
◼️ En un fin de semana con seis partidos disputados en un lugar de los ocho habituales, dos se adelantaron por la celebración de la Supercopa de España en Castellón, la emoción fue la nota predominante.
La jornada 17 de la Liga Profesional de Fútbol Femenino 2025-2026 dejó un domingo repleto de matices, emociones cruzadas y partidos que empiezan a marcar tendencias claras en la clasificación, en una fecha con seis encuentros y protagonismo repartido por toda la geografía futbolística.
El derbi guipuzcoano se tiñó de txuri-urdin en Zubieta, donde la Real Sociedad fue muy superior a la SD Eibar (3-0) en un partido cargado de simbolismo desde antes de rodar el balón, con el homenaje a Cecilia Marcos por sus 100 partidos con el club. El equipo donostiarra encarriló el triunfo muy pronto gracias a la conexión entre Nerea Eizagirre, omnipresente y elegida MVP, e Intza Eguiguren, que definió con autoridad para abrir el marcador. Tras una primera mitad controlada, la Real terminó de romper el duelo en la segunda parte, beneficiándose de dos acciones desafortunadas del conjunto armero, que acabaron en sendos goles en propia puerta para cerrar un triunfo sólido y convincente.
Sin goles terminó el choque entre RCD Espanyol y Costa Adeje Tenerife, un empate que dejó sensaciones encontradas para ambos conjuntos. Las ocasiones no faltaron, especialmente en las botas de Sakina Ouzraoui, la jugadora más incisiva del encuentro y MVP, que se encontró una y otra vez con la falta de acierto o con la respuesta de Romane Salvador. El Espanyol llegó a celebrar un gol en la recta final tras los cambios de Sara Monforte, pero el fuera de juego frustró el desahogo perico en un partido que también tuvo un disparo al larguero de Cristina Baudet y que acabó con reparto de puntos tras un asedio sin premio.
En Sevilla volvió la sonrisa. El conjunto hispalense rompió su mala racha liguera con un triunfo vibrante ante el Levante UD (4-2) en un partido de ritmo alto y mucha pegada. Esther Martín-Pozuelo abrió el camino con un espectacular lanzamiento de falta, Isa Álvarez amplió desde los once metros y, aunque Raiderlin Carrasco devolvió la esperanza a las granotas, Rosa Márquez castigó justo antes del descanso tras una gran acción colectiva. Millaray Cortés, MVP del encuentro, sentenció nada más volver del vestuario, en una tarde que también dejó el regreso de Gemma Gili y el debut de Ariana Arias, con Ana Franco maquillando el marcador para las visitantes.
El Deportivo Abanca dio un paso firme hacia la permanencia con una victoria incontestable en Logroño (0-4). Tras un inicio con alternativas, el error en la salida del DUX permitió a Esperanza Pizarro abrir el marcador y marcar el rumbo del partido. La uruguaya, MVP y líder ofensiva, volvió a ver puerta en la segunda mitad para firmar su doblete, mientras Paula Gutiérrez y Lucía Rivas completaron una actuación coral, seria y muy eficaz de un Deportivo que fue creciendo con el paso de los minutos y dejó sin respuesta al conjunto riojano.
También hubo golpe sobre la mesa del FC Badalona Women en el Fernando Torres, donde se impuso por la mínima al Madrid CFF (0-1). Un partido muy igualado que se decidió justo antes del descanso, cuando Sonia Majarín, MVP del choque, puso un centro preciso que Itziar Pinillos convirtió en gol cumpliendo la ley del ex. El Madrid lo intentó en la segunda mitad, movió el banquillo y buscó el empate hasta el final, pero se topó con una defensa visitante muy sólida y con una Paola Ulloa decisiva para evitar una sentencia mayor.
El fin de semana se cerró en Los Cármenes con la victoria del Granada CF ante el Alhama CF ElPozo (2-0). Tras una primera parte espesa, con protagonismo de Lauri Requena, MVP del partido, el equipo de Irene Ferreras encontró las soluciones desde el banquillo. La entrada de Andrea Gómez cambió el ritmo ofensivo y permitió a Sonya Keefe abrir el marcador tras un centro medido de Laura Pérez. Ya en el tramo final, un penalti por mano dentro del área selló el triunfo nazarí y confirmó el buen momento del Granada ante su afición.
Una jornada que dejó homenajes, regresos, debuts y goles decisivos, pero, sobre todo, la sensación de que cada punto empieza a pesar el doble. La Liga F Moeve avanza y el margen de error se reduce: quien golpea ahora, lo hace con la convicción de que cada victoria puede marcar el destino de toda una temporada.
Además de todo esto, un cambio en los banquillos ha tenido lugar en Alcalá de Henares, donde el Club Atlético de Madrid prescindió de los servicios de Víctor Martín Alba.
El ex del Madrid CFF llevaba ya diez encuentros oficiales sin conocer la victoria entre todas las competiciones y su última alegría databa del 20 de noviembre de 2025 ante el Twente por 0-4 en los Países Bajos.
Tras cinco derrotas (Costa Adeje Tenerife, OL Lyonnes, Barcelona, Espanyol, Real Madrid) y cinco empates (Sevilla, Bayern de Múnich, Eibar, Alhama, Real Sociedad), Viti se marchó dejando al equipo en quinta posición en la Liga F Moeve, lo que le costó el cargo a Viti a pesar de tener contrato en vigor hasta 2027.
El bache de las rojiblancas fue aprovechado a las mil maravillas por la Real Sociedad de Fútbol que adiestra Arturo Ruiz y es que el conjunto donostiarra se ha alejado de las madrileñas en diez puntos, casi nada.
Tras varios días de incertidumbre y un sinfín de rumores, el más destacado situaba a Amanda Sampedro al frente del equipo, el director deportivo de la entidad, Beni Rubido, escogió a José Ángel Herrera como nuevo director técnico del bicampeón de la Copa de la Reina.

El de Santa Cruz de Tenerife ya ha entrenado por primera vez al Atlético de Madrid y es plenamente consciente de que su objetivo de aquí a final de temporada es quedar tercero.
La temporada de la Real Sociedad está adquiriendo una dimensión que va mucho más allá de la mera acumulación de puntos en la clasificación.
El equipo ha construido, jornada a jornada, una identidad competitiva reconocible, basada en la fiabilidad, el orden y una madurez que contrasta con la juventud de su plantilla. Con 34 puntos en el casillero a estas alturas del curso, el conjunto blanquiazul se sitúa seis unidades por debajo de lo que había logrado en el mismo tramo de competición cuatro años atrás, pero ese dato, lejos de interpretarse como un retroceso, sirve para contextualizar la evolución de un proyecto que ha sabido adaptarse a un entorno cada vez más exigente y competitivo dentro del fútbol femenino español.
Uno de los grandes pilares sobre los que se sostiene este rendimiento es su comportamiento lejos de Zubieta. La Real se ha consolidado como uno de los equipos más fiables cuando actúa como visitante, hasta el punto de convertirse en el segundo mejor conjunto a domicilio del campeonato. Ha sumado 18 puntos fuera de casa, una cifra que solo supera el Barcelona, líder indiscutible también en este apartado con 21.
Este rendimiento no es fruto de la casualidad ni de una racha puntual, sino de una forma de competir muy definida, capaz de minimizar riesgos, gestionar los momentos del partido y castigar los errores del rival cuando se presentan.
Ese mismo rigor competitivo se refleja en otro dato especialmente significativo: la Real Sociedad es el segundo equipo que menos derrotas ha encajado en lo que va de temporada. Tan solo ha perdido en dos ocasiones, una más que el Barcelona, al que precisamente logró imponerse en Zubieta en un encuentro que ya forma parte de los hitos recientes del club. Aquella victoria no solo tuvo un valor clasificatorio, sino también simbólico, al demostrar que el equipo es capaz de mirar de tú a tú a los grandes referentes del campeonato cuando las circunstancias lo permiten.
Después de un mes sin competir ante su afición, el equipo regresa a casa con la voluntad clara de prolongar esta dinámica positiva y sumar tres puntos que refuercen su candidatura a objetivos ambiciosos. El reencuentro con su público se vive internamente como un estímulo añadido, una energía extra que el cuerpo técnico y las jugadoras consideran determinante en determinados tramos del partido. Arturo, técnico del conjunto donostiarra, ha insistido en la importancia de ese vínculo con la grada, subrayando el papel que juega la afición en los momentos de dificultad. El entrenador reconoce que existe una motivación especial por volver a sentir el calor de la gente y por afrontar un nuevo derbi, un tipo de encuentro que siempre exige un plus emocional y competitivo.
Lejos de cualquier exceso de confianza, el técnico ha transmitido un mensaje de cautela y respeto hacia el rival.
La Real Sociedad viene de ofrecer actuaciones muy sólidas, especialmente en escenarios exigentes como Ipurúa o Sevilla, partidos en los que el equipo supo imponer un ritmo alto, desgastar al oponente y reducir al mínimo los errores no forzados. Esa capacidad para controlar los detalles ha sido clave para sostener resultados positivos, pero Arturo es consciente de que el próximo compromiso presenta desafíos propios. El rival atraviesa un momento de juego notable y se siente especialmente cómodo cuando logra adelantarse en el marcador, por lo que uno de los objetivos prioritarios será evitar conceder ventajas tempranas. En ese contexto, el entrenador no oculta su deseo de poder gestionar el partido desde un 1-0 favorable, aunque asume que el encuentro será exigente, físico y tácticamente complejo, y que obligará a su equipo a desplegar su mejor versión durante los noventa minutos.
En el apartado de la plantilla, la Real Sociedad afronta este tramo del curso con algunas ausencias relevantes. María Molina, Arola Aparicio y Maren Lezeta no estarán disponibles, bajas que obligan al cuerpo técnico a reajustar piezas y explorar alternativas dentro de un grupo que destaca precisamente por su profundidad y competitividad interna.
Arturo ha puesto el acento en ese aspecto como una de las grandes fortalezas del equipo. El nivel de exigencia en el día a día es elevado, hasta el punto de que las propias jugadoras desconocen quién formará parte del once inicial hasta después del último entrenamiento previo al partido. Esa incertidumbre, lejos de generar inseguridad, ha servido para mantener a todo el grupo en un estado de alerta permanente, elevando el rendimiento colectivo.
La gestión de minutos y la rotación de futbolistas ha sido otro de los rasgos distintivos del técnico blanquiazul. Hasta la fecha, han participado 21 jugadoras diferentes, lo que refleja una apuesta clara por implicar a toda la plantilla.
La media de edad del grupo se sitúa en 25,2 años, convirtiendo a la Real en la cuarta plantilla más joven del campeonato, un dato que refuerza la idea de un proyecto con presente competitivo y proyección a medio plazo. Dentro de ese grupo, Ainhoa Vicente Moraza destaca como la futbolista con mayor carga de minutos, acumulando 1.377, una cifra que evidencia su peso específico en el esquema del equipo. Junto a ella, Paula Fernández y Andreia Jacinto se sitúan como las jugadoras con más titularidades, con 15 apariciones cada una, consolidándose como piezas estructurales en la columna vertebral del once.
Desde el punto de vista estadístico, el rendimiento ofensivo del equipo ha tenido nombres propios. Edna Imade, que regresó al Bayern de Múnich tras finalizar su periodo de cesión, se mantiene como la máxima goleadora de la Real Sociedad en la temporada, con 11 tantos, un registro que habla de su impacto durante su etapa en el club. En el apartado de la creación de juego, Andreia Jacinto lidera la tabla de asistencias con cuatro pases decisivos, aportando creatividad y visión en los metros finales. Estos números, más allá de lo individual, se integran en una propuesta colectiva que prioriza el equilibrio y la solidaridad defensiva sin renunciar a la calidad en ataque.
El buen momento del equipo ha tenido un efecto directo en el entorno. La afición ha recuperado la ilusión por un proyecto que ya sabe lo que es tocar metal y competir en escenarios de primer nivel. La conquista de la Copa de la Reina en 2019 marcó un antes y un después en la historia reciente del club, estableciendo un precedente de ambición y éxito. Aquel título no solo enriqueció el palmarés, sino que consolidó la apuesta institucional por el fútbol femenino. Posteriormente, la participación en competición europea en la temporada 2022-23, aunque breve al caer en la ronda previa, reforzó la experiencia internacional de un grupo que aspira a volver a situarse en ese escaparate.
Ese horizonte europeo vuelve a asomar como un objetivo latente, aunque dentro del vestuario se maneja con prudencia. Nahia Aparicio ha puesto voz a ese sentimiento colectivo, reconociendo que la ilusión es palpable entre la gente, pero subrayando la importancia de mantener la calma y el foco en el día a día.
La futbolista admite que, mientras algunas compañeras siguen con atención los resultados de los rivales directos, el cuerpo técnico insiste en centrar la atención en el propio rendimiento. La distancia con el Atlético de Madrid se ha ampliado ligeramente, pero la presión del Tenerife, que viene apretando con fuerza, convierte cada jornada en una especie de final anticipada, donde cualquier error puede tener consecuencias significativas en la clasificación.
La Real Sociedad se encuentra, por tanto, en un punto clave de la temporada. Con un equipo joven pero curtido, un modelo de juego reconocible y una conexión renovada con su afición, el desafío no es solo mantener el nivel mostrado hasta ahora, sino sostenerlo en el tiempo hasta el tramo decisivo del curso. La ambición está presente, aunque se exprese con un discurso mesurado y consciente de las dificultades. El regreso a casa después de un mes de ausencia no es únicamente un dato del calendario, sino un símbolo del momento que atraviesa el equipo: volver al origen, apoyarse en su gente y reafirmar, partido a partido, que la Real Sociedad quiere seguir siendo protagonista en la élite del fútbol femenino español.
José Herrera llega a la capital española convencido en que será capaz de darle la vuelta a la mala dinámica del Atlético en la Liga F Moeve y buscará meterlo en el podium a pesar del gran desempeño de las de San Sebastián.
El ex del Costa Adeje Tenerife Egatesa ya fue capaz de derrotar el Real Madrid por 0-1 en el Estadio Alfredo Di Stéfano allá por el 18 de marzo de 2023.
Esta gesta demuestra la sabiduría futbolística del José, quien sabe que llega a uno de los clubes más importantes de la Primera División Femenina, cuenta con seis títulos en las vitrinas, y tampoco descuidará el camino rojiblanco en la Liga de Campeones Femenina, donde se medirá al Manchester United en el playoff que da acceso a los cuartos de final.
Allí esperaría el Bayern de Múnich que se ha reforzado en el mercado invernal con las llegadas de Edna Imade y Amani, pero el Atlético de Madrid también le ha dado la bienvenida a Priscila Chincilla, ex del Zenit para el ataque, y Kathrine Møller Kühl, para el centro del campo.
La danesa llega a Madrid traspasada por la A.S. Roma y firmó hasta 2029 como una apuesta de futuro que debe ayudar al Atlético a avanzar rondas en la Copa de la Reina, donde se medirá al Athletic Club sobre el césped de Alcalá de Henares.
Sea como fuere, el estreno de José Herrera llegará este próximo sábado, 30 de enero de 2026, a partir de las 12:00 horario peninsular, ante un Granada Club de Fútbol que se impuso por 2-0 al Alhama ElPozo en Andalucía.

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