
🟨 Las de Pere Romeu se impusieron por 7-1 al Athletic Club gracias a un inicio arrollador en modo vendaval.

La previa |

El Johan Cruyff vuelve a encender sus focos en una tarde que huele a sentencia, a dominio sostenido y a esa sensación tan reconocible de que el FC Barcelona Femenino juega en casa como quien defiende un imperio. Son diez puntos de ventaja, sí, pero sobre todo es una cuestión de jerarquía, de identidad, de una maquinaria que no se detiene ni siquiera cuando el calendario aprieta y las ausencias golpean. Porque este Barça de Pere Romeu ha aprendido a ganar desde cualquier contexto, incluso sin nombres que, en otro equipo, serían irremplazables.
La reciente exhibición ante el FC Badalona Women en la Copa de la Reina no fue solo un pase a la final; fue una reafirmación. Un 4-1 que dejó claro que el equipo sigue compitiendo con hambre, con ritmo y con una idea que trasciende a las individualidades. Y eso cobra aún más valor cuando no estarán piezas del calibre de Mapi León, Laia Aleixandri —marcada por la dureza de una lesión de cruzado— ni Aitana Bonmatí, una ausencia que siempre altera el pulso del juego, porque en sus botas vive gran parte del tempo azulgrana.
Pero si algo ha demostrado este Barça es que su fútbol no depende de un solo latido. Es un sistema que respira en colectivo, que asfixia desde la posesión y que castiga con una precisión quirúrgica. En el Johan, además, no hay concesiones: nadie ha puntuado allí. Nadie ha conseguido salir indemne de ese escenario donde el balón parece tener dueño desde el primer minuto.
Y en medio de ese contexto aparece el Athletic Club Femenino, un equipo que llega en su mejor momento anímico de la temporada. Dos victorias consecutivas, la última con autoridad frente al Madrid CFF Femenino, y una sensación creciente de solidez. Las de Javi Lerga saben perfectamente dónde pisan. No hay ingenuidad en su discurso, solo realismo competitivo: el Johan no es terreno de paso, es territorio hostil. Pero también es una oportunidad.
Porque este Athletic ha encontrado en la madurez su mejor argumento. Orden, disciplina y una capacidad creciente para competir en contextos exigentes. El regreso de Maite Zubieta aporta equilibrio, mientras que las ausencias de Bibiane Schulze, Estefa y Patri Zugasti obligarán a ajustar piezas en un plan que, previsiblemente, pasará por resistir, por minimizar espacios y por aprovechar cualquier transición como si fuera oro.
El partido, en el fondo, se dibuja como un pulso entre dos realidades: la de un líder que no negocia su dominio y la de un equipo que quiere demostrar que puede competirle a cualquiera. El Barça saldrá a imponer ritmo, a instalarse en campo rival, a convertir cada posesión en una amenaza constante. El Athletic, por su parte, buscará sobrevivir a ese vendaval inicial, alargar el partido, hacerlo incómodo, llevarlo a un terreno donde el orden pese más que el talento.
Y ahí, en ese equilibrio frágil entre control y resistencia, puede aparecer el verdadero partido. Porque si el Barça encuentra pronto el gol, el Johan volverá a ser una fiesta previsible. Pero si el Athletic resiste, si logra que el reloj avance sin daño, entonces el encuentro puede adquirir un tono diferente, más tenso, más incómodo, más humano para un líder que, hasta ahora, parece inalcanzable.
Como diría Manu, este no es solo un partido más de liga. Es una prueba de carácter para el perseguidor invisible y una reafirmación de poder para el que manda. El balón echará a rodar a las 19:00, pero lo que está en juego va mucho más allá del resultado: es la narrativa de una temporada que el Barça quiere cerrar cuanto antes… y la oportunidad del Athletic de escribir, aunque sea por un día, una historia distinta en el Johan.
#BarçaAthletic

Los onces |
El Johan Cruyff vuelve a encender sus focos en una tarde que huele a sentencia, a dominio sostenido y a esa sensación tan reconocible de que el FC Barcelona Femenino juega en casa como quien defiende un imperio. Son diez puntos de ventaja, sí, pero sobre todo es una cuestión de jerarquía, de identidad, de una maquinaria que no se detiene ni siquiera cuando el calendario aprieta y las ausencias golpean. Porque este Barça de Pere Romeu ha aprendido a ganar desde cualquier contexto, incluso sin nombres que, en otro equipo, serían irremplazables.
La reciente exhibición ante el FC Badalona Women en la Copa de la Reina no fue solo un pase a la final; fue una reafirmación. Un 4-1 que dejó claro que el equipo sigue compitiendo con hambre, con ritmo y con una idea que trasciende a las individualidades. Y eso cobra aún más valor cuando no estarán piezas del calibre de Mapi León, Laia Aleixandri —marcada por la dureza de una lesión de cruzado— ni Aitana Bonmatí, una ausencia que siempre altera el pulso del juego, porque en sus botas vive gran parte del tempo azulgrana.
Pero si algo ha demostrado este Barça es que su fútbol no depende de un solo latido. Es un sistema que respira en colectivo, que asfixia desde la posesión y que castiga con una precisión quirúrgica. En el Johan, además, no hay concesiones: nadie ha puntuado allí. Nadie ha conseguido salir indemne de ese escenario donde el balón parece tener dueño desde el primer minuto.
Y en medio de ese contexto aparece el Athletic Club Femenino, un equipo que llega en su mejor momento anímico de la temporada. Dos victorias consecutivas, la última con autoridad frente al Madrid CFF Femenino, y una sensación creciente de solidez. Las de Javi Lerga saben perfectamente dónde pisan. No hay ingenuidad en su discurso, solo realismo competitivo: el Johan no es terreno de paso, es territorio hostil. Pero también es una oportunidad.
Porque este Athletic ha encontrado en la madurez su mejor argumento. Orden, disciplina y una capacidad creciente para competir en contextos exigentes. El regreso de Maite Zubieta aporta equilibrio, mientras que las ausencias de Bibiane Schulze, Estefa y Patri Zugasti obligarán a ajustar piezas en un plan que, previsiblemente, pasará por resistir, por minimizar espacios y por aprovechar cualquier transición como si fuera oro.
El partido, en el fondo, se dibuja como un pulso entre dos realidades: la de un líder que no negocia su dominio y la de un equipo que quiere demostrar que puede competirle a cualquiera. El Barça saldrá a imponer ritmo, a instalarse en campo rival, a convertir cada posesión en una amenaza constante. El Athletic, por su parte, buscará sobrevivir a ese vendaval inicial, alargar el partido, hacerlo incómodo, llevarlo a un terreno donde el orden pese más que el talento.
Y ahí, en ese equilibrio frágil entre control y resistencia, puede aparecer el verdadero partido. Porque si el Barça encuentra pronto el gol, el Johan volverá a ser una fiesta previsible. Pero si el Athletic resiste, si logra que el reloj avance sin daño, entonces el encuentro puede adquirir un tono diferente, más tenso, más incómodo, más humano para un líder que, hasta ahora, parece inalcanzable.
Como diría Manu, este no es solo un partido más de liga. Es una prueba de carácter para el perseguidor invisible y una reafirmación de poder para el que manda. El balón echará a rodar a las 19:00, pero lo que está en juego va mucho más allá del resultado: es la narrativa de una temporada que el Barça quiere cerrar cuanto antes… y la oportunidad del Athletic de escribir, aunque sea por un día, una historia distinta en el Johan.
LigaFMoeve | #BarçaAthletic

🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve
✨ Temporada 2025-2026 ✨
💜 #V8MOSGANANDO
🙌🏻 Matchday 23 | Día de partido
💙❤️ – ❤️🤍
🔥 Fútbol Club Barcelona 🆚 Athletic Club 🔥
📅 Sábado, 21 de marzo de 2026
⏰ 19:00 horario peninsular
📺 Movistar Vamos (Dial 8)
🏟️ Johan Cruyff, Barcelona
Desde el pitido inicial en el Johan Cruyff, el FC Barcelona Femenino dejó claro que el guion del partido no admitía discusión, imponiendo un ritmo vertiginoso, una presión asfixiante y una circulación de balón que pronto empezó a descomponer a un Athletic Club Femenino que jamás logró asentarse sobre el césped. Apenas habían transcurrido once minutos cuando el talento comenzó a traducirse en ventaja tangible: Alexia Putellas, con esa capacidad única para interpretar el juego antes que nadie, filtró un pase medido que rompió la última línea visitante y encontró la carrera de Salma Paralluelo, quien atacó el espacio con potencia, controló sin titubeos y definió con una naturalidad insultante ante Maddi y Nanclares para firmar el 1-0 en el amanecer de este cara a cara.
El gol no solo abría el marcador, sino que desataba definitivamente al conjunto azulgrana, que empezó a jugar con una confianza desbordante, alimentada por el calor de una grada que ya intuía otra tarde grande. El Athletic, lejos de recomponerse, comenzó a sufrir cada vez más en los costados, donde la profundidad y la movilidad culé generaban superioridades constantes. Apenas unos instantes después, en el minuto 15, llegó el segundo golpe, una acción que resumió a la perfección la voracidad ofensiva local: Salma volvió a aparecer por banda, esta vez como asistente, poniendo un centro tenso al área que Carla Julià controló con enorme sangre fría en una zona de máxima exigencia, girándose con precisión para habilitar la llegada de Claudia Pina, quien, sin dudarlo, ejecutó con la calidad que la define y envió el balón al fondo de la red para duplicar la renta hasta el 2-0 en el minuto 15 de juego.
El Johan era ya un monólogo azulgrana. El dominio era total, pero el Barça no se conformaba. Cada recuperación se transformaba en una nueva oleada ofensiva, cada combinación encontraba espacios, y cada desborde acercaba el tercer tanto. En medio de ese asedio, una acción polémica añadió tensión momentánea: Salma cayó dentro del área tras un forcejeo con Naia Landaluze, y durante unos segundos el estadio contuvo la respiración esperando la decisión arbitral. Sin embargo, la colegiada María Planes Terol interpretó que la defensora había ganado la posición de manera legal, dejando la jugada sin sanción y disipando cualquier posibilidad de penalti. Lejos de afectar al Barça, la acción pareció espolear aún más su ambición. El paso de los minutos no alteró el guion: posesiones largas, presión tras pérdida inmediata y un Athletic cada vez más hundido, incapaz de salir con claridad desde atrás. Y así, al filo del descanso, llegó el tercer golpe, esta vez con la firma individual de Carla Julià, que protagonizó una acción de enorme talento por el costado izquierdo: encaró, amagó hasta en dos ocasiones, descolocó a su par y, ya dentro del área, definió con precisión para batir de nuevo a Nanclares y celebrar el 3-0 en el 41, era todo un festín.
Esta diana terminó desatando la ovación de un público rendido a su atrevimiento. Pero el Barça aún tenía guardado un último zarpazo antes del entretiempo. En el tiempo añadido, tras una jugada embarullada en el área, el balón quedó muerto tras un rebote y apareció la joven Sydney Schertenleib, que, con determinación, conectó una volea limpia para establecer el 4-0 en el minuto 45, un golpe psicológico demoledor que enviaba a ambos equipos al túnel de vestuarios con sensaciones radicalmente opuestas.
Mientras las jugadoras culés se retiraban con la convicción de estar firmando otra actuación memorable, el Athletic evidenciaba una fragilidad impropia de aquel bloque competitivo que, bajo la dirección de David Aznar en el pasado reciente, llegó a pelear con el Atlético de Madrid Femenino por acceder a la fase previa de la Liga de Campeones, un objetivo que finalmente se decidió en favor de las que juegan como locales en Alcalá de Henares.
Tras el descanso, el partido entró en una nueva fase, pero no cambió de dueño. El técnico Pere Romeu aprovechó la amplia ventaja para gestionar esfuerzos, introduciendo rotaciones y retirando del terreno de juego a piezas clave como Alexia Putellas y Irene Paredes, en un claro ejercicio de dosificación pensando en los compromisos venideros. Pese a los cambios, el Barça no perdió ni un ápice de control. Siguió gobernando el balón, dictando el ritmo y encontrando espacios ante un Athletic que, aunque trató de ajustar líneas y mostrar una versión más competitiva, continuaba a merced del rival. En el minuto 58, la superioridad volvió a reflejarse en el marcador con una acción que combinó talento y desborde: Salma Paralluelo, omnipresente durante todo el encuentro, recibió dentro del área, se movió con agilidad, amagó, giró sobre sí misma y terminó filtrando un pase preciso hacia Claudia Pina, que llegó desde segunda línea para firmar su doblete y el 5-0 en el minuto 58, las leonas estaban metidas en una jaula.
Este partido parecía completamente decidido, pero el fútbol siempre guarda espacio para pequeños giros narrativos. Superada la hora de juego, un error poco habitual en la salida de balón de Cata Coll fue aprovechado por Daniela Agote, que no dudó en castigar el fallo para recortar distancias y establecer el 5-1, un tanto que, aunque no alteraba el desenlace, sí permitía al Athletic encontrar un mínimo respiro en medio del vendaval. Sin embargo, la reacción azulgrana fue inmediata, casi automática, como si el equipo se negara a permitir cualquier atisbo de relajación, era el minuto 69 de rete clásico en la élite.
El control volvió a ser absoluto y, con el paso de los minutos, el Barça recuperó la intensidad necesaria para cerrar el partido con contundencia. Ya en el tramo final, en el minuto 80, emergió la figura de Kika Nazareth, quien, desde la frontal del área, armó un disparo potente y preciso que se coló en la portería rival, firmando un auténtico golazo que elevaba el marcador a un incontestable 6-1 que levantó al público de su asiento, pero hubo más.
El Johan celebraba, consciente de estar presenciando otra exhibición. Pero aún quedaba un último capítulo. Apenas unos instantes después, en la siguiente jugada, una combinación entre Vicky López y la propia Kika terminó con la portuguesa definiendo nuevamente con acierto una acción al contragolpe para establecer el 7-1 definitivo, cerrando así una recta final de máxima eficacia ofensiva y dejando sin respuesta a un Athletic completamente superado. El pitido final certificó una victoria rotunda del FC Barcelona, construida sobre una primera parte prácticamente perfecta y una segunda mitad gestionada con inteligencia y ambición. Con este resultado en la jornada 23 de la Liga F, el Barça consolida su liderato ampliando su ventaja sobre el Real Madrid Femenino, enviando un mensaje claro en la lucha por el título, mientras que el Athletic Club permanece en la zona media de la clasificación, viendo frenada su racha positiva y obligado a recomponerse tras un golpe tan duro.
Más allá del marcador, el encuentro dejó la sensación de que el Barça llega lanzado a una semana clave, con el objetivo de seguir dominando en liga y de dar un paso firme en competición europea en su esperado regreso al Camp Nou, reafirmando, una vez más, su condición de equipo dominante y referencia absoluta del fútbol femenino actual.

El conjunto azulgrana suma ya 66 unidades sobre 69 posibles, la única mácula en el expediente fue la derrota en el Estadio de Zubieta (1-0) ante la Real Sociedad de Fútbol y el Athletic Club se marcha de vacío de su salida a Cataluña y seguirá octavo con los 32 puntos que aglutinó al derrotar en Lezama por 4-1 al Madrid CFF, próxima estación, recibir en San Mamés al Atlético de Madrid de José Herrera.

📋 Ficha técnica |
Barcelona: Cata Coll; Marta Torrejón, Irene Paredes (sust. min. 46), Adriana Ranera, Esmee Brugts; Clara Serrajordi, Alexia Putellas (sust. min. 46), Sydney Schertenleib; Claudia Pina, Salma Paralluelo, Carla Julià.
También jugaron: Kika Nazareth, Vicky López y otras rotaciones del banquillo.
Entrenador: Pere Romeu
Athletic Club: A. Nanclares, Maddi; Nerea Nevado, Naia Landaluze, Eider Arana, Ane Elexpuru; Leire Baños, Maite Zubieta, Maite Valero; Clara Pinedo, Ane Azkona, Sara Ortega.
También jugaron: Daniela Agote y suplentes disponibles.
Entrenador: Javi Lerga
Goles |
1-0 Alexia Putellas 11’ ⚽️
2-0 Claudia Pina 15’ ⚽️
3-0 Carla Julià 44’ ⚽️
4-0 Sydney 45’ ⚽️
5-0 Claudia Pina 58’ ⚽️
5-1 Daniela Agote 60’ ⚽️
6-1 Kika Nazareth 80’ ⚽️
7-1 Kika Nazareth 81’ ⚽️
Árbitra: María Planes Terol. Amonestaciones: Kika Nazareth (Barça) Maite Valero (Athletic Club) con tarjeta amarilla.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 23, disputado en el Estadio Johan Cruyff ante más de 5.000 espectadores.
Vídeo |

Deja una respuesta