
¡Si nada cambia! La propuesta de la RFEF y la LPFF ya está sobre la mesa y ha dado sus primeros pasos.
A principios del mes de septiembre de 2022 una sombra se cernió sobre el comienzo de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF) después de que las colegiadas de Primera División que llevaron a cabo una huelga mientras no se mejorasen las condiciones labores de su colectivo.
Con el objetivo de poner fin a esta situación, que entorpeció el atraque del torneo de la regularidad, tuvo una reunión entre el entre preside Beatriz Álvarez Mesa y el que lidera Luis Rubiales y el mundo del fútbol femenino dio ayer una lección de unión. Clubes, futbolistas y aficionados demostraron su unión y firme rechazo a este boicot, exigiendo respeto por el fútbol profesional femenino y por todos aquellos que han luchado a lo largo de la historia por conseguirlo.
Finalmente la intervención del Consejo Superior de Deportes en el conflicto fue decisiva para desencallar la situación y su presidente, José Manuel Franco, firmó una resolución que vino a arrojar luz en cuantos aspectos son necesarios para un comienzo en paz de la competición. A través de la misma y determinó que que la facultad para dictar las normas reguladoras de la competición corresponde a la RFEF, mientras que la titularidad la ejerce la liga femenina en coordinación con la propia federación.»No se puede plantear el debate en términos de si el jefe de la Liga es una parte o la contraria. Ambas partes deben ser conscientes de que ese poder lo otorga su coordinación»,
Por su parte, determina que es la RFEF la que ostenta las competencias en materia de alineación, suplentes y sustituciones, y es la LPFF la que explota los derechos comerciales, establece la uniformidad de los equipos, maneja la publicidad y negocia el balón. Ahora bien, la resolución fija que, por publicidad y por balón, la liga deberá abonar cantidades a fijar en el futuro convenio de coordinación a la RFEF que impacten en el futbol base y el resto de categorías. «LPFF y RFEF deberán entenderse, además, a través del Convenio, en cuanto a la inscripción de los equipos, homenajes, causas de fuerza mayor como la que impuso la COVID-19 o el formato de la propia competición», subrayaban.

A nadie se le escapa que el VAR, la ayuda tecnológica al arbitraje, es importante salto tecnológico para nuestro deporte por cuanto ni siquiera estaba adoptada la tecnología para la determinación de goles. Dado su carácter de ‘novedad’ en nuestro país que se introdujo en LaLiga Santander desde la primera jornada la temporada 2018-2019 para facilitar la labor de los trencillas.
Recordemos que esta tecnología actúa básicamente en cuatro supuesto: jugadas de gol, decisiones sobre penaltis, tarjetas rojas directas y confusión de identidad de un futbolista y la decisión final siempre corresponde al único árbitro que hay en el partido y que es aquél que se encuentra en el terreno de juego.
La profesionalización de la Finetwork Liga F ha traído como consecuencia que el VAR sea un proyecto de mejora en la competición que se encuentra ya encima de la mesa, pero todavía deben sentarse RFEF y LPFF para un acuerdo de utilización que además requiere de una formación de las árbitras y asistentes según los criterios de homologación por parte de la FIFA.
Esta cuestión de debía abordar corto o medio plazo es el empleo del VAR en la élite del fútbol practicado por mujeres a pesar de que, sobre el papel, sea una tarea arto compleja que requiere tiempo.

El pasado 21 de enero de 2023, les contábamos que la La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) desveló, en la rueda prensa previa a la gran final de la Supercopa de España 2023, que enfrentaba a la Real Sociedad de Fútbol ante el Fútbol Club Barcelona en Mérida que había decidido que el conjunto arbitral pase a vivir un proceso de compresión del sistema de vídeoarbitraje.
El proceso que se iniciaba el mes de febrero de 2023, consistía en que las trencillas estuviesen presentes, de ocho en ocho, en la Sala Vor, conocida también como sala espejo, para hacer una especie de prácticas en los compromisos de la LaLiga Santander (Primera División masculina) en la que tienen la posibilidad de escuchar las directrices que lleguen desde el campo por parte del árbitro principal y así debatir a nivel interno cómo aplicar el reglamento en cada acción “gris” que se produzca en los partidos.
La formación ya ha comenzado para las colegiadas de la LPFF así desde su posición de aprendices se poseen ni en la Finetwork Liga F, bajo el control de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, ni tampoco en los torneos que organiza la RFEF, la Supercopa de España y la Copa de la Reina, aunque el VAR ya es uno más.
Según ha podido saber “El Partido de Manu”, previa consulta de fuentes fidedigna, el programa de adiestramiento se encuentra dividido tres partes iniciándose con la fase teórica antes de dar paso a la práctica offline y con simulador para terminar con los partidos sobre el propio césped y online.
El presidente del CTA, Luis Medina Cantalejo, fue el encargado de dar inicio al programa al remarcar la importancia que tiene llevar a término proyecto «pionero» que ayudará al crecimiento de las árbitras en nuestro país. «Es un proyecto pionero en el mundo y que ayudará decididamente al desarrollo arbitral de las colegiadas españolas», expresó.
En el mismo sentido se manifestó Yolanda Parga, responsable del arbitraje femenino en el CTA, incidiendo en su gran utilidad. «Desde la Federación hemos decidido dar esta paso adelante para que todas las árbitras españolas estéis preparadas para cuando decidan instaurar el VAR en España y para vuestro desarrollo internacional desde ya mismo», apuntó.
Las colegiadas y asistentes tendrán que concluir todo el proceso de formación antes del mes de junio, ya que la FIFA debe otorgar su certificación para poder implementar la tecnología en la maravillosa Finetwork Liga F y el respaldo del ente que preside Gianni Infantino les permitirá poder dirigir encuentros desde el VAR en competencias nacionales e internacionales.
Por último, el videoarbitraje debe contar con luz verde de la Primera División Femenina y si esta medida coge cuerpo, todo hace indicar que sería así, se han de adecuar los feudos de los clubs para colocar el sistema tecnológico y centralizarlo con la sala VOR de la Ciudad del Fútbol de las Rozas, como sucede con el fútbol masculino.
Toda este nuevo panorama, que es muy necesario para que impere la justicia, o al menos lo intente, debería estar lista para el arranque del curso futbolístico 2023-2024, el segundo que será considerado como profesional.

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