La crónica | El Real Madrid acaba con el gafe en París

(Fuente: UEFA Women’s Champions League )

◼️ El conjunto blanco se impuso por 2-3 al París FC fuera de casa en la ida de los playoffs que dan acceso a los cuartos de la Champions. Caroline Weir, Athenea del Castillo y Linda Caicedo marcaron los tantos del Real Madrid CF, mientras que, Kaja Korosec y Maeline Mendy anotaron los goles del equipo francés.

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

Arrancan los playoffs para clasificarse a los cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League. Ocho equipos pelearán por los cuatro billetes que dan acceso a la siguiente ronda. El Real Madrid CF visitará al París FC este miércoles 11 de febrero a las 21:00h en el partido de ida. Las madridistas terminaron la fase de grupos en la 7ª posición con 11 puntos, repartidos en tres victorias, dos empates y tan solo una derrota. Pau Quesada no podrá contar con las lesionadas Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira, Lotte Keukelaar, mientras que, Signe Bruun, que viaja es duda para afrontar el partido. El cuadro español buscará intentar alcanzar el éxito de la temporada pasada, donde llegó a los cuartos de final por segunda vez en su historia. Si logra clasificarse se medirá al FC Barcelona, que ya espera al ganador de esta eliminatoria.
Por su parte, el París Football Club terminó la fase de grupos en la 10ª posición con 8 puntos tras cosechar dos victorias, ante el Benfica (2-0) y el Valerenga (0-1), dos empates y dos derrotas. Además, las parisinas solo han marcado seis goles, pero también es el séptimo club con menos tantos encajados (7) en estos seis encuentros.
Ambos equipos se conocen muy bien, y ya se han enfrentado en tres ocasiones a lo largo de su historia en la Champions con ninguna victoria del conjunto merengue. El cuadro francés se impuso por 2-1 y 0-1 en la fase de grupos de la temporada 2023/2024, mientras que, este curso los dos clubes ya se midieron en la liguilla previa con tablas (1-1) en el marcador.
El duelo de vuelta que decidirá al equipo que pasa a cuartos de final se disputará el miércoles 18 de febrero a las 18:45h en el estadio Alfredo Di Stéfano.
La ida en París marcará el tono de unos playoffs decisivos para el devenir europeo del Real Madrid. Las blancas buscarán imponer su estilo, apoyarse en la experiencia acumulada en este tipo de escenarios y sostener la solidez defensiva liderada por Misa Rodríguez, con el objetivo de regresar al Alfredo Di Stéfano con ventaja y dar un paso más hacia los cuartos de final de la Champions, mientras que el París Football Club buscará sacar rédito de la localía para llevarse un buen resultado a Valdebebas.

(Fuente: Liga F Moeve)

🔜 NEXT GAME

🏆 UEFA Women’s Champions League

🙌🏻 Playoffs | Partido de ida

😍 Temporada 2025-2026😍

🔥 París Football Club 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

🗓️ Miércoles, 11 de febrero de 2026

⏰ 21:00 horario peninsular

📺 Disney Plus

🏟️ Stade Charléty, París

(Fuente: UWCL)

Los onces |

Las cartas están sobre la mesa. París FC y Real Madrid CF ya han desvelado sus onces oficiales para el arranque de una eliminatoria que promete tensión, matices tácticos y una batalla estratégica de alto nivel en estos playoffs de acceso a los cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League. Este miércoles 11 de febrero a las 21:00h, con la retransmisión en directo por Disney+, el Stade Charléty se convertirá en el epicentro continental de una noche que marcará el pulso competitivo de dos proyectos ambiciosos. Sandrine Soubeyrand apuesta de inicio por Chavas bajo palos; una línea defensiva formada por N’Dongala en el lateral derecho, Ould Hocine y Greboval como pareja de centrales, y Bogaert ocupando el costado izquierdo; en la sala de máquinas aparecen Picard y Korošec como doble pivote; por delante, Garbino parte desde la derecha, Le Mouédec actuará en el carril central y Mateo —capitana— desde el perfil izquierdo; la referencia ofensiva será Azzaro. Por su parte, Pau Quesada responde con Misa Rodríguez en portería y brazalete de capitana; defensa de cuatro con Yasmim en el lateral izquierdo, Lakrar y María Méndez como centrales, y Eva Navarro adaptada al lateral derecho; en el centro del campo formarán Angeldahl, Däbritz y Weir; el tridente ofensivo lo componen Linda Caicedo desde la izquierda, Feller en punta y Athenea por el flanco derecho.

Con estos veintidós nombres comienza a escribirse una eliminatoria que no solo define un pase a cuartos, sino que proyecta la dimensión competitiva de dos equipos que han transitado caminos distintos hasta llegar aquí. El Real Madrid aterriza en París tras finalizar la fase de grupos en la séptima posición con once puntos, fruto de tres victorias, dos empates y una única derrota, un balance que evidencia regularidad, capacidad de adaptación a contextos diversos y una madurez creciente en la gestión de los momentos críticos. El conjunto blanco, que la pasada temporada alcanzó los cuartos de final por segunda vez en su historia, persigue consolidarse en la élite continental, dar un paso más en su evolución estructural y confirmar que su presencia entre las mejores ya no es coyuntural sino estructural. Sin embargo, el escenario no es sencillo: Pau Quesada no puede contar con Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira ni Lotte Keukelaar, todas ellas lesionadas, mientras que Signe Bruun, pese a viajar con el grupo, es duda. Este contexto condiciona la configuración del once y obliga a una lectura táctica específica del plan de partido.

La elección de Misa Rodríguez como guardiana y líder emocional no admite debate. Su capacidad para iniciar desde atrás, su valentía en el juego aéreo y su manejo de situaciones de uno contra uno resultan esenciales ante un París FC que, aunque no ha sido especialmente prolífico en ataque —seis goles en seis partidos de la fase de grupos—, sí destaca por su disciplina estructural y su capacidad para castigar errores en transición. La línea defensiva madridista presenta un matiz interesante: Eva Navarro, habitual extremo, se ubica en el lateral derecho, lo que puede interpretarse como una apuesta por la profundidad ofensiva desde ese carril, buscando fijar a Garbino y obligar al bloque parisino a defender más bajo de lo habitual. En el eje, Lakrar y María Méndez conforman una pareja complementaria: contundencia y anticipación por un lado, lectura táctica y salida limpia por el otro. Yasmim, desde el lateral izquierdo, deberá equilibrar su proyección con la vigilancia constante sobre Mateo, una futbolista con lectura interior y último pase.

El centro del campo merengue, con Angeldahl, Däbritz y Weir, define el corazón estratégico del plan. Angeldahl aportará orden posicional y criterio en la distribución; Däbritz, dinamismo, llegada y presión tras pérdida; Weir, talento diferencial entre líneas, capacidad para girarse en espacios reducidos y amenazar desde la frontal. Ante el doble pivote Picard–Korošec, el reto será encontrar superioridades interiores, arrastrar marcas y activar a las extremos en ventaja. Linda Caicedo, con su desequilibrio y agresividad en el uno contra uno, puede convertir el costado izquierdo en una zona de constante inestabilidad para N’Dongala. Athenea, por la derecha, ofrece amplitud, desborde y disparo cruzado, mientras que Feller, como referencia, tendrá la misión de fijar centrales, atacar el primer palo y habilitar segundas jugadas.

En el bando local, Sandrine Soubeyrand construye su propuesta desde la solidez. Chavas aporta seguridad en el juego aéreo y reflejos bajo palos. La defensa de cuatro tiene perfiles definidos: laterales con recorrido y centrales que priorizan el orden posicional. Ould Hocine y Greboval deberán gestionar los movimientos de Feller y las irrupciones desde segunda línea de Weir. El doble pivote Picard–Korošec se antoja clave para cerrar líneas de pase interiores y sostener el bloque medio, que previsiblemente buscará compactarse para reducir espacios entre líneas. Garbino y Mateo aportan amplitud y diagonales hacia dentro, mientras que Le Mouédec ejercerá como enlace creativo. Azzaro, como nueve, será la encargada de presionar la salida blanca y atacar el espacio a la espalda de las centrales.

El contexto competitivo añade un componente emocional relevante. El París FC terminó la fase de grupos en la décima posición con ocho puntos, gracias a dos victorias —ante Benfica (2-0) y Valerenga (0-1)—, dos empates y dos derrotas. Solo seis goles a favor, pero siete en contra, lo que la convierte en una de las defensas más eficientes del tramo medio de la clasificación. Esa dualidad, poca producción ofensiva pero fiabilidad defensiva, define su identidad: un equipo que prioriza el orden, que concede poco y que compite cada balón dividido con intensidad. El Real Madrid, por su parte, llega con la ambición de romper una estadística que pesa en la memoria reciente: en tres enfrentamientos previos ante el París FC en Champions, no ha logrado la victoria. En la fase de grupos 2023/2024 cayó por 2-1 y 0-1, y esta temporada igualó 1-1 en la liguilla previa. Esa historia reciente añade una capa psicológica a la eliminatoria, una narrativa de cuentas pendientes que puede influir en la gestión emocional de los primeros minutos.

La ida se juega en territorio francés, y eso implica una lectura estratégica clara: el Real Madrid deberá equilibrar ambición y prudencia. Un gol fuera de casa puede alterar la dinámica global de la eliminatoria, pero una concesión temprana obligaría a asumir riesgos innecesarios. Pau Quesada ha insistido en la importancia de la concentración defensiva y la eficacia en áreas, dos factores que suelen definir este tipo de cruces. La ausencia de Tere Abelleira limita la capacidad de control prolongado desde la base, por lo que Angeldahl asumirá mayor protagonismo en la construcción. La posible ausencia de Bruun reduce alternativas de referencia ofensiva, lo que incrementa la responsabilidad de Feller y la necesidad de que las extremos lleguen a zona de remate.

El Stade Charléty, con su atmósfera cerrada y cercana al terreno de juego, puede convertirse en un factor ambiental. El París FC, acostumbrado a su escenario, intentará imprimir intensidad desde el arranque, presionar alto en momentos selectivos y buscar transiciones rápidas. El Real Madrid, con jugadoras habituadas a escenarios internacionales, deberá imponer su ritmo, alternar posesiones largas con cambios de orientación y aprovechar la calidad individual de sus futbolistas en el último tercio. La gestión de los duelos individuales —Linda ante N’Dongala, Athenea frente a Bogaert, Weir entre Picard y Korošec— puede inclinar la balanza.

La eliminatoria no se resolverá esta noche, pero puede encaminarse. El duelo de vuelta, programado para el miércoles 18 de febrero a las 18:45h en el estadio Alfredo Di Stéfano, será el escenario definitivo. Si el Real Madrid logra superar esta ronda, se medirá al FC Barcelona, ya clasificado y esperando rival, lo que añade un componente adicional de expectativa mediática y deportiva. El horizonte de un clásico continental en cuartos actúa como estímulo, pero también como presión añadida. Antes, sin embargo, noventa minutos en París definirán el relato inicial.

En términos estructurales, se espera un partido de fases diferenciadas: arranque de estudio, posible alternancia de dominios en el primer tramo, ajuste táctico tras el descanso y un último cuarto de hora condicionado por el marcador. La profundidad de banquillo, especialmente en el Real Madrid pese a las bajas, puede resultar determinante en la segunda mitad. La gestión de cargas físicas y la precisión en los cambios estratégicos serán variables críticas. Soubeyrand y Quesada, dos técnicos con perfiles distintos pero convicción táctica, medirán cada ajuste.

Arrancan los playoffs, ocho equipos pugnan por cuatro billetes a cuartos, y en París se cruzan dos trayectorias que buscan consolidación europea. El balón echará a rodar a las 21:00h, pero la partida ya ha comenzado en las pizarras, en los análisis previos y en la configuración de estos onces que condensan ambición, historia reciente y la promesa de una noche de alta competición continental

Después de ver cómo el Arsenal Women conquistaba por 0-4 territorio belga a costa del Leuen, nos tocaba sintonizar de nuevo Disney Plus, esta vez para vislumbrar la actuación de uno de los grandes equipos de la Liga F Moeve, caso del Real Madrid, a domicilio, delante de un París Football Club que ya le ha había puesto en apuros en el pasado reciente.

En el balompié no hay dos encuentros que sea iguales, ni tampoco hay un fórmula mágica que te garantice el éxito, y eso es algo que íbamos a comprobar en la capital francesa en un atractivo París Football Club versus Real Madrid.

Fue un partido de vértigo, de errores y redenciones, de golpes y respuestas, de talento individual puesto al servicio de una ambición colectiva. Fue una noche de Champions en su máxima expresión, agárrese a la silla porque en los próximos párrafos vienen curvas.

El arranque no fue sencillo. El París FC, fiel a su identidad, salió con determinación, con esa mezcla de orden táctico y energía vertical que le caracteriza. Presión intermitente, laterales proyectadas y un bloque compacto dispuesto a castigar cualquier desajuste.

El Real Madrid intentaba asentarse con posesiones largas, buscando a Angeldahl en la base, conectando con Weir entre líneas, pero el escenario imponía respeto. Y a los diez minutos llegó el primer giro dramático de la noche.

Misa Rodríguez recibió un balón comprometido en salida. Dudó una fracción de segundo, lo suficiente para que la presión local le cerrara ángulos. Intentó jugar con los pies, pero la decisión no fue limpia y el despeje terminó concediendo un córner. Un detalle aparentemente menor que, en noches europeas, se convierte en detonante. Garbino se acercó al banderín con determinación.

El silencio expectante precedió al golpeo. Centro tenso, medido, con rosca hacia fuera, superando la primera línea defensiva. El balón viajó con precisión quirúrgica hasta el segundo palo, donde apareció Kaja Korošec. La eslovena atacó el espacio con convicción, se elevó por encima de su marca y conectó un remate de volea extraordinario, seco, limpio, inapelable ante el que nada pudo hacer la exjugadora del Deportivo Abanca y entonces la red se agitó con violencia para firmar un golazo que abría la lata con el 10 en el minuto 10 de juego.

El estadio explotó. Jarro de agua helada para el Real Madrid en el amanecer del compromiso y el decorado cambiaba de un plumazo en contra de lo que había estudiado Pau Quesada antes del pitido inicial.

El uno a cero obligaba a remar contracorriente. Durante unos instantes, el equipo blanco acusó el impacto. El París FC olió sangre y trató de ampliar la herida con transiciones rápidas. Mateo filtraba pases interiores, Azzaro fijaba centrales, Garbino insistía por banda. Pero el Real Madrid no se descompuso. Lakrar y María Méndez ajustaron distancias, Angeldahl pidió el balón con personalidad y Weir comenzó a aparecer en zonas de influencia. El mensaje era claro: paciencia y precisión.

La primera gran respuesta blanca llegó tras una combinación por derecha. Athenea encaró, levantó la cabeza y puso un centro medido al corazón del área. Weir atacó el primer palo con inteligencia, anticipándose a su defensora, y conectó un remate que obligó a Chavas a intervenir con reflejos felinos. Aviso serio. El tanto se intuía en el ambiente. El Real Madrid empezaba a inclinar el campo, a ganar duelos, a generar superioridades y es que la de Solares es una crack que brilló con luz propia en la Europa 2025 que se celebró este verano en Suiza.

Y tanto fue el cántaro a la fuente que terminó por romperse del lado visitante. Minuto 39. Sara Däbritz recibió en tres cuartos, perfilada hacia dentro. Sin apenas espacio, armó la pierna derecha y soltó un latigazo desde fuera del área. El disparo dibujó una parábola poderosa y se estrelló contra la madera con estruendo. El balón, caprichoso, quedó muerto en el área pequeña. Allí apareció Caroline Weir, siempre atenta, siempre preparada. La escocesa reaccionó antes que nadie, atacó el rechace con determinación y definió con frialdad ante Chavas para, con una gran dosis de fortuna, poner el 11 en el tanteador en el minuto 39, pero hubo más.

Pero el equipo de Pau Quesada no se conformó. Sintió el impulso anímico y decidió asestar otro golpe antes del descanso. Cuando el reloj rozaba el tiempo añadido de la primera mitad, Linda Caicedo recogió el balón en el costado izquierdo. Aceleró con ese cambio de ritmo eléctrico que la distingue, superó a su par con un amague sutil y levantó la vista. Athenea iniciaba una diagonal perfecta, atacando el espacio entre central y lateral. El pase fue milimétrico, filtrado con precisión de cirujana. Athenea controló con temple, acomodó el cuerpo y definió con determinación cruzando el disparo ante la salida de Chavas para darle la vuelta a la tortilla amén del 12 en 45 que llevó el silencio al graderío.

Del golpe inicial al dominio emocional en apenas media hora. El Real Madrid se iba al vestuario por delante, más un restaban cuarenta y cinco minutos por disputarse en suelo galo y el París Football Club es correoso.

El segundo tiempo comenzó con un Madrid decidido a cerrar la herida. Lejos de replegarse, salió con ambición. Feller protagonizó una jugada brillante, girándose en el área y dejando atrás a su marca con potencia. El balón llegó a Athenea, que intentó controlar en carrera, pero el esférico se le escapó por centímetros. En la acción posterior, un contacto generó dudas. La colegiada señaló el punto de penalti ante las protestas locales, pero el VAR intervino. Revisión breve, decisión final: no había infracción suficiente. El partido seguía abierto.

El París FC, obligado por el marcador, adelantó líneas. Clara Matéo comenzó a moverse entre espacios, buscando recibir a la espalda de Angeldahl. Sin embargo, la defensa blanca se mostró sólida. Misa, que había iniciado la noche con incertidumbre, fue creciendo con cada intervención. Se mostró segura en balones aéreos y respondió con autoridad a un lanzamiento directo de Picard que buscaba la escuadra. La guardameta voló, estiró la mano derecha y desvió el disparo con una intervención de alto nivel. Redención bajo palos.

Y precisamente desde sus dominios nació el tercer golpe madridista. Minuto avanzado de la segunda mitad. Misa blocó un balón dividido y, sin perder tiempo, lanzó en largo con potencia y visión. El envío superó la línea media y cayó en la carrera de Linda Caicedo. La colombiana arrancó en transición, aprovechando el espacio dejado por el repliegue parisino. Conducción firme, zancada amplia, determinación en la mirada. Se plantó ante Chavas, su excompañera, y definió con sangre fría, ajustando al palo en un tanto de pizarra que salió la perfección al mejor club del siglo XX, era el 13 en el minuto 83 y todo parecía estar visto para sentencia.

Sin embargo, la Champions no concede treguas. Cuando el partido agonizaba, Maeline Mendy apareció para reavivar la llama local. Un balón suelto en el área, una reacción rápida y un disparo certero que superó a Misa al golpetear en el cuerpo de Lakrar y este autogol que se le concedió en el acta a la futbolista cedida por el Lyon, me puso picante al tramo final con el 23 sobre el 89 del duelo.

El Real Madrid dio el primer paso hacia los cuartos de final con una actuación de carácter, talento y resiliencia. Supo levantarse tras el error inicial, construyó la remontada con fútbol asociativo y contundencia en áreas, y gestionó los momentos críticos con personalidad. Weir emergió como líder ofensiva, Athenea desbordó y definió, Linda fue desequilibrio y sentencia. Misa pasó de la duda al protagonismo decisivo. Pau Quesada leyó bien los tiempos y ajustó cuando fue necesario.

Pero nada está cerrado. El 2-3 deja al París FC con argumentos para creer en el Di Stéfano. El próximo miércoles 18 de febrero a las 18:45h, Madrid dictará sentencia. Allí se decidirá quién avanza y quién se despide.

Si el Real Madrid confirma el pase, aguardará el FC Barcelona en cuartos, un horizonte mayúsculo. Por ahora, la noche pertenece a París y a un equipo blanco que, en territorio hostil, demostró que ha aprendido a competir en la élite. Como diría Manu en su análisis final, este equipo tiene alma, tiene fe y tiene fútbol.

Y cuando esas tres palabras convergen en una noche europea, el resultado suele inclinarse del lado de quien no se rinde.

(Fuente: UEFA Women’s Champions League )

📋 Ficha técnica |

Paris FC (2): Chavas; N’Dongala (Haheim 83′), Ouid Hocine, Greboval (Sylla 83′), Bogaert; Picard (Jedlińska 70′), Korošec; Garbino (Liaigre 59′), Le Moguedec, Mateo; Azzaro (Mendy 70′).

Real Madrid (3): Misa; Eva Navarro, María Méndez, Lakrar, Yasmim; Däbritz, Angeldahl, Weir (Toletti 70′); Athenea, Feller, Linda Caicedo.

Árbitra: Ivana Martinčić (Croacia). Amonestó a Linda Caicedo (minuto 16), N’Dongala (minuto 29), Mateo (minuto 48), Angeldahl (minuto 62), Yasmim (minuto 76) y Feller (minuto 93).

Goles |
1-0 Korosec 9’⚽️
1-1 Caroline Weir 38’ ⚽️
1-2 Athenea del Castillo 44’ ⚽️
1-3 Linda Caicedo 82’ ⚽️
2-3 Mendy 89’⚽️

(Fuente: UEFA Women’s Champions League )

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