
¡Nadie la esperaba! El cuadro blaugrana ha tenido que tomar una decisión dura después de 28 años por problemas de liquidez.
Barça TV es un canal de televisión español de ámbito internacional, propiedad del Fútbol Club Barcelona, uno de los equipos más laureados del mundo.
Es el medio televisivo oficial del club y cuenta con dos versiones en español y catalán. En España emite a nivel nacional, a través de la plataforma Movistar+, Vodafone TV y Orange TV, además de en un canal TDT autonómico para Cataluña.
La entidad que preside Joan Laporta cerrará su canal de televisión ‘Barça TV’ el próximo 30 de junio de 2023, toda vez que finalice contrato en vigor con Movistar Televisión. La directiva azulgrana ha decidido no prorrogar el acuerdo con la plataforma multinacional.
La decisión se enmarca dentro del ambicioso plan de recortes que se están llevando a cabo para cumplir con las exigencias de La Liga en materia de Fair Play financiero y esa medida supondrá la salida de la televisión del club de alrededor de 150 profesionales, entre contratados y colaboradores habituales y temporales.
Barça TV desaparecerá tal y como estaba concebida ahora, aunque se buscan nuevas fórmulas para promocionar la imagen del club y seguir emitiendo sus contenidos propios, aprovechando la fuerte implementación del club en las redes sociales, que hoy en día, son tan importantes.
El canal vio la luz el 16 de septiembre de 1996 durante el mandato del presidente Josep Lluís Núñez y desde su fundación ha vivido diversos cambios adaptándose a la nueva realidad mediática. También ha vivido diferentes momentos convulsos. Sin ir más lejos, desde hace meses se mantenía un conflicto laborar entre los trabajadores de Barça TV y Teléfonica a raíz de la precariedad de los contratos laborales vigentes.
Con esta medida, de entrada, el Barcelona se ahorra una partida presupuestaria superior a los 8 millones de euros y continúa aplicando diferentes recortes en todas las áreas destinados a cumplir con las exigencias económicas exigidas desde LaLiga.
La deuda neta, tal y como la entiende LaLiga -deuda con clubes, bancos y otros tipos de financiadores, menos la caja, depósitos y cobros de clubes-, ha pasado de 217 millones de euros a 608 millones de euros entre 2019 y 2022.
A base de vender activos e hipotecar los ingresos futuros del FC Barcelona, Joan Laporta ha generado margen financiero suficiente para inscribir a algunos de sus nuevos fichajes. Jugadores como Robert Lewandowski o Raphael Dias Raphinha podrán jugar en el equipo blaugrana durante la temporada 2022-2023.
Conocidos son los problemas económico-financieros del equipo que preside Joan Laporta. El mal rendimiento deportivo y el descontrol en los gasto han hecho que los números rojos se multipliquen exponencialmente. La pandemia solo ha agravado la situación, obligando a los culés a activar diversas «palancas» de ingresos que ayudarán a solucionar el panorama a corto plazo, pero solo a costa de dejar mucho dinero en la mesa.
El equipo barcelonés ha coordinado cuatro operaciones con las que ha generado 727,5 millones de euros de manera extraordinaria. Sin embargo, esta ingeniería financiera no es ‘dinero caído del cielo’, sino que encierra una gran hipoteca, en la medida en que se han transferido parte importante de los ingresos que obtendrá el club a lo largo de los próximos veinticinco años.
primero que hizo Joan Laporta fue vender parte de los derechos de imagen de las retransmisiones del club al fondo Sixth Street. Primero se deshizo del 10%, a cambio de 207,5 millones, y luego liquidó otro 15%, por un monto de 320 millones. A renglón seguido llegó la polémica maniobra de Barça Studios, con los 100 millones que pagó Socios.com a cambio de un 25% y los 100 millones que desembolsó una empresa de Jaume Roures a cambio de otro 24,5%.
De esos 727,5 millones, los primeros 100 millones irán directamente a reducir la cuenta de obligaciones que mantiene el equipo con la entidad financiera Goldman Sachs, que ha venido refinanciando la deuda del club pero ha exigido a Laporta el pago inmediato de esa amortización anticipada. De modo que el 15% de lo ingresado irá sin más a la reducción del enorme pasivo del club.
Por otro lado, puesto que ‘nadie paga dólares por centavos’, conviene recalcar que el Barcelona está trayendo al presente los ingresos que esperaba obtener en el futuro, de modo que las operaciones anunciadas por Laporta bien pueden definirse como ‘pan para hoy, pero hambre para mañana’. En el caso de la venta de derechos de imagen, por ejemplo, Sixth Street va a ingresar 1.000 millones a cambio de inyectar 527,5 millones. Por tanto, el FC Barcelona está perdiendo 472,5 millones de ingresos futuros.
Si la venta de los derechos de imagen genera dudas, más turbio aún es todo lo referido a Barça Studios. Ya el pasado noviembre se anunció la salida al mercado de los cromos digitales (NFTs), de la mano de la empresa Ownix. Sin embargo, algunos de los principales responsables de la mercantil fueron detenidos, acusados por ejemplo de perpetrar operaciones de lavado de dinero usando criptomonedas.
Ahora, la empresa Socios.com y Ourphes Media, de Jaume Roures, entran en juego con una operación que supone valorar en 400 millones un negocio dedicado al sector audiovisual y a la comercialización de cromos digitales. Una cifra a todas luces disparatada, puesto que los ingresos obtenidos por esta vía son, hoy por hoy, insignificantes. De ahí que esta operación haya hecho sonar todas las alarmas.
La agencia de calificación Fitch también ha echado más leña a la hoguera financiera del equipo blaugrana. Tras su última revisión de las cuentas del Barcelona, la firma ha calificado la deuda del club como BBB, con perspectiva negativa, quedándose a un escalón del bono basura. «El bajo rendimiento financiero del club», «los riesgos asociados a la remodelación del estadio» y «el aumento significativo de los gastos salariales» son algunos de los motivos que aporta Fitch para justificar esta evaluación.
El club estima que las pérdidas anuales ascienden a unos 14 millones, cifra que los empleados reducen prácticamente a la mitad -unos seis millones-, cantidades en cualquier caso que han provocado el cierre del canal, tal como venía actuando actualmente, en un intento de rebajar costes y adaptarse al fair-play financiero de la Liga. La política de austeridad continuará en diferentes sectores del club y muy especialmente en las secciones profesionales cuyos equipos compiten actualmente en las fases finales de las competiciones de Europa. El plan de viabilidad exige una reducción de costes de 200 millones.
La situación laboral de los trabajadores y colaboradores de Barça TV era tan delicada que el pasado 31 de diciembre, después de varias reuniones con Telefónica, iniciaron una huelga que acabó con un acuerdo de mínimos en febrero de 2023. El pacto, sin embargo, ha sido efímero para los 150 trabajadores contratados por Telefónica -hay 14 trabajadores que pertenecen a Barça Studios y que están en nómina del Barcelona.
Los intentos de la entidad azulgrana intentó mediar sin éxito en el conflicto con Telefónica y finalmente se ha visto abocado a tener que prescindir de uno sus bienes más preciados y longevos, la televisión.
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