
🟦 El Atlético de Madrid venció por 1-2 al Athletic Club ante las 8.242 personas que acudieron al estadio de San Mamés. Natalia Peñalvo y Fiamma, que fue la MVP del partido, anotaron los goles del cuadro madrileño. Nerea Nevado marcó el de las bilbaínas. Rosa Otermín fue expulsada por doble amarilla.

El duelo a fondo |
LigaFMoeve | #AthleticAtleti

El pasado 17 de enero de 2026 cuando el Atlético de Madrid caía por (0-1) ante el Espanyol de Barcelona, parecía utópico pensar que el conjunto rojiblanco pudiera meterse en la porfia por acceder a la zona europea.
Unos días más tarde, tras una debacle en la semifinal de la Supercopa de España ante el Real Madrid (1-3), Víctor Martín fue cesado por Lola Romero y le otorgó la confianza en el banquillo a José Ángel Herrera.
El técnico canario le fue dando forma al equipo poco a poco y tras unos resultados irregulares, la victoria del Granada por 0-1 ante el Sevilla Fútbol en Nervión y el empate de la Real Sociedad (1-1) en el Estadio de Zubieta, le brindaba al tres veces campeón de la Liga F, reengancharse a la zona europea, pero para ello debía dar la campanada en un feudo de enjundia como es San Mamés.
Los onces |
🧤 NANCLARES bajo palos
📌 EIDER ARANA-NAIA LANDALUZE-ANE ELEXPURU centrales con NEREA NEVADO y SARA ORTEGA de carrileras
📌 MAITE ZUBIETA-MAITE VALERO-CLARA PINEDO en la medular
📌 JONE AMEZAGA-ANE AZKONA en punta
🧤 LOLA GALLARDO en portería
📌 ANDREA MEDINA-LAUREN LEAL-XÈNIA PÉREZ centrales con ROSA OTERMÍN y ALEXIA FERNÁNDEZ de carrileras
📌 BOE RISA-FIAMMA BENÍTEZ-NATALIA PEÑALVO en la medular
📌 SYNNE JENSEN-AMAIUR en punta
La tarde en San Mamés no fue una más. Nunca lo es cuando el fútbol se vive con la densidad emocional que caracteriza a ese estadio, cuando el murmullo previo se convierte en un rugido que parece empujar cada acción y cuando el contexto competitivo transforma cada duelo en una batalla de orgullo, identidad y resistencia. Allí, en ese escenario cargado de historia, el Athletic Club Femenino y el Atlético de Madrid Femenino firmaron un encuentro de los que definen temporadas, de los que exigen carácter cuando el guion se rompe, y de los que elevan a las protagonistas a un plano casi épico. El 1-2 final no solo refleja una victoria visitante; encapsula una historia de resistencia, inteligencia táctica, sufrimiento colectivo y momentos individuales que inclinaron la balanza en un duelo que se jugó al límite desde el primer segundo hasta el último aliento.
El partido arrancó con una intensidad que no necesitó calentamiento. Desde el pitido inicial, ambos equipos dejaron claro que no habría concesiones. El Atlético asumió la iniciativa con el balón, tratando de imponer una circulación limpia desde atrás, con Lola Gallardo como primera pieza en la construcción y una línea de tres centrales —Andrea Medina, Lauren Leal y Xènia Pérez— que buscaba generar superioridad en salida. Enfrente, el Athletic desplegó una presión alta, valiente, casi asfixiante, tratando de robar en campo rival y convertir cada recuperación en una transición peligrosa. El choque de estilos generó un ritmo vibrante, con posesiones que no duraban demasiado pero que siempre llevaban implícita una amenaza.

La primera gran acción del encuentro fue un aviso de lo que estaba por venir. Un envío al espacio encontró a Amaiur en ventaja, con ese instinto de atacante que le permite detectar el momento exacto para atacar la espalda de la defensa. Durante un instante, el tiempo pareció detenerse. Pero entonces apareció Adriana Nanclares, firme, decidida, leyendo la jugada con una anticipación sobresaliente. Salió con determinación, achicó espacios y se hizo con el balón antes de que la delantera pudiera definir. Fue una intervención que sostuvo al Athletic en el arranque y que encendió a la grada, consciente de la importancia de cada detalle en un partido de este calibre.
El Atlético no se detuvo. Siguió insistiendo, moviendo el balón con paciencia, buscando abrir el bloque rival a través de la amplitud que ofrecían Rosa Otermín y Alexia Fernández desde los carriles. Fue precisamente desde esa insistencia desde donde llegó una nueva ocasión clara. Amaiur, activa y constantemente en contacto con el juego, recibió en banda y sacó un centro medido al corazón del área. Lauren Leal, incorporada al ataque, conectó un remate que rozó el poste.
El suspiro colectivo en San Mamés fue inmediato: el balón pasó tan cerca que por un instante pareció que el gol era inevitable. Ese tipo de acciones empezaban a inclinar el campo hacia la portería local.
El Athletic, sin embargo, no renunciaba a su plan. Cada recuperación era celebrada como una victoria parcial, cada intento de progresión encontraba el respaldo de una grada que empujaba con cada pase. Pero el dominio territorial y la sensación de peligro seguían siendo del conjunto rojiblanco madrileño. La medular formada por Boe Risa, Fiamma Benítez y Natalia Peñalvo empezó a imponerse en los duelos, a ganar segundas jugadas, a filtrar balones entre líneas que desordenaban a la defensa vasca.
Y entonces llegó el primer golpe. Corría el minuto veinte cuando la insistencia del Atlético encontró recompensa. La jugada nació en una circulación aparentemente rutinaria, pero que fue creciendo en intención a medida que avanzaba. El balón llegó a Natalia Peñalvo, que encontró un espacio en la frontal. Sin pensarlo demasiado, armó el disparo. Fue un golpeo seco, preciso, con la suficiente potencia para comprometer a la guardameta y con la colocación justa para dificultar cualquier intervención. Nanclares llegó a tocar el balón, rozándolo con la mano en un intento desesperado por desviarlo, pero no fue suficiente. La pelota terminó besando la red, desatando la celebración del Atlético y silenciando momentáneamente a San Mamés amén del 0–1 de la canterana madrileña en el minuto 21 de juego que abría la lata .
El Athletic Club acusó el golpe, pero no se descompuso. Intentó responder con envíos directos, buscando sorprender a la defensa visitante. Uno de esos intentos encontró una buena respuesta de Lola Gallardo, que salió con seguridad para despejar de puños, imponiendo su presencia en el área. Sin embargo, el equipo local encontraba dificultades para generar ocasiones claras. La presión seguía siendo intensa, pero el último pase no terminaba de aparecer.
El partido parecía encaminarse hacia el descanso con ventaja visitante, pero el fútbol, caprichoso como siempre, tenía preparado un giro dramático. En el minuto 37, Rosa Otermín vio la segunda tarjeta amarilla tras una acción sobre Sara Ortega. La decisión arbitral dejó al Atlético con diez jugadoras y cambió por completo el escenario. La inferioridad numérica obligaba a reajustar posiciones, a redefinir esfuerzos, a resistir más que a proponer.
El Athletic percibió la oportunidad de inmediato. El estadio volvió a rugir, empujando a las suyas hacia adelante. Y apenas tres minutos después, encontró el premio. La jugada fue un ejemplo de determinación y velocidad. Ane Elexpuru arrancó por banda, superando a su marca con una arrancada poderosa. Levantó la cabeza y puso un centro preciso al segundo palo. Allí apareció Nerea Nevado, llegando desde atrás, atacando el espacio con convicción. Su remate fue limpio, contundente, imposible para Lola Gallardo. El balón entró con fuerza en la portería de la exjugadora del Lyon y el 1–1 en el minuto 39 del choque hacia que todo volviera a empezar de cero, eso sí las leonas tenían un efectivo más.
El tramo final de la primera parte fue un asedio local. Sara Ortega tuvo una ocasión clara, pero su disparo se marchó por encima del larguero. Poco después, volvió a intentarlo con un lanzamiento desde el pico del área que obligó a Lola Gallardo a intervenir con una parada de enorme mérito, desviando el balón con reflejos felinos. Ane Azkona también tuvo su oportunidad con un cabezazo que no encontró portería. El Atlético, con una jugadora menos, resistía como podía, tratando de llegar al descanso sin más daño.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con el tanteador en tablas, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en La Catedral.
La segunda parte comenzó con un movimiento clave desde el banquillo visitante: la entrada de Luany. Y su impacto fue inmediato, casi instantáneo, como si el partido hubiera estado esperando ese momento. Apenas un minuto después de su ingreso, la brasileña recibió el balón y, con una visión privilegiada, filtró un pase que rompió la defensa local. El balón encontró a Fiamma Benítez en una posición ideal. La centrocampista controló, levantó la mirada y definió con una frialdad extraordinaria. Su disparo, ajustado y preciso, superó a Nanclares y se coló en la red. Fue un gol que combinó inteligencia, ejecución y oportunidad, y que devolvía la ventaja al Atlético en el momento más delicado gracias al 1–2 que llevó la firma de la internacional absoluta por España y ex del Valencia Club de Fútbol, era el minuto 47 del segundo tiempo.
El tanto tuvo un impacto psicológico enorme. El Athletic, que había terminado la primera parte en pleno crecimiento, se encontró de nuevo por detrás en el marcador. Pero lejos de rendirse, volvió a intentarlo. Ane Elexpuru siguió siendo una amenaza constante por banda, generando centros que ponían a prueba a la defensa visitante. Jone Amezaga estuvo cerca de rematar uno de esos envíos en el segundo palo.
Los cambios introducidos por el técnico local buscaban reactivar al equipo. Ane Campos, Irene Oguiza, Elene Gurtubay, Daniela Agote… nombres que entraban con la misión de aportar energía, de encontrar ese gol que devolviera el equilibrio. Maite Valero lo intentó con un cabezazo que se marchó desviado. Nerea Nevado probó suerte con un disparo que no encontró portería.
Pero si hubo una figura que creció hasta convertirse en decisiva en el tramo final, esa fue Lola Gallardo. La guardameta del Atlético firmó una actuación monumental, sosteniendo a su equipo en los momentos de mayor presión. Detuvo un disparo peligroso de Ane Elexpuru, se hizo enorme en un mano a mano y blocó un cabezazo de Maite Valero que llevaba dirección de gol. Cada intervención era celebrada como un gol por sus compañeras.
El Athletic reclamó un posible penalti en una de las últimas acciones, pero la colegiada decidió no señalar nada. La tensión era máxima, cada balón dividido se vivía con intensidad, cada segundo parecía eterno. Ane Azkona generó peligro en los últimos compases, pero la defensa visitante, ordenada y solidaria, logró despejar.
El pitido final llegó como una liberación para el Atlético y como un golpe duro para el Athletic. Los 8.242 espectadores que llenaron San Mamés reconocieron el esfuerzo de su equipo, consciente de que lo había dado todo en un partido exigente. Pero la victoria se la llevó el conjunto madrileño, que supo adaptarse a la adversidad, resistir con una jugadora menos y aprovechar sus momentos.
El 1-2 final no fue solo un resultado. Fue la confirmación de que este Atlético tiene carácter competitivo, capacidad de sufrimiento y talento para decidir en momentos clave. Fue también el reflejo de un Athletic valiente, que nunca dejó de creer y que llevó al límite a su rival. En definitiva, fue una noche de fútbol en estado puro, de esas que permanecen en la memoria porque trascienden el marcador y se convierten en relato.
Con está fundamental victoria, que puede marcar un punto de inflexión para las de Alcalá de Henares, el Atlético de Madrid suma ya 41 unidades en su casillero particular que le permiten recuperar la quinta plaza a costa del Sevilla y se quedan a solo 10 guarismos de la Real Sociedad de Fútbol, que es tercera, con varias finales aún por delante.
Por su parte, el Athletic Club, cae ante uno de los dos finalistas de la Copa la Reina y cae hasta la novena posición con tan solo 32 puntos que llevarse a la boca, próxima estación, visitar en Buñol a un Levante Unión Deportiva que está en descenso.

📋 Ficha técnica |
Athletic Club Femenino: Adriana Nanclares; Eider Arana, Naia Landaluze (Elene Gurtubay, min. 77), Ane Elexpuru; Nerea Nevado (Daniela Agote, min. 77), Maite Valero, Maite Zubieta (Irene Oguiza, min. 58), Clara Pinedo, Sara Ortega; Jone Amezaga (Ane Campos, min. 58), Ane Azkona
Entrenador: Javier Lerga
Atlético de Madrid Femenino: Lola Gallardo; Andrea Medina, Xènia Pérez, Lauren Leal; Rosa Ortega, Vilde Boe Risa (Lydia Rodríguez, min. 86), Natalia Peñalvo (Carmen Menayo, min. 60), Fiamma Benítez (Kathrine Kühl, min. 86), Alexia Fernández; Amaiur Sarriegi (Luany, min. 46), Synne Jensen (Gio Queiroz, min. 69)
Entrenador: José Herrera
Tarjetas Amarillas: Rosa Otermín (Atlético de Madrid Femenino, min. 2), Ane Elexpuru (Athletic Club Femenino, min. 8), Natalia Peñalvo (Atlético de Madrid Femenino, min. 22), Rosa Otermín (Atlético de Madrid Femenino, min. 35), Irene Oguiza (Athletic Club Femenino, min. 75), Lauren Leal (Atlético de Madrid Femenino, min. 78), Maite Valero (Athletic Club Femenino, min. 84), Sara Ortega (Athletic Club Femenino, min. 97)
Tarjetas Rojas: Rosa Otermín (Atlético de Madrid Femenino, min. 35)
Árbitra: Ylenia Sánchez Miguel
Lugar: Estadio de San Mamés
Goles |
0-1 Natalia Peñalvo 21’ ⚽️
1-1 Nerea Nevado 39’ ⚽️
1-2 Fiamma Benítez 47’ ⚽️
Vídeo:

Deja una respuesta