
(Fuente: Liga Profesional de Fútbol Femenino)
¡Antes de que empiece la competición! El ente que preside Beatriz Álvarez da su versión en un nuevo conflicto con la RFEF.
Después de presentarse en sociedad en una gran gala que tuvo lugar en Callao City Light (Madrid) el pasado 6 de septiembre de 2022, la nueva Liga F se ha visto obligada a salir al paso respecto al conflicto que se ha generado en las últimas horas con el colectivo arbitral.
La La profesionalización del deporte femenino vuelve, lamentablemente, a vivir un nuevo episodio de bochorno, nuevamente liderado por el Presidente de la RFEF, Luis Rubiales, que de nuevo vuelve a utilizar a la mujer como ariete para conseguir su único objetivo, destruir el fútbol femenino español e impedir que el fútbol profesional femenino crezca de la manera que lo está haciendo.

En este sentido, desde la LPFF se quiere informar de los siguientes puntos:
– El colectivo arbitral está siendo engañado por el Presidente de la RFEF y por su equipo directivo. Representantes de la LPFF y de la RFEF vienen negociando desde hace tiempo diversas cuestiones de índole organizativo, entre las que se encuentran pactar las condiciones económicas del colectivo arbitral.
Y, en el marco de estas reuniones, la LPFF trasladó hace dos días una importante propuesta a los representantes de la RFEF, por la cual el equipo arbitral pasaría a cuadruplicar sus emolumentos, priorizando un acuerdo inminente sobre las condiciones de las árbitras y ofreciendo negociar el resto de aspectos relacionados con la función arbitral para la próxima semana. Lamentable, aunque no sorpresivamente, no se ha tenido ni siquiera respuesta por parte de los directivos de la RFEF.

– La LPFF, a pesar de no haber recibido respuesta alguna, nunca se ha cerrado a seguir negociando, y dado que, por lo que parece, el colectivo arbitral no ha debido ser informado de dicha oferta, invitamos a las arbitras a sentarse directamente con la LPFF para que puedan conocer de primera mano la oferta y continuar las negociaciones directamente con ellas.
– Los clubs de la Liga F siguen con su planificación deportiva y planes de viajes previstos y comparecerán en los días y horas fijadas para la disputa de sus encuentros de la Jornada 1, como es su obligación, y como también lo es de los equipos arbitrales oficialmente designados por el Comité Arbitral esta misma semana. En este sentido, desde la LPFF se quiere recordar que la función arbitral es una función pública delegada, por lo que, si por cualquier motivo la jornada no llegara a disputarse, desde la LPFF y sus Clubes se iniciarán todas las acciones legales, disciplinarias y de daños y perjuicios, contra todos aquellos y aquellas que incumplieran sus funciones o hubieran participado en, o instigado a tal incumplimiento.

Además, el proyecto del fútbol profesional femenino es un proyecto de todos y de todas. De los Clubes, de las futbolistas y de las árbitras. Y todas las partes deben sumarse a esta histórica profesionalización que debe ser progresiva y sostenible. Sólo así se conseguirán los grandes objetivos con los que todos y todas soñamos.

Por su parte, el ente federativo ha permitido que el Comité Técnico de árbitros se pronuncie en un comunicado oficial en el que se esgrime que las árbitras y asistentes de la Primera División Femenina desean manifestar su decisión unánime de acudir a la huelga y no dirigir ningún encuentro de la Liga F en las condiciones actuales de indefinición de su situación laboral y económica.

En el contexto de una nueva competición de índole profesional se estima desde el estamento arbitral que pitar a mujeres que practican el balompié necesita imperiosamente gozar de unas condiciones mínimas para el ejercicio de dicha actividad dentro de la competición profesional y no es de recibo que el colectivo arbitral sea el único que se mantiene, a día de hoy, al margen de un crecimiento justo y necesario.

Las árbitras desean prestar el mejor servicio posible al fútbol y eso pasa necesariamente por tener unas condiciones laborales mínimas y asumibles para dicho estamento en la competición nacional masculina, lo que implica poder disponer de unas condiciones laborales asimilables que nos permitan dedicar el tiempo necesario imprescindible que requiere estar en una competición profesional. Estamos deseando volver a pisar los terrenos de juego, pero con las condiciones adecuadas.
Por el fin del deporte rey sería conveniente que se alcance un pacto respecto a esta cuestión para que el torneo de la regularidad pueda brillar en todo su esplendor, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos.
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