
¡De cara al próximo curso! Los finalistas de la última edición de la Copa de la Reina pretenden a una joven estrella.
Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) que trabajan en historia del deporte analizan la rivalidad existente entre Atlético de Madrid y el Real Madrid en el último siglo.
La rivalidad entre ambos equipos se remonta a sus primeros partidos en competiciones de carácter regional en 1906, cuando se enfrentaron en tres ocasiones con victoria en dos encuentros para los rojiblancos. En 1916, tras ser eliminado el Atlético de la Copa por el Real Madrid, los colchoneros cedieron a este equipo a su jugador Luis Belaúnde para que jugara contra el Barcelona. Pero las relaciones comenzaron a deteriorarse a partir de 1924, con la paulatina implantación del profesionalismo. Cuando el Madrid creía haber atado a los jugadores Monjardín, Muñagorri y Javier Barroso, este último decidió fichar in extremis por el Atlético.
Un evento histórico muy relevante de la historia de ambos clubes es el intento de absorción del Real Madrid por parte del Atlético de Madrid después de la Guerra Civil. En aquella época los equipos se denominaban Madrid Club de Fútbol y Atlético de Aviación, respectivamente. “Hay que tener en cuenta que el Madrid fue investigado por su colaboración con el Frente Popular durante la guerra y el Atlético intentó presentar una especie de OPA hostil, una amenaza que el Madrid evitó recurriendo a sus contactos con el ejército español”, explica Eduardo González, profesor titular de Historia Contemporánea de la UC3M.
El Atlético de Madrid alcanzó renombre nacional a partir de las ligas que consigue a comienzos de la etapa franquista (entre 1939 y 1941). En esa época, el trato de favor que los militares daban al Atlético Aviación acentuó la rivalidad entre los dos grandes clubes de la capital. Los directivos del Madrid estaban siendo investigados porque el equipo blanco había estado bajo control directo del Frente Popular durante la guerra. Posteriormente, la primera edad de oro de los atléticos a finales de los años cincuenta tensó las relaciones, sobre todo en la eliminatoria de semifinales de la Copa de Europa 1958-59, que requirió de un partido de desempate en Zaragoza.
La relación entre ambos clubes ha sufrido altibajos en función de sus resultados deportivos: cuando el Atlético de Madrid tenía su momento glorioso en los años 70, el Madrid se encontraba en plena depresión. “En general las relaciones de carácter institucional han sido relativamente buenas hasta los años 80, cuando llegaron a los clubes personajes como Ramón Mendoza en el caso del Real Madrid o el doctor Alfonso Cabeza o Jesús Gil en el caso del Atlético de Madrid”, explica Eduardo González, que analizó todos estos temas en una obra publicada con motivo del centenario de los blancos: “Historia del Real Madrid, 1902-2002. La entidad, los socios, el madridismo “(Everest, 2002). La principal fuente de información para este libro fueron los archivos de la institución deportiva, que se encontraban en las llamadas carceletas del estadio Santiago Bernabéu, unas instalaciones que inicialmente se construyeron para controlar a los radicales con motivo del Mundial de Fútbol de 1982.
Orígenes burgueses de ambos clubs
Curiosamente, ambos clubes proceden en sus orígenes de las burguesías de la periferia peninsular que emigran a Madrid para realizar actividades comerciales. Por una parte, Juan Padrós, que fue el primer presidente del Madrid Foot-Ball Club (hoy Real Madrid) en 1902, provenía de una familia catalana que regentaba un importante comercio textil en Barcelona.Por otra parte, Enrique Allende, el primer presidente del Athletic Club de Madrid (hoy Atlético de Madrid) en 1903, mantenía una importante actividad empresarial en León en torno a la industria minera y ferroviaria.
“La imagen del Madrid como equipo de la burguesía o del Régimen y del Atlético como equipo popular proviene de los años 50, cuando el Madrid adquiere relevancia internacional, y de los años 60, cuando el estadio del Atlético se traslada a la ribera del Manzanares junto a los barrios obreros de la capital”, explica González.
La línea de investigación de este profesor de la UC3M se enmarca en la historia del deporte. “Es una disciplina aún en construcción en España, pero que goza de una tradición y una presencia importante en los estudios de historia social a escala internacional”. Lo que se propone en este ámbito, explica, es superar la historia de los simples resultados deportivos y hablar del fútbol o de cualquier deporte como un fenómeno social total, relacionándolo con cuestiones como la sociabilidad, la participación social, los vínculos con el poder político, los imaginarios colectivos, los medios de comunicación. etc.
Esta rivalidad se ha extendido ya también al fútbol femenino español, haciéndose más notoria después de la gran remontada rojiblanca en la gran final de la Final Four de la Copa de la Reina 2023 que terminó con el segundo título para la entidad de Lola Romero en esta competición y dejó en blanco el palmarés merengue en categoría femenina.
Fiamma Benítez Iannuzzi (Ondara, 19 de junio de 2004), o simplemente Fiamma, es una futbolista española que juega como centrocampista ofensiva en el Valencia Club de Fútbol de la Liga F y en la selección femenina de España.
Benítez comenzó a jugar en las inferiores del Levante en 2019 para al año siguiente pasar al equipo mayor y debutar en Primera División en la temporada 2021-2022.
En mayo de 2022, Fiamma Benítez se unió al Valencia de cara a la temporada 2022-2023.
La “perla” de la selección española sub-19, con la que acaba de ganar la Eurocopa, ha de ser definida como una delantera muy polivalente que puede ocupar cualquier posición de la línea ofensiva, léase, interior por cualquiera de los dos flancos, mediapunta o incluso delantera centro de referencia y sobresale en el verde por su privilegiada visión de juego.
Según ha explicado nuestra compañera de profesión Marta Griñan en “AS” amén de la cual Fiamma, que tiene solo 19 años, pero lleva en el radar de las direcciones deportivas más importantes desde hace tiempo. Formada en el Levante, la futbolista de padres argentinos (y pasaporte italiano) empezó su experiencia en la élite en la temporada 2020-2021, en la que disputó 15 partidos en Primera. Esa fue la cifra que también alcanzó en la campaña 2021-22, tras la que decidió fichar por el Valencia en busca de mayor protagonismo y ahora está en la agenda del Atlético de Madrid y el Real Madrid al acabar contrato con las ches el próximo 30 de junio de 2024.
La exjugadora del Levante Unión Deportiva es una estrella muy joven de perfil ofensivo, pasó de la delantera a la mediapunta para mostrar lo mejor de sí misma: canalizadora de juego, último pase y mucha llegada. Fiamma devolvió la confianza depositada en ella con mucho fútbol y buenos números: tres goles y seis asistencias en 30 partidos disputados.
Benítez ya ha debutado con las canpeonas del mundo en la Liga de Naciones y le hizo un gol a Suecia en la última jornada de la fase de grupos en La Rosaleda y cuenta con este título en su palmarés.
Por eso, eso no es de extrañar que ya haya marcado con la camiseta de La Roja Absoluta e incluso que cuente en su palmarés con la recién conquistada Nations League. Tampoco que su nombre aparezca en la agenda de clubes de Francia, Inglaterra, México, Italia o Estados Unidos. Y es que Fiamma Benítez, que firmó con el Valencia hasta 2024, aparece como una de las grandes oportunidades del mercado veraniego. Asterisco o no, los grandes clubes de la Liga F, a excepción del Barcelona, también piensan en ella como un posible fichaje y esta situación ha generado un nuevo conflicto entre el tres veces campeón de liga, el Atlético y el subcampeón de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, el Real Madrid, después del viaje que hizo hace un par de temporada Marta Cardona de Valdebebas a Alcalá de Henares y que está a punto de tomar a la inmersa Eva Navarro, pero la última palabra para deshacer el entuerto la tiene la misma Fiamma Benítez.
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