
⬜️ Un gol de última hora que llevó la firma de Laura Pérez (1-0) hizo al Deportivo hincar la rodilla en el minuto noventa.

La previa |

LigaFMoeve | #GranadaDéporABANCA
La noche del lunes en Granada no será una más. Será de esas que se deslizan lentamente hacia la épica, de las que cierran una jornada pero abren relatos. Porque cuando el balón empiece a rodar a las 19:00 en la Ciudad Deportiva nazarí, no solo se estará disputando un partido: se estará escribiendo un nuevo capítulo en una rivalidad que ha crecido desde el barro de la Primera RFEF hasta el foco de la Liga F Moeve.
El Granada CF llega con el pulso firme, con la confianza de quien ha construido su presente a base de constancia y carácter. Séptimas, con 32 puntos, las de Irene Ferreras han convertido este 2026 en una declaración de intenciones: seis victorias, un empate y una sola derrota en las últimas diez jornadas. Números de equipo serio, de bloque que no se descompone, de proyecto que empieza a mirar más arriba que abajo. El último golpe sobre la mesa, ese 0-4 lejos de casa, no fue solo una victoria: fue un aviso. Este Granada no especula, compite. Y cuando compite, muerde.
Pero el fútbol no entiende de inercias cuando enfrente hay necesidad. Y ahí aparece el Deportivo Abanca, un equipo que no llega derrotado, sino herido. Duodécimas, con 23 puntos, las gallegas están a un paso de cerrar la permanencia, pero saben que el paso definitivo siempre es el más difícil. Curiosamente, lejos de casa han encontrado su mejor versión: tres salidas, tres victorias. Como si el vértigo del visitante las liberara, como si jugar sin red las hiciera más peligrosas. Y eso, en un duelo como este, lo cambia todo.
La historia reciente entre ambos añade gasolina al fuego. Se conocen, se han medido en ascensos, en finales, en momentos donde el fútbol pesa más que nunca. El Granada recuerda aquella victoria que le llevó a la élite. El Deportivo, su regreso un año después. En Primera División, el balance sonríe ligeramente a las andaluzas, pero esta temporada ya dejó una advertencia clara: el 2-0 en Riazor, con aquel doblete que aún resuena, demuestra que aquí no hay jerarquías eternas.
El contexto, además, empuja. Bajas importantes en ambos lados, regresos clave, nombres propios que entran y salen de la escena como en una obra perfectamente coreografiada. Todo suma, todo resta. Todo cuenta.
Y cuando el árbitro señale el inicio, todo lo demás desaparecerá. Quedará el césped, el ruido del balón y esa sensación inconfundible de que algo importante está en juego, aunque la clasificación diga lo contrario. Porque hay partidos que valen tres puntos… y otros que valen algo más difícil de medir.
Este Granada – Deportivo Abanca no cerrará solo una jornada. Cerrará dudas, abrirá certezas y, sobre todo, recordará por qué el fútbol, incluso en lunes, sigue siendo territorio de emociones imposibles de predecir. Y ahí, justo ahí, es donde empieza el verdadero espectáculo.
El duelo al detalle |

Los XI |
El Granada CF Femenino saltó al terreno de juego con Laura Sánchez bajo palos, una línea de tres centrales formada por Blanca Muñoz, Jujuba y Alba Pérez, acompañadas en los carriles por Manoly Baquerizo y Laura Pérez, mientras que en el centro del campo el control y la distribución recayeron en Ari Mingueza, Leles Carrión y Lauri Requena, dejando en la parcela ofensiva a Andrea Gómez y Sonya Keefe como principales referencias en ataque.
El RC Deportivo Femenino salta al césped con Inês Pereira firme bajo los palos, mientras la defensa se convierte en un muro con Raquel García-Merle Barth y Vera Martínez dominando el centro de la zaga, y Samara desplegándose como lateral junto a Vera, listas para frenar cualquier intento rival. En el corazón del campo, la fuerza y la creatividad se unen en Lucía Martínez, Olaya y Paula Gutiérrez, moviendo el balón con precisión y chispa. Y arriba, la pólvora del ataque prende con Ainhoa Marín, Marisa y Pizarro, dispuestas a perforar la portería granadina con determinación y entrega total. Cada pase, cada carrera y cada disparo refleja la pasión y la garra de un equipo que va a dejarlo todo en el césped.

Hay partidos que terminan cuando el árbitro señala el final… y hay otros que empiezan justo ahí, en el eco de lo que ha pasado, en la memoria que dejan. El Granada CF – Deportivo Abanca fue uno de esos. Un duelo que cerraba la vigésima tercera jornada de la Liga F Moeve, sí, pero que en realidad abrió una puerta mucho más profunda: la de un equipo que ya no compite por inercia, sino por convicción. La de un grupo que ha aprendido a ganar incluso cuando el guion se resiste, cuando el tiempo se agota y cuando todo apunta a ese empate que suele castigar al que más insiste.
La tarde en la Ciudad Deportiva del Granada CF no empezó como un partido cualquiera. Antes de que el balón rodara, el fútbol se detuvo. El minuto de silencio por María Carmen Rodríguez Zurita no fue un protocolo, fue un mensaje. Un recordatorio de que los clubes son mucho más que resultados. De que hay personas, historias y estructuras invisibles que sostienen todo lo demás. A ese respeto se le sumó el orgullo: el reconocimiento al equipo juvenil como campeón de Segunda Andaluza. Pasado, presente y futuro en un mismo plano. Y en medio, el partido.
Porque luego sí, luego llegó el fútbol. Y llegó con ese ritmo contenido de los duelos que saben lo que se juegan. El Deportivo Abanca entró mejor, con una idea clara: tener el balón, bajar revoluciones, evitar el vértigo que proponía el Granada. Las gallegas no querían un intercambio de golpes, querían control. Y durante los primeros minutos lo lograron. Movieron, pausaron, obligaron al Granada a correr detrás de la pelota. Pero el equipo de Irene Ferreras no se descompuso. Presionó arriba, incomodó la salida, empezó a morder.
El primer aviso fue tímido, casi anecdótico. Un disparo de Paula Gutiérrez que se marchó lejos. Pero no era tanto la ocasión como el mensaje: el Granada estaba ahí. Y poco a poco empezó a crecer. A ganar metros. A empujar al Deportivo hacia su campo. Andrea Gómez lo tuvo cerca en una acción donde el remate no llegó por centímetros, y ahí cambió algo. El partido dejó de ser gallego para empezar a teñirse de rojiblanco.
La igualdad, sin embargo, era máxima. Cada avance encontraba respuesta. Cada intento, una corrección defensiva. Laura Sánchez apareció cuando tuvo que hacerlo, sacando un balón comprometido en el área. Sonya Keefe probó primero con un disparo lejano, luego con un cabezazo que no encontró portería. Era un intercambio constante, un pulso táctico donde nadie quería conceder el primer error.
Y en ese contexto emergió una figura que ya estaba avisando: Laura Pérez. Primero con un disparo que rozó el palo. Luego con otro intento dentro del área que obligó a intervenir a Inês Pereira. No era casualidad. Era insistencia. Era lectura. Era intuición. Laura Pérez estaba interpretando el partido un segundo antes que el resto. Y eso, en el fútbol de élite, es una ventaja invisible… hasta que se convierte en decisiva.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con el marcador aún pendiente de ser inaugurado en este último capítulo de la vigesimotercera fecha, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en la ciudad de la Alhambra.
Cabe recordar que el pasado curso el equipo local, bajo el mando de Arturo Ruiz, se convirtió en el elenco revelación de la Liga F Moeve y estuvo luchando con el Athletic Club y el Atlético de Madrid por adjudicarse la tercera plaza y llegó a semifinales de la Copa de la Reina a base de los goles de Edna Imade, ahora en el Bayern de Múnich, para acabar en un heroico sexto puesto que dio signos de esa eterna lucha que le caracteriza.
Nada más volver, Laura Pérez volvió a aparecer. Un latigazo que se marchó fuera por muy poco. Era el mismo patrón: insistir, insistir, insistir. El Granada había identificado el camino y no se iba a salir de él. Andrea Gómez obligó a Inês Pereira a una intervención de mérito desde el área pequeña. Sonya Keefe volvió a intentarlo por arriba. El balón rondaba el gol, lo buscaba, lo pedía.
El Deportivo Abanca, mientras tanto, resistía. No renunciaba, pero sufría. Su réplica llegó en forma de disparo de Esperanza Pizarro que Laura Sánchez blocó con seguridad. Vera Martínez lo intentó sin éxito. Y desde el banquillo, Fran Alonso movía piezas, buscando ese aire nuevo que cambiara la dinámica. La entrada de Bárbara Latorre fue un intento de alterar el guion, de introducir un factor inesperado.
Pero el guion ya estaba escrito en otra dirección. Porque cuando un equipo acumula ocasiones, cuando empuja, cuando insiste sin romperse, el fútbol suele encontrar una forma de recompensarlo. Aunque sea tarde. Aunque sea en el último suspiro.
Y ahí apareció el minuto 90 de juego Agonizaba ya el encuentro cuando Laura Pérez apareció para impulsar al fondo de la red un buen centro al área de Andrea Gómez. Aprovechó la granadina una mala salida de Inês Pereira, que no logró retener el esférico que, a la postre, terminó rematando con la cadera la delantera para batir a la guardameta lusa cedida por el Everton y así abrir la lata con el 1–0 en el último suspiro.
Ese tanto no era un gol cualquiera. Es el gol que rompe la resistencia, el gol que premia la insistencia, el gol que transforma un partido correcto en una historia memorable. Es el gol que convierte a Laura Pérez en protagonista absoluta, en MVP, en nombre propio de la jornada.
La explosión en la Ciudad Deportiva fue inmediata. No solo por el resultado, sino por el cómo. Porque este Granada no gana por casualidad. Gana porque cree, porque insiste, porque trabaja los partidos hasta el último segundo. Siete victorias en 2026. Treinta y cinco puntos. Séptima posición. Pero, sobre todo, una sensación: la de equipo en crecimiento constante.
Y mientras todo eso ocurría sobre el césped, el partido viajaba también a miles de hogares. En abierto, en la TDT, a través de Teledeporte. Un detalle que no es menor. Porque dar visibilidad es dar valor. Y hacerlo con la voz de Amanda Sampedro añade una capa más. No es solo comentar, es interpretar desde la experiencia, desde el conocimiento de quien ha vivido partidos así. Su lectura acompañó cada momento, cada transición, cada detalle que a veces escapa al ojo menos entrenado.
El Deportivo Abanca aún tuvo un último intento en el descuento. Lía pudo cambiar el final, pero Laura Sánchez volvió a aparecer, firme, segura, definitiva. Como si el partido ya hubiese elegido su desenlace y no estuviera dispuesto a cambiarlo.
Al final, el fútbol volvió a demostrar su naturaleza. No siempre gana el que más ocasiones tiene, pero muchas veces, cuando la insistencia es constante y la fe inquebrantable, el premio llega. Tarde, sí. Pero llega.
El Granada CF no solo cerró una jornada. Firmó una declaración. De intenciones, de identidad, de ambición. Y en noches así, en partidos así, es donde los equipos dejan de ser proyectos… para empezar a ser realidades.
Ahora llegan 24 horas de receso en la actividad balompédica antes de que nos tengamos que sumergir en los cuartos de final de la Liga de Campeones Femenina, donde el Real Madrid se batirá el cobre ante el Fútbol Club Barcelona para intentar llegar a semifinales.
El Granada ya estaba salvando de manera matemática antes de recibir a las gallegas, que no es poco, de hecho la entidad lo festejó en redes sociales, pero suma un nuevo triunfo que le deja séptimo con 35 unidades en el haber y su sigue objetivo es dar caza al Atlético de Madrid, mientras que el Deportivo se marcha con las manos vacías de Andalucía y buscará reivindicarse ante la Sociedad Deportiva Eibar (RTVE Play), pero de momento es duodécimo con tan solo 23 puntos.

📋 Ficha técnica |
Granada CF:
XI inicial:
1_ Laura Sánchez
15_ Manoly Baquerizo
18_ Blanca Muñoz
20_ Jujuba Cardozo
12_ Alba Pérez
7_ Laura Pérez
6_ Ari Mingueza
22_ Leles Carrión
10_ Laura Requena
11_ Andrea Gómez
9_ Sonya Keefe
Cambios:
21_ Cristina Postigo al 78’ por Sonya Keefe
3_ Clara Rodríguez al 84’ por Manoly Baquerizo
Entrenadora: Irene Ferreras
RC Deportivo:
XI inicial:
13_ Inés Pereira
3_ Vera Martínez
18_ Raquel García
23_ Merle Barth
2_ Samara Ortíz
8_ Olaya Rodríguez
21_ Lucía Martínez
6_ Paula Gutiérrez
14_ Ainhoa Marín
9_ Esperanza Pizarro
16_ Marisa García
Cambios:
19_ Bárbara Latorre al 60’ por Marisa García
15_ Lía Muíño al 84’ por Paula Gutiérrez
20_ Elena Vázquez al 90’ por Raquel García
24_ Hildah Magaia al 90’ por Ainhoa Marín
Entrenador: Fran Alonso
Goles |
1-0 Laura Pérez 90’ ⚽️
Incidencias:
En los prolegómenos del encuentro se guardó un emotivo minuto de silencio en memoria de María Carmen Rodríguez Zurita, responsable de relaciones institucionales del club, en un ambiente de respeto absoluto en la Ciudad Deportiva del Granada CF; además, el Granada CF rindió homenaje a su equipo juvenil tras proclamarse campeón de Segunda Andaluza en categoría senior, reforzando el vínculo entre cantera y primer equipo, en una jornada especial que también contó con la emisión en abierto a través de Teledeporte y RTVE Play, con la narración y análisis de una voz autorizada como la de Amanda Sampedro, aportando una lectura experta y cercana de todo lo sucedido sobre el terreno de juego.
Vídeo |
