
🚨 España continúa avanzando con paso firme en el Mundial Sub-20 de Polonia. La selección dirigida por David Aznar derrotó a Brasil por 1-0 en los cuartos de final y ya está entre las cuatro mejores del mundo, manteniendo además una trayectoria perfecta en el campeonato después de sumar cinco victorias en cinco partidos y situándose a solo un paso de la gran final.


La Rojita afrontaba el duelo de cuartos de final consciente de que el margen de error se reducía considerablemente respecto a la fase de grupos. Después de superar con autoridad la primera ronda y de imponerse a Portugal en octavos, España se encontraba frente a una de las grandes potencias históricas del fútbol femenino, una Brasil que había conseguido superar a Estados Unidos en una eliminatoria dramática y que llegaba a esta cita con la intención de volver a meterse entre las cuatro mejores del campeonato.
El encuentro exigió una versión especialmente competitiva del conjunto español, que tuvo que combinar la calidad con el balón con una enorme capacidad para resistir cuando Brasil intentó cambiar el rumbo del partido. España encontró el premio en el minuto 27, cuando Pau Comendador apareció en el momento decisivo para marcar el único tanto de la eliminatoria y colocar a la Rojita por delante en un encuentro que acabaría resolviéndose por un margen mínimo.
El gol de Pau terminó teniendo un valor enorme porque Brasil no dejó de buscar una respuesta durante el resto del encuentro. La selección sudamericana trató de aumentar su presencia ofensiva, obligó a España a defender durante diferentes fases de la segunda mitad y puso a prueba la capacidad del equipo de David Aznar para proteger una ventaja que cada vez adquiría mayor importancia conforme se acercaba el pitido final.
España supo convivir con esa presión y mantuvo su portería a cero hasta el final, completando una actuación defensiva que terminó siendo tan importante como el gol que permitió abrir la eliminatoria. La Rojita no necesitaba una goleada para avanzar, sino saber interpretar un partido completamente diferente a los que había disputado durante la fase de grupos, y volvió a encontrar la manera de competir cuando el escenario exigía máxima concentración.
La clasificación frente a Brasil adquiere todavía más valor por el camino recorrido por la selección española durante el campeonato. España había comenzado el Mundial mostrando una enorme capacidad ofensiva y una identidad muy reconocible, pero las eliminatorias han obligado al equipo a afrontar partidos mucho más cerrados, en los que cada ocasión tiene un peso diferente y en los que el equilibrio entre ataque y defensa resulta determinante.
El equipo de David Aznar ha respondido a cada uno de esos escenarios con una madurez que le permite llegar a las semifinales con un pleno de victorias. Cinco partidos disputados y cinco triunfos forman ahora el recorrido de una selección que todavía no conoce la derrota y que ha conseguido superar dos eliminatorias consecutivas ante rivales de enorme exigencia internacional.
El camino hacia las semifinales comenzó con una fase de grupos en la que España dejó desde el primer momento una importante carta de presentación. La Rojita fue capaz de dominar sus encuentros, encontrar diferentes vías para generar peligro y convertir su superioridad en resultados contundentes, acumulando una producción ofensiva que permitió afrontar la siguiente ronda con una importante dosis de confianza.
Aquella primera fase también permitió comprobar la variedad de recursos de una plantilla en la que diferentes futbolistas han ido asumiendo protagonismo. España no ha dependido de una única jugadora para encontrar soluciones en ataque, sino que ha repartido responsabilidades y ha conseguido que diferentes nombres aparezcan en momentos decisivos del torneo.
Uno de ellos fue Marisa García en los octavos de final. La futbolista española necesitó solamente nueve minutos para abrir el marcador frente a Portugal después de aparecer dentro del área y aprovechar una acción que volvió a demostrar la capacidad de la Rojita para encontrar espacios desde los primeros compases de sus partidos.
El tanto supuso además el cuarto de Marisa en el campeonato, colocándola junto a Pau Comendador y Celia Segura entre las principales goleadoras españolas del Mundial. Su aportación ofensiva volvió a ser determinante en un encuentro que España acabaría resolviendo por 2-0 y que le permitió instalarse entre las ocho mejores selecciones del torneo.
Portugal intentó mantenerse con vida durante la primera parte, pero la expulsión de Neide Guedes justo antes del descanso condicionó el desarrollo de la segunda mitad. España encontró entonces más espacios y pudo aumentar su dominio territorial, aunque la selección portuguesa consiguió resistir durante varios minutos gracias también a la intervención de su guardameta.
La Rojita tuvo una oportunidad especialmente clara para ampliar la ventaja desde el punto de penalti, pero Nair Pina consiguió detener el lanzamiento ejecutado por Daniela Agote y mantuvo abierto el encuentro. España continuó buscando el segundo tanto y llegó a marcar por medio de Irune Dorado, aunque la acción terminó siendo anulada después de la revisión del VAR.
La sentencia acabaría llegando en el minuto 70, cuando Rosalía Domínguez puso un centro peligroso al área y Nair Pina terminó introduciendo el balón en su propia portería. El 2-0 cerró prácticamente la eliminatoria y permitió a España afrontar los últimos minutos con una ventaja suficiente para confirmar su presencia en los cuartos de final.
El siguiente rival iba a ser Brasil, y la Canarinha llegaba a esa ronda después de protagonizar uno de los encuentros más exigentes de los octavos de final. Estados Unidos obligó a Brasil a disputar 120 minutos y la eliminatoria terminó resolviéndose desde el punto de penalti después de un empate 1-1 que permaneció intacto durante la prórroga.
Brasil consiguió imponerse por 5-4 en la tanda después de que Thais Lima detuviera el primer lanzamiento estadounidense y sus compañeras transformaran sus cinco penas máximas. Aquella clasificación convirtió a la selección brasileña en el siguiente gran obstáculo de España y preparó un duelo entre dos selecciones acostumbradas a competir por los grandes títulos internacionales.
La Rojita afrontó ese desafío sin renunciar a su identidad, pero entendiendo que el partido exigía también paciencia y concentración. El objetivo ya no era solamente dominar, sino saber cuándo acelerar, cuándo proteger la posesión y cómo evitar que Brasil pudiera encontrar espacios en una eliminatoria en la que cualquier error podía resultar definitivo.
España encontró la respuesta en el minuto 27 con el gol de Pau Comendador. La futbolista asumió protagonismo en el momento más importante y puso a su selección por delante, permitiendo que el equipo español pudiera gestionar el encuentro desde una posición que obligaba a Brasil a tomar más riesgos.
A partir de ese momento comenzó otro partido dentro del propio partido, con Brasil buscando el empate y España intentando proteger su ventaja sin renunciar a la posibilidad de encontrar una segunda oportunidad que pudiera sentenciar definitivamente la eliminatoria. La selección brasileña aumentó su presencia ofensiva, pero la Rojita consiguió mantener el equilibrio y evitar que las aproximaciones de la Canarinha se transformaran en el gol que habría igualado el encuentro.
El paso de los minutos fue convirtiendo la ventaja española en un patrimonio cada vez más valioso. Brasil necesitaba marcar para sobrevivir y España sabía que cualquier espacio podía generar una ocasión para cerrar definitivamente la eliminatoria, por lo que el encuentro entró en una fase de máxima tensión en la que cada posesión adquirió una importancia extraordinaria.
La selección española resistió hasta el final y terminó celebrando una clasificación que la devuelve a las semifinales de un Mundial Sub-20. El triunfo ante Brasil no solo permite continuar con vida en Polonia, sino que confirma la capacidad de esta generación para competir en escenarios de máxima exigencia y resolver eliminatorias ante rivales de enorme tradición internacional.
El protagonismo de Pau Comendador también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las futbolistas que están apareciendo durante este campeonato. Marisa García había sido decisiva ante Portugal y Pau asumió ahora la responsabilidad frente a Brasil, mientras el resto de la plantilla ha ido aportando diferentes soluciones en función de las necesidades de cada encuentro.
Esa capacidad colectiva está siendo una de las principales características de España. El equipo ha demostrado que puede marcar muchos goles cuando encuentra espacios, pero también sabe ganar por la mínima cuando el partido exige defender una ventaja durante largos periodos y competir desde la concentración.
La evolución defensiva también está adquiriendo un peso especial conforme avanza el campeonato. Después de recibir únicamente un gol durante la fase de grupos, España consiguió mantener su portería a cero frente a Portugal y volvió a hacerlo ante Brasil, completando dos eliminatorias en las que la solidez atrás ha resultado fundamental para alcanzar las semifinales.
David Aznar ha encontrado además diferentes soluciones durante el torneo y ha utilizado la profundidad de su plantilla para afrontar cada encuentro. El partido ante Brasil exigía piernas frescas, intensidad y capacidad para responder a un rival que podía convertir cualquier transición en una situación de peligro, y la selección volvió a demostrar que cuenta con recursos suficientes para adaptarse.
Con Brasil ya eliminada, España puede empezar a mirar hacia el siguiente desafío. Italia será el rival en semifinales después de imponerse por 3-1 a Corea del Sur, por lo que la Rojita tendrá que superar ahora una nueva prueba antes de saber si podrá disputar la gran final del Mundial.
El duelo ante Italia volverá a enfrentar a dos selecciones que han demostrado una enorme capacidad competitiva durante el campeonato. La italiana ha tenido que superar diferentes obstáculos en su recorrido, mientras España llega a esta cita con un pleno de victorias y con la confianza que proporciona haber eliminado a Portugal y Brasil en las rondas anteriores.
La semifinal supondrá además una oportunidad para que España vuelva a acercarse al título que conquistó en 2022. Aquella generación consiguió levantar el Mundial Sub-20 y abrió una etapa especialmente importante para el fútbol femenino español, y ahora otra camada de futbolistas intenta escribir su propio capítulo en la historia de la selección.
La cita ante Italia se presenta, por tanto, como mucho más que un simple partido. Es la oportunidad de alcanzar nuevamente la final de un campeonato mundial y de confirmar que España continúa formando generaciones capaces de competir por los títulos más importantes del fútbol femenino internacional.
Mientras la Rojita prepara ese próximo desafío en Polonia, el mercado de clubes continúa dejando movimientos que reflejan precisamente la dimensión internacional que está adquiriendo este deporte. Uno de los últimos tiene como protagonista a la Juventus, que ha decidido apostar por una futbolista japonesa procedente de la NWSL para reforzar su proyecto de futuro.
Manaka Hayashi se ha convertido oficialmente en nueva jugadora bianconera después de que la Juventus cerrara su traspaso definitivo desde Chicago Stars. La centrocampista japonesa, de 22 años, firma hasta el 30 de junio de 2029 y afronta así un nuevo capítulo después de una temporada en la que había adquirido una presencia cada vez más importante en Estados Unidos.
Chicago confirmó que la operación incluye una cantidad de traspaso, aunque ninguno de los dos clubes ha revelado públicamente la cifra del acuerdo. Hayashi deja la NWSL después de disputar 21 encuentros durante 2026, 18 de ellos como titular, acumulando un total de 1.421 minutos de competición.
Sus registros permiten entender por qué la Juventus ha decidido apostar por ella. La japonesa terminó su etapa en Chicago como la futbolista del equipo con más entradas ganadas, demostrando una capacidad defensiva que complementa sus cualidades técnicas y su lectura del juego desde la posición de centrocampista.
Hayashi puede actuar como organizadora o desempeñar funciones más retrasadas, ofreciendo diferentes alternativas gracias a su capacidad para participar en la salida de balón, interpretar los espacios y colaborar en la recuperación. Su llegada a Italia supone además el salto a un nuevo escenario competitivo después de haber acumulado experiencia en Japón y Estados Unidos.
La futbolista comenzó su formación en la prestigiosa academia de la federación japonesa antes de pasar por INAC Kobe Leonessa, uno de los clubes históricos del fútbol femenino de su país. Posteriormente compitió en Santa Clara University y terminó dando el salto al profesionalismo con Chicago en enero de 2025.
Su experiencia internacional también resulta especialmente significativa porque Hayashi fue capitana de Japón durante el Mundial Sub-20 de 2024, torneo en el que su selección alcanzó la final y terminó como subcampeona. Ese recorrido internacional añade todavía más experiencia a una futbolista que continúa teniendo un importante margen de crecimiento.
La Juventus incorpora así una pieza joven, pero con experiencia suficiente para afrontar un nuevo desafío europeo, dentro de un mercado en el que cada vez resulta más habitual que los clubes europeos busquen talento en la NWSL y en las grandes academias asiáticas.
Esa conexión entre mercados también puede observarse en Inglaterra, donde London City Lionesses ha decidido asegurar durante varios años la continuidad de una futbolista española que se ha convertido en una pieza importante de su proyecto.
Jana Fernández ha ampliado oficialmente su contrato hasta el verano de 2029 después de completar su primera temporada en Londres. La defensa española abandonó el Barcelona para comenzar una nueva etapa en Inglaterra y su rendimiento durante el curso 2025/26 ha terminado convirtiéndola en una de las jugadoras más importantes del equipo.
Jana disputó todos los partidos de WSL del London City durante la temporada y actuó principalmente como lateral derecha, consolidándose rápidamente dentro de una estructura que buscaba competir al máximo nivel en su primera etapa dentro de la élite inglesa.
La confianza del club también quedó respaldada por el reconocimiento de los aficionados, que eligieron a Jana como mejor jugadora de la temporada. Además, la española consiguió marcar sus primeros goles con el equipo, estrenándose en la FA Cup ante Tottenham y posteriormente en la WSL frente al West Ham.
Su trayectoria anterior explica también el nivel de exigencia con el que llegó a Inglaterra. Formada en la cantera del Barcelona, debutó con el primer equipo azulgrana con apenas 16 años y durante su etapa en el club conquistó cinco Ligas, tres Copas de la Reina, cuatro Supercopas y tres Champions.
El paso a Inglaterra representaba una búsqueda de continuidad y protagonismo dentro de un proyecto diferente, y su primera temporada ha terminado confirmando que ese objetivo se está cumpliendo. London City ha decidido ahora prolongar su vínculo hasta 2029 y convertirla en una de las futbolistas sobre las que pretende construir su futuro.
La renovación de Jana también vuelve a poner el foco sobre la creciente presencia de futbolistas españolas en el extranjero. Mientras la selección continúa compitiendo en Polonia, otras internacionales y jugadoras formadas en España siguen encontrando nuevos escenarios para desarrollar sus carreras en las principales ligas europeas.
En Inglaterra también se ha producido un movimiento importante con Leah Galton, que ha puesto punto final a ocho años en Manchester United para incorporarse al Burnley. La atacante, que quedó libre este verano, firma por una temporada con opción a otra adicional y continuará su carrera en la WSL2.
Galton formó parte del proyecto del Manchester United desde su regreso al fútbol femenino en 2018 y terminó convirtiéndose en la segunda máxima goleadora histórica del club con 44 tantos. De ellos, 35 llegaron en sus 111 partidos de WSL y otros nueve en diferentes competiciones de copa.
Su etapa en Manchester también incluye la conquista de la FA Cup en 2024, antes de iniciar ahora una nueva aventura en el Burnley. El cambio de categoría supone un nuevo escenario para una futbolista con una larga experiencia en la élite inglesa.
El mercado estadounidense también continúa activo y North Carolina Courage ha cerrado la incorporación de Gianna Paul desde Kansas City Current. El traspaso se ha realizado por 150.000 dólares en fondos internos de transferencia y supone un nuevo paso para una delantera que acaba de comenzar su trayectoria profesional.
Paul había firmado su primer contrato profesional a finales de 2025 y deja Kansas City después de participar en diez encuentros de liga durante esta temporada, dos de ellos como titular. Su llegada al North Carolina Courage abre ahora una nueva etapa en su desarrollo dentro de la NWSL.
Utah Royals también ha decidido mirar hacia el futuro asegurando la continuidad de Cloé Lacasse. La canadiense ha renovado hasta 2028 después de una temporada en la que ha firmado siete goles y diez asistencias en 24 partidos, todos ellos como titular.
Los registros de Lacasse explican su importancia dentro del proyecto de Utah. La canadiense ya es la futbolista con más contribuciones de gol en la historia del club, con 23, y también posee el récord de asistencias de la entidad después de haber igualado durante 2026 la mejor marca de una temporada en la NWSL con diez pases de gol.
Su trayectoria reciente tiene además un componente especial después de la grave lesión de ligamento cruzado y ligamento colateral medial que sufrió en 2024. Lacasse consiguió regresar a la competición y recuperar su protagonismo, y ahora ha recibido la recompensa de una renovación que prolongará su relación con Utah hasta 2028.
Todos estos movimientos vuelven a dibujar un mercado femenino cada vez más global, en el que las grandes competiciones están permanentemente conectadas y en el que las jugadoras cambian de país, de liga y de proyecto con una frecuencia cada vez mayor. Europa mira hacia Estados Unidos y Asia, la NWSL continúa atrayendo talento internacional y las futbolistas españolas encuentran cada vez más espacios para desarrollar sus carreras fuera de nuestras fronteras.
Pero en medio de todo ese movimiento internacional, la noticia que vuelve a dominar el fútbol femenino español llega desde Polonia. España está en semifinales del Mundial Sub-20 después de haber eliminado a Brasil y mantiene intacto el sueño de volver a conquistar un campeonato que ya levantó en 2022.
La Rojita ha construido su camino desde la solvencia, pasando de una fase de grupos en la que mostró una enorme capacidad goleadora a dos eliminatorias en las que tuvo que demostrar otras virtudes. Portugal fue el primer obstáculo y Brasil el segundo, y ambos terminaron quedándose fuera del camino de una selección que todavía no conoce la derrota.
Ahora aparece Italia, un último obstáculo antes de la gran final y una nueva oportunidad para que esta generación demuestre hasta dónde puede llegar. El partido volverá a exigir concentración, personalidad y capacidad para competir durante los noventa minutos, pero España llega después de haber superado una de las pruebas más importantes del campeonato.
Pau Comendador decidió los cuartos de final con su gol ante Brasil, pero el triunfo pertenece a todo el equipo. La clasificación se construyó desde el esfuerzo colectivo, desde la capacidad para defender una ventaja mínima y desde una plantilla que ha encontrado diferentes protagonistas a medida que el Mundial ha ido avanzando.
Con las semifinales ya en el horizonte, España vuelve a estar a un paso de una nueva final mundialista. La generación dirigida por David Aznar continúa escribiendo su propia historia en Polonia y, después de cinco victorias consecutivas, afronta el tramo definitivo del campeonato con la posibilidad de seguir ampliando un recorrido que ya es, por sí mismo, extraordinario.
El Mundial Sub-20 entra en su recta final y la Rojita sigue dentro. Brasil ya forma parte del camino recorrido, Portugal también quedó atrás y ahora Italia espera al otro lado de la semifinal, en un partido que decidirá quién consigue acercarse definitivamente al título.
España ya ha demostrado que puede competir contra cualquiera y que sabe ganar tanto desde el dominio como desde la resistencia. La gran pregunta ahora es hasta dónde será capaz de llevar esta aventura, pero la respuesta tendrá que escribirse sobre el césped de Polonia, con una semifinal por delante y una generación que todavía se niega a poner punto final a su sueño mundialista.













Deja una respuesta