Lucía Martínez, Olaya Enrique (Redru, 81′); Bárbara (Lucía Rivas, 58′), Espe Pizarro, Ainhoa Marín.

    Árbitro: Olatz Rivera Olmedo (País Vasco). Mostró la cartulina amarilla a Sonia Majarín del Badalona; también a Espe Pizarro del Deportivo.

    Incidencias : Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga F Moeve entre el ONA y el Deportivo Abanca que se ha celebrado en el Estadio Municipal de Badalona sobre una superficie de hierba natural.

    Goles:

    1-0 Irina Uribe 2’ ⚽️

    Vídeo |

  • Oficial | Teledeporte emitirá el Atlético vs Athletic Club y el Barcelona – Real Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟢 El canal temático de RTVE dará cobertura a duelo entre rojiblancas y al nuevo clásico del fútbol femenino español.

    El pasado 7 de enero de 2026, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, la Real Federación Española de Fútbol, sorteó los duelos de cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola.

    (Fuente: RFEF)

    En dicho evento quedaron algunos interrogantes por despejar amén de los horarios y la pertinente cobertura televisiva para ellos.

    El ente que preside Rafael Louzán ha emitido un comunicado de prensa en el que revela que los ocho emparejamientos resultantes contarán con cobertura televisiva, algo impensable hace tan solo unos cursos, lo que demuestra que el fútbol femenino si suscita interés.

    Hay competiciones que no se juegan solo con balón. Hay torneos que se disputan con memoria, con herencia, con el peso de los años y con la emoción de cada paso dado por quienes construyeron el camino antes. La Copa de S. M. la Reina Iberdrola es una de ellas. Un torneo que no entiende de rutina ni de previsión, que se alimenta de lo inesperado y que convierte cada eliminatoria en un relato único, irrepetible, profundamente ligado a la identidad del fútbol femenino español.

    Los cuartos de final ya están aquí. Y lo hacen con una hoja de ruta clara, definida, oficial, marcada por el sorteo celebrado el pasado 7 de enero, y visualizada en una imagen que resume lo que está por venir: escudos históricos, horarios señalados en rojo y la promesa de cuatro duelos que volverán a colocar a la Copa en el centro del escenario.

    Durante dos noches consecutivas, el miércoles 4 de febrero y el jueves 5 de febrero, los ocho equipos supervivientes del torneo saltarán al césped con un único objetivo: alcanzar las semifinales de la competición más antigua y simbólica del fútbol femenino nacional.

    Y lo harán con una certeza compartida: la Copa no se juega, se sobrevive.

    Hablar de la Copa de la Reina es hablar de las raíces del fútbol femenino español. Es hablar de un torneo que ha crecido en paralelo al propio desarrollo de la competición doméstica, que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia, y que hoy, bajo el paraguas de la RFEF y con el impulso de patrocinadores como Iberdrola, vive uno de sus momentos de mayor visibilidad y prestigio.

    Cada ronda es una ceremonia. Cada cruce, una oportunidad para reivindicar trayectorias, para ajustar cuentas pendientes o para abrir capítulos inéditos. Los cuartos de final no son una excepción. Al contrario: son el punto exacto donde la Copa se vuelve seria, donde ya no hay margen para el error y donde cada decisión pesa.

    En este contexto, la hoja de ruta ya está marcada. Los horarios, definidos. Las cámaras, preparadas. Y la audiencia, expectante.

    La competición arrancará el miércoles 4 de febrero, una jornada que abrirá el telón de los cuartos de final con dos partidos de enorme peso simbólico y deportivo. Dos enfrentamientos que resumen la diversidad, la riqueza y la intensidad del fútbol femenino español.

    El primer latido de los cuartos de final llegará desde Madrid. A las 18:30 horas, el balón echará a rodar en un duelo que respira tradición, carácter y respeto mutuo: Atlético de Madrid frente a Athletic Club.

    Dos clubes históricos. Dos formas de entender el fútbol. Dos escudos que no necesitan presentación.

    El Atlético de Madrid, uno de los grandes protagonistas de la Copa en la última década, afronta esta eliminatoria con el recuerdo aún fresco de noches coperas memorables. El conjunto rojiblanco ha hecho de este torneo un territorio reconocible, un espacio donde ha sabido crecer, competir y levantar títulos.

    Frente a él, el Athletic Club, emblema del fútbol femenino estatal, referencia indiscutible de cantera, identidad y fidelidad a un modelo propio. Las leonas llegan a los cuartos con la convicción de quien sabe que la Copa es un escenario donde su historia pesa y su camiseta impone.

    El duelo, además, podrá seguirse en directo y en abierto a través de Teledeporte, reafirmando el compromiso del ente público con el fútbol femenino y con una competición que forma parte del patrimonio deportivo nacional.

    Apenas media hora después, a las 19:00 horas, llegará el segundo duelo del miércoles. Un enfrentamiento que simboliza el crecimiento sostenido de proyectos consolidados en la élite: Madrid CFF frente a CD Tenerife Femenino.

    El Madrid CFF, habitual protagonista de las fases avanzadas del torneo en los últimos años, afronta esta cita como una oportunidad para seguir afianzando su papel competitivo en el panorama nacional. La Copa se ha convertido para el conjunto madrileño en un espacio de reivindicación, donde el equipo ha demostrado personalidad, ambición y una identidad reconocible.

    Enfrente estará el CD Tenerife Femenino, representante del fútbol canario y ejemplo de constancia y trabajo a largo plazo. El conjunto isleño llega a los cuartos con la ilusión intacta y la motivación de quien sabe que cada eliminatoria copera es una oportunidad para hacer historia.

    Un duelo de estilos, de ritmos y de emociones, que completará una primera jornada de cuartos marcada por la diversidad de propuestas futbolísticas y por la igualdad competitiva, siendo cubierto por RadioTelevisión Canaria.

    Si el miércoles abre el camino, el jueves 5 de febrero de 20 lo culmina. Dos partidos.

    Dos historias. Y un cierre que, como manda la tradición, reservará el foco principal para el gran clásico del fútbol español.

    La tarde del jueves arrancará a las 19:00 horas con un duelo que enfrenta a dos proyectos sólidos, reconocibles y profundamente competitivos: Real Sociedad frente al ONA.

    La Real Sociedad, club con una arraigada tradición futbolística y una clara apuesta por su sección femenina, afronta esta eliminatoria con la ambición de volver a situarse entre las mejores del torneo. El conjunto txuri-urdin ha hecho de la Copa un escenario donde su fútbol asociativo y su competitividad suelen emerger con fuerza.

    El Badalona Women, por su parte, representa la evolución constante, la adaptación y la ambición de un proyecto que no renuncia a competir de tú a tú ante cualquier rival. La Copa ofrece al conjunto catalán una plataforma ideal para mostrar su crecimiento y su capacidad para desafiar pronósticos.

    Un partido que se podrá seguir a través de los canales oficiales de la RFEF, consolidando la apuesta federativa por la difusión integral de la competición.

    Y como colofón, como cierre perfecto para dos noches de fútbol copero, llegará el partido que trasciende la competición: el Clásico.

    A las 21:00 horas, el Real Madrid CF y el Fútbol Club Barcelona se enfrentarán en los cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola. Un duelo que concentra miradas, atención mediática y una carga simbólica que va más allá del pase a semifinales.

    El Clásico es siempre un acontecimiento. En la Copa, lo es aún más. Porque aquí no hay margen para el error. Porque aquí no hay ida y vuelta. Porque aquí, un solo partido decide quién sigue y quién se despide.

    El encuentro podrá seguirse en directo a través de Teledeporte, garantizando una cobertura amplia, detallada y accesible para toda la audiencia.

    La imagen oficial que acompaña estos cuartos de final no es solo un cartel. Es una declaración de intenciones. En ella, los escudos se alinean, los horarios se ordenan y la Copa preside el relato. Es el punto de partida visual de una eliminatoria que promete emociones fuertes, noches memorables y nuevos capítulos para la historia del torneo.

    Bajo el lema #CopaDeLaReinaIberdrola, la competición se prepara para vivir uno de sus momentos más esperados. Ocho equipos. Cuatro partidos. Dos días y un solo objetivo compartido: seguir soñando.
    Los cuartos de final no son un final. Son un umbral. El lugar donde la Copa comienza a mostrar su verdadero rostro. Donde los detalles deciden. Donde cada acción puede convertirse en recuerdo.

    En estas dos jornadas el balompié practicado por mujeres estará en el primer plano y quizá por eso sea la segunda profesión que eligen las jóvenes a día de hoy, según un reciente estudio de Addeco.

    La Copa de la Reina Iberdrola vuelve a llamar y el fútbol, como siempre, responde.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | El Atlético vs Athletic Club y el Real Madrid vs Barcelona, son los principales atractivos de la Copa de la Reina en los cuartos de final

    (Fuente: Getty imágenes)

    ⬛️ El emparejamiento entre equipos rojiblancos y el duelo entre culés y merengues despiertan gran expectación.

    La Copa de S.M. la Reina Iberdrola 2025-2026 ha entrado oficialmente en su tramo decisivo. El sorteo de los cuartos de final, celebrado bajo el amparo de la Real Federación Española de Fútbol, ha dibujado un escenario de máxima exigencia deportiva, enorme carga simbólica y profunda trascendencia competitiva, confirmando una vez más que el torneo del K.O. del fútbol femenino español sigue siendo el espacio donde confluyen la tradición, la épica, la oportunidad y el vértigo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con los ocho equipos clasificados ya definidos, el campeonato afronta una ronda que no solo decidirá los nombres de los semifinalistas, sino que reordenará el relato de la temporada, pondrá a prueba proyectos consolidados y ofrecerá a clubes históricos y emergentes la posibilidad de escribir una página imborrable en su trayectoria. El sorteo ha deparado los siguientes emparejamientos de cuartos de final:
    • Club Atlético de Madrid vs Athletic Club
    • Real Sociedad de Fútbol vs ONA
    • Real Madrid CF vs FC Barcelona
    • Madrid CFF vs CD Tenerife Femenino

    (Fuente: RFEF)

    El Salón Luis Aragonés, escenario en el que se ha celebrado el sorteo, ha contando con la presencia de Lola Romero, directora de fútbol femenino del Club Atlético de Madrid, y Marina Rivas, jugadora del Madrid CFF, quienes, además, han ejercido como manos inocentes para conformar los cruces.

    Romero habló del prestigio que tiene la Copa de la Reina, el primer título que el club consiguió en la élite del fútbol nacional, y también recordó con cariño la final que ganaron de manera agónica ante el Real Madrid en el año 2023 bajo la lluvia de Butarque.

    Por su parte, Rivas habló sobre la actuación de las suyas en la pasada edición, cayendo por la mínima ante el, a la postre, campeón; y se mostró con mucha ambición por lo que se vislumbra en el horizonte.  

    Al pertenecer todos los conjuntos clasificados a la Liga F, el sorteo ha consistido en establecer los partidos de cuartos de final teniendo en cuenta la primera bola extraída para saber cuál de ellos ejercerá como local. Los enfrentamientos establecidos para los cuartos de final se disputarán los días 3, 4 y 5 del próximo mes de febrero de 2026 con horarios y cobertura televisiva aún por confirmar.

    Cuatro eliminatorias, un solo partido, margen mínimo para el error y una conclusión inequívoca: la Copa de la Reina 2025-2026 ya no admite especulación. Cada balón, cada decisión y cada minuto adquieren ahora valor de sentencia.

    La Copa de la Reina no es un torneo más. Es, desde su creación, el espacio donde el fútbol femenino español ha aprendido a narrarse a sí mismo, donde generaciones de futbolistas han encontrado su primera gran oportunidad y donde los grandes clubes han consolidado su legado. En la edición 2025-2026, ese ADN se mantiene intacto, pero con un contexto distinto: el crecimiento estructural del fútbol femenino, la profesionalización plena de la Liga F, la internacionalización de las plantillas y una atención mediática sin precedentes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final representan, por tanto, una fotografía exacta del momento actual del fútbol femenino español: conviven los gigantes históricos, los proyectos en expansión, los clubes de identidad clara y aquellos que han convertido la Copa en su territorio natural. No hay invitadas. Todas las clasificadas han llegado aquí por mérito propio y todas saben que, a partir de ahora, el torneo no perdona.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El primer emparejamiento del sorteo enfrenta a Club Atlético de Madrid y Athletic Club, dos entidades profundamente ligadas a la historia de la Copa de la Reina y al desarrollo del fútbol femenino en España. Es un cruce que trasciende lo deportivo y se adentra en el terreno de la identidad, el carácter y la tradición.

    El Atlético de Madrid llega a estos cuartos como uno de los proyectos más reconocibles del panorama nacional, con una trayectoria reciente marcada por títulos, finales y una competitividad constante en todas las competiciones. La Copa ha sido, históricamente, un torneo fetiche para el conjunto rojiblanco, que ha sabido utilizarla tanto como plataforma de consolidación como de reivindicación en momentos de transición.

    Frente a él estará el Athletic Club, símbolo de cantera, pertenencia y continuidad, uno de los clubes que mejor representan la esencia del fútbol femenino español. Su relación con la Copa de la Reina es profunda y duradera, marcada por finales memorables, eliminatorias épicas y una capacidad recurrente para elevar su rendimiento en este tipo de contextos.

    Este cruce promete ser una batalla de estilos y emociones: la intensidad rojiblanca frente a la solidez y el orgullo zurigorri. Un partido donde el ritmo, la presión y la gestión emocional jugarán un papel determinante. No hay antecedentes recientes que permitan establecer un favorito claro en formato eliminatorio. La Copa iguala, equilibra y despoja de jerarquías.

    Enfrente aparece el Badalona, heredero de una tradición copera que ha sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Su presencia en estos cuartos no es casualidad, sino el reflejo de un proyecto que ha encontrado en la Copa un espacio ideal para competir sin complejos. Para el club catalán, esta eliminatoria representa una oportunidad histórica de dar un salto cualitativo y reafirmar su lugar en la élite.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La segunda eliminatoria empareja a Real Sociedad de Fútbol y el ONA dos proyectos con trayectorias muy distintas, pero unidos por una ambición común: seguir creciendo a través de la Copa.

    La Real Sociedad se ha consolidado en los últimos años como uno de los clubes más fiables y competitivos del fútbol femenino español, con un modelo reconocible, apuesta firme por el talento joven y una relación cada vez más estrecha con su afición. La Copa de la Reina ha sido escenario de momentos importantes para el conjunto txuri-urdin, que ve en esta edición una oportunidad real de volver a situarse entre las mejores.

    Será un duelo marcado por el equilibrio táctico, la paciencia y la gestión de los momentos clave. En eliminatorias así, la Copa suele premiar a quien mejor interpreta el contexto, más allá del nombre o el escudo.

    El sorteo ha querido reservar uno de sus momentos más impactantes para los cuartos de final: Real Madrid CF y FC Barcelona se enfrentarán en una eliminatoria directa, con todo lo que ello implica a nivel deportivo, simbólico y mediático.

    El Clásico del fútbol femenino español es ya uno de los grandes acontecimientos del calendario internacional, y su aparición en una ronda de cuartos de final de la Copa de la Reina eleva el torneo a una dimensión extraordinaria. No es solo un partido; es un evento que concentra atención global, narrativa histórica y una rivalidad en constante evolución.

    El FC Barcelona llega como referente absoluto del fútbol femenino europeo, con una trayectoria reciente que ha marcado estándares y ha redefinido la excelencia competitiva. La Copa de la Reina, sin embargo, siempre ha sido un territorio exigente incluso para los grandes dominadores, y el formato de partido único introduce un factor de riesgo ineludible.

    El Real Madrid, por su parte, afronta esta eliminatoria como una oportunidad de reafirmación y crecimiento, consciente de que la Copa es el escenario ideal para desafiar jerarquías y acelerar procesos. El Clásico copero es, para el conjunto blanco, una prueba de madurez competitiva y un termómetro de su evolución.

    Este enfrentamiento concentrará focos, audiencias y expectativas, pero también exigirá una gestión emocional impecable. En la Copa, el Clásico no admite redención: solo hay un camino, y es ganar.

    La cuarta eliminatoria de cuartos enfrenta a Madrid CFF y C.D. Tenerife Femenino, dos clubes que han construido su identidad desde la constancia, el trabajo y la capacidad de competir desde contextos complejos.

    El Madrid CFF es, desde hace años, un habitual del ecosistema competitivo de la Copa, un club que ha sabido utilizar este torneo para visibilizar talento, desafiar pronósticos y consolidar su proyecto. Jugar los cuartos de final supone una nueva oportunidad de avanzar y de seguir escribiendo su propia historia copera.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa llega con la ilusión intacta y la experiencia acumulada de haber competido en escenarios exigentes.

    La Copa ha sido tradicionalmente un espacio fértil para el conjunto canario, capaz de crecerse ante rivales de mayor presupuesto y de convertir cada eliminatoria en un reto emocional y deportivo.

    Este cruce encarna como pocos el espíritu del torneo: igualdad, ambición y la posibilidad real de alcanzar unas semifinales históricas. En partidos así, la Copa suele recordar que el fútbol no entiende de etiquetas.

    Con los cuartos de final ya definidos, la Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra en una fase donde cada detalle cuenta. El formato de eliminatoria directa, la acumulación de partidos, la gestión de plantillas y el componente emocional adquieren un peso específico. No hay margen para el error ni espacio para la especulación.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Estos cuartos de final reúnen todos los ingredientes que han convertido a la Copa en un torneo único: rivalidades históricas, proyectos emergentes, clásicos de alcance global y eliminatorias donde el contexto puede cambiarlo todo en noventa minutos.

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    Más allá de los emparejamientos, este sorteo confirma una realidad incuestionable: la Copa de la Reina es el gran relato coral del fútbol femenino español. Un torneo que no solo reparte títulos, sino que construye memoria, impulsa proyectos y conecta generaciones.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La edición 2025-2026 se adentra en su tramo decisivo con un cuadro que refleja la diversidad, la riqueza y el nivel competitivo alcanzado por el fútbol femenino en España. Desde los grandes referentes hasta los clubes que sueñan con su primera semifinal, todos comparten ahora un mismo horizonte: seguir vivos en la Copa de la Reina Iberdrola.

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    Estos cuartos de final no son solo una ronda más. Son una radiografía exacta del momento que vive el fútbol femenino en España: competitivo, diverso, emocionalmente poderoso y cada vez más seguido.

    El camino hacia el título ya está marcado. A partir de ahora, la Copa de la Reina no promete nada: lo exige todo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 entra así en una fase donde la historia y el futuro se dan la mano, donde cada partido puede convertirse en un recuerdo imborrable y donde el torneo reafirma su condición de corazón emocional del calendario.

    El camino hacia el título ya está trazado. La historia, como siempre, está por escribirse.

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  • Reportaje | Maca, volver a casa para brillar y cumplir el sueño de su niñez

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Macarena Portales y el Atlético de Madrid: una historia de amor que nació en la cuna, se curtió en el exilio y regresó para quedarse y jugar la Champions.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    La historia de Amanda Sampedro dijimos que era puro sentimiento rojiblanco, lo de Macarena Portales pertenece a una dimensión todavía más profunda: la pasión heredada, la que no se aprende ni se negocia, la que simplemente se lleva dentro desde antes de entender qué es el fútbol.

    Macarena Portales nació en Madrid el 2 de agosto de 1998, en una ciudad donde el balón marca rutinas y los colores se transmiten de generación en generación. En su caso, el rojo y el blanco fueron familia, barrio y cultura. El Atlético de Madrid no fue un club al que llegar más tarde: fue un punto de partida.

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    Criada en Fuenlabrada, Maca comenzó jugando fútbol sala en Alcorcón y Móstoles. Aquellos pabellones, donde el balón corre más rápido que las ideas, moldearon su esencia futbolística: técnica, velocidad mental, descaro y valentía para encarar. Antes de aprender a correr la banda, aprendió a pensar rápido.

    Con solo 13 años, dio el salto al fútbol 7 y al fútbol 11 para integrarse en la cantera del Atlético de Madrid. Allí empezó a entender que vestir ese escudo significaba algo más que jugar bien: significaba competir cada día, respetar el esfuerzo y no rendirse nunca. Se formó como extrema, aprendió a jugar por ambos costados y absorbió una identidad que ya era suya.

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    En 2013, se proclamó campeona de España sub-16 con la selección madrileña y recibió uno de los premios a mejor deportista de la Unión de Federaciones Deportivas Madrileñas. Era el primer gran aviso: Maca no solo sentía el fútbol, también estaba preparada para él.

    Tras cinco años en el Atlético, en 2015 llegó una de las decisiones más complejas de su carrera: fichar por el Madrid CFF cuando este aún estaba en Segunda División y pese a todo la paisana de Fernando Torres, los dos nacieron en la misma localidad, aprendió el fútbol de la resistencia: partidos trabados, defensas cerradas, campos exigentes. Allí empezó a forjar carácter competitivo, a entender que el talento debía imponerse incluso cuando el contexto no acompañaba.

    Ese aprendizaje le abrió las puertas del Fundación Albacete, donde debutó en Primera División. El salto a la élite fue inmediato y exigente. Maca se ganó minutos, confianza y continuidad, demostrando que podía competir al máximo nivel.

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    La temporada siguiente jugó en el Zaragoza C. F. F., donde disputó 18 partidos de liga y marcó tres goles. Fue una etapa de consolidación, de crecimiento silencioso, de entender mejor los tiempos del juego y la importancia de cada acción.

    En 2018, fichó por el Sevilla FC, un club donde su fútbol encontró un escaparate ideal. En Nervión destacaron su gran técnica, capacidad de desborde y velocidad, actuando desde ambos costados del ataque. Jugó 18 partidos y anotó un gol, pero, más allá de los números, dejó huella por su estilo reconocible y su atrevimiento constante.

    Sevilla supuso una confirmación: Maca ya no era solo una promesa, era una futbolista de Primera División plenamente reconocible.

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    Entre 2019 y 2021, Macarena Portales regresó al Madrid CFF, ya convertida en una jugadora madura, con recorrido y experiencia en la élite. Sin embargo, el contexto del fútbol femenino español todavía arrastraba desigualdades estructurales.

    Afectada por la lista de compensación del convenio colectivo, Maca no podía fichar por otro club español sin que este indemnizara al Madrid CFF con 25.000 euros. Aquella situación, ajena al césped, condicionó su carrera y la obligó a mirar fuera y ahí entró la Serie A.

    En 2021, Maca fichó por el Inter de Milán, convirtiéndose en una de las futbolistas españolas que buscaron en el extranjero la libertad que no encontraban en casa. En la Serie A italiana, disputó 16 partidos, adaptándose a otro ritmo, otro idioma y otra cultura futbolística.

    Italia le dio perspectiva. Le permitió crecer lejos del ruido, reforzar su madurez y comprobar que su fútbol también era válido fuera de España. Aquella experiencia, breve pero intensa, la fortaleció mentalmente.

    Su sueño de vestir la camiseta que habían defendido jugadoras como Priscila Borja, también con pasado en el Madrid CFF, le distanciaba de seguir los pasos de la brasileña Ludmila Da Silva, ahora en Estados Unidos, pero solo era una cuestión de percepción.

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    De 2022 a 2024, Macarena Portales defendió la camiseta del Valencia C. F. y esa narrativa fue la de dos temporadas de estabilidad, de continuidad competitiva y de liderazgo silencioso. Maca se convirtió en una jugadora fiable, capaz de aportar equilibrio, profundidad y compromiso en contextos difíciles.

    La ex del Madrid CFF no dejaba de crecer en territorio nacional y pese a su dilatada trayectoria aún era joven y sobre todo veloz, una cualidad difícil de encontrar en la Primera División Femenina.

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    En Valencia consolidó su versión más completa: menos impulsiva, más inteligente, sin perder nunca el desborde que la definía.

    En la temporada 2023-2024 fue seducida por el proyecto del Badalona y allí vestida de azul dio un gran salto a nivel cualitativo a las órdenes de Ferrán Cabello.

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    En el cuadro catalán aumentó sus prestaciones, pero sus números no se explicaban únicamente en goles o asistencias, sino en una suma constante de presencias, acciones repetidas, esfuerzos acumulados y decisiones tomadas en cada partido que, vistas en conjunto, dibujaban el retrato de una jugadora imprescindible. En Badalona, Maca no fue una cifra aislada en una estadística colectiva: fue una constante. Su temporada se construyó a base de partidos completos o casi completos, de titularidades reiteradas, de minutos sostenidos semana tras semana, de una presencia casi ininterrumpida en las convocatorias y de una confianza del cuerpo técnico que se tradujo en continuidad real, no simbólica.

    Desde las primeras jornadas, su nombre apareció con regularidad en el once inicial, ocupando indistintamente cualquiera de los dos costados del ataque, lo que ya marcaba un primer dato relevante: la versatilidad. Maca acumuló números en forma de adaptabilidad, algo que no siempre se cuantifica en tablas estadísticas pero que define el valor real de una futbolista. Jugó abierta, jugó a pie natural y a pierna cambiada, apareció como extrema clásica y como interior exteriorizada, y en todos esos registros sostuvo un volumen alto de intervenciones ofensivas. Sus partidos se movieron en cifras constantes de centros intentados, de duelos uno contra uno buscados, de conducciones largas para estirar al equipo y de apoyos cortos para facilitar la salida limpia desde atrás.

    En términos de participación ofensiva, Maca fue una de las jugadoras del Levante Badalona con mayor número de acciones decisivas previas al último pase. No siempre figuró como asistente directa, pero sí como origen. Sus números reales estuvieron en la secuencia: recibir, atraer, fijar al lateral y al extremo rival, soltar en ventaja y volver a ofrecer línea de pase. Esa repetición, jornada tras jornada, elevó su conteo de intervenciones útiles por partido y convirtió su banda en una zona de producción constante. Cada encuentro sumaba nuevas acciones al acumulado invisible de su temporada: desbordes que acababan en córner, centros forzados que generaban segundas jugadas, faltas provocadas en campo rival que permitían al equipo respirar y ordenarse.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En el apartado físico, los números de Maca se reflejaron en su capacidad para sostener esfuerzos largos. Sus partidos raramente se redujeron a apariciones puntuales. Acumuló tramos largos de juego sin sustitución, lo que habla de confianza, pero también de resistencia. Sus kilómetros recorridos por encuentro, especialmente en fase defensiva, la situaron entre las jugadoras exteriores más comprometidas del equipo. No fue una extrema desconectada del repliegue. Sumó números en retornos, en ayudas al lateral, en persecuciones largas cuando el bloque se veía obligado a correr hacia atrás. Esa suma silenciosa de esfuerzos construyó una temporada completa, no brillante en destellos aislados, pero sí sólida en continuidad.

    En términos de goles, su aportación no se midió tanto en grandes cifras como en momentos concretos. Sus números anotadores fueron funcionales al equipo: goles que abrían partidos, que empataban encuentros o que consolidaban ventajas mínimas.

    No acumuló estadísticas infladas, pero sí eficacia contextual. Cada tanto suyo tuvo peso específico dentro del relato de los partidos. A ello se añadieron cifras de disparos generados por partido, muchos de ellos tras conducción propia, otros tras llegadas al segundo palo, una de sus especialidades menos visibles pero más constantes.

    (Fuente: Liga F)

    En cuanto a asistencias, su temporada en Badalona dejó números que reflejan una verdad clara: Maca fue generadora más que ejecutora. Sus pases previos al gol, los llamados penúltimos pases, se repitieron con frecuencia. En más de una ocasión, su acción previa rompió líneas y permitió que la jugada terminara en gol aunque su nombre no apareciera en la estadística final. Ese tipo de números, que no siempre se registran oficialmente, definieron su impacto real. Fue una jugadora que sumó valor en cada posesión prolongada, en cada ataque posicional, en cada transición rápida donde su velocidad servía para ganar metros y tiempo.

    Defensivamente, Maca acumuló cifras notables en robos en campo rival y en intercepciones en banda. No por volumen exagerado, sino por oportunidad. Sus robos solían producirse tras lectura, no tras choque, lo que indica inteligencia táctica.

    Esa faceta elevó su conteo de recuperaciones útiles, aquellas que permiten atacar inmediatamente después. A lo largo de la temporada, ese número creció hasta convertirla en una de las exteriores más completas del equipo, capaz de sumar en ambas fases sin perder identidad ofensiva.

    En cuanto a disciplina y fiabilidad, sus números fueron también elocuentes. Pocas sanciones, escasas ausencias por motivos no físicos, regularidad en entrenamientos y partidos. Su ratio de disponibilidad fue alto, un dato clave en una plantilla que necesitaba estabilidad. Cuando el Levante Badalona buscó continuidad, Maca fue uno de los nombres recurrentes. Ese número, el de la confianza, no aparece en ninguna tabla, pero se mide en alineaciones consecutivas y en minutos sostenidos.

    La temporada también dejó cifras emocionales, aunque no se puedan medir con exactitud. El número de veces que pidió el balón en momentos difíciles, la cantidad de acciones que asumió cuando el equipo necesitaba oxígeno, los partidos en los que fue punto de apoyo para las más jóvenes. Esos números no se cuentan, pero se sienten. Y en Badalona, Maca fue una futbolista que acumuló presencia, peso y significado.

    (Fuente: Liga F)

    Su paso por el Levante Badalona puede resumirse en una idea numérica clara: suma. Suma partidos, suma minutos, suma acciones, suma soluciones. No fue una jugadora de estadísticas aisladas, sino de volumen sostenido. Cada jornada añadió una capa más a una temporada que, vista en frío, muestra una línea ascendente de confianza y rendimiento. Y vista en caliente, explica por qué su nombre volvió a aparecer en el radar del Atlético de Madrid.

    Porque cuando se analizan los números de Maca en Badalona en versión texto, sin columnas ni gráficos, lo que aparece es el retrato de una futbolista completa, constante y preparada. Una jugadora que no necesitó cifras espectaculares para demostrar que estaba lista para volver. Que convirtió cada partido en una unidad de medida. Que transformó el acumulado de pequeños números en una gran cifra final: la de estar preparada para regresar a casa.

    (Fuente: Liga F)

    Macarena Portales volvió al Atlético de Madrid no como una niña de cantera, sino como una futbolista hecha, curtida, consciente de lo que significa vestir esa camiseta. Volvió con experiencia en España e Italia, con cicatrices deportivas y con la certeza de que su sitio siempre estuvo allí.

    (Fuente: RFEF)

    Su regreso es una historia de identidad, de resistencia y de justicia poética. Porque algunas futbolistas no llegan al Atlético: regresan.

    Hoy, Maca representa la banda, el desborde, el sacrificio y la pasión. Representa a todas las que tuvieron que marcharse para poder volver. Y representa, sobre todo, una idea muy concreta del Atlético de Madrid: la de quienes nunca dejan de creer.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El final de una historia no siempre coincide con el último partido ni con el último fichaje. A veces el final verdadero es un punto de quietud, un instante en el que todo lo vivido adquiere sentido de golpe, como si cada paso anterior hubiera estado conduciendo exactamente a ese lugar. El regreso de Macarena Portales al Atlético de Madrid pertenece a esa categoría de finales que no cierran, sino que completan. No es un punto y aparte. Es una frase que por fin encuentra su verbo.

    Porque para entender de verdad lo que significa que Maca vuelva al Atlético no basta con mirar la cronología de su carrera ni con repasar los clubes que marcaron su camino. Hay que entender el peso de lo recorrido, el desgaste acumulado, la suma de partidos jugados sin foco, la paciencia aprendida a base de no rendirse. Hay que comprender que hay futbolistas cuyo valor no se mide en picos de brillo inmediato, sino en trayectorias que resisten el tiempo. Y Macarena Portales es una de ellas.

    Su regreso no responde a una necesidad puntual ni a una urgencia de mercado. Responde a una lógica profunda, casi inevitable. A la lógica de un club que reconoce a quienes han demostrado, lejos de casa, que entienden lo que significa competir cada semana. A la lógica de una futbolista que nunca dejó de ser atlética, incluso cuando el escudo que llevaba en el pecho era otro. Porque hay identidades que no se sustituyen: se ponen en pausa.

    Durante años, Maca fue sumando partidos como quien va dejando señales en un camino largo. Cada temporada añadió una capa nueva a su juego. Cada contexto distinto le enseñó algo que luego reaparecería, silenciosamente, en su forma de competir. Aprendió a sobrevivir en estructuras precarias, a destacar sin protección, a sostener equipos desde la banda cuando el partido pedía pulmón más que aplauso. Aprendió que el fútbol no siempre devuelve lo que das de inmediato, pero que siempre acaba devolviéndolo si insistes lo suficiente.

    En Badalona, esa insistencia alcanzó una forma definitiva. No porque fuera el lugar más visible ni el más cómodo, sino porque fue el escenario perfecto para demostrarlo todo sin decirlo. Allí, Maca convirtió cada partido en una declaración implícita. No levantó la voz, no exigió protagonismo, no reclamó titulares. Jugó. Jugó mucho. Jugó bien. Jugó siempre. Y en esa repetición constante se escondía el mensaje más poderoso: estaba preparada.

    Preparada físicamente, porque sostuvo el esfuerzo sin caer. Preparada tácticamente, porque supo leer cada partido con una madurez que solo dan los años. Preparada mentalmente, porque no se desconectó cuando el contexto apretó. Y preparada emocionalmente, porque entendió que aquel tramo final de su camino no era un destino menor, sino una prueba definitiva. Badalona no fue una estación de paso. Fue un espejo.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Cuando el Atlético volvió a mirar su nombre, no vio nostalgia. Vio coherencia. Vio números que no gritaban, pero que se acumulaban con una solidez imposible de ignorar. Vio una futbolista que había aprendido a sumar sin restar, a competir sin reclamar, a sostener sin desaparecer. Vio a alguien que conocía la casa, pero que ya no necesitaba aprenderla. Porque el Atlético no se aprende dos veces. Se lleva dentro o no se lleva.

    El regreso de Maca también habla de algo más grande que una carrera individual. Habla de una generación de futbolistas que crecieron en un fútbol que todavía no estaba preparado para ellas. De jugadoras que tuvieron que construir su camino sin garantías, sin estabilidad, sin la certeza de que el esfuerzo sería recompensado. Maca pertenece a esa generación intermedia, puente entre dos épocas. La que tuvo que irse para poder volver. La que entendió que el talento, sin constancia, no basta. Y que la constancia, sin identidad, tampoco.

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    Por eso su vuelta al Atlético tiene algo de reparación simbólica. No como ajuste de cuentas, sino como cierre natural. Como reconocimiento a una forma de estar en el fútbol que encaja perfectamente con la historia del club. El Atlético siempre ha sido el lugar de quienes no se rinden cuando el camino se empina. El lugar de quienes entienden que el orgullo no se negocia, que la camiseta pesa y que hay que estar dispuesto a sostenerla incluso cuando quema.

    Maca vuelve sabiendo todo eso. Vuelve sin ingenuidad, pero sin perder la pasión. Vuelve con la serenidad de quien ya ha demostrado lo que tenía que demostrar. Vuelve para competir, para sumar, para estar. No vuelve a buscarse. Vuelve a ofrecerse.

    Y en ese gesto hay algo profundamente épico. No una épica de grandes gestos, sino de coherencia vital. La épica de quien nunca dejó de creer, incluso cuando tuvo que seguir creyendo lejos. La épica de quien entendió que el camino largo también conduce a casa.

    Porque hay historias que no necesitan un final feliz estridente. Les basta con llegar al lugar correcto. Y Macarena Portales, después de todo lo vivido, ha llegado exactamente ahí.

    Y cuando una futbolista vuelve al lugar donde todo empezó, no lo hace para recuperar el tiempo perdido, porque el tiempo nunca se pierde cuando se vive de verdad. Lo hace para resignificarlo. Para darle sentido. Para mirar hacia atrás sin nostalgia y hacia delante sin miedo. El regreso de Macarena Portales al Atlético de Madrid es eso: una resignificación completa de su recorrido. No hay arrepentimiento en lo vivido, no hay atajos imaginados, no hay versiones alternativas de la historia. Hay aceptación, orgullo y una certeza madura de haber hecho lo que había que hacer para llegar hasta aquí con la cabeza alta.

    Porque Maca no vuelve buscando protección. Vuelve ofreciendo fiabilidad. No vuelve para que le expliquen qué significa competir en un club exigente, porque lleva años haciéndolo en contextos donde cada partido era una reválida. Vuelve con el conocimiento íntimo de quien ha jugado sabiendo que el error se paga caro, que la titularidad no se regala y que el respeto se gana con continuidad. Y esa continuidad es, precisamente, la cifra más poderosa de su carrera.

    Hay futbolistas cuya trayectoria se explica con picos. Apariciones fulgurantes, temporadas brillantes, momentos icónicos. La de Maca se explica con una línea larga y firme. Una línea que atraviesa clubes, ciudades, países y realidades distintas sin romperse. Esa línea está hecha de partidos jugados aunque el cuerpo doliera, de minutos asumidos cuando el contexto no acompañaba, de decisiones tomadas sin aplauso. Y esa línea, cuando se observa completa, conduce inevitablemente al mismo punto: el Atlético de Madrid.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Atlético no es un club que entienda el fútbol como una suma de talentos aislados. Lo entiende como una estructura emocional, como un compromiso colectivo que se sostiene en el tiempo. Por eso hay regresos que encajan con naturalidad, sin necesidad de forzarlos. El de Maca es uno de ellos. Porque su manera de jugar, de competir y de sostenerse encaja con una idea muy concreta de lo que significa vestir esa camiseta. Una idea donde el esfuerzo no se negocia, donde la identidad se demuestra cada semana y donde el orgullo no se declama: se ejerce.

    Cuando Maca pisa de nuevo el entorno rojiblanco, no lo hace con la ansiedad de quien siente que tiene que demostrarlo todo en el primer minuto. Lo hace con la serenidad de quien sabe que su carrera ya habla por ella. Sabe que cada entrenamiento es una oportunidad, no un juicio. Sabe que cada partido suma, no define. Esa calma es fruto de los años, de los viajes, de los contextos exigentes. Es fruto de haber entendido que el fútbol no siempre recompensa rápido, pero sí recompensa bien.

    Su regreso también es una victoria silenciosa para todas las futbolistas que han recorrido caminos similares. Para las que se marcharon jóvenes sin saber si volverían. Para las que tuvieron que demostrar su valía una y otra vez en escenarios distintos. Para las que entendieron que el crecimiento no siempre es visible desde fuera. Maca vuelve llevando consigo esas historias, esas trayectorias paralelas, esa memoria colectiva de un fútbol femenino que se construyó a base de insistir.

    (Fuente: “El Partido de Manu@)

    Y hay algo profundamente atlético en eso. Porque el Atlético de Madrid siempre ha sido refugio de quienes creen cuando otros dudan. De quienes resisten cuando el contexto aprieta. De quienes entienden que la grandeza no siempre está en ganar fácil, sino en no rendirse nunca. Maca encarna esa idea sin necesidad de subrayarla. La encarna en su forma de correr la banda, en su manera de volver a defender cuando las piernas pesan, en su decisión de seguir ofreciéndose incluso cuando el balón no llega.

    El cierre de esta historia no es un punto final, sino un punto de equilibrio. Un lugar donde todo lo vivido adquiere coherencia. Donde la niña de cantera y la futbolista adulta se reconocen sin conflicto. Donde el pasado no pesa como carga, sino como base. Maca vuelve sabiendo que no necesita repetir nada. Solo continuar.

    Y eso, en el fondo, es lo más épico de todo. No el regreso en sí, sino la manera en que se produce. Sin ruido. Sin urgencia. Sin dramatismo. Con la naturalidad de quien ha recorrido el camino completo y puede, por fin, sentarse a jugar donde siempre quiso estar.

    Porque hay historias que no necesitan ser exageradas para ser grandes. Les basta con ser honestas. Y la de Macarena Portales lo es. Honesta en su recorrido, honesta en sus números, honesta en su identidad. Una historia que no se explica con un instante, sino con una suma larga de momentos. Una historia que no termina, sino que se asienta.

    Y mientras el Atlético sigue construyendo su presente y su futuro, Maca ya forma parte de ese relato. No como promesa, no como apuesta, sino como certeza. Como una futbolista que entiende el juego, el club y el significado profundo de vestir una camiseta que no se lleva solo sobre el pecho, sino dentro.

    Porque al final, cuando se apagan los focos y se revisa el camino completo, lo que queda no son los titulares ni las cifras aisladas. Lo que queda es la coherencia. Y en esa coherencia, Macarena Portales ha encontrado su lugar definitivo.

    (Fuente; Atlético de Madrid)

    Y en ese punto exacto donde la coherencia se impone al ruido, donde el recorrido pesa más que el destello, aparece la dimensión más profunda del regreso de Macarena Portales al Atlético de Madrid: la de la pertenencia consciente. Porque no todas las futbolistas que vuelven lo hacen sabiendo exactamente quiénes son. Muchas regresan buscando algo que perdieron por el camino. Maca no. Maca vuelve sabiendo lo que ganó en cada etapa, incluso en aquellas que parecían alejarla del lugar al que ahora regresa. Vuelve con la claridad de quien ya no necesita preguntarse si este es su sitio, porque lo ha comprobado en ausencia.

    El fútbol, cuando se vive durante tantos años en contextos cambiantes, enseña una lección que no aparece en los manuales: la identidad no se construye solo donde empiezas, sino también donde resistes. Y Maca resistió. Resistió en clubes donde el margen de error era mínimo. Resistió en temporadas donde la estabilidad era un lujo. Resistió en ligas donde cada partido exigía demostrar de nuevo lo que ya se había demostrado mil veces. Y en esa resistencia fue moldeando una versión de sí misma mucho más sólida que cualquier promesa temprana.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Por eso, cuando vuelve al Atlético, no trae consigo la ansiedad de quien quiere convencer, sino la serenidad de quien sabe que su juego ya convence por acumulación. Sus números no necesitan ser explicados con grandilocuencia porque se sostienen solos. No hay picos artificiales ni rachas que maquillen el recorrido. Hay temporadas completas, hay minutos de verdad, hay partidos jugados de principio a fin. Hay una fiabilidad que se ha convertido en su rasgo más reconocible.

    En el Atlético, esa fiabilidad adquiere un valor especial. Porque es un club que exige presencia constante, que no se conforma con apariciones esporádicas, que necesita futbolistas dispuestas a sostener el esfuerzo incluso cuando el partido no invita al lucimiento. Maca encaja ahí porque ha aprendido a hacerlo. Porque sus números en Badalona, y antes en Valencia, en Italia, en cada estación de su camino, hablan de una jugadora que no desaparece cuando el contexto se vuelve incómodo. Al contrario: aparece más.

    Hay algo casi invisible, pero profundamente determinante, en la manera en que Maca entiende el juego. No concibe la banda como un espacio aislado, sino como una arteria del equipo. Sabe cuándo debe estirar, cuándo debe cerrar, cuándo debe acelerar y cuándo debe frenar. Esa lectura, que se traduce en números de posicionamiento, de apoyos, de retornos y de intervenciones sin balón, es una de las razones por las que su regreso no es solo lógico, sino necesario. El Atlético no recupera solo una extrema. Recupera una futbolista que entiende el fútbol como un sistema interconectado.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Y esa comprensión no surge de la nada. Surge de haber jugado en equipos con necesidades distintas, de haber sido solución en contextos diversos, de haber tenido que adaptarse sin perder identidad. Maca nunca dejó de ser la futbolista de banda con desborde y velocidad, pero aprendió a añadir capas a su juego. Aprendió a decidir mejor, a medir esfuerzos, a elegir momentos. Aprendió, en definitiva, a competir.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Cuando se observa su trayectoria completa, se entiende que su regreso al Atlético no es un gesto romántico, sino un acto de madurez. No vuelve para reencontrarse con la niña que fue, sino para consolidar a la futbolista que es. Vuelve para aportar desde la experiencia, desde la lectura, desde la constancia. Vuelve sabiendo que el escudo pesa, pero también sabiendo que ella está preparada para sostener ese peso.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Y hay algo profundamente simbólico en ese gesto. Porque el Atlético de Madrid, históricamente, ha sido el lugar de quienes entienden el valor del esfuerzo prolongado. De quienes saben que las victorias más importantes no siempre son las más inmediatas. De quienes construyen desde abajo, desde la repetición, desde la convicción. Maca encaja en esa historia no porque haya nacido atlética —que lo hizo—, sino porque ha vivido como tal incluso cuando no vestía de rojiblanco.

    (Fuente: Liga F)

    Su regreso también redefine el concepto de éxito. No como una línea recta, sino como un recorrido coherente. No como una llegada temprana, sino como una permanencia merecida. Maca no vuelve porque el tiempo le haya dado la razón de forma automática. Vuelve porque nunca dejó de trabajar para que ese regreso tuviera sentido. Porque cada partido jugado lejos de casa fue una inversión. Porque cada temporada sumó algo que hoy la convierte en una futbolista más completa.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Y así, sin necesidad de proclamas, su historia se asienta como una de esas que explican mejor que ninguna qué significa el fútbol cuando se vive desde dentro. No como espectáculo puntual, sino como oficio, como vocación, como identidad. Maca no es una futbolista de relatos grandilocuentes, sino de trayectorias sólidas. Y esas trayectorias, cuando encuentran su punto de retorno, generan una épica distinta. Más silenciosa. Más profunda. Más duradera.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    El cierre de esta historia no necesita fuegos artificiales. Le basta con la imagen de una futbolista entrando al campo con la certeza de estar donde siempre quiso estar y donde siempre trabajó para estar. Le basta con la idea de continuidad. Con la sensación de que todo encaja. Con la convicción de que el camino largo también conduce a casa.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Porque al final, cuando se repasan los números, los partidos, las temporadas y los contextos, lo que queda es una verdad simple y poderosa: Macarena Portales nunca dejó de ser Atlético. Solo estaba completando el camino necesario para volver siéndolo de verdad.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Y ese regreso, construido paso a paso, partido a partido, es mucho más que un final. Es una afirmación. Una de esas que no se gritan, pero que resuenan durante mucho tiempo.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | La Liga F Moeve y Puma lanzan una campaña de amiga visible con las estrellas del Badalona

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ Con las jugadoras del FC Badalona Women (ONA) , Itziar Pinillos, Lorena Navarro y Elena Julve, como protagonistas, Liga F y PUMA lanzan la campaña ‘Amiga Visible’ para poner en valor a las mujeres que inspiran y acompañan a las futbolistas. Una iniciativa que da voz a los pilares fundamentales de las jugadoras y que apuesta por fomentar la visibilidad de las protagonistas y avanzar hacia un futuro más igualitario.

    Web de la Liga F Moeve |

    https://ligaf.es

    Balones de la Primera División Femenina |

    Balón de la Liga F Moeve

    Puma Órbita

    Balón de la temporada pasada

    (Fuente: Liga F Moeve)

    En estas fechas tan simbólicas del calendario, cuando el año se aproxima a su fin y la Navidad actúa como un punto de encuentro emocional, la Liga F vuelve a demostrar que el fútbol femenino es mucho más que lo que ocurre durante noventa minutos sobre el césped. Es un espacio de vínculos, de memoria, de agradecimientos y de caminos compartidos. En este contexto nace la campaña ‘Amiga Visible’, una iniciativa impulsada por Liga F junto a PUMA que aprovecha el espíritu navideño para invitar a las jugadoras a mirar hacia atrás, a su alrededor y hacia dentro, y a señalar públicamente a aquellas personas que han sido y siguen siendo fundamentales en su desarrollo personal y profesional. Personas que no siempre ocupan titulares, que no siempre aparecen en las fotos oficiales, pero que sostienen, empujan y acompañan cada paso de las futbolistas en su trayectoria vital y deportiva.

    ‘Amiga Visible’ no es solo una acción puntual, sino una declaración de intenciones.

    Es la reafirmación de que el fútbol femenino se construye en red, en comunidad, desde el compañerismo, la referencia y el apoyo familiar. En esta edición, las protagonistas son tres jugadoras del FC Badalona Women: Itziar Pinillos, Lorena Navarro y Elena Julve, tres perfiles distintos, tres historias personales únicas y tres maneras complementarias de entender el significado de acompañar y ser acompañada.

    Cada una de ellas regala el balón oficial de la competición a la mujer o mujeres que considera pilares clave en su carrera, un gesto cargado de simbolismo que conecta el objeto más representativo del juego con los valores humanos que sostienen el fútbol femenino.

    Itziar Pinillos decide mirar a su alrededor y escoger a sus propias compañeras de equipo, esas futbolistas con las que comparte entrenamientos diarios, viajes, victorias, derrotas, silencios en el vestuario y celebraciones íntimas. En un deporte colectivo como el fútbol, donde el rendimiento individual siempre está atravesado por el grupo, Pinillos reivindica la importancia del día a día compartido. Sus compañeras no solo son socias en el terreno de juego, sino confidentes, apoyos emocionales y referentes constantes.

    Son las primeras que entienden una mala semana, las que celebran un progreso invisible, las que empujan cuando las fuerzas flaquean. Al regalarles el balón oficial de la Liga F, Itziar devuelve simbólicamente todo aquello que recibe a diario: compromiso, esfuerzo, solidaridad y una amistad construida desde el sudor y la convivencia.

    Lorena Navarro, por su parte, dirige su mirada hacia una figura histórica del fútbol femenino español e internacional: Vero Boquete. Su elección trasciende lo personal para convertirse en un reconocimiento colectivo. Vero Boquete representa a una generación de pioneras que lucharon cuando apenas había focos, cuando el fútbol femenino no tenía el reconocimiento ni las estructuras actuales. “Una persona que ha luchado mucho por el fútbol femenino.

    Cuando nosotras éramos pequeñas salía Vero y era la imagen del fútbol”, afirma la madrileña, sintetizando en una frase lo que significó para tantas niñas ver a una futbolista abrir caminos en contextos adversos. Para Lorena, Boquete no es solo una referente deportiva, sino un símbolo de resistencia, valentía y ambición. Su trayectoria internacional, su liderazgo y su capacidad para elevar el nivel del fútbol femenino han servido de inspiración directa para muchas jugadoras que hoy compiten en la élite. El balón que Lorena entrega a Vero Boquete es, en realidad, un homenaje a todas las que hicieron posible que hoy exista una Liga F profesional, visible y en crecimiento.

    El tercer ejemplo lo aporta Elena Julve, cuya elección conecta de manera directa con el núcleo familiar. Elena decide regalar el balón a su abuela María, la mujer que la ha acompañado a todos lados, que ha estado presente en cada paso de su camino y sin la cual, como reconoce la propia jugadora, nunca hubiera llegado a ser futbolista profesional. En esta historia, el fútbol se entrelaza con la vida cotidiana, con los cuidados, los sacrificios silenciosos y el amor incondicional. La figura de la abuela como apoyo constante recuerda que el deporte de alto nivel no se construye únicamente desde los clubes y las competiciones, sino también desde las casas, los trayectos interminables, las meriendas rápidas y la fe ciega en un sueño que parecía lejano. Elena pone voz a tantas futbolistas que han tenido en sus familias el pilar fundamental para perseverar cuando el camino parecía cuesta arriba.

    Estos tres relatos, diferentes en forma pero unidos en fondo, simbolizan la importancia de las personas que acompañan a las deportistas en su desarrollo personal y profesional. ‘Amiga Visible’ nace precisamente con ese objetivo: reforzar la visibilidad del fútbol femenino destacando el papel esencial que desempeñan las compañeras, las referentes históricas y los familiares en el crecimiento, la confianza y la proyección de las futbolistas. Es una campaña que desplaza el foco del individualismo al colectivo, que amplía el relato del deporte para incluir a todas esas figuras que sostienen la carrera de una jugadora más allá del césped.

    Con esta iniciativa, la Liga F continúa una línea de trabajo coherente con su identidad: dar voz a las jugadoras, permitirles contar sus historias en primera persona y generar espacios donde el fútbol femenino se explique desde la experiencia vivida. No se trata solo de resultados o clasificaciones, sino de trayectorias humanas, de referentes visibles y de agradecimientos necesarios. En un contexto donde el fútbol femenino sigue creciendo en impacto mediático y social, estas campañas ayudan a consolidar un relato propio, basado en valores y en una mirada inclusiva del deporte.

    Por su parte, PUMA refuerza con ‘Amiga Visible’ su firme compromiso con el fútbol femenino. La marca no se limita a vestir a las jugadoras o a poner su logotipo en los estadios, sino que se implica activamente en iniciativas que promueven la igualdad, la visibilidad y el reconocimiento del trabajo de las futbolistas.

    La alianza entre Liga F y PUMA se consolida así como un ejemplo de colaboración estratégica orientada a impulsar el presente y el futuro del fútbol femenino, entendiendo que el crecimiento del deporte pasa también por construir narrativas sólidas y emocionales.

    Ambas entidades, Liga F y PUMA, continúan trabajando de manera conjunta para fomentar la visibilidad de las protagonistas y avanzar hacia un futuro más igualitario. Un futuro donde las niñas que hoy sueñan con ser futbolistas encuentren referentes cercanos, historias en las que verse reflejadas y un ecosistema que las acompañe desde la base hasta la élite. ‘Amiga Visible’ se inserta en ese horizonte, recordando que el fútbol femenino no avanza en solitario, sino gracias a una comunidad amplia y diversa que cree, apoya y empuja.

    La campaña adquiere además un significado especial al desarrollarse en plena Navidad, un periodo tradicionalmente asociado a la familia, los recuerdos y los regalos con valor emocional. En estas fechas, el balón deja de ser solo un objeto deportivo para convertirse en un símbolo de unión, de transmisión de valores y de sueños compartidos. El gesto de regalar el balón oficial de la Liga F a una compañera, a una referente o a una abuela conecta el juego con la gratitud, el reconocimiento y la memoria.

    Y es precisamente en este cierre de año, cargado de emoción y de balance, donde el fútbol femenino encuentra una oportunidad única para seguir entrando en los hogares, en las conversaciones familiares y en las ilusiones de los más pequeños. Porque si algo demuestra ‘Amiga Visible’ es que el fútbol femenino se aprende, se siente y se comparte desde edades tempranas, desde referentes visibles y desde productos que acercan la competición a la vida cotidiana.

    Por eso, en este cierre épico, la Liga F invita a soñar también desde el lado más ilusionante de la Navidad. En estas fiestas, los más pequeños de la casa pueden incluir en sus cartas a Papá Noel, que llegará el 25 de diciembre de 2025, o a los Reyes Magos de Oriente, que harán lo propio el 6 de enero de 2026, un deseo muy especial: el balón oficial de la Liga F Moeve de esta temporada.

    Un regalo que no solo permite jugar, sino también sentirse parte de la competición, de sus valores y de sus protagonistas. Para facilitar la tarea a los ayudantes de Santa Claus y a los pajes reales, basta con darles una pista muy concreta: este producto se puede encontrar en la web de la Liga Profesional de Fútbol Femenino por tan solo 20 euros, convirtiéndose en una opción accesible y cargada de significado.

    Además, quienes quieran completar la experiencia o apostar por diferentes opciones, también pueden encontrar el balón oficial del curso pasado, ahora rebajado a 7 euros, una oportunidad perfecta para seguir jugando y aprendiendo sin renunciar a la calidad. Y para aquellas familias que deseen llevar el fútbol femenino más allá del césped y compartirlo alrededor de una mesa, existe también el juego de mesa de la Primera División Femenina, una iniciativa de Borrás disponible por 36 euros, que permite recrear en familia los valores del torneo, conocer a los dieciséis equipos que forman la élite y descubrir a las protagonistas desde una perspectiva lúdica y educativa. Un juego pensado para aprender, compartir y entender que el fútbol femenino es también compañerismo, estrategia, igualdad y respeto.

    Vídeo de las jugadoras del ONA |

    https://youtu.be/lEMUmhIHtpY

    Así, entre campañas como ‘Amiga Visible’, gestos cargados de simbolismo y regalos que transmiten valores, la Liga F cierra el año reafirmando su compromiso con un fútbol femenino cada vez más visible, más cercano y más presente en la vida de las personas. Un fútbol que se juega en los estadios, pero también en las casas, en las cartas a Papá Noel, en la ilusión de los Reyes Magos y en cada balón que rueda impulsado por sueños que, gracias a referentes visibles y apoyos incondicionales, hoy están más vivos que nunca.

    (Fuente: Liga F Moeve)

  • Oficial | La Copa de la Reina Iberdrola se cita con el destino: Las Rozas dictará sentencia rumbo a Gran Canaria

    (Fuente: Getty imágenes)

    🔲 El 7 de enero de 2026, el bombo hablará. Y cuando lo haga, el fútbol femenino español sabrá qué caminos conducen a la final soñada.

    Hay fechas que no necesitan ser subrayadas en rojo porque se escriben solas en la memoria colectiva del fútbol. Días en los que el balón aún no rueda, pero ya pesa. Momentos en los que el ruido no llega desde la grada, sino desde el interior de un bombo que guarda, comprimida en ocho bolas, la ilusión de una temporada entera.

    El próximo miércoles 7 de enero de 2026, la Ciudad del Fútbol de Las Rozas volverá a convertirse en el kilómetro cero del fútbol español. En el Salón Luis Aragonés, ese espacio donde tantas veces el azar ha marcado destinos y donde tantas carreras se han bifurcado para siempre, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) llevará a término el sorteo de los cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola.

    Porque la Copa, cuando entra en su fase decisiva, deja de ser una competición. Se convierte en un relato.

    La RFEF, presidida por Rafael Louzán, ha querido dotar a la jornada de un simbolismo especial. El sorteo se celebrará a la limón con el de la Copa del Rey MAPFRE, en una de esas tardes en las que el fútbol masculino y el femenino comparten escenario, foco y trascendencia.

    El orden no será casual y a las13:00 horas, se conocerán primero los emparejamientos de los cuartos de final de la Copa del Rey. Y cuando la emoción haya recorrido los pasillos, cuando los titulares hayan empezado a escribirse y el eco de los cruces masculinos aún resuene en la sala, llegará el turno de ellas.

    Porque la Copa de la Reina no pide permiso: reclama su espacio y cada vez se lo gana más y más.

    Será a partir de las 16:00 horas (horario peninsular) cuando el acto vuelva a cobrar vida, y alrededor de las 16:30, cuando las bolas empiecen a hablar y el destino quede sellado. Desde ese instante, ya no habrá marcha atrás.

    Atrás quedan los octavos de final. Un fin de semana intenso, de goles, de emoción y de eliminatorias que recordaron por qué este torneo tiene un lugar especial en el corazón del fútbol femenino español.

    Solo ocho equipos han sobrevivido al filtro. Ocho escudos. Ocho historias distintas. Ocho maneras de entender el fútbol. Ocho caminos que se cruzarán inevitablemente.

    Los nombres que estarán dentro del bombo son los siguientes:


    • Fútbol Club Barcelona
    • Real Madrid
    • Atlético de Madrid
    • Athletic Club
    • Real Sociedad de Fútbol
    • Madrid CFF
    • Costa Adeje Tenerife Egatesa
    • Badalona

    Ocho equipos que representan tradición, presente y futuro. Ocho proyectos que han entendido que la Copa no concede treguas y que cada partido puede ser el último.

    Los cuartos de final de la Copa de la Reina Iberdrola se disputarán a partido único, sin red, sin margen de error.

    Los encuentros tendrán lugar los días 3, 4 y 5 de febrero, en una semana que se antoja decisiva no solo para la Copa, sino para el calendario global del fútbol femenino español.

    Porque el contexto importa.
    Y este año, más que nunca, el calendario aprieta y la exigencia se multiplica.

    Todos los caminos conducen a un mismo punto, un mismo horizonte que guarda un mismo sueño.

    La gran final de la Copa de la Reina Iberdrola se disputará en el Estadio de Gran Canaria, un escenario que espera convertirse en epicentro del fútbol femenino nacional, en lugar de peregrinación para aficiones, jugadoras y relatos.

    Pero antes de pensar en finales, hay que sobrevivir a los cruces. Y para llegar a Gran Canaria, primero hay que pasar por febrero.

    El sorteo de cuartos llega, además, con un factor añadido que añade tensión, narrativa y dificultad: la Supercopa de España Iberdrola.

    Pocos días después de disputarse los cuartos de final de Copa, Atlético de Madrid, Real Madrid, Athletic Club y FC Barcelona pondrán rumbo a Castellón para disputar las semifinales del primer título oficial del año.

    Los emparejamientos ya están definidos:
    • Atlético de Madrid vs Real Madrid
    • FC Barcelona vs Athletic Club

    Todo ello sobre el césped del Estadio SkyFi Castalia, en una concentración que exigirá gestión de cargas, rotaciones, mentalidad competitiva y capacidad para sostener el pulso emocional de dos competiciones que no entienden de excusas.

    En este punto de la competición, no hay rivales cómodos. No hay cruces menores. No hay eliminatorias de trámite.
    • El Barcelona, vigente dominador del fútbol nacional, sabe que la Copa es terreno minado.
    • El Real Madrid, en plena construcción de una identidad ganadora, ve en este torneo una oportunidad de oro.
    • El Atlético de Madrid, con su ADN copero, entiende mejor que nadie lo que significa sobrevivir a una eliminatoria.
    • El Athletic Club, fiel a su esencia, compite siempre desde el orgullo.
    • La Real Sociedad, con una de las canteras más fértiles del país, quiere volver a sentirse grande.
    • El Madrid CFF, ejemplo de resistencia y ambición.
    • El Costa Adeje Tenerife, capaz de convertir su casa en una fortaleza.
    • El Badalona, dispuesto a seguir rompiendo pronósticos.

    Cada bola encierra una historia posible. Cada cruce, un relato distinto y todos los partidos ofrecen la opción de cambiar las dinámicas de un curso.

    El 7 de enero no se juegan puntos. No se marcan goles. No hay celebraciones ni lágrimas. Pero ese día empieza todo.

    Empieza la semana en la que los cuerpos técnicos ajustan calendarios.
    Empieza la semana en la que las jugadoras miran el escudo rival y piensan: sí, contra ellas.
    Empieza la semana en la que las aficiones imaginan viajes, noches frías de febrero y celebraciones imposibles.

    Este torneo te obliga a no mirar más allá del siguiente desafío porque la línea entre la clasificación o la eliminación es muy fina.

    La Copa de la Reina es un torneo aje no se explica, únicamente se siente con pasión y tensión.

    Es el torneo donde los favoritos caen, donde las sorpresas crecen, donde los detalles deciden. Donde una parada, un rebote o un silencio en la grada pueden escribir páginas que duren décadas.

    La Copa no entiende de jerarquías.
    Entiende de momentos y por eso, cuando el bombo gire en Las Rozas, no estará decidiendo solo unos emparejamientos. Estará activando la maquinaria del relato más puro del fútbol femenino español.

    El sorteo es muy importante porque la Copa no se juega, más bien se vive y el 7 de enero volveremos a disfrutar de su magia con los cruces de los cuartos de final.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • La crónica | Pina celebra su P.O.M. liderando la goleada en Badalona

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟦 ¡Victoria azulgrana! Las actuales subcampeonas de Europa doblegaron por 1-5 al ONA antes de Navidad.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    15:00 horas. Palamós. El reloj marca una de esas horas sagradas del fútbol femenino español. El mar queda a pocos metros, el viento del Empordà acompaña y el Estadio Municipal de Palamós se prepara para convertirse en escenario de un nuevo capítulo del derbi catalán en la Liga F Moeve. FC Badalona Women contra FC Barcelona, con emisión en directo a través de DAZN y Movistar+, en un duelo que mezcla ambición, presente competitivo y la historia —todavía joven, pero ya contundente— de un enfrentamiento desigual sobre el papel, pero cargado de significado.

    No es un partido más. No lo es para Badalona, que vuelve a sentirse protagonista ante el gigante. No lo es para el Barça, que aterriza en Palamós con la obligación de sostener su hegemonía incluso cuando las circunstancias aprietan. El estadio acogerá a dos equipos separados por la clasificación, pero unidos por el contexto: cerrar el año futbolístico con una declaración de intenciones.

    El FC Badalona Women llega a la cita instalado en la octava posición, con 16 puntos, habiendo construido su temporada desde la solidez y el esfuerzo colectivo. La victoria por 0-1 ante el Alhama CF ElPozo en la última jornada no fue solo un triunfo más: fue una demostración de carácter, de saber sufrir y de maximizar cada detalle en una liga cada vez más exigente.

    Ese partido dejó, además, ausencias significativas: Antonia Canales, Núria Garrote, Sofie Junge y Lorena Navarro no estuvieron disponibles. Cuatro nombres que hablan de profundidad de plantilla, pero también de las dificultades que el cuerpo técnico ha tenido que gestionar durante el curso. Aun así, Badalona ha sabido mantenerse firme, con un bloque reconocible, competitivo, consciente de sus limitaciones pero también de sus virtudes.

    Para las locales, enfrentarse al Barça no es solo una prueba futbolística. Es una oportunidad de medir el crecimiento del proyecto, de desafiar el guion establecido y de ofrecer a su gente una tarde para el recuerdo. En partidos así, el resultado es importante, sí, pero también lo es la imagen, la capacidad de sostener el pulso y de incomodar al rival más poderoso del campeonato.

    Enfrente estará el FC Barcelona, líder de la Liga F Moeve con 36 puntos, que llega a Palamós tras imponerse al Benfica por 3-1 en su último compromiso europeo. Las azulgranas atraviesan una racha de siete partidos consecutivos sin conocer la derrota, una dinámica que quieren prolongar para cerrar el año desde lo más alto, reafirmando su condición de referencia absoluta del fútbol femenino nacional e internacional.

    Pero no será un camino cómodo. Pere Romeu afronta el encuentro con un panorama complejo en lo físico: hasta cinco bajas de enorme peso. Ona Batlle, Patri Guijarro, Aitana Bonmatí, Salma Paralluelo y Kika Nazareth no estarán disponibles por lesión. Nombres que definen el ADN del Barça, su control del juego, su profundidad y su desequilibrio. Ausencias que obligan a reinventarse, a ajustar piezas y a confiar en el fondo de armario de una plantilla diseñada para competir incluso en la adversidad.

    Ahí reside una de las grandes incógnitas del partido: cómo gestionará el Barça el dominio sin algunas de sus futbolistas más determinantes, cómo repartirá responsabilidades y quién dará un paso al frente cuando el contexto lo exija.

    Los antecedentes son claros, casi implacables: ocho enfrentamientos oficiales, ocho victorias para el FC Barcelona. La temporada pasada dejó dos marcadores contundentes: 6-0 en el partido de ida y 0-2 en la segunda vuelta. Datos que refuerzan el favoritismo azulgrana, pero que también colocan al Badalona ante un desafío emocional: romper, al menos simbólicamente, esa narrativa.

    Porque el fútbol no vive solo de estadísticas. Vive de momentos, de decisiones, de instantes que cambian partidos. Y Palamós puede ser terreno fértil para que el Badalona plante cara, para que el Barça tenga que trabajar cada posesión, cada desmarque, cada presión tras pérdida.

    Para el Badalona Women, este partido es una oportunidad de reivindicación, de demostrar que la zona media de la Liga F también compite, también sueña y también sabe resistir. Para el FC Barcelona, es una prueba de madurez: ganar cuando todo parece indicar que se debe ganar, incluso con las piezas clave en la enfermería.

    El sábado a las 15:00 no solo se juega un derbi catalán. Se juega el relato de un año, la confirmación de una racha, la ambición de un proyecto que crece y la obligación de otro que no se permite aflojar.

    Palamós será testigo. El balón dictará sentencia. Y como en las grandes tardes, el fútbol femenino volverá a hablar por sí solo.

    El derbi al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | 2025-2026

    🔥 ONA 🆚 Fútbol Club Barcelona 🔥

    ❤️ Decimocuarta jornada

    🗓️ Sábado, 13 de diciembre de 2025

    📺 DAZN

    🏟️ Estadio Municipal de Palamós

    Los XI |

    #LigaFMoeve| #FCBadalonaBarça

    Real Madrid había lanzado el primer aviso desde el sur, con una victoria contundente por 0-3 ante el Granada en el Estadio Nuevo Los Cármenes, un escenario cargado de memoria para el fútbol femenino español, el mismo que en 2019 coronó a la Real Sociedad campeona de la Copa de la Reina tras imponerse por 1-2 al Atlético de Madrid. Era un mensaje directo al líder, un intento de meter presión en la pelea por la Liga F Moeve, pero el FC Barcelona volvió a demostrar que este equipo no se abruma, no se deja condicionar por el ruido externo y compite desde una inercia ganadora que trasciende nombres propios y contextos. Incluso sin Aitana Bonmatí, su faro creativo, el conjunto de Pere Romeu entiende cómo sobrevivir, cómo adaptarse y cómo seguir ganando, aunque el juego pierda brillo y la creatividad se vuelva más terrenal. El Barça sufre más sin su estrella, pero no se rompe, porque en este proyecto siempre aparece alguien dispuesto a asumir el protagonismo, como Carla Julià, apenas 19 años, exjugadora del Levante Las Planas, que en Palamós firmó una actuación que quedará grabada en su memoria y en la del derbi catalán.

    El Barça salió al Estadio Municipal de Palamós con la intención de marcar territorio desde el primer minuto y tardó apenas seis en hacerlo. Caroline Graham Hansen, desequilibrante por naturaleza, encontró con un pase raso el espacio justo dentro del área y Ewa Pajor, anticipándose con instinto a Berta Pujadas, remató al fondo de las mallas con la ayuda del rebote en una defensora para firmar el 01. Era el sexto partido consecutivo en el que la internacional polaca veía puerta, una racha que confirma su impacto inmediato en la Liga F y que servía para sacudirse de un plumazo la presión que el Real Madrid había tratado de colocar horas antes con su triunfo en suelo nazarí.

    El guión parecía el habitual, pero el Badalona Women no estaba dispuesto a resignarse ni a asumir el papel de comparsa en su propio derbi.

    La respuesta local fue inmediata y cargada de orgullo. En el minuto 13, un grave error de Mapi León en la salida de balón fue castigado sin piedad. Julve robó, levantó la cabeza y asistió a Lorena Navarro, figura histórica del Club Deportivo Tacón y recambio de lujo en el Real Madrid en su etapa inicial, que definió con temple para poner el 11 y devolver la igualdad al marcador antes del primer cuarto de hora.

    El derbi volvía a empezar y durante muchos minutos fue el Badalona el que llevó la iniciativa emocional del partido, acumulando sus mejores momentos y generando las ocasiones más claras ante un Barça incómodo, superado por fases y obligado a replegarse para resistir. El equipo de Marc Ballester demostró que su temporada no es casualidad, que compite desde el orden, la valentía y una fe inquebrantable en sus posibilidades.

    Cuando el partido parecía inclinarse hacia el lado local, apareció el talento diferencial que separa a los equipos que aspiran a todo de los que luchan por consolidarse. En el minuto 38, Claudia Pina recogió el balón en la frontal y, sin apenas armar la pierna, dibujó un disparo perfecto que se coló en la escuadra, un golazo incontestable que puso el 12 y devolvió la calma al líder justo antes del descanso. Mientras tanto, la Liga seguía escribiendo historias en otros campos, con el Espanyol asaltando Orriols para vencer 0-1 al Levante UD y hundir un poco más el barco granota, recordando que la Primera División Femenina no concede tregua ni margen para la distracción.

    El intermedio llegó con una ventaja exigua para las de Pere Romeu, conscientes de que no podían confiarse lo más mínimo porque el Badalona, como había demostrado semanas atrás en Alcalá de Henares, es un equipo incómodo, correoso y capaz de castigar cualquier relajación.

    Nada más comenzar la segunda parte, el partido vivió un momento de tensión cuando Mapi León tuvo que abandonar el terreno de juego con problemas en su tobillo izquierdo, haciendo saltar todas las alarmas en el banquillo azulgrana. Pere Romeu reaccionó dando entrada a Aïcha y la decisión no pudo ser más acertada, porque en uno de los primeros balones que tocó, la jugadora de Sabadell puso un centro medido al segundo palo que Carla Julià convirtió en el 13 en el minuto 59, culminando una actuación sobresaliente y marcando un gol que jamás olvidará en un escenario y un contexto tan especiales.

    El partido entró entonces en una fase de frenesí absoluto, de esas que explican por qué el espectador neutral se enamora de la Liga F, con transiciones rápidas, duelos intensos y la sensación permanente de que cualquier detalle podía cambiarlo todo. Con Vicky López cada vez más activa entre líneas, el Barça fue creciendo con el balón en los pies hasta recuperar el mando del juego y sentenciar definitivamente el derbi. En el minuto 76, Kika Nazareth filtró un pase exquisito, se deshizo de María Valenzuela y regaló el 14 a la centrocampista descubierta en Benidorm, que definió a placer para echar por tierra las últimas esperanzas del Badalona de darle la vuelta al electrónico.

    Aún hubo tiempo para más emociones, porque Fenger, también de 19 años, llegó a marcar, aunque su tanto fue anulado y no llegó a subir al marcador, en una de esas acciones que mantienen viva la tensión hasta el último suspiro. El esfuerzo del ONA cayó en saco roto, al contrario de lo sucedido en Zubieta, donde la Real Sociedad se impuso por 1-0 con un gol de penalti de Edna Imade, en otra muestra de lo apretada y exigente que está la competición. Ya en el tiempo añadido, en el minuto 103, Brugts puso la guinda azulgrana al derbi con el 15 definitivo tras una excelente acción individual de la suiza Sydney Schertenleib, cerrando una tarde de autoridad y confirmando que este Barça también sabe golear cuando el partido se abre.

    Las barcelonistas sumaron así una nueva victoria que las mantiene como claras favoritas al título, líderes sólidos de la Liga F Moeve con 39 puntos sobre 41 posibles, una cifra que habla de regularidad, ambición y hambre competitiva.

    Antes de comerse el turrón, descansar y planificar el asalto al segundo tramo de la temporada, el conjunto de Pere Romeu deberá afrontar su compromiso de Copa de la Reina Iberdrola ante el Deportivo Alavés de Primera RFEF, otro examen para una plantilla que no entiende de pausas. El Badalona Women, por su parte, agradeció el apoyo de su afición y se queda ubicado en la décima posición con 16 puntos; tras su compromiso copero ante el Granada el próximo fin de semana, volverá a cogerle el pulso a la Liga F Moeve el próximo 11 de enero en Lezama, donde le espera el Athletic Club. El derbi catalán dejó goles, carácter, juventud y un mensaje nítido para el campeonato: el Barça no se abruma, no se desvía del camino y sigue avanzando con paso firme hacia un nuevo título.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    ONA: María, Itzi (Kullashi, min 85), Pujadas, Carmona, Barclais, Julve (Uribe, min 74), Majarín, Sánchez (Banini, min 64), González (Jankovska, min 64), Lorena, Chamorro (Sara, min 85).

    Fútbol Club Barcelona: Cata Coll, Marta, Aleixandri, Mapi León (Kika, min 55), Julià (Brugts, min 62), Vicky, Serrajordi, Sydney, Graham (Ainoa, min 76), Pajor (Aïcha, min 55), Pina (Fenger, min 76).

    ÁrbitraRaquel Suárez González, quien amonestó con tarjeta amarilla a Elena Julve.

    Incidencias: Partido correspondiente a la 14ª jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino que han jugado el ONA y el Barcelona en el Estadio Municipal de Palamós sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Ewa Pajor 5’ ⚽️

    1-1 Lorena Navarro 13’ ⚽️

    1-2 Claudia Pina Medina 39’ ⚽️

    1-3 Carla Júlia 59’ ⚽️

    1-4 Vicky López 76’ ⚽️

    1-5 Brugts 106’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/OH7D5o-eqA0

  • La crónica | El ONA asalta Lorca

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ▶️ Lice Chamorro le da los tres puntos al FC Badalona Women en duelo equilibrado que se decidió a última hora.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    estadio empujará. El sol del mediodía dibujará sombras largas. Y en medio de todo, 22 futbolistas jugarán mucho más que un partido.

    “En días como este, el fútbol no se explica. Se siente. Se aprieta el puño cuando el equipo salta al césped, se muerde el labio cuando la pelota se pierde por un metro, se levanta el estadio cuando una futbolista cae y se levanta con la mirada encendida. Este Alhama–Badalona no es un duelo de clasificación: es un duelo de convicción. Y si algo hemos aprendido de la Liga F Moeve es que los equipos que creen, que se mantienen firmes cuando sopla el viento en contra, son los que sobreviven. Que sea una mañana de esas que quedan grabadas. Que sea una mañana de fútbol de verdad.”

    Ahí tienes tu previa épica, unificada, extensa y estilo Manu López para un partido que, sin ser de escaparate, tiene alma de final.

    El duelo al detalle |

    🔜 𝙉𝙀𝙓𝙏 𝙂𝘼𝙈𝙀

    🏆 Liga F Moeve

    🤍 Temporada 2025-2026

    🩵 Matchday 13 | Día de partido

    🔥 Alhama Club de Fútbol ElPozo 🆚 F.C. Badalona Women 🔥

    📅 Domingo, 7 de diciembre de 2025

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2

    🏟️ Estadio Francisco Artés Carrasco, Lorca

    Los onces |

    Había un murmullo extraño en Lorca, un ruido que se mezclaba entre la preocupación y la convicción. El Alhama, necesitado de puntos como quien necesita aire en un suspiro, llegaba a la cita con la obligación moral y deportiva de convertir el feudo murciano en un fortín, ese término que en el sur se vuelve promesa y en la tabla es supervivencia pura. Diez puntos, solo diez, dibujaban un paisaje que no admitía dudas: ganar o sufrir. Del otro lado, un Badalona ONA recién aterrizado en la élite, con la osadía del que sabe que en Liga F, a veces, los peces pequeños también muerden. Llegaban heridos en orgullo tras ver cómo el Espanyol se derrumbaba 2-5 ante el Madrid CFF… y sabían que Lorca era la oportunidad perfecta para pescar en río revuelto.

    El partido nació sin anestesia. Ni compases de espera, ni tanteos diplomáticos. A los cinco minutos, el ONA enseñó colmillo con su jugada más fina del arranque: triangulación limpia, ruptura de Irina y un disparo que se marchó alto, sí, pero que sirvió como declaración de intenciones. El Alhama respondió con una claridad aún mayor: Gestera, convertida en un veneno al espacio, encaró, recortó hacia dentro y pisó área como si el césped estuviera diseñado para su zancada. Tenía todo, absolutamente todo, para el 1-0… pero cruzó de más. En la grada, ese balón rozando el poste sonó como un suspiro colectivo.

    La banda izquierda murciana era un volcán. Belén, siempre punzante, siempre eléctrica, encontró a Gestera una y otra vez entre centrales, lanzando centros rasos con la mala intención de quien sabe que un pequeño desvío puede cambiar una temporada entera. En el 8’, otra llegada; en el 17’, Julve casi firma el 0-1 del ONA con un disparo que lamió el palo. Por ahí, por ese sector donde el Alhama había detectado la grieta en Majarín, se jugaban batallas individuales que definían la temperatura emocional del encuentro.

    En el 23’ llegó el estallido de polémica: disparo de Mariana, mano de Pujadas, revisión en el VS, tensión en las miradas… y decisión final: no hay penalti por rebote previo. El estadio, incrédulo, dejó escapar un rugido que mezclaba frustración e incredulidad.

    Mientras tanto, el Badalona quiso domar el caos desde el balón parado. Y allí emergió Elena de Pozo, monumental, erguida bajo los palos como si estuviera escrita para partidos de cuchillo entre los dientes. Le negó el gol a Banini, a Chamorro, y firmó una parada salvadora en el 37’ que evitó la caída del telón antes del descanso. El choque era adictivo, imprevisible, un péndulo que se movía a gran velocidad sobre un abismo.

    Y en la cabina de “El Partido de Manu”, mientras una colaboradora nos pasaba información desde Lezama, teníamos el corazón partido: Athletic – Levante UD avanzaba como una batalla sin dueño. El fútbol femenino en toda su amplitud, latiendo al mismo tiempo en dos escenarios.

    Las 22 protagonistas se marcharon al descanso sin goles, con la sensación de que el partido estaba vivo, muy vivo, y que la segunda parte sería un examen emocional más que táctico. Barrita energética, sorbo de agua, y vuelta al pulsómetro: la Liga F Moeve te exige enamorarte cada semana y lo consigue.

    Apenas dos minutos después de la reanudación, el Badalona se proyectó al área como si hubiera repasado todos los fallos del primer acto. Pero la acción más clara llegó en el 49’: pase filtrado de Llompat, aparición de Chamorro, regate a Elena… y cuando ya se cantaba el gol, la paraguaya se quedó sin ángulo y el balón murió sin gloria. El murmullo del público era un péndulo emocional.

    El Alhama sufriría un golpe clave en el 62’: Irina, la más móvil, la más flotante entre líneas, cayó lesionada. El equipo lo sintió de inmediato: cambios, reajustes, pérdida de ritmo, pérdida de amenaza interior.

    En el 69’, Cubedo apareció como una heroína catalana para apagar una jugada que olía a gol murciano, aunque la acción terminó anulada por fuera de juego. Era un partido que se movía más por impulsos que por estructuras.

    En el 70’, Belén volvió a levantar al estadio: recuperación agresiva, conducción, centro raso al corazón del área buscando a Astrid… pero María, inapelable, se hizo gigante y atrapó el balón como quien agarra una vida entera.

    Y cuando ya se respiraba el 0-0 como un destino casi innegociable, el fútbol, ese poeta cruel, escribió su verso más doloroso para el Alhama.

    La jugada nació como nacen los goles que marcan temporadas: una transición limpia, un pase vertical quirúrgico que atravesó la defensa murciana dividiéndola en dos. El balón viajó fino, tenso, exacto. Chamorro atacó el espacio con una lectura perfecta, controló orientado hacia el futuro, y encaró a Elena de Pozo en un duelo directo que parecía sacado de un cuadro de guerra.

    Un toque para perfilarse.
    Un segundo para congelar el tiempo.
    Y luego, sangre fría: definición rasa, suave, milimétrica, al poste largo.
    El balón besó la red como si lo hubiese estado esperando toda la contienda.

    La jugada nació como nacen los goles que marcan temporadas: una transición limpia, un pase vertical quirúrgico que atravesó la defensa murciana dividiéndola en dos. El balón viajó fino, tenso, exacto. Chamorro atacó el espacio con una lectura perfecta, controló orientado hacia el futuro, y encaró a Elena de Pozo en un duelo directo que parecía sacado de un cuadro de guerra.

    La jugada nació como nacen los goles que marcan temporadas: una transición limpia, un pase vertical quirúrgico que atravesó la defensa murciana dividiéndola en dos. El balón viajó fino, tenso, exacto. Chamorro atacó el espacio con una lectura perfecta, controló orientado hacia el futuro, y encaró a Elena de Pozo en un duelo directo que parecía sacado de un cuadro de guerra.

    Un toque para perfilarse.
    Un segundo para congelar el tiempo.
    Y luego, sangre fría: definición rasa, suave, milimétrica, al poste largo.
    El balón besó la red como si lo hubiese estado esperando toda la contienda y logró abrir la lata con el 01 en el electrónico sobre el 88 que resultaría definitivo.

    Para el Badalona, la victoria es oro líquido. 16 puntos, salto en la tabla, octavo puesto por delante del Sevilla, y un mensaje claro antes del derbi catalán ante el Barcelona: este equipo está para competir, para resistir, para golpear.

    Para el Alhama, el dolor es grande. Noveno punto, decimocuartas, fuera del descenso pero con el retrovisor lleno.

    Las de Jovi García deberán viajar a Fuenlabrada para medirse al Madrid CFF en el Fernando Torres, en el último partido del año. El regreso a la élite fue hermoso; ahora toca hacerlo sostenible.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Alhama ElPozo: Elena, Zumarraga, Gestera, Caravaca, Astrid Álvarez, Ana Velázquez, Encarni, Belén Martínez, Raquel Pinel, Mariana Díaz y Carla.

    Cambios: Estefa Lima, Yiyi, Vega Montesinos, Patri Miñano y Kuki.

    ONA: Valenzuela, Majarín, Cubedo, Pujadas, Itzi Pinillos, Paula Sánchez, María Llompart, Banini, Elena Julve, Irina Uribe y Lice Chamorro.

    Cambios: Barclays, Loreta y Ana González.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 que han jugado el Alhama ElPozo y el ONA sobre una superficie de hierba natural en el Estadio Francisco Artés Carrasco de Lorca.

    Goles:

    1-0 Lice Chamorro 88’ ⚽️

    Vídeo: