
¡En este periodo estival! El representativo canario ha dado una alegría a sus fans.
Si quieres la camiseta que luce alguna de las estrellas de la Finetwork Liga F habitualmente tienes que desembolsar una importante cantidad económica.
Las camisetas de fútbol, más allá de las ediciones limitadas, nunca fueron más caras que hoy. Este artículo versa sobre cómo hemos llegado a pagar casi un 20% del sueldo mínimo interprofesional por una prenda cuyo coste de fabricación está por debajo de los 10 euros. «Lo primero que tenemos que entender es que, en los últimos 20 años, los fabricantes han comenzado a hacer diferencia entre las camisetas que llevan los jugadores (etiquetadas como ‘authentic’ o ‘player’) y las que se hacen para los aficionados (‘stadium’ o ‘replica’). Las primeras cuestan una media de 140 euros y las segundas, en torno a 80», dice un exdirectivo de Adidas a nivel europeo. «Las versiones ‘player’, mucho más caras, están imponiéndose en las tiendas, porque así lo quieren clubes y fabricantes, se trata de una moda heredada de Estados Unidos».
Los clubes comenzaron a principios de siglo a vender camisetas distintas a las que llevan los jugadores sobre el césped. A simple vista, es complicado distinguirlas, pero hay ligeras diferencias, sobre todo al usarlas. Las versiones ‘player’ son más ligeras, a menudo microperforadas para favorecer la transpiración y con tejidos livianos, mientras que las ‘replicas’ tienen un corte ancho y usan materiales más duraderos. En los últimos años, las marcas están utilizando a diversos ‘youtubers’ e ‘influencers’ para mostrar los detalles que las hacen distintas y, en definitiva, situar las versiones ‘player’ como una compra aspiracional.
El exdirectivo de Adidas no opina del mismo modo: «Las versiones ‘player’ son de peor calidad. Es decir, el tejido es mejor para la práctica deportiva, pero todo lo demás es más barato. Esto es así porque se busca que los jugadores no tengan roces con la camiseta, especialmente en la zona de los pezones, de modo que los escudos y los detalles no están bordados, sino termosellados. Esto significa que van a aguantar menos lavados y que, al mínimo estirón, te puedes quedar con la camiseta en la mano. Este es el motivo por el que cada vez vemos más camisetas desgarradas en el fútbol profesional», afirma. «En resumen», continúa el exdirectivo, «aunque ahora esté de moda, comprar o regalar una camiseta ‘player’ no es mejor que una ‘replica’, simplemente va a ser más cara y menos duradera. Si lo que buscas es alguna de las tecnologías que llevan, normalmente para hacer deporte, es mejor comprar una normal, sin que pertenezca a un equipo».
Con todo, la venta de ‘replica’ sigue muy por encima de las versiones de jugador. De hecho, las cifras están disparadas: «Las camisetas ‘replica’ están en pleno ‘boom’, las cinco principales ligas vendieron el año pasado más de 16 millones de unidades, y se espera que siga el crecimiento», dice Peter Rohlmann, doctor en ‘marketing’ y uno de los mayores expertos en camisetas de fútbol del mundo. Las cinco grandes ligas crecen en ventas, salvo España, por dos motivos: son las terceras más caras (por detrás de Italia y Francia)
Tampoco es cierta la versión que filtran los fabricantes que asegura que el precio de las camisetas no ha subido, sino que solo se ha actualizado el precio por la inflación. En 1992, una camiseta de fútbol media costaba 30 euros (4.995 pesetas). Actualizado el IPC, hablaríamos de 62 euros, 18 menos de lo que realmente cuesta en tiendas. Esto, hablando de las versiones ‘replica’ y de equipos de segundo nivel, ya que las Nike y Adidas arrancan en los 90 euros. En esta línea, el informe ‘Replicas and Manufacturers in Top European Football’, liderado por el doctor Rohlmann, indica que el producto se ha repreciado un 42% desde 2011, cuando la inflación en España para este periodo se estima en el 11%.
«El precio de las camisetas crece, en primera instancia, porque hay una demanda bestial», dice el exdirectivo de Adidas, «pero también por la piratería. Las pérdidas estimadas por las copias pirata las pagan los que compran producto original. Además, los fabricantes han recuperado las tramas para forzar a los chinos a que eleven sus costes, pero no parece que lo estén consiguiendo».
Al tiempo las ventas de las camisetas falsificadas desde China también se encuentran en máximos. Con rebajas en torno al 80% del precio, los fabricantes chinos han conseguido copias casi indistinguibles del producto auténtico. «Y en muchas ocasiones son capaces de fabricar los nuevos modelos antes de que las grandes marcas los tengan en sus tiendas; es un drama del que apenas se habla, porque las ventas oficiales siguen creciendo con fuerza», dice el exdirectivo de Adidas.
La gran pregunta es: ¿cuesta una camiseta lo que se paga por ella? La respuesta corta es no. El doctor Rohlmann ha diseccionado los costes de una camiseta ‘replica’ promedio, que se vende por 80 euros, para concluir que los mayores beneficiados son los puntos de venta y los clubes, que a menudo son la misma entidad. Al fabricante le cuesta producir y transportar la camiseta 7,74 euros. A esto habría que sumar los gastos de promoción (2,34 €), los ‘royalties’ que paga a los equipos por cada unidad (4,95 €) y la inversión en fuerza de venta (2,02 €).
En total, que una camiseta acabe en la tienda cuesta 17 euros, pero este no es el precio mayorista. El fabricante cobra a la tienda 32,34 euros por unidad, asegurándose un margen del 19% del precio final. El punto de venta es el que obtiene mayor beneficio, y este es el motivo por el que los grandes clubes cada vez potencian más sus tiendas oficiales.
A la tienda le queda un beneficio bruto de 48,50 euros, de los que habría que descontar los impuestos, que Rohlmann ha calculado como en Alemania (16%), pero que en España ascienden al 21%.
Por fortuna, hay clubs que sí tienen en cuenta la crisis económica que está presente en muchos hogares y ese el caso de la Unión Deportiva Granadilla Tenerife.
El representativo canario ha decidido lanzar una campaña en la que ha puesto a la venta las dos equipaciones del curso 2022-2023 a tan sólo 29,95 euros la unidad, tanto la primera camiseta (Azul y blanca) como la segunda, (Morada) y esta suculenta promoción se puede encontrar en la página web oficial de las guerreras, léase, https://udgtenerife.com/.
En total, una zamarra acaba en la tienda por 17 euros pero este no es el precio mayorista. El fabricante cobra a la tienda 32,34 euros por unidad, asegurándose un margen del 19% del precio final. El punto de venta es el que obtiene mayor beneficio, y este es el motivo por el que los grandes clubes cada vez potencian más sus tiendas oficiales, por lo que esta oportunidad no deberían dejarla pasar los seguidores del sexto clasificado de la Primera División Femenina.

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