
🟨 La Juventus dominó durante muchos minutos, generó las ocasiones más claras y llegó a estrellar un balón contra el poste, pero terminó pagando su falta de contundencia ante un Benfica que supo resistir y castigar en los momentos decisivos. Marit Bratberg Lund, protagonista absoluta con dos goles a balón parado, puso contra las cuerdas al conjunto italiano y obligó a una reacción final que Alba Redondo convirtió en esperanza, aunque demasiado tarde para evitar que los tres puntos viajaran hacia Lisboa.

Los XI |


La UEFA Women’s Champions League regresaba a Turín con uno de esos partidos que obligan a medir cada detalle desde el primer minuto. Juventus y Benfica comenzaban su camino en la fase liga sabiendo que el estreno europeo podía convertirse en una primera fotografía de lo que ambos equipos estaban preparados para ofrecer durante una competición en la que cada punto adquiere una importancia especial.
La Juventus quiso asumir desde el comienzo la responsabilidad del partido. El conjunto italiano trató de adueñarse de la pelota, adelantó sus líneas y comenzó a mover al Benfica de un lado a otro con la intención de encontrar espacios en una defensa portuguesa que tuvo que trabajar desde muy pronto para evitar que las locales llegaran con claridad al área de Lena Pauels.
El plan de la Juventus pasaba por aprovechar las bandas, generar superioridades y encontrar posteriormente a sus delanteras en posiciones favorables. Alba Redondo y Amaiur Sarriegi aparecían como referencias ofensivas, mientras el centro del campo italiano intentaba imponer un ritmo que obligara al Benfica a correr detrás de la pelota durante largos periodos.
La primera aproximación seria llegó en el minuto 5, cuando Serturini encontró espacio para poner un balón peligroso hacia el área. El envío llevaba suficiente profundidad para generar incertidumbre entre las defensoras portuguesas, aunque D’Auria no logró llegar a tiempo para convertir aquella primera llegada en un remate que pusiera a prueba a Pauels.
La Juventus continuó insistiendo y apenas cinco minutos después encontró una ocasión mucho más clara. Alba Redondo recibió con espacio, condujo hacia el área y, después de encontrar el hueco necesario para armar la pierna, sacó un disparo que terminó estrellándose contra el poste. Pauels había quedado prácticamente superada, pero la madera apareció para impedir que las italianas se adelantaran.
Fue el primer gran aviso de la noche y también la primera demostración de que Redondo iba a convertirse en una amenaza permanente para el Benfica. La delantera española estaba encontrando espacios entre las defensoras y cada vez que conseguía recibir de cara a portería generaba la sensación de que algo podía ocurrir.
El Benfica trataba de mantener la calma. Las visitantes no podían competir durante todo el encuentro desde el intercambio de golpes y optaron por protegerse con un bloque ordenado, esperando que las recuperaciones les permitieran salir rápidamente hacia campo contrario. La Juventus tenía más posesión y mayor presencia ofensiva, pero el conjunto portugués comenzaba a encontrar la forma de reducir los espacios.
En el minuto 20, la Juventus volvió a construir una acción de peligro por la banda. Carbonell recibió con espacio, avanzó unos metros y levantó la cabeza antes de colocar un centro preciso hacia el interior del área. Alba Redondo atacó el envío y consiguió conectar un cabezazo que buscaba la portería, aunque el balón terminó marchándose por encima del larguero.
La oportunidad confirmaba las buenas sensaciones de las locales, que estaban llegando con frecuencia a posiciones desde las que podían hacer daño. Sin embargo, también empezaba a aparecer un problema que terminaría siendo decisivo: la Juventus generaba ocasiones, pero no conseguía convertirlas.
El Benfica respondió en el minuto 27 con un disparo lejano de Dorsin que se marchó fuera. La acción no tuvo consecuencias en el marcador, pero sirvió para que las visitantes demostraran que no estaban dispuestas a permanecer encerradas durante los noventa minutos y que también podían aprovechar los espacios que dejaba una Juventus cada vez más adelantada.
El encuentro comenzó entonces a equilibrarse ligeramente. La Juventus seguía controlando buena parte de la posesión, aunque el Benfica había conseguido reducir la velocidad de circulación y dificultar las combinaciones interiores. Las italianas tenían que trabajar cada vez más para encontrar a sus delanteras en posiciones cómodas.
En el minuto 34 volvió a aparecer una oportunidad importante para la Juventus. Amaiur Sarriegi encontró a Alba Redondo dentro del área y la delantera española volvió a disponer de una situación desde la que podía haber cambiado el partido. Sin embargo, el remate no encontró la dirección necesaria y la ocasión terminó perdiéndose.
El fútbol comenzaba a plantear una paradoja evidente. La Juventus estaba acumulando argumentos para adelantarse, pero el Benfica seguía manteniendo su portería a cero y esperaba su oportunidad. La diferencia entre ambos equipos todavía no aparecía en el marcador, aunque la sensación de peligro comenzaba a concentrarse en las dos áreas.
Entonces llegó la acción que cambió el rumbo de la primera mitad. En el minuto 35, una acción dentro del área terminó con una falta sobre Anna Csiki después de un lance con Martina Rosucci. La jugada fue revisada y la decisión terminó siendo penalti favorable al Benfica, dejando a las portuguesas ante una oportunidad que no necesitaban haber generado desde el juego abierto.
Marit Bratberg Lund asumió la responsabilidad. La futbolista noruega colocó la pelota sobre el punto de penalti, tomó carrera y ejecutó el lanzamiento con precisión, enviando el balón hacia la escuadra mientras De Jong se lanzaba sin conseguir alcanzar el disparo.
El 0–1 llegó en el minuto 40 y modificó por completo el escenario. La Juventus había dominado durante muchos minutos, había encontrado el poste y había tenido varias aproximaciones peligrosas, pero era el Benfica quien se marchaba por delante gracias a una acción puntual que las visitantes supieron aprovechar y abrieron la lata con el 0-1 en el minuto 40 de una primera mitad que era equilibrada.
Las italianas intentaron reaccionar antes del descanso, aunque el conjunto portugués cerró bien los espacios y evitó conceder una última oportunidad clara. El Benfica había sobrevivido a una primera mitad complicada y llegaba al intermedio con una ventaja que le permitía afrontar la segunda parte desde una posición mucho más favorable.
La Juventus debía encontrar ahora la manera de transformar su dominio en goles, mientras que el Benfica podía jugar con la tranquilidad que proporciona tener el marcador de cara.

El segundo tiempo comenzó con una Juventus decidida a recuperar cuanto antes el control emocional del encuentro. Las locales adelantaron todavía más sus líneas y trataron de acelerar la circulación, conscientes de que un segundo gol portugués podía convertir la remontada en una misión mucho más complicada.
Sarriegi apareció pronto para intentar recortar distancias. En el minuto 48 recibió en una posición favorable y sacó un disparo potente que obligó a Pauels a intervenir. La guardameta portuguesa respondió con seguridad y consiguió mantener la ventaja de su equipo.
La Juventus no dejó de buscar el empate. Stølen Godø comenzó a tener más presencia en la construcción ofensiva y las italianas intentaron encontrar nuevas vías para atacar a un Benfica que cada vez defendía más cerca de su propia área.
En el minuto 52, Stølen Godø encontró a Alba Redondo con un balón filtrado que permitió a la española entrar en una zona peligrosa. Redondo volvió a intentar la finalización, pero Pauels salió con rapidez y consiguió desviar el disparo para mantener el 0-1.
El Benfica estaba sufriendo, pero resistía. La Juventus tenía el control territorial y acumulaba aproximaciones, aunque las visitantes estaban consiguiendo evitar que las ocasiones se convirtieran en goles.
Poco después, el Benfica llegó a encontrar la portería rival y celebró un segundo tanto, pero la acción quedó invalidada por una falta cometida durante la jugada. La Juventus recuperó el aliento y volvió a buscar una salida ofensiva que le permitiera regresar definitivamente al encuentro.
Sin embargo, cuando parecía que las locales estaban más cerca del empate, el Benfica volvió a demostrar que sus acciones a balón parado podían convertirse en una amenaza enorme.
En el minuto 61, las portuguesas dispusieron de una falta en una posición extraordinaria para buscar directamente la portería. La pelota quedó nuevamente bajo la responsabilidad de Marit Bratberg Lund, que ya había marcado desde los once metros durante la primera mitad.
La noruega volvió a ejecutar con una precisión extraordinaria. Su lanzamiento superó la barrera y tomó una trayectoria perfecta hacia la escuadra, lejos del alcance de De Jong, que se estiró todo lo que pudo sin conseguir evitar el segundo gol visitante.
El 0-2 en el minuto 61 del choque
fue un golpe durísimo para la Juventus. Las locales habían dominado durante buena parte del encuentro y habían dispuesto de oportunidades, pero el Benfica había convertido dos acciones a balón parado en dos goles y se encontraba ahora en una posición privilegiada para llevarse los tres puntos.
La reacción italiana, sin embargo, no desapareció. La Juventus siguió atacando y comenzó a asumir todavía más riesgos, dejando espacios que el Benfica podía aprovechar en las transiciones. El encuentro entraba en una fase en la que cada ataque local llevaba consigo la obligación de terminar en ocasión.
Las modificaciones introducidas por la Juventus buscaban precisamente eso: aumentar la capacidad ofensiva y encontrar piernas frescas para atacar una defensa portuguesa que empezaba a acumular cansancio después de muchos minutos de resistencia.
El Benfica, por su parte, trataba de ralentizar el ritmo siempre que podía. Las visitantes sabían que cada minuto que pasara sin encajar acercaba un poco más la victoria y que la Juventus tendría que asumir riesgos cada vez mayores.
En el minuto 75, la Juventus volvió a intentarlo con un disparo de Stølen Godø desde fuera del área. La futbolista noruega buscó colocar la pelota lejos del alcance de Pauels, pero el lanzamiento no encontró portería y el Benfica consiguió mantener su ventaja.
El reloj comenzaba a convertirse en uno de los grandes enemigos de la Juventus. Las italianas necesitaban dos goles para igualar el partido y cada minuto que transcurría reducía sus posibilidades de conseguirlo.
Aun así, la insistencia continuó. La Juventus buscaba centros, segundas jugadas y disparos desde la frontal, mientras el Benfica acumulaba efectivos alrededor de su propia área para evitar que Redondo pudiera recibir con libertad.
En el minuto 81, las locales reclamaron una posible mano dentro del área portuguesa. La acción terminó en saque de esquina y el Benfica volvió a respirar, consciente de que cualquier decisión podía cambiar el encuentro en un tramo final cargado de tensión.
La Juventus necesitaba un gol que devolviera la incertidumbre al marcador y finalmente lo encontró cuando el partido parecía entrar en sus últimos compases.
En el minuto 86, la presión italiana permitió recuperar una pelota en una zona peligrosa. La jugada continuó hasta que Stølen Godø recibió con espacio y levantó la cabeza para buscar el movimiento de Alba Redondo.
La española había estado persiguiendo el gol durante toda la noche y esta vez encontró el espacio necesario. El pase llegó hacia el interior del área, Redondo atacó la pelota y armó rápidamente el disparo con la derecha, buscando una trayectoria rasa y ajustada.
El remate terminó dentro de la portería y el Juventus Stadium volvió a creer en sus posibilidades gracias al tan ansiado 1-2 de la exjugadora del Real Madrid y el Levante Unión Deportiva en el minuto 86, la emoción era algo palpable.
2 cambiaba completamente la sensación del partido. El Benfica había tenido el encuentro bajo control durante varios minutos, pero ahora debía resistir una última oleada de ataques de una Juventus que había recuperado la energía y que veía posible rescatar un punto.
Los últimos minutos se jugaron prácticamente en campo portugués. Las locales adelantaron todas sus líneas y comenzaron a lanzar balones hacia el área, buscando cualquier desviación, cualquier segunda jugada o cualquier remate que pudiera devolver la igualdad al marcador.
El Benfica defendió con enorme concentración. Las portuguesas sabían que habían recorrido un camino largo para llegar hasta aquella situación y que un solo error podía arruinar todo el trabajo realizado durante más de ochenta minutos.
El tiempo añadido se convirtió en una auténtica prueba de resistencia. La Juventus continuaba insistiendo y el Benfica intentaba despejar cada balón que entraba en su área, mientras el reloj avanzaba lentamente para las visitantes y demasiado deprisa para las locales.
En una de las últimas acciones, el Benfica incluso tuvo la posibilidad de sentenciar al contragolpe, pero la Juventus consiguió evitar el tercer tanto con una intervención defensiva que mantuvo vivo el encuentro hasta el último instante.
Ya no hubo tiempo para más.
El pitido final confirmó la victoria del Benfica por 1-2 y dejó a las portuguesas celebrando tres puntos de enorme valor en su estreno europeo. La Juventus, pese a la reacción final y al gol de Alba Redondo, se quedó sin recompensa después de haber tenido durante muchos minutos el control del encuentro.
La gran protagonista de la noche fue Marit Bratberg Lund. Sus dos goles llegaron en acciones completamente diferentes, pero ambos tuvieron un denominador común: la precisión necesaria para convertir oportunidades puntuales en una ventaja decisiva.
El primero nació desde el punto de penalti y el segundo desde una falta directa ejecutada con una precisión extraordinaria. Dos acciones que terminaron explicando la diferencia entre ambos equipos en una noche en la que la Juventus produjo mucho más desde el juego, pero el Benfica fue capaz de ser decisivo cuando encontró sus oportunidades.
Alba Redondo también dejó su huella en el encuentro. La española fue una de las futbolistas más insistentes del ataque italiano, estrelló un disparo contra el poste durante la primera mitad y terminó encontrando el gol en el minuto 86 para devolver la esperanza a una Juventus que todavía buscó el empate hasta el último suspiro.
El problema para las locales fue que aquella reacción llegó demasiado tarde. El Benfica había conseguido construir una ventaja de dos goles y, aunque sufrió durante el tramo final, tuvo la capacidad de protegerla hasta el final.
La derrota no borra el dominio mostrado por la Juventus durante buena parte del encuentro, pero sí deja una conclusión evidente sobre la exigencia de la Champions: tener el balón y generar ocasiones no garantiza que el marcador termine reflejando ese dominio.
El Benfica entendió mejor los momentos decisivos de la noche y consiguió transformar sus oportunidades en goles. La Juventus tuvo que remar después de cada golpe y, cuando finalmente consiguió acercarse, el cronómetro ya estaba demasiado avanzado.
La primera jornada de la fase liga deja así tres puntos para el conjunto portugués y una oportunidad de aprendizaje para las italianas, que todavía tienen por delante muchas jornadas para reconstruir su camino europeo.
Turín vio a una Juventus que quiso imponer su fútbol desde el inicio, que buscó la portería de Pauels y que nunca dejó de intentarlo, pero también a un Benfica capaz de resistir durante los momentos de mayor presión y castigar con una precisión que terminó siendo determinante.
La noche perteneció a Lund, pero también al colectivo portugués que consiguió proteger una ventaja que durante los últimos minutos estuvo permanentemente amenazada. La Juventus tuvo su momento, encontró finalmente el gol y empujó hasta el último segundo, aunque el Benfica ya había hecho demasiado trabajo para dejar escapar una victoria que se había construido desde la eficacia.
La Champions acaba de comenzar, pero Turín ya ha dejado una historia de esas que explican la grandeza de esta competición: una Juventus que dominó, un Benfica que resistió y una futbolista noruega que convirtió dos acciones a balón parado en la diferencia entre ganar y quedarse sin puntos.
📋 Ficha técnica |
Juventus | XI titular
De Jong; Carbonell, Salvai, D’Auria; Rosucci, Schatzer, Júlia Bartel, Serturini; Tatiana Pinto; Sarriegi, Alba Redondo.
Entrenador: Isaac Guerrero.
🔴 Benfica | XI titular
Pauels; Testen, Demehin, Marit Bratberg Lund; Catarina Amado, Pauleta, Anna Csiki, Lúcia Alves; Caroline Møller; Frøya Dorsin, Chandra Davidson.
Entrenador: Ivan Baptista.
Goles |
0-1 Marit Bratberg Lund (P.) 40’ ⚽️
0-2 Marit Bratberg Lund 61’ ⚽️
1-2 Alba Redondo Ferrer 86’ ⚽️
Video |














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