
⬜️ En la previa del Atlético de Madrid–Real Madrid de la Supercopa de España en Arabia Saudí, Enrique Cerezo defendió el formato del torneo frente a las críticas y puso el acento en su impacto económico, recordando que parte de los ingresos generados se reinvierten en el conjunto del fútbol español, incluido el desarrollo del fútbol femenino y las categorías no profesionales.
El presidente del Atlético de Madrid respalda el modelo económico del torneo en la previa del derbi ante el Real Madrid y recuerda que los beneficios generados por la Supercopa no solo impactan en el fútbol profesional masculino, sino que también se reinvierten en el desarrollo del fútbol femenino, el fútbol base y las categorías no profesionales, uno de los principales argumentos frente a las críticas por la sede del campeonato.
La Supercopa de España volvió a situarse en el centro del debate en la previa del Atlético de Madrid–Real Madrid disputado en Arabia Saudí. Más allá de lo estrictamente deportivo, la elección de la sede y el formato del torneo suscitan cada año críticas por su celebración fuera de territorio español. En ese contexto, Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, defendió el modelo económico del campeonato y el impacto positivo que, según los organizadores, tiene para el conjunto del fútbol español, recordando que parte de los ingresos generados por la Supercopa se destinan al fútbol femenino y a otras áreas estructurales del deporte.
El presidente del Atlético de Madrid respalda el modelo económico del torneo en la previa del derbi ante el Real Madrid y recuerda que los beneficios generados por la Supercopa no solo impactan en el fútbol profesional masculino, sino que también se reinvierten en el desarrollo del fútbol femenino, el fútbol base y las categorías no profesionales, uno de los principales argumentos frente a las críticas por la sede del campeonato.
Durante su comparecencia previa al encuentro, en declaraciones a Movistar Plus, Cerezo centró su intervención principalmente en el plano deportivo, en la importancia del título y en la oportunidad que supone el torneo para el Atlético de Madrid. Sin embargo, sus palabras se enmarcaron en un discurso más amplio que conecta con la postura oficial de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que ha defendido reiteradamente que los beneficios económicos derivados del acuerdo con Arabia Saudí no se limitan a los clubes participantes, sino que se redistribuyen en distintos niveles del fútbol nacional.
En ese sentido, desde la RFEF se ha explicado que una parte significativa de los ingresos obtenidos por la Supercopa se reinvierte en el fútbol no profesional, en programas de desarrollo del fútbol base y en el impulso del fútbol femenino, una de las áreas estratégicas del crecimiento del fútbol español en los últimos años. Este argumento ha sido utilizado como respuesta a quienes cuestionan el traslado del torneo al extranjero, subrayando que el impacto económico del campeonato trasciende el corto plazo y el foco mediático del fútbol masculino de élite.
fútbol femenino, en particular, se ha convertido en uno de los ejes centrales de esa defensa. La federación ha insistido en que los recursos generados por competiciones como la Supercopa permiten sostener y ampliar inversiones en estructuras, competiciones y ayudas económicas que contribuyen a la profesionalización progresiva del fútbol femenino y a la mejora de las condiciones de clubes y jugadoras. Aunque Cerezo no realizó una cita literal centrada exclusivamente en esta cuestión, su defensa del formato se alinea con ese planteamiento general, que vincula la expansión internacional del torneo con un retorno económico que beneficia a todo el ecosistema del fútbol español.
La celebración de la Supercopa en Arabia Saudí ha estado rodeada de controversia desde su traslado, tanto por motivos deportivos como sociales y económicos. Frente a esas críticas, los defensores del modelo insisten en que el acuerdo permite generar ingresos muy superiores a los que obtendría el torneo en territorio nacional, lo que abre la puerta a una mayor redistribución de recursos. En ese reparto, según la RFEF, no solo entran los clubes profesionales, sino también federaciones territoriales, categorías inferiores y el fútbol femenino, que necesita una base económica sólida para consolidar su crecimiento.
Cerezo, como presidente de uno de los clubes participantes, respaldó esa visión en la previa del derbi, insistiendo en la importancia de entender la Supercopa no solo como un evento puntual, sino como una pieza clave dentro de una estrategia económica más amplia. Una estrategia que, según sus defensores, permite reforzar la competitividad del fútbol español y sostener áreas que, sin ese respaldo económico, tendrían mayores dificultades para desarrollarse.
De este modo, el debate en torno a la Supercopa vuelve a evidenciar la tensión entre la dimensión deportiva y la económica del fútbol moderno. Mientras las críticas se centran en la sede y el formato, los responsables institucionales y los clubes apelan al impacto global del torneo y a su capacidad para generar recursos que, más allá del escaparate del fútbol masculino, también alcanzan al fútbol femenino y a la base del sistema.
Un argumento que, una vez más, se sitúa en el centro de la defensa del modelo en Arabia Saudí, ya que el torneo aporta 26 millones de euros a repartir entre la Primera División Femenina y el balompié no profesional, donde ya no está la Liga F desde 2022.

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