Etiqueta: Selección Española de Fútbol

  • Reportaje | Edna Imade ; su familia como motor vital

    (Fuente: RFEF)

    🟦 Su historia personal la impulsa cada día mientras ve su sueño hacerse realidad.

    Ríos de tinta se han desbordado para intentar contar el fenómeno. Palabras incontables se han lanzado en titulares, columnas y crónicas buscando descifrar el misterio de Edna Imade. Desde su irrupción con la fuerza de un trueno en la Selección Española, la emoción se ha propagado como un incendio bello. Periódicos, radios, perfiles oficiales, plumas veteranas y jóvenes aprendices del periodismo deportivo han quedado atrapados en su historia. Incluso la Real Federación Española de Fútbol ha abrazado su llegada al combinado nacional en un vídeo que no es sólo una presentación, es un manifiesto. Porque la aparición de Edna no es solo una convocatoria: es un suceso cultural, una reparación poética, una revisión de lo que significa llegar desde tan lejos hasta tan alto.

    (Fuente: RFEF)

    Pero ninguna de esas publicaciones ha logrado contener entero el viaje. Ninguna palabra —ni todas juntas— bastan para narrar la magnitud de esa travesía. Para comprender lo que significa este “gol a la vida”, hay que desplazarse atrás, muchísimo atrás, hasta el polvo del Sahara, donde nacen historias que nadie pretende recordar y que luego, con milagro y fútbol, pasan a ser eternas.

    “El camino ha sido muy difícil, ha sido largo, pero algo siempre digo: cuando algo te cuesta mucho, lo disfrutas más”, relata Edna con la voz estremecida. Ella lo celebra hoy vestida de rojo, recibiendo una convocatoria que hizo llorar a todo el vestuario, pero el trayecto que la llevó hasta esa sala de prensa, hasta ese Himno Nacional que ahora también le pertenece, empezó en un lugar díficil de imaginar desde el asiento mullido de un estadio moderno: comenzó con una mujer valiente y dos bebés recién nacidos cruzando un desierto.

    Su madre, la protagonista silenciosa de toda esta historia, tomó una decisión que sólo puede surgir del amor más feroz: abandonarlo todo para dar a sus hijos una vida que no conocían, que no existía aún, pero que creía posible. Cruzar el Sahara con dos criaturas. Desafiar al sol, al hambre, al miedo. Dormir con la incertidumbre como manta. Llegar a Marruecos con el sueño todavía vivo pero el cuerpo desgarrado tras dar a luz. Tres o cuatro meses de pausa por necesidad vital. Y después, la infamia más arriesgada, esa palabra que hace temblar mares enteros: patera.

    La noche era un límite. El agua, un dios cruel. La costa española parecía ficción. Y de repente una ola, enorme, violenta, capaz de tragarse para siempre todo un futuro, golpeó la embarcación. Su hermano cayó al océano. Un segundo que pudo haber sido final. Un hombre —uno cualquiera, uno que hoy tal vez ignore que fue protagonista de un milagro— saltó sin pensarlo y lo rescató. Lo devolvió a la vida. Y con ese gesto anónimo, también salvó el futuro del fútbol español sin saberlo.

    Llegaron a Algeciras. Hubo manos que acogieron. Hermanas que ofrecieron techo, leche, nombre humano. Allí comenzó su vida en España, pequeña pero firme, como semilla que no sabe que un día será bosque. Allí se formó el idioma, la escuela, la calle, los pasos desordenados de la infancia.

    A veces los destinos comienzan en el recreo. Así empezó el suyo. Mientras otras niñas saltaban cuerda o bailaban palmas, Edna perseguía un balón que parecía imán. Un profesor de educación física la vio jugar entre chicos, con convicción y potencia. Lo que él observó aquel día fue un don crudo, sin moldear, pero evidente como un relámpago. Llamó a su madre y le recomendó apuntarla a un equipo local. Ella primero quiso inscribirla en flamenco —quizá imaginando belleza, tradición, escenario. Edna probó una clase. Una sola. Duró lo que dura un rechace mal despejado. Su casa estaba en el fútbol.

    Su madre lo entendió. Y apoyó. Ese gesto —aparentemente simple— fue el primer pase de gol de esta historia.

    A veces los destinos comienzan en el recreo. Así empezó el suyo. Mientras otras niñas saltaban cuerda o bailaban palmas, Edna perseguía un balón que parecía imán. Un profesor de educación física la vio jugar entre chicos, con convicción y potencia. Lo que él observó aquel día fue un don crudo, sin moldear, pero evidente como un relámpago. Llamó a su madre y le recomendó apuntarla a un equipo local. Ella primero quiso inscribirla en flamenco —quizá imaginando belleza, tradición, escenario. Edna probó una clase. Una sola. Duró lo que dura un rechace mal despejado. Su casa estaba en el fútbol.

    Su madre lo entendió. Y apoyó. Ese gesto —aparentemente simple— fue el primer pase de gol de esta historia.

    Y entonces, llegó el instante que marca el giro exacto de esta epopeya moderna.

    (Fuente: RFEF)

    La Selección Española publicaría la lista de convocadas a la mañana siguiente. Edna asumió que no estaría. Quizá porque todo lo obtenido siempre le costó. Quizá porque no creció acostumbrada a que el mundo dijera “sí”. Pero cuando llegó al entrenamiento, su entrenador Arturo le anunció la noticia: era convocable. Se proyectó un vídeo. Su nombre brilló en pantalla. Y ella lloró. Lloró con la fuerza acumulada de todos los desiertos, océanos y estadios de tierra por los que pasó.

    Lo primero que pensé fue: Edna, lo has conseguido.”Ese llanto valía más que todas las victorias juntas. Era final y principio. Era la niña que sobrevivió a una ola convirtiéndose en mujer que hoy navega el mar del fútbol mundial.

    (Fuente: RFEF)

    Vídeo de Mayca Jiménez |

    https://vm.tiktok.com/ZNRePMDhc/

    Y entonces aparece la razón última, la que sostiene todo el relato, la que teje pasado, presente y futuro:

    “Mi objetivo siempre ha sido sacar a mi familia adelante. Dios me dio el don del fútbol para eso. Y voy a ir a muerte.”

    Edna no juega sola. Juega con todos ellos. Su madre, su hermano, la ola que no los borró, el mar que quiso tragarlos y no pudo, el desierto que no secó su futuro. Cada vez que corre, lo hace como quien huye del destino que estaba escrito para ella y corre hacia otro que ha decidido escribir con goles. Cada vez que marca, confirma que la esperanza también mete el balón en la red.

    (Fuente: RFEF)


    Y aquí volvemos al principio, no en vano, los ríos de tinta sobre su llegada, el orgullo de la RFEF, el vídeo emocionado, el himno, la camiseta española que ahora lleva puesta, no son un relato reciente, son la consecuencia final de una travesía que empezó bajo un sol abrasador en África, se expandió sobre el Atlántico, se acunó en un convento de Algeciras, se entrenó en un colegio, se afianzó en la Real Sociedad y hoy se consagra en España.

    (Fuente: RFEF)

    La historia nace donde nadie mira: en el barro, en el miedo, en el milagro.
    Y culmina donde todos la ven: en el césped, en el estadio, bajo los focos.

    El círculo se cierra, sin cerrarse nunca del todo: la niña que cruzó un desierto ahora cruza áreas rivales.
    La niña que sobrevivió a una ola hoy ahoga defensas contrarias.
    La niña que jugaba en el recreo es ahora la mujer que juega para un país entero.

    Y entonces la historia empieza otra vez.
    Porque el balón siempre vuelve.
    Porque Edna también.
    Porque lo mejor —indiscutiblemente— todavía no ha pasado.

    Vídeo |

    https://youtu.be/ocVJT3MS3vQ

  • Oficial | España jugará contra una Alemania que tiene una infiltrada

    (Fuente: RFEF)

    🟨 Las campeonas del mundo en 2023 visitan a las germanas que cuentan en sus filas con Bibi Schulze.

    La historia de Bibiane Schulze —o “Bibi”, como también se la conoce— es uno de esos relatos modernos del fútbol femenino europeo, lleno de complejidades identitarias, retos personales y ambiciones deportivas. Y justo cuando parecía que su camino estaba marcado, el destino le da la oportunidad de medirse a la nación con la que alguna vez soñó vestir… en una final histórica.

    En febrero de 2023 fue llamada por la selección española —“La Roja” femenina—, pero tuvo que renunciar apenas un día después debido a una pubalgia. Así quedó cerrado ese intento de vestir la elástica rojigualda.

    Desde entonces, Bibi acumula internacionalidades con Alemania y ha entrado de nuevo en los planes del seleccionador tras su recuperación.

    Y así llegamos al momento actual: la final de la UEFA Nations League 2025. Recientemente, la selección alemana oficializó su convocatoria como sustituta de última hora, tras bajas inesperadas, lo que le da a Bibi la posibilidad real de formar parte del equipo en la final contra España. 

    Para ella, sería algo más que un partido: un choque simbólico. En el otro lado estará la selección que en su día quiso representar, la selección cuyo escudo soñó llevar. Ahora, como defensa de Alemania, podría enfrentarse a aquellas compañeras que vieron en ella a una aspirante a “Leona”.

    Bibiane Schulze simboliza muchas de las tensiones modernas del fútbol femenino europeo: la mezcla de raíces, los debates sobre identidad, la lucha por un lugar, el dolor de una lesión, la esperanza de volver, y sobre todo, la ambición de triunfar.

    Hoy, con 27 años, con su historia marcada por cambios y decisiones difíciles, se encuentra al borde de un momento clave: la final de 2025. Puede que sea el partido que defina mucho de su legado, no solo como jugadora, sino como mujer que eligió un camino, sorteó críticas, rehízo su carrera y llegó a estar ahí, en la antesala de una final.

    ‘La Roja’ buscará seguir aumentando el palmarés de una generación histórica que, además de proclamarse campeonas del mundo en 2023, ya sabe lo que es ganar la competición europea que tiene opción de revalidar. En la primera edición de la UEFA Women’s Nations League, las españolas se impusieron a Francia en la gran final por 2-0. No obstante, en esta ocasión no valdrá con vencer en el primer envite, ya que la final se disputará a doble partido. El primero de los choques se jugará este viernes 28 de noviembre a las 20:30 en el Fritz-Walter-Stadion de Kaiserslautern, mientras que el juego definitorio será la semana que viene, el 2 de diciembre a las 18:30 en el Estadio Metropolitano de Madrid.

    Para buscar el título la seleccionadora contará tanto con Esther González como con Jenni Hermoso, quienes no participaron en la primera sesión de entrenamiento ayer por no haberse sumado aún a la concentración. En el caso de Hermoso, ganar el trofeo podría suponer una satisfacción superior, pues volvió a vestir la camiseta de España en el último parón, después de la polémica en torno al beso no consentido de Rubiales y su posterior exclusión a manos de Jorge Vilda y Montse Tomé.

    El rival por obtener la competición será Alemania, que llega tras superar en una eliminatoria igualadísima a Francia, gracias a la victoria por la mínima (1-0) en tierras germanas y el empate a dos en el país galo. Además, la selección teutona ya sabe lo que es caer a manos de las españolas, ya que este mismo verano fue superada por 1-0 en semifinales de la Eurocopa, con un gol de Aitana Bonmatí en el 113 de la prórroga. Eso sí, también pudo saborear la victoria recientemente, cuando en verano de 2024 dejó a España sin medalla en los Juegos Olímpicos al vencer por 0-1 el enfrentamiento por el bronce.

    España quiere vengarse de este afrenta, ya lo hizo a medias en la semifinales de la Eurocopa 2025 por 1-0 con un gol de Aitana Bonmatí, pero ahora quiere arrebatarle el oro en una Liga de Naciones que levantó en la primera edición y que conquistar de nuevo en el Metropolitano y así hacer ver a Bibi que se equivocó al apostar por las teutonas.

  • Oficial | La RFEF e Iberdrola renuevan su impulso al fútbol femenino hasta 2030

    (Fuente: RFEF)

    🟦 El anuncio ha tenido lugar durante la visita de Rafael Louzán e Ignacio Galán a la Selección en la Ciudad del Fútbol, donde han aprovechado para transmitirles todo su apoyo de cara a la final de la UEFA Women’s Nations League.

    La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) e Iberdrola han reforzado —una vez más y con una ambición sin precedentes— su compromiso con el desarrollo del fútbol femenino español, sellando una renovación histórica que se prolongará hasta el año 2030, un horizonte que ya se siente como un salto generacional para la élite del deporte femenino nacional.

    El anuncio se produjo en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, en un escenario que respira presente, pasado y futuro, con la Selección Española femenina concentrada y trabajando con la mirada clavada únicamente en un objetivo: la gran final de la Liga de Naciones 2025, donde España se medirá a Alemania en un doble duelo que promete ser titánico, un choque entre potencias que marcará otro capítulo dorado en la historia de esta selección que no deja de crecer, soñar y conquistar.

    Allí, bajo un clima cargado de ilusión y determinación, se reunieron el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, quienes representaron no solo a sus respectivas instituciones, sino también el pulso firme de quienes creen en un futuro más igualitario, profesionalizado y expansivo para el fútbol femenino. No estuvieron solos: el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, y el secretario general de la RFEF, Álvaro de Miguel, también formaron parte del acto, reforzando la magnitud del acuerdo y la unión estratégica de sus pilares.

    El convenio firmado —continuación y evolución del camino iniciado en años previos— contempla un apoyo integral que se extiende desde lo más alto del deporte hasta sus raíces formativas: desde la Selección absoluta hasta las categorías inferiores, comprendiendo además competiciones que construyen identidad, competitividad y futuro. Se incluye el impulso a la Copa de S.M. la Reina, la Primera Federación femenina, los Campeonatos de España de selecciones autonómicas sub-12, sub-14 y sub-16, así como el crecimiento constante del fútbol sala femenino, donde Iberdrola estará presente en la Primera División, en la Supercopa de España, en la fase final de la Copa de S.M. la Reina de fútbol sala y en las distintas competiciones de fútbol playa femenino: Copa RFEF, Liga Nacional, Supercopa y Campeonatos de España de selecciones autonómicas. Un mapa competitivo que abarca todo el territorio deportivo, desde la base hasta la élite profesional.

    Además, la marca Iberdrola seguirá latiendo junto a la Selección: visible, simbólica, representativa, formando parte de la equipación de entrenamiento del combinado absoluto y de las categorías de formación, así como en las equipaciones de partido del colectivo arbitral de la Primera División femenina. Una presencia no solo comercial, sino identitaria, que sostiene y visibiliza —a cada paso, en cada entrenamiento, en cada decisión en el terreno de juego— el avance irrenunciable del fútbol femenino español.

    Este acuerdo no es únicamente la firma de un documento: es una declaración de convicción. Es una promesa a largo plazo. Es el anuncio de una era. Una inversión en talento, en igualdad, en crecimiento competitivo, en profesionalización real. Una alianza que convierte la visión en estructura y el sueño en proyecto palpable. España avanza hacia 2030 con la roja femenina abriendo camino, con el balón en los pies, con la ambición en la mirada y con un apoyo institucional sólido que permitirá que ninguna generación vuelva a jugar sin techo ni límites.

    Iberdrola y la RFEF empujan juntas un futuro en expansión, un futuro que ya se escucha en Las Rozas, que se sentirá en la final de la Liga de Naciones y que viajará por estadios, pabellones y playas de todo el país. Un futuro que será historia. Un futuro que será fútbol. Un futuro que será femenino.

  • Oficial | España vuelve a levantar un título mundial: #SeAcabó: Diario de las Campeonas conquista el Emmy Internacional y firma una gesta histórica para el deporte, la cultura y la memoria colectiva

    (Fuente: Netflix)

    📰 España vuelve a levantar un título mundial: #SeAcabó: Diario de las Campeonas conquista el Emmy Internacional y firma una gesta histórica para el deporte, la cultura y la memoria colectiva 📰

    En una noche marcada por la emoción, el reconocimiento y la justicia histórica, la producción española #SeAcabó: Diario de las campeonas se alzó con el Premio Emmy Internacional al Mejor Documental Deportivo de 2025, consagrando una obra que no solo relata la trayectoria de la Selección Española femenina hacia la gloria mundial en 2023, sino que ha logrado convertirse en un símbolo cultural y social que trasciende el deporte.

    Ante una audiencia internacional y en la meca global del audiovisual, el proyecto dirigido por Joanna Pardos y producido por You First Originals para Netflix superó a tres gigantes:
    • Argentina 78, retrato del primer título mundial argentino en casa,
    • Chasing the Sun 2, la aclamada pieza que narra la epopeya rugbística de Sudáfrica,
    • y Sven, el conmovedor recorrido de un entrenador sueco que luchó contra el cáncer.

    Y aun así, fue la historia de un grupo de futbolistas españolas —de su talento, de su lucha interna y externa, de su unión y de su valentía— la que conquistó al jurado internacional.

    recibir el galardón, la directora Joanna Pardos expresó con emoción contenida lo que este triunfo significa:

    “Es algo en lo que sueñas si te gusta el cine, y más con una historia así. Que una plataforma como Netflix apostara por contarla con libertad total demuestra que están cambiando las normas. Y que una niña vea esto y piense que también puede romper barreras… ese es el verdadero premio.”

    Sus palabras encarnan el espíritu del movimiento #SeAcabó, que no nació en un plató ni en un guion, sino en el vestuario, en los campos de entrenamiento, en las calles y en los corazones de miles de aficionados que vieron en la Selección un espejo de dignidad y coraje.

    SeAcabó: Diario de las campeonas es el cuarto gran proyecto documental de You First Originals, tras Ona Carbonell. Empezar de nuevo (Rakuten TV),
    11 Tiros (HBO Max)
    y Alexia: Labor Omnia Vincit (Prime Video).

    Sin embargo, este era diferente. Este tocaba una fibra íntima, profunda, delicada que te atraviesa la piel en cada escena.

    Como explicó Luis Miguel Calvo, director de contenidos de You First:

    “Fue un proyecto muy complicado, con muchas versiones. No toda la sociedad sentía lo mismo, pero queríamos equilibrar una historia que había sido contada de forma muy desbalanceada. Este documental reivindica la historia real: la de las campeonas.”

    El Emmy no solo premia excelencia audiovisual, sino también valentía.
    La valentía de narrar, de escuchar, de acompañar, de sostener.

    reconocimiento llega en una semana simbólica: la final de la Nations League entre España y Alemania, un duelo que volverá a reunir sobre el césped a cinco de las once protagonistas del documental:
    • Jenni Hermoso
    • Alexia Putellas
    • Irene Paredes
    • Aitana Bonmatí
    • Olga Carmona

    Cinco símbolos, cinco líderes, cinco mujeres que continúan escribiendo capítulos inolvidables para el fútbol español.
    Que su historia sea premiada en Nueva York mientras ellas se preparan para otra final internacional convierte esta coincidencia en una postal irrepetible: la memoria y el presente caminando juntas hacia el futuro.

    La magnitud del triunfo no reside únicamente en el Emmy, sino en lo que representa.

    Es un testimonio de un antes y un después, de un país que aprendió a mirar a sus jugadoras con el respeto que merecen, de un movimiento que trascendió fronteras y que se convirtió en una bandera universal.

    Porque esta victoria, aunque se haya producido en un teatro neoyorquino y no en un estadio, tiene el mismo sabor de las grandes noches deportivas. #SeAcabó: Diario de las campeonas no es solo un documental; es un manifiesto. Es un testimonio para las generaciones futuras, una herramienta pedagógica, una pieza de memoria histórica reciente. Es el reflejo de cómo un grupo de mujeres cambió la percepción social del deporte femenino, conquistó títulos, desafió inercias, rompió silencios y despertó conciencias. Es, en definitiva, la historia real de las campeonas de un país que aprendió a mirarlas a los ojos y reconocerlas como merecían.

    El Emmy Internacional certifica que esta historia, nuestra historia, es universal. Que el talento, el coraje y la dignidad no entienden de fronteras.

    Que cuando España gana, ya sea con un balón en los pies o en la pantalla de millones de hogares, lo hace para emocionar, para inspirar y para recordar que nada ha sido gratis y que cada paso ha costado valentía.

    En Nueva York se escuchó el nombre de #SeAcabó: Diario de las campeonas. Y con él, resonaron los nombres de todas las que lucharon, resistieron y vencieron. Las que hicieron historia sobre el césped y fuera de él. Las que abrieron una puerta que nunca volverá a cerrarse. Las que convirtieron un movimiento en un legado. Las que hoy, una vez más, vuelven a levantar una copa para España.

    Y lo hacen, como siempre, con la cabeza muy alta.

  • Oficial | La 1 de RTVE emitirá el Alemania vs España

    (Fuente; RFEF)

    🟨 ¡No te lo puedes perder! La campeona del mundo se mide a la ganadora del bronce olímpico en 2024 en el Fritz-Walter Stadion.

    No te pierdas la ida de la final |

    (Fuente: FIFA)

    ⬜️ España vs Alemania: la final que redefine una era del fútbol femenino europeo.

    Una batalla a doble partido por la primera Nations League Femenina que reclama la atención del continente, solo con eso ya nos entran ganas de apoyar por enésima vez al balompié practicado por mujeres.

    Europa contiene el aliento. El fútbol femenino contiene el tiempo. La selección española femenina —campeona del mundo, número uno del ranking FIFA y referente global de un deporte que ya no entiende de límites— llega este viernes 28 de noviembre al Fritz-Walter Stadion de Kaiserslautern para disputar la primera final a doble partido de la Nations League Femenina, un duelo histórico ante una Alemania que vuelve al primer plano con la voluntad irrevocable de reclamar lo que una vez fue suyo.

    Será a las 20:30 (hora peninsular), en directo y en abierto en La 1 de RTVE, cuando comenzará un enfrentamiento que no solo coronará a una campeona: definirá una era.

    El camino de España hacia la final ha sido una demostración de madurez, autoridad y crecimiento acelerado.
    Lo que antes era promesa, hoy es certeza.
    Lo que antes era un sueño, hoy es un hábito competitivo.

    En semifinales, la selección volvió a mostrar ese aplomo casi quirúrgico que ya es marca registrada. No han sido victorias fruto del azar, sino el producto de un proyecto que ha crecido desde los cimientos y que hoy se sostiene en el talento, la convicción y el rigor.

    España llega a Kaiserslautern como lo hacen las grandes: sin estridencias, pero con firmeza.
    Con la seguridad de quienes saben que son referentes, no por lo que prometen, sino por lo que ya han demostrado.

    Que nadie se engañe: Alemania nunca se fue.

    A pesar de un recorrido más irregular, la selección germana ha demostrado esa resiliencia competitiva que la ha convertido en una potencia histórica.
    Su camino hacia la final ha sido una reconstrucción silenciosa, metódica, basada en un relevo generacional que combina talento, potencia y un rigor táctico innato.

    Las alemanas vuelven a una final internacional para dejar claro que su proyecto sigue vivo.
    Que su esencia competitiva permanece intacta.
    Que siguen siendo Alemania, con todo lo que ese nombre implica en el fútbol femenino.

    La final se decidirá donde se deciden los partidos grandes:
    el mediocampo, territorio donde se mide el carácter, la disciplina, la inteligencia y el alma colectiva.

    (Fuente: RFEF)

    España intentará mover la pelota, anestesiar el ritmo, desgastar a Alemania desde la posesión.
    Alemania querrá romper ese circuito, imponer su físico, castigar cada recuperación como si fuera una oportunidad de oro.

    Será un pulso mental.
    Será un pulso táctico.
    Será, sobre todo, un pulso emocional.

    Allí se definirá quién impone el relato de una final que promete emociones fuertes y que se resolverá, salvo resultado sorprendente por lo abultado del mismo en el Metropolitano el próximo 2 de diciembre de 2025.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 UEFA Women’s Nations League 2025

    🔥 Alemania 🇩🇪 🆚 España 🇪🇸 🔥

    📅 Viernes, 28 de noviembre de 2025

    ⏰ 20:30 horario peninsular

    ✨ La final ✨

    ❤️ Matchday 1 | Día de partido

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Fritz-Walter Stadion, Kaiserslautern

    (Fuente: RFEF)
  • Reportaje | ¿Quién es Edna Imade ?

    (Fuente: RFEF)

    🟣 ¡El arma secreta de “La Roja”! La nueve rechazó a Nigeria para jugar con las campeonas del Mundial 2023.

    Hay historias que parecen escritas por el destino. Historias que desafían la lógica, que rompen fronteras, que convierten un origen humilde y turbulento en la plataforma para saltar a la gloria. Historias que resumen la esencia de un país que adopta, integra, forma y proyecta talento hacia lo más alto. Y la historia de Edna Imade, la nueva ‘killer’ de España, pertenece a esa categoría que solo se escribe una vez por generación.

    Nació en Marruecos, en plena travesía de unos padres nigerianos que buscaban en Europa algo tan básico como lo que hoy ella representa en un campo de fútbol: futuro, esperanza, un gol al porvenir. Aquel nacimiento, en mitad del viaje, fue un alumbramiento simbólico. Un punto cero que marcaría su destino. Desde ese instante, Europa ya tenía una goleadora esperando su momento.

    Porque Edna no llega a la Selección como una invitada inesperada.
    Llega como un símbolo.
    Llega como la prueba de que este país crece cuando abraza, cuando integra, cuando acompaña.
    Aterriza en la RFEF para recordarnos que la Roja es más grande que un simple equipo: es una patria deportiva.
    Edna fue la única niña en un equipo mixto, jugando con chicos más fuertes, más grandes, más rápidos. Pero ella nunca entendió la palabra “imposible”. Lo suyo era competir. Lo suyo era caer y levantarse. Lo suyo era demostrar.

    Cada balón dividido era una lección de vida.
    Cada empujón, un aprendizaje.
    Cada gol, una promesa.

    De allí pasó al A.D. Nervión, donde ya no era “la niña que aguantaba con los chicos”. Allí era “la que los dejaba atrás”.

    Luego llegó el Málaga, punto de inflexión. Fue en Andalucía donde empezó a formarse la killer. Donde descubrió que dentro de ella vivía una delantera distinta, con un olfato afilado, con hambre, con electricidad en las piernas.

    Su salto a la categoría de plata con el Cacereño fue otro capítulo impecable. Allí, entre viajes en carretera, campos modestos y porterías que parecían pequeñas ante su ambición, se consolidó y rugió por primera vez.

    “Pagamos su cláusula de 10.000 euros. La única jugadora por la que hemos pagado una cláusula”, recuerda.
    Palabras mayores.
    Palabras de quien sabe lo que es apostar por talento puro.

    Y otra confesión: “No Estaba convencido de que sería una gran futbolista.”

    No se equivocó porque Edna explotó en Granada: 16 goles, segunda máxima artillera de la Liga F, solo por detrás de la todopoderosa Ewa Pajor. Fue la jugadora que más puntos dio a su equipo. Fue la que transformó un sueño en una temporada histórica.

    El mundo ya la miraba.
    Y entonces apareció el Bayern de Múnich.

    El coloso bávaro pagó 75.000 euros por su cláusula. Y decidió cederla a la Real Sociedad, un club que entiende el talento, que lo cuida, que lo alimenta.

    Hoy, en Zubieta, Edna camina como una estrella con los pies en la tierra.
    Y los números lo gritan: 7 goles en 8 partidos.
    Entre ellos, el penalti que tumbó al Barça, la única derrota del gigante azulgrana este año y no había dudas, “La Roja” llamaría.

    Nigeria la tentó una y otra vez, con Marruecos tenía derecho a jugar, pero ella aguardó paciencia y en un ejercicio patriota esperó por España.

    Lo suyo no fue casualidad.
    No fue oportunismo.
    Fue elección.

    Edna rechazó Nigeria.
    Podía haber jugado con Marruecos.
    Pero quería jugar con España.
    Quería devolver al país que la crió todo lo que el país le dio.

    Y el Estado respondió: el Consejo de Ministros aprobó su nacionalidad por carta de naturaleza, reconociendo su impacto, su valor, su trayectoria íntegra en España. Solo queda la publicación en el BOE la noticia de su “fichaje”, que puede cambiar el guion de la final para bien en clave ibérica.

    Cuando vio su nombre en el vídeo oficial, Edna no pudo contener la emoción y se convirtió en un mar de lágrimas antes de recibir abrazos de sus compañeras y un sinfín de parabienes.


    Un vestuario entero celebrando a una jugadora que no solo marca goles, sino que marca vidas.

    España la había elegido.
    Pero, sobre todo, ella había elegido España y este país también la escogió a ella, como si de una historia de amor se tratase.

    España llega tras arrasar a Suecia con un global de 5-0 con Alexia Putellas agrandando su leyenda. Con Pina desequilibrando. Con Cata Coll parando incluso el miedo.

    Alemania llega tras sobrevivir al vendaval francés, pero haciendo honor a su historia levantó un muro defensivo que fue imposible de derribar.

    Y ahí, entre tanta historia, aparece ella: Edna Imade.
    La goleadora que nació en una travesía.
    La niña que creció en Carmona.
    La mujer que abrazó España como su casa.

    Toda España espera su debut.
    Todo el Metropolitano espera un rugido.
    Y Edna, que quiere brillar más que la estrella que está bordada en la camiseta, tiene un sueño íntimo: Oír sonar Seven Nation Army en el Metropolitano…
    …pero sonando porque ella marca un gol con España.

    Hay delanteras que marcan goles. Hay otras que marcan destinos. Edna está hecha para lo segundo.

    España quiere ganar la Nations League.
    España quiere seguir en la cima del mundo.
    España quiere que la historia de Edna sea una historia de gol.

    Porque esta goleadora no es solo una futbolista.
    Es un símbolo y una metáfora viva.
    La demostración de que España es más grande cuanto más abraza.

    Lo que empezó en una travesía se convierte ahora en una bandera.
    Lo que nació en Marruecos se hizo mujer en Andalucía.
    Lo que soñó una familia nigeriana lo celebra hoy un país entero.

    Edna Imade ya es España.
    Y España, desde hoy, también es Edna Imade.

    (Fuente: RFEF)
  • Oficial | España llega a Las Rozas con la ilusión de afrontar una nueva final

    (Fuente: RFEF)

    📌 Las campeonas del mundo desembarcan en la Ciudad del Fútbol con Edna Inmade como principal protagonista y buscan escribir la historia que está por venir.

    España vuelve a su hogar con la mirada en la gloria: arranca la concentración más especial de un año irrepetible.

    Sonrientes, cargadas de ilusión y con la emoción visible en cada paso, las internacionales convocadas por Sonia Bermúdez han comenzado a llegar a la Residencia de la Ciudad del Fútbol. Lo han hecho como lo hacen los equipos destinados a escribir historia: con paso firme, con la mente clara y con el corazón latiendo al ritmo de un país entero. Esta no es una concentración más. Es la última de un 2025 inolvidable, un año que ha elevado al fútbol femenino español a los cielos y que todavía puede cerrarse con un nuevo trofeo para la vitrina nacional: la revalidación de la UEFA Women’s Nations League ante Alemania en una final a doble partido que paralizará al país.

    Tras un verano que quedó grabado para siempre con el subcampeonato de Europa en Suiza y con un ascenso imparable hasta el número 1 del ranking FIFA, España se presenta a esta cita como lo que ya es: una potencia mundial, un referente y una selección respetada por todo el planeta fútbol. Y lo hace con un grupo que ha vuelto a verse las caras como una familia que regresa a casa, con las maletas llenas de alegría, anécdotas y el innegociable deseo de volver a competir al máximo nivel.

    La concentración llega con un toque especial y emocionante: la incorporación oficial de Edna, recién nacionalizada y convertida en una de las grandes novedades de la convocatoria. Su inclusión no es solo un refuerzo deportivo; es un símbolo del magnetismo de esta selección. España ya no solo forma jugadoras: atrae sueños, proyecta identidad, genera pertenencia. Edna pisa La Roja como una futbolista que ha elegido este escudo, que ha elegido este himno y que ha elegido representar a una nación que ahora también es la suya. Su presencia añade épica a un grupo que no deja de crecer.

    A este núcleo, que desprende talento y entrega, se unirán mañana dos de las futbolistas más laureadas del continente en este 2025: Esther González, campeona de la NWSL estadounidense con Gotham, y Jenni Hermoso, campeona del Torneo Apertura 2025 con Tigres UANL. Dos estandartes del fútbol español que regresan a casa como campeonas, con el brillo competitivo que tanto define a esta generación irrepetible.

    Nada más llegar, Sonia Bermúdez y su cuerpo técnico han recibido a las internacionales con un mensaje claro: España está preparada, España es ambiciosa y España quiere más. El saludo inicial en la residencia ha sido el primer paso antes de comenzar a preparar el exigente doble enfrentamiento ante una Alemania que llega como siempre: poderosa, histórica, disciplinada. Un reto a la altura de la selección campeona del mundo.

    La ida se disputará el viernes 28 de noviembre a las 20:30h en el mítico Fritz-Walter-Stadion de Kaiserslautern, territorio de batallas inmensas. La vuelta, auténtica finalísima y cita marcada en rojo, tendrá lugar el 2 de diciembre a las 18:30h en un escenario que será pura emoción: el Estadio Riyadh Air Metropolitano, en Madrid. Una final europea, a doble partido, en casa… y con una España que sabe que puede completar un ciclo de oro.

    En cuestión de horas, las jugadoras saltarán al césped de la Ciudad del Fútbol para su primera sesión (19:00h), bajo el mando de una Sonia Bermúdez que pisa esta final con determinación de gigante. La entrada será libre hasta completar aforo en la grada del Campo A, con las puertas abiertas desde las 18:00h. Una oportunidad única para ver en directo a las campeonas del Mundo, campeonas de la Nations League y líderes del ranking FIFA, en el primer paso hacia otro sueño colectivo.

    La presencia de las jugadoras, muchas de ellas heroínas nacionales que han marcado una era, convertirá Las Rozas en un lugar de peregrinaje futbolístico. Edna, en su primera semana como internacional absoluta española, vivirá asimismo su primer baño de cariño, el primero entre los muchos que la esperan. La afición tendrá la oportunidad de abrazar un proyecto que se ha convertido en orgullo nacional.

    No es solo fútbol. Es identidad, es esfuerzo, es un legado que ya forma parte de la cultura deportiva española.

    Cada concentración de este equipo es un recordatorio de que España compite por títulos, emociona al mundo y representa valores que trascienden cualquier marcador. Y ahora, en la que será la última gran batalla del año, la selección vuelve a levantar la bandera con un mensaje inequívoco:

    España quiere cerrar 2025 como lo empezó: conquistando corazones y peleando por títulos.

    La cuenta atrás ha comenzado. Los focos apuntan a Kaiserslautern. La final espera.
    Y España, con su familia de campeonas, con Sonia Bermúdez al mando y con Edna como nuevo símbolo de unión y futuro… está lista para escribir otra página eterna.

    Vuelve “La Roja”, regresa la emoción de un país. Arranca la lucha por la gloria.

  • Oficial | Edna Imade es la nueva furia rojigualda

    (Fuente: RFEF)

    🟣 Velocidad, potencia vertical e intimidación es lo que ganan las campeonas del mundo con la joven delantera del Bayern de Múnich que está cedida en la Real Sociedad de Fútbol.

    La mañana en la que se confirmó su nacionalización, algo cambió en la atmósfera del fútbol español. No era un simple trámite administrativo. No era una noticia más en el torrente incesante del deporte. Era una declaración de intenciones. España, actual campeona del mundo, vigente dominadora del fútbol de selecciones, acababa de sumar a su proyecto una pieza que encaja como si hubiera estado diseñada para él: Edna Imade, la delantera de potencia africana, técnica mestiza y carácter indomable que ha conquistado la Liga F Moeve a mordiscos de talento.

    La final de la Liga de Naciones frente a Alemania, el rival más histórico, más rocoso, más orgulloso del continente, asoma en el horizonte como una epopeya. Y España llega a ella con algo nuevo, algo distinto, algo que puede desequilibrar un choque que ya nace gigantesco.

    Imade es, desde hoy, la punta de lanza de un equipo que ya no solo acaricia la gloria: quiere gobernarla.

    Si algo ha caracterizado a la Selección Española de Fútbol es su capacidad de asociarse, de dormir al rival entre paredes, de atacar como quien teje una obra de artesanía. España es sinfonía. España es precisión. España es resistencia al error.

    Ahora, con Imade, “La Roja” también es impacto, garra y potencia, es un “fichaje” único para las campeonas del mundo y finalistas de la Eurocopa de Suiza 2025.

    La final ante Alemania será un duelo de presiones altas, balones divididos y duelos físicos. Hasta hoy, España respondía a esa batalla con calidad, pausa y circulación. Ahora puede hacerlo también con rupturas imparables, diagonales largas y transiciones mortales.

    Imade es una futbolista que no necesita ventajas para crear ventajas. Corre más que la defensa, llega un segundo antes, y donde otras esperan, ella se impone. Alemania —una selección estructuralmente fuerte pero vulnerable ante delanteras de zancada larga— encuentra ahora una amenaza para la que no tiene una respuesta clara.

    La cadena se despega, el bloque se hunde, el mediocampo pierde metros: ese es el efecto Imade. Su sola presencia obliga a las centrales germanas a replantear cada salida, cada duelo, cada anticipación. Ninguna quiere enfrentarse a ella en campo abierto.

    Y eso genera un beneficio inmediato:
    España gana metros para Patri, Aitana, Bonmatí, Putellas o Guijarro, que encontrarán más espacio entre líneas para construir la avalancha futbolística que caracteriza a esta selección que tantas alegrías ha dado en los últimos años.

    Los grandes partidos no se ganan solo con técnica. Se ganan con aura. Se ganan con miedo.

    Imade proyecta algo que pocas delanteras europeas tienen ahora mismo:
    un impacto emocional real sobre la defensa rival.
    Es de esas delanteras que, incluso en un mal día, obligan a las centrales a mirar por encima del hombro. Y eso transforma la percepción, la actitud, la toma de decisiones.

    Para una final, eso es oro puro y Edna siempre ha tenido claro que quería defender la bandera rojigualda, por delante de Nigeria, que la tentó en múltiples ocasiones.

    España ha operado durante años con un abanico ofensivo basado en el juego combinativo y el apoyo. Ahora incorpora un plan adicional: la amenaza vertical extrema.

    Imade aporta lo que a veces parecía faltar en los grandes escenarios: velocidad descomunal, rupturas largas, intimidación pura, potencia para ganar duelos incluso sin ventaja. Es una delantera que no necesita que el equipo le abra la puerta: ella la arranca. Alemania, que es una selección robusta, disciplinada y físicamente poderosa, sufre especialmente ante delanteras capaces de atacar el espacio con ferocidad. Y ahí, en ese territorio donde se deciden las finales, Imade se mueve como si hubiera nacido para ello.

    Su sola presencia obliga a las centrales alemanas a defender diez metros más atrás. Les quita aire, les quita atrevimiento, les quita agresividad. Y ese efecto dominó es quizá el mayor tesoro de todos, porque al bajar el bloque rival el mediocampo español respira. De pronto, Aitana encuentra entrelíneas más limpias; Patri puede recibir de cara sin presión; Alexia tiene ventanas para girar; Salma puede escoger si atacar por fuera o por dentro sin la obligación de tirar todas las rupturas ella sola. Es como si la llegada de Imade hubiera recolocado las piezas y, con ello, multiplicado la peligrosidad de un equipo que ya era letal.

    Tácticamente, España gana un ataque en triángulo devastador. Salma ya no carga con todo el peso de la profundidad; ahora lo comparte. Athenea, Mariona u Ona encontrarán más duelos en igualdad porque las defensas estarán demasiado preocupadas por cubrir la espalda de Imade. Y cuando una defensa se preocupa, cuando mira hacia atrás más que hacia adelante, deja de ser una defensa y empieza a ser una duda. En una final, ese detalle vale un título.

    Pero no es solo una cuestión de metros o sistemas. Las finales, las de verdad, también se juegan en la mente. Y pocas delanteras influyen tanto en el ánimo de la zaga rival como Imade. La sensación de que en cualquier balón largo, en cualquier cuerpeo, puede sacarte dos cuerpos de ventaja. La idea de que incluso mal perfilada te gana. Esa ansiedad silenciosa que modifica decisiones. Esa sombra constante que obliga a la central a pensar que, si falla una sola vez, no la vuelve a ver. Eso también se llama diferencia competitiva. Eso también gana finales.

    España, que ya era fútbol total, ahora también es vértigo. Un equipo capaz de construir desde el pase o desde la carrera, desde la pausa o desde el estallido. Un equipo que antes dominaba y ahora, además, asusta. Alemania es Alemania: ocho veces campeona de Europa, dura como el acero templado, imposible de abatir sin convicción absoluta. Pero España también es España: campeona del mundo, campeona continental, una generación irrepetible. Y con la incorporación de Edna Imade, España añade un matiz que no tenía, una amenaza inédita, una llave de fuego que puede abrir la final por donde nadie la espera.

    En el fútbol hay decisiones que parecen normales hasta que pasa el tiempo y se demuestra que cambiaron la historia. Quizá esta sea una de ellas. Quizá cuando el balón ruede y Alemania mire hacia su espalda con miedo por primera vez en la noche, entendamos que la nacionalización de Imade no fue un simple movimiento administrativo: fue el golpe maestro de un equipo que quiere gobernar el presente… y el futuro.

    Con Imade, España no solo ataca. España ruge y lo quiere hacer desde ya ante una Alemania que tiene em su palmarés un sinfín de Eurocopas, hasta ocho, pero a la que las chivas de Sonia Bermúdez con ella a la cabeza le quiere arrebatar la segunda edición de la Liga de Naciones (UEFA Women’s Nations League) que acabará en el Metropolitano en 2025.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)
  • Oficial | Definida la hoja de ruta de la Selección Española rumbo al Mundial de Brasil 2027

    (Fuente: RFEF)

    📌 El equipo dirigido por Sonia Bermúdez arrancará la fase de clasificación en casa ante Islandia.

    Las campeonas del mundo afrontarán en marzo y junio de 2026 una nueva fase de clasificación cargada de emoción, historia y ambición bajo el sello inconfundible de un equipo destinado a seguir haciendo leyenda.

    El fútbol femenino español se prepara para escribir un nuevo capítulo de su historia dorada. La Selección Española Absoluta, vigente campeona del mundo y referencia indiscutible del panorama internacional, ya conoce las fechas y los rivales que marcarán su hoja de ruta en la fase de clasificación hacia el próximo gran objetivo continental. El equipo dirigido por Montse Tomé se enfrentará a Islandia, Inglaterra y Ucrania en un calendario que combina épica, desafíos helados y duelos que prometen llenar estadios de orgullo y esperanza.

    El martes 3 de marzo de 2026, España debutará en esta fase clasificatoria ante la selección de Islandia, actualmente 17ª del ranking FIFA. Será el reencuentro con la competición oficial tras el histórico verano de gloria que consagró a La Roja en lo más alto del planeta. El duelo ante las islandesas servirá para calibrar las sensaciones de un grupo que no se cansa de ganar, y que sigue mostrando la misma hambre, compromiso y excelencia técnica que la llevaron al Olimpo.

    Apenas cuatro días más tarde, el sábado 7 de marzo, las españolas recibirán a Ucrania (34ª del mundo), un rival en pleno crecimiento, con talento joven y una ilusión desbordante por medirse a la mejor selección del planeta. Este encuentro será también una cita simbólica: el reencuentro de la afición con sus heroínas, con los estadios teñidos de rojo y oro, con las gradas convertidas en un coro de apoyo inquebrantable.

    La segunda ventana FIFA del año traerá consigo una cita marcada en rojo en todos los calendarios: el desplazamiento a Wembley para medirse a Inglaterra, campeona de Europa y una de las grandes potencias del fútbol mundial. Será una reedición de aquella final inolvidable, una batalla futbolística con aroma a revancha, respeto y emoción. Wembley, testigo eterno de gestas y lágrimas, volverá a recibir a la campeona del mundo en un choque que promete ser una obra maestra del fútbol femenino moderno.

    Pocos días después, España afrontará el partido de vuelta ante Ucrania, en un compromiso que podría resultar decisivo para el rumbo del grupo. El equipo español buscará mostrar su superioridad con el balón, su capacidad táctica y ese estilo inconfundible que ha revolucionado el fútbol global: posesión, presión alta y una elegancia ofensiva que ya forma parte del ADN de una generación irrepetible.

    El calendario se cerrará con dos duelos de alto voltaje en el mes de junio de 2026. España recibirá en territorio nacional a Inglaterra en un partido que promete ser una auténtica fiesta del fútbol. Será el reencuentro de las dos mejores selecciones del planeta, pero también un símbolo de lo que representa este equipo para el deporte español: un modelo de excelencia, constancia y pasión.

    La Roja, fiel a su carácter competitivo, cerrará la fase de clasificación ante Islandia, en tierras nórdicas, en un escenario donde las condiciones climáticas pondrán a prueba la fortaleza mental y física de las campeonas. Pero si algo ha demostrado esta selección es que no hay frío, ni viento, ni adversidad capaz de congelar su espíritu.

    De los estadios suizos de la Eurocopa a los coliseos ingleses, del calor de la afición española al hielo islandés, España seguirá desplegando su fútbol de seda con la determinación de quien no se conforma con la historia: quiere seguir escribiéndola.

    La Selección Española Femenina encara esta nueva etapa con la convicción de que el título mundial no fue un punto final, sino un punto de partida. El bloque liderado por Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Irene Paredes, Mariona Caldentey y Cata Coll, entre otras referentes, combina experiencia, talento y una profundidad de plantilla que asombra al mundo.

    Sonia Bermúdez y su cuerpo técnico continúan apostando por un fútbol de toque, de valentía y de inteligencia colectiva. Cada convocatoria es un recordatorio de que el futuro del fútbol femenino pasa por los pies de este equipo, que ha inspirado a niñas, familias y aficionados de todos los rincones del país.

    Tras alcanzar la cima del mundo, España busca ahora el trono continental. Las clasificatorias hacia la Eurocopa serán la antesala de una nueva oportunidad para seguir engrandeciendo el legado. El calendario de 2026 no solo será un reto deportivo, sino también emocional: cada encuentro será una celebración del talento, la unión y la revolución que el fútbol femenino español ha logrado en tiempo récord.

    El reloj vuelve a correr para las campeonas del mundo. Con el corazón lleno de orgullo y los pies firmes sobre el césped, España inicia una nueva travesía hacia la gloria.
    El camino no será sencillo, pero nunca lo fue para quienes nacieron para cambiar la historia.

    • Calendario |

    📅 Martes, 3 de marzo de 2026

    🇪🇸 España 🆚 Islandia 🇮🇸

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    📅 Martes, 14 de abril de 2026

    🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 Inglaterra 🆚 🇪🇸 España

    📅 Sábado, 18 de abril de 2025

    🇪🇸 España 🆚 Ucrania 🇺🇦

    📅 Viernes, 5 de julio de 2025

    🇪🇸 España 🆚 Inglaterra 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿

    📅 Martes, 9 de julio de 2026

    🇮🇸 Islandia 🆚 🇪🇸 España

    (Fuente: RFEF)
  • Oficial | Seis españolas optan a los premios ‘The Best’ de la FIFA

    (Fuente: FIFA)

    🔘 Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Claudia Pina, Mariona Caldentey y Patri Guijarro, nominadas a mejor jugadora del 2025; Cata Coll, candidata a mejor guardameta del año.

    vínculo entre los premios ‘The Best’ y el fútbol español femenino ya no es solo una historia de éxito: es una epopeya moderna que sigue escribiéndose con letras de oro en cada edición. Lo que comenzó como un sueño aislado, una gesta individual en medio de un mundo dominado por otras potencias, se ha transformado en una hegemonía incontestable, en una era dorada para las futbolistas de nuestro país. Cuatro años consecutivos —cuatro coronas de excelencia— han tenido acento español, y ahora, en 2025, el dominio nacional se reafirma con una fuerza casi poética: seis jugadoras de la Selección figuran entre las candidatas a los galardones más codiciados del planeta fútbol.

    Desde 2021 hasta hoy, España ha conquistado el trono de ‘The Best’ con una continuidad que no tiene precedentes. Alexia Putellas abrió el camino con su doble entronización (2021 y 2022), un símbolo de la perfección técnica y la inteligencia futbolística que elevó al FC Barcelona y a la Selección a nuevas alturas. Tras ella, Aitana Bonmatí tomó el testigo (2023 y 2024), consolidando la dinastía del talento español. Ambas, arquitectas de un fútbol sublime, repiten candidatura en 2025 junto a otras cuatro compañeras que representan el alma de una generación irrepetible: Claudia Pina, Mariona Caldentey, Patri Guijarro y Cata Coll, una guardiana de reflejos felinos que aspira al título de mejor guardameta del año.

    El listado de aspirantes a ‘The Best’ 2025 es un mapa del talento mundial, pero la mitad del protagonismo tiene color rojo y amarillo. Bonmatí, Putellas, Pina, Caldentey y Guijarro —cinco nombres que forman el núcleo creativo del fútbol español— están entre las diecisiete jugadoras nominadas a mejor futbolista de campo, mientras que Cata Coll figura entre las siete candidatas a mejor portera, consolidando su ascenso meteórico tras un año de actuaciones memorables tanto en el Barça como con la Selección.

    Y el dominio no se detiene ahí. FIFA también ha reconocido el poderío español en su totalidad, nominando a otras cinco estrellas al once ideal del año: Sandra Paños, Irene Paredes, Ona Batlle, Leila Ouahabi y María León. Diez jugadoras españolas —una constelación entera— figuran en las listas de los premios más prestigiosos del planeta fútbol. Nunca antes el fútbol femenino de un país había logrado semejante representación.

    El contexto lo explica todo. 2025 ha sido un año de reafirmación, de crecimiento y de gloria contenida. España rozó la eternidad en la Eurocopa Femenina de Suiza, cayendo solo en los penaltis tras una final memorable, y ha vuelto a demostrar su solidez clasificándose para otra cita histórica: la final de la UEFA Women’s Nations League, que la enfrentará a Alemania a doble partido entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre, con la vuelta en el Estadio Metropolitano de Madrid. Un escenario majestuoso para una generación que ya no solo compite: inspira.

    Las nominaciones a los premios ‘The Best’ son mucho más que un reconocimiento individual. Representan una reivindicación colectiva, el reflejo del trabajo silencioso de una generación que transformó la cultura del fútbol español desde sus cimientos. Este impulso se ve también en el ranking FIFA: España recuperó el primer puesto mundial en septiembre, logrando un hito histórico al coincidir por primera vez con el liderazgo del equipo masculino. Un símbolo perfecto de equilibrio, progreso y supremacía deportiva.

    Pero ‘The Best’ también celebra la universalidad del fútbol. Junto a las españolas, compiten algunas de las figuras más brillantes del panorama internacional: Sandy Baltimore, Nathalie Björn, Lucy Bronze, Temwa Chawinga, Kadidiatou Diani, Melchie Dumornay, Lindsey Heaps, Lauren James, Chloe Kelly, Ewa Pajor, Alessia Russo y Leah Williamson, todas ellas leyendas en formación que elevan el nivel de una edición que promete ser histórica.

    En la categoría de mejor guardameta, el duelo es igualmente estelar. A Cata Coll la acompañan nombres de enorme prestigio como Ann-Katrin Berger, Christiane Endler, Hannah Hampton, Anna Moorhouse, Chiamaka Nnadozie y Phallon Tullis-Joyce. Un cartel de guardianas de élite en el que la balear parte con un aval incomparable: haber sido protagonista en las noches más grandes de la Selección y del Barça.

    El proceso de elección mantiene su esencia democrática y global: votaciones a partes iguales entre seleccionadores, capitanas, periodistas y aficionados de todo el mundo. Cada voto cuenta, y cada apoyo puede inclinar la balanza hacia una nueva conquista española. Los seguidores pueden participar en el proceso a través del portal oficial de la FIFA, donde cada clic se convierte en una declaración de orgullo y fe por las jugadoras que están redefiniendo el fútbol contemporáneo.

    En definitiva, los ‘The Best FIFA Football Awards 2025’ no son solo una ceremonia de premios. Son la celebración de un fenómeno imparable, de un fútbol español femenino que ha pasado de soñar con la gloria a convertirla en rutina. De Alexia a Aitana, de Cata a Patri, de Mariona a Pina, de Paredes a Batlle, España no solo domina el presente: está construyendo una era que quedará en los libros de historia.

    Un año más, el mundo mira hacia España. Y el eco de sus triunfos resuena con la fuerza de una verdad indiscutible: somos las mejores, somos ‘The Best’.